Blog de Arinda

OBJETIVO :En este Blog vas a encontrar mis producciones en pintura y escultura. Además, material recopilado a través de mi trabajo como maestra, directora e inspectora, que puede ser de interés para docentes y estudiantes magisteriales .

jueves, 24 de septiembre de 2026

24 SE SETIEMBRE DE 1895 NACÍA ANDRÉ FRÉDÉRIC COURNAND - BIOGRAFÍA

 


ANDRÉ FRÉDÉRIC COURNAND : pADRE DEL cateterismo cardíaco

 


André Frédéric Cournand nació en París, el 24 de septiembre de 1895 .

Fue un médico e investigador fundamental.

Como científico médico, fue aventurero, al igual que se había atrevido a escalar montañas altas en su juventud. Su valentía al introducir un catéter en el corazón de un hombre cambió la fisiología, pero solo debido a su respaldo intelectual por un riguroso concepto analítico.

 André Cournand fue un artista entre científicos; combinó la imaginación con la disciplina y el rigor en su enfoque analítico, un sentido del drama con el pensamiento crítico sobre el camino a seguir tanto en sus proyectos de investigación como, en sus últimos años, en sus preocupaciones por dar forma al futuro.

Obtuvo el Premio Nobel de Fisiológía y de Medicina en el año 1956, junto con Werner Forssmann y Dickinson W. Richards, por sus trabajos sobre la realización del cateterismo cardíaco.

Su padre, Jules Cournand, descendía de un autor y poeta corso que había participado en la revolución francesa de 1848.

André fue el segundo de los cuatro hijo de la pareja.

Jules Cournand, un era dentista en práctica privada pero de gran renombre académico, especialmente por sus numerosas innovaciones en tecnología dental por las cuales recibió veinticinco patentes. 

"Mi padre inspiró mi interés en la medicina y me ayudó a concebirla no solo como una disciplina académica ni como un campo de acción práctica; más bien, me mostró con el ejemplo cómo la interacción de intereses teóricos y clínicos podía proporcionar la base para creaciones imaginativas que contribuyeran tanto al conocimiento general como a la solución de problemas prácticos", escribió Cournand, y esto debería convertirse, de hecho, en el sello distintivo de su carrera en la ciencia médica.

Su padre inspiró su interés en la medicina y lo ayudó a concebirla no solo como una disciplina académica ni como un campo de acción práctica, con el ejemplo de su padre internalizó cómo la interacción de intereses teóricos y clínicos podía proporcionar la base para creaciones imaginativas que contribuyeran tanto al conocimiento general como a la solución de problemas prácticos. 

Este hecho pasó a convertirse, en el sello distintivo de su carrera en la ciencia médica.

Con su padre, no solo exploraría los tesoros de París, sino que también comenzaría su larga trayectoria en el alpinismo.

Su madre Marguérite Weber, era hija de un empresario alsaciano. 

La influencia de su madre fue darle un fuerte sentido por las artes y una inclinación hacia la aventura: "En mi madre, el espíritu aventurero se expresaba principalmente a través de la imaginación y el reconocimiento empático del ímpetu de la aventura en otros. Esta misma ansiosa disposición hacia lo nuevo e inesperado haría sentir su influencia en mi propia vida" - recordaba André. 

De allí nace su disposición hacia lo nuevo e inesperado.  

André  vivió en París los primeros treinta y cinco años de su larga vida hasta su emigración a Estados Unidos. Se sentía muy francés y europeo.

Recibió su educación primaria y secundaria en el Lycée Codorcet y obtuvo el grado de Bachiller en la Facultad de Letras en la Sorbona en 1913.

Recibió su educación primaria y secundaria en el Lycée Codorcet .

Recibió una educación clásica, pero a la edad de dieciséis años abandonó el liceo para dividir su tiempo entre clases particulares de filosofía y trabajo en un laboratorio privado para aprender técnicas científicas.

Sin embargo, completó sus estudios de pregrado y obtuvo el grado de Bachiller en la Facultad de Letras en la Sorbona en 1913 para ser admitido en la Facultad de Medicina, una decisión impulsada principalmente por la influencia de su padre.

En 1914, Cournand ingresó en la Facultad de Medicina, justo cuando estalló la Primera Guerra Mundial.

Antes de que terminara su primer año de escuela de medicina, se alistó en el ejército para servir como cirujano en el batallón auxiliar, en su mayoría en las trincheras cerca del enemigo alemán.

Por sus distinguidos servicios atendiendo a soldados heridos en el frente, fue galardonado con la Cruz de Guerra con tres estrellas de bronce.

Esta experiencia en el campo de batalla duró tres años y medio y dejó una profunda impresión en él: "Fue necesario desarrollar las actitudes mentales y emocionales para enfrentar el peligro y asumir riesgos", y creía que esto sustentaba su emergente disposición dual de estar abierto a lo intelectualmente nuevo y escéptico de la sabiduría recibida.

Después de regresar de la guerra y recuperarse de algunas lesiones sufridas al final de su servicio, Cournand retomó sus estudios de medicina en 1919.

Después de regresar de la guerra y recuperarse de algunas lesiones sufridas al final de su servicio, Cournand retomó sus estudios de medicina en 1919.

Durante su internado, se capacitó en pediatría, enfermedades del tórax, medicina interna y neurología en los Hôpitaux de París.

Preparó su tesis, necesaria para obtener el título de médico, sobre el tema de la esclerosis múltiple aguda ("La Esclerosis en placas aguda"), que implicó estudios experimentales en el Instituto Pasteur sobre el aislamiento de un virus a partir de tejido cerebral.

Su concepción de pensamiento y acción liberal no le ayudó en el sistema médico francés aún conservador marcado por el paternalismo, pero también dedicó gran parte de su tiempo y energía a un tipo diferente de actividad.


Jean Lurçat,


Durante su servicio en el frente, se hizo amigo del joven pintor Jean Lurçat, quien más tarde se convirtió en el famoso diseñador de tapices.


Jeanne Bucher


Esta amistad llevó a Cournand a entrar en contacto cercano con el llamado movimiento moderno que determinó la vida artística en París durante la década de 1920; fue introducido en el círculo en torno a Jeanne Bucher, cuya galería era un importante punto de encuentro para los artistas modernos.


Jacques Lipschitz,


Aquí conoció, entre muchos otros artistas de renombre, a Jacques Lipschitz, uno de los principales escultores del período cubista, con quien mantuvo una estrecha amistad de por vida.

Fue en este círculo donde conoció a su futura esposa, Sibylle, la hija menor de Jeanne Bucher y su esposo, el pianista suizo Fritz Blumer.

