Blog de Arinda

OBJETIVO :En este Blog vas a encontrar mis producciones en pintura y escultura. Además, material recopilado a través de mi trabajo como maestra, directora e inspectora, que puede ser de interés para docentes y estudiantes magisteriales .

martes, 11 de marzo de 2025

EL 11 DE MARZO DE 1921 NACíA ASTOR PIAZZOLLA

 

 El Maestro del Bandoneón 

que revolucionó el Tango

 

 

Astor Piazzolla

Astor Pantaleón Piazzolla nace el 11 de marzo de 1921 en la ciudad de Mar del Plata, en el seno de una familia inmigrante italiana.

Fue un bandoneonista y compositor argentino, uno de los músicos más importantes del siglo XX y uno de los compositores más importantes de tango en todo el mundo.

Fue uno de los artífices de la renovación del tango, sobre todo a partir de 1955, año en que regresó a Argentina después de un período de estudios en París bajo la dirección de Nadia Boulanger, célebre pedagoga que le aconsejó no olvidar nunca la música popular, precepto que el músico tuvo siempre presente.


Astor bebé y su mamá Asunta

Sus padres fueron Vicente Piazzolla y Asunta Manetti, marplatenses, hijos de padres italianos. El nombre Astor fue elegido por su padre y fue pensado en homenaje a su amigo Astore Bolognini, ​ corredor de moto y primer violonchelista de la Orquesta Sinfónica de Chicago.


Esta histórica foto pertenece a la esquina oeste de las avenidas Colón e Independencia donde funcionó, entre 1921 y 1925, la Bicicletería Piazzolla, Allí vivian Vicente y  Asunta antes de viajar a Nueva York

Su primera infancia transcurrió siendo mimado y cuidado por sus padres cariñosos y pendientes, que sin tener una posición acomodada jamás le hicieron faltar nada. Tampoco fue un niño solitario a pesar de ser hijo único, ya que la familia de la rama de la materna era muy numerosa, con tíos y primos con las más disímiles y atractivas ocupaciones y destrezas. Había tíos que tocaban el acordeón y otros la guitarra, primos que cazaban con escopetas y otros que le enseñaban a pescar en la costa. Algunas tías lo llevaban a la playa y otras le preparaban ravioles chiquititos exclusivamente hechos para él. El abuelo Pantaleo Piazzolla le enseñaba nudos marineros y el abuelo Luis Manetti cultivaba las más ricas ciruelas y zapallos del mundo

En 1924 , a los 4 años de Astor, sus padres se trasladan en la casa de un familiar que vivía en New Jersey, quien los ayuda en los primeros tiempos de su estadía en Estados Unidos. Luego su padre, don Vicente, consigue trabajo de peluquero en Manhattan y alquila un modesto departamento en la calle St. Marks Place, del Greenwich Village, un barrio proletario y bastante bohemio.

En E.E.U.U. Astor aprende su tercera lengua, el inglés y francés, ya  sabía español e italiano.

Asunta, Astor y Vicente durante su estancia en los Estados Unidos

El padre de Astor tenía afición por la música, y de hecho tocaba un instrumento similar, el acordeón.

En New York su padre añoraba Argentina y  escuchaba  tango, su sonido melancólico lo acompaña en todo momento. Astor recuerda "Mi padre escuchaba tango todo el tiempo, acordándose con nostalgia de Buenos Aires, de su familia, de sus amigos con. Siempre solo tango, tango”, por ello en el año 1927, el padre de Astor le compra un bandoneón usado en una casa de empeños, por 18 dólares.

El pequeño Astor al no poder practicar deportes, como consecuencia de una malformación en una de sus piernas, de la cual la fue operado de bebé, se había inclinado por la música.

Astor y su bandoneón

Donde vivía Astor era difícil encontrar un maestro de bandoneón entonces decidió experimentar por sí mismo y aprender a tocarlo, pero lo hace sobre todo por amor a su padre.

Esos primeros años en Nueva York, la pobreza, la Ley Seca, Eliot Ness, la mafia. A Astor no le gustaba mucho la escuela siendo expulsado de varias y andaba mucho por las calles, era un niño muy indisciplinado.  Ese ambiente lo hizo muy agresivo, le dio la dureza y la resistencia necesarias para enfrentarme al mundo y, sobre todo, a los escándalos que, veinticinco años después, iba a desatar su música.

REGRESO A MAR DEL PLATA

1933 Mar del Plata

En el año 1930 la familia Piazzolla regresa a Mar del Plata por poco tiempo. Astor tenía 9 años.

Después de cinco largos años de vivir en New York. Si bien la ciudad ya estaba cambiando todavía mantenía ese refinado estilo europeo en sus paseos y costa.

Con sus ahorros,  Vicente hizo honor a la profesión adquirida en Estados Unidos y abrió una peluquería en una parte de la vivienda ubicada en la esquina de la avenida Independencia y la calle Moreno.

