Blog de Arinda

OBJETIVO :En este Blog vas a encontrar mis producciones en pintura y escultura. Además, material recopilado a través de mi trabajo como maestra, directora e inspectora, que puede ser de interés para docentes y estudiantes magisteriales .

domingo, 5 de julio de 2026

5 DE JULIO DE 1940 NACÍA FRANCESCO TONUCCI- SU PENSAMIENTO

 


Francesco Tonucci : Analizando su

 pensamiento sobre la educación

 


Introducción

 

Francesco Tonucci (1940), también conocido por el seudónimo Frato, es uno de los pedagogos contemporáneos más influyentes en el estudio de la infancia y la transformación educativa. Sus propuestas surgen de una profunda crítica a la escuela tradicional y de la convicción de que los niños son ciudadanos con derechos, capacidades e ideas que deben ser escuchadas y respetadas. A lo largo de su trayectoria ha defendido una educación centrada en el desarrollo integral del niño, basada en la participación, la autonomía, el juego y el respeto por los ritmos individuales.

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«Los chicos tienen que llegar a la escuela con los bolsillos llenos, no vacíos, y sacar sus conocimientos para trabajarlos en el aula. (...)

El trabajo empieza dando la palabra a los niños. Primero se mueve el niño; recién después el maestro. El maestro tiene que conocer lo que saben los niños antes de actuar, porque si se procede antes, seguro hace daño. (...)

Si fueran escuchados, los niños podrían llevar a la escuela su propio pensamiento. Lo normal es que un niño que tiene una inteligencia práctica, hábil con las manos y que puede desarmar un motor, para la escuela no vale nada. Vale sólo si sabe elaborar lógicamente datos. Esa clasificación no tiene sentido. Esa actitud selectiva, de que hay pocos lenguajes importantes y de que los demás no valen nada, conducen al niño al fracaso».

 

Hay que escuchar a los alumnos y confiar en ellos. Es importante tener confianza en la competencia y la capacidad de los niños, en lo que saben, y escuchar su mundo interior, toda esa información y esos saberes que traen consigo a la escuela. Ahora los niños solo pueden escuchar al maestro, no se les da la palabra.

 

Las escuelas deben ser democráticas, no igualitarias. Los estudiantes deben formarse como ciudadanos libres y soberanos. Por eso hay que huir del esquema tradicional en el que el profesor es quien tiene los conocimientos y los alumnos son vasos vacíos que hay que llenar y, por lo tanto, todos iguales. Los estudiantes acuden a la escuela con unos conocimientos y un saber que deben desarrollar, y el profesor debe ser capaz de motivarles e impulsar el proceso.

 

La heterogeneidad en el aula es buena. La diversidad, lejos de ser una dificultad o una barrera, es una ventaja y una riqueza que debe aprovecharse. Ya sea cultural, de género, de religión o raza… Incluso es interesante mezclar a niños con diferentes edades en la misma clase, para sacar así el máximo partido a sus diferencias y características propias.

 

Los niños deben participar en la organización de la escuela. Igual que la ciudad debe planificarse teniendo en cuenta a los niños y sus necesidades, los centros escolares tienen que implicar en su gestión a los alumnos. Si el niño participa de forma activa en la organización y en la toma de decisiones en el centro escolar, se sentirá parte de éste, sentirá que es “su escuela” y su conducta y desempeño serán mejores.

 

El aprendizaje tiene que ser cercano y divertido. Los docentes deben escuchar a los niños para enseñarles a partir de lo que ya conocen y teniendo en cuenta lo que les motiva y les interesa. Además, deben ser capaces de aprovechar la capacidad de los niños para concentrarse y esforzarse en aquello que les gusta y les divierte, motivarles y apelar a su forma de trabajar, sus fortalezas y sus capacidades concretas.

 

Necesitamos los mejores maestros. Un buen profesor escucha a sus estudiantes, busca la excelencia, personaliza el aprendizaje teniendo en cuenta la realidad del alumno y promueve el trabajo en grupo en vez de la competencia, porque cree en la suma de capacidades para lograr el éxito.

 

La lectura en voz alta en el aula debería ser obligatoria. Leer en voz alta en clase es una de las herramientas educativas más eficaces. Todos los docentes deberían leer a sus alumnos durante al menos 15 minutos todos los días, con cierta teatralización, haciéndoles partícipes de las historias y los personajes para transmitirles el amor por la lectura.

 

El juego y el ocio son importantes. Los momentos de libertad, esparcimiento y diversión fuera del aula resultan fundamentales para el niño y, además, influyen de manera positiva en el proceso de aprendizaje. Fuera del horario escolar, los estudiantes tienen que disfrutar, libremente y sin adultos, de su tiempo de esparcimiento, juego y actividades artísticas y culturales, como indica el artículo 31 de la Convención sobre los Derechos del Niño . Además, estos momentos sirven para que los niños descubran y formen su carácter, sus actitudes y su forma de reaccionar ante el mundo.

 

Los deberes son un error. Las tareas se piensan como ayuda, especialmente a los que más lo necesitan, pero no consiguen este objetivo porque generalmente los niños que tienen más dificultades no suelen contar en casa con el apoyo necesario para hacer los deberes. Esa labor de enseñar y cubrir las lagunas educativas corresponde al profesor, no a los deberes, y debe hacerse dentro del horario escolar.

