Blog de Arinda

OBJETIVO :En este Blog vas a encontrar mis producciones en pintura y escultura. Además, material recopilado a través de mi trabajo como maestra, directora e inspectora, que puede ser de interés para docentes y estudiantes magisteriales .

domingo, 26 de octubre de 2014

EL 26 DE OCTUBRE DE 1909 NACIÓ DANTE QUINTERNO

EL CREADOR DE PATORUZÚ E ISIDORO CAÑONES
 


Dante Quinterno nació en Buenos Aires, Argentina el 26 de octubre de 1909.
Fue un creador de historietas, empresario editorial, agropecuario y productor y director del primer dibujo animado en colores de Argentina "Upa en Apuros" en 1942. Entre sus creaciones destacan Patoruzú, Isidoro Cañones y, Patoruzito, personajes entrañables que forman parte del imaginario colectivo argentino y países limítrofes.

Proveniente de una familia numerosa: su padre, Martín Quinterno, su madre, Laura Raffo, y sus tres hermanas, Celia, Luisa y Laura. Su abuelo paterno, Pedro, era de origen piamontés y se había instalado en la zona de San Vicente, donde adquirió chacras para dedicarse al cultivo y comercialización de frutales. 


Colegio Bernardino Rivadavia

Dante realizó sus estudios en el colegio Bernardino Rivadavia, y paralelamente se dedicó a la práctica del boxeo y del remo.

En 1924 Quinterno, empezó a enviar sus diseños a diferentes diarios porteños. 


En 1925 publicó su primera tira, Panitruco, en El Suplemento. 
El 29 de julio de 1925 se produciría el debut de Dante Quinterno como dibujante, en "El Suplemento", con la tira "Panitruco", una historieta con personajes de la noche porteña (con guiones de Leroy).




En el año 1926, ya discípulo del célebre dibujante Diógenes El Mono Taborda, empezó a publicar en el diario "El Mundo" su personaje Don Fermín, más tarde conocido como Don Fierro.





Luego le siguieron Andanzas y desventuras de Manolo Quaranta  y Un porteño optimista (luego Las aventuras de Don Gil Contento, 1927), para diversos periódicos.



En esta última serie, en 1928, dio a conocer su personaje Curugua-Curuguagüigua, quien luego sería renombrado como Patoruzú. Junto con Patoruzú aparecieron otros personajes como Isidoro Cañones y Patoruzito, quienes también supieron ser publicaciones independientes.

Después de viajar a Estados Unidos en 1933 y contactarse con los Estudios Disney, llegó la consagración de Quinterno.




Desde 1936, la revista Patoruzú se transformó en una publicación independiente, vendiendo 300.000 ejemplares semanales. Ese mismo año, el autor fundó la Editorial Dante Quinterno.

En 1938  Dante Quinterno se casó con Rosa Schiaffino, con quien tuvo tres hijos: Dante, Walter y Mónica.








Posteriormente aparecieron otras publicaciones: Patoruzito (1945), en el que colaboraron Eduardo Ferro, José Luis Salinas y Alberto Breccia entre otras figuras; Andanzas de Patoruzú (1956), Correrías de Patoruzito (1958),Pepín Cascarón(1960), Locuras de Isidoro (1968) y Patoruzito Escolar (1971).







Para el 20 de noviembre de 1942, Patoruzú también llega a la pantalla grande cuando se estrenó en el cine Ambassador el corto de 15 minutos “Upa en apuros”, siendo este el primer dibujo animado argentino en colores. 

En la década del 50 ya multimillonario, se alejó del dibujo e hizo un gran cambio en su vida. Al parecer sus años de infancia en los campos de San Vicente hizo que se volcara al trabajo rural. De esta forma, empezó a adquirir campos en las zonas de Cañuelas, Coronel Brandsen y Trenque Lauquen, convirtiéndose paulatinamente en productor ganadero y forestal, razón por la cual fundó la revista especializada Dinámica Rural.

Igualmente continuó en forma ininterrumpida con la publicación de sus historietas y personajes a través de su Editorial y licenciataria;
Para el 20 de noviembre de 1942, Patoruzú también llega a la pantalla grande cuando se estrenó en el cine Ambassador el corto de 15 minutos “Upa en apuros”, siendo este el primer dibujo animado argentino en colores. 

