Blog de Arinda

OBJETIVO :En este Blog vas a encontrar mis producciones en pintura y escultura. Además, material recopilado a través de mi trabajo como maestra, directora e inspectora, que puede ser de interés para docentes y estudiantes magisteriales .

jueves, 14 de mayo de 2026

14 DE MAYO DE 1976 NACÍA MARIANA FURIASSE - BIOGRAFÍA

 

Mariana Furiasse: Una voz para las chicas invisibles


  "Escribir una historia en primer lugar me da felicidad. Así de simple". 

Mariana Furiasse nació el 14 de mayo de 1976 en la ciudad de Rosario, en la provincia de Santa Fe, Argentina.

Es una escritora argentina especializada en literatura infantil y juvenil. Su obra se caracteriza por abordar con sensibilidad y profundidad temas vinculados con la adolescencia, la construcción de la identidad, los vínculos familiares, la amistad y la relación con el propio cuerpo.

A lo largo de su trayectoria ha publicado novelas, cuentos y participaciones en antologías que han sido reconocidas por premios nacionales e internacionales y difundidas en distintos países de América Latina y Europa.

 La familia se componía con sus padres y una hermana.

Durante su infancia y adolescencia vivió en distintas localidades santafesinas, experiencia que influyó en la sensibilidad territorial y emocional presente en muchas de sus narraciones.

A los dieciocho años se trasladó a la Buenos Aires con el objetivo de continuar sus estudios y acercarse al ambiente literario y cultural de la capital argentina.

Cursó estudios superiores en dos universidades argentinas: realizó la Licenciatura en Historia en la Universidad Nacional del Sur y la Licenciatura en Letras en la Universidad del Salvador.

Además, complementó esa formación con talleres de escritura creativa (entre ellos con la profesora Mercedes Mainero) y con la práctica como tallerista y docente en el ámbito de la literatura infantil y juvenil que contribuyeron al desarrollo de su voz narrativa.

 Su formación estuvo profundamente ligada al intercambio con otros escritores, lectores y talleristas, dentro de un contexto de creciente renovación de la literatura infantil y juvenil argentina de finales del siglo XX y comienzos del XXI.

Escribía desde muy niña; dictaba historias a su madre antes de saber leer y escribir, hacía obras de títeres y pedía libros como regalo, por lo que la escritura fue una vocación temprana y natural para ella.

Cuenta que su acercamiento a la literatura infantil/juvenil “se fue dando naturalmente”: al leer lo que escribía se dio cuenta de que sus textos podían ser leídos por niñas, niños y adolescentes, y esa identificación la fue orientando hacia ese público.

En entrevistas cuenta que sus padres fueron claves en el desarrollo de este amor por las historias, los mundos de fantasías y los cuentos.

  "Ellos me estimulaban mucho, me compraban un montón de libros, pero los leía en un día. No había presupuesto que resistiera mis deseos de leer más y más.

Mamá decidió entonces hacerme socia de la Biblioteca Rivadavia.  Fue la felicidad más grande que recuerdo de entonces. Subir las escaleras, el pasillo largo, el sector infantil. Sacaba libros con el carnet de mamá, el de papá, el de mi hermana y el mío".

Sus temas y motivaciones de muchos de sus textos surgieron como respuesta o protesta ante situaciones sociales que la conmovían —por ejemplo, en Rafaela buscó cuestionar los mandatos de belleza y el bullying escolar—; ese interés por las experiencias juveniles y las injusticias sociales la impulsó a escribir para jóvenes porque quería que esos lectores se vieran reconocidos en las historias.

Mariana ha contado en entrevistas que escribir fue siempre una disposición constante (escribía cuando podía, aprovechando incluso media hora), y que su formación en talleres y su trabajo con chicos en escuelas y talleres reforzaron su vocación por la literatura para jóvenes.





El primer gran reconocimiento de Furiasse llegó en 1999, cuando obtuvo el Primer Premio del Concurso Internacional de Literatura Infantil Julio C. Coba por su novela Candela. Como parte del premio, la obra fue publicada en Quito, Ecuador, constituyéndose en su debut editorial y en el inicio de su circulación internacional.

 Este reconocimiento le permitió ingresar en los principales circuitos editoriales de literatura infantil y juvenil de Hispanoamérica y consolidar tempranamente su perfil como autora enfocada en las problemáticas emocionales y sociales de niños y adolescentes.



