Blog de Arinda

OBJETIVO :En este Blog vas a encontrar mis producciones en pintura y escultura. Además, material recopilado a través de mi trabajo como maestra, directora e inspectora, que puede ser de interés para docentes y estudiantes magisteriales .

sábado, 19 de septiembre de 2026

EL 19 DE SETIEMBRE DE 1772 NACÍA VICENTE LÓPEZ PORTAÑA - BIOGRAFÍA

EL PINTOR NEOCLÁSICO


Retrato de Vicente López Portaña. Esta obra es una copia realizada por el pintor Bernardo López, que era hijo de Vicente López, del autorretrato que este último hizo de sí mismo en el año 1840.


Vicente López Portaña, nació en la calle del Mar de Valencia, Valencia, España, el 19 de septiembre de 1772.

Fue un pintor español  del neoclasicismo.

Sus padres, pertenecientes a una familia de linaje hidalgo, fueron Cristóbal López Sanchordi,-de oficio pintor- y Manuela Portaña Miró.
Vicente fue bautizado en la Iglesia de los Santos Juanes.
Quedó huérfano muy pronto, primero su padre y más tarde su madre, por lo que quedó al cuidado de sus abuelos Cristóbal López Planells y Mariana Sanchordi Planells ambos relacionados también con el mundo de la pintura.



 

El 14 de febrero de 1768 el rey Carlos III creaba en Valencia la Real Academia de Bellas Artes de San Carlos, institución académica, que desde su fundación, impartió las enseñanzas de las tres Nobles Artes: Pintura, Escultura y Arquitectura. Los estudios se organizaban bajo la denominación de menores y mayores. Los primeros eran denominados “Principios y Estampas” o “Primeros rudimentos” y los segundos constituían las especialidades de Pintura, Escultura, Arquitectura y Grabado.

En 1784 se añadieron los  “Dibujos de Flores y Ornatos aplicados a los tejidos”, debido a la importancia adquirida por la industria de la seda durante las últimas décadas del siglo XVIII.



El rey Ezequías hace ostentación de sus riquezas ante los legados del rey de Babilonia- 1789 - Óleo sobre lienzo, 86 x 136.5 cm
Ingresa en el Museo como primer premio de la Academia de San Carlos.

Inició su formación artística como discípulo del franciscano Antonio de Villanueva en la Academia de San Carlos de Valencia, institución en la que obtuvo en 1789 el Primer Premio con el lienzo El rey Ezequías haciendo ostentación de sus riquezas hoy en el Museo de Bellas Artes de Valencia San Pío V. 
 

La Real Academia de Bellas Artes de San Fernando (RABASF) es una institución integrada en el Instituto de España. Fue creada por Real Decreto de 12 de abril de 1752 y su sede está en Madrid (España).


Tobías el joven restablece la vista de su padre

  
 Los Reyes Católicos recibiendo una embajada del rey de Fez


En este mismo año de 1879 obtiene una beca de la Academia para viajar a Madrid y continuar estudios en la Corte y en la Academia de Bellas Artes de San Fernando. La obra por la que es elegido lleva por título Tobías el joven restablece la vista de su padre que se exhibe en el Museo de Bellas Artes de Valencia.
Ingresa a la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando de Madrid, y al año siguiente obtuvo un primer puesto en el concurso organizado allí  con la obra Los Reyes Católicos recibiendo una embajada del rey de Fez.

Durante su estancia en la Academia madrileña recibió la influencia academicista, sobre todo de parte de Anton Raphael Mengs y de Mariano Salvador Maella, de este último su visión del barroco y el colorismo de su obra, y el perfeccionismo analítico y precisión en el dibujo en los estudios o bocetos para sus pinturas.

Así mismo, en los 13 años de permanencia en ese lugar, fue influido por dos de los grandes maestros del barroco, Luca Giordano y ­Corrado Giaquinto, influencia que se puede apreciar claramente en los frescos y decoraciones que llevó a cabo en diversos sitios reales.

Fernando VII con el hábito de la Orden de Carlos III. 1808. Ayuntamiento. Valencia


En 1792 volvió a su ciudad natal, Valencia Ya con un enorme prestigio, fue requerido para realizar numerosos encargos de pintura religiosa, tanto en óleo como frescos, e incontables retratos y proyectos de monumentos y dibujos para grabar.
Sobre todo cuadros religiosos y conjuntos murales para iglesias valencianas, además de retratos, proyectos de monumentos y gran cantidad de dibujos para grabar, permaneciendo en Valencia durante la Guerra de la Independencia, época en la que, además de realizar el retrato de cuerpo entero de Fernando VII con el hábito de la orden de Carlos III (Ayuntamiento de Valencia y Museo Municipal de Játiva, Valencia), retratará en varias ocasiones al mariscal Soult y a otros militares franceses.