 

Una buena escuela se construye sobre la vida de sus alumnos. Estamos privando a los niños de su vida, solo les cargamos de más actividades formativas, cuando lo que necesitan es vivir experiencias y así tendrán algo que compartir al día siguiente en la escuela. Sobre esa experiencia se construirá el conocimiento. Por eso necesitamos ciudades que permitan a los niños vivir como ciudadanos.

 

La crítica a la escuela tradicional

 


Uno de los principales aportes de Tonucci consiste en cuestionar el modelo educativo tradicional, caracterizado por la memorización, la disciplina rígida y la transmisión unidireccional del conocimiento. Según el autor, muchas escuelas continúan organizándose bajo principios heredados de la sociedad industrial, donde el estudiante desempeña un papel pasivo y el profesor concentra toda la autoridad.

Para Tonucci, este modelo limita la creatividad, la curiosidad y la capacidad crítica de los estudiantes. La escuela suele preocuparse más por cumplir programas académicos y preparar para exámenes que por comprender las necesidades reales de la infancia. En consecuencia, muchos niños pierden el interés por aprender y experimentan la educación como una obligación en lugar de una oportunidad de crecimiento.

 

El niño como protagonista del aprendizaje

 

El eje central del pensamiento de Tonucci es colocar al niño en el centro del proceso educativo. Considera que los niños no son personas "incompletas" que deben esperar a ser adultos para participar en la sociedad, sino ciudadanos capaces de pensar, opinar y construir conocimientos desde sus propias experiencias.

Desde esta perspectiva, el aprendizaje debe partir de la curiosidad natural del estudiante. El docente deja de ser un transmisor exclusivo de contenidos para convertirse en un guía que acompaña, escucha y crea situaciones que favorezcan el descubrimiento y la investigación.

Esta concepción reconoce que cada niño aprende de manera diferente y que las diferencias individuales deben ser consideradas una riqueza y no un problema que deba corregirse.

 

La importancia de escuchar a los niños

 

Uno de los principios más originales de Tonucci es que los adultos deben aprender a escuchar verdaderamente a los niños. A su juicio, la escuela suele exigir que los estudiantes escuchen constantemente al profesor, pero rara vez ocurre el proceso inverso.

Escuchar implica valorar las opiniones infantiles, permitir que expresen sus inquietudes y hacerlos partícipes de las decisiones que afectan su vida escolar. Cuando los niños sienten que su voz es tomada en cuenta, desarrollan mayor autoestima, responsabilidad y compromiso con su aprendizaje.

Para Tonucci, una educación democrática solo es posible cuando existe un diálogo permanente entre docentes y estudiantes.

 

El valor del juego

 

Otro aspecto esencial de su propuesta educativa es la defensa del juego como una actividad fundamental para el desarrollo humano. Tonucci sostiene que jugar no representa una pérdida de tiempo, sino una forma privilegiada de aprender.

A través del juego, los niños desarrollan habilidades cognitivas, sociales, emocionales y creativas. Aprenden a resolver problemas, cooperar, tomar decisiones, asumir responsabilidades y comprender el mundo que los rodea.

Por ello critica la reducción del tiempo destinado al recreo y el exceso de tareas escolares, pues considera que ambos limitan experiencias indispensables para el desarrollo integral de la infancia.

 

La autonomía infantil

 

Tonucci defiende que los niños deben disfrutar de mayores espacios de autonomía tanto en la escuela como fuera de ella. Considera que la sobreprotección de los adultos ha reducido las oportunidades para explorar, asumir riesgos razonables y desarrollar independencia.

En el ámbito escolar propone que los estudiantes participen activamente en la organización de actividades, en la resolución de conflictos y en la toma de decisiones relacionadas con la convivencia.

Esta autonomía fortalece la confianza en sí mismos, favorece el pensamiento crítico y prepara a los niños para ejercer una ciudadanía responsable.

 

La transformación del papel del docente

 

En la propuesta de Tonucci, el docente deja de ocupar el rol de autoridad absoluta para convertirse en un mediador del aprendizaje.

El profesor debe:

  • Escuchar a sus estudiantes.
  • Promover la investigación y la experimentación.
  • Favorecer el trabajo colaborativo.
  • Respetar los diferentes ritmos de aprendizaje.
  • Despertar la curiosidad antes que transmitir respuestas cerradas.

De esta manera, enseñar deja de consistir únicamente en explicar contenidos y pasa a significar crear condiciones para que los alumnos construyan su propio conocimiento.

 

La evaluación

 

Tonucci también cuestiona los sistemas tradicionales de evaluación, basados principalmente en exámenes y calificaciones numéricas.

Considera que este tipo de evaluación genera competencia, ansiedad y frustración, además de reducir el aprendizaje a la obtención de una nota.

En su lugar propone una evaluación continua y formativa que permita conocer los avances individuales de cada estudiante, identificar dificultades y orientar nuevas estrategias de aprendizaje.

 

La ciudad como espacio educativo

 

Una de las contribuciones más conocidas de Tonucci es el proyecto La Ciudad de las Niñas y los Niños, mediante el cual propone diseñar ciudades pensando primero en las necesidades de la infancia.

Su idea parte de que una ciudad adecuada para los niños será también una ciudad mejor para todas las personas.

Esta propuesta busca recuperar espacios públicos seguros donde los niños puedan jugar, desplazarse de manera autónoma y participar activamente en la vida comunitaria. Así, la educación deja de limitarse al aula y se convierte en una responsabilidad compartida entre la escuela, la familia y la sociedad.

 

Vigencia de su pensamiento

 

Las ideas de Tonucci mantienen una gran actualidad debido a que muchos sistemas educativos siguen enfrentando problemas como el exceso de memorización, la estandarización, la sobrecarga académica y la escasa participación del alumnado.

