Blog de Arinda

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miércoles, 20 de mayo de 2026

El 20 DE MAYO DE 1851 NACÍA EMILE BERLINER- BIOGRAFÍA

 

Emil Berliner: El creador

 del sonido grabado




Emile Berliner (en inglés; su verdadero nombre en alemán era Emil Berliner), nació el 20 de mayo de 1851 en Hanover, Alemania.

Fue un inventor germano-estadounidense, de origen judío, entre cuyos logros se pueden citar la invención del transmisor telefónico, el gramófono, de los discos de vinilo así como del precursor del micrófono.

También dedicó gran parte de su fortuna en ayudar a reducir la mortalidad infantil.

 Fundó la compañía Berliner Gramophone, la Gramophone Company, la Deutsche Grammophon y la Berliner Gram-o-phone Company of Canada.

Los padres de Emil Berliner fueron Samuel Berliner y Sarah Friedman Berliner. 

Samuel Berliner, nacido en Hannover en 1813 y fallecido en 1872 en la misma ciudad, era comerciante y también un erudito talmúdico. 

Su madre, Sarah Friedman, nacida en 1826 y fallecida en 1903, era una música aficionada. De ambos padres, Emil y sus hermanos heredaron un fuerte sentido de integridad y orgullo por el logro personal

Emil fue el cuarto de trece hermanos.

Las penurias económicas familiares hicieron que Emil Berliner se viera obligada a ayudar económicamente a su padre, lo que limitó su escolaridad formal, pero aún así completó una formación práctica en comercio.

Su primer trabajo remunerado fue como pintor, para más tarde, en el año 1867, a los 16 años, entrar como oficinista en un almacén de alimentación, si bien su verdadero pasatiempo era la invención.

El  año  1869  fue  decisivo  para él, pues las tropas prusianas tomaron  Hannover  e  instalaron  un  régimen  de  represión contra las familias judías. Además,  Emil debía incorporarse al servicio militar. 

En estas circunstancias, un amigo de su padre, residente en Washington, le ofreció un puesto de trabajo en una fábrica que poseía en Estados Unidos. 

La familia reunió el dinero necesario para su viaje y en 1870 partió hacia Norteamérica con apenas 19 años.

Emigró a los Estados Unidos en 1870 y como millones de hombres y mujeres trabajaron para sobrevivir, completar su educación y acceder a una vida mejor.

En esa época había varios inventores experimentando con la conversión del sonido en impulsos eléctricos que pudiesen ser épocas transmitidas sobre hilos; Berliner experimentó también con la transmisión eléctrica del sonido. 

Cuando avanzó en sus investigaciones se le otorgó una posición de asistente del doctor Constantine Fahlberg en su prestigioso laboratorio químico en Washington D. C. a la vez que trabajaba en la tienda del amigo de su padre, combinando empleos manuales con experimentación en transmisión eléctrica del sonido y otros temas técnicos.

El laboratorio de Fahlberg estaba vinculado a la Johns Hopkins University (Baltimore), centro muy prestigioso de investigación química.

 Emil abandonó Washington para instalarse en Nueva York con la idea de encontrar un trabajo.

Vivió de trabajos temporales y precarios: vendió pegamento, pintó casas, dio clases de alemán  y realizó otras tareas manuales para “llegar a fin de mes”, mientras intentaba integrarse en el mercado laboral estadounidense.

A pesar de los aprietos económicos, encontró dinero y tiempo para tomar clases de música, estudios que fueron sin duda la raíz de su interés por la acústica. Su exacerbado afán de conocimiento le llevó a matricularse en cursos de estudios nocturnos de física en el Cooper Union Institute, lo que marca su interés por la ciencia y la tecnología, aunque su paso por Nueva York fue más bien una etapa de transición y no de consolidación profesional.

Tras unos años en Nueva York, donde trabajó en empleos temporales y en laboratorio, Berliner se trasladó a Milwaukee hacia finales de los años 1870 o principios de 1880

Emil Berliner no se trasladó a Milwaukee por un proyecto claro de largo plazo, sino más bien como una etapa de búsqueda de oportunidades laborales tras la experiencia neoyorquina, y su estadía allí fue breve porque no logró consolidar su trabajo y volvió a Washington, donde ya tenía contactos y condiciones más favorables.

Esta segunda etapa en Washington lo ubica nuevamente en el sector comercial y comercial técnico, combinando empleos de vendedor/encargado con experimentación en telefonía y electricidad, lo que le permite, poco después, desarrollar su microteléfono y entrar en el mundo de la telefonía más formal.

