12 de Agosto
DIA INTERNACIONAL DE LA JUVENTUD
El 12 de agosto celebramos el Día
Internacional de la Juventud, una fecha promovida por la ONU que busca
conseguir la participación de los jóvenes en todos los ámbitos de la sociedad,
para solucionar los desafíos a los que la juventud se enfrenta cada día.
Actualmente tenemos la población
juvenil más grande de la historia. Según datos de la ONU, en el mundo hay unos
1.800 millones de jóvenes con edades comprendidas entre 10 y 24 años. Y se
trata de un colectivo frágil que hay que proteger, pero a su vez, con un gran
potencial.
Muchos de ellos viven en zonas de
conflicto.
Otros se encuentran en
dificultades para el acceso al mercado laboral o a la vivienda. No es fácil
para ellos participar en política ni en grupos de influencia social, lo cual
les dificulta poder luchar por una sociedad más justa para desarrollarse como
personas plenas.
Los jóvenes lideran la adopción y el desarrollo de nuevas tecnologías, e imponen las tendencias digitales y la innovación en todo el mundo.-Foto:© UNESCO-UNEVOC/Danilo Vitoriano
PROCESO HISTORICO
La cronología que llevó a
establecer el 12 de agosto como el Día Internacional de la Juventud es la
siguiente:
Entre 1965 y 1975, la Asamblea
General y el Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas hicieron énfasis
en tres temas básicos relacionados con la juventud: participación, desarrollo y
paz.
En 1979, mediante la
resolución N° 34/151, la Asamblea General señaló la necesidad de difundir entre
los jóvenes los ideales de paz, respeto a los derechos humanos, libertades
fundamentales y solidaridad humana. Además, designó el año 1985 como el Año
Internacional de la Juventud, con el lema "Participación, Desarrollo,
Paz" para movilizar esfuerzos a nivel local, nacional, regional e
internacional.
En 1996, la Asamblea General
aprobó el Programa de Acción Mundial para los Jóvenes para promover la paz, el
respeto mutuo, la participación juvenil y el desarrollo (entre otros
objetivos).
En 1998 se celebró la
Conferencia Mundial de Ministros de la Juventud en Lisboa del 8 al 12 de
agosto, donde se hicieron recomendaciones importantes para la juventud a nivel
mundial.
Siguiendo esas
recomendaciones, el 17 de diciembre de 1999, la Asamblea General de las
Naciones Unidas proclamó el 12 de agosto como el Día Internacional de la
Juventud, para coincidir con la época en que se realizó la Conferencia Mundial
de Ministros de la Juventud.
Desde el año 2000, el 12 de
agosto se celebra anualmente esta fecha, orientada a promover la participación
juvenil, la paz, el desarrollo social y a visibilizar los desafíos de la
juventud en el mundo.
Los objetivos del Día Internacional de la Juventud
Este día busca sensibilizar a
la comunidad internacional y fomentar acciones para incluir a los jóvenes en
los procesos sociales, políticos y económicos, reconociendo a los jóvenes como
agentes fundamentales del cambio y la innovación social.
Concienciar a la comunidad
internacional sobre los desafíos y problemas que enfrentan los jóvenes en todo
el mundo, tales como la falta de acceso a educación de calidad, discriminación,
desigualdad de oportunidades, salud mental, y otros retos sociales y
económicos.
Destacar el papel fundamental
de los jóvenes como agentes de cambio, impulsores del desarrollo sostenible, la
paz, la participación política y social, y la innovación tecnológica.
Promover la plena inclusión,
participación y empoderamiento de la juventud en los procesos sociales,
políticos y económicos a nivel local, nacional e internacional para construir
sociedades más justas, equitativas y sostenibles.
Fomentar el liderazgo juvenil
y fortalecer sus capacidades para que puedan contribuir efectivamente al
desarrollo global, haciendo uso de herramientas como la tecnología y el
emprendimiento social.
Sensibilizar a gobiernos,
organizaciones y comunidades para crear políticas públicas y entornos
favorables que respondan a las necesidades, derechos y aspiraciones de los
jóvenes.
Este día es también un llamado
a la acción para reducir brechas, como la digital, y para aumentar la inversión
en educación, pensamiento crítico y participación juvenil en los Objetivos de
Desarrollo Sostenible (ODS).
