Blog de Arinda

OBJETIVO :En este Blog vas a encontrar mis producciones en pintura y escultura. Además, material recopilado a través de mi trabajo como maestra, directora e inspectora, que puede ser de interés para docentes y estudiantes magisteriales .

lunes, 18 de mayo de 2026

18 DE MAYO DÍA INTERNACIONAL DE LOS MUSEOS



 

El Día Internacional de los Museos se celebra cada año el 18 de mayo. Esta fecha fue establecida en 1977 por el Consejo Internacional de Museos (ICOM) para destacar la importancia de los museos como espacios de intercambio cultural, educación y preservación del patrimonio.

 

QUÉ ES UN MUSEO


 

Un museo es una institución permanente, sin fines de lucro, al servicio de la sociedad y su desarrollo, que adquiere, conserva, investiga, comunica y exhibe el patrimonio material e inmaterial de la humanidad y su entorno con fines de educación, estudio y recreo.

 

Características principales de un museo:

Colección:

Los museos reúnen objetos, obras de arte, documentos, artefactos históricos, científicos o culturales.

 

Conservación:

Se encargan de proteger y preservar estos objetos para las futuras generaciones.

 

Investigación:

Realizan estudios sobre las piezas y su contexto histórico, artístico o científico.

 

Educación:

Ofrecen actividades, exposiciones y recursos educativos para el público de todas las edades.

 

Exhibición:

Presentan sus colecciones de manera accesible y atractiva para los visitantes.

 

Tipos de museos

 

Museos de arte:

 Pinturas, esculturas y otras obras artísticas.

 

Museos de historia:

Objetos y documentos históricos.

 

Museos de ciencias:

Instrumentos, fósiles, experimentos interactivos.

 

Museos etnográficos:

Culturas y tradiciones de diferentes pueblos.

 

Museos temáticos:

Dedicados a un tema específico (por ejemplo, el ferrocarril, el deporte, etc.).

 

LEMA 2026

Museo Del Mañana en Brasil
 

El lema oficial del Día Internacional de los Museos 2026, impulsado por la ICOM, es:

“Museos uniendo un mundo dividido”

(en inglés: Museums Bridging Divided Worlds)

 

El lema no es casual ni decorativo. Es una respuesta directa al contexto mundial actual: guerras, polarización política, desinformación digital, crisis migratorias, desigualdad cultural y fragmentación social.

El ICOM plantea que los museos ya no pueden ser vistos solo como edificios que “guardan objetos antiguos”, sino como espacios activos de mediación cultural y convivencia.

La idea central es poderosa:

Los museos no eliminan las diferencias; ayudan a comprenderlas.

Ese matiz es clave. El lema no propone uniformidad ni “pensar todos igual”. Propone diálogo.

 

1. “Museos”

 

La palabra “museos” aquí se usa en un sentido mucho más amplio que el tradicional.

No se refiere solo a instituciones clásicas como el Museo del Prado o el Museo del Louvre. El ICOM viene ampliando la definición contemporánea de museo hacia espacios:

participativos,

inclusivos,

comunitarios,

digitales,

educativos,

socialmente activos.

 

Es decir: el museo deja de ser únicamente un “archivo del pasado” y pasa a ser un actor político-cultural del presente.

 

2. “Uniendo”

 

Esta es probablemente la palabra más ideológica del lema.

No dice:

“preservando”,

“mostrando”,

“educando”,

“conservando”.

 

Dice uniendo.

Eso implica acción.

 

El museo aparece como:

mediador,

puente,

zona neutral,

espacio de encuentro.

En tiempos de algoritmos que aíslan personas en “burbujas”, los museos son presentados como uno de los pocos espacios físicos donde personas diferentes aún comparten experiencias reales.

 

El lema tiene una crítica implícita al mundo digital contemporáneo:

redes sociales polarizadas,

tribalismo ideológico,

información fragmentada,

consumo cultural acelerado.

 

El museo representa lo contrario:

pausa,

contemplación,

contexto,

memoria,

diálogo lento.

 

3. “Un mundo dividido”

 

Esta frase es extremadamente contemporánea.

 

Hace 15 o 20 años, muchos lemas culturales hablaban de:

globalización,

multiculturalismo,

conexión mundial.

 

Ahora el diagnóstico cambió:

el mundo está dividido.

El ICOM reconoce explícitamente:

conflictos geopolíticos,

tensiones identitarias,

desigualdad social,

choque cultural,

radicalización política.

 

Y eso convierte este lema en uno de los más políticos de los últimos años.

 

El contexto histórico detrás del lema

El lema aparece en una década marcada por:

guerras como Invasión rusa de Ucrania,

conflictos en Medio Oriente,

aumento de nacionalismos,

crisis climática,

migraciones masivas,

auge de inteligencia artificial y desinformación,

debilitamiento de consensos democráticos.

 

En este escenario, los museos intentan redefinir su función social.

Ya no basta con “exhibir patrimonio”.

Ahora deben:

representar voces diversas,

debatir memorias incómodas,

revisar relatos coloniales,

incluir comunidades históricamente excluidas.

Una idea fundamental: memoria vs. olvido

 

El lema también tiene una dimensión filosófica profunda.

