Jules Bordet : Un
Pionero en el Campo de la Inmunología
Fue un médico, bacteriólogo y inmunólogo que recibió el Premio Nobel de Fisiología o Medicina en 1919 por su descubrimiento de factores en suero sanguíneo que destruye las bacterias; este trabajo fue vital para el diagnóstico y tratamiento de muchas enfermedades contagiosas peligrosas.
Su padre Charles-Henri era maestro de escuela
Realizó estudios secundarios en el Athénée de Bruxelles.
En el año 1886, a los 16 años, ingresó en la Universidad Libre de Bruselas como estudiante de medicina, simultáneamente con su hermano mayor Charles.
Paralelamente a su formación médica, ambos hermanos emprendieron investigaciones experimentales.
Sin duda, Jules Bordet estuvo influenciado por los ingeniosos estudios de su hermano sobre el quimiotactismo, cuando comenzó a investigar el quimiotactismo de los gametos de algas en el Instituto Botánico de la Universidad libre de Bruselas.
Durante sus estudios invirtió mucho tiempo trabajando en los laboratorios de Paul Heger y Leo Errera.
Jules Bordet obtuvo su graduación de medicina en el año 1892, un año por delante de sus compañeros de clase.
Tras un año de experiencia clínica en un hospital de la costa del Mar del Norte, se trasladó al Instituto Pasteur de París gracias a una beca del Gobierno belga en el año 1894.
Jules
Bordet en el laboratorio de Elie Metchnikoff.
Foto
de grupo del Curso Técnico de Microbie de 1895 del Institut Pasteur. Primero a
la izquierda, tercero crudo: J. Bordet; Quinto y sexto desde la izquierda,
primero crudo, sentado: E. Metchnikoff y E. Roux. J. Danysz está parado justo
enfrente de J. Bordet.
Bordet permaneció en el Instituto hasta 1901, cuando regresó a Bélgica para fundar el Instituto Pasteur de Bruselas. Fue su director desde su inicio hasta 1940, que pasó a ser honorario.
También fue profesor de bacteriología en la Universidad libre de Bruselas desde 1907 y honorario desde 1935.
Nunca se desvinculó del Instituto Pasteur de París, ciudad a la que se trasladaba regularmente para impartir cursos anuales de microbiología.
En 1896 obtuvo el grado de doctor especial por la Universidad Libre de Bruselas.
En 1897 el Instituto Pasteur le encargó el estudio de la peste bovina en Transvaal (Sudáfrica). Junto con J. Danysz y Theiler encontró un método eficaz de inmunización contra esta epizootia.
Entre 1989 y 1904 se dedicó a temas de inmunidad. Durante el siglo XIX se tenían algunas ideas sobre la misma; prácticamente se limitaban a reconocer que cuando un organismo superaba una enfermedad quedaba inmune o “adquiría” una cierta resistencia a ella.
Es a partir de Louis Pasteur, Emil Adolf von Bhering y Richard F. Pfeiffer, entre
otros, cuando las investigaciones sobre la inmunidad comenzaron a adquirir un
carácter más científico.
En 1893 Hans Buchner encontró que las propiedades germicidas de ciertos sueros desaparecen cuando se les sometía a una temperatura de 56º.
En ellos hay un agente termolábil, al que se llamó alexina.
En el año 1896 Bordet mostró que tanto la actividad bactericida como la actividad bacteriolítica de un suero inmune al vibrión colérico exigen la simultánea operación de dos factores: uno termolábil e inespecífico, ya presente en el suero normal (alexina), y otro termoestable y específico (anticuerpo).
La reacción de fijación del complemento (antes “alexina”) descrita por Bordet (fenómeno de Bordet, o fenómeno de Bordet-Gengou) dio lugar a numerosos trabajos de investigación; se abría un nuevo campo, el del serodiagnóstico, mediante el cual se buscan determinados anticuerpos en el suero de un enfermo por medio de una reacción de aglutinación.
Los trabajos en serodiagnóstico tuvieron sus resultados positivos para el diagnóstico de la fiebre tifoidea. Wassermann los empleó para investigar y descubrir el agente responsable de la sífilis.
Más tarde, en 1898, Bordet demostró que eritrocitos ajenos se rompían en el suero de otra persona.
Este hecho lo designó con el nombre de “hemólisis” y es análogo a la bacteriolisis previamente descrita y también requiere complemento.
Más tarde lanzó la teoría de la unión en proporciones variables (la cantidad de anticuerpos unidos a unan cantidad determinada de antígenos, varía según los reactivos en presencia, distinta a la de Paul Ehrlich que hablaba de proporciones fijas.
Reconoció, con Sleeswyk, la variabilidad antigénica de las especies microbianas en función del medio de cultivo.
Estudió los fenómenos de aglutinación de los complejos antígeno-anticuerpo así como el de la coagulación de la sangre con la formación de trombina.
Junto con Gengou (en 1906) cultivó B.pertussis y sentó las bases de la opinión generalmente aceptada de que este organismo es la causa bacteriana de la tos ferina.
Además de ser una reconocida autoridad mundial en muchas ramas de la bacteriología, Bordet era considerado un gran exponente y trabajador de la inmunología
En 1919, siendo Director del Instituto Pasteur de Bruselas y Profesor de Bacteriología en la Universidad de Bruselas, lo galardonaron con el Premio Nobel en Medicina, por sus descubrimientos en los factores inmunes en el suero sanguíneo, un desarrollo vital en el diagnóstico, por el tratamiento de numerosas enfermedades contagiosas y, entre otros, por sus descubrimientos como el del agente etiológico
de la tos convulsa.
Entre los años 1920 y 1941 Bordet se consagró al estudio de los bacteriófagos y de la lisinogenia (producción de lisinas).
Presidió en 1930, en París, el primer Congreso Internacional de Microbiología.
También fue el primer presidente del Primer Consejo de Higiene de Bélgica, miembro del Consejo Científico del Instituto Pasteur, miembro de la Academia de Medicina de Bélgica.
Fue nombrado doctor honoris causa de las universidades de Cambridge, Paris, Estrasburgo, Tolouse, Edimburgo, Nancy, Québec, Caen, Montpellier, El Cairo y Atenas.
También fue miembro de Royal Society of Edinburgh, Académie de medecine de Paris, Royal Society, y de la National Academy of Sciences (USA).
A partir de 1946 su actividad se alejó ya de los laboratorios y se dedicó a redactar obras sobre la vida política belga.
En 1899 Bordet se casó con Marthe Levoz. Tuvieron un hijo y dos hijas.
En 1919 recibió el Premio Nobel.
En 1922, Alexander Fleming (1881–1955) descubrió que los fluidos biológicos pueden matar estafilococos in vitro. Posteriormente, Bordet fue el primero en demostrar que el calostro y la leche humanos eran bacteriolíticos. Descubrió que el agente causal era resistente al calor y, por lo tanto, no podía relacionarse con el complemento. De hecho, cinco décadas después se descubrió que la actividad bacteriolítica presente en la leche y otros fluidos secretores humanos correspondía a la lisozima.
Presidió en 1930, en París, el primer Congreso Internacional de Microbiología.
También fue el primer presidente del Primer Consejo de Higiene de Bélgica, miembro del Consejo Científico del Instituto Pasteur, miembro de la Academia de Medicina de Bélgica.
Fue nombrado doctor honoris causa de las universidades de Cambridge, Paris, Estrasburgo, Tolouse, Edimburgo, Nancy, Québec, Caen, Montpellier, El Cairo y Atenas.
También fue miembro de Royal Society of Edinburgh, Académie de medecine de Paris, Royal Society, y de la National Academy of Sciences (USA).
Además recibió premios y condecoraciones a lo largo de su vida como la Gran Cruz de la Legión de honor en 1938.
Fue autor del Traité de l'Immunité dans les Maladies Infectieuses (2a ed., 1939) (Tratado sobre inmunidad en enfermedades infecciosas) y de un gran número de publicaciones médicas.
En 1940, Bordet se retiró de su cargo activo como Director del Instituto Pasteur de Brabant y fue sucedido por su hijo Paul Bordet. Mucho después de su retiro siguió activo en el Instituto, con particular interés por las investigaciones que se llevaban adelante.
En 1945 publicó una pequeña obra titulada Brèves considérations sur le mode de gouvernement, la liberté et l´éducation morale.
En este fragmento se ve el concepto que Bordet tenía de la ciencia. “Es indispensable que se llegue a un acuerdo sobre los preceptos básicos de una ética universal que debería ser aceptable por parte de todos los hombres de buena voluntad, cualesquiera que sean sus convicciones filosóficas o religiosas. Uno piensa en este contexto de la ciencia, porque es universal”… “Lo que ha dado nacimiento a la ciencia y la sustenta en su tarea eterna es un idealismo puro, este deseo ardiente y desinteresado de conocer, el privilegio infinitamente precioso que la naturaleza humana posee, y que explica y justifica la primacía de nuestra especie.
Pero esto, se integra con la ciencia que establece el ejemplo y es su testigo viviente. La ciencia puede abarcar en su religión de verdad todas las aspiraciones”
En el año 1950 los Institutos Pasteur de París y de Bruselas, y la Universidad Libre, le organizaron un homenaje en presencia de la reina Isabel de Bélgica. En nombre de los científicos extranjeros habló Alexander Fleming, en nombre del Instituto de París, Louis Pastur Vallery-Radot, y en nombre de la Academia de ciencias, Gaston Ramon.
Murió el 6 de abril de 1961, a los 91 años de edad, en Bruselas.
HOMENAJES
SELLOS
MEDALLA
LEGADO
Jules Bordet dejó un legado médico fundamental en el campo de la inmunología y la microbiología. Sus principales contribuciones incluyen:
El descubrimiento del bacilo causante de la tos ferina, Bordetella pertussis, y el desarrollo de una vacuna contra esta enfermedad, lo que tuvo un gran impacto en la prevención de la tos ferina.
La identificación de dos componentes en el suero sanguíneo de mamíferos que median la acción bactericida: los anticuerpos (termoestables) y el complemento (termolábil).
Este hallazgo fue crucial para entender los mecanismos de la inmunidad.
La definición del fenómeno de fijación del complemento en el complejo antígeno-anticuerpo, que permitió el desarrollo de pruebas diagnósticas como la reacción de Wassermann para la sífilis.
Su trabajo pionero en la inmunidad y la función del complemento le valió el Premio Nobel de Fisiología y Medicina en 1919.
Además, fundó el Instituto Pasteur en Bruselas en 1899, presidió el Consejo Científico del Instituto Pasteur de París y fue una autoridad mundial en bacteriología e inmunología, promoviendo la investigación y la docencia en estos campos.
Jules Bordet sentó las bases para la comprensión moderna de la inmunidad, especialmente en la interacción entre anticuerpos y complemento, y contribuyó a la prevención y diagnóstico de enfermedades infecciosas, dejando un legado duradero en la medicina y la inmunología.
FUENTES











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