En 21 de enero de 1795 contrae matrimonio en la Iglesia de los Santos Juanes con Vicenta María Piquer Grafión .
Del matrimonio nacen dos hijos Bernardo y Luis, ambos dedicados a la pintura pero sin el prestigio y la calidad de su padre. El matrimonio residió en la calle del Mar hasta el fallecimiento de su esposa y su marcha a Madrid como pintor de la Corte



Carlos IV y su familia homenajeados por la Universidad de Valencia. 1802. Ó Museo del Prado. 

En el año 1802 pinta  el óleo Carlos IV y su familia homenajeados por la Universidad de Valencia. Durante la visita  del Rey a Valencia en 1802, la Universidad Literaria de esa ciudad regaló al manorca este cuadro que muestra a la propia Universidad, encarnada en una joven matrona, presentando a la familia real a las distintas facultades: Teología, Derecho, Filosofía o Medicina. Les acompaña la diosa Minerva, que señala hacia la Paz, la Victoria y la Abundancia, que sobrevuelan la simbólica recpción
 

En 1814 muere su esposa

 

El 26 de julio de 1814 Fernando VII llamó al artista valenciano a la corte, nombrándole el 1 de marzo del año siguiente su Primer Pintor de Cámara, por su estilo realista, respetuoso y objetivo con sus personajes, captados con un personal sentido realista -heredado de la tradición naturalista valenciana, a través de los lienzos de Ribalta y Ribera,- además de su extraordinaria maestría en la reproducción de las calidades de los tejidos y en la suntuosidad de las joyas y oropeles. Desde entonces se convirtió en el pintor más solicitado de la aristocracia y burguesía adinerada madrileñas, alternando su trabajo en Palacio con su actividad docente, los puestos oficiales y sus encargos particulares


El infante Antonio Pascual de Borbón, Museo del Prado. Madrid.


Entre los años 1815-16, época en que López pinta en el mismo formato varios retratos de la familia real al acceder al puesto de primer pintor de cámara crea la obra Retrato de busto, ante un fondo neutro, El infante Antonio Pascual de Borbón (1755-1817). El Infante viste uniforme de gala de capitán general. Sobre el pecho luce el toisón de oro, las grandes cruces de Carlos III e Isabel la Católica y la de Caballero de Santiago. El retratado había de tener, por tanto, unos 60 años. Lo tenía Fernando VII en la pieza de su antedormitorio y llegó al Prado en 1847, directamente del Palacio Real, al ser seleccionado por José de Madrazo para su proyecto del Museo Iconográfico.
 



 Alegoría de la donación del casino a la Reina Isabel de Braganza por el Ayuntamiento de Madrid. Boceto. Vicente López. 1817. Colección Masaveu. Oviedo

En 1818 pinta la  Alegoría de la donación del casino a la reina Isabel de Braganza por el Ayuntamiento de Madrid (Prado), contribuyendo decisivamente en esos años al proyecto del Real Museo de Pinturas, designado por la Corona para seleccionar y restaurar los cuadros que había de constituirlo, y cuya dirección artística asumirá desde 1823.



 
 El pintor Francisco de Goya y Lucientes

En el año 1826 realizó el retrato El pintor Francisco de Goya y Lucientes (Prado), sin duda, su obra más conocida y la efigie más emblemática del pintor aragonés, con destino a la galería de artistas contemporáneos del Museo.


  Alegoría de la Institución de la Orden de Carlos III. 1828. Patrimonio Nacional. Palacio Real. Madrid.
 
María Josefa Amalia de Sajonia, reina de España, h. 1828. Museo del Prado. Madrid.


En 1828, como Director del programa decorativo del Palacio Real de Madrid, pinta  para uno de sus techos la Alegoría de la institución de la orden de Carlos III, multiplicándose en esos años su actividad retratística.

También pinta el retrato de María Josefa Amalia de Sajonia, reina de España .  
Aquí la reina aparece peinada con el cabello recogido con peineta de carey y bucles a ambos lados de la frente, luce la banda y cruz de la orden de María Luisa. La forma en que está realizado el retrato y la madurez del semblante de la reina, notablemente más adulto que la imagen juvenil que retratara López hacia 1819, como la moda de su peinado, contribuyen a fechar la obra hacia 1828, cuando la soberana contaba 23 años, uno antes de su muerte

 

Doña María Cristina de Borbón, reina de España (cuarta esposa de Fernando VII). 1830,  Museo del Prado. Obra de Vicente Lopez.


En el año 1830 pinta el Retrato de la reina María Cristina (1806-1878), quien fuera la cuarta esposa de Fernando VII (1784-1833) y madre de Isabel II (1830-1904) En la obra la vemos luciendo la banda de la Orden de María Luisa, la venera de la Orden del Águila y la Estrella de Isabel Teresa de Austria. Cuadro encargado como retrato de bodas para su esposo y tío, fue especialmente apreciado por el Monarca, quien lo colgó en su despacho.
Es una de las obras más suntuosas de López, siendo el pintor especialmente minucioso en la fisonomía de la Reina y en las calidades de telas y joyas, empleando su característica técnica preciosista y pulida. La iluminación, concentrada en el rostro y brazos de doña María Cristina, contribuye a otorgar cierto aire melancólico a la composición.  