Se casaron varios años después y criaron cuatro hijos: tres hijas, Muriel, Marie-Eve y Claire, y el hijo de Sibylle de un primer matrimonio, Pierre Birel Rosset.

Alrededor de 1930, Cournand se sintió listo para iniciar una práctica médica privada. 

Pero como quería especializarse en enfermedades del tórax, decidió ampliar su experiencia trabajando durante un año en un hospital estadounidense.

En la década de 1930, la tuberculosis pulmonar seguía siendo una enfermedad importante y la terapia de colapso era uno de los principales modos de tratamiento.


Hospital Bellevue


Fue admitido como residente en el conocido Servicio de Tórax del Hospital Bellevue en la ciudad de Nueva York.


Dickinson Woodruff Richards


Después de unos meses de servicio, en parte en un sanatorio, a Cournand se le ofreció la posibilidad de participar en un proyecto de investigación a largo plazo sobre fisiología pulmonar al unirse al grupo de Dickinson Woodruff Richards, un hombre de su misma edad, pero ya bastante avanzado como investigador. 

Aceptar esta oferta, sin embargo, significaba no regresar a Francia. Considerando el estilo de vida exquisitamente "francés" o incluso "parisino" de Cournand durante la última década, esta decisión requería un cambio radical, pero fue tomada por él y su esposa con una mente positiva.

Cournand justifica esta decisión con varios argumentos. Uno de ellos fue que el libre intercambio de opiniones en los Estados Unidos le había causado una fuerte impresión y que allí tendría la perspectiva de una carrera académica donde los logros cuentan mucho más que el nepotismo.

Además dejar atrás un estilo de vida cuyo desprecio por lo convencional tenía poco que ver con algunos valores que constituían el tesoro de su educación fue un elemento adicional aunque inconsciente.

Por todo ello se sintió emocionado de participar en la creación de técnicas que se aplicarían a nuevos protocolos de investigación clínica y en la racionalización del tratamiento.

En 1931, Cournand comenzó una colaboración prolongada con el Dr. Dickinson W. Richards, quien sería fundamental en su carrera. 

Juntos, trabajaron en la refinación del cateterismo cardíaco, una técnica que había sido inicialmente desarrollada por Werner Forssmann. 

Esta colaboración llevó a la publicación de un importante artículo sobre la cateterización de la aurícula derecha en humanos, lo que permitió mediciones significativas de la función cardiopulmonar

Regresó brevemente a París en 1932 para arreglar sus asuntos después de la muerte accidental de su padre y luego regresó a Nueva York para quedarse. Pero siempre se mantuvo muy ligado a su país de origen.

De vuelta en Nueva York, dirigió su investigación hacia la sangre y la circulación. Uno de los aspectos de estos estudios fue mejorar las mediciones de los gases sanguíneos, especialmente el CO2, porque esto era necesario para estimar el gasto cardíaco.

El llamado método indirecto de Fick, que se utilizaba en ese momento, calculaba el gasto cardíaco (o el flujo sanguíneo total) como la relación entre la salida de CO2 del pulmón y la diferencia de concentración de CO2 entre la sangre que entra y sale del pulmón. 

Mientras que la concentración de CO2 en la sangre arterial era fácil de medir, la concentración de CO2 en la sangre venosa mixta tenía que estimarse indirectamente a partir de la presión parcial de CO2 en el aire alveolar.

Cuando Cournand se unió a Richards en 1932, se involucró en esta línea de trabajo.

Su primer proyecto fue probar y mejorar un método de rebreathing para estimar el contenido de CO2 venoso mixto y aplicarlo a algunos casos de neumotórax .

Los resultados quedaron solo parcialmente satisfactorios, lo que llevó a Cournand y Richards, unos ocho años después, a desarrollar el método de cateterización del corazón derecho para obtener muestras directas de sangre venosa mixta a medida que entra en el pulmón.

En el año 1933, publicó su primer artículo importante, ya tenía treinta y ocho años. 

Fue un informe sobre su trabajo en el Servicio de Tórax del Hospital Bellevue, pero estaba escrito en la tradición europea, basado puramente en evidencia clínica. 

No hace referencia a las pruebas de función pulmonar que serían el enfoque principal de los trabajos posteriores de Cournand, que de hecho ya estaban en curso en el momento de la publicación.

Cournand se convirtió en un investigador experimental a través de su asociación con Richards, con quien mantuvo una estrecha relación durante toda su vida. 

En 1934, Cournand fue nombrado instructor en medicina en el Colegio de Médicos y Cirujanos de la Universidad de Columbia. Este puesto marcó el inicio de su carrera académica formal en los Estados Unidos, donde continuaría contribuyendo al campo de la medicina durante varias décadas.

Entre los año 1935 y 1940 aumentaron las Responsabilidades en Bellevue Hospital.

Durante estos años, Cournand se desempeñó como médico visitante en el Servicio de Tórax del Hospital Bellevue en Nueva York. Su trabajo se centró en la investigación clínica, donde perfeccionó técnicas de cateterismo cardíaco junto a su colaborador Dickinson W. Richards.

En ese período publicó artículos y recibió reconocimientos.

 Cournand comenzó a publicar artículos sobre sus investigaciones en fisiología pulmonar y cardiovascular. Su labor fue reconocida en círculos médicos, lo que sentó las bases para futuros logros y colaboraciones.

André Frédéric Cournand se casó con Sibylle Blumer en 1936. Sibylle era viuda de Birel Rosset y, junto a Cournand, adoptaron a su hijo Pierre Birel Rosset-Cournand, además de tener tres hijas juntos.

Estos años fueron fundamentales para Cournand, ya que consolidaron su reputación como un pionero en la investigación médica.

En el año 1936, Cournand y Richards decidieron que la única forma de obtener tales muestras era introducir un catéter desde una vena periférica hasta la aurícula derecha. 

Sabían que esta técnica se había utilizado en animales desde el trabajo pionero de Claude Bernard en 1846 y que el joven cirujano alemán Werner Forssmann, en un valiente autoexperimento en 1929, introdujo un catéter uretral delgado en su propia aurícula derecha desde una vena del brazo, pero aun así, el procedimiento no se consideraba seguro para su aplicación en humanos.

Para evaluar la cuestión del riesgo, Cournand fue a París, donde un antiguo profesor de medicina suyo, el Dr. P. Ameuille, había introducido un catéter desde una vena del brazo hacia la aurícula derecha en más de 100 casos con el objetivo de introducir un medio de contraste radioopaco para la visualización de la vasculatura pulmonar. "Revisé todos los casos y regresé a Nueva York convencido de que la cateterización cardíaca podía realizarse de manera segura y satisfaría nuestras necesidades", escribe Cournand en su autobiografía.

