Blog de Arinda

OBJETIVO :En este Blog vas a encontrar mis producciones en pintura y escultura. Además, material recopilado a través de mi trabajo como maestra, directora e inspectora, que puede ser de interés para docentes y estudiantes magisteriales .

lunes, 28 de septiembre de 2026

28 DE SETIEMBRE DÍA MUNDIAL CONTRA LA RABIA

 

La rabia: una enfermedad mortal que puede prevenirse

 


La rabia es una enfermedad infecciosa de origen viral que afecta al sistema nervioso central de los mamíferos, incluidos los seres humanos. Es una zoonosis, es decir, una enfermedad que puede transmitirse de los animales a las personas. Aunque existe desde hace miles de años y continúa siendo un importante problema de salud pública en distintas regiones del mundo, la rabia tiene una característica particularmente importante: la muerte por rabia puede prevenirse casi por completo si se actúa antes de que aparezcan los síntomas.

 


El virus de la rabia pertenece al género Lyssavirus. Una vez que alcanza el sistema nervioso central puede provocar una encefalitis —inflamación del cerebro— que evoluciona rápidamente y que, una vez iniciados los síntomas clínicos, es prácticamente siempre mortal. Por eso, frente a una posible exposición, no se debe esperar a comprobar si aparecen síntomas: la atención médica debe comenzar cuanto antes.

 

¿Cómo se transmite la rabia?

 


El virus se encuentra principalmente en la saliva de los animales infectados. La forma más habitual de transmisión a las personas es la mordedura de un animal infectado, porque la saliva entra directamente en los tejidos.

 



Los perros constituyen el principal reservorio de la rabia que afecta a los seres humanos. Según la Organización Mundial de la Salud, aproximadamente el 99 % de los casos humanos de rabia están relacionados con perros infectados. También pueden transmitirla otros mamíferos, entre ellos gatos, zorros, chacales, mapaches y, en determinadas regiones, murciélagos.

 

No es necesario que exista una mordedura profunda para que haya riesgo. La exposición puede producirse también mediante arañazos que hayan contaminado la herida con saliva o cuando la saliva de un animal infectado entra en contacto con una herida abierta o con mucosas, como las de los ojos o la boca.

 

Por el contrario, tocar a un animal o ser lamido sobre piel intacta no constituye, en general, una exposición que requiera profilaxis posexposición. La valoración concreta, sin embargo, corresponde a los profesionales sanitarios.

 

La rabia no se transmite normalmente de persona a persona. Los casos humanos se producen fundamentalmente por contacto con animales infectados.

 

¿Qué ocurre después de la infección?

 


Después de entrar en el organismo, el virus permanece inicialmente cerca del lugar de exposición y posteriormente se desplaza hacia los nervios hasta alcanzar el sistema nervioso central. Por esta razón, existe un período de incubación entre la exposición y la aparición de los primeros síntomas.

 

La duración de este período es variable. Habitualmente se sitúa entre dos y tres meses, aunque puede ser mucho más corto o prolongarse hasta un año. Entre los factores que pueden influir se encuentran el lugar donde se produjo la exposición, la cantidad de virus introducida y la distancia que debe recorrer el virus hasta llegar al sistema nervioso central.

 

Esta característica explica por qué existe una oportunidad fundamental para impedir la enfermedad: el tratamiento preventivo administrado después de la exposición puede eliminar el riesgo antes de que el virus alcance el sistema nervioso central.

 

¿Cuáles son los síntomas de la rabia?

 

Enfermo de rabia 

Los primeros síntomas suelen ser poco específicos y pueden confundirse con los de otras enfermedades. Entre ellos aparecen fiebre, malestar general, debilidad, dolor de cabeza y otras sensaciones anormales.

 

Un signo característico puede ser la aparición de dolor, picazón, hormigueo o sensación de quemazón en el lugar donde se produjo la mordedura o exposición, incluso después de que la herida haya cicatrizado.

 

A medida que el virus afecta al sistema nervioso aparecen alteraciones neurológicas. Existen dos formas clínicas principales.

 

Rabia furiosa

 

Es la forma que muchas personas asocian tradicionalmente con la enfermedad. Puede producir:

 

agitación y excitación;

alteraciones importantes del comportamiento;

confusión;

alucinaciones;

falta de coordinación;

dificultad para tragar;

espasmos;

hipersalivación;

hidrofobia, es decir, dificultad o reacción dolorosa ante el intento de beber agua;

aerofobia, una marcada sensibilidad a las corrientes de aire.

 

La enfermedad progresa hasta producir una afectación grave del cerebro y de otras funciones neurológicas.

 

Rabia paralítica

 

En otros casos predomina una parálisis progresiva. Puede comenzar con debilidad y extenderse posteriormente a diferentes grupos musculares.

 

Esta forma puede resultar más difícil de reconocer inicialmente porque no presenta necesariamente la agitación y las alteraciones de comportamiento características de la forma furiosa.

 

En ambas formas, cuando aparecen los síntomas clínicos, la enfermedad tiene una mortalidad extremadamente elevada. Por ello, la prevención después de la exposición es muchísimo más eficaz que intentar tratar la enfermedad una vez instalada.

 

¿Existe tratamiento para la rabia?



