Blog de Arinda

OBJETIVO :En este Blog vas a encontrar mis producciones en pintura y escultura. Además, material recopilado a través de mi trabajo como maestra, directora e inspectora, que puede ser de interés para docentes y estudiantes magisteriales .

domingo, 31 de marzo de 2024

31 DE MARZO NACÍA JOHANN SEBASTIÁN BACH - MÚSICA PARA NIÑOS

JOHANN SEBASTIAN BACH

"TOCATA Y FUGA"

En el PROGRAMA DE EDUCACIÓN INICIAL Y PRIMARIA ,en la página 192, aparece recomendado para ser conocido por el alumnado el compositor Universal Barroco Johann Sebastian Bach




"La Tocata es impetuosa e intensa, y está realzada por bellos contrastes de tonos. la Fuga, divertida y exhuberante, da a los artistas la oportunidad de trabajar con una pieza abstracta"

Así se describe esta pieza en el prólogo de Fantasía. La animación de esta parte de la película fue todo un reto para los animadores que por primera vez en su vida debían interpretar sus propios sentimientos y emociones a través de imágenes abstractas. El título de la obra evoca imágenes indefinidas y no cuenta ninguna historia, por lo que permitía dar libertad para interpretar la música con las imágenes que esta producía en las mentes de los animadores al escucharla, sugiriendo formas, colores, figuras en movimiento...

Walt Disney llevaba años pensando en un proyecto de dimensiones abstractas y esa era la oportunidad que había estado esperando para llevarlo a cabo.

La decisión de abrir la "Película Concierto " con Tocata y Fuga de Bach fue bienvenida por todo el equipo, pues las clásicas notas iniciales de la pieza musical llaman la atención, suenan como el anuncio de algo grande que está comenzando. Al principio el oyente es consciente de la orquesta, pero conforme se va adentrando en la música, ésta va tomando forma en su imaginación, y esto es lo que plasmaron los animadores.

La obra, originalmente escrita para órgano, fue adaptada para orquesta por el propio Stokowski, que tenía experiencia ya en este tipo de transcripciones.

El famoso artista Oskar Fischinger fue contratado para el proyecto debido a su dilatada experiencia con el arte abstracto y la animación en este estilo, pero sus ideas no coincidían con las de Walt Disney, así que lo "invitaron a abandonar" el equipo. Sin embargo su trabajo con la productora sirvió de guía y de inspiración a los animadores que tomaron las ideas de Fischinger como punto de partida para expresar sus propias impresiones.

Tocata y Fuga es original, llamativa y se puede apreciar en ella un trabajo hecho con mucha vitalidad. Las ganas de experimentar y de transmitir sentimientos son palpables a lo largo de los 9 minutos de todo el segmento."

Extraído de:
http://clasicosdisney.blogspot.com

DOMINGO DE PASCUAS 31 DE MARZO DE 2024



DEFINICION DEL TÉRMINO “PASCUA”

El término Pascua proviene del latín páscae, que a su vez proviene del griego πάσχα (pasjua), una adaptación del hebreo פסח (pésaj), que significa "paso" o "salto".

Festividad religiosa que se celebra en la primera luna llena de primavera, en la que los judíos conmemoran la liberación de la esclavitud de su pueblo en Egipto.

Festividad religiosa que se celebra el domingo después del plenilunio posterior al 20 de marzo, en que los cristianos conmemoran la resurrección de Jesús.
"celebrar la Pascua"


¿Qué es LA Pascua?


La Pascua Cristiana

Pascua es la celebración más importante de la Iglesia Cristiana, donde se conmemora la Resurrección de Jesucristo al tercer día después de haber sido crucificado, según los evangelios canónicos.

El término Pascua proviene del latín páscae, que a su vez proviene del griego πάσχα (pasjua), una adaptación del hebreo פסח (pésaj), que significa "paso" o "salto".

La Pascua forma parte de la Semana Santa donde en el Viernes Santo se celebra la crucifixión de Jesús, y en el Domingo de Pascua se celebra la Resurrección y su primera aparición a sus discípulos.

El Domingo de Pascua es una fiesta móvil, el día varía cada año y no se fija en relación al calendario civil, y sucede después de la primera luna llena en el inicio de la primavera en el hemisferio Norte. La Pascua siempre se celebra entre el 22 de Marzo y el 25 de Abril, se celebra en varios países y en cada uno posee un nombre diferente, como por ejemplo: los portugueses la llaman Páscoa, los italianos la llaman Pasqua, y los franceses Pâques.

El término de Pascua remite principalmente a la fiesta de la Resurrección, que también es llamada a veces Pascua florida, pero también se usa para referirse a otras tres celebraciones cristianas: la Navidad (25 de Diciembre), la Epifanía o Adoración de los Magos (6 de Enero) y Pentecostés, la venida del Espíritu Santo (cincuenta días después de la Resurrección).

Los primeros cristianos, que eran judíos, celebraban la Pascua de Resurrección a la par cronológica que la Pascua judía, hasta que en el Primer Concilio de Nicea (en el 325 d. C.) se separó la celebración de la Pascua judía de la cristiana, quitando a esta los elementos hebreos pero dejaron el carácter móvil de la fiesta recordando que Cristo resucitó en la Pascua hebrea.

Según las Sagradas Escrituras, Dios ha dado a los cristianos "un nuevo nacimiento a una esperanza viva por la resurrección de Jesucristo de entre los muertos". Los cristianos, por la fe en el poder de Dios, han de discernir espiritualmente con Jesús resucitado cómo se puede caminar en una nueva forma de vida.

La expresión "¡Felices Pascuas!" es una forma tradicional de felicitar la Navidad, el nacimiento de Jesucristo.

Exodo de Egipto
 La Pascua Judía

La Pascua, también conocida como Pesaj, es la festividad judía que conmemora la salida del pueblo hebreo de Egipto, relatada en el libro bíblico del Éxodo. El pueblo hebreo considera que este hecho marca el nacimiento del pueblo como tal.

La celebración coincidió en el mes hebraico (nissan) que corresponde a los últimos días de los meses de marzo y abril, cuando comenzaba la estación de la primavera.

Los judíos siguen con la tradición contemplada en el libro Éxodo. Durante la festividad, que se realiza durante 7 días, es servida una cena especial que reúne a toda la familia y puesta en ella se encuentra el pan ácimo, vino y hierbas. En este sentido, es de resaltar que durante la conmemoración está prohibida la ingesta de cereales fermentados.


HISTORIA DEL HUEVO DE PASCUA



Originalmente, existía un ritual pagano para celebrar la llegada de la primavera.
La tradición de regalar huevos el Domingo de Pascua, es muy antigua y común entre los pueblos que habitaban la región del Mediterráneo, Este de Europa y Oriente. En la época de primavera, los huevos eran pintados con diseños que aludían a las plantaciones que tendría inicio en ese período. En consecuencia, la esperanza de la fertilidad del suelo y cosechas era representada con intercambio de huevos coloridos.

Por otro lado, algunos historiadores afirman que el hábito de ofrecer huevos de gallinas pintados nació en el Antiguo Egipto, en Persia y algunas tribus germánicas.

