Historias que nacen del silencio:
Byrd Baylor
Byrd Baylor nació el 28 de marzo de 1924 en San Antonio,
Texas, EE.UU.
Su primer nombre, Byrd, proviene del apellido de soltera de
su madre.
Fue una destacada escritora estadounidense, conocida
principalmente por sus libros infantiles inspirados en la naturaleza y el
desierto del suroeste de Estados Unidos.
Sobre los padres de Byrd Baylor hay muy poca información
pública y detallada.
Su padre, George Baylor, trabajaba en plataformas
petrolíferas en Texas. Mientras estuvo en Tucson, buscó oro en Sonora y trabajó
como supervisor de construcción para el departamento de carreteras del estado.
Su tío tatarabuelo por parte paterna, Robert Emmett Bledsoe Baylor, fue cofundador de la Universidad de Baylor. Un bisabuelo, John R. Baylor, fue un oficial confederado en la década de 1860, cuando se proclamó el primer gobernador del territorio de Arizona.
Emparentada también al Almirante Richard E. Byrd.
Baylor pasó su primera infancia viviendo dentro y fuera de
San Antonio y otras partes de Texas, antes de mudarse a Tucson a los 5 o 6
años.
Byrd expresó su ambición de ser escritora desde la infancia.
Escribió escribió un diario de la infancia, donde declaró ‘Voy a ser escritora o presidenta.’’
Byrd Baylor asistió durante varios años a la University of
Arizona, ubicada en Tucson, pero finalmente no completó una carrera
universitaria.
Su paso por la universidad no terminó con un título, pero sí
contribuyó a formar la base de su estilo: una escritura simple, reflexiva y
profundamente conectada con el desierto.
Aunque no se graduó, ese periodo fue importante porque le
permitió explorar intereses intelectuales y creativos.
Además estuvo en contacto con el entorno cultural y natural
del suroeste estadounidense, que luego influiría mucho en su obra.
Ella vivió en una región desértica que se convirtió en el
escenario central de muchos de sus libros.
Tucson y sus alrededores tienen un paisaje desértico muy
característico que despertó su sensibilidad hacia la naturaleza y la llevó a
desarrollar una mirada contemplativa, que más tarde transmitió en sus
historias.
El hecho de no graduarse no le impidió convertirse en
escritora.
De hecho su formación
fue más autodidacta y vivencial que académica.
Encontró su voz literaria a través de la observación directa
del mundo natural, más que en aulas formales.
El camino de Byrd Baylor hacia la escritura no fue rápido ni
tradicional. No salió de la universidad con un plan claro para ser autora; más
bien, su vocación nació de la experiencia directa con la naturaleza.
Byrd Baylor empezó a escribir no como una carrera
planificada, sino como una necesidad personal de expresar lo que veía y sentía
en la naturaleza. Esa autenticidad fue justamente lo que hizo que sus primeros
libros destacaran y encontraran un lugar en la literatura infantil.
Después de dejar la University of Arizona, Baylor pasó mucho
tiempo viviendo en zonas desérticas del suroeste de Estados Unidos. Allí:
Caminaba, observaba y reflexionaba en soledad.
Desarrolló una forma muy personal de ver el mundo, enfocada
en los pequeños detalles: piedras, animales, silencio, estaciones.
Empezó a escribir como una manera de capturar esas
experiencias.
Al principio, sus textos no eran necesariamente “libros”:
Escribía notas, pensamientos y pequeñas historias.
Su estilo se fue volviendo simple, poético y meditativo, muy
distinto al de otros autores infantiles de la época.
No buscaba solo entretener, sino invitar a observar y
sentir.
Entre 1951 y 1955, Byrd Baylor trabajó como reportera y
escritora artística en el periódico Tucson Daily Citizen, en la ciudad de
Tucson. Esta etapa fue clave en su formación, tanto profesional como creativa.
En esos años, Tucson no era solo una ciudad del desierto, se
estaba convirtiendo en un punto de encuentro cultural.
Atraía a pintores, músicos, escritores y otros artistas de
todo Estados Unidos.
Muchos llegaban buscando los inviernos suaves y un estilo de
vida más tranquilo y accesible.
Este ambiente bohemio y creativo influyó directamente en
Baylor ya que estaba en contacto constante con personas dedicadas al arte.
Observaba distintas formas de expresión artística, no solo
la escritura.
En el Tucson Daily Citizen, Baylor cubría eventos culturales
y artísticos.
