Blog de Arinda

OBJETIVO :En este Blog vas a encontrar mis producciones en pintura y escultura. Además, material recopilado a través de mi trabajo como maestra, directora e inspectora, que puede ser de interés para docentes y estudiantes magisteriales .

sábado, 13 de noviembre de 2010

14 DE NOVIEMBRE NACE EL PADRE DE LA GEOLOGÍA

"Los aportes que se realicen a través de la enseñanza de las Ciencias de la Naturaleza en la escuela, deben por tanto, tener en cuenta unas cuantas “historias explicativas” (Osborne, J.) importantes de las que las ciencias ofrecen, para proporcionar una visión del conocimiento científico y su poder explicativo.
Se trata de acercar algunos de estos saberes provocando ansias de conocer, dado que el valor de la educación científica es la calidad de la experiencia más que la cantidad.
El ciudadano/a de hoy debe tener acceso a herramientas intelectuales que, permitiéndole situar histórica, política, social y culturalmente los saberes científicos, lo habiliten para encarar críticamente las afirmaciones de las ciencias con las que a diario se enfrenta en los medios de comunicación.
El carácter histórico de la ciencia da una idea de dinamismo. Los marcos ideológicos que fundamentan largos períodos del conocimiento, sufren procesos de cambio.
La idea de historicidad de la ciencia deja sin efecto que se la conciba como algo definitivo. La ciencia es perfectible no construye verdades absolutas, sino que el tiempo histórico incide en los ritmos de cambio."
Programa de Educación Inicial y Primaria - año 2008- Área del Conocimiento de la Naturaleza - Hitos Científicos - pág 85 - Charles Lyell
 
CHARLES LYELL

Charles Lyell nació en Kinnordy, Angus,  Forfarshire, el 14 de noviembre de 1797, siendo  el mayor  de los diez hijos.
El padre de Charlesl  fue conocido  como botánico, la planta Lyellia debe a él su nombre.
También fue conocido como el traductor de la obra Vita Nuova de Dante.
Charles Lyell se interesó desde muy joven, por el estudio de la naturaleza, en especial hacia la entomología. Charles pasó gran parte de su niñez en Bartley Lodge en New Forest, Inglaterra, donde su familia se trasladó al poco de su nacimiento. Era una casa de campo,   donde su interés en el mundo natural fue creciendo.
Dr. Guillermo Buckland
 
En 1816 se matriculó en el Exeter College, Oxford. Estudió abogacía  y Lyell aprendió geología bajo la guía del naturalista Guillermo Buckland quien  condujo su atención hacia  esta ciencia . Después de graduarse en 1819 se matriculó en el Lincoln’s Inn, y en 1825, después de un retraso causado por una enfermedad crónica en sus ojos le llamaron a realizar servicio militar donde estuvo en la guerra por dos años.
Durante este tiempo su interés fue  acrecentándose hacia el estudio de las ciencias.
Sociedad Geológica de Londres,

En 1819 fue elegido miembro de la Linnean Geological Societies, comunicando su primera publicación a dicha sociedad en 1822, “On a Recent Formation of Freshwater Limestone in Forfarshire” (“sobre una formación reciente de la piedra caliza de agua dulce en Forfarshire”).
Fue nombrado uno de los secretarios honorarios en 1823.
En ese año se marchó a Francia, conociendo a Cuvier, Humboldt y otros hombres de ciencia.
Georges Cuvier

Alexander von Humboldt, pintado por Joseph Stieler, 1843
 
En 1824 realiza un circuito rural a través de Escocia, Inglaterra, en donde él pudo observar la geología en compañía del Dr Buckland.
En 1826 fue elegido miembro de la Royal Society, la cual años más tarde le condecoraría con las medallas reales.
En 1827 abandonó de forma oficial la profesión de abogado y se dedicó a la geología.
En 1832, Lyle se casó a Maria Horner de Bonn, hija de Leonard Horner (1785-1864), también asociada a la Sociedad geológica de Londres.
Los nuevos esposos pasaron su luna de miel en Suiza e Italia en un viaje haciendo un estudio geológico del área.
Durante la década de 1840, él viajó a Estados Unidos y Canadá, y escribió dos libros populares de sus  viajes y de geología: Recorridos en Norteamérica (1845) y Una segunda visita a los Estados Unidos (1849).
Después del Gran incendio de Chicago, Lyell fue uno de los primeros en donar los libros a la   Biblioteca pública de Chicago.
Darwin, Lyell y Hooker
La esposa María de Lyell murió en 1873.
Entre 1830 y 1872 se publicaron once ediciones del libro "Principios de Geología".  Cada nueva edición era enriquecida con nuevo material.

Unos pocos días antes de su muerte Sir Charles acabo la revisión de la doceava edición de su primer volumen; la revisión del segundo volumen fue completada por su sobrino Mr. Leonard Lyell, y el trabajo apareció en 1876.
En Londres, muere el 22 de febrero de 1875. Fue sepultado en la Abadía de Westminster.    
 
