Blog de Arinda

OBJETIVO :En este Blog vas a encontrar mis producciones en pintura y escultura. Además, material recopilado a través de mi trabajo como maestra, directora e inspectora, que puede ser de interés para docentes y estudiantes magisteriales .

sábado, 5 de octubre de 2024

5 y 6 DE OCTUBRE DE 2024 DIA DEL PATRIMONIO EN URUGUAY





 Consigna de la 30ª edición:

«El Vino como Tradición: Inmigración, Trabajo e Innovación»

 

El Día del Patrimonio de 2024 se celebrará durante el fin de semana del 5 y 6 de octubre de 2024

La trigésima edición del Día del Patrimonio en Uruguay se centrará en la destacada temática de la industria vitivinícola, rindiendo homenaje a las significativas contribuciones de dos distinguidas personalidades: Francisco Vidiella y Pascual Harriague.

Con el propósito de realzar el valor y el reconocimiento de esta gran industria, el Ministerio de Educación y Cultura, a través de la Comisión del Patrimonio Cultural de la Nación, se embarcará en una labor dedicada durante el dia del patrimonio 2024. Este esfuerzo busca subrayar la importancia cultural y económica de la vitivinicultura en nuestra nación.




Historia DEL VINO

 


El vino es una bebida procedente de la fermentación del jugo de uva, que se produce gracias a la acción de las levaduras presentes en el hollejo de las uvas, y su historia ha transitado, casi, los mismos caminos que la propia humanidad.

Algunos historiadores sitúan su origen entre los años 6.000 y 5.000 aC, pero las primeras cosechas datan de dos mil años después en las tierras de la antigua Mesopotamia.

Detalle de algunas de las tinajas de gran tamaño encontradas por la misión arqueológica en la tumba de la reina Merneith.- Ministerio de Turismo y Antigüedades de Egipto


De allí viajó a Egipto, encontrando en las riberas del Nilo terreno fértil para el cultivo y desarrollando, entonces, una actividad productiva e industrial.

Los egipcios fermentaban el mosto en grandes vasijas de barro y producían un vino tinto que se convirtió en un símbolo de estatus social.

Tanto, que los faraones eran enterrados con vasijas de barro que contenían vino en su interior.

Y ya desde esa época, la bebida se guardaba en ánforas donde los alfareros grababan la fecha de elaboración y la calidad del mosto.

La adaptabilidad de la vid ( vitis vinifera ) favoreció su expansión por Europa Occidental a través de las rutas comerciales.

“Baco” (c.1596-1598) es una pintura del maestro barroco italiano Michelangelo Merisi da Caravaggio (1571-1610).

La elaboración de vino se introduce en Italia en el año 200 a.C., donde los romanos lo bautizan como Baco y, en su nombre, celebran por lo alto.

Fueron ellos mismos los primeros en experimentar con injertos, en incluir hierbas maceradas para su elaboración y en utilizar recipientes de madera para su transporte.

Desde Italia, el cultivo de la vid se extiende hacia tierras gala y a resto de Europa, haciendo del vino un producto de trascendente valor comercial.

Monasterio Eberbach en Rheingau. Alemania

Durante la Edad Media, las tierras pasan a ser propiedad de la Iglesia y los reyes.

Así, la elaboración del vino queda reservada a monasterios y castillos.

En este periodo se hace extensivo el uso de las barricas de madera para almacenar el vino y, de forma casual, aparecen las primeras bodegas, en los sótanos de monasterios y castillos, como reductos donde guardar las barricas y protegerlas de los saqueos, por lo que se guardaban en los sótanos de monasterios y castillos.

Llega entonces el perfeccionamiento de las técnicas de vinificación, se empiezan a utilizar botellas de vidrio para conservar el vino, se inventa el tapón de corcho, y el monje Dom Pérignon descubre cómo elaborar el vino espumoso en la región de Champagne.

 



LA VID EN AMÉRICA



Ya en la época de la conquista, los colonizadores españoles llevaron la vid al Nuevo Mundo y cambiaban el vino por las materias primas que encontraban en las nuevas tierras.

Los primeros cultivos de la vid en América datan del Siglo XVI en las zonas de influencia de los Virreinatos de México y Perú. Desde Perú se fueron expandiendo hacia Chile, Bolivia y con menor éxito a Ecuador.

Los conquistadores españoles consideraban al vino un elemento indispensable para la alimentación, al igual que el trigo, el aceite y otros vegetales.

Según testimonios del año 1536, del misionero español fray Toribio de Benavente, conocido como Motolinía, en su "Historia de los indios de Nueva España", relata como la ausencia de vino fabricado a partir de la vid, que existía en Latinoamérica antes de la llegada de los españoles, se debía a la enorme facilidad con que el vino podía elaborarse a partir de otras plantas como la pita,  el maguey o del propio maíz (chicha).

