Blog de Arinda

OBJETIVO :En este Blog vas a encontrar mis producciones en pintura y escultura. Además, material recopilado a través de mi trabajo como maestra, directora e inspectora, que puede ser de interés para docentes y estudiantes magisteriales .

viernes, 11 de noviembre de 2016

EL 11 DE NOVIEMBRE DE 1858 NACÍA MARIA BASHKIRTSEFF

UNA APASIONADA DE LA VIDA




¿Quién les dijo que soy una artista pintora?… Puesta en otro camino habría llegado al mismo punto a fuerza de inteligencia y de voluntad, salvo en matemáticas. Pero la música me apasiona y compongo fácilmente. Entonces, ¿por qué la pintura? (10 de junio de 1883)


Maria Bashkirtseff (Maria Bashkírtseva), nacida en la hacienda Gavrontsy, (hoy distrito de Dykanski cerca de Poltava y en aquella época parte del Imperio ruso, el 11 de noviembre de 1858.
Fue una escritora, pintora y escultora feminista ucraniana de nacionalidad rusa.

La casa de Bashkirtseffs en Gavrontsy

 Iglesia de la Natividad Juan el Bautista, donde fue bautizada María

Su padre era decano de la nobleza, Konstantín Bashkírtsev. 

María era nieta del general Pável Grigórievich Bashkírtsev y se enorgullecía de tener antigua sangre tártara en las venas por parte de la madre.
  Su madre fue María Babánina y su abuela, fue de nacionalidad  francesa, Julie Cornelius.
Sus padres se separaron cuando ella era muy joven por eso creció en el extranjero, viajando con su familia materna a través de Europa, hasta que se instaló definitivamente en Francia.
Aunque su idioma natal fue el ruso, hablaba francés a la perfección; dominaba también el inglés y el italiano. Aprendió asimismo el latín que utilizaba en múltiples citas en su Diario.
Hablaba alemán lo suficiente como para leer el Fausto de Goethe y apreciar alguna opereta de Offenbach.

En 1873, a los 15 años, María Bashkirtseff comienza a escribir su diario íntimo, redactado en francés, al que le debe mucho de su celebridad.


 
 María Bashkirtseff



María Bashkirtseff se convirtió en una joven cuya imperiosa vitalidad se nutría en las artes   y   en   el   deambular   entre   palacetes   y   villas   europeas,   soñando obsesivamente en la gloria y celebridad.


Era una hermosa joven de  tez  blanca,  sus  cabellos  eran  de  un  pelirrojo  magnífico,  los  pómulos salientes,  la  nariz  corta,  una  mirada  profunda  y  unos  labios  infantiles.  Era  bajita  y perfectamente proporcionada.

Ella se describe en su diario como «Mis cabellos, anudados a lo Psyché, son más pelirrojos que nunca. Un vestido de lana de ese blanco particular, favorecedor y gracioso; una pañoleta de encajes alrededor del cuello. Tengo el aspecto de uno de esos retratos del primer Imperio; para completar el cuadro, me bastaría estar bajo un árbol y sostener un libro en la mano. »
 

Maria Bashkirtseff -1875

Su gran sed de conocimientos la conduce a estudiar con pasión los autores clásicos y contemporáneos. 


A los diecisiete años, Marie Bashkirtseff  ya ha leído  a Aristóteles, Platón, Dante  y Shakespeare.  Los relatos de la historia de Roma de Amédée Thierry la cautivan. Ella describe en su diario las impresiones que le provocaron las diferentes lecturas « una  interesante  obra  sobre  Confucio».  Se  sabe  de  memoria  a  Horacio,  Tibulle  y  las sentencias de Publius Syrus. Es profundamente sensible a la poesía de Homero. « Nadie puede, me parece, escapar a esta adoración por los antiguos... Ningún drama moderno, ninguna novela, ninguna comedia efectista de Dumas o de George Sand me han dejado
un recuerdo tan claro y una impresión tan profunda y tan natural como la descripción de la toma de Troya. Me parece haber asistido a esos horrores, haber oído los gritos, visto el  incendio,  estado  con  la  familia  de  Príamo,  con  esos  desdichados  que  se  ocultaban detrás de los altares de sus dioses, donde las siniestras luces del fuego que devoraba su ciudad  iban  a  buscarlos  y  a  liberarlos...  ¿Y  quién  puede  sustraerse  a  un  ligero estremecimiento  leyendo  la  aparición  del  fantasma  de  Créuse?» 