                               Fernando VII con el hábito de la orden del Toisón de Oro



En 1831 termina el retrato de Fernando VII con el hábito de la orden del Toisón de Oro para la Embajada de España ante la Santa Sede, quizá la pintura más imponente y sobrecogedora de este monarca, mientras que su personalísimo estilo se va acomodando al lenguaje formal, que no al espíritu, del pujante romanticismo de la época isabelina. 




 Virgen del Carmen con el niño. 1832. Catedral. Tortosa. Tarragona

En el año 1832 pinta Virgen del Carmen con el niño para la Catedral  de Tortosa en Tarragona.


 Ciro el Grande ante los cadáveres de Abradato y Pantea (Boceto). 1839. Colección particular. Madrid


Fiel a su estética y formación, y como primer pintor de cámara de la joven Isabel II, inicia en esos años por encargo real una monumental pintura de la historia clásica con el tema de Ciro el Grande ante los cadáveres de Abradato y Pantea, obra ambiciosa y singular, hoy desaparecida, que dejó inconclusa.


José Gutiérrez de los Ríos. 1849. Museo del Prado. Madrid.

En el año 1849 pinta el óleo retrato de José Gutiérrez de los Ríos .
José Gutiérrez de los Ríos está retratado hasta las rodillas a sus sesenta y nueve años, sentado en un sillón. Viste traje y corbata negros, chaleco marfil y un bello broche en la pechera de la camisa. En la solapa luce la venera de caballero de Montesa y de la botonadura del chaleco pende la leontina de su reloj. Apoya el brazo derecho en un libro sobre varias cartas, en una de las cuales se lee la dedicatoria, sobre un velador cubierto con un tapete. En esa mano luce un espléndido anillo, sujetando en la derecha los lentes. Detrás, un cortinaje parcialmente descorrido deja ver el ventanal que ilumina el interior de la estancia.
Se trata de uno de las mejores retratos masculinos de la última producción de López, que lo pintó con setenta y siete años, pocos meses antes de su muerte, intentando traducir en ella el nuevo lenguaje íntimo y elegante del retrato romántico, que había impuesto desde hacía años en la Corte de Isabel II el joven Federico de Madrazo. Así, junto a su ambientación luminosa, que envuelve al personaje en la atmósfera cálida del gabinete en el que posa con una elegancia natural y serena, resulta verdaderamente asombrosa la firmeza de su dibujo y la extraordinaria riqueza de sus infinitos matices, resueltos con una factura minuciosamente atenta y jugosa, de cuya calidad son pruebas bien elocuentes detalles como el broche del breviario sobre la mesa, la descripción de las lentes o la mano que reposa aristocráticamente sobre el libro, verdadera lección académica del arte de pintar
Hasta su vejez, conservó inalterables sus excepcionales dotes técnicas, que le permiten continuar su incansable actividad de pintor y dibujante hasta pocos días antes de su muerte, en que concluye el retrato del General Narváez (Museo de Bellas Artes de Valencia San Pío V)

 
Falleció el 22 de julio de 1850, cuando era Primer Pintor de Cámara de Isabel II.




HOMENAJES



Apareció en los billetes de 25 pesetas de 1931 durante la Segunda República Española. Distintas obras suyas, incluyendo un autorretrato, ilustraron una serie de sellos españoles en 1973.


 



Escultura de Vicente López Portaña en Valencia.


Busto en bronce dedicado al pintor valenciano Vicente Lopez Portaña Ubicación: Plaza Temple. Valencia. Vicente Lopez Portaña[/b] (Valencia, 1772 - Madrid, 1850).
Se trata de una obra del escultor valenciano José Esteve Edo colocado en un pedestal e inaugurado el 30 de abril de 1974. Sobre el mismo y bajo el escudo de la ciudad la leyenda: "Valencia al pintor Vicente Lopez / 1772 + 1850 / Abril 1974".

LEGADO



El legado de Vicente López Portaña (Valencia, 1772–Madrid, 1850) se encuentra principalmente en su decisiva contribución a la pintura española de transición entre el neoclasicismo y el romanticismo, en la renovación del retrato oficial y en la organización inicial del Museo del Prado. No fue solamente un pintor de corte: también desempeñó un papel importante como académico, director artístico y responsable de la conservación de las colecciones reales.

Renovador del retrato español

Su aportación más visible fue la consolidación de un modelo de retrato oficial caracterizado por:

  • Un dibujo preciso y académico.
  • Gran minuciosidad en los rostros, las vestimentas y las condecoraciones.
  • Composiciones solemnes, destinadas a expresar poder y autoridad.
  • Una representación realista, aunque cuidadosamente idealizada, de monarcas, aristócratas, militares y personajes destacados.

Como primer pintor de cámara de Fernando VII, López retrató a la familia real y a numerosos miembros de la sociedad cortesana. Sus imágenes contribuyeron a fijar la apariencia oficial de la monarquía española durante las primeras décadas del siglo XIX. El retrato de Fernando VII realizado en 1814 se convirtió, de hecho, en un modelo repetido en numerosas réplicas y copias.