En la década del 50 ya multimillonario, se alejó del dibujo e hizo un gran cambio en su vida. Al parecer sus años de infancia en los campos de San Vicente hizo que se volcara al trabajo rural. De esta forma, empezó a adquirir campos en las zonas de Cañuelas, Coronel Brandsen y Trenque Lauquen, convirtiéndose paulatinamente en productor ganadero y forestal, razón por la cual fundó la revista especializada Dinámica Rural.

Igualmente continuó en forma ininterrumpida con la publicación de sus historietas y personajes a través de su Editorial y licenciataria; Editorial Universo S.A. y Los Tehuelches S.A.

A pesar de su perfil bajo y de esquivar la vida publica, no puedo evitar caer en la tentación de asistir a la entrega de dos premios. En 1996 fue condecorado con la Medalla de oro de la Cámara de Diputados de la Nación (por su trayectoria), y en 1999 fue distinguido por la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires.

Falleció en Buenos Aires el 14 de mayo de 2003, y fue sepultado en el Cementerio de la Recoleta.

 


LOS PERSONAJES DE DANTE QUINTERNO



Patoruzú




La identidad de Patoruzú sufrió varios retoques durante los primeros años. Comenzó como un personaje humilde, taciturno e ignorante, a cargo de un tutor porteño de más educación; las historietas iniciales emplearon este contraste para destacar la paralela diferencia de actitudes entre el malicioso tutor, que daría eventualmente lugar a otro personaje duradero, Isidoro Cañones , y el bondadoso e ingenuo indio. Sin perder la esquemática contraposición moral, Quinterno retocaría posteriormente la historia, transformando a Patoruzú en un poderoso aunque benévolo estanciero. Su generosidad con el dinero y la avaricia de los malvados sería las más de las veces el eje de la dinámica de las historias. Desde el comienzo contó con una fuerza prodigiosa, que se complementaría en el transcurso de su evolución con otros sentidos y habilidades sobrehumanos, en especial la fiereza y el olfato. Por otra parte, aunque los primitivos rasgos con los que el cacique tehuelche apareció por primera vez en 1928 difieren bastante de los actuales, su fisonomía se consolidó a partir de 1936, con la publicación de su propia revista. Es así que, físicamente, el personaje fue evolucionando con su personalidad. Al principio poseía una figura gruesa, desgarbada y algo encorvada, pero con los años se consolidó como un delgado, musculoso y erguido indio. Su indumentaria consiste en un poncho amarillo, pantalones arremangados en la botamanga, ojotas, una vincha recogiendo la recia cabellera negra larga hasta los hombros, una pluma y unas eficientes boleadoras que penden de su cinto. Patoruzú posee una fuerza física inquebrantable que proviene de tres componentes diferentes combinados, uno es una privilegiada alimentación infantil (el hueso del sagrado buey Apis que su padre le dejó), otro son sus baños en las aguas termales de las tierras de la Patagonia, y el tercero es la fuerza de sus antepasados que emana ni bien la necesita. Las armas de Patoruzú son el arco y la flecha, que sólo son utilizadas como arma de duelo, manejándolas con gran destreza, las boleadoras, que usa meramente para detener al enemigo y nunca como arma contundente, y sus propio puños, que son su arma principal. Posee una enorme nariz (fuente de constantes bromas) que le proporciona un excelente olfato, lo que lo convierte en un gran rastreador, ya que además cuenta con un prodigioso sentido de la orientación. Es capaz también de correr a enormes velocidades (se lo ha visto patear un centro y cabecearlo él mismo en un partido de fútbol). Sus pulmones logran provocar verdaderos vendavales cuando cree conveniente dar un gran soplido y los dedos gordos de sus pies tienen una forma peculiar que caracteriza a todo su linaje, están erguidos, apuntando hacia arriba. Patoruzú resuelve con frecuencia sus problemas acudiendo a la pura fuerza física, y, gracias a ello, se arroja impulsiva y descuidadamente en el peligro, y sale airoso la mayoría de las veces. Patoruzú posee una pluma en su cabeza que indica su posición de cacique. Esta característica la instaura él, porque en realidad los caciques deben llevar tres plumas, pero, por respeto a su padre, él sólo lleva una. Muchas veces su ingenuidad le jugó una mala pasada, y su complejo de fealdad fue una eterna traba en su relación con las mujeres, aunque alguna vez se enamoró. Alguna vez Dante Quinterno definió a su indio Patoruzú como "un hombre simple y sencillo, que es la antítesis del egoísmo, sumamente modesto, jamás presuntuoso y de gran sensibilidad, dentro de su fuerte carácter masculino" .

