El Día Internacional de las Familias se celebra el 15 de mayo de cada año para crear conciencia sobre el papel fundamental de las familias en la educación de los hijos desde la primera infancia, y las oportunidades de aprendizaje permanente que existen para los niños y las niñas y los jóvenes.
A pesar de que el concepto de familia se ha transformado en las últimas décadas, evolucionando de acuerdo a las tendencias mundiales y los cambios demográficos, las Naciones Unidas consideran que la familia constituye la unidad básica de la sociedad.
En este contexto, el Día
Internacional de las Familias nos da la oportunidad de reconocer, identificar y
analizar cuestiones sociales, económicas y demográficas que afectan a su
desarrollo y evolución.
Por este motivo, para celebrar
este día se organizan actividades, tales como talleres, conferencias, programas
de radio y televisión, entre otros, con el objetivo de fomentar y favorecer el
mantenimiento y la mejora de la unidad familiar.
LEMA
2026
Las políticas orientadas a la familia pueden acelerar el progreso social, ya que las prestaciones familiares y por hijos ayudan a estabilizar la situación de los hogares en los momentos de mayor vulnerabilidad. -Foto: © Banco Asiático de Desarrollo
El Día Internacional de las Familias, celebrado cada 15 de
mayo por la Organización de las Naciones Unidas, tiene como lema en 2026: “Las
familias, las desigualdades y el bienestar infantil”.
Este tema pone el foco en una realidad cada vez más visible:
las condiciones económicas y sociales de las familias influyen directamente en
la vida y el futuro de los niños y niñas.
El lema invita a reflexionar sobre cómo las desigualdades
afectan a millones de hogares en el mundo. Muchas familias enfrentan
dificultades relacionadas con ingresos insuficientes, desempleo, acceso
limitado a la salud, educación de baja calidad, falta de vivienda adecuada o
escasos servicios de cuidado infantil. Estas carencias generan impactos
profundos en el desarrollo físico, emocional y educativo de la infancia.
La ONU destaca que los niños que crecen en contextos de
pobreza o exclusión tienen mayores riesgos de sufrir problemas de salud,
abandono escolar, malnutrición y falta de oportunidades futuras.
Además, las desigualdades pueden agravarse por factores como
el género, la discapacidad, el origen étnico
o la situación migratoria.
Las desigualdades que afectan a millones de familias en el
mundo no son únicamente económicas. Se manifiestan en múltiples dimensiones de
la vida cotidiana y tienen consecuencias directas sobre el desarrollo integral
de los niños, niñas y adolescentes. El lema del Día Internacional de las
Familias 2026 subraya precisamente que el bienestar infantil depende en gran
medida de las condiciones en que viven las familias.
1. Desigualdad económica
Es una de las más visibles. Muchas familias viven con
ingresos insuficientes para cubrir necesidades básicas como alimentación,
vivienda, vestimenta, transporte o acceso a servicios esenciales.
¿Cómo repercute en el bienestar infantil?
- Malnutrición
o inseguridad alimentaria.
- Estrés
familiar y conflictos derivados de la precariedad.
- Dificultad
para acceder a materiales escolares, tecnología o actividades recreativas.
- Mayor
riesgo de trabajo infantil y abandono escolar.
- Problemas
de salud física y mental.
Los niños que crecen en pobreza suelen tener menos
oportunidades de desarrollo y mayores dificultades para romper el círculo de
exclusión social.
2. Desigualdad en el acceso a la educación
En muchos países, la calidad educativa depende del nivel
económico o del lugar donde vive la familia. Las diferencias entre zonas
urbanas y rurales son especialmente marcadas.
Impactos en la infancia
- Escuelas
con menos recursos y docentes insuficientes.
- Brecha
digital y falta de acceso a internet.
- Menor
desarrollo de habilidades y oportunidades futuras.
- Repetición
escolar y deserción educativa.
- Baja
autoestima y exclusión social.
3. Desigualdad en el acceso a la salud
Millones de familias no pueden acceder a controles médicos,
vacunas, tratamientos o atención psicológica adecuada.
