Blog de Arinda

OBJETIVO :En este Blog vas a encontrar mis producciones en pintura y escultura. Además, material recopilado a través de mi trabajo como maestra, directora e inspectora, que puede ser de interés para docentes y estudiantes magisteriales .

martes, 7 de abril de 2026

7 DE ABRIL 1889 DE NACÍA GABRIELA MISTRAL- POESÍA PARA NIÑOS

 

LA POESÍA PARA NIÑOS DE GABRIELA MISTRAL

 


La poesía infantil de Gabriela Mistral ocupa un lugar muy especial dentro de su obra, no solo por su valor literario, sino también por su dimensión pedagógica, afectiva y ética.

 

1. Contexto y propósito

 

Gabriela Mistral no escribe “para niños” en el sentido superficial. Su poesía infantil surge de:

*Su experiencia como maestra rural

*Su interés por la educación y la infancia

*Una mirada profundamente humana y espiritual

 

Obras como Ternura (1924) reúnen gran parte de estos poemas.

"Ternura" es un poemario clave de Gabriela Mistral, publicado en 1924 en Madrid por la editorial Saturnino Calleja.

Surgió tras Desolación (1922) como respuesta a la poesía escolar convencional de la época, que Mistral criticaba por su falta de profundidad emocional. Lo dedicó a su madre y su media hermana Emelina, fuentes directas de inspiración.

Su objetivo no es solo entretener, sino formar emocional y moralmente, acompañando al niño en su crecimiento.

 

 2. Temas principales

 

·       Amor maternal

Uno de los ejes centrales. La voz poética suele ser una madre, maestra o figura protectora.

Expresa ternura, cuidado y protección

El niño aparece como un ser frágil pero también sagrado

Ejemplo: poemas de arrullo o canciones de cuna.

 

·        Naturaleza

La naturaleza está muy presente:

Árboles, animales, viento, agua

Funciona como un espacio cercano y mágico para el niño

La naturaleza no es solo decorativa: enseña, acompaña y refleja emociones.

 

·       Espiritualidad y moral

Hay una fuerte dimensión ética y espiritual

Influencia de valores cristianos, pero expresados de forma sencilla

Busca formar al niño como un ser bueno, sensible y consciente.

 

·       La infancia como mundo propio

Mistral entiende la infancia como:

*Un universo completo

*Un tiempo de pureza, imaginación y aprendizaje

*No idealiza completamente: también reconoce fragilidad y necesidad de guía.

 

 3. Lenguaje y estilo

 

·       Sencillez expresiva

Vocabulario claro y accesible

Frases cortas y ritmo musical

Esto facilita la memorización y la oralidad.

 

·       Musicalidad

Uso de rima, repetición y ritmo

Cercanía con canciones y rondas infantiles

Esto hace que muchos poemas puedan ser cantados o recitados.

 

·       Tono afectivo

Predomina la ternura

Uso frecuente de diminutivos y palabras suaves

El lenguaje transmite cercanía emocional.

 

 4. Recursos literarios

Personificación: la naturaleza cobra vida

Repetición: refuerza ritmo y aprendizaje

Imágenes sensoriales: colores, sonidos, texturas

Símbolos: el niño como esperanza, la madre como refugio

 

 5. Valor literario y educativo

La poesía infantil de Mistral destaca porque:

*Une arte y educación

*Respeta la inteligencia emocional del niño

*Construye una relación profunda entre adulto y  niño

 

No infantiliza: eleva la infancia como etapa fundamental del ser humano.

 

6. Interpretación global

En conjunto, estos poemas muestran una visión donde:

*El niño es el centro de la humanidad

*La educación es un acto de amor

*La poesía es una herramienta para formar   sensibilidad

 

Extraje algunos poemas del libro Rondas, Canciones y Juegos para Niños-

 

En el libro como Rondas, Canciones y Juegos para Niños (y también en Ternura), pasa algo importante:

 

·       Hay poemas muy suaves, amorosos y adecuados

·       Y otros que mantienen una dureza heredada de la tradición oral

 

No toda su poesía infantil funciona igual para todos los niños ni para todas las edades. Es más, creo que algunos de ellos, por ejemplo Caperucita Roja no deberían llegar a manos de los niños, de acuerdo al concepto actual de la psicología infantil.

