Marguerite
de Angeli: arte, imaginación y literatura
Marguerite de Angeli nació el
14 de marzo de 1889 en la ciudad de Lapeer, en el estado de Michigan, Estados
Unidos, con el nombre de Marguerite Lofft.
Fue una destacada escritora e
ilustradora estadounidense de literatura infantil cuya obra alcanzó gran
reconocimiento durante el siglo XX.
Casa natal - foto tomada por su padre
La casa hoy
Marguerite de Angeli nació en
el seno de una familia en la que el arte y los oficios manuales ocupaban un
lugar importante en la vida cotidiana.
Su padre, George Shadrach
Lofft, trabajaba como fotógrafo e ilustrador, profesiones que en aquella época
requerían tanto sensibilidad artística como dominio técnico.
La fotografía a finales del
siglo XIX y comienzos del XX todavía era un proceso complejo que implicaba el
uso de cámaras voluminosas, placas fotográficas y largos tiempos de revelado.
Este entorno creativo permitió
que Marguerite creciera rodeada de imágenes, dibujos y materiales artísticos,
lo que contribuyó a despertar muy temprano su interés por la representación
visual y el dibujo.
El trabajo de su padre no solo
implicaba capturar retratos o escenas cotidianas, sino también realizar
ilustraciones que podían emplearse en publicaciones o materiales impresos, por
lo que el hogar familiar estaba estrechamente vinculado al mundo de la imagen y
la expresión artística.
Su madre, Ruby Adele Tuttle
Lofft, desempeñó un papel igualmente significativo en la formación de
Marguerite.
Aunque se conoce menos sobre
su actividad profesional, se sabe que mantenía un entorno familiar estable y
alentaba las inquietudes culturales de sus hijos.
En una época en la que las
oportunidades educativas y artísticas para las mujeres eran más limitadas, el
apoyo familiar resultaba fundamental para que una joven pudiera desarrollar sus
talentos creativos.
Ruby Adele fomentó un ambiente
doméstico en el que la imaginación, la lectura y la observación del entorno
eran valoradas, factores que más tarde se reflejarían en la sensibilidad
narrativa de su hija.
La familia también estaba
profundamente conectada con los oficios tradicionales de su comunidad. El
abuelo de Marguerite era el herrero de la ciudad, una figura central en la vida
de muchas pequeñas localidades estadounidenses de finales del siglo XIX.
El herrero no solo fabricaba y
reparaba herramientas, herraduras y piezas metálicas, sino que también
representaba un símbolo del trabajo artesanal y de la autosuficiencia de las
comunidades rurales.
El contacto con este tipo de
oficios manuales —donde el trabajo paciente y la habilidad técnica eran
esenciales— contribuyó a formar en Marguerite una profunda admiración por las
tradiciones y las formas de vida comunitarias. Más adelante, esa sensibilidad
hacia los oficios, la vida cotidiana y las comunidades tradicionales aparecería
repetidamente en sus libros infantiles, especialmente en aquellos que retratan
sociedades históricas o comunidades rurales.
Un momento decisivo en su
infancia ocurrió en 1902, a los 13 años, cuando la familia Lofft se trasladó al
oeste de Filadelfia. Este cambio de residencia supuso una transformación
importante en el entorno cultural y social en el que creció Marguerite.
Mientras que sus primeros años
habían transcurrido en un ambiente más pequeño y tranquilo, Filadelfia era una
de las ciudades más antiguas e históricamente significativas de Estados Unidos,
con una vida cultural mucho más dinámica.
El barrio de West
Philadelphia, en particular, estaba experimentando un crecimiento notable en
esos años, con nuevas viviendas, escuelas y una creciente diversidad social.
Fue en esta ciudad donde
Marguerite pasó lo que ella misma consideraría sus años más formativos. Allí
tuvo acceso a mejores instituciones educativas, bibliotecas, actividades
culturales y a una comunidad urbana en la que el arte, la música y la
literatura tenían una presencia mucho más visible.
Este ambiente estimulante
contribuyó a ampliar su visión del mundo y a desarrollar su sensibilidad
artística.
Durante su juventud en
Filadelfia comenzó a interesarse seriamente por la música, disciplina en la que
recibió formación y que durante muchos años fue su principal actividad
artística.