Otras fuentes afirman que el huevo simboliza los cuatro elementos de la vida. La cáscara representa la tierra; la membrana, el aire; la clara, el agua; y la yema, el fuego.

Cuando los cristianos adoptaron ese ritual, el huevo pasó a representar la resurrección de Jesús y se regalaban para celebrarla. 

La Iglesia no aconsejaba el consumo de huevos durante la Cuaresma. Sin embargo, las gallinas seguían poniendo huevos, ajenas a preceptos ni normas religiosas. Tirar los huevos hubiera sido un pecado. De tal forma, que no quedaba más remedio que guardarlos. En unas semanas se conseguía una sobreabundancia de huevos a los que había que dar salida.

El domingo de Resurección, primer día en el que este precepto ya no rige, se convertía en la fecha señalada. Y qué mejor que compartir o regalar los huevos que no se habían consumido durante la Cuaresma. De esta forma, fue naciendo una costumbre.


Ofrecer una cesta de huevos frescos era sin duda un magnífico detalle, pero si además los huevos se coloreaban o se pintaban se convertían en un auténtico regalo.

¿CUANDO SE PASÓ A REGALAR HUEVOS DE CHOCOLATE?


 

Ofrecer huevos en Pascua es una tradición que se remonta a varios siglos atrás. Según algunas fuentes la costumbre de regalar huevos en Pascua tiene su origen en el siglo IV.

En aquella época la Iglesia no aconsejaba el consumo de huevos durante la Cuaresma. Sin embargo, las gallinas seguían poniendo huevos, ajenas a preceptos ni normas religiosas. Tirar los huevos hubiera sido un pecado. De tal forma, que no quedaba más remedio que guardarlos. En unas semanas se conseguía una sobreabundancia de huevos a los que había que dar salida.

El domingo de Resurrección, primer día en el que este precepto ya no rige, se convertía en la fecha señalada. Y qué mejor que compartir o regalar los huevos que no se habían consumido durante la Cuaresma. De esta forma, fue naciendo una costumbre.

Ofrecer una cesta de huevos frescos era sin duda un magnífico detalle, pero si además los huevos se coloreaban o se pintaban se convertían en un auténtico regalo.

¡¡¡Lo que sí sabemos seguro es que en Europa no se hacían huevos de chocolate hasta que los exploradores llegaron a América y descubrieron ... EL CHOCOLATE!!!

Europa conoció el chocolate en el siglo XVI y fue introducido en Europa por Hernán Cortés en 1521, tras su regreso de México, lo que marcó el inicio de la popularidad del chocolate en el continente.

Inicialmente, el chocolate se consumía como una bebida caliente, y su popularidad se extendió rápidamente por toda Europa.

Fue allá por el siglo XVIII, cuando la industria chocolatera empezaba a despuntar, cuando se les ocurrió vaciar los huevos frescos y rellenarlos de chocolate, idea que no tardó en popularizarse entre los maestros chocolateros de Francia, Italia y Alemania para luego extenderse rápidamente al resto de Europa.

La tradición del conejo de chocolate se la debemos a los antiguos teutones que creían según cuentan las leyendas que en Pascua eran los conejos los que incubaban los huevos. La asociación Conejo- Pascua proviene de esta antigua creencia popular.

En la actualidad, los huevos de Pascua de chocolate son una parte importante de las celebraciones de Pascua en muchas partes del mundo. Vienen en una variedad de tamaños, estilos y sabores, y son un regalo popular tanto para niños como para adultos durante esta época festiva.

Huevos de Pascua y las culturas paganas

Los huevos de Pascua tienen vínculos con varias culturas paganas antiguas, especialmente en regiones de Europa y Asia. Algunas de las culturas paganas más destacadas asociadas con los huevos de Pascua son:

Cultura Persa: En la antigua Persia, el intercambio de huevos decorados era parte de las festividades de Nowruz, el festival de año nuevo que marca el inicio de la primavera. Los huevos eran considerados símbolos de fertilidad y renovación.

 

Cultura Celta: Los celtas también celebraban la llegada de la primavera con festivales como Ostara, que conmemoraba el equinoccio de primavera. Los huevos eran considerados símbolos de renacimiento y fertilidad en estas festividades.

 

Cultura germánica: Los antiguos germánicos tenían una deidad llamada Eostre, asociada con la primavera y la fertilidad. Se cree que la palabra "Easter" (Pascua en inglés) deriva de su nombre. Los germánicos solían decorar huevos como parte de sus celebraciones de primavera en honor a Eostre.

Cultura eslava: En algunas culturas eslavas, como la rusa y la ucraniana, los huevos de Pascua tienen una larga historia y son conocidos como "pysanky" o "pysanki". Estos huevos son decorados con elaborados diseños geométricos y simbólicos utilizando cera y tintes naturales. La práctica de hacer pysanky tiene raíces paganas que celebran la llegada de la primavera y la fertilidad.

Cultura griega: En Grecia, se practica la costumbre de teñir y decorar huevos rojos para la Pascua, simbolizando la sangre de Cristo. Después de la medianoche del Sábado Santo, se rompen los huevos y se celebra el "Juego del Huevo", donde las personas chocan sus huevos de Pascua. Se cree que el que tiene el huevo sin romper será bendecido con buena suerte y prosperidad.

Culturas nórdicas: En algunas tradiciones escandinavas, como la sueca, se celebran las festividades de Pascua con el "huevo de Pascua sueco", que es un huevo de pascua gigante decorado con pinturas y colocado en el jardín para que los niños lo encuentren. Esta tradición tiene raíces en antiguas celebraciones paganas de la primavera.

 

Estas son algunas de las culturas paganas que han influido en la tradición de los huevos de Pascua. Con la cristianización de Europa, muchas de estas prácticas paganas se integraron en las celebraciones cristianas de la Pascua, dando lugar a la mezcla de símbolos y significados que vemos en la actualidad.


 

Asimismo, existe en el Domingo de Pascua una ilusión por parte de los niños, ya que los niños creen en la llegada del conejo de Pascua que esconde los huevos y, ellos deben de buscarlo, es un juego popular para muchos niños.

¿QUÉ ES EL CONEJO DE PASCUA?

Conejo de Pascua 1907


El conejo de Pascua es uno de los símbolos de la festividad de la pascua que representa nacimiento, esperanza de vida.

Antes de Cristo, el conejo de Pascua era un símbolo de fertilidad, ya que cuando llegaba la primavera el primer animal en salir de las madrigueras era el conejo y, por su gran capacidad de procreación. Es por ello, que se vincula con renovación, renacimiento, fertilidad y resurrección de la naturaleza muerta durante la época de invierno.

El conejo está representado con la Pascua, festividad celebrada por los cristianos, por representar la esperanza de la vida después de la Resurrección de Jesús Cristo y, se celebra el domingo de Semana Santa, representa el día que Jesús Cristo resucitó después de su crucifixión.


La tradición del conejo de chocolate se la debemos a los antiguos teutones.
Según cuentan las leyendas se creía que en Pascua los conejos incubaban los huevos. La asociación Conejo- Pascua proviene de esta antigua creencia popular.