En el año 1937 dirigieron su atención a algunos problemas que surgieron al estudiar pulmones enfermos, especialmente en casos de enfisema pulmonar. 

En 1940 realizaron una importante serie de estudios en colaboración con Robert Darling, quien desarrolló un análisis de respiración a respiración de la mezcla intrapulmonar de aire inspirado, introduciendo el método simple de lavado de nitrógeno intrapulmonar a través de la inhalación de O2 puro, un método que ha sido ampliamente utilizado y mejorado por muchos otros investigadores. 

En el pulmón normal, el nitrógeno alveolar se lava rápidamente, pero en los pulmones enfisematosos esto es mucho más lento porque el nitrógeno se retiene en los espacios aéreos agrandados.

Luego informa que, durante los próximos cuatro años, en colaboración con Robert Darling, llevaron a cabo experimentos en perros y un chimpancé y "adaptaron el método de Bernard" a su problema de obtener muestras de sangre venosa mixta para estimar las concentraciones de O2 y CO2. Se dice que Cournand y Richards también probaron la técnica de cateterización en cadáveres humanos, pero no hay mención de esto en el registro publicado.

En el año 1941, Cournand se convirtió en ciudadano naturalizado de los Estados Unidos. 

Este paso fue significativo, ya que consolidó su compromiso con su nueva vida y carrera en el país donde había desarrollado gran parte de su trabajo médico y académico.


Dickinson Richards (1895-1973)


Ese mismo año de 1941 Cournand, junto con su colega Dickinson W. Richards, comenzó a publicar una serie de estudios que establecieron el uso del cateterismo cardíaco como una técnica clínica estándar. 

Estos trabajos abordaron la introducción de fluidos de contraste para imágenes de rayos X y la medición de presiones y contenido de oxígeno en el corazón, lo que permitió diagnósticos más precisos de enfermedades cardíacas y pulmonares.

En el año 1942, durante la Segunda Guerra Mundial, Cournand fue nombrado investigador responsable para la Oficina de Investigación y Desarrollo Científico. 

En este rol, contribuyó al desarrollo de técnicas médicas que podrían ser aplicadas en contextos militares, incluyendo el estudio del trauma y las condiciones médicas relacionadas con la guerra.

En el año 1944, su hijo adoptivo Pierre Birel Rosset-Cournand fue asesinado durante la Segunda Guerra Mundial, lo que tuvo un profundo impacto personal en Cournand y su familia.

En 1946  fue galardonado con la  medalla Anders Retzius Silver Medal por la Sociedad Sueca de Medicina Interna, lo que reflejó su reconocimiento internacional en el ámbito médico.

Entre 1945 y 1950, continuó su trabajo pionero en medicina y recibió varios reconocimientos importantes que consolidaron su reputación en el campo de la cardiología.

Cournand, junto a Dickinson W. Richards, continuó perfeccionando y promoviendo el uso del cateterismo cardíaco. 

Esta técnica se convirtió en un estándar para el diagnóstico y tratamiento de enfermedades cardíacas y pulmonares, permitiendo una mejor evaluación de la función cardíaca y la anatomía del corazón.

En el año 1949 recibió el Premio Lasker  Award for Basic Medical Research, que reconoce contribuciones significativas a la investigación médica. 

Este premio subrayó su impacto en el desarrollo de técnicas diagnósticas en cardiología.

En 1951, Cournand fue promovido a profesor de medicina en el Colegio de Médicos y Cirujanos de la Universidad de Columbia.

Este rol le permitió influir en la formación de nuevas generaciones de médicos y continuar su investigación.

Durante este tiempo, Cournand se convirtió en miembro activo de varias sociedades médicas, incluyendo la Sociedad Harvey, donde más tarde sería presidente (1960-1961), y fue seleccionado por la Asociación de Médicos de Lengua Francesa para presentar un informe sobre la fisiopatología de la insuficiencia cardíaca crónica.


André Frédéric Cournand , Nobel Prize in Physiology or Medicine 1956


En el año 1952 recibió el Premio John Philipps Memorial. Cournand recibió este prestigioso premio del American College of Physicians, que reconoce contribuciones sobresalientes a la medicina.

Desde 1956 hasta 1959, Cournand fue jefe del estudio de la Sección Cardiovascular del Instituto Nacional de Cardiología, que formaba parte del Servicio de Salud Pública. 

Durante este tiempo, continuó investigando y desarrollando métodos para explorar el sistema cardiopulmonar.


Forssmann, Richards y Cournand recibiendo el premio Nobel.


En el año 1956 recibió el Premio Nobel de Fisiología o Medicina .

Aunque el premio se otorgó en 1956, los trabajos que llevaron a este reconocimiento continuaron desarrollándose durante estos años.

Cournand compartió el Nobel con Dickinson W. Richards y Werner Forssmann por sus descubrimientos relacionados con el cateterismo cardíaco y los cambios patológicos en el sistema circulatorio. 

Este premio fue un hito en su carrera y un reconocimiento a su labor innovadora en cardiología.

Reflexionando en su discurso de Nobel sobre el estado de sus capacidades en ese momento, Richards concluyó: "Pudimos describir las funciones ventilatorias del pulmón y ... definir hasta cierto punto la mezcla y los aspectos de difusión de las funciones alveolares pulmonares o alveolocapilares. Pero aún no podíamos medir el flujo sanguíneo a través de los pulmones y, por lo tanto, no podíamos avanzar hacia esos conceptos más amplios de la función cardiopulmonar que ahora comenzaban a ser nuestro objetivo".

Entre los años 1955 y 1960 continuaron sus investigaciones sobre Cateterismo Cardíaco: Durante este tiempo, Cournand y Richards publicaron estudios que perfeccionaron las técnicas de cateterismo cardíaco, permitiendo mediciones más precisas de la función cardíaca y la evaluación de enfermedades pulmonares. 

Estos trabajos fueron fundamentales para establecer el cateterismo como una herramienta diagnóstica estándar.

Al mismo tiempo Cournand participó activamente en conferencias médicas, donde presentó sus investigaciones sobre fisiología cardiopulmonar, contribuyendo a la difusión de sus hallazgos y fortaleciendo su red profesional.

En 1959 su esposa Sibylle murió a los cincuenta y ocho años después de una larga enfermedad.

En el año 1960, Cournand fue elegido presidente de la Sociedad Harvey, una organización dedicada a promover la investigación en medicina cardiovascular. 

Esto reflejó su estatus como líder en el campo de la medicina.

