Blog de Arinda

OBJETIVO :En este Blog vas a encontrar mis producciones en pintura y escultura. Además, material recopilado a través de mi trabajo como maestra, directora e inspectora, que puede ser de interés para docentes y estudiantes magisteriales .

miércoles, 5 de diciembre de 2012

5 DE DICIEMBRE DE 1901 NACÍA EL CREADOR DE GRANDES PERSONAJES DE LA INFANCIA

WALT DISNEY


Walter Elias Disney nació en Chicago, Illinois el 5 de diciembre de 1901.
Fue un productor, director, guionista y animador estadounidense. Fundador, junto con su hermano Roy O. Disney, de The Walt Disney Company, empresa que genera unos ingresos anuales de 30.000 millones de dólares, y el principal artífice de un estilo inconfundible de películas de dibujos animados.
 
Elias Disney y Flora Call

Su padre, Elias Disney, de origen irlandes, llegó a Estados Unidos desde Canadá y se  instalaó en Chicago poco después de contraer matrimonio en 1888 con la maestra de escuela Flora Call.
Walt fue el cuarto de los cinco hijos del matrimonio.

En 1906 la familia se trasladó a una granja en las cercanías de Marceline, Missouri.
tuvo la infancia típica del hijo de un granjero.
Más adelante, Disney diría que esos fueron los años más felices de su vida. Como  él y su hermana menor, Ruth, eran demasiado pequeños para ayudar en las labores de la granja, pasaban la mayor parte del tiempo jugando.
Walt descubrió la naturaleza y los animales. También entonces nació su interés por el dibujo, que compartió con su hermana pequeña, Ruth.De esta época datan los primeros contactos de Disney con el dibujo y su gran afición por los trenes.
Este período idílico concluyó pocos años después.

En 1909, Elias Disney hacía trabajar tan duro a sus hijos en el mantenimiento de la granja que los dos mayores, Herbert y Raymond, decidieron dejar el hogar para instalarse por su cuenta otra vez en Chicago.
La precaria situación en que quedó la familia con la marcha de los dos jóvenes empeoró en el invierno de 1909, cuando el padre contrajo fiebres tifoideas y la enfermedad le obligó a vender la granja y a trasladarse a Kansas City, Missouri.


Benton Grammar School

En el año 1910, año se mudaron a Kansas City. Para el joven Disney fue muy duro tener que abandonar su paraíso rural.
Ese año, de acuerdo con los archivos de la escuela pública del distrito de Kansas City, Disney empezó a asistir a la Benton Grammar School y se graduó el 8 de junio de 1911.

En Kansas City, Elias- su padre- empezó a trabajar repartiendo periódicos para el Kansas City Star. A Walt y a su hermano Roy les correspondió ayudar a su padre en el reparto, un trabajo duro que requería levantarse todos los días a las doce de la noche
Walt no fue un buen estudiante a causa de su trabajo, le costaba concentrarse y con frecuencia se quedaba dormido. Era propenso a soñar despierto y a pasar el tiempo haciendo garabatos.

   Instituto de Arte de Kansas City,

En 1911 Walt, que ocasionalmente ganaba algún dinero vendiendo sus caricaturas, se matriculó en el Instituto de Arte de Kansas City, donde aprendió las primeras nociones sobre la técnica del dibujo. En aquellos años de su adolescencia descubrió el cine, un invento que le apasionó desde el primer momento.

En 1916, con 15 años, Walt consiguió un trabajo de verano vendiendo periódicos y chucherías a los pasajeros del ferrocarril de Santa Fe. Le interesaba mucho más el tren que su trabajo, en el que no tuvo demasiado éxito, ya que con frecuencia le robaban la mercancía.

 Certificados de acciones de la empresa O-Zell: En la primavera de 1917, Elias Disney compró acciones de la fábrica de jalea O-Zell por valor de $16.000 . Más tarde, Elias fue contratado como jefe de la fábrica de construcción de la planta.