 

 

DOÑA PRIMAVERA

 

Doña Primavera

viste que es primor,

viste en limonero

y en naranjo en flor.

 

Lleva por sandalias

unas anchas hojas,

y por caravanas

unas fucsias rojas.

 

Salid a encontrarla

por esos caminos.

¡Va loca de soles

y loca de trinos!

 

Doña Primavera

de aliento fecundo,

se ríe de todas

las penas del mundo…

 

No cree al que le hable

de las vidas ruines.

¿Cómo va a toparlas

entre los jazmines?

 

¿Cómo va a encontrarlas

junto de las fuentes

de espejos dorados

y cantos ardientes?

 

De la tierra enferma

en las pardas grietas,

enciende rosales

de rojas piruetas.

 

Pone sus encajes,

prende sus verduras,

en la piedra triste

de las sepulturas…

 

Doña Primavera

de manos gloriosas,

haz que por la vida

derramemos rosas:

Rosas de alegría,

rosas de perdón,

rosas de cariño,

y de exultación.

 

TODO ES RONDA

Los astros son rondas de niños,

jugando la tierra a espiar…

Los trigos son talles de niñas

jugando a ondular…, a ondular…

 

Los ríos son rondas de niños

jugando a encontrarse en el mar…

Las olas son rondas de niñas

jugando la Tierra a abrazar…

 

¿EN DÓNDE TEJEMOS LA RONDA?

 

¿En dónde tejemos la ronda?

¿La haremos a orillas del mar?

El mar danzará con mil olas

haciendo una trenza de azahar.

 

¿La haremos al pie de los montes?

El monte nos va a contestar.

¡Será cual si todas quisiesen,

las piedras del mundo, cantar!

 

¿La haremos, mejor, en el bosque?

La voz y la voz a trenzar,

y cantos de niños y de aves

se irán en el viento a besar.

 

¡Haremos la ronda infinita!

¡La iremos al bosque a trenzar,

la haremos al pie de los montes

y en todas las playas del mar!

 

RONDA DE LA PAZ

 

Las madres, contando batallas,

sentadas están al umbral.

Los niños se fueron al campo

la piña de pino a cortar.

 

Se han puesto a jugar a los ecos

al pie de su cerro alemán.

Los niños de Francia responden

sin rostro en el viento del mar.

 

Refrán y palabra no entienden,

más luego se van a encontrar,

y cuando a los ojos se miren

el verse será adivinar.

 

Ahora en el mundo el suspiro

y el soplo se alcanza a escuchar

y a cada refrán las dos rondas

ya van acercándose más.

 

Las madres, subiendo la ruta

de olores que lleva al pinar,

llegando a la rueda se vieron

cogidas del viento volar…

 

Los hombres salieron por ellas

y viendo la tierra girar

y oyendo cantar a los montes,

al ruedo del mundo se dan.

 

LOS QUE NO DANZAN

 

Una roca estaba quieta

dijo:“¿Cómo danzo yo?”

Le dijimos que pusiera

a danzar su corazón…

 

Luego dijo la quebrada:

“¿Cómo cantaría yo?”

Le dijimos que pusiera

a cantar su corazón…

 

Dijo el pobre cardo muerto:

“¿Cómo danzaría yo?”

Le dijimos: “Pon al viento

a volar tu corazón…”

 

Todo el valle está danzando

en un corro bajo el sol.

A quien falte se le vuelve

de ceniza el corazón…

 

LA CUNA


Carpintero, carpintero,

haz la cuna de mi infante.

Corta, corta los maderos,

que yo espero palpitante.

Carpintero, carpintero,

baja el pino del repecho,

y lo cortas en la rama

que es tan suave cual mi pecho.

Carpintero ennegrecido,

fuiste, fuiste criatura.