En España, la zona de Cataluña y Valencia, es la región con más tradición en la elaboración de figuras de chocolate para celebrar la Pascua. Estas figuras adquieren una gran importanca a partir de mediados del siglo pasado. Son las monas de Pascua, figuras diversas, -en algunos casos verdaderas esculturas-, en chocolate que adoptan multitud de formas, cuyo límite lo pone la imaginación y pericia del maestro chocolatero.










LAS ROSCAS DE PASCUA

Las Monas de Pascua o Roscas de Pascuas suelen ser panes dulces decorados de diversas formas y tamaños. En España, por ejemplo, las monas pueden tener formas variadas, como trenzas, figuras de animales, cestas o coronas. A menudo están adornadas con huevos cocidos de colores y, en algunas regiones, también se añaden plumas, confites o dulces para decorarlas aún más.

La rosca de Pascua, también conocida como panquemado, panetone, o similares dependiendo del país, es un tipo de pan dulce que se consume tradicionalmente durante la época de la Pascua en muchas culturas alrededor del mundo. El origen exacto de la rosca de Pascua es un tanto difuso y varía según la región y la tradición local.

Una de las explicaciones más comunes se relaciona con la tradición cristiana de celebrar la resurrección de Jesucristo durante la Pascua. La forma circular de la rosca se asocia con la corona de espinas de Cristo, mientras que los huevos decorativos o confituras que suelen adornarla simbolizan la vida y la resurrección. En algunas tradiciones, se esconde un huevo cocido en el centro de la rosca, que representa la tumba vacía de Jesús.

 Además, la rosca de Pascua puede tener raíces en antiguas celebraciones paganas de la primavera, donde se consumían panes dulces como parte de los rituales de renovación y fertilidad que marcaban el fin del invierno y el inicio de la temporada de crecimiento y abundancia.

En resumen, la rosca de Pascua es una amalgama de diversas influencias culturales y religiosas a lo largo del tiempo, y su significado puede variar según la región y la tradición específica. Sin embargo, su presencia en las celebraciones de Pascua la convierte en un elemento importante y simbólico de estas festividades en muchas partes del mundo.

Algunos de los países donde la rosca de Pascua es una parte importante de las celebraciones de Semana Santa incluyen:

España: En España, la "mona de Pascua" es una rosca decorada con huevos cocidos o de chocolate y a menudo se comparte entre familiares y amigos durante las celebraciones de Semana Santa.

México: En México, la "rosca de Pascua" es un pan dulce que se come tradicionalmente el Domingo de Pascua. En el interior de la rosca, se suele esconder una figura representando al niño Jesús, y quien lo encuentre es el encargado de organizar una fiesta el Día de la Candelaria.

Uruguay : La rosca de Pascua uruguaya suele ser un pan dulce elaborado con una masa similar a la del panettone o la brioche, esponjosa y ligeramente dulce. A menudo está aromatizada con ralladura de naranja o limón y se pueden agregar frutas secas como pasas, nueces o almendras.

Es un elemento común en las mesas durante las celebraciones de Semana Santa y Pascua en Uruguay, y se comparte entre familiares y amigos como parte de las festividades. Es un pan que evoca tradición y sabor en una época de significado religioso y cultural.

Argentina: En Argentina, la "rosca de Pascua" es un pan dulce similar al utilizado en Navidad, pero con una forma circular. También es común decorarla con huevos de chocolate o azúcar.

Italia: En Italia, se consumen diversos tipos de panes dulces durante las celebraciones de Pascua. Uno de los más conocidos es el "colomba di Pasqua", un pan dulce en forma de paloma que se come durante las festividades de Semana Santa.

Portugal: En Portugal, la "folar" es una rosca de Pascua tradicional que se consume durante las celebraciones de Semana Santa. Puede tener diferentes formas y rellenos, como huevos cocidos o carnes.

Francia: En Francia, durante las celebraciones de Pascua, se consumen diversos tipos de panes dulces, como el "pain de Pâques" o "brioche de Pâques", que a menudo se adornan con huevos de chocolate o azúcar.

Brasil: En Brasil, la "rosca de Páscoa" es un pan dulce que se consume durante las festividades de Semana Santa. Puede tener diferentes formas y rellenos, y es comúnmente compartida entre familiares y amigos durante las celebraciones.

Colombia: En Colombia, durante la Semana Santa, se consumen diversos tipos de panes dulces, como la "rosca de Pascua", que se comparte en reuniones familiares y religiosas.

Grecia: En Grecia, durante las celebraciones de Pascua, se consume el "tsoureki", un pan dulce trenzado que a menudo se adorna con huevos de colores y se comparte entre familiares y amigos.

Rusia: En Rusia, durante las celebraciones de Pascua, se consume el "kulich", un pan dulce tradicionalmente horneado en moldes altos y decorado con glaseado y confituras.

Polonia: En Polonia, durante las celebraciones de Pascua, se consume el "babka wielkanocna", un pan dulce con forma de corona o trenza, adornado con frutas confitadas o glaseado.

Hungría: En Hungría, durante las celebraciones de Pascua, se consume el "kalács", un pan dulce trenzado similar al tsoureki griego, que a menudo se adorna con huevos de colores y se comparte entre familiares y amigos.

 Austria: En Austria, durante las celebraciones de Pascua, se consume el "osternester", un pan dulce en forma de nido de pájaro, adornado con huevos de chocolate y confituras. 

Croacia: En Croacia, durante las celebraciones de Pascua, se consume el "pinca", un pan dulce similar al babka polaco, que a menudo se adorna con huevos de colores y se comparte en reuniones familiares y religiosas.

Lituania: En Lituania, durante las celebraciones de Pascua, se consume el "vėrinys" o "šakotis", un pan dulce tradicionalmente horneado en forma de árbol o corona, adornado con azúcar glas y compartido en festividades familiares.

Estos son solo algunos ejemplos adicionales de países donde la tradición de celebrar la Pascua con una rosca o un pan dulce similar es parte importante de las festividades. La variedad de recetas y prácticas refleja la diversidad cultural en todo el mundo y las diferentes formas en que se honra esta festividad religiosa.


HISTORIAS DEL CONEJO DE PASCUAS



EL CONEJO DEL SEPULCRO DE JESÚS

Cuenta la leyenda que, cuando metieron a Jesús en el sepulcro que les había dado José de Arimatea, había dentro de la cueva un conejo escondido, que muy asustado veía cómo toda la gente entraba, lloraba y estaba triste porque Jesús había muerto.

El conejo se quedó ahí viendo el cuerpo de Jesús cuando pusieron la piedra que cerraba la entrada y lo veía y lo veía preguntándose quien sería ese Señor a quien querían tanto todas las personas.

Así pasó mucho rato viéndolo; pasó todo el día y toda una noche, cuando de repente el conejito vio algo sorprendente: Jesús se levantó y dobló las sábanas con las que lo habían envuelto. Un ángel quitó la piedra que tapaba la entrada y Jesús salió de la cueva ¡más vivo que nunca!

