Blog de Arinda

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sábado, 14 de marzo de 2026

14 DE MARZO DE 1889 Nació MARGUERITE DE ANGELI

 

Marguerite de Angeli: arte, imaginación y literatura


 

Marguerite de Angeli nació el 14 de marzo de 1889 en la ciudad de Lapeer, en el estado de Michigan, Estados Unidos, con el nombre de Marguerite Lofft.

Fue una destacada escritora e ilustradora estadounidense de literatura infantil cuya obra alcanzó gran reconocimiento durante el siglo XX.

Casa natal - foto tomada por su padre

La casa hoy


Marguerite de Angeli nació en el seno de una familia en la que el arte y los oficios manuales ocupaban un lugar importante en la vida cotidiana.

Su padre, George Shadrach Lofft, trabajaba como fotógrafo e ilustrador, profesiones que en aquella época requerían tanto sensibilidad artística como dominio técnico.

La fotografía a finales del siglo XIX y comienzos del XX todavía era un proceso complejo que implicaba el uso de cámaras voluminosas, placas fotográficas y largos tiempos de revelado.

Este entorno creativo permitió que Marguerite creciera rodeada de imágenes, dibujos y materiales artísticos, lo que contribuyó a despertar muy temprano su interés por la representación visual y el dibujo.

El trabajo de su padre no solo implicaba capturar retratos o escenas cotidianas, sino también realizar ilustraciones que podían emplearse en publicaciones o materiales impresos, por lo que el hogar familiar estaba estrechamente vinculado al mundo de la imagen y la expresión artística.

Su madre, Ruby Adele Tuttle Lofft, desempeñó un papel igualmente significativo en la formación de Marguerite.

Aunque se conoce menos sobre su actividad profesional, se sabe que mantenía un entorno familiar estable y alentaba las inquietudes culturales de sus hijos.

En una época en la que las oportunidades educativas y artísticas para las mujeres eran más limitadas, el apoyo familiar resultaba fundamental para que una joven pudiera desarrollar sus talentos creativos.

Ruby Adele fomentó un ambiente doméstico en el que la imaginación, la lectura y la observación del entorno eran valoradas, factores que más tarde se reflejarían en la sensibilidad narrativa de su hija.

La familia también estaba profundamente conectada con los oficios tradicionales de su comunidad. El abuelo de Marguerite era el herrero de la ciudad, una figura central en la vida de muchas pequeñas localidades estadounidenses de finales del siglo XIX.

El herrero no solo fabricaba y reparaba herramientas, herraduras y piezas metálicas, sino que también representaba un símbolo del trabajo artesanal y de la autosuficiencia de las comunidades rurales.

El contacto con este tipo de oficios manuales —donde el trabajo paciente y la habilidad técnica eran esenciales— contribuyó a formar en Marguerite una profunda admiración por las tradiciones y las formas de vida comunitarias. Más adelante, esa sensibilidad hacia los oficios, la vida cotidiana y las comunidades tradicionales aparecería repetidamente en sus libros infantiles, especialmente en aquellos que retratan sociedades históricas o comunidades rurales.

Un momento decisivo en su infancia ocurrió en 1902, a los 13 años, cuando la familia Lofft se trasladó al oeste de Filadelfia. Este cambio de residencia supuso una transformación importante en el entorno cultural y social en el que creció Marguerite.

Mientras que sus primeros años habían transcurrido en un ambiente más pequeño y tranquilo, Filadelfia era una de las ciudades más antiguas e históricamente significativas de Estados Unidos, con una vida cultural mucho más dinámica.

El barrio de West Philadelphia, en particular, estaba experimentando un crecimiento notable en esos años, con nuevas viviendas, escuelas y una creciente diversidad social.

Fue en esta ciudad donde Marguerite pasó lo que ella misma consideraría sus años más formativos. Allí tuvo acceso a mejores instituciones educativas, bibliotecas, actividades culturales y a una comunidad urbana en la que el arte, la música y la literatura tenían una presencia mucho más visible.

Este ambiente estimulante contribuyó a ampliar su visión del mundo y a desarrollar su sensibilidad artística.

Durante su juventud en Filadelfia comenzó a interesarse seriamente por la música, disciplina en la que recibió formación y que durante muchos años fue su principal actividad artística.