Un artista entre dos épocas

Vicente López fue uno de los últimos grandes representantes del academicismo neoclásico, pero su pintura también muestra elementos heredados del rococó y ciertos rasgos que anuncian la sensibilidad romántica. Su obra combina:

  • El orden, la claridad y la corrección del neoclasicismo.
  • La riqueza cromática y decorativa de la tradición cortesana.
  • Una observación psicológica más atenta, especialmente visible en sus retratos.
  • Una mayor expresividad en las figuras y en los gestos.

Su importancia no se limita a la corte madrileña. La investigación sobre su etapa valenciana ha destacado que su actividad entre 1792 y 1814 fue fundamental para comprender su posterior éxito y su influencia en la pintura española de finales del siglo XVIII y comienzos del XIX.

El retrato de Francisco de Goya

Una de sus obras más famosas es el Retrato de Francisco de Goya, pintado en 1826. La obra posee un valor especial porque presenta a Goya no solo como un anciano célebre, sino como un artista consciente de su oficio: aparece con la paleta y los pinceles en la mano.

El cuadro constituye también un documento histórico sobre la cultura artística española de la época. López, pintor oficial y representante del academicismo, retrató a Goya, figura más independiente y moderna, creando así una imagen que ayudó a preservar la memoria visual del gran maestro aragonés.

Su labor en el Museo del Prado

Otro aspecto esencial de su legado fue su intervención en la formación del entonces llamado Real Museo de Pinturas, futuro Museo del Prado. Desde 1816, Vicente López estuvo encargado de la “compostura y arreglo” de las pinturas de la colección real. Seleccionó obras procedentes de los palacios reales, supervisó su traslado y participó en su restauración antes de la apertura y organización de las salas.

Como director artístico del Prado entre 1823 y 1838, contribuyó a:

  • Organizar las colecciones pictóricas.
  • Seleccionar obras para la exposición pública.
  • Supervisar restauraciones.
  • Establecer criterios de cuidado y conservación.
  • Consolidar la estructura artística de la nueva institución.

La propuesta y organización de una sala específica de restauración durante las décadas de 1820 y 1830 ayudó a convertir esa actividad en una tarea especializada dentro del museo. Aunque los métodos de la época eran diferentes de los actuales, su trabajo contribuyó al desarrollo institucional de la conservación de obras de arte en España.

Maestro y académico

López también dejó una huella importante en la enseñanza artística. Fue miembro y director de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, institución central para la formación de los artistas españoles. Desde ese ámbito defendió la importancia del dibujo, el estudio de los modelos clásicos, la disciplina técnica y la formación académica.

Su influencia se ejerció, por tanto, de dos maneras:

1.  Mediante sus propios cuadros, especialmente sus retratos.

2.  A través de las instituciones que dirigió y de los criterios artísticos que transmitió a otros pintores.

Valor histórico de su obra

Sus cuadros poseen además un gran valor documental. En ellos pueden estudiarse:

  • La imagen pública de Fernando VII y de la familia real.
  • Las modas y uniformes de la época.
  • Las jerarquías sociales y las condecoraciones oficiales.
  • La cultura cortesana española.
  • La evolución del gusto artístico entre el siglo XVIII y el XIX.

Por este motivo, su producción no interesa únicamente por su calidad técnica. También constituye un testimonio visual de una España marcada por la crisis de la monarquía, la Guerra de la Independencia, la restauración absolutista y los comienzos de la modernidad artística.

En síntesis

El legado de Vicente López Portaña puede resumirse en cuatro grandes aportes:

  • Artístico: elevó el retrato oficial español a un alto nivel de precisión, solemnidad y riqueza descriptiva.
  • Histórico: dejó imágenes fundamentales de la monarquía y de la sociedad española de su tiempo.
  • Institucional: participó decisivamente en la organización inicial del Museo del Prado y en el desarrollo de la restauración pictórica.
  • Académico: fortaleció la enseñanza neoclásica y la formación profesional de los artistas.

Por todo ello, Vicente López Portaña ocupa un lugar destacado como pintor de corte, retratista, académico y gestor del patrimonio artístico español, situado entre la tradición neoclásica y los cambios que conducirían al romanticismo.



FUENTES
 El retrato español en el Prado. De Goya a Sorolla, Museo Nacional del Prado, 2007, p. 86).
http://www.jdiezarnal.com
http://www.foroxerbar.com
https://www.museodelprado.es

19 DE SETIEMBRE DE 1940 NACÍA EDUARDO MATEO - BIOGRAFÍA

 

Eduardo Mateo : El Rupestre Uruguayo

 que Fusionó

 Candombe y Rock




Eduardo Mateo, nació el 19 de septiembre de 1940 en Montevideo, Uruguay.

Es considerado uno de los músicos y compositores más influyentes de la música uruguaya y creador del candombe beat.

También fue la cabeza de la banda que interpretó por primera vez canciones de rock en castellano y que se nutrió de la música de los negros (el candombe) para dejar una huella.