El conejo comprendió que Jesús era el Hijo de Dios y decidió que tenía que avisar a todo el mundo y a todas las personas que lloraban, que ya no tenían que estar tristes porque Jesús había resucitado.

Como los conejos no pueden hablar, se le ocurrió que si les llevaba un huevo pintado, ellos entenderían el mensaje de vida y alegría, y así lo hizo.

Desde entonces, cuenta la leyenda que, el conejo sale cada Domingo de Pascua a dejar huevos de colores en todas las casas para recordar al mundo que Jesús resucitó y hay que vivir alegres.

El juego de esconder los huevos de Pascua que ha ido dejando el conejo de Pascua en todas las casas es la diversión de los niños el Domingo de Pascua.




OTRO CUENTO DEL CONEJO DE PASCUAS

Había una vez un rey tenía un mago muy poderoso en la corte. El mago le regaló una gallina que ponía hermosos huevos de colores, ideales para regalar. Pero como el rey era muy ambicioso, le pidió si la gallina podía poner huevos de oro. Se hizo muy rico, y era envidiado por otros reyes, por lo que temía que le robaran su gallina. De esta forma, cuando tenía visitas, la gallina era escondida y sustituida por una común en la jaula.

Un día, mandó a traer de nuevo a la gallina en la jaula, pero tan solo vio un conejo blanco. Enojado, llevó el conejo al bosque y lo abandonó, y mandó llamar al mago. Cuándo le preguntó al mago qué había pasado con la gallina y por qué no la había puesto en la jaula, el mago contestó: “sí, la puse, solamente me olvidé de convertirla de nuevo de conejo a gallina”.

Nunca volvieron a encontrar el conejo blanco, pero a partir de ese momento, los niños encontraron huevos de colores escondidos por el reino. Y de vez en cuando, alguno con suerte encuentra uno de oro.

 FUENTES
https://www.significados.com
https://es.wikipedia.org

EL 31 DE MARZO DE 1685 NACÍA JOHANN SEBASTIÁN BACH

A 260 AÑOS DE SU PASAJE A LA POSTERIDAD

El retrato- Volbach- pintado en 1750, donde nos muestra a Bach en sus últimos meses de vida.

Johann Sebastian Bach (IPA /joˈhan/ o /ˈjoːhan zeˈbastjan ˈbax/ en alemán) Eisenach, Nació en Turingia, 31 de marzo de 1685 y murió en Leipzig, el 28 de julio de 1750.
Compositor alemán. Considerado por muchos como el más grande compositor de todos los tiempos, Johann Sebastian Bach nació en el seno de una dinastía de músicos e intérpretes que desempeñó un papel determinante en la música alemana durante cerca de dos siglos y cuya primera mención documentada se remonta a 1561. Hijo de Johann Ambrosius, trompetista de la corte de Eisenach y director de la música de dicha ciudad, la música rodeó a Johann Sebastian Bach desde el principio de sus días.


Una representación del siglo XIX de la familia Bach en la práctica de música de mañana. Bach es en el teclado y otros miembros de la familia están jugando o cantando.

A la muerte de su padre en 1695, se hizo cargo de él su hermano mayor, Johann Christoph, a la sazón organista de la iglesia de San Miguel de Ohrdruf. Bajo su dirección, el pequeño Bach se familiarizó rápidamente con los instrumentos de teclado, el órgano y el clave, de los que sería un consumado intérprete durante toda su vida. Su formación culminó en el convento de San Miguel de Lüneburg, donde estudió a los grandes maestros del pasado, entre ellos Heinrich Schütz, al tiempo que se familiarizaba con las nuevas formas instrumentales francesas que podía escuchar en la corte.

Cafetería Zimmermann, donde Bach trabajó entre 1732 y 1741. Aquí compuso e interpretó la famosa Cantata del café, BWV 211 (1735).

A partir de estos años, los primeros del siglo XVIII, Bach estaba ya preparado para iniciar su carrera como compositor e intérprete. Una carrera que puede dividirse en varias etapas, según las ciudades en las que el músico ejerció: Arnstadt (1703-1707), Mühlhausen (1707-1708), Weimar (1708-1717), Köthen (1717-1723) y Leipzig (1723-1750). Si en las dos primeras poblaciones, sobre todo en Mühlhausen, sus proyectos chocaron con la oposición de ciertos estamentos de la ciudad y las propias condiciones locales, en Weimar encontró el medio adecuado para el desarrollo de su talento. Nombrado organista de la corte ducal, Bach centró su labor en esta ciudad sobre todo en la composición de piezas para su instrumento músico: la mayor parte de sus corales, preludios, tocatas y fugas para órgano datan de este período, al que también pertenecen sus primeras cantatas de iglesia importantes. En 1717 Johann Sebastian Bach abandonó su puesto en Weimar a raíz de haber sido nombrado maestro de capilla de la corte del príncipe Leopold de Anhalt, en Köthen, uno de los períodos más fértiles en la vida del compositor, durante el cual vieron la luz algunas de sus partituras más célebres, sobre todo en el campo de la música orquestal e instrumental: los dos conciertos para violín, los seis Conciertos de Brandemburgo, el primer libro de El clave bien temperado, las seis sonatas y partitas para violín solo y las seis suites para violoncelo solo.

1)...2).
1) - La primera página del manuscrito de Anna Magdalena Bach de la Suite nº 1 para violonchelo solo, BWV 1007.
2) -Órgano de Weimar en 1660. En este instrumento, Bach compuso entre 1708 y 1717 gran parte de su obra organística. Cabe mencionar la curiosa ubicación del órgano y la orquesta, en el hueco practicado justo debajo del tejado, lo que daba al recinto una peculiar sonoridad.

Durante los últimos veintisiete años de su vida fue Cantor de la iglesia de Santo Tomás de Leipzig, cargo éste que comportaba también la dirección de los actos musicales que se celebraban en la ciudad. A esta etapa pertenecen sus obras corales más impresionantes, como sus dos Pasiones, la monumental Misa en si menor y el Oratorio de Navidad.




Concierto de Brandeburgo nº 3, de Bach
Mientras Johann Sebastian Bach fue maestro de capilla de la corte del príncipe Leopold de Anhalt-Köthen, entre 1717 y 1723, completó los seis conciertos conocidos como Conciertos de Brandeburgo. El fragmento del tercero que escuchamos es representativo de la forma del concerto grosso: tres grupos de tres instrumentos de cuerda se combinan, alternan y contrastan con otro grupo.

En los últimos años de su existencia su producción musical descendió considerablemente debido a unas cataratas que lo dejaron prácticamente ciego.
Casado en dos ocasiones, con su prima Maria Barbara Bach la primera y con Anna Magdalena Wilcken la segunda, Bach tuvo veinte hijos, entre los cuales descollaron como compositores Wilhelm Friedemann, Carl Philipp Emanuel, Johann Christoph Friedrich y Johann Christian.