Sin embargo, el contacto constante con el arte visual —heredado de la profesión de su padre— continuó influyendo en ella. Con el tiempo, esa doble influencia, musical y visual, se transformaría en una vocación más clara por el dibujo y la ilustración.

La ciudad de Filadelfia también sería fundamental para su vida futura, ya que allí formaría su propia familia y desarrollaría gran parte de su carrera como escritora e ilustradora.

 Muchas de las experiencias, paisajes urbanos y comunidades que conoció durante estos años terminarían inspirando el ambiente y los personajes de sus obras. De esta manera, la mudanza de 1902 no fue solo un cambio geográfico, sino un paso decisivo en la formación intelectual, artística y personal de quien más tarde se convertiría en una de las figuras más destacadas de la literatura infantil estadounidense.

Durante su juventud asistió a la escuela secundaria en Lapeer, Michigan, la ciudad donde había nacido y donde pasó parte de su infancia. En ese entorno educativo relativamente pequeño, característico de muchas comunidades estadounidenses de comienzos del siglo XX, los estudiantes solían participar activamente tanto en actividades académicas como culturales y religiosas de la comunidad.

En 1904, Marguerite ingresó en la Girl’s High School, una institución educativa destinada a la formación de jóvenes mujeres. Este tipo de escuelas tenía como objetivo ofrecer una educación más estructurada y avanzada para las mujeres en una época en que el acceso femenino a estudios superiores todavía era limitado.

En este centro Marguerite continuó desarrollando sus habilidades académicas, pero también comenzó a destacar especialmente por su talento musical.

Durante esos años su voz para el canto llamó la atención de quienes la rodeaban. La música ocupaba un lugar importante en su vida cotidiana, y pronto empezó a participar activamente en las actividades musicales de su comunidad.

En particular, cantaba en el coro de la iglesia presbiteriana local, una experiencia que reforzó su formación musical y le permitió adquirir disciplina artística, práctica vocal y experiencia interpretativa frente a un público.

En las comunidades estadounidenses de principios del siglo XX, las iglesias eran centros fundamentales de la vida social y cultural, por lo que participar en el coro significaba también formar parte activa de la vida comunitaria.

El canto en la iglesia no solo representaba una actividad religiosa, sino también una oportunidad para perfeccionar su talento musical. La práctica constante de himnos y música coral ayudó a desarrollar su sensibilidad artística, su oído musical y su capacidad de expresión, cualidades que más tarde influirían en su creatividad general.

 De hecho, durante varios años Marguerite llegó a considerar la música como su posible carrera profesional, y su formación vocal continuó desarrollándose en los años siguientes.

Aunque más adelante su vida la llevaría a establecerse en Filadelfia y a orientarse cada vez más hacia las artes visuales, sus estudios secundarios se completaron en su ciudad natal, Lapeer. Este período fue importante porque sentó las bases de su educación y de su formación cultural antes de trasladarse definitivamente a un entorno urbano más amplio.

Tras mudarse a Philadelphia, Marguerite comenzó a profundizar en otra de sus grandes pasiones: el dibujo y la ilustración. Allí estudió arte con el pintor e ilustrador Maurice Bower, quien le proporcionó una formación artística más formal. Bajo su orientación, desarrolló técnicas de dibujo, observación y composición que más tarde serían fundamentales para su trabajo como ilustradora de libros infantiles.

 

Este cambio marcó una transición significativa en su vida. Mientras que en su adolescencia la música había sido su principal forma de expresión artística, el contacto con el estudio del dibujo en Filadelfia despertó en ella una vocación cada vez más fuerte por las artes visuales. Con el tiempo, esa vocación terminaría definiendo su carrera profesional, primero como ilustradora y después como autora de libros infantiles.

Así, su educación secundaria en Lapeer, combinada con sus primeras experiencias musicales en la iglesia y su posterior formación artística en Filadelfia, constituyó el inicio del camino que la llevaría a convertirse en una reconocida escritora e ilustradora de literatura infantil. Estos años formativos fueron esenciales para desarrollar la sensibilidad artística y la disciplina creativa que caracterizarían toda su obra posterior.

Marguerite de Angeli mostró un talento precoz para la música desde su infancia en Lapeer, Michigan. Recibió educación vocal formal y se destacó como cantante solista en conciertos locales y en la iglesia presbiteriana de su ciudad natal, donde participaba activamente en el coro.

