Blog de Arinda

OBJETIVO :En este Blog vas a encontrar mis producciones en pintura y escultura. Además, material recopilado a través de mi trabajo como maestra, directora e inspectora, que puede ser de interés para docentes y estudiantes magisteriales .

martes, 28 de julio de 2026

28 DE JULIO DE 1904 NACE SARAH BOLLO- BIOGRAFIA

 

SARA BOLLO : una pionera en la literatura uruguaya



Sarah Bollo nació el 28 de julio de 1904 en Montevideo, Uruguay

Fue una poeta, profesora, abogada y escritora uruguaya que tuvo una amplia producción literaria. Bollo tenía una amplia gama de obras literarias, que incluían poesía, ensayos y crítica literaria.

Bollo ejerció con excelencia la crítica literaria y fue una figura importante en la literatura uruguaya del siglo XX

Su obra poética se caracteriza por un estilo romántico y simbolista, y ha sido reconocida como una de las más destacadas de la literatura uruguaya.




Publicó su primer libro. Diálogos de las luces perdidas, en 1927.

Se graduó de maestra en 1928.




En el año 1933 publica "Las voces ancladas"  y Los nocturnos del fuego.

Publica Regreso. Poesías religiosas y  "Baladas del corazón cercano en 1934.

Ese mismo año de 1934 obtuvo un premio otorgado por el Ministerio de Instrucción Pública en un concurso de arte y literatura.

Publicó La poesía de Juana de Ibarbourou en el año 1935.



Gabriela Mistral y Sarah. La Paloma, 1938.

 Archivo @bnchile.


En el año1939 publicó Tres ensayos alemanes.

Egresó de la Facultad de Derecho de la Universidad de la República en 1942.

Trabajó como maestra y profesora de literatura en diferentes instituciones educativas públicas.




En el año 1944 publicó Ciprés de púrpura (poesías).




Pola Salavarrieta es su único texto dramático, basado en la vida de la heroína del proceso independentista de Colombia, publicada en 1945.

En el año 1948 publicó Ariel Prisionero, Ariel Libertado y Antología lírica.

En 1951 publicó El modernismo en el Uruguay, Sobre José Enrique Rodó  y Elementos de literatura griega : la tragedia, Esquilo.

Publicó Elementos de literatura griega : Generalidades sobre literatura griega: La epopeya, Homero en el año 1958.

Delmira Agustini espíritu de su obra fue publicado en el año 1962.

Publicó Espirituales en 1963.

En el año 1964 publicó Tierra y cielo y Diana transfigurada .




Publicó Elementos de literatura latina y Literatura uruguaya, 1807-1965  en el año 1965 .

En 1975 publicó Carlos Reyles.

En 1977 publicó Mundo secreto .

En 1977-78, recibió el Primer Premio en un concurso de poesía organizado por la Academia Nacional de Letras de Uruguay.

Publicó Prados del sueño  en el año 1981.

Sus obras incluyen análisis, crítica y recopilación de diferentes autores uruguayos, y constituyen obras referenciales para el estudio de esos autores.

. Bollo también fue profesora de literatura y enseñó en el Instituto de Profesores Artigas en Montevideo.

. Fue conocida por su excelencia en la crítica literaria y era muy respetada en la comunidad literaria.

. Sarah Bollo falleció el 3 de marzo de 1987 en Montevideo, Uruguay.


HOMENAJES

 

Después de su muerte, Sarah Bollo ha sido recordada principalmente a través de la preservación y difusión de su obra literaria, así como con menciones en antologías y textos académicos que mantienen vivo su legado en la literatura uruguaya.

No se encontraron datos específicos de homenajes póstumos formales muy notorios, como actos públicos o premios dedicados exclusivamente a ella tras su fallecimiento, pero su reconocimiento persiste en la influencia de su obra dentro del ámbito literario nacional y en la educación. 

Su recuerdo se mantiene vivo sobre todo a través de la continuidad de su obra en la cultura literaria uruguaya y en espacios dedicados a la memoria literaria en Montevideo.


Legado

 

El legado literario de la escritora uruguaya Sara Bollo en la literatura nacional es significativo y multifacético. Su obra abarca poesía, ensayos, crítica literaria y recopilaciones de autores uruguayos, consolidándose como una referencia fundamental para el estudio y la comprensión de la literatura del país en el siglo XX.

La obra de Sara Bollo se refleja hoy en la permanencia de su creación poética y crítica como textos fundamentales que alimentan el conocimiento académico, promueven la valoración del patrimonio cultural uruguayo y ofrecen un puente histórico para nuevas generaciones de escritores y lectores en Uruguay.

Bollo fue una pionera en la literatura uruguaya, especialmente por su destacada labor como crítica literaria, cuya excelencia fue ampliamente reconocida.

Su poesía se caracteriza por un estilo romántico y simbolista, y desde muy joven comenzó a publicar, con obras clave como Diálogos de las luces perdidas (1927), Las voces ancladas y Los nocturnos del fuego (1933), entre otras.

 Además, su obra incluye análisis y recopilaciones que todavía son puntos de referencia para investigadores y estudiantes de la literatura uruguaya.

Más allá del ámbito poético, Bollo contribuyó a la sistematización y valoración de la literatura nacional al compilar y analizar autores y corrientes literarias locales, con obras críticas como Literatura uruguaya, 1807-1965.