 Tras la publicación de Candela, Furiasse continuó desarrollando una producción narrativa orientada al público juvenil. 



En 2002 alcanzó una mayor notoriedad con la novela Rafaela, obra ganadora de la primera edición argentina del Premio El Barco de Vapor, otorgado por Ediciones SM Argentina

Rafaela se convirtió en una de sus obras más reconocidas y leídas en escuelas y espacios de lectura juvenil.

La novela aborda el crecimiento personal de una adolescente atravesada por conflictos familiares, inseguridades corporales y necesidades afectivas.

 La construcción íntima de la protagonista y la mirada honesta sobre la adolescencia fueron especialmente valoradas por docentes, críticos y lectores.

 Posteriormente publicó Intermitente Rafaela, obra que retoma y profundiza aspectos del universo emocional del personaje central, y Ramona revelada, novela que continúa explorando las complejidades de la adolescencia y los vínculos personales.






 Además de sus novelas, Furiasse participó en diversas antologías colectivas de narrativa breve, entre ellas Constelación de nado y Diez en un barco, mostrando interés tanto por el relato corto como por los proyectos colaborativos dentro del ámbito de la literatura juvenil.

 Varias de sus obras fueron editadas y distribuidas fuera de Argentina, especialmente en España, Colombia, Ecuador y Brasil, lo que amplió el alcance regional de su producción y favoreció su incorporación en programas escolares y clubes de lectura.

A lo largo de su carrera, Mariana Furiasse recibió importantes distinciones dentro del campo de la literatura infantil y juvenil:

1999 — Primer Premio del Concurso Internacional de Literatura Infantil Julio C. Coba por Candela.

2002 — Ganadora de la primera edición del Premio El Barco de Vapor Argentina por Rafaela.

2020–2021 — Reconocimiento vinculado al Gran Premio ALIJA por Constelación de nado u otra participación asociada a dicha antología.

 Estos premios consolidaron su prestigio como una de las voces destacadas de la literatura juvenil contemporánea argentina.

 La narrativa de Furiasse se caracteriza por una mirada sensible sobre la adolescencia y las emociones. Sus textos exploran conflictos familiares, inseguridades, vínculos afectivos, procesos de crecimiento personal y la búsqueda de identidad.

Uno de los rasgos más destacados de su escritura es el tratamiento del cuerpo y la autoestima en personajes adolescentes, especialmente femeninos, desde una perspectiva humana y despojada de moralismos. En novelas como Rafaela, estos temas aparecen atravesados por la experiencia cotidiana y por una voz narrativa cercana, íntima y empática.

Su prosa suele destacarse por:

la construcción psicológica de los personajes;

el uso de una voz narrativa accesible y emocionalmente honesta;

el retrato de conflictos cotidianos juveniles;

la capacidad de generar identificación tanto en lectores adolescentes como adultos.

 Además de su producción literaria, Furiasse participó en talleres, conferencias, encuentros de lectura y actividades vinculadas con la promoción de la literatura infantil y juvenil. Formó parte de espacios de formación y difusión literaria relacionados con ferias del libro y talleres para jóvenes lectores y escritores.

Su participación en antologías y proyectos colectivos también refleja una vocación de intercambio y construcción comunitaria dentro del ámbito cultural y educativo.

 

Publicaciones seleccionadas

1999 — Candela.

2002 — Rafaela.



Intermitente Rafaela.



Ramona revelada.

Participación en las antologías Constelación de nado y Diez en un barco.

La obra de Mariana Furiasse ocupa un lugar relevante dentro de la literatura infantil y juvenil argentina contemporánea.

Sus novelas han sido valoradas por la calidad literaria de su escritura y por la profundidad emocional con la que aborda problemáticas juveniles.

El tratamiento de temas como la identidad, el cuerpo, los afectos y las relaciones familiares convirtió sus libros en materiales frecuentemente trabajados en ámbitos escolares y pedagógicos.

Su literatura ha sido especialmente apreciada por docentes, mediadores de lectura y especialistas en LIJ por su capacidad para dialogar con las experiencias reales de los adolescentes.

 A través de una narrativa cercana y sensible, Furiasse contribuyó a ampliar las representaciones de la adolescencia dentro de la literatura argentina para jóvenes, consolidándose como una autora de referencia para nuevas generaciones de lectores.

