Blog de Arinda

OBJETIVO :En este Blog vas a encontrar mis producciones en pintura y escultura. Además, material recopilado a través de mi trabajo como maestra, directora e inspectora, que puede ser de interés para docentes y estudiantes magisteriales .

lunes, 24 de enero de 2011

24 DE ENERO DE 1933 NACÍA EL ESCULTOR DE LA CHATARRA

HUGO NANTES
Hugo Nantes nació en San José de Mayo,capital del departamento de San José, Uruguay, el 24 de enero de 1933.
Sus estudios de pintura los realizó en el Museo Departamental de San José, con Dumas Oroño y Edgardo Ribeiro.
También recibió cursos de grabado en la Escuela Nacional de Bellas Artes con el grabador Adolfo Pastor.
Autorretrato
En el año 1963 ganó la beca Anual de Jóvenes de la Comisión Nacional de Bellas Artes en usufructo de la cual viajó a Europa (Italia, España, Francia, Bélgica, Holanda y Portugal). 
Luego amplió su conocimientos en viajes de estudio por Argentina, Brasil, Bolivia, Perú, Chile. 
En el año 1983 viajó a Egipto, Grecia y nuevamente Europa. 

Garage-depósito del pintor y escultor Hugo Nantes en San José.


Punta del Diablo

Playa

1895 Doña Albina en la cama, 1963

 Puerto

Puerto

Grúa

El gusto es suyo

Trabajador prolífico e incansable,  desarrolló una labor docente en el Museo Departamental e Instituto Normal de San José y en Enseñanza Secundaria,
sin que esto le impidiera  realizar más de 300 exposiciones individuales y crear un sinnúmero de obras a lo largo de su vida. 
 HUGO NANTES
“ABSTRACTO”
Técnica mixta sobre fibra -39 x 49 cm.
Obtuvo numerosas distinciones por sus obras pictóricas, siguiendo la tradición paisajística y anecdótica, aunque serán  sus esculturas que le darán notoriedad y el reconocimiento de la crítica.
La década del 70 fue muy productiva en esculturas, creando una serie llamada Esperpentos en Galería del Notariado.
 HUGO NANTES (1933)
“ABSTRACTO”
Técnica mixta sobre fibra de vidrio 44 x 54 cm.

En el año 1977, siguió produciendo nuevas obras.
En 1978, crea Chatarras, que es ubicada en la Alianza Cultural Uruguay-Estados Unidos.
Participa en las bienales de San Pablo, Venecia, París.
Los jugadores de Truco, una de sus obras más famosas.
(foto Presidencia de la República)
Para la realización de la mayor parte de sus esculturas, aquellas que lo definen y han sido más elogiadas tanto en nuestro país como fuera de fronteras, Nantes ha utilizado preferentemente materiales en desuso, fibra de vidrio, telas de variadas tramas, plásticos de diferente composición molecular, alambre de distintos elementos y calibres, así como madera en múltiples estados de conservación, materiales con los cuales expuso su particular mirada sobre la existencia humana, la vida y el universo.
Museo de San José: Margot Martínez, Dante Cola, Hugo Nantes, Mario Fraga, César Bernasconi, Ema "Negrita" Delgado.