Astor comenzó a cursar tercer grado en el Instituto Dans que quedaba en la esquina de Bolivar y Salta, a tres cuadras de su nuevo hogar.



Astor y su bandoneón

Astor retoma sus habilidades con el bandoneón en reuniones y demostraciones entre los parientes, pero su padre quiso que retomara sus estudios musicales.

Así fue como se contactó con uno de los más reconocidos ejecutantes de bandoneón de la ciudad, que además daba clases particulares. Fue Libero Paoloni, quien alternaba sus presentaciones en distintos locales nocturnos marplatenses, como la confitería “Munich” de la calle San Martín, con clases para alumnos particulares.

Con Libero Paoloni, Astor tomó sus primeras y fundamentales lecciones de cómo tocar el bandoneón y de cómo tocar el tango, algo que entonces no se estudiaba en ninguna academia o conservatorio.

Por regla general Paoloni iba dos veces por semana a la casa de los Piazzolla para darle clase a Astor, pero éste también solía ir a lo de Libero para recibir lecciones compartidas con otro joven aspirante a músico llamado Lelio Tedeschi.

Luego fue Homero, hermano de Libero, el que le enseñó algunas rancheras, valses y polcas. Y si bien no tocaba tangos, Homero le dijo al padre que Astor tenía talento y aunque todavía le quedaba un estilo americano era un tanguero de alma.

A pesar de que Libero Paoloni le enseñó el abc del instrumento desde el propio Tango, Astor siguió sin gustar del mismo, sin sentirlo.

De todas maneras aprendió rápido los rudimentos del difícil

instrumento y preparó sus dos primeras canciones como

interprete.

REGRESO A ESTADOS UNIDOS

En el año 1933 la familia vuelve a Nueva York por razones económicas. En ese entonces Astor tenía once años. ​

Allí, Vicente, padre de Astor, logró ponerse bajo la protección de Nicola Scabutiello, dueño de una importante peluquería en el West Side y de varios billares clandestinos.

 Un día frente a su ventana Astor escuchó de una casa vecina algo que le llamó la atención, alguien en un piano estaba interpretando a Johann Sebastian Bach, se trataba de un húngaro al que Piazzolla le atribuyó la condición de alumno de Rajmáninov, cuyo nombre era Bella Wilda.

Con  él hablaban de jazz, de comidas, de la amistad, de la necesidad de estudiar seis y hasta ocho horas diarias para lograr la perfección. Con Bella, Astor conoció el verdadero amor a la música y sobre todo aprendió a amar a Bach.

Astor comienza a tocar el piano a temprana edad, y el jazz y Johann Sebastián Bach se convierten en sus compañeros de juego.

ASTOR CONOCE A CARLOS GARDEL

Carlos Gardel

​ En el año 1934 Piazzolla conoció a Carlos Gardel en Manhattan, al llevarle un regalo que su padre había realizado.

Vicente tenía el hobby de hacer tallas en madera, cuando leyó en el diario la noticia del arribo de Gardel se pasó dos noches sin dormir hasta terminar una escultura de un gaucho tocando la guitarra, al que le escribió una dedicatoria al pie. Averiguó en qué hotel se hospedaba y mandó a Astor a que se la llevara. En ese tiempo no era común la presencia de argentinos en New York, por lo que para Gardel tener noticias de un argentino, admirador suyo, y con un hijo que tocaba el bandonéon, fue muy gratificante

Gardel simpatizó inmediatamente con el joven y le resultó útil para realizar sus compras en la ciudad, ya que conocía muy bien la ciudad, además de dominar el inglés, idioma que Gardel desconocía totalmente.

Película- "El día que me quieras"

Astor representando un canillita en la película "El día que me quieras"

En 1935 Gardel invitó a Astor a participar en la película que rodaba en esos días, “El día que me quieras”, como canillita. Esta película fue dirigida por el austríaco John Reinhardt, y realizada por la empresa Paramount en los estudios Kaufman Astoria ubicados en Astoria (Queens) en Nueva York.

Fuera de las cámaras, Piazzolla le hizo una pequeña demostración a Gardel,  de cómo tocaba el bandoneón y este le reconoció que tenía talento y que iba a llegar lejos pero que por ahora tocaba como un gallego. Piazzolla le explica que lo que ocurres es todavía no entiende al tango. Gardel le respondió que cuando lo entienda, no lo va a dejar más.

En ese momento Gardel invitó a Piazzolla a unirse en su gira por América, pero su padre decidió que era aún muy joven, por esta razón, su lugar fue ocupado por el boxeador argentino José Corpas Moreno.

La decisión de su padre resultó ser una gran suerte, ya que fue en esta gira en la que Gardel y toda su banda perdieron la vida en un accidente aéreo.