En 1917, cinco años después de que Roy Disney abandonara también el hogar paterno, Elias Disney se trasladó con su mujer y sus dos hijos pequeños de nuevo a Chicago, dejó su trabajo como repartidor de periódicos y se convirtió en uno de los propietarios de una empresa dedicada a elaborar bebidas carbonatadas, la O'Zell Company, radicada en Chicago.
Disney continuó sus estudios en la McKinley High School de Chicago. Al mismo tiempo, trabajaba para su padre y asistía por las tardes a clases en el Instituto de Arte de Chicago.
En sus años escolares, Disney fue el historietista del periódico del instituto, The Village Voice. Sus cómics eran de tema patriótico y político, centrados en el tema de la Primera Guerra Mundial. 



, Walt en la Cruz Roja

 En la primavera de 1918 queriendo seguir los pasos de su hermano Roy, que se había enrolado en la marina, abandonó el instituto para alistarse en el ejército. No fue aceptado por ser demasiado joven. Enterado de que el cuerpo de ambulancias de la Cruz Roja admitía a chicos de diecisiete años, Walt falsificó su certificado de nacimiento para hacer ver que había nacido en 1900 en lugar de en 1901, y había cumplido ya los diecisiete.
Fue admitido, pero nunca llegó a entrar en combate. Cuando terminó su entrenamiento y fue trasladado a Europa, Alemania había firmado el armisticio, y la guerra había terminado. Pasó el resto de su tiempo en la Cruz Roja como conductor de ambulancias en Francia, trasladando a oficiales. Se entretuvo llenando de dibujos la ambulancia que conducía. Fue también en esta época cuando empezó a fumar, un hábito que le acompañaría durante toda su vida.

En septiembre de 1919 es licenciado, regresó a Estados Unidos yse fue a vivir con su hermano Roy a Kansas City, donde buscó empleo como dibujante decidido a seguir una carrera artística. Su sueño era convertirse en un artista del Kansas City Star, el diario que había repartido en su infancia.
Su hermano Roy trabajaba en un banco por la zona y, gracias a un amigo, le consiguió un trabajo en el Pesemen-Rubin Art Studio, donde Walt se dedicó a crear anuncios para periódicos, revistas y cines. Allí coincidió con otro dibujante, Ubbe Iwwerks, con el que trabó amistad.
En esta compañía trabajaron en anuncios, realizados con primitivas técnicas de animación, para los cines locales. Disney estaba fascinado por las posibilidades de la animación. Pasó varios días en la biblioteca pública de Kansas City hojeando libros de anatomía y mecánica. Leyó también un libro de Edweard Muybridge acerca de la animación. Aprovechó su tiempo en Film Ad experimentando con animación y técnicas cinematográficas. Inquieto e innovador por naturaleza.
Disney pidió una cámara prestada y montó un modestísimo estudio en el garaje de su casa, en el que con la ayuda de Iwerks y trabajando por las noches, produjeron su primera película de dibujos animados.
El filme tuvo aceptación y consiguieron nuevos encargos.


El edificio de McConahy en la época Laugh-O-gram. El  estudio de cine estaba ubicado en el segundo piso del edificio

 En el año 1921 Disney, que todavía no había cumplido los veintiún años de edad, convenció a Iwerks para que volvieran a probar suerte como empresarios con una compañía a la que llamaron Laugh-O-Gram Films. 
Con una producción de cortometrajes animados, basados en cuentos de hadas populares y relatos para niños, como Cenicienta o El gato con botas. Entre sus empleados estaban Iwerks, Hugh Harman, Rudolph Ising, Carmen Maxwell, y Friz Freleng. Los cortos se hicieron famosos en la zona de Kansas City, pero sus gastos de producción excedían a los ingresos que proporcionaban. 
Funcionaron con dificultades hasta que la quiebra de su principal cliente los arrastró también a la bancarrota.

 En junio de1923, tras crear su último corto, la mezcla de acción real y animación Alice's Wonderland, el estudio se declaró en bancarrota en junio de 1923. Disney decidió entonces trasladarse al floreciente centro de la industria cinematográfica, Hollywood. Vendió su cámara y obtuvo el dinero suficiente para un viaje de ida en tren a California. Dejó atrás a sus amigos y antiguos empleados, pero se llevó con él la película de Alice's Wonderland.