Y asegura además que el vínculo que se fuera estableciendo entre el vino y la población americana, fue un fenómeno iniciado por los colonizadores europeos .

..."En muchos lugares  existen enormes cepas silvestres, y nadie sabe quién las plantó.

Echan unos pámpanos muy largos, llevan muchos racimos y  producen uvas que se comen verdes.

Algunos españoles hacen vinagre con ellas y otros hay que han hecho vino, pero sólo en pequeñas cantidades".

Queda claro, entonces según testimonio de la época, que el vino elaborado con variedades autóctonas no satisfacía el gusto de los españoles.

Es tal el peso que se le atribuye a los jesuitas en la historia del vino en América que la variedad de uva recibió, en Norteamérica, el nombre de «uva de la misión».


Ésa fue una de las razones fundamentales por las que comenzó a llegar vino de España.

Y así fue, durante muchos años, el vino que se consumía -según las leyes de Indias- sólo se podía traer de España.

A pesar de que en el proceso colonizador fueron traídas a América variedades de origen europeo.

Las duras condiciones de vida y la lejanía de sus tierras, hacían necesaria -para los colonizadores europeos- la producción de vino americano, y otros productos como el olivo y el nogal, que los acercaran -al menos en parte- a las costumbres de su tierra natal.

Otra razón que contribuyó a la producción de vino en América, fue económica, ya que el vino transportado desde la península ibérica, debía soportar largos y costosos viajes, en  condiciones climáticas desfavorables, llegando el vino a América, muchas veces en mal estado y a un costo elevado.

El vino era transportado desde España y muchas veces se echaba a perder por el tiempo que demoraban las travesías, condiciones del transporte y la calidad del vino que en general no era buena.

Por el alto costo de los vinos y las dificultades de conservación, los primeros grupos de misioneros vieron la necesidad de comenzar a plantar vides, pues el vino les era indispensable para atender las necesidades del culto y religiosas.

A diferencia del resto de los países de habla hispana de Latinoamérica en los que la viticultura, fue introducida por los colonizadores españoles, ya a partir del siglo XVI, a través del Virreinato de Perú.

Y de allí al resto de Sudamérica, fundamentalmente hacia el sur, a Chile y luego a Argentina.

En La Banda Oriental (hoy territorio de Uruguay), las primeras variedades de uvas fueron introducidas a mediados del siglo XVII, unos cien años después que en el resto de los países latinoamericanos.

Las cepas habrían llegado de Canarias, junto con las primeras familias que poblaron el nuevo territorio.

Procedentes de Perú y Chile llegaron a Argentina las primeras plantas de vid a mediados del Siglo XVI.

Conociéndose los primeros viñedos en la zona de San Juan y Mendoza. Años más tarde el cultivo llegó a Buenos Aires.


El desembarco en Uruguay

 


A pesar de la cercanía con Buenos Aires fueron los colonizadores españoles quienes a mediados del Siglo XVII introdujeron las primeras vides cultivadas en parral, en esta primera etapa con destino a uva de mesa y elaboración de vino para consumo familiar.

Hasta comienzos del Siglo XVIII nuestra región fue carente de todo interés para los conquistadores, ya que eran consideradas tierras desprovistas de metales preciosos y extendidas hacia el lejano sur muy distante de un mundo que tenía como centro a España, Francia, Inglaterra y Portugal.

Los afanes expansionistas de las potencias rivales preocuparon al gobierno español decidiendo realizar la fundación de Montevideo en 1726.

Las primeras cepas llegaron a la Banda Oriental de la mano de los colonizadores españoles.

Ellos plantaron la vid, junto al olivo y al nogal a mediados del siglo XVII, dando comienzo a la historia del vino en el país.

Estas primeras vides fueron uvas de mesa, probablemente moscateles, que se cultivaron en parral, exclusivamente para el consumo de la familia.

Los primeros años del Siglo XIX transcurrieron llenos de luchas y revoluciones independentistas, primero contra el gobierno español y luego las guerras contra el Imperio de Brasil.

1825, fue el año en el que Uruguay es declarado estado independiente. Entre las primeras políticas se favorece a hombres con espíritu innovador a hacerse intérpretes de las demandas del mercado mundial, marcando el comienzo de la primera modernización y dando inicio a la industria.

En aquel escenario, el cultivo de la vid en Uruguay se empezó a encarar en mayor escala, decididamente con fines de producción comercial.

A partir de 1828 una vez constituido como Estado independiente se generó un clima adecuado que ayudó para los primeros desarrollos agrícolas y comenzó a difundirse la viticultura.