Sus propuestas coinciden con enfoques pedagógicos modernos que promueven el aprendizaje activo, el desarrollo de competencias, la educación inclusiva y el respeto por los derechos de la infancia. Asimismo, la expansión de las tecnologías digitales ha reforzado su planteamiento de que la escuela no debe limitarse a transmitir información —disponible en múltiples fuentes—, sino enseñar a pensar críticamente, investigar, colaborar y aprender de manera autónoma.

 

Conclusión

 

El pensamiento educativo de Francesco Tonucci representa una profunda invitación a transformar la escuela desde la perspectiva de la infancia. Su propuesta defiende una educación basada en la confianza, la escucha, la participación, el juego y la autonomía de los estudiantes. Para este autor, la misión de la escuela no consiste únicamente en transmitir conocimientos, sino en formar personas críticas, creativas, responsables y capaces de participar activamente en la construcción de una sociedad más democrática. Su legado continúa inspirando reformas educativas en numerosos países y constituye una referencia imprescindible para quienes buscan una educación más humana, inclusiva y centrada en el bienestar y el desarrollo integral de los niños.

 FUENTES

https://elciudadanoweb.com/el-reconocido-pedagogo-y-dibujante-francesco-tonucci-regresa-a-rosario-con-una-intensa-agenda-de-actividades/

http://imaginelephants.com/es/entrevistas/francesco-tonucci/

https://www.francescotonucci.org/es/francesco-tonucci

https://es.wikipedia.org/wiki/Francesco_Tonucci

https://www.pedagogs.cat/reg.asp?id=1333&i=es

https://www.tiempoar.com.ar/ta_article/francesco-tonucci-juego-es-la-experiencia-mas-importante-de-la-vida-y-los-ninos-la-han-perdido/

EL 5 DE JULIO DE 1761 NACÍA LOUIS LÉOPOLD BOILLY - BIOGRAFIA

 LOUIS BOILLY : EL PINTOR DE LOS RETRATOS




Louis Léopold Boilly, nació en La Bassée,en el norte de la Francia. el 05 de julio de 1761.
Fue un pintor y dibujante francés. Destacó por su talento para la interpretación de retratos pictóricos. También realizó varias obras de escena de género, las cuales mostraban muy detalladamente el estilo de vida de la clase social media en Francia a finales del siglo XVIII y a principios del siglo XIX.

 Distribución de vino y comestibles a los Campos Elíseos


 Retrato de Madame Dubois de Hoves de FM


 El amante celoso
Óleo sobre lienzo, 46 x 55 cm
 Hotel Sandelin, Museo de Saint-Omer.



Retrato del Sr. D'aucourt de Saint-just


. Vivió y trabajó durante períodos históricos significativos, incluida la Francia monárquica, la Revolución Francesa, el Imperio Napoleónico, la Restauración Borbónica y la Monarquía de Julio.

Las primeras obras de Boilly mostraron una preferencia por los temas amorosos y moralizantes. De estilo neoclásico según la corriente de la época, su sello lo marcaban las pinturas de pequeño formato en las que, sin embargo, podía retratar hasta el mínimo detalle.

 Además, su estilo se vio influenciado por la pintura barroca de los Países Bajos del siglo XVII, de pintores como Gabriël Metsu, Willem van Mieris y Gerard ter Borch.

Su padre fue un escultor de madera local.

Desde una edad muy temprana, Boilly fue un pintor autodidacta, comenzando la producción de sus primeras obras a la edad de doce años.

En 1774 comenzó a mostrar sus obras a los frailes de la Orden de San Agustín del condado de Douai, quienes evidentemente quedaron impresionados.


El regalo del pretendiente 1790

. Expuso en el Salón a partir de 1791 y recibió el favor del régimen republicano con su cuadro "El triunfo de Marat" en 1794

“En la entrada”- 1796

Gracias a las obras de Boilly, podemos advertir, la estructura de los vestidos ‘a la inglesa’ en “El regalo del pretendiente” (1790) o “En la entrada” (1796-98).

La partida de billar -Óleo sobre lienzo.1807


Entrada al Jardín turco - 1812

Las túnicas de las ‘maravillosas’ y el atuendo de los ‘increíbles’ en “Increíble y maravilloso en Paris” (1797), los cortes de las solapas y espaldas de las levitas y fracs de los hombres y los suaves vestidos de 1807 en cuadros de grandes grupos como “Game of Billiards” (1807) o la moda del Imperio, reflejada en la vestimenta de la clase media y humilde en “Entrance to the Jardin Turc”, de 1812…por sólo mencionar algunas de las obras en que refleja la variedad social de la nueva Francia que emergía después de la Revolución.

A partir de 1794 es cuando Boilly comenzó a interesarse por las escenas de grupo, a manera de crónicas sociales, siendo considerado como el pintor más importante de la vida cotidiana en la Francia napoleónica, debido a su legado. 

Tal como señala Susan Siegfried en su libro “The Art of Louis-Léopold Boilly. Modern Life in Napoleonic France” las pinturas Boilly deben interpretarse no solamente por su valor documental desde el punto de vista formal, sino en su más amplia significación para la cultura francesa, al poner de manifiesto las tensiones sociales y sexuales de la época.

En su época algunos encontraron en la obra de Boilly cierta carga erótica en la representación de las mujeres y niños ya que en 1794 fue condenado por el Comité de Salud Pública debido a los matices eróticos de su obra. 