FUENTES

https://www.penguinlibros.com/ar/penguinkids/nivel-pro/mariana-furiasse-nos-ensenaron-a-avergonzarnos-de-nuestro-cuerpo-ocultarnos-apagar-nuestra-voz

https://www.normainfantilyjuvenil.com/ar/autores/mariana-furiasse

https://es.babelio.com/auteur/Mariana-Furiasse/13174

https://www.lanueva.com/nota/2022-1-29-6-30-25-mariana-furiasse-escribir-es-una-de-mis-formas-de-transitar-el-mundo

14 DE MAYO DE 1976 NACÍA MARIANA FURIASSE - ANÁLISIS LITERARIO DE "RAFAELA"

 

Análisis literario de “Rafaela” de Mariana Furiasse


Introducción

 

La obra Rafaela, publicada en 2002 por Ediciones SM Argentina tras obtener el Premio El Barco de Vapor Argentina, es una de las novelas más importantes de Mariana Furiasse y una obra central de la literatura infantil y juvenil argentina contemporánea.

 La novela se destaca por abordar con profundidad y sensibilidad cuestiones vinculadas con la adolescencia femenina, el cuerpo, la autoestima, la soledad afectiva y la construcción de la identidad. A diferencia de buena parte de la literatura juvenil tradicional de comienzos de los años 2000, Rafaela evita los modelos moralizantes y construye una protagonista compleja, vulnerable y profundamente humana.

 Desde una perspectiva crítica, la novela puede leerse como una obra de realismo psicológico que convierte la experiencia emocional adolescente en el núcleo mismo del relato. Su importancia reside no solamente en los temas que aborda, sino en la forma literaria con que los desarrolla: una prosa íntima, sobria y empática que logra representar el mundo interior de la protagonista sin simplificaciones ni paternalismos.

 

Contexto literario y relevancia histórica

 

A comienzos del siglo XXI, la literatura juvenil argentina atravesaba un proceso de transformación importante. Emergía una narrativa más interesada en:

  •  los conflictos emocionales reales;
  • las subjetividades juveniles;
  • la complejidad psicológica;
  • los problemas sociales y afectivos contemporáneos.

 En ese contexto, Rafaela aparece como una novela innovadora por varios motivos:

  •  coloca en el centro a una adolescente con conflictos corporales y emocionales;
  • trata el sobrepeso y la autoestima desde una mirada no estigmatizante;
  • evita el tono pedagógico explícito;
  • privilegia la experiencia subjetiva.

 La novela abrió un espacio poco frecuente dentro de la LIJ argentina para hablar del cuerpo adolescente femenino desde la intimidad emocional y no desde modelos normativos o moralizantes.

 

Argumento y estructura narrativa

 La historia sigue a Rafaela, una adolescente que vive con su padre y enfrenta diversos conflictos vinculados con:

  •  su imagen corporal;
  • la ausencia afectiva;
  • la relación con la madre;
  • la necesidad de aceptación;
  • el descubrimiento amoroso;
  • el miedo al rechazo.

El argumento, en términos externos, es relativamente sencillo. No hay grandes acontecimientos dramáticos ni giros espectaculares. Sin embargo, el verdadero movimiento narrativo ocurre en el plano interior de la protagonista.

 Furiasse construye una novela donde el conflicto principal es emocional:

Rafaela intenta aprender a habitar su cuerpo, interpretar sus vínculos y construir una identidad propia en medio de inseguridades profundas.

 La estructura narrativa acompaña este proceso de manera gradual y orgánica. La novela avanza a través de:

  •  escenas cotidianas;
  • diálogos íntimos;
  • recuerdos;
  • observaciones subjetivas;
  • pequeños acontecimientos cargados de sentido emocional.

El ritmo es pausado, introspectivo y deliberadamente contenido. La autora evita el dramatismo excesivo y apuesta por una sensibilidad narrativa basada en los matices.

 

Construcción del personaje de Rafaela

La mayor virtud de la novela es, probablemente, la construcción psicológica de Rafaela.

 No se trata de un personaje ejemplar ni heroico en términos clásicos. Rafaela:

  •  duda constantemente;
  • se siente incómoda consigo misma;
  • teme no ser querida;
  • experimenta vergüenza corporal;
  • necesita afecto;
  • oscila entre retraimiento y deseo de conexión.

 

Furiasse consigue representar con enorme precisión la experiencia emocional adolescente:

la hipersensibilidad frente a la mirada ajena, la percepción exagerada de los defectos propios y la dificultad para sentirse suficiente.

