El 15 de julio, la comunidad internacional conmemora
el Día Mundial de las Habilidades de la Juventud, proclamado por la
Asamblea General de las Naciones Unidas en 2014 para reconocer el papel
decisivo que tienen las competencias, la educación y la formación técnica y
profesional en el desarrollo de los jóvenes, el trabajo decente, la innovación
y el progreso sostenible.
LEMA 2026
En 2026, el lema es:
«Competencias para un futuro compartido»
Este lema encierra una visión mucho más amplia que la simple
adquisición de conocimientos técnicos. Propone comprender que el futuro ya no
es una construcción individual sino colectiva, donde el éxito de una persona
depende, cada vez más, de su capacidad para colaborar, aprender continuamente y
contribuir al bienestar común.
1. El significado profundo del lema
La expresión está formada por dos conceptos fundamentales:
- Competencias
- Futuro
compartido
La unión de ambos redefine la educación del siglo XXI.
Mientras durante décadas el objetivo era preparar personas
para competir entre sí, hoy el reto consiste en formar ciudadanos capaces de cooperar
para resolver problemas comunes.
Vivimos una época marcada por desafíos que ningún país puede
enfrentar solo:
- cambio
climático;
- revolución
tecnológica;
- inteligencia
artificial;
- desigualdad
social;
- migraciones;
- nuevas
pandemias;
- transformación
del empleo;
- envejecimiento
poblacional;
- transición
energética.
Por ello, las competencias ya no se entienden únicamente
como herramientas para conseguir un empleo, sino como capacidades para
construir sociedades resilientes, inclusivas y sostenibles.
2. ¿Qué se entiende por competencias?
Las competencias representan la integración de:
- conocimientos;
- habilidades;
- actitudes;
- valores;
- capacidad
de adaptación.
No basta con saber.
Hay que saber aplicar.
No basta con hacer.
Hay que hacerlo con responsabilidad ética.
No basta con aprender.
Hay que seguir aprendiendo toda la vida.
Por ello, organismos internacionales hablan cada vez más de:
Aprender a aprender.
Es quizá la competencia más importante del siglo XXI.
3. Del conocimiento a la acción
Durante muchos años el éxito educativo se medía por la
cantidad de información memorizada.
Hoy la información está disponible de manera inmediata.
Lo realmente valioso es:
- interpretarla;
- analizarla;
- verificarla;
- comunicarla;
- convertirla
en soluciones.
Las competencias representan precisamente ese paso desde el
conocimiento hacia la acción.
4. ¿Por qué "futuro compartido"?
La palabra compartido cambia completamente el sentido
del lema.
No habla únicamente del futuro personal.
Habla del futuro colectivo.
Implica reconocer que todos estamos conectados.
La prosperidad de una sociedad depende del desarrollo de
todos sus integrantes.
Cuando millones de jóvenes carecen de oportunidades:
- disminuye
la productividad;
- aumenta
la desigualdad;
- se
debilita la democracia;
- crecen
los conflictos sociales.
Cuando la juventud desarrolla plenamente sus capacidades:
- aumenta
la innovación;
- mejora
la economía;
- se
fortalece la convivencia;
- avanza
el desarrollo sostenible.
Por eso el futuro deja de ser un proyecto individual para
convertirse en una responsabilidad compartida.
5. Las competencias del siglo XXI
El lema invita a desarrollar competencias en múltiples
dimensiones.
Competencias cognitivas
Comprenden:
- pensamiento
crítico;
- razonamiento
lógico;
- resolución
de problemas;
- creatividad;
- innovación.
Estas capacidades permiten enfrentar situaciones nuevas.
Competencias digitales
La transformación tecnológica exige dominar:
- inteligencia
artificial;
- análisis
de datos;
- programación;
- ciberseguridad;
- alfabetización
digital;
- uso
responsable de internet.
No basta con utilizar tecnología.
Es necesario comprenderla.
Competencias socioemocionales
Son cada vez más valoradas por empresas y organizaciones.