Los museos son instituciones contra el olvido.

Y las sociedades divididas suelen manipular la memoria:

reinterpretan la historia,

borran narrativas,

simplifican identidades.

 

El museo, idealmente, ofrece complejidad.

Por eso el ICOM insiste en:

diversidad de voces,

aprendizaje crítico,

reflexión histórica.

 

Relación con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS)

 

El lema 2026 está alineado con tres ODS de la Organización de las Naciones Unidas:

 

ODS 10 — reducción de desigualdades

ODS 16 — paz, justicia e instituciones sólidas

ODS 17 — alianzas globales

 

Esto muestra algo importante:

los museos están siendo concebidos como herramientas de gobernanza social y cohesión democrática.

Un cambio radical respecto al museo tradicional

Antes, el modelo dominante era:

museo = conservación

 

Ahora el paradigma es:

museo = participación social

Ese cambio se nota en:

museos comunitarios,

exposiciones inmersivas,

programas inclusivos,

accesibilidad,

debates sobre colonialismo y restitución patrimonial,

integración tecnológica.

 

El lema 2026 resume esa transformación.

El trasfondo emocional del lema

Hay también un componente emocional fuerte:

el museo como refugio simbólico.

 

En un mundo:

acelerado,

hiperconectado,

conflictivo,

fragmentado,

 

el museo aparece como:

espacio de escucha,

encuentro humano,

continuidad histórica,

identidad compartida.

Es casi una defensa de la experiencia cultural presencial frente a la fragmentación digital.

 

¿Es un lema optimista o pesimista?

Curiosamente, es ambas cosas.

Pesimista:

porque reconoce que el mundo está dividido.

Optimista:

porque afirma que aún existen instituciones capaces de tender puentes.

Ese equilibrio explica por qué el lema tiene tanta fuerza conceptual.

Lo más interesante es que redefine el poder cultural.

No propone que los museos “enseñen verdades”.

Propone que ayuden a convivir con diferencias.

Eso es mucho más moderno —y más difícil.

 

Conclusión

 

El lema 2026 del Día Internacional de los Museos no es solamente cultural; es social, político y filosófico.

“Museos uniendo un mundo dividido” plantea que:

la cultura puede actuar como puente,

la memoria puede combatir la polarización,

y los museos pueden convertirse en espacios de diálogo democrático.

Es uno de los lemas más ambiciosos y contemporáneos que ha impulsado el ICOM en años recientes.


HISTORIA DEL DÍA INTERNACIONAL DE LOS MUSEOS



Antes de la propuesta de crear el Día Internacional de los Museos en 1977, la situación de los museos y del Consejo Internacional de Museos (ICOM) atravesaba una etapa complicada y de transición.

Durante los años 60 y principios de los 70, el ICOM enfrentó una crisis financiera grave que casi puso en peligro su existencia, debido a que los gastos y proyectos aumentaban mientras las cuotas de los miembros no se ajustaban.

Además, los museos empezaban a cambiar su papel en la sociedad, reconociendo la necesidad de ser más accesibles y educativos para el público.

En ese contexto, surgieron debates y actividades para fortalecer el papel educativo y social de los museos.

Por ejemplo, en 1951 el ICOM organizó "La cruzada de los museos", un encuentro para debatir sobre la educación en los museos y mejorar su accesibilidad.

A lo largo de las décadas siguientes, se fue consolidando la idea de que los museos debían ser espacios vivos, abiertos a la comunidad y con un rol activo en la cultura y el intercambio internacional.

Sin embargo, la falta de un evento global que unificara y promoviera estas ideas hacía que la visibilidad y el impacto social de los museos fueran limitados.

Por eso, en 1976 el Consejo Ejecutivo del ICOM decidió formalizar la creación de un Día Internacional de los Museos para llamar la atención mundial sobre la importancia de los museos y su función cultural, educativa y social, lo que se concretó en la Asamblea General de Moscú en 1977.


OBJETIVOS DEL Día Internacional de los Museos

 

Museo del Louvres

El Día Internacional de los Museos busca fortalecer la visibilidad y el impacto social de los museos, promoviendo su rol como espacios activos de cultura, educación, innovación y diálogo entre culturas en todo el mundo.

Los objetivos principales del Día Internacional de los Museos (DIM) son:

Concienciar a la sociedad sobre que los museos son un medio fundamental para el intercambio cultural y el enriquecimiento de las culturas.

 Promover el desarrollo del entendimiento mutuo, la cooperación y la paz entre los pueblos a través de los museos.

Destacar el papel transformador de los museos en la sociedad, especialmente en un mundo que cambia constantemente, mostrando cómo pueden contribuir a comunidades sostenibles, inclusivas y resilientes.

 Apoyar los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU, como el desarrollo económico local (ODS 8), la innovación y accesibilidad tecnológica (ODS 9), y el desarrollo urbano sostenible con inclusión social y preservación del patrimonio (ODS 11).

 Fomentar la educación, la investigación, la creatividad y el pensamiento crítico mediante actividades y programas que los museos ofrecen a sus comunidades.


¿Cuál es la situación de los museos en el Uruguay?


Museo Figari
 

En Uruguay, los museos tienen una presencia activa y diversa, con un sistema nacional que promueve la cultura, la educación y la participación comunitaria.

