CUENTO GATO EN EL CAMINO
(Narración de Nicanor Parra)
Parte Primera
Este era un gato. Una vez se extravió. Venía por un camino, cerca de unos cuantos bosques.
- Muchas gracias. En seguida voy a venderlo.
- No lo venda.
- Tengo que venderlo. Discúlpeme. Páseme mi sombrero.
Salió hecho una tromba. Se llevó el gato al mercado.
- Vendo esto.
Pasó el Intendente, pero no quiso comprarlo.
- ¿Quién compra un lindo felino?
- Yo quiero comprar uno para mi hijo que está enfermo del sarampión desde hace tres semanas, respondió el tabernero. A ver, muéstremelo.
- Aquí está el gatito.
- No puede ser. Yo no los compro así.
El dueño lo envolvió en unos papeles y se lo llevó a casa. Por el camino compró naranjas. Allá le dijo a su mujer: La gente no quiere comprarlo. Ahí lo tienes. Te lo regalo. Su mujer estaba sacando agua del pozo.
Por la tarde vino un niñito a ver si se interesaba por el gato, pero éste le arañó la cabeza. Cuando llegó a casa su padre le dio de palos porque era un hijo testarudo.
Cinco días después el gato se extravió por unos caminos. En los recodos brillaban unas cucharitas de té revueltas con trompos. De los montones de piedras embarradas asomaban cogollos de trébol.
El hombre del lado lo encontró y pensó: se lo llevaré a mi hijo. Pero su mujer lo increpó: ¿te vas a quedar con el gato? Por eso el hombre se fue donde su vecino y le dijo:
- Tome su gato.
- Muchas gracias.
La mujer del dueño estaba haciendo pan.
Mientras procuraba envolverlo, el gato se echaba hacia atrás. Varias veces se le cayó y, por lo demás, una vez le dio un pisotón. El gato gritó en forma desmedida. Al último el dueño no lo quiso recoger. Tenía jaqueca.
- Recoge ese gato, le dijo su mujer.
Pero él desobedeció. Además era flojo y mal marido. El fogonero lo pilló y se lo pasó.
- Gracias.
El gato estuvo a punto de arañar al fogonero. Mas, como era tolerante, se retuvo.
- Vendo este gato. A intervalos se comía un pepino.
Pasó el Intendente. Pero se hizo que iba apurado. El dueño sintió despecho. Más tarde pasó el tabernero. Miró hacia un lado y sacó el reloj para ver la hora. Después se echó las manos a los bolsillos y aligeró el paso.
Un niñito que iba a comprar calugas lo desenvolvió con toda clase de cuidados para después hacerle cariño.
Después pasó un perro lanudo lleno de trunes.
A los pocos días el gato se extravió por unos bosques. Empezaban a caer los primeros granizos. Más allá del puente había un molino.
Anda que te anda el gato llegó a Nicaragua. Como el camino estaba embarrado llevaba las patitas muy sucias.
La señora lo vio por la ventana y en un principio no le hizo caso. Después salió cautelosamente y lo sorprendió pisando sobre unos guijarros. Miró para todos lados para cerciorarse que nadie la miraba y se guardó el gato.
Se lo mandaré a mis tías, pensó para sus adentros. Algunas horas más tarde les escribió un telegrama diciéndoles: va gato. Saludos.
ANÁLISIS LITERARIO DEL CUENTO GATO EN
EL CAMINO
(Narración)
“Gato en el camino” es especialmente interesante
porque, aunque fue escrito cuando Nicanor Parra tenía apenas veinte años,
contiene ya varios procedimientos que más tarde serán fundamentales en su obra:
el humor, el absurdo, la ruptura de las convenciones literarias, la mirada
irónica sobre la sociedad y un lenguaje deliberadamente sencillo. El propio
Parra lo llamó posteriormente un “anticuento”.
1. Ficha de la obra
- Título:
Gato en el camino
- Autor:
Nicanor Parra
- Año
de publicación: 1935
- Género:
narrativo
- Subgénero:
cuento experimental o anticuento
- Etapa:
primera juventud de Parra
- Primera
publicación: Revista Nueva, publicación vinculada al Internado
Nacional Barros Arana, en Santiago de Chile.
- Importancia:
es considerado uno de los primeros antecedentes de la futura antipoesía
de Parra. Pedro Lastra lo ha señalado como un “autoantecedente” de esa
poética.