Poco duró la paz y estas pocas experiencias no llegarían a buen término y configuraron un fracaso debido a las luchas internas (Guerra Grande de 1839 a 1851).

Fueron años muy críticos para la agricultura y en especial para la viticultura que requería cuidados permanentes, mano de obra capacitada, poblaciones estables y mercado interno adecuado.

La segunda mitad del siglo XIX, de la mano de familias inmigrantes que traían su saber desde el Mediterráneo.

A partir de 1870 comenzaron a darse en el país las condiciones necesarias para el cultivo de la vid en mayor escala y con fines de producción comercial.

Luego de muchos fracasos y sinsabores, hombres de gran inteligencia y espíritu de lucha, probando variedades que pudieran adaptarse a nuestro medio alcanzaron la meta: nace la viticultura nacional.

Hacia 1870 se establecen dos viñedos en suelo uruguayo: el del vasco francés Pascual Harriague en San Antonio Chico (Salto), y la granja del catalán Francisco Vidiella en Colón (Montevideo).

Emprendedores, autodidactas en la materia como Francisco Vidiella y Pascual Harriague, luego de numerosos viajes a Europa, forjaron el nacimiento de la viticultura nacional, importando variedades que pudieron adaptarse al nuevo medio.

En el departamento de Salto, paraje Saladero de La Caballada, Pascual Harriague luego de varios fracasos en 1860, logró en 1874 formar los primeros viñedos con la cepa francesa Tannat, traída de Concordia (Argentina).

Es así que esta variedad en Argentina llamada Lorda en honor del vasco que la introdujo, aquí en Uruguay, lleva el nombre Harriague por el mismo motivo.

Este viñedo alcanzó una superficie de 200 hectáreas.

Pascual Harriague, el inmigrante vascofrancés proveniente de Hasparren, el otro distinguido exponente en los comienzos de la industria vitivinícola uruguaya, plantó en la región de La Caballada ubicada en el norte del país, unas 200 hectáreas de uvas Tannat provenientes del territorio argentino de Concordia.

Fue entonces cuando nació el vino con mayor tradición de Uruguay, conocido en aquel momento como “Harriague”, un vino criollo de color oscuro, casi negro y robusto.

En el sur, en su granja Francisco Vidiella en 1876 comenzó a cultivar variedades que había traído de Europa.

Era una viña de 36 hectáreas ubicada en Colón, Montevideo, la francesa Folle Noire, conocida como «viña de Peñarol».

Vidiella ya había adaptado la primera variedad de vid, de procedencia europea, al clima uruguayo.

En 1878 seleccionó una que le llamó Peñarol y luego pasaría a llamarse Vidiella.

Esta uva presenta las características de la cepa francesa Folle Noire.

 La primera cosecha se realizó el 25 de febrero de 1883 y motivó la celebración de la primera fiesta nacional de la vendimia en la granja de Francisco Vidiella.

Allí Don Francisco Vidiella en su discurso manifestó: «por el momento, basta con que podamos decir al mundo civilizado que la viticultura nacional está ya vinculada y sellada en el rico y sagrado suelo de la República Oriental del Uruguay. ¿Hay algo más hermoso señores que brindar por la patria con sus propios vinos?».

Vieja pulpería de la bodega Los Cerros de San Juan en Colonia, declarada Patrimonio Histórico Nacional- Fundada en 1875


Con la experiencia de estos pioneros como estandarte, más el trabajo de otros tantos que los siguieron, la vitivinicultura se afianzó en Uruguay y alcanzó un crecimiento que logró sustituir buena parte de la producción extranjera.

Antigua Bodega de Varzi en la zona de Colón (Montevideo), actualmente propiedad de la familia Carrau

Los establecimientos se multiplican y la actividad se vuelve próspera.

Estas dos variedades de uva para vino, Harriague y Vidiella, constituyeron la base de la viticultura uruguaya a las que siguieron muchas otras como Cabernet, Merlot y Malbec, procedentes de España, Francia, Italia, y otros.

En 1893, cuando los viñedos uruguayos habían alcanzado entre las 700 y 1000 hectáreas y la vid era el cultivo de moda, se declaró oficialmente la presencia de la filoxera(1) en el país, lo que obligó a hacer un alto en ese camino de la expansión vitícola.

(1) Filoxera: Insecto hemíptero parecido al pulgón. Parásito de la vid que se desarrolla en las nudosidades y tuberosidades de las raíces. Se alimenta de los jugos que deberían llegar a los órganos aéreos, provocando sequía interna en las plantas y escases de nutrientes que junto con la entrada posterior de hongos o bacterias parásitas provocan la muerte de la planta. Se combate replantando el viñedo con raíces de ciertas vides americanas resistentes al insecto, sobre las que se injertan las variedades que se desean cultivar.