Llegó a Los Ángeles con cuarenta dólares en el bolsillo y una película sin acabar en su maletín. Su propósito era abandonar el cine de animación, creyendo que no podría competir con los estudios de Nueva York. Pretendía convertirse en director de películas de acción real, y recorrió sin éxito todos los estudios buscando trabajo.

Al no encontrarlo, optó por volver a intentarlo con la animación. Su primer estudio en Hollywood fue un garaje en casa de su tío Robert. Envió la película Alice's Wonderland a la distribuidora neoyorquina Margaret Winkler, quien mostró un gran interés por la película y contrató a Disney para producir más películas combinando animación e imagen real.



 "Disney Brothers Cartoon Studio", con los hermanos Walt y Roy Disney, como socios iguales

 Se reunió con su hermano Roy, que se estaba recuperando de una tuberculosis en un hospital de veteranos de Los Ángeles, y le convenció para que se encargase de la gestión económica del estudio. Roy estuvo de acuerdo.
A petición de Disney, la actriz protagonista de Alice's Wonderland —Virginia Davis— y su familia se trasladaron a Hollywood desde Kansas City. Lo mismo hicieron Iwerks y la suya. Este fue el comienzo del Disney Brothers' Studio, el germen de la futura The Walt Disney Company.
Alice's Day at Sea se estrenó el 1 de marzo de 1924.
Alicia compartía el protagonismo de la serie con un personaje de animación, el gato Julius, el primer personaje creado por Disney que tuvo continuidad. Julius tenía un sorprendente parecido con el gato Félix, lo que no es casual. Charles B. Mintz, que distribuía tanto los dibujos animados de Félix, realizados por Pat Sullivan, como las comedias de Alicia, de Disney, insistió en ello, en un intento de emular el éxito de Felix. El papel de Alicia fue interpretado por varias jóvenes actrices: Virginia Davis, Margie Gay, Dawn Evelyn Paris (más conocida por los nombres de Dawn O'Day y Anne Shirley), y Lois Hardwick.



Walt Disney y Lillian Bounds


El 13 de julio de 1925, tres meses después de que su hermano Roy se casara, Disney contrajo matrimonio con Lillian Bounds, una joven empleada de su estudio, con la que tuvo dos hijas. 

En la primavera de 1926, y después de haber tenido que cambiar de local porque la compañía crecía, los dos hermanos cambiaron el nombre de su empresa, que pasó a llamarse Walt Disney Studio.

El último título fue Alice in the Big League, estrenada el 22 de agosto de 1927. Considerando agotada la fórmula, Disney optó por crear una nueva serie de cortometrajes, sólo de animación: Oswald el conejo afortunado (Oswald the Lucky Rabbit).
En 1927, Charles B. Mintz, que se había casado con Margaret Winkler y había tomado las riendas de su negocio, solicitó una nueva serie de películas, solo de animación, que serían distribuidas por Universal Pictures de Carl Laemmle. La nueva serie, "Oswald el conejo afortunado", fue un éxito casi instantáneo. El personaje fue creado y dibujado por Iwerks. Su éxito permitió el crecimiento del estudio, y Walt pudo volver a contratar a Harman, Ising, Maxwell y Freleng, de Kansas City.

En febrero de 1928, Disney viajó a Nueva York para negociar un nuevo acuerdo económico con Mintz, pero se llevó una gran sorpresa cuando éste le anunció que no sólo iba a pagarle menos por cada cortometraje que produjera, sino que tenía a los principales animadores de Disney —incluyendo a Harman, Ising, Maxwell y Freleng (pero no a Iwerks)— bajo contrato, y que crearía su propio estudio si Disney no aceptaba trabajar por menos dinero. Los derechos de Oswald pertenecían a Universal y no a Disney, y podían hacer las películas sin él.