 Isidoro Cañones


Como se mencionó anteriormente, Isidoro apareció por primera vez como propietario de un circo, donde Patoruzú derrotaría a su luchador estrella (Juaniyo). Luego de eso, ante un Isidoro quebrado económicamente, una gitana leería en la mano de Patoruzú que Isidoro estaría destinado a acompañarlo, y éste termina apadrinándo al indio. Con el correr del tiempo, se fijará la identidad de Isidoro; es la contraparte urbana, sibarita y holgazana del indio bonachón e íntegro, y las tretas que elabora para vivir de su fortuna son uno de los principales motores del desarrollo dramático. La personalidad de Isidoro es la antítesis del modelo de moral y rectitud que caracteriza al indio Patoruzú, pero su simpatía lo hizo tan popular que en 1940 surgió como protagonista de su propia revista. Es así como la personalidad de Isidoro aparece desdoblada, según se trate de su participación en las aventuras de Patoruzú (donde generalmente se lo menciona solamente como "padrino"), donde es un personaje irresponsable, timbero, interesado, vago, y desvergonzado, o en su propia historieta, donde es el más famoso playboy de la noche de Buenos. Tanto Patoruzú como el aristocrático tío de Isidoro (el Coronel Urbano Cañones) intentan infructuosamente que Isidoro tome el buen camino, pero sin éxito. Isidoro no sólo es haragán y vividor, sino además miedoso a más no poder, enclenque y desconfiado. Sin embargo, su suspicacia y mundanidad desvelan las más de las veces las trampas en las que, sin él, su ahijado hubiera caído. Es célebre su odio hacia Patora, de cuyos requerimientos amorosos escapa constantemente
 


Pampero:

En Agosto del año 1936 se produce el arribo del feroz caballo Pampero, fiel flete del cacique (en la serie “Indeseables del Turf”). De origen salvaje y criollo, Patoruzú lo domó sin riendas, frenos, ni estribos, a lo largo de dos días con sus noches. Quizá porque jamás perdió su bravura, sería la montura adecuada para la fuerza de Patoruzú. A partir de allí, este zaino cimarrón, de ojos vivaces y patas firmes, mantuvo con el indio una irresistible corriente de simpatía, comprensión y amistad. Pampero, poseedor de una excepcional inteligencia, es un fiel compañero del indio en las buenas y en las malas, e incluso, algunas veces, llegó a salvarle la vida. Por otra parte, el caballo no deja que nadie más lo monte, y su intransigencia, teñida a veces de un toque de mala fe, hace fallar muchas veces los incansables intentos de Isidoro de aprovechar su velocidad en las carreras hípicas.


La Chacha:


Aparece en Diciembre de 1936, en la serie titulada "Al campo del honor". Malhumorada y autoritaria, es el ama de crianza de Patoruzú (lo crió cuando éste quedó huérfano). Es también su "ama de leche" (o sea la nodriza que lo amamantó). Comparte con Ñancul la administración de las posesiones del indio. Criolla patagónica, astuta y desconfiada, es famosa por sus pocas pulgas. Su mayor virtud es la elaboración de unas míticas y riquísimas empanadas (en un capítulo llegó a preparar 5.000 para los festejos del casamiento dePatora, finalmente frustrado). Su arma más poderosa es el humo de su eterna pipa (al estilo Popeye), donde quema yuyos extraños y secretos, con los que logra ahuyentar a los malvados. De edad indefinible pero sin duda venerable, y dotada de una nariz no menos prominente que la del indio, lleva el cabello ralo en dos trenzas y viste vestidos de lunares recogidos y arremangados para facilitarle las innumerables tareas que desempeña en la estancia. Temperamental y viril, tiene una conflictiva relación con Ñancul, no duda en golpear a los importunos (con sus poderosos y velludos puños), y detesta a Isidoro por su holgazanería, que contrasta con su incesante actividad.
 