Los museos uruguayos no solo conservan el patrimonio histórico, artístico y natural, sino que también organizan numerosas actividades para acercar sus colecciones a la comunidad y fomentar la inclusión.

 

Situación actual de los museos en Uruguay

 

Diversidad y accesibilidad:

Uruguay cuenta con museos destacados como el Museo Nacional de Artes Visuales, Museo Nacional de Antropología, Museo Gurvich, Museo del Carnaval, Museo Nacional de Historia Natural y Museo Zorrilla, entre otros.

Muchos ofrecen entrada gratuita en fechas especiales, visitas guiadas, talleres infantiles y exposiciones temporales que promueven la cultura local y la educación.

 

Actividades y eventos:

En el marco del Día Internacional de los Museos 2025, los museos en Uruguay organizan conferencias, talleres, jornadas abiertas y visitas guiadas para toda la familia, mostrando un compromiso con la comunidad y la educación cultural.

 

Compromiso con la comunidad y el desarrollo sostenible:

Los museos uruguayos están alineados con el lema de 2025, “El futuro de los museos en comunidades en constante cambio”, enfocándose en cómo pueden contribuir a comunidades sostenibles, inclusivas y resilientes, apoyando la economía local, la innovación tecnológica y la preservación del patrimonio cultural.

 

Organización y regulación:

Los museos y colecciones en Uruguay cuentan con constancias oficiales que certifican el cumplimiento de requisitos mínimos de gestión, planificación e inventario, lo que indica un esfuerzo por profesionalizar y mejorar la calidad del sector museístico.

 

Reconocimiento internacional y turismo:

Uruguay ofrece una variedad de museos que son atractivos tanto para residentes como para turistas, con museos reconocidos por su calidad y diversidad temática, como el Museo Taller de Casapueblo y el Museo Ralli.

 

MUSEOS DEL URUGUAY


En Uruguay hay un Registro Nacional de Museos y Colecciones Museográficas que agrupa a los museos oficiales y privados que cumplen con ciertos estándares de gestión y conservación. Aunque no se especifica un número exacto total en los resultados, se sabe que Uruguay cuenta con una red importante de museos distribuidos en todo el país.

Los museos en Uruguay están bien organizados, con una oferta cultural rica y variada, y un fuerte compromiso con la educación, la inclusión y el desarrollo sostenible, adaptándose a los cambios sociales y tecnológicos para seguir siendo espacios vivos y relevantes para la comunidad.

Algunos de los museos más destacados en Uruguay son:

 


Museo Nacional de Artes Visuales (Montevideo):

Principal museo de arte con más de seis mil obras, incluyendo artistas uruguayos y extranjeros reconocidos.

 

Museo Nacional de Antropología (Montevideo):

Centro dedicado a la cultura y la historia de los pueblos originarios y la antropología.

 


Museo Gurvich (Montevideo):

Espacio dedicado al artista José Gurvich, con exposiciones y actividades culturales.

 

Museo Nacional de Historia Natural (Montevideo):

Museo que exhibe colecciones de historia natural, biología y ciencias.

 


Museo del Carnaval (Montevideo):

Museo dedicado a la historia y tradiciones del carnaval uruguayo.

 

Museo Zorrilla (Montevideo):

Casa museo dedicada al poeta Juan Zorrilla de San Martín.

 


Museo Histórico Nacional (Montevideo):

Museo que preserva la historia nacional con exposiciones y actividades educativas.

 

Museo Figari (Montevideo):

Museo dedicado a Pedro Figari, artista emblemático de Uruguay.

 

En el interior de Uruguay hay numerosos museos distribuidos en diferentes departamentos que preservan y difunden la historia, la cultura, el arte y las tradiciones locales. Algunos de los museos más destacados fuera de Montevideo son:

 


Museo Histórico Casa de Artigas (Sauce, Canelones)

 El "Museo Casa de Artigas", fue inaugurado como museo en 1984 con el objetivo de ser un espacio dedicado a la reivindicación del ideario artiguista.

El 11 de junio de 2014 y en el marco del 250º aniversario del natalicio de Artigas, la Intendencia de Canelones inauguró en ese mismo predio (anteriormente estancia de los Artigas-Aznar) el "Centro Cultural Casa de Artigas" (CCCA).

Este está integrado por el histórico Museo del Sauce -al que se le añadió una nueva sala de exposiciones que alberga una muestra permanente-, dos amplias salas para muestras temporales y espectáculos artísticos, una biblioteca pública con sala de lectura y un arbolado jardín.


Museo de la Uva y el Vino (Las Piedras, Canelones)

El museo tiene como objetivo rescatar y gestionar el patrimonio histórico y cultural asociado a la producción de vino, mostrando la historia de la vitivinicultura en Uruguay desde sus orígenes en el siglo XVI, pasando por la influencia europea en el siglo XIX, hasta la consolidación de la producción de vinos finos en las últimas décadas. 