Parra tenía aproximadamente veinte años cuando lo publicó.
Más adelante explicó que no se trataba de un cuento tradicional y que podía
considerarse un “anticuento”.
2. Contexto literario
Para comprender el cuento es importante recordar que Parra
todavía no era el gran antipoeta en que se convertiría posteriormente. Sin
embargo, ya estaba experimentando con una literatura que rompía las
expectativas del lector.
El relato apareció en 1935, antes de Cancionero sin
nombre (1937) y mucho antes de Poemas y antipoemas (1954), libro
fundamental para comprender la consolidación de la antipoesía.
Lo extraordinario es que algunas de las características que
después definirían su poesía aparecen aquí en estado inicial:
- rechazo
de la solemnidad;
- humor;
- absurdo;
- lenguaje
cotidiano;
- ruptura
de la lógica tradicional;
- desacralización
de la literatura;
- mezcla
de lo trivial y lo literario;
- sorpresa;
- inconexión;
- ironía.
Pedro Lastra considera precisamente que el cuento manifiesta
una temprana voluntad de ruptura con la tradición literaria inmediata.
3. Resumen del argumento
El protagonista es un gato que se extravía y comienza
un largo recorrido por distintos lugares y situaciones.
Al comienzo, un hombre encuentra al gato y lo lleva consigo.
Sin embargo, diferentes personas se muestran incapaces o poco dispuestas a
quedarse con él. El animal pasa de unas manos a otras, es ofrecido, rechazado,
regalado o buscado.
En lugar de desarrollar una historia convencional con un
conflicto claramente planteado y una resolución lógica, Parra construye una
sucesión de episodios inesperados.
El gato continúa desplazándose y su recorrido adquiere dimensiones
cada vez más absurdas. El animal puede aparecer asociado con lugares muy
alejados entre sí, hasta llegar incluso a Nicaragua y Francia.
Así, lo que inicialmente parece ser la historia sencilla de un
gato perdido se transforma en una especie de viaje interminable.
El argumento, por tanto, no se organiza principalmente
alrededor de una gran acción dramática, sino alrededor del movimiento, el
encuentro, el rechazo, la repetición y el absurdo.
4. El tema principal
El tema fundamental es el viaje de un ser que no
encuentra un lugar estable dentro del mundo.
El gato está constantemente desplazándose. Es encontrado,
tomado, rechazado, entregado, perdido y vuelto a encontrar.
Puede interpretarse literalmente como la historia de un
animal extraviado, pero también permite una lectura simbólica: el gato
representa al ser desubicado, aquel que no consigue integrarse
plenamente en ningún lugar.
Por eso resulta significativo que el relato se titule
simplemente Gato en el camino.
El gato está “en el camino”, es decir, en un espacio
intermedio. No pertenece definitivamente a una casa ni a una familia.
Esta condición de tránsito es una de las claves del cuento.
5. El gato como protagonista
El gato constituye el centro alrededor del cual gira toda la
narración.
Sin embargo, es un protagonista bastante particular.
No es un héroe tradicional.
No posee una misión extraordinaria, no vence a un enemigo,
no salva a nadie y tampoco experimenta una transformación psicológica
convencional.
Simplemente anda.
Su protagonismo surge precisamente de su condición de
personaje aparentemente insignificante.
Parra toma un elemento cotidiano —un gato perdido— y lo
convierte en el centro de una narración extraordinaria.
Esto produce un efecto humorístico: la importancia
narrativa concedida al gato es desproporcionada respecto de su aparente
insignificancia.
6. El camino como símbolo
El camino es probablemente el segundo gran elemento
simbólico del cuento.
Representa:
- movimiento;
- incertidumbre;
- búsqueda;
- libertad;
- desorientación;
- tránsito;
- falta
de pertenencia.
El gato no posee un destino claramente definido.
El camino se convierte en su verdadero espacio vital.
Por eso puede afirmarse que existe una oposición
fundamental:
casa ↔ camino
La casa representa estabilidad, pertenencia y orden.
El camino representa movimiento, incertidumbre y libertad.
El gato es rechazado repetidamente por el mundo doméstico y
termina asociado al espacio abierto del camino.
En esta perspectiva, el final de su recorrido puede
interpretarse como una forma paradójica de liberación: al no pertenecer a
nadie, el gato queda libre para seguir su propio camino. Pedro Lastra
precisamente destaca que el gato termina solo y libre por los caminos.
