Blog de Arinda

OBJETIVO :En este Blog vas a encontrar mis producciones en pintura y escultura. Además, material recopilado a través de mi trabajo como maestra, directora e inspectora, que puede ser de interés para docentes y estudiantes magisteriales .

miércoles, 25 de febrero de 2026

25 DE FEBRERO DE 1841 NACÍA PIERRE AUGUSTE RENOIR


el Maestro

 Impresionista




Pierre Auguste Renoir nació el 25 de febrero de 1841 en Limoges, Francia.
Fue uno de los más célebres pintores franceses. No es fácil clasificarlo: perteneció a la escuela impresionista, pero se separó de ella por su interés por la pintura de cuerpos femeninos en paisajes, inspirados a menudo en pinturas clásicas renacentistas y barrocas.

Nacido en el seno de una familia humilde de artesanos, fue el sexto de los siete hijos del sastre Léonard Renoir y la costurera Marguerite Merlet.

Vivió sus primeros años en barrios proletarios donde trabajó como decorador de porcelanas y pintor de abanicos. 

En 1844, los Renoir se trasladaron a París, en donde el padre esperaba mejorar su situación económica.

En 1848, comenzó a asistir a una escuela religiosa dirigida por los Hermanos de las Escuelas Cristianas. 

Dada su gran habilidad para el solfeo, sus maestros lo incluyeron en la coral de jóvenes varones de la iglesia de Saint-Eustache, dirigida por el compositor Charles Gounod.

En 1854, abandonó sus estudios en la escuela y fue enviado al taller de los hermanos Lévy con el fin de que aprendiera sobre el arte de la pintura en porcelana.

Según Edmond Renoir, su hermano menor, su deseo de forjar una carrera artística era ya apreciable desde su niñez, cuando Auguste dibujaba sobre las paredes con trozos de carbón.

El aprendiz fue tomando el gusto al oficio y al finalizar el día, cargando un cartón más grande que él, acudía a cursos gratuitos de dibujo. Todo esto duró dos o tres años.

Demostraba un rápido progreso y, tras unos meses de aprendizaje, se le confió la realización de trabajos regularmente asignados a los obreros experimentados, lo que le valió más de una burla.

Émile Laporte, uno de los obreros de los Lévy, practicaba por gusto la pintura al óleo y le permitió al joven hacer uso de sus telas y sus colores.

Después de examinar la primera pintura al óleo de Auguste Renoir en la modesta morada de los Renoir sobre la calle Argenteuil, Laporte aconsejó a sus padres que le permitieran estudiar el arte de la pintura, pues le auguraba un prometedor futuro como pintor.

Auguste Renoir nunca vio un impedimento en sus orígenes humildes, y afirmaba que de haber nacido en un entorno de intelectuales, habría necesitado años para despojarse de sus ideas y lograr ver las cosas tal cual eran. ​

En el amplio patio del Louvre, de donde los Renoir no vivían lejos, el pequeño Auguste Renoir jugaba a policías y ladrones con otros chicos.

Para él era completamente natural entrar en el antiguo palacio real convertido en célebre museo después de la Revolución, en donde con frecuencia ingresaba en las galerías de escultura antigua para permanecer allí durante horas. Sin embargo, las expediciones del pequeño Renoir no se limitaban a los alrededores del Louvre.

Su sensación orgánica y casi física ―que se remontaba a su niñez― de formar parte de la ciudad dejará una huella en su trabajo artístico.

Renoir veía belleza en las angostas calles del París medieval, en la abigarrada arquitectura gótica, en las vendedoras del mercado que nunca llevaban corsé, y por ello mismo sufría ante la destrucción del viejo París. 

Su infancia y juventud coincidieron con el comienzo de la era de la modernización y de las grandes reconstrucciones de la ciudad.

En 1858, a la edad de 17 años, pintaba abanicos y coloreaba escudos de armas para su hermano Henri, grabador heráldico.

En el año 1859, trabajó durante algún tiempo en la casa Gilbert, sobre la calle Bac, donde pintaba persianas de papel traslúcido que hacían las veces de vitrales en las rudimentarias capillas de los misioneros. 

Durante esos años, compró para uso profesional el material necesario para la pintura al óleo e hizo sus primeros retratos.

Entre los archivos del Louvre, se conserva la autorización, con fecha de 1861, que le fue otorgada para copiar cuadros en las salas del museo.

En 1862, Renoir aprobó el examen de ingreso a la Escuela de Bellas Artes. Al mismo tiempo, frecuentaba un taller libre en el que enseñaba Charles Gleyre, profesor de aquella institución.

Durante esta etapa, conoció en el taller de Gleyre a aquellos que serían sus mejores amigos y compañeros en el arte a lo largo de toda su vida. ​ 

Allí se forjó una sólida amistad entre él, Claude Monet, Frédéric Bazille y Alfred Sisley, que a menudo iban a pintar juntos al aire libre en el bosque de Fontainebleau.

Bazille sería el primero en convocar a sus compañeros a reunirse en un grupo. Sin embargo, esto no ocurrió sino hasta después de su muerte en combate durante la guerra franco-prusiana, de modo que el joven Bazille nunca tuvo la oportunidad de exponer junto al resto del grupo y recibir el título de «impresionista».

Renoir contaba que había sido él quien había llevado a Sisley al taller de su maestro, aunque es posible que no estuviera en lo cierto y que Sisley hubiese llegado allí por su cuenta. 

Renoir obtuvo sobresalientes resultados en los concursos obligatorios de dibujo, de perspectiva, de anatomía y de semejanza, lo que demostraba de modo irrefutable lo fructífero de sus años de trabajo en el taller de Gleyre.