Disney rechazó la imposición de Mintz y perdió a la mayor parte del personal de su estudio. Los que se fueron formaron el núcleo del Winkler Studio, dirigido por Mintz y su cuñado George Winkler. Sin embargo, Universal asignó poco más tarde la producción de las películas del conejo Oswald a una sección de su propia empresa que dirigía Walter Lantz, y Mintz tuvo que dedicar su estudio a la producción de los cortos de Krazy Kat. Harman, Ising, Maxwell y Freleng crearon un personaje muy parecido a Oswald, Bosko, para Leon Schlesinger y Warner Bros., y empezaron poco después a trabajar en las primeras entregas de la serie Looney Tunes.
La compañía de Disney sólo recuperó los derechos sobre Oswald 78 años después, en 2006.

Con la determinación de eliminar en lo sucesivo los intermediarios, Disney concibió durante un viaje en tren de Hollywood a Nueva York a Mortimer, un ratoncito rebautizado luego con el nombre de Mickey por sugerencia de su esposa y al que Iwerks dio forma. Así lo contó Disney, pero, en realidad, la paternidad de Mickey Mouse ha sido siempre motivo de polémica, y actualmente tiende a atribuirse el propio Iwerks.

En octubre de 1928, cuando Disney buscaba distribuidor para las dos películas que había producido con Mickey Mouse como protagonista, se proyectó el primer filme del cine sonoro. Adelantándose a otros productores que creyeron pasajera aquella innovación, Walt se apresuró a incorporar el sonido a una tercera película de Mickey, Willie en el barco de vapor (1928).
Buen imitador de voces y acentos, Disney hizo que el ratoncillo y su novia, Minnie, hablaran con su propia voz para abaratar costes. La película, estrenada el 18 de noviembre de 1928 en un teatro de Nueva York, obtuvo un rotundo éxito de público y crítica.







Mickey en el barco de vapor

 En 1929 empieza a obtener beneficios de la comercialización de productos con la imagen de Mickey Mouse.
Con su excepcional sexto sentido para los negocios, autorizó que varias compañías reprodujeran en sus productos la imagen de Mickey Mouse, al que incorporaron guantes y zapatos blancos para evitar que manos y pies desaparecieran sobre fondos oscuros.

El 13 de enero de 1930 fue adaptado al cómic, en una tira de prensa con guión de Disney y dibujos de Iwerks. Durante la década de 1930, el mercado se inundó de productos relacionados con el personaje, desde juguetes infantiles y relojes de pulsera hasta un brazalete de diamantes diseñado por Cartier.
Numerosas personalidades públicas declararon su admiración por Mickey Mouse, incluyendo a la actriz Mary Pickford, al presidente de Estados Unidos Franklin Delano Roosevelt, a Benito Mussolini e incluso al rey de Inglaterra, Jorge V.

Adicto al trabajo, para el que robaba muchas horas de sueño, Disney tuvo una seria crisis de salud que le obligó, a finales de 1931 y cuando el club de Mickey Mouse ya tenía un millón de miembros, a tomarse unas largas vacaciones con su esposa. De vuelta a Hollywood, se apuntó a un club deportivo donde practicaba boxeo, calistenia, lucha libre y golf. Poco después descubrió la hípica y, finalmente, el polo, del que fue un fanático durante el resto de su vida. Una afición que cultivó con tanta pasión como su fascinación por los trenes y las miniaturas.




Con Mickey Mouse como buque insignia de una compañía en alza, Disney creyó que no debía dormirse en los laureles ni aburrirse haciendo sólo películas del famoso ratoncillo, que en 1932 le supuso el primero de los Oscar que recibiría durante su carrera. Respaldado por un equipo de excelentes dibujantes e ilustradores, desplegó todo su espíritu creativo en la primera serie de sus Sinfonías tontas (1932). Realizados en technicolor, los diversos cortometrajes que componían esta producción significaron en su época un experimento sobre el uso expresivo del color. En noviembre de aquel mismo año, el estudio Disney se convirtió en el primero que tuvo su propia escuela de dibujantes y animadores.