Bach (izquierda) con tres de sus hijos

Bach tuvo numerosos alumnos y estudiantes a lo largo de su vida: según el estudioso Hans Löffler, más de ochenta. Entre ellos se cuenta a Johann Friedrich Agricola, yerno suyo, que en los últimos años del maestro fue copista de sus obras, además de ayudarle en la redacción de sus últimas composiciones, como en el caso de uno de sus últimos corales para órgano, el BWV 668, el último coral del ciclo de Leipzig BWV 651-668. Ya en su vejez, cuando la gente se refería al apellido Bach lo hacía pensando en su famoso hijo Carl Phillip. En las generaciones posteriores a Bach, sólo algunos compositores y músicos conocían su obra. Básicamente eran sus hijos y sus alumnos, gracias a ellos se conservó y no cayó en el olvido la producción del Cantor de Santo Tomás, mientras que el resto del mundo no tardaría muchos años en olvidarle después de su muerte, en plena mitad del siglo XVIII.


Sello postal de la República Federal de Alemania dedicado a Johann Sebastian Bach.

Pese a que tras la muerte del maestro su música, considerada en exceso intelectual, cayó en un relativo olvido, músicos célebres, como Joseph Haydn, Wolfgang Amadeus Mozart, Ludwig van Beethoven, Felix Mendelssohn-Bartholdy o Frédéric Chopin, tuvieron un gran reconocimiento por las obras que conocieron de Bach, generalmente obras para teclado, pues el resto de su producción no llegó a ellos. Beethoven, sin conocer la totalidad de su obra, lo definió con un hermoso juego de palabras en alemán: "Nicht Bach, sondern Meer sollte er heissen", cuya traducción es "No debiera llamarse "Bach" ('arroyo', en alemán), sino "Meer" ('mar')". La razón es sencilla: al magisterio que convierte sus composiciones en un modelo imperecedero de perfección técnica, se une una expresividad que las hace siempre actuales.

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----- Estatua de Bach en Leipzig.--------------Estatua de Johann S. Bach, en Shanghai, China.

Para saber más ingresa en
http://es.wikipedia.org/wiki/Johann_Sebastian_Bach

http://www.biografiasyvidas.com

sábado, 30 de marzo de 2024

EL 30 DE MARZO DE 1746 NACÍA JOSÉ GOYA

PRECURSOR DE LAS VANGUARDIAS PICTÓRICAS DEL SIGLO XX
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Retrato de Francisco de Goya por Vicente López Portaña

El 30 de marzo de 1746 nace Goya en el pueblo aragonés de Fuendetodos (Zaragoza).

Fue un pintor y grabador español. Su obra abarca la pintura de caballete y mural, el grabado y el dibujo. Su estilo evolucionó desde el rococó, pasando por el neoclasicismo, hasta el prerromanticismo, siempre interpretados de una forma personal y original,​ y siempre con un rasgo subyacente de naturalismo, del reflejo de la realidad sin una visión idealista que la edulcore ni desvirtúe, donde es igualmente importante el mensaje ético.

Goya probó e hizo prácticamente todo en el ámbito de la pintura: pintura de caballete, murales, grabados, dibujos, retratos y por ello es que fue el artista europeo más notable de su país y de Europa y esto último, justamente, se evidencia en la influencia que ejerció en las generaciones plásticas posteriores.

 La familia de su madre, los Lucientes, estaba afincada en ese pueblo y pertenecía a la hidalguía rural aragonesa. 

Los Goya, en cambio, de ascendencia vasca, aunque establecidos en Zaragoza desde mediados del siglo XVII, oscilaban entre las profesiones y los oficios mecánicos, es decir, entre la burguesía y la clase obrera. 

Tenían, desde luego, la posibilidad de solicitar «vizcainía» (prueba de su origen vasco y comparable a la hidalguía) para facilitar los ascensos sociales.


 
Casa natal en Zaragoza

 Cocina de la casa natal

El primer maestro de dibujo y pintura que Goya tuvo fue José Luzán Martínez, que enseñaba en su casa.

Luego estudió en la Academia de Dibujo que se fundó en Zaragoza en 1754, poco antes de que Goya entrara como alumno suyo a los trece años. 

Luzán, que había estudiado con pintores napolitanos, le hizo copiar las estampas mejores que tenía, hasta saber lo suficiente como para pintar de su propia invención. 

En su pintura se destacaba la «frescura» y «dulzura» del colorido de Luzán y su buen gusto en las tintas, pero hay que subrayar también su meticulosidad al perfilar los contornos de las figuras. 

Después de tres años de estudios con este maestro, Goya solicitó una pensión de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando de Madrid, en diciembre de 1763, a los diecisiete años. 

En los años 1763 a 1766 participa en el concurso de pintura convocado por la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando (Madrid). No obtiene ningún premio.

Luego, continuaría su formación como pintor en Madrid, junto a Francisco Bayeu, de quien además se convertiría en cuñado cuando se casase con su hermana en el año 1775. 

Bayeu, recién trasladado a la corte desde Zaragoza era también ex alumno de Luzán, y estaba, asimismo, relacionado lejanamente con la familia Lucientes, por el casamiento de unos primos suyos.


Emprende un viaje a Italia, en 1770, para granjearse más méritos en el estudio del arte y mejorar sus posibilidades. 

A juzgar por el cuaderno de apuntes y notas que se ha conservado, hizo el viaje por tierra, atravesando el sur de Francia y el norte de Italia antes de quedarse, sobre todo, en Roma. 

Procuró visitar las más importantes ciudades italianas, absorbiendo las técnicas pictóricas, analizando las cualidades estéticas de los grandes pintores del país y aumentando su repertorio de imágenes clásicas sacadas de las esculturas antiguas. Tomó nota de algunos trajes de la región y de las máscaras típicas del tea­tro popular y las arlequinadas de Roma y Venecia, dejando constancia de su temprano gusto por lo grotesco y lo satírico. 

Durante su estancia se anuncia un concurso organizado por la Academia de Parma, y Goya se apresura a participar, preparándose cuidadosamente, con estudios y bocetos previos, para pintar un cuadro sobre el tema de «Aníbal cruzando los Alpes» propuesto para el premio. 

Los académicos parmesanos elogian su capacidad para expresar las emociones de los personajes y admiran la fluidez de sus pinceladas. Pero el colorido poco realista empleado no les agradaba y concedieron el premio a otro.


Goya volvió a Zaragoza poco después de remitir el lienzo en abril de 1771 y, casi en seguida, en el mes de octubre, a los veinticinco años, recibe un encargo importante para pintar la bóveda del coreto en la basílica del Pilar, después de demostrar previamente su dominio de las técnicas del fresco, adquirido, sin duda, en Italia.

 A continuación se le proporcionan nuevos contratos por parte de varios aristócratas aragoneses para pintar pechinas en las iglesias de Muel y Remolinos y, después, para lienzos destinados a decorar la capilla del palacio remodelado del conde de Sobradiel en Zaragoza. 

En estas últimas obras vuelven a aparecer motivos ya usados por Goya anteriormente y diseños basados en las composiciones de otros artistas, sacados de estampas. 

Así, adaptándose al gusto de los mecenas, empieza a ganar dinero y ya se le trata de «don», a diferencia de su padre. 

