Blog de Arinda

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lunes, 26 de octubre de 2026

26 DE OCTUBRE DE 1885: LOUIS PASTEUR PRESENTA SU MÉTODO DE PREVENCIÓN DE LA RABIA

 

26 de octubre de 1885: Louis Pasteur presenta su método de prevención de la rabia

 

La primera vacuna contra la rabia por Joseph Meister el 6 de julio de 1885. Su promotor, Louis Pasteur, está a la derecha de la vacuna: no se le permitió vacunar porque era químico y no médico. © ? Abecasis/Leemage / Alianza Picture

 

El 26 de octubre de 1885 constituye una fecha fundamental en la historia de la medicina y de la vacunología. Ese día, el científico francés Louis Pasteur presentó ante la Academia de Ciencias de París los resultados de su método para prevenir la rabia después de la mordedura de un animal infectado. La comunicación, titulada Méthode pour prévenir la rage après morsure —«Método para prevenir la rabia después de una mordedura»—, describía los fundamentos del procedimiento experimental y, especialmente, los resultados obtenidos en un niño que había recibido el tratamiento unos meses antes. 



La importancia de aquella presentación radicaba en que Pasteur proponía una intervención preventiva para una enfermedad que, en aquella época, se consideraba prácticamente mortal una vez que aparecían sus síntomas. Su trabajo abrió una nueva etapa en la lucha contra las enfermedades infecciosas y contribuyó a consolidar la idea de que era posible preparar al organismo para defenderse de un agente infeccioso mediante un procedimiento desarrollado en el laboratorio.

Para comprender el significado de aquel acontecimiento, es necesario reconstruir las circunstancias científicas, humanas y médicas que lo hicieron posible.


1. La rabia en el siglo XIX: una enfermedad temida


commons.wikimedia.org


Durante el siglo XIX, la rabia era una de las enfermedades más temidas. Se transmitía principalmente mediante la mordedura de animales infectados, en particular perros, y podía afectar tanto a las personas como a otros mamíferos.

La enfermedad atacaba el sistema nervioso. Después de un período de incubación variable, podían aparecer alteraciones neurológicas graves, dificultades para tragar, espasmos y una intensa agitación. Una vez desarrollados los síntomas clínicos, la enfermedad era casi siempre mortal.

La medicina de la época carecía de un tratamiento eficaz capaz de detenerla cuando ya se había manifestado. Los médicos podían limpiar las heridas y recurrir a diferentes procedimientos tradicionales, pero no disponían de una intervención preventiva científicamente comprobada que garantizara la protección de la persona mordida.

El problema era especialmente angustiante porque una persona podía parecer sana durante semanas después de la mordedura. Sin embargo, mientras transcurría ese período de incubación, existía el riesgo de que la infección avanzara.

La posibilidad de intervenir antes de que aparecieran los síntomas representaba, por tanto, un desafío científico extraordinario.


2. Las investigaciones de Pasteur: de la

 microbiología a la inmunización

 

thoidaiplus.suckhoedoisong.vn


Louis Pasteur había alcanzado reconocimiento internacional gracias a sus investigaciones sobre la fermentación, los microorganismos y diversas enfermedades infecciosas. Sus trabajos sobre el carbunco y el cólera de las aves habían contribuido a demostrar que era posible desarrollar procedimientos capaces de proteger a los animales frente a determinadas enfermedades.

A partir de 1882, Pasteur y sus colaboradores intensificaron sus investigaciones sobre la rabia. Entre ellos destacaron Émile Roux, Charles Chamberland y otros integrantes de su equipo.

El estudio de la rabia presentaba dificultades particulares. El agente causante no podía observarse ni cultivarse con los métodos bacteriológicos ordinarios de aquella época. Pasteur trabajó, por ello, mediante experimentos con animales, especialmente perros y conejos, para estudiar la transmisión de la enfermedad y encontrar una manera de reducir la capacidad infecciosa del material procedente de animales enfermos.

Su enfoque se apoyaba en una idea que estaba transformando la medicina: un agente infeccioso podía modificarse experimentalmente para estimular las defensas del organismo sin provocar necesariamente la enfermedad en su forma natural.


¿Cómo intentó conseguirlo?

Pasteur descubrió que la médula espinal de conejos infectados perdía progresivamente su capacidad de producir la enfermedad cuando se mantenía secándose en condiciones controladas.

A partir de esas observaciones, desarrolló un método de preparación de material nervioso con distintos grados de actividad infecciosa. El procedimiento permitía comenzar con material cuya virulencia se había reducido y avanzar hacia preparaciones progresivamente más recientes y potencialmente más virulentas.

