Blog de Arinda

OBJETIVO :En este Blog vas a encontrar mis producciones en pintura y escultura. Además, material recopilado a través de mi trabajo como maestra, directora e inspectora, que puede ser de interés para docentes y estudiantes magisteriales .

jueves, 30 de julio de 2026

30 DE JULIO DE 1960 NACIA MARCUS PFISTER- BIOGRAFÍA

 




Marcus Pfister nació el 30 de julio de 1960 en Berna, Suiza.

Es un autor e ilustrador suizo de libros de imágenes para niños reconocido mundialmente como el creador de El pez arcoíris (Der Regenbogenfisch), una de las obras más exitosas de la literatura infantil contemporánea, traducida a más de 60 idiomas y con más de 30 millones de ejemplares vendidos en todo el mundo.

Creció en una familia numerosa, fue el tercero de cinco hijos.

Desde temprana edad mostró interés por las artes visuales, lo que lo llevó a estudiar en la Escuela de Artes Aplicadas de Berna (Kunstgewerbeschule Bern), donde recibió una formación sólida en diseño y técnicas artísticas. Posteriormente completó un aprendizaje como diseñador gráfico, especializándose en el campo del diseño gráfico comercial.

Entre 1981 y 1983, Pfister trabajó como diseñador gráfico en la agencia de publicidad Alexandre Ott en Zúrich, donde adquirió experiencia en el mundo del diseño comercial y la comunicación visual.

Sin embargo, en 1983 decidió dejar la agencia publicitaria para dedicar más tiempo a su carrera artística personal, trabajando como escultor y fotógrafo, pasiones que mantendría a lo largo de su vida.

En 1984, tras viajar durante seis meses por Estados Unidos, Canadá y México, experiencias que enriquecieron su visión artística y cultural, regresó a Suiza y comenzó a trabajar como diseñador gráfico independiente.

El primer libro ilustrado de Pfister fue Die müde Eule (La búho cansado o The Sleepy Owl), publicado en 1986 por la editorial North-South Books (NordSüd Verlag), que se convertiría en su editor habitual durante toda su carrera.

Este primer trabajo ya mostraba algunas de las características que definirían su estilo: la preferencia por la abstracción, eliminando lo irrelevante y manteniéndose en la forma básica del personaje.

Ese año de  1986, Pfister publicó varios libros ilustrados, ¿incluyendo títulos como Wer ist mein Freund? ¿Quién es mi amigo? , Die vier Lichter des Hirten Simon (Las cuatro luces del pastor Simón).

Iniciada con Pinguin Pit en 1987, esta serie sigue las aventuras de un pingüino y se ha convertido en una de las más populares del autor.

 

 

 

Durante este período, Pfister trabajó simultáneamente como diseñador gráfico y como autor/ilustrador de libros infantiles, hasta que el éxito internacional lo llevó a dedicarse exclusivamente a esta última actividad.

En el año 1987 ilustró el libro Wie Sankt Nikolaus einen Gehilfen fand, (Cómo San Nicolás encontró un asistente) de Kathrin Siegenthaler.

Este libro es parte de la colección de historias navideñas y de San Nicolás ilustradas por Pfister

También ese año ilustró el libro Kamillas Weiter Weg (El largo camino de Kamilla), de Hermann Moers.

La nominación de Marcus Pfister al Schweizer Jugendbuchpreis (Premio Suizo del Libro Juvenil) en 1988 marcó uno de los primeros reconocimientos importantes de su carrera como autor e ilustrador.

En ese año fue incluido en la lista de obras seleccionadas (Auswahlliste o Nomination List) del prestigioso premio nacional, que distinguía las mejores publicaciones suizas dirigidas al público infantil y juvenil.

Pfister aún no había alcanzado la fama internacional que obtendría pocos años después con El pez arcoíris en 1992. Sin embargo, ya había demostrado un notable talento como creador de álbumes ilustrados mediante diferentes obras caracterizadas por ilustraciones de gran sensibilidad y relatos centrados en la amistad, la cooperación y el crecimiento personal.

El Schweizer Jugendbuchpreis, creado para promover la literatura infantil y juvenil suiza, era uno de los reconocimientos más prestigiosos del país. Ser incluido en su lista de nominados significaba que la obra de un autor había sido considerada entre las más destacadas del año por un jurado especializado, lo que representaba un importante respaldo crítico y aumentaba su visibilidad dentro del ámbito editorial.

Aunque Marcus Pfister no obtuvo el premio ese año, la nominación constituyó un hito en el inicio de su trayectoria profesional. En retrospectiva, la nominación de 1988 puede considerarse el primer gran reconocimiento institucional a un autor que posteriormente se convertiría en uno de los ilustradores suizos más influyentes de la literatura infantil contemporánea

 

En 1988 publica e ilustra Pits neue Freunde (Los nuevos amigos de Pit) y Biber Boris, fueron escritos e ilustrados por Marcus Pfister.

Pits neue Freunde pertenece a la serie de Pinguin Pit (libro 2 de 5).

Trata de los amigos de Pit. Los otros pingüinos no dejan que Pit pesque con ellos, así que se va solo y conoce nuevos amigos: una ballena, un niño, una foca y un león marino.

Biber Boris trata de Boris, un castor.

La historia sigue las aventuras de Boris como castor constructor; típico de los libros de Pfister de esta etapa: historia sencilla centrada en un animal y su entorno, con énfasis en la vida cotidiana y la resolución de pequeños problemas.

Este libro no forma parte de una serie larga; es un libro independiente dentro de su producción temprana.

En el año 1989 publica Pit and Pat , integra la serie: Pinguin Pit (libro 3).

Los personajes, Pit y Pat, una pingüina de la que se enamora.

Tras volver de un viaje, Pit pasa cada día con Pat; se enamoran, se casan, buscan un lugar para su nido y pronto forman una familia.