 El período de estudio con Gleyre no se prolongó demasiado. En el año 1863, todos los miembros del grupo se vieron obligados a dejar el taller debido a su cierre, aunque Jean Renoir, hijo de Auguste, estima que su padre debió abandonarlo incluso antes, puesto que no tenía dinero para pagar sus estudios. 

Comenzó entonces una etapa de pobreza, pero también de nuevos encuentros, descubrimientos en la pintura y nuevas amistades.

Renoir encontró una gran fuente de inspiración en el Louvre y particularmente en el trabajo de Eugène Delacroix.

La muerte de Delacroix, en 1863, hizo comprender a la joven generación de artistas franceses la importancia que para ellos tenía la pintura del gran romántico.

 Renoir reconoció en el trabajo de Delacroix algo que le resultaba especialmente cercano.

En el año 1863, un importante acontecimiento sacudió la vida artística de la capital francesa.

Por orden de Napoleón III, se abrió, al margen del Salón de París oficial, el Salón de los Rechazados, en donde Almuerzo sobre la hierba de Édouard Manet causó un gran impacto. A partir de entonces, su nombre se asoció con el concepto de arte moderno.

A mediados de la década de 1860, Manet frecuentaba el Café Guerbois, sobre la calle Grande-des-Batignolles (actual avenida de Clichy). 

La presencia de Manet atrajo al Guerbois a artistas, escritores y críticos simpatizantes de las ideas del arte moderno. ​ Hasta allí llegaron también Renoir y sus amigos, que habían abandonado la Margen Izquierda.



La parisina es una pintura al óleo sobre tela completada en 1874, firmada y datada por el artista abajo a la izquierda. Fue exhibida en el Museo Nacional de Gales, en Cardiff.

Muestra una mujer joven llevando un vestido de un llamativo color azul intenso, con el rostro vuelto al espectador mientras se pone sus guantes.

Originalmente la pintura tuvo como fondo una puerta en la parte superior izquierda y una cortina en la parte superior derecha, pero estos elementos fueron sobrepintados por Renoir antes de su primera exposición.

Esto deja a la figura central casi flotando en un espacio neutro.

El fondo indistinto en azul, malva y amarillo grisáceo aparece menos repasado, que la figura central más detallada y con varias capas de pinceladas.

El trabajo del cabello contra el sombrero, los pendientes y las pestañas parecen haber sido añadidos después de la pintura haber recibido su capa final de barniz.


En la terraza
 
Instituto de arte de Chicago-Colección del Sr. y la Sra. Lewis Larned 


 "A partir de la década de 1880 Renoir se decanta por retomar la figura humana como protagonista de sus composiciones, reaccionando ante la pérdida de la forma que se estaba produciendo en sus cuadros de paisajes y especialmente en los de Monet. Renoir no abandona su estilo impresionista tan fácilmente, como podemos comprobar en el fondo de esta imagen. La protagonista es Mlle. Dartaud, actriz de la Comédie-Française, acompañada de una niña sin identificar. Se supone que el lugar donde posaron fue la terraza del restaurante Fournaise, durante el mes de julio. Renoir siempre fue un gran retratista como demuestra en este caso, interesándose por los rostros de la actriz y la pequeña, con la mirada perdida la primera y mirando atentamente al espectador la segunda. La luz del sol ilumina plenamente sus figuras, sin crear sombras, como hacía la estampa japonesa. El estilo continúa siendo rápido y abocetado pero las figuras tienen algo más de dibujo que el resto de la composición, en donde líneas y formas casi desaparecen para llegar a crear una obra abstracta. Los colores empleados son muy vivos y variados contrastando con el vestido de la mujer, para el que utiliza un negro-azulado que también se encuentra en Los paraguas."
 http://www.artehistoria.jcyl.es/



Le Moulin de la Galette (1876), de Renoir
Esta pintura ha sido descrita en ocasiones como "la pintura más bella del siglo XIX". La escena describe uno de los numerosos bailes que se celebraban en el Molino de la Galette , uno de los locales de diversión más frecuentados de Montmartre y punto de encuentro para bohemios y artistas como Toulouse-Lautrec, van Gogh o el propio Renoir.



 "Le déjeuner des canotiers (el almuerzo de los barqueros)"
1880-81 - óleo sobre lienzo, 129.5 × 172.7 cm - Washington, Phillips Collection

La luz es la principal protagonista de esta famosa pintura, en la que Renoir ha representado a un grupo de personas en actitud relajada durante un viaje de placer por el Río Sena (entre ellos, otro famoso pintor impresionista, Gustave Caillebotte, quien puede ser visto en la parte inferior derecha del lienzo).

En la vida artística de Renoir, la década de 1880 resultó agitada. En sus conversaciones con Ambroise Vollard, mencionaba aquella sensación de callejón sin salida que había surgido hacia 1883.

Su insatisfacción con respecto a la antigua manera impresionista llevó al pintor a adoptar un nuevo estilo. Sentía que no sabía ni pintar ni dibujar.

Deprimido, destruyó toda una serie de lienzos. En esta difícil etapa, Jean-Auguste-Dominique Ingres acudió en su auxilio.

 La obra de Renoir durante esta década se enmarca dentro de lo que comúnmente se conoce como el «período ingresco». Se trata de una tendencia perceptible en todos sus cuadros de esta etapa: un dibujo más limpio y un trazado de mayor precisión, con una clara plasticidad, así como el empleo de colores locales.

El almuerzo de los remeros - 1881


Maternidad


La obra Los paraguas fue pintada entre los años 1881 y 1886.


