Blog de Arinda

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viernes, 22 de mayo de 2026

22 DE MAYO DIA INTERNACIONAL DE LA BIODIVERSIDAD - ARTÍCULO

 

Transcribo artículo de la ONU Programa para el Medio Ambiente por considerarlo muy importante en el Día Mundial de la Biodiversidad- 




Desde el borde del precipicio: seis especies recuperadas por la restauración de ecosistemas

 

 

 

02 Mar 2026 Reportaje Nature Action

En todo el mundo, sobre la tierra y bajo las aguas, las poblaciones de plantas, animales e insectos en drástico decrecimiento han provocado temores de que el planeta Tierra esté entrando en su sexta extinción en masa, con consecuencias catastróficas tanto para las personas como para la naturaleza.

 Un millón de las 8 millones de especies estimadas en el mundo están en peligro de extinción. Los servicios esenciales que brindan los ecosistemas, como el suministro de alimentos y agua dulce y la protección contra desastres y enfermedades, necesarios para el bienestar humano, han sido degradados en muchos lugares.

Pero hay esperanza. En el marco del Decenio de las Naciones Unidas para la Restauración de los Ecosistemas, se están realizando esfuerzos para recuperar los hábitats terrestres y marinos maltratados, desde montañas y manglares hasta bosques y tierras de cultivo.

Además de proporcionar beneficios vitales para las personas, los ecosistemas restaurados ofrecen refugio a muchas especies en peligro de extinción. He aquí seis de ellas: mamíferos, reptiles y aves bajo amenaza, que han retrocedido del borde del precipicio de la extinción gracias a iniciativas de restauración.

 

Más saigas al galope


 

Ternero de antílope saiga en Kazajstán. Tras una impactante ola masiva de muertes en 2015, los saigas han experimentado un auge de crías en los últimos años. Foto: Unsplash / Dasha Urvachova

Antílopes del tamaño de una cabra pero con una nariz cómicamente enorme, millones de saigas alguna vez recorrieron las praderas de toda Eurasia. Sin embargo, su caza excesiva, la pérdida de sus hábitats y rutas migratorias, y los brotes de enfermedades les han reducido a poblaciones remanentes en Kazajstán, Rusia y Mongolia.

Los esfuerzos de restauración, incluyendo la Iniciativa de Conservación de Altyn Dala en Kazajstán, están protegiendo y revitalizando más de 10 millones de hectáreas de zonas de estepa, semi-desierto y desierto, con resultados asombrosos. A pesar de la muerte masiva de 200.000 saigas en 2015, su población en Kazajstán se ha recuperado de menos de 50.000 animales en 2006 a casi 4 millones en 2025, mejorando su estado de conservación de “en peligro crítico” a “casi amenazada”.

 

Más gorilas trepan más montañas

 


Gracias a crecientes medidas de conservación, restauración y sanidad animal, el número de gorilas se ha duplicado en los últimos 30 años. Foto: PNUMA

Restringidos a dos bosques nubosos en África central, tan solo quedan unos 1.000 gorilas de montaña en estado silvestre. Sin embargo, esa cifra representa un incremento constante desde los años 80, así como una merecida recompensa por las persistentes labores de protección y restauración que, a su vez, están generando apreciados ingresos por concepto de turismo sostenible para las autoridades y comunidades de las áreas protegidas.

Casi la mitad de los gorilas restantes habitan en el macizo de Virunga, caracterizado por sus numerosos volcanes, cuya tripartita zona protegida se extiende a sendos lados de las fronteras de Uganda, Rwanda y la República Democrática del Congo. Sus amenazas, como la inseguridad por caza y conflictos humanos, el cambio climático y las enfermedades, hacen que estos grandes simios sigan en peligro.

Los trabajos de restauración en la región han incluido la rehabilitación de más de 1.000 hectáreas en el Parque Nacional del Gorila de Mgahinga en Uganda, con la eliminación de árboles exóticos para que las especies forestales nativas puedan regresar, y planes para restaurar mucho más en la región.

 

Más jaguares cuentan sus manchas


Jaguares jugando en un centro de reintroducción en Argentina. Foto: Rafael Abuin

Si bien la necesidad de preservar la Amazonía recibe una merecida atención, un enfoque en restauración debe recaer también en su vecina menos conocida, la Selva Atlántica. Más del 80 % de esta otrora vasta selva, que se extendía a lo largo de la costa de Brasil hacia Paraguay y Argentina, se ha perdido debido a factores como la agricultura, la tala y la infraestructura urbana.

Se están realizando esfuerzos de restauración de amplio alcance con miras a contrarrestar la grave fragmentación de esta zona, de enorme importancia en términos de biodiversidad. Entre estos esfuerzos, sobresalen la regeneración de bosques en tierras abandonadas y la creación de corredores de vida silvestre entre áreas protegidas. Estas estrategias están ayudando a preservar a depredadores como jaguares y tigrillos, que se consideran especies "casi amenazadas" de extinción.