REGRESO DEFINITIVO A  LA ARGENTINA

Sexteto de Elvino Vardaro, Director de orquesta, compositor y violinista argentino que inició su carrera como músico de tango en 1921

En el año 1936 la familia Piazzolla emprende su regreso definitivo a Mar del Plata. donde comienza a actuar en algunos grupos. 

Allí hace su segundo descubrimiento tras el Bach de Bela Wilda, al escuchar por radio al sexteto de Elvino Vardaro, quien años más tarde sería su violinista. Esa forma distinta de interpretar el tango le produce un profundo impacto y le convierte en su admirador. 

Astor se traslada a Buenos Aires en 1938, con tan solo 17 años. Piazzolla tiene como meta  ser compositor de música clásica. 
Integra diversas orquestas de segundo orden. 

Aníbal Troilo


En el año 1939 ingresa como bandoneonista en una de las grandes orquestas de esos años, la de Aníbal Troilo Pichuco, que fue uno de los mejores interpretes de bandoneón, compositor, director de orquesta de tango argentino, y a quien Astor reconoce como uno de sus maestros. 

Piazzolla trabajó como bandoneonista y arreglista, lo que le permitió ganar reconocimiento como instrumentista
Aunque sus arreglos eran innovadores, a menudo eran corregidos por Troilo para mantener el interés del público bailable. Esto generó tensiones creativas entre Piazzolla y el enfoque más tradicional del tango que promovía Troilo.

Alberto Ginastera


En el año 1940 Astor siente la necesidad de avanzar musicalmente, ya siendo arreglista de la orquesta de Troilo.

Toma clases con Alberto Ginastera, uno de los compositores argentinos más famosos de su tiempo, lo que influyó en su estilo y enfoque musical. Estos estudios le ayudaron a desarrollar una técnica más sofisticada en sus arreglos y composiciones.

Compone sinfonías, música de cámara y también algún tango. Pero Astor prefiere no publicarlas, ya que el tango en esa época tiene mala fama. 
La cuna del tango estaba en el barrio portuario de La Boca, que era considerada una zona peligrosa. Los inmigrantes que llegaban a la ciudad se establecieron a orillas del Río de la Plata en busca de una vida mejor . 

Pero la mayoría de las veces sus sueños acababan en la bebida, la prostitución y la criminalidad. El tango reflejaba  esa vida. Con "corazón, amor y sangre” sonaba la melodía del alma de los inmigrantes, que buscaba aferrarse a algo para olvidar el anhelo por su hogar, en un mundo extraño para ellos. 
A las clases sociales más altas, ese tipo de música les resultaba obsceno, como algo proveniente de los rincones más bajos de la ciudad. El tango tardaría años en convertirse en algo aceptado por todas las clases sociales, y en Argentina incluso más que en otros países.

Piazzolla y Dedé

En 1942 Astor Piazzolla se casó con Odetta Maria Wolff (Dedé) . La fiesta de compromiso oficial se llevó a cabo en mayo de 1942, y la boda se realizó a finales de octubre de 1942. 
La  ceremonia civil fue seguida por una boda oficial en la iglesia 2 días después. La apariencia juvenil de Astor confundió al párroco, quien reclamaba por el novio que no habá aparecido.  
Astor había estado de pie con la madre de Dedé cerca del altar todo el tiempo. Pasaron su luna de miel en la Sierra de Córdoba y luego se instalaron en Buenos Aires.

Raúl Spivak

En el año 1943 comienza a estudiar  piano con Raúl Spivak quien lo introdujo en grabaciones de Stravinsky, Bartók, Ravel, entre otros. 

Astor iba cada mañana a oír la orquesta del Teatro Colón, mientras continuaba tocando tango de noche

En el año 1943 nace su hija Diana.

Cambio de dirección

En 1944, Piazzolla dejó la orquesta de Aníbal Troilo para seguir su propio camino. Este cambio fue crucial en su carrera, ya que le permitió explorar su estilo personal y componer música que se alejaba del tango tradicional.

Francisco Fiorentino 

Tras dejar a Troilo, Piazzolla se unió al cantante Francisco Fiorentino y formó su propia orquesta típica. 

Juntos formaron un dúo que permitió a Piazzolla destacar como director y arreglador. Comenzaron a actuar en diversos locales de Buenos Aires, logrando un éxito notable.


Durante este año, Piazzolla y Fiorentino realizaron grabaciones para el sello Odeón, donde dejaron un legado de 24 títulos, incluyendo tangos como "Corrientes y Esmeralda" y "Si se salva el pibe

Piazzolla comenzó a establecerse como un compositor innovador en el género del tango.

 Ese mismo año de 1944 nace su segundo hijo Daniel.

 Durante el año 1947  se dedicó a realizar arreglos para otras orquestas típicas de tango, lo que le permitió difundir su estilo innovador y ganar reconocimiento en la escena musical argentina.