Un año más tarde, el 27 de mayo de 1933, estrenó la sinfonía tonta que hacía el número treinta y seis y que iba a tener un éxito inesperado: Los tres cerditos. Sin pretenderlo, su famosísima canción ¿Quién teme al lobo feroz? se convirtió en un canto de esperanza para millones de norteamericanos que intentaban no ser devorados en la vida real por la Gran Depresión.
El 18 de diciembre de 1933 nace su hija Diane Marie.

En 1934, cuando su estudio contaba con 187 personas, nació el pato Donald, un personaje de carácter irascible y perverso, que vino a sumarse a los perros Pluto y Goofy.

En 1935, la Sociedad de Naciones premió a Disney con una medalla de oro, declarando a Mickey "símbolo internacional de buena voluntad".

En 1936   adopta a Sharon Mae, su segunda hija.

Walt Disney con sus hijas

Cuando ya se había hecho un nombre en la industria de Hollywood, Walt Disney emprendió una iniciativa arriesgada y sin precedentes: producir el primer largometraje de dibujos animados de la historia del cine.
Blancanieves y los siete enanitos (1937) demostró no sólo que Disney y su equipo eran unos virtuosos de la animación, sino que los dibujos animados podían ser todo un género cinematográfico. La película recaudó cuatro millones de dólares, todo un récord para la época, pero dejó endeudado a Disney hasta 1961 por culpa de la amortización de los créditos que tuvo que pedir, ya que el presupuesto inicial de 500.000 dólares de la película había acabado triplicándose.

Blancanieves y los siete enanitos (1937)



En Blancanieves y los siete enanitos se utilizó por primera vez la cámara multiplano, capaz de sugerir profundidad de campo gracias a un ingenioso sistema de superposición de cinco láminas filmadas en un mismo plano para simular lejanía, y un nuevo sistema de technicolor. La película fue el primer ejemplo de que el cine de animación de la escuela Disney tenía un sólido procedimiento narrativo, en el que los personajes humanos eran descritos a partir de la «mirada» de los animales humanizados o de los seres fantásticos. También quedó patente en el filme el gusto de Disney por lo tenebroso y su estilo de sugerir más que de mostrar abiertamente el terror.

La década de los cuarenta fue un período de gran actividad en la Disney, caracterizado tanto por la consolidación del estilo iniciado con Blancanieves y los siete enanitos como por la contradicción que Walt sentía entre su tendencia artística a la innovación y al riesgo y la necesidad de atender a un mercado nada dado a las novedades y los experimentos. Reflejo de ello fue la tibia respuesta del público a las siguientes películas salidas de su «factoría» de sueños. Pinocho (1940), considerada como una de las piezas maestras del cine de animación por los críticos y en la que se invirtieron 2.600.000 dólares, fue un desastre comercial.

Lo mismo sucedió con Fantasía (1940), que costó 2.300.000 dólares. En ella dibujantes y animadores combinaron las evoluciones de los personajes de dibujos animados con la música de Stravinski, Dukas, Beethoven, Ravel, Bach o Chaikowski. Considerada una obra maestra por unos y una insultante caricatura de la música clásica por otros, Fantasía no fue la «obra total» que Walt Disney había imaginado y deseado. Estos fracasos comerciales abrieron una importante brecha económica en la empresa, paliada poco después por los éxitos consecutivos de Dumbo (1941) y Bambi (1942).

Fantasía (1940)

 Walt Disney 1940

 Fantasía es el cuarto largometraje de animación, considerado un «Clásico de animación», de los estudios Disney. Fue estrenado a finales del año 1940.
La obra es una película experimental sin diálogos (salvo el director de orquesta y Mickey Mouse) cuyo objetivo es ilustrar o acompañar con la animación temas de música clásica.
La obra está compuesta de siete secuencias que ilustran ocho extractos de piezas de música clásica, tocadas la mayoría de ellas por la orquesta de Filadelfia, bajo la dirección de Leopold Stokowski.
Para muchos autores y críticos es una obra de arte de un género nuevo, un puente entre las artes y una «forma de presentar el arte» (un nuevo medio de comunicación).