En el año 1963, cuatro años después, se casó con Ruth Fabian, su colaboradora durante muchos años.

Con ella comenzaría su activa vida de jubilación que lo llevó a viajar con frecuencia a Europa.

Cournand, que había conocido a Berger durante la década de 1950, tradujo algunas de sus obras al inglés, las compiló en un libro titulado "Shaping the Future", que se publicó en 1973, y organizó reuniones y seminarios sobre el tema en un intento de difundir estas ideas.




En uno de estos viajes a Londres en 1973, Ruth murió inesperadamente, lo que llevó a Cournand a sumergirse en el pensamiento y la escritura. 




En 1975, invitó a Beatrice Bishop Berle, una antigua amiga de la familia y viuda, también médica, a acompañarlo en un viaje a Lindau, donde los laureados con el Nobel se reúnen regularmente, y pocos meses después se casaron. 

En 1976 publicó en Science sus puntos de vista sobre "El Código del Científico y su Relación con la Ética", identificando siete principios: objetividad, tolerancia, reconocimiento del error, reconocimiento de prioridades, duda de certeza, compromiso desinteresado y sentido de pertenencia a la comunidad científica.

Con Beatrice, André  llevó una vida muy feliz, llena de recompensas, dividiendo su tiempo entre su apartamento en Nueva York y la hermosa granja de Beatrice en Massachusetts, cuando no estaban en París o viajando por Europa, asistiendo a reuniones y visitando amigos y antiguos discípulos.

Estos años estuvieron marcados por el activo interés de Cournand en la educación y las carreras de sus nietos, que a menudo estaban a su lado. 

Durante los últimos meses de su vida, se "jubiló" en la granja de Berkshire; dejó su pluma. 

Su corazón comenzó a debilitarse y sintió que había llegado al final de su largo viaje. 

El 19 de febrero de 1988, en Great Barrington, falleció pacíficamente a la edad de noventa y dos años. Una larga y rica vida había llegado a su fin.

RESUMEN DE HONORES Y DISTINCIONES

Croix de Guerre, Francia (1914-18)

Comandante de la Légion d'Honneur (Francia)

Comandante de las Palmes Académiques (Francia)

1946 - Medalla de Plata Andreas Retzius de la Sociedad Sueca de Medicina Interna

1950 - Premio Lasker, Servicio de Salud Pública de EE. UU.

1956 Premio Nobel de Fisiología o Medicina (con D. W. Richards y W. Forssmann)

Associé Etranger, Académie des Sciences de l'Institut de France

Associé Etranger, Académie Nationale de Médecine, París

1958 -Medalla de Oro, Real Academia de Medicina, Bruselas

Miembro de la Academia Nacional de Ciencias

Miembro Honorario, Real Sociedad de Medicina, Londres

1959 -Presidente de la Sociedad Harvey, Nueva York-

1962 - Premio John Phillips Memorial, Colegio Americano de Médicos –

1966 - Medalla de la Academia, Academia de Medicina de Nueva York –

1969 -Associé Etranger, Académie Royale de Médecine de Bélgica-

1970- Premio Jimenez Diaz, Madrid-

1971 - Medalla Trudeau, Sociedad Americana de Tórax –

1975- Miembro de la Academia Estadounidense de Artes y Ciencias

Miembro Asociado Honorario, Académie des Sciences, Belles-Lettres et Arts de Lyon

Doctor Honoris Causa –

1957-Universidad de Estrasburgo –

1958 -Universidad de Lyon –

1959 -Universidad de Bruselas –

1961-Universidad de Pisa

1961 Universidad de Birmingham –

1963 - Gustavus Adolphus College –

1965 -Universidad de Columbia

Universidad de Brasil –

1968 -Universidad de Nancy

HOMENAJES

André Frédéric Cournand, médico y fisiólogo franco-estadounidense, ha sido homenajeado y tiene su recuerdo vivo principalmente a través de reconocimientos internacionales, premios, y su influencia en la medicina cardiovascular. 

Homenajes y Reconocimientos Post Mortem

Su legado perdura en la práctica clínica y cardiológica mundial, gracias a la introducción clínica del cateterismo cardíaco, que revolucionó el diagnóstico y tratamiento de enfermedades cardiovasculares.


Instituciones médicas y científicas continúan reconociendo sus aportes a través de menciones en publicaciones médicas y en la memoria colectiva científica.

 

Se le reconoce en archivos y colecciones documentales, y se ha mantenido su memoria a través de homenajes en congresos y sociedades médicas, incluyendo su participación póstuma en exposiciones y conferencias que continúan citando sus avances.

 

Recibió nombramientos honorarios y distinciones póstumas de varias universidades y colegios médicos alrededor del mundo, lo que ayuda a mantener vivo su recuerdo en el ámbito académico y profesional.


 André Frédéric Cournand mantiene vivo su recuerdo principalmente a través de los premios y honores que le fueron otorgados durante y después de su vida, la práctica médica basada en sus descubrimientos, y el legado académico que continúa siendo reconocido en múltiples instituciones científicas y médicas alrededor del mundo.


LEGADO

El legado científico más importante de André Frédéric Cournand es el desarrollo y perfeccionamiento de la técnica del cateterismo cardíaco, una metodología que revolucionó el diagnóstico y tratamiento de enfermedades cardiovasculares y que sigue siendo fundamental en la medicina actual. 

Junto con Dickinson W. Richards, Cournand aplicó y mejoró el método inicialmente inventado por Werner Forssmann, haciéndolo seguro y clínicamente útil.

 

Contribuciones Clave

El cateterismo cardíaco permite introducir un catéter a través de las venas hasta el corazón para medir presiones dentro de las cámaras cardíacas, determinar volúmenes de sangre movilizados, y diagnosticar comunicaciones anómalas entre las cámaras o vasos.

 

Este método también posibilita la inyección de sustancias de contraste para visualizar anomalías cardíacas mediante radiografías.

 

Cournand mejoró la técnica original para reducir riesgos como la trombosis y optimizar la precisión diagnóstica usando doble catéter y nuevas metodologías.

 

Aplicaciones Modernas

El cateterismo cardíaco se utiliza hoy en día tanto para diagnóstico como para intervenciones terapéuticas (angioplastias, colocación de stents, corrección de defectos congénitos).

 

Las técnicas derivadas de su trabajo han permitido el desarrollo de la cardiología intervencionista, incluyendo procedimientos percutáneos para tratar estenosis, miocardiopatías, aneurismas, y disfunciones cardíacas.

 

Se ha integrado con avanzadas técnicas de imagen médicas, como la ecocardiografía tridimensional y otras modalidades, para mejora en procedimientos y resultados clínicos.