Integró la cadencia de la bossa nova con la rítmica de las tumbadoras en un repertorio que nunca atrajo multitudes, pero que siempre fue escuchado y admirado por el resto de sus colegas.

Su obra se caracteriza por la fusión de géneros como el candombe, rock y música folclórica, lo que le valió el reconocimiento como uno de los creadores del "candombe-beat", una mezcla innovadora que combina ritmos autóctonos con influencias contemporáneas.

Su padre era feriante y carnavalero y su madre que trabajaba como limpiadora en la casa del insigne compositor Eduardo Fabini, a quien escuchaba frecuentemente tocar el violín y el piano, fue quien selló su destino como músico aún antes de nacer: "Cuando yo tenga un hijo le voy a poner Eduardo, para que sea músico como don Eduardo".

Eduardo Mateo Bebé

Desde joven, Mateo estuvo inmerso en un ambiente musical; su padre era carnavalero y su madre trabajaba para el compositor Eduardo Fabini.

Eduardo Mateo en la escuela Juan Zorrilla de San Martín

Eduardo Mateo concurrió a la escuela Juan Zorrilla de San Martín

Eduardo Mateo y su hermano Carlos

De niño, andaba un día de la mano de su madre por el Parque Rodó cuando se llamó su atención la banda municipal interpretando el "Bolero de Ravel", y esa melodía lo hipnotizó. Pasaron años hasta que Ángel Eduardo Mateo López sintió otra vez un impacto parecido, pero esta vez no era una banda: era Joao Gilberto.

Eduardo Mateo y sus hermanos


Ángel, Eduardo, Carlos, Teresa Mateo y Silvia López. Al fondo: Rosario Alonso. Casa en Luis Alberto de Herrera 1307 (ex Larrañaga).


A los 14 años su abuela le regaló la primera guitarra, lo que marcó el inicio de su carrera musical.

 Entonces armó una pequeña banda de nombre "O bando de Orfeo" y se enamoró perdidamente de la bossa nova, a la que sedujo con su talento como guitarrista.

Después llegaron Los Beatles  que conquistaron  toda la ciudad. Las bandas de covers coparon la escena musical de los sesenta: "Los Shakers", "Los Delfines" y "Los Malditos", la nueva banda que integró Mateo después de un breve viaje por Brasil, animaban los conciertos beat, cada vez más concurridos.

 

Eduardo Mateo dibujado por "Ombú"

Ángel, Eduardo, Carlos, Teresa Mateo y Silvia López. Al fondo: Rosario Alonso. Casa en Luis Alberto de Herrera 1307 (ex Larrañaga).

En menos de una década "Mateo pasó a ser uno de los músicos más conocidos y respetados dentro del ambiente musical montevideano y el líder de legendarios grupos como "Los Malditos" y "El Kinto" primer grupo "beat" que incorporó percusión latina "Cuando todavía aquí no se conocía a Santana". Reconocido como padre de la fusión de nuestro único ritmo autóctono, el Candombe, con otros ritmos contemporáneos, Mateo, en opinión de los más destacados músicos uruguayos de todas las corrientes, no solo marcó un estilo sino que impuso, digamos, una síntesis. Fue el creador de la Idea de lo que hoy en día es la música popular uruguaya. Sin Mateo la música uruguaya no sería lo que es.

Mateo también es conocido por su carácter complejo y su tendencia a la autodestrucción, lo que afectó su reconocimiento durante su vida.

 A pesar de ser un talento excepcional, vivió en condiciones de pobreza y fue marginado por una crítica musical que a menudo no comprendía su obra.

Obra Musical


25 años de la muerte de Eduardo Mateo/ Foto: Uruguay educa


De su obra han quedado registrados cuatro fonogramas individuales:

 "Mateo solo bien se lame" (1972),

"Cuerpo y alma" (1984),

 "La Máquina del Tiempo presenta Mal tiempo sobre Alchemia" (1987),

 "La Máquina del Tiempo –

La Mosca" (1989),

Y en  colaboración:

"Mateo y Trasante" (1978),

 "Mateo y Cabrera" (1987),

"Botija de mi país" con Ruben Rada (1987)

y "Teatro de Verano en vivo" con Hugo Fattoruso, Rada, entre otros (1989).

Su música abarca una amplia gama de estilos, desde candombes hasta baladas y bossa novas. A lo largo de su carrera, colaboró con otros músicos importantes como Rubén Rada y Horacio Buscaglia.


Últimos años y muerte


Última foto de Mateo: Daniel Jacques, Mateo, L. Martínez, M. Wolf, Negreyra, Gravina y Cabrera, 1990


Con los años de la dictadura, casi al mismo tiempo en que era despreciado por la intelectualidad de izquierda que exigía "contenido" en la música como variable de protesta frente a la realidad, Mateo se fue transformando en un personaje singular de Montevideo, una rareza más en la ciudad que muchos se preocupaban por esquivar: desprolijo, taciturno, arrogante, adicto y "embotellado" (término que él mismo creó), muchos de sus conocidos lo evitaban.