1- Tocata y fuga en re menor

Ilustra la Tocata y fuga en re menor de Bach (arreglo para orquesta sinfónica por Stokowski de la versión original para un órgano). La animación consiste en dibujos animados abtractos que mezclan el cielo y varias formas geométricas, inspiradas por el trabajo del artista abstracto alemán Oskar Fischinger.2

2- El cascanueces

Ilustra diferentes partes del ballet El cascanueces de Piotr Ilitch Tchaïkovski evocando las cuatro estaciones:

    Danse de la fée Dragée: hadas y elfos depositan rocío, colores de otoño o escarcha en lo bajo del bosque;
    Danza china: un pequeño champiñón no consigue entrar en el círculo;
    Danza de los mirlitons: flores que caen al agua;
    Danza árabe: ballet de peces;
    Danza rusa: con cardos cosacos y orquídeas campesinas rusas;
    Baile de las flores: donde elfos y hojas de otoño bailan hasta el invierno, en compañía de copos de nieve.

3- El aprendiz de brujo

 

 Esta es la escena más famosa y conocida de la película. Utiliza el escenario presentado en el poema Der Zauberlehrling escrito en 1797 por Goethe y la música de El aprendiz de brujo (1899) de Paul Dukas, que ilustra el poema. Mickey Mouse depués de haber tomado prestado el gorro mágico del brujo Yensid debe combatir contra las escobas que él mismo embrujó para que lleven cubos de agua a su sitio.

4- La consagración de la primavera

Ilustra La consagración de la primavera de Igor Stravinski. Después de algunas escenas que muestran el nacimiento de la Tierra y de la vida, combates de dinosaurios preceden a su desaparición, antes del surgimiento de las montañas.

El narrador presenta ahora un intermedio que separa las secuencias 4 y 5, bautizado Á la découverte de la piste sonore (ver la Banda sonora). Tiene por objetivo explicar el sonido de manera visual «viendo» las vibraciones: Una línea vertical, definida como una onda estacionaria, después ármonicos de colores, evocan cada uno el sonido del arpa, violín, flauta, trompeta, fagot, percusiones y finalmente el triángulo.

5-Sexta sinfonía

 


Ilustra la Sinfonía pastoral de Beethoven. La secuencia presenta una sucesión de dioses y criaturas de la mitología greco-romana: Familia Divina, Pegaso, Baco y un asno, pequeños ángeles alados, centauros machos y hembras, Iris, Júpiter, Vulcano, Helios y Diana.

6- Danza de las horas

 


Ilustra la Danza de las horas, ballet tomado de la ópera La Gioconda de Amilcare Ponchielli, ballet que se baila aquí por hipopótamos, elefantes, avestruces y cocodrilos con gracia y virtuosidad pero que termina en un divertido estropicio.

7- Una noche en el Monte Pelado/Ave María



    Una noche en el Monte Pelado de Modeste Moussorgski — reorquestado por Leopold Stokowski: cerca de un pueblo, la cima de las montañas se transforman en un demonio llamado «Chernobog», y acoge los brujos y otros para el sabbat, en realidad una ceremonia para la Noche de Walpurgis.
    Ave María de Franz Schubert borra las escenas de pesadilla precedentes y muestra una lejana procesión con antorchas, penetrando en un bosque catedral.



 Este nuevo estudio de Burbank sería el sitio de producción de varios de los más prominentes funciones animadas de Disney, como Bambi, Cenicienta, Alicia en el país de las maravillas y Peter Pan. Tanta historia y brillante animación traída a la vida en un par de edificios!

Después del sketch sobre La danza de las horas, de Ponchielli, que codirigió con Norman Ferguson en Fantasía utilizando el seudónimo de T. Hee, Walt Disney abandonó el campo de la realización para dedicarse casi en exclusividad a la tarea de dirigir el incipiente imperio cinematográfico en el que se había convertido la empresa que tan modestamente había iniciado quince años antes. 
El 6 de mayo de 1940 finalizó la construcción de sus nuevos estudios en Burbank, que le granjearon el sobrenombre de «Mago de Burbank».