 

La innovación de Cournand ha dejado un legado duradero en la cardiología moderna, manteniéndose vital en la práctica clínica y en la investigación cardiovascular hasta el día de hoy.

 

 FUENTES

https://nap.nationalacademies.org/read/4894/chapter/5#65

https://www.nobelprize.org/prizes/medicine/1956/cournand/biographical/

https://sciencephotogallery.com/featured/andre-cournand-national-library-of-medicinescience-photo-library.html

https://es.wikipedia.org/wiki/Andr%C3%A9_Fr%C3%A9d%C3%A9ric_Cournand


miércoles, 23 de septiembre de 2026

23 DE SETIEMBRE DIA INTERNACIONAL DE LAS SEÑAS

 





El Día Internacional de las Lenguas de Señas se celebra el 23 de septiembre de cada año, una fecha proclamada por la Asamblea General de la ONU en noviembre de 2017.

Este día conmemora la creación de la Federación Mundial del Sordo en 1951, organización no gubernamental que hoy por hoy ostenta el carácter de órgano consultivo de las Naciones Unidas y máxima autoridad mundial para la defensa de los derechos e intereses de las personas con disfunción auditiva.

Maleni Chaitoo, representante de la Alianza Internacional de la Discapacidad, se dirige a la audiencia con lenguaje de signos en un evento especial sobre el Día Internacional de las Personas con Discapacidad (2015).- Foto:ONU/Amanda Voisard


LEMA 2026

«Declarar los derechos humanos de las personas sordas» (“Declaring Deaf People’s Human Rights”). El lema se utiliza tanto para el Día Internacional de las Lenguas de Señas (23 de septiembre) como para la Semana Internacional de las Personas Sordas, del 21 al 27 de septiembre de 2026


«Declarar los derechos humanos de las personas sordas»

1. El significado general del lema

A primera vista, «Declarar los derechos humanos de las personas sordas» podría parecer simplemente una invitación a reconocer que las personas sordas tienen los mismos derechos que todas las demás personas.

Pero el lema va más allá.

La ONU plantea que en 2026 no basta con proclamar o reconocer formalmente esos derechos: es necesario hacerlos efectivos en todos los ámbitos de la vida. Por eso, el lema contiene una idea fundamental: pasar del reconocimiento de los derechos a su realización concreta.

En otras palabras:

No se trata solamente de decir que las personas sordas tienen derechos, sino de garantizar las condiciones que les permitan ejercerlos plenamente.

Y entre esas condiciones ocupa un lugar central el derecho a acceder y utilizar las lenguas de señas nacionales.

 

2. ¿Por qué se habla de «derechos humanos»?

El concepto de derechos humanos parte de una idea esencial: todas las personas poseen derechos por el simple hecho de ser personas.

Por lo tanto, los derechos de las personas sordas no deben entenderse como privilegios especiales ni como concesiones. Son los mismos derechos humanos universales, que deben poder ejercerse sin que la sordera o las barreras de comunicación se conviertan en obstáculos.

Entre ellos se encuentran, por ejemplo:

  • derecho a la educación;
  • derecho a la información;
  • derecho a la salud;
  • derecho a la participación social;
  • derecho a la cultura;
  • derecho a la libertad de expresión;
  • derecho a la participación política y ciudadana;
  • derecho al trabajo;
  • derecho a la justicia;
  • derecho a la vida independiente;
  • derecho a la igualdad y a la no discriminación.

La cuestión fundamental es que un derecho reconocido en una ley puede resultar difícil o imposible de ejercer si no existen mecanismos adecuados de comunicación y accesibilidad.

Por eso la lengua de señas adquiere una dimensión de derechos humanos.

 

3. La palabra «declarar» tiene un significado especialmente importante

El verbo «declarar» puede entenderse en varios niveles.

Primer nivel: reconocer

Significa admitir públicamente que las personas sordas poseen derechos.

Segundo nivel: afirmar

Significa dejar claro que esos derechos forman parte de los principios de igualdad, dignidad y no discriminación.

Tercer nivel: comprometerse

Una declaración de derechos implica también asumir responsabilidades para que esos derechos sean respetados.

Cuarto nivel: actuar

Este es probablemente el aspecto más importante del lema de 2026.

La ONU explica que el objetivo es hacer realidad los derechos humanos de las personas sordas en todas las áreas de la vida, con especial atención al acceso mediante las lenguas de señas nacionales.

Por eso, el lema puede interpretarse como una secuencia:

reconocer → proteger → garantizar → aplicar.

 

4. «Derechos de las personas sordas» no significa solamente «derecho a comunicarse»

La comunicación es fundamental, pero el problema es mucho más amplio.

Una persona puede tener formalmente derecho a estudiar, por ejemplo, pero si la educación no es accesible lingüísticamente, ese derecho puede quedar limitado en la práctica.

Lo mismo puede ocurrir con otros servicios.

Educación

Una educación accesible para estudiantes sordos requiere considerar las lenguas de señas y las necesidades lingüísticas de los alumnos.

La Federación Mundial de Sordos señala específicamente que el acceso a una educación de calidad mediante la lengua de señas nacional es fundamental para el desarrollo, la identidad y la inclusión de los estudiantes sordos.

Salud

La comunicación adecuada permite comprender diagnósticos, tratamientos, indicaciones y decisiones relacionadas con la salud.

Justicia

Una persona debe poder comprender los procedimientos y expresar su posición ante tribunales, policías, abogados y otros servicios.

Información pública

Las emergencias, campañas sanitarias, información institucional y otros contenidos públicos deben ser accesibles.

Trabajo

La accesibilidad lingüística también es importante para estudiar, buscar empleo, participar en entrevistas, desarrollar una profesión y comunicarse dentro del ámbito laboral.

Cultura

Las lenguas de señas también forman parte de la identidad y de la diversidad cultural.

 

5. La idea central: las lenguas de señas son lenguas

Este punto es fundamental para comprender el lema.

Las lenguas de señas no son simplemente sistemas improvisados de gestos utilizados para sustituir el habla.

La ONU las reconoce como lenguas naturales plenamente desarrolladas, con estructuras propias y diferentes de las lenguas habladas. Además, existen numerosas lenguas de señas en el mundo: la ONU recoge la existencia de más de 300.

Por eso es más correcto hablar de:

lenguas de señas

y no considerarlas simplemente como una colección universal de gestos.

Cada comunidad puede desarrollar y utilizar su propia lengua de señas nacional.

 

6. No existe una única lengua de señas universal

Este aspecto también es importante desde el punto de vista cultural.