Uno de los aspectos más valiosos es que la novela nunca reduce a Rafaela a “la chica con sobrepeso”. Su cuerpo es importante, pero no define completamente su identidad. La protagonista posee:

  • inteligencia emocional;
  • imaginación;
  • capacidad de observación;
  • humor;
  • deseo de ser comprendida.

 La autora evita construir un relato de “superación” simplista. Rafaela no cambia mágicamente ni alcanza una autoestima perfecta. El crecimiento aparece como un proceso ambiguo, incompleto y profundamente humano.

 

El cuerpo como territorio narrativo

 Uno de los aportes más importantes de Rafaela a la literatura juvenil argentina es el tratamiento del cuerpo adolescente femenino.

 El cuerpo en la novela funciona simultáneamente como:

  •  espacio de vergüenza;
  • fuente de inseguridad;
  • lugar de deseo;
  • experiencia social;
  • núcleo identitario.

 La mirada social sobre el cuerpo condiciona profundamente la subjetividad de Rafaela. Sin embargo, Furiasse evita caer en discursos aleccionadores sobre aceptación corporal. En lugar de formular consignas, muestra la experiencia emocional concreta de habitar un cuerpo percibido como “inadecuado”.

 La novela resulta especialmente potente porque:

  •  no banaliza el sufrimiento;
  • no romantiza la inseguridad;
  • no convierte el cuerpo en un problema exclusivamente médico;
  • trabaja la dimensión afectiva y simbólica del cuerpo adolescente.

 En este sentido, Rafaela fue una obra adelantada para su tiempo dentro de la LIJ latinoamericana.

 

La familia y la ausencia afectiva

 Otro eje central es la representación de la familia.

 La relación de Rafaela con su padre constituye uno de los vínculos más complejos y sensibles de la novela. Hay afecto genuino, pero también silencios, incomodidades y dificultades de comunicación.

 La figura materna, por su parte, aparece atravesada por la distancia emocional y la ausencia. La novela no plantea adultos monstruosos ni completamente negligentes; presenta personas limitadas, incapaces muchas veces de comprender las necesidades emocionales de la protagonista.

 Esta ambigüedad resulta clave:

Furiasse evita el maniqueísmo y construye vínculos familiares profundamente realistas.

 La familia aparece como:

  •  refugio parcial;
  • espacio de conflicto;
  • fuente de amor;
  • origen de heridas emocionales.

Adolescencia y subjetividad

La novela entiende la adolescencia no como una etapa “problemática” en términos moralizantes, sino como una experiencia existencial intensa.

 Rafaela vive todo con enorme sensibilidad:

  •  la amistad;
  • el deseo;
  • la vergüenza;
  • la soledad;
  • las expectativas;
  • el miedo al juicio ajeno.

 La narrativa consigue transmitir esa intensidad sin ridiculizar ni minimizar las emociones adolescentes. Ese respeto por la subjetividad juvenil es uno de los grandes méritos éticos y literarios de Furiasse.

 

Estilo literario

 La prosa de Mariana Furiasse en Rafaela se caracteriza por:

  •  sobriedad;
  • precisión emocional;
  • lirismo contenido;
  • naturalidad discursiva.

 La autora escribe con una economía verbal notable. No necesita exageraciones retóricas para producir impacto emocional. Muchas veces el efecto surge de:

  • pequeños detalles;
  • silencios;
  • frases breves;
  • observaciones mínimas;
  • escenas aparentemente simples.

El lenguaje logra reproducir la sensibilidad adolescente sin artificialidad. La voz narrativa es cercana, íntima y creíble.

 Además, Furiasse posee una gran capacidad para construir atmósferas emocionales:

  • habitaciones, comidas, gestos familiares o recorridos urbanos adquieren un fuerte espesor afectivo.

 

Perspectiva de género

 Desde una lectura contemporánea, Rafaela puede interpretarse como una novela clave en la representación de subjetividades femeninas adolescentes dentro de la literatura argentina.

 La obra cuestiona de manera implícita:

  • los mandatos corporales;
  • las exigencias de belleza;
  • las formas de violencia simbólica sobre el cuerpo femenino;
  • las expectativas sociales sobre las adolescentes.

Sin transformarse en una novela militante o explícitamente feminista, Rafaela posee una profunda dimensión política:

  • dar centralidad narrativa a una adolescente insegura, sensible y corporalmente disidente ya implica un gesto de ruptura respecto de muchos modelos juveniles tradicionales.

