Blog de Arinda

OBJETIVO :En este Blog vas a encontrar mis producciones en pintura y escultura. Además, material recopilado a través de mi trabajo como maestra, directora e inspectora, que puede ser de interés para docentes y estudiantes magisteriales .

domingo, 20 de mayo de 2012

18 DE MAYO DE 1882 NACE EDUARDO FABINI

 EL MÁS GRANDE MÚSICO Y COMPOSITOR URUGUAYO
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Eduardo Félix Fabini, violinista y compositor uruguayo, nació el 18 de mayo de 1882, en Solís de Mataojo, departamento de Lavalleja.
Fabini es considerado el más elevado y positivo valor de la música culta uruguaya; habiendo iniciado una orientación musical que insertó en las formas musicales clásicas, tonalidades y melodías de la música folclórica nacional; en lo que logró expresiones de exquisito refinamiento, de excelente inspiración, y de gran sensibilidad musical.

Eduardo Félix Fabini nació en el seno de una familia de músicos. Su padre -Giovanni Fabini- era de origen genovés y había sido luthier de Paganini. Su madre, Antonieta Bianchi, era chelista, y pertenecía a una familia de músicos.
Santiago Fabini -uno de los hermanos de Eduardo- fue violinista de la Sociedad Beethoven, aunque luego se dedicó a los negocios. Precisamente con este hermano mayor, comenzó sus estudios de violín.
Sus conocimientos musicales fueron muy tempranos. A los cuatro años de edad, su juguete predilecto era el acordeón. A los 6 años admiraban sus ejecuciones en el armonium. En esta época inició sus estudios musicales de violín con su hermano mayor, que luego continuara en Montevideo.

En 1890, luego de que su familia se trasladara a Montevideo, Fabini ingresó al Conservatorio “La Lira”. Allí continuó con el aprendizaje de violín y su formación musical con los Maestros Romeo Masi, Virgilio Scarabelli, Miguel Ferroni e Ítalo Casella.
En 1899 - los 17 años-  por consejo del maestro Pérez Badía, obtuvo una beca que, le permitió viajar a Europa e ingresó en el Real Conservatorio de Bruselas, dirigido en este entonces por Gevaert .

Allí asistió a las clases de violín de César Thomson , a las de composición de Augusto de Boeck.
 En esta època ofreció conciertos en Bruselas y Amberes, lo cual despertó su vocación de compositor. En ese entonces, Alfonso Broqua -que estudiaba en París- viajó a Bruselas y se encontró con Fabini. El intercambio que ambos desarrollaron, tendría consecuencias decisivas en sus futuras trayectorias y en la del nacionalismo musical uruguayo.
En 1902 obtuvo el Premio de Violín del Conservatorio, Fabini hizo rápidos progresos en sus estudios instrumentales

En el año 1903 egresó del Conservatorio de Bruselas con el Primer Premio y la Medalla de Oro. Cabe señalar que fue el primer estudiante americano que obtuvo dicho premio en Bruselas.
Durante su estadía en Bélgica enriqueció su experiencia en la creación musical. Escribió el “Triste Nº 1” para guitarra y el “Triste Nº 2” para violín, que posteriormente transcribiría para piano. 
Entre 1900 y 1903, produjo las obras “Estudio Arpegiado”, “Intermezzo Nº 1” e “Intermezzo Nº 2” -ambos para piano-, “Mozartiana para piano” y “Las Flores del Campo”. Sin embargo, la existencia de estas partituras era sólo conocida por familiares y colegas, y en ese entonces no tuvieron mayor difusión.

Decía Eduardo Fabini:  “Marché a Europa a estudiar violín, y  ya me llevaba mis tesoros, unos “Tristes” armonizados que se me ocurrían a la octava maravilla (…) Allá lejos, tan lejos, aquellas músicas criollas que son algo de la esencia  nuestra , vertían en mi espíritu toda la sensación de mis sierras, mis campos, mis arroyos , mis cosas   tan queridas , y con su amor  llegaba un deseo grande de decirlas, de cantarlas en notas, en acordes , que aunque no fueran magistrales como lo merecen, fueran bien nuestros (…).
En 1903 regresó al Uruguay, acompañado de su maestro.

Teatro Solís

César Thomson da un concierto en el Teatro Solís de Montevideo, que despertaron general admiración y excelentes críticas.
Posteriormente, hizo una segunda presentación -esta vez junto a Fabini- en la que se interpretó el "Concierto para dos violines" de Johann Sebastian Bach y el "Dúo para dos violines solos" de Hubert Leonard.
En dicha ocasión, Fabini participó en la ejecución de la "Passacaglia para violín y piano" de Spies y el "Concierto para violín y orquesta" de Christian Sinding.

Julio Herrera y Reissig y el músico uruguayo Eduardo Fabini (1904)

En 1904, el músico uruguayo decidió retornar al Conservatorio de Bruselas, en el cual habría de permanecer por tres años más, estudiando composición con el Maestro Augusto de Boeck.
En el año 1907, regresó definitivamente a Montevideo, para dedicarse a la interpretación del violín.
En 1910 junto a los maestros Fiammengo, Mora, Pablo y Baños, fundó la Asociación de Música de Cámara, la cual integró como Primer Violín.
También fundó el Conservatorio Musical del Uruguay.
Hasta el año 1913, participó en las audiciones musicales de la referida Asociación. 