Al recuerdo de tu madre,

labras cunas con dulzura.

Carpintero, carpintero,

mientras yo a mi niño arrullo,

que se duerma en esta noche

sonriendo el hijo tuyo…

 

CANCIÓN DE PESCADORAS


Niñita de pescadores

que con viento y olas puedes,

duerme pintada de conchas,

garabateada de redes.

Duerme encima de la duna

que te alza y que te crece,

oyendo la mar-nodriza

que a más loca mejor mece.

La red me llena la falda

y no me deja tenerte,

porque si rompo los nudos

será que rompo tu suerte…

Duérmete mejor que lo hacen

las que en la cuna se mecen,

la boca llena de sal

y el sueño lleno de peces.

Dos peces en las rodillas,

uno plateado en la frente

y en el pecho, bate y bate,

otro pez incandescente…

 

CON TAL QUE TE DUERMAS


La rosa colorada

cogida ayer;

el fuego y la canela

que llaman clavel;

el pan horneado

de anís con miel,

y el pez de la redoma

que la hace arder:

todito tuyo,

hijito de mujer,

con tal que quieras

dormirte de una vez.


La rosa, digo:

digo el clavel.

La fruta, digo,

y digo que la miel;

y el pez de luces

y más y más también,

¡con tal que duermas

hasta el amanecer!

 

LA NOCHE


Porque duermas, hijo mío,

el ocaso no arde más:

no hay más brillo que el rocío,

más blancura que mi faz.


Porque duermas, hijo mío,

el camino enmudeció:

nadie gime sino el río;

nada existe sino yo.


Se anegó de niebla el llano.

Se encogió el suspiro azul.

Se ha posado como mano

sobre el mundo la quietud.


Yo no sólo fui meciendo

a mi niño en mi cantar:

a la Tierra iba durmiendo

al vaivén del acunar…

 

 

ESTRELLITA

 

Estrellita sobre

mi pecho caída:

¡ay! de milagrosa

no pareces mía.

 

Me dormí una noche,

desperté con ella

que resplandecía

caída en mis trenzas.

 

Grité a mis hermanas,

que acudieron prestas:

¿No veis que en las sábanas

echa luz y tiembla?

 

Y saliendo al patio

clamé a las incrédulas:

¡Mirad que no es niña,

palpad que es estrella!

 

RONDA DE LOS COLORES

 

Azul loco y verde loco

del lino en rama y en flor.

Mareando de oleadas

baila el lindo azuleador.

 

Cuando el azul se deshoja,

sigue el verde danzador:

verde-trébol, verde-oliva

y el gayo verde-limón.

 

¡Vaya hermosura!

¡Vaya el Color!

Rojo manso y rojo bravo

—rosa y clavel reventón—.

 

Cuando los verdes se rinden,

él salta como un campeón.

Bailan uno tras el otro,

no se sabe cuál mejor,

y los rojos bailan tanto

que se queman en su ardor.

 

¡Vaya locura!

¡Vaya el Color!

El amarillo se viene

grande y lleno de fervor

y le abren paso todos

como viendo a Agamenón.

 

RONDA DEL ARCOIRIS

 

La mitad de la ronda

estaba y no está.

La ronda fue cortada

mitad a mitad.

 

Paren y esperen

a lo que ocurrirá.

¡La mitad de la ronda

se echó a volar!

 

¡Qué colores divinos

se vienen y se van!

¡Qué faldas en el viento,

qué lindo revolar!

 

Está de cerro a cerro

baila que bailarás.

Será jugada o trueque,

o que no vuelve más.

 

Mirando hacia lo alto

todas ahora están,

una mitad llorando,

riendo otra mitad.

¡Ay, mitad de la rueda,

ay, bajad y bajad!

O nos lleváis a todas

si acaso no bajáis.

 

Caricia, o Madre Mía

 

Madre, madre, tú me besas,

pero yo te beso más,

y el enjambre de mis besos

no te deja ni mirar...

 

Si la abeja se entra al lirio,

no se siente su aletear.