 

Simbolismo y recursos narrativos

 Aunque predominan el realismo y la intimidad psicológica, Furiasse utiliza diversos recursos simbólicos:

  •  los espacios cerrados como representación emocional;
  • la comida como experiencia afectiva;
  • los silencios familiares;
  • los espejos y la percepción corporal;
  • ciertos objetos cotidianos cargados de memoria emocional.

 El simbolismo nunca aparece de forma forzada. Surge integrado a la experiencia subjetiva de la protagonista.

 

Recepción crítica y circulación escolar

 Rafaela tuvo una recepción muy importante dentro del ámbito educativo y literario argentino.

 La novela:

  1.  fue ampliamente leída en escuelas secundarias;

  • integró programas de lectura juvenil;
  • recibió valoraciones positivas por parte de docentes y mediadores;
  • fue considerada innovadora dentro de la LIJ argentina.

 Su circulación escolar se explica porque logra combinar: 
  • calidad literaria;
  • accesibilidad narrativa;
  • profundidad emocional;
  • relevancia temática para lectores adolescentes.

 Además, la novela permitió abrir discusiones sobre:

  •  autoestima;
  • cuerpo;
  • bullying;
  • vínculos familiares;
  • adolescencia femenina.

Comparación con otras obras de la LIJ argentina

 Dentro del panorama de la literatura juvenil argentina, Rafaela puede vincularse con obras que priorizan la interioridad emocional y la subjetividad adolescente, aunque Furiasse posee una voz singularmente íntima y silenciosa.

 A diferencia de novelas juveniles centradas en la aventura o el conflicto externo, aquí el drama principal es psicológico y afectivo.

 La novela se aproxima más a:

  •  la narrativa introspectiva;
  • el realismo emocional;
  • la exploración de la fragilidad subjetiva.

En ese sentido, comparte ciertas preocupaciones con sectores de la narrativa juvenil contemporánea latinoamericana que comenzaron a representar adolescentes complejos y emocionalmente vulnerables.

 

Conclusión

Rafaela es una novela profundamente humana que convirtió la experiencia emocional adolescente en materia literaria de gran intensidad y sutileza.

 Mariana Furiasse construye una obra que destaca por:

  •  la complejidad psicológica de su protagonista;
  • la honestidad emocional;
  • la representación sensible del cuerpo adolescente;
  • la calidad de su prosa;
  • la ausencia de moralismo;
  • la profundidad de los vínculos familiares retratados.

 La novela permanece vigente porque aborda conflictos que siguen siendo centrales para muchos adolescentes:

  • la inseguridad corporal, la necesidad de afecto, el miedo al rechazo y la búsqueda de identidad.

Más que ofrecer respuestas simples, Rafaela acompaña la fragilidad de crecer. Y justamente allí reside su mayor valor literario: en la capacidad de mirar la adolescencia con empatía, complejidad y verdad narrativa.

miércoles, 13 de mayo de 2026

13 DE MAYO DE 185 NACÍA SIR RONALD ROSS - BIOGRAFÍA


Sir Ronald Ross, pionero

 en la ciencia de los

 mosquitos y la malaria

 

 Sir Ronald Ross


Ronald Ross nació en Almora, Nepal, el 13 de mayo de 1857.

Su padre era C.C.G. Ross, general de la armada inglesa con destino en la India.

Su madre era la mayor de diez hermanos.

Diez años después, en 1867, fue a Inglaterra para iniciar su educación.

Al principio se aficionó por la literatura y el arte y hubiera seguido este camino a no ser que su padre le obligó a estudiar medicina.

Entre 1874 y 1879 lo hizo en el St. Bartolomew's Hospital Medical School. Según afirmó después en sus escritos, se dedicó más a conocer la vida social y cultural de Londres que a estudiar.

En 1879 realizó sus exámenes (MRCS), pero no superó el de la Society of Apothecaries.

Aunque para ingresar en la Indian Medical Service sólo hacía falta una cualificación quirúrgica, decidió esperar y volver a presentarse.

Mientras tanto estuvo como cirujano en una línea marítima y durante sus viajes estudiaba y recogía materiales para su primera novela.

En 1881 realizó de nuevo los exámenes. No obtuvo suficiente puntuación para escoger las mejores plazas, las de Bengala, y optó por una de la zona o distrito de Madrás.

