Blog de Arinda

OBJETIVO :En este Blog vas a encontrar mis producciones en pintura y escultura. Además, material recopilado a través de mi trabajo como maestra, directora e inspectora, que puede ser de interés para docentes y estudiantes magisteriales .

martes, 16 de agosto de 2016

16 DE AGOSTO DE 1856 NACÍA APARICIO SARAVIA

EL LUCHADOR PARA ESTABLECER UN SISTEMA ELECTORAL, EFICAZ Y CONFIABLE







Aparicio Saravia da Rosa nació en Cerro Largo,el 16 de agosto de 1856.
Fue un político, militar y caudillo del Partido Nacional de Uruguay.

Sus padres fueron  Francisco Saraiva y Propicia Da Rosa. Su padre era brasilero, y aunque Saraiva era su apellido, en Uruguay era conocido como Saravia. La familia de Aparicio tenía campos a ambos lados de la frontera Uruguay - Brasil.
Aparicio fue el cuarto hijo de esta unión.

Aparicio fue criado y educado principalmente en el campo. A la muerte de su padre, los hermanos Saravia heredaron una vasta extensión de campo, la cual comprendía diversas propiedades, entre las que se encontraba "El Cordobés."

Dado que en aquellos tiempos políticos y sociales las fronteras no estaban del todo delimitadas claramente, los hermanos Saravia tenían vínculos muy estrechos con Río Grande del Sur, entre ellos con los movimientos revolucionarios riograndenses y uruguayos.

Luego de la revolución que puso fin a la dictadura de Venancio Flores, el Partido Colorado designó como presidente a Lorenzo Batlle. El clima político estaba muy tenso y Batlle, antiguo miembro del Partido Conservador, sostenía la necesidad de llevar adelante una política de partido en la que no participara el Partido Blanco. A esto se le llamó el exclusivismo colorado.
Los blancos vieron en esa política su definitiva expulsión del gobierno. El único camino posible para la participación era la revolución. 

 Timoteo Aparicio

 Oficiales y soldados de la Revolución de las Lanzas

En marzo de 1870, el caudillo blanco Timoteo Aparicio, para conseguir la participación de su partido en el gobierno, invadió el territorio oriental desde Argentina, a la altura de la ciudad de Salto.
Ese mismo año Aparicio, con solo catorce años, se escapó del internado en donde cursaba sus estudios primarios, en Montevideo.
Su finalidad era ingresar a la Revolución de las Lanzas, acaudillada por Timoteo Aparicio.
En estas luchas obtuvo el grado de cabo, y es llamado "cabo viejo", apodo que le darían sus hombres más adelante.
Esta revolución fue la última en la que se usaron las armas tradicionales: lanza,
facón y boleadoras.
El impacto de la revolución llevó a los estancieros empresarios, que tenían su destino atado al éxito de las inversiones, a formar una agremiación con el objetivo de defender sus intereses y presionar al gobierno para que garantizara la paz.
En 1871 fundaron la Asociación Rural del Uruguay.
Finalizada la revolución, la paz se firmó en abril de 1872 y marcó el inicio de la coparticipación. Los blancos tendrían representantes en el Parlamento y así podrían participar del gobierno.



Luego de la Revolución de las Lanzas se dedicará las tareas del campo junto a su familia.

 
Aparicio Saravia y su esposa Cándida Díaz



En 1877 contrae matrimonio con la sobrina del caudillo colorado Gregorio Suárez, Cándida Díaz.


En el año 1885, Gobernaba el Uruguay Máximo Santos. La plana mayor del santismo dominaba en el gobierno, pero la situación política era inestable, y la opinión adversa. La finalidad inmediata del santismo ante la proximidad del término del período del General Santos, era  su continuidad en el mando. Para ello siguió un proceso que no pudo sobrellevar el peso de la oposición, cada vez más intensa. En un primer momento posibilitó el acceso de Máximo Santos al Parlamento Nacional (marzo 1885). Posteriormente se hizo elegir como futuro presidente de la República al Dr. Francisco A. Vidal, incondicional de Santos subordinado a su fortísima influencia.
 

La presidencia del Dr. Vidal, destinada a efectuar la reelección inmediata del mismo Santos, levantó gran oposición. La designación de Máximo Santos como Ministro de Guerra apresuró la rebelión que desde los últimos meses de vida del gobierno anterior, se preparaba en la República Argentina.

 

En el año 1886 Aparicio Saravia se incorpora a la Revolución del Quebracho.
La Revolución del Quebracho fue una batalla que se produjo en Uruguay en una villa en el noroeste del departamento de Paysandú, sobre la cuchilla del Queguay al norte del arroyo homónimo.
 Allí se  enfrentaron las fuerzas revolucionarias que nucleaban a partidarios blancos y colorados, al mando de José Miguel Arredondo y Enrique Castro, con las fuerzas del gobierno de Máximo Santos.

