Mario Bunge: Arquitecto de la
Filosofía Científica y el Realismo
Mario Bunge nació el 21 de
septiembre de 1919 en Florida Oeste, Buenos Aires.
Fue un destacado filósofo, físico
y epistemólogo argentino, reconocido por su vasta obra intelectual y su
influencia en la filosofía de la ciencia.
Formado originalmente como físico-matemático, desarrolló una
obra extraordinariamente amplia que abarcó filosofía de la ciencia,
epistemología, ontología, semántica, filosofía de la mente, ética, filosofía
política y ciencias sociales.
Se definió como realista científico, materialista,
sistemista y cientificista, y defendió la posibilidad de construir una
filosofía rigurosa en estrecha relación con las ciencias.
Su trayectoria resulta especialmente interesante porque no
fue primero filósofo y después científico: llegó a la filosofía desde la
física. Los problemas conceptuales que encontraba en la física moderna
—especialmente alrededor de la causalidad, la realidad, las teorías científicas
y la mecánica cuántica— fueron llevándolo progresivamente hacia la
epistemología y la filosofía de la ciencia.
La familia es de ascendencia alemana. Algunas fuentes
institucionales simplifican el lugar de nacimiento indicando Buenos Aires, pero
las biografías y perfiles más detallados sitúan su nacimiento en Florida Oeste.
Fue hijo único de Augusto Bunge, médico, legislador
socialista y estudioso de cuestiones sociales, y María Müser —también
registrada como Marie Herminie Müser—, una inmigrante alemana que trabajó como
enfermera.
Aquí conviene hacer una precisión importante respecto de los
hermanos: Mario Bunge no tuvo hermanos; fue el único hijo del
matrimonio.
Su padre pertenecía a una familia argentina de origen alemán
y fue una figura política vinculada al socialismo. Era médico y tuvo una
participación destacada en las discusiones sobre medicina social. En 1936 llegó
a impulsar un proyecto legislativo relacionado con un sistema de asistencia
médica universal. También cultivaba intereses intelectuales: entre otras
actividades, traducía a Goethe en verso.
Su madre, por su parte, era enfermera alemana y había
trabajado en China y Argentina antes de la Primera Guerra Mundial.
El ambiente familiar tuvo enorme importancia en la formación
intelectual de Mario. En su casa se hablaba de política, medicina,
sociología y literatura. Años después recordaría que esa convivencia con
conversaciones intelectuales había constituido una parte fundamental de su
formación.
No recibió una educación religiosa y, según las biografías
disponibles, tuvo una infancia feliz y estimulante en las afueras de Buenos
Aires.
Una anécdota que
ilustra muy bien su temprana curiosidad intelectual es que afirmó haber
comenzado a interesarse por las noticias políticas desde los siete años.
También contó que aprendió mucho de los periódicos y que los libros escolares
le resultaban bastante menos atractivos.
La influencia de sus padres hizo que Bunge creciera en un
ambiente poco convencional para un niño de su época.
Su padre le proporcionaba contacto con la medicina, la
política y las cuestiones sociales; su madre aportaba una formación vinculada a
la cultura europea y a la experiencia de una inmigrante profesional.
Bunge desarrolló muy pronto una enorme curiosidad por cuestiones
que excedían el programa escolar. No se limitaba a memorizar conocimientos:
quería saber por qué las cosas eran como eran.
Esta actitud sería característica de toda su vida.
Una constante de su pensamiento posterior puede rastrearse
hasta esta etapa: la convicción de que el conocimiento debía apoyarse en razones,
pruebas y argumentos, y que la ciencia debía desempeñar un papel
fundamental en la comprensión de la realidad.
Realizó sus primeros estudios en Buenos Aires. Las fuentes
biográficas mencionan su paso por la escuela El Niño Argentino Modelo.
Desde muy joven mostró una inclinación hacia las ciencias y
hacia la lectura independiente.
Su formación, sin embargo, nunca se limitó a las materias
escolares. Bunge desarrolló una extraordinaria costumbre de estudiar por su
cuenta, característica que conservaría durante toda su vida.
Posteriormente cursó estudios secundarios en el Colegio
Nacional de Buenos Aires, una institución de gran tradición educativa
argentina.