               “El Triunfo de Marat”

Este delito fue subsanado por descubrirse en su casa el retrato de Marat en actitud patriótica “El Triunfo de Marat” , lo cual le valió su relación con los revolucionarios franceses, los jacobinos, iniciada ya años antes al inmortalizar al actor Chenard vestido de ‘sans-culotte’ en su retrato “Bandera ondeante en el Festival de los Savoyens”.

En el año de 1804 fue condecorado con una medalla Salón de Paris por diversas obras que tuvieron mucho éxito en Francia y alrededor de toda Europa.

. Algunas de sus pinturas más relevantes son:


 "Reunión de artistas en el estudio de Isabey" (1798)

 

La llegada de la diligencia al Cour des Messageries, en París -Óleo sobre lienzo (1803)


"El estudio de Houdon" (1804)  


"Salida de los reclutas" (1808)


"Gabrielle Arnault como un Niño" -  óleo sobre lienzo 1815

Boilly también fue reconocido por su uso pionero de la litografía, una técnica de impresión.


La gourmandise - 1824


Le Baume D'Acier.- 1823


Los 7 pecados capitales- La avaricia -1824

La felicidad Perfecta 1828


Los grabados de Boilly son muy buscados tanto por

 coleccionistas como por entusiastas del arte, y sus obras se

 han vendido en subastas por sumas significativas.

. Su trabajo ha sido muy apreciado y se han realizado importantes exposiciones de sus pinturas, incluida "El arte de Louis-Léopold Boilly: la vida moderna en la Francia napoleónica".

. Sus pinturas se pueden encontrar en varios museos de arte y colecciones.

Louis-Léopold Boilly murió en París el 4 de enero 1845 a la edad de 83 años.

Para muchos Boilly será recordado como el pintor que  reflejó la vida cotidiana y las costumbres de la época y por su estilo artístico principalmente romántico

Para los estudiosos del traje y la moda es y seguirá siendo un referente…Una personalidad de la moda.


HOMENAJES


Su legado artístico, que documenta la vida social de la clase media francesa desde finales del siglo XVIII hasta mediados del XIX, sigue siendo valorado y estudiado, y sus obras se conservan en museos y colecciones, lo que constituye una forma de homenaje continuo.

Aunque no se detallan homenajes post mortem específicos, la conservación y exhibición de su obra, su sepultura en un cementerio emblemático y su reconocimiento en vida reflejan el respeto y la memoria que se le ha dedicado.


LEGADO

 

El legado de Louis-Léopold Boilly que sigue vigente hoy se centra en su papel como documentador visual de la vida cotidiana y las costumbres sociales de la clase media francesa durante un periodo clave que abarca desde la monarquía previa a la Revolución Francesa hasta la Restauración borbónica y la Monarquía de Julio.

Boilly fue pionero en retratar con gran detalle y realismo escenas de género y grupos sociales, reflejando las tensiones sociales y sexuales de su época, y anticipando la importancia creciente de la clase media en la vida moderna.

 Su obra no solo tiene un valor artístico, sino también un valor documental y sociocultural, pues capta la transformación de las actitudes y comportamientos sociales tras la Revolución.

Además, fue precursor en el uso de la técnica del trampantojo, que crea la ilusión óptica de objetos tridimensionales, y su manera de componer escenas genera en el espectador la sensación de ser un observador cómplice, lo que lo acerca a la modernidad en la pintura.

 

El legado vigente de Boilly radica en:

  •  Su detallada crónica pictórica de la vida social y costumbres de la clase media francesa en un periodo histórico crucial.
  •  La introducción y perfeccionamiento del trampantojo en la pintura.
  •  Su influencia en la representación de escenas cotidianas con un enfoque casi fotográfico y narrativo.
  •  Su capacidad para reflejar las tensiones sociales y redefiniciones culturales de su tiempo, anticipando aspectos esenciales de la vida moderna.

Estas características hacen que su obra siga siendo estudiada, valorada y exhibida, manteniendo su relevancia artística e histórica hasta hoy.

FUENTES

https://www.epdlp.com/

https://vestuarioescenico.wordpress.com/

https://www.meisterdrucke.es/

https://es.wikipedia.org/


 

5 DE JULIO DE 1940 NACÍA FRANCESCO TONUCCI -BIOGRAFÍA



Francesco Tonucci: Ojos de niño, manos de maestro






Francesco Tonucci, conocido como Frato, nació en Fano el 5 de julio de 1940, 25 días después de la declaración de guerra de Mussolini.

Es un pensador, psicopedagogo y dibujante italiano. Es autor de numerosos libros sobre el papel de los niños en el ecosistema urbano y de artículos en revistas italianas y extranjeras.

Su padre Bruno, venía de una familia muy pobre, sus padres eran jardineros y analfabetas y por eso no había podido terminar la escuela primaria. 

Para sobrevivir, desde niño había realizado los más diversos trabajos: aprendiz de zapatero, mesero de hotel, dependiente de una reventa de aceite, tutor.

Finalmente obtuvo el título de enfermero, lo que le permitió ejercer esta profesión en el Fano INAM hasta la edad de la  jubilación.

Su madre, Amelia Muratori, era ama de casa y había desarrollado grandes habilidades domésticas: cocinera, modista, bordadora. Se habían casado en 1938.

Inmediatamente después de la boda, se habían alojado en un muy pequeño departamento alquilado, no lejos del Arco de Augusto, fuera de las murallas medievales de Fano. Paolo nació en 1939, al año siguiente Francesco, Giovanni en 1941 y Marco en 1944.

