El lema del Día
Internacional de la Paz de 2026, "Invierte en la paz, para todos, en todas
partes y todos los días", nos invita a todos a aportar nuestro granito de
arena en favor de la paz. Foto:ONU
El 21 de septiembre se celebra
el Día Internacional de la Paz, una fecha para fortalecer los ideales de paz y
en el que se pide todos los años un respeto de 24 horas de no violencia y el
alto el fuego.
ANTECEDENTES
HISTÓRICOS
La cronología de hechos que
llevó a tomar el 21 de septiembre como Día Internacional de la Paz es la
siguiente:
Durante las décadas anteriores
a la proclamación del Día Internacional de la Paz en 1981, el mundo vivió una
serie de eventos que agravaron las tensiones internacionales y configuraron un
ambiente de conflicto que motivó la búsqueda de un símbolo global para la paz.
Guerra Fría y División
del Mundo
Desde finales de la Segunda
Guerra Mundial (1945) comenzó la Guerra Fría, un enfrentamiento político,
ideológico, militar y económico entre dos grandes bloques: el liderado por
Estados Unidos y sus aliados en Europa Occidental, y el bloque soviético
liderado por la Unión Soviética. Esta división se consolidó con:
La frase de Winston Churchill
en 1946 sobre el "telón de acero" que dividía Europa.
La formación de alianzas
militares contrapuestas: la OTAN (1949) en el Oeste y el Pacto de Varsovia
(1955) en el Este.
El bloqueo de Berlín
(1948-1949), que cerró el acceso terrestre soviético a Berlín Occidental,
respondido por el puente aéreo aliado.
La construcción del Muro de
Berlín en 1961 como símbolo físico de la división.
Conflictos Armados
Subsidiarios
Aunque nunca se enfrentaron
directamente, Estados Unidos y la URSS sostuvieron conflictos indirectos o
guerras subsidiarias en diversas regiones del mundo:
La Guerra de Corea
(1950-1953), donde Corea del Norte apoyada por la URSS y China, y Corea del Sur
aliada con EE.UU., se enfrentaron en un conflicto brutal con gran intervención
internacional.
La Guerra de Vietnam
(1955-1975), un prolongado conflicto donde Estados Unidos apoyó a Vietnam del
Sur contra Vietnam del Norte comunista.
Otros conflictos regionales con
influencias de ambos bloques incluyeron la Guerra Civil Griega, la crisis de
Suez, la guerra indo-pakistaní, y la invasión soviética de Afganistán (1979).
Carrera Armamentística
y Amenaza Nuclear
Una de las características más
amenazantes de esta época fue la carrera armamentística nuclear, con pruebas y
desarrollo de bombas atómicas e hidroeléctricas por ambos bloques. La amenaza
constante de guerra nuclear era un factor perpetuo de tensión y miedo global.
Consecuencias y Clamor
por la Paz
Este escenario de
confrontaciones prolongadas, tensiones latentes y la amenaza de una guerra
nuclear masiva motivó a la comunidad internacional a buscar un compromiso
simbólico y práctico para fortalecer la paz, promover la cooperación y fomentar
la no violencia.
La ONU, involucrada desde su
creación en 1945 en la promoción de la paz y diálogo internacional, estableció
así en 1981 el Día Internacional de la Paz, como una herramienta para
sensibilizar sobre la necesidad urgente de vivir en paz, especialmente en un mundo
dividido y amenazado por la guerra constante.
El 30 de noviembre de 1981, la
Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó la Resolución 36/67, proclamando
el día de apertura de su período ordinario de sesiones en septiembre como Día
Internacional de la Paz. Se estableció con el objetivo de conmemorar y
fortalecer los ideales de paz entre todas las naciones y pueblos.
Inicialmente, el día se
celebraba en la apertura de la Asamblea General de la ONU, que ocurre en
septiembre, pero no se especificaba un día fijo exacto.
En 1999, la ONU adoptó la
Declaración y Programa de Acción sobre una Cultura de Paz, enfatizando que la
paz es un proceso dinámico que promueve diálogo y cooperación.
El 7 de septiembre de 2001, la
Asamblea General decidió formalmente que a partir del año 2002 se observaría el
Día Internacional de la Paz cada 21 de septiembre. La fecha quedó establecida
para ser un día de cese del fuego y no violencia a nivel mundial, invitando a
todas las naciones y pueblos a cesar hostilidades ese día.