Así como existen español, portugués, francés, inglés, italiano, japonés, árabe y muchas otras lenguas habladas, existen diferentes lenguas de señas.

La ONU explica que las lenguas de señas nacionales son distintas entre sí y que existe además una modalidad denominada Signo Internacional, utilizada principalmente en determinados contextos internacionales.

Por lo tanto, defender los derechos lingüísticos de las personas sordas significa también respetar la diversidad de las comunidades sordas de diferentes países.

 

7. Lengua, identidad y cultura

El lema de 2026 también tiene una dimensión cultural.

Una lengua no es solamente una herramienta para transmitir información.

A través de ella se transmiten:

  • conocimientos;
  • experiencias;
  • historias;
  • valores;
  • tradiciones;
  • formas de relacionarse;
  • expresiones culturales;
  • identidad comunitaria.

Por eso la protección de las lenguas de señas está relacionada con la protección de la identidad lingüística y cultural de las personas sordas.

La ONU destaca precisamente la necesidad de proteger la identidad lingüística y la diversidad cultural de las personas sordas y de otros usuarios de lenguas de señas.

 

8. La educación ocupa un lugar fundamental

Uno de los aspectos más importantes del lema es el acceso temprano a la lengua de señas.

La ONU señala que el acceso temprano a las lenguas de señas y a servicios en esas lenguas, incluida una educación de calidad, es fundamental para el desarrollo de las personas sordas.

Esto permite comprender que la inclusión no comienza cuando una persona llega a la universidad o al mundo laboral.

Comienza mucho antes:

en la infancia.

Un niño sordo necesita tener oportunidades reales de desarrollar plenamente su lenguaje, comunicarse con otras personas, acceder al conocimiento y construir su identidad.

 

9. El lema y la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad

2026 tiene una importancia especial porque se cumplen 20 años de la adopción de la Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad (CDPD).

La Convención constituye uno de los principales instrumentos internacionales para promover y proteger los derechos de las personas con discapacidad.

En relación con las personas sordas, la ONU destaca que la Convención reconoce y promueve el uso de las lenguas de señas, reconoce su igualdad de estatus respecto de las lenguas habladas y contempla medidas para facilitar su aprendizaje y promover la identidad lingüística de la comunidad sorda.

Por eso el lema de 2026 tiene una conexión directa con una cuestión muy concreta:

¿Qué significa llevar los derechos reconocidos internacionalmente a la vida cotidiana?

 

10. «Nada sobre nosotros sin nosotros»

Otro concepto estrechamente relacionado con el lema es:

«Nada sobre nosotros sin nosotros».

La expresión resume un principio de participación: las personas sordas deben participar en las decisiones que afectan directamente a sus vidas.

La ONU incorpora este principio al hablar de la colaboración con las comunidades sordas.

Esto significa que las políticas destinadas a las personas sordas no deberían diseñarse exclusivamente desde la perspectiva de personas oyentes.

La experiencia de las propias comunidades sordas debe formar parte de:

  • la elaboración de leyes;
  • las políticas educativas;
  • los servicios públicos;
  • los programas de accesibilidad;
  • la promoción de las lenguas de señas;
  • las decisiones culturales;
  • las estrategias de inclusión.

La participación no debe ser solamente simbólica: debe ser real y significativa.

 

11. El lema también cuestiona las barreras

Una manera útil de comprenderlo es diferenciar entre:

Una manera útil de comprenderlo es diferenciar entre:

La sordera

y

Las barreras que puede encontrar una persona sorda.

Una dificultad no necesariamente surge de la persona, sino de un entorno que no está preparado para comunicarse con ella.

Por ejemplo, si un servicio público proporciona información exclusivamente mediante audio, puede crear una barrera para una persona sorda.

Si una escuela no dispone de condiciones lingüísticas adecuadas, puede generar otra.

Si un hospital no puede garantizar una comunicación accesible, puede aparecer otra.

Así, la inclusión implica transformar los entornos, no simplemente pedirle a la persona que se adapte.

 

12. Los derechos lingüísticos son una puerta de entrada a otros derechos

Este es quizás uno de los aspectos más profundos del lema.

La lengua de señas no constituye un elemento aislado.

Puede ser la vía para acceder a otros derechos.

Podemos representarlo así:

Lengua de señas → comunicación → información → educación → participación → autonomía → ejercicio de derechos.

Por eso la Federación Mundial de Sordos utiliza en 2026 el mensaje:

«Sin derechos de las lenguas de señas, no hay derechos humanos».

La ONU también presenta esta idea en su página en español.

No significa que las lenguas de señas sean el único elemento necesario para garantizar los derechos humanos, sino que sin accesibilidad lingüística muchos derechos pueden quedar limitados en la práctica.

13. ¿Por qué 2026 es particularmente significativo?

El año reúne dos aniversarios muy importantes.

75 años de la Federación Mundial de Sordos

La World Federation of the Deaf (WFD) fue fundada en 1951.

Por eso el 23 de septiembre, fecha de su creación, fue elegido como Día Internacional de las Lenguas de Señas. En 2026 se cumplen 75 años de aquella fundación.

20 años de la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad

En 2026 se cumplen también 20 años de la adopción de la Convención de la ONU sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad.

Por eso 2026 funciona simultáneamente como:

un año de celebración + un año de evaluación + un año de acción.

No solamente se recuerda lo conseguido durante décadas: también se plantea la necesidad de continuar avanzando.

 

14. El lema como llamado a la acción

La palabra «declarar» podría hacernos pensar en un acto puramente simbólico.

Sin embargo, tanto la ONU como la WFD presentan el lema de 2026 como un llamamiento a la acción.

Esto implica pasar de:

«Las personas sordas tienen derechos»

a:

«¿Qué estamos haciendo para garantizar que puedan ejercerlos?»

La segunda pregunta obliga a observar la realidad concreta.

Por ejemplo:

  • ¿La educación es accesible?
  • ¿La información pública está disponible en lengua de señas?
  • ¿Existen servicios de interpretación cuando son necesarios?
  • ¿Las instituciones conocen las necesidades lingüísticas de las personas sordas?
  • ¿Las personas sordas participan en las decisiones que las afectan?
  • ¿Se protege y promueve la lengua de señas nacional?
  • ¿La cultura sorda es respetada?
  • ¿Las nuevas tecnologías aumentan o reducen las barreras?

 

15. Una sociedad inclusiva no significa solamente «ayudar»

Otro aspecto importante es abandonar una visión exclusivamente asistencial.

El lema está formulado desde el enfoque de derechos humanos.