Además, ofrece una experiencia educativa y sensorial, con una sala de los sentidos donde los visitantes pueden disfrutar de los aromas y esencias del vino, y exhibe objetos y maquinaria relacionados con la elaboración del vino 

Museo Arqueológico Prof. Antonio Taddei (Parque General Artigas, Canelones)

 

Casa y Museo José Enrique Rodó (Santa Lucía, Canelones)

 

Museo de la Cultura Ferroviaria (Empalme Olmos, Canelones)

 

Museo Spikerman (Treinta y Tres)

 

Espacio Cultural y Museo Julio Sosa (La Paz, Canelones)

 

Museo a cielo abierto Batalla de las Piedras (Las Piedras, Canelones)

 

Museo Horacio Quiroga (Salto)

 

Museo del Hombre y la Tecnología (Salto)

 

Museo Enrique Amorim (Salto)

 

Museo Wenceslao Varela (San José de Mayo)

 

Pinacoteca Eusebio Giménez (Mercedes, Soriano)

 

Museo Regional de Villa Soriano (Soriano)

 

Museo de Artes Visuales de Tacuarembó (Tacuarembó)

 


Museo Carlos Gardel (Valle Edén, Tacuarembó)

 El museo ofrece una experiencia enriquecedora y atractiva para visitantes de todas las edades. 

Cuenta con exhibiciones digitales que incluyen la cronología de la vida de Gardel, objetos personales como sombreros y guitarras, cartas originales que pueden leerse en un lector virtual, y una sección dedicada a su trágica muerte con diarios y monitores explicativos. 

También dispone de una sala de cine donde se proyectan películas protagonizadas por Gardel, y una muestra sobre sus amigos y la vida bohemia que llevó

Museo Agustín Araújo (Treinta y Tres)


Museo de Lavalleja (Minas)

 El museo tiene como misión dar a conocer la historia del país y el proceso de formación del Estado independiente, centrando su narrativa en la vida y legado de Lavalleja, héroe nacional.

En la casa se exhiben objetos personales de Lavalleja como su uniforme, armas y sable histórico, además de colecciones relacionadas con la cultura criolla y la historia regional.

Además, en el mismo edificio funciona la Biblioteca y Archivo "Pablo Blanco Acevedo", que contiene una valiosa colección de manuscritos y documentos históricos.

El museo también ofrece exposiciones temporales con recursos visuales accesibles, incluyendo en Lengua de Señas Uruguaya (LSU).

Estos museos abarcan temáticas muy variadas, desde historia local y regional, arte, tradiciones culturales, hasta ciencia y tecnología.

Además cuenta con una sala de exhibición de arte, Sala Eduardo Fabini, y una sala de teatro.

Estos museos abarcan temáticas muy variadas, desde historia local y regional, arte, tradiciones culturales, hasta ciencia y tecnología. 

Además, existen museos privados y espacios culturales que complementan la oferta museística del interior del país.

En conjunto, estos museos son parte fundamental del patrimonio cultural uruguayo y contribuyen a la educación y el turismo en sus respectivas regiones.


 Qué papel juegan las tecnologías en la transformación de los museos para 2025


Las tecnologías juegan un papel clave en la transformación de los museos para 2025, permitiéndoles adaptarse a los profundos cambios sociales, tecnológicos y medioambientales que enfrentan las comunidades.

 Principales funciones de la tecnología en los museos para 2025 son:

Innovación y creatividad: 

Los museos adoptan tecnologías avanzadas como realidad aumentada, inteligencia artificial y plataformas digitales para crear experiencias interactivas y atractivas que amplían el acceso y la participación del público.

 Accesibilidad y educación: 

Las herramientas digitales facilitan el acceso a los museos a personas con diversas capacidades y permiten ofrecer programas educativos más dinámicos y llegar a comunidades remotas o vulnerables mediante visitas virtuales, aplicaciones y contenidos en línea.

 Desarrollo sostenible y económico: 

La tecnología apoya la gestión eficiente de los museos y fomenta la creación de empleos y emprendimientos culturales, alineándose con los Objetivos de Desarrollo Sostenible, especialmente en innovación, economía local y desarrollo urbano inclusivo.

 Experiencia del visitante: 

Las salas tradicionales se transforman en espacios dinámicos y multisensoriales donde la interacción digital mejora la experiencia, haciendo que el arte y la cultura sean más accesibles y relevantes para las nuevas generaciones.

Nuevos modelos de negocio: 

La digitalización permite a los museos generar ingresos a través de ventas en línea, membresías digitales, recorridos virtuales y comercio electrónico, además de mejorar la comunicación con el público mediante redes sociales y plataformas interactivas.

Cohesión social y compromiso: 

Las redes sociales y plataformas digitales convierten a los museos en espacios vivos de interacción social, fortaleciendo el vínculo con sus audiencias y promoviendo la inclusión y la participación comunitaria.

 

En síntesis, la tecnología es una herramienta esencial para que los museos sean espacios vivos, inclusivos, innovadores y resilientes, capaces de acompañar a las comunidades en constante cambio y contribuir a un futuro sostenible y creativo

FUENTES

https://www.museos.gub.uy/index.php/formacion-y-convocatorias/item/2461-dia-internacional-de-los-museos-2025-el-futuro-de-los-museos-en-comunidades-en-constante-cambio

https://www.descubrimontevideo.uy/museo-del-carnaval-0

https://www.diainternacionalde.com/ficha/dia-internacional-museos

https://uruguayeduca.anep.edu.uy/efemerides

 


18 DE MAYO DE 1882 NACE EDUARDO FABINI- BIOGRAFÍA

 EDUARDO FABINI: EL COMPOSITOR QUE

 HIZO MÚSICA CON EL CANTO DE 

LAS SIERRAS MNUANAS

.