Diseñados por él mismo con el objetivo de facilitar el trabajo de sus empleados, aquellos estudios contaban con veinte grandes edificios, separados por calles a las que se les puso el nombre de sus personajes. La plantilla de la empresa rondaba los 2.000 empleados, a los que Disney exigía un alto nivel de creatividad y producción a cambio de salarios muy bajos, aunque nunca reparó en gastos a la hora de hacer sus películas y siempre llevó personalmente una vida privada sin lujos ni ostentaciones.

Posición política

El 10 de noviembre de 1940 empezó a colaborar con el FBI, después de que el entonces director de la agencia federal de investigación, J. Edgar Hoover, hubiera intentado en varias ocasiones reclutar al productor cinematográfico como agente para que le facilitase cualquier información o detalle sobre la presencia de elementos subversivos (comunistas, sindicalistas o anarquistas) en Hollywood. Sin embargo, los primeros devaneos políticos de Disney tuvieron un cariz más progresista y se remontaban a 1938, cuando se adhirió a la Society of Independent Motion Picture Producers, asociación de productores y cineastas independientes opuestos al dominio absoluto de los grandes estudios de Hollywood. Desde aquel grupo, que contaba con figuras como Orson Welles o Charlie Chaplin, Disney fue derivando hacia un ideario próximo al partido nazi norteamericano y a un sentimiento fuertemente antimarxista.

En 1941, un sindicato de ilustradores recién creado en su compañía amenazó al «Mago de Burbank» con ir a la huelga en demanda de mejores salarios. Disney pretendió evitar personalmente el conflicto dirigiendo un discurso a sus empleados, pero éstos, para estupor suyo, ya que concebía la empresa como una gran familia, no le dejaron pasar de las primeras frases. El 29 de mayo de aquel año, los estudios Disney quedaron casi paralizados por una huelga en la que participaron la mayoría de los trabajadores y que duró todo un año. El conflicto se saldó cuando la empresa aceptó que los trabajadores pudieran elegir libremente su sindicato, incluido el izquierdista Screen Cartoonists Guild.

Walt Disney en 1941




Los acuerdos que llevaron al final de la huelga fueron firmados por Roy Disney, ya que Walt se encontraba de viaje por diversos países de Sudamérica. De aquel largo viaje salieron varias películas destinadas básicamente al público latinoamericano. Entre ellas, Saludos, amigos (1943) y Los tres caballeros (1945), en las que combinó dibujos animados y actores de carne y hueso. En 1943, buena parte de sus mejores dibujantes le abandonaron para fundar la UPA (United Productions of America), donde nacería, entre otros, el miope personaje de Mister Magoo.

Una vez finalizada la Segunda Guerra Mundial, en la que Disney había accedido a filmar para el gobierno estadounidense películas propagandísticas, dejó la presidencia de su compañía, cediéndole el cargo a su hermano Roy, pero sólo mantuvo unos meses aquella decisión y a finales de 1945 volvió a ocupar el sillón presidencial. Nada más volver, despidió a más de 400 empleados, asegurando que la empresa pasaba por una crisis y tenía que cumplir el acuerdo concertado con la Screen Cartoonists Guild de conceder el aumento salarial del 25% a los dibujantes.

Reafirmado en su antimarxismo y colaborador del FBI hasta su muerte, Disney se comprometió a abortar todo elemento que atentara contra la nación norteamericana en la reunión celebrada el 24 y el 25 de noviembre de 1947 en el hotel Waldorf Astoria de Nueva York, que culminó con la llamada Declaración Waldorf, en la que muchos productores cinematográficos se comprometieron a colaborar con la Comisión de Actividades Antiamericanas en la «caza de brujas».

En agosto de 1948 hizo un viaje con su hija Sharon para filmar imágenes en Alaska, y con el material realizó la serie de cortos titulados Aventuras de la vida real. Su hermano Roy se opuso al proyecto (para entonces estaban ya tan distanciados que sólo se veían después de pedir cita a sus respectivas secretarias) y auguró un incierto destino a este tipo de documentales. Se equivocó, ya que el primero de ellos, titulado La isla de las focas (1948), no sólo resultó rentable, sino que fue premiado con un Oscar en la categoría de cortometrajes.