En el año 1989 se publica Mirjam’s Geschenk (El regalo de Mirjam’s Subtítulado Eine Weihnachtsgeschichte (una historia de Navidad),de la autora Gerda Marie Scheidl e ilustraciones de  Pfister.

Cuenta la historia de la pequeña Mirjam que no puede acompañar a sus padres a Belén para ver al Niño Jesús; a pesar de las prohibiciones, logra llevar su muñeca como ofrenda a la cuna.

 En 1990 hay varias publicaciones

Zottels Hundeleben (“La vida de perro de Zottel”) cuyo protagonista es Zottel, un perro.

Es una historia conmovedora sobre amistad y encontrar su propio lugar; típico de Pfister: punto de vista del animal y episodios cotidianos que muestran vínculos y emociones.

Sonne und Mond (Sol y Luna) publicados ese año tiene como protagonistas: el Sol y la Luna, personificados.

Es un cuento poético sobre la relación entre el Sol y la Luna; algunas reseñas subrayan un tono “encantador” y una reflexión sobre la belleza, el cielo y la armonía celeste.

En el año 1991 publica Hoppel  de la serie Hoppel / Hopper compuesta de 5 libros.

El protagonista es Hoppel, una  liebre de las nieves (Schneehase).

Hoppel está cansado del invierno y quiere que llegue la primavera; en un día entre invierno y primavera, él y su madre buscan comida, se encuentran con un halcón (momento de peligro), luego con un reno/reh y finalmente logran alimentarse; Hoppel se duerme pensando en la primavera.

En 1992 publicó Hoppel findet einen (Freund Hoppel encuentra un amigo)

Es el Segundo libro de la serie Hoppel.

 Hoppel sale en busca de la primavera; durante su viaje conoce a otros animales y vive pequeñas aventuras que combinan exploración y amistad.

 En el año 1992, Pfister publicó Der Regenbogenfisch (El pez arcoíris o The Rainbow Fish), la obra que lo catapultaría a la fama internacional y lo convertiría en uno de los autores de literatura infantil más reconocidos del mundo.

Una de las innovaciones técnicas más destacadas de El pez arcoíris fue el uso del estampado de lámina holográfica, una técnica que se volvería emblemática de la serie.

Pfister explica que su pasión por explorar nuevas técnicas y lenguajes pictóricos lo llevó a adaptar esta tecnología: trabajaba primero con acuarelas y luego incorporaba otras técnicas como crayones pastel, acrílicos y diferentes técnicas de pincel, incluido el uso de un cepillo de dientes para crear texturas.

El proceso técnico era complejo: cada parte de la ilustración se convertía en un recorte de cartón antes de imprimirse en papel. Al completar una ilustración, colocaba una transparencia sobre la imagen y marcaba todas las partes con color acrílico negro, que luego se estampaban con la lámina holográfica. Durante la producción, el libro se imprimía primero como un libro en color normal de cuatro colores sin lámina, y esta se estampaba solo en un segundo procedimiento mediante estampas metálicas que tenían la forma exacta que había dibujado con acrílico en la transparencia.

Esta técnica le dio a las escamas del pez arcoíris un brillo iridiscente que resultó extremadamente atractivo para los lectores infantiles, contribuyendo significativamente al éxito del libro.

En 1992, Marcus Pfister recibió el Christopher Award en Nueva York, un premio otorgado por la organización católica estadounidense The Christophers.

El Christopher Award reconoce obras que “afirman los valores más elevados del espíritu humano”; en el caso de El pez arcoíris, el mensaje sobre compartir, superar el orgullo y hacer amigos encaja con ese criterio. Este reconocimiento ayudó a consolidar la proyección internacional de Pfister en el mercado anglosajón y es uno de los primeros premios importantes que recibe junto al Critici in Erba Prize de la Feria del Libro de Bolonia.

En 1993, Marcus Pfister recibió una Mención Especial del Critici in Erba Prize, uno de los galardones más prestigiosos otorgados durante la Feria Internacional del Libro Infantil de Bolonia (Bologna Children's Book Fair). Este premio tiene una característica singular: el jurado está integrado por niños y jóvenes lectores, quienes seleccionan las obras que consideran más atractivas por su historia, ilustraciones y capacidad para transmitir emociones.

La distinción fue concedida a Der Regenbogenfisch (El pez arcoíris), publicado originalmente en 1992 por la editorial suiza Nord-Süd Verlag. El álbum ilustrado cautivó al jurado infantil gracias a su innovadora propuesta gráfica, especialmente por el uso de escamas holográficas y brillantes, que aportaban un efecto visual inédito para la época, así como por su mensaje sobre la generosidad, la amistad y el valor de compartir.

Este reconocimiento constituyó uno de los primeros grandes éxitos internacionales de Marcus Pfister y contribuyó decisivamente a la difusión mundial de El pez arcoíris. A partir de entonces, la obra fue traducida a decenas de idiomas, vendió millones de ejemplares y se consolidó como un clásico contemporáneo de la literatura infantil, reconocido por combinar una cuidada propuesta artística con una enseñanza sobre la importancia de la generosidad y la convivencia.

También en 1993, Marcus Pfister obtuvo el Primer Premio Ulmer Bilderbuchspatz, un importante reconocimiento alemán concedido a los mejores álbumes ilustrados para la infancia. Este galardón, otorgado en la ciudad de Ulm (Alemania), distingue aquellas obras que sobresalen por la calidad de sus ilustraciones, su valor literario y su capacidad para transmitir mensajes significativos a los niños.