Abadía de Westminster.   

SU OBRA

Lyell, Geólogo escocés. Reconocido investigador de geología estratigráfica y paleontológica. Acuñó los términos: Eoceno, Mioceno y Plioceno para designar las épocas del Período Terciario. «Principios de Geología» (1832), «Elementos de Geología» (1836), «La Antigüedad del Hombre» (1863). 
Lyell fue uno de los representantes más destacados del uniformismo y el gradualismo geológico. 
La obra de Lyell tiene tres dimensiones:
1.    Actualismo: explicación de los fenómenos pasados a partir de las mismas causas que operan en la actualidad.
2.    Uniformismo: los fenómenos geológicos pasados son uniformes, excluyéndose cualquier fenómeno catastrófico.
3.    Equilibrio dinámico: la historia de la Tierra se rige por un ciclo constante de creación y destrucción, de manera que los períodos geológicos son idénticos.

La portada de "Principios de Geología" de Charles Lyell (edición americana 1857), que muestra los orígenes de las rocas de diferentes tipos
 

Artículo extraído del libro “Darwin: de la creación a la evolución”, de Francisco Pelayo.
Cuvier y el catastrofismo geológico
"El catastrofismo geológico fue promulgado por el paleontólogo francés George Cuvier. Profesor en París en el Museum Nacional d´Histoire Naturelle, Cuvier desarrolló un programa de investigación en paleontología basado en el estudio de restos óseos de mamíferos. Dedujo de la comparación anatómica entre formas fósiles y actuales la existencia de extinciones de seres vivos en el pasado, y que los restos fósiles pertenecían a organismos que habían sido exterminados por alguna catástrofe geológica. Posteriormente, los organismos extinguidos se habían visto reemplazados por los que se encontraban en la actualidad.
La teoría de la Tierra de Cuvier se desarrolló con el estudio geológico de la cuenca de París. Observó una alternancia de terrenos marinos y continentales y su interpretación fue que en el pasado habían tenido lugar periódicamente grandes inundaciones y cataclismos geológicos, que exterminaban a las especies terrestres existentes, y que iban seguidas de la aparición de nuevas especies que sustituían a las extinguidas.
En síntesis, por tanto, el catastrofismo geológico de Cuvier venía a decir que del estudio del registro geológico se desprendía que en el transcurso de la historia de la Tierra habían tenido lugar súbitas catástrofes universales, que habían actuado sobre la superficie terrestre, asolando todo a su paso y exterminando a los seres vivos existentes en ese momento. Estas revoluciones geológicas, o cambios de gran magnitud en la configuración de la Tierra, sólo podían ser explicadas por la acción repentina y violenta de fuerzas de una naturaleza devastadora y por procesos de carácter fuera de lo normal, que no se daban en el presente. Por tanto, como en la actualidad no tenían lugar tales cataclismos universales, había que considerar que en el pasado las causas que habían provocado los cambios geológicos habían sido diferentes, tanto en su naturaleza como en su intensidad, de las que operaban en el presente. Posteriormente, después de cada catástrofe, la Tierra se había poblado con nuevos organismos, fuera de nuevas creaciones o por emigración desde otras áreas geográficas. La última de estas catástrofes, que se recogía en las tradiciones de la mayoría de los pueblos, había sido, según Cuvier, el diluvio universal de la Biblia.