Desde 1982, la fecha se viene
conmemorado anualmente, y la elección del 21 de septiembre coincide con el
inicio habitual del período ordinario de sesiones de la Asamblea General.
Este proceso refleja la
intención de la comunidad internacional de disponer de un día anual específico
para promover la paz, el diálogo y la no violencia, con énfasis en la
observancia de un alto el fuego durante esa jornada.
Lema 2026
«Invierte en la paz, para todos, en todas partes y todos
los días»
El 21 de septiembre de 2026, las Naciones Unidas
conmemoran el Día Internacional de la Paz bajo el lema «Invierte en la paz,
para todos, en todas partes y todos los días» —en inglés, Invest in
Peace: For Everyone, Everywhere, Every Day. La propuesta parte de una idea
fundamental: la paz no aparece espontáneamente ni se mantiene por sí sola;
necesita decisiones, recursos, relaciones de confianza y acciones constantes.
La ONU relaciona este lema con la necesidad de entender la
paz de una manera mucho más amplia que la simple ausencia de guerra. La paz
implica que las personas puedan vivir con seguridad, dignidad, oportunidades
y cooperación, y que las comunidades dispongan de condiciones que permitan
resolver sus diferencias sin recurrir a la violencia.
1. «Invierte en la paz»: la paz como una construcción y
no como un deseo
La palabra «invierte» constituye el núcleo del lema.
Tradicionalmente, cuando se habla de invertir se piensa en
dinero, recursos o bienes destinados a obtener un resultado futuro. El lema
utiliza este concepto de una manera mucho más amplia: invertir en paz
significa dedicar recursos, tiempo, capacidades, voluntad política y esfuerzo
humano a construir condiciones que permitan prevenir los conflictos y
fortalecer la convivencia.
La paz, desde esta perspectiva, no debe ser considerada
simplemente como el resultado que aparece después de una guerra o de una
crisis. Es necesario trabajar antes de que la violencia aparezca,
abordar las causas de los conflictos y fortalecer las instituciones y
comunidades capaces de resolver las diferencias mediante el diálogo.
La propia ONU señala que la paz requiere inversión en desarrollo
sostenible, salud, educación, nutrición y protección social, así como en
instituciones confiables, derechos humanos, diplomacia, diálogo, negociación y
mantenimiento de la paz.
Por eso, «invertir en la paz» puede significar:
- invertir
en educación;
- combatir
la pobreza y la exclusión;
- proteger
los derechos humanos;
- favorecer
el acceso a la salud;
- fortalecer
las instituciones;
- promover
el diálogo;
- prevenir
la violencia;
- apoyar
a las comunidades vulnerables;
- fomentar
la cooperación;
- escuchar
a quienes tienen opiniones diferentes;
- desarrollar
mecanismos para solucionar conflictos sin violencia.
La idea fundamental es que prevenir un conflicto también
es construir paz.
2. La paz no significa solamente ausencia de guerra
Uno de los aspectos más importantes del lema es que propone
ampliar nuestra comprensión de la palabra paz.
Una sociedad puede no estar atravesando una guerra y, sin
embargo, experimentar violencia, discriminación, exclusión, inseguridad,
intolerancia o profundas desigualdades.
Por eso, la ONU afirma expresamente que la paz es más que
la ausencia de guerra. Es una experiencia cotidiana relacionada con la
seguridad, la dignidad, las oportunidades y la cooperación.
Esta concepción permite hablar de diferentes dimensiones de
la paz:
Paz personal
Tiene relación con la capacidad de afrontar los conflictos
cotidianos mediante el diálogo y sin violencia.
Paz familiar
Supone relaciones basadas en el respeto, la escucha y la
resolución constructiva de las diferencias.
Paz escolar
Implica combatir el acoso, la discriminación y la exclusión,
y construir espacios donde todos puedan aprender y expresarse con seguridad.
Paz comunitaria
Se construye cuando vecinos, organizaciones e instituciones
cooperan para solucionar problemas comunes.
Paz social
Requiere sociedades donde las personas puedan participar,
ejercer sus derechos y tener oportunidades.
Paz internacional
Comprende la prevención y resolución de conflictos entre
Estados y la utilización de herramientas como la diplomacia, la negociación y
la mediación.