​Durante casi dos décadas, desde principios del siglo XX (alrededor de 1904, cuando ingresó a la Girl's High School) hasta la década de 1920, la música fue su principal ocupación. Actuó en diversas presentaciones, incluyendo servicios religiosos y eventos comunitarios, equilibrando esta pasión con sus responsabilidades familiares tras casarse.

En 1910 contrajo matrimonio con John Dailey de Angeli. El matrimonio tuvo varios hijos —entre ellos John, Arthur, Ted, Nina, Catherine y Maurice— y la vida familiar desempeñó un papel importante en su obra literaria.

El primero de sus seis hijos, John Shadrach de Angeli, nació un año después en 1911.

Muchas de sus historias se inspiraron en su propia experiencia como madre y en la vida cotidiana de su familia. De hecho, algunos de sus personajes infantiles se basaron directamente en sus propios hijos, como ocurrió con Ted y Nina, protagonistas de una serie de libros que reflejan situaciones domésticas y aventuras infantiles.

Esta etapa profesional la llevó a posponer sus aspiraciones artísticas, aunque su voz entrenada influyó en su posterior sensibilidad estética como ilustradora.

Después de vivir en muchos lugares del oeste americano y canadiense, se establecieron en el suburbio de Filadelfia Collingswood, Nueva Jersey.

Allí, en 1921, Marguerite comenzó a estudiar dibujo con su mentor, Maurice Bower.

Hacia fines de los años 1920, con sus hijos crecidos, de Angeli cambió su enfoque hacia el dibujo y la ilustración, estudiando con maestros como Maurice Bower en Filadelfia.

Su experiencia musical enriqueció sus obras infantiles, que a menudo incorporan ritmos narrativos y rimas inspiradas en nursery rhymes, como en Marguerite de Angeli's Book of Nursery and Mother Goose Rhymes.

Sin embargo, con el paso del tiempo comenzó a interesarse cada vez más por el dibujo y la ilustración, especialmente después de recibir estímulo de algunos de sus maestros de arte. Esta nueva vocación artística terminó desplazando a la música y orientó su vida hacia el campo de la ilustración y, posteriormente, de la literatura infantil.

En 1922, Marguerite comenzó a ilustrar un periódico de la Escuela Dominical y pronto estuvo haciendo ilustraciones para revistas como El caballero del campo, Diario del hogar de mujeres, y La chica americana, además de ilustrar libros para autores como Helen Ferris, Elsie Singmaster, Cornelia Meigs, y Dorothy Canfield Fisher.

Su carrera profesional como escritora e ilustradora comenzó relativamente tarde, en la década de 1930. Antes de dedicarse plenamente a los libros infantiles, trabajó ilustrando artículos y relatos para revistas, entre ellas la revista estadounidense Country Gentleman.

Su último hijo, Maurice Bower de Angeli, nació en 1928.

En 1935 publicó su primer libro, Ted and Nina Go to the Grocery Store, inspirado en la vida de sus propios hijos. A partir de entonces inició una trayectoria muy productiva que la convertiría en una de las autoras de literatura infantil más populares de su época.

La familia de Angeli se mudó con frecuencia, regresó a Pensilvania y vivió al norte de Filadelfia en Ciudad de Jenkin, al oeste de Filadelfia en el barrio Manoa de Havertown, en Carpenter Lane en Germantown, Filadelfia, en la calle Panamá en Centro de la ciudad, Filadelfia, en un apartamento cerca del Museo de Arte de Filadelfia, y en una cabaña en Green Lane, Pensilvania. También mantenían una cabaña de verano en Money Island en Río Toms, Nueva Jersey.

El marido de Marguerite murió en 1969, ocho meses antes de su 60 aniversario de bodas.

A lo largo de su carrera escribió e ilustró veintiocho libros propios y además ilustró más de tres decenas de obras de otros autores, así como numerosos artículos y relatos publicados en revistas. Sus historias se caracterizan por un estilo cálido y cercano, con una fuerte atención a la vida familiar, a las comunidades y a las experiencias históricas.

Muchos de sus libros reflejan la vida de grupos culturales específicos de Estados Unidos, especialmente las comunidades amish y cuáqueras que conoció durante los años en que vivió cerca de Filadelfia.