El premio fue concedido en un momento clave de la carrera de Pfister, poco después de la publicación de Der Regenbogenfisch (El pez arcoíris, 1992

El Ulmer Bilderbuchspatz reconoce libros que combinan excelencia artística y contenido educativo, promoviendo la lectura entre los más pequeños. Obtener el primer premio significó un importante respaldo por parte de especialistas en literatura infantil y consolidó el prestigio de Marcus Pfister en el ámbito editorial europeo. Este reconocimiento se sumó a otros galardones obtenidos en 1993, como el Critici in Erba Prize de la Feria Internacional del Libro Infantil de Bolonia y el Prix spécial des Libraires religieux pour le livre d'enfant de Valence, confirmando el impacto internacional de su obra.

 La obtención del Primer Premio Ulmer Bilderbuchspatz fortaleció la difusión de El pez arcoíris en Europa y contribuyó a que el libro fuera traducido posteriormente a decenas de idiomas y alcanzara millones de lectores en todo el mundo. Desde entonces, la obra es considerada un clásico contemporáneo de la literatura infantil y uno de los álbumes ilustrados más influyentes de finales del siglo XX

En 1993, Marcus Pfister recibió el Prix spécial des Libraires religieux pour le livre d'enfant, un reconocimiento otorgado en la ciudad de Valence, Francia, por la asociación de libreros especializados en literatura religiosa infantil.

Este premio distingue obras que, además de su calidad literaria y artística, transmiten valores humanos y éticos capaces de contribuir a la formación integral de los niños.

La distinción fue concedida a Der Regenbogenfisch (El pez arcoíris). Aunque el libro no posee un contenido religioso en sentido estricto, fue reconocido por el profundo mensaje de solidaridad, generosidad y convivencia que transmite a través de la historia del pez más hermoso del océano, quien descubre que la verdadera felicidad nace al compartir con los demás. Estos valores universales hicieron que la obra fuera especialmente apreciada por los libreros dedicados a la literatura infantil de inspiración humanista y cristiana.

 

El Prix spécial des Libraires religieux pour le livre d'enfant constituye un reconocimiento al mérito educativo y moral de las obras infantiles. Al otorgárselo a Marcus Pfister, el jurado destacó la capacidad del autor para comunicar enseñanzas profundas mediante un lenguaje sencillo, accesible para los niños y acompañado de ilustraciones innovadoras y de gran belleza visual.

En 1993, Marcus Pfister publicó Hoppel und der Osterhase (Hoppel y el Conejo de Pascua o La sorpresa de Pascua de Hoppel), un álbum ilustrado creado en colaboración con la escritora Kathrin Siegenthaler, mientras que Pfister fue el encargado de las ilustraciones que dieron vida a la historia.

La obra fue editada por la prestigiosa editorial suiza Nord-Süd Verlag y pasó a formar parte de la exitosa serie protagonizada por el pequeño conejo de nieve Hoppel.

El libro narra la historia de Hoppel, un joven conejo de las nieves que sueña con convertirse en el Conejo de Pascua. Convencido de que posee las cualidades necesarias, intenta correr velozmente, esconderse sin ser visto y transportar huevos como lo hace el famoso personaje de la tradición pascual.

Sin embargo, pronto descubre que cumplir esa misión es mucho más difícil de lo que imaginaba. A lo largo de sus aventuras comprende que el verdadero valor no consiste en parecerse a otro, sino en descubrir sus propias capacidades y actuar con bondad hacia quienes lo rodean.

Las ilustraciones de Marcus Pfister destacan por sus colores suaves, paisajes primaverales y expresivos personajes animales, elementos que transmiten calidez y cercanía. Aunque el libro no utiliza los efectos brillantes que hicieron célebre a El pez arcoíris, mantiene el estilo delicado y emotivo que caracteriza la obra del autor, favoreciendo una lectura atractiva para los niños pequeños.

Desde su publicación, Hoppel und der Osterhase ha sido recomendado para lectores a partir de los tres o cuatro años y ha sido traducido a varios idiomas, entre ellos el inglés con el título Hopper's Easter Surprise. La obra ha sido especialmente apreciada por familias y educadores por transmitir valores como la amistad, la cooperación, la humildad y la importancia de aceptarse a uno mismo, utilizando la celebración de la Pascua como marco para una historia entrañable y llena de optimismo.

En 1993, Marcus Pfister publicó Pit ahoy! ( Penguin Pete, Ahoy!), un álbum ilustrado que forma parte de la popular serie protagonizada por el pequeño pingüino Pit (Pete), personaje que el autor había presentado por primera vez en Pinguin Pit (1987).

 El libro fue editado por la prestigiosa Nord-Süd Verlag en Suiza y posteriormente traducido a varios idiomas, entre ellos el inglés, ampliando la difusión internacional de la serie.

La historia comienza cuando Pit realiza su habitual baño matutino en las frías aguas del océano y descubre un viejo barco naufragado. Impulsado por su curiosidad, sube a la embarcación para explorarla y comprobar si aún queda alguien a bordo. Allí encuentra a Horatio, un pequeño ratón de barco que ha hecho del viejo navío su hogar. El inesperado encuentro da inicio a una aventura en la que ambos personajes aprenden a conocerse, superar sus diferencias y colaborar para enfrentar los desafíos del mar.

Como ocurre en muchas de las obras de Marcus Pfister, el relato combina una narración sencilla con ilustraciones de acuarela de gran delicadeza y expresividad.

El autor utiliza la amistad entre un pingüino y un ratón para transmitir valores como la cooperación, la confianza, el respeto por quienes son diferentes y el descubrimiento de nuevos mundos a través de la curiosidad. Aunque la obra no alcanzó la enorme popularidad de El pez arcoíris, fue muy bien recibida por educadores y bibliotecarios por su calidad artística y por el mensaje positivo que ofrece a los primeros lectores.