La dictadura le dejó a Mateo algunos moretones (era presa fácil para las razzias policiales) y una desgarradora soledad porque muchos de sus grandes amigos eligieron por entonces el camino del exilio. "No me dejes solo, Negro", le pidió llorando a su amigo y compañero en "El Kinto" Urbano Moraes, que partía rumbo a España.

A partir de entonces, Mateo intercaló etapas malas, conciertos en los que recibía la burla del público y el rechazo de los críticos, con buenos momentos como la grabación de su disco con Jorge Trasante y la saga de recitales con sus amigos Pippo Spera y Horacio Buscaglia, bautizada con el nombre. "Tresbigotres y una mosca" en el Teatro de la Candela, en cuyos camarines Mateo pasaba las noches.

Después de un pequeño período de recuperación, en una chacra de las afueras, llegó la grabación del que sería su mejor trabajo discográfico: "Cuerpo y alma", grabado con muchos instrumentos prestados por músicos que se preocupaban por visitarlo en la sala, no tanto para saludar al músico si no para atajarse por las dudas que Mateo vendiera las guitarras.

Durmiendo en húmedas pensiones donde tenía prohibido tocar la guitarra, mendigando en la calle para juntar unos pesos, cada vez más cerrado y autodestructivo, la fuerza de Mateo se fue apagando con el pasar de los años.

Murió prematuramente a causa de cáncer, a la edad de cincuenta años en una cama del Hospital de Clínicas, el 13 de mayo de 1990.

Legado

"Para Uruguay, Mateo es John Lennon", afirmó Rubén Rada, definiendo con precisión los contornos míticos que rodean al músico más influyente de los últimos cuarenta años del otro lado del río.

 Hablar hoy de la música popular uruguaya sin detenerse en la obra de Eduardo Mateo representa un sacrilegio mayor que pasar de largo la gesta del "Maracanazo" a la hora de reseñar la historia futbolera del vecino país.

Es considerado un precursor fundamental en la evolución de la música popular uruguaya; muchos músicos contemporáneos lo citan como una influencia clave en sus trabajos.

A pesar de haber sido poco reconocido en vida, hoy se le considera un ícono cultural en Uruguay. Su música sigue resonando en las calles de Montevideo, y su figura ha alcanzado un estatus casi mítico entre los músicos uruguayos. La obra de Mateo es vista como un punto de partida para entender la evolución musical del país en las décadas posteriores a su muerte.

FUENTES

https://uruguayeduca.anep.edu.uy/efemerides

https://revistasudestada.com.ar/articulo/54/eduardo-mateo-la-leyenda-del-musico-mas-influyente-de-uruguay/index.html

https://es.wikipedia.org/wiki/Eduardo_Mateo

https://zona-acustica.com/el-rupestre-uruguayo-eduardo-mateo-un-talento-redescubierto/

https://www.pagina12.com.ar/2000/suple/radar/00-02/00-02-13/nota1.htm

19 DE SETIEMBRE DE 1836 -BATALLA DE CARTINTERÍA- NACIMIENTO DE LAS DIVISAS

 Colores que Hablan: La Creación de las

 Divisas y su Impacto en la Política

 Uruguaya

Campos donde se libró la batalla de Carpintería, el 19 de setiembre de 1836


El 19 de setiembre de 1836, en la batalla de Carpintería, nacieron las “divisas” blanca y colorada. Rivera fue sucedido en la Presidencia por Manuel Oribe, quien había sido hombre de confianza de Lavalleja en las luchas de la independencia.

La Batalla de Carpintería, que tuvo lugar el 19 de septiembre de 1836, fue un evento significativo en la historia de Uruguay, marcando el inicio de una serie de conflictos entre los partidos políticos que definirían la política del país durante décadas.

 

Antecedentes

 

Contexto Político (1830-1836):

Tras la independencia de Uruguay en 1825, el país experimentó tensiones políticas significativas.

 En 1830 se promulgó la primera Constitución, y en 1835 Manuel Oribe fue electo presidente con el apoyo de Fructuoso Rivera, quien había sido su predecesor.

Conflicto entre Oribe y Rivera:

Manuel Oribe


Fructuoso Rivera

Rivera permaneció con una fuerte cuota de poder, ejerciendo el cargo de Comandante General de la Campaña, para el cual había sido designado inmediatamente de cesar como Presidente, por su sucesor en la Presidencia interina.

Oribe era la autoridad constitucional en Montevideo, pero Rivera mantenía su poder político y militar en el interior del territorio.

La relación entre Oribe y Rivera se deterioró rápidamente.

Oribe encontró una situación muy dificultosa en la Hacienda Pública.

 En abril de 1835, declaraba que los cofres del Erario se encontraban vacíos, y que las rentas impositivas habían sido afectadas por anticipado, en garantía de deudas contraídas por el Estado, que alcanzan un monto de enorme peso para el Tesoro.