 

Aquí es fundamental diferenciar prevención después de la exposición de tratamiento de una enfermedad que ya presenta síntomas.

 

Cuando una persona ha sido mordida, arañada o expuesta de alguna otra manera a un animal potencialmente infectado, puede recibir una profilaxis posexposición (PPE). Esta intervención es una emergencia médica y tiene como objetivo impedir que el virus llegue al sistema nervioso central.

 

La primera medida consiste en lavar inmediatamente la herida con abundante agua y jabón durante al menos 15 minutos. Después debe buscarse atención médica urgente para que profesionales capacitados evalúen el riesgo y determinen el tratamiento necesario.

 


La PPE puede incluir:

 

limpieza cuidadosa de la herida;

vacuna antirrábica;

inmunoglobulina antirrábica o anticuerpos monoclonales, cuando están indicados.

 

La combinación exacta depende de las características de la exposición y de si la persona había recibido previamente vacunación contra la rabia.

 

Por eso, ante una mordedura de un animal que pueda estar infectado, no hay que esperar a que aparezcan síntomas ni decidir por cuenta propia que la herida es poco importante.


Una vez que aparecen los síntomas neurológicos de la rabia, las posibilidades de supervivencia son extraordinariamente bajas. La OMS señala que, después de la aparición de los síntomas clínicos, el desenlace es prácticamente siempre mortal.

 

¿Dónde se concentra actualmente la rabia?

 



La rabia está presente en distintas partes del mundo, pero la carga de enfermedad humana se concentra especialmente en África y Asia.

 

La OMS señala que la rabia continúa siendo un importante problema de salud pública principalmente en estos dos continentes. La OMSA estima que más del 95 % de las muertes por rabia ocurren en África y Asia.

 

No resulta sencillo establecer una lista mundial exacta de los países "con mayor índice" porque la vigilancia y la notificación no son iguales en todos los países. Además, los datos pueden referirse a muertes humanas, casos animales, exposiciones o brotes, que son indicadores diferentes.

 

Entre las regiones donde la rabia transmitida por perros continúa siendo endémica se encuentran numerosos países de África y Asia. En Asia y el Pacífico, la OMSA identifica la rabia como una enfermedad endémica y señala que la transmisión por perros continúa siendo la principal fuente de enfermedad humana.

 

En África también persiste una importante carga de rabia transmitida por perros, particularmente en zonas donde existen dificultades para acceder a vacunación animal, atención sanitaria y profilaxis después de las exposiciones.

 

Es importante destacar que la presencia de rabia no significa que todos los habitantes de esos países tengan un riesgo elevado. El riesgo depende de factores como la circulación del virus en animales, la vacunación de los perros, el acceso a los servicios sanitarios y la posibilidad de entrar en contacto con animales infectados.

 

Una enfermedad que afecta especialmente a las zonas rurales

 

La distribución de la rabia también presenta una dimensión social y geográfica.

 

La OMSA señala que más del 80 % de las muertes por rabia se producen en zonas rurales, donde puede existir un acceso limitado a los servicios de salud, a la educación sanitaria y a los tratamientos posteriores a una mordedura. Además, aproximadamente cuatro de cada diez personas que mueren por rabia son niños.

 

Los niños constituyen un grupo particularmente vulnerable porque pueden tener dificultades para reconocer el peligro de acercarse a un animal desconocido o pueden no comunicar inmediatamente una mordedura o arañazo a un adulto.

 

Por eso la educación desde la infancia constituye una de las herramientas de prevención.

 

¿Qué perjuicios provoca la rabia?

 

Los daños provocados por la rabia no se limitan a las personas que enferman.

 

En primer lugar, produce una enfermedad neurológica extremadamente grave y, una vez iniciados los síntomas, casi siempre mortal.

 

En segundo lugar, representa un importante problema para las familias y los sistemas sanitarios. Las personas expuestas necesitan una evaluación médica urgente y, cuando corresponde, un tratamiento preventivo que puede requerir varias dosis de vacuna y otros productos biológicos.

 

También provoca importantes pérdidas económicas en las comunidades afectadas. Los gastos sanitarios, el control de los animales, las campañas de vacunación y la vigilancia epidemiológica representan un esfuerzo considerable, especialmente en países con recursos limitados.

 

A esto se suma el impacto sobre la ganadería, los animales domésticos y la fauna silvestre.

 

La rabia es, por tanto, un problema que involucra simultáneamente la salud humana, la salud animal y el ambiente.

 

¿Cómo se puede prevenir?

 


La prevención de la rabia se basa en actuar sobre diferentes puntos de la cadena de transmisión.

 

1. Vacunar a los perros

 

La vacunación masiva de los perros es considerada la estrategia más eficaz para prevenir la rabia humana transmitida por perros.

 

La razón es sencilla: si los perros están vacunados, se interrumpe el ciclo de transmisión antes de que el virus llegue a las personas.

 

La OMS considera que la vacunación de los perros es una de las estrategias más costoeficaces para prevenir la rabia humana.

 

2. Evitar el contacto con animales desconocidos

 

No se debe intentar acariciar, alimentar o manipular animales desconocidos, especialmente si presentan un comportamiento extraño, están enfermos, desorientados o muestran signos neurológicos.