Pit ahoy! también consolidó la serie de Pit, que continuó creciendo con títulos como Papa Pit und Tim (1994). A través de las aventuras del pequeño pingüino, Marcus Pfister desarrolló un conjunto de historias centradas en la amistad, la solidaridad y el aprendizaje mediante la exploración, temas recurrentes en toda su producción literaria infantil.

En 1993, Marcus Pfister publicó Der Weihnachtsstern (La estrella de Navidad o The Christmas Star), un álbum ilustrado inspirado en el relato bíblico del nacimiento de Jesús. Editado por la editorial suiza Nord-Süd Verlag, el libro fue concebido para acercar a los niños la historia de la Navidad mediante un lenguaje sencillo, ilustraciones llenas de color y un cuidado diseño gráfico que incorpora detalles brillantes característicos del estilo de Pfister.

La narración comienza cuando unos pastores, reunidos alrededor de una fogata, escuchan la noticia de que ha nacido un nuevo rey. Sin saber dónde encontrarlo, observan cómo las estrellas del cielo se acercan unas a otras hasta formar una única estrella resplandeciente, cuya luz guía el camino hacia Belén. Siguiendo su fulgor, los pastores, los tres reyes magos y numerosos animales del bosque emprenden un viaje hasta el humilde establo donde descansa el Niño Jesús. La estrella se convierte así en un símbolo de esperanza, paz y orientación para todos aquellos que buscan el camino hacia el Salvador.

Desde el punto de vista artístico, el libro destaca por sus ilustraciones de gran delicadeza, realizadas con acuarelas y enriquecidas con aplicaciones de láminas holográficas que hacen brillar la estrella y otros elementos de la historia. Este recurso visual, que Marcus Pfister había popularizado un año antes con El pez arcoíris, dota a la obra de un efecto luminoso que refuerza el carácter simbólico del relato y convierte la lectura en una experiencia especialmente atractiva para los niños.

Más allá de recrear el episodio bíblico, Der Weihnachtsstern transmite valores universales como la esperanza, la paz, la solidaridad y la fe. El autor presenta el nacimiento de Jesús como un acontecimiento que reúne a personas y animales en torno a un mismo propósito, resaltando la importancia de seguir la luz del bien y de compartir la alegría con los demás. Por ello, el libro ha sido ampliamente utilizado en hogares, escuelas y comunidades cristianas como una lectura apropiada para el tiempo de Adviento y la celebración de la Navidad.

La obra tuvo una excelente acogida y fue traducida a diversos idiomas, entre ellos el inglés con el título The Christmas Star. A lo largo de los años ha conocido numerosas reediciones y permanece en el catálogo de Nord-Süd Verlag, consolidándose como uno de los libros navideños más representativos de Marcus Pfister y una de las adaptaciones infantiles más apreciadas del relato de la Natividad.

El año 1994 fue especialmente prolífico para Marcus Pfister. Tras el éxito internacional el autor suizo continuó ampliando su producción con varios álbumes ilustrados dirigidos a los primeros lectores. Estas obras reflejan la diversidad de personajes y escenarios que caracterizan su trayectoria, manteniendo siempre un fuerte énfasis en valores como la amistad, la solidaridad, la confianza y el respeto por los demás.

En 1994, Marcus Pfister publicó Papa Pit und Tim (El pingüino Pete y el pequeño Tim), una nueva entrega de la serie protagonizada por Pit (Pete), el simpático pingüino. La obra fue editada por Nord-Süd Verlag y posteriormente traducida a diversos idiomas.

La historia presenta a Pit en su papel de padre, encargado de cuidar al pequeño Tim, un joven pingüino curioso y lleno de energía. A través de situaciones cotidianas, el relato muestra la paciencia, la responsabilidad y el afecto necesarios para criar a un hijo. Tim aprende a explorar el mundo con seguridad mientras descubre que siempre puede contar con la protección y el apoyo de su padre.

Las ilustraciones, realizadas con las características acuarelas de Marcus Pfister, recrean los paisajes helados de la Antártida con tonos suaves y personajes expresivos que transmiten ternura. El libro aborda temas como el amor familiar, la confianza y el aprendizaje mediante la experiencia, convirtiéndose en una lectura especialmente apreciada para trabajar las relaciones entre padres e hijos.

Ese mismo año apareció Till und Willy, un álbum ilustrado centrado en la amistad entre dos pequeños animales de personalidades muy distintas. Aunque pertenecen a mundos diferentes y afrontan los problemas de maneras opuestas, ambos descubren que la verdadera amistad nace del respeto mutuo, la comprensión y la cooperación.

Como en muchas de las obras de Pfister, la narración utiliza un lenguaje sencillo y situaciones cercanas a la experiencia infantil para enseñar que las diferencias no deben convertirse en barreras, sino en oportunidades para aprender de los demás. Las ilustraciones destacan por su delicadeza y por la expresividad de los personajes, favoreciendo la identificación de los niños con la historia.

También en 1994, Marcus Pfister publicó Chris und Croc (Chris y Croc), un cuento protagonizado por un niño y un cocodrilo que desarrollan una amistad tan inesperada como entrañable.

La historia explora el valor de superar los prejuicios y aprender a conocer a quienes parecen diferentes. A través de aventuras compartidas, Chris y Croc descubren que la confianza, el diálogo y la cooperación permiten construir vínculos sólidos más allá de las apariencias. El relato combina humor, imaginación y situaciones llenas de dinamismo, manteniendo el estilo cálido y optimista característico del autor.

Las ilustraciones aportan un ambiente colorido y expresivo que realza el carácter lúdico del relato y facilita la comprensión de las emociones de los protagonistas.

En 1994, Marcus Pfister publicó también Der Kleine Dino (El pequeño dinosaurio), un álbum ilustrado protagonizado por un joven dinosaurio que emprende un viaje de descubrimiento y crecimiento personal.