Entre ellas destacan:
- empatía;
- liderazgo;
- resiliencia;
- trabajo
en equipo;
- comunicación
efectiva;
- inteligencia
emocional;
- manejo
de conflictos.
Estas habilidades diferencian el talento humano de aquello
que puede automatizar una máquina.
Competencias éticas
El avance tecnológico plantea nuevos dilemas.
Por ello resulta indispensable formar jóvenes capaces de:
- actuar
con honestidad;
- respetar
los derechos humanos;
- proteger
la privacidad;
- combatir
la desinformación;
- promover
la inclusión.
Competencias ambientales
El desarrollo sostenible exige comprender:
- cambio
climático;
- economía
circular;
- energías
limpias;
- conservación
de la biodiversidad;
- consumo
responsable.
Los jóvenes serán protagonistas de la transición ecológica
mundial.
6. La inteligencia artificial y las nuevas competencias
La irrupción de la inteligencia artificial está
transformando profundamente el trabajo.
Muchas tareas repetitivas desaparecerán.
Pero surgirán otras nuevas.
Las competencias más valiosas serán aquellas que las
máquinas difícilmente podrán sustituir:
- creatividad;
- juicio
ético;
- pensamiento
estratégico;
- innovación;
- comunicación;
- colaboración;
- liderazgo.
La IA no reemplazará el talento humano.
Transformará la manera en que ese talento genera valor.
7. Educación para toda la vida
Uno de los mensajes implícitos del lema es que la educación
ya no termina con un título.
Las transformaciones tecnológicas son tan rápidas que las
personas deberán actualizar sus conocimientos de forma permanente.
El aprendizaje continuo deja de ser una opción para
convertirse en una necesidad.
8. La importancia de la formación técnica y profesional
Las Naciones Unidas también destacan el papel de la
educación técnica y profesional.
Durante mucho tiempo estas modalidades fueron consideradas
secundarias.
Hoy constituyen uno de los motores de:
- la
innovación industrial;
- la
transformación digital;
- la
transición energética;
- la
economía verde.
Los técnicos especializados son fundamentales para el
desarrollo de cualquier país.
9. Inclusión y equidad
El lema recuerda que las oportunidades deben llegar a todos.
Especial atención requieren:
- mujeres
jóvenes;
- personas
con discapacidad;
- comunidades
rurales;
- pueblos
indígenas;
- migrantes;
- jóvenes
en situación de pobreza.
Un futuro compartido solo es posible cuando nadie queda
excluido.
10. El papel de los gobiernos
Los Estados tienen la responsabilidad de:
- garantizar
educación de calidad;
- invertir
en innovación;
- fortalecer
la formación profesional;
- reducir
la brecha digital;
- facilitar
la inserción laboral;
- apoyar
el emprendimiento juvenil.
Las políticas públicas deben anticiparse a las necesidades
del mercado laboral del futuro.
11. El papel de las empresas
Las organizaciones también tienen un compromiso esencial.
Deben promover:
- capacitación
continua;
- empleo
digno;
- mentorías;
- prácticas
profesionales;
- innovación;
- aprendizaje
permanente.
Invertir en el desarrollo de los jóvenes es invertir en la
competitividad futura.
12. El papel de las universidades
Las instituciones de educación superior enfrentan el desafío
de adaptar sus programas.
Ya no basta con transmitir contenidos.
Es necesario formar profesionales capaces de:
- aprender
de manera autónoma;
- trabajar
interdisciplinariamente;
- innovar;
- emprender;
- adaptarse
a cambios constantes.
13. El protagonismo de la juventud
El lema no presenta a los jóvenes como receptores pasivos.
Los reconoce como:
- agentes
de cambio;
- innovadores;
- emprendedores;
- científicos;
- líderes
sociales;
- creadores
culturales;
- constructores
de paz.
La juventud deja de ser únicamente "el futuro".
Es protagonista del presente.
14. Proyecciones hacia el futuro
La expresión «Competencias para un futuro compartido»
proyecta varias tendencias para las próximas décadas:
Educación personalizada: el aprendizaje será más
flexible y adaptado a cada persona.