Sin duda, su maestro Francisco Bayeu confía más en su futuro como pintor, puesto que le permite casarse con su hermana Josefa, un año más joven que Goya. La boda se celebra en la iglesia de San Martín de Madrid el 25 de julio de 1773, aunque el joven artista sigue trabajando en Zaragoza por aquellos años, como consta en los libros de impuestos de esta ciudad. 

Nace el primer hijo, Antonio Juan Ramón, el 29 de agosto de 1774 en la capital aragonesa, pero por desgracia ni éste ni los cinco hijos siguientes nacidos entre 1775 y 1782 sobrevivieron, y tan solo el último, Francisco Javier Pedro, alcanzó la edad adulta. 

1774 Se traslada a Madrid, llamado por su cuñado Francisco Bayeu y por Mengs. Trabaja como pintor de cartones para la Real Fábrica de Tapices de Santa Bárbara.

Sus primeros trabajos importantes son los que llevó a cabo a partir de 1775 para la Real Fábrica de Tapices de Santa Bárbara en Madrid, que le contrató para dibujar los cartones que habían de servir de modelos a los artesanos de esta manufactura. 

En estos cartones, Goya reveló sus dotes para desarrollar una pintura costumbrista y popular llena de gracia y frescura, muy dentro de una estética próxima al rococó en la que se vehicula la vida apacible y esperanzada de un momento marcado por los benéficos efectos de la buena coyuntura económica y por la ilusión que despiertan los avances del movimiento reformista. 

Entre las mejores composiciones de esta serie hay escenas tan logradas como El quitasol, El cacharrero, La gallina ciega, La cometa, El columpio o El pelele, reflejo de un mundo donde predomina el juego y la vida alegre y desenvuelta.

La carrera de Goya avanzaba rápidamente por aquella época. El gran ciclo de pinturas murales sobre la vida de la Virgen para la cartuja del Aula Dei a 12 kilómetros de Zaragoza aumentó su fama en 1774, demostrando, por cierto, en esta serie la gran facilidad que Goya tenía para organizar sus composiciones, incluso aprovechando con cierta gracia los accidentes de las paredes, al pintar encima de unas pequeñas rejas de hierro que había en el lugar. 

Luego Anton Raphael Mengs, primer pintor de Carlos III, a la vuelta de una estancia en Italia (donde es posible que hubiera conocido a Goya), le llamó a la corte para pintar cartones para los tapices de la Real Fábrica de Santa Bárbara. 

Mengs percibe en seguida la gran capacidad inventiva de Goya, pues este último sigue las indicaciones del maestro al componer en forma piramidal los grupos de figuras en las escenas que pintaba, variando asimismo la postura de los personajes representados. 

Establecido en Madrid a partir de enero de 1775, se le señala sueldo anual de 8 000 reales al año siguiente para trabajos del ­real servicio. 

En mayo y octubre de 1775 entrega sus primeros nueve cartones sobre temas de caza para los tapices que decorarán el sitio de San Lorenzo de El Escorial.

 A finales de ­octubre de 1776, entrega el primer cartón para una de las series de tapices para el comedor de los príncipes de Asturias en el palacio de El Pardo. Pero por entonces, de pronto, le entró una gran inseguridad con el anuncio de la próxima partida de Mengs para Italia. A juzgar por el borrador de una carta de Goya a este último, escrita a lápiz en el Cuaderno italiano, el pintor incluso decide ir a Roma con su familia en aquel trance para seguir disfrutando de la protección del maestro y además, para estudiar con él. Pero su proyecto no fructificó y se quedó en Madrid.


Detalle de su primer Autorretrato (hacia 1773)

El Quitasol

En los años 1777 y 1778 pinta otros diez cartones para la decoración de El Pardo, y entrega diecinueve más en 1779 y 1780. 

El artista y su familia vivían en la calle del Espejo, n.º l, en enero de 1777, trasladándose a Desengaño, n.º l, antes de octubre de 1779, en cuya calle seguirán viviendo la mayor parte de su vida, aunque mudando de casa a una que hacía esquina entre Desengaño y Valverde en fecha desconocida, después de comprarla en julio de 1800. 

En 1778 se granjeó el apoyo del secretario de Estado, el conde de Floridablanca, y del secretario de la Academia de San Fernando, Antonio Ponz, por grabar al aguafuerte un grupo de retratos ecuestres y otras obras de Velázquez, pertenecientes a las colecciones reales, iniciando con ello un proyecto para reproducir,  grabándolos, todos los cuadros de aquellas galerías. 

El embajador británico, Lord Grantham, entusiasta admirador de Velázquez, compró cinco ejemplares de estas series y trató de persuadir a Goya -sin éxito- para que grabase el autorretrato del genio andaluz, sacado de Las Meninas, para ilustrar un catálogo de las obras velazqueñas que preparaba.

 La década de 1780, por tanto, empieza de manera muy prometedora para Goya. En julio de 1780 solicita entrar en la Real Academia de San Fernando, presentando el lienzo de Cristo crucificado como muestra de su habilidad, y se le admite como académico de mérito por unanimidad. 

En 1780 es nombrado Académico de Mérito de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando de Madrid por su Caprichos Cristo crucificado.

En el año 1781  muere su padre.

Aunque a continuación se le complica la vida al pintar al fresco una bóveda sobre el tema de la Virgen como reina de los mártires y un grupo de pechinas, que le habían encargado para la basílica del Pilar en Zaragoza. 

Entrega los bocetos para la cúpula el 5 de octubre de 1780, y termina la obra a principios de marzo de 1781. 

Pero el público quedó poco satisfecho, y los bocetos para las pechinas no merecieron «la aprobación que se esperaba» por parte de la junta de la fábrica. El desaire resultó aún mayor cuando la junta insistió en que sometiese sus revisiones al dictamen de su cuñado Francisco Bayeu, en el momento en que empezaba a desarrollar un estilo más personal empleando unas pinceladas más sueltas, inspiradas en las de Velázquez. 

A pesar del apoyo de sus amigos zaragozanos, notablemente el de Martín Zapater, se siente deshonrado por lo ocurrido aunque restablece su reputación casi en seguida en Madrid con el lienzo que pinta para uno de los altares de la iglesia de San Francisco el Grande: La predicación de san Bernardino de Siena (1781-1783). 

A continuación consigue importantes encargos, retrata  a don José Moñino, conde de Floridablanca (1783).

En el año 1784 retrata a la familia del infante don Luis de Borbón. Comienza a triunfar como retratista.

En 1785 fue designado teniente director de Pintura. En su labor docente, Goya buscó estimular el camino personal de cada alumno, actitud que define por escrito en su “Memorial” de 1792.

Retrata a los duques de Osuna (1785), y a los condes de Altamira y sus hijos (1786-1788). 

La protección de los jóvenes duques de Osuna le proporciona una serie de encargos para cuadros religiosos, retratos y pinturas decorativas a lo largo de varias décadas, y fueron ellos quienes animaron a Goya a crear conjuntos de una gran originalidad para algunas de las salas de su casa de campo en la finca de La Alameda de Osuna, cerca de Barajas. 