 

Los niños deben aprender desde pequeños que un animal aparentemente dócil también puede reaccionar de manera imprevisible si está asustado, herido o enfermo.

 

3. Enseñar a prevenir las mordeduras

 

La educación sanitaria es fundamental. Los niños y adultos deben conocer cómo comportarse frente a perros y otros animales y qué hacer si se produce una mordedura o un arañazo.

 

4. Actuar inmediatamente después de una exposición

 

Una de las medidas más importantes consiste en no minimizar una mordedura.

 

La recomendación de la OMS es lavar la herida con agua y jabón durante al menos 15 minutos y buscar atención médica inmediatamente. El profesional sanitario determinará si es necesario iniciar la profilaxis posexposición.

 

5. Vacunación de personas con riesgo elevado

 

También existe vacunación preventiva antes de la exposición para determinadas personas que, por su profesión o actividades, tienen mayor posibilidad de entrar en contacto con el virus.

 

Entre ellas se encuentran determinados trabajadores de laboratorios, personas que trabajan en programas de control de enfermedades animales y profesionales que trabajan con fauna silvestre. También puede recomendarse a algunas personas que viajan o viven en regiones donde la rabia es endémica y el acceso a la atención médica es limitado.

 

Sin embargo, la vacunación previa no elimina la necesidad de recibir atención médica después de una exposición.

 

El papel de los animales y de la fauna silvestre

 

Aunque el perro es el principal responsable de la transmisión de la rabia a los seres humanos a escala mundial, la enfermedad también circula entre animales silvestres.

 

En diferentes regiones del planeta pueden actuar como reservorios distintas especies de mamíferos. Los murciélagos tienen especial importancia en determinadas zonas y pueden representar una fuente de exposición incluso cuando no existe una mordedura evidente.

 

Por este motivo, nunca debe manipularse directamente un murciélago u otro animal silvestre que aparezca enfermo, desorientado o incapaz de desplazarse normalmente.

 

Una enfermedad que puede ser eliminada

 

Uno de los aspectos más esperanzadores de la rabia es que, a diferencia de otras enfermedades infecciosas difíciles de controlar, existen las herramientas necesarias para eliminar la rabia humana transmitida por perros.

 

La estrategia internacional se basa fundamentalmente en la vacunación de los perros, la vigilancia de la enfermedad, el acceso rápido de las personas expuestas a la profilaxis posexposición y la educación de la población.

 

La meta internacional es acabar para 2030 con las muertes humanas causadas por la rabia transmitida por perros, mediante un enfoque de "Una sola salud", que integra la salud humana, animal y ambiental.

 

En 2026 se produjo, además, un avance significativo: la OMS validó a Bhután como el primer país de la región del Sudeste Asiático y el primer país fuera de las Américas en alcanzar la eliminación de la rabia humana transmitida por perros como problema de salud pública. Este logro demuestra que la eliminación es posible cuando se mantienen durante años las campañas de vacunación, la vigilancia y la cooperación entre los sectores sanitario y veterinario.

 

La importancia del enfoque "Una sola salud"

 

La rabia constituye un ejemplo perfecto de por qué la salud humana y la salud animal no pueden tratarse como cuestiones independientes.

 

Para reducir las muertes humanas no basta con atender a las personas después de una mordedura. Es necesario actuar también sobre la población canina, vacunar a los animales, vigilar la circulación del virus, controlar los animales infectados, mejorar el acceso a los servicios sanitarios y educar a la población.

 

Por eso la lucha contra la rabia requiere la colaboración de médicos, veterinarios, autoridades sanitarias, especialistas en fauna silvestre, gobiernos, escuelas y comunidades.

 

Una enfermedad casi 100 % prevenible

 

La rabia presenta una paradoja: es una de las enfermedades infecciosas más letales, pero al mismo tiempo es una enfermedad prácticamente 100 % prevenible cuando se dispone de las medidas adecuadas y se actúa a tiempo.

 

La clave está en no esperar a que aparezcan los síntomas. La vacunación de los perros reduce el riesgo en la comunidad; evitar el contacto con animales potencialmente peligrosos reduce las exposiciones; y la atención médica inmediata después de una mordedura o arañazo puede impedir que una infección se convierta en una enfermedad mortal.

 

Por ello, combatir la rabia no significa únicamente tratar a quienes han sido expuestos. Significa prevenir las mordeduras, vacunar a los animales, educar a la población, garantizar el acceso a la atención médica y mantener una vigilancia permanente.

 

La experiencia internacional demuestra que estas medidas funcionan. El objetivo de un mundo libre de muertes humanas por rabia transmitida por perros para 2030 no depende de descubrir una nueva vacuna milagrosa: las herramientas ya existen. El desafío consiste en conseguir que lleguen a todas las personas y animales que las necesitan.

FUENTES

https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/rabies?utm_source=chatgpt.com

https://www.paho.org/es/dia-mundial-contra-rabia

https://es.wikipedia.org/wiki/Rabia

https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/001334.htm

https://www.fcien.edu.uy/noticias/220-noticias-biologia/2432-los-murcielagos-y-la-rabia-informacion-y-recomendaciones

https://www.cdc.gov/rabies/es/about/index.html

28 DE SETIEMBRE DÍA MUNDIAL DE LA RABIA

 


¿POR QUÉ SE CELEBRA EL DÍA MUNDIAL CONTRA LA RABIA? 