Originaria de Norteamérica, apareció en Gran Bretaña alrededor de 1863 y en pocos años se extendió a toda Europa.

Esto hizo que cambiara para siempre el modelo productivo.

Extinguir con fuego todas las cepas atacadas por la plaga fue la disposición del gobierno para hacer frente a la crisis, además de obligar a sustituirlas por plantas injertadas sobre pie americano.

La recuperación fue lenta, pero efectiva.

Y en el último año del siglo XIX, la producción comenzó a retomar su senda de crecimiento.

En los comienzos del Siglo XX se produce la primera reconversión de los viñedos del país, transformándose la plantación directa por planta injertada.

 Esta transformación vino de la mano de la migración europea, principalmente italiana, que con gran empeño se dedicaron al cultivo de la vid, apareciendo una nueva modalidad de productor vitícola que trajo como consecuencia la expansión de los viñedos del tipo familiar.

Lo novedoso de este proceso fue que la vid injertada resultó ser sensiblemente más productiva que la de plantación directa.

Ello, junto a la adopción de fertilizantes orgánicos, creó una nueva vitivinicultura.

Fue así que el vertiginoso crecimiento de esta industria logró que se la considerara como un auténtico símbolo de civilización y progreso.

Comienza con la instrumentación de la primera regulación vitivinícola.

El 17 de julio de 1903 se reglamenta la producción y comercialización del “vino natural”. Un año más tarde comienzan los controles de calidad y se censa la producción.

En 1904 los primeros datos oficiales indicaban que había alrededor de 3.600 hectáreas de viñas y 445 bodegas.

En 1905 el número de bodegas era de 559 y en 1910 las plantaciones de uva alcanzaban las 6.100 hectáreas.

La gran expansión de los viñedos uruguayos fue acompañado por la creación de institutos que ayudaron en la investigación, enseñanza, competitividad y tecnología que le dieron vitalidad a la producción vitivinícola:

En 1906 se crea la Facultad de Agronomía dependiente de la Universidad de la República.

En 1940 se funda la Escuela Industrial de Enología.

Este crecimiento fue constante hasta 1950 donde alcanza el récord histórico de 19.000 hectáreas y más de 80 millones de plantas.

En 1957 se creó el primer Sistema de Advertencia para enfermedades de la vid.

Luego de permanecer estable por alrededor de 20 años se produce un descenso.

En la década del 50 el constante crecimiento de la industria vitivinícola uruguaya 

Dos décadas más tarde, por el impulso de los vitivinicultores, se modernizan los viñedos y las bodegas con el objetivo de trabajar con cepas de mayor calidad enológica.

En 1987 se creó el Instituto Nacional de Vitivinicultura (INAVI) dirigido por organizaciones privadas y presidido por el Poder Ejecutivo del gobierno nacional, catapultando el sector en el mercado internacional para la exportación de vinos finos.

A partir de 1889 se produce una transformación muy profunda en las estructuras productivas, industriales y comerciales de la vitivinicultura uruguaya.

Se consolidan las plantaciones de nuevos viñedos sobre la base de variedades de verdadera y reconocida calidad y por consiguiente la producción creciente de vinos de calidad.

Con la creación del MERCOSUR (1991) se producen cambios políticos, socio- culturales y económicos en la economía uruguaya lo que trajo como consecuencia la necesidad de cambiar las estructuras de producción y comercialización.

En 1995 Uruguay organiza la 75ª Asamblea Mundial.

Esta asamblea fue de vital importancia ya que abrió las puertas al mercado mundial para la exportación de vinos finos uruguayos.

A partir del año 2000 al estar llegando a su madurez las nuevas plantaciones efectuadas en los años 80 y 90 comenzaron a dar sus frutos.

En su orden los años 2000, 2004 y 2002 han sido los mejores. Esto se debe a la aplicación de nuevas técnicas de elaboración, un clima favorable (caluroso), a la calidad y cantidad de uvas cosechadas.

En el año 2000 se contabilizan alrededor de 30,2 millones de plantas.

En el año 2004 (según datos de INAVI) existen 2.389 viñedos, con una superficie total de 8.583 hectáreas y 29.275.742 plantas.

El prolífero devenir de la historia del vino en Uruguay condujo a que en 2014 se lo reconociera en todas sus gamas, características y tipos, como bebida nacional.



Actualmente se producen, entre las distintas variedades de vinos, más de 90 millones de litros, de los cuales el 80% corresponden a vino de mesa o vino común y el resto, menos de un 20%, a vinos finos (V.C.P.).

El consumo interno está calculado en 30 litros por persona al año. Solo un 3% de la producción es con destino a la exportación.