El objetivo era inducir protección antes de que el organismo se enfrentara a una exposición capaz de desencadenar la enfermedad.

Los ensayos iniciales en perros ofrecieron resultados alentadores, pero no fueron uniformemente satisfactorios. Pasteur reconoció en su comunicación del 26 de octubre que el método preventivo utilizado anteriormente en perros presentaba limitaciones y que era necesario perfeccionarlo. 


Este reconocimiento resulta importante: el avance científico no surgió de una solución perfecta desde el primer momento, sino de la observación, la experimentación, la evaluación de los fracasos y la modificación de los procedimientos.


3. El acontecimiento decisivo: la llegada de Joseph Meister a París


 Louis Pasteur junto a Joseph Meister, el primer ser humano en ser vacunado con éxito contra la rabia en 1885.


Joseph Meister, el niño alsaciano tratado por Pasteur en julio de 1885.

La investigación dio un giro decisivo en julio de 1885, cuando una mujer llegó a París con su hijo, Joseph Meister, un niño de nueve años procedente de Alsacia.

El pequeño había sido mordido repetidamente por un perro con rabia. Las fuentes históricas describen catorce mordeduras. En aquellas circunstancias, el riesgo de que desarrollara la enfermedad era muy elevado.

Su madre, Marie-Angélique Meister, había oído hablar de las investigaciones de Pasteur y acudió a él con la esperanza de salvar la vida de su hijo. 


La situación planteaba un dilema científico y ético de enorme gravedad.

Pasteur había obtenido resultados prometedores en animales, pero todavía no contaba con pruebas suficientes para afirmar que su procedimiento protegería con seguridad a una persona. Además, no era médico y debía actuar con especial prudencia ante la posibilidad de aplicar un tratamiento experimental a un niño.

La decisión de intervenir se tomó después de consultar con médicos que conocían el caso. Entre ellos se encontraba el doctor Jacques-Joseph Grancher, quien participó en la administración de las inoculaciones.

La decisión no significaba que el método estuviera definitivamente validado. Significaba que, ante el peligro de una enfermedad casi siempre mortal y la ausencia de una alternativa eficaz, existían razones para intentar una intervención experimental bajo supervisión médica.


4. Julio de 1885: el tratamiento de Joseph Meister


El tratamiento comenzó el 6 de julio de 1885 en el laboratorio de Pasteur, instalado en la Escuela Normal Superior de París.

Durante los diez días siguientes, hasta el 16 de julio, Joseph recibió una serie de inoculaciones preparadas con médula espinal de conejos infectados, sometida a diferentes períodos de secado.

La lógica del procedimiento consistía en administrar primero preparaciones con menor actividad infecciosa y continuar con otras progresivamente más recientes. Pasteur pretendía que el organismo desarrollara protección antes de que la enfermedad pudiera establecerse.

No se trataba de una única inyección, sino de un tratamiento escalonado, cuidadosamente registrado por el equipo investigador.

Los días posteriores fueron decisivos. Joseph no desarrolló rabia y continuó vivo después del período en que se temía que la enfermedad pudiera manifestarse. El resultado ofreció a Pasteur una evidencia humana que complementaba sus experimentos anteriores con animales. 


¿Por qué fue tan importante la supervivencia del niño?

La supervivencia de Joseph Meister constituyó una prueba inicial extraordinariamente alentadora, pero era necesario interpretar correctamente su significado.

• Demostró una posibilidad: un procedimiento experimental podía aplicarse después de una exposición peligrosa y evitar aparentemente el desarrollo de la enfermedad.

• Abrió una nueva perspectiva preventiva: no era indispensable esperar a que aparecieran los síntomas para intentar actuar.

• Fortaleció la hipótesis de Pasteur: las preparaciones obtenidas mediante su método podían inducir protección frente a la rabia.

• Planteó nuevas preguntas: era necesario determinar cuán reproducibles eran los resultados, qué riesgos implicaba el procedimiento y cómo debía ajustarse a las distintas circunstancias de las mordeduras.

Un solo caso exitoso no bastaba para establecer una eficacia universal. Sin embargo, dada la gravedad de la rabia y la situación del niño, el resultado justificaba continuar la investigación y comunicar los hallazgos a la comunidad científica.


5. El 26 de octubre: la presentación ante la Academia 

de Ciencias de París

 

parismuseescollections.paris.fr


El lunes 26 de octubre de 1885, Pasteur presentó ante la Academia de Ciencias su comunicación sobre el método para prevenir la rabia después de una mordedura.

