Blog de Arinda

OBJETIVO :En este Blog vas a encontrar mis producciones en pintura y escultura. Además, material recopilado a través de mi trabajo como maestra, directora e inspectora, que puede ser de interés para docentes y estudiantes magisteriales .

martes, 16 de julio de 2013

EL 16 DE JULIO NACÍA CAMILLE COROT

EL PINTOR DEL PEQUEÑO FORMATO



Jean-Baptiste-Camille Corot nació en París, en una casa en el 125 Rue du Bac, ahora demolida, el 16 julio 1796 .
Fue un pintor francés y grabador.. Corot era el pintor más importante de la escuela de Barbizon de Francia en la segunda mitad del siglo XIX. Él es una figura central en la pintura de paisaje y su gran salida referencias simultáneamente la tradición neoclásica y anticipa las innovaciones plein-aire del impresionismo.

Perteneciente a una familia burguesa,
su padre Luis Jacobo Corot, era un fabricante de pelucas y su madre María Francisca Oberson era modista.
El buen pasar económico hizo una diferencia de la experiencia con respecto a algunos de sus compañeros artísticos, durante su vida nunca sintió la falta de dinero, ya que sus padres hicieron una buena inversión y su negocio fur muy próspero . 
Después de que sus padres se casaron, compraron una tienda de sombreros. El padre  renunció a su carrera como fabricante de pelucas para dedicarse a administrar la tienda. 
La tienda fue un famoso destino de los parisinos y le brindó a la familia un pasar económico holgado. 
La familia vivía encima de su tienda durante esos años.
Corot era el segundo de tres hijos de la familia.
Jean-Baptiste-Camille recibió para sus estudios, media beca otorgada por el Gobierno Imperial.
Realizó sus estudios secundarios en la ciudad gótica y normanda de Ruan, entre 1807 y 1812,
Abandonó las enseñanzas clásicas, hacia las cuales parecía poco inclinado, para ingresar como meritorio en el comercio de paños, trabajando inútilmente y con la mayor asiduidad durante seis años, para complacer a su padre que deseaba establecerle, contando para ello con un capital de 100.000 francos.

En el año 1821 reconociéndole inhábil para el comerio y considerando su inclinación artístíca, sus patrones y compañeros lograron que su padre le permitiera dedicarse a la pintura.
A su vez el padre le otorgó una pensión de 1.200 francos anuales aunque no reconoció el talento de Corot hasta que éste fue nombrado caballero de la Legión de Honoren 1846.
Corot frecuentó los estudios de Michallon, que falleció poco tiempo después, y durante tres años el de Víctor Bertin (Eduardo), hijo del fundador del Journal des Débats, inspector de Bellas Artes en 1845. 




En 1826 emprendió su primer viaje a Italia, después de entregar a su padre un autorretrato, según condición precisa para facilitarle el dinero necesario. 
Se reunió en Roma con Eduardo Bertin, Leopolo Robert, Schnetz, Bodinier, Reinhart, Lapito y Carnelle d’Aligny.
  
 La vista del Coliseo de los jardines Farnese

Carnelle d’Aligny lo alentó en su quehacer artístico, proclamando en los cenáculos del Café Greco y della Lepre, frecuentados por los artistas, que el cuadro del Coliseo pintado por Corot, era una obra maestra, y su autor un gran pintor.
Este pequeño lienzo  se conserva en el Museo del Louvre y le da la razón al perspicaz amigo del artista.

Durante su estancia en Italia trabajó en Albano y sus alrededores, Narni, Rocca di Papa, Ariccia, Frascai, Marino, Cervara, Nemi, Civitella, Subiaco, Olevano, Cività –Castellana, Nápoles, Ischia y Capri.
La campiña romana se convertirá en su lugar de inspiración, interesado por la luz y los valores tonales. Los bocetos realizados son espontáneos, a diferencia de los paisajes compuestos en el estudio.

Regresó a París en 1828, visitando Venecia. 
A su regreso Corot comenzó la larga serie de excursiones y viajes de estudio que le permitieron estudiar todos los aspectos del paisaje francés, demostrando especial predilección por los bosques de Fontainebleau, los frescos valles poco profundos de Normandía y las frondas de Ville- d’Avray, en donde su familia poseía una casita que llegó a ser su residencia habitual.