Lyell y el actualismo

El actualismo, y el uniformismo geológico, fue sostenido durante el S. XIX por el geólogo británico Charles Lyell en su obra Principles of Geology (1830-1833; Principios de Geología), cuyo primer volumen llevó consigo Darwin cuando partió en su viaje del Beagle. La traducción del título completo del libro de Lyell al español es Principios de geología, que intentan explicar los cambios ocurridos en el pasado sobre la superficie de la Tierra, por referencias a las causas que actúan en el presente. Esta es la idea básica del actualismo: explicar todos los cambios que habían tenido lugar a lo largo de la historia de la Tierra por la acción de las mismas causas o procesos físicos y geológicos que actúan en el presente. Lyell, además, sostenía la uniformidad en la acción de las causas, ya que pensaba que en el pasado los procesos geológicos habían actuando al mismo ritmo lento y gradual que se observaba en la actualidad y habían operado con la misma intensidad en el presente. En otras palabras, no habían sido más enérgicos en el pasado, ya que no habían ocurrido ni diluvios ni catástrofes universales como postulaban los catastrofistas. De todo esto, es decir las causas y los procesos geológicos del pasado y el presente de la misma naturaleza, que actuaban con la misma energía y el mismo ritmo lento, deducía una historia de la Tierra uniforme y cíclica. De aquí el término de geología uniformitaria con la que se conoce al sistema de Lyell. Asimismo, el ritmo de actuación lento presuponía una gran duración de los tiempos geológicos, lo que se oponía a los escasos 6.000 años de antigüedad de la Tierra deducidos de una lectura literal de la Biblia, y que un estricto catastrofismo geológico, por la rapidez de actuación de las causas cataclísmicas, podían asumirse fácilmente.
La obra de Lyell, dividida en tres volúmenes, que conoció 12 ediciones hasta la muerte de su autor, dedicaba sus primeros capítulos a una historia crítica de la geología. Lyell rechazaba las explicaciones catastrofistas y las que planteaban la exacta correspondencia entre la Biblia y los datos proporcionados por la geología histórica y la paleontología, considerando que ambos planteamientos habían retrasado el progreso científico. El modelo geológico uniformista de Lyell se basaba en la acción contínua de fenómenos acuosos (factores fluviales, corrientes marinas, olas costeras, etc) e ígneos (vulcanismo, seísmos), responsables de la erosión (destrucción), el transporte y la sedimentación (formación de nuevos depósitos).
Lyell dedicó una parte de su trabajo a discutir las hipótesis progresionista del desarrollo de la vida defendida por los catastrofistas y a criticar la transmutación de las especies propuesta por Lamarck. Frente a los primeros, Lyell afirmó que la observación no confirmaba la existencia de una progresión en la manera en que habían ido apareciendo los animales sobre la Tierra. Sugería que los mamíferos, los animales más complejos desde un punto de vista orgánico, podían haber existido en el paleozoico, la era geológica más antigua, pero que sus restos aún no se habían encontrado. En contra de Lamarck, Lyell mantuvo que las especies tenían una existencia real y limitada en la naturaleza. Para él existía un equilibrio en el número de especies, de manera que la extinción de ciertas especies se veía compensada por la aparición de otras nuevas. Debía existir, por tanto, una fuerza o poder creativo y renovador, reemplazando las especies extinguidas, y que permitía que el conjunto de la fauna permaneciera uniforme o estacionario a nivel global. Años más tarde, Lyell terminaría aceptando la teoría evolucionista de Darwin.

Cambio gradual
Lyell se inspiró en las ideas de hacía 50 años de un agricultor escocés llamado James Hutton. En la décadda de 1790, Hutton había afirmado que la Tierra no se transformaba por catástrofes inimaginables, sino mediante cambios imperceptiblemente lentos, muchos de los cuales podemos ver a nuestro alrededor en la actualidad. La lluvia erosiona las montañas, mientras la roca fundida empuja hacia arriba y crea otras nuevas. Los sedimentos erosionados forman capas de roca que, posteriormente, se elevan por encima del mar inclinándose por la fuerza de la roca al levantarse, para luego ser erosionadas de nuevo. Estos cambios son diminutos, pero con suficiente tiempo pueden dar lugar a cambios enormes. Hutton, por tanto, afirmó que la Tierra era enormemente antigua, como una máquina de movimiento perpetuo que pasaba por ciclos regulares de destrucción y reconstrucción que hacían que el planeta fuera adecuado para la humanidad.
 Las ideas de Hutton y Lyell dieron lugar al conocimiento del «ciclo de las rocas», como se conoce en la actualidad. 
Lyell viajó por Europa para buscar más pruebas de que los cambios graduales, iguales que los que podemos ver en la actualidad, habían dado lugar a las características de la superficie de la Tierra. Encontró pruebas de muchas subidas y bajadas del nivel del mar, y de volcanes gigantes en la cima de rocas mucho más antiguas. Ciertos sucesos, como los terremotos y las erupciones volcánicas que habían sido presenciados por las personas, eran suficientes para crear las cordilleras, y los valles no eran el resultado de grandes inundaciones, sino de la fuerza lenta de desgaste del viento y el agua.
Lyell encontró pruebas de que los valles se formaban mediante el lento proceso de la erosión, y no mediante inundaciones catastróficas.

 Procesos de cambio uniformes
La versión de Lyell de la geología se llegó a conocer como uniformismo, debido a su denodada insistencia en que los procesos que alteran la Tierra son uniformes a lo largo del tiempo. Al igual que Hutton, Lyell creía que la historia de la Tierra era muy dilatada y no tenía una dirección. Y la historia de la vida no era diferente."

 
HOMENAJES


  Lyell fue reconocido por el Estado con el premio "knighthood" (KT), y más adelante por un "baronetcy" (Bt), que es un honor hereditario.
Medalla de Copley

Le concedieron Medalla de Copley en 1858 y Medalla de Wollaston en 1866.
En su honor fueron nombrados  Cráter de Lyell , uno en la Luna y otro en  Marte .
Luna
Cráter Lyell de Marte

Además, se nominó Lyell  una  Montaña  en Tasmania occidental, Australia,. Allí está situada una mina muy rica en minerales.
Montaña Lyell Tasmania, Australia
FUENTES
Wikipedia
infogeologia.wordpress.com