7. El absurdo
Este es uno de los elementos fundamentales de la obra.
La narración presenta situaciones que parecen obedecer a una
lógica narrativa, pero de pronto introduce elementos que rompen esa lógica.
Un ejemplo especialmente característico es la aparición de
objetos absolutamente inesperados en medio del paisaje, como las cucharitas
de té mezcladas con trompos.
Ese procedimiento desconcierta al lector.
Uno espera que cada elemento narrativo tenga una función
clara. Parra, en cambio, introduce objetos que parecen no tener ninguna
relación lógica con la escena.
El resultado es el absurdo.
Pero no se trata de un absurdo oscuro o trágico. Es un
absurdo fundamentalmente humorístico y juguetón.
El lector intenta encontrar una explicación y descubre que
quizá no existe.
8. La inconexión
Relacionada con el absurdo está la inconexión.
Parra une elementos que normalmente no aparecerían juntos:
- animales;
- personas;
- objetos
cotidianos;
- lugares
lejanos;
- situaciones
domésticas;
- acontecimientos
inesperados.
La narración parece avanzar, pero continuamente cambia de
dirección.
Esto produce una sensación semejante a la de un sueño o un
juego infantil en el que una cosa lleva arbitrariamente a otra.
Pedro Lastra identifica precisamente el absurdo, la
inconexión y el humor como características centrales del cuento.
9. El humor
El humor es esencial.
Pero no depende solamente de los acontecimientos.
También surge de la manera en que Parra los cuenta.
El narrador utiliza un tono serio para relatar hechos
completamente disparatados.
Esta contradicción genera buena parte de la comicidad.
El narrador nunca parece detenerse para decirle al lector:
“Esto es absurdo.”
Por el contrario, cuenta los acontecimientos con absoluta
naturalidad.
Ese procedimiento es muy importante en Parra: lo
extraordinario se presenta como cotidiano y lo cotidiano puede adquirir
dimensiones absurdas.
10. El lenguaje
Una de las características más llamativas del cuento es su
lenguaje.
Parra utiliza frases:
- breves;
- sencillas;
- directas;
- cotidianas;
- poco
ornamentadas.
No busca construir una prosa grandilocuente.
Esto es importante porque durante mucho tiempo la literatura
había asociado el lenguaje literario con una expresión especialmente elaborada.
Parra hace algo diferente:
reduce la distancia entre el lenguaje cotidiano y el
lenguaje literario.
La sencillez de la expresión contrasta con lo extraño de las
situaciones.
Ese contraste constituye otra fuente de humor.
11. La ruptura de las convenciones del cuento
El relato cuestiona la estructura tradicional del cuento.
En un cuento convencional normalmente encontramos:
1.
presentación;
2.
conflicto;
3.
desarrollo;
4.
clímax;
5.
desenlace.
En Gato en el camino, estos componentes aparecen
debilitados.
No existe un conflicto central claramente definido que
conduzca progresivamente hacia una resolución.
En lugar de eso, tenemos una cadena de episodios.
El gato se mueve de una situación a otra y el relato parece
seguir su recorrido más que una estructura dramática convencional.
Por eso resulta apropiado hablar de anticuento.
Parra posteriormente explicó que el relato no tenía las
características de un cuento tradicional.
12. Una narración deliberadamente “extraña”
El título ya constituye una pequeña provocación.
Parra no escribe “El gato en el camino”, sino
simplemente:
“Gato en el camino”.
La ausencia del artículo contribuye a la sensación de
extrañeza.
El propio Parra llamó posteriormente la atención sobre esa
elección y explicó que el título ya producía un cierto “enrarecimiento”
lingüístico y psicológico.
El título parece casi una etiqueta:
GATO + EN EL CAMINO
Como si el autor estuviera presentando una imagen en lugar
de anunciar una historia tradicional.
13. El narrador
El relato está contado por un narrador en tercera persona.
El narrador no participa directamente como personaje.
Su característica más importante es su aparente neutralidad.
Cuenta los acontecimientos sin grandes explicaciones
psicológicas y sin realizar extensos comentarios sobre los personajes.
Esta distancia contribuye al efecto cómico.
El narrador parece aceptar como completamente normal aquello
que el lector considera absurdo.