Inventó dos mecanismos eléctricos que reproducían el sonido de manera más auténtica que los que existentes en ese momento y lo hacían transmisible en la distancia.

En el año 1877 Berliner se trasladó a Boston, donde la compañía Bell Telephone compró su invento de un transmisor mejorado y lo contrató como investigador, permaneciendo allí unos seis años..

 

Tras esa contratación, trabajó para Bell hasta 1883, año en que dejó la empresa y regresó a Washington D. C. para establecerse como investigador independiente.

En 1877 Berliner también creó los prototipos del micrófono y el transformador, los dos mecanismos básicos para la comunicación electrónica, además de construir un micrófono de transmisor de carbono y un transmisor de diagrama de hierro.

En esa época, el micrófono tenía el problema de la pérdida de fuerza de la corriente eléctrica en la distancia; Berliner logró solucionar el problema añadiéndole una bobina de inducción al transmisor con corriente continua; era la primera vez que se utilizaba una bobina de este tipo (transformador de forma ondulatoria).

Estos dos inventos fueron aplicados a la transmisión electrónica del sonido, hecho que transformó el teléfono de Reiss y el de Antonio Meucci en meras curiosidades científicas, al tiempo que dio el impulso definitivo al aparato inventado por Alexander Graham Bell.

 Por esta razón, se puede decir que Berliner fue el inventor del teléfono tal como ahora lo conocemos

La  patente sobre el transformador le fue otorgada en enero de 1878.

Berliner, conociendo que sus inventos podían hacer posible la telefonía, ofreció vender el uso de los mismos a la filial de la Bell Company en Nueva York, negoció que logró concretar en septiembre de 1878 por 50.000 dólares, y en el que también iba incluido un puesto de ingeniero jefe en la compañía.

La lucha por la paternidad del invento con la Western Union fue enconada, pero los tribunales norteamericanos dictaron que el inventor de ese nuevo tipo de telefonía era Berliner.

En 1881 volvió a Alemania y, junto a su hermano Joseph, fundó la Telephon-Fabrik Berliner, con ramas en Viena, Berlín, Budapest, Londres y París.

Tras su paso por su país natal, regresó a Washington en 1883, donde resumió sus investigaciones independientes sobre la reproducción mecánica del sonido. Berliner no se basó en copias de los inventos de la época, sino que resolvió los defectos de aquellos creando nuevos materiales de reproducción.

Con su primer fonógrafo

Otra gran aportación suya fue el perfeccionamiento del fonógrafo. Como en los anteriores casos, era una forma más evolucionada de las investigaciones de otros inventores como Edison, que había patentado el primer fonógrafo en 1877.

Berliner apostó por el disco de plato, ya que era más fácil de imprimir y de más preciso corte que los cilindros, el sistema habitual. Buscaba, ante todo, materiales más duraderos y ligeros, razón por la que, con la invención de los discos, la reproducción del sonido tomaba una gran potencialidad comercial.

También experimentó con una forma de incisión del sonido lateral más que vertical, en la que las líneas sustituyeron a los puntos. A esta máquina tocadiscos la llamó gramófono, con un sistema de aguja que sería hegemónico hasta finales de siglo XX.

Berliner obtuvo la ciudadanía estadounidense en 1881, sin fijar un durante su estancia en Boston, donde trabajaba para la compañía de teléfonos Bell desde 1877.

En esa época ya llevaba una década en Estados Unidos, había pasado por Nueva York y Washington, y se estaba consolidando como inventor y técnico, por lo que la naturalización formaliza su integración en el país.

Convertirse en ciudadano estadounidense en 1881 le abrió espacio para regresar más tarde a Washington D. C. como investigador e inventor independiente, sin las limitaciones típicas de la residencia extranjera, y le permitió desarrollar allí tanto su labor tecnológica como su compromiso con causas sociales y de salud pública.

Ese mismo año se casa con Cora Adler, de origen alemán, como parte de un momento de estabilidad personal y profesional tras años de trabajo precario.

De su unión con Cora Adler nacieron varios hijos, y Berliner vivió junto a ella hasta su muerte en 1929.

El hogar de Emile Berliner en 1458 Columbia Road en Washington de 1884 a 1924. Berliner inventó el gramófono y los discos de corte lateral en este casa. La casa era también la sede desde la que Berliner realizó sus campañas por la salud pública, por los derechos de las mujeres, y desarrolló innovaciones aeronáuticas, incluida la invención del helicóptero.