Esto refleja un compromiso profundo con la cultura y la identidad literaria uruguaya, que sigue vigente en la actualidad por medio de su inclusión en programas educativos y estudios académicos.

FUENTES

https://es.wikipedia.org/

https://www.anep.edu.uy/

https://www.wikiwand.com/

https://uruguay.fandom.com/

https://salvadoraeditora.wordpress.com/

https://es.wikidat.com/

 

28 DE JULIO NACIA SARAH BOLLO- ANALISIS DE SU OBRA

 

Naturaleza y memoria en el universo lírico de Sarah Bollo


POEMAS



Balada de la Luciérnaga

 

Prende tu pequeña lámpara,

Luciérnaga,

prende tu pequeña lámpara

sobre mi lóbrega puerta.

 

Soy un alma abandonada...

Luciérnaga,

soy un alma abandonada

en la tenebrosa selva.

 

¡Hebra de luna perdida!

Luciérnaga,  

hebra de luna, perdida

por la nocturna hilandera;

prende tu pequeña lámpara

sobre mi lóbrega puerta.

(Diálogos de las luces perdidas)

 

¿Por qué Balada de la Luciérnaga es un poema tan emblemático?

 

1. Síntesis de su universo poético

La balada representa con claridad central los temas que la caracterizan: esperanza ciega, ensueño, soledad y su fusión con representaciones naturales y simbólicas. Este poema ejemplifica plenamente el tono melancólico y místico de su obra

.

 

2. Función ejemplar en lectura crítica

Como señala Domingo Bordoli en su “Antología de la poesía uruguaya contemporánea”, el “Balada de la luciérnaga” sirve de modelo para apreciar el efecto estético que surge con imágenes delicadas y simbólicas, en medio de una atmósfera que el crítico llama “flor de imágenes” y vaguedad sugeridora .

 

Una aproximación al poema

Es un poema breve, construido con gran densidad simbólica y emocional, y que se lee como un núcleo preciso de su lírica madurada, en una forma que evita la expansión innecesaria.

El poema “Balada de la luciérnaga” resume en su estructura mínima la esencia de Sarah Bollo: una poesía intensa, sugeridora, simbólica y espiritual que articula angustia, contemplación y belleza con gran poder evocador.

 

 


APARICIONES SOBRE EL ESTANQUE

 

Lluvia tenaz de fina arista sobre el estanque adormecido; siembra de anillos en el agua, extraordinario desposorio de los ardientes peces rojos con las lejanas nubes sombrías. Así se unen en mi pecho, fragua de ínfimos trabajos, sutil voluta de angustia vaga y hierros de sueños dolorosos.

 

Lluvia fresquísima, apacible; oigo en el arco del estanque gorjeos de desterrados pájaros contra las tan ceñidas rejas. Suave y glacial pajarería entre el follaje de ceniza. Asi en mi pecho se acrecientan con desmedidas melodías, bruscos, ardientes, misteriosos juegos de música y silencio.

 

Lluvia sonora, rica en hogueras, crujiente sombra de delicia, navío flotante, mástil cayendo, éxodo largo que nunca llega; sobre la nieve del estanque, boreal aurora, mudos viajeros. Así combaten en mi pecho ansias secretas, sombras errantes, todos los ángeles de mi infortunio, con los guerreros de mi dicha.

 

Lluvia compacta, columna gris, piedra encendida de misterio cae sobre el cáliz del estanque, rocío doblado de castigo.

Acaso pronto será rocío de dulce entraña para mis rosas.

Así en mi pecho desciende y hiere la fulgurante espada de Dios, acero místico de luz y llamas en que, sin llanto, sollozo y muero.

 

¡Oh Dios, oh Dios, dame la vaina de tu piedad,

torna la espada en blando lirio,

abre tu mano a mi llegada si es que me esperas en vida y muerte, como sin tregua yo te espero!


ANALISIS

“Apariciones sobre el estanque” es un poema representativo de Sarah Bollo porque compendia varios de los rasgos definitorios de su poética:

 Un paisaje simbólico donde la naturaleza refleja estados del alma.

 Una tensión interior entre angustia y fe, que culmina en plegaria.

 Un lenguaje profundamente sensorial que apela a los sentidos mínimos y a lo invisible.

 Ese equilibrio entre lo vago y lo sugestivo, que convierte al poema en una experiencia estética que trasciende lo literal.

  

1.   Contexto y temática

 

Marco simbólico y espiritual:

Este poema pertenece al universo lírico característico de Bollo, marcado por la espiritualidad, la contemplación y una visión existencial profunda.

 El estanque funciona como espejo del alma, mientras la lluvia, los peces y las nubes tejen una atmósfera intensa y emocional.

 

Tema del encuentro imposible:

 El poema articula la tensión entre lo terrenal (los peces, la lluvia) y lo trascendente (ángeles, Dios), generando un “invento poético” que se despliega en la fusión del mundo visible e invisible.

 

2.   Lenguaje y estilo

 

Recursos sensoriales y simbolismo:

La lluvia, el estanque, los peces rojos y las nubes sombrías son símbolos densos que sugieren tristeza, pasión, delicadeza y misterio.

La concurrencia de elementos visuales, acústicos y táctiles construye una experiencia sinestésica.