En la India estuvo ejerciendo como médico en Burma y también en las Islas Andaman.

Llevaba la vida típica de un oficial médico: golf, tiro, pesca, lectura, etc. a lo que se unía poco interés en la medicina.

Durante estos años escribió su primera novela (The Child of Ocean), que se publicó en 1889, y profundizó en matemáticas, disciplina que le fascinaba desde muy joven y que después le sería de gran utilidad.

En 1888 obtuvo su primera licencia y volvió a Inglaterra desembarcando en los puertos adecuados para conocer Italia, Suiza y Francia.

En Londres decidió encauzar su vida profesional. A lo largo de la última década la bacteriología había madurado bastante.

Decidió obtener el entonces recién instaurado diploma de salud pública que se impartía en el Royal College of Physicians and surgeons, y también estudió bacteriología con E.E. Klein en el St. Bartholomew's.

Durante esta estancia también contrajo matrimonio con Ross Bessie Bloxam.

Tuvieron dos hijos, Ronald y Charles, y dos hijas, Dorothy y Sylvia.

Regresó a la India el 1 de agosto de 1889 con su esposa y con un equipo de microscopía y de microbiología.

La actividad que desplegó a lo largo del lustro siguiente estuvo mucho más centrada. Continuó su formación matemática, siguió escribiendo y publicó algunos trabajos en revistas médicas de la zona.

 Investigó sin éxito la malaria. Laveran proporcionó hacia 1877 la primera prueba de que los insectos podían ser portadores de la enfermedad.

Durante su segunda licencia, Sir Patrick Manson (1844-1922), fundador de la London School of Tropical Medicine, le mostró en Londres en 1894 las primeras preparaciones que confirmaban el descubrimiento de Laveran. Esa hipótesis también fue lanzada por Albert Freeman Africanus King (1841-1915).

Animado por Manson, Ross se dedicó de lleno a resolver uno de los problemas más importantes entonces: la transmisión de la malaria.

Al principio el trabajo se vio interrumpido por una epidemia de cólera que se había declarado en Bangalore.

Esto lo mantuvo ocupado entre septiembre de 1895 y marzo de 1897. Pensó que la malaria podía producirse a consecuencia de la picadura del mosquito.

En 1897 publicó en el British Medical Journal el trabajo "Sobre unas peculiares células pigmentadas encontradas en dos mosquitos alimentados con sangre palúdica", donde expuso sus iniciales convicciones sobre el papel del mosquito Anopheles en la trasnmisión de la enfermedad.

Ross en su laboratorio

Las investigaciones orientadas al conocimiento del agente causal del paludismo tienen su comienzo en el descubrimiento del germen que provoca la dolencia: el haemamoeba laverani (1880) por Laveran, médico militar francés que estaba destinado en Argelia.

Mientras varios investigadores italianos confirmaban el hallazgo, Ross se centró, como hemos dicho, en el problema no resuelto de la transmisión del parásito.

La página en el cuaderno de Ross donde grabó los "cuerpos pigmentados" en mosquitos que luego identificó como parásitos de la malaria




El descubrimiento crucial del Dr. Ronald Ross sobre el papel del mosquito en la transmisión de la malaria se realizó el 20 de agosto de 1897. En esa fecha, Ross observó por primera vez que el mosquito Anopheles estaba involucrado en el ciclo de transmisión de la malaria al encontrar Plasmodium en el estómago de un mosquito infectado.

Este hallazgo fue una revelación fundamental que demostró que los mosquitos eran los vectores responsables de la transmisión de la malaria, y marcó un hito importante en la lucha contra la enfermedad.Un año después estuvo en Calcuta estudiando el kala-azar, que entonces se consideraba una forma crónica de malaria.

 Se dedicó a estudiar la enfermedad provocada en pájaros por el proteosoma, parásito que estaba estrechamente relacionado con el Plasmodium, sugerencia que le hizo Manson.

Descubrió los esporozoitos, procedentes del oocisto ya roto, en la glándula salival de un mosquito Culex que previamente había picado a pájaros enfermos de malaria.

Sucedía esto el 4 de julio de 1898. La Royal Society mandó a C.W. Daniels a la India para que trabajara con Ross.

Casi al mismo tiempo Mascianelli y Giovanni Battista Grassi (1854-1925), basándose en los trabajos de Ross, observaron el ciclo completo del Plasmodium falciparum y el del Plasmodium malariae en el mosquito (1899).