Su primer recuerdo, cuando tenía tres años, es el bombardeo de su ciudad que presenció desde la casa de sus abuelos maternos. Un recuerdo fantasmagórico, por el efecto de las bengalas y las bombas,  y al mismo tiempo extraordinario por la noche pasada de pie con tanta gente en el refugio, una cueva excavada en el cauce del río.

En 1944 la ciudad fue evacuada y la familia se mudó a un pueblo vecino por unos meses. La casa colonial, los juguetes que construyó el abuelo carpintero y el baño en un cobertizo exterior recuerdan esa época.

 

Francesco Tonucci en el año 1942

 Recuerda que los alemanes buscaban a su padre que se escondía en un campo de maíz.

En Fano continuaron viviendo en el pequeño apartamento hasta que tuvieron derecho, unos diez años después, a una vivienda pública propia.

Después de la guerra recuerda a las tropas aliadas, los negros, vistos por primera vez, los escoceses que desfilaron con el kilt al son de las gaitas. Recuerde los neumáticos estadounidenses y los jabones desinfectantes regalados por los soldados aliados que acampaban cerca de la casa de sus abuelos.

A la edad de cinco años en el jardín de infancia.  Observe cómo ninguno de los niños o maestros sonríe frente a la cámara.

Durante el jardín de infancia las maestras solían ir a su clase para ver sus dibujos hechos con tiza en la pizarra. La escuela primaria dejó solo unos pálidos recuerdos de aburrimiento, de miedo por la varita de la maestra, de admiración por los niños mayores repitentes del orfanato,, que con la cabeza rapada y una capa en lugar de abrigo , resistían sin miedo a los golpes de la varita de los maestros.

 La secundaria, en cambio, fue de tres años de sufrimiento ligado, casi exclusivamente, a la dificultad de comprender y aprender álgebra, especialmente binomios. Pasaba sus tardes en estas tareas, a menudo lloraba impotente y seguía y seguía con un gran sentimiento de culpa por la carga económica que esto causaba a su familia.

5 DE JULIO DE 1940 NACÍA FRANCESCO TONUCCI

A los seis años, frente a la casa, regresando de la escuela primaria con amigos. Siempre fuimos solo sin adultos desde el primer grado y con ellos Giovanni fue al jardín de infancia.

Tanto la escuela es un recuerdo descolorido y gris, como el juego es animado y colorido.

Después de comer y de hacer los deberes, salimos de casa. Una casa en la Via Flaminia, por tanto con peligros concretos, pero había que salir de todos modos porque la casa no dejaba jugar a los cuatro niños y la madre hacía todo lo que tenía que hacer entre cocinar, coser, lavar, planchar.

Por supuesto que había reglas: de tiempo, espacio, comportamiento, pero dentro de esas reglas eran libres de elegir compañeros, juegos y lugares.

Jugamos mucho, siempre jugamos, en todos los climas y en todos los lugares disponibles.

Hubo juegos en el asfalto, aceras, tierra, pasto y árboles. Jugaron en las ruinas de la guerra, jugaron con la arena del mar. Había juegos de ciudad y de campo, en casa de los abuelos.

Se jugaba con figurillas, con canicas (inicialmente terracota), con tapones de botella, con cañas, con bellotas, con barro o con papel. Las tijeras eran una de las principales herramientas del juego.

También se jugaba en casa, recortando pegatinas o inventando historias que involucraban a los cuatro hermanos en eventos interminables, durante años y años.

A los 21 años como líder de Acción Católica realizando un encuentro en un campamento de verano.

A lo largo de su infancia, adolescencia y juventud tuvo una gran importancia en su formación la militancia en Acción Católica, en la que desempeñó roles de responsable de la organización de momentos de formación, actividades asociativas y recreativas así como los quince días de campamento en los Dolomitas que se organizaban cada año y que el mismo esperaba durante todo el año.

Después de terminar la secundaria, sin mucho interés por estudiar y con malos resultados, decide, junto a su familia, dejar el bachillerato e inscribirse en el Instituto Magistral para convertirse en maestro de primaria. 

Esta elección, ciertamente menos exigente, cambia por completo su relación con la escuela. Empieza a tener buenos resultados y termina los cuatro años con una nota muy alta en el examen de madurez logrando así participar en dos becas: la Picena para la Universidad La Sapienza de Roma y la de la Universidad Católica del Sagrado Corazón de Milán.  

Gana los dos y se decide por Milán, donde podrá disfrutar de una plaza gratuita en el Augustinianum University College.

 

En el cuarto año de universidad, como Franciscus, pontífice del Augustinuanum, corona al cardenal Montini la matrícula honoraria de la recién formada facultad de medicina de la Universidad Católica de Roma.

Por primera vez deja su pequeña ciudad para vivir en una ciudad grande, desconocida, hostil, fría y brumosa, pero que forma parte de la intensa vida social del Colegio. Se matricula en Pedagogía y en los cuatro años de durísimo estudio recibió una sólida formación filosófica teniendo como profesores a personas como Bontadini y Vanni Rovighi.

 Sin embargo, la preparación pedagógica es muy débil. Se graduó con honores con una tesis en historia del arte: conoció a la que será su compañera de vida y tiene prisa por terminar. El 7 de diciembre de 1962, con el título de Franciscus, papa del Augustinuanum, coronó al cardenal Montini de Milán como matrícula honorífica de la recién inaugurada Facultad de Medicina de la Universidad Católica de Roma.