Consecuencias para los niños
- Mayor
mortalidad infantil.
- Enfermedades
prevenibles sin tratamiento.
- Problemas
de desarrollo físico y cognitivo.
- Trastornos
emocionales no atendidos.
- Dificultades
para el aprendizaje por problemas de salud.
La falta de atención temprana afecta profundamente el
crecimiento y la calidad de vida infantil.
4. Desigualdad de género dentro de las familias
Las mujeres suelen asumir mayor carga de cuidados y tareas
domésticas, muchas veces sin apoyo ni reconocimiento económico.
Efectos en el bienestar infantil
- Sobrecarga
y estrés en madres cuidadoras.
- Menor
tiempo de calidad para acompañar a los hijos.
- Reproducción
de estereotipos y violencia de género.
- Niñas
con menos oportunidades educativas en algunos contextos.
Cuando las mujeres no tienen igualdad de oportunidades, toda
la dinámica familiar se ve afectada.
5. Desigualdad territorial y habitacional
Las familias que viven en asentamientos precarios, zonas
rurales aisladas o regiones afectadas por conflictos y desastres enfrentan
condiciones mucho más difíciles.
Repercusiones en la infancia
- Viviendas
inseguras o hacinamiento.
- Falta
de agua potable y saneamiento.
- Exposición
a violencia y contaminación.
- Menor
acceso a espacios de juego y recreación.
- Inseguridad
y estrés permanente.
El entorno físico influye directamente en la salud y
estabilidad emocional de los niños.
6. Desigualdad por origen étnico, migración o
discapacidad
Muchas familias sufren discriminación por pertenecer a
minorías étnicas, ser migrantes o tener integrantes con discapacidad.
Consecuencias para niños y adolescentes
- Exclusión
social y bullying.
- Barreras
para acceder a educación y salud.
- Menor
participación comunitaria.
- Problemas
de identidad y autoestima.
- Vulneración
de derechos fundamentales.
La discriminación limita las posibilidades de integración y
desarrollo pleno.
CÓMO AFECTAN EMOCIONALMENTE ESTAS DESIGUALDADES
Además de las carencias materiales, las desigualdades
generan efectos emocionales importantes:
- ansiedad;
- miedo
e inseguridad;
- estrés
tóxico;
- depresión
infantil;
- dificultades
para relacionarse;
- baja
confianza en el futuro.
Los niños necesitan estabilidad, afecto y protección para
desarrollarse adecuadamente. Cuando las familias viven bajo presión constante,
el bienestar emocional infantil también se deteriora.
La importancia de fortalecer a las familias
Por eso, el lema de 2026 no solo denuncia un problema, sino
que también propone soluciones.
Propone comprender que proteger a la infancia implica apoyar
a las familias mediante:
- empleo
digno;
- políticas
de protección social;
- acceso
universal a salud y educación;
- licencias
parentales;
- viviendas
adecuadas;
- sistemas
de cuidado infantil;
- igualdad
de oportunidades.
Invertir en las familias no solo mejora la vida de los niños
hoy, sino que contribuye a construir sociedades más equitativas y humanas en el
futuro.
Estas medidas ayudan a reducir la pobreza infantil,
favorecen la igualdad de oportunidades y fortalecen el bienestar familiar.
Antecedentes
En la década de los ochenta,
las Naciones Unidas comenzaron a centrarse en temas relacionados con la
familia.
En 1983, siguiendo las
recomendaciones del Consejo Económico y Social, la Comisión de Desarrollo
Social, a través de su resolución 1983/23 sobre la función de la familia en el
proceso de desarrollo, pidió al Secretario General que promoviera "entre
los encargados de adoptar decisiones y el público una mayor conciencia de los
problemas y las necesidades de la familia, así como de las formas eficaces de
satisfacer dichas necesidades".
Más tarde el Consejo, en su
resolución 1985/29, pidió a la Asamblea General que considerara la posibilidad
de incluir en su programa provisional para el cuadragésimo primero periodo de
sesiones el tema titulado "Las familias en el proceso de desarrollo",
con la idea de pedir al Secretario General que iniciase un proceso para crear
conciencia sobre este asunto entre los gobiernos, las organizaciones
intergubernamentales y no gubernamentales, y la opinión pública.