Señor R. Ross en los escalones del laboratorio en Calcuta, 1898. Con la señora Ross, Mahomed Bux y asistentes de laboratorio en primer plano, jaulas para aves palúdicas. Wellcome Imágenes Palabras clave: India; Malaria; Ronald Ross

Por su lado, Giuseppe Bastianelli (1862-1959) y Amico Bignami (1862-1919) realizaron idéntica comprobación con el Plasmodium vivax. Bastianelli envió mosquitos Anopheles infectados a Londres en 1900.

Manson confirmó con ellos las conclusiones a las que había llegado Ross en 1899 y que también apoyaban los trabajos de los malariólogos italianos.



Ross abandonaba la India en 1899 definitivamente; sólo regresó en dos ocasiones.

En Sierra Leona Ross hizo las determinaciones finales en su teoría. Sus hallazgos fueron fundamentales en el terreno científico y significaban un paso adelante en la lucha efectiva contra una dolencia endémica en amplias zonas geográficas. 

Al trabajo antes mencionado, debemos añadir el titulado "The role of the mosquito in the evolution of the malarial parasite" (Lancet, 1898) y su comunicación a la British Medical Association, hecha en julio de 1898, y que publicó el British Medical Journal en 1899.


Sir Ronald Ross, C.S. Sherrington y R.W. Boyce en un laboratorio de la Escuela de Medicina Tropical de Liverpool. Gouache por W.T.Maud, 1899.

Posteriores son las Memorias que relatan sus viajes a Sierra Leona y Suez, publicadas en Liverpool en 1900 y 1903 respectivamente, y su libro, editado en Londres en 1910, The prevention of malaria.

 En 1901 Ross fue elegido Fellow del Royal College of Surgeons de Inglaterra así como de la Royal Society. De ésta última fue vicepresidente desde 1911 a 1913.

Ross, quien recibió el Premio Nobel de Medicina en 1902 por su trabajo en la transmisión de la malaria. (Crédito de la imagen: Twitter)


En 1902 fue nombrado “companion” del Most Honourable Order of Bath por el rey de Inglaterra y en 1911 promovido a Knight Commander, de la misma.

En 1902, para conmemorar los servicios que rindió Sir Alfred Jones a la escuela de medicina tropical, se instituyó una cátedra de medicina tropical.

En el año 1902 Ronald Ross fue galardonado con el Premio Nobel de Fisiología o Medicina por su trabajo pionero en la transmisión de la malaria. Su descubrimiento tuvo un impacto significativo en el entendimiento de cómo se propaga la enfermedad y llevó a la implementación de medidas de control más efectivas, como el control de mosquitos y el uso de insecticidas.

Ross fue contratado como profesor ese mismo año, cargo que abandonó en 1912 al dejar la ciudad de Liverpool, cuando pasó a desempeñar la dirección del servicio de enfermedades tropicales del King's College Hospital, de Londres. También se ocupó de la cátedra de Tropical Sanitation in Liverpool.

Mantuvo estos puestos hasta 1917 cuando fue nombrado consultor de malariología de la Oficina de guerra en directa relación con los problemas epidémicos que sufrían los soldados.

Fue reconocida su labor con la elevación al rango de Knight Commander, St Michael y St. George. Después fue contratado como consultor o asesor de los mismos temas en el ministerio (Ministry of Pensions).

En el tema del paludismo las contribuciones de Ross fueron más allá de lo reseñado. Trabajó en el inicio de medidas preventivas contra la malaria en diferentes países.

Estudió de manera minuciosa la situación de la enfermedad en el oeste de África, en el Canal de Suez, en Grecia, Mauritania, Chipre y en las zonas afectadas por la primera gran guerra (1914-1918).

Hay que mencionar de forma destacada los modelos matemáticos que utilizó para los estudios epidemiológicos que comenzó a utilizar en el informe sobre la situación de Mauritania, y con los que elaboró su obra The Prevention of Malaria (1910) y otros trabajos que publicó la Royal Society en 1915 y 1916.

Últimos años de Ross
 

En 1926 se fundó en su honor el Ross Institute and Hospital for Tropical Diseases and Hygiene en Putney, y aceptó ser su director hasta que le sobrevino la muerte el 16 de septiembre de 1932, un año después del fallecimiento de su mujer.