Escribía sobre exposiciones, artistas locales y movimientos
creativos.
Narraba cómo el desierto y el entorno influían en el arte de
la región.
Este trabajo le permitió desarrollar su voz narrativa, aprender
a observar y describir con precisión, afinar su estilo, que más tarde sería
simple, evocador y muy visual
El “relajado estilo de vida del desierto” no era solo un
contexto, sino una experiencia diaria de ritmos más lentos, mayor conexión con
el entorno natural que permitía espacio para la contemplación.
Todo esto se reflejaría luego en sus libros, donde el
silencio, la paciencia y la observación son centrales y la naturaleza no es
fondo, sino protagonista
Su etapa en el periódico no solo fue un trabajo: fue una
escuela práctica de escritura y observación. Allí, Byrd Baylor aprendió a contar
historias reales sobre el arte y la vida en el desierto, sentando las bases del
estilo único que la haría destacar como autora.
Posteriormente, se casó por segunda vez en la década de
1960, adoptando temporalmente el nombre Byrd Baylor Schweitzer (evidente en
publicaciones como Amigo de 1963); este también finalizó, tras lo cual volvió a
usar solo "Byrd Baylor".
Con el tiempo, comenzó a enviar sus escritos a editoriales.
Sus primeras publicaciones fueron libros infantiles con un
enfoque poco común: más reflexivos que narrativos.
Llamaron la atención porque trataban temas como el silencio,
la paciencia y la conexión con la naturaleza.
Escribió libros que animaban a los niños a pensar, observar
y conectarse con el entorno.
En el año 1963, el libro Amigo publicado por
The Macmillan Company, fue ilustrado por Garth Williams.
Este libro sobre un niño y su burro en el desierto del
suroeste marca el comienzo de su fructífera dupla, que continuó con otros
títulos.
En el año 1965 publicó Una pequeña cuenta azul
ilustrado por Simón Shimin.
En el año 1969 publicó Antes de que vinieras por aquí
ilustrado por Tom Bahti.
En el año 1972 publicó Coyote Llora con
dibujos de Simón Shimin.
También en el año 1972 publicó Cuando la arcilla canta
ilustrado por Tom Bahti.
En el año 1973 publicó A veces bailo montañas
con fotografías de Bill Sears y dibujos de Ken Longtemps.
Uno de los factores clave fue su colaboración con
ilustradores, especialmente Peter Parnall.
La colaboración de larga data de Baylor con el ilustrador
Peter Parnall comenzó en el año 1974 al publicar Todo el mundo necesita
una roca.
Sus ilustraciones complementaban perfectamente el tono
tranquilo y contemplativo de los textos.
Juntos lograron crear libros que eran casi experiencias
visuales y emocionales, no solo historias.
En una época donde muchos libros infantiles eran más
dinámicos o moralizantes, Baylor apostó por la calma y la introspección.
Las ilustraciones en pluma y tinta de Parnall combinan
perfectamente con el escaso texto en verso libre de Baylor, y su típica
elección de marrones, rojos, naranjas y amarillos atrae el desierto hacia la
página. Baylor y Parnall colaboraron en diez de los libros más conocidos. y a
veces es difícil separar la voz de Baylor de las ilustraciones de Parnall
porque ambas se complementan muy claramente.
En el año 1975 publicó El desierto es suyo
ilustrado por Peter Parnall, (Honor de Caldecott).
Cada año, la American Library Association otorga la Medalla
Caldecott al mejor libro infantil ilustrado en Estados Unidos.
Además del ganador, selecciona algunos libros destacados que
reciben el título de “Honor”.
Esos libros no ganan el primer lugar, pero son considerados
de altísima calidad.
En el año 1976 publicó Halcón, soy tu hermano
ilustrado por Peter Parnall, (se le otorgó el Honor de Caldecott).
Además de sus libros ilustrados, Baylor también ha escrito
dos antologías de relatos de historias de nativos americanos.
En el año 1976 escribió Y sigue siendo así .
En el año 1977 publicó Sí es mejor que no -Yes Is
Better Than No, de Byrd Baylor, fue ilustrado por Bethany Barton.
“Sí es mejor
que no” hoy en día se considera un clásico del suroeste.
Hablaba de una mujer O'odham —la tribu entonces era conocida
como Papagos— que ganó una piscina en una lotería pero cuya familia no sabía
qué hacer con ella porque la familia carecía de agua corriente. Finalmente, la
piscina fue cubierta con una lona y convertida en vivienda.