Además, cada año la ONU
propone un lema específico que orienta las actividades y campañas en torno a
temas relevantes para la juventud, como empleo digno, salud, educación, cambio
climático o inclusión digital, buscando así empoderar a las nuevas generaciones
para que sean protagonistas activos del futuro.
lema 2026 - Día Internacional de la Juventud 2026:
«Contextos diversos, aspiraciones comunes»
Introducción
Cada 12 de agosto se celebra
el Día Internacional de la Juventud, una fecha promovida por las
Naciones Unidas para reconocer la contribución de las personas jóvenes al
desarrollo social, económico, cultural y político, así como para poner de
relieve los desafíos que afectan sus vidas. En 2026, el lema elegido es «Contextos
diversos, aspiraciones comunes» (Different Contexts, Common Aspirations).
El lema parte de una idea
sencilla, pero profundamente significativa: la juventud no constituye una
realidad homogénea. Las personas jóvenes viven situaciones muy diferentes
según el país, la región, la cultura, el nivel socioeconómico, el género, la
discapacidad, el acceso a la educación y la tecnología, las oportunidades
laborales o las condiciones de paz y seguridad. Sin embargo, detrás de esas
diferencias existen aspiraciones que pueden ser compartidas: vivir con
dignidad, acceder a oportunidades, participar en las decisiones que afectan sus
vidas y construir un futuro más justo y sostenible.
Por ello, el lema propone
mirar a las juventudes desde una doble perspectiva: reconocer la diversidad
sin convertirla en división y descubrir aquello que puede unir a jóvenes de
contextos diferentes.
La primera parte del lema
llama la atención sobre la diversidad de las experiencias juveniles.
No es lo mismo ser joven en
una gran ciudad que en una zona rural; crecer en un país en paz que hacerlo en
un territorio afectado por conflictos; disponer de educación y conectividad que
vivir con dificultades para acceder a ellas. Tampoco son iguales las
oportunidades de una persona joven perteneciente a una familia con recursos y
las de quien enfrenta pobreza, desempleo o exclusión.
Esta diversidad también tiene
una dimensión cultural. Las juventudes poseen distintas lenguas, tradiciones,
identidades, valores y formas de participación social. Por eso, hablar de «la
juventud» como si se tratara de un grupo uniforme puede invisibilizar desigualdades
y necesidades concretas.
El reconocimiento de estos
contextos es importante porque las políticas destinadas a los jóvenes no
pueden ser idénticas en todos los lugares. Las soluciones deben tener en
cuenta las condiciones locales y, sobre todo, escuchar a los propios jóvenes.
La ONU ha insistido
recientemente en que las juventudes enfrentan desafíos interrelacionados como
el cambio climático, los conflictos, los desplazamientos, la inseguridad
económica, la desigualdad y la desinformación. Estos problemas no afectan de la
misma manera a todos los jóvenes y pueden ser especialmente graves en los
países y comunidades con menos recursos.
2. «Aspiraciones comunes»:
aquello que une a las juventudes
La segunda parte del lema
introduce el elemento de conexión: «aspiraciones comunes».
Aunque las circunstancias sean
diferentes, muchos jóvenes comparten deseos fundamentales. Entre ellos pueden
destacarse:
- acceder a una educación de calidad;
- encontrar oportunidades de trabajo digno;
- vivir en sociedades pacíficas y seguras;
- ser tratados con igualdad y respeto;
- participar en las decisiones públicas;
- tener posibilidades reales de desarrollar
sus capacidades;
- disfrutar de un ambiente saludable;
- construir relaciones sociales basadas en
la inclusión y la solidaridad;
- poder imaginar un futuro y tener los
medios para hacerlo realidad.
Esta dimensión común es
especialmente importante porque evita que la diversidad sea interpretada
únicamente como fragmentación. Las diferencias existen, pero no impiden
encontrar objetivos compartidos.
De hecho, en el Foro de la
Juventud del ECOSOC de 2026 se destacó que los jóvenes de distintas regiones
están impulsando acciones relacionadas con el agua, la energía limpia, las
ciudades sostenibles, las alianzas y otros Objetivos de Desarrollo Sostenible.
El mensaje central fue que la juventud no debe ser considerada solamente
beneficiaria de las políticas públicas, sino también protagonista de las
transformaciones sociales.