Aprendizaje permanente: será habitual actualizar
conocimientos a lo largo de toda la vida laboral.
Colaboración global: equipos de distintos países
trabajarán juntos gracias a las tecnologías digitales.
Economía verde: crecerá la demanda de competencias
vinculadas a la sostenibilidad y la transición energética.
Transformación digital: la alfabetización digital y
el uso ético de la inteligencia artificial serán competencias básicas.
Ciudadanía mundial: aumentará la importancia de
comprender la diversidad cultural, la cooperación internacional y los derechos
humanos.
Innovación responsable: el desarrollo científico
deberá estar acompañado por principios éticos y compromiso social.
15. Relación con los Objetivos de Desarrollo Sostenible
El lema está estrechamente vinculado con la Agenda 2030
de las Naciones Unidas, especialmente con el Objetivo de Desarrollo
Sostenible 4 (Educación de calidad), que promueve una educación inclusiva y
oportunidades de aprendizaje durante toda la vida. También se relaciona con el ODS
8 (Trabajo decente y crecimiento económico), el ODS 9 (Industria,
innovación e infraestructura), el ODS 10 (Reducción de las desigualdades)
y el ODS 17 (Alianzas para lograr los objetivos), reflejando que el
desarrollo de competencias impulsa tanto el bienestar individual como el
progreso colectivo.
Conclusión
El lema «Competencias para un futuro compartido»
representa un cambio de paradigma. Ya no se trata únicamente de preparar a los
jóvenes para conseguir un empleo, sino de capacitarlos para participar
activamente en la construcción de sociedades más justas, innovadoras,
resilientes y sostenibles. Las competencias del siglo XXI combinan
conocimientos técnicos con pensamiento crítico, creatividad, ética,
colaboración, alfabetización digital y compromiso ciudadano.
En un mundo interdependiente, el progreso de una nación está
ligado al desarrollo de las capacidades de su juventud. Invertir en esas
competencias significa fortalecer la democracia, impulsar la innovación,
reducir las desigualdades y avanzar hacia un modelo de desarrollo que beneficie
a todas las personas. Así, el futuro deja de ser una aspiración individual para
convertirse en un proyecto colectivo: un futuro que solo podrá construirse
mediante la cooperación, el aprendizaje permanente y la responsabilidad
compartida.
CÓMO SE CONMEMORA
El 15 de julio de 2025, de las
8:30 a las 10:00 h (hora del este) en la Oficina de la OIT en la ONU, One Dag
Hammarskjöld Plaza, piso 30, 885 2nd Ave, Nueva York, se realizará el evento anual.
Organizado conjuntamente por las
Misiones Permanentes de Portugal y Sri Lanka ante las Naciones Unidas, la
UNESCO, la OIT y la Oficina de la ONU para la Juventud, el evento servirá para
poner de relieve cómo las habilidades digitales y la inteligencia artificial
pueden empoderar a los jóvenes, mejorar la educación y fomentar un uso ético de
la tecnología para lograr sociedades más inclusivas y sostenibles.
¿Qué se busca con la celebración de este día?
En el Día Mundial de las
Habilidades de la Juventud, unámonos para dar reconocimiento a los jóvenes como
agentes catalizadores del cambio y comprometámonos a proporcionarles las
habilidades y oportunidades que necesitan para construir un mundo próspero y
sostenible para todos. Juntos podemos forjar un futuro mejor en el que ningún
joven se quede atrás.
Hoy en día los jóvenes conforman
un colectivo estratégico que contribuye ampliamente en el avance y desarrollo
de las sociedades.
Con la celebración de este día se trata de empoderar a los jóvenes para que sean influyentes en el mundo, comenzando desde sus comunidades, para el logro de sus objetivos de vida.
Sin
los jóvenes será imposible conseguir sociedades justas y sostenibles.
La juventud es un factor
fundamental para el logro de una sociedad más justa, inclusiva y sostenible,
que contribuya a la solución de problemáticas mundiales como el cambio
climático, el desempleo, la pobreza, la desigualdad de género y la migración.