El documento fue publicado en las actas científicas de la Academia, los Comptes rendus hebdomadaires des séances de l’Académie des sciences, y expuso tanto la evolución de sus investigaciones como la aplicación del procedimiento a un ser humano. 


¿Qué explicó Pasteur?

Su comunicación no se limitó a anunciar que un niño había sobrevivido. También examinó las dificultades que habían surgido en sus experimentos anteriores y presentó los fundamentos de la nueva estrategia preventiva.

En primer lugar, revisó las limitaciones de los ensayos anteriores. Pasteur admitió que su método previo había conseguido proteger a una parte importante de los perros experimentales, pero no ofrecía resultados suficientemente uniformes. La nueva técnica buscaba conseguir una protección más rápida y fiable.

En segundo lugar, describió la preparación del material utilizado. Explicó el papel del secado de la médula espinal de conejos infectados y la relación entre el tiempo de secado y la pérdida gradual de virulencia.

En tercer lugar, presentó el caso de Joseph Meister. Relató el tratamiento realizado en julio y el hecho de que el niño no hubiera desarrollado la rabia después de las mordeduras que había sufrido.

Por último, planteó la posibilidad de aplicar el procedimiento a otras personas mordidas por animales rabiosos. La presentación convertía una experiencia de laboratorio y un primer tratamiento humano en una propuesta que debía evaluarse de manera más amplia.

El valor de aquella sesión residía en que los resultados dejaban de pertenecer exclusivamente al ámbito de trabajo de Pasteur y pasaban a formar parte del debate científico público.


¿Fue una proclamación definitiva del descubrimiento?

No exactamente. Fue la presentación formal de un avance experimental de gran importancia, no la demostración de que todas las personas tratadas quedarían protegidas ni de que el método estuviera libre de riesgos.

La diferencia es fundamental para comprender la historia de la ciencia: un resultado prometedor puede cambiar la orientación de una investigación sin resolver de inmediato todas sus incertidumbres.


6. El significado de la inmunización después de la mordedura



La novedad del procedimiento de Pasteur consistía en intentar intervenir durante el período comprendido entre la exposición al agente infeccioso y la aparición de la enfermedad.

En la actualidad, esta estrategia se conoce como profilaxis posexposición. En el caso de la rabia, consiste en aplicar medidas preventivas después de una posible exposición al virus, antes de que se desarrolle la enfermedad.

Es importante señalar que el método de Pasteur no era idéntico a las vacunas antirrábicas actuales. Utilizaba tejido nervioso animal infectado, sometido a un proceso de secado que reducía su virulencia. Las vacunas modernas se fabrican mediante procedimientos mucho más controlados y seguros.

A pesar de estas diferencias, el principio general de intervenir para prevenir una enfermedad antes de que se manifieste representó un avance decisivo.

La rabia sigue siendo una enfermedad muy grave, pero hoy existen vacunas modernas y tratamientos preventivos que pueden evitarla si se administran oportunamente. Ante una mordedura o un posible contacto de riesgo, es indispensable lavar la herida y buscar atención médica urgente, sin esperar a que aparezcan síntomas.


7. La repercusión científica y médica 

de la presentación

Louis Pasteur experimenta en su laboratorio para la cura de la hidrofobia (rabia), c. 1885, publicado c. 1895 · Adrien Emmanuel Marie. Disponible como impresión artística sobre lienzo, papel fotográfico, cartulina para acuarela, papel sin estucar o papel japonés.
Colección privada / Bridgeman Images


(El gran laboratorio de Louis Pasteur (1822-1895), químico y biólogo francés, en la École normale supérieure - Louis Pasteur dans son laboratoire à l'Ecole normale supérieure - Grabado de Meyer 1884)

 

 La presentación del 26 de octubre tuvo lugar en un momento en que Pasteur comenzaba a reunir evidencias para demostrar que su método podía beneficiar a otras personas, además de Joseph Meister.

(El fragmento pequeño de más arriba dice: "Fig. 1. — Vista general del Instituto Pasteur, tomada desde el lado de la entrada principal, calle Dutot, en París").

Le Génie civil: revista general de las industrias francesas y extranjeras, 24 de noviembre de 1888


Otro caso relevante fue el de Jean-Baptiste Jupille, un joven pastor que había sido mordido al intentar defender a otros niños de un perro rabioso. Su tratamiento comenzó en octubre de 1885 y constituyó una nueva ocasión para evaluar el procedimiento. 