3. Del reconocimiento de las
diferencias a la construcción de puentes
El verdadero significado del
lema aparece cuando se relacionan sus dos partes.
«Contextos diversos»
invita a reconocer las diferencias.
«Aspiraciones comunes» invita a buscar puntos de encuentro.
La combinación de ambas ideas
plantea un desafío: ¿cómo construir sociedades capaces de respetar las
particularidades de cada juventud y, al mismo tiempo, trabajar por objetivos
comunes?
Esto supone abandonar dos
posiciones extremas. La primera sería pensar que todos los jóvenes tienen
exactamente las mismas necesidades. La segunda sería considerar que las
diferencias son tan grandes que impiden cualquier proyecto colectivo.
El lema propone una tercera
vía: diversidad con solidaridad.
Por ejemplo, un joven de una
comunidad rural puede tener preocupaciones diferentes de las de un joven de una
capital. Sin embargo, ambos pueden aspirar a una educación que les permita
desarrollar sus capacidades y a oportunidades laborales dignas. Del mismo modo,
jóvenes de países culturalmente distintos pueden tener diferentes maneras de
entender la comunidad, pero compartir la preocupación por el cambio climático o
el deseo de participar en las decisiones que determinarán su futuro.
4. La juventud como
protagonista y no solamente como beneficiaria
Otro aspecto fundamental del
lema es que invita a cambiar la manera en que las sociedades entienden a las
personas jóvenes.
Con frecuencia, los jóvenes
aparecen en los debates públicos como un grupo al que hay que «preparar»,
«ayudar» o «proteger». Estas acciones pueden ser necesarias, pero resultan
insuficientes si no se reconoce la capacidad de los jóvenes para proponer,
decidir, crear y transformar.
La ONU ha señalado en 2026 que
la participación juvenil debe traducirse en una influencia real y sistemática
sobre las políticas públicas. También ha destacado la importancia de que la
participación de los jóvenes esté vinculada a resultados concretos y no se
limite a espacios simbólicos de consulta.
Desde esta perspectiva,
«aspiraciones comunes» no significa que los adultos deban decidir cuáles son
las aspiraciones de los jóvenes. Significa que hay que crear espacios para
que ellos mismos expresen qué futuro desean y participen en su construcción.
5. Educación, empleo y
oportunidades
Uno de los ámbitos donde el
lema adquiere especial relevancia es el acceso a oportunidades.
La educación y la formación
pueden convertirse en herramientas fundamentales para que los jóvenes
desarrollen sus capacidades. Sin embargo, no basta con ampliar la matrícula
educativa: también es necesario que existan caminos concretos hacia el empleo
digno, el emprendimiento, la innovación y la participación social.
El Día Mundial de las
Habilidades de la Juventud 2026, por ejemplo, puso énfasis en la necesidad de
conectar la formación con las transformaciones del mundo laboral y con las
oportunidades reales de empleo.
Esto demuestra que las
«aspiraciones comunes» necesitan condiciones materiales para convertirse en
realidad. No basta con pedir a los jóvenes que tengan esperanza; es
necesario construir sociedades capaces de ofrecer oportunidades.
6. Inclusión y lucha contra
las desigualdades
El lema también posee una
fuerte dimensión de inclusión.
Si existen contextos diversos,
algunas juventudes estarán en mejores condiciones que otras para alcanzar esas
aspiraciones comunes. Por eso, hablar de igualdad no significa necesariamente
ofrecer exactamente lo mismo a todos, sino identificar las barreras que impiden
que determinadas personas puedan disfrutar de las mismas oportunidades.
Las personas jóvenes con
discapacidad, quienes viven en zonas rurales, quienes pertenecen a comunidades
minoritarias, quienes enfrentan pobreza o quienes han sufrido desplazamiento
pueden necesitar medidas específicas para participar plenamente en la sociedad.
Un ejemplo concreto puede
observarse en las iniciativas de Naciones Unidas vinculadas al Día
Internacional de la Juventud 2026, que promueven la participación de jóvenes
provenientes de comunidades diversas y de personas con discapacidad.
Por tanto, la diversidad que
menciona el lema no debe utilizarse como justificación para aceptar
desigualdades. Al contrario: reconocer las diferencias debe servir para
eliminar las barreras que producen exclusión.
7. Solidaridad entre
generaciones
El mensaje también puede
interpretarse desde una perspectiva intergeneracional.