El Ministro de Hacienda, Juan María Pérez, dispuso emitir Bonos del Tesoro para conseguir dinero de inmediato, establecer impuestos sobre la actividad industrial y comercial y sobre la propiedad inmueble, y reducir en un día cada seis meses los sueldos de los empleados públicos.

Por otro lado, se inició una revisión de las cuentas del Gobierno de Rivera, a cargo de la “Comisión de Cuentas” del Poder Legislativo y se dictó un decreto de amnistía en beneficio de los partidarios de Lavalleja que se habían sublevado contra Rivera.

La Comisión que investigó la administración del gobierno de Rivera, determinó prontamente que durante su gobierno habían existido importantes irregularidades y fraudes en perjuicio del Estado.

Rivera, un líder liberal, comenzó a oponerse al gobierno de Oribe, quien representaba a los conservadores y federalistas.

Rivera, desde su cargo de Comandante General de la Campaña, se quejó por ello a Oribe, al tiempo que intensificó sus contactos con caudillos riograndenses.

Esto generó a Oribe dificultades diplomáticas con el Gobierno de Brasil.        

 

Por otro lado, las crecientes relaciones de Rivera con los argentinos unitarios emigrados de Buenos Aires — encabezados por el Gral. Juan Lavalle — resultaban muy molestas para Oribe, debido a sus estrechas relaciones con el Gobernador Juan Manuel de Rosas.

Fue a raíz de las elecciones para Alcaldes Ordinarios en enero de 1836, que se produjo el primero de una serie de enfrentamiento entre ambas autoridades: el Poder Ejecutivo y el Comandante General de la Campaña.

El transcurso de estos enfrentamientos trajo como resultado la supresión de la Comandancia General de la Campaña por decreto del Poder Ejecutivo del 9 de enero de 1836.

Decretos de Distinción:

Algunas de las divisas partidarias que se utilizaron en Uruguay. La imagen corresponde al acervo depositado en el Museo del Indio Washington Escobar, sito en la ciudad de Tacuarembó, capital del departamento del mismo nombre.


En agosto de 1836, Oribe por decreto del Gobierno,  toda la población, tanto militares como civiles, debía usar una divisa o un distintivo en el sombrero o  el vestido, de color blanco, con el lema  “Defensores de la Leyes” ( De este  color habían sido  las vinchas de los patriotas de 1811).

Por su parte, los colorados adoptaron vinchas rojas debido a que sus distintivos celestes se desteñían y confundían con el blanco.

Los del bando de Rivera adoptaron una divisa de color celeste, tomado de la escarapela nacional, que al poco tiempo cambiaron por el rojo, debido que se desteñía por la acción del sol o de las lluvias convirtiéndose en blanco.

Esta divisa fue confeccionada con la bayeta del forro de los ponchos y chiripaes, de color colorado más firme y resistente.

Levantamiento de Rivera:

En junio de 1836, Oribe creó una nueva unidad militarizada, la Guardia Nacional, con vistas a disponer de una fuerza armada separada del Ejército, que pocos años después desempeñaría un papel importante en los hechos políticos nacionales.

Con motivo del estallido de un movimiento separatista en Río Grande del Sur — cuyos cabecillas estaban estrechamente vinculados a Rivera — Oribe consideró necesario ponerse al frente del Ejército y marchar hacia la incierta frontera, para asegurarse de que los revolucionarios brasileños no se infiltraran en nuestro territorio.

Pasado el alzamiento se mantuvo allí, por lo que Rivera consideró que había pasado por sobre su autoridad de Comandante General de la Campaña.

Naturalmente, Rivera volvió a protestar, frente a lo que Oribe respondió con cierta ironía, que su acción había tenido por objeto liberar a Rivera de toda sospecha de que estuviera vinculado con los opositores a su Gobierno como algunos trataban de hacer creer, a pesar de que él estaba seguro de su lealtad.

Cediendo a instancias de Juan Manuel de Rosas, Oribe ordenó clausurar un diario de los unitarios argentinos — manifiestamente amigos políticos de Rivera — que se editaba en Montevideo, llamado “El Moderador”, medida que motivó una nueva protesta de Rivera.

En réplica, Oribe suprimió el cargo de Comandante General de la Campaña, medida que Rivera sorpresivamente acató, retirándose a su estancia “El Durazno”.

Cuando se publicaron las conclusiones de la Comisión que había investigado la administración de Rivera, y Oribe restableció la Comandancia General de la Campaña designando para ocuparla a su hermano Ignacio, Rivera se levantó en armas, dando comienzo a la revolución del 18 de Julio de 1836.

Lo que comenzaba como una lucha entre caudillos, terminaría convirtiéndose en la conflagración internacional de la Guerra Grande.

El 19 de setiembre de 1836 se producirá el enfrentamiento entre el  ejército al mando de Oribe y Lavalleja y las tropas de Rivera y Lavalle, en las costas del arroyo Carpintería, en el Departamento de Durazno.

Desarrollo de la Batalla

Desfile de caballería sobre el arroyo Carpintería, en 1986.