La historia sigue a un pequeño dinosaurio que debe enfrentarse a los desafíos de un mundo desconocido. A medida que explora nuevos lugares y conoce a otros animales, aprende a confiar en sí mismo, a superar sus miedos y a comprender que el verdadero valor no depende del tamaño ni de la fuerza, sino de la capacidad para actuar con valentía y generosidad.

Las ilustraciones muestran paisajes prehistóricos llenos de color y personajes de aspecto amable, alejándose de la imagen feroz tradicional de los dinosaurios para presentar criaturas cercanas y simpáticas. Esta visión convierte la obra en una lectura ideal para niños pequeños, quienes encuentran en el protagonista un modelo de perseverancia y autoestima.

Las publicaciones de 1994 demuestran la versatilidad de Marcus Pfister como autor e ilustrador. Aunque cada libro presenta personajes y escenarios diferentes —pingüinos, dinosaurios, niños o animales imaginarios—, todos comparten una misma visión educativa: la importancia de la amistad, la familia, la cooperación, el respeto por las diferencias y el desarrollo de la confianza en uno mismo.

Estas obras consolidaron la reputación de Pfister como uno de los grandes creadores de álbumes ilustrados de la década de 1990 y ampliaron un catálogo que, más allá del extraordinario éxito de El pez arcoíris, ofrece una amplia variedad de historias destinadas a fomentar valores humanos a través de la literatura infantil.

En 1994, Marcus Pfister fue distinguido con el Prix de la Jeunesse (Premio de la Juventud) de la ciudad de Cherbourg, en Normandía (Francia), uno de los reconocimientos más prestigiosos que, en aquella época, otorgaban jurados integrados por niños, jóvenes lectores y profesionales del libro a las mejores obras de literatura infantil. El premio fue concedido a Arc-en-ciel, le plus beau poisson des océans, la edición francesa de El pez arcoíris (Der Regenbogenfisch), publicada por las *Éditions Nord-Sud.

El Prix de la Jeunesse de Cherbourg tenía como propósito fomentar el gusto por la lectura entre los niños y adolescentes, premiando libros que destacaran tanto por su calidad literaria como por su valor educativo y artístico. Una de sus características más apreciadas era la participación activa de los propios jóvenes lectores en la selección de las obras ganadoras, lo que convertía el galardón en un reconocimiento directo del público infantil.

El pez arcoíris conquistó al jurado gracias a la originalidad de su propuesta visual y a la sencillez de su mensaje. La historia del pez de brillantes escamas que aprende que la verdadera felicidad no proviene de la belleza ni de las posesiones, sino de la generosidad y la amistad, encontró una excelente acogida entre los niños franceses. Sus innovadoras ilustraciones, enriquecidas con escamas holográficas, hicieron del libro una obra especialmente atractiva y diferente a los álbumes ilustrados publicados hasta entonces.

Este reconocimiento se sumó a la serie de premios internacionales que Marcus Pfister obtuvo durante los primeros años de difusión de El pez arcoíris.

La obtención de este galardón contribuyó además a fortalecer la presencia internacional de El pez arcoíris, favoreciendo nuevas traducciones y reediciones. Con el paso de los años, el libro se convertiría en un clásico de la literatura infantil, traducido a más de cincuenta idiomas y leído por millones de niños en todo el mundo, manteniendo vigente su mensaje sobre la importancia de compartir, respetar a los demás y construir la amistad a partir de la generosidad.

En 1995, Marcus Pfister amplió su universo de personajes con dos líneas editoriales paralelas: la serie del conejo Hoppel y la continuación de las aventuras del Pez Arcoíris. Ese año publicó Hoppel lernt schwimmen (Hoppel aprende a nadar), un cuento ilustrado protagonizado por el pequeño conejo que, como sugiere el título, se enfrenta al desafío de aprender a nadar. La obra, dirigida a primera infancia, sigue la estructura habitual de Pfister: un obstáculo cotidiano convertido en oportunidad para ganar confianza, con ilustraciones claras y un mensaje de superación.

 

También en 1995 vio la luz Regenbogenfisch, komm hilf mir! (¡El pez arcoíris al rescate!), cuarta entrega de la serie del Pez Arcoíris.

En esta historia, un pez pequeño y desconocido pide ayuda al Pez Arcoíris y sus amigos porque ha perdido su cardumen. Aunque el grupo lo acepta a regañadientes y lo mantiene al margen del cardumen, la aparición de un pez depredador obliga al Pez Arcoíris a actuar: con valentía, organiza el rescate del recién llegado y demuestra que ayudar requiere coraje y solidaridad.

El libro profundiza en temas de inclusión, defensa del más débil y trabajo en equipo, y se convirtió en uno de los títulos más reeditados de la saga, incluso adaptado después como minimusical y libro de actividades.

 Así, 1995 fue un año de consolidación creativa para Pfister: mientras Hoppel enseñaba a nadar en un relato de crecimiento personal, el Pez Arcoíris volvía al mar para enseñar, esta vez, que la verdadera amistad se prueba cuando hay que proteger a quien nadie más quiere acoger.

Este año de 1995, El pez arcoíris consolidó su éxito en Estados Unidos con tres reconocimientos clave. Ese año, el libro recibió el ABBY-Award (American Booksellers Book of the Year), un premio otorgado por la asociación de librerías independientes de EE. UU. que destaca los mejores títulos del año en el comercio del libro; en esta edición, la obra de Marcus Pfister fue elegida como libro infantil del año.

Simultáneamente, el libro ganó el North Carolina Children’s Book Award en la categoría de Picture Books, un galardón votado por jóvenes lectores y mediado por la asociación de bibliotecarios escolares de Carolina del Norte, que reconoce los libros ilustrados más apreciados por los niños del estado.