 Sobre su obra dice Jorge Abbondanza en una nota en El País de Montevideo, Miércoles 11 de Marzo de 2009
"Hombre de ojo penetrante en las relaciones cotidianas, traspuso ese rasgo personal a toda su producción escultórica, pero agregó a ello las conmociones que le provocaba el tambaleante período de la vida uruguaya en que comenzó a frecuentar intensamente la escultura. Lo hizo con la unidad, la fuerza, el impulso formal y la originalidad de los verdaderos creadores, cuya obra se identifica por tratar en profundidad lo que más los conmueve o las cosas que los rodean. Y como Nantes conocía hondamente la naturaleza humana, su mano la recorría (al trabajar sobre el yeso, la chapa, la fibra o la madera) acentuándole los huecos del sufrimiento, marcándole los filos del desamparo, resaltando las protuberancias del ridículo o ampliando los volúmenes de la vanidad.
Lo primero que impresiona en el resultado que obtenía es su portentosa expresividad. Las figuras de Nantes se alzan, negras y desgarbadas como fantasmas, parientas de las tallas africanas pero también de las moles de Rodin, con un empuje vital paralizado por el golpe del artista en el punto exacto donde el gesto facial, la inclinación de la cabeza, el ademán del brazo o la actitud del cuerpo alcanzan una marca imperiosa de comunicatividad. Contemplando esas obras, cabía imaginar a un Nantes apremiado por la urgencia de atrapar ese gesto mientras sus manos impacientes modelaban, doblaban, ataban y torcían los materiales, en una búsqueda acelerada por el instinto infalible de los dedos.
Con toda seguridad, al comenzar a trabajar tenía una idea global del resultado, pero también se le podía cruzar lo imprevisible, a causa del rendimiento inesperado de un material, de la azarosa presión de las manos o del efecto de la luz sobre el objeto, hasta desembocar en cambios o transformaciones que explican en parte el asombroso vigor de sus siluetas humanas. Esas mujeres nocturnas de semblante erosionado, sobre el cual llueve una ocasional policromía (como si el descuido del color formara parte de los desgastes de la edad) o esos viejos de mejillas chupadas, cuencas hundidas y boca que parece abrirse para el clamor, integran el desfile que nos quiso legar Nantes: el que nos obliga a mirarnos en el menos favorable de los espejos, que también es el más veraz y más perforador.
La fealdad es allí una referencia y el espanto que deriva de ella es un reflejo de otros terrores, de la misma manera en que la mortificación de esos cuerpos atravesados por chapas, alambres y clavos no es sólo un tormento físico. En la anticipación cadavérica de sus criaturas, Nantes instalaba la visión personal de una realidad cuya descomposición se vuelve allí carnal. Por detrás de esas efigies desairadas, pinchadas por los estiletazos de un humor atroz y detrás de la capacidad provocativa que semejante lenguaje logra sobre el contemplador, yace cierta piedad, una suerte de solidaridad en negativo, la ferocidad de un amor al prójimo que se revela en lo deplorable para sobrecoger y de esa forma despabilar a quien mira, como podía hacerlo Goya un siglo y medio antes. Y como Nantes recurría a la deliberada falta de nobleza de materiales de desecho, esos restos y desperdicios eran también un comentario sarcástico, de doble fondo, un campo expresivo en el cual este escultor tuvo además la grandeza que puede acompañar a los solitarios."

OBRAS
 
Parte de sus obras escultóricas, figuras de grandes proporciones, ha quedado incorporada al paisaje cotidiano y se puede ver  en parques y edificios.
Entre ellas se destacan el monumento ubicado en la Plaza Armenia de Montevideo y en una gran variedad de edificios públicos y privados, entre ellos la sede actual de la Presidencia de la República (Edificio Libertad), el Hospital Maciel, la recuperada empresa de neumáticos Funsa, el Panteón de la Caja Notarial, el Parque Deportivo Camunda Gil de su ciudad natal de San José.
Varios museos, entre ellos el Museo Nacional de Artes Visuales, el Museo Municipal de Bellas Artes, el Museo de San José y el de Maldonado ofrecen muestras permanentes de su amplia obra. 
Bichicome

Gorda de Trenzas

Composición- Escultura, Técnica Mixta, 56 x 60cm

DISTINCIONES

Nantes firmando autógrafos en la mesa de sus "Jugadores de Truco"


Homenaje. Nantes (al centro), en diciembre de 2007 en el Edificio Libertad, rodeado por Jorge Vázquez y Miguel Angel Toma.
 
Hugo Nantes fue reconocido con numerosos premios y distinciones en diversos salones del interior de nuestro país, así como en salones nacionales y municipales.
Entre los más destacados  recordamos.
1963-  Gran Premio Medalla de Oro XXVII Salón Nacional
1965 -Primer Premio Medalla de Oro Vigésimo noveno Salón.
1998 - Recibió asimismo el Premio Figari del Banco Central.
La Junta Departamental en representación de todo el pueblo de San José  homenajeando a Hugo Nantes colocó una placa en su memoria en la Estela de los Forjadores de la Cultura en Plaza Zorrilla.

Hugo Nantes falleció el 10 de marzo del 2009 a los 77 años. Estaba internado en la Asociación Médica tras varias intervenciones, después de sufrir una lesión cerebral más de un año atrás. 
Fuente
Wikipedia
http://www.larepublica.com.uy
Fotos tomadas de Internet