 FUENTES

https://www.gub.uy/ministerio-educacion-cultura/patrimonio-uruguay/dia-patrimonio-2024-uruguay/guia-dia-del-patrimonio-2024-el

https://acordesdevino.com/2020/02/18/baco-el-dios-del-vino-de-caravaggio/

https://bodegagarzon.com/es/blog/uruguay-la-historia-del-vino-en-el-pais/

https://vino-pasion.blogspot.com/2010/11/historia-de-la-vitivinicultura-en_20.html

https://www.nationalgeographic.es/viaje-y-aventuras/2023/07/boom-turistico-industria-vino-uruguay-explicacion

https://www.csic.edu.uy/sites/csic/files/publicacion5b896ee9734a89.17701635.pdf

https://www.inavi.com.uy/el-vino/

 


domingo, 29 de septiembre de 2024

29 DE SETIEMBRE - DÍA INTERNACIONAL DE CONCIENTIZACIÓN SOBRE LA PÉRDIDA Y EL DESPERDICIO DE ALIMENTOS

 



La quinta edición del Día Internacional de Concienciación sobre la Pérdida y el Desperdicio de Alimentos hará hincapié en la necesidad crítica de financiación para impulsar los esfuerzos encaminados a reducir la pérdida y el desperdicio de alimentos, contribuir al logro de los objetivos climáticos y avanzar en la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible.

El mundo produce suficientes alimentos para dar de comer a toda la población y, aun así, millones de personas padecen hambre y malnutrición.

La pérdida y el desperdicio de alimentos agravan este problema al reducir la cantidad de alimentos disponibles para el consumo, contribuyendo así a la inseguridad alimentaria.

Muchos de los alimentos más nutritivos, como los productos frescos, los productos de la pesca y los productos de origen animal son muy perecederos y sufren niveles elevados de pérdida.

La pérdida y el desperdicio de alimentos se traducen en pérdidas económicas sustanciales. Esto no solo afecta a los productores, sino también a los consumidores y a las naciones, por no hablar de los medios de vida y la estabilidad económica.

Además, los desechos de alimentos en los vertederos representan entre un 8 % y un 10 % del total de emisiones de los sistemas agroalimentarios, repercutiendo en el cambio climático y en la sostenibilidad ambiental.

La reducción de la pérdida y el desperdicio de alimentos constituye una solución climática que los países y comunidades pueden utilizar para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI). Para poder llevarlo a cabo con éxito, será necesario aumentar significativamente la calidad y cantidad de la financiación climática accesible.

 


Poner fin a la pérdida y el desperdicio de alimentos. Por las personas. Por el planeta.

En un mundo en el que el número de personas afectadas por el hambre ha aumentado lentamente desde 2014, y en el que cada día se pierden o desperdician toneladas y toneladas de alimentos, es fundamental reducir las pérdidas y el desperdicio.

A nivel global, aproximadamente el 13% de los alimentos producidos se pierden entre la cosecha y la venta minorista. A ello se suma el hecho de que en torno al 19% de la producción total de alimentos se desperdicia en los hogares, la restauración y el comercio al por menor).

El Día Internacional de Concienciación sobre la Pérdida y el Desperdicio de Alimentos 2024 hará hincapié en la necesidad crítica de financiación para impulsar los esfuerzos encaminados a reducir la pérdida y el desperdicio de alimentos, contribuir al logro de los objetivos climáticos y avanzar en la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible.




¿Por qué es importante reducir la pérdida y desperdicio de alimentos?

Cuando se pierden o desperdician alimentos, todos los recursos que se utilizaron para su producción -como el agua, la tierra, la energía, la mano de obra y el capital- se desaprovechan. Además, la eliminación de los alimentos perdidos o desperdiciados en vertederos genera emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), lo que contribuye al cambio climático. La pérdida y el desperdicio de alimentos también pueden tener repercusiones negativas en la seguridad alimentaria y la disponibilidad de alimentos, y contribuir a aumentar el costo de la alimentación.

Nuestros sistemas alimentarios no pueden ser resilientes si no son sostenibles. De ahí la necesidad de centrarse en la adopción de enfoques integrados concebidos para la reducción de la pérdida y el desperdicio de alimentos.

Es necesario adoptar medidas a escala mundial y local para aprovechar al máximo los alimentos que producimos. Para introducir este cambio transformador es fundamental incorporar tecnologías, soluciones innovadoras (en particular plataformas de comercio electrónico para la comercialización y sistemas de elaboración de alimentos replegables y móviles), nuevas formas de trabajar y buenas prácticas con miras a gestionar la calidad de los alimentos y reducir las pérdidas y el desperdicio de alimentos.

Cuando quedan seis años para alcanzar la meta 12.3 del Objetivo de Desarrollo Sostenible 12 (ODS), es imperativo agilizar las medidas encaminadas a reducir la pérdida y el desperdicio de alimentos.

