Blog de Arinda

OBJETIVO :En este Blog vas a encontrar mis producciones en pintura y escultura. Además, material recopilado a través de mi trabajo como maestra, directora e inspectora, que puede ser de interés para docentes y estudiantes magisteriales .

jueves, 23 de octubre de 2014

23 DE OCTUBRE NACE GIANNI RODARI

EL CUENTO Y LA FANTASÍA



Gianni Rodari nació el 23 de octubre de 1920, en Omegna, Piamonte ,Italia. 

Fue un escritor, pedagogo y periodista italiano especializado en literatura infantil y juvenil.  
 

Su padre, llamado Giuseppe, era panadero y su madre, Maddalena Aricocchi trabajaba junto a su marido en el negocio. 
Desde su nacimiento Gianni fue criado por una nodriza.

 En el año 1921 nació su hermano menor, Cesare. 
Su padre murió en 1929 cuando Gianni tenía tan sólo nueve años de edad y el pequeño fue enviado a Gavirate a vivir con una tía. Dos años después, entró al seminario de San Pietro Martire, de Seveso, donde permaneció durante tres años. Luego, fue interno tres años más en Varese, en un pensionado, donde asistió al Istituto Magistrale y tomó lecciones de violín. 

En 1937 se graduó de maestro y al poco tiempo se inició como educador en casa de una familia de judíos alemanes exiliados de su país.
Durante el invierno de 1937-38, recomendado por una maestra, esposa de un guardián municipal, fue contratado para enseñar italiano, en sus casas, a los hijos de algunos judíos alemanes que creían haber encontrado en Italia refugio contra las persecuciones raciales. Vivía con ellos en una chacra sobre las colinas que bordean el Lago Mayor. Trabajaba con los niños desde las siete hasta las diez de la mañana. El resto del día lo pasaba en los bosques, paseando y leyendo a Dostoievski.

En 1939, se matriculó en la Facultad de Lenguas de la Universidad Católica de Milán, pero no completó sus estudios. 
Al estallar la guerra, Rodari se vinculó con el Partido Comunista Italiano y es a través de éste que inició su profesión de periodista. Sus primeros textos literarios aparecieron en L'Ordine Nuovo -publicación que dirigía por encargo del partido- firmando con el seudónimo de "Francesco Aricocchi".

Desde 1947, Rodari escribió en L'Unitá de Milán, periódico del PCI.
Desde 1950 en el Pionere y desde 1953 en la dirección de Avanguardia,semanario de la Federación Juvenil Comunista, desde 1956 otra vez en L'Unitá, desde 1958 en Paese Sera, periódico romano para el que trabajará hasta su muerte. En 1974 se incorporó a la dirección del mensual Il Giornale del Genitori.

Sus primeros textos para niños se remontan a 1948, en las páginas de L'Unitá, Vie Nuove y Noi Donne. Allí nacieron narraciones cortas humorísticas, sus primeras filastrocche, coplas y retahílas ligadas a la poesía popular italiana. De estos textos surgieron sus primeros libros para niños: Il Libro delle Filastrocche-El libro de las retahílas, 1950- y el Romanzo di Cipollino -Las aventuras de Cipollino, 1951-.

Un día, el director del diario decidió dedicar una página dominical a los niños. Gianni era el único que había sido, años atrás, maestro de escuela y podía desarrollar esa actividad. También tenía cierta predisposición por los fragmentos brillantes de fantasía y humor. Empezó a publicar semanalmente retahílas y cuentos cortos en los que reencontraba su gusto juvenil por los surrealistas franceses que había leído en la biblioteca siendo estudiante. 
No era un trabajo de despacho, sino en contacto directo con los lectores, los niños y sus familias. No lleguó,a los niños por el camino de la literatura, sino por el camino del periodismo.