De algún modo, esta tendencia se deja ver ya en:

 El almuerzo de los remeros El cuadro está ambientado en el restaurante Fournaise a Chaton, en el Sena, y representa un grupo de remeros que charlan después de la comida en el porche junto a otros acompañantes. Renoir captó la luz de la tarde de principios de verano que se filtraba a través de la cortina, acentuando el contraste con el verde del paisaje circundante. Muchos de los personajes retratados eran amigos del pintor. Se distinguen, por ejemplo, Aline Charigot, su futura mujer sentada en la mesa mientras juega con un perrito, y Alphonse Fournaise, hijo del propietario del local, apoyado en la barandilla con un sombrero de paja en la cabeza.

En  la obra Maternidad, realizada en 1885 tras el nacimiento de su hijo Pierre, refleja la belleza y la ternura de la lactancia materna. La pintura también es conocida como "Lactancia de la mujer alimentando a su hijo

En Los paraguas. Este último cuadro, pintado en dos momentos distintos ―comenzado en 1881 y finalizado en 1885― atestigua la evolución del estilo del artista: suave e impresionista en la parte derecha, duro y lacónico en la parte izquierda.

Dejando de lado la pureza de la línea y de la forma típica de Ingres, este lienzo posee el carácter propio del Renoir de este período.

Su gama de azules y rosas remite a la pintura rococó y al siglo xviii. Se inspiraba en Jean-Honoré Fragonard y Antoine Watteau, cuya pintura había admirado desde su infancia.




En Normandía, en 1884, Renoir pintó el retrato de las tres hijas de Paul Bérard: La tarde de los niños en Wargemont.

Dejando de lado la pureza de la línea y de la forma típica de Ingres, este lienzo posee el carácter propio del Renoir de este período.

Su gama de azules y rosas remite a la pintura rococó y al siglo xviii. Se inspiraba en Jean-Honoré Fragonard y Antoine Watteau, cuya pintura había admirado desde su infancia.

En el jardín

Su gran composición En el jardín, de 1885, marcó su despedida de la fiesta permanente de La Grenouillère y del Moulin de la Galette.

 Dejó atrás la pincelada temblorosa y las vibraciones de la luz y de la sombra. En el nuevo cuadro de Renoir, todo es sereno y estable.

El 14 de abril de 1890, el artista contrajo matrimonio con Aline en el ayuntamiento del IX Distrito de París. 

Jean, Gabrielle Renard, una prima de Aline, viajó de Essoyes a la capital francesa para ayudarles con las tareas domésticas. Llegó a la casa de los Renoir cuando Pierre ya era mayor, por lo que su principal preocupación fue Jean.

Los habitantes de Montmartre se acostumbraron a ver a Gabrielle llevando a Jean sobre su espalda. Más adelante, se convertiría en una de las modelos predilectas del artista. ​

El segundo hijo de Renoir, nació en 1894.

El pintor nunca disfrutó de muy buena salud. En sus cartas se encuentran frecuentes menciones a enfermedades respiratorias, que lo mantuvieron largo tiempo postrado en la cama.

En el año 1888, en Essoyes, tuvo su rostro parcialmente paralizado a causa de una neuralgia. ​

En aquel mismo lugar, un día de lluvia en el verano de 1889, Renoir cayó de su bicicleta y se fracturó el brazo derecho.

Afortunadamente, como consecuencia de una fractura anterior, el artista ya había aprendido a pintar con la mano izquierda. Sin embargo, en esta ocasión aparecieron dolores que dificultaban su trabajo. El médico de la familia le diagnosticó un reumatismo incurable desencadenado por la caída.

A lo largo de los últimos veinte años de su vida, Renoir debió sufrir permanentes dolores. Así y todo, a pesar de la fragilidad de su estado, su fantástica sed de vida y pasión creadora no se apagaban.

Renoir vivió también algunas grandes alegrías.

En 1900, fue nombrado Caballero de la Legión de Honor

En 1901, nació Claude, su tercer hijo, que tomaría el lugar de Jean, ya crecido, como modelo.

París, Londres y Nueva York fueron escenarios de exposiciones que coronaron el triunfo de su pintura.

La familia viajaba del bulevar de Rochechouart en París a la costa mediterránea y a pequeños pueblos del sur de Francia en busca de condiciones climáticas que beneficiaran la salud del artista.

En 1903, se trasladó con su familia a Cagnes-sur-Mer, ya que el clima de la región era más favorable a su estado de salud.

Después de haber conocido varias residencias en el casco antiguo, Renoir adquirió el Domaine des Collettes, en una ladera al este de Cagnes, para salvar los venerables olivos cuya sombra admiraba y que un potencial comprador amenazaba con destruir.

En 1904, en la Segunda Exposición del Salón de Otoño le fue dedicada una sala completa.

Aline Charigot hizo construir allí la última casa de su marido, donde pasaría sus últimos días bajo el sol del sur, bien protegido por su inseparable sombrero.

Vive allí con su esposa Aline y sus hijos, así como con sus sirvientes, a menudo también con muchos amigos, que lo ayudan en su vida cotidiana, preparan sus lienzos y sus pinceles.

Las obras de este período son esencialmente retratos, desnudos, bodegones y escenas mitológicas.

Sus pinturas son brillantes, su material pictórico más fluido, gana en transparencia. Cuerpos femeninos redondos y sensuales brillan con vida. Pero el reumatismo deformante lo obligó paulatinamente, hacia 1905, a dejar de caminar.

Casa de Renoir adquirida en el año 1908

En su propiedad pintaba en un estudio que erigió en su jardín en 1916, pocos años antes de su muerte.

Renoir es ahora una personalidad importante en el mundo del arte occidental, expone en toda Europa y Estados Unidos, participa en los Salons d'Automne de París.

La libertad material que adquirió no le hizo perder el sentido de la realidad y su gusto por las cosas sencillas, siguió pintando en el universo rústico del Domaine des Collettes.

Prueba nuevas técnicas, y en particular se dedica a la escultura, animado por el marchante de arte Ambroise Vollard, aunque sus manos están deformadas por la artritis reumatoide.

El pintor Lucien Mignon fue íntimo amigo de Renoir en Cagnes-sur-Mer y estuvo influido por su estilo. También tuvo como amigos cercano a Ferdinand Deconchy.

Gabrielle seguía posando para el pintor, así como otras modelos que se habían vuelto casi parte de la familia. Una de sus últimas modelos sería una joven pelirroja llamada Andrée, con quien Jean se casaría más tarde, tras la muerte de su padre. En los últimos años de su vida, Renoir abrazó la idea de una gran composición hecha de desnudos.

En 1887, había terminado su cuadro Las grandes bañistas, cuyo estilo, uno poco duro a la manera de Ingres, es característico de su trabajo en aquel momento. ​

Aparecen desnudos femeninos en Gran desnudo (Desnudo sobre los almohadones) (1907), ​

Auguste Renoir, Busto de Coco (1908), Fráncfort del Meno, Museo Städel.


Bañista secándose la pierna (hacia 1910),

Después del baño (1912),

Recibió el premio "Medalla de Honor" en la Exposición Internacional de Arte de Munich en el año 1911. Esta fue una importante distinción para el reconocido pintor impresionista francés.

El juicio de Paris (1913-1914), ​

Las bañistas (1918-1919), ​ etc. 

Esta obra fue terminada pocos meses antes de la muerte de Renoir y por ello es considerada por muchos como su testamento artístico. 

Representa dos mujeres estiradas en un prado sin ninguna referencia temporal. Andrée Heuschling, actriz de cine mudo que más tarde se casó con Jean, hijo del artista, es una de las modelos que usó Renoir para este cuadro. 

En los cuerpos se puede apreciar una referencia ideal a los desnudos del siglo XVI, particularmente a las Venus de Tiziano, en contraste con el estilo más impresionista del fondo. 

Renoir ya había realizado entre el 1884 y 1887 otra obra representando a las bañistas, hoy conservada en el Museum of Art de Filadelfia.

Con los años, se arraigó en él el gusto por una pintura decorativa, inspirada en los grandes italianos.


Pierre Auguste Renoir- 1910

En 1915, la muerte de Aline sumió a Renoir en la soledad. Sus hijos Pierre y Jean fueron heridos durante la Primera Guerra Mundial.

Retrato de Renoir por Marie-Félix Hippolyte-Lucas (1919)

Renoir sigue, a pesar de todo, pintando hasta su muerte en 1919.

Habría pedido, en su lecho de muerte, un lienzo y pinceles para pintar el ramo de flores que había en el alféizar de la ventana. Al devolverle los pinceles a la enfermera por última vez, se dice que dijo: “Creo que empiezo a entender algo al respecto." ​


Renoir falleció víctima de una neumonía en el Domaine des Collettes el 3 de diciembre de 1919 en Cagnes-sur-Me, cuando acababa de finalizar su última naturaleza muerta. Tenía 79 años.



En un principio, fue enterrado junto a su mujer en el antiguo cementerio del castillo de Niza y, dos años y medio después, el 7 de junio de 1922, los restos del matrimonio Renoir fueron trasladados al departamento de Aube donde reposan ahora en el cementerio de Essoyes, como habían deseado Renoir y su mujer. Desde entonces, Pierre y Jean, y más tarde las cenizas de Dido Renoir, la segunda esposa de Jean, comparten su lugar de entierro.

 ANÁLISIS DE ALGUNA DE SUS  OBRAS


Jules Le Couer en el Bosque de Fontainebleau

Museo de Sao Paulo

Autor: Pierre Auguste Renoir
Fecha: 1866
Museo: Museo de Sao Paulo
Características: 106 x 80 cm.
Estilo: Impresionismo
Material: Oleo sobre lienzo


"En 1865 Renoir traba amistad con el también pintor Jules Le Couer, visitándole con frecuencia en Marlotte, en cuya casa Renoir se aloja. Allí conocerá a Lise Tréhot, amiga de la hermana de Le Couer, quien será su modelo favorita hasta 1872. Jules también servirá como modelo eventual como en esta escena realizada en el bosque de Fontainebleau, lugar en las cercanías de París al que acudían un buen número de pintores a trabajar. Los miembros de la Escuela de Barbizon serían los primeros en plasmar con sus pinceles la belleza de este lugar, apelando al trabajo directamente al natural, filosofía que impondrán más tarde los impresionistas.Renoir se siente fascinado por los maestros de Barbizon, liderados por Corot, y por Courbet, cuyos ecos podemos apreciar en este trabajo, especialmente por los suaves tonos empleados y la meticulosidad con la que representa la naturaleza, en comparación con obras posteriores. Los expertos consideran esta obra como una de las más elaboradas del primer periodo del joven artista."
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Gabarras en el Sena
Pierre Auguste Renoir
Museo de Orsay
Autor: Pierre Auguste Renoir
Fecha: 1869
Museo: Museo de Orsay
Características: 46 x 46 cm.
Estilo: Impresionismo
Material: Oleo sobre lienzo

"Desde su estancia en el taller de Gleyre y su estrecho contacto con Monet, Sisley y Bazille, Renoir se interesó por los principios de la Escuela de Barbizon, acercándose a la naturaleza para trabajar allí directamente. Este contacto con el grupo de Barbizon y con Corot se aprecia claramente en este trabajo, realizado directamente del natural, avanzando el interés impresionista hacia los colores y las luces captadas en un momento determinado del día. También encontramos ecos de Courbet en la abundancia de tonos grises y el empleo de la espátula, así como referencias a Manet al mostrar un espíritu colorista -que aquí observamos en el río y el cielo- o el paso directo de superficies bañadas de intensa luz a otras en sombra. La sensación de movimiento conseguida por las gabarras navegando por el Sena es muy acertada, estableciendo una diagonal habitual en las composiciones clasicistas que el joven pintor tanto admiraba durante sus visitas al Louvre."
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Bañistas
Pierre Auguste Renoir
Museo de Orsay
Autor: Pierre Auguste Renoir
Fecha: 1918-19
Museo: Museo de Orsay
Características: 110 x 60 cm.
Estilo: Impresionismo
Material: Oleo sobre lienzo

"Partiendo del Impresionismo, Renoir reacciona contundentemente ante la paulatina desaparición de la forma a la que se había desembocado, especialmente en Monet. Y esa reacción vendrá de la mano de figuras femeninas desnudas como estas bañistas, en las que está presente el recuerdo de Rubens por sus amplios cuerpos de rollizas y rosadas carnes. Evidentemente, Renoir no pierde la referencia a elementos típicos del estilo en el que trabajó durante muchos años, interesándose por las cuestiones lumínicas y el color, empleando en algunas zonas una pincelada suelta, con pequeñas comitas como hacían los impresionistas. Sin embargo, sus figuras recuperan la línea y el volumen haciendo del Impresionismo una pintura más clasicista que en sus inicios."
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El cabaret de la mère Anthony (1866)

Es un Óleo sobre lienzo, que se encuentra en la actualidad en el Nationalmuseum (Estocolmo, Suecia). En una gran tela de dos metros de alto, en donde Renoir pintó una escena de la vida real.

En la obra, realizada en la casa de la Mère Anthony, se reconoce a Alfred Sisley de pie y a Camille Pissarro de espaldas.

El hombre sin barba es Frank Lamy. En el fondo, de espaldas, se puede distinguir a la señora Anthony y en primer plano a la izquierda, a la criada Nana.

Se trata de una notable composición: las figuras de la camarera y del hombre sentado, cortadas por los lados de la tela, y el grupo de personajes que forman casi un semicírculo, crean una sensación de espacio real. A partir de entonces, los amigos de Renoir figurarán siempre en sus cuadros.

La coloración de su pintura todavía no se ha tornado clara, al estilo de los impresionistas, sino que más bien recuerda a los tonos betunosos de Gustave Courbet o se asemeja a los colores parduzcos del grupo de Henri Fantin-Latour, que a su vez evocan las viejas fotografías del siglo xix.

 

Paseo a caballo en el bosque de Boulogne (1873)

Óleo sobre lienzo, 261 × 226 cm, Kunsthalle (Hamburgo, Alemania).

​ Fue la esposa del capitán Darras, Madame Henriette Darras, la que posó para la figura de la bella amazona y el hijo del arquitecto Charles Le Cœur para la del muchacho montado en el póney. Este cuadro revela dos rasgos típicos del estilo de Renoir.

​ En primer lugar, el artista no pudo resistir el encanto de la parisina, cuya piel no refleja la luz, con la elegancia del velo negro y de la rosa sujeta en el traje del mismo color del velo. En segundo, una gama de colores muy claros funde las figuras del primer plano con el paisaje en un todo armonioso.

 

El palco (1874)

El palco, óleo sobre lienzo, 80 × 63,5 cm, Courtauld Institute of Art (Londres)

Óleo sobre lienzo, 80 × 63,5 cm, Courtlaud Institute Gallery (Londres, Reino Unido). ​ El crítico de arte Philippe Burty escribió al respecto que «la figura fingida e impasible de la dama, sus manos enguantadas de blanco, una de las cuales sostiene unos gemelos y la otra se ahoga en la muselina del pañuelo, la cabeza y el busto del hombre que se gira, son fragmentos de pintura tan dignos de atención como de elogio.»

Renoir esparcía sobre la tela por primera vez una oleada armoniosa y libre de color claro en una composición digna de las lecciones de los maestros clásicos.

El cuadro evoca vagas reminiscencias a las composiciones de Caravaggio, pero más aún a El balcón de Édouard Manet. Renoir había aprendido de ellos e hizo su propio camino.

 

Baile en el Moulin de la Galette (1876)

Óleo sobre lienzo, 131 × 175 cm, Museo de Orsay (París, Francia).

​ Como siempre, los personajes de su cuadro son amigos cercanos. A la derecha, en la pequeña mesita, se reconoce a Frank Lamy, Norbert Gœneutte y Georges Rivière; entre los bailarines, Lestringuez y Paul Lhote. En el centro, en primer plano, aparecen dos hermanas, Estelle y Jeanne, que Renoir había conocido en Montmartre al igual que la mayoría de sus modelos de esos años.

El artista pintó una escena conocida por los habitantes del barrio: la de un baile en el Moulin de la Galette.

La vivacidad de su estilo y las manchas de luz y sombra crean una atmósfera alegre y natural.18​ Georges Rivière, en su artículo para el periódico El impresionista, abordó este lienzo desde una perspectiva más bien inesperada:

Ciertamente Renoir tiene todo el derecho de sentirse orgulloso de su Baile: nunca había estado mejor inspirado. Es una página de historia, un precioso monumento de la vida parisina, de una rigurosa exactitud.

Nadie antes que él había pensado en apuntar los hechos de la vida cotidiana en una tela de tan amplias dimensiones; es una audacia cuyo éxito recompensará como se debe. Esta obra tiene, para el futuro, una importancia que nos vemos en la obligación de señalar: es un cuadro histórico.

 

Paisaje de Bretaña (1902)

 

En la obra de Renoir se confirma que viajó por el territorio galo. Es evidente que cada paisaje le daba nuevas posibilidades de creación.

Fue Bretaña, región al noroeste de Francia, antes identificada como península Armórica o Tierra del Mar, la que inspiró a Renoir en Paisaje a Bretaña, obra que forma parte del acervo de Museo Soumaya.

En la obra el artista utiliza distintos tonos de verde, utilizando ciertos toques de rojo vivo los cuales contrastan de manera armónica en la composición. Su obra es un registro de lo bello de la vida cotidiana.

HOMENAJES








Sellos postales



Billetes



El Museo Renoir

El Museo Renoir ( en francés : Musée Renoir ) está situado en Cagnes-sur-Mer en la región de Provenza-Alpes-Costa Azul .

El Domaine des Collettes es el magnífico olivar de tres hectáreas en el que se encuentra el museo, fue adquirido por Pierre-Auguste Renoir el 28 de junio de 1907 por la suma de 35.000 francos franceses . Renoir vivió allí desde 1908 hasta su muerte el 3 de diciembre de 1919 .

El hijo del pintor Claude Renoir , continuó viviendo allí hasta 1960 . Tras su muerte, el municipio de Cagnes-sur-Mer compró la propiedad, transformando la casa de Renoir en museo para conmemorar la última estancia del gran pintor en esta zona.

LEGADO

Pierre-Auguste Renoir, uno de los pintores más destacados del movimiento impresionista, dejó un legado duradero a la humanidad que perdura hasta hoy. Su contribución al arte y su impacto en la cultura visual son significativos y multifacéticos.

El legado de Renoir es una combinación de innovación artística, representación de la vida cotidiana, influencia en el arte moderno, conservación y exhibición de sus obras, y un impacto duradero en la cultura y la percepción de la belleza.

Su arte sigue siendo una fuente de inspiración y deleite para millones de personas alrededor del mundo. 

 

1.   Innovación Artística

Impresionismo:

Renoir fue un pionero del impresionismo, un movimiento que revolucionó la forma en que se percibía y se representaba la luz y el color en el arte.

 Sus obras capturaron la esencia de la vida moderna y la belleza de los momentos cotidianos.

 

Técnica y Estilo:

Desarrolló una técnica que enfatizaba la captura de la luz y el color, creando una sensación de movimiento y vida en sus pinturas.

Su estilo, caracterizado por pinceladas suaves y colores vibrantes, ha influido en generaciones de artistas.

 

2. Representación de la Vida Cotidiana

 

Escenas de la Vida Moderna:

Renoir pintó escenas de la vida cotidiana, como bailes, jardines y reuniones sociales, que reflejaban la alegría y la belleza de los momentos ordinarios. Esto ayudó a democratizar el arte, llevándolo más allá de temas históricos o mitológicos.

 

Celebración de la Humanidad:

Sus obras celebran la humanidad y la conexión entre las personas, transmitiendo una sensación de calor y comunidad.

 

3. Influencia en el Arte Moderno

Inspiración para Futuras Generaciones:

Renoir ha sido una fuente de inspiración para artistas posteriores, desde expresionistas hasta artistas contemporáneos.

Su enfoque en la luz, el color y la captura de la vida moderna ha influido en diversas corrientes artísticas.

 

Legado en la Cultura Visual:

Su arte ha permeado la cultura visual, apareciendo en películas, literatura y publicidad, y ha contribuido a la forma en que percibimos y valoramos el arte.

 

4. Conservación y Exhibición

Museos y Colecciones:

Las obras de Renoir se encuentran en los museos más prestigiosos del mundo, como el Museo de Orsay en París y el Museo Metropolitano de Arte en Nueva York.

Esto asegura que su arte siga siendo accesible y admirado por el público global.

 

Exposiciones y Eventos Culturales:

Regularmente se organizan exposiciones y eventos culturales que celebran su vida y obra, manteniendo su legado vivo y relevante.

 

5. Impacto Cultural y Social

Percepción de la Belleza:

 Renoir cambió la forma en que se percibe la belleza, destacando la importancia de los momentos cotidianos y la belleza en la vida ordinaria.

 Esto ha influido en cómo valoramos y apreciamos el arte y la vida en general.

 

Iconos Culturales:

Sus obras, como "Le Moulin de la Galette" y "Los bañistas", se han convertido en iconos culturales, reconocidos y admirados por personas de todo el mundo.

FUENTES

https://www.buscabiografias.com/

https://es.wikipedia.org/

https://historia.nationalgeographic.com.es/

https://www.biografiasyvidas.com/

 

25 DE ENERO DE 1949 NACÍA PAUL NURSE

 Desentrañando  los

 misterios  de  la  vida




“¿QUÉ ES LA VIDA? LLEVO CASI TODA MI EXISTENCIA DÁNDOLE VUELTAS A ESTA CUESTIÓN”.


Sir Paul Nurse -uno de los científicos más brillantes de la historia de la biología- nació en Norwich, Inglaterra, el 25 de enero de 1949.

Es un genetista y bioquímico británico, galardonado con el Premio Nobel de Fisiología o Medicina, conjuntamente con Leland H. Hartwell y R. Timothy Hunt, por sus descubrimientos relativos al papel de las ciclinas y las quinasas dependientes de ciclinas en el ciclo celular. Sus contribuciones han permitido grandes logros en medicina.

Las implicaciones de estos descubrimientos son cruciales para entender cómo se propaga el cáncer.

La grammar school de Birmingham en su creación en 1706 (grabado de 1829).

Paul Nurse si bien nació en Norwich , creció en Wembley, en el noroeste de Londres, y fue educado en la Grammar school para chicos del Condado de Harrow.

Con 12 años, Paul se fijó en una mariposa amarilla. «Aquella mariposa de formas perfectas y delicadas me dio qué pensar. No se parecía a mí en nada y, sin embargo, reconocí en ella algo que me resultaba familiar. Era evidente que estaba viva, igual que yo. Podía moverse, sentir y reaccionar. Daba la impresión de tener una intención clara. Fue entonces cuando me pregunté: ¿Qué significa en realidad estar vivo? Dicho de otro modo, ¿qué es la vida? Llevo casi toda mi existencia dándole vueltas a esta cuestión».


En 1970 se licenció por la Universidad de Birmingham.

En 1973 obtuvo su doctorado en la Universidad de East Anglia.

En 1984, el profesor Nurse se incorpora al Imperial Cancer Research Fund (ICRF), donde permanece hasta 1988.

En el año 1988  pasa a dirigir el Departamento de Microbiología de la Universidad de Oxford.

En el año 1992 forma parte de la Academia Europea y ese mismo año recibe el Premio Internacional de la Fundación Gairdner (Canadá)

 Premio Lasker

En el año 1998 le fue otorgado el Premio Lasker de Investigación Médica Básica.

En 1999, Nurse fue nombrado Caballero de la Corona británica Tras su estancia en Oxford, Nurse vuelve en 1993 al ICRF, esta vez como Director de Investigación.

En el año 2001, galardonado con el Premio Nobel de Fisiología o Medicina, conjuntamente con Leland H. Hartwell y R. Timothy Hunt.

 En el año 1996 es ascendido al puesto de Director General (el ICRF pasó a llamarse Cancer Research UK en 2002).

Premio Legion d'Honneur de Francia

En el 2002 se le concedió la Legion d'Honneur de Francia.

En el año 2002 cuando Nurse habiendo logrado gran éxito en su carrera, su propia historia genética le haría descubrir un secreto de su vida.

Cuando Paul Nurse decidió solicitar el permiso de residencia en Estados Unidos, al haber recibido una oportunidad profesional nueva en aquel país, tras recibir el Nobel, las autoridades norteamericanas le denegaran la famosa green card dando como motivos que debía presentar una partida de nacimiento.

 Allí Nurse descubrió la verdad. Se encontró con que el nombre del padre aparecía en blanco y como madre figuraba Miriam Nurse, a la que él consideraba su hermana.

Esto sorprendió sobremanera al científico dedicado a la genética.

Así descubrió que su hermana, ya fallecida, era en realidad su madre. Y los que toda su vida le habían educado, protegido y acompañado en sus premios y reconocimientos, eran sus abuelos.

Universidad Rockefeller de Nueva York

En el 2003, Sir Paul Nurse se convierte en el presidente de la Universidad Rockefeller de Nueva York, donde conserva hasta hoy un laboratorio para sus investigaciones sobre el ciclo celular de la levadura de fisión.

Medalla Copley. 

En el año 2005 recibió la Medalla Copley. 

Academia Americana de Artes y Ciencias.

En abril del 2006 fue elegido como miembro honorario extranjero de la Academia Americana de Artes y Ciencias.


Royal Society en el Reino Unido

En 2010, se convirtió en el presidente número 60 de la Royal Society en el Reino Unido.

Instituto Francis Crick en Londres

En 2011 se convirtió en director del Instituto Francis Crick en Londres, pero conserva un laboratorio en la Universidad Rockefeller.

Premio Principe de Asturias 

También el 21 de octubre del 2011 recibió el premio Principe de Asturias de comunicación y humanidades representando a la «Royal Society» como su presidente, acompañado de la directora de dicha organización, de manos del Don Felipe de Borbón, Príncipe de Asturias.



El día 2 de octubre de 2013 fue galardonado como ganador del Premio Mundial de Ciencias Albert Einstein conferido por el Consejo Cultural Mundial.

Actualmente, el Dr. Paul Nurse se dedica a varios proyectos y actividades destacadas:

Nurse es el director de del Francis Crick Institute,  importante centro de investigación biomédica en Europa, donde se estudian las ciencias de la vida a todas las escalas, desde las moléculas hasta los organismos.

 

Aunque prefiere la investigación, también dedica tiempo a la gestión institucional. Su pasión por la investigación sigue siendo fuerte, especialmente en el campo del ciclo celular.

Fue elegido como Presidente Electo de la Royal Society y asumirá el cargo el 1 de diciembre de 2025.

Ha sido investido Doctor Honoris Causa por la Universidad Pablo de Olavide y ha ofrecido conferencias en varias instituciones, como la Universidad de Córdoba, sobre el control del ciclo celular.

Nurse sigue siendo un defensor de la importancia de la ciencia en la sociedad y busca motivar a los jóvenes a involucrarse en la investigación científica

 

SUS INVESTIGACIONES



Paul Nurse, premio Nobel de Medicina en 2001 y director del Instituto Francis Crick de investigación biomédica. EFE/Archivo

"Si pudiéramos unir y estirar todo el ADN que hay enrollado en los billones de células de nuestro cuerpo ¡podríamos viajar 65 veces de la Tierra al Sol!"

Sus investigaciones, junto a las de sus colegas Richard Timothy Hunt y Leland H. Hartwell con los que ha compartido el Premio Nobel, han contribuido enormemente a desvelar los mecanismos moleculares que determinan la división o no de una célula. Cualquier organismo vivo está formado bien por una sola célula o bien por una gran masa de ellas, de muy diversos tipos, pero todas proceden de las divisiones sucesivas de otras células. Esto se sabía desde hace mucho tiempo, sin embargo, no fue hasta la década de 1970 que Hartwell tuvo la brillante idea de estudiar el proceso desde un punto de vista genético, y así descubrió alrededor de 100 genes implicados en dicho proceso, a los que llamó genes CDC (siglas que provienen del Ciclo de División Celular).

Siguiendo la línea de investigación de Hartwell, Paul Nurse realizó sus experimentos con una especie de levadura y descubrió que uno de los genes descubiertos por su colega, generalmente llamado cdc2, desempeña una función crucial en el hecho de que una célula se divida o no. 

Además, el estudio de este gen y de su producto sintetizado (una proteína quinasa), permitió a Nurse descubrir, en 1987, un gen homólogo o idéntico a este de la levadura en las células de los seres humanos, el cdk-1, que codifica una proteína del mismo peso molecular que su homóloga en la levadura; la proteína del Cdc2 ejerce un control muy importante cuando se copia la hebra de ADN en el proceso de división celular, así como cuando la doble hebra de ADN se separa durante la mitosis.


De todo ello y de investigaciones posteriores se dedujo que el mismo gen controla la división celular en todos los organismos. 

Además, se han identificado ya varias proteínas sintetizadas por los genes CDC con funciones reguladoras importantísimas, las llamadas proteínas CDK. 

Paul Nurse ha contribuido enérgicamente a la identificación, clonación y caracterización de las CDK, y demostró que la función de éstas es la responsable de transformar a la célula durante su ciclo, mediante la modificación química de otras proteínas, proceso conocido como fosforilación de proteínas. 

Las implicaciones de estos descubrimientos son cruciales para entender cómo se propaga el cáncer, pues ésta enfermedad consiste en una proliferación descontrolada de células por alteración de su ciclo celular, y se ha comprobado que las proteínas CDK funcionan hiperactivamente en muchos tumores.

Estas investigaciones se pueden aplicar al diagnóstico de tumores y puede que desemboquen en nuevas terapias, pues todas las células cancerígenas tienen algún defecto en sus ciclos que afectan al desarrollo de la enfermedad. En este sentido, Nurse ha demostrado que la introducción de genes humanos en levaduras mutantes pueden salvar a éstas de su defecto.

Paul Nurse declara que todavía no se entiende lo suficiente sobre la corrección genética para incorporarla como una técnica segura

Sostiene que cuando una enfermedad genética se conoce muy bien y el defecto mutado lleva a un resultado de la enfermedad, se podría justificar esta terapia

Pero el problema es  que en general no se conoce lo suficiente sobre el tema como para que éste sea un procedimiento seguro ya que esa supuesta corrección podría generar otros problemas futuros.


PUBLICACIONES MAS DESTACADAS

 

Una  explicación de forma amena y apasionada qué significa estar vivo, en cinco capítulos que destilan amor por la ciencia y por la vida: la célula, el gen, la evolución por selección natural, la química de la vida y la información de la vida.


"Importancia del citoesqueleto de microtúbulos en ordenamiento espacial global dentro de la célula de la levadura de la fisión" en la revista Cell (1997)

"Un largo vigésimo centenario del ciclo celular y su futuro" en la revista Cell (2000)

"Organización dinámica microtubular por CLIP170-like tip1p en la levadura de la fisión" en la revista Cell (2000).


IMPACTO DE LAS INVESTIGACIONES DEL DR. PAUL NURSE EN LA MEDICINA ACTUAL

Los descubrimientos del Dr. Paul Nurse sobre el ciclo celular han tenido un impacto significativo en la medicina actual, especialmente en el campo del cáncer y la biología celular.

Estos descubrimientos han sido fundamentales para avanzar en el entendimiento y tratamiento de enfermedades relacionadas con el ciclo celular, especialmente el cáncer, y han abierto caminos para nuevas terapias y tratamientos personalizados.

 

Entendimiento del Cáncer:

 

El trabajo de Nurse sobre las ciclinas y las quinasas dependientes de ciclinas ha sido crucial para comprender cómo se regula el ciclo celular.

Esto ha ayudado a entender mejor cómo el cáncer se desarrolla debido a una división celular descontrolada.

 

Tratamientos contra el Cáncer:

Los conocimientos sobre el ciclo celular han llevado al desarrollo de tratamientos que inhiben las quinasas dependientes de ciclinas, como los inhibidores de CDK4/6, que se utilizan en el tratamiento de ciertos tipos de cáncer, como el cáncer de mama.

 

Medicina Personalizada:

 

La comprensión del ciclo celular también ha contribuido a la medicina personalizada, ya que permite identificar y tratar específicamente las alteraciones en el ciclo celular que pueden estar presentes en diferentes tipos de cáncer.

 

Terapias Celulares:

 

El conocimiento sobre cómo se controla el ciclo celular es esencial para el desarrollo de terapias celulares, donde se manipula el crecimiento y la división celular para reparar o reemplazar tejidos dañados.

 

Investigación en Levaduras:

 

Aunque las levaduras pueden parecer organismos simples, el estudio del ciclo celular en ellas ha proporcionado información valiosa sobre los mecanismos celulares básicos que también se aplican a organismos más complejos, incluidos los humanos.

 

FUENTES

https://hipertextual.com/

https://www.ecured.cu/

https://es.wikipedia.org/

https://www.abc.es/espana