La atención científica y pública aumentó a medida que se conocían los resultados. Personas mordidas por animales sospechosos de tener rabia comenzaron a acudir al laboratorio de Pasteur.

El 1 de marzo de 1886, Pasteur presentó ante la Academia de Ciencias resultados correspondientes a 350 personas tratadas. Esta nueva comunicación, posterior a la del 26 de octubre, ayudó a impulsar la creación de un centro especializado para continuar los tratamientos y las investigaciones. 


El proyecto desembocó en la fundación del Instituto Pasteur de París, inaugurado el 14 de noviembre de 1888. La institución se convirtió en un centro de investigación, enseñanza y lucha contra las enfermedades infecciosas.

Así, la presentación de octubre de 1885 fue uno de los pasos que contribuyeron a transformar una investigación experimental en una actividad médica organizada.


8. Las limitaciones y controversias: una mirada 

histórica rigurosa


La importancia del trabajo de Pasteur no exige ignorar las dificultades que acompañaron su desarrollo.

En primer lugar, el conocimiento sobre los mecanismos de la rabia era todavía incompleto. El virus no había sido identificado mediante las técnicas modernas y muchas de las explicaciones de la época se basaban en observaciones experimentales indirectas.

En segundo lugar, los procedimientos iniciales utilizaban tejido nervioso animal, por lo que no poseían las condiciones de seguridad y estandarización que se exigen actualmente a una vacuna.

En tercer lugar, la evaluación de la eficacia requería reunir más casos y comparar los resultados de las personas tratadas con los de quienes no habían recibido el procedimiento. La interpretación de esas estadísticas también dependía de factores como el lugar y la gravedad de las mordeduras, la demora en iniciar el tratamiento y la procedencia del animal.

Por último, la aplicación de un tratamiento experimental a seres humanos planteaba cuestiones éticas importantes. La urgencia de prevenir una enfermedad casi siempre mortal debía equilibrarse con la obligación de evaluar los riesgos.

Estas limitaciones no anulan el significado histórico de la investigación. Por el contrario, muestran cómo la medicina fue construyendo procedimientos cada vez más rigurosos mediante la experiencia acumulada, la discusión científica y la mejora de las técnicas.


9. ¿Por qué el 26 de octubre de 1885 se

considera un hito de la vacunología moderna?


La relevancia de esta fecha puede comprenderse desde distintas perspectivas.

1. La investigación experimental se acercó a la práctica médica.

Los conocimientos obtenidos en el laboratorio se utilizaron para desarrollar una intervención destinada a prevenir una enfermedad humana.

2. Se fortaleció la idea de prevenir antes de que aparecieran los síntomas.

La experiencia abrió nuevas posibilidades para actuar durante el período de incubación de una enfermedad infecciosa.

3. La comunicación científica adquirió un papel decisivo.

La presentación permitió que los resultados fueran conocidos, examinados y discutidos por otros científicos.

4. Se sentaron bases para organizar servicios especializados.

El aumento posterior de los tratamientos favoreció la creación del Instituto Pasteur y el desarrollo de nuevas investigaciones sobre enfermedades infecciosas.

Conclusión: una nueva etapa en la lucha contra las enfermedades infecciosas

El 26 de octubre de 1885 no fue simplemente el día en que Louis Pasteur comunicó el éxito de un experimento. Fue el momento en que una investigación desarrollada durante años comenzó a adquirir una dimensión médica y social mucho más amplia.

La experiencia de Joseph Meister había mostrado una posibilidad que hasta entonces parecía extraordinaria: intervenir después de una exposición peligrosa para intentar impedir que una enfermedad mortal llegara a desarrollarse. La presentación ante la Academia de Ciencias permitió someter aquella experiencia al conocimiento y al debate de la comunidad científica.

El camino posterior estuvo acompañado de nuevas pruebas, dificultades, modificaciones técnicas y discusiones sobre los riesgos del procedimiento. Precisamente esa evolución permitió que los primeros resultados se transformaran en una línea de investigación duradera.

El legado de Pasteur no consiste en haber creado de una vez y para siempre una vacuna perfecta, sino en haber contribuido decisivamente a establecer una forma de trabajar que vinculaba la microbiología experimental, la prevención de las enfermedades y la aplicación de los conocimientos científicos a la protección de la vida humana.