De Frederick Wile, Emile Berliner, inventor del micrófono


En 1887 patentó su invento en Estados Unidos y en Alemania; un año después, el Instituto Franklin de Filadelfia le otorgó la Medalla de Scott, por su contribución al desarrollo de la acústica y la reproducción del sonido.

Con algunos amigos, fundó la United States Gramophone Company en 1893.


Disco de gramófono; en este en particular su grabación data del 16 de septiembre de 1897, aún lográndose ver el dato en su parte inferior central.

En 1897 creó la Berliner Gramophone Company en Montreal. También instaló sucursales en Europa.

En el año 1898 abrió la Deutsche Gramaphon Gesellshaft y la Britrain's Gramophone Co.

El 2 de enero de 1900, Berliner comienza a fabricar en Montreal los discos de siete pulgadas de un solo lado o sencillos.

A principios del mismo año, la segunda de las compañías mencionadas negoció un acuerdo con la American Gramophone and Columbia Phonograph para fabricar el zonófono, un aparato similar. Berliner lo consideró una traición al acuerdo de exclusividad que tenía, lo que se agravó cuando mediante un juicio comercial la Seaman National Gramophone logró que se prohibiera a la compañía de Berliner vender su invento en Estados Unidos. Por esto, Berliner trasladó su empresa a Montreal (Canadá), la cual pasó a llamarse Berliner Gram-O-phone Company.

El 16 de julio de 1900, Berliner registró el logotipo de su compañía: un perro escuchando un gramófono.

* También en el año 1900 nació la hija menor de Berliner, Alice. La bebé casi muere a causa de un caso grave de enfermedad gastrointestinal, y Berliner se dedicó de todo corazón a su recuperación y, cuando eso estaba asegurado, se dedicó a erradicar las enfermedades gastrointestinales en bebés y niños en Washington, DC, donde el problema era generalizado.

La primavera siguiente, Berliner y algunos de sus amigos formaron la Sociedad para la Prevención de Enfermedades para promover la salud pública y abogar por la pasteurización de toda la leche. Berliner escribió numerosos folletos sobre ambos temas durante las dos décadas siguientes.

El primer folleto o “boletín médico” de Berliner apareció en la edición del 15 de junio de 1901 Washington Post. Expuso seis hechos sobre la leche infectada y en seis párrafos de una sola frase refutó las razones para no quemar la leche.

 Berliner no sólo mantuvo su campaña de leche limpia durante muchos años, sino que también amplió sus intereses a otras áreas de la salud pública.

En 1904 publicó La cuestión de la leche y la mortalidad infantil aquí y en Alemania: una observación y lo siguió ese año con Algunos elementos esenciales descuidados en la lucha contra el consumo.

Ambos fueron publicados por la Sociedad para la Prevención de Enfermedades.


 En los años siguientes, mientras trabajaba en el helicóptero y terminaba su participación en su negocio canadiense de gramófonos, continuó con sus panfletos y también donó el dinero para la construcción de una enfermería en el Sanatorio de Tuberculosis Starmont en Washington Grove, Maryland, dedicada a la memoria de su padre.

 En 1919 publicó Avances recientes en la alimentación infantil y coescribió Muddy Jim y otras rimas: 12 jingles de salud ilustrados para niños.

Cinco años más tarde, Berliner fundó la Oficina de Educación para la Salud en un edificio que construyó en Columbia Road en Washington, DC, no lejos de su propia casa.

En 1911, creó la Esther Berliner Fellowship para promover la investigación científica entre mujeres.

 Dedicó parte de su fortuna a causas filantrópicas, como la reducción de la mortalidad infantil, la salud pública, los derechos de la mujer y la educación.

En el año 1913 se le concedió la Medalla Elliot Cresson en reconocimiento de su contribución científica a la telefonía y la acústica.

Berliner, quien sufrió una crisis nerviosa en 1914   y   aun así, siguió siendo muy activo en promoción de la salud pública, higiene urbana, igualdad de las mujeres y causas sionistas.


Helicóptero experimental de Emile Berliner, 1920

Además de sus experimentos en el campo del sonido, Berliner también trabajó en otros ámbitos como el de la aeronáutica. Así, fue el primero en utilizar un motor ligero de combustión interna que, posteriormente, se empleó en los aeroplanos. Bajo su supervisión general, su hijo, Henry Berliner, diseñó un helicóptero que voló con éxito a inicios de 1919.