Ñancul:

Aparecería por primera vez en Marzo de 1937, y llegaría una y otra vez, a partir de ese momento, para ratificar las posesiones del Indio. Es el capataz de las estancias de Patoruzú, aunque solo en lo formal, porque en la práctica, y por sus pocas luces, es la Chacha quien, en realidad, se encarga (en ausencia del cacique) de todos los asuntos de los campos patagónicos. Con ella, Ñancul mantiene una relación de amor-odio típica de un matrimonio, aunque no lo sean. Ñancul (cuyo nombre tiene origen Mapuche) es robusto, bigotudo, y está siempre vestido a la manera gaucha (con pañuelo al cuello, bombacha de campo, rastra a la cintura y botas de potro como calzado). Es incondicionalmente leal al indio, pero algo obstinado.


Upa:


Debutó en el año 1937, en la serie “Upa y el misterio de la gruta”. El nombre de Upa viene de la interjección empleada por los niños pequeños para pedir que los tomen en brazos. Es un hermano menor de Patoruzú. Según se contaba en ésta serie, por haber nacido deforme y sietemesino, y al estar privado de los rasgos atávicos de los Patoruzek (la fuerza sobrehumana, los pulgares desmedidos, y sobre todo el vibrante grito de ¡Huija! proferido al ver la luz), su padre lo encerró en una cueva para preservar el honor de la familia. Es inexplicable cómo sobrevive en la gruta hasta que su hermano mayor, ya adulto, lo descubre allí y lo lleva consigo a la ciudad. Al principo, su vocabulario se reducía a una única palabra: "Turulú" y se comportaba casi como un bebé. Con un desmesurado aspecto físico (posee un vientre prominente, y es alto a pesar de sus piernas cortas y rollizas), y con un acotado desarrollo intelectual, irá cobrando más entidad y educación en tiras posteriores (sobre todo a partir de 1961), y en las definitivas es ya alumno de educación secundaria, aunque no ha abandonado la afición por la leche; posee también algún vestigio de la fuerza de los Patoruzek, aunque limitada a proporcionar “panzazos” a sus oponentes. Usa, como Patoruzú, poncho, vincha y una pluma. Es ingenuo, aunque no tanto como su hermano, y tímido en extremo; habla con alguna dificultad, y es cómplice de Isidoro en algunas de sus estratagemas, aunque su rectitud lo hace desistir de ellas en cuanto los verdaderos propósitos de éste se hacen patentes.

Patora:





Apareció en Diciembre de 1959, en la tira "Solterita y Sabrosona". Es la hermana menor del cacique, y tiene como origen una historia menos truculenta que la de Upa. Los hermanos la creían muerta en su niñez, contagiada de viruela en una visita a Punta Arenas, donde vivía su abuela "Patora Grande". Pero en realidad la abuela la había conservado consigo, y enviado luego a un convento para su educación, donde había acabado su educación primaria. Cuando aparece en escena por primera vez, y para sorpresa de su familia, ya ha concluido sus estudios. Apartada de los hombres por la fuerza, su salida del convento no hizo más que despertar sus instintos románticos; tanto es así que Patora está obsesionada por conseguir pareja, una tarea dificultosa dada su falta de encanto físico. Inclusive, la fealdad de Patora generalmente puede más que la fortuna de su hermano a la hora de enganchar marido. Siendo enamoradiza de tiempo completo (aunque con rasgos tanto masculinos como femeninos), la búsqueda de un candidato que la corteje es siempre su única razón de ser. Esta obsesión es, también, su mayor frustración. Así, las apariciones de Patora en la historieta se reducen a una fórmula de comedia de enredos: se escapa del convento, Patoruzú se enoja primero con ella pero luego la perdona, se enamora perdidamente de algún rufián y luego todos deben impedir que haga alguna locura (como casarse u obligar al novio a casarse); al final, salvada la situación, se enamora de algún otro y Patoruzú la envía al convento de vuelta en avión. Una vez se enamoró de Isidoro, y se enemistó a muerte con éste cuando la rechazó inequívocamente, pero no tiene siempre esa lucidez para percibir cuando no es deseada. Es dueña de una personalidad tan fuerte como la de su hermano mayor, por lo cual suelen pelearse, aunque siempre la sangre puede más y se reconcilian; esto no quita que Patoruzú use la fuerza para castigarla, dándole nalgadas como si fuera su padre. En su forma de hablar es característica la inexistencia del género masculino, sustituye todas los artículos "el" por "la", y siempre se refiere a los hombres de quienes se enamora como "mi tipo".