La rebelión de 1886 llamada Revolución del Quebracho, no tuvo carácter partidista. Fue una rebelión del legalismo contra el militarismo.  
La revolución no duró una semana fue desde el 26 de marzo al 31.
Cuando cesó el fuego, los revolucionarios tenían más de 200 muertos y más de 600 prisioneros.
El general Máximo Tajes, designado para mandar las fuerzas del gobierno, venció y capturó a casi toda la fuerza revolucionaria. Los prisioneros fueron puestos en libertad, después de su traslado a Montevideo, en un gesto político que benefició a Santos a la opinión pública.
Cuando la rebelión estuvo sofocada se activó el proceso que concluiría con la reelección del General Santos, para el que se creó la mayor jerarquía militar conocida en el país con el grado de Capitán General del ejército nacional. El 21 de mayo se proclamó a Santos senador por el departamento de Flores; se logró la renuncia del presidente del Senado y se eligió de inmediato a Santos para reemplazarlo. El 24 de mayo, el Dr. Vidal renunció a la presidencia de la República que fue ocupada automáticamente por Santos en su carácter de Presidente del Senado.
Esta regulada sucesión en el Poder Ejecutivo se conoce en la historia nacional como “la dinastía Santos-Vidal”


 Aparicio Saravia regresa a su estancia en Uruguay, continuando con la actividad rural.
Gumercindo Saravia, hermano mayor de Aparicio, tuvo una importante participación en la revolución federalista riograndense de 1893. Los hermanos Saravia llevaron desde Uruguay unos 400 lanceros quienes portaban una divisa blanca con el lema "Defensor da lei", la misma que fue utilizada por el General Manuel Oribe durante la Batalla de Carpintería, que posteriormente daría nacimiento al Partido Nacional.

Aparicio Saravia, se destacó en las fuerzas revolucionarias riograndenses; lo que determinó que habiendo fallecido su hermano en 1894, Aparicio fuera designado General de dichas fuerzas revolucionarias. La muerte de Gumercindo afectó duramente a sus seguidores y el futuro caudillo blanco fue designado en Brasil como sucesor de su hermano. En 1895 la revolución terminó de deshilacharse y Aparicio con unos pocos hombres volvió al pago. La guerra, de todos modos, le brindó el grado de General y un gran prestigio, dado que los diarios de Montevideo cubrían dicho conflicto
 


Retornó a Uruguay en octubre de 1895 y un año después protagonizó un pequeño levantamiento contra el gobierno exclusivista de Juan Idiarte Borda, pero tuvo que emigrar a Brasil. En 1897, al volver a Uruguay, el descontento reinante se transformó en una entusiasta revolución impulsada por el Partido Blanco o Nacional, que tendrá en Saravia a su principal caudillo. La revolución aspiraba a consagrar constitucionalmente una serie de garantías electorales, y a que se reconociera el derecho de las minorías a estar representadas en el Parlamento, lo que no contemplaba la Constitución de 1830, vigente por entonces.

En 1895 se realiza una reunión con más de mil personas blancas de la zona y Aparicio es proclamado general. Luego va a Montevideo donde se reúne con el Directorio del Partido Nacional. De allí surge que el Directorio estaba en contra de la creación de un movimiento armado, y de provocar una revuelta.
De regreso a Cerro Largo, continúa con la organización de un movimiento armado, pero ahora en forma secreta y conspirativa.

En  noviembre de 1896, Aparicio junto con 80 hombres se trasladan al departamento de Rivera donde lee una proclama instando a los blancos a levantarse en armas contra el gobierno colorado, pero este movimiento se disuelve rápidamente al carecer de apoyos y de buena organización. A partir de allí Aparicio se traslada a la localidad de Bagé en Brasil donde se reorganizará.

La revolución de 1897 fue un éxito tanto político como militar y culminó con el Pacto de la Cruz. A partir de allí Aparicio fue el jefe de todo el Partido Nacional y organizó un poder paralelo al del gobierno de Juan L. Cuestas. En su estancia El Cordobés tuvo el centro de organización y logró que 6 departamentos del país, fueran dirigidos por 6 jefes políticos blancos que lo siguieran como líder indiscutido.

Su relación con los integrantes del Directorio del Partido Nacional no fue muy estrecha ya que él era un hombre que no gustaba de la vida de la ciudad y del trato con los "doctores". Sobre todo fue deteriorándose la relación con Eduardo Acevedo Díaz.

En 1903 se realizaron las elecciones nacionales donde surgió electo presidente de la república José Batlle y Ordóñez, hombre perteneciente al Partido Colorado. Eduardo Acevedo Díaz fue expulsado del Partido Nacional (ya lo había vaticinado el propio Saravia) y consiguió que Batlle y Ordóñez designara a dos de los seis jefes políticos departamentales, a personas del grupo de Acevedo Díaz. Esto provocó un aumento de la tensión existente hasta el momento.

En marzo de 1903, Aparicio Saravia reunió a 15.000 hombres para lanzarse a la lucha armada, pero tras arduas negociaciones, se acordó evitar la guerra civil. Fue histórico el día en que desfilaron ante Aparicio despidiéndose, casi 20.000 hombres que lo vivaron al grito de "¡viva el general!" o "¡vivan los gauchos!". De todas maneras en el transcurso de ese año los dos bandos se fortalecerán en organización y en hombres.

En enero de 1904, se desató la que se conocería como la Revolución de 1904, parecida a la de 1897 pero más grande y sangrienta. Luego de 8 meses de batalla, los revolucionarios llevaban las de ganar. Pero el 1ro. de setiembre Saravia fue herido de bala en la llamada Batalla de Masoller. Falleció el 10 de setiembre refugiado en una estancia en territorio brasilero. Luego de su fallecimiento su ejército se disolvió. El 24 de setiembre las tropas de Saravia se rindieron en lo que se conoce como la paz de Aceguá.