Estos arreglos ayudaron a establecer su reputación como un compositor talentoso que podía combinar las tradiciones del tango con nuevas ideas musicales.

Astor Piazzolla y su primera esposa, Dedé, en la Rambla Bristol en 1948.


En el año 1948, Piazzolla decidió disolver su orquesta típica. Esta decisión fue impulsada por su deseo de enfocarse más en la composición y el arreglo musical, así como en su trabajo en el cine.

La disolución de la orquesta marcó un punto de inflexión en su carrera, permitiéndole explorar nuevas oportunidades creativas.

Después de disolver su orquesta, Piazzolla trabajó como arreglador y compositor para diversas producciones cinematográficas.

 Este periodo fue crucial para su desarrollo artístico, ya que le permitió experimentar con diferentes estilos y colaborar con otros músicos y cineastas.

 Este periodo entre 1947 y 1948 fue fundamental para Piazzolla, ya que sentó las bases para su futura carrera como uno de los compositores más influyentes del tango moderno, al mismo tiempo que comenzaba a establecerse en el ámbito del cine. 

Su capacidad para innovar dentro del género del tango mientras trabajaba en otros contextos musicales sería un sello distintivo de su obra posterior.

1950

VIAJE A PARIS

Nadia Boulanger,

En 1954, Ástor Piazzolla vivió un año decisivo que marcaría un cambio radical en su carrera musical. Este periodo se caracteriza por su traslado a París, donde estudió con la renombrada compositora y pedagoga Nadia Boulanger, quien desempeñó un papel crucial en su desarrollo artístico.

Piazzolla llegó a París en 1954, tras ganar el concurso de composición Fabien Sevitsky.

Aunque se dice que recibió una beca del gobierno argentino, algunos biógrafos sugieren que los fondos provienen de sus ganancias en el concurso. Viajó en un barco carguero, el Coracero, y llegó a Ámsterdam antes de dirigirse a París.

Una vez en París, Piazzolla se presentó ante Nadia Boulanger, una figura influyente en la música del siglo XX que había enseñado a muchos compositores destacados. Inicialmente, Piazzolla le mostró sus composiciones sinfónicas, sin mencionar su pasado con el tango.

Sin embargo, Boulanger notó la falta de "sentimiento" en su música y le preguntó sobre su trabajo anterior. Fue entonces cuando Piazzolla le habló del tango y tocó su composición Triunfal al piano.

Boulanger alentó a Piazzolla a no abandonar el tango, sugiriendo que debería integrar su estilo popular con la música clásica. Esta orientación lo llevó a fusionar ambos géneros de manera innovadora, lo que resultaría en un nuevo enfoque para el tango.

Piazzolla con Boulanger

 Piazzolla estudió con Boulanger durante aproximadamente once meses, asistiendo a clases tres veces por semana. Se enfocó en el contrapunto y otras técnicas compositivas que le resultaron desafiantes pero enriquecedoras.

Durante su estancia en París, Piazzolla compuso una serie de tangos y obras que reflejaban su nueva perspectiva musical.

Grabó su primer álbum titulado Sinfonía de tango, que incluía arreglos para bandoneón, piano y cuerdas. Esta obra marcó el inicio de una producción más amplia que combinaría elementos del tango con influencias clásicas y jazzísticas.

En París, Piazzolla también descubrió que su tango Prepárense, escrito en 1952, formaba parte del repertorio de las orquestas tangueras locales.

Esto le permitió obtener ingresos adicionales por derechos de autor y le brindó una mayor visibilidad como compositor.

El año 1954 fue fundamental para Ástor Piazzolla, ya que no solo consolidó su identidad como músico al integrar el tango con la música clásica, sino que también sentó las bases para su futuro éxito internacional y su legado como innovador del tango moderno.


REGRESO A BUENOS AIRES

Octeto Buenos Aires

De regreso a Buenos Aires en 1955, Piazzolla fundó el Octeto Buenos Aires, un conjunto que se convirtió en un vehículo fundamental para su música.

Este grupo estaba compuesto por destacados músicos, incluidos violines, un piano, un contrabajo y su característico bandoneón. La formación del octeto fue una respuesta a su deseo de experimentar con el tango y llevarlo hacia nuevas direcciones.

El Octeto comenzó a presentarse en diversos escenarios de Buenos Aires, donde interpretaron tanto composiciones originales de Piazzolla como arreglos innovadores de tangos clásicos.

Esta agrupación se destacó por su enfoque moderno y experimental, lo que generó tanto admiración como controversia en la escena musical.

En el año 1956, el Octeto Buenos Aires grabó su primer álbum titulado Tango progresivo. Este disco incluía varias composiciones, aunque solo una de ellas era original de Piazzolla.

Sin embargo, marcó un hito en la música del tango al presentar un enfoque más contemporáneo y sofisticado.