Eduardo Félix Fabini, violinista y compositor uruguayo, nació el 18 de mayo de 1882, en Solís de Mataojo, departamento de Lavalleja.

Fabini es considerado el más elevado y positivo valor de la música culta uruguaya; habiendo iniciado una orientación musical que insertó en las formas musicales clásicas, tonalidades y melodías de la música folclórica nacional; en lo que logró expresiones de exquisito refinamiento, de excelente inspiración, y de gran sensibilidad musical.

El grupo familiar estaba formado por los  padres  Juan Fabini y Antonia Bianchi y tres hijos: Santiago, Juan Pedro y Eduardo Fabini

Juan Fabini, su padre, era de origen genovés, un inmigrante italiano dedicado a actividades vinculadas a la agricultura y la vida rural en Solís de Mataojo, un hombre de campo o labrador, sin que figure como profesional liberal (sí como figura de crianza musical dentro de la familia).

Antonia Bianchi su madre, era ama de casa y mujer de ascendencia italiana, integrante de una familia donde la música era importante y que participó en la transmisión de costumbres y valores rurales al entorno del pequeño Eduardo.

Eduardo Félix Fabini nació en el seno de una familia de músicos. 

Su padre -Giovanni Fabini-  había sido luthier de Paganini. 
Su madre, Antonieta Bianchi, era chelista, y pertenecía a una familia de músicos.

Santiago Fabini -uno de los hermanos de Eduardo- fue violinista de la Sociedad Beethoven, aunque luego se dedicó a los negocios ligado a la fundación de la empresa del agua mineral Salus.. Precisamente con este hermano mayor, comenzó sus estudios de violín. 

Su hermano Juan Pedro Fabini fue ingeniero y político, también vinculado a Salus.

Los conocimientos musicales de Eduardo fueron muy tempranos. A los cuatro años de edad, su juguete predilecto era el acordeón. A los 6 años admiraban sus ejecuciones en el armonium. En esta época inició sus estudios musicales de violín con su hermano mayor, que luego continuara en Montevideo.

En 1890, luego de que su familia se trasladara a Montevideo, Fabini ingresó al Conservatorio “La Lira”. Allí continuó con el aprendizaje de violín y su formación musical con los Maestros Romeo Masi, Virgilio Scarabelli, Miguel Ferroni e Ítalo Casella.
En 1899 - los 17 años-  por consejo del maestro Pérez Badía, obtuvo una beca que, le permitió viajar a Europa e ingresó en el Real Conservatorio de Bruselas, dirigido en este entonces por Gevaert .

Allí asistió a las clases de violín de César Thomson , a las de composición de Augusto de Boeck.
 En esta època ofreció conciertos en Bruselas y Amberes, lo cual despertó su vocación de compositor. En ese entonces, Alfonso Broqua -que estudiaba en París- viajó a Bruselas y se encontró con Fabini. El intercambio que ambos desarrollaron, tendría consecuencias decisivas en sus futuras trayectorias y en la del nacionalismo musical uruguayo.
En 1902 obtuvo el Premio de Violín del Conservatorio, Fabini hizo rápidos progresos en sus estudios instrumentales

En el año 1903 egresó del Conservatorio de Bruselas con el Primer Premio y la Medalla de Oro. Cabe señalar que fue el primer estudiante americano que obtuvo dicho premio en Bruselas.
Durante su estadía en Bélgica enriqueció su experiencia en la creación musical. Escribió el “Triste Nº 1” para guitarra y el “Triste Nº 2” para violín, que posteriormente transcribiría para piano. 
Entre 1900 y 1903, produjo las obras “Estudio Arpegiado”, “Intermezzo Nº 1” e “Intermezzo Nº 2” -ambos para piano-, “Mozartiana para piano” y “Las Flores del Campo”. Sin embargo, la existencia de estas partituras era sólo conocida por familiares y colegas, y en ese entonces no tuvieron mayor difusión.

Decía Eduardo Fabini:  “Marché a Europa a estudiar violín, y  ya me llevaba mis tesoros, unos “Tristes” armonizados que se me ocurrían a la octava maravilla (…) Allá lejos, tan lejos, aquellas músicas criollas que son algo de la esencia  nuestra , vertían en mi espíritu toda la sensación de mis sierras, mis campos, mis arroyos , mis cosas   tan queridas , y con su amor  llegaba un deseo grande de decirlas, de cantarlas en notas, en acordes , que aunque no fueran magistrales como lo merecen, fueran bien nuestros (…).
En 1903 regresó al Uruguay, acompañado de su maestro.

Teatro Solís

César Thomson da un concierto en el Teatro Solís de Montevideo, que despertaron general admiración y excelentes críticas.
Posteriormente, hizo una segunda presentación -esta vez junto a Fabini- en la que se interpretó el "Concierto para dos violines" de Johann Sebastian Bach y el "Dúo para dos violines solos" de Hubert Leonard.
En dicha ocasión, Fabini participó en la ejecución de la "Passacaglia para violín y piano" de Spies y el "Concierto para violín y orquesta" de Christian Sinding.