Además, The Rainbow Fish fue nominado al North Dakota Flicker Tale Children’s Book Award de 1995, un premio estatal que suele presentar listas cortas de títulos infantiles destacados; en este caso, la obra de Pfister figuró entre los finalistas, aunque no resultó ganadora.

En el año 1996 se publica Lieber Nikolaus, wann kommst du?  Es un cuento navideño ilustrado de Marcus Pfister, publicado originalmente por Nord-Süd-Verlag. El título en español se ha editado como ¡Despierta, Papá Noel! (en algunas ediciones también como ¡Despierta, Nicolás!), y está dirigido a niños a partir de los 4 años.

Ese año recibió varios premios, El Readers' Choice Award, Michigan Reading Association y Children's Choices (IRA-CBC)

En 1997, Marcus Pfister publicó dos títulos que cierran, por un lado, la serie de Hoppel y, por otro, inauguran una de sus historias con mensaje ecológico más conocida.

Hoppel weiss sich zu helfen (1997), editado en inglés como Hopper’s Treetop Adventure, es el quinto y último álbum de la serie del conejito Hoppel. En esta aventura, Hopper sale al bosque en busca de avellanas, a pesar de que su madre le advierte que en primavera no hay frutos y que los conejos no suelen trepar a los árboles. Allí conoce a una ardilla, la ayuda a recuperar su reserva de nueces y, como agradecimiento, la ardilla le enseña a subir a un árbol para comer juntos. Bajar, sin embargo, resulta más complicado: con la ayuda de un pájaro carpintero y un ciervo, Hopper logra volver a casa, llevando una avellana de regalo para su madre y la conclusión de que, aunque trepar fue divertido, le dio demasiado miedo para repetirlo. El libro combina una pequeña odisea en la naturaleza con un aprendizaje sobre la prudencia, la cooperación y los límites personales.

 

La serie Milo (conocida originalmente en alemán como Mats) comenzó en 1997.

Mats und die Wundersteine (alemán, 1997), publicado en inglés como Milo and the Magical Stones (Milo y las piedras mágicas).

Este álbum ilustrado introdujo a Milo, un pequeño ratón que vive en una isla rocosa y descubre unas misteriosas piedras luminosas que proporcionan calor y luz durante el invierno.

La historia es innovadora porque, a mitad del libro, el lector puede elegir entre dos finales diferentes: uno feliz y otro triste. Con este recurso narrativo, Marcus Pfister invita a los niños a reflexionar sobre las consecuencias de sus decisiones, especialmente en relación con la generosidad, la codicia, el uso responsable de los recursos naturales y la conservación del medio ambiente.

En 1997, Marcus Pfister recibió dos reconocimientos en ámbitos distintos: un premio de inspiración religiosa en Estados Unidos y un galardón votado por niños en Austria.

El Christopher Award es un premio estadounidense que desde 1949 distingue libros, películas, programas de televisión y radio que “afirman los valores más elevados del espíritu humano”.

En 1997, Pfister volvió a obtener este galardón por una obra de la serie del Pez Arcoíris (la lista oficial de premios del autor indica “1997: Christopher Award” sin especificar título, pero la obra galardonada suele asociarse a los álbumes de la saga publicados en esos años). Con este reconocimiento, el autor suizo se sumó a una nómina de autores infantiles cuyas historias promueven valores como la generosidad, la solidaridad y la amistad.

También en 1997 es premiado con el Steirische Leseeule (Búho de la Lectura de Estiria)

La Steirische Leseeule fue un premio de literatura juvenil del estado austríaco de Estiria, cuyo jurado estaba formado por miles de niños que elegían sus libros y autores favoritos.

En 1997, el premio se otorgó a varios autores y obras, entre ellos a Marcus Pfister, junto a Christine Nöstlinger, Thomas Brezina, Rudolf Gigler y Walt Disney. En el palmarés aparece el nombre de Pfister como autor premiado, lo que refleja la gran aceptación de sus libros entre el público infantil de la región en ese año.

El éxito de esta obra dio origen a una pequeña serie protagonizada por Milo. El segundo libro fue:

Milo and the Mysterious Island (Milo y la isla misteriosa), publicado en 2000, donde el protagonista emprende un viaje para conocer a unos ratones de otra isla y nuevamente el lector puede elegir entre dos desenlaces, explorando temas como la confianza, la cooperación y la convivencia.

 

Desde el año 2000 Entertainment convirtió los libros ilustrados en una serie de televisión animada de 26 episodios del mismo nombre, que se emite en el canal HBO Familytelevision en Estados.

El éxito del primer libro llevó a Pfister a crear una extensa serie de aventuras del personaje Rainbow, que incluye títulos como:

•      Rainbow Fish and the Big Blue Whale (2012)

•      The Rainbow Fish Colors (2013)

•      Rainbow Fish Discovers the Deep Sea (2013)

•      The Adventures of Rainbow Fish: A Collection (2014)

  • Rainbow Fish to the Rescue! (2015)
  • Rainbow Fish Finds His Way (2015)
  • The Rainbow Fish and the Sea Monsters' Cave (2015)

En febrero de 2017, Pfister fue el orador, autor e ilustrador destacado en el primer festival de literatura infantil de Nepal, Bal Sahitya Mahotsav, en Katmandú.

  • You Can't Win Them All, Rainbow Fish (2018)
  • Merry Christmas, Rainbow Fish (2020)

 

Pfister también experimentó con técnicas de doblado sorprendentes en algunos de sus libros, y en sus ilustraciones más recientes ha utilizado una técnica de fundición, donde cada parte de la ilustración se convierte en un recorte de cartón antes de imprimirse.

Pfister es un artista completo que no solo escribe e ilustra, sino que también es un escultor consumado y fotógrafo apasionado. Su estilo se caracteriza por:

•      Abstracción y simplificación: Desde su primer libro, mostró preferencia por la abstracción, eliminando lo irrelevante y manteniéndose en la forma básica del personaje.