 

Musicalidad interna:

La poesía no rima de forma rigurosa, pero su ritmo remite a una cadencia emocional que alterna entre lo suave y lo vehemente: “fragua de ínfimos trabajos”, “hierros de sueños dolorosos”, “acero místico de luz y llamas”.

 

3.   Estructura y forma

 

Cuatro estrofas extensas y libres:

 Cada estrofa profundiza una atmósfera distinta de la misma escena: desde la imagen inicial hasta la invocación final a Dios.

 

Reducción progresiva a lo trascendente:

Comienza con lo empírico (lluvia, peces) y finaliza en el lenguaje místico-religioso: “¡Oh Dios… dame la vaina de tu piedad… torna la espada en blando lirio… abre tu mano…”

Un tránsito desde la naturaleza hasta la plegaria.

4. Temas centrales y significados

 

Dolor y esperanza:

El hablante lírico sufre (“ansias secretas”, “ángeles de mi infortunio”), pero también aspira a la piedad divina, al perdón y a la redención interior.

 

Dualidad existencial:

El poema juega con contrastes: agua/llama, silencio/música, angustia/dicha, muerte/vida.

 

Búsqueda y espera:

La figura del poeta se ve como un viajero espiritual que aguarda una respuesta divina (“si es que me esperas en vida y muerte, como sin tregua yo te espero”).

 

5. Estilo y visión poética de Bollo

 

Evocación de la "vaguedad sugeridora":

Como señala Bordoli, la poesía de Sarah Bollo tiene una vaguedad intencionada que genera una atmósfera sugerente, no explícita, lo que acentúa su carga emocional y espiritual.

Autenticidad emotiva y estética:

Aunque la imaginería pueda parecer vaga, es precisamente esa imprecisión la que confiere profundidad y marca su autenticidad poética.

 “Apariciones sobre el estanque” es un poema representativo de Sarah Bollo porque compendia varios de los rasgos definitorios de su poética:

 Un paisaje simbólico donde la naturaleza refleja estados del alma.

 Una tensión interior entre angustia y fe, que culmina en plegaria.

 Un lenguaje profundamente sensorial que apela a los sentidos mínimos y a lo invisible.

 Ese equilibrio entre lo vago y lo sugestivo, que convierte al poema en una experiencia estética que trasciende lo literal.

 



CANCION POR LA CASA DE VENTANAS CERRADAS

 Se te olvida llamar a la puerta de la higuera ¡oh vida!

Ella no está dormida.

Ella sufre y piensa por todos los viajeros.

No cantan en sus pálidas ramas

las alas ancladas del nido,

los mástiles erguidos de la flor,

los cristales extendidos del viento;

pero su fruto es manantial de la miel,

sol prisionero en el alba de oro.

 

La flor es la ventana en la casa del árbol,

desde donde su alma, asomada al camino,

contempla las errantes ciudades de las nubes,

llama al ejército alado de los pájaros,

derrama lentejuelas en la abeja de danza sedienta.

El árbol, nuestro hermano, sufre y llora, se regocija y canta.

Dios, vértice de vidas y de muertes, soñó también su destino.


La higuera tiene casa de ventanas cerradas;

no extiende en ella pórticos la flor oprimida,

cárcel de las bandas del perfume,

losa sobre el pozo, espejo de la luna, canción de medianoche.

Paredes doloridas son sus troncos crispados,

¡ay!, raíces de rocío radiante y ramas de niebla.

Mi oído desentraña el rumor de los ángeles danzando en torno suyo.

 

El zumo embriagador de los orientes maduros,

los cálidos riachuelos en los viñedos de la brisa estival,

el vellón suavizado en la nube,

reviven en su fruto,

estrella balanceada entre verdes soledades de mar, perla purificada por la muerte, corazón de dulzura.

La higuera tiene casa de ventanas cerradas, porque tú no has llamado a su puerta, ¡oh vida!

Prisionera de la luz del cielo, olvido de la tierra, también mi alma lloró hasta pasar la muerte. Un día, marea de fuego, el sol besó los muros, subió cantando los peldaños ya no taciturnos, golpeó madero y hierro, bronce y piedra.

Redención de la flor inclinada en la noche, amanecer sonriente.

 

La higuera tiene casa de ventanas cerradas; la flor es la ventana del árbol. No te olvides de llamarla, ¡oh vida!,

ella no está dormida, ella piensa y sufre por todos los viajeros. No la olvides, que su fruto es manantial de la miel, umbral de la armonía, corazón de dulzura.

 

ANALISIS DE SU OBRA

 

Sarah Bollo se destaca como una figura doble: poeta de intensa sensibilidad lírica y mística, y crítica literaria rigurosa, con especial foco en la tradición del modernismo uruguayo.

Su obra poética es introspectiva, existencial, sadolida de simbolismo natural y espiritual.

En su labor crítica aporta estudios culturales y literarios fundamentales para comprender figuras como Ibarbourou, Agustini o Rodó.

 

1. Contexto histórico y biográfico

Nació en Montevideo el 28 de julio de 1904 y falleció el 3 de marzo de 1987

Fue maestra, profesora de literatura y abogada (se graduó en Derecho en 1942)

Activa en el ámbito educativo y cultural, con múltiples roles académicos y literarios, reflejo de una mujer intelectual en Uruguay durante buena parte del siglo XX.