Julio Herrera y Reissig y el músico uruguayo Eduardo Fabini (1904)

En 1904, el músico uruguayo decidió retornar al Conservatorio de Bruselas, en el cual habría de permanecer por tres años más, estudiando composición con el Maestro Augusto de Boeck.
En el año 1907, regresó definitivamente a Montevideo, para dedicarse a la interpretación del violín.
En 1910 junto a los maestros Fiammengo, Mora, Pablo y Baños, fundó la Asociación de Música de Cámara, la cual integró como Primer Violín.
También fundó el Conservatorio Musical del Uruguay.
Hasta el año 1913, participó en las audiciones musicales de la referida Asociación. 

 Fuente Salus



La vieja  carpintería propiedad que perteneció a Fabini en la Fuentel Salus

A partir del año 1913 Fabini decidió radicarse en Fuente Salus, Departamento de Lavalleja. Allí, en medio de las serranías, en contacto con el hermoso paisaje natural de los alrededores encontró una fuente de inspiración continua para sus futuras composiciones.


Este entorno natural  hizo que  la obra de Fabini experimentara un giro significativo. En estas serranías habría de surgir la obra “Campo”, su primera gran composición como músico de corte nacionalista. Algunos esbozos de este poema sinfónico datan de 1910, pero su versión definitiva es de 1921. 

 Eduardo Fabini, Bernabé Michelena, Juan Parra del Riego, Emilio Oribe, en el taller del segundo, 1920
.
En ese entonces, el Maestro B. Calcavecchia copió el manuscrito de la obra y el violinista F. Mora lo llevó a Buenos Aires, para conocer la opinión de Franco Paolantonio, quien recomendó su ejecución, luego de revisar la partitura.
De este modo, “Campo” se estrenó –con un éxito rotundo- en el Teatro Albéniz el 19 de abril de 1922 bajo la dirección del Maestro Wladimir Shavitch..
En el año 1923 la Filarmónica de Viena -dirigida por Richard Strauss- incluyó “Campo” en un concierto que se ofreció en el Teatro Colón de Buenos Aires.
 Dicha interpretación supuso la primera ejecución de una obra sinfónica uruguaya en el extranjero. A partir de ese momento, “Campo” se integró al repertorio de las orquestas sinfónicas más significativas de Europa y América, Nueva York, Washington, Madrid, Barcelona, Berlín, Moscú, Valencia, Río de Janeiro, Viena etc.
A pesar de que carece de programa literario, “Campo” se puede considerar un poema sinfónico, en el que se plasma musicalmente las impresiones que el paisaje genera en el espíritu del compositor. Si bien es cierto que por su temática pretende dar cuenta de un entono netamente criollo y nativo, el lenguaje en que se expresa no es tributario de la música folklórica uruguaya.

Óleo de Fabini en su paisaje serrano

Gracias al éxito que tuvo “Campo” en distintos países, Fabini adquirió una progresiva confianza en sus capacidades como compositor, y decidió dar a conocer algunas obras en las que venía trabajando.
En 1923 se estrenó en el Teatro Solís de Montevideo, “La Patria Vieja”, poema lírico para soprano, recitador, coro femenino y orquesta. Basada en textos de Yamandú Rodríguez y Carlos Cantú, “La Patria Vieja” constituye una expresión acabada del nacionalismo musical uruguayo, en la que el hombre y el paisaje se unen a través de la leyenda y de la tradición. En esta obra, la música, la poesía, el recitado y el coro se conjugan –de manera alternada o sucesiva- en un notable equilibrio.

Tiempo después, Fabini decidió profundizar el marcado acento nacionalista de su producción musical, y se propuso dar vida a una ópera, a la que pensaba titular “La Isla de los Ceibos”, inspirándose para ello en un paraje del mismo nombre, que se ubica en el Departamento de Canelones. Nunca compuso tal ópera, pero sí llegó a escribir su obertura -que lleva el mismo título- y que se estrenó bajo su dirección en el año 1926. El carácter impresionista de esta composición se vio acentuado por los efectos sonoros que buscaban emular el sonido de los pájaros y dar cuenta del contexto paisajístico.

Autógrafo de   la   transcripción   para piano    del   Triste    del   poema    sinfónico   "Campo"   de Eduardo Fabini,  publicado  en  el  diario.  "lmparcial",   Montevideo,    17 de octubre de  1925.


En 1925 y 1926, Fabini realizó diversas giras junto al guitarrista Agustín Barrios, al tiempo que continuaba componiendo, y escribía versiones orquestales de obras que originalmente concibió para instrumento o coro, etc.
En 1927 fue nombrado agregado cultural en la Embajada de Uruguay en Estados Unidos. Durante su estadía en Washington D.C., tuvo un emotivo reencuentro con su antiguo Maestro, César Thomson. En ese entonces, la obra de Fabini comenzó a difundirse entre el público norteamericano. Este último, se mostró particularmente receptivo, durante una audición musical en el Palacio de la Unión Panamericana en la que se ejecutó “Campo”. 