No se trata simplemente de:

«Ayudar a las personas sordas».

Se trata de:

Garantizar que las personas sordas puedan ejercer sus derechos en igualdad de condiciones.

La diferencia es fundamental.

La asistencia puede depender de la buena voluntad de alguien.

Los derechos, en cambio, implican igualdad, dignidad, responsabilidad y garantías.

 

16. La inclusión beneficia a toda la sociedad

Promover las lenguas de señas no beneficia exclusivamente a las personas sordas.

Una sociedad con mejores sistemas de comunicación y accesibilidad puede ser más inclusiva para muchas personas.

Además, aprender elementos de una lengua de señas puede favorecer:

  • la comunicación;
  • la empatía;
  • el conocimiento de otras culturas;
  • la convivencia;
  • la reducción de prejuicios;
  • la participación social.

La inclusión también contribuye a que las personas oyentes conozcan mejor la existencia de comunidades lingüísticas y culturales diferentes.

 

17. El papel de los gobiernos y las instituciones

El lema plantea responsabilidades concretas para los Estados y las instituciones públicas.

Entre las cuestiones que adquieren importancia están:

Reconocimiento

Reconocer jurídicamente las lenguas de señas nacionales cuando corresponda.

Educación

Garantizar oportunidades educativas lingüísticamente accesibles.

Servicios públicos

Facilitar la comunicación con instituciones estatales.

Información

Proporcionar información pública accesible.

Salud

Garantizar una comunicación adecuada entre profesionales y usuarios sordos.

Justicia

Eliminar barreras comunicativas en los procedimientos judiciales.

Participación

Incorporar a las personas sordas y sus organizaciones en las decisiones que les afectan.

 

18. La responsabilidad de la sociedad

El lema tampoco está dirigido exclusivamente a los gobiernos.

También interpela a:

  • escuelas;
  • universidades;
  • medios de comunicación;
  • empresas;
  • organizaciones sociales;
  • familias;
  • profesionales;
  • instituciones culturales;
  • comunidades locales.

La construcción de una sociedad accesible requiere que la inclusión forme parte de la vida cotidiana.

 

19. Un mensaje especialmente importante para las familias

La familia puede desempeñar un papel decisivo.

El acceso temprano a una lengua permite que los niños sordos puedan:

  • comunicarse;
  • expresar necesidades;
  • desarrollar conocimientos;
  • establecer relaciones;
  • participar en actividades familiares;
  • desarrollar su identidad.

Por eso, hablar de derechos lingüísticos también significa hablar del derecho de los niños sordos a crecer con posibilidades reales de comunicación y desarrollo lingüístico.

 

20. El significado del 23 de septiembre

La fecha tampoco fue elegida al azar.

El 23 de septiembre de 1951 se fundó la Federación Mundial de Sordos.

Por ello, la fecha representa simultáneamente:

historia + organización + identidad + derechos + defensa de las lenguas de señas.

La Asamblea General de la ONU proclamó oficialmente el 23 de septiembre como Día Internacional de las Lenguas de Señas en 2017, mediante la resolución A/RES/72/161, y el primer Día Internacional se celebró en 2018.

 

21. El mensaje de 2026 puede resumirse en cinco grandes ideas

1. Reconocimiento

Las personas sordas son titulares de los mismos derechos humanos que todas las demás personas.

2. Lengua

Las lenguas de señas son lenguas naturales y constituyen un elemento fundamental para el ejercicio de derechos.

3. Accesibilidad

Los derechos deben poder ejercerse efectivamente, no solamente existir en documentos legales.

4. Participación

Las personas sordas deben participar en las decisiones que afectan sus vidas.

5. Acción

El reconocimiento debe traducirse en políticas, servicios y prácticas concretas.

 

22. Una lectura profunda del lema

Si tuviéramos que interpretar el lema de 2026 en una sola idea, podría expresarse de esta manera:

Reconocer los derechos humanos de las personas sordas significa reconocer también sus derechos lingüísticos, culturales y comunicativos, y convertir ese reconocimiento en condiciones concretas que permitan ejercer plenamente esos derechos en la educación, la salud, el trabajo, la información, la justicia, la cultura y la participación social.

Esta interpretación coincide con el enfoque de la ONU, que presenta el lema como un llamado a hacer realidad los derechos humanos de las personas sordas en todos los ámbitos de la vida, garantizando especialmente el acceso mediante las lenguas de señas nacionales.

 

23. Conclusión

El lema «Declarar los derechos humanos de las personas sordas» transforma el Día Internacional de las Lenguas de Señas 2026 en algo más que una jornada de sensibilización.

Es una invitación a preguntarnos qué distancia existe entre los derechos reconocidos y los derechos efectivamente ejercidos.

La idea fundamental es que una persona sorda no debería tener que superar barreras de comunicación para acceder a derechos que ya le corresponden.

Por eso, la defensa de las lenguas de señas está estrechamente relacionada con la defensa de la dignidad, igualdad, identidad, participación y autonomía.

Y 2026 refuerza particularmente ese mensaje: coinciden el 75.º aniversario de la Federación Mundial de Sordos y el 20.º aniversario de la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad.

En definitiva, el lema podría sintetizarse en una pregunta que resume todo su espíritu:

No basta con declarar que las personas sordas tienen derechos: ¿qué estamos haciendo para que puedan ejercerlos plenamente?


Reconocimiento esencial de las lenguas de señas

El lema subraya que las lenguas de señas no son solo medios de comunicación, sino elementos fundamentales para el ejercicio de los derechos humanos de las personas sordas o con discapacidad auditiva.

La lengua de señas es un vehículo cultural y de identidad que debe ser reconocido y protegido.

 

Derechos humanos y derechos lingüísticos

La frase establece una conexión directa entre los derechos humanos universales y los derechos específicos relacionados con el acceso, uso y reconocimiento de la lengua de señas.

Esto implica que sin garantizar derechos lingüísticos a las personas que utilizan signo, no es posible el pleno ejercicio de otros derechos humanos básicos como la educación, salud, participación social y legal.

 

Inclusión y accesibilidad

El lema llama a la sociedad y a los gobiernos a brindar accesibilidad plena a la lengua de señas en todos los ámbitos públicos y privados.

Esto incluye la educación bilingüe, servicios en lengua de señas, acceso a la información, y eliminación de barreras que limitan la comunicación.

 

Cultura y libertad

Reconoce la lengua de señas como un derecho cultural que sostiene la libertad de expresión y la identidad individual y colectiva de las personas sordas. Promueve la erradicación de actitudes discriminatorias y la afirmación de la diversidad lingüística como parte de los derechos humanos.