De esta manera, la paz mundial comienza también en
espacios aparentemente pequeños.
3. «Para todos»: una paz que debe ser inclusiva
La segunda parte del lema introduce una cuestión
fundamental: ¿para quién debe construirse la paz?
La respuesta es contundente: para todos.
Esto significa que la paz no debería beneficiar
exclusivamente a determinados grupos, regiones o sectores de una sociedad. Debe
incluir a todas las personas, independientemente de su origen, condición
social, edad, género, capacidades, cultura o circunstancias.
El concepto de inclusión es importante porque una paz que
deja fuera a determinados grupos puede resultar frágil. Cuando una parte de la
población siente que no es escuchada, que sus derechos no son respetados o que
carece de oportunidades, pueden mantenerse las condiciones que generan
tensiones y conflictos.
Por eso, el lema relaciona la paz con valores como:
igualdad + dignidad + derechos + participación +
inclusión.
La ONU destaca precisamente la necesidad de construir
comunidades inclusivas, garantizar que las voces sean escuchadas y proteger los
derechos y la dignidad de todas las personas.
4. «En todas partes»: la paz no puede limitarse a
determinados lugares
La expresión «en todas partes» amplía todavía más el
mensaje.
La paz no es responsabilidad exclusiva de los gobiernos, las
organizaciones internacionales o las zonas afectadas directamente por
conflictos armados.
La paz debe construirse:
- en
las grandes ciudades;
- en
los pequeños pueblos;
- en
los barrios;
- en
las escuelas;
- en
los lugares de trabajo;
- en
las familias;
- en
las comunidades;
- en
los espacios digitales;
- y
también mediante la cooperación entre países.
La ONU insiste en que la paz no se construye únicamente en
las salas de negociación o en las conferencias internacionales. También se
construye en las aulas, los barrios y los lugares donde las personas se
encuentran y dialogan.
Esta es una de las ideas más interesantes del lema: la
construcción de la paz se descentraliza.
No pertenece solamente a quienes ocupan cargos políticos o
participan en negociaciones internacionales. También pertenece a docentes,
estudiantes, familias, organizaciones sociales, voluntarios, comunidades y
ciudadanos.
5. «Todos los días»: la paz como una práctica permanente
La tercera expresión —«todos los días»— evita que el
Día Internacional de la Paz quede reducido a una celebración simbólica de una
sola jornada.
El 21 de septiembre puede servir para recordar la
importancia de la paz, pero el mensaje de 2026 sostiene que la paz debe
practicarse durante todo el año.
Esto transforma la celebración en una invitación a la acción
cotidiana.
Pequeñas decisiones pueden contribuir a una cultura de paz:
- escuchar
antes de responder;
- resolver
desacuerdos mediante el diálogo;
- rechazar
la violencia;
- ayudar
a quien lo necesita;
- respetar
las diferencias;
- combatir
la discriminación;
- defender
la dignidad de otras personas;
- participar
en actividades comunitarias;
- promover
información responsable;
- tender
puentes entre personas o grupos enfrentados.
La ONU denomina «arquitectos cotidianos de la paz» a
las personas que realizan estas acciones locales y contribuyen a crear
estabilidad y relaciones de confianza desde la base.
6. Los «arquitectos cotidianos de la paz»
Esta es probablemente una de las imágenes más poderosas
asociadas al lema de 2026.
La ONU propone imaginar la paz como una arquitectura.
Un edificio necesita muchos elementos: cimientos, columnas,
paredes, puertas y mantenimiento. De manera semejante, una paz duradera
necesita diferentes componentes:
diálogo → confianza → respeto → derechos → inclusión →
cooperación → oportunidades → justicia → instituciones sólidas.
Los «arquitectos cotidianos» son las personas que
contribuyen a construir esos elementos.
Pueden ser:
- docentes;
- estudiantes;
- jóvenes;
- voluntarios;
- mediadores;
- trabajadores
sociales;
- líderes
comunitarios;
- organizaciones
de la sociedad civil;
- defensores
de los derechos humanos;
- familias;
- autoridades
locales;
- personal
de mantenimiento de la paz;
- ciudadanos
que trabajan para acercar posiciones.
La ONU destaca precisamente el trabajo de voluntarios,
activistas, dirigentes de la sociedad civil, personal de mantenimiento de la
paz y otros constructores de paz que ayudan a superar divisiones y promover el
diálogo.