Siendo cardenal, dice, no permite el beso del anillo por parte de un pontífice y siete meses después se convierte en Papa Pablo VI.

En Salò, sobre el lago di Garda con la novia Mariuccia Zuccarelli.


 Por casualidad,  a propuesta de un colega universitario, en el año 1962 llega a Salò, en el lago de Garda, como profesor de literatura en un instituto privado.

Mariuccia Zuccarelli, su compañera de la Universidad, acepta el mismo puesto. En Salò conoce la escuela por primera vez como profesor y se enamora de Mariuccia. 

Se compromete con ella y va a conocer su familia y su pueblo, Cervara di Pontremoli, en medio de los castaños de la alta Lunigiana. Inmediatamente lo elige como su pueblo. 

Vivirá una segunda experiencia escolar en una escuela secundaria estatal, en un pueblo cercano a Fano, entendiendo que un buen maestro debe ser interesante y creativo para no aburrir a los alumnos y además justo, para premiar a los merecedores y castigar a los incapaces.

 El servicio militar por 18 meses como subteniente de una compañia de Carristi se inserta entre las dos experiencias escolares.

Aunque no le interesa la vida militar,  prefiere el rol de oficial que le asegura el salario necesario para su futuro matrimonio.

Antes de casarse, conoció accidentalmente a Luigi Meschieri, profesor de psicología en Urbino, quien le propuso unirse al Instituto de Psicología CNR en Roma como investigador. Tonucci no sabe lo que significa CNR y pide tiempo. Se informa y acepta esta posibilidad. Llega el verano de 1966 pero no llegan noticias de Meschieri.



En julio de 1966 se casó con Mariuccia ya su regreso de su luna de miel se encontró con el telegrama de Meschieri ofreciéndole una beca en Roma mientras esperaba que el concurso con el cual ingresará en el CNR.

Cargan el Fiat 500 (su primer auto) con todo lo que puede contener y que será necesario para vivir en una nueva ciudad (ropa, sartenes, libros, colores, herramientas básicas, una cocina de gas, platos y setas) y parten rumbo a Roma, donde comienza su segunda vida.

 En Roma no conocen a nadie, no tienen parientes ni amigos. Encuentran un pequeño apartamento en un ático compatible con el poco dinero de la beca.

 Stefano nació en junio del año siguiente, Francesca nació en 1968 y Simone en 1970. Mariuccia se dedica a ellos y vuelve a trabajar como profesora solo más tarde

Comienza a trabajar en el CNR colaborando con compañeros que estudian problemas de aprendizaje escolar y dibuja personajes para una prueba para niños que valida y publica junto con otro colega mayor.

 Para celebrar la Navidad y hacer algunos regalos, produce "ladrillos" para puertas o topes de libros, transformados en marionetas con la inserción de cuero y telas que vende en una tienda en Via Frattina, en el centro de Roma.

En el verano de 1967 lee "Carta a un maestro" de la escuela de Barbiana que provoca su conversión pedagógica. Se derrumban las certezas sobre el maestro bueno y justo, entiende que la escuela no puede fallar, que debe promover y que esto lo cambia todo. 

Pero el maestro, Don Lorenzo Milani murió hace unos meses. Propone el libro a un grupo de amigos con los que en 1968 abre un programa extraescolar para ayudar a los niños con dificultades económicas y culturales del barrio. En ese mismo año, para hacer más directa y eficaz la comunicación de sus investigaciones y reflexiones sobre la escuela, nacieron sus primeros dibujos animados, que firmó con el seudónimo de Frato.

 Dos años después, en la década de 1970, lee "El país equivocado" de Mario Lodi. Un maestro de un colegio público, de niños pequeños, pero el espíritu es el mismo que el de Barbiana. Le escribe, Lodi le responde y comienza una gran amistad que se prolonga hasta la muerte de Lodi en 2014. En 1971 Mario Lodi lo introduce al Movimiento de Cooperación Educativa del que se convierte en militante, descubriendo que el fundador, Pino Tamagnini, fue su profesor interno en el Fano Master's. De Lodi aprendió lo que la Universidad no había podido enseñarle.


 Además de Don Milani y Lodi, tuvo la suerte de tener como amigos a muchos grandes maestros. Desde la década de 1970, ha seguido con Loris Malaguzzi el surgimiento de los centros para niños pequeños y preescolares en Reggio Emilia, colaborando con él en empresas editoriales imprudentes.

1974- Más grande ... más pequeño

Colaboró ​​con Gianni Rodari. Fue dibujante de la Reforma Escolar bajo la dirección de Lucio Lombardo Radice quien siempre apreció y defendió su sátira. También fueron admiradores importantes e insólitos de sus dibujos animados René Zazò, uno de los padres de la psicología francesa, Miret Magdalena en España y Norberto Bobbio. Con Mario Lodi colaboró ​​durante unos diez años en la edición de la serie “Working Library” para la que escribió algunos folletos.

Francesco Tonucci y Mario Lodi

Luego de los primeros años, colaborando en la investigación con colegas más experimentados, comienza a ingresar a la escuela como investigador, ingresando a los procesos de enseñanza, proponiendo experimentos y promoviendo la formación docente. Durante unos años siguió la escuela primaria de Paliano (Frosinone), publicando artículos que despertaron un gran interés en el Instituto Jean-Jacques Rousseau de Ginebra en la época que dirigía Jean Piaget.

Es miembro del Comité Científico del Jardín de Infancia Experimental del Estado de Corea en Livorno para el que propone cambios educativos y dirige la formación del personal.