 

Este lema, en resumen, es un llamado contundente a garantizar que los derechos de las personas sordas no queden relegados ni desprotegidos, reforzando que los derechos humanos verdaderamente universales deben incluir el respeto y la promoción de los derechos en lengua de señas.

Antecedentes

La propuesta para celebrar este Día nació de la Federación Mundial de Sordos, un ente compuesto por 135 asociaciones nacionales de personas sordas que representan aproximadamente 70 millones de personas sordas en todo el mundo.

La resolución A/RES/72/161 fue patrocinada por la misión permanente de Antigua y Barbuda ante las Naciones Unidas, copatrocinada por 97 Estados miembros de las Naciones Unidas y aprobada por consenso el 19 de diciembre de 2017.

Se eligió el 23 de septiembre como la fecha conmemorativa porque en ese día se estableció la Federación Mundial de Sordos en 1951.

Este Día marca el nacimiento de una organización, que tiene como uno de sus principales objetivos, la preservación de los lenguajes de signos y la cultura sorda como prerrequisitos para la realización de los derechos humanos de las personas sordas.

El primer Día Internacional de las Lenguas de Señas se conmemoró en 2018 como parte de la Semana Internacional de los Sordos.

Esta Semana se celebró por primera vez en septiembre de 1958 y desde entonces se ha convertido en un movimiento global que promueve y crea conciencia sobre las cuestiones que las personas sordas enfrentan en su vida cotidiana.



Importancia del Día

El Día Internacional de las Lenguas de Señas tiene como objetivo:

·       Concienciar sobre la importancia de las lenguas de señas para la inclusión social y el desarrollo personal de las personas sordas.

·       Promover el reconocimiento y la preservación de las lenguas de señas como parte esencial de la diversidad lingüística del mundo.

·       Fomentar el acceso a una educación adecuada en lengua de señas, lo cual es crucial para el desarrollo y crecimiento de las personas sordas.

Contexto Global

A nivel global, se estima que hay aproximadamente 70 millones de personas sordas, muchas de las cuales viven en países en desarrollo y utilizan más de 300 lenguas de señas diferentes.

La Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad también apoya el uso y reconocimiento formal de estas lenguas, asegurando que tengan el mismo estatus que las lenguas habladas.

Este día no solo celebra las lenguas de señas, sino que también llama a todos los sectores sociales a trabajar juntos para garantizar que los derechos lingüísticos y culturales sean respetados y promovidos en todo el mundo.



Situación en Uruguay


En Uruguay, la atención a las personas sordas y la enseñanza del lenguaje de señas han avanzado significativamente en las últimas décadas, aunque aún existen desafíos por superar.

Atención a Personas Sordas

Organizaciones de Apoyo:

La Asociación de Sordos del Uruguay (ASUR), fundada en 1928, juega un papel crucial en la promoción de los derechos de las personas sordas.

Ofrece actividades culturales, deportivas y talleres, y está afiliada a la Federación Mundial de Sordos.

Unidad de Atención en Salud:

En Montevideo, se ha establecido una Unidad de Atención en Salud para Personas Sordas en la Policlínica Tiraparé.

Este servicio cuenta con un equipo interdisciplinario y ofrece intérpretes en Lengua de Señas Uruguaya (LSU) para facilitar el acceso a la salud.

Desde su apertura, ha atendido a aproximadamente 200 usuarios con más de 2500 consultas.

Mejoras Sociales:

Las percepciones sobre la comunidad sorda han cambiado positivamente.

Se reconoce que hay un mayor interés y apertura hacia la lengua de señas y las personas sordas en la sociedad uruguaya, lo que ha permitido un ambiente más inclusivo

Educación Primaria para Sordos

En Uruguay, la educación primaria para niños sordos se lleva a cabo en escuelas especializadas que han evolucionado hacia un modelo educativo bilingüe. Aquí se detallan los aspectos más relevantes de este sistema:

Escuelas Públicas para Sordos

Escuela Nº 197 "Ana Bruzzone de Scarone" para personas sordas y con alteraciones de lenguaje

Escuela N° 96 de Paysandú, que enseña lengua de señas, ahora se llama Clemente Estable

Premio Paulo Freire por su experiencia innovadora en formación docente en el Mercosur


Número y Ubicación: Existen cuatro escuelas públicas dedicadas a la educación de niños sordos en Uruguay:

Montevideo: Escuela N° 197, creada en 1910.

Maldonado: Escuela N° 84, establecida en 1973.

Rivera: Escuela N° 105, inaugurada en 1976.

Salto: Fundada en 1977.

Modelo Bilingüe:

 Desde 1986, estas escuelas implementan un modelo educativo bilingüe que incluye la Lengua de Señas Uruguaya (LSU) y el español.

Este enfoque permite que los estudiantes sordos accedan a una educación adaptada a sus necesidades lingüísticas y culturales, promoviendo tanto el uso de la lengua de señas como del español escrito.

Inclusión en Escuelas Comunes:

Además de las escuelas especializadas, hay aulas integradas para niños sordos en escuelas comunes en diversas ciudades del país, aunque algunos departamentos, como Flores, no cuentan con esta opción.

Leyes y Reconocimiento

La Ley N° 17.368, aprobada en 2001, reconoce la LSU como lengua natural de las personas sordas.

Posteriormente, la Ley N° 18.437 de 2008 establece que la LSU es una de las lenguas maternas del país y promueve el libre ejercicio de las prácticas lingüísticas de la comunidad sorda.

Desafíos y Avances

A pesar de los avances significativos en la educación y atención a personas sordas, todavía existen desafíos:

Accesibilidad y Recursos: Aunque se han hecho progresos, el acceso a recursos educativos y servicios adecuados sigue siendo un área que necesita atención.

Conciencia Social:

Aumentar la sensibilización sobre los derechos y necesidades de las personas sordas es crucial para mejorar su inclusión social.

En resumen, Uruguay ha desarrollado un sistema educativo para niños sordos que busca ser inclusivo y respetar su identidad cultural y lingüística a través de un enfoque bilingüe.

Sin embargo, es fundamental continuar trabajando para garantizar que todos los niños sordos tengan acceso a una educación de calidad y a los recursos necesarios para su desarrollo integral.

 

FUENTES

https://www.un.org/es/observances/sign-languages-day

https://www.diainternacionalde.com/ficha/dia-internacional-lenguas-de-senas

https://www.maldonado.gub.uy/noticias/dia-nacional-lengua-senas-uruguaya 

 Día Internacional de las Lenguas de Señas — Naciones Unidas

Semana Internacional de las Personas Sordas 2026 — Federación Mundial de Sordos