Durante este tiempo, Piazzolla también trabajó como arreglador para otras orquestas típicas, incluyendo la orquesta de Aníbal Troilo. Su habilidad para fusionar el tango con elementos de la música clásica y el jazz comenzó a ser reconocida, lo que le valió una creciente reputación en el ámbito musical argentino.



En el año 1957, el Octeto lanzó su segundo álbum titulado Tango moderno, que contenía una mezcla de obras originales y arreglos. Este disco fue significativo porque incluía nuevas interpretaciones de piezas como "Marrón y azul" y "Lo que vendrá", mostrando la evolución del estilo de Piazzolla.

Piazzolla continuó explorando nuevas formas musicales y ritmos dentro del tango. Su trabajo durante estos años sentó las bases para lo que más tarde se conocería como "nuevo tango", un estilo que combinaba elementos tradicionales con influencias contemporáneas.

El Octeto Buenos Aires realizó numerosas presentaciones en vivo, lo que ayudó a popularizar su música y a establecer a Piazzolla como una figura central en la renovación del tango. Estas actuaciones fueron cruciales para ganar seguidores y también para provocar reacciones encontradas entre los puristas del género.

VUELTA A NUEVA YORK

Astor , Dedé, Diana y Daniel Piazzolla celebrando la Navidad en Nueva York


En 1958, Ástor Piazzolla regresó a Nueva York, una ciudad que había sido significativa en su infancia y adolescencia.

Piazzolla decidió regresar a Nueva York debido a la falta de ingresos y de público en Argentina.

 Después de disolver su Octeto Buenos Aires, buscaba nuevas oportunidades que le permitieran impulsar su carrera y explorar su música en un ambiente más diverso y dinámico.

Durante su estancia en Nueva York, Piazzolla trabajó como arreglador para diversas producciones musicales.

Colaboró con artistas como Fernando Lamas y el cubano José Dubal, participando en proyectos que abarcaban géneros como boleros, jazz afro-cubano y música latina. Este trabajo le permitió mantenerse económicamente mientras buscaba establecerse en la escena musical.

En este periodo, Piazzolla comenzó a formar un nuevo conjunto musical de manera informal, conocido como el Quinteto Yei-Te (JT de jazz y tango). Este grupo incluía percusión latina y se centraba en la fusión de jazz y tango, lo que representaba una evolución de su estilo musical.

En 1959, Piazzolla grabó el álbum Take Me Dancing! The Latin Rhythms of Astor Piazzolla, que fue el primer disco que realizó como quinteto y el primero grabado en Estados Unidos.

Aunque Piazzolla estaba satisfecho con el álbum en su momento, más tarde lo consideraría un "álbum maldito", ya que no alcanzó el éxito esperado y se desvió del estilo que realmente deseaba representar.

A pesar de sus esfuerzos, Piazzolla enfrentó dificultades económicas significativas durante su tiempo en Nueva York. En cartas a amigos, expresó su frustración por la falta de trabajo estable y la alta costura de vida en la ciudad. Esto lo llevó a realizar trabajos que no siempre estaban alineados con su visión artística.

Su estancia en Nueva York también lo expuso a nuevas influencias musicales, especialmente el jazz y las improvisaciones de músicos como Charlie Parker.

Esta experiencia enriqueció su estilo y contribuyó a la evolución del "nuevo tango", que combinaría elementos del tango tradicional con influencias contemporáneas.

REGRESO A ARGENTINA

Durante la década de 1960, Ástor Piazzolla experimentó un periodo de intensa creatividad y consolidación artística tras su regreso a Argentina.

Este tiempo fue fundamental para el desarrollo del "nuevo tango", un estilo que fusionaba el tango tradicional con elementos de jazz y música clásica.


Quinteto de Astor Piazzolla.


Al regresar a Buenos Aires en 1960, Piazzolla organizó lo que se convertiría en su formación más emblemática: el Quinteto de Astor Piazzolla.

Este grupo estaba compuesto por bandoneón, violín, guitarra eléctrica, piano y contrabajo. A diferencia de las orquestas típicas de tango, su quinteto combinaba características de un grupo de cámara y un combo de jazz, lo que le permitió explorar nuevas sonoridades y estructuras musicales.

La primera actuación del quinteto tuvo lugar en la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires, donde Piazzolla presentó su innovador enfoque del tango ante un público que comenzaba a apreciar su música.

Durante esta década, Piazzolla compuso numerosas obras que definieron su estilo. Introdujo instrumentos poco comunes en el tango, como la guitarra eléctrica y la percusión, y experimentó con formas musicales más complejas, integrando técnicas del jazz y la música clásica.

Entre las composiciones más importantes de este periodo se encuentran Adiós Nonino, escrita en homenaje a su padre tras su fallecimiento en 1959, y Libertango, que se convertiría en un éxito internacional. Estas obras reflejan no solo su maestría técnica, sino también una profunda carga emocional.