Toca el piano, el arpa, la guitarra y la mandolina. Al piano Marie le dedica varias horas por día durante varios años, su repertorio —las Sonatas de Beethoven, el Concierto para piano y las Canciones sin palabras de Mendelssohn, los nocturnos de Chopin— es el propio de una pianista profesional.


En su diario ella plasma esa pasión que siente por la música escribiendo: «Pues bien, me basta escuchar una obra maestra como la marcha de Chopin, por ejemplo, o la de Beethoven, para sentirme atrapada, poseída por el deseo de tocarla en unos días, en dos o tres días y, dedicándole apenas una hora por día, llego a ejecutarla absolutamente bien, tan bien como cualquiera, como Dusautoy, que es primer premio del Conservatorio y que practica. Y con una convicción que él no tiene ni tendrá jamás». (27 de abril de 1883)

Estaba más orgullosa de su voz que de su belleza.Uno de los primeros sueños de Maria fue convertirse en una gran cantante.
Obsesionada desde adolescente por alcanzar la gloria artística, inicia una carrera de cantante. Era una mezzo-soprano profunda, con el diapasón de casi tres octavas, como María Callas poco más o menos un siglo más tarde.
En su diario escribe: «Hoy Falcciotti me hizo cantar todas mis notas. Tengo tres octavas menos dos notas. Se mostró maravillado» (20 de enero de 1876)
Su sueño se ve truncado por una faringitis crónica, primer signo de la tuberculosis que la llevaría a la muerte,  que le modifica su bella voz.




 Marie Bashkirtseff pintando el retrato de una mujer joven

María decide entonces dedicarse profesionalmente a la pintura, elección casi escandalosa para una joven en la época en que vive: "No conviene ensuciarse los dedos", le dice su padre. Sin embargo, para realizarse, estaba dispuesta a trasgredir las normas sociales

Academia Julián

 Academia Julian - pasaje




Caricatura de Marie Bashkirtseff en su caballete. Moda de señoras a finales del 1800 no era muy adecuada para trabajar todo el día en un caballete.


Estudia pintura en Francia en la Académie Julian, una de las pocas en Europa que aceptaba estudiantes mujeres. Entre el alumnado se podía encontrar jóvenes alumnas venidas incluso de EUA. Una de sus condiscípulas fue Louise Catherine Breslau, a quien María consideraba como su única rival.


 Un meeting
Marie Bashkirtseff adopta aquí la vena naturalista de Bastien-Lepage (1848-1884), a quien admira, pero transpone al ámbito urbano, como su contemporáneo Fernand Pelez (1848-1913), los temas de su mentor. No desatiende ningún detalle en lo que se aparenta a una escena costumbrista. Seis chicos jóvenes, con expresiones y gestos captados con agudeza, forman un círculo alrededor de un objeto difícil de identificar, tema probable de su confrontación. Su ropa desgastada indica que proceden de las clases populares - la empalizada de madera, los graffiti y los carteles arrancados intensifican esta impresión -. Sus batas muestran que se trata de escolares; estamos a comienzos de los años 1880 y las leyes Ferry habían instaurado la enseñanza laica, gratuita y obligatoria.

La artista no introduce ninguna dimensión social en su obra. Aristócrata de origen ruso, enfoca a estos niños con una mirada distante y no hace más que repetir un estereotipo conveniente para la burguesía.

 Sin embargo, podemos interrogarnos sobre el título del cuadro y la presencia de una niña que se aleja, en la derecha. Comprometida en las luchas feministas de su época, Marie Bashkirtseff tal vez denuncie una sociedad misógina: el debate sigue siendo masculino y a la mujer se le mantiene alejada.
 


 El Atelier Julián
El Estudio de Marie Bashkirtseff (1881); Marie Bashkirtseff es la figura central situada en primer plano


María dejó una obra muy importante, teniendo en cuenta su breve existencia; sus cuadros más conocidos son: Un meeting (representando a niños de los barrios pobres de Paris) y El Atelier Julián (sus compañeras artistas durante el trabajo).

Cuando se expone Un meeting en el Salón de 1884, la acogida del público y de la prensa es elogiosa. Pero este éxito está lejos de satisfacer a Marie Bashkirtseff que se enoja mucho por no recibir ninguna medalla. En su Diario escribe: "Estoy indignada [...]. Porque al fin y al cabo se han recompensado cosas relativamente malas" o también "Ya no puede haber nada para mí. Soy un ser incompleto, humillado, acabado". Segura de su talento, denuncia lo que le parece ser una injusticia, pero también expresa un miedo: el de ser olvidada. Marie entonces sólo tiene veinte años y se sabe ya condenada por la tuberculosis.