Por eso, el 26 de octubre de 1885 ocupa un lugar destacado en la historia de la vacunología moderna: representa el paso de una prometedora investigación de laboratorio a una estrategia preventiva aplicada a seres humanos, y recuerda el papel que la observación, la experimentación y la evaluación de los resultados desempeñan en el progreso de la medicina.


FUENTES 

https://royalsociety.org/science-events-and-lectures/2022/10/pasteur-bicentenary-tribute/

https://www.stern.de/gesundheit/erste-tollwutimpfung--wie-ein-irrer-zufall-sie-ermoeglichte--35866682.html?utm_source

https://www.iufrance.fr/detail-de-lactualite/225.html?utm_source=chatgpt.com

https://www.univision.com/explora/esta-es-la-increible-historia-de-la-primera-persona-vacunada-contra-la-rabia?utm_source=chatgpt.com

https://www.meisterdrucke.at/kunstdrucke/Unknown-artist/928430/Das-gro%C3%9Fe-Laboratorium-des-franz%C3%B6sischen-Chemikers-u

https://gallica.bnf.fr/accueil/fr/html/la-creation-de-linstitut-pasteur?utm_source=chatgpt.com 

Institut Pasteur: Los últimos años de Pasteur, 1877–1887.

Proceedings of the National Academy of Sciences: 1885: la primera vacunación antirrábica en seres humanos.

Academia de Ciencias de Francia: Archivo de las comunicaciones científicas de Pasteur

 


26 DE OCTUBRE DE 1977: EL ÚLTIMO CASO NATURAL DE VIRUELA, UN TRIUNFO HISTÓRICO DE LA VACUNACIÓN

 


26 de octubre de 1977: el último caso natural de viruela, un triunfo histórico de la vacunación

Ali Maow Maalin, de veintitrés años, la última persona conocida en el mundo con viruela



Lecciones aprendidas del hombre que erradicó la viruela — Atlantic Health Partners

 

Según cuenta la historia, el joven Edward Jenner escuchó a una lechera presumir de que tener viruela vaca la hacía inmune a la viruela. Y años después, como médico, extrajo materia de una suposición sobre la viruela bovina en el brazo de una lechera para vacunar a un joven sujeto de pruebas (representado en el dibujo anterior). Un investigador ahora opina sobre la veracidad de las historias de las lecheras.

La Biblioteca de la Academia de Medicina de Nueva York (nyamcenterforhistory.org) La Biblioteca de la Academia de Medicina de Nueva York (nyamcenterforhistory.org)

El 26 de octubre de 1977 constituye una fecha memorable en la historia de la medicina y de la salud pública. Ese día, un joven somalí llamado Ali Maow Maalin presentó los primeros síntomas de lo que sería reconocido como el último caso de viruela transmitida de manera natural en el mundo. El episodio ocurrió en Merca, una localidad costera del sur de Somalia, y marcó el punto culminante de una lucha internacional que había durado siglos.

La importancia de este acontecimiento va mucho más allá de la desaparición de una enfermedad. Demostró que la humanidad podía eliminar por completo una infección que había causado millones de muertes, mediante la combinación de vacunación, vigilancia epidemiológica, cooperación internacional y una estrategia sanitaria cuidadosamente organizada.

Sin embargo, es importante distinguir dos fechas: 1977 señala el último caso natural conocido; mayo de 1980 marca la declaración oficial de erradicación mundial por la Organización Mundial de la Salud (OMS).


1. La viruela: una enfermedad que aterrorizó a la

 humanidad durante siglos


La viruela fue una de las enfermedades infecciosas más temidas de la historia. Causada por el virus Variola, afectaba exclusivamente a los seres humanos y se propagaba principalmente por contacto estrecho con personas infectadas, a través de las gotículas respiratorias y, en determinadas circunstancias, de objetos contaminados.

Durante miles de años, la enfermedad se extendió por distintas regiones del mundo. Las grandes rutas comerciales, las migraciones, los viajes y las guerras contribuyeron a su propagación entre poblaciones que, en muchos casos, no contaban con defensas inmunitarias suficientes.

Sus consecuencias eran devastadoras:

  • Provocaba fiebre elevada y una erupción cutánea característica.
  • Podía dejar cicatrices permanentes y ocasionar ceguera.
  • En las formas más graves, aproximadamente tres de cada diez personas infectadas fallecían.
  • Las epidemias podían afectar comunidades enteras, desorganizar la vida social y provocar importantes pérdidas económicas.

La viruela también tuvo consecuencias demográficas profundas. Su introducción en poblaciones indígenas de América durante la expansión europea contribuyó a catástrofes sanitarias de enorme magnitud, junto con otras enfermedades infecciosas.