Las aspiraciones de los
jóvenes no deben enfrentarse necesariamente a las necesidades de las
generaciones adultas o mayores. Muchos de los grandes desafíos actuales —el
cambio climático, la transformación tecnológica, la sostenibilidad económica,
la paz y la desigualdad— requieren cooperación entre generaciones.
El Foro de la Juventud del
ECOSOC 2026 subrayó precisamente la importancia de la cooperación
intergeneracional: combinar la experiencia institucional de las generaciones
anteriores con las nuevas perspectivas y la urgencia que aportan las
generaciones jóvenes.
En este sentido, el lema puede
entenderse como una invitación a construir un futuro con los jóvenes y no
simplemente para los jóvenes.
8. Una dimensión global, pero
también local
Aunque el lema tiene una
perspectiva internacional, su aplicación comienza en las comunidades concretas.
«Contextos diversos» recuerda
que los problemas globales siempre se experimentan localmente. El cambio
climático puede manifestarse como sequía en una región, inundaciones en otra o
pérdida de oportunidades económicas en otra. La desigualdad puede adoptar
formas diferentes según el país. La transformación digital puede abrir
oportunidades para algunos jóvenes y aumentar la exclusión de otros.
Por eso, las respuestas deben
combinar visión global y acción local.
Las experiencias desarrolladas
por Naciones Unidas en distintos países para conmemorar el Día Internacional de
la Juventud 2026 muestran precisamente esta adaptación a las realidades
locales. En Libia, por ejemplo, se ha puesto el énfasis en las voces juveniles,
el clima, la educación, las habilidades, los medios de vida y la construcción
de comunidades saludables.
9. El lema como llamado a la
acción
«Contextos diversos,
aspiraciones comunes» no debería entenderse solamente como una frase
conmemorativa. También puede interpretarse como un llamado a transformar la
forma en que se diseñan las políticas y se entiende la participación juvenil.
Si las juventudes tienen
contextos diferentes, las instituciones deben escucharlas de manera diferenciada.
Si comparten aspiraciones, las
instituciones deben crear mecanismos para que esas aspiraciones puedan
convertirse en objetivos colectivos.
Esto implica:
1. Escuchar
a los jóvenes, especialmente a quienes suelen quedar fuera
de los espacios de decisión.
2. Reconocer
las desigualdades que condicionan sus oportunidades.
3. Garantizar
educación, formación y empleo digno.
4. Promover
la participación política y comunitaria de las juventudes.
5. Incluir
sus perspectivas en las políticas públicas.
6. Favorecer
el diálogo entre generaciones.
7. Convertir
la participación juvenil en decisiones y acciones concretas.
Conclusión
El lema del Día Internacional
de la Juventud 2026, «Contextos diversos, aspiraciones comunes»,
transmite un mensaje de gran actualidad: la diversidad de las juventudes no
debe ocultar aquello que las une, y aquello que las une no debe utilizarse para
ignorar sus diferencias.
Los jóvenes viven realidades
profundamente distintas, pero comparten aspiraciones relacionadas con la
dignidad, las oportunidades, la inclusión, la paz, la participación y la
posibilidad de construir un futuro mejor. La declaración de Naciones Unidas
para 2026 resume precisamente esta idea al señalar que, pese a los diferentes
contextos nacionales y sociales, existe una aspiración juvenil común a la
dignidad, las oportunidades, la inclusión y un papel significativo en la
construcción del futuro.
En última instancia, el lema
plantea una pregunta dirigida no solamente a los jóvenes, sino a toda la
sociedad: ¿somos capaces de reconocer las diferencias entre las juventudes
y, al mismo tiempo, construir condiciones que permitan a todas ellas alcanzar
sus aspiraciones?
La respuesta requiere pasar de
las palabras a la acción. Celebrar a la juventud significa reconocerla como una
fuerza presente de transformación. Significa garantizar que las diferencias de
origen, territorio, cultura o condición social no determinen de antemano las
posibilidades de cada persona. Y significa comprender que un futuro sostenible,
inclusivo y justo no puede construirse sin la participación activa de quienes
tendrán que vivirlo y transformarlo.