14. Los personajes humanos
Los personajes humanos son importantes, pero no poseen una
profundidad psicológica convencional.
Aparecen principalmente como figuras que intervienen
momentáneamente en el recorrido del gato.
Esto es significativo.
No estamos ante personajes desarrollados mediante extensas
descripciones psicológicas.
Son más bien tipos o figuras:
- el
hombre que encuentra al gato;
- el
dueño;
- la
mujer;
- los
niños;
- posibles
compradores;
- distintas
personas que aparecen durante el recorrido.
Su función principal consiste en provocar nuevas
situaciones.
El verdadero hilo conductor no es la evolución psicológica
de los personajes, sino el desplazamiento del gato.
15. El rechazo
Un motivo que se repite es el rechazo del gato.
El animal es encontrado, pero después alguien intenta
desprenderse de él.
Alguien podría quedarse con él, pero no lo hace.
Alguien intenta venderlo, pero no logra hacerlo.
Alguien intenta regalarlo, pero tampoco encuentra una
solución definitiva.
La repetición convierte el rechazo en una especie de
mecanismo cómico.
Pero también permite una lectura más profunda.
El gato aparece como un ser que no encuentra un lugar en
la sociedad humana.
Desde esta perspectiva, el humor encubre una cuestión más
seria:
¿qué ocurre con aquello que no encaja?
16. La sociedad vista desde el gato
Aunque el cuento no es un tratado social, puede leerse como
una pequeña caricatura de las relaciones humanas.
Los adultos aparecen preocupados por cuestiones prácticas:
- vender;
- comprar;
- regalar;
- deshacerse
de algo;
- llevarlo
a otra persona.
El gato, mientras tanto, simplemente existe y se desplaza.
Esto produce un contraste:
la lógica humana busca utilidad y posesión; el gato
simplemente sigue su camino.
La mirada de Parra resulta irónica porque muestra
comportamientos humanos cotidianos desde una situación aparentemente
insignificante.
17. El contraste entre lo humano y lo animal
El gato carece de los intereses económicos y sociales de los
humanos.
Las personas intentan determinar qué hacer con él.
El gato, en cambio, continúa desplazándose.
De este modo, el animal puede terminar pareciendo más
libre que los seres humanos que intentan controlarlo.
La paradoja es interesante:
quienes parecen tener libertad son quienes continuamente
intentan decidir el destino del gato;
quien parece estar perdido es precisamente quien termina recorriendo el mundo.
18. El viaje y la desproporción
Uno de los procedimientos humorísticos más eficaces es la desproporción.
El punto de partida es pequeño:
un gato perdido.
Pero las dimensiones del viaje terminan siendo enormes.
El gato puede recorrer espacios muy alejados de su punto de
partida, hasta llegar incluso a otros países.
La distancia entre el problema inicial y las dimensiones que
alcanza la aventura genera humor.
Es como si Parra tomara una anécdota insignificante y la
llevara deliberadamente hasta el límite de lo imposible.
19. Tiempo y espacio
Espacio
El espacio es cambiante.
El relato comienza en un ambiente natural:
- caminos;
- bosques;
- prados.
Después aparecen casas, establecimientos y otros espacios
humanos.
Finalmente, el recorrido se amplía hasta lugares
geográficamente muy distantes.
El espacio, por tanto, se expande progresivamente.
Tiempo
El tiempo también es flexible.
No se desarrolla con una precisión cronológica rigurosa.
Lo importante no es saber exactamente cuánto dura cada episodio,
sino mantener el movimiento continuo del gato.
Esto refuerza la naturaleza fantástica y absurda del relato.
20. La naturaleza
La naturaleza tiene una presencia interesante.
Frente al mundo humano, caracterizado por conflictos,
posesiones y rechazos, aparecen:
- bosques;
- prados;
- caminos;
- piedras;
- tréboles.
La descripción de estos elementos suele ser sencilla y
visual.
La naturaleza parece constituir el espacio en el que el gato
puede simplemente existir.
Esto permite una interpretación particularmente interesante:
la sociedad humana rechaza al gato, mientras que el mundo
natural lo acoge sin exigirle una función.
21. Las cucharitas de té y los trompos
Este es uno de los recursos más llamativos del cuento.
La aparición de cucharitas de té revueltas con trompos
constituye una imagen absurda y aparentemente inexplicable.