El 28 de septiembre se conmemora el Día Mundial de la Rabia. 

Se eligió ese día en particular debido a que fue un 28 de septiembre del año 1895 cuando falleció Louis Pasteur, científico y médico responsable de la creación de la vacuna antirrábica. 



Una de las principales vacunas que ayudan a prevenir el contagio y propagación de tan horrible enfermedad.

 Actualmente se estima, que en el 99% de los casos de rabia humana el principal responsable de la enfermedad ha sido un perro contagiado que la ha transmitido. 

Por esta razón, tanto la OMS como la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE), la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y la Alianza Mundial para el Control de la Rabia (GARC), se han propuesto como objetivo enmarcado en la Agenda 2030, erradicar completamente esta enfermedad en perros y prevenir el contagio y muertes en personas.



ANTECEDENTES

 

 


 

1. La rabia, una enfermedad conocida desde la Antigüedad

La rabia es una enfermedad infecciosa transmitida por la saliva de animales infectados, principalmente mediante mordeduras. Durante siglos fue considerada una de las enfermedades más terribles, porque una vez que aparecían los síntomas neurológicos, casi siempre provocaba la muerte.

El temor a la rabia se debía también a que no existía un tratamiento eficaz después de la mordedura. La prevención dependía, en gran medida, de evitar el contacto con animales sospechosos y de sacrificar a los animales enfermos.

 

2. El desarrollo de la teoría microbiana

Durante el siglo XIX, diversos científicos comenzaron a demostrar que muchas enfermedades eran provocadas por microorganismos. En este contexto se destacó el químico y microbiólogo francés Louis Pasteur, quien realizó importantes investigaciones sobre las enfermedades infecciosas.

Pasteur contribuyó a demostrar que los microorganismos podían causar enfermedades y desarrolló procedimientos para debilitarlos. Este principio sería fundamental para crear vacunas.

 

3. Los experimentos de Louis Pasteur

En la década de 1880, Pasteur y sus colaboradores investigaron el agente causante de la rabia. Aunque en aquel momento el virus todavía no podía observarse con los instrumentos disponibles, lograron estudiar su comportamiento y elaborar un método para atenuar su capacidad de provocar la enfermedad.

A partir de esos experimentos, Pasteur preparó un tratamiento basado en dosis sucesivas de material infeccioso debilitado.

 

4. El caso de Joseph Meister: 6 de julio de 1885

El 6 de julio de 1885, un niño francés llamado Joseph Meister, de nueve años, fue mordido por un perro que presentaba signos de rabia. El niño había sufrido numerosas heridas y existía un alto riesgo de que desarrollara la enfermedad.

Pasteur decidió aplicar por primera vez en un ser humano su tratamiento experimental contra la rabia. Joseph Meister recibió varias dosis durante un período determinado y no desarrolló la enfermedad.

Este hecho fue considerado un acontecimiento decisivo para la medicina, porque demostró que era posible prevenir la rabia después de una mordedura mediante la vacunación. El procedimiento desarrollado por Pasteur salvaría posteriormente la vida de millones de personas.

5. Creación de instituciones para continuar la investigación

El éxito del tratamiento impulsó la creación del Instituto Pasteur, inaugurado en París en 1888. La institución continuó las investigaciones sobre la rabia, las vacunas y otras enfermedades infecciosas.

La obra de Pasteur también permitió consolidar la importancia de la vacunación, la higiene, la investigación microbiológica y la prevención de las enfermedades transmisibles.

 

6. Fallecimiento de Louis Pasteur: 28 de setiembre de 1895

Louis Pasteur falleció el 28 de setiembre de 1895. Como reconocimiento a su aporte científico y, especialmente, a la creación de la primera vacuna contra la rabia, esa fecha sería elegida muchos años después para recordar mundialmente la lucha contra esta enfermedad.

 

Avances en la lucha sanitaria

 

7. La vacunación de los animales

Con el paso del tiempo, la vacunación antirrábica de perros y otros animales se convirtió en una de las principales medidas de prevención. Las campañas de vacunación canina permitieron reducir considerablemente la transmisión de la rabia a las personas.

También se desarrollaron tratamientos para quienes sufrían mordeduras o contactos de riesgo. Estos tratamientos incluyen la limpieza inmediata de la herida, la vacuna antirrábica y, en determinados casos, la administración de inmunoglobulina.

 

8. El Programa Regional de Eliminación en las Américas: 1983

En 1983, la Organización Panamericana de la Salud puso en marcha el Programa Regional de Eliminación de la Rabia Humana Transmitida por el Perro en los países de América Latina y el Caribe.

El programa promovió:

  • La vacunación masiva de perros.
  • La vigilancia epidemiológica.
  • La atención inmediata de las personas mordidas.
  • La disponibilidad de vacunas y tratamientos posexposición.
  • La educación de la población.
  • La cooperación entre los servicios de salud humana y animal.

Gracias a estas acciones, los casos de rabia humana transmitida por perros descendieron notablemente en la región. La OPS informa que la incidencia se redujo en alrededor de un 98% entre 1983 y 2021.