 

Su obra exploró y describió las tradiciones y la rica diversidad cultural de la gente común que con mayor frecuencia se pasan por alto – una obra semiautobiográfica Gran Depresión familia, afroamericano niños que experimentan el dolor de prejuicio racial, trabajadores mineros polacos que aspiran a una vida más allá de las minas de carbón de Pensilvania, discapacitados físicos, coloniales Menonitas, el Amish, siglo XIX Cuáqueros apoyando al ferrocarril subterráneo, a los inmigrantes y a otros pueblos tradicionales o étnicos.

Los libros de De Angeli transmiten un mensaje subyacente de que en realidad todos somos iguales y que todos merecemos tolerancia, cuidado, consideración y respeto.

Estas obras destacaban por su detallada ambientación cultural y por el respeto con el que retrataba la vida cotidiana de estas comunidades.

La década de 1940 y comienzos de la de 1950 constituyeron el período de mayor reconocimiento para De Angeli.

Entre sus obras más conocidas se encuentra Yonie Wondernose (1944), un libro que retrata la vida en una comunidad amish, y Black Fox of Lorne (1956), una novela histórica ambientada en Escocia.

Sin embargo, su obra más célebre es The Door in the Wall, publicada en 1949. Esta novela histórica, ambientada en la Inglaterra medieval, narra la historia de un niño que queda discapacitado tras una enfermedad pero logra superar las dificultades con valentía y determinación.

El libro recibió en 1950 la prestigiosa Medalla Newbery, uno de los premios más importantes de la literatura infantil en Estados Unidos.

Además de su éxito como escritora, De Angeli también fue ampliamente reconocida como ilustradora.

Sus ilustraciones, caracterizadas por su delicadeza y su estilo expresivo, acompañaron tanto sus propios libros como los de otros autores. Algunas de sus obras ilustradas recibieron distinciones importantes, entre ellas menciones honoríficas del premio Caldecott, que reconoce las mejores ilustraciones en libros infantiles.

Entre estas obras destacan Yonie Wondernose y The Book of Nursery and Mother Goose Rhymes.

Durante su vida adulta residió durante largos períodos en Filadelfia, ciudad que influyó considerablemente en su producción literaria.

En 1948 realizó su primer viaje al extranjero con el objetivo de investigar el contexto histórico de la Inglaterra medieval para escribir The Door in the Wall. Este viaje demuestra el cuidado y el interés que ponía en documentar sus historias, incluso cuando se trataba de literatura dirigida a niños.

En el ámbito personal, su vida estuvo marcada por una estrecha relación con su familia.

 En 1951 ya era abuela, y la relación afectuosa entre sus nietos inspiró algunas de sus historias posteriores.

Su esposo falleció en 1968 después de casi seis décadas de matrimonio.

En 1971, dos años después de la muerte de su marido, de Angeli publicó su autobiografía, Mantequilla a precio antiguo.

Ese mismo año ella recibió la Medalla Regina, un reconocimiento otorgado por la Asociación Católica de Bibliotecas de Estados Unidos por su contribución a la literatura infantil.

La placa cuelga en el lado izquierdo de las puertas de la entrada principal del edificio.


Marguerite con su hijo, Arthur, en la ceremonia de rededicación.




En 1971, la Lapeer County Historical Society instaló esta placa en el edificio donde nació el 14 de marzo de 1889, reconociendo su trayectoria como autora e ilustradora infantil. La casa permanece como residencia privada hasta hoy, diferenciándose de otros homenajes como la biblioteca renombrada en su honor

El prestigio de Marguerite de Angeli se mantuvo durante décadas. Sus libros continuaron siendo leídos por nuevas generaciones de niños, y su obra fue valorada tanto por su calidad literaria como por sus ilustraciones.



 En 1979 el estado de Michigan, su lugar de nacimiento, celebró oficialmente su nonagésimo cumpleaños proclamando el “Día de Marguerite de Angeli” en honor a su trayectoria y a su influencia en la literatura infantil estadounidense.

Su último trabajo, Amistad y otros poemas, se publicó en 1981 cuando tenía 92 años

Marguerite de Angeli falleció el 16 de junio de 1987 en la ciudad de Filadelfia, a los noventa y ocho años de edad.