A continuación, atendiendo a
las recomendaciones de la Comisión de Desarrollo Social formulada en su
trigésimo periodo de sesiones, la Asamblea invitó a los Estados Miembros a que
manifestaran su parecer acerca de la posible proclamación de un año
internacional de la familia y formulasen observaciones y propuestas al
respecto.
El Consejo también pidió al
Secretario General que presentara ante la Asamblea en su cuadragésimo tercer
periodo de sesiones un informe general, basado en las observaciones y
propuestas de los Estados Miembros, sobre la proclamación del año y otras
medidas para mejorar la situación y el bienestar de las familias e intensificar
la cooperación internacional como parte de los esfuerzos mundiales para
favorecer el progreso y desarrollo en lo social.
Finalmente, en su resolución 44/82 el 9 de diciembre de 1989, la Asamblea General proclamó el Año Internacional de la Familia.
Más tarde, en 1993, con la resolución A/RES/47/237, decidió celebrar el Día Internacional de la Familia cada 15 de mayo, con el fin de dar a conocer la cuestiones relativas a las familias y reflexionar acerca de cómo les afectan los procesos sociales, económicos y demográficos.
El 25 de septiembre de 2015,
los 193 Estados Miembros adoptaron por unanimidad los Objetivos de Desarrollo
Sostenible, un conjunto de 17 objetivos dirigidos a erradicar la pobreza, la
discriminación, los abusos y las muertes prevenibles, abordar la destrucción
del medio ambiente e iniciar una era de desarrollo para todos los habitantes
del planeta.
Las familias y las políticas
que se ocupan de las cuestiones que les afectan son claves para la consecución
de muchos de estos objetivos.
Las políticas de familia y la Cumbre sobre Desarrollo
Social
La Segunda Cumbre Mundial para
el Desarrollo Social en Doha (Qatar), del 4 al 6 de noviembre de 2025, servirá
para reforzar el compromiso de erradicar la pobreza, lograr el trabajo decente
y la inclusión social.
La Cumbre se basa en la
Declaración de Copenhague de 1995, en la que la familia se reconoce como el
cimiento de la sociedad y se subraya la necesidad de un equilibrio entre
trabajo y familia, además de la igualdad en los hogares.
La celebración de este 2025
subraya la importancia de integrar políticas centradas en la familia en las
agendas nacionales de desarrollo para hacer frente a megatendencias como la
transformación tecnológica, los cambios demográficos, la urbanización, la
migración y el cambio climático.
Expertos de la ONU, académicos
y representantes de la sociedad civil se reunirán el 15 de mayo en la sede de
las Naciones Unidas para conmemorar el Día Internacional de la Familias. La
jornada se centrará en las políticas para el desarrollo sostenible, en
preparación de la Segunda Cumbre Mundial para el Desarrollo Social.
¿Sabías que...?
- Las
granjas familiares representan alrededor del 80% de las explotaciones
agrícolas de todo el mundo y desempeñan un papel vital en la seguridad
alimentaria, el empleo rural y la sostenibilidad de los ecosistemas,
especialmente en los países en desarrollo.
- En
2030, casi el 12 % de la población mundial tendrá 65 años o más. En 2050,
la longevidad media mundial rondará los 77,2 años.
- Las
familias con bajos ingresos de los países en desarrollo son las más
afectadas por el cambio climático porque dependen de los recursos
naturales y de unas infraestructuras deficientes, lo que les impide hacer
frente a los fenómenos meteorológicos extremos.
- Las
familias pueden reducir su huella de carbono adoptando hábitos respetuosos
con el medio ambiente, como ahorrar energía, reducir los residuos y comer
menos carne y lácteos, lo que podría reducir las emisiones relacionadas
con la alimentación hasta en un 73%.