 


SITUACIÓN EN URUGUAY

 

Uruguay no es ajeno a la problemática asociada a la pérdida y desperdicio de alimentos (PDA), aquí algunos datos y qué estamos haciendo para abordarla.

Las primeras estimaciones con respecto a la generación de Pérdidas y Desperdicios de Alimentos indican que aproximadamente el 11 % del total de alimentos disponibles para consumo humano pierde o se desperdicia anualmente  (datos del período 2011-2016), lo que equivale a cerca de 1 millón de toneladas al año.

En términos económicos (en base a materia prima), el volumen de PDA se traduce en una pérdida estimada de 600 millones de dólares al año (1).

Cerca del 70 % de las pérdidas y los desperdicios de alimentos se concentrarían en las etapas de producción y poscosecha, es decir en las etapas iniciales de la cadena agroalimentaria.

Calendario de actividades y propuestas

Para la semana del lunes 26 al viernes 30 de setiembre, el MA organiza y promueve una serie de actividades, que visibilizan esta problemática, dan cuenta de las acciones desarrolladlas y proyectadas en nuestro país, y te orientan sobre qué podés hacer vos para evitar o reducir la pérdida y desperdicio de alimentos.

ALGUNAS ESTRATEGIAS PARA Poner fin a la pérdida y el desperdicio de alimentos



1.    Reduce el desperdicio de alimentos: compra solo los alimentos que necesitas, aprende a amar las frutas y verduras de aspecto feo, sírvete raciones realistas, ten en cuenta las fechas de caducidad, almacena los alimentos de manera inteligente, dona los excedentes y convierte los alimentos sobrantes en la comida del día siguiente. 

Cuando desperdiciamos comida, también desperdiciamos todos los recursos utilizados para cultivar, procesar, transportar y comercializar esos alimentos. La comida es mucho más que lo que hay en nuestros platos.




2.    Apoya a los productores de alimentos: los chefs obtienen premios, estrellas y reconocimientos por sus creaciones. 

Pero ¿qué pasa con nuestros agricultores? Sin ellos, no tendríamos los alimentos frescos que necesitamos a diario para preparar cualquiera de nuestros preciados platos. ¿No son los campesinos los verdaderos héroes? 

Compra en mercados locales y conoce a los agricultores. Darles una oportunidad de negocio equivale a concederles tu reconocimiento y respeto.

 


3.     Valora el trabajo que requiere producir los alimentos: la agricultura no es solo trabajo, es arte. Se requiere tanto esfuerzo para producir nuestros alimentos... Hacen falta semillas y tierra, agua y trabajo, protección y paciencia. ¿Sabías que se necesitan unos 50 litros de agua para producir una naranja? 

Los alimentos que elegimos afectan a la salud de nuestro planeta y al futuro de la alimentación. 

Cuando comes estás consumiendo los recursos naturales y el arduo trabajo de los campesinos, las abejas, quienes recolectaron los alimentos y todas las demás personas involucradas en conseguir que los alimentos lleguen a tu plato. 

Aprecia la comida como si fuera una obra de arte.

 


4.     Adopta una dieta más saludable y sostenible: nuestros cuerpos se quedan sin calorías y sin nutrientes. Obtenemos nuestra energía y mantenemos nuestra salud a partir de unos alimentos adecuados. Normalmente no prestamos atención a la influencia que tienen los alimentos y la nutrición sobre nuestros cuerpos. 

Necesitamos entender que los alimentos son energía. Consumir demasiada comida en general, o demasiada comida de un solo tipo puede conducir a la obesidad, a carencias o a enfermedades relacionadas con la dieta.



 

5.    Aprende de dónde proceden los alimentos: ¿los kiwis provienen de árboles o de arbustos? ¿Son los tomates una fruta o una hortaliza? 

Al aprender más sobre nuestra comida, de dónde viene, qué alimentos se producen en cada temporada y qué se necesita para producirlos, aumentamos nuestro conocimiento y respeto por lo que estamos comiendo. 

 


6.    Mantén una conversación: al tratar cada almuerzo con orgullo, respetamos a los agricultores que lo produjeron, los recursos que se utilizaron para producirlo y las personas que no pueden disfrutarlo. 

El respeto se puede transmitir. Habla con las personas que te rodean y con las nuevas generaciones sobre cómo elegir de forma informada alimentos saludables y sostenibles.

 Para muchas personas en nuestro planeta, la comida es algo que se da por hecho. Está ahí, en casa o en una tienda, y por lo general, tienen los medios para comprarla. Pero para mucha gente, la comida es escasa o inaccesible. Para los millones de personas que padecen hambre cada año, la comida no es algo que esté garantizado. Supone un reto diario.