A diferencia de muchas infecciones que permanecen en reservorios animales, el virus de la viruela tenía una característica decisiva para su eliminación: la transmisión natural dependía de los seres humanos. No se conocía un reservorio animal que pudiera mantener el virus circulando independientemente de las personas. Esta circunstancia hizo posible plantear la erradicación mundial.


2. El descubrimiento que cambió la historia: 

el nacimiento de la vacunación

Noticias de Gloucestershire: Un hito británico 

donde la medicina moderna fue 

revolucionada y ahora necesita 

urgentemente reparación  gbnews.comg


El camino hacia la erradicación comenzó mucho antes de que existieran la virología moderna y las organizaciones sanitarias internacionales.

En 1796, el médico inglés Edward Jenner investigó una observación conocida entre algunas personas que trabajaban con ganado: quienes habían contraído la viruela vacuna parecían estar protegidos frente a la viruela humana.

Jenner realizó un experimento histórico utilizando material procedente de una lesión de viruela vacuna para inocular al niño James Phipps. Posteriormente observó que el niño estaba protegido frente a la viruela humana según los métodos de la época.

Aunque aquellos procedimientos no cumplirían los estándares éticos actuales, la investigación de Jenner contribuyó decisivamente al desarrollo de la vacunación.

El término vacuna deriva de vacca, la palabra latina para vaca. Con el tiempo, la vacunación se perfeccionó, se extendió a numerosos países y se convirtió en una herramienta esencial para prevenir enfermedades infecciosas.

Durante los siglos XIX y XX, diferentes gobiernos organizaron campañas de inmunización. En algunos territorios la viruela dejó de ser endémica mucho antes de 1977, pero continuó circulando en otras regiones, especialmente en partes de África y Asia.


3. El programa mundial de erradicación: una decisión histórica

Como era la erradicación de la viruela en la

Tierra medportal.ru

Aunque la vacunación había reducido considerablemente la incidencia de la viruela en numerosos países, a mediados del siglo XX la enfermedad seguía siendo un problema sanitario mundial.

En 1959, la OMS había iniciado un programa internacional para eliminarla. Sin embargo, la falta de financiación suficiente, las dificultades logísticas y la desigual disponibilidad de vacunas impidieron alcanzar el objetivo.

El cambio decisivo llegó en 1967, cuando la OMS intensificó el Programa Mundial de Erradicación de la Viruela. La estrategia combinó campañas de vacunación con nuevas formas de localizar y contener los brotes.


Los principales componentes fueron los siguientes:

  • Vacunación masiva. Se organizaron campañas para inmunizar a grandes sectores de la población, incluidos habitantes de regiones remotas.
  • Mejoras en las vacunas. La producción de vacunas liofilizadas, más estables y fáciles de transportar y conservar, facilitó el trabajo en climas cálidos y lugares con infraestructura limitada.
  • La aguja bifurcada. Este instrumento sencillo permitió administrar la vacuna con una pequeña cantidad de preparado, facilitando la inmunización rápida de muchas personas.
  • Vigilancia epidemiológica. Los equipos sanitarios debían identificar y notificar los casos sospechosos, investigar su procedencia y localizar a quienes habían tenido contacto con las personas infectadas.
  • Cooperación internacional. Gobiernos, laboratorios, trabajadores sanitarios y organismos internacionales compartieron conocimientos, recursos y personal.

Una de las grandes lecciones del programa fue que no bastaba con fabricar vacunas: era necesario lograr que llegaran a las personas que las necesitaban y comprobar que la transmisión se hubiera interrumpido.


4. De la vacunación masiva a la búsqueda

 de cada caso

En las primeras etapas se concedió gran importancia a la vacunación generalizada. Sin embargo, cuando la enfermedad comenzó a desaparecer de numerosas regiones, se hizo necesario adaptar la estrategia.

En los lugares donde persistían brotes, los equipos de salud aplicaron cada vez más la estrategia de vigilancia y contención.

El procedimiento consistía en detectar un caso, aislar a la persona infectada, identificar a sus contactos y vacunarlos rápidamente. También se investigaban las comunidades cercanas para descubrir posibles casos que todavía no hubieran sido reconocidos.

Esta modalidad permitía concentrar los recursos allí donde existía mayor riesgo de transmisión.

La experiencia demostró que una campaña eficaz necesitaba tanto una amplia cobertura de vacunación como un sistema capaz de responder rápidamente ante cualquier caso sospechoso.