¿Por qué están allí?
El texto no necesita responder.
Su función es precisamente romper la expectativa lógica.
Además, la repetición de esta imagen crea un efecto casi
surrealista.
El lector termina reconociéndola como una especie de señal
del universo absurdo de Parra.
No todo debe tener explicación.
22. Repetición
La repetición es otro procedimiento fundamental.
Se repiten situaciones:
- encontrar
al gato;
- intentar
quedarse con él;
- rechazarlo;
- perderlo;
- volver
a encontrarlo.
La repetición produce dos efectos simultáneos:
Efecto cómico
Cada nuevo intento parece confirmar que el gato está
destinado a seguir circulando.
Efecto estructural
La repetición sustituye parcialmente a la estructura
tradicional del cuento.
En lugar de avanzar mediante grandes acontecimientos, la
narración avanza mediante variaciones de una misma situación.
23. El gato como figura de libertad
Una lectura especialmente rica permite considerar al gato
como símbolo de libertad involuntaria.
Al principio está perdido.
Desde el punto de vista humano, estar perdido constituye un
problema.
Pero progresivamente el lector puede preguntarse:
¿realmente está perdido o simplemente está libre?
El gato no tiene una meta definida.
No necesita regresar a un destino concreto.
Continúa caminando.
Por eso la condición que inicialmente parecía negativa puede
transformarse en una forma de libertad.
Esta interpretación coincide con la lectura de Lastra, quien
señala que el gato termina solo y libre por los caminos.
24. El cuento como anticipación de la antipoesía
Aquí encontramos uno de los aspectos más importantes de la
obra.
Aunque Gato en el camino es una narración y no un
poema, anticipa procedimientos que posteriormente serán característicos de la
antipoesía de Parra.
Entre ellos:
a. Desacralización
La literatura deja de presentarse como algo solemne.
b. Lenguaje cotidiano
Se privilegia una expresión sencilla y cercana.
c. Humor
La comicidad se convierte en una herramienta literaria.
d. Antirretórica
Parra evita la ornamentación innecesaria.
e. Ruptura lógica
El texto no siempre responde a una lógica narrativa
convencional.
f. Provocación
El lector es obligado a reconsiderar qué entiende por
“literatura”.
Por eso Lastra lo considera un antecedente temprano de la
futura orientación antipoética de Parra.
25. El “anticuento”
El término anticuento es particularmente apropiado.
No significa que el texto no tenga una historia.
Sí la tiene.
Tampoco significa que no existan personajes o
acontecimientos.
Los hay.
Lo que Parra rechaza es la obligación de respetar todas las
convenciones del cuento tradicional.
El relato conserva elementos narrativos, pero los desarma
desde dentro.
Podemos expresarlo así:
cuento tradicional → lógica → causalidad → conflicto →
desenlace
frente a:
Gato en el camino → desplazamiento → absurdo → episodios
→ inconexión → sorpresa
La obra no destruye completamente el cuento: juega con
sus mecanismos y los subvierte.
26. Ironía
La ironía surge de la distancia entre lo que el narrador
cuenta y lo que el lector percibe.
El narrador presenta los acontecimientos con naturalidad.
El lector, en cambio, advierte que algo no funciona según
las reglas habituales de la realidad.
Esta diferencia crea una complicidad entre autor y lector.
El lector comienza a comprender que la falta de lógica es
deliberada.
27. La desacralización de la literatura
Parra cuestiona la idea de que una obra literaria debe ser
necesariamente:
- solemne;
- profunda
en apariencia;
- ornamentada;
- perfectamente
estructurada;
- seria.
Su cuento demuestra que una narración aparentemente sencilla
y absurda también puede producir reflexión.
Esta actitud será fundamental para su posterior proyecto
antipoético.
La literatura puede hablar de un gato perdido, de
cucharitas, de trompos y de situaciones ridículas y, aun así, plantear
preguntas sobre la existencia, la libertad y las relaciones humanas.
28. Una posible lectura existencial
Aunque sería exagerado afirmar que Parra escribió
deliberadamente un tratado existencial a los veinte años, el cuento permite una
lectura de este tipo.
El gato:
- aparece
sin que nadie lo haya elegido;
- se
encuentra desplazado;
- intenta
integrarse;
- es
rechazado;
- continúa
viajando;
- no
posee un destino claro;
- termina
asociado al camino.