A pesar de su creciente popularidad entre ciertos sectores del público, Piazzolla enfrentó críticas severas por parte de los puristas del tango, quienes lo acusaban de "asesinar" el género. Sin embargo, él defendió su música como una evolución natural del tango, describiéndola como "música contemporánea de Buenos Aires".

A medida que avanzaba la década, sus álbumes comenzaron a venderse bien. Piazzolla logró firmar contratos discográficos favorables y su música empezó a ser reconocida no solo en Argentina sino también en el extranjero.

Piazzolla y Horacio Ferrer

Durante este tiempo, Piazzolla colaboró con varios músicos y artistas destacados. Su trabajo con el poeta Horacio Ferrer resultó en la creación de obras líricas significativas, como la operita María de Buenos Aires, que se estrenó en 1968 y se convirtió en un clásico del repertorio.

A finales de la década, Piazzolla comenzó a realizar presentaciones internacionales que le permitieron difundir su música por todo el mundo. Estas giras contribuyeron a establecerlo como una figura central en la música contemporánea argentina.

RADICACIÓN EN EUROPA

En el año 1973 Ástor Piazzolla se radicó nuevamente en Europa.

Después de sufrir un infarto en 1971, Piazzolla decidió trasladarse a Italia, donde comenzó a trabajar con músicos europeos y a explorar nuevas direcciones en su música.


Conjunto 9

Este periodo le permitió grabar el oratorio Pueblo joven y formar el Conjunto 9, que fue una ampliación de su quinteto original.

Durante su estancia en Europa, Piazzolla también tuvo la oportunidad de realizar giras y grabaciones, lo que contribuyó a su reconocimiento internacional.



En 1974, tras recuperarse completamente de su infarto, continuó su actividad musical en Europa y realizó importantes grabaciones, incluyendo Libertango y colaboraciones con otros músicos destacados. Este tiempo en Europa fue crucial para su evolución artística y para establecerse como uno de los grandes innovadores del tango moderno.

En el año 1974, Piazzolla grabó Libertango, una de sus obras más emblemáticas que se convertiría en su carta de presentación ante el público europeo. Esta pieza es un claro ejemplo de su estilo innovador que fusiona el tango con elementos del jazz y la música clásica.

Durante este tiempo, Piazzolla formó el Conjunto Electrónico, un octeto que incluía instrumentos como el bandoneón, piano eléctrico, guitarra eléctrica y batería. Este conjunto representaba una aproximación al jazz-rock y buscaba experimentar con nuevas sonoridades dentro del tango.

En el año 1975, conmovido por la muerte de Aníbal Troilo, Piazzolla compuso la Suite Troiliana, una obra de cuatro movimientos que fue ejecutada por su Conjunto Electrónico. Esta obra fue un homenaje al maestro del tango que influyó en su carrera.



En diciembre de 1975, Piazzolla presentó "500 motivaciones" en el Teatro Gran Rex de Buenos Aires, donde logró atraer a un público diverso, incluyendo seguidores del rock. Este evento marcó un momento importante en su carrera al combinar el tango con influencias contemporáneas.

En el año 1976, Piazzolla realizó un concierto explosivo en el Teatro Olympia de París. Esta actuación fue parte de una serie de presentaciones que consolidaron su reputación internacional como innovador del tango.

Su música comenzó a resonar con audiencias más amplias en Europa, lo que le permitió establecerse como una figura central en la música contemporánea.




En abril de 1977, Piazzolla grabó un álbum en vivo titulado Olympia 77, que capturó la energía y sofisticación de sus presentaciones con el Conjunto Electrónico.

Este disco es considerado uno de los registros más importantes de su carrera durante esta época.

A finales de la década, Piazzolla comenzó a distanciarse del sonido eléctrico y del jazz-rock para regresar a sus raíces en el tango, aunque siempre manteniendo su estilo único e innovador.

Quinteto Tango Nuevo

En 1978, Ástor Piazzolla formó un nuevo quinteto, conocido como el Quinteto Tango Nuevo, que se convirtió en una de las agrupaciones más emblemáticas de su carrera. Este quinteto fue fundamental para la difusión de su música y la consolidación del "nuevo tango", un estilo que fusionaba el tango tradicional con elementos de jazz y música clásica.

El nuevo quinteto estaba compuesto por músicos destacados que Piazzolla seleccionó por su habilidad para interpretar y enriquecer su música.

La formación incluía el bandoneón de Piazzolla, el violín de Fernando Suárez Paz, el piano de Pablo Ziegler, la guitarra eléctrica de Oscar López Ruiz y el contrabajo de Héctor Console. Esta combinación de instrumentos permitió explorar nuevas sonoridades y ritmos dentro del tango.