9. La creación de la Alianza Mundial para el Control de la Rabia

A comienzos del siglo XXI se fortaleció la cooperación internacional para combatir la rabia. En este proceso se creó la Alianza Mundial para el Control de la Rabia, conocida por sus siglas en inglés como GARC.

La organización impulsó una jornada internacional destinada a informar sobre la enfermedad, promover la vacunación de los animales y recordar que las muertes humanas por rabia pueden prevenirse.

 

10. Propuesta de establecer un día mundial: 2006

En 2006, la Alianza Mundial para el Control de la Rabia propuso establecer una jornada anual de sensibilización sobre la rabia. La iniciativa buscaba reunir a gobiernos, organismos sanitarios, profesionales veterinarios, instituciones educativas y comunidades.

El propósito era que la lucha contra la rabia no se limitara a una sola institución, ya que la enfermedad afecta simultáneamente a las personas, los animales y el ambiente.

 

11. Primera celebración: 28 de setiembre de 2007

La primera celebración del Día Mundial contra la Rabia tuvo lugar el 28 de setiembre de 2007.

La fecha fue elegida por dos motivos principales:

1.  Conmemora el aniversario del fallecimiento de Louis Pasteur, ocurrido el 28 de setiembre de 1895.

2.  Recuerda la importancia de la primera vacuna antirrábica desarrollada por Pasteur y aplicada en 1885.

Desde entonces, el 28 de setiembre se celebra anualmente en numerosos países mediante campañas de vacunación animal, actividades educativas, charlas, jornadas de prevención y acciones de vigilancia sanitaria. La OMS señala que la jornada busca crear conciencia sobre la prevención de la rabia y destacar los avances realizados para derrotar la enfermedad.

Declaración y objetivos de la jornada

Aunque suele hablarse de la “declaración” del Día Mundial contra la Rabia, conviene precisar que no se trata de una fecha creada originalmente mediante una resolución única de la Asamblea General de las Naciones Unidas. La jornada fue impulsada por la Alianza Mundial para el Control de la Rabia y comenzó a conmemorarse internacionalmente en 2007. Posteriormente recibió el apoyo y la participación de organismos como la Organización Mundial de la Salud, la Organización Panamericana de la Salud, la FAO y la antigua Organización Mundial de Sanidad Animal.

El día tiene como objetivos principales:

  • Informar que la rabia puede prevenirse.
  • Promover la vacunación de perros y gatos.
  • Recordar que toda mordedura debe ser atendida de inmediato.
  • Favorecer la disponibilidad de vacunas y tratamientos posexposición.
  • Impulsar la vigilancia de los animales domésticos y silvestres.
  • Promover la cooperación entre la medicina humana, la veterinaria y las ciencias ambientales.
  • Avanzar hacia la eliminación de las muertes humanas por rabia transmitida por perros.

 

 

OBJETIVOS

Los objetivos buscados al concretar el 28 de septiembre como Día Mundial contra la Rabia son los siguientes:


 Sensibilizar a la población mundial sobre las consecuencias de la rabia en humanos y animales, y sobre la importancia de su prevención y control.

 Promover la vacunación masiva de perros como la acción principal para prevenir la rabia canina, que es la principal fuente de transmisión a los humanos.

 Fomentar la tenencia responsable de mascotas y la vacunación antirrábica en animales domésticos para evitar la propagación de la enfermedad.

 Facilitar la colaboración internacional y multisectorial para avanzar hacia la erradicación de la rabia, incluyendo gobiernos, organizaciones de salud, fabricantes de vacunas, ONG y la comunidad.

 Realizar campañas educativas, talleres, conferencias y eventos comunitarios que ayuden a aumentar la conciencia y el conocimiento sobre la enfermedad, sus riesgos y formas de prevención.

Lograr para el año 2030 el objetivo de eliminar las muertes humanas causadas por la rabia transmitida por perros, dentro de los compromisos globales de salud pública.

 Honrar el legado de Louis Pasteur, quien desarrolló la primera vacuna contra la rabia, conmemorando su contribución científica en esta fecha.

 

El Día Mundial contra la Rabia busca ser un mecanismo anual de concientización, prevención y acción coordinada para eliminar esta enfermedad zoonótica mortal.




LEMA 2026

Lema del Día Mundial contra la Rabia 2026: «Más fuertes juntos» (Stronger Together)

El 28 de septiembre de 2026 se conmemora el Día Mundial contra la Rabia bajo el lema «Más fuertes juntos» (Stronger Together). La elección pone el acento en una idea central: la eliminación de la rabia no puede lograrse mediante una única profesión, institución o medida aislada, sino mediante la coordinación sostenida de todos los sectores involucrados. La Organización Mundial de la Salud (OMS) señala expresamente que la eliminación de la rabia depende de trabajar conjuntamente entre comunidades, profesionales veterinarios, trabajadores de la salud, gobiernos, educadores y organizaciones internacionales.

1. Un lema sencillo que contiene una estrategia

«Más fuertes juntos» parece, a primera vista, un lema muy simple. Sin embargo, aplicado a la rabia tiene un significado particularmente concreto.

