Día Internacional de Cero Desechos
30 de marzo
El Día Internacional de Cero Desechos se celebra cada 30 de
marzo, proclamado por la ONU para promover el consumo y producción sostenibles.
Busca concienciar sobre la gestión de residuos y el impacto ambiental,
impulsando la reducción, reutilización y reciclaje (las 3R) para una economía
circular.
Objetivo: Fomentar iniciativas locales y globales de cero
residuos, alineado con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la
Agenda 2030, especialmente el ODS 11 (ciudades sostenibles) y ODS 12 (consumo
responsable).
Promover este día internacional puede ayudar a que se lleve
adelante todos los objetivos y metas de la Agenda 2030 para el Desarrollo
Sostenible, incluidos el Objetivo de Desarrollo Sostenible 11 (ODS 11) y el
Objetivo de Desarrollo Sostenible 12 (ODS 12). Estos objetivos tratan el tema
de los residuos o desechos, entre ellos la pérdida y el desperdicio de
alimentos, la extracción de recursos naturales y los desechos de equipo
eléctricos y electrónicos.
LEMA 2026
El lema del Día Internacional de Cero Desechos 2026 es:
“El residuo cero empieza en tu plato” (en inglés: “Zero
Waste Starts on Your Plate”)
Este lema pone el foco en el desperdicio de alimentos,
destacando que reducir lo que tiramos en nuestra vida cotidiana —especialmente
la comida— es clave para disminuir los residuos y el impacto ambiental.
Este año, el Día Internacional del Desperdicio Cero se
centra en los alimentos: lo que comemos, lo que desperdiciamos y cómo podemos
avanzar hacia un futuro más cíclico.
El mundo desperdicia alimentos de una manera alarmante. Cada
año tiramos alrededor de 1000 millones de toneladas de alimentos comestibles,
casi una quinta parte de todos los alimentos disponibles para los consumidores.
Esto repercute tanto en las personas como en el medio ambiente.
Alrededor del 60 % del desperdicio de alimentos se produce
en los hogares. El resto proviene principalmente de los servicios de
restauración y la venta al por menor, como resultado de sistemas alimentarios
ineficientes, tanto en la producción, la distribución como el consumo. Para
abordar este problema es necesario rediseñar estos sistemas y realizar una
transición hacia un enfoque más sostenible y cíclico basado en la eficiencia,
la resiliencia y la sostenibilidad.
Para que esta transición tenga éxito, es necesario que todos
pongamos de nuestra parte.
Los gobiernos pueden:
Impulsar la prevención del desperdicio de alimentos mediante
planes climáticos y de biodiversidad y políticas nacionales sobre circularidad,
residuos, sistemas alimentarios, agricultura y desarrollo urbano, y promover la
medición y el seguimiento.
Fortalecer las alianzas público-privadas.
Demostrar liderazgo y tomar medidas uniéndose a la
iniciativa Food Waste Breakthrough.
El sector privado puede:
Establecer objetivos cuantificables de reducción del
desperdicio de alimentos e integrarlos en los compromisos de sostenibilidad
existentes.
Innovar para realizar la transición a sistemas alimentarios
circulares y mejorar la eficiencia en todas las cadenas de suministro.
Sumarse a la iniciativa Food Waste Breakthrough para
multiplicar las soluciones y compartir los avances.
Los consumidores pueden:
Planificar, comprar, almacenar y preparar los alimentos de
forma consciente para reducir el desperdicio y ahorrar recursos.
Apoyar las iniciativas de recuperación, redistribución y
abonado de alimentos.
Contribuir a que el desperdicio de alimentos sea socialmente
inaceptable mediante acciones cotidianas.
Un futuro sin residuos es posible si trabajamos unidos:
contribuye consumiendo de forma consciente, recuperando los excedentes de
alimentos y trabajando para crear sistemas alimentarios circulares.
Asegurémonos de que nuestros alimentos se valoran y no se desperdician.
ANTECEDENTES
HISTÓRICOS
Los hechos que llevaron a la declaración del Día
Internacional de Cero Deshechos comienzan en el año 1970.
Décadas de 1970–2000: Origen del concepto
Surgen movimientos ambientales modernos centrados en reducir
residuos.
Se empieza a difundir la idea de “cero desechos” (zero
waste), promoviendo reducir, reutilizar y reciclar.
Años 2000–2010: Expansión global
Ciudades y organizaciones adoptan políticas de gestión
sostenible de residuos.
Se fortalece la economía circular como alternativa al modelo
de “usar y tirar”.
2015: Agenda global de sostenibilidad
La Organización de las Naciones Unidas aprueba la Agenda 2030
para el Desarrollo Sostenible.
El manejo de residuos se integra en los Objetivos de
Desarrollo Sostenible (ODS), especialmente el consumo responsable.
Finales de 2010s – 2022: Impulso diplomático
Países como Turquía lideran iniciativas globales de “cero
residuos”.
Se promueven campañas internacionales para reducir
desperdicios, especialmente plásticos y alimentos.
14 de diciembre de 2022: Declaración oficial
La Asamblea General de las Naciones Unidas adopta una
resolución que proclama el Día Internacional de Cero Desechos.
Se establece el 30 de marzo como fecha oficial.
Türkiye, junto con otros 105 países, presentó la resolución,
tras la adopción de otras decisiones de alto nivel centradas en la
contaminación, como la resolución de la Asamblea de las Naciones Unidas para el
Medio Ambiente “Poner fin a la contaminación por plástico: hacia un instrumento
internacional jurídicamente vinculante”.
2023: Primera conmemoración
Se celebra por primera vez a nivel mundial.
Participan gobiernos, organizaciones y ciudadanos
promoviendo prácticas sostenibles.
Desde 2024 en adelante: Consolidación
Cada año se define un lema específico (como el de 2026,
enfocado en el desperdicio de alimentos).
Se refuerzan acciones globales para reducir residuos y
fomentar la economía circular.
¿Sabías que...?
Si introdujéramos los residuos sólidos municipales generados
en un año en contenedores de transporte estándar y los alineáramos uno tras
otro, la cantidad total sería suficiente para dar 25 vueltas al mundo.
Nuestro consumo cada vez mayor de recursos es el principal
factor causante de la triple crisis planetaria del cambio climático, la contaminación
y la pérdida de naturaleza y biodiversidad.
Si nos quedamos de brazos cruzados, los residuos sólidos
urbanos generados aumentarán a 3.800 millones de toneladas anuales para 2050.
La mayor parte de los deshechos de comida se generan en los
hogares (60 %), seguidos por los servicios de comida (28 %) y el comercio
minorista (12 %).
La pérdida y el desperdicio de alimentos generan entre el 8
% y el 10 % de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero, casi
cinco veces más que las emisiones de la industria aeronáutica.
Fuente: ONU Medio Ambiente y ONU-Hábitat


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