Con esta nueva formación, Piazzolla comenzó a interpretar obras que integraban su estilo característico, incluyendo composiciones como Libertango, Adiós Nonino y Las Cuatro

El quinteto se destacó por su capacidad para combinar la improvisación con la estructura musical, lo que le dio un aire fresco y contemporáneo al tango.

 A partir de 1978, Piazzolla y su quinteto realizaron giras por diversos países, llevando su música a audiencias internacionales. Estas presentaciones fueron clave para establecer a Piazzolla como un referente del tango moderno en el ámbito global. Las giras incluyeron actuaciones en importantes teatros y festivales, donde el quinteto recibió elogios tanto del público como de la crítica.

Las giras no solo ayudaron a popularizar el nuevo tango en el extranjero, sino que también permitieron a Piazzolla interactuar con otros músicos y estilos musicales, enriqueciendo aún más su obra. Su música comenzó a resonar en diferentes contextos culturales, lo que contribuyó a su reconocimiento como uno de los grandes innovadores de la música del siglo XX.



En un gesto humorístico y nostálgico, Piazzolla escribió una carta imaginaria a Carlos Gardel, el icónico cantante de tango. En esta carta, bromeaba sobre su éxito internacional y cómo había logrado llevar el tango a escenarios donde Gardel nunca había estado. Esta carta reflejaba no solo su admiración por Gardel, sino también su deseo de innovar dentro del género que ambos amaban.

Piazzolla mencionó cómo había transformado el tango en algo contemporáneo y cómo había logrado que este género musical fuera apreciado en todo el mundo.

A través de esta carta ficticia, Piazzolla expresaba su orgullo por haber llevado la tradición del tango hacia nuevas fronteras, mientras mantenía viva la esencia del género.

ULTIMOS AÑOS

Ástor Piazzolla sigue trabajando con una energía creativa inagotable, hasta que en 1990 sufre un derrame cerebral en París. 

Su deterioro comenzó con un derrame cerebral el 5 de agosto de 1990 en París, que le dejó lesiones cerebrales irreversibles y lo llevó a un estado de coma.

Tras el derrame, Piazzolla fue trasladado a Argentina por su esposa, Laura Escalada, con la ayuda del gobierno argentino debido a las dificultades económicas que enfrentaba su familia para cubrir los gastos médicos en Francia. 

A pesar de salir del coma 15 días después, su salud continuó empeorando. Durante los siguientes dos años, fue internado múltiples veces en clínicas debido a complicaciones como neumonía y otros problemas de salud.

A lo largo de este periodo, Piazzolla experimentó breves mejorías, recuperando algo de movilidad en una mano y una pierna, pero nunca volvió a hablar ni a tocar el bandoneón. 

Su familia estuvo a su lado durante este tiempo difícil, y su hijo Daniel recordó la tristeza que sentía al verlo postrado en la cama. 

A pesar de su estado crítico, Piazzolla mantuvo su carácter fuerte; incluso con limitaciones físicas, se comunicaba mediante gestos y expresiones.

 Finalmente, falleció en Buenos Aires tras una larga agonía marcada por las secuelas del derrame cerebral. 

 El 4 de julio de 1992 Piazzolla muere, a los 71 años. 

Su sueño de componer una ópera tanguera nunca se llegó a cumplir. Pero dejó un legado y una obra musical de más de 300 tangos y 50 bandas sonoras. En una entrevista, el maestro dijo: "Tengo una ilusión: que mi obra se escuche en el 2020. Y en el 3000... A veces estoy seguro, porque la música que hago es diferente. Porque en 1955 empezó a morir un tipo de tango para que naciera otro, y en la partida de nacimiento está mi Octeto Buenos Aires.”

Su legado musical sigue vivo a través de sus más de 500 composiciones, que incluyen obras icónicas como Libertango y Adiós Nonino, las cuales continúan siendo interpretadas y celebradas en todo el mundo

Su patria se ha reconciliado con el tango contemporáneo, es más, Piazzolla se ha convertido en un héroe nacional.

HOMENAJES



Ástor Piazzolla ha sido homenajeado de diversas maneras en Argentina y en el mundo, reflejando su impacto en la música y la cultura del tango.

Ha sido honrado a través de monumentos, nombres de calles, sellos postales y eventos culturales que celebran su contribución al tango y a la música mundial. Su legado continúa vivo en la memoria colectiva de Argentina y más allá.

 

Monumentos y esculturas

 

Escultura en el Paseo del Tango:



En enero de 2025, se inauguró una escultura de Piazzolla en el Paseo del Tango, ubicado entre las calles Carlos Gardel y Jean Jaures en el barrio del Abasto, Buenos Aires.

La obra fue realizada por el artista Carlos Benavidez y es parte de un conjunto que incluye esculturas de otros íconos del tango como Aníbal Troilo y Roberto Goyeneche.