Igualmente importante en los años ochenta fue la amistad que el artista trabó con el magistrado y literato, Gaspar Melchor de Jovellanos, muy aficionado al arte, y con el amigo de éste, Juan Agustín Ceán Bermúdez, notable coleccionista e historiador. 

Gracias a estas relaciones amistosas y profesionales, Goya recibiría en aquellos años no solo encargos en el Banco Nacional de San Carlos y en el Colegio de Calatrava en Salamanca, sino que también establecería contactos muy directos con el círculo de intelectuales y de reformistas españoles asociados con la Ilustración europea. 

A través de esa relación Goya se familiariza con nuevos conceptos sobre la educación, las libertades políticas, así como con las nuevas doctrinas de la «razón» y la lucha contra la superstición. En su compañía también se abren nuevas perspectivas estéticas: la reevaluación del naturalismo de Velázquez y Murillo que le aparta del idealismo mengsiano, y las teorías de lo «sublime», que le enseñan, sobre todo, la fuerza expresiva de la oscuridad y lo gigantesco. 

Todo tipo de personas adineradas quieren que Goya les retrate: actores, cantantes y toreros; burgueses y aristócratas. 

La crisis más grave de su vida le alcanza en la corte en otoño de 1792, a los cuarenta y seis años, poco después de emitir su dictamen sobre la enseñanza del arte en la Academia. Estuvo dos meses en la cama con «dolores cólicos» y con toda probabilidad tenía el llamado «cólico de Madrid», peligrosa enfermedad muy difundida en la capital por entonces, a resultas de la frecuente contaminación metálica en la preparación de la comida y la ingestión del plomo usado en los barnices de la cerámica y las soldaduras de las cacerolas.


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  Familia del infante don Luis de Borbón

El lienzo recoge una escena familiar de don Luis, el tío del rey de España Carlos IV, en su destierro de Arenas de San Pedro al que se vio abocado por su renuncia a la carrera eclesiástica y su posterior matrimonio morganático con María Teresa de Vallabriga.

En el centro del cuadro aparece el infante don Luis jugando al solitario con cartas mientras peinan a su esposa. Tras él aparecen sus hijos Luis y María Teresa.

La zona izquierda del cuadro está ocupada por el propio pintor inmortalizando la escena y por varias damas mientras que en la zona derecha aparecen varios caballeros y un ama de cría con María Luisa, la hija menor del infante, en brazos.
 
En 1785 es nombrado director adjunto de pintura de la Real Academia de San Fernando.

En el año 1786 es nombrado pintor del rey Carlos III. Reanuda su trabajo para la Real Fábrica de Tapices.

En 1789 es nombrado pintor de cámara por el nuevo rey, Carlos IV. Retratos oficiales del rey y de la reina María Luisa.

Autorretrato con caballete

Es un lienzo de pequeño formato, pintado por placer y al margen de los encargos oficiales.  En esta obra se representa con elegante atuendo y mirada enérgica. Es el único de sus autorretratos en que aparece el sombrero adaptado con pequeños cirios para alumbrar al artista al caer la tarde. Perteneció a los condes de Villagonzalo

En el año 1792 sin licencia real, viaja a Andalucía. En diciembre cae enfermo en Sevilla y pasa a Cádiz. Sufre una grave enfermedad (saturnismo) de la que no se recupera hasta abril de 1793. Queda sordo.

Entre los años 1793 y 1794 realiza una serie de pinturas de gabinete sobre hojalata para huir del convencionalismo "en que el capricho y la invención no tienen ensanche", con escenas taurinas, cómicas y trágicas.

En 1795 gana la plaza de director de pintura de la Academia de San Fernando, que fuera de Francisco Bayeu, fallecido el 4 de agosto.

En el año 1796 pasa largas estancias en Andalucía junto a la duquesa de Alba. Realiza muchos dibujos.

En el año 1797 de regreso a Madrid, dimite como director de pintura de la Academia. Comienza la serie de grabados al aguafuerte que llamará los Caprichos Caprichos. 

La serie Los Caprichoses una serie de 80 estampas en aguafurte


 
El Aquelarre


La escena está presidida por el demonio, encarnado en un gran macho cabrío, recibiendo la ofrenda de dos niños. Se considera que el conjunto de lienzos, aparte de recrear episodios inspirados en el Auto de Fe de Logroño de 1610, es una crítica satírica a la superstición por parte de la sociedad ilustrada a la que pertenecían tanto el duque de Osuna como el pintor

En el año 1799 pone a la venta los Caprichos Caprichos en una tienda de perfumista, en los bajos del domicilio de Goya, en la calle del Desengaño 1 (Madrid). Es nombrado primer pintor de cámara.
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Retrato de la familia de Carlos IV
Entre los años 1800 a 1801 pinta el "Retrato de la familia de Carlos IV".

Realizado entre Aranjuez y Madrid, poco tiempo después de ser nombrado Goya primer pintor de cámara, los precedentes de esta compleja composición son el “Retrato de Felipe V con su familia” de Louis-Michel van Loo y “Las Meninas” de Velázquez.

Más allá del propio retrato, según las actitudes y la colocación de los personajes, se puede extraer de la obra una habilidosa visión del pintor sobre los rasgos psicológicos y los juegos de poder de los protagonistas. Además, destaca el cuidado en el diseño de los trajes (a la última moda), de las joyas y de las condecoraciones. 
Esta obra figura en 1814 en el Palacio Real de Madrid y en 1824 en las colecciones del Museo del Prado.
En el año 1808 la Guerra de Independencia (1808-1814) En octubre, Goya va a Zaragoza, llamado por el general José de Palafox, para que pinte las ruinas y episodios de la heroica defensa de la ciudad frente a los franceses. Comienza a preparar Caprichos los Desastres de la guerra (1808-1820).

El 23 de diciembre de 1809 jura fidelidad al rey intruso, José I Bonaparte.

En el año 1811 José I concede a Goya la Orden Real de España.

En el año 1814 pinta Caprichos "El dos de mayo de 1808" o "Carga de los mamelucos" y "Los fusilamientos del 3 de mayo" para perpetuar la resistencia y lucha del pueblo español contra Napoleón.

 Los fusilamientos del 3 de mayo

La obra ilustra los fusilamientos por parte del ejército de Napoleón en respuesta al levantamiento del 2 de mayo de 1808 contra la ocupación francesa.

El cuadro presenta un detallado estudio psicológico de los héroes, que aparecen fuertemente iluminados. De este modo, se pueden diferenciar claramente sus actitudes y caracteres.

La obra se realizó junto a su pareja, “El 2 de mayo de 1808 en Madrid: la lucha con los mamelucos”, a iniciativa del regente don Luis en 1814. 
Ambas pudieron servir para decorar un arco de triunfo durante la entrada de Fernando VII.
En el lateral inferior izquierdo, se observan las huellas de los daños que sufrió durante su traslado a Valencia en 1937, durante la Guerra Civil española.
 
En el año 1815 la Inquisición le abre proceso por considerar obscenas las dos Caprichos Majas. 
Tras superar la "purificación", se le repone como primer pintor de cámara con sus honorarios, pero será relegado por Fernando VII. Comienza la serie de Caprichos Los disparates (1815-1824), publicada en 1864.