"Quedar como una gran artista", esto es una de las obsesiones de la joven que eligió ser pintora, en una época en la que la Escuela de Bellas Artes sigue todavía reservada a los hombres.
 
Muchas de las obras de Maria Bashkirtseff fueron destruidas en los bombardeos alemanes durante la Segunda Guerra Mundial.

 Sus cartas, sobre todo una correspondencia con Guy de Maupassant, fueron publicadas en 1891. Este intercambio epistolar, tanto como las diferentes ediciones del Diario publicados entre 1887 y 1980, fueron muy edulcoradas por la familia.

En 1881 expresa su pensamiento feminista, utilizando el pseudónimo Pauline Orrel, María contribuye con varios artículos a la Revista La Citoyenne de Hubertine Auclert .

Algunos meses antes de la muerte, entreviendo, a pesar de las negaciones de su entorno, que estaba irremisiblemente condenada por la enfermedad, acomete la relectura de su "Diario", esas páginas que había escrito día a día, muy libremente, muy francamente, y que constituyen su historia.
Redactado en principio sólo para ella misma, agrega entonces una suerte de intruducción en mayo de 1884 : "Si fuese a morir así, súbitamente, tal vez no conocería el peligro, me lo ocultarían... y no quedaría nada de mí... nada... ¡nada!... como si no hubiese existido jamás... Si no vivo lo suficiente para ser ilustre, este diario será interesante; siempre es curiosa la vida de una mujer, día a día, como si nadie en el mundo debiera leerla pero también con la intención de ser leída". En el siguiente mes de octubre (el mes en el que mueren los tísicos) habría de descansar en un ataúd forrado de seda blanca.

Muere de tuberculosis a los 25 años,  en París, el 31 de octubre de 1884. 
Marie Bashkirtseff tuvo tiempo de dejar su marca intelectual en el Paris de los años 1880.


 Tumba de Maria Bashkirtseff

Fue sepultada en el Cementerio de Passy en Paris. Su tumba, una pequeña capilla de estilo ruso diseñada por Emile, arquitecto y hermano de su amigo el pintor Jules Bastien-Lepage reproduce en su interior el estudio de la artista en proporciones reales, ha sido declarado Monumento histórico.

HOMENAJES





Los 16 tomos de la primera y única versión integral en francés del Diario de M.B., edición del Círculo de Amigos de Marie Bashkirtseff


Una edición fiel y completa (1873 - 1884) del Diario se ha llevado a la imprenta en 1995 por el "Cercle des amis de Marie Bashkirtseff", en francés, terminándose de imprimir en 2005, sumando 16 volumenes de aproximadamente 300 páginas cada una, transcriptas por Ginette Apostolescu. 
En 1999 apareció el primer tomo de otra edición, más ambiciosa puesto que incluye precisas anotaciones y comentarios sobre los personajes y la realidad de la época, debido al trabajo de Lucile Le Roy para la editorial L'Âge d'Homme. Esta versión, que abarca unicamente aquello que Bashkirtseff escribió entre 1877 y 1879 ocupa un volumen de 1000 páginas. Lamentablemente, no ha aparecido ningún otro de los restantes 5 tomos proyectados. Existe una interesante biografía (en francés) publicada por la profesora Colette Cosnier, "Marie Bashkirtseff. Un portrait sans retouches". (leer comentario) Ed. Pierre Horay, 1985, a través del cual fue posible conocer a la mujer real que exisitía detrás del personaje maquillado, acorde con la moral victoriana de la época, que mostraban las primitivas ediciones. 
En 2004 se publicó "Le roman de Marie Bashkirtseff", una novela en francés escrita por Raoul Millé, en la que el autor describe con bastante precisión la vida de la artista y, sobre el final, aventura un posible romance entre Bashkirtseff y Maupassant, sobre el que no existen más que conjeturas, puesto que ninguno de ambos dejaron indicios de haberse encontrado alguna vez (Ed. Albin Michel, 2004). Finalmente, el Círculo de Amigos de Marie Bashkirtseff tiene en proyecto la edición (en francés) de un volumen condensado de los 16 tomos del Diario que ha editado, recopilado por temas, el cual probablemente sea publicado también en español.