Urbano Cañones:



Este "Coronel en retiro", apareció por primera vez en Agosto de 1939, en la serie denominada "El irascible Coronel". Siendo el tío de Isidoro, es el único personaje (aparte de éste) que comparte las historias de Patoruzú con las de Isidoro en sus propias tiras. Es un "hombre de honor", aristócrata conservador y reticente. Calvo, de enormes cejas e impecablemente trajeado cuando no está de uniforme, el coronel es la contrapartida absoluta de su sobrino, y cercano, en buena medida, al mismo Patoruzú, ya que es recto, nacionalista, austero y rico. Soltero, y forjado en la rígida disciplina militar, busca, al igual que el indio (aunque también en forma infructuosa), enderezar los hábitos de Isidoro, al que apostrofa con vehemencia.
  
Cachorra:


Así, no pasó mucho tiempo antes de que el camino de Isidoro se cruzara con el de la hermosa Cachorra en pleno viaje a Mar del Plata, ciudad en la que nuestro Play Boy ha pasado noches inolvidables, asomado alguna que otra vez por la playa con gafas oscuras. Cachorra era tan "bandida" como Isidoro, y además su cómplice, pero ante los ojos del Coronel Cañones se mostraba como una chica de familia, estudiosa, responsable, recatada y trabajadora, y se convirtió en una mujer recurrente en la vida de Isidoro. Curiosamente, el abuelo de Cachorra, el misterioso general Bazuka, nunca fue mostrado, pues siempre cuando Isidoro lo iba a conocer, el militar estaba en el exterior.


EL LENGUAJE UTILIZADO POR PATORUZÚ 
 (extractado de Wikipedia)

El argot de Patoruzú es uno de sus rasgos más distintivamente campesinos, y se aparta marcadamente del estándar rioplatense. No es, sin embargo, particularmente realista; toma sus términos indistintamente del norte, el oeste y el sur del país, y en algunos casos hasta del lunfardo traído a Buenos Aires por los inmigrantes. Entre los más conocidos de sus términos se encuentran:


¡Ahijuna! = Interjección que apocopa ¡Ah, hijo de una ...! sobreentendiéndose el insulto a la madre. La elisión de la /d/ y la desaparición del hiato son típicas del habla del interior de la Argentina, donde la influencia de los dialectos peninsulares ha sido más perdurable que en el habla porteña.
Amalaya = Del quechua, "quiera Dios" o "así sea". En el peculiar dialecto de Patoruzú, se usa para denotar sorpresa.
Canejo = Lunfardo, deformación eufemística de "carajo".
Chei = Del mapudungun che, "gente", el mismo origen que el lunfardo "che".
Conchabo = Arcaísmo del español americano, "acordar, especialmente en secreto". En Argentina tiene a veces el uso de concertar un trabajo. Posiblemente del latín conclavari, "encerrarse bajo llave".
Fiero = Feo. Metaplasmo que une la fealdad con la fiereza de la bestia salvaje.
Gurí / Gurisa = Del guaraní, "niño" o "joven".
¡Huija! = Interjección de origen desconocido, empleada para arrear el ganado. Patoruzú la usa como exclamación de alegría.
Jue' pucha = Apócope de hijo de pucha, mostrando la misma tendencia antihiática ya mencionada.
Mandinga = Uno de los pocos vocablos de origen africano constatado en el lunfardo, los malé o mandinga eran una tribu sudanesa apreciada por los tratantes de esclavos por su fiereza y fuerza física. Con mezclados admiración y desprecio, el lunfardo usa su nombre para mentar al diablo.
Patacones = Arcaísmo por dinero; era el nombre de la moneda de plata de una onza en la época colonial.
Po = Apócope de pues, usado como muletilla, una práctica frecuente en el español patagónico y chileno.
Sotreta = "Bribón" o "rufián", por extensión de su sentido original de caballo inútil o de mala intención.
Tata = "Padre", del quechua.