Tiempo después se estrenó “La Isla de los Ceibos” en Estados Unidos, con un éxito similar. Como resultado de ello, la R.C.A. decidió grabar ambas obras, interpretadas por la orquesta Sinfo-Filarmónica de Nueva York, bajo la dirección de Wladimir Shavitch. Se trata, sin lugar a dudas, de un hecho sin precedentes, ya que nunca antes ese sello discográfico había difundido las obras de un compositor latinoamericano que representaba a la nueva corriente nacionalista.

Extraída del suplemento dominical de El Día

A su regreso a Uruguay, Fabini comenzó a componer “Fantasía para violín y orquesta”, por encargo del violinista español Manuel Quiroga.
Fantasía para violín y orquesta de Eduardo Fabini fue dentro de su madurez compositiva, se la sitúa ya en la etapa de consolidación de su estilo nacionalromántico.

Su estreno se llevó a cabo el 22 de agosto de 1929 en el Teatro Solís de Montevideo, con el violinista Manuel Quiroga, como solista y con la partitura orquestal, bajo la dirección del Maestro Vicente Pablo, cumpliendo un papel comparable a la de una “Fantasía sinfónica”. Quiroga estaba de visita en Montevideo.

Manuel Quiroga

Manuel Quiroga fue un violinista español (pontevedrés) nacido en 1892 y fallecido en 1961, considerado uno de los grandes violinistas virtuosos del primer tercio del siglo XX, con una carrera internacional muy brillante.

Manuel Quiroga,  estudió en el Conservatorio de París y obtuvo el Primer Premio de Violín en dicho conservatorio, lo que lo convirtió en figura de referencia del violinismo europeo.

Se destacó como solista en las principales salas del mundo, siendo admirado por compositores e intérpretes de su tiempo y también por su faceta como dibujante y caricaturista musical.

Quiroga y Fabini se conocieron cuando el uruguayo estudiaba en el conservatorio de Bruselas. Ambos frecuentaron los mismos círculos de violinistas/conservatorio en Europa, y luego se mantuvieron en contacto, lo que hizo que confiara en el talento de Fabini.

Precisamente por encargo de Quiroga, Fabini compuso su “Fantasía para violín y orquesta.

La existencia de este violinista virtuoso y su demanda de obras de recital influyeron en Fabini a escribir una partitura que explota las posibilidades virtuosísticas del violín sin perder el color nacionalcampestre, reforzando la integración de la tradición uruguaya en un marco de alta técnica concertante.

Como ya se ha señalado, desde sus “Tristes” hasta “La Isla de los Ceibos”, la obra de Fabini se caracteriza por el cultivo de un nacionalismo musical particularmente estilizado. Sin embargo, a partir de 1930, su producción experimenta un nuevo giro, ya que se aleja progresivamente de los motivos folklóricos y desarrolla otros de proyección más amplia. Tal es el caso de "Melga sinfónica", estrenada en 1931 por la recién constituida Orquesta Sinfónica del SODRE, bajo la dirección del Maestro Lamberto Baldi. Se trata de una obra que incursiona en temáticas urbanas, bastante distantes de las que en un comienzo motivaron a Fabini como creador.

En 1932-1933, el músico uruguayo se dedicó a componer un “ballet indígena” en un acto y tres cuadros, que finalmente quedó inconcluso, ya que sólo se conoce la música del primer cuadro. Se trata de una obra inspirada en un texto de Fernán Silva Valdez, y que desarrolla un tema de ambiente agreste y nativo, en el que la utilización de efectos tímbricos novedosos constituye una de sus características más sobresalientes. El estreno tuvo lugar en 1933, en la Sala Auditorio del SODRE, también bajo la dirección de Lamberto Baldi. 

En el año 1936 Fabini escribió la última de sus obras escénicas: “Mañana de Reyes”, un ballet infantil que introduce como novedad, la inclusión de temas del cancionero infantil anónimo.





Bichito de Luz -Concierto de la Cátedra de Canto de la Escuela Universitaria de Música, UdelaR. Estudiantes del Ciclo de Introducción a la Música.


Hormiguita negra- Concierto de la Cátedra de Canto de la Escuela Universitaria de Música, UdelaR. Estudiantes del Ciclo de Introducción a la Música.


Además de las obras sinfónicas, Fabini compuso piezas para piano, para guitarra, para violín y piano, canciones escolares, para canto, solista y orquesta. Dentro de estas composiciones menores, se podrían destacar: “Luz mala”, “El arroyo descuidado”, “El nido”, “El Poncho”, “Las Flores del Monte”, “La Huella”, “El Grillo”, “El Tala”, “El Nido”, “Hormiguita Negra”, “Barquito”, “Los Pollitos”, “Vaquita Colorada”, “Los Soldaditos”, “Bichito de Luz”, los Himnos de la Escuela Naval, del Partido Colorado. Himno al Mar, Himno de la Juventud Estudiantil y cantos escolares para coro unísono.