 

2. Temas y motivos

Su obra poética explora temas como la soledad, el dolor, la muerte, la espiritualidad y el recuerdo, a menudo a través de símbolos naturales y religiosos (árboles, fragilidad, elegías íntimas)

 

Motivos recurrentes:

Elegías familiares, la ausencia, la presencia de lo divino o trascendente, lo natural como reflejo del alma; en su libro Espirituales, abundan poemas dedicados a la madre, a la muerte y al tránsito espiritual

 

3. Perspectiva ideológica y filosófica

Se percibe una profunda mirada espiritual y existencial en su poesía. En su ensayo La poesía de Juana de Ibarbourou (1935) y en sus estudios críticos, evidencia interés por las raíces del modernismo, la sensibilidad femenina y los poetas uruguayos .

 Aparece una visión meditativa, introspectiva y con una marcada dimensión religiosa o trascendente en su poesía, como se aprecia en títulos como Espirituales y otros en Mundo secreto .

 

4. Estilo y lenguaje

Su lenguaje es lírico, cargado de imágenes sensoriales, metáforas profundas y tonos elegíacos y místicos.

 El uso del símbolo natural (árboles, lluvia, estanque, luz/sombra) se entreteje con metáforas de vida, muerte y contemplación divina, como en “Canción por la casa de ventanas cerradas” o “Apariciones sobre el estanque” .

 

Predomina un registro culto, elevado, cuidando musicalidad y ritmo interno en sus versos en prosa y poesía formal.

 

5. Estructura y forma

Publicó tanto poemas en prosa (Las voces ancladas, 1933) como poesía lírica en estrofas.

 

Obras destacadas incluyen:

Diálogos de las luces perdidas (1927),

Los nocturnos del fuego (1933),

Regreso (1934),

Baladas del corazón cercano (1935),

Ciprés de púrpura (1944),

Mundo secreto (1977), Prados del sueño (1981) .

 

En su crítica literaria, presenta ensayos como La poesía de Juana de Ibarbourou (1935) y El modernismo en el Uruguay (1951), denotando rigor y estructura académica en su producción no ficcional.

 

6. Intertextualidad e influencias

Su crítica y ensayos evidencian diálogo con la tradición modernista uruguaya: estudió a Ibarbourou, Rodó, Delmira Agustini, y publicó Sobre José Enrique Rodó (1951) y Delmira Agustini espíritu de su obra (1962) .

Contribuyó notablemente al estudio del modernismo y la poesía uruguaya desde su rol crítico, ampliando y consolidando la memoria literaria nacional.

 

7. Recepción y crítica

Fue galardonada en 1934 por el Ministerio de Instrucción Pública en literatura .

 Su obra crítica —El modernismo en el Uruguay, Literatura uruguaya, 18071965 (1965)— es usada como referencia académica para el estudio de la literatura nacional .

Hoy sigue siendo reconocida por su aporte dual como poeta y como estudiosa de la poesía uruguaya clásica.

 

FUENTES

https://es.wikipedia.org/

https://www.anep.edu.uy/

https://www.wikiwand.com/

https://uruguay.fandom.com/

https://salvadoraeditora.wordpress.com/

https://es.wikidat.com/

 


EL 28 DE JULIO DE 1874 NACÍA JOAQUÍN TORRES GARCÍA - BIOGRAFIA

JOAQUIN TORRES GARCIA : MAESTRO DEL CONSTRUCTIVISMO



Joaquín Torres García nace en Montevideo, República Oriental del Uruguay, el 28 de julio de 1874. Fue un pintor constructivista, profesor y escritor uruguayo, considerado uno de los artistas uruguayos con mayor proyección internacional.  .
 
Su madre fue María García Pérez y su padre Joaquín Torres Fradera. 
Su padre era originario de Mataró y criado en una familia de cordeleros es decir en una familia relacionada con la navegación.  Buscando nuevos horizontes  emigró a los diecinueve años al Uruguay, donde trabajó denodadamente creando en Montevideo y en lo que en el último cuarto del siglo pasado se denominaba "Plaza de las Carretas" un establecimiento comercial que era algo así como un bazar o almacén de los más heterogéneos artículos, con una cantina anexa que frecuentaban principalmente los gauchos que llegaban a la ciudad para vender sus productos y a la vez hacer su provisiones.
Su madre era uruguaya, hija del carpintero José María García, proveniente de las Islas Canarias, y de Misia Rufina Pérez, una aristócrata criolla, 

La infancia de Joaquín transcurre en el ambiente del almacén y el aserradero de madera y taller de carpintería de su familia, donde pasaba muchas horas cortando y ensamblando piezas. Su arte acusará la huella de la habilidad así adquirida.
 Las primeras lecciones básicas de lectura y escritura las recibe de parte de su madre . 
Fue  a partir de estos elementales conocimientos que comienza a desarrollar un profundo y disciplinado interés por el estudio, en una actitud autodidacta que lo acompaña por el resto de su vida.

Joaquín era un niño delgado, pálido, sensible y nervioso, como decían los suyos "era todo pellejo y huesos". Muy inteligente, dotado de un gran poder de asimilación, se formó en buena parte por su cuenta, leyendo vorazmente. 