Respetar la comida significa apreciar la historia que hay detrás de los alimentos. Cuando vemos el panorama completo, es más fácil ver qué significa nuestra comida y cuán preciosa es en verdad.

Aprende más sobre cómo tus acciones pueden dar forma al futuro de la alimentación.

 FUENTES

https://www.gub.uy/ministerio-ambiente/comunicacion/noticias/semana-para-concientizacion-sobre-perdida-desperdicio-alimentos

https://www.gub.uy/secretaria-derechos-humanos/comunicacion/noticias/dia-internacional-concienciacion-sobre-perdida-desperdicio-alimentos

https://www.diainternacionalde.com/ficha/dia-internacional-conciencia-desperdicio-alimentos

https://www.fao.org/platform-food-loss-waste/flw-events/international-day-food-loss-and-waste/es

https://www.un.org/es/observances/international-days-and-weeks



sábado, 28 de septiembre de 2024

28 DE SETIEMBRE DÍA MUNDIAL DE LA RABIA

 



¿POR QUÉ SE CELEBRA EL DÍA MUNDIAL CONTRA LA RABIA? 

El 28 de septiembre se conmemora el Día Mundial de la Rabia. 

Se eligió ese día en particular debido a que fue un 28 de septiembre del año 1895 cuando falleció Louis Pasteur, científico y médico responsable de la creación de la vacuna antirrábica. 



Una de las principales vacunas que ayudan a prevenir el contagio y propagación de tan horrible enfermedad.

 Actualmente se estima, que en el 99% de los casos de rabia humana el principal responsable de la enfermedad ha sido un perro contagiado que la ha transmitido. 

Por esta razón, tanto la OMS como la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE), la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y la Alianza Mundial para el Control de la Rabia (GARC), se han propuesto como objetivo enmarcado en la Agenda 2030, erradicar completamente esta enfermedad en perros y prevenir el contagio y muertes en personas.

 

 


Día Mundial contra la Rabia. Lema 2024:

 

Rompiendo barreras contra la eliminación de la rabia

Rompiendo los Límites de la Rabia

El mundo tiene las vacunas, medicamentos, herramientas y tecnologías para romper el ciclo de una de las enfermedades más antiguas. Juntos en unidad podemos eliminar la rabia.

El tema del Día Mundial de la Rabia para 2024 es ‘Breaking Rabies Boundaries’, que fue elegido para resaltar la necesidad de progreso y ir más allá del status quo.

Los programas de control de la rabia ofrecen un gran ejemplo para poner en práctica One Health: construir las estructuras y la confianza que son cruciales para establecer sistemas para otras enfermedades zoonóticas, incluidas las que son propensas a las pandemias.

Este tema requiere estrategias innovadoras y colaboración en diversos sectores y regiones, destacando la importancia de integrar los esfuerzos de salud humana, animal y ambiental.

Al romper los límites, podemos superar las barreras geográficas, socioeconómicas y educativas, asegurando la vacunación generalizada, la conciencia y el acceso a la atención médica.

Este enfoque unificado es crucial en la lucha contra la rabia. Busca fomentar un mundo donde la enfermedad ya no sea una amenaza tanto para los humanos como para los animales.

Este tema destaca la necesidad de colaboraciones intersectoriales y transfronterizas, que reúnan a gobiernos, organizaciones de salud, servicios veterinarios y comunidades.

Además, hay un doble significado en el tema en que la rabia en sí no reconoce fronteras o límites y por lo tanto es una enfermedad transfronteriza.

Con el Cero a las 30: Plan Estratégico Mundial para la eliminación de las muertes por rabia humana mediadas por perros para 2030 tenemos un objetivo global compartido.

El tema enfatiza aún más la importancia de la igualdad y el fortalecimiento de los sistemas de salud en general al garantizar que One Health no sea para unos pocos seleccionados, sino más bien algo que debería estar disponible para todos.

Al colaborar y unir fuerzas en todos los sectores, involucrar a las comunidades y comprometernos a mantener la vacunación del perro, juntos como  podemos trabajar hacia un objetivo para eliminar la enfermedad para poner One Health a disposición de todos – usando la rabia como ejemplo.

El lema 2024 del Día Mundial contra la Rabia es: "Rompiendo barreras contra la eliminación de la rabia". Los responsables de la campaña insisten en que para terminar definitivamente con la rabia trasmitida por perros, es necesario ir más allá de la norma y romper los límites. Y así se está trabajando en la región de Las Américas donde se ha logrado reducir en un 98% la trasmisión de la enfermedad, dato que supone la casi total erradicación de la rabia humana.

Estas cifras y logros se han conseguido a través de vacunación masiva de perros y gatos y también la vacunación de las personas que recibieron la profilaxis post exposición a la rabia después de recibir un mordisco o arañazo de animales de riesgo.

SITUACIÓN EN URUGUAY

 


En Uruguay no hay reportes de rabia canina desde 1983, ni casos humanos desde 1966. Sin embargo, de forma esporádica, aparecen murciélagos aletargados o caídos, que pueden estar infectados

En 2007-2010, 2014 y 2017 ocurrieron brotes de rabia paralítica en bovinos, en el norte del país y el ultimo registrado fue en julio de 2024.

La Dirección de Laboratorios Veterinarios (DILAVE) del MGAP confirmaron ese caso positivo de rabia en un gato residente en la ciudad de Salto. El felino doméstico mostró un cambio de comportamiento agudo caracterizado por agresividad antes de fallecer repentinamente.

 En Uruguay el virus se mantiene activo en murciélagos hematófagos y insectívoros, lo que implica un riesgo constante de transmisión a otras especies y a los humanos.



En julio de 1924, la Dirección de Laboratorios Veterinarios (DILAVE) del MGAP confirmó un caso positivo de rabia en un gato residente en la ciudad de Salto.

El felino doméstico mostró un cambio de comportamiento agudo caracterizado por agresividad antes de fallecer repentinamente.

Este reciente hallazgo marca la primera confirmación de un salto de especie en el país, subrayando la importancia de manejar adecuadamente esta situación.

El Ministerio de Ganadería Agricultura y pesca se puso en contacto inmediatamente con las autoridades del Ministerio de Salud Pública con quienes se ha dispuesto un plan de control focal en un radio de 500 metros alrededor del lugar de residencia del animal infectado.

Equipos técnicos de ambos ministerios ya están recorriendo el área en busca de personas y animales que hayan tenido contacto con el animal afectado para asegurar su correcta atención.

En Facultad de Ciencias, el Departamento de Virología desarrolla dos proyectos de investigación sobre virus en murciélagos.

Por una parte se desarrolla el proyecto Caracterización de virus en murciélagos del Uruguay y las implicancias para la conservación de la biodiversidad e impacto en la salud humana y animal. El proyecto, en desarrollo desde 2019 es coordinado por Adriana Delfraro y Sandra Frabasile del Departamento de Virología y cuenta con apoyo del Fondo Clemente Estable de ANii.

En forma más reciente,  Adriana Delfraro junto a Germán Botto del Departamento de Métodos cuantitativos de la Facultad de Medicina y el Programa para la Conservación de Murciélagos en Uruguay trabajan en el proyecto “Virus emergentes: descifrando los ciclos naturales a través del estudio de los vectores, hospedadores y el modelado ecológico” que cuenta con el apoyo de CSIC.

 

Medidas y recomendaciones para la población


 

Con el fin de responder a diversas inquietudes de la ciudadanía, los investigadores prepararon un informe sobre las características de transmisión del virus y proponen una serie de recomendaciones para que la población sepa cómo actuar cuando aparecen animales con sospecha de rabia.

1. -Notificar cualquier animal sospechoso de rabia (mordedores, muerte repentina o síntomas nerviosos sin diagnóstico claro).

2.- Consultar de inmediato ante un contacto directo o herida a su médico tratante o la Unidad de Zoonosis del MSP.

Informar si el animal mordedor es perro o gato y si puede ser observado durante los 10 días posteriores a la mordedura, ya que debe evaluarse la necesidad de suministrar tratamiento de inmunización

3.- No Manipular- No hacerlo a mano desnuda. En caso de necesitar mover el animal, hacerlo usando un recipiente rígido. No confiarse con un animal que parece “dormido” o muerto.

4.- Aislar -Mantener a las mascotas aisladas del animal enfermo.

5.- Vacunar -Mantener correctamente vacunados a nuestros perros y gatos. Anualmente a perros y gatos con vacuna antirrábica a partir de los 3 meses de edad.

Las autoridades de ambos ministerios enfatizan que la rabia no es una enfermedad del pasado y su evolución en humanos es letal si no se trata adecuadamente. En caso de ser indispensable la vacunación post-exposición requiere una orden médica, y es fundamental seguir el protocolo de dosis y plazos recomendados para minimizar riesgos.

Finalmente, recordar que Eliminarlos o interferir en sus hábitats no contribuye al control de posibles eventos de trasmisión de virus u otros patógenos.

Este llamado a la acción es crucial para evitar nuevos casos y proteger la salud tanto de humanos como de animales en la región.

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http://arindabo.blogspot.com/2016/09/28-de-setiembre-dia-mundial-contra-la.html 

FUENTES

https://www.diainternacionalde.com/ficha/dia-mundial-de-la-rabia

https://www.who.int/news-room/events/detail/2024/09/28/default-calendar/world-rabies-day-2024