Catedral de Chartres (1830)
  Museo del Louvre. Paris

Corot expuso por primera vez en 1827 en el Salón de París, obteniendo una segunda medalla en 1831.
En sus inicios sus obras fueron rehusadas varias veces, obras que después han sido disputadas por los mejores museos y los más aucadalados coleccionistas. 


Corot también cultivó la práctica de otra pintura paisajística. Se trata de los paisajes arcádicos, exquisitos y vaporosos, en cuyo marco bailan las ninfas o juegan los pastores, obras que le dispensaron un éxito notorio. La Ninfa del Sena es un significado ejemplo de estas visiones imaginarias de la antigüedad, donde sus protagonistas, desnudos femeninos, reposan idílicamente entre el paisaje.

En 1838 el duque de Orléans adquirió dos telas de Corot, pero la oposición de los pintores hoy desconocidos le persiguió hasta 1846, época que fue condecorado.

Los acontecimientos que sobrevinieron en el régimen político de Francia, elevaron a la dirección de Bellas Artes a Carlos Blanc, hombre de verdadero mérito, que acabó con los privilegios de las camarillas artísticas y premió en su justo valor las obras de Díaz de la Peña, Rousseau, Isabey, Decamps y Delacroix, siendo elegido miembro del jurado Corot. 


Avignon desde el oeste -1836
 La contemplación de los paisajes ingleses exhibidos en el Salón de 1824 y un viaje a Italia llevado a cabo al año siguiente llevaron a Corot a vivir plenamente la experiencia de la naturaleza y a pintar al aire libre. Corot empleaba en su método de trabajo la toma de apuntes del natural, a los que proporcionaba un lirismo especial. No de otro modo podría ser si se tiene en cuenta esta confesión del artista: "Mientras busco la imitación concienzuda, no pierdo ni un instante la emoción... Lo real es una parte del arte, pero el sentimiento lo completa. Si estamos verdaderamente conmovidos, la sinceridad de nuestra emoción se transmitirá a los demás". La gama de los tonos que emplea es restringida -azul para los cielos, ocres y rosas para las arquitecturas, castaños y verdes para la vegetación-, siendo sus más destacados valores la atmósfera plasmada y la dosis precisa de luz que proporciona a la superficie de los volúmenes. Todo ello porque, en palabras del propio artista: "El dibujo es lo primero que hay que buscar. Después, la relación de las formas y los valores. He aquí los puntos de apoyo. Después, el color y, finalmente, la ejecución". (Artehistoria)

Entre los años 1849 y 50 el Estado adquirió las obras: La oración en el huerto y La mañana.
En esta época la pintura de Corot sufre un importante cambio, variando hacia un estilo más nebuloso y artificial, que provoca una mayor aceptación entre el público y la crítica. Sus retratos y estudios están libres de este nuevo tratamiento.

En 1859 Corot expuso en Burdeos uno de los cuadros que habían figurado en la Exposición Universal de 1855 en la que participó el pintor, siendo adquirido para el Museo Municipal.


El viejo puente de Nantes que aquí podemos contemplar. Corot empleaba en su método de trabajo la toma de apuntes del natural, a los que proporcionaba un lirismo especial. No de otro modo podría ser si se tiene en cuenta esta confesión del artista: "Mientras busco la imitación concienzuda, no pierdo ni un instante la emoción... Lo real es una parte del arte, pero el sentimiento lo completa. Si estamos verdaderamente conmovidos, la sinceridad de nuestra emoción se transmitirá a los demás".  


1870

Molino de Saint-Nicolas-les-Arras- 1874

Louis Robert de niño -1875

Corot siempre se preocupó por ayudar a los jóvenes artistas, pero su humanidad no quedó ahí: ayudó a Daumier cuando se quedó ciego o a la viuda de Millet. 
Corot falleció el 22 de febrero  en 1875.

FUENTES:
 http://www.biografiasyvidas.com
 http://www.artelista.com/
 http://es.wikipedia.org/
http://www.artehistoria.jcyl.es