En 1924, la compañía Berliner Gram-O-phone Company fue comprada por Victor Talking Machine Company, la cual en 1929 pasó a llamarse RCA Victor, tras ser adquirida por Radio Corporation of America (RCA).

A pesar del repentino interés ue había sentido por la aeronáutica, volvió a los problemas de la reproducción del sonido y en 1925 creó unas baldosas acústicas para su uso en auditorios y salas de conciertos.

Emil Berliner muere el 3 de agosto de 1929 en Washington D.C., a los 78 años, a causa de un infarto agudo de miocardio.

Tanto él como su esposa están enterrados en Rock Creek Cemetery, en Washington D. C.

 

HOMENAJES

 

Emil (Emile) Berliner ha recibido diversos reconocimientos póstumos, tanto durante el siglo XX como en la actualidad, aunque no todas las homenajes son de gran escala ni tan visibles como en el caso de otros inventores.

 

Homenajes y reconocimientos posteriores

Berliner está enterrado en Rock Creek Cemetery, en Washington D. C., donde su tumba y la de su familia son visitadas por investigadores, coleccionistas y aficionados a la historia de la música y la grabación.

 Varias instituciones de música y audio lo citan como “padre del gramófono” o “inventor del disco de vinilo”, y se le dedican artículos, exposiciones temáticas y secciones biográficas en museos y colecciones sobre la historia de la grabación del sonido.

 En Berlín, la “Emil Berliner Studios” (un estudio de grabación muy reconocido) lleva su nombre en su honor, vinculando su legado directamente con la producción musical moderna; ahí se registra explícitamente que está dedicado al inventor del gramófono y del disco.

 

Reconocimientos en la cultura actual

En redes sociales, podcasts y efemérides musicales, se publican homenajes periódicos en fechas importantes (como su nacimiento o su fallecimiento), destacando su rol clave en la invención del disco plano y del gramófono.

También aparece en artículos de divulgación sobre la historia de la grabación, donde se lo menciona junto a Edison y otros pioneros, y se le rinde tributo como figura fundamental en la evolución de la industria discográfica y la radio.

En conjunto, los homenajes hoy mantienen vivo su nombre sobre todo en el ámbito de la música, la grabación y la historia de la tecnología del sonido, más que en forma de monumentos monumentales o condecoraciones estatales masivas.

  

LEGADO

Los inventos de Emil Berliner siguen teniendo una importancia fundamental en la industria actual de la música, la grabación y la radiodifusión, aunque muchas veces su legado está más en la “estructura base” que en dispositivos visibles.

 

En la industria de la música grabada

Berliner inventó el gramófono y el disco plano, que reemplazó a los cilindros de Edison y permitió la producción masiva de discos, lo que sentó las bases de la industria discográfica moderna tal como la conocemos hoy.

 Sus discos planos (y luego de vinilo) fueron la raíz de la cadena de grabación, duplicación, venta y distribución de música en soporte físico, modelo que aún se mantiene, aunque hoy coexista con el formato digital.

 

En el teléfono, la radio y la grabación profesional

El transmisor mejorado de Bell (precursor del micrófono) que desarrolló Berliner se convirtió en pieza clave en la comunicación telefónica y luego en los estudios de grabación, donde micrófonos y transmisores siguen siendo esenciales.

 Sus patentes y compañías (como las que derivan en Deutsche Grammophon y RCA Victor) se integraron en grandes corporaciones discográficas y radiofónicas; su logotipo del perrito junto al gramófono se convirtió en uno de los símbolos icónicos del siglo XX, aun visible en sellos y reediciones actuales.

 

En la cultura de la música y el sonido

La estructura de grabar, reproducir y distribuir música en discos —que Berliner popularizó— se trasladó, con otras tecnologías, al CD, al archivo digital y al streaming: la idea de contenido pregrabado y de catálogo musical masivo se remonta a los discos planos que él hizo viables.

 En resumen: los inventos de Berliner no solo iniciaron la industria de la música grabada, sino que definieron su modelo productivo y comercial, que hoy se expresa en fonoteca discográfica, catálogos de plataformas, grabaciones de estudio y hasta en la nostalgia y el coleccionismo de vinilos.

 FUENTES

https://es.wikipedia.org/wiki/Emile_Berliner

https://www.biografiasyvidas.com/biografia/b/berliner.htm

https://www.britannica.com/technology/sound-recording

https://emil-berliner-studios.com/en/

https://www.immigrantentrepreneurship.org/entries/emile-berliner/

https://hebrewhistory.info/factpapers/fp027-2_berliner.htm

 

 

 


 






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