5. Los últimos casos antes de la erradicación


La desaparición mundial de la viruela no ocurrió de un día para otro. Fue el resultado de una sucesión de avances regionales.

La FDA aprueba un nuevo tratamiento para la viruela, una enfermedad infecciosa erradicada. ¿Por qué podría la viruela convertirse de nuevo en una amenaza sanitaria global?

1952-1953: América del Norte y Europa

La transmisión endémica ya había sido eliminada en estas regiones antes de que comenzara la fase intensificada del programa mundial.

Cómo Rahima llegó a ocupar un lugar especial en la historia de la viruela — y a ayudar a asegurar su fin


1975: el último caso de viruela mayor

En Bangladesh, una niña de tres años llamada Rahima Banu contrajo Variola major, la forma más grave de la enfermedad. Fue el último caso conocido de esta variedad adquirido de manera natural.


Ali Maow Maalin, de veintitrés años, la última persona conocida en el mundo con viruela

 


1977: el último caso natural conocido

En Somalia se produjo el último caso conocido de viruela natural, causado por Variola minor, una forma generalmente menos grave que la viruela mayor.

La diferencia entre ambos tipos es importante: el caso de Rahima Banu fue el último de la forma más grave, mientras que el de Ali Maow Maalin sería el último caso natural conocido de viruela en el mundo.


6. Ali Maow Maalin: el hombre que protagonizó 

el último caso natural


PPT - Presentación en PowerPoint de epidemiología en La Savitsky - ID:4243977   slideserve.com

Ali Maow Maalin era un joven somalí de 23 años que trabajaba como cocinero en un hospital de Merca, ciudad costera del sur de Somalia.

En octubre de 1977, dos pacientes con viruela fueron trasladados en un vehículo en el que también viajó Maalin. El contacto con aquellos enfermos fue el origen de su infección.

El 22 de octubre comenzó a presentar fiebre. En un primer momento, los profesionales sanitarios consideraron otras enfermedades, entre ellas la malaria y la varicela. La viruela era ya tan infrecuente que su reconocimiento clínico podía resultar difícil.

El equipo del programa de erradicación terminó identificando correctamente la enfermedad. El diagnóstico fue confirmado y Maalin quedó aislado para impedir que el virus se propagara.

El caso quedó registrado como el último de viruela adquirido naturalmente. La fecha del 26 de octubre de 1977 corresponde al comienzo de la erupción que permitió reconocer retrospectivamente el episodio como el último caso conocido de transmisión natural. La confirmación y el diagnóstico definitivo se produjeron días después.


Maalin se recuperó de la enfermedad. Su historia también tuvo una continuación significativa: años más tarde participó en las campañas de erradicación de la poliomielitis en Somalia. Falleció en 2013 a causa de la malaria.

Su caso puso de manifiesto una paradoja: incluso cuando una enfermedad está a punto de desaparecer, un solo contagio puede representar una amenaza importante. Por eso, los equipos sanitarios no dieron por terminada la tarea al descubrir el último caso, sino que continuaron investigando y vigilando.


7. ¿Por qué fue tan importante que no aparecieran 

nuevos casos?


La desaparición de un caso no demuestra, por sí sola, que una enfermedad haya sido erradicada. Podrían existir personas infectadas que todavía no hubieran desarrollado síntomas o brotes en lugares donde los sistemas sanitarios no pudieran detectarlos.

Por esa razón, después del episodio de Somalia se mantuvo una vigilancia intensiva.

Los equipos investigaron posibles casos sospechosos y examinaron la información procedente de Somalia y de los países vecinos. Los contactos identificados fueron localizados, vacunados o revacunados cuando correspondía y mantenidos bajo vigilancia. En el entorno del último caso se investigaron 211 contactos.


El paso del tiempo sin nuevos casos, junto con la investigación epidemiológica y la ausencia de evidencia de transmisión sostenida, permitió acumular pruebas de que el virus había dejado de circular naturalmente.

No se trataba simplemente de que las estadísticas mostraran una reducción de enfermos: se necesitaba demostrar que no quedaban cadenas de transmisión capaces de mantener la enfermedad.


8. La declaración oficial de erradicación en 1980


El triunfo de la ciencia: la increíble historia sobre la erradicación de la viruela - NFID   es.nfid.org


Aunque 1977 quedó asociado al último caso natural, la comunidad internacional necesitó casi tres años más para completar el proceso de verificación.