Así, «Contextos diversos,
aspiraciones comunes» puede entenderse como una síntesis de dos principios
inseparables: respetar la diversidad y construir unidad en torno a la
dignidad humana y a las oportunidades para todos. Esa combinación
constituye uno de los grandes desafíos y, al mismo tiempo, una de las mayores
oportunidades que ofrece la juventud del mundo en 2026.
Datos clarificantes
Actualmente viven en el mundo
1300 millones de jóvenes de entre 15 y 24 años, la generación de jóvenes más
numerosa hasta la fecha.
Para el año 2050 se espera que
el 69% de los jóvenes del mundo vivan en países de ingresos bajos y de ingresos
medianos bajos, frente al 59% en 2025.
Se prevé que, entre 2025 y
2050, la población joven de los países de ingresos altos y de ingresos medianos
altos disminuya cerca de un 24%.
Las lesiones y los
traumatismos representan casi la mitad de todas las muertes de jóvenes en los
países de ingresos bajos y más de la mitad en los países de ingresos medianos
altos y de ingresos altos.
Una encuesta muestra que el
67% de la población cree en un futuro mejor, siendo los jóvenes de 15 a 17 años
los más optimistas al respecto.
En 2050 los menores de 25 años
representarán más del 90% de la fuerza laboral.
El 13% de la fuerza laboral
joven está desempleada (2023). Esta cifra marca la tasa más baja en 15 años.
Uno de cada 7 niños de entre
10 y 19 años padece un trastorno mental.
Casi el 60% de los niños de
diez años de países de ingresos bajos y medios son incapaces de leer y
comprender un párrafo sencillo.
La juventud soportará severos
eventos climáticos por tiempos más prolongados. Por ejemplo, un niño nacido en
2020 sufrirá olas de calor hasta 7 veces más que aquellos que nacieron en la
década de los 60.
Siete de cada diez jóvenes
quiere formar parte de la transición verde.
De aquí a 2030, el sector de
la economía verde podría generar 8,4 millones de empleos para la juventud.
La economía verde es un
enfoque económico que busca promover el desarrollo sostenible, reducir el
impacto ambiental y mejorar el bienestar humano mediante prácticas que
favorezcan el equilibrio entre el crecimiento económico, la protección del
medio ambiente y la justicia social.
Las acciones juveniles
La situación actual de las
acciones juveniles a nivel mundial en 2025 muestra un fuerte impulso hacia el
empoderamiento juvenil y la participación activa en la solución de desafíos
globales. Algunos aspectos destacados son:
En abril de 2025, en el Foro de la Juventud del ECOSOC celebrado en Naciones Unidas, más de 1000 jóvenes de América Latina y el Caribe compartieron sus prioridades y propuestas para avanzar en los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), con especial enfoque en la salud, incluyendo la salud mental y la cobertura universal.
La Organización Panamericana de la Salud (OPS) reafirmó su compromiso de incluir a los jóvenes en acciones concretas de liderazgo, asegurando que sus voces sean escuchadas y traducidas en políticas y soluciones efectivas para temas de bienestar y salud pública.
En mayo de 2025 tuvo lugar la
12ª Cumbre de la Juventud del Grupo Banco Mundial, que reunió a jóvenes de 18 a
35 años para impulsar soluciones innovadoras en fintech, agricultura y
industrias creativas, fomentando el liderazgo juvenil y la innovación para la
sostenibilidad ambiental y social.
A nivel global, la discusión sobre juventud también aborda temas demográficos y reproductivos, reflejando preocupaciones sobre los derechos reproductivos y la capacidad de decisión en un mundo cambiante.
La juventud mundial está cada vez más organizada y reconocida como un actor clave para enfrentar desafíos globales mediante innovación, participación política, social y económica, con especial atención a la salud, bienestar y desarrollo sostenible.
Las acciones
juveniles hoy combinan liderazgo local y colaboraciones internacionales para cumplir
metas globales de desarrollo y justicia social
La digitalización está
transformando nuestro mundo, ofreciendo oportunidades sin precedentes para
acelerar el desarrollo sostenible.
Las tecnologías digitales, como
los dispositivos móviles, los servicios y la inteligencia artificial, son
fundamentales para impulsar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Los
datos generados a partir de las interacciones digitales permiten tomar
decisiones basadas en pruebas.
Con un profundo impacto en las
dimensiones económica, social y medioambiental, las tecnologías y los datos
digitales contribuyen al menos al 70% de las 169 metas de los Objetivos de
Desarrollo Sostenible, al tiempo que reducen potencialmente el coste de la
consecución de estos objetivos en hasta 55 billones de dólares.