La tumba de Ross en Cementerio Putney Vale, Londres en 2014

HOMENAJES


Recibió honores en vida, como el ya mencionado Premio Nobel, y el nombramiento de miembro honorario de muchas academias científicas europeas así como de otros continentes.


Ronald Ross Memorial, Hospital SSKM, Calcuta


Placa del Ronald Ross Memorial, Calcuta



 

Instituto de Parasitología Sir Ronald Ross

Placa del descubrimiento de la transmisión de Malaria en Instituto de Parasitología Sir Ronald Ross

 El Instituto de Parasitología Sir Ronald Ross es el edificio patrimonial donde Sir Ronald Ross descubrió la causa y el remedio de la malaria en 1897. Declarado monumento protegido por el Servicio Arqueológico de la India, el instituto se encuentra ahora bajo la protección de la Universidad de Osmania (OU), que lo adquirió de la entonces Deccan Airlines en 1955.


Ronald Ross tiene una placa azul en Londres. Esta placa conmemora su contribución a la medicina, específicamente su descubrimiento de que los mosquitos son vectores de la malaria. La placa se encuentra en 18 Cavendish Square, donde Ross vivió y trabajó. Este reconocimiento es parte del sistema de placas azules, que honra a personas notables y eventos significativos en la historia del Reino Unido

La Placa Azul en 18 Cavendish Square, Londres, es un marcador conmemorativo que señala la importancia histórica de ese lugar. Este tipo de placa, conocida como "blue plaque", se utiliza en el Reino Unido para conmemorar a personas famosas o eventos significativos asociados con una ubicación específica.

El sistema de placas azules fue establecido en 1866 y es administrado por English Heritage. Las placas son un reconocimiento a la vida y logros de individuos notables que han vivido o trabajado en ese lugar.


El nombre de Ross recordado en la London School of Hygiene and Tropical Medicine

LEGADO

Sir Ronald Ross dejó un legado fundamental para la medicina y la salud pública: demostró que la malaria se transmite por mosquitos y estableció las bases para su prevención y control.

Contribuciones clave

  • Descripción del vector: Ross encontró parásitos de la malaria en el sistema digestivo de mosquitos y mostró que estos insectos transmiten el parásito a huéspedes susceptibles, lo que explicó el mecanismo de transmisión de la enfermedad.
  • Ciclo biológico y transmisión: sus experimentos (incluyendo transmisión entre aves mediante mosquitos) ayudaron a establecer el ciclo de vida del parásito y a identificar el papel de las glándulas salivares del mosquito en la inoculación.
  • Impacto práctico en salud pública: al identificar al mosquito como agente transmisor, su trabajo permitió desarrollar medidas de control dirigidas (control de vectores, drenaje de criaderos, fumigación y protección personal), que han salvado millones de vidas.
  • Reconocimientos y difusión: recibió el Premio Nobel de Fisiología o Medicina en 1902 por estos hallazgos y promovió la investigación y la formación en medicina tropical, incluida su actividad en la Escuela de Medicina Tropical de Liverpool.
  •  

Otras aportaciones y legado institucional

  • Escritos y difusión: Ross público trabajos influyentes sobre prevención de la malaria y salud pública que ayudaron a sistematizar estrategias contra enfermedades transmitidas por vectores.
  • Instituciones y enseñanza: fundó el Ross Institute and Hospital for Tropical Diseases y ejerció docencia y consultoría en enfermedades tropicales, ampliando el impacto de sus descubrimos en políticas sanitarias y formación profesional.
  • Legado científico más amplio: además de la malaria, Ross hizo deportes en entomología y epidemiología, y su enfoque experimental y epidemiológico fortaleció la medicina preventiva moderna.

Breve ejemplo ilustrativo

  • Antes de Ross, la causa de la malaria no estaba entendida; después de sus hallazgos se pudieron planificar intervenciones concretas (eliminación de criaderos de mosquitos, uso de mosquiteros, campañas de fumigación) que redujeron drásticamente la morbilidad y mortalidad por malaria.

 

FUENTES

https://www.diainternacionalde.com/ficha/dia-mundial-mosquito

https://es.wikipedia.org/wiki/Ronald_Ross

https://www.saluteca.com/ronald-ross-1902/

https://www.nobelprize.org/prizes/medicine/1902/ross/biographical/

https://www.historiadelamedicina.org/ross.htm

https://www.buscabiografias.com/biografia/verDetalle/7307/Ronald