Luego de la restauración de Fernando VII, en el año 1815, Goya, se retiro de la escena pública. Para este tiempo se había agudizado enormemente la afección que lo había dejado totalmente sordo, con lo cual, su retiro más la discapacidad contribuyeron fundamentalmente en el viraje que sufriría su obra de ahí en más.

Tal situación quedó materializada en la decoración que le imprimió a su casa: 14 murales de enormes dimensiones, en los cuales predominaban los colores marrón, gris y negro y las temáticas oscilaban entre lo macabro y el terror.



 
Retrato de Fernando VII

Se trata del retrato de Fernando VII. Data de 1815 y es una obra de corte oficialista y propagandístico de la monarquía. La obra posee una rica calidad cromática gracias a la combinación del rojo, el negro y el dorado. Destacan las pinceladas densas, sueltas y rápidas dadas en entorchados, condecoraciones y espada.

Luego de la restauración de Fernando VII, en el año 1815, Goya, se retiro de la escena pública. Para este tiempo se había agudizado enormemente la afección que lo había dejado totalmente sordo, con lo cual, su retiro más la discapacidad contribuyeron fundamentalmente en el viraje que sufriría su obra de ahí en más. Tal situación quedó materializada en la decoración que le imprimió a su casa: 14 murales de enormes dimensiones, en los cuales predominaban los colores marrón, gris y negro y las temáticas oscilaban entre lo macabro y el terror.
 
En el año 1816 publica la serie de grabados Caprichos La tauromaquia.

Gran aficionado a la fiesta de los toros, Goya quiso tratar un tema que tuviera a priori gran aceptación popular, que no fuera sospechoso para la censura, y que le aportara un importante beneficio económico.

 
Tauromaquia

Fotografía de la finca de Goya tomada hacia 1873 por el fotógrafo francés Jean Laurent.


En 1819, compra una casa de campo, conocida como la Quinta del Sordo, al otro lado del Manzanares, en una zona elevada con hermosas vistas, terreno para cultivar y posibilidades de ensanche que aprovecha el artista septuagenario. 

En esta pintura, dos hombres con las piernas semienterradas se pelean con mazas en campo abierto. Francisco Goya. 1819-1823. Museo del Prado, Madrid.

Aquelarre o el gran cabrón

El pintor representa en esta pintura, en primer término, a un oscuro macho cabrío, con un asistente a la derecha y rodeado de brujos y brujas de todas las edades, que se agitan y miran con ansiedad. Francisco Goya. 1819-1823. Museo del Prado, Madrid.

Sufre otra grave enfermedad y, cuando recobra la salud, llena las paredes de las dos salas principales de la Quinta con tremendas escenas llamadas Pinturas negras, con temas de tiempo y muerte, destino y maldad humana.

Se trata de un conjunto de 14 pinturas al óleo elaboradas directamente sobre las paredes de dos salas de la quinta, el comedor en la planta baja y el gabinete en el primer piso. Dichas pinturas se conservaron en esta vivienda hasta que el barón Fréderic Émile d’Erlanger, que compró la propiedad en 1873, decidió despegarlas del muro y trasladarlas a lienzo, cometido que ejecutó el restaurador del Museo del Prado Salvador Martínez Cubells. 

Las Pinturas Negras fueron expuestas con escaso reconocimiento en la Exposición Universal de París de 1878 antes de ser legadas definitivamente al Prado en 1881.

  

Quinta del Sordo o Quinta de Goya- Grabado



Saturno devorando a su hijo

Esta célebre pintura representa al titán Cronos o Saturno devorando a uno de los hijos habidos con su esposa Rea. Francisco Goya. 1819-1823. Museo del Prado, Madrid.


En esta pieza, el dios de la mitología podría ser la personificación del miedo a perder el poder. Y es que, según el mito, un oráculo advirtió a Saturno de que sería destronado por uno de sus hijos, por lo que, para evitarlo, los devoraba a medida que nacían.

Las pinturas murales que decoraron la casa de Goya conocida como la “Quinta del Sordo” se han popularizado con el título de “Pinturas Negras” por el uso que en ellas se hace de los pigmentos oscuros y negros y por lo sombrío de los temas. Fueron mandadas trasladar a lienzo por el barón Émile d'Erlanger, quien adquirió la Quinta en 1873, y finalmente donadas al Estado. Aunque siguen siendo enigmáticas, presentan muchos de los problemas estéticos y de las preocupaciones morales que aparecen en las obras de Goya.

En 1824 se instala en Burdeos.



 Coche barato y tapado

Los protagonistas de los dibujos del Álbum G, al que perteneció esta obra, son los pobres (observados por el mismo Goya) que utilizaban singulares medios de transporte bien para cargar con un viajero o bien para moverse ellos mismos.
El personaje representado empuja una carretilla cuyo contenido está oculto bajo un gran paño. Su espalda torcida y el pie que apoya en el suelo sugieren el andar dificultoso de un cojo. Además, tres personajes situados a su espalda parecen contemplarlo y divertirse a su costa.

En el año 1825 prepara la serie de litografías conocida como Caprichos Los toros de Burdeos.


Plaza Partida

Diversión en España

Bravo toro


Los toros de Burdeos es una serie de cuatro litografías que el pintor español Francisco de Goya realizó entre 1824 y 1825 en la ciudad francesa de Burdeos. 
A diferencia de la serie en aguafuerte de La tauromaquia, que se ocupó de reflejar corridas de toros profesionales y lances de toreros muy conocidos, en esta el artista prefiere representar novilladas y festejos populares donde, junto a los lidiadores, se refleja también la brutalización colectiva de la masa, con estilo expresionista, coral y trágico.

En el año 1826 vuelve a España para solicitar su jubilación. Se le concede con el sueldo íntegro de 50.000 reales. En junio regresa a Burdeos con licencia.

Vive sus últimos años en Burdeos entre exiliados liberales, acompañado por Leocadia y los dos hijos de ésta, haciendo nuevos proyectos y creando novedades en sus litografías y miniaturas sobre marfil. Pasa una corta estancia en París, hace un viaje a Madrid.

El 16 de abril  de 1828 muere de madrugada en Burdeos, tras corta enfermedad. 
Goya fallece en Burdeos en la noche del 15 al 16 de abril de 1828, a la edad de 82 años. Al día siguiente es enterrado en el cementerio de La Chartreuse. Sus restos mortales descansan desde 1919 bajo sus frescos de la madrileña ermita de San Antonio de la Florida, a pesar de que le falte la cabeza ya que parece que el propio artista la cedió a un médico para su estudio.


Goya fallece en Burdeos en la noche del 15 al 16 de abril de 1828, a la edad de 82 años. Sus restos mortales descansan desde 1919 bajo sus frescos de la madrileña ermita de San Antonio de la Florida, a pesar de que le falte la cabeza ya que parece que el propio artista la cedió a un médico para su estudio.

FUENTES:
 http://www.quien.net/francisco-de-goya.php
http://www.españaescultura.es
https://es.wikipedia.org