No se trata solamente de decir que la unión hace la fuerza. El mensaje plantea que diferentes capacidades deben funcionar como partes de un mismo sistema:

  • la vacunación de los perros evita que el virus circule en su principal fuente de transmisión hacia las personas;
  • la vigilancia epidemiológica permite detectar y seguir los casos;
  • los servicios veterinarios intervienen sobre la salud animal;
  • los servicios de salud humana deben garantizar una respuesta rápida después de una posible exposición;
  • las comunidades participan en la prevención, la información y el cuidado responsable de los animales;
  • los gobiernos deben sostener políticas, legislación, coordinación y financiación;
  • las escuelas y educadores ayudan a transmitir conocimientos preventivos;
  • y la cooperación internacional permite compartir conocimientos, recursos y experiencias.

Por eso, el lema no propone simplemente hacer más, sino hacer mejor las cosas juntos.

 

 

2. «Más fuertes»: la fuerza está en la coordinación

La primera parte del lema, «Más fuertes», puede interpretarse como una referencia a la capacidad que adquieren las acciones cuando dejan de estar fragmentadas.

Una campaña de vacunación canina, por ejemplo, necesita mucho más que vacunas. Requiere identificar dónde están los animales, organizar equipos, llegar a las comunidades, registrar las vacunaciones, informar a los propietarios y mantener posteriormente la vigilancia.

Del mismo modo, la prevención de la rabia humana no termina con evitar una mordedura. Cuando existe una posible exposición, es fundamental que la persona pueda recibir rápidamente la atención sanitaria correspondiente.

De ahí que la OMS y la Organización Mundial de Sanidad Animal (WOAH) insistan en que vacunación, vigilancia, educación, atención sanitaria y políticas públicas deben funcionar de manera conectada.

La palabra «fuertes», entonces, no alude solamente a cantidad o recursos. También significa:

más coordinados, más preparados, más informados y capaces de responder conjuntamente.

 

 

3. «Juntos»: la verdadera palabra clave

Si hubiera que identificar la palabra que concentra la mayor parte del significado del lema, probablemente sería «juntos».

La rabia es una enfermedad zoonótica, es decir, puede transmitirse entre animales y seres humanos. Esto hace que la separación tradicional entre «salud animal» y «salud humana» resulte insuficiente para enfrentarla.

Por eso el lema de 2026 está estrechamente relacionado con el enfoque One Health (Una Salud): reconocer que la salud de las personas, de los animales y del ambiente están interconectadas y que los problemas que afectan a una de estas dimensiones pueden requerir respuestas coordinadas de las demás.

En el caso de la rabia, esta concepción se vuelve especialmente evidente:

Animal + persona + comunidad + ambiente + instituciones = una sola cadena de prevención.

 

 

4. La vacunación de los perros: un ejemplo perfecto de «Más fuertes juntos»

Uno de los mensajes más importantes detrás del lema es que prevenir la rabia en su fuente animal protege también a las personas.

La WOAH señala que los perros son responsables de la gran mayoría de los casos humanos de rabia y que la vacunación canina es una herramienta fundamental para interrumpir la transmisión. También señala que alcanzar una cobertura de vacunación suficientemente elevada puede interrumpir la circulación del virus en las poblaciones caninas.

Pero una campaña de vacunación masiva no es responsabilidad exclusiva de los veterinarios.

Necesita:

veterinarios + autoridades + comunidades + organizaciones + recursos + educación + vigilancia.

Ahí el lema adquiere un sentido práctico: la vacuna puede ser una herramienta individual, pero la eliminación de la rabia es un objetivo colectivo.

 

 

5. La educación también forma parte de la prevención

«Más fuertes juntos» también reivindica el papel de la información correcta.

Una comunidad que conoce la rabia puede:

  • reconocer situaciones de riesgo;
  • saber que una mordedura o posible exposición requiere atención;
  • promover la vacunación de los perros;
  • favorecer el cuidado responsable de los animales;
  • colaborar con las autoridades cuando se detectan situaciones sospechosas;
  • transmitir información confiable a niños, jóvenes y familias.

La educación, por lo tanto, no aparece como un complemento secundario de la lucha contra la rabia. Es una de sus herramientas preventivas.

La WOAH destaca precisamente la importancia de las campañas de concienciación y educación, especialmente en comunidades rurales y zonas donde el acceso a servicios sanitarios puede ser limitado.

 

6. El lema también habla de igualdad

Existe otra dimensión importante.

La rabia no representa el mismo riesgo para todas las poblaciones. La WOAH señala que la enfermedad afecta especialmente a regiones donde existen dificultades para acceder a educación sanitaria, vacunación y tratamiento posterior a una posible exposición. También indica que la mayoría de las muertes se concentran en África y Asia y que los niños representan una proporción importante de las víctimas.

Por eso, «Más fuertes juntos» también puede leerse como un llamado a no dejar atrás a las comunidades que tienen menos recursos.

La cooperación internacional adquiere aquí un significado concreto: compartir conocimientos, vacunas, capacidad técnica, sistemas de vigilancia y recursos puede contribuir a reducir desigualdades en la prevención.

 

 

7. «Juntos» no significa que todos hagan lo mismo

Este es uno de los aspectos más interesantes del lema.

Trabajar juntos no significa que todos tengan idéntica responsabilidad.