Esto puede recordar la situación del individuo que intenta
encontrar un lugar en un mundo que no necesariamente le ofrece uno.
Sin embargo, Parra evita convertir esa cuestión en tragedia.
La transforma en humor.
Ese es uno de sus grandes procedimientos literarios:
convertir una situación potencialmente seria en algo cómico y absurdo.
29. La paradoja central
El cuento está construido sobre una gran paradoja:
el gato es rechazado por todos, pero precisamente ese
rechazo lo libera.
Al principio:
estar perdido = problema
Al final:
estar en el camino = libertad
Esta transformación es probablemente una de las
interpretaciones más profundas que permite el relato.
30. ¿Es realmente literatura infantil?
La historia puede ser disfrutada por niños porque presenta:
- un
animal protagonista;
- situaciones
humorísticas;
- aventuras;
- repeticiones;
- personajes
sencillos;
- acontecimientos
inesperados.
Pero su estructura experimental permite también una lectura
adulta.
La edición ilustrada por Joan Casaramona, publicada por
Libros del Zorro Rojo en 2022, contribuyó especialmente a recuperar el texto
para lectores infantiles y juveniles.
Por eso puede considerarse una obra de doble lectura:
- para
un niño puede ser la aventura absurda de un gato;
- para
un lector adulto puede ser una reflexión humorística sobre la libertad, el
rechazo, la sociedad y las convenciones literarias.
31. Valores presentes en la obra
Aunque Parra no escribe un cuento moralizante, pueden
encontrarse algunas ideas valiosas.
Libertad
El gato termina siguiendo su propio camino.
Independencia
No permanece sometido permanentemente a la voluntad de un
dueño.
Adaptación
El animal se enfrenta continuamente a situaciones nuevas.
Cuestionamiento
El cuento invita a no aceptar automáticamente las
convenciones establecidas.
Imaginación
La lógica cotidiana puede ser sustituida por una lógica
creativa y absurda.
32. Antivalores o aspectos criticados
El cuento también permite identificar comportamientos
humanos cuestionables:
- egoísmo;
- rechazo;
- interés
material;
- posesividad;
- indiferencia;
- incapacidad
para aceptar aquello que se sale de lo esperado.
Sin embargo, Parra no presenta estas críticas mediante
discursos moralizantes.
Las muestra a través del humor y del absurdo.
33. Recursos literarios principales
|
Recurso |
Manifestación en el cuento |
Función |
|
Absurdo |
Situaciones y asociaciones inesperadas |
Romper la lógica tradicional |
|
Humor |
Contraste entre tono serio y acontecimientos disparatados |
Provocar sorpresa y risa |
|
Inconexión |
Unión de elementos aparentemente incompatibles |
Crear extrañeza |
|
Repetición |
El gato vuelve a ser encontrado y rechazado |
Dar ritmo y comicidad |
|
Ironía |
Narración natural de hechos absurdos |
Cuestionar la realidad |
|
Lenguaje sencillo |
Frases directas y cotidianas |
Acercar literatura y habla común |
|
Desproporción |
Una pequeña anécdota adquiere dimensiones enormes |
Intensificar el humor |
|
Símbolo |
Camino y gato |
Representar tránsito y libertad |
|
Contraste |
Casa/camino; pertenencia/libertad |
Construir el significado profundo |
|
Antirretórica |
Ausencia de ornamentación |
Romper con la literatura solemne |
34. Estructura interna
Aunque el relato puede leerse como una sucesión de
episodios, puede organizarse conceptualmente en tres grandes movimientos:
Primera etapa: el extravío
El gato aparece perdido y entra en contacto con el mundo
humano.
Segunda etapa: el rechazo
Diversas personas intentan apropiarse de él, venderlo,
regalarlo o encontrarle un lugar, pero las soluciones fracasan.
Tercera etapa: el vagabundeo
El gato se desprende progresivamente de esas relaciones y
continúa su recorrido.
Esta estructura puede entenderse como un movimiento:
pérdida → rechazo → independencia
35. Evolución del protagonista
El gato no evoluciona psicológicamente como lo haría un
protagonista tradicional.
Su evolución es principalmente espacial y simbólica.
Al comienzo:
gato perdido
Después:
gato rechazado
Finalmente:
gato viajero y libre
Es decir, cambia fundamentalmente la forma en que el lector
interpreta su situación.