La Batalla de Carpintería se libró en las costas del arroyo Carpintería, en el Departamento de Durazno.

Las fuerzas del gobierno, lideradas por Oribe y Lavalleja, contaban con aproximadamente 3,000 hombres, mientras que las tropas revolucionarias bajo las órdenes de Rivera tenían alrededor de 1,500 efectivos incluyendo sus aliados los unitarios exilados en el Uruguay al mando del General Juan Lavalle..

El combate comenzó al mediodía y fue arduo para las fuerzas coloradas debido a su inferioridad numérica.

A pesar de sus esfuerzos, las tropas de Oribe lograron imponerse. La batalla no solo fue un enfrentamiento militar; también representó un hito simbólico en la historia política uruguaya al establecer las divisas que identificarían a los partidos políticos en el futuro.

En esta batalla, las tropas de Oribe se distinguieron usando unas vinchas blancas, en las cuales inscribieron el lema “Defensores de las Leyes”. Las tropas de Rivera usaron como distintivo una vincha de color rojo. Allí nacieron las “divisas” de los “blancos” y los “colorados”.

Consecuencias

Victoria para los Blancos:

La victoria en Carpintería consolidó el poder del gobierno de Oribe y forzó a Rivera a huir hacia Brasil.

Establecimiento de Divisas:

Este enfrentamiento marcó el inicio del uso formal de las divisas blancas y coloradas, que simbolizarían la división política en Uruguay durante más de un siglo. Los "blancos" se asociaron con el conservadurismo y el federalismo, mientras que los "colorados" representaron el liberalismo.

Impacto Político Duradero:

Las divisiones políticas surgidas tras esta batalla sentaron las bases para futuras guerras civiles en Uruguay, conocidas como la Guerra Grande. Las rivalidades entre estos partidos continuaron influyendo en la política uruguaya hasta bien entrado el siglo XX.

La Batalla de Carpintería no solo fue un evento militar; su legado perdura como un símbolo del conflicto político y social que ha caracterizado a Uruguay desde sus primeros años como nación independiente.

 REFLEXIÓN FINAL

La relación actual entre los principales partidos políticos de Uruguay se caracteriza por un sistema multipartidista consolidado y competitivo, donde el Frente Amplio, el Partido Nacional y el Partido Colorado son los actores más relevantes.

Dinámica Actual

Competencia Electoral:

El escenario político es altamente competitivo, con una polarización entre el Frente Amplio y la Coalición Multicolor (que incluye al PN y al PC).

Las encuestas reflejan una lucha cerrada entre estos bloques, con el FA mostrando una leve ventaja sobre la Coalición Multicolor.

Divisiones Regionales:

Existe un clivaje geográfico significativo en las preferencias electorales.

 En Montevideo, el FA tiene un fuerte apoyo, mientras que en el resto del país, la Coalición Multicolor tiende a obtener mejores resultados.

Perspectivas Futuras:

Con las elecciones generales programadas para octubre de 2024, se anticipa que la competencia entre estos partidos será intensa. 

La situación actual sugiere que tanto el FA como la Coalición Multicolor están ajustando sus estrategias para captar votantes.

 La relación entre los principales partidos políticos de Uruguay refleja un sistema dinámico y pluralista donde las alianzas y las divisiones ideológicas juegan un papel crucial. A medida que se acercan las elecciones, las estrategias políticas y las preferencias electorales seguirán evolucionando, lo que podría llevar a cambios significativos en la composición del Parlamento uruguayo y en la dirección política del país.

Conclusión

La batalla de Carpintería y los conflictos internos en Uruguay reflejan un fenómeno común en la historia de muchas naciones: la dificultad de mantener la unidad una vez que se supera una amenaza externa.

La lucha por la independencia y la soberanía a menudo une a un pueblo, pero, una vez alcanzada, surgen divisiones internas que pueden ser incluso más destructivas.

 En el caso de Uruguay, las rivalidades políticas y sociales llevaron a una fragmentación que ha perdurado a lo largo del tiempo.

La creación de banderas y divisas distintas simboliza esas divisiones y una falta de consenso sobre el futuro del país.

Esto puede generar un estancamiento en el desarrollo y el progreso, afectando la percepción del país en el contexto internacional.

Sin embargo, es importante recordar que la historia también está llena de ejemplos de reconciliación y unidad en torno a un proyecto común.

 Aprender de los errores del pasado y trabajar juntos hacia un futuro compartido puede ayudar a superar esas contradicciones humanas y construir una sociedad más próspera y cohesiva.

La clave está en encontrar puntos en común y fomentar un diálogo inteligente por el bienestar de la nación.

FUENTES

https://uruguayeduca.anep.edu.uy/efemerides

https://www.ecured.cu/Batalla_de_Carpinter%C3%ADa_%28Uruguay,_1836%29

https://es.wikipedia.org/wiki/Batalla_de_Carpinter%C3%ADa

 https://quintoelemento.uy/2020/09/19/batalla-de-carpinteria-nacian-las-divisas-blancas-y-coloradas/