Paradójicamente los jóvenes, especialmente las niñas y mujeres, son los más propensos a las desigualdades sociales, asumiendo trabajos precarios.
Ello unido al incremento de los niveles
de desempleo y dificultades para el acceso al mercado laboral, incluso cuando
hayan recibido una educación de calidad.
La principal alternativa para superar tales desigualdades es a través de la formación y la educación, aspectos contemplados en la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible.
Pero aún
queda mucho por hacer. Los sistemas educativos actuales tienen muchas
deficiencias y no responden a las necesidades de aprendizaje de muchos jóvenes.
La celebración del Día Mundial de
las Habilidades de la Juventud busca concienciar sobre la importancia de dotar
a los jóvenes de las competencias necesarias para acceder al mercado laboral,
emprender y contribuir al desarrollo sostenible de sus sociedades.
Fue establecido por la Asamblea General de la
ONU en 2014 para visibilizar el rol estratégico de la juventud y la necesidad
de invertir en su formación técnica, digital y social.
Los objetivos principales
incluyen:
- Empoderar a los jóvenes para que sean agentes de cambio en sus comunidades y en el mundo, preparándolos para los desafíos globales como el cambio climático, el desempleo, la pobreza, la desigualdad de género y la migración.
- Promover la adquisición de habilidades que permitan a los jóvenes tomar decisiones informadas sobre su vida y trabajo, facilitando su acceso a empleos dignos y oportunidades de emprendimiento.
- Adaptar la educación y la formación profesional a las demandas de la cuarta revolución industrial, con especial énfasis en la inteligencia artificial y las competencias digitales, que son claves para el empleo futuro.
- Reducir desigualdades y promover la inclusión, asegurando que todos los jóvenes, independientemente de su origen, nivel económico o género, tengan acceso a una educación de calidad y a oportunidades de desarrollo.
- Sensibilizar a la sociedad y a los gobiernos sobre la necesidad de políticas que apoyen la formación juvenil y reconozcan su papel fundamental en el logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
Este día es una
llamada a la acción para que los sistemas educativos, las empresas y los
Estados prioricen la formación de los jóvenes, reconociendo que su
empoderamiento es esencial para construir sociedades más justas, inclusivas y
sostenibles
¿Cómo puedes celebrar el Día Mundial de las
Habilidades de la Juventud?
Los centros educativos y los
profesionales de la educación pueden realizar actividades participativas y
eventos en sus localidades, para motivar a los jóvenes a buscar su vocación y
adquirir conocimientos, habilidades y destrezas que les permitan desempeñarse a
futuro en el ámbito laboral formal.
DATOS CURIOSOS
Unos 450 millones de jóvenes (7
de cada 10) carecen de las competencias necesarias para triunfar en el mercado
laboral. El 86 % de los estudiantes no se sienten suficientemente preparados
para un puesto de trabajo basado en la IA.
En 2022, más del 40 % de los
jóvenes no tenían empleo, ni estudiaban, ni recibían formación.
Mientras que se prevé que el 40,3
% de los hombres jóvenes estén empleados, solo el 27,4% de las mujeres jóvenes
tienen acceso a una oferta de empleo.
El 90 % de las adolescentes y mujeres
jóvenes de los países de renta baja no tienen conexión a Internet.
Incluso en los países más ricos
del mundo, solo 1 de cada 10 jóvenes de quince años utiliza dispositivos
digitales para aprender más de una hora a la semana.
Solo el 16 % de los países del
mundo han adoptado leyes que abordan el ciberacoso en el ámbito educativo. De
estas, el 38% se han aprobado desde la pandemia del COVID-19.
FUENTES
https://www.un.org/es/observances/world-youth-skills-day
https://www.diainternacionalde.com/ficha/dia-mundial-habilidades-juventud
https://www.universalmedios.com.ar/2024/07/14/dia-mundial-de-las-habilidades-de-la-juventud/









