La población de jaguares más austral del mundo habita la región del Alto Paraná de la Selva Atlántica, a sendos lados de las fronteras entre Argentina, Brasil y Paraguay. Allí, la reducción de la deforestación y la restauración de miles de hectáreas de antiguas tierras forestales permitieron que la población de jaguares se incrementase en un 160 % entre 2005 y 2018 a 105 animales, si bien su número ha disminuido desde entonces a unos 84 mil individuos.

 

Más dugongos pastorean seguros

 


El dugongo se alimenta de un lecho de pastos marinos, la principal fuente de nutrición de este animal. Foto: Unsplash/Ray Aucott

Restaurar los ecosistemas es tan importante bajo el agua como sobre la tierra. En los océanos, múltiples hábitats vitales han sufrido destrucción y degradación. Entre estos, las praderas de pastos marinos son esenciales para especies marinas como los dugongos, así como para los peces que sustentan la alimentación y los ingresos de comunidades costeras de todo el mundo.

Similares a y emparentados con los manatíes, los dugongos podrían ser el origen de las antiguas fábulas de sirenas, con su gentil apariencia y su preferencia por aguas poco profundas. Desafortunadamente, su población ha desaparecido o disminuido en gran parte de su otrora extenso hábitat debido a la caza furtiva, a aparejos de pesca que les enredan, y a la pérdida de pastos marinos de los que se alimentan.

Pero las iniciativas de restauración y protección de sus últimos bastiones –Australia, Mozambique y el Golfo Pérsico– ofrecen la esperanza de que el único mamífero herbívoro del océano pueda escapar de la extinción. En los Emiratos Árabes Unidos, por ejemplo, Abu Dhabi planea restaurar un total de 19.500 hectáreas de manglares, arrecifes de coral y praderas de pastos marinos para el 2030, y así impulsar una población de dugongos pérsicos que al momento es estimada en 5.000 animales.

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Más corredoras de aceleran

 


La culebra corredora de Antigua, la cual fue alguna vez la serpiente más rara del mundo, ha hecho una reaparición increíble. Foto: Wikimedia/Antigua Racer

Los animales y las plantas que habitan únicamente en islas y archipiélagos son especialmente vulnerables a la extinción, como fue el caso de las ahora extintas moas gigantes sin alas de Nueva Zelanda (dinornitiformes) o el zorro volador oscuro de las islas Mauricio y la Reunión. Sin embargo, las islas son a su vez un terreno fértil para la restauración ecológica de especies en peligro de extinción.

En cuanto a la culebra corredora de Antigua, es una serpiente inofensiva endémica de las islas gemelas que constituyen el país Antigua y Barbuda. Las mangostas no nativas introducidas en la década de 1890 para controlar las ratas se daban festines de serpientes y lagartos, con el resultado de que, en 1995, únicamente unas 50 culebras corredoras sobrevivieron en un único islote en alta mar.

Desde entonces, los esfuerzos de restauración han logrado despejar numerosas islas de depredadores invasores, desplazando sus ecosistemas hacia un estado natural; lo cual ha permitido que la población de culebras corredoras ahora asciende a más de 1.100 individuos repartidos en cuatro lugares. Por si fuera poco, esta iniciativa ha permitido igualmente que las colonias de aves en las islas se hayan recuperado de manera extraordinaria gracias a la eliminación de depredadores.

 

Más avetoros en auge


El icónico avetoro, camuflado en su hábitat de humedal. Foto: Real Sociedad para la Protección de las Aves (RSPB, por sus siglas en inglés)

En el Reino Unido, la restauración del funcionamiento natural en los humedales degradados y en antiguos paisajes industriales ha permitido recuperar una icónica ave acuática, además de brindar espacios de descanso y recreación a las personas en los centros urbanos cercanos.

El auge de los avetoros ha permitido volver a escucharles en los lagos y cañaverales de diversos humedales de Inglaterra, incluyendo espacios otrora utilizados como minas de carbón y pozos de grava convertidos en reservas naturales. Sin duda se trata de un cambio radical para un pájaro que hace 20 años estaba al borde de la extinción en el Reino Unido.

En cuanto a sus ecosistemas, los humedales son el tipo de ecosistema más degradado a escala mundial. Un 35% de los humedales naturales ha desaparecido desde 1970 y alrededor del 25% de las 18.000 especies terrestres dependientes de humedales (evaluadas por la Lista Roja de la UICN) están en peligro de extinción a nivel mundial.

 https://www.unep.org/es/noticias-y-reportajes/reportajes/desde-el-borde-del-precipicio-seis-especies-recuperadas-por-la

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