En 1950 fue prácticamente obligado, aunque no estaba totalmente convencido, a dirigir un semanario para niños y muchachos .En este período, una editorial le propuso publicar un pequeño volumen con retahílas y le propuso escribir un libro, una novela para más datos, sobre los personajes que había inventado para un libro diferente: Cipollino y Pomodoro. La idea lo divirtió preparó un esquema (el esqueleto del cuento), se tomó un mes de vacaciones y se hospedó en casa de un campesino en tierras de Módena y en un mes, hizo una primera redacción.


En los años 60, Rodari recorre las escuelas italianas  para contar historias y responder las preguntas de los niños. Porque siempre hay un niño que pregunta: ¿Cómo se inventan las historias?, pregunta que merece una respuesta honesta.
Esta actividad, como lo explica Rodari en el "Prefacio", culminará en la reescritura y publicación de su libro Gramática la fantasía, en 1973.
 Decía al respecto Gianni Rodari
"No representa —éste es el momento de precisarlo— ni la tentativa de fundar una ‘Fantástica’ en toda regla, lista para ser enseñada y estudiada en las escuelas como la geometría, ni tampoco una teoría completa de la imaginación y de la invención, para la cual se necesitaría otro aliento y alguien menos ignorante que yo. No es tampoco un ‘ensayo’. No sé muy claramente qué es. Se habla aquí de algunas formas de inventar historias para niños y de cómo ayudarles a inventarlas ellos solos: pero ¿quién sabe cuántas otras formas se podrían encontrar y describir? Trata sólo de la invención por medio de palabras y apenas sugiere, sin profundizar, que estas técnicas podrían ser fácilmente adaptadas a otros lenguajes (...)"
"Yo espero que estas páginas puedan ser igualmente útiles a quien cree en la necesidad de que la imaginación ocupe un lugar en la educación; a quien tiene confianza en la creatividad infantil; a quien conoce el valor de liberación que puede tener la palabra."

A través del contacto directo con los niños Gianni Rodari observa y toma apuntes, intentando desentrañar los procedimientos del arte de crear historias. El binomio fantástico, el extrañamiento, el "qué pasaría sí", la construcción de adivinanzas, la parodia y mezcla de fábulas... de este modo los niños juegan con las palabras y crean nuevos mundos, desarrollan su capacidad de imaginación, comprenden y actúan sobre la realidad.

A través del contacto directo con los niños Gianni Rodari observa y toma apuntes, intentando desentrañar los procedimientos del arte de crear historias. El binomio fantástico, el extrañamiento, el "qué pasaría sí", la  construcción de adivinanzas, la parodia y mezcla de fábulas... de este modo los niños juegan con las palabras y crean nuevos mundos, desarrollan su capacidad de imaginación, comprenden y actúan sobre la realidad.

En 1970 Gianni Rodari recibe el mayor galardón internacional para un escritor de literatura destinada a los niños, el Premio Hans Christian Andersen.

Gianni Rodari murió en Roma el 14 de abril de 1980.

CUENTOS POR TELÉFONO - GIANNI RODARI

                         

                      El país con el “des” delante





Juanito Pierdedía era un gran viajero. Viaja que te viaja, llegó al país con el “ des” delante.

- ¿Pero que clase de país es éste? -preguntó a un ciudadano que tomaba el fresco bajo un árbol.
El ciudadano, por toda respuesta, sacó del bolsillo una navaja y se la enseñó bien abierta sobre la palma de la mano.
- ¿Ve esto?
- Es una navaja.
- Se equivoca. Esto es una “desnavaja”, es decir, una navaja con el” des” delante. Sirve para hacer crecer los lápices cuando están desgastados, y es muy útil en los colegios.
- Magnífico -dijo Juanito-. ¿Qué más?
- Luego tenemos el “desperchero”.
- Querrá decir el perchero.
- De poco sirve un perchero si no se tiene un abrigo que colgarle. Con nuestro
“desperchero” todo es distinto. No es necesario colgarle nada, ya está todo colgado. Si tiene necesidad de un abrigo, va allí y lo descuelga. El que necesita una chaqueta no tiene por qué ir a comprarla: va al desperchero y la descuelga. Hay el desperchero de verano y el de invierno, el de hombre y el de mujer. Así nos ahorramos mucho dinero.
- Una auténtica maravilla. ¿Qué más?
- Luego tenemos la máquina “desfotográfica”, que en lugar de hacer fotografías, hace
caricaturas, y así nos reímos. Luego tenemos el “descañón”.
- ¡Brrrrr, qué miedo!
- ¡Qué va! El “descañón” es lo contrario al cañón, y sirve para deshacer la guerra.
- ¿Y cómo funciona?
- Es sencillísimo; puede manejarlo incluso un niño. Si hay guerra, tocamos la destrompeta, disparamos el descañón y la guerra queda deshecha rápidamente.
- Qué maravilla el país con el “ des”  delante.

 

Juan el distraído






- Mamá, voy a dar un paseo.

- Bueno, Juan, pero ve con cuidado cuando cruces la calle.
- Está bien, mamá. Adiós mamá.
- Eres tan distraído...
- Sí, mamá. Adiós, mamá.
Juanito se marcha muy contento y durante el primer tramo de calle pone mucha atención.
De vez en cuando se para y se toca.
- ¿Estoy entero? Sí - y se ríe solo.
Está tan contento de su propia atención, que se pone a brincar como un pajarito, pero
luego se queda mirando encantado los escaparates, los coches y las nubes, y , lógicamente,
comienzan los infortunios.
Un señor le regaña amablemente :
- ¡Pero qué despistado eres! ¿Lo ves? Ya has perdido una mano.
- ¡ Anda, es cierto! ¡Pero que distraído soy!
Se pone a buscarse la mano, pero en cambio se encuentra un bote vacío y piensa : "¿Estará
vacío de verdad? Veamos. ¿Y que había dentro antes de que estuviese vacío? No habrá estado vacío siempre, desde el primer día..."
Juan se olvida de buscar su mano y luego se olvida también del bote, porque ha visto un perro cojo, y he aquí al intentar alcanzar al perro cojo antes de que doble la esquina, va y pierde un brazo entero. Pero ni siquiera se da cuenta de ello y sigue corriendo.
Una buena mujer lo llama:
- ¡Juan, Juan!, ¡tu brazo!
Pero ¡quiá!, ni la oye.
- ¡Qué le vamos a hacer! - suspira la buena mujer -. Se lo llevaré a su mamá.
Y se dirige hacia la casa de la mamá de Juan.
- Señora, aquí le traigo el brazo de su hijito.
- ¡Oh, que distraído es! Ya no sé qué hacer ni qué decirle.
- Ya se sabe, todos los niños son iguales.
Al cabo de un rato llega otra buena mujer.
- Señora, me he encontrado un pie. ¿No será acaso de su hijo Juan?
- Sí, es el suyo, lo reconozco por el agujero del zapato. ¡Oh que hijo tan distraído tengo!
Ya no sé qué hacer ni qué decirle.
- Ya se sabe, todos los niños son iguales.
Al cabo de otro rato llega una viejecita, luego el mozo del panadero, luego un tranviario, e incluso una maestra retirada, y todos traen algún pedacito de Juan: una pierna, una oreja, la nariz.
- ¿Es posible que haya un muchacho más distraído que el mío?
- Ah, señora, todos los niños son iguales.
Finalmente llega Juan, brincando sobre una pierna, ya sin orejas ni brazos, pero alegre como siempre, alegre como un pajarito, y su mamá menea la cabeza, se lo coloca todo en su sitio y le da un beso.
- ¿Me falta algo, mamá? ¿He estado atento, mamá?
- Sí, Juan, has estado muy atento


 Para leer el libro de "Gramática de la fantasía" de  Gianni Rodari


FUENTES
http://patriadelribelle.blogspot.com/ 
http://books.google.es/
http://www.literaturasm.com/
http://www.imaginaria.com.ar