 
 
 HOMENAJES
 

“En un rincón de Buenos Aires puede verse a un superdotado tirar centros para cabecearlos él mismo, provocar tornados con su soplido, detener enemigos con las boleadoras, etc. El que quiera presenciar tal espectáculo debe dirigirse al predio de la calle Cochabamba, entre Sarandí y Combate de los Pozos, en San Cristóbal (Ciudad de Buenos Aires), donde existe una plaza en homenaje al superhéroe argentino por excelencia, y al género de la historieta en general. En realidad, la plaza se llama "Francisco Canaro", pero los murales, con los personajes más clásicos de las historietas creadas por el dibujante y guionista Dante Quinterno, son una de las principales atracciones del lugar. Fueron realizados por dibujantes de la editorial Universo (empresa que edita "Patoruzú") y arquitectos de la empresa Autopistas Urbanas, supervisados por el propio Quinterno. La plaza tiene una fuente, un anfiteatro, mesas de ajedrez, areneros, y juegos para todos los chicos (incluso para los que tienen capacidades diferentes). Los niños están atentamente cuidados desde inmensos murales por el cacique patagónico Patoruzú, el rico, poderoso, generoso e ingenuo indio tehuelche, verdadero paladín de la justicia que surgió de la creatividad de Quinterno y se ganó la admiración de los innumerables lectores de sus historietas. Pero también están Isidoro Cañones (aquel play boy de la noche porteña que compartía sus andanzas con su fiel y seguidora compañera Cachorra), y por el resto de los personajes de Dante Quinterno: o sea los hermanos de Patoruzú (Upa y Patora), la nodriza (la Chacha), el coronel Urbano Cañones, el capataz Ñancul y el fiel caballo Pampero. También hay otros murales en donde están las figuras de Isidorito y Patoruzito.”

Extraído de http://www.todohistorietas.com.ar


 




Comandante Piedrabuena (240 km de Rio Gallegos)  cuenta con un nuevo espacio de recreación para los más chiquitos con la temática de personajes de historietas como Patoruzú e Isidoro Cañones.
El nuevo Parque Temático Infantil “Dante Quinterno” rinde homenaje al creador de varios personajes de historietas que han invitado a la lectura y recreación de tantos niños y adolescentes. Dante Quinterno es el creador de personajes como Patoruzú, Don Fierro e Isidoro Cañones, los que son la inspiración de esta nueva atracción turística en la ciudad.




Escultura de Isidoro Cañones, que integra el recorrido turístico del barrio de San Telmo, Paseo de la Historieta, en la intersección de la esquina de Balcarce y Chile, Buenos Aires.
 




Dirección: José Luis Massa
Género: Animación
País: Argentina

Intérpretes (voces): Dady Brieva (Isidoro Cañones), Luciana Salazar (Cachorra), Gustavo Bonfigli (Coronel Cañones), Sebastián Costa (Manuel), Mariano Chiesa (Leandro Maldonado), Miguel del Sel (Capitán Metralla).

Sinopsis: El Coronel Urbano Cañones, echa de la casa por vago a Isidoro y le adelanta su herencia. EI lo festeja a su manera y sale a recorrer el mundo con sus amigos, hasta que, poco después, se queda sin dinero. Al mismo tiempo, victima de una trampa, el Coronel Urbano Cañones es encerrado por traición a la patria. El Capitán Metralla, amigo del Coronel, convoca a Isidoro para resolver la situación. Isidoro acepta el desafío, consciente de que es la única forma de recuperar su herencia. Así, con la ayuda deCachorra, su más fiel amiga, se convertirán en los más divertidos agentes secretos para recuperar de un lejano reino oriental la fórmula del biocombustible más poderoso del mundo, y salvar la honra de su Tío.

Para saber más visita  http://www.todohistorietas.com.ar/quinterno.htm

FUENTES: 
http://www.historieteca.com.ar/
 http://www.elnovenoarte.com.ar
http://www.rumbofamiliar.com/ 
http://3.bp.blogspot.com
http://www.argentina.ar/
http://www.todo-argentina.net/
http://es.wikipedia.org/
http://www.comodoro.gov.ar/
http://www.taringa.net/
http://diazcortez.com.ar
 http://costalito.blogspot.com
 http://magicaweb.com/