De adolescente dirige su interés hacia el dibujo y la pintura, actividades que emprende con decidida vocación. Se sabe que su vocación por el arte fue algo personal ya que en la familia no había antecedente alguno que lo orientara en tal dirección.  

En el año 1883 los negocios y finanzas familiares se ven afectados, Sus ahorros se esfumaron al quebrar un banco por lo que se trasladan al centro de la cuidad, cerca de la estación  del ferrocarril y del puerto.

En el año 1887 viaja a Buenos Aires para someterse a un  tratamiento antirrábico. Se entusiasma con el viaje en barco y la contemplación de nuevos lugares y paisajes.
Nuevamente  y, cuando había rehecho su fortuna, una disposición del gobierno uruguayo, prohibiendo determinadas importaciones lo arruinó de nuevo. 
Por estas circunstancias el padre decide volver a la tierra de sus padres. 

En julio de 1891 embarcó en Montevideo con su esposa e hijos hacia Génova y seguidamente rumbo a Barcelona. 

Llegados a Barcelona, se dirigen a la estación ferroviaria, para tomar el tren que los lleve a Mataro. 
Joaquín tiene diecisiete años y se siente deslumbrado por todo lo nuevo que le toca vivir, la gran ciudad vista de pasada y la villa nativa de su padre. Observa curioso el taller de la familia de cordelería escucha atentamente el incomprensible lenguaje en el que su padre conversa con sus tíos y sobrinos, aquel catalán que al poco tiempo hablará a la perfección e incluso años más tarde utilizará literariamente; el bello paisaje de Maresme, su vegetación sus montañas, sus playas y la incomparable luz  que habrá de influir posteriormente y de un modo decisivo en la concepción clásica de una etapa de la evolución pictórica. 

Asiste a la escuela nocturna de Artes y Oficios para tomara lecciones de dibujo con Josep Vinardell. Aquí se inicia en la pintura.




En el año 1894 en Barcelona, Torres estudia en la Academia de Bellas Artes y en la Academia Baixas. Allí se integró en el grupo de intelectuales catalanes liderados por el pensador Eugenio D´Ors, quien afirmaba que Cataluña estaba llamada a continuar en el siglo recién comenzado la tradición clásica y humanista de la cultura mediterránea, retomando las formas e ideas de la antigüedad griega. Imbuido de estas tesis, 

Torres García pintó en el salón de San Jorge de la Diputación de Barcelona varios murales, hoy desaparecidos, que representaban imágenes de una mítica Arcadia con figuras humanas de porte clásico.

Entre los años 1895 y 1896 realiza ilustraciones para diversas revistas, así como carteles de anuncio al estilo francés En un número extraordinario del diario barcelonés "La Vanguardia" reproduce un dibujo suyo: una escena callejera costumbrista llamada "La compra de turrones" y al cabo de pocos días presenta una variada colección de dibujos en el Salón de Exposiciones del mismo diario.

Durante el año 1897 da clases de dibujo. Frecuenta «Els Quatre Gats», café de reunión de los intelectuales y artistas catalanes.


 
La colada -1903 



La casa del lavadero-1903
Óleo sobre lienzo encolado en madera. 25,2 x 44 cm.
Localización: Abadía de Montserrat. Barcelona

Entre los años 1904  y 1905 Torres García trabaja una temporada en las obras del templo de la Sagrada Familia, a las órdenes de Antonio Gaudí, aunque se desconoce la naturaleza de su aporte a la obra.

En 1904, poco después de trabajar a las órdenes de Gaudí realiza con Iu Pascual, su compañero de trabajo en la Catedral Mallorquina una exposición en el "Círculo Artístico de Sant Luc" con gran apoyo de la crítica especializada. En mayo de 1904 publica un artículo en la revista "Universitat catalana" donde sostiene que nunca la forma artística debe consistir en una copia de la realidad, revelando así el idealismo de su concepto del arte.

En 1906 se le presenta a Torres García la primera oportunidad de realizar un trabajo personal: pintar óleos de escenas idílicas de la vida campesina en una estancia de la residencia del Barón de Rialp. 
Prontamente recibe otro encargo, se trataba de la seis grandes lienzos para decorar la Capilla del Santísimo de la Iglesia Neoclásica de San Agustín de Barcelona.

En el año 1907 se interesa en los primitivos italianos y en el arte Helenístico.
Enseña en «Mont d Or», un centro de educación infantil progresista.

En el año 1908 pinta frescos en varias iglesias. También se presenta otra gran oportunidad para Torres García, pintar una estancia del ayuntamiento de Barcelona, realiza allí escenas alusivas a la actividad comercial y mercantil de la ciudad. Su obra generó algunas voces de descontento "su modernidad desagradó a los rutinarios". 


En el año 1909 contrae matrimonio con Manolita Piña de Rubiés.

Durante el año 1910 viaja a París donde contempla los Murales de Puvis de Chavannes.

Ese mismo año, ya casado con Manolita Piña, parte a Bruselas con el objetivo de montar el pabellón uruguayo de la Exposición Universal, pinta allí escenas dedicadas a las principales fuentes de riqueza de su país: la ganadería y la agricultura. Tanto en el viaje de ida como de vuelta se detuvo en París donde intercambio ideas y contempló la obra de sus amigos pintores. A su retorno a mediados de 1910 expone en la sala "Faianç Catala", la acogida de la prensa y el público es tibia, solo algún crítico elogia la armonía de sus grises pero con reticencias.
 