7. Invertir en paz también significa invertir en las
nuevas generaciones
El lema adquiere una especial importancia cuando se lo
relaciona con niños, adolescentes y jóvenes.
Una sociedad que quiere vivir pacíficamente en el futuro
necesita educar para la convivencia en el presente.
Esto supone desarrollar capacidades como:
- escuchar;
- argumentar
sin agredir;
- aceptar
diferencias;
- trabajar
en equipo;
- solucionar
conflictos;
- reconocer
prejuicios;
- respetar
los derechos de los demás;
- participar
responsablemente en la comunidad.
La educación, por tanto, no constituye solamente una
inversión económica o profesional: también puede convertirse en una inversión
en convivencia y prevención de conflictos.
La propia ONU incluye la educación entre las áreas
fundamentales en las que es necesario invertir para construir una paz
sostenible.
8. Invertir en paz significa también invertir en
desarrollo
Otro aspecto esencial es la relación entre paz y
desarrollo.
Las sociedades necesitan condiciones que permitan a las
personas desarrollar sus capacidades. Por eso, el mensaje de 2026 vincula la
paz con inversiones en:
- salud;
- educación;
- nutrición;
- protección
social;
- desarrollo
sostenible;
- derechos
humanos;
- instituciones
confiables.
Esto permite comprender que la construcción de paz no
consiste únicamente en detener enfrentamientos. También significa crear
condiciones sociales que permitan a las personas vivir con dignidad y
perspectivas de futuro.
Una comunidad con educación, oportunidades, servicios
básicos, participación y mecanismos eficaces para resolver conflictos dispone
de más herramientas para prevenir situaciones de violencia.
9. El diálogo como herramienta fundamental
El lema también coloca implícitamente al diálogo en
un lugar central.
Dialogar no significa necesariamente estar de acuerdo.
Significa aceptar que un conflicto puede abordarse mediante:
escuchar → comprender → argumentar → negociar → buscar
soluciones.
La ONU identifica entre las herramientas probadas para la
paz a la diplomacia, el diálogo, la negociación y el mantenimiento de la paz.
Por eso, una cultura de paz no exige que todas las personas
piensen igual.
Al contrario, supone aprender a convivir con las diferencias
sin convertirlas automáticamente en enemistad.
10. La paz necesita confianza
El lema también puede interpretarse como un llamado a invertir
en confianza.
La confianza es fundamental tanto en las relaciones
personales como en las instituciones y en las relaciones internacionales.
Cuando desaparece la confianza, resulta más difícil:
- dialogar;
- negociar;
- cooperar;
- cumplir
acuerdos;
- resolver
conflictos;
- aceptar
compromisos.
En la ceremonia de la Campana de la Paz de septiembre de
2026, el presidente de la Asamblea General de la ONU vinculó explícitamente la
inversión en paz con la construcción de confianza y con la cooperación multilateral.
Por eso, construir confianza también es construir paz.
11. La importancia de la prevención
Uno de los mensajes más profundos de «Invierte en la paz»
es que resulta preferible prevenir los conflictos antes de que se
transformen en violencia.
La prevención puede parecer menos visible que la respuesta
ante una crisis, pero tiene una importancia enorme.
Prevenir significa identificar tensiones, escuchar a las
comunidades, promover el diálogo, combatir la exclusión, fortalecer las
instituciones y buscar soluciones antes de que las diferencias se conviertan en
violencia.
En este sentido, invertir en paz es invertir en
prevención.
12. Paz y derechos humanos
No puede existir una paz verdaderamente sostenible si los
derechos y la dignidad de las personas no son respetados.
Por eso, el lema de 2026 está estrechamente relacionado con:
- dignidad
humana;
- igualdad;
- libertad;
- participación;
- inclusión;
- protección
de las personas;
- respeto
de los derechos humanos.
La ONU incluye explícitamente la protección de los derechos
humanos y la dignidad de todas las personas entre las formas de invertir en una
paz duradera.
La paz, por lo tanto, no debe entenderse simplemente como «que
no haya violencia», sino también como la construcción de condiciones en las
que las personas puedan vivir dignamente.
13. Una responsabilidad compartida
El lema distribuye la responsabilidad de construir la paz
entre distintos niveles.
Los gobiernos
Deben fortalecer las instituciones, proteger los derechos,
prevenir conflictos y utilizar mecanismos diplomáticos.
Las organizaciones internacionales
Pueden facilitar la cooperación, la mediación, la asistencia
y las operaciones de mantenimiento de la paz.
Las comunidades
Pueden construir confianza y solucionar problemas locales.
Las escuelas
Pueden educar para el diálogo y la convivencia.
Las familias
Pueden enseñar respeto y resolución pacífica de conflictos.
Cada persona
Puede contribuir mediante sus decisiones y relaciones
cotidianas.
Por eso, el mensaje no dice solamente «los gobiernos
deben invertir en la paz». Dice «invierte», utilizando una expresión
que interpela a todos.
14. El significado de «para todos, en todas partes y
todos los días» como unidad
Las tres expresiones finales funcionan juntas:
PARA TODOS
La paz debe ser inclusiva.
EN TODAS PARTES
Debe construirse tanto local como internacionalmente.
TODOS LOS DÍAS
No puede depender de una única celebración ni de acciones
ocasionales.
La estructura completa podría resumirse así:
La paz debe incluir a todas las personas, construirse en
todos los espacios y sostenerse mediante acciones permanentes.
Ese es el verdadero alcance del lema.
15. Del símbolo a la acción
El Día Internacional de la Paz fue establecido por la
Asamblea General de las Naciones Unidas en 1981. En 2001, la
Asamblea decidió designar esta jornada como un período de no violencia y
alto el fuego.
En 2026, el lema busca dar un paso más: no solamente
recordar la paz, sino invertir activamente en ella.
La ONU propone acciones sencillas como dedicar tiempo a
ayudar a otra persona, utilizar la propia voz para impulsar cambios positivos,
organizar círculos de paz y utilizar plataformas públicas para promover
historias de paz y esperanza.
Así, la celebración pasa de la reflexión a la participación.
16. Una interpretación global del lema
El lema «Invierte en la paz, para todos, en todas partes
y todos los días» puede entenderse como una invitación a cambiar nuestra
manera de pensar la paz.
No se trata únicamente de preguntarnos:
«¿Cómo terminamos una guerra?»
También debemos preguntarnos:
«¿Qué condiciones necesitamos construir para que la
violencia no vuelva a ser la respuesta?»
Y esas condiciones incluyen educación, oportunidades,
diálogo, derechos, inclusión, confianza, cooperación, instituciones eficaces y
participación.
Por eso, la paz no debe considerarse un producto terminado.
Es más apropiado imaginarla como una construcción permanente que necesita
cuidado, mantenimiento y renovación.
Conclusión
El lema del Día Internacional de la Paz 2026, «Invierte
en la paz, para todos, en todas partes y todos los días», presenta la paz
como una responsabilidad activa, colectiva y cotidiana.
Su palabra central, «invierte», nos recuerda que la
paz necesita recursos y decisiones. «Para todos» subraya la inclusión y
la igualdad. «En todas partes» señala que la paz debe construirse tanto
en el ámbito internacional como en los barrios, las escuelas y las familias. Y «todos
los días» convierte la paz en una práctica permanente, no en una
celebración de 24 horas.
El mensaje de 2026 puede resumirse en una idea fundamental:
La paz no se construye únicamente cuando estalla un
conflicto; se construye mucho antes, mediante todas aquellas acciones que
generan respeto, confianza, justicia, diálogo, oportunidades y cooperación.
En definitiva, invertir en la paz significa invertir en
las personas y en las condiciones que permiten que las sociedades puedan
convivir, desarrollarse y resolver sus diferencias sin violencia. La ONU
resume este enfoque destacando a los «arquitectos cotidianos de la paz»:
personas que, desde sus comunidades y mediante acciones grandes o pequeñas,
contribuyen a levantar los cimientos de una paz duradera.
Porque la paz mundial puede comenzar con algo tan
sencillo como una decisión cotidiana: escuchar en lugar de enfrentarse,
dialogar en lugar de dividirse, incluir en lugar de excluir y cooperar en lugar
de aislarse.
FUENTE
https://www.diainternacionalde.com/ficha/dia-internacional-paz
https://www.un.org/es/observances/international-day-peace
https://www.calendarr.com/mexico/dia-internacional-de-la-paz/