36. ¿Cuál es el verdadero conflicto?
No existe un conflicto tradicional del tipo “héroe contra
enemigo”.
El conflicto fundamental es:
gato ↔ mundo humano
El gato intenta encontrar un lugar, mientras que los seres
humanos continuamente intentan decidir qué hacer con él.
Pero existe otro conflicto más profundo:
orden ↔ absurdo
El lector intenta encontrar orden y causalidad, mientras que
Parra deliberadamente introduce acontecimientos que destruyen esas
expectativas.
37. La importancia del lector
El lector tiene un papel muy importante.
Parra no explica todo.
Por eso el lector debe:
- aceptar
el absurdo;
- completar
vacíos;
- buscar
relaciones;
- decidir
qué significa el viaje;
- interpretar
las repeticiones;
- descubrir
el humor.
El texto no entrega una interpretación cerrada.
En ese sentido, es una obra muy moderna.
38. ¿Qué quiso hacer Parra con este cuento?
No parece correcto reducirlo a “un cuento gracioso sobre un
gato”.
Su verdadera importancia está en que Parra utiliza una
historia aparentemente ingenua para cuestionar la forma tradicional de contar
historias.
El cuento funciona simultáneamente como:
1.
historia de un gato;
2.
juego humorístico;
3.
experimento narrativo;
4.
ejercicio de ruptura literaria;
5.
antecedente de la antipoesía.
La crítica ha destacado precisamente esta dimensión
experimental.
39. Interpretación global
Gato en el camino puede interpretarse como una metáfora
humorística de la existencia de un ser que no encuentra un lugar predeterminado
en el mundo.
El gato está perdido porque no tiene un destino fijo.
Los seres humanos intentan constantemente asignarle uno:
- “quédate
aquí”;
- “llévalo
allá”;
- “véndelo”;
- “regálalo”;
- “devuélvelo”.
Pero el gato escapa continuamente de esas categorías.
Por eso el camino termina siendo más importante que
cualquier destino.
El relato parece decir, de manera indirecta y juguetona, que
no todo aquello que está fuera de lugar está necesariamente perdido.
A veces estar fuera del lugar establecido significa
precisamente ser libre.
40. Conclusión
Gato en el camino ocupa un lugar especial dentro de
la obra de Nicanor Parra porque permite observar al escritor antes de
convertirse plenamente en el antipoeta que revolucionaría la poesía
hispanoamericana.
Publicado en 1935, cuando Parra tenía veinte años, el relato
rompe deliberadamente con las formas tradicionales del cuento. El absurdo, la
inconexión, la repetición, el humor, el lenguaje cotidiano y la ausencia de una
causalidad narrativa convencional construyen una obra que el propio autor
definiría posteriormente como “anticuento”.
El gato puede leerse literalmente como un animal extraviado,
pero también como una figura simbólica del individuo que no encuentra un lugar
establecido dentro del mundo. Paradójicamente, aquello que inicialmente parece
una desgracia —estar perdido— termina convirtiéndose en una posibilidad de
libertad.
Y aquí reside quizá la mayor riqueza del relato: Parra
convierte una historia mínima y aparentemente disparatada en una reflexión
sobre la libertad, la pertenencia, el rechazo y las convenciones que utilizamos
para ordenar la realidad.
Desde el punto de vista de la historia literaria, su importancia
es todavía mayor: Gato en el camino demuestra que la ruptura parriana no
comenzó en 1954 con Poemas y antipoemas. Ya en 1935 estaba presente
un joven escritor dispuesto a burlarse de las reglas literarias, a desconfiar
de la solemnidad y a demostrar que una obra podía ser simultáneamente sencilla,
absurda, divertida y profundamente provocadora. Pedro Lastra ha señalado
justamente este relato como un temprano antecedente de la orientación futura
del antipoeta.
“Gato en el camino” puede entenderse como un anticuento
que, mediante el absurdo, el humor, la inconexión y la ruptura de las
convenciones narrativas, transforma la historia de un animal extraviado en una
reflexión sobre la falta de pertenencia y la libertad; al mismo tiempo,
anticipa los principios de desacralización, lenguaje cotidiano y ruptura con la
tradición que posteriormente caracterizarán la antipoesía de Nicanor Parra.






No hay comentarios:
Publicar un comentario