En el año 1911 por razones de economía el matrimonio Torres-Piña se instala en Vilasar del Mar, el pintor encuentra allí un aislamiento fecundo. La sugestión de aquel paisaje ribereño contribuye a despertar en su espíritu un fervor por lo clásico. Por ello al nacer en Vilasar su primera hija le asigna el nombre de Olimpia,

En el correr del año 1913 nace su hijo Augusto en Tarrasa.
Expone en las Galerías Dalmau de Barcelona.Viaja a Florencia y Roma a estudiar pintura al fresco. Es comisionado para decorar el Salón San Jorge, en el Palacio de la Generalitat de Cataluña. El encargo será interrumpido y el trabajo realizado será cubierto con otras pinturas.
Publica su primer libro de teoría artística «Notes sobre Art».

En el año 1914 construye su casa en Tarrasa a la que llama Mon Repòs (mezcla de templo clásico y de casa de campo catalana). La decora al fresco. Realiza sus primeros juguetes de madera con un sentido pedagógico.

En el año 1915 nace su hija Ifigenia en Tarrasa. Publica su segundo libro «Diàlegs».

Durante el año 1916 cambia en el contenido y en la estética de su pintura buscando respuestas en la vida actual y cotidiana.


Durante el año 1917 publica su libro "Descubrimiento de sí mismo . 
Realiza ilustraciones para la revista "Un enemic del poble". 
Comienza la fabricación de juguetes didácticos en madera.

Ente 1919 y 1920 Expone con Rafael Barradas. Continúan sus publicaciones sobre arte.


"Retrato de la familia Mestre" Óleo sobre lienzo. Firmado y fechado en 1921. Realizado en Nueva York

En el año 1920 abandona Cataluña, rumbo a Nueva York. Decepcionado del movimiento noucentista catalán Torres García se aleja de la antigüedad, abandonando las figuras helenizantes, para sumergirse en su propia época y buscar respuestas en la actualidad. Pasa a desarrollar un estilo completamente diferente. Tal fuerza adquiere este espíritu de renovación artística que este período se conoce con el nombre de «crisis del 17». 
Se retrae del mundo pictórico y público, recluyéndose en la casa que él mismo construyera en Tarrasa -Mon Repòs- para lanzarse al ensayo de una nueva técnica sostenida por el principio de que la pintura debe ser algo por sí misma y no mera imitación.

Torres García y Manolita Piña de Rubiés. con sus hijos

 “En familia”. El pintor expresa el clasicismo y al arraigo en la tradición mediterránea, priorizando la composición cromática más allá del realismo pictórico, bajo los principios de proporción, unidad y estructura.

El año 1926 es un período de gran riqueza artística. Se rodea de artistas que cada noche hacen tertulias de pintura en su casa. Expone en diferentes galerías. 
Su arte comienza a ser reconocido; vende todo lo que produce.


Paisaje de ciudad-  1928.
óleo sobre cartón,

Durante los años 1927 y 1928 se ve influido por el arte primitivo y por el arte negro. Conoce a Theo van Doesburg y a Piet Mondrian.

En el año 1929 tiende a la abstracción. Pinta sus primeras obras constructivas. 

Forma el grupo artístico «Cercle et Carré» junto a Seuphor y otros artistas de vanguardia.

Durante sus años parisinos pudo haber sido completamente feliz de no haber sentido de un modo acuciante la preocupación económica. El crack de 1929 y la consecuente crisis económica mundial, lo hacen pensar en trasladarse a España donde acababa de instaurarse la República Española, pensando sobre todo en sus amigos influyentes ahora en el nuevo régimen.

Durante los años 1930  y 1931 trabaja la sección aúrea en sus estudios de relaciones geométricas. Comienza a desarrollar su concepto de Universalismo Constructivo.

En el año 1932 escribe «Raison et Nature» A causa de la Crisis europea, el mercado artístico parisiense se retrae. Se instala en Madrid, pensando que allí podrá interesar su arte.

Entre los años 1932 y 1934 intenta formar una escuela y un museo constructivos, pero sus ideas no serán bien acogidas. Realiza exposiciones y dicta una serie de Conferencias. 

Se relaciona con destacadas personalidades del ambiente artístico. Dirige su atención hacia el arte precolombino del continente americano.

En el año 1934 se radica en Montevideo. La cuidad lo recibe en forma entusiasta. 
Escribe su autobiografía «Historia de mi Vida». Continúa escribiendo sobre teoría del arte.

Durante el año 1935 crea la Asociación de Arte Constructivo (A.A.C.) centro intelectual e importante escuela de arte dentro de la tendencia contemporánea, desde donde pretende contribuir a la cultura del país.

En el año 1936 publica «Círculo y Cuadrado», continuando la experiencia iniciada en París con «Cercle et Carré»
 









 Monumento Cósmico Constructivo del Parque Rodó Montevideo

El Monumento Cósmico es una escultura creada por el artista uruguayo Joaquín Torres García.

Es la representación de la comunión del hombre con el orden cósmico a través de los símbolos universales y arquetípicos.