•      Experimentación técnica: Disfruta probando nuevas técnicas y lenguajes pictóricos, trabajando no solo con acuarela, sino también con acrílico, collages, crayones pastel, técnica de cepillo de dientes, contornos duros con lápiz, tinta china y otras.

•      Innovación en la producción: Su búsqueda de nuevos dispositivos estilísticos lo llevó al estampado de lámina holográfica, páginas separadas y técnicas de doblado.

Pfister vive en Berna, Suiza, con su esposa Debora y sus cuatro hijos. A pesar del éxito internacional y las giras promocionales que lo han llevado por diferentes países, desde Estados Unidos hasta Corea, Japón y diversos países europeos, ha mantenido su residencia en su ciudad natal.

El autor también ha mostrado interés por América Latina, especialmente tras su primer contacto con la selva sudamericana en 2001, cuando visitó Costa Rica. En entrevistas ha expresado su afición por la región y sus planes de viajar nuevamente al sur, así como mejorar su español, lengua que describe como "muy bella".

Hasta la fecha, Marcus Pfister ha publicado más de 65 libros, que han sido traducidos a más de 60 idiomas y dialectos, con una tirada total que supera los 30 millones de ejemplares en todo el mundo.

Su obra ha tenido un impacto significativo en la literatura infantil contemporánea, no solo por sus ventas, sino por su capacidad de combinar innovación técnica con narrativas accesibles y universalmente atractivas para los niños. El pez arcoíris, en particular, se ha convertido en un clásico moderno, enseñando valores como la generosidad, la amistad y la importancia de compartir, temas que han resonado con lectores de todas las culturas.

Pfister continúa creando libros infantiles desde su hogar en Berna, manteniendo su compromiso con la exploración artística y la creación de historias que hagan soñar, reír, pensar y disfrutar a los niños de todo el mundo.

 

 FUENTES

https://www.marcuspfister.ch/biography.htm

https://en.wikipedia.org/wiki/Marcus_Pfister

https://rainbowfish.us/marcus-pfister/

https://www.loguezediciones.es/autores/ficha?id=305

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30 DE JULIO DE 1930 URUGUAY SE CORONA PRIMER CAMPEÓN MUNDIAL DE FÚTBOL

MUSEO DEL FÚTBOL

En el PROGRAMA DE EDUCACIÓN INICIAL Y PRIMARIA, las pág 242,256, 311 podemos leer sobre el valor del deporte en la formación educativa. Por este motivo y al cumplirse el 30 de julio de 2010 los 94 años en que Uruguay gana la primera copa mundial de fútbol al vencer en la final a Argentina, me pareció importante realizar una visita al MUSEO DEL FÚTBOL.


Estadio Centenario, declarado por la F.I.F.A. Monumento del Fútbol Mundial el 18 de julio de 1983


Monumento Mundial al Fútbol - Museo del Fútbol


La construcción del Estadio Centenario comenzó en septiembre de 1929.

La piedra fundamental se colocó el 21 de julio de 1929.

Las obras propiamente dichas iniciaron en septiembre de 1929 y se completaron en un tiempo récord de ocho meses.

En enero de 1930 comenzaron las tareas de hormigón armado, que finalizaron en julio de ese mismo año.

El estadio fue diseñado por el arquitecto Juan Antonio Scasso y se inauguró el 18 de julio de 1930, fecha del centenario de la Jura de la Primera Constitución uruguaya, de ahí su nombre.

Cuando los obreros que estaban construyendo el ascensor de la Torre de los Homenajes del Estadio Centenario (declarado por la FIFA Monumento Histórico del Fútbol Mundial), se dispusieron a cavar el pozo para su cimentación, tropezaron con una roca que no podían perforar. 
Decidieron levantarla entera y así fue como se descubrió y recuperó, la piedra fundamental que el 21 de julio de 1929 iniciara las obras del Estadio, en el entonces Parque de los Aliados (antes Parque Pereira), en una ceremonia, en que hizo uso de la palabra César Batlle Pacheco, en nombre del Municipio de Montevideo y Julio Ithurbide por la Asociación Uruguaya de Fútbol. 

Con ese acto Batlle Pacheco inauguró las obras para el primer Campeonato del Mundo, que dio a Uruguay su tercer título ecuménico en los anales de la FIFA, cuando este deporte no era todavía el gigantesco acontecimiento universal que hoy representa. 
Por eso el Estadio Centenario de Uruguay es un museo vivo. Y también por su valor arquitectónico y patrimonial. Pero este estadio, que es en sí mismo un museo, alberga otro tesoro debajo de su Tribuna Olímpica: el Museo del Fútbol.
 
Fue inaugurado el 15 de diciembre de 1975, en el marco de la conmemoración del Sesquicentenario de los Hechos Históricos de 1825. En el año 2004, mediante una inversión que superó los 200.000 dólares, fue remodelado, para convertirlo en un centro turístico de atracción imperdible. 

Allí puede apreciarse una sala de exposiciones permanente, con iluminación natural maximizada, donde se exhibe el archivo de 1924, 1928, 1930 y 1950, las cuatro estrellas universales del fútbol uruguayo, los catorce títulos de Copa América de selecciones, las siete conquistas Sudamericanas a nivel juvenil, colecciones particulares y de la FIFA, así como imágenes documentales antiguas y actuales, de aquellos protagonistas del gran fútbol que engalanó el Centenario. 
Y también, bajo la foto de la inauguración y de su colocación en 1929, la mismísima piedra fundacional.



Bandera de la final de los Juegos Olímpicos de 1924.


Equipo uruguayo en las Olimpíadas de París en 1924.