La familia surgió como una forma de organización social necesaria
para la supervivencia humana. Desde los primeros grupos prehistóricos, las
personas comprendieron que vivir en comunidad ofrecía mayores posibilidades de
protección, alimentación y cuidado de las crías. A diferencia de muchas
especies animales, los seres humanos nacen con una gran dependencia y necesitan
años de atención para desarrollarse; por eso, la cooperación entre adultos fue
fundamental desde el inicio de la humanidad.
Los primeros grupos humanos
En la prehistoria, los seres humanos vivían en pequeños
grupos nómadas dedicados a la caza y la recolección. No existía todavía la
familia tal como la conocemos hoy, sino formas comunitarias de convivencia
donde el cuidado de los niños y la obtención de alimentos eran
responsabilidades compartidas.
Con el tiempo comenzaron a establecerse vínculos más
estables entre parejas, madres, padres, hijos y otros parientes. Estas
relaciones permitían:
- proteger
mejor a los niños;
- repartir
tareas;
- transmitir
conocimientos;
- garantizar
la supervivencia del grupo.
La familia fue entonces una respuesta natural a necesidades
biológicas, afectivas y sociales.
El papel de la
maternidad y la crianza
Uno de los factores más importantes en el origen de la
familia fue la crianza prolongada de los hijos. Los niños humanos necesitan
muchos años para aprender a caminar, hablar, alimentarse y desenvolverse
socialmente.
Esto favoreció:
- la
cooperación entre adultos;
- el
desarrollo del afecto y los vínculos emocionales;
- la
creación de normas de convivencia;
- el
surgimiento de responsabilidades compartidas.
Muchos antropólogos consideran que la familia apareció
primero como una unidad de cuidado y protección.
La revolución
agrícola y el cambio familiar
Hace aproximadamente 10.000 años, con el desarrollo de la
agricultura y el sedentarismo, las familias comenzaron a transformarse
profundamente.
Las personas dejaron de ser nómadas y empezaron a:
- vivir
en aldeas;
- cultivar
tierras;
- criar
animales;
- acumular
bienes y propiedades.
Esto fortaleció estructuras familiares más organizadas y
permanentes. La herencia, el parentesco y la transmisión de tierras hicieron
que la familia adquiriera también una función económica y social.
La familia en las civilizaciones antiguas
En civilizaciones como Egipto, Grecia y Roma, la familia se
convirtió en la base de la sociedad.
Generalmente:
- el
padre tenía autoridad sobre el hogar;
- los
hijos heredaban el apellido y los bienes;
- la
familia transmitía valores, religión y cultura.
Sin embargo, las formas familiares variaban mucho según la época y la cultura.

La familia a través del tiempo
A lo largo de la historia, la familia fue cambiando:
- familias
extensas con abuelos, tíos y primos;
- familias
patriarcales;
- familias
nucleares (padres e hijos);
- familias
monoparentales;
- familias
ensambladas;
- familias
adoptivas;
- familias
homoparentales.
Esto demuestra que la familia no es una estructura única ni
fija, sino una institución social dinámica que evoluciona con la humanidad.

¿Por qué la familia sigue siendo importante?
Aunque las sociedades modernas cambiaron mucho, la familia
continúa siendo el primer espacio donde las personas:
- aprenden
valores;
- desarrollan
afectos;
- construyen
identidad;
- reciben
protección y cuidado;
- aprenden
a convivir con otros.
Por eso, organismos como la Organización de las Naciones
Unidas consideran a la familia como el núcleo fundamental de la sociedad y
destacan su papel esencial en el bienestar infantil y social.
https://www.un.org/es/observances/international-day-of-families
https://instituciones.gtm.sld.cu/dps/2023/05/15/15-de-mayo-dia-internacional-de-las-familias/
https://www.derecho.uba.ar/noticias/2024/feliz-dia-internacional-de-las-familias
https://www.ssvpglobal.org/el-15-de-mayo-celebramos-el-dia-internacional-de-las-familias/
https://www.aldeasinfantiles.org.uy/noticias/dia-internacional-de-las-familias-1
https://es.wikipedia.org/wiki/D%C3%ADa_Internacional_de_las_Familias
https://www.diainternacionalde.com/ficha/dia-internacional-familias