Cada sector aporta algo diferente:

Actor

Aporte principal

🏠 Familias y comunidades

Prevención, cuidado responsable e información

🐕 Propietarios de animales

Vacunación y cuidado responsable

🩺 Veterinarios

Vacunación, diagnóstico, vigilancia y prevención animal

🏥 Personal sanitario

Atención y tratamiento después de una posible exposición

🏫 Escuelas

Educación y sensibilización

🏛️ Gobiernos

Políticas, legislación, coordinación y financiación

🔬 Laboratorios

Diagnóstico y vigilancia

🌎 Organismos internacionales

Cooperación, conocimientos y recursos

🤝 Organizaciones comunitarias

Movilización y llegada a poblaciones locales

El concepto de colaboración no elimina las responsabilidades particulares: las conecta.

 

 

8. «Más fuertes juntos» y el objetivo «Cero para 2030»

El lema de 2026 también debe entenderse dentro del objetivo internacional de terminar con las muertes humanas por rabia transmitida por perros para 2030, conocido como «Zero by 30» («Cero para 2030»).

Esto le da al lema una dimensión temporal.

No se trata solamente de recordar la rabia una vez al año, el 28 de septiembre.

Se trata de utilizar cada Día Mundial contra la Rabia para fortalecer una tarea que debe continuar los otros 364 días del año.

La propia WOAH subraya que el Día Mundial contra la Rabia constituye una oportunidad para llamar la atención sobre el problema, pero que la eliminación requiere un trabajo sostenido.

 

 

9. Un lema que invita a pasar de la conciencia a la acción

Otro aspecto importante es que «Más fuertes juntos» no es solamente un lema de sensibilización.

La OMS propone acciones concretas para 2026, entre ellas organizar actividades comunitarias, compartir información educativa, apoyar la vacunación de perros, establecer alianzas locales y promover políticas de prevención de la rabia.

Por eso podemos establecer una pequeña cadena:

CONOCER → COLABORAR → ACTUAR → PREVENIR → ELIMINAR

El conocimiento por sí solo no elimina la rabia.

La acción aislada tampoco.

La propuesta del lema es convertir el conocimiento y la acción de diferentes sectores en una respuesta coordinada.

 

 

10. El lema se vuelve especialmente significativo en 2026

Hay además un contexto muy significativo para esta edición.

La OMS informó en septiembre de 2026 que Bhután logró la validación de la eliminación de la rabia humana transmitida por perros como problema de salud pública, después de más de una década de trabajo sostenido. La experiencia combinó vacunación, manejo de poblaciones caninas, vigilancia, participación comunitaria y colaboración entre diferentes sectores.

La experiencia de Bhután ofrece un ejemplo concreto de lo que pretende expresar el lema: la eliminación no se consigue mediante una intervención milagrosa, sino mediante muchas acciones diferentes que funcionan juntas durante un período prolongado.

También Guinea ofrece en 2026 otro ejemplo de esta lógica: su programa ha integrado vacunación canina, vigilancia, diagnóstico, participación comunitaria, educación y atención de las personas expuestas.

 

 

11. Una frase breve, pero con un mensaje muy amplio

«Más fuertes juntos» puede descomponerse en tres ideas:

Más

Porque todavía queda trabajo por hacer.

Fuertes

Porque la prevención necesita recursos, conocimientos, sistemas sanitarios y veterinarios eficaces y comunidades informadas.

Juntos

Porque ninguna de esas herramientas alcanza todo su potencial si funciona aislada.

De esta manera, el lema transmite optimismo sin presentar la eliminación de la rabia como algo automático o sencillo.

 

12. El verdadero mensaje: la rabia se puede prevenir

Quizás la conclusión más importante del lema sea que la rabia no debe considerarse una enfermedad inevitable.

La WOAH señala que la rabia transmitida por perros puede prevenirse y que las herramientas necesarias para eliminarla ya existen. El desafío consiste en conseguir que esas herramientas lleguen de manera eficaz y sostenida a las poblaciones que las necesitan.

Por eso, «Más fuertes juntos» transforma la pregunta:

¿Cómo podemos combatir la rabia?

en otra mucho más amplia:

¿Cómo podemos conseguir que todos los que tienen una responsabilidad en la prevención trabajen conectados?

Y ahí reside la fuerza del lema.

 

Conclusión

El lema del Día Mundial contra la Rabia 2026, «Más fuertes juntos» (Stronger Together), presenta la lucha contra la rabia como una responsabilidad compartida y coordinada.

Su mensaje fundamental puede resumirse así:

La rabia no se elimina con una sola acción, sino conectando muchas acciones que se refuerzan mutuamente.

Vacunar a los perros, educar a la población, vigilar la enfermedad, fortalecer los servicios veterinarios y sanitarios, garantizar una respuesta adecuada ante las exposiciones, desarrollar políticas públicas y mantener la cooperación internacional son piezas de un mismo sistema.

En ese sentido, «Más fuertes juntos» no es solamente un llamado a la solidaridad: es una descripción de cómo funciona la prevención de la rabia.

Y su horizonte es especialmente concreto: convertir la cooperación entre personas, comunidades, profesionales e instituciones en resultados sostenidos que permitan avanzar hacia el objetivo de cero muertes humanas por rabia transmitida por perros para 2030.