Cuando escondes a tu hijito

ni se le oye respirar...

 

Yo te miro, yo te miro

sin cansarme de mirar,

y qué lindo niño veo

a tus ojos asomar...

 

El estanque copia todo

lo que tú mirando estás;

pero tú en las niñas tienes

a tu hijo y nada más.

 

Los ojitos que me diste

me los tengo que gastar

en seguirte por los valles,

por el cielo y por el mar… 


APEGADO A MÍ

 

Velloncito de mi carne,

que en mi entraña yo tejí,

velloncito friolento,

¡duérmete apegado a mí!

 

La perdiz duerme en el trébol

escuchándome latir:

no te turben mis alientos,

¡duérmete apegado a mí!

 

Hierbecita temblorosa

asombrada de vivir,

no te sueltes de mi pecho:

¡duérmete a pegado a mí!

 

Yo que todo lo he perdido

ahora tiemblo de dormir.

No resbales de mi brazo:

¡duérmete apegado a mí!

 

ENCANTAMIENTO

 

Este niño es un encanto

parecido al fino viento:

si dormido lo amamanto,

que me bebe yo no siento.

 

Es más travieso que el río

y más suave que la loma:

es mejor el hijo mío

que este mundo al que se asoma.

 

Es más rico, más, mi niño

que la tierra y que los cielos:

en mi pecho tiene armiño

y en mi canto terciopelos…

 

Y es su cuerpo tan pequeño

como el grano de mi trigo;

menos pesa que su sueño;

no se ve y está conmigo.

 

 

CORDERITO

 

Corderito mío,

suavidad callada:

mi pecho es tu gruta

de musgo afelpada.

 

Carnecita blanca,

tajada de luna:

lo he olvidado todo

por hacerme cuna.

 

Me olvidé del mundo

y de mí no siento

más que el pecho vivo

con que te sustento.

 

Yo sé de mí sólo

que en mí te recuestas.

Tu fiesta, hijo mío,

apagó las fiestas.

 

 

 

 

ROCÍO

Esta era una rosa

que abaja el rocío:

este era mi pecho

con el hijo mío.

 

Junta sus hojitas

para sostenerlo

y esquiva los vientos

por no desprenderlo.

 

Porque él ha bajado

desde el cielo inmenso

será que ella tiene

su aliento suspenso.

 

De dicha se queda

callada, callada:

no hay rosa entre rosas

tan maravillada.

 

Esta era una rosa

que abaja el rocío:

este era mi pecho

con el hijo mío.

 

 

 

MECIENDO

El mar sus millares de olas

mece, divino.

Oyendo a los mares amantes,

mezo a mi niño.

 

El viento errabundo en la noche

mece los trigos.

Oyendo a los vientos amantes,

mezo a mi niño.

 

Dios Padre sus miles de mundos

mece sin ruido.

Sintiendo su mano en la sombra

mezo a mi niño.

 

LA TIERRA Y LA MUJER

 

Mientras tiene luz el mundo

y despierto está mi niño,

por encima de su cara,

todo es un hacerse guiños.

 

Guiños le hace la alameda

con sus dedos amarillos,

y tras de ella vienen nubes

en piruetas de cabritos…

 

La cigarra, al mediodía,

con el frote le hace guiño,

y la maña de la brisa

guiña con su pañalito.

 

Al venir la noche hace

guiño socarrón el grillo,

y en saliendo las estrellas,

me le harán sus santos guiños…

 

Yo le digo a la otra Madre,

a la llena de caminos:

“¡Haz que duerma tu pequeño

para que se duerma el mío!”

 

Y la muy consentidora,

la rayada de caminos,

me contesta: ¡Duerme al tuyo

para que se duerma el mío!”

 

HALLAZGO

Me encontré este niño

cuando al campo iba:

dormido lo he hallado

en unas espigas…

 

O tal vez ha sido

cruzando la viña:

buscando los pámpanos

topé su mejilla…

 

Y por eso temo,

al quedar dormida,

se evapore como

la helada en las viñas…

 

 

 


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