En diciembre de 1979, una comisión mundial de expertos concluyó que la viruela había sido erradicada. Posteriormente, la 33.ª Asamblea Mundial de la Salud respaldó esa conclusión.

El 8 de mayo de 1980, la OMS declaró oficialmente que el mundo estaba libre de viruela.


La declaración significaba que la transmisión natural había sido eliminada en todo el planeta. No era solamente una reducción de casos ni la desaparición temporal de brotes en determinados países: se había alcanzado la erradicación mundial de la enfermedad.

Conviene señalar una distinción histórica. En 1978 se produjo un episodio de viruela asociado a un accidente de laboratorio en Birmingham, Reino Unido, que causó una muerte. No fue una transmisión natural y no anuló la conclusión de que la circulación natural del virus había sido interrumpida.



9. ¿Por qué se considera el mayor triunfo

 de la vacunación?

La erradicación de la viruela es considerada uno de los logros más extraordinarios de la medicina preventiva por varias razones.

9.1. Se eliminó una enfermedad humana en todo el planeta.

Antes de este logro, las campañas sanitarias habían conseguido controlar o eliminar enfermedades en determinados territorios, pero no se había alcanzado la erradicación mundial de una enfermedad infecciosa humana de esta magnitud.

9.2. Se salvaron millones de vidas.

La viruela había causado una mortalidad enorme durante siglos. Su desaparición evitó nuevas infecciones, muertes, secuelas y epidemias futuras.

9.3. Se demostró el valor de la prevención.

En lugar de depender exclusivamente del tratamiento de las personas enfermas, el programa interrumpió la transmisión mediante la vacunación y medidas de salud pública.

9.4. Se fortalecieron los sistemas sanitarios.

La campaña desarrolló métodos de vigilancia, investigación de brotes, logística, capacitación y cooperación que influyeron en otros programas internacionales de control de enfermedades.

9.5. Se alcanzó un objetivo común entre países.

La erradicación exigió coordinación internacional durante años. La enfermedad no respetaba fronteras, por lo que ningún país podía garantizar por sí solo que no volvería a recibir casos procedentes de otros territorios.



10. Una fecha para recordar la ciencia, la cooperación

 y la prevención


El 26 de octubre recuerda un momento decisivo: la aparición del último caso natural conocido de una enfermedad que había acompañado a la humanidad durante milenios.

Su significado no se limita a la historia de una vacuna. También representa la importancia de la investigación científica, el trabajo de los profesionales sanitarios, la confianza en la prevención y la cooperación entre comunidades y países.

La experiencia de la viruela demuestra que la erradicación de una enfermedad requiere mucho más que un descubrimiento científico. Necesita vacunas eficaces, acceso a ellas, organización, vigilancia constante, información fiable y la voluntad de sostener un esfuerzo colectivo hasta alcanzar el objetivo.

Hoy, la viruela continúa siendo la única enfermedad infecciosa humana erradicada oficialmente en todo el mundo. Su desaparición demuestra que una amenaza sanitaria que durante siglos parecía inevitable pudo ser vencida mediante el conocimiento científico y la acción coordinada.


Cronología de un triunfo sanitario

1796

Nacimiento de la vacunación moderna

Edward Jenner desarrolla el procedimiento que marcaría un antes y un después en la prevención de la viruela.

1959

Primer programa mundial de la OMS

Se inicia un esfuerzo internacional para erradicar la enfermedad.

1967

Intensificación de la campaña

La OMS fortalece la vacunación, la vigilancia y la contención de brotes.

1975

Último caso natural de viruela mayor

Rahima Banu, en Bangladesh, contrae la forma más grave de la enfermedad.

1977

Último caso natural conocido

Ali Maow Maalin contrae viruela en Somalia. El 26 de octubre queda como fecha histórica del último caso natural.

1980

Erradicación mundial oficial

El 8 de mayo, la Asamblea Mundial de la Salud declara erradicada la viruela.


En síntesis: el 26 de octubre de 1977 simboliza la culminación de una lucha histórica contra la viruela; el 8 de mayo de 1980 representa su reconocimiento oficial como enfermedad erradicada. Ambas fechas recuerdan que la vacunación, acompañada de vigilancia científica y cooperación internacional, puede transformar radicalmente la salud de la humanidad.

 FUENTES PARA PROFUNDIZAR

Organización Mundial de la Salud: La viruela y su erradicación mundial.

Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC): Historia de la viruela y los últimos casos naturales.

CDC, Morbidity and Mortality Weekly Report: 25.º aniversario del último caso de viruela adquirida naturalmente.