Importancia actual

El Día Mundial contra la Rabia recuerda que esta enfermedad sigue siendo peligrosa, pero también que puede prevenirse mediante la vacunación de los animales, la atención rápida de las mordeduras y la aplicación correcta de la profilaxis posexposición.

La elección del 28 de setiembre une dos momentos fundamentales: la muerte de Louis Pasteur en 1895 y el desarrollo, diez años antes, de la primera vacuna antirrábica. Por eso, la jornada no solo homenajea a un científico, sino que también destaca el valor de la investigación, la vacunación y el trabajo conjunto para proteger la salud humana y animal.


 

SITUACIÓN EN URUGUAY

 


En Uruguay no hay reportes de rabia canina desde 1983, ni casos humanos desde 1966. Sin embargo, de forma esporádica, aparecen murciélagos aletargados o caídos, que pueden estar infectados

En 2007-2010, 2014 y 2017 ocurrieron brotes de rabia paralítica en bovinos, en el norte del país y el ultimo registrado fue en julio de 2024.

La Dirección de Laboratorios Veterinarios (DILAVE) del MGAP confirmaron ese caso positivo de rabia en un gato residente en la ciudad de Salto. El felino doméstico mostró un cambio de comportamiento agudo caracterizado por agresividad antes de fallecer repentinamente.

 En Uruguay el virus se mantiene activo en murciélagos hematófagos y insectívoros, lo que implica un riesgo constante de transmisión a otras especies y a los humanos.



En julio de 1924, la Dirección de Laboratorios Veterinarios (DILAVE) del MGAP confirmó un caso positivo de rabia en un gato residente en la ciudad de Salto.

El felino doméstico mostró un cambio de comportamiento agudo caracterizado por agresividad antes de fallecer repentinamente.

Este reciente hallazgo marca la primera confirmación de un salto de especie en el país, subrayando la importancia de manejar adecuadamente esta situación.

El Ministerio de Ganadería Agricultura y pesca se puso en contacto inmediatamente con las autoridades del Ministerio de Salud Pública con quienes se ha dispuesto un plan de control focal en un radio de 500 metros alrededor del lugar de residencia del animal infectado.

Equipos técnicos de ambos ministerios ya están recorriendo el área en busca de personas y animales que hayan tenido contacto con el animal afectado para asegurar su correcta atención.

En Facultad de Ciencias, el Departamento de Virología desarrolla dos proyectos de investigación sobre virus en murciélagos.

Por una parte se desarrolla el proyecto Caracterización de virus en murciélagos del Uruguay y las implicancias para la conservación de la biodiversidad e impacto en la salud humana y animal. El proyecto, en desarrollo desde 2019 es coordinado por Adriana Delfraro y Sandra Frabasile del Departamento de Virología y cuenta con apoyo del Fondo Clemente Estable de ANii.

En forma más reciente,  Adriana Delfraro junto a Germán Botto del Departamento de Métodos cuantitativos de la Facultad de Medicina y el Programa para la Conservación de Murciélagos en Uruguay trabajan en el proyecto “Virus emergentes: descifrando los ciclos naturales a través del estudio de los vectores, hospedadores y el modelado ecológico” que cuenta con el apoyo de CSIC.

 

Medidas y recomendaciones para la población


 

Con el fin de responder a diversas inquietudes de la ciudadanía, los investigadores prepararon un informe sobre las características de transmisión del virus y proponen una serie de recomendaciones para que la población sepa cómo actuar cuando aparecen animales con sospecha de rabia.

1. -Notificar cualquier animal sospechoso de rabia (mordedores, muerte repentina o síntomas nerviosos sin diagnóstico claro).

2.- Consultar de inmediato ante un contacto directo o herida a su médico tratante o la Unidad de Zoonosis del MSP.

Informar si el animal mordedor es perro o gato y si puede ser observado durante los 10 días posteriores a la mordedura, ya que debe evaluarse la necesidad de suministrar tratamiento de inmunización

3.- No Manipular- No hacerlo a mano desnuda. En caso de necesitar mover el animal, hacerlo usando un recipiente rígido. No confiarse con un animal que parece “dormido” o muerto.

4.- Aislar -Mantener a las mascotas aisladas del animal enfermo.

5.- Vacunar -Mantener correctamente vacunados a nuestros perros y gatos. Anualmente a perros y gatos con vacuna antirrábica a partir de los 3 meses de edad.

Las autoridades de ambos ministerios enfatizan que la rabia no es una enfermedad del pasado y su evolución en humanos es letal si no se trata adecuadamente. En caso de ser indispensable la vacunación post-exposición requiere una orden médica, y es fundamental seguir el protocolo de dosis y plazos recomendados para minimizar riesgos.

Finalmente, recordar que Eliminarlos o interferir en sus hábitats no contribuye al control de posibles eventos de trasmisión de virus u otros patógenos.

Este llamado a la acción es crucial para evitar nuevos casos y proteger la salud tanto de humanos como de animales en la región.

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http://arindabo.blogspot.com/2016/09/28-de-setiembre-dia-mundial-contra-la.html

 

FUENTES

https://www.diainternacionalde.com/ficha/dia-mundial-de-la-rabia

https://www.who.int/news-room/events/detail/2024/09/28/default-calendar/world-rabies-day-2024