 

Monumento en Mar del Plata:



En Mar del Plata, ciudad natal de Piazzolla, se encuentra un monumento en bronce que lo representa tocando su bandoneón. Este monumento ha sido restaurado por el municipio y es un lugar de encuentro para turistas y amantes de la música.

 

Plazoleta Astor Piazzolla:



En Mar del Plata también hay una plazoleta que lleva su nombre, donde se han realizado eventos culturales en su honor.

 

Nombres de calles

 

Calles dedicadas:


Calle 9 Nueva York




En Nueva York, en la calle 9 a la altura de la 313, cercana a la avenida 2, se encuentra una placa que recuerda la vida del Astor Piazzolla donde vivió su niñez. Era un barrio que, aunque hoy pintoresco y característico, tuvo una época en donde se distinguió por ser oscuro, cruento, y donde las pequeñas pandillas eran dueñas de la calle.



En Alemania calle Astor Piazzolla

Aeropuerto


La ciudad de Mar del Plata cuenta con el Aeropuerto Internacional Astor Piazolla, MDQ en el código de IATA. Está ubicado en Parque Camet y desde él parten y arriban  vuelos  de  las  empresas Aerolíneas  Argentinas, Austral, LADE y Andes, que la conectan con el Aeroparque Jorge Newbery de la ciudad de Buenos Aires y los aeropuertos de Bahía Blanca, Rosario, Córdoba, Tucumán, Mendoza y varias localidades patagónicas.

 

Sellos y publicaciones

 

Sellos postales:



En 2021, con motivo del centenario de su nacimiento, el Correo Argentino emitió un sello conmemorativo que celebra la vida y obra de Piazzolla. Este sello es parte de una serie que destaca a figuras importantes de la cultura argentina.

 

Eventos culturales

 

Conciertos y festivales:

A lo largo de los años, se han realizado numerosos conciertos y festivales dedicados a Piazzolla, donde músicos contemporáneos interpretan sus obras. Estos eventos suelen coincidir con aniversarios importantes relacionados con su vida.

 

Documentales y exposiciones:

Se han producido documentales sobre su vida y obra, así como exposiciones que destacan su influencia en la música argentina. Estas iniciativas ayudan a mantener viva su memoria y a educar al público sobre su legado.

 

LEGADO

 


El legado de Ástor Piazzolla trasciende géneros y fronteras. Su innovador enfoque del tango ha dejado una huella imborrable en la música mundial, inspirando a generaciones de músicos y convirtiéndolo en una figura central no solo en Argentina, sino también en la cultura musical global. Su obra continúa emocionando y desafiando a quienes la escuchan, asegurando que su influencia perdure por muchos años más.

El impacto de Ástor Piazzolla en la música es vasto y perdurable, impactando no solo el tango, sino también otros géneros musicales y la cultura en general.

 

Innovación en el Tango

 

Nuevo Tango:

Piazzolla revolucionó el tango tradicional al fusionarlo con elementos de la música clásica, el jazz y el rock, creando un estilo conocido como "nuevo tango". Esta innovación permitió que el tango se expandiera más allá de sus raíces folklóricas, atrayendo a un público más amplio y diverso.

 

Composiciones icónicas:

Obras como Libertango, Adiós Nonino y Oblivion son ejemplos de su capacidad para combinar melodías emotivas con arreglos complejos.

Estas piezas han sido interpretadas por numerosos artistas en todo el mundo, asegurando su lugar en el repertorio musical global.

 

Influencia Internacional

 

Reconocimiento global:

Piazzolla ha influido en músicos de diversos géneros, desde jazzistas hasta músicos clásicos. Artistas como Chick Corea, Gary Burton y el Kronos Quartet han interpretado sus obras, lo que demuestra su impacto en la música contemporánea.

 

Puente entre culturas:

Su música ha servido como un puente entre diferentes tradiciones musicales, llevando el tango a escenarios internacionales y convirtiéndolo en un símbolo de la cultura argentina en todo el mundo.

 

Legado Cultural

 

Símbolo de identidad argentina:

 Piazzolla es considerado un ícono cultural en Argentina, ocupando un lugar destacado junto a figuras como Carlos Gardel y Che Guevara. Su música refleja las complejidades y emociones de la vida urbana en Buenos Aires, resonando con generaciones de argentinos.

 

Inspiración para nuevas generaciones:

Su enfoque innovador ha inspirado a numerosos músicos contemporáneos que buscan romper con las convenciones del tango y explorar nuevas formas de expresión artística.

 El espíritu irreverente y provocador que Piazzolla encarnó sigue siendo una fuente de motivación para los artistas actuales.


FUENTES

https://es.wikipedia.org/wiki/Astor_Piazzolla

https://fundacioncarlosgardel.org/

https://mardelplata.italiani.it/

http://elastornauta.blogspot.com/

No hay comentarios: