Blog de Arinda

OBJETIVO :En este Blog vas a encontrar mis producciones en pintura y escultura. Además, material recopilado a través de mi trabajo como maestra, directora e inspectora, que puede ser de interés para docentes y estudiantes magisteriales .

domingo, 20 de septiembre de 2026

20 DE SETIEMBRE 2026- DÍA MUNDIAL DE LA LIMPIEZA

 


El 20 de septiembre se celebra el Día Mundial de la Limpieza, una causa a la que se han sumado 157 países y más de 71 millones de voluntarios. El día busca lograr una de las metas más ambiciosas de la actualidad. ¡Limpiar el planeta!

ANTECEDENTES

La cronología para la declaración del 20 de septiembre como Día Mundial de la Limpieza es la siguiente:

 

En 2008, una gran limpieza nacional tuvo lugar en Estonia, donde en solo 5 horas miles de personas limpiaron su país de basura, lo que dio inicio al movimiento ciudadano global Vamos a hacerlo (Let's Do It! World - LDIW).

 

El movimiento promovió limpiezas multitudinarias a nivel global, y en 2018 se realizó el primer Día Mundial de la Limpieza bajo esta iniciativa, reuniendo a voluntarios y organizaciones para combatir la contaminación por residuos.

 

El 8 de diciembre de 2023, la Asamblea General de las Naciones Unidas estableció oficialmente el Día Mundial de la Limpieza para celebrarse cada año el 20 de septiembre, decisión que comenzó a aplicarse desde 2024.

 

Se seleccionó el 20 de septiembre porque es una fecha con buen clima en muchas regiones, facilitando la organización de eventos al aire libre y la participación masiva de voluntarios.

 

Este día busca promover la limpieza ambiental, la gestión responsable de residuos y fomentar la colaboración global entre comunidades y gobiernos.

 

Así, el Día Mundial de la Limpieza el 20 de septiembre es una conmemoración oficial respaldada por la ONU desde 2023, pero con raíces en un movimiento ciudadano iniciado en Estonia en 2008 y consolidado globalmente en 2018


OBJETIVOS


 

Los objetivos para conmemorar el Día Mundial de la Limpieza, celebrado el 20 de septiembre, son varios y abarcan tanto la acción directa como la transformación social y ambiental:

 

Movilizar a personas de todo el mundo para que participen en actividades voluntarias coordinadas que permitan la limpieza y la gestión adecuada de residuos, como medida crucial frente a la crisis global de residuos sólidos urbanos.

 

Transformar mentalidades para fomentar la innovación y la educación ambiental, promoviendo estilos de vida más sostenibles y responsables, además de impulsar hábitos de consumo responsable.

 

Fortalecer la cooperación internacional y las alianzas entre gobiernos, sociedad civil, empresas y comunidades para avanzar hacia economías circulares que reduzcan la generación de residuos, en línea con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y el Acuerdo de París.

 

Contribuir a la preservación y mantenimiento de un medio ambiente limpio y saludable, protegiendo la biodiversidad, mitigando el cambio climático y reduciendo la contaminación urbana y marina.

 

Concienciar sobre la gestión sostenible de los residuos y recursos para construir ciudades y comunidades más limpias, seguras y resilientes.

 

Estos objetivos están respaldados y promovidos oficialmente por la Asamblea General de las Naciones Unidas desde 2023, con un enfoque especial en problemáticas emergentes como los residuos textiles y de moda, que son un desafío creciente para la sostenibilidad urbana.

 

 

lema 2026: “Del plato limpio a la ciudad limpia”





 


1.     Un lema que cambia la idea tradicional de “limpieza”

 

A primera vista, hablar de un “Día Mundial de la Limpieza” podría llevarnos a pensar exclusivamente en recoger residuos de calles, plazas, playas, parques o espacios naturales.

Sin embargo, el lema “Del plato limpio a la ciudad limpia” propone una mirada mucho más amplia.

La limpieza ya no se entiende solamente como retirar aquello que está tirado, sino también como evitar que los residuos se produzcan innecesariamente.

Por eso, el lema desplaza la atención desde el final del proceso —cuando el residuo ya existe— hacia una etapa anterior: qué compramos, cuánto compramos, cuánto cocinamos, cuánto comemos y qué hacemos con aquello que sobra.

Es, en definitiva, una invitación a pasar de una cultura de “limpiar después” a una cultura de “prevenir antes”.

 

2.     ¿Qué significa “plato limpio”?

 

La expresión “plato limpio” tiene varios significados.

En su sentido más directo, alude a evitar que los alimentos terminen desperdiciados. Si una persona sirve una cantidad adecuada, conserva correctamente los alimentos, aprovecha las sobras o comparte aquello que no va a consumir, está evitando que comida perfectamente aprovechable termine convirtiéndose en residuo.

Pero “plato limpio” tiene también un significado simbólico.

Representa una relación más responsable con los alimentos.

Detrás de cada plato hay:

  • tierra;
  • agua;
  • semillas;
  • trabajo agrícola;
  • energía;
  • transporte;
  • almacenamiento;
  • elaboración;
  • envases;
  • recursos económicos;
  • trabajo humano.

Por lo tanto, cuando desperdiciamos comida no estamos desperdiciando únicamente el alimento que queda en el plato. También estamos desperdiciando, indirectamente, muchos de los recursos utilizados para producirlo y llevarlo hasta nuestra mesa.

UN-Habitat señala que actualmente se desperdician más de mil millones de comidas cada día y que la pérdida y el desperdicio de alimentos representan aproximadamente entre el 8 % y el 10 % de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero.

Así, el “plato limpio” se convierte en una metáfora de respeto por los recursos.

 

3.     Del plato a la ciudad: una relación que normalmente no vemos

 

Uno de los aspectos más interesantes del lema es precisamente la palabra “del”.

No dice simplemente:

“Platos limpios y ciudades limpias”.

Dice:

“Del plato limpio a la ciudad limpia”.

Ese “de... a...” establece una relación de causa y consecuencia.

Nos recuerda que una ciudad no se construye solamente desde las grandes políticas municipales. También se construye a partir de millones de pequeñas decisiones cotidianas.

Lo que ocurre en una cocina, un comedor escolar, un restaurante, un supermercado o una feria puede terminar teniendo consecuencias para toda la ciudad.

Los restos de alimentos que tiramos:

plato → recipiente → bolsa de residuos → contenedor → sistema de recolección → tratamiento o disposición final

forman parte de un sistema urbano mucho mayor.

Por eso, cuidar lo que sucede en el plato también significa cuidar aquello que sucede posteriormente en la ciudad.


1.     El desperdicio de alimentos como problema ambiental

 

El lema adquiere especial importancia porque el desperdicio alimentario no es solamente un problema económico o doméstico.

Es también un problema ambiental.

Cuando los alimentos se producen para luego ser descartados, se han utilizado recursos naturales que finalmente no cumplen el objetivo para el que fueron destinados.

UN-Habitat destaca que el desperdicio alimentario ejerce presión sobre los sistemas de residuos, contribuye al cambio climático y supone un uso innecesario de tierra y agua.

Además, cuando los residuos orgánicos llegan a determinados sitios de disposición final y se descomponen sin suficiente oxígeno, pueden contribuir a las emisiones de metano, un potente gas de efecto invernadero.

Por eso, reducir el desperdicio significa actuar antes de que el problema llegue al sistema de residuos.



 

1.     “Limpiar” no significa solamente recoger

 

Este es probablemente uno de los mensajes educativos más importantes del lema.

Podemos imaginar dos situaciones.

Primera situación

Una persona tira comida.

Después, otra persona recoge la basura.

La ciudad queda aparentemente limpia.

Pero el problema original no desapareció.

La comida se produjo, transportó, compró y finalmente se convirtió en residuo.

Segunda situación

Una familia compra solamente lo que necesita, conserva correctamente los alimentos, aprovecha las sobras y separa los residuos orgánicos que inevitablemente produce.

Aquí se está actuando antes de que aparezca el problema.

Por eso el lema propone una idea fundamental:

La mejor basura es aquella que conseguimos evitar.

La limpieza comienza mucho antes del camión recolector.



1.     Del comportamiento individual a la transformación colectiva




El lema tampoco pretende presentar el desperdicio alimentario como una cuestión exclusivamente individual.

UN-Habitat plantea la necesidad de combinar hábitos cotidianos, sistemas de recuperación de alimentos, compostaje, separación de residuos orgánicos, políticas públicas, alianzas y soluciones de economía circular.

Esto es importante porque una persona puede hacer muchas cosas en su casa, pero existen también responsabilidades de:

  • productores;
  • comercios;
  • supermercados;
  • restaurantes;
  • instituciones educativas;
  • gobiernos locales;
  • empresas;
  • organizaciones comunitarias;
  • sistemas de gestión de residuos.

Por eso, “del plato limpio a la ciudad limpia” puede interpretarse como una cadena de responsabilidades compartidas.


1.     La dimensión social del lema

 

Existe además una dimensión social particularmente poderosa.

El desperdicio de alimentos ocurre en un mundo donde millones de personas experimentan inseguridad alimentaria.

UN-Habitat señala precisamente esta contradicción al presentar el tema de 2026: mientras se desperdician más de mil millones de comidas diariamente, millones de personas enfrentan hambre y carecen de servicios básicos.

Esto no significa que simplemente entregar los alimentos sobrantes resolvería el problema del hambre —se trata de cuestiones mucho más complejas—, pero sí pone de manifiesto una enorme pérdida de recursos.

Por eso, reducir el desperdicio alimentario también puede contribuir a construir sistemas alimentarios más eficientes, resilientes y equitativos.


1.     La economía circular detrás del lema

 

El lema también se relaciona directamente con la economía circular.

El modelo tradicional puede representarse así:

extraer → producir → comprar → consumir → desechar

La economía circular intenta modificar ese recorrido:

reducir → reutilizar → recuperar → redistribuir → compostar → devolver recursos al ciclo

En el caso de los alimentos, esto significa aplicar una jerarquía:

1.  Evitar el desperdicio.

2.  Aprovechar los alimentos aptos para el consumo.

3.  Redistribuir excedentes cuando sea posible.

4.  Aprovechar determinados residuos orgánicos.

5.  Compostar aquello que no pueda aprovecharse de otra manera.

UN-Habitat incluye precisamente entre las acciones de 2026 la redistribución, la separación de residuos, el compostaje y la recuperación de materia orgánica.

 

2.     El lema también habla de las ciudades

 

La segunda mitad —“ciudades limpias”— es fundamental.

¿Por qué hablar de ciudades si el problema comienza muchas veces en nuestros platos?

Porque las ciudades concentran una enorme cantidad de actividades relacionadas con la alimentación:

  • hogares;
  • mercados;
  • restaurantes;
  • hoteles;
  • escuelas;
  • hospitales;
  • comercios;
  • supermercados;
  • ferias;
  • industrias alimentarias.

El desperdicio generado en todos esos lugares termina afectando los sistemas urbanos de recolección y tratamiento de residuos.

Por eso, una ciudad verdaderamente limpia no es simplemente una ciudad donde no vemos basura en las calles.

Es una ciudad capaz de prevenir, separar, recuperar, reutilizar y tratar adecuadamente sus residuos.


 

10. Una ciudad limpia también debe ser una ciudad sostenible

 

El lema permite entonces ampliar la definición de limpieza.

Una ciudad limpia debería ser:

limpia ambientalmente,
pero también eficiente en el uso de recursos,
saludable,
resiliente,
inclusiva
y capaz de gestionar responsablemente sus residuos.

UN-Habitat vincula explícitamente el Día Mundial de la Limpieza 2026 con ciudades más eficientes en el uso de recursos, resilientes e inclusivas, así como con los Objetivos de Desarrollo Sostenible y la Nueva Agenda Urbana.

 

11. El lema propone pasar de la culpa a la acción

 

Otro aspecto interesante es que el lema puede utilizarse de una manera educativa y no culpabilizadora.

No se trata simplemente de decir:

“No desperdicies comida”.

La propuesta es mucho más constructiva:

¿Qué podemos hacer para que los alimentos lleguen a aprovecharse y para que los residuos inevitables vuelvan al ciclo de los recursos?

Esto permite trabajar el tema desde soluciones concretas:

  • planificar las compras;
  • aprovechar alimentos que todavía son seguros;
  • conservarlos adecuadamente;
  • servir porciones razonables;
  • aprovechar las sobras;
  • compartir excedentes cuando corresponda;
  • separar los residuos;
  • compostar cuando sea posible.

Así, el lema transforma una preocupación ambiental en acciones cotidianas comprensibles.

 

12. La conexión del lema “Del plato limpio a la ciudad limpia”  con “Apuntemos al cinco”

 

Además del tema central, “Del plato limpio a la ciudad limpia”, la movilización mundial de 2026 trabaja bajo el eslogan de campaña “Strive for Five”, que invita a movilizar al menos al 5% de la población de cada comunidad como punto de inflexión cívico para generar cambios sistémicos en la gestión de residuos.

Los dos eslóganes tienen orígenes institucionales distintos, aunque se usan de forma complementaria en la conmemoración del 20 de septiembre:

“Strive for Five”

  • Fue creado y lanzado por Let’s Do It World, la ONG con sede en Estonia que coordina el movimiento mundial del Día Mundial de la Limpieza desde 2019. 
  • La campaña se presentó oficialmente el 5 de junio de 2026 (Día Mundial del Medio Ambiente) como el eje de movilización hacia el 20 de septiembre, con el objetivo de alcanzar al menos un 5% de participación ciudadana como punto de inflexión para cambios sociales duraderos. 
  • La presidenta de Let’s Do It World, Heidi Solba, es la voz institucional que explica y promueve este eslogan en comunicados y materiales de la campaña. 

“From Clean Plates to Clean Cities” (“De platos limpios a ciudades limpias”)

  • Este es el tema oficial de la observancia global del Día Mundial de la Limpieza 2026, anunciado en el marco del evento mundial que se celebra en Shaoxing, China.

 

  • El tema se difunde bajo el liderazgo de ONU-Hábitat (UN-Habitat), junto con el Ministerio de Vivienda y Desarrollo Urbano-Rural de China y el Gobierno Provincial de Zhejiang, como parte de la conmemoración establecida por la Asamblea General de la ONU en 2023.

 

  • ONU-Hábitat utiliza este lema para centrar la atención en el desperdicio de alimentos y su vínculo con la gestión de residuos y el diseño de ciudades más sostenibles.

En síntesis:

  • “Strive for Five” → campaña de movilización ciudadana creada por Let’s Do It World.
  • “From Clean Plates to Clean Cities” → tema oficial de la observancia 2026 promovido por ONU-Hábitat y los organizadores del evento global en China.

  

13. El significado educativo

Desde el punto de vista educativo, el lema ofrece una oportunidad extraordinaria porque permite conectar un gesto muy sencillo con cuestiones ambientales globales.

Un niño puede comprender:

“Si no desperdicio mi comida, genero menos residuos.”

A partir de allí puede descubrir:

“Si muchas personas hacen lo mismo, generamos menos residuos.”

Después:

“Si una comunidad cambia sus hábitos, cambia la cantidad y el tipo de residuos que debe gestionar.”

Y finalmente:

“Si muchas ciudades cambian sus sistemas, podemos contribuir a una transformación ambiental de mayor escala.”

Es decir, el lema construye un puente entre:

acción personal → acción comunitaria → transformación urbana → impacto global.

 

14. Una nueva manera de entender la responsabilidad

El lema también cuestiona una idea muy arraigada: que la limpieza de la ciudad es responsabilidad exclusiva de quienes recogen los residuos.

En realidad, existe una cadena completa:

quien produce → quien vende → quien compra → quien consume → quien descarta → quien recoge → quien clasifica → quien recupera → quien trata los residuos.

Cada eslabón puede mejorar el resultado.

Por eso, el Día Mundial de la Limpieza 2026 invita a pensar no solamente en quién limpia, sino también en por qué generamos determinados residuos y qué podemos hacer para evitarlos.

 

15. Del “yo” al “nosotros”

 

Hay además un cambio lingüístico muy importante.

El plato parece pertenecer al ámbito del “yo”:

mi comida, mi casa, mi plato.

La ciudad pertenece al ámbito del “nosotros”:

nuestras calles, nuestros espacios públicos, nuestros sistemas de residuos, nuestra comunidad.

El lema une ambos espacios.

En otras palabras:

lo que hacemos individualmente tiene una dimensión colectiva.

Ese puede ser uno de los mensajes centrales para trabajar el 20 de septiembre.

 

16. El lema como una cadena de acciones

 

Podemos resumir todo su significado mediante una secuencia:

PLATO

Consumir responsablemente.

ALIMENTO

Evitar que se desperdicie.

RESIDUO

Reducirlo y separarlo correctamente.

RECURSO

Recuperarlo cuando sea posible.

COMUNIDAD

Participar y colaborar.

CIUDAD

Mejorar la gestión de residuos.

PLANETA

Reducir presión sobre recursos naturales y clima.

Esta secuencia permite comprender por qué el lema es mucho más profundo que una simple campaña de limpieza.

 

17. El gran mensaje de fondo

 

En definitiva, “Del plato limpio a la ciudad limpia” nos dice que la limpieza de una ciudad no comienza en la calle.

Comienza mucho antes.

Comienza cuando decidimos cuánto comprar.

Continúa cuando elegimos cuánto cocinar.

Prosigue cuando aprovechamos lo que tenemos.

Se prolonga cuando evitamos tirar alimentos que todavía pueden utilizarse.

Y termina, cuando corresponde, con una correcta separación, recuperación o compostaje de los residuos orgánicos.

Por eso, el lema convierte un acto aparentemente pequeño —terminar o aprovechar responsablemente los alimentos— en una puerta de entrada hacia una reflexión mucho mayor sobre consumo, residuos, recursos, clima, ciudades y responsabilidad colectiva.

Y esa es, probablemente, la idea más poderosa que puede transmitirse en 2026:

Una ciudad limpia no comienza cuando alguien recoge la basura. Comienza mucho antes, cuando una comunidad decide generar menos residuos y aprovechar mejor los recursos que tiene.

 

CONCLUSIÓN

“Del plato limpio a la ciudad limpia” propone mirar la limpieza desde su origen y no solamente desde sus consecuencias. El lema nos recuerda que cada alimento desperdiciado representa recursos desperdiciados y que cada decisión responsable puede contribuir a reducir la cantidad de residuos que nuestras ciudades deben gestionar. El desafío de 2026 consiste, por tanto, en transformar hábitos individuales en acciones colectivas: prevenir el desperdicio, aprovechar los alimentos, recuperar los residuos orgánicos y construir comunidades capaces de cuidar sus recursos. Porque una ciudad verdaderamente limpia no es aquella que simplemente recoge más basura, sino aquella que aprende a generar menos, aprovechar mejor y convertir sus residuos en recursos.”


¿Sabías que...?




Se prevé que la generación de residuos sólidos urbanos aumente de 2.100 millones de toneladas en 2023 a 3.800 millones de toneladas en 2050. (UNEP/Perspectiva Mundial de la Gestión de Residuos 2024)

Si no se toman medidas urgentes en materia de gestión de residuos, en 2050 este coste anual mundial podría casi duplicarse hasta alcanzar la escalofriante cifra de 640.300 millones de dólares. (UNEP/Perspectiva Mundial de la Gestión de Residuos 2024)

Más de 2000 millones de personas carecen de acceso a servicios de recogida de residuos y más de 3000 millones a instalaciones controladas de recuperación o eliminación de residuos. (PNUD)

 

 


 FUENTES

https://www.diainternacionalde.com/ficha/dia-mundial-limpieza

https://www.un.org/es/observances/cleanup-day

https://sdg.iisd.org/events/world-cleanup-day-2025/

https://www.worldcleanupday.org/

https://unhabitat.org/world-cleanup-day-2025-event-and-activity-registration-form

 

sábado, 19 de septiembre de 2026

EL 19 DE SETIEMBRE DE 1772 NACÍA VICENTE LÓPEZ PORTAÑA - BIOGRAFÍA

EL PINTOR NEOCLÁSICO


Retrato de Vicente López Portaña. Esta obra es una copia realizada por el pintor Bernardo López, que era hijo de Vicente López, del autorretrato que este último hizo de sí mismo en el año 1840.


Vicente López Portaña, nació en la calle del Mar de Valencia, Valencia, España, el 19 de septiembre de 1772.

Fue un pintor español  del neoclasicismo.

Sus padres, pertenecientes a una familia de linaje hidalgo, fueron Cristóbal López Sanchordi,-de oficio pintor- y Manuela Portaña Miró.
Vicente fue bautizado en la Iglesia de los Santos Juanes.
Quedó huérfano muy pronto, primero su padre y más tarde su madre, por lo que quedó al cuidado de sus abuelos Cristóbal López Planells y Mariana Sanchordi Planells ambos relacionados también con el mundo de la pintura.



 

El 14 de febrero de 1768 el rey Carlos III creaba en Valencia la Real Academia de Bellas Artes de San Carlos, institución académica, que desde su fundación, impartió las enseñanzas de las tres Nobles Artes: Pintura, Escultura y Arquitectura. Los estudios se organizaban bajo la denominación de menores y mayores. Los primeros eran denominados “Principios y Estampas” o “Primeros rudimentos” y los segundos constituían las especialidades de Pintura, Escultura, Arquitectura y Grabado.

En 1784 se añadieron los  “Dibujos de Flores y Ornatos aplicados a los tejidos”, debido a la importancia adquirida por la industria de la seda durante las últimas décadas del siglo XVIII.



El rey Ezequías hace ostentación de sus riquezas ante los legados del rey de Babilonia- 1789 - Óleo sobre lienzo, 86 x 136.5 cm
Ingresa en el Museo como primer premio de la Academia de San Carlos.

Inició su formación artística como discípulo del franciscano Antonio de Villanueva en la Academia de San Carlos de Valencia, institución en la que obtuvo en 1789 el Primer Premio con el lienzo El rey Ezequías haciendo ostentación de sus riquezas hoy en el Museo de Bellas Artes de Valencia San Pío V. 
 

La Real Academia de Bellas Artes de San Fernando (RABASF) es una institución integrada en el Instituto de España. Fue creada por Real Decreto de 12 de abril de 1752 y su sede está en Madrid (España).


Tobías el joven restablece la vista de su padre

  
 Los Reyes Católicos recibiendo una embajada del rey de Fez


En este mismo año de 1879 obtiene una beca de la Academia para viajar a Madrid y continuar estudios en la Corte y en la Academia de Bellas Artes de San Fernando. La obra por la que es elegido lleva por título Tobías el joven restablece la vista de su padre que se exhibe en el Museo de Bellas Artes de Valencia.
Ingresa a la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando de Madrid, y al año siguiente obtuvo un primer puesto en el concurso organizado allí  con la obra Los Reyes Católicos recibiendo una embajada del rey de Fez.

Durante su estancia en la Academia madrileña recibió la influencia academicista, sobre todo de parte de Anton Raphael Mengs y de Mariano Salvador Maella, de este último su visión del barroco y el colorismo de su obra, y el perfeccionismo analítico y precisión en el dibujo en los estudios o bocetos para sus pinturas.

Así mismo, en los 13 años de permanencia en ese lugar, fue influido por dos de los grandes maestros del barroco, Luca Giordano y ­Corrado Giaquinto, influencia que se puede apreciar claramente en los frescos y decoraciones que llevó a cabo en diversos sitios reales.

Fernando VII con el hábito de la Orden de Carlos III. 1808. Ayuntamiento. Valencia


En 1792 volvió a su ciudad natal, Valencia Ya con un enorme prestigio, fue requerido para realizar numerosos encargos de pintura religiosa, tanto en óleo como frescos, e incontables retratos y proyectos de monumentos y dibujos para grabar.
Sobre todo cuadros religiosos y conjuntos murales para iglesias valencianas, además de retratos, proyectos de monumentos y gran cantidad de dibujos para grabar, permaneciendo en Valencia durante la Guerra de la Independencia, época en la que, además de realizar el retrato de cuerpo entero de Fernando VII con el hábito de la orden de Carlos III (Ayuntamiento de Valencia y Museo Municipal de Játiva, Valencia), retratará en varias ocasiones al mariscal Soult y a otros militares franceses.



En 21 de enero de 1795 contrae matrimonio en la Iglesia de los Santos Juanes con Vicenta María Piquer Grafión .
Del matrimonio nacen dos hijos Bernardo y Luis, ambos dedicados a la pintura pero sin el prestigio y la calidad de su padre. El matrimonio residió en la calle del Mar hasta el fallecimiento de su esposa y su marcha a Madrid como pintor de la Corte



Carlos IV y su familia homenajeados por la Universidad de Valencia. 1802. Ó Museo del Prado. 

En el año 1802 pinta  el óleo Carlos IV y su familia homenajeados por la Universidad de Valencia. Durante la visita  del Rey a Valencia en 1802, la Universidad Literaria de esa ciudad regaló al manorca este cuadro que muestra a la propia Universidad, encarnada en una joven matrona, presentando a la familia real a las distintas facultades: Teología, Derecho, Filosofía o Medicina. Les acompaña la diosa Minerva, que señala hacia la Paz, la Victoria y la Abundancia, que sobrevuelan la simbólica recpción
 

En 1814 muere su esposa

 

El 26 de julio de 1814 Fernando VII llamó al artista valenciano a la corte, nombrándole el 1 de marzo del año siguiente su Primer Pintor de Cámara, por su estilo realista, respetuoso y objetivo con sus personajes, captados con un personal sentido realista -heredado de la tradición naturalista valenciana, a través de los lienzos de Ribalta y Ribera,- además de su extraordinaria maestría en la reproducción de las calidades de los tejidos y en la suntuosidad de las joyas y oropeles. Desde entonces se convirtió en el pintor más solicitado de la aristocracia y burguesía adinerada madrileñas, alternando su trabajo en Palacio con su actividad docente, los puestos oficiales y sus encargos particulares


El infante Antonio Pascual de Borbón, Museo del Prado. Madrid.


Entre los años 1815-16, época en que López pinta en el mismo formato varios retratos de la familia real al acceder al puesto de primer pintor de cámara crea la obra Retrato de busto, ante un fondo neutro, El infante Antonio Pascual de Borbón (1755-1817). El Infante viste uniforme de gala de capitán general. Sobre el pecho luce el toisón de oro, las grandes cruces de Carlos III e Isabel la Católica y la de Caballero de Santiago. El retratado había de tener, por tanto, unos 60 años. Lo tenía Fernando VII en la pieza de su antedormitorio y llegó al Prado en 1847, directamente del Palacio Real, al ser seleccionado por José de Madrazo para su proyecto del Museo Iconográfico.
 



 Alegoría de la donación del casino a la Reina Isabel de Braganza por el Ayuntamiento de Madrid. Boceto. Vicente López. 1817. Colección Masaveu. Oviedo

En 1818 pinta la  Alegoría de la donación del casino a la reina Isabel de Braganza por el Ayuntamiento de Madrid (Prado), contribuyendo decisivamente en esos años al proyecto del Real Museo de Pinturas, designado por la Corona para seleccionar y restaurar los cuadros que había de constituirlo, y cuya dirección artística asumirá desde 1823.



 
 El pintor Francisco de Goya y Lucientes

En el año 1826 realizó el retrato El pintor Francisco de Goya y Lucientes (Prado), sin duda, su obra más conocida y la efigie más emblemática del pintor aragonés, con destino a la galería de artistas contemporáneos del Museo.


  Alegoría de la Institución de la Orden de Carlos III. 1828. Patrimonio Nacional. Palacio Real. Madrid.
 
María Josefa Amalia de Sajonia, reina de España, h. 1828. Museo del Prado. Madrid.


En 1828, como Director del programa decorativo del Palacio Real de Madrid, pinta  para uno de sus techos la Alegoría de la institución de la orden de Carlos III, multiplicándose en esos años su actividad retratística.

También pinta el retrato de María Josefa Amalia de Sajonia, reina de España .  
Aquí la reina aparece peinada con el cabello recogido con peineta de carey y bucles a ambos lados de la frente, luce la banda y cruz de la orden de María Luisa. La forma en que está realizado el retrato y la madurez del semblante de la reina, notablemente más adulto que la imagen juvenil que retratara López hacia 1819, como la moda de su peinado, contribuyen a fechar la obra hacia 1828, cuando la soberana contaba 23 años, uno antes de su muerte

 

Doña María Cristina de Borbón, reina de España (cuarta esposa de Fernando VII). 1830,  Museo del Prado. Obra de Vicente Lopez.


En el año 1830 pinta el Retrato de la reina María Cristina (1806-1878), quien fuera la cuarta esposa de Fernando VII (1784-1833) y madre de Isabel II (1830-1904) En la obra la vemos luciendo la banda de la Orden de María Luisa, la venera de la Orden del Águila y la Estrella de Isabel Teresa de Austria. Cuadro encargado como retrato de bodas para su esposo y tío, fue especialmente apreciado por el Monarca, quien lo colgó en su despacho.
Es una de las obras más suntuosas de López, siendo el pintor especialmente minucioso en la fisonomía de la Reina y en las calidades de telas y joyas, empleando su característica técnica preciosista y pulida. La iluminación, concentrada en el rostro y brazos de doña María Cristina, contribuye a otorgar cierto aire melancólico a la composición.  


                               Fernando VII con el hábito de la orden del Toisón de Oro



En 1831 termina el retrato de Fernando VII con el hábito de la orden del Toisón de Oro para la Embajada de España ante la Santa Sede, quizá la pintura más imponente y sobrecogedora de este monarca, mientras que su personalísimo estilo se va acomodando al lenguaje formal, que no al espíritu, del pujante romanticismo de la época isabelina. 




 Virgen del Carmen con el niño. 1832. Catedral. Tortosa. Tarragona

En el año 1832 pinta Virgen del Carmen con el niño para la Catedral  de Tortosa en Tarragona.


 Ciro el Grande ante los cadáveres de Abradato y Pantea (Boceto). 1839. Colección particular. Madrid


Fiel a su estética y formación, y como primer pintor de cámara de la joven Isabel II, inicia en esos años por encargo real una monumental pintura de la historia clásica con el tema de Ciro el Grande ante los cadáveres de Abradato y Pantea, obra ambiciosa y singular, hoy desaparecida, que dejó inconclusa.


José Gutiérrez de los Ríos. 1849. Museo del Prado. Madrid.

En el año 1849 pinta el óleo retrato de José Gutiérrez de los Ríos .
José Gutiérrez de los Ríos está retratado hasta las rodillas a sus sesenta y nueve años, sentado en un sillón. Viste traje y corbata negros, chaleco marfil y un bello broche en la pechera de la camisa. En la solapa luce la venera de caballero de Montesa y de la botonadura del chaleco pende la leontina de su reloj. Apoya el brazo derecho en un libro sobre varias cartas, en una de las cuales se lee la dedicatoria, sobre un velador cubierto con un tapete. En esa mano luce un espléndido anillo, sujetando en la derecha los lentes. Detrás, un cortinaje parcialmente descorrido deja ver el ventanal que ilumina el interior de la estancia.
Se trata de uno de las mejores retratos masculinos de la última producción de López, que lo pintó con setenta y siete años, pocos meses antes de su muerte, intentando traducir en ella el nuevo lenguaje íntimo y elegante del retrato romántico, que había impuesto desde hacía años en la Corte de Isabel II el joven Federico de Madrazo. Así, junto a su ambientación luminosa, que envuelve al personaje en la atmósfera cálida del gabinete en el que posa con una elegancia natural y serena, resulta verdaderamente asombrosa la firmeza de su dibujo y la extraordinaria riqueza de sus infinitos matices, resueltos con una factura minuciosamente atenta y jugosa, de cuya calidad son pruebas bien elocuentes detalles como el broche del breviario sobre la mesa, la descripción de las lentes o la mano que reposa aristocráticamente sobre el libro, verdadera lección académica del arte de pintar
Hasta su vejez, conservó inalterables sus excepcionales dotes técnicas, que le permiten continuar su incansable actividad de pintor y dibujante hasta pocos días antes de su muerte, en que concluye el retrato del General Narváez (Museo de Bellas Artes de Valencia San Pío V)

 
Falleció el 22 de julio de 1850, cuando era Primer Pintor de Cámara de Isabel II.




HOMENAJES



Apareció en los billetes de 25 pesetas de 1931 durante la Segunda República Española. Distintas obras suyas, incluyendo un autorretrato, ilustraron una serie de sellos españoles en 1973.


 



Escultura de Vicente López Portaña en Valencia.


Busto en bronce dedicado al pintor valenciano Vicente Lopez Portaña Ubicación: Plaza Temple. Valencia. Vicente Lopez Portaña[/b] (Valencia, 1772 - Madrid, 1850).
Se trata de una obra del escultor valenciano José Esteve Edo colocado en un pedestal e inaugurado el 30 de abril de 1974. Sobre el mismo y bajo el escudo de la ciudad la leyenda: "Valencia al pintor Vicente Lopez / 1772 + 1850 / Abril 1974".

LEGADO



El legado de Vicente López Portaña (Valencia, 1772–Madrid, 1850) se encuentra principalmente en su decisiva contribución a la pintura española de transición entre el neoclasicismo y el romanticismo, en la renovación del retrato oficial y en la organización inicial del Museo del Prado. No fue solamente un pintor de corte: también desempeñó un papel importante como académico, director artístico y responsable de la conservación de las colecciones reales.

Renovador del retrato español

Su aportación más visible fue la consolidación de un modelo de retrato oficial caracterizado por:

  • Un dibujo preciso y académico.
  • Gran minuciosidad en los rostros, las vestimentas y las condecoraciones.
  • Composiciones solemnes, destinadas a expresar poder y autoridad.
  • Una representación realista, aunque cuidadosamente idealizada, de monarcas, aristócratas, militares y personajes destacados.