Los jóvenes están a la vanguardia de la adopción y la innovación digitales: en 2022, tres cuartas partes de las personas de entre 15 y 24 años utilizaban Internet, una tasa superior a la de otros grupos de edad. Sin embargo, persisten las disparidades, sobre todo en los países de renta baja y entre las mujeres jóvenes, que a menudo tienen menor acceso a internet y a las competencias digitales que sus homólogos masculinos. Aunque es urgente mejorar la inclusión digital, los jóvenes son los auténticos "nativos digitales", que utilizan la tecnología para generar cambios y crear soluciones. Al acercarse la fecha límite de 2030 para la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, el papel de los jóvenes en la innovación digital resulta esencial para abordar los problemas mundiales.
Las vías digitales para el desarrollo sostenible tienen un impacto significativo en la juventud, ofreciendo oportunidades para que los jóvenes se involucren en iniciativas sostenibles y aprovechen las tecnologías para abordar desafíos globales. Aquí te detallo algunas formas en que las tecnologías digitales están beneficiando a la juventud en el contexto del desarrollo sostenible:
Educación y Capacitación:
Las plataformas digitales brindan acceso a cursos, webinars y recursos educativos sobre sostenibilidad. Los jóvenes pueden aprender sobre temas como cambio climático, energías renovables y prácticas de consumo responsable desde cualquier lugar del mundo. Además, las plataformas de e-learning ofrecen formación en habilidades digitales que son esenciales para las carreras del futuro.
Participación Activa:
Las redes
sociales y las plataformas digitales permiten a los jóvenes participar
activamente en movimientos y campañas ambientales. Pueden organizar y promover
eventos, movilizar a otros para acciones concretas y abogar por políticas
sostenibles a través de campañas en línea.
Innovación y Emprendimiento:
La
tecnología digital facilita el acceso a herramientas y recursos para jóvenes
emprendedores interesados en crear soluciones sostenibles. Incubadoras de
startups, plataformas de crowdfunding y redes de mentores en línea proporcionan
apoyo para desarrollar proyectos innovadores que aborden desafíos ambientales y
sociales.
Las tecnologías
digitales permiten a los jóvenes conectar con otros de diferentes partes del
mundo, fomentando la colaboración global en iniciativas sostenibles. A través
de foros, redes y comunidades en línea, pueden compartir ideas, colaborar en
proyectos y aprender de experiencias internacionales.
Las aplicaciones móviles y los juegos educativos sobre sostenibilidad ayudan a crear conciencia y educar a los jóvenes sobre problemas ambientales de una manera interactiva y atractiva. Estas herramientas pueden promover hábitos sostenibles y una mayor comprensión de los problemas ecológicos.
Los jóvenes
están utilizando las tecnologías digitales para presionar a gobiernos y
empresas sobre temas de sostenibilidad. A través de peticiones en línea,
campañas en redes sociales y plataformas de activismo, pueden influir en
políticas y prácticas empresariales, promoviendo un cambio hacia modelos más
sostenibles.
Desarrollo de Habilidades Tecnológicas:
El uso de tecnologías digitales para la sostenibilidad también ayuda a los jóvenes a desarrollar habilidades en áreas como programación, análisis de datos y diseño de soluciones tecnológicas. Estas habilidades son valiosas tanto para sus futuras carreras como para contribuir a iniciativas de desarrollo sostenible.
Las herramientas digitales pueden fortalecer la capacidad de los jóvenes para liderar proyectos comunitarios relacionados con la sostenibilidad. Plataformas de mapeo participativo y aplicaciones de gestión de proyectos permiten a los jóvenes organizar y gestionar iniciativas locales de manera más efectiva.
Las vías digitales ofrecen a los jóvenes herramientas poderosas para aprender, colaborar y liderar en el ámbito del desarrollo sostenible. Al aprovechar estas tecnologías, los jóvenes pueden desempeñar un papel crucial en la promoción de prácticas sostenibles y en la construcción de un futuro más equitativo y respetuoso con el medio ambiente.
FUENTES
https://www.diainternacionalde.com/ficha/dia-internacional-juventud
https://www.un.org/es/observances/youth-day/