. Fue erigido en el Parque JE Rodó, frente al Museo Nacional de Artes Plásticas de Montevideo, entre 1937 y 1938

. La obra es considerada una de las más importantes del artista y es un ejemplo de su estilo constructivista

. El monumento consiste en una pared de granito de color rosa, inspirada en el Templo del Sol de Ollantaytambo en Perú, en la que se encuentran los símbolos universales y arquetípicos creados por Torres García

. La obra se encuentra en la colección del Museo Nacional de Artes Visuales de Uruguay


Indoamérica” - 1938, 
óleo sobre cartón, 100 x 80 cm, 
Colección Particular, Buenos Aires

Se edita «La tradición del hombre abstracto».
Pinta "Indoamérica" un óleo sobre cartón. En esta obra pueden observarse relaciones con los muros de piedras incaicos, en cuanto al diseño que yace en la estructura. El colorido es monocromo, con predominio de una tonalidad terrosa, que es trabajada de modo diluido, aguado, como un color que fluctúa. Aparecen líneas que marcan como celdillas. Estos códigos, de signos y símbolos, nos recuerdan la idea de lo Originario y lo americano. 
En el año 1939 pinta la serie de los retratos constructivos de Hombres Célebres, cuyas proporciones se basan en la sección Aurea.

Entre los años 1941  y 1942 publica «La ciudad sin nombre». Se forma el Taller Torres García (T.T.G.) Un taller de trabajo y de enseñanza colectiva.





Arte Universal, óleo sobre tela -1943.
Técnica: Óleo sobre tela
Medidas: 106 x 75 cm
América invertida- 1943
 Tinta sobre papel.
Colección Privada de la familia


"He dicho Escuela del Sur; porque en realidad, nuestro norte es el Sur. No debe haber norte, para nosotros, sino por oposición a nuestro Sur. Por eso ahora ponemos el mapa al revés, y entonces ya tenemos justa idea de nuestra posición, y no como quieren en el resto del mundo. La punta de América, desde ahora, prolongándose, señala insistentemente el Sur, nuestro norte. ”
Joaquín Torres García.- Universalismo Constructivo , Bs. As. : Poseidón, 1941.

En el año 1943 realiza su obra Arte Universal. Observando la obra dice Angel Kalemberg
 "
sobre el ángulo superior izquierdo, o sea, el punto de partida de lectura de los idiomas occidentales, aparecen alineados, uno tras otro, todos símbolos alquímicos; un poco más abajo, las fases de la luna, que significan cada una de las transformaciones del metal plata; hacia la derecha, arriba, el cuadrado (la tierra), el círculo sin punto central (el agua) y el triángulo (el otro de los elementos, el fuego); algo más abajo, la pareja humana, fusión del sol y de la luna, símbolo de unión; hacia el centro, la balanza, que es equilibrio. De improviso, esta posible lectura alquímica se interrumpe, pues toda la zona inferior de la tela está poblada por símbolos referidos a la actividad cotidiana. Arriba lo celeste, abajo lo terreno. No sería de extrañar que pudiera intentarse un cierto ordenamiento vinculado con la heráldica: los espacios mismos se convertirán en emblemáticos. Y así como en la vida real, aquí se entremezclan ambos campos. Torres García ni se compromete sólo con el idealismo, ni sólo con el materialismo".
 



Obra constructiva, en tinta y papel,
de Joaquín Torres García, 1944.


En 1944 publica «Universalismo Constructivo», es el libro que reúne las 150 conferencias dictadas por Torres García desde su retorno al Uruguay en 1934 hasta 1943.



En el año 1945 comienza a circular «Removedor», un periódico editado por el "Taller Torres García". En el grupo de sus discípulos figuran entre otros sus dos hijos Augusto y Horacio, Julio, José Gurvich, Francisco Matto, José Cullell y Gonzalo Fonseca. Torres García se siente compenetrado con la tierra que lo vio nacer porque, finalmente, sus compatriotas se han percatado de lo mucho que ha hecho para afinar la sensibilidad colectiva en lo que a la plástica se refiere. 



Foto del Taller Torres García, Montevideo, 1947.De izquierda a derecha, sentados: desconocido, Manuel Pailós, Joaquín Torres García, Julio Alpuy; de pie: Horacio Torres, Augusto Torres, José Gurvich, Manuel Cuña, Jonio Montiel, Guido Castillo, Jorge Visca, Francisco Matto, Gonzalo Fonseca y Rodolfo Visca, adolescente de pantalón corto.
 

El 8 de agosto de 1949 falleció Joaquín Torres García, en su casa de Punta Gorda en la ciudad de Montevideo. En su taller y sobre el caballete donde pintaba habitualmente quedó la obra "Figuras con palomas".

A la muerte del artista, en 1949, sus alumnos más cercanos continuaron con la publicación de la revista Removedor, creada en 1945, y mantuvieron la actividad de su taller, que se cerró en 1967. 
Si bien mantuvieron las premisas básicas enunciadas por el maestro, sus discípulos buscaron lenguajes pictóricos individuales. Entre los más destacados están Augusto y Horacio Torres (sus hijos), Francisco Matto, José Gurvich, Manuel Pailós, Gonzalo Fonseca, Uruguay Alpuy, Edgardo Ribeiro, Manolo Lima, Alceu Ribeiro y Jonio Montiel. Varios de estos artistas vivieron largos años en el exterior, como Fonseca (radicado en Nueva York) y Alpuy (en París). 