Como primer pintor de cámara de Fernando VII, López retrató a la familia real y a numerosos miembros de la sociedad cortesana. Sus imágenes contribuyeron a fijar la apariencia oficial de la monarquía española durante las primeras décadas del siglo XIX. El retrato de Fernando VII realizado en 1814 se convirtió, de hecho, en un modelo repetido en numerosas réplicas y copias.

Un artista entre dos épocas

Vicente López fue uno de los últimos grandes representantes del academicismo neoclásico, pero su pintura también muestra elementos heredados del rococó y ciertos rasgos que anuncian la sensibilidad romántica. Su obra combina:

  • El orden, la claridad y la corrección del neoclasicismo.
  • La riqueza cromática y decorativa de la tradición cortesana.
  • Una observación psicológica más atenta, especialmente visible en sus retratos.
  • Una mayor expresividad en las figuras y en los gestos.

Su importancia no se limita a la corte madrileña. La investigación sobre su etapa valenciana ha destacado que su actividad entre 1792 y 1814 fue fundamental para comprender su posterior éxito y su influencia en la pintura española de finales del siglo XVIII y comienzos del XIX.

El retrato de Francisco de Goya

Una de sus obras más famosas es el Retrato de Francisco de Goya, pintado en 1826. La obra posee un valor especial porque presenta a Goya no solo como un anciano célebre, sino como un artista consciente de su oficio: aparece con la paleta y los pinceles en la mano.

El cuadro constituye también un documento histórico sobre la cultura artística española de la época. López, pintor oficial y representante del academicismo, retrató a Goya, figura más independiente y moderna, creando así una imagen que ayudó a preservar la memoria visual del gran maestro aragonés.

Su labor en el Museo del Prado

Otro aspecto esencial de su legado fue su intervención en la formación del entonces llamado Real Museo de Pinturas, futuro Museo del Prado. Desde 1816, Vicente López estuvo encargado de la “compostura y arreglo” de las pinturas de la colección real. Seleccionó obras procedentes de los palacios reales, supervisó su traslado y participó en su restauración antes de la apertura y organización de las salas.

Como director artístico del Prado entre 1823 y 1838, contribuyó a:

  • Organizar las colecciones pictóricas.
  • Seleccionar obras para la exposición pública.
  • Supervisar restauraciones.
  • Establecer criterios de cuidado y conservación.
  • Consolidar la estructura artística de la nueva institución.

La propuesta y organización de una sala específica de restauración durante las décadas de 1820 y 1830 ayudó a convertir esa actividad en una tarea especializada dentro del museo. Aunque los métodos de la época eran diferentes de los actuales, su trabajo contribuyó al desarrollo institucional de la conservación de obras de arte en España.

Maestro y académico

López también dejó una huella importante en la enseñanza artística. Fue miembro y director de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, institución central para la formación de los artistas españoles. Desde ese ámbito defendió la importancia del dibujo, el estudio de los modelos clásicos, la disciplina técnica y la formación académica.

Su influencia se ejerció, por tanto, de dos maneras:

1.  Mediante sus propios cuadros, especialmente sus retratos.

2.  A través de las instituciones que dirigió y de los criterios artísticos que transmitió a otros pintores.

Valor histórico de su obra

Sus cuadros poseen además un gran valor documental. En ellos pueden estudiarse:

  • La imagen pública de Fernando VII y de la familia real.
  • Las modas y uniformes de la época.
  • Las jerarquías sociales y las condecoraciones oficiales.
  • La cultura cortesana española.
  • La evolución del gusto artístico entre el siglo XVIII y el XIX.

Por este motivo, su producción no interesa únicamente por su calidad técnica. También constituye un testimonio visual de una España marcada por la crisis de la monarquía, la Guerra de la Independencia, la restauración absolutista y los comienzos de la modernidad artística.

En síntesis

El legado de Vicente López Portaña puede resumirse en cuatro grandes aportes:

  • Artístico: elevó el retrato oficial español a un alto nivel de precisión, solemnidad y riqueza descriptiva.
  • Histórico: dejó imágenes fundamentales de la monarquía y de la sociedad española de su tiempo.
  • Institucional: participó decisivamente en la organización inicial del Museo del Prado y en el desarrollo de la restauración pictórica.
  • Académico: fortaleció la enseñanza neoclásica y la formación profesional de los artistas.

Por todo ello, Vicente López Portaña ocupa un lugar destacado como pintor de corte, retratista, académico y gestor del patrimonio artístico español, situado entre la tradición neoclásica y los cambios que conducirían al romanticismo.



FUENTES
 El retrato español en el Prado. De Goya a Sorolla, Museo Nacional del Prado, 2007, p. 86).
http://www.jdiezarnal.com
http://www.foroxerbar.com
https://www.museodelprado.es