Final del Mundial de 1930


Uruguay conquistó el primer Mundial de fútbol en 1930, en el Estadio Centenario de Montevideo

Gol en la final en el Estadio Centenario en 1930. El estadio fue construido en tiempo récord para esa primera Copa del Mundo


En 1950, Uruguay ganó el título mundial venciendo a Brasil por 2 a 1 ante cerca de 200.000 espectadores en el estadio Maracaná de Rio de Janeiro.



Los botines que utilizó Obdulio Varela en el Mundial de 1950


Sala de trofeos


Afiche del Mundial de 1950

***
Obra escultórica del artista uruguayo Francisco Nievas, representando el plástico esfuerzo de un arquero, atajando el balón en plena trayectoria. La escultura está inspirada en el mítico afiche diseñado para el Primer Campeonato Mundial de Football, por el pintor uruguayo Guillermo Laborde (1886 - 1940). Debajo de la misma se encuentra la placa con que FIFA rindió su homenaje al Estadio Centenario, declarándolo Monumento al Fútbol Mundial. La escultura y la placa FIFA se encuentran en la entrada del palco oficial del Estadio Centenario, desde su colocación el 18 de julio de 1983.


En Londres, la casa de subastas Christie'sse vendió el cartel del primer mundial de fútbol, el de Uruguay 1930.

El cartel, de estilo art deco y diseñado por el artista uruguayo Guillermo Laborde, tuvo un precio estimado de entre 15 mil y 20 mil libras (17 mil 500 y 23 mil 300 euros) y fue subastado junto a otros seis carteles de mundiales de fútbol así como turísticos y de otros temas publicitarios que cubren buena parte de la historia del diseño gráfico.

En 1930 Uruguay celebraba el centenario de su independencia, organizaba el primer campeonato mundial de fútbol de la historia y competía por que su selección continuara siendo la mejor tras alzarse con el oro en los Juegos Olímpicos de 1928.

Por eso, para presentar el evento, los uruguayos eligieron un diseño con un "uno" como elemento central de un póster dinámico, alejado del realismo que suele caracterizar a los carteles promocionales de eventos deportivos.

En su día y pese a su pequeño tamaño (79X38 cms), el cartel se convirtió en toda una declaración de intenciones del fútbol uruguayo, cuya selección se acabó imponiendo a Argentina en la final por 4 tantos a 2 ante las 93.000 personas que asistieron al encuentro en el Estado Centenario de Montevideo.
La directora del departamento de carteles antiguos de Christie's, Nicolette Tomkinson, definió el diseño uruguayo como "una de las imágenes con más fuerza de la venta, una pieza clásica de art deco que cualquiera puede apreciar, aunque no sea aficionado al fútbol".

Tomkinson explicó a EFE que el coleccionismo de carteles es un "área muy especializada" y que, en lo que a fútbol se refiere, aunque hay muchos aficionados a este deporte "no existen muchos objetos gráficos de interés, por lo que es poco habitual toparse con una colección de este tamaño".

Enlaces relacionados:
Museo del Fútbol - página de la Asociación Uruguaya de Fútbol
Facultad de Arquitectura - proyecto de renovación del Museo del Fútbol
BBC mundo.com

AFICHE

Nuevamente vemos en el PROGRAMA DE EDUCACIÓN INICIAL Y PRIMARIA, las pág. 144 Lengua y pág. 185 Artes Visuales el tema Afiches.
Utilizando justamente el afiche del año 1930, que fue realizado por un uruguayo ,podemos abordar esta temática desde un enfoque de la Lengua y de las artes Visuales.


Afiche diseñado para el Primer Campeonato Mundial de Football, por el pintor uruguayo Guillermo Laborde (1886 - 1940)

Los afiches son textos breves escritos sobre papeles de grandes medidas, con un mínimo de elementos, destinados a llamar la atención de los destinatarios sobre algún aspecto. Su efectividad depende del color, de la diagramación y tipografía, de la imagen, de la elocuencia del texto, etc.

En ellos, se utilizan imágenes y textos pensados y diseñados para hacer público un mensaje, para anunciar algo y para difundirlo. Se pretende que el mensaje que porta el afiche llegue al receptor (que puede ser el público en general o un determinado sector de aquél) y sea comprendido por él con claridad.
Los afiches están destinados a ser leídos y comprendidos ágilmente. Necesitan captar la mirada y el interés del observador en forma rápida, y para eso se utilizan fundamentalmente dos elementos: el texto y la imagen.
Quien crea y diseña un afiche selecciona texto e imagen y los organiza visualmente con el objetivo de captar la atención del espectador, lograr que se detenga, observe y de este modo efectivizar la comunicación.
En la escuela, la observación, el análisis y la producción de afiches por parte de los alumnos permite abordar la imagen desde su función comunicativa. Mediante estas propuestas -relacionadas con la observación, el análisis y la producción de afiches- los alumnos trabajarán distintos aspectos relacionados con la función comunicativa y las posibilidades que el lenguaje visual ofrece para desarrollarla.

He aquí una guía para trabajar con los alumnos en el análisis de un afiche.

Debemos considerar los aspectos siguientes:

Emisor- quien lo publica
Contexto: -Qué situación generó el aviso
Destinatarios- A quién va dirigido
Finalidad- ¿Qué busca? Es muy importante el analizar el mensaje subliminal que encierra
Canal de recepción- Visual
Código utilizado-
Cromático –
uso de los colores, ¿cuáles? y ¿por qué?
Icónico-
tipo de dibujo o foto (simplicidad)
Intención
Lingüístico-
que función cumple
- apelativa (analizar intención )
- Informativa
-Estrategia- tipográfica (tamaño de la letra ¿por qué?
Topológica-
distribución en la hoja letras e imagen e:,por que?
Con este criterio se puede analizar con los alumnos otros afiches que se traigan a la clase o que vean en las salidas didácticas.