Aprenden que es mejor decir sí que no”, dijo Bruce Dinges,
ex director de publicaciones de la Sociedad Histórica de Arizona que supervisó
la creación de la lista de los 100 libros del centenario de Arizona.
En su lanzamiento, la novela recibió críticas mixtas del
Star, que la elogió como esclarecedora para aquellos que no saben nada sobre un
pueblo que en ese momento vivía cerca del centro de Tucson. Pero también llamó
al libro “simple, demasiado simple” y dijo que algunos personajes eran “un poco
demasiado fáciles”
En el año 1978 publicó La forma de empezar un día
ilustrado por Peter Parnall (recibió el Honor de Caldecott)
En el año 1978 también publicó La otra forma de
escuchar ilustrado por Peter Parnall.
En el año 1979 publicó Tu propio mejor lugar secreto
ilustrado por Peter Parnall.
En el año 1980 publicó Si eres un cazador de fósiles
ilustrado por Peter Parnall.
En el año 1981 publicó Voces del desierto
ilustrado por Peter Parnall.
En 1981, Byrd Baylor publicó el libro originalmente con el
título “Un Dios en cada cima de montaña”- "One God at Each Mountain
Top" (en inglés), enfocado en la espiritualidad de las montañas
nativas americanas.
En el año 1986 publicó Estoy a cargo de las
celebraciones ilustrado por Peter Parnall.
Se realizaron varias adaptaciones cinematográficas de los libros de Baylor: La forma de empezar un día, La otra forma de escuchar, y Halcón, soy tu hermano. Filmado en 1988, La forma de empezar un día cuenta con narración de Will Rogers, Jr. y animación de las ilustraciones de Parnall por Will Thompson.
Este video de doce minutos es en
gran medida un producto de su época con música de sintetizador quejumbrosa,
pero es divertido ver las obras de arte de Parnall en movimiento y escuchar la
peculiar lectura de Rogers del texto de Baylor.
En el año 1994 publicó La mesa donde se sientan los
ricos ilustrado por Peter Parnall.
En el año 1997, se reeditó o republicó bajo el título "La
manera de hacer montañas perfectas" (traducción al español de
"The Way to Make Perfect Mountains").
Ambas son colecciones de historias del suroeste, contadas
nuevamente en verso libre de Baylor.
A diferencia de sus historias originales, estas colecciones
ofrecen más texto, lo que las convierte en lecturas mucho más largas que otras
obras de Baylor.
A partir de los años 80, Baylor vivió fuera de la red en una casa de adobe que sus amigos le ayudaron a construir en más de 35 acres de terreno en Arivaca, al suroeste de Tucson. Hizo toda su escritura —que incluía ensayos y otros trabajos más allá de sus dos docenas de libros infantiles— en máquinas de escribir manuales, en un antiguo gallinero reconvertido.
A principios de los 2000, Baylor inició otro esfuerzo
humanitario uniéndose a un grupo llamado No More Deaths, proporcionando comida
y agua a migrantes indocumentados procedentes de México.
Permitió que la organización creara el Campamento Byrd en su
propiedad y, según el Arizona Daily Star, el campamento lleva funcionando 16
años. Seguirá ofreciendo apoyo mientras el grupo cuente con permiso del nieto
de Baylor, Jesse Stanley, con quien vivía en Tucson desde la década de 2010.
2009 en su casa
Murió en junio de 2021 a la edad de 97 años, en Arizona, en
la casa de Tucson.
Su nieto Jesse
Stanley, describió su muerte como “vejez” Ella era una sobreviviente de cáncer
de estómago de unos 80 años, que abandonó la quimioterapia a mitad de los
tratamientos porque “sentía que la quimioterapia la iba a matar más que el
cáncer”, dijo Stanley.
A Baylor le sobreviven un hijo, Dennis Stanley, de Redondo
Beach, California, otros dos nietos además de Jesse Stanley y numerosos
bisnietos. Baylor se casó y se divorció dos veces.
HOMENAJES
Con la ayuda de Skye Siegel del condado Pima, el muralista Joe Pagac creó una obra de arte para honrar a Byrd Baylor en lo que habría sido su cumpleaños número 100.
FUENTES
https://en.wikipedia.org/wiki/Byrd_Baylor
https://poetry.arizona.edu/blog/celebrating-desert-byrd-baylor-retrospective
https://tucson.com/news/local/article_3f6683a0-d2c6-11eb-bdda-03e27dcace21.html

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