Sin embargo, el contacto
constante con el arte visual —heredado de la profesión de su padre— continuó
influyendo en ella. Con el tiempo, esa doble influencia, musical y visual, se
transformaría en una vocación más clara por el dibujo y la ilustración.
La ciudad de Filadelfia
también sería fundamental para su vida futura, ya que allí formaría su propia
familia y desarrollaría gran parte de su carrera como escritora e ilustradora.
Muchas de las experiencias, paisajes urbanos y
comunidades que conoció durante estos años terminarían inspirando el ambiente y
los personajes de sus obras. De esta manera, la mudanza de 1902 no fue solo un
cambio geográfico, sino un paso decisivo en la formación intelectual, artística
y personal de quien más tarde se convertiría en una de las figuras más
destacadas de la literatura infantil estadounidense.
Durante su juventud asistió a
la escuela secundaria en Lapeer, Michigan, la ciudad donde había nacido y donde
pasó parte de su infancia. En ese entorno educativo relativamente pequeño,
característico de muchas comunidades estadounidenses de comienzos del siglo XX,
los estudiantes solían participar activamente tanto en actividades académicas
como culturales y religiosas de la comunidad.
En 1904, Marguerite ingresó en
la Girl’s High School, una institución educativa destinada a la formación de
jóvenes mujeres. Este tipo de escuelas tenía como objetivo ofrecer una
educación más estructurada y avanzada para las mujeres en una época en que el
acceso femenino a estudios superiores todavía era limitado.
En este centro Marguerite
continuó desarrollando sus habilidades académicas, pero también comenzó a
destacar especialmente por su talento musical.
Durante esos años su voz para
el canto llamó la atención de quienes la rodeaban. La música ocupaba un lugar
importante en su vida cotidiana, y pronto empezó a participar activamente en
las actividades musicales de su comunidad.
En particular, cantaba en el
coro de la iglesia presbiteriana local, una experiencia que reforzó su
formación musical y le permitió adquirir disciplina artística, práctica vocal y
experiencia interpretativa frente a un público.
En las comunidades
estadounidenses de principios del siglo XX, las iglesias eran centros
fundamentales de la vida social y cultural, por lo que participar en el coro
significaba también formar parte activa de la vida comunitaria.
El canto en la iglesia no solo
representaba una actividad religiosa, sino también una oportunidad para
perfeccionar su talento musical. La práctica constante de himnos y música coral
ayudó a desarrollar su sensibilidad artística, su oído musical y su capacidad
de expresión, cualidades que más tarde influirían en su creatividad general.
De hecho, durante varios años Marguerite llegó
a considerar la música como su posible carrera profesional, y su formación
vocal continuó desarrollándose en los años siguientes.
Aunque más adelante su vida la
llevaría a establecerse en Filadelfia y a orientarse cada vez más hacia las
artes visuales, sus estudios secundarios se completaron en su ciudad natal,
Lapeer. Este período fue importante porque sentó las bases de su educación y de
su formación cultural antes de trasladarse definitivamente a un entorno urbano
más amplio.
Tras mudarse a Philadelphia,
Marguerite comenzó a profundizar en otra de sus grandes pasiones: el dibujo y
la ilustración. Allí estudió arte con el pintor e ilustrador Maurice Bower, quien
le proporcionó una formación artística más formal. Bajo su orientación,
desarrolló técnicas de dibujo, observación y composición que más tarde serían
fundamentales para su trabajo como ilustradora de libros infantiles.
Este cambio marcó una
transición significativa en su vida. Mientras que en su adolescencia la música
había sido su principal forma de expresión artística, el contacto con el
estudio del dibujo en Filadelfia despertó en ella una vocación cada vez más
fuerte por las artes visuales. Con el tiempo, esa vocación terminaría
definiendo su carrera profesional, primero como ilustradora y después como
autora de libros infantiles.
Así, su educación secundaria
en Lapeer, combinada con sus primeras experiencias musicales en la iglesia y su
posterior formación artística en Filadelfia, constituyó el inicio del camino
que la llevaría a convertirse en una reconocida escritora e ilustradora de
literatura infantil. Estos años formativos fueron esenciales para desarrollar
la sensibilidad artística y la disciplina creativa que caracterizarían toda su
obra posterior.
Marguerite de Angeli mostró un
talento precoz para la música desde su infancia en Lapeer, Michigan. Recibió
educación vocal formal y se destacó como cantante solista en conciertos locales
y en la iglesia presbiteriana de su ciudad natal, donde participaba activamente
en el coro.
Durante casi dos décadas,
desde principios del siglo XX (alrededor de 1904, cuando ingresó a la Girl's
High School) hasta la década de 1920, la música fue su principal ocupación.
Actuó en diversas presentaciones, incluyendo servicios religiosos y eventos
comunitarios, equilibrando esta pasión con sus responsabilidades familiares
tras casarse.
En 1910 contrajo matrimonio
con John Dailey de Angeli. El matrimonio tuvo varios hijos —entre ellos John,
Arthur, Ted, Nina, Catherine y Maurice— y la vida familiar desempeñó un papel
importante en su obra literaria.
El primero de sus seis hijos,
John Shadrach de Angeli, nació un año después en 1911.
Muchas de sus historias se
inspiraron en su propia experiencia como madre y en la vida cotidiana de su
familia. De hecho, algunos de sus personajes infantiles se basaron directamente
en sus propios hijos, como ocurrió con Ted y Nina, protagonistas de una serie
de libros que reflejan situaciones domésticas y aventuras infantiles.
Esta etapa profesional la
llevó a posponer sus aspiraciones artísticas, aunque su voz entrenada influyó
en su posterior sensibilidad estética como ilustradora.
Después de vivir en muchos
lugares del oeste americano y canadiense, se establecieron en el suburbio de
Filadelfia Collingswood, Nueva Jersey.
Allí, en 1921, Marguerite
comenzó a estudiar dibujo con su mentor, Maurice Bower.
Hacia fines de los años 1920,
con sus hijos crecidos, de Angeli cambió su enfoque hacia el dibujo y la
ilustración, estudiando con maestros como Maurice Bower en Filadelfia.
Su experiencia musical
enriqueció sus obras infantiles, que a menudo incorporan ritmos narrativos y
rimas inspiradas en nursery rhymes, como en Marguerite de Angeli's Book of
Nursery and Mother Goose Rhymes.
Sin embargo, con el paso del
tiempo comenzó a interesarse cada vez más por el dibujo y la ilustración,
especialmente después de recibir estímulo de algunos de sus maestros de arte.
Esta nueva vocación artística terminó desplazando a la música y orientó su vida
hacia el campo de la ilustración y, posteriormente, de la literatura infantil.
En 1922, Marguerite comenzó a
ilustrar un periódico de la Escuela Dominical y pronto estuvo haciendo
ilustraciones para revistas como El caballero del campo, Diario del hogar de
mujeres, y La chica americana, además de ilustrar libros para autores como
Helen Ferris, Elsie Singmaster, Cornelia Meigs, y Dorothy Canfield Fisher.
Su carrera profesional como
escritora e ilustradora comenzó relativamente tarde, en la década de 1930.
Antes de dedicarse plenamente a los libros infantiles, trabajó ilustrando
artículos y relatos para revistas, entre ellas la revista estadounidense
Country Gentleman.
Su último hijo, Maurice Bower
de Angeli, nació en 1928.
En 1935 publicó su primer
libro, Ted and Nina Go to the Grocery Store, inspirado en la vida de sus
propios hijos. A partir de entonces inició una trayectoria muy productiva que
la convertiría en una de las autoras de literatura infantil más populares de su
época.
La familia de Angeli se mudó
con frecuencia, regresó a Pensilvania y vivió al norte de Filadelfia en Ciudad
de Jenkin, al oeste de Filadelfia en el barrio Manoa de Havertown, en Carpenter
Lane en Germantown, Filadelfia, en la calle Panamá en Centro de la ciudad,
Filadelfia, en un apartamento cerca del Museo de Arte de Filadelfia, y en una
cabaña en Green Lane, Pensilvania. También mantenían una cabaña de verano en
Money Island en Río Toms, Nueva Jersey.
El marido de Marguerite murió
en 1969, ocho meses antes de su 60 aniversario de bodas.
A lo largo de su carrera
escribió e ilustró veintiocho libros propios y además ilustró más de tres
decenas de obras de otros autores, así como numerosos artículos y relatos
publicados en revistas. Sus historias se caracterizan por un estilo cálido y
cercano, con una fuerte atención a la vida familiar, a las comunidades y a las
experiencias históricas.
Muchos de sus libros reflejan
la vida de grupos culturales específicos de Estados Unidos, especialmente las
comunidades amish y cuáqueras que conoció durante los años en que vivió cerca
de Filadelfia.
Su obra exploró y describió
las tradiciones y la rica diversidad cultural de la gente común que con mayor
frecuencia se pasan por alto – una obra semiautobiográfica Gran Depresión
familia, afroamericano niños que experimentan el dolor de prejuicio racial,
trabajadores mineros polacos que aspiran a una vida más allá de las minas de
carbón de Pensilvania, discapacitados físicos, coloniales Menonitas, el Amish,
siglo XIX Cuáqueros apoyando al ferrocarril subterráneo, a los inmigrantes y a
otros pueblos tradicionales o étnicos.
Los libros de De Angeli
transmiten un mensaje subyacente de que en realidad todos somos iguales y que
todos merecemos tolerancia, cuidado, consideración y respeto.
Estas obras destacaban por su
detallada ambientación cultural y por el respeto con el que retrataba la vida
cotidiana de estas comunidades.
La década de 1940 y comienzos
de la de 1950 constituyeron el período de mayor reconocimiento para De Angeli.
Entre sus obras más conocidas
se encuentra Yonie Wondernose (1944), un libro que retrata la vida en una
comunidad amish, y Black Fox of Lorne (1956), una novela histórica ambientada
en Escocia.
Sin embargo, su obra más
célebre es The Door in the Wall, publicada en 1949. Esta novela histórica,
ambientada en la Inglaterra medieval, narra la historia de un niño que queda
discapacitado tras una enfermedad pero logra superar las dificultades con
valentía y determinación.
El libro recibió en 1950 la
prestigiosa Medalla Newbery, uno de los premios más importantes de la
literatura infantil en Estados Unidos.
Además de su éxito como
escritora, De Angeli también fue ampliamente reconocida como ilustradora.
Sus ilustraciones,
caracterizadas por su delicadeza y su estilo expresivo, acompañaron tanto sus
propios libros como los de otros autores. Algunas de sus obras ilustradas
recibieron distinciones importantes, entre ellas menciones honoríficas del
premio Caldecott, que reconoce las mejores ilustraciones en libros infantiles.
Entre estas obras destacan Yonie Wondernose y The Book
of Nursery and Mother Goose Rhymes.
Durante su vida adulta residió
durante largos períodos en Filadelfia, ciudad que influyó considerablemente en
su producción literaria.
En 1948 realizó su primer
viaje al extranjero con el objetivo de investigar el contexto histórico de la
Inglaterra medieval para escribir The Door in the Wall. Este viaje demuestra el
cuidado y el interés que ponía en documentar sus historias, incluso cuando se
trataba de literatura dirigida a niños.
En el ámbito personal, su vida
estuvo marcada por una estrecha relación con su familia.
En 1951 ya era abuela, y la relación afectuosa
entre sus nietos inspiró algunas de sus historias posteriores.
Su esposo falleció en 1968
después de casi seis décadas de matrimonio.
En 1971, dos años después de
la muerte de su marido, de Angeli publicó su autobiografía, Mantequilla a
precio antiguo.
Ese mismo año ella recibió la
Medalla Regina, un reconocimiento otorgado por la Asociación Católica de
Bibliotecas de Estados Unidos por su contribución a la literatura infantil.
La placa cuelga en el lado
izquierdo de las puertas de la entrada principal del edificio.
Marguerite
con su hijo, Arthur, en la ceremonia de rededicación.
En 1971, la Lapeer County Historical Society instaló esta placa en el edificio donde nació el 14 de marzo de 1889, reconociendo su trayectoria como autora e ilustradora infantil. La casa permanece como residencia privada hasta hoy, diferenciándose de otros homenajes como la biblioteca renombrada en su honor
El prestigio de Marguerite de
Angeli se mantuvo durante décadas. Sus libros continuaron siendo leídos por
nuevas generaciones de niños, y su obra fue valorada tanto por su calidad
literaria como por sus ilustraciones.
En 1979 el estado de Michigan, su lugar de
nacimiento, celebró oficialmente su nonagésimo cumpleaños proclamando el “Día
de Marguerite de Angeli” en honor a su trayectoria y a su influencia en la
literatura infantil estadounidense.
Su último trabajo, Amistad
y otros poemas, se publicó en 1981 cuando tenía 92 años
Marguerite de Angeli falleció
el 16 de junio de 1987 en la ciudad de Filadelfia, a los noventa y ocho años de
edad.
Para entonces ya era
considerada una de las figuras más importantes de la literatura infantil del
siglo XX en Estados Unidos.
Su legado permanece en sus
numerosas obras, que combinan narrativa, historia, sensibilidad social y arte
ilustrado, y que continúan formando parte de la tradición clásica de la
literatura para niños.
Le sobrevivieron 3 de sus 4
hijos: Arthur, Harry y Maurice; su hija, Nina Kuhn; 13 nietos y 16 bisnietos.
HOMENAJES
Homenajes Inmediatos Post
Mortem
Tras su fallecimiento en 1987,
Marguerite de Angeli fue recordada por su impacto en la literatura infantil,
con obituarios destacando premios como el Newbery Medal de 1950 por The Door in
the Wall.
Su legado se consolidó
rápidamente en su ciudad natal, Lapeer, Michigan.
Nombramientos y Marcadores
Parte de una colección que contiene registros históricos creados por, o relacionados con, individuos y personajes históricos de renombre mundial, así como individuos de los Estados Unidos, Ohio o Cleveland. Incluye correspondencia, documentos, firmas y notas.
La biblioteca de Lapeer fue
renombrada Marguerite de Angeli Library en 1981 (ella asistió), y en 2010 se
designó Literary Landmark por la Friends of Libraries U.S.A., en
ceremonia el 22 de agosto.
En 1971, la Lapeer County Historical
Society colocó una placa histórica en su casa natal, que aún existe como
residencia privada.
Archivos y Preservación
Continua
Parte de una colección que
contiene registros históricos creados por, o relacionados con, individuos y
personajes históricos de renombre mundial, así como individuos de los Estados
Unidos, Ohio o Cleveland. Incluye correspondencia, documentos, firmas y notas.
La Marguerite de Angeli
Library alberga un archivo mayoritario con arte original, manuscritos y
memorabilia, preservado con una beca Save Michigan History Grant en 2019.
Fue inducida al Michigan
Women's Hall of Fame, reconociendo su pionerismo en literatura multicultural
infantil.
Reconocimientos Literarios
Posteriores
Premios póstumos incluyen el
Lewis Carroll Shelf Award en 1961 y Regina Medal en 1968 por su trayectoria
vitalicia.
Sus obras siguen editándose y
celebrándose en sitios educativos y blogs hasta la fecha, manteniendo viva su
influencia en temas de diversidad y tolerancia.
LEGADO
El legado estilístico de
Marguerite de Angeli radica en su integración armónica de ilustraciones
detalladas con narrativas inclusivas que promueven tolerancia y diversidad
cultural.
Su estilo artístico, que
combina óleo, acuarela, lápiz e tinta, se caracteriza por representaciones
precisas de la vida cotidiana en contextos históricos diversos —como
comunidades amish, cuáqueras, afroamericanas y mineros polacos—, con un enfoque
en la dignidad humana universal.
Influencia en Ilustración
Infantil
Sus dibujos evocan calidez y
autenticidad, inspirados en su experiencia musical y viajes (como a Inglaterra
para bocetos medievales), influyendo en libros como The Door in the Wall
(Newbery 1950) y Book of Nursery and Mother Goose Rhymes (Caldecott Honor
1955).
Este enfoque pionero en multiculturalismo
infantil perdura, siendo pionera en temas como el racismo en Bright April
(1946).
Vigencia Actual
Hasta hoy, sus obras siguen
reeditándose y estudiándose por su narrativa educativa y visual accesible,
impactando generaciones en temas de empatía y herencia cultural, con presencia
en listas de Goodreads y análisis educativos. Su técnica versátil y mensajes de
igualdad continúan inspirando ilustradores modernos de literatura juvenil.
FUENTES
https://www.library.lapeer.org/services/lapeer-history/deangeli-archive/life
https://en.wikipedia.org/wiki/Marguerite_de_Angeli
https://miwf.org/celebrating-women/michigan-womens-hall-of-fame/marguerite-lofft-de-angeli/
https://www.ebsco.com/research-starters/history/marguerite-de-angeli
https://pabook.libraries.psu.edu/literary-cultural-heritage-map-pa/bios/deangeli__marguerite
https://www.penguinrandomhouse.com/authors/6627/marguerite-de-angeli/
https://www.bookologymagazine.com/resources/authors-emeritus/de-angeli-marguerite/


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