Durante cinco años sigue las actividades didácticas de dos clases de una escuela primaria en Turín, estudiando en particular el problema de la evaluación.

En representación de la provincia de Arezzo, acompaña la experiencia de apertura del hospital psiquiátrico (según la ley de Basaglia) con la formación de profesores y operadores de centros municipales de párvulos y preescolares.

Participó como consultor pedagógico y colaborador en el guión para la realización de la película para televisión El "Diario de un maestro" de Vittorio de Seta, que se emitió en cuatro episodios en febrero de 1972 con una audiencia muy alta, dando vida a un gran debate nacional.

Entre los años 70 y 90 se convirtió en jefe del departamento de Psicopedagogía del Instituto en el Jardín Zoológico de Roma y se dedicó, con sus colegas, especialmente a la investigación en educación ambiental.

En particular, lleva a cabo el programa ANDREA (Archivo Nacional de Documentación e Investigaciones de Educación Ambiental) con encargo e importante financiamiento de los Ministerios de Ambiente y Educación Pública. 

Con el apoyo del Departamento de Estudios de Roma, organiza un curso de formación de tres años en didáctica de las ciencias naturales para 24 profesores de 12 escuelas primarias romanas. Al final del curso se instala un laboratorio de ciencias en cada una de las escuelas, del que se encargan los profesores.

El Departamento realiza diversas investigaciones sobre el desarrollo del conocimiento científico en los niños con una intensa participación de las clases escolares obligatorias.

 A finales de la década de los 90, recibió del Primer Ministro Romano Prodi el cargo de presidente de la Comisión de Televisión y Menores para la redacción del Código de Autorregulación. El Código es redactado y aprobado por todas las cadenas de televisión públicas y privadas.

 La verdadera vocación de Tonucci es la artística, el dibujo, la pintura. Una vocación que se expresa a lo largo de su vida y que permanece completamente oculta, encerrada en sus armarios, cajones, carpetas.

Ha trabajado en diferentes períodos desde el retrato, el estudio de las figuras, el paisaje, el arte sacro, utilizando diversas técnicas gráficas y pictóricas.

 Experimentó con cerámica, escultura.

Durante este largo viaje, en la década de 1960 conoció en Asís a William Congdon, pintor estadounidense del grupo de Pollock, que lo acompañó como maestro y que en un momento le propuso ir a Nueva York a sus expensas para estudiar con su maestro de cuadro. No tuvo el valor de interrumpir sus estudios y elegir la pintura definitivamente.



En la década de 1980, La Nuova Italia le propuso ilustrar libremente los tres volúmenes de la antología para el "Proyecto de lectura" de la escuela secundaria utilizando diversas técnicas. 



Produce más de 1000 dibujos en blanco y negro y el trabajo es el más vendido en la historia de la escuela italiana de posguerra.



Tras esta edición, se publica una segunda edición en color, completamente renovada en los dibujos, y posteriormente una tercera antología. Los derechos de autor de estas obras siguen siendo, con mucho, el ingreso económico más importante de su vida.

También en los años 80 y gracias también a los ingresos de la antología, pudo restaurar una antigua casa familiar en Cervara que se convirtió en su estudio. Un lugar de deseo, creado respetando las tradiciones constructivas locales ligadas a la piedra y la madera de castaño, donde los retratos de los ancianos del pueblo, sus libros y donde pasa todo el tiempo posible jugando con la madera, los colores y materiales diversos. Su estudio y el bosque de Cervara donde le encanta ir en busca de setas, no siempre con suerte, son sin duda los lugares que más ama.

1975- Desconocer los propios límites no permite una relación con los demás

En 1975, en una conferencia de MCE en Brescia, entregó uno de sus primeros libros a un participante español. Ese año muere Franco y estalla la democracia en España.

Su libro es traducido y publicado. Fue invitado a Barcelona por la Asociación Rosa Sensat para presentarlo y realizar un seminario sobre jardín de infancia en septiembre de 1976.

1978 La gramática de la Fantasía ( homenaje s Gianni Rodari)

 Desde entonces ha regresado a España todos los años, varias veces al año, hasta ahora viajando por toda ella, incluidas las islas.

Luego de unos años en los que se expresa en italiano, comienza a hablar español que mejorará gracias a los encuentros y la lectura de novelas en lugar de estudiar.





En 1988, al tener que participar en una conferencia internacional en Florianópolis, Brasil, le preguntó a su amiga Emilia Ferreiro si podía aprovechar la oportunidad para visitarla en México, donde vive. Ella responde que en ese momento estará en Argentina, su tierra natal, por un año sabático.

Debido a esta coincidencia llega luego a Argentina donde regresará una veintena de veces, invitado por diferentes realidades para conferencias, cursos de formación, conferencias.

 Luego lo llamarán otros países latinoamericanos como México, Colombia, Brasil, Chile, Uruguay, Perú, Venezuela. Bolivia. República Dominicana y Costa Rica En España y Latinoamérica sus libros y sus propuestas se publican y circulan mucho más que en Italia.





El 20 de noviembre de 1989 en Nueva York, las Naciones Unidas aprobaron la Convención sobre los Derechos del Niño, que fue ratificada por Italia en 1991.

En mayo de 1991 nació en Fano el proyecto "La ciudad de los niños", del que es director científico.

En mayo de 1991, el Ayuntamiento de Fano organizó una semana dedicada a los niños, denominándola "La ciudad de los niños" y pidió a Tonucci que asumiera la dirección científica.

Acepta siempre que no sea solo un evento anual, sino un proyecto político de transformación de las ciudades tomando al niño como parámetro. La propuesta es conocida y adoptada por varios municipios italianos, se crea una primera red nacional a la que se adhieren Viareggio, S. Giorgio a Cremano, Palermo y varias ciudades cercanas a Fano.



En 1996, de acuerdo con el Ayuntamiento de Fano, la coordinación del proyecto y la red, ahora internacional, se trasladó al CNR de Roma y el proyecto "La ciudad de las niñas y los niños" se convirtió en el programa de investigación de Tonucci hasta la fecha.

 


En 1996 publicó "La ciudad de los niños" y en 2002 "Si los niños dicen: ¡basta!".

Los dos libros describen el proyecto y, también publicados en España y Argentina, favorecen su difusión. En particular, en Argentina es contratado como proyecto insignia por Hermes Binner, alcalde de Rosario quien, quien luego se convirtió en gobernador de la Provincia de Santa Fe, crea una red provincial y da vida a una red latinoamericana que incluye a varios países. Hoy se estima que las ciudades de la red internacional son más de doscientas en una decena de países. Un número bajo, pero acorde con el alto compromiso de cambio que el proyecto requiere de los administradores que lo contratan.

El libro "La ciudad de los niños" se ha traducido hasta ahora a ocho idiomas.

Viñeta de Francesco Tonucci, Frato, (1998).



En enero del año 2017 Mariuccia, la mujer de su vida, lo abandona repentinamente, después de cincuenta años de vida juntos y comienza la tercera fase de su vida, la del dolor y la soledad.

 Pero animado por el obsequio más bonito que le deja a él, a sus tres hijos y con lo que ellos a su vez le dieron: los nietos Federico y Nina. Sus hijos, nietos y el trabajo, siempre intenso a favor de los derechos del niño, lo obligan a continuar en su Instituto, en sus viajes, con sus libros y con sus viñetas.

En 2003 fue nombrado profesor honorario de la Pontificia Universidad Católica de Lima (Perú);

En el año 2011 recibió la medalla de oro al mérito educativo de la Junta de Andalucía (España);

En 2011 fue nombrado doctor honoris causa de la Universidad Nacional de La Plata, a propuesta de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo;

En el año 2012 fue nombrado doctor honoris causa de la Universidad Nacional del Litoral de Santa Fe;

En 2014 recibió el Premio Marta Mata de la Asociación "Rosa Sensat" de Barcelona;

En el año 2015 fue invitado como ponente en el pleno del ICOT 2015 en Bilbao;

En 2016 fue nombrado doctor honoris causa por la Universidad de Lleida (España);

En el año 2016 recibió el Lifetime Achievement Award de la revista Psicologia e scuola (Florencia);



En 2017 fue nombrado doctor honoris causa por la Universidad de Oviedo (España);

En el año 2017 recibió el premio Andersen Lifetime Achievement Award (Italia);

En el mismo 2017 publicó el libro "Las niñas y los niños piensan de otra manera" y lo dedicó a "a mi amor"

Fue nombrado doctor honoris causa por la Universidad Católica de Córdoba (Argentina) en 2018.



En el año 2019 recibió el premio Unicef International Lifetime Achievement Award (España).

2019 - Una escuela para el 2050

El 25 de abril de 2020, durante la pandemia de Covid 19, realiza un webinar para lanzar una propuesta educativa que implica una dinámica de colaboración entre familia y docentes: "La casa como laboratorio". ¡70.000 personas asistieron a la reunión!

Actualmente Francesco Tonucci sigue siendo un destacado pedagogo, psicopedagogo, dibujante y pensador italiano. A sus 86 años, continúa siendo un referente en el campo de la educación y la defensa de los derechos de los niños.

Francesco Tonucci (Frato) sigue activo: da conferencias, participa en exposiciones y mantiene el proyecto “La ciudad de los niños”, además publica entrevistas y artículos sobre infancia y educación.

  • Sigue realizando giras y presentaciones públicas; en 2025/2026 estuvo en Rosario y participó en actividades con autoridades locales.
  • Su ideario alimenta exposiciones y muestras lúdicas basadas en sus propuestas (por ejemplo, la muestra "Imaginar la ciudad"), que se han reactivado en centros culturales en 2026.
  • Mantiene vivo el proyecto internacional “La ciudad de los niños”, que coordina una red de ciudades y sirve como eje para propuestas urbanas que pongan a la infancia como parámetro de diseño.
  • Publica entrevistas y reflexiones recientes sobre juego, autonomía y el rol de la escuela en medios hispanohablantes.

HOMENAJES

Desde 1980, las escuelas que llevan su nombre han surgido en el extranjero, la primera en Sevilla en España.

Actualmente conocemos la Escola publica F. Tonucci de Lérida y las infantiles de Almería y Huelva en España; el Liceo de Bogotá y el Gimnasio de Cartagena de las Indias de Colombia; otros en México. También hay aulas universitarias, espacios escolares y jardines públicos que llevan su nombre.

En 1994 René Zazzo, uno de los padres de la psicología francesa, quiso la publicación del libro de dibujos animados "La solitude de l'enfant" en la serie científica Croissance de l'enfant genèse de l'homme, dirigida por él para las Prensas Universitarias. de France (PUF).

¡Aún en el tema de Frato, el doctorado honoris causa de la Universidad de Oviedo en 2017 se otorga a Francesco Tonucci y Frato!