Prácticamente finalizada la década de los cuarenta, Disney recibió una interesante propuesta de Howard Hughes: un crédito sin intereses de un millón de dólares a cambio de su ayuda en un terreno (el sector cinematográfico) que el multimillonario tejano no conocía y en el que quería invertir. Con aquel dinero, Disney puso en marcha 18 nuevos proyectos, entre ellos Cenicienta (1950), Alicia en el país de las maravillas (1951) y Peter Pan (1953). Tras una costosísima incursión en el cine futurista con 20.000 leguas de viaje submarino (1954), volvió a proyectos más baratos y que sintonizaran con el orgullo de ser norteamericano. Para entonces, su compañía ya no era la reina de los dibujos animados. La Warner Brothers empezaba a hacerle una seria competencia con la estrella de su serie Looney Tunes, Bugs Bunny. Aquel conejo era el contrapunto del cándido, apolítico y asexuado Mickey Mouse, que a principios de los años cincuenta vivió sus momentos más bajos de popularidad, aunque siguió siendo el personaje preferido de Disney y el emblema de su imperio.

Disneylandia


En 1953, después de ganar un nuevo Oscar al mejor documental con El desierto viviente, inició conversaciones con la cadena televisiva ABC para ceder la emisión de sus películas al nuevo invento. A diferencia de otros productores de Hollywood, que la consideraban una amenaza, Disney creyó que la televisión era un excelente medio de difundir sus productos. Un año después inició la realización de filmes específicamente para televisión, la parte de su producción artística más denostada por los críticos. Críticas que también le lloverían años después con Mary Poppins (1964), su primer largometraje con sólo actores reales. Pero a Disney no le importaron, porque esas películas le daban el dinero que necesitaba para hacer realidad un proyecto que acariciaba desde hacía tiempo: construir un enorme parque de atracciones basado en sus personajes.


Disney y Von Braun (1954)



Adicto al trabajo y perfeccionista, el productor cinematográfico diseñó hasta el último detalle de Disneyland, que abrió sus puertas el 17 de julio de 1955 en Anaheim, California. Este parque, con una extensión de 120 hectáreas, costó 17 millones de dólares, y Main Street USA, su calle principal por donde transitaban cientos de actores disfrazados de personajes, recreaba a la perfección la calle mayor de Marceline, el pueblo donde vivió su infancia Disney, que aquel verano de 1955 ya era abuelo del primero de los diez nietos que tuvo.

Multimillonario y galardonado con veintinueve Oscars, en la década de los sesenta se había consolidado como uno de los personajes más conocidos y queridos de todo el mundo, pero su salud flaqueaba, y todo su imperio entró en una lucha por la sucesión.

Fumador empedernido y aficionado al alcohol, murió el 15 de diciembre de 1966 en Los Ángeles, California, víctima de un cáncer de pulmón, después de haber supervisado los esbozos de Disney World, parque temático al estilo de Disneyland pero más enfocado hacia los adultos, que abriría sus puertas en 1971 en Orlando, Florida (en 1983, la compañía inauguró en Japón el Tokio Disneyland y en 1992 abrió sus puertas el Euro Disney de París).

El «Mago de Burbank» había fallecido sin llegar a ver terminado El libro de la selva (1967), la segunda película más comercial de Disney desde los tiempos de Blancanieves y que dirigió Wolfgang Reitherman, quien asumió la producción de los largos de animación disneyanos hasta 1981. Después de años de mucha producción y pocos éxitos destacables, los estudios Disney volvieron a ser los reyes del género de dibujos animados con La bella y la bestia (1991), Aladdin (1992) y El Rey León (1994). Con el fallecimiento de Disney, entraba en la leyenda uno de los nombres fundamentales de la cultura popular del siglo XX. Con variada fortuna, tratarían de sustituirle figuras tan dispares como su hermano Roy O. Disney, su sobrino Roy E. Disney y su yerno Ron Miller. Pero sólo el productor ejecutivo Michael Eisner demostró ser un digno sucesor suyo.

FUENTES
http://www.biografiasyvidas.com
http://en.wikipedia.org

http://www.antiquetrader.com/