Eduardo Fabini óleo autor Manuel Espínola Gómez 1940

Entre los años 1940 -1950 Fabini cesó prácticamente de componer desempeñándose como Asesor Musical del SODRE.
En 1947 se festejaron los 25 años del estreno de “Campo”, con un concierto al fin del cual se interpretó nuevamente dicho poema sinfónico, bajo la dirección del propio Wladimir Shavitch. Dentro del contexto de estos festejos, el Estado uruguayo adquirió la obra musical de Fabini.
El 17 de mayo de 1950 Eduardo Fabini  falleció en Montevideo
Se le tributaron honores póstumos: sus restos fueron velados en la Sala del ex Estudio Auditorio y el Coro y la Orquesta del Instituto, en esa ocasión, se interpretaron fragmentos de la Pasión según San Mateo de Johann Sebastian Bach, bajo la dirección del Maestro argentino Juan José Castro. Posteriormente, el féretro fue trasladado al Cementerio Central.

Con la muerte de Fabini, culminó una de las etapas más fecundas del nacionalismo musical uruguayo. Es de destacar que su aporte significativo a esta corriente, radicó más en los temas que inspiraron sus obras que en las formas musicales propiamente dichas. Con algunas excepciones, su obra supuso más el desarrollo de un "folklore imaginario" -basado en las vivencias personales del paisaje nativo- que en la incorporación de aportes estilizados de la música criolla.

HOMENAJES

 Se le ha hmenajeado a través de:



 

Sello postal

Billete



Casa de la Cultura de Minas  donde se encuentra la Sala Eduardo Fabini



Escuela Nº 117 - 2do año A, B y C en Visita a la Sala Eduardo Fabini de la Casa de la Cultura de Minas

Busto

Órgano que perteneció a Fabini


 Piano que perteneció a Fabini


Sala Eduardo Fabini del Auditorio Nacional del Sodre, es la más grande del país, con 2.000 butacas.

Liceo Nº 1- Eduardo Fabini - Ciudad de Minas 



 Liceo de Solís de Mataojo -Cuna de Fabini -  Funciona en la casa que fuera de la familia Fabini




LEGADO

 


El legado musical de Eduardo Fabini mantiene su vigencia porque supo capturar la esencia del paisaje y la cultura uruguaya en un lenguaje musical universal, fue pionero en el nacionalismo musical, influyó en la formación de músicos y en la creación de instituciones, y dejó un repertorio que sigue siendo relevante e inspirador para las nuevas generaciones

 Eduardo Fabini es considerado una de las figuras más relevantes de la música uruguaya, que sigue vigente por varias razones fundamentales que abarcan tanto la originalidad de su obra como su impacto cultural y educativo.

 

1. Síntesis de lo nacional y lo universal

 Fabini logró una fusión única entre los ritmos, aires y tonalidades propias de la tradición musical uruguaya y los elementos universales de la música académica.

 Sus composiciones, como los poemas sinfónicos "Campo", "La isla de los ceibos" y "Mburucuyá", reflejan el paisaje rural uruguayo, los sonidos de la naturaleza y las especies folklóricas rurales, pero elevados a un lenguaje sinfónico que trasciende el mero folklorismo.

 Esta capacidad de transformar lo autóctono en arte universal lo coloca en la misma línea que otros grandes compositores que supieron elevar la música popular de sus países a la categoría de música culta.

 

2. Pionero del nacionalismo musical uruguayo

 Junto a Luis Cluzeau Mortet, Fabini fue uno de los iniciadores y promotores del nacionalismo musical en Uruguay, corriente que buscaba plasmar la identidad nacional en la música académica.

Su obra abrió caminos para generaciones posteriores de músicos uruguayos y latinoamericanos, estableciendo un modelo de integración entre lo local y lo global.

 

3. Influencia y reconocimiento internacional

 Las obras de Fabini no solo fueron celebradas en Uruguay, sino que también alcanzaron reconocimiento internacional.

 Sus piezas fueron grabadas por la Orquesta Filarmónica de Nueva York y editadas por Victor Records, lo que permitió que su música trascendiera fronteras y se consolidara como representante de la cultura uruguaya en el exterior.

 

4. Compromiso educativo y formativo

 Fabini tuvo una destacada labor como educador, transmitiendo sus conocimientos y pasión por la música a nuevas generaciones de músicos uruguayos.

 Su influencia se extiende a través de los alumnos que formó y de las instituciones musicales que ayudó a fundar, lo que asegura la continuidad de su legado.

 

5. Obras representativas y vigencia artística

 Entre sus composiciones más notables se encuentran "Campo", "La isla de los ceibos", "Mburucuyá", "La Tarde", "Canto a la Tierra" y la "Suite Uruguaya", todas ellas caracterizadas por su riqueza melódica, su evocación de la naturaleza y su profunda conexión con la identidad nacional.

 Estas obras siguen siendo interpretadas y estudiadas, y su vigencia radica en que continúan emocionando tanto a músicos como a oyentes, manteniendo su relevancia en el repertorio clásico uruguayo y latinoamericano.

 

6. Inspiración para nuevas generaciones

 El enfoque innovador de Fabini, su capacidad para integrar elementos folclóricos en la música académica y su compromiso con la expresión artística auténtica han inspirado a numerosos compositores y músicos contemporáneos, quienes encuentran en su obra un ejemplo de creatividad y profundidad cultural.


FUENTES: