Transcribo artículo de la ONU Programa para el Medio Ambiente por considerarlo muy importante en el Día Mundial de la Biodiversidad-
Desde el borde del precipicio: seis
especies recuperadas por la restauración de ecosistemas
02 Mar 2026 Reportaje Nature
Action
En todo el mundo, sobre la tierra
y bajo las aguas, las poblaciones de plantas, animales e insectos en drástico
decrecimiento han provocado temores de que el planeta Tierra esté entrando en
su sexta extinción en masa, con consecuencias catastróficas tanto para las
personas como para la naturaleza.
Un millón de las 8 millones
de especies estimadas en el mundo están en peligro de extinción. Los servicios
esenciales que brindan los ecosistemas, como el suministro de alimentos y agua
dulce y la protección contra desastres y enfermedades, necesarios para el bienestar
humano, han sido degradados en muchos lugares.
Pero hay esperanza. En el marco
del Decenio de las Naciones Unidas para la Restauración de los Ecosistemas, se
están realizando esfuerzos para recuperar los hábitats terrestres y marinos
maltratados, desde montañas y manglares hasta bosques y tierras de cultivo.
Además de proporcionar beneficios
vitales para las personas, los ecosistemas restaurados ofrecen refugio a muchas
especies en peligro de extinción. He aquí seis de ellas: mamíferos, reptiles y
aves bajo amenaza, que han retrocedido del borde del precipicio de la extinción
gracias a iniciativas de restauración.
Más saigas al galope
Ternero
de antílope saiga en Kazajstán. Tras una impactante ola masiva de muertes en
2015, los saigas han experimentado un auge de crías en los últimos años. Foto:
Unsplash / Dasha Urvachova
Antílopes del tamaño de una cabra
pero con una nariz cómicamente enorme, millones de saigas alguna vez
recorrieron las praderas de toda Eurasia. Sin embargo, su caza excesiva, la
pérdida de sus hábitats y rutas migratorias, y los brotes de enfermedades les
han reducido a poblaciones remanentes en Kazajstán, Rusia y Mongolia.
Los esfuerzos de restauración,
incluyendo la Iniciativa de Conservación de Altyn Dala en Kazajstán, están
protegiendo y revitalizando más de 10 millones de hectáreas de zonas de estepa,
semi-desierto y desierto, con resultados asombrosos. A pesar de la muerte
masiva de 200.000 saigas en 2015, su población en Kazajstán se ha recuperado de
menos de 50.000 animales en 2006 a casi 4 millones en 2025, mejorando su estado
de conservación de “en peligro crítico” a “casi amenazada”.
Más gorilas trepan más montañas
Gracias a crecientes medidas de conservación, restauración y sanidad animal, el número de gorilas se ha duplicado en los últimos 30 años. Foto: PNUMA
Restringidos a dos bosques
nubosos en África central, tan solo quedan unos 1.000 gorilas de montaña en
estado silvestre. Sin embargo, esa cifra representa un incremento constante
desde los años 80, así como una merecida recompensa por las persistentes labores
de protección y restauración que, a su vez, están generando apreciados
ingresos por concepto de turismo sostenible para las autoridades y
comunidades de las áreas protegidas.
Casi la mitad de los gorilas
restantes habitan en el macizo de Virunga, caracterizado por sus numerosos
volcanes, cuya tripartita zona protegida se extiende a sendos lados de las
fronteras de Uganda, Rwanda y la República Democrática del Congo. Sus amenazas,
como la inseguridad por caza y conflictos humanos, el cambio climático y las
enfermedades, hacen que estos grandes simios sigan en peligro.
Los trabajos de restauración en
la región han incluido la rehabilitación de más de 1.000 hectáreas en el Parque
Nacional del Gorila de Mgahinga en Uganda, con la eliminación de árboles exóticos
para que las especies forestales nativas puedan regresar, y planes para
restaurar mucho más en la región.
Más jaguares cuentan sus manchas
Jaguares jugando en un centro de reintroducción en Argentina. Foto: Rafael Abuin
Si bien la necesidad de preservar
la Amazonía recibe una merecida atención, un enfoque en restauración debe
recaer también en su vecina menos conocida, la Selva Atlántica. Más del 80 % de
esta otrora vasta selva, que se extendía a lo largo de la costa de Brasil hacia
Paraguay y Argentina, se ha perdido debido a factores como la agricultura, la
tala y la infraestructura urbana.
Se están realizando esfuerzos de
restauración de amplio alcance con miras a contrarrestar la grave fragmentación
de esta zona, de enorme importancia en términos de biodiversidad. Entre estos
esfuerzos, sobresalen la regeneración de bosques en tierras abandonadas y la
creación de corredores de vida silvestre entre áreas protegidas. Estas
estrategias están ayudando a preservar a depredadores como jaguares y
tigrillos, que se consideran especies "casi amenazadas" de extinción.
La población de jaguares más
austral del mundo habita la región del Alto Paraná de la Selva Atlántica, a
sendos lados de las fronteras entre Argentina, Brasil y Paraguay. Allí, la
reducción de la deforestación y la restauración de miles de hectáreas de
antiguas tierras forestales permitieron que la población de jaguares se
incrementase en un 160 % entre 2005 y 2018 a 105 animales, si bien su número ha
disminuido desde entonces a unos 84 mil individuos.
Más dugongos pastorean seguros
El dugongo se alimenta de un lecho de pastos marinos, la principal fuente de nutrición de este animal. Foto: Unsplash/Ray Aucott
Restaurar los ecosistemas es tan
importante bajo el agua como sobre la tierra. En los océanos, múltiples
hábitats vitales han sufrido destrucción y degradación. Entre estos, las
praderas de pastos marinos son esenciales para especies marinas como los
dugongos, así como para los peces que sustentan la alimentación y los ingresos
de comunidades costeras de todo el mundo.
Similares a y emparentados con
los manatíes, los dugongos podrían ser el origen de las antiguas fábulas de
sirenas, con su gentil apariencia y su preferencia por aguas poco profundas.
Desafortunadamente, su población ha desaparecido o disminuido en gran parte de
su otrora extenso hábitat debido a la caza furtiva, a aparejos de pesca que les
enredan, y a la pérdida de pastos marinos de los que se alimentan.
Pero las iniciativas de
restauración y protección de sus últimos bastiones –Australia, Mozambique y el
Golfo Pérsico– ofrecen la esperanza de que el único mamífero herbívoro del
océano pueda escapar de la extinción. En los Emiratos Árabes Unidos, por
ejemplo, Abu Dhabi planea restaurar un total de 19.500 hectáreas de manglares,
arrecifes de coral y praderas de pastos marinos para el 2030, y así impulsar
una población de dugongos pérsicos que al momento es estimada en 5.000
animales.
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Más corredoras de aceleran
La culebra corredora de Antigua, la cual fue alguna vez la serpiente más rara del mundo, ha hecho una reaparición increíble. Foto: Wikimedia/Antigua Racer
Los animales y las plantas que
habitan únicamente en islas y archipiélagos son especialmente vulnerables a la
extinción, como fue el caso de las ahora extintas moas gigantes sin alas de
Nueva Zelanda (dinornitiformes) o el zorro volador oscuro de las islas Mauricio
y la Reunión. Sin embargo, las islas son a su vez un terreno fértil para la
restauración ecológica de especies en peligro de extinción.
En cuanto a la culebra corredora
de Antigua, es una serpiente inofensiva endémica de las islas gemelas que
constituyen el país Antigua y Barbuda. Las mangostas no nativas introducidas en
la década de 1890 para controlar las ratas se daban festines de serpientes y
lagartos, con el resultado de que, en 1995, únicamente unas 50 culebras
corredoras sobrevivieron en un único islote en alta mar.
Desde entonces, los esfuerzos de
restauración han logrado despejar numerosas islas de depredadores invasores,
desplazando sus ecosistemas hacia un estado natural; lo cual ha permitido que
la población de culebras corredoras ahora asciende a más de 1.100 individuos repartidos
en cuatro lugares. Por si fuera poco, esta iniciativa ha permitido igualmente
que las colonias de aves en las islas se hayan recuperado de manera
extraordinaria gracias a la eliminación de depredadores.
Más avetoros en auge
El icónico avetoro, camuflado en su hábitat de humedal. Foto: Real Sociedad para la Protección de las Aves (RSPB, por sus siglas en inglés)
En el Reino Unido, la restauración del funcionamiento natural en los humedales degradados y en antiguos paisajes industriales ha permitido recuperar una icónica ave acuática, además de brindar espacios de descanso y recreación a las personas en los centros urbanos cercanos.
El auge de los avetoros ha
permitido volver a escucharles en los lagos y cañaverales de diversos humedales
de Inglaterra, incluyendo espacios otrora utilizados como minas de carbón y
pozos de grava convertidos en reservas naturales. Sin duda se trata de un cambio
radical para un pájaro que hace 20 años estaba al borde de la extinción en el
Reino Unido.
En cuanto a sus ecosistemas, los
humedales son el tipo de ecosistema más degradado a escala mundial. Un 35% de
los humedales naturales ha desaparecido desde 1970 y alrededor del 25% de
las 18.000 especies terrestres dependientes de humedales (evaluadas por la
Lista Roja de la UICN) están en peligro de extinción a nivel mundial.

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