Blog de Arinda

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martes, 26 de agosto de 2025

26 DE AGOSTO DE 1914 NACÍA JULIO CORTÁZAR- ANÁLISIS LITERARIO


Julio Cortázar: vida, obra y la poética de lo insólito





 

1. Vida y contexto cultural

 

Julio Cortázar (1914–1984) nació en Bruselas, en un hogar de padres argentinos en plena Primera Guerra Mundial. Su infancia transcurrió en Banfield, Buenos Aires, en un entorno modesto pero marcado por la lectura y la enfermedad, experiencias que alimentaron su imaginación y su percepción de la extrañeza cotidiana. Se formó como docente y traductor, y en 1951 se exilió voluntariamente a París, donde desarrolló gran parte de su obra y ejerció como traductor en la UNESCO.

 

El exilio voluntario fue también un exilio estético: París le brindó distancia crítica respecto de la tradición argentina y, a la vez, lo conectó con las vanguardias europeas. Esa posición liminal explica su obra como un puente entre lo latinoamericano y lo universal, lo fantástico y lo real, lo popular y lo erudito.

 

2. Estilo y poética

 

La literatura de Cortázar se distingue por su ruptura de las fronteras genéricas y su voluntad de experimentar con el lenguaje y las formas narrativas. Tres ejes permiten entender su estética:

 

Lo fantástico cotidiano:

Sus cuentos ponen en primer plano lo insólito en contextos familiares y realistas. El horror no proviene de castillos góticos, sino de departamentos modernos o calles porteñas. Lo anómalo irrumpe como un desajuste mínimo que altera la percepción de la realidad.

 

Ejemplo: Casa tomada, donde una fuerza invisible expulsa a los hermanos de su casa, sin explicación ni resolución.

 

El juego y la apertura:

Cortázar concibe la literatura como un juego que interpela al lector, invitándolo a participar en la construcción de sentido. El juego no es frívolo, sino una exploración de las posibilidades del arte para ampliar la conciencia.

 

Ejemplo: Rayuela (1963), que propone múltiples modos de lectura y convierte la novela en un tablero de experimentación.

 

La oralidad y el humor:

Su prosa combina erudición con un tono lúdico, marcado por giros coloquiales, neologismos y un humor que desarma solemnidades. Esta hibridez lo acerca a la tradición oral latinoamericana y a la vez lo sitúa en el marco de las vanguardias.

 

3. La obra cuentística

 

Los cuentos de Cortázar, reunidos en colecciones como Bestiario (1951), Final del juego (1956), Las armas secretas (1959) y Todos los fuegos el fuego (1966), constituyen quizá su aporte más influyente.

 

En ellos, lo fantástico se presenta como un quiebre de lo real, que desestabiliza la percepción y pone en duda las categorías tradicionales de realidad/irrealidad.

 

El final abierto y la economía narrativa buscan impactar en la sensibilidad del lector más que en ofrecer respuestas.

 

Obras como La noche boca arriba (donde se entrecruzan sueño y vigilia) o Axolotl (donde el narrador se metamorfosea en un animal) revelan su obsesión por las fronteras de la identidad y la relatividad de la realidad.

 

4. La novela y la experimentación

 

Aunque Cortázar es un maestro del cuento, con Rayuela alcanzó una dimensión fundacional dentro del llamado “Boom latinoamericano”. La novela:

 

Rompe con la linealidad narrativa, proponiendo múltiples itinerarios de lectura.

 

Representa el deseo de trascendencia existencial, encarnado en Oliveira y la Maga, personajes que buscan un sentido más allá de la vida convencional.

 

Es también un laboratorio de estilo: mezcla monólogos interiores, capítulos teóricos, citas en varios idiomas, y pasajes que juegan con la musicalidad del lenguaje.

 

Otras novelas, como Los premios (1960) o 62/Modelo para armar (1968), prolongan esa búsqueda experimental, profundizando en la fragmentación y en la apertura interpretativa.

 

5. Compromiso político y ético

 

A partir de los años sesenta, Cortázar asumió una postura política activa, apoyando movimientos de liberación en América Latina, en especial la Revolución Cubana y la Revolución Sandinista en Nicaragua.

Su compromiso se reflejó en ensayos (Nicaragua, tan violentamente dulce) y en cuentos que tematizan la violencia política y la represión (Reunión, Apocalipsis de Solentiname).

 

Sin embargo, su literatura nunca fue panfletaria: la dimensión política convivió con su afán experimental y con su visión de la literatura como espacio de libertad.

 

6. Legado e influencia

 

Cortázar dejó una impronta decisiva en la narrativa latinoamericana por varias razones:

 

Elevó el cuento a un arte mayor, con precisión técnica y profundidad filosófica.

 

Amplió el horizonte de la novela latinoamericana con Rayuela, obra que cuestionó los modelos tradicionales de narración.

 

Creó una literatura que combina rigor intelectual y juego lúdico, atrayendo tanto a lectores jóvenes como a críticos exigentes.

 

Su estilo abrió un camino para autores posteriores que exploran lo fantástico y lo experimental, como Roberto Bolaño o Samanta Schweblin.

 

7. Conclusión

 

La vida y obra de Julio Cortázar revelan la tensión entre dos fuerzas: el rigor y el juego, lo cotidiano y lo fantástico, lo íntimo y lo político.

Su literatura es una invitación a desconfiar de lo dado y a explorar lo oculto bajo la superficie de lo real.

En Cortázar, leer es siempre jugar para descubrir; y escribir es un modo de ensanchar los límites de la experiencia humana.

 

FUENTES

 

Cortázar, J. (1951). Bestiario. Buenos Aires: Sudamericana.

 

Cortázar, J. (1956). Final del juego. Buenos Aires: Sudamericana.

 

Cortázar, J. (1960). Los premios. Buenos Aires: Sudamericana.

 

Cortázar, J. (1963). Rayuela. Buenos Aires: Sudamericana.

 

Cortázar, J. (1966). Todos los fuegos el fuego. Buenos Aires: Sudamericana.

 

Cortázar, J. (1969). 62/Modelo para armar. Buenos Aires: Sudamericana.

 

Cortázar, J. (1974). Octaedro. Buenos Aires: Sudamericana.

 

Alazraki, J. (1968). La prosa narrativa de Julio Cortázar. Madrid: Gredos.

 

Anderson Imbert, E. (1970). Historia de la literatura hispanoamericana. México: Fondo de Cultura Económica.

 

Bellini, G. (1971). Julio Cortázar. Buenos Aires: Editorial Universitaria de Buenos Aires (Eudeba).

 

Harss, L. (1966). Los nuestros. Buenos Aires: Sudamericana.

 

Prego, O. (1985). La fascinación de las palabras: conversaciones con Julio Cortázar. Madrid: Muchnik.

 

Vargas Llosa, M. (1971). García Márquez, historia de un deicidio (contiene un capítulo comparativo con Cortázar). Barcelona: Barral.

 

Yurkievich, S. (1973). Fundadores de la nueva narrativa latinoamericana. Buenos Aires: Monte Ávila.

 

Calvino, I. (1983). “Cortázar y la narrativa abierta”. En Seis propuestas para el próximo milenio. Harvard University Press.

 

González Bermejo, E. (1980). Conversaciones con Cortázar. Barcelona: Bruguera.

 

Peri Rossi, C. (1994). Julio Cortázar y Cris. Barcelona: Seix Barral.


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