Para entonces ya era considerada una de las figuras más importantes de la literatura infantil del siglo XX en Estados Unidos.

Su legado permanece en sus numerosas obras, que combinan narrativa, historia, sensibilidad social y arte ilustrado, y que continúan formando parte de la tradición clásica de la literatura para niños.

Le sobrevivieron 3 de sus 4 hijos: Arthur, Harry y Maurice; su hija, Nina Kuhn; 13 nietos y 16 bisnietos.

 

HOMENAJES

 

Homenajes Inmediatos Post Mortem

Tras su fallecimiento en 1987, Marguerite de Angeli fue recordada por su impacto en la literatura infantil, con obituarios destacando premios como el Newbery Medal de 1950 por The Door in the Wall.

Su legado se consolidó rápidamente en su ciudad natal, Lapeer, Michigan.

 

Nombramientos y Marcadores


Parte de una colección que contiene registros históricos creados por, o relacionados con, individuos y personajes históricos de renombre mundial, así como individuos de los Estados Unidos, Ohio o Cleveland. Incluye correspondencia, documentos, firmas y notas.

La biblioteca de Lapeer fue renombrada Marguerite de Angeli Library en 1981 (ella asistió), y en 2010 se designó Literary Landmark por la Friends of Libraries U.S.A., en ceremonia el 22 de agosto.

En 1971, la Lapeer County Historical Society colocó una placa histórica en su casa natal, que aún existe como residencia privada.

 

Archivos y Preservación Continua

Parte de una colección que contiene registros históricos creados por, o relacionados con, individuos y personajes históricos de renombre mundial, así como individuos de los Estados Unidos, Ohio o Cleveland. Incluye correspondencia, documentos, firmas y notas.



La Marguerite de Angeli Library alberga un archivo mayoritario con arte original, manuscritos y memorabilia, preservado con una beca Save Michigan History Grant en 2019.

Fue inducida al Michigan Women's Hall of Fame, reconociendo su pionerismo en literatura multicultural infantil.

 

Reconocimientos Literarios Posteriores

Premios póstumos incluyen el Lewis Carroll Shelf Award en 1961 y Regina Medal en 1968 por su trayectoria vitalicia.

Sus obras siguen editándose y celebrándose en sitios educativos y blogs hasta la fecha, manteniendo viva su influencia en temas de diversidad y tolerancia.

 

LEGADO

 

El legado estilístico de Marguerite de Angeli radica en su integración armónica de ilustraciones detalladas con narrativas inclusivas que promueven tolerancia y diversidad cultural.

Su estilo artístico, que combina óleo, acuarela, lápiz e tinta, se caracteriza por representaciones precisas de la vida cotidiana en contextos históricos diversos —como comunidades amish, cuáqueras, afroamericanas y mineros polacos—, con un enfoque en la dignidad humana universal.

 

Influencia en Ilustración Infantil

Sus dibujos evocan calidez y autenticidad, inspirados en su experiencia musical y viajes (como a Inglaterra para bocetos medievales), influyendo en libros como The Door in the Wall (Newbery 1950) y Book of Nursery and Mother Goose Rhymes (Caldecott Honor 1955).

Este enfoque pionero en multiculturalismo infantil perdura, siendo pionera en temas como el racismo en Bright April (1946).

 

Vigencia Actual

Hasta hoy, sus obras siguen reeditándose y estudiándose por su narrativa educativa y visual accesible, impactando generaciones en temas de empatía y herencia cultural, con presencia en listas de Goodreads y análisis educativos. Su técnica versátil y mensajes de igualdad continúan inspirando ilustradores modernos de literatura juvenil.

FUENTES

https://www.library.lapeer.org/services/lapeer-history/deangeli-archive/life

https://en.wikipedia.org/wiki/Marguerite_de_Angeli

https://miwf.org/celebrating-women/michigan-womens-hall-of-fame/marguerite-lofft-de-angeli/

https://www.ebsco.com/research-starters/history/marguerite-de-angeli

https://pabook.libraries.psu.edu/literary-cultural-heritage-map-pa/bios/deangeli__marguerite

https://www.penguinrandomhouse.com/authors/6627/marguerite-de-angeli/

https://www.bookologymagazine.com/resources/authors-emeritus/de-angeli-marguerite/

 

 

 


 



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