Compañera inseparable de Joaquín Torres García, Manolita Piña no cejó en su empeño de crear un museo que contuviera el legado del Maestro. Cumplió su objetivo cuando inauguró el Museo Torres García a los 106 años de edad.


Olimpia Torres

Ifigenia Torres

Augusto Torres

 Los familiares y allegados, a Torres García, liderados por Manolita Piña, su viuda, tomaron la determinación de crear un museo que contuviera el legado del maestro, tanto de obras de arte como documental.
El primer Museo Torres García fue inaugurado el 29 de julio de 1953, día del nacimiento de Torres García. El Museo fue trasladado y reinaugurado en varias ocasiones, debido al vacilante apoyo por parte de las autoridades oficiales, hasta que en 1973 al instalarse la dictadura cívico-militar se cierra definitivamente el Museo y la Fundación de esa primera etapa. Con el retorno a la democracia, se constituye la actual fundación Torres García, presidida por Manolita Piña y con la participación de Augusto y Olimpia Torres. Ifigenia Torres no formó parte de la FTG pero le brindó un decidido apoyo. 
En 1986 se crea la actual FTG y se celebran convenios con la Generalitat de Cataluña y con el Estado Uruguayo, que posibilitan la instalación del Museo Torres García.


Dirección- Peatonal Sarandí 683,
Montevideo. CP 11000
Tels.2 915 6544/2 916 23 63
Estimamos 85000 visitantes anuales.

HOMENAJES










El Museo Torres García está ubicado en la histórica Ciudad Vieja (Ciudad Vieja) de Montevideo, Uruguay

. Muestra el trabajo de Joaquín Torres García,

. El museo fue establecido en 1949 por Manolita Piña Torres, la viuda de Torres García, y ahora está dirigido por la Fundación García Torres, una organización privada sin fines de lucro.

. El museo exhibe pinturas, dibujos, escritos originales, archivos, objetos, muebles, fotografías, revistas y publicaciones relacionadas con el artista.

. También alberga exhibiciones rotativas con otros artistas contemporáneos.

El Museo Torres García es una atracción popular en Montevideo, convenientemente ubicado en la vía peatonal de la Ciudad Vieja, cerca de la Plaza de Independencia.

. Ofrece al visitante la oportunidad de explorar el legado de uno de los artistas más importantes del siglo XX.

. El sitio web del museo ofrece más información sobre sus exhibiciones y eventos.

SELLOS POSTALES





BILLETE


LEGADO

El legado de Joaquín Torres García es uno de los más importantes del arte latinoamericano del siglo XX. Su influencia no se limita a sus pinturas, sino que también abarca su pensamiento, su labor como docente y la creación de un movimiento artístico propio.

Estos son los principales aspectos de su legado:

1.  Creó el Universalismo Constructivo

Torres García desarrolló una teoría artística llamada Universalismo Constructivo, que buscaba unir el orden geométrico del arte moderno con símbolos universales y elementos de las culturas americanas. Para él, el arte debía expresar valores universales sin perder la identidad de América. Esta idea quedó plasmada en su libro Universalismo Constructivo (1944), considerado una de las obras teóricas más importantes del arte latinoamericano.

2.  Revalorizó la identidad latinoamericana

En una época en la que muchos artistas latinoamericanos imitaban modelos europeos, Torres García propuso que América debía desarrollar un lenguaje artístico propio. Su famosa imagen del mapa invertido de América del Sur, con el sur hacia arriba, simboliza la idea de que América debía mirar el mundo desde su propia perspectiva y no desde la visión europea.

3.  Fundó una importante escuela artística

Tras regresar a Montevideo en 1934, creó la Asociación de Arte Constructivo y posteriormente el Taller Torres García, donde formó a varias generaciones de artistas uruguayos y latinoamericanos. Su método de enseñanza promovía la creatividad, la disciplina y el estudio de la geometría, la proporción y el simbolismo. El taller tuvo una enorme influencia en el desarrollo del arte moderno en la región.

4.  Fusionó tradición y modernidad

Su obra combinó las vanguardias europeas —como el constructivismo y el neoplasticismo— con referencias a las culturas precolombinas, logrando un estilo único que influyó en numerosos artistas posteriores.

5.  Dejó una influencia internacional

Aunque nació en Uruguay, trabajó en España, Francia, Italia y Estados Unidos, participando en importantes movimientos de vanguardia. Hoy sus obras forman parte de colecciones de museos de todo el mundo y es reconocido como uno de los grandes referentes del arte moderno latinoamericano.

En síntesis, el mayor legado de Joaquín Torres García fue demostrar que era posible crear un arte moderno con identidad latinoamericana. Su pensamiento, su obra y su labor como maestro transformaron el desarrollo del arte en Uruguay y en toda América Latina, convirtiéndolo en una figura fundamental de la historia del arte del siglo XX.

FUENTES

https://www.museothyssen.org/coleccion/artistas/torres-garcia-joaquin

https://rea.ceibal.edu.uy/coleccion/nace-joaquin-torres-garcia-el-maestro-que-puso-al-sur-arriba

https://www.fundaciontelefonica.com/exposiciones/joaquin-torres-garcia-un-moderno-en-la-arcadia/

https://es.wikipedia.org/wiki/Joaqu%C3%ADn_Torres_Garc%C3%ADa

https://www.torresgarcia.org.uy/bio.php