Durante estos años se fue formando una combinación que
después definiría toda su carrera:
- interés
por las matemáticas;
- interés
por la física;
- preocupación
por los problemas sociales;
- lectura
de filosofía;
- interés
por la política;
- afición
por la literatura;
- inclinación
hacia el pensamiento racional y crítico.
La Fundación Princesa de Asturias señala que recibió una
formación humanística que incluyó la lectura de clásicos y autores como Hegel,
Marx, Freud y Russell, aunque posteriormente se distanciaría críticamente
de varias de esas corrientes.
A los 18 años comenzó sus estudios universitarios de
física y matemática en la Universidad Nacional de La Plata.
Estudió allí entre 1938 y 1944, según el perfil de
McGill.
Algunas biografías señalan que inicialmente había comenzado
estudios de Ciencias Químicas en la Universidad de Buenos Aires, pero que
posteriormente descubrió que su verdadera vocación estaba en la física.
La física matemática terminó convirtiéndose en su formación
profesional fundamental.
En 1938, cuando tenía apenas 18 años, Bunge participó
en la creación de la Universidad Obrera Argentina (UOA).
La iniciativa buscaba ofrecer a trabajadores formación
técnica, cultural y sindical. No era una universidad estatal convencional, sino
una experiencia educativa vinculada a sus convicciones sociales y a su
preocupación por democratizar el acceso al conocimiento.
La institución llegó a reunir un número considerable de
estudiantes, pero fue clausurada en 1943.
Esta experiencia es importante porque muestra que, desde muy
joven, Bunge entendía la educación científica como una herramienta social.
No concebía el conocimiento como patrimonio exclusivo de
especialistas.
Entre 1944 y 1945, Bunge fundó la revista filosófica Minerva,
otra manifestación de su temprana vocación filosófica.
Esto resulta significativo: aunque su carrera universitaria
se estaba desarrollando en física, ya estaba construyendo paralelamente una
carrera intelectual relacionada con la filosofía.
8. La Asociación Física Argentina
En 1944 fue también uno de los fundadores de la Asociación
Física Argentina, contribuyendo al desarrollo institucional de la física en
el país.
Entre sus colaboradores y amigos científicos de aquellos
años estuvo Federico Westerkamp, con quien mantendría una relación de
amistad durante décadas.
Su formación con Guido Beck
Una figura decisiva en su formación científica fue el físico
Guido Beck, quien había trabajado en el ámbito de la física nuclear y
había sido discípulo de Werner Heisenberg.
Bunge trabajó bajo su orientación en problemas de física
nuclear y atómica.
La física moderna estaba planteando problemas filosóficos
completamente nuevos:
- ¿Qué
significa que una teoría científica sea verdadera?
- ¿Qué
es una causa?
- ¿Es
determinista la naturaleza?
- ¿Qué
relación existe entre una teoría matemática y la realidad?
- ¿Qué
podemos afirmar sobre entidades que no observamos directamente?
- ¿Cuál
es el significado de una ley física?
Estas cuestiones fueron acercando progresivamente al joven
físico hacia la filosofía.
La filosofía entra en su vida
Bunge estudió filosofía fundamentalmente como autodidacta
durante buena parte de su juventud.
No abandonó la física para convertirse en filósofo. Ocurrió
algo diferente: comenzó a utilizar la filosofía para analizar los problemas
conceptuales que encontraba en la ciencia.
Esta característica explica la originalidad de su
trayectoria.
Bunge sería durante toda su vida un filósofo formado
científicamente.
La filosofía de la ciencia no sería para él una reflexión
externa sobre la ciencia, sino una actividad que debía conocer desde dentro los
métodos, problemas y resultados científicos.
Matrimonio con Julia Molina y Vedia
En 1940 contrajo matrimonio con Julia Delfina
Molina y Vedia, arquitecta argentina.
Julia había estudiado arquitectura en la Universidad de
Buenos Aires y desarrolló una importante actividad profesional y docente.
También participó en proyectos educativos y tenía intereses políticos y
culturales.
Una documentación de la Facultad de Arquitectura de la UBA
señala que Julia era hija de Julio Molina y Vedia, arquitecto y
escritor, y de Josefina Rossi Luna.
Bunge la conoció durante sus años de estudiante. En sus
memorias recuerda incluso haberla visto leyendo a Descartes.
El matrimonio tuvo dos hijos:
- Carlos
Federico Bunge, nacido en 1941, físico;
- Mario
Augusto Julio Bunge, nacido en 1943, matemático.
El matrimonio posteriormente se separó.
Licenciatura y doctorado
Bunge terminó su formación universitaria en física y
matemática y obtuvo el doctorado en Ciencias Físico-Matemáticas en 1952,
en la Universidad Nacional de La Plata.
El doctorado marcó la consolidación de su carrera
científica.
Sin embargo, para entonces ya había decidido que su trabajo
no se limitaría a la física.
Su interés central comenzaba a situarse en la frontera
entre:
física + matemática + filosofía + epistemología.
Primeros años como profesor e investigador
Durante la década de 1950 comenzó a ocupar cargos académicos
cada vez más importantes.
Fue profesor de Física Teórica en la Universidad
Nacional de La Plata y posteriormente en la Universidad de Buenos Aires.
También enseñó filosofía.
En 1956 comenzó una etapa particularmente importante:
ocupó simultáneamente responsabilidades docentes relacionadas con física
teórica y filosofía.
En 1957 fue nombrado catedrático de filosofía en la
Universidad de Buenos Aires, según Uruguay Educa.
Ese doble perfil —físico y filósofo— se convirtió en su
característica distintiva.
El nacimiento del epistemólogo
A mediados del siglo XX Bunge comenzó a consolidarse como
especialista en epistemología, es decir, en la reflexión filosófica
sobre el conocimiento científico.
Pero su epistemología no se limitaba a preguntar cómo
conocemos.
También estudiaba:
- qué
hace científica a una teoría;
- cómo
funcionan las hipótesis;
- qué
papel cumplen las leyes;
- cómo
se relacionan teoría y evidencia;
- qué
significa explicar científicamente;
- qué
es la causalidad;
- cuáles
son los límites de la ciencia;
- cómo
se relacionan las distintas disciplinas.
La edad del universo
En 1955 publicó La edad del universo, una de
sus primeras obras importantes relacionadas con la cosmología y la física.
Esta etapa muestra que sus preocupaciones filosóficas nacían
directamente de problemas científicos.
Causalidad
Una de sus obras decisivas fue Causalidad: el principio
de causalidad en la ciencia moderna, publicada en 1959/1961 según la
edición y referencia bibliográfica.
El problema de la causalidad ocuparía un lugar central en su
pensamiento.
Bunge rechazaba la idea de que la ciencia pudiera reducirse
a una simple acumulación de observaciones. Las teorías científicas, para él,
permiten descubrir mecanismos, relaciones y estructuras que no siempre
son directamente observables.
La ciencia, su método y su filosofía
En 1960 publicó La ciencia, su método y su
filosofía, una obra que se convertiría en una de sus introducciones más
conocidas al pensamiento científico.
El libro contribuyó enormemente a difundir una concepción de
la ciencia basada en:
- racionalidad;
- evidencia;
- método;
- contrastación;
- objetividad;
- realismo;
- pensamiento
crítico.
La emigración de Argentina
Durante la década de 1960 la situación política argentina se
volvió cada vez más difícil para Bunge.
En 1963 abandonó Argentina y comenzó una etapa
internacional. Pasó por instituciones académicas de México, Estados Unidos y Alemania
antes de instalarse definitivamente en Canadá.
Su salida estuvo relacionada tanto con el clima político
como con sus circunstancias profesionales.
Bunge había experimentado directamente conflictos con el
poder político. Según un perfil publicado por McGill, había sido detenido en
Argentina y llegó a decir que había vivido durante años sin documentos de
identidad que le permitieran salir libremente de la región.
Segundo matrimonio: Marta Cavallo
En esta etapa conoció a la matemática argentina Marta
Irene Cavallo, quien se convirtió en su segunda esposa.
Marta Cavallo nació en Buenos Aires en 1938 y se
especializó en matemática, particularmente en teoría de categorías. Obtuvo un
doctorado en la Universidad de Pennsylvania en 1966 y posteriormente desarrolló
su carrera académica en la Universidad McGill.
Bunge y Marta formaron una pareja intelectual y académica
excepcionalmente duradera.
Tuvieron dos hijos:
- Eric
R. Bunge, nacido en 1967, arquitecto;
- Silvia
A. Bunge, nacida en 1973, neurocientífica cognitiva.
De esta manera, Bunge tuvo cuatro hijos en total: dos
de su primer matrimonio y dos del segundo.
Llegada a Canadá y Universidad McGill
En 1966 se instaló definitivamente en Montreal,
Canadá, donde comenzó su extraordinaria trayectoria en la Universidad McGill.
Allí fue:
- profesor
de filosofía;
- jefe
del Departamento de Fundamentos y Filosofía de la Ciencia;
- finalmente, Frothingham
Professor of Logic and Metaphysics.
Permaneció vinculado a McGill durante más de cinco décadas.
La Universidad McGill se convirtió en su principal hogar
académico.
Una carrera internacional
Durante las siguientes décadas enseñó e investigó en numerosos
países.
Fue profesor o profesor visitante en instituciones de:
- Argentina;
- Uruguay;
- México;
- Estados
Unidos;
- Alemania;
- Dinamarca;
- Suiza;
- Italia;
- Canadá;
- Australia.
Su obra empezó a circular internacionalmente y fue traducida
a numerosos idiomas.
Scientific Research
En 1967 publicó Foundations of Physics, importante
contribución a la filosofía de la física.
En 1969 apareció una de sus obras más influyentes: La
investigación científica: su estrategia y su filosofía, que durante décadas
fue utilizada como referencia en cursos de metodología científica y epistemología.
El sistemismo
Uno de los conceptos fundamentales de su filosofía madura
fue el sistemismo.
Para Bunge, la realidad no debía entenderse simplemente como
una colección de objetos aislados.
Los objetos forman sistemas.
Una célula, un organismo, una sociedad, una institución
científica o una economía pueden analizarse como sistemas constituidos por
elementos relacionados.
Esta perspectiva le permitió conectar diferentes disciplinas
científicas.
Materialismo y realismo científico
Bunge defendió una forma de materialismo que no
identificaba la materia exclusivamente con lo que puede tocarse.
Consideraba que existen diferentes niveles de realidad:
- físico;
- químico;
- biológico;
- psicológico;
- social.
Cada nivel depende de otros, pero posee propiedades y
mecanismos propios.
Por eso rechazó tanto el reduccionismo extremo como las
posiciones que separaban radicalmente la mente del mundo físico.
El emergentismo
Relacionado con lo anterior desarrolló una teoría emergentista.
Según esta perspectiva, cuando determinados componentes se
organizan formando un sistema pueden aparecer propiedades nuevas que no poseen
aisladamente sus componentes.
Por ejemplo, las propiedades de un organismo vivo no se
explican simplemente enumerando las propiedades de sus moléculas.
Esta idea permitió a Bunge construir puentes entre física,
biología, psicología y ciencias sociales.
El Treatise on Basic Philosophy
Su proyecto filosófico más ambicioso fue el Treatise on
Basic Philosophy, publicado en ocho volúmenes entre 1974 y 1989.
El objetivo era construir un sistema filosófico amplio y
coherente que abarcara:
1.
semántica;
2.
ontología;
3.
epistemología;
4.
filosofía de la ciencia;
5.
ética;
6.
filosofía política.
Fue una empresa intelectual de enorme magnitud.
Bunge pretendía demostrar que era posible hacer filosofía
sistemática y rigurosa en diálogo permanente con las ciencias.
Crítica de las pseudociencias
Otra faceta que lo hizo especialmente conocido fuera de los
círculos académicos fue su crítica de las pseudociencias.
Cuestionó, entre otras, determinadas formas de:
- psicoanálisis;
- homeopatía;
- parapsicología;
- astrología;
- creencias
pseudocientíficas.
Su criterio general era que no bastaba con que una
disciplina utilizara vocabulario científico: debía cumplir determinados
estándares de coherencia, evidencia, contrastación y conexión con el
conocimiento científico establecido.
Esta posición lo llevó a protagonizar numerosos debates
públicos.
Su crítica de ciertas corrientes filosóficas
Bunge también mantuvo posiciones críticas frente a varias
corrientes filosóficas contemporáneas, entre ellas determinadas formas de:
- existencialismo;
- fenomenología;
- hermenéutica;
- posmodernismo.
Estas críticas fueron parte de su defensa de una filosofía
vinculada a la ciencia, la racionalidad y el análisis lógico.
No fue un pensador conciliador: con frecuencia expresaba sus
desacuerdos de forma directa y polémica.
Bunge dedicó importantes trabajos al problema de la relación
entre mente y cerebro.
En obras como El problema mente-cerebro defendió una
posición materialista y emergentista.
No aceptaba una separación absoluta entre una mente
inmaterial y un cuerpo físico.
Para él, los fenómenos mentales dependen de sistemas
cerebrales, aunque las propiedades psicológicas no puedan reducirse simplemente
a una descripción de partículas físicas.
Una característica notable de Bunge fue que no limitó su
filosofía de la ciencia a la física.
También escribió sobre:
- sociología;
- economía;
- psicología;
- medicina;
- tecnología;
- educación;
- política.
Defendía la posibilidad de aplicar métodos racionales y
científicos al estudio de los fenómenos sociales sin reducir la sociedad a
simples ecuaciones.
En su pensamiento político defendió una concepción que
denominaba socialismo cooperativista, diferenciándola tanto del
capitalismo como del socialismo soviético.
También defendió la democracia, el Estado de derecho, la
cooperación social y la utilización de conocimiento científico para elaborar
políticas públicas.
Estas ideas aparecen especialmente desarrolladas en Filosofía
política: solidaridad, cooperación y democracia integral (2009).
Grandes reconocimientos durante su vida
La magnitud de su producción intelectual fue acompañada por
numerosos reconocimientos.
Premio Príncipe de Asturias
En 1982 recibió el Premio Príncipe de Asturias de
Comunicación y Humanidades, siendo el primer argentino en obtenerlo. El
jurado destacó su contribución a la fundamentación de las ciencias naturales y
sociales.
Becas y distinciones
Entre las principales se encuentran:
- beca
del Consejo Nacional de Investigaciones de Brasil, 1953;
- beca
de la Fundación Ernesto Santamarina, 1954;
- Alexander
von Humboldt, 1965–1966;
- Killam
Fellowship, 1969–1970;
- Guggenheim
Fellowship, 1972–1973.
Fue además miembro de la American Association for the
Advancement of Science, de la Royal Society of Canada, de la Academia
Nacional de Ciencias de Argentina y de otras organizaciones científicas y
filosóficas.
Los doctorados honoris causa
Recibió numerosos doctorados honoris causa de universidades
de América y Europa.
Las fuentes institucionales argentinas registran 19
doctorados honoris causa, mientras otras fuentes biográficas posteriores
contabilizan 21; la diferencia parece responder a distintos momentos de
recuento.
Entre las universidades que lo distinguieron estuvieron
instituciones de:
- Argentina;
- Canadá;
- España;
- Perú;
- Brasil;
- Estados
Unidos.
En 2008, por ejemplo, recibió el título de Doctor
Honoris Causa de la Universidad de Buenos Aires.
Premio Konex
En Argentina recibió el Premio Konex en:
- 1986,
en Lógica y Teoría de la Ciencia;
- 2016,
en Lógica y Filosofía de la Ciencia.
La Fundación Konex lo incorporó posteriormente a su
categoría de Konex Inolvidable 2026, reconocimiento póstumo incluido en
la selección correspondiente a ese año.
Una obra gigantesca
Bunge publicó más de 70 libros y más de 500 artículos,
según la Fundación Konex. Sus trabajos aparecieron en numerosos idiomas.
Entre sus obras más conocidas se encuentran:
Física y filosofía de la física
- La
edad del universo.
- Foundations
of Physics.
- Filosofía
de la física.
- Causalidad:
el principio de causalidad en la ciencia moderna.
Epistemología y metodología
- La
ciencia, su método y su filosofía.
- La
investigación científica: su estrategia y su filosofía.
- Epistemología.
- Teoría
y realidad.
- Racionalidad
y realismo.
- Intuición
y ciencia.
Filosofía
- Treatise
on Basic Philosophy.
- El
problema mente-cerebro.
- Filosofía
de la psicología.
- Emergencia
y convergencia.
- Crisis
y reconstrucción de la filosofía.
- Diccionario
de filosofía.
Ciencias sociales y política
- Sociología
de la ciencia.
- Las
ciencias sociales en discusión.
- Economía
y filosofía.
- Filosofía
política.
Crítica de las pseudociencias
- Seudociencia
e ideología.
- Mitos,
hechos y razones.
- Cápsulas.
La lista completa es muchísimo más extensa.
Memorias entre dos mundos
En 2014 publicó su autobiografía, Memorias entre
dos mundos, que posteriormente apareció también en inglés como Between
Two Worlds: Memoirs of a Philosopher-Scientist.
Esta obra es particularmente valiosa para conocer al Bunge
personal.
En ella recuerda su infancia, sus años de estudiante, sus
amistades, sus profesores, sus matrimonios, sus experiencias políticas y su
evolución intelectual.
También aparecen numerosas anécdotas de su juventud.
Una de ellas cuenta que comenzó a fumar siendo muy pequeño,
a los cinco años, después de que un jardinero lo iniciara en esa costumbre;
según relató, consiguió abandonar el hábito a los 33 años.
Una de las características más sorprendentes de sus últimos
años fue su extraordinaria actividad intelectual.
Incluso después de cumplir 90 años, continuó
participando activamente en seminarios y actividades académicas.
Entre 2010 y 2015 viajó regularmente a Buenos Aires
para participar durante aproximadamente un mes cada año en un seminario de
filosofía de la ciencia en la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la
Universidad de Buenos Aires.
A los 95 años, investigadores argentinos organizaron una
publicación dedicada a su obra, Elogio de la sabiduría, con trabajos de
más de 27 autores.
Bunge continuó trabajando en Montreal prácticamente hasta el
final de su vida.
En McGill se mantuvo como profesor emérito y siguió
escribiendo, investigando y participando en debates intelectuales.
La Universidad McGill lo describió, cuando tenía 96 años,
como un académico todavía extraordinariamente activo y señaló que estaba
trabajando en un nuevo libro.
Su longevidad intelectual fue extraordinaria: mantuvo
durante décadas una actividad académica que atravesó buena parte del siglo XX y
llegó al siglo XXI.
Mario Bunge murió el 24 de febrero de 2020, en Montreal,
Quebec, Canadá, a los 100 años.
Murió acompañado por su esposa Marta y por sus hijos Eric y
Silvia, según el obituario académico publicado en Endeavour.
Su muerte significó el final de una carrera intelectual de
más de siete décadas.
Aquí es necesario ser cuidadosos.
Aunque existen numerosas biografías y obituarios que
documentan su muerte en Montreal, no he encontrado en fuentes
institucionales fiables consultadas un dato verificable sobre el cementerio o
lugar exacto de sepultura de Mario Bunge.
Por ello, no sería correcto afirmar que fue enterrado en
determinado cementerio sin una fuente documental que lo confirme.
Sí está documentado que falleció en Montreal y que allí residía
desde 1966.
Homenajes
Su muerte generó numerosos homenajes académicos.
La Universidad Nacional del Litoral publicó una
despedida institucional y recordó su trayectoria y su relación con esa
universidad, donde había recibido el Doctorado Honoris Causa en 2001.
En 2020 se organizaron los XVIII Encuentros de
Humanidades y Filosofía, presentados como el I Homenaje Mundial a Mario
Bunge, con participación de numerosos especialistas.
En las XXVII Jornadas de Epistemología de las Ciencias
Económicas de 2020 se realizó una mesa dedicada específicamente a su
pensamiento. Las contribuciones fueron posteriormente reunidas en un dossier
publicado en 2021.
También la Fundació Ernest Lluch publicó un homenaje in
memoriam y recuperó una de sus conferencias sobre el enfoque sistémico de
los problemas sociales.
Estos homenajes muestran que su obra continúa siendo
estudiada desde distintas disciplinas.
legado
El legado de Mario Bunge puede resumirse en varios grandes
ejes.
1. Defendió el realismo científico
Para Bunge, la ciencia no es simplemente una construcción
lingüística o una herramienta para organizar observaciones. Las teorías
científicas intentan describir una realidad que existe independientemente de
nosotros.
2. Defendió una filosofía estrechamente vinculada con la
ciencia
Consideraba que la filosofía debía aprender de las ciencias
y mantener estándares rigurosos de argumentación.
3. Elaboró un sistema filosófico propio
Su Treatise on Basic Philosophy constituye uno de los
intentos contemporáneos más ambiciosos de construir un sistema filosófico
general.
4. Desarrolló el sistemismo
Su enfoque de los sistemas le permitió relacionar diferentes
niveles de la realidad y diferentes disciplinas científicas.
5. Defendió el materialismo emergentista
Intentó explicar la mente, la vida y la sociedad desde una
concepción materialista que reconociera la aparición de propiedades nuevas en
sistemas complejos.
6. Contribuyó a la epistemología
Analizó con enorme profundidad conceptos como:
- teoría;
- hipótesis;
- explicación;
- causalidad;
- ley;
- evidencia;
- método;
- racionalidad;
- verdad.
7. Popularizó la defensa del pensamiento científico
Su crítica de las pseudociencias hizo que su nombre llegara
a un público mucho más amplio que el estrictamente académico.
8. Defendió la educación científica
Desde la fundación de la Universidad Obrera Argentina hasta
sus últimos seminarios, sostuvo la idea de que el conocimiento científico debía
estar al servicio de la sociedad.
Un legado particularmente latinoamericano
Aunque desarrolló la mayor parte de su carrera en Canadá, Bunge
nunca dejó de considerarse intelectualmente vinculado con Argentina y América
Latina.
Su trayectoria es singular porque consiguió desarrollar una
obra internacional sin abandonar su preocupación por los problemas
latinoamericanos.
Fue, simultáneamente:
argentino de origen, científico internacional, filósofo
de la ciencia, profesor universitario, divulgador y polemista.
Su carrera también demuestra que la filosofía y la ciencia
pueden desarrollarse conjuntamente.
Una vida construida alrededor de una idea
Probablemente una de las mejores maneras de comprender a
Mario Bunge sea observar la continuidad existente entre su juventud y su vejez.
El joven que, a los 18 años, quería acercar la educación a
los trabajadores terminó convirtiéndose en un filósofo que dedicó su vida a
defender el conocimiento científico.
El estudiante de física que se preguntaba por la causalidad
terminó escribiendo sobre la estructura de la realidad.
El joven que estudiaba filosofía por su cuenta terminó
construyendo un sistema filosófico de ocho volúmenes.
Y el profesor que comenzó su carrera en Argentina terminó
enseñando durante más de medio siglo en una universidad canadiense, desde donde
ejerció una influencia internacional.
En palabras de la propia Universidad McGill, su pensamiento
recorrió desde los problemas específicos de la física hasta cuestiones amplias
de metafísica y epistemología.
En síntesis
Mario Bunge dejó una obra excepcionalmente extensa y
sistemática. Su importancia no reside solamente en haber sido un filósofo
argentino de reconocimiento internacional, sino en haber intentado algo poco
frecuente: construir una filosofía completa desde una formación científica
rigurosa.
Fue físico antes que filósofo profesional, pero la física lo
condujo a la epistemología; la epistemología lo llevó a la ontología y a la
filosofía de la mente; y su concepción sistemática de la realidad terminó
extendiéndose hacia la ética, la política, la economía, la psicología y las
ciencias sociales.
Por eso su legado puede entenderse como un gran proyecto
intelectual: defender la razón, la evidencia, la ciencia y el pensamiento
crítico como instrumentos para comprender tanto el mundo natural como el mundo
humano. Su obra continúa siendo objeto de estudio, debate y crítica en
filosofía de la ciencia y en diversas disciplinas científicas.
FUENTES
https://uruguayeduca.anep.edu.uy/efemerides/1013
https://www.biografiasyvidas.com/biografia/b/bunge.htm
https://es.wikipedia.org/wiki/Mario_Bunge
https://psicologiaymente.com/biografias/mario-bunge
https://www.ricyt.org/2020/02/mario-bunge-1919-2020/
https://www.fundacionkonex.org/b816-mario-bunge
https://www.buscabiografias.com/biografia/verDetalle/575/Mario%2520Bunge