 Fuente Salus



La vieja  carpintería propiedad que perteneció a Fabini en la Fuentel Salus

A partir del año 1913 Fabini decidió radicarse en Fuente Salus, Departamento de Lavalleja. Allí, en medio de las serranías, en contacto con el hermoso paisaje natural de los alrededores encontró una fuente de inspiración continua para sus futuras composiciones.


Este entorno natural  hizo que  la obra de Fabini experimentara un giro significativo. En estas serranías habría de surgir la obra “Campo”, su primera gran composición como músico de corte nacionalista. Algunos esbozos de este poema sinfónico datan de 1910, pero su versión definitiva es de 1921. 

 Eduardo Fabini, Bernabé Michelena, Juan Parra del Riego, Emilio Oribe, en el taller del segundo, 1920
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En ese entonces, el Maestro B. Calcavecchia copió el manuscrito de la obra y el violinista F. Mora lo llevó a Buenos Aires, para conocer la opinión de Franco Paolantonio, quien recomendó su ejecución, luego de revisar la partitura.
De este modo, “Campo” se estrenó –con un éxito rotundo- en el Teatro Albéniz el 19 de abril de 1922 bajo la dirección del Maestro Wladimir Shavitch..
En el año 1923 la Filarmónica de Viena -dirigida por Richard Strauss- incluyó “Campo” en un concierto que se ofreció en el Teatro Colón de Buenos Aires.
 Dicha interpretación supuso la primera ejecución de una obra sinfónica uruguaya en el extranjero. A partir de ese momento, “Campo” se integró al repertorio de las orquestas sinfónicas más significativas de Europa y América, Nueva York, Washington, Madrid, Barcelona, Berlín, Moscú, Valencia, Río de Janeiro, Viena etc.
A pesar de que carece de programa literario, “Campo” se puede considerar un poema sinfónico, en el que se plasma musicalmente las impresiones que el paisaje genera en el espíritu del compositor. Si bien es cierto que por su temática pretende dar cuenta de un entono netamente criollo y nativo, el lenguaje en que se expresa no es tributario de la música folklórica uruguaya.

Óleo de Fabini en su paisaje serrano

Gracias al éxito que tuvo “Campo” en distintos países, Fabini adquirió una progresiva confianza en sus capacidades como compositor, y decidió dar a conocer algunas obras en las que venía trabajando.
En 1923 se estrenó en el Teatro Solís de Montevideo, “La Patria Vieja”, poema lírico para soprano, recitador, coro femenino y orquesta. Basada en textos de Yamandú Rodríguez y Carlos Cantú, “La Patria Vieja” constituye una expresión acabada del nacionalismo musical uruguayo, en la que el hombre y el paisaje se unen a través de la leyenda y de la tradición. En esta obra, la música, la poesía, el recitado y el coro se conjugan –de manera alternada o sucesiva- en un notable equilibrio.

Tiempo después, Fabini decidió profundizar el marcado acento nacionalista de su producción musical, y se propuso dar vida a una ópera, a la que pensaba titular “La Isla de los Ceibos”, inspirándose para ello en un paraje del mismo nombre, que se ubica en el Departamento de Canelones. Nunca compuso tal ópera, pero sí llegó a escribir su obertura -que lleva el mismo título- y que se estrenó bajo su dirección en el año 1926. El carácter impresionista de esta composición se vio acentuado por los efectos sonoros que buscaban emular el sonido de los pájaros y dar cuenta del contexto paisajístico.

Autógrafo de   la   transcripción   para piano    del   Triste    del   poema    sinfónico   "Campo"   de Eduardo Fabini,  publicado  en  el  diario.  "lmparciaJ",   Montevicleo,    17 de octubre de  1925.


En 1925 y 1926, Fabini realizó diversas giras junto al guitarrista Agustín Barrios, al tiempo que continuaba componiendo, y escribía versiones orquestales de obras que originalmente concibió para instrumento o coro, etc.
En 1927 fue nombrado agregado cultural en la Embajada de Uruguay en Estados Unidos. Durante su estadía en Washington D.C., tuvo un emotivo reencuentro con su antiguo Maestro, César Thomson. En ese entonces, la obra de Fabini comenzó a difundirse entre el público norteamericano. Este último, se mostró particularmente receptivo, durante una audición musical en el Palacio de la Unión Panamericana en la que se ejecutó “Campo”. 


Tiempo después se estrenó “La Isla de los Ceibos” en Estados Unidos, con un éxito similar. Como resultado de ello, la R.C.A. decidió grabar ambas obras, interpretadas por la orquesta Sinfo-Filarmónica de Nueva York, bajo la dirección de Wladimir Shavitch. Se trata, sin lugar a dudas, de un hecho sin precedentes, ya que nunca antes ese sello discográfico había difundido las obras de un compositor latinoamericano que representaba a la nueva corriente nacionalista.

A su regreso a Uruguay, Fabini comenzó a componer “Fantasía para violín y orquesta”, por encargo del violinista español Manuel Quiroga.
En el año 1929 se estrenó en el Teatro Solís la obra “Fantasía para violín y orquesta”, con motivo de la visita del propio Quiroga, quien la interpretó bajo la dirección del Maestro Vicente Pablo.

Como ya se ha señalado, desde sus “Tristes” hasta “La Isla de los Ceibos”, la obra de Fabini se caracteriza por el cultivo de un nacionalismo musical particularmente estilizado. Sin embargo, a partir de 1930, su producción experimenta un nuevo giro, ya que se aleja progresivamente de los motivos folklóricos y desarrolla otros de proyección más amplia. Tal es el caso de "Melga sinfónica", estrenada en 1931 por la recién constituida Orquesta Sinfónica del SODRE, bajo la dirección del Maestro Lamberto Baldi. Se trata de una obra que incursiona en temáticas urbanas, bastante distantes de las que en un comienzo motivaron a Fabini como creador.

En 1932-1933, el músico uruguayo se dedicó a componer un “ballet indígena” en un acto y tres cuadros, que finalmente quedó inconcluso, ya que sólo se conoce la música del primer cuadro. Se trata de una obra inspirada en un texto de Fernán Silva Valdez, y que desarrolla un tema de ambiente agreste y nativo, en el que la utilización de efectos tímbricos novedosos constituye una de sus características más sobresalientes. El estreno tuvo lugar en 1933, en la Sala Auditorio del SODRE, también bajo la dirección de Lamberto Baldi. 

En el año 1936 Fabini escribió la última de sus obras escénicas: “Mañana de Reyes”, un ballet infantil que introduce como novedad, la inclusión de temas del cancionero infantil anónimo.




Bichito de Luz -Concierto de la Cátedra de Canto de la Escuela Universitaria de Música, UdelaR. Estudiantes del Ciclo de Introducción a la Música.


Hormiguita negra- Concierto de la Cátedra de Canto de la Escuela Universitaria de Música, UdelaR. Estudiantes del Ciclo de Introducción a la Música.


Además de las obras sinfónicas, Fabini compuso piezas para piano, para guitarra, para violín y piano, canciones escolares, para canto, solista y orquesta. Dentro de estas composiciones menores, se podrían destacar: “Luz mala”, “El arroyo descuidado”, “El nido”, “El Poncho”, “Las Flores del Monte”, “La Huella”, “El Grillo”, “El Tala”, “El Nido”, “Hormiguita Negra”, “Barquito”, “Los Pollitos”, “Vaquita Colorada”, “Los Soldaditos”, “Bichito de Luz”, los Himnos de la Escuela Naval, del Partido Colorado. Himno al Mar, Himno de la Juventud Estudiantil y cantos escolares para coro unísono.

Eduardo Fabini óleo autor Manuel Espínola Gómez 1940

Entre los años 1940 -1950 Fabini cesó prácticamente de componer desempeñándose como Asesor Musical del SODRE.
En 1947 se festejaron los 25 años del estreno de “Campo”, con un concierto al fin del cual se interpretó nuevamente dicho poema sinfónico, bajo la dirección del propio Wladimir Shavitch. Dentro del contexto de estos festejos, el Estado uruguayo adquirió la obra musical de Fabini.
El 17 de mayo de 1950 Eduardo Fabini  falleció en Montevideo
Se le tributaron honores póstumos: sus restos fueron velados en la Sala del ex Estudio Auditorio y el Coro y la Orquesta del Instituto, en esa ocasión, se interpretaron fragmentos de la Pasión según San Mateo de Johann Sebastian Bach, bajo la dirección del Maestro argentino Juan José Castro. Posteriormente, el féretro fue trasladado al Cementerio Central.

Con la muerte de Fabini, culminó una de las etapas más fecundas del nacionalismo musical uruguayo. Es de destacar que su aporte significativo a esta corriente, radicó más en los temas que inspiraron sus obras que en las formas musicales propiamente dichas. Con algunas excepciones, su obra supuso más el desarrollo de un "folklore imaginario" -basado en las vivencias personales del paisaje nativo- que en la incorporación de aportes estilizados de la música criolla.

HOMENAJES

 Se le ha hmenajeado a través de:



 

Sello postal

Billete



Casa de la Cultura de Minas  donde se encuentra la Sala Eduardo Fabini



Escuela Nº 117 - 2do año A, B y C en Visita a la Sala Eduardo Fabini de la Casa de la Cultura de Minas

Busto

Órgano que perteneció a Fabini


 Piano que perteneció a Fabini


Sala Eduardo Fabini del Auditorio Nacional del Sodre, es la más grande del país, con 2.000 butacas.

Liceo Nº 1- Eduardo Fabini - Ciudad de Minas 



 Liceo de Solís de Mataojo -Cuna de Fabini -  Funciona en la casa que fuera de la familia Fabini




FUENTES:
www.uruguayeduca.edu.uy/
 es.wikipedia.org
 http://www.cdm.gub.uy/