Blog de Arinda

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jueves, 18 de junio de 2026

EL 18 DE JUNIO DE 1845 NACÍA ALPHONSE LAVERAN - BIOGRAFÍA

 

Alphone Laveran: El

 Detective de la Malaria



Charles Louis Alphonse Laveran nació en París, el 18 de junio de 1845.

Fue un médico y naturalista francés, ganador del premio Nobel de Medicina  por su descubrimiento de los parásitos protozoarios como agente causal de la malaria. Fue el primer científico francés en obtener el premio Nobel.

El padre y el abuelo paterno de Charles fueron médicos. Su padre, médico militar, destinado a Argelia, se trasladó allí con su familia. 

Más tarde retornó a Francia como profesor en la École de médecine militaire du Val-de-Grâce, de la cual fue Director y profesor y su madre era hija y nieta de militares.

Laveran cursó estudios secundarios en París en el Collège Saint Baube, y luego en el Lyceé Louis-le- Grand.

Al terminarlos quiso seguir la profesión de su padre y de su abuelo .

En el año 1863, solicitó su ingreso en la École du service de santé militaire à Strasbourg. Ingresó y se graduó allí.

 


En 1866 fue residente estudiante en el hospital civil de Estrasburgo.

En el año 1867 se doctoró con una tesis sobre la regeneración de los nervios.



En 1870, cuando estalla la guerra Franco-Prusiana, ya médico militar, fue destinado a las ambulancias del ejército del Este. 

Después de la derrota y el armisticio, Laveran pasó al hospital de Lille y luego al hospital Saint Martin de París.

 En 1874 fue nombrado profesor agregado de “des maladies et épidémies des armées” en la École de médecine militaire du Val-de-Grâce.

En el año 1875 publica un Traité des maladies et épidémies des armées.

En París se perfeccionó en la técnica histológica y frecuentó el laboratorio de Louis-Antoine Ranvier (1835-1922) en el Collège de France.

El paludismo, o malaria, es una enfermedad potencialmente mortal causada por parásitos que se transmiten al ser humano por la picadura de mosquitos hembra infectados del género Anopheles.

En 1878 Laveran fue destinado a Argelia, allí estuvo hasta 1883. Al comienzo en el hospital militar de Bône, luego en el de Biskra y, por último, en el de Constantine. Durante ese período llevó a cabo sus principales investigaciones sobre el paludismo.

El parásito Plasmodium se puede observar en la sangre de los pacientes, entre los glóbulos rojos

Laveran relata en su Nobel Lecture que entonces tuvo la oportunidad de hacer autopsias a pacientes fallecidos de fiebre maligna y estudiar la melanemia, pigmento negro que se encuentra en la sangre de los palúdicos. 

En 1880, en el hospital de Constantine, descubrió, en los bordes de los cuerpos esféricos pigmentados, elementos filiformes que se movían muy rápido desplazando los eritrocitos vecinos. 

De allí en adelante no tuvo más dudas de que eran parásitos y describió las características salientes de los hematozoarios de la malaria en memorias que mandó a la Académie de Médecine y a la Académie desSciences(1880- 1882) y un opúsculo titulado Nature parasitaire des accidents de l’impaludisme, description d’un nouveau parasite trouvé dans le sang des malades atteints de fièvre palustre, Paris, 1881

Su descubrimiento fue recibido con escepticismo.

En 1879 se había descripto un Bacillus malariae que se encontraba en el suelo y el agua de lugares con paludismo, y muchos habían confirmado el hallazgo. El hematozoario encontrado por Laveran no se parecía a ninguna bacteria y, dice Laveran, que, como no se podía clasificar, simplemente se dudó de su existencia. 

Las técnicas de examen de la sangre eran muy imperfectas y por lo tanto se prolongaban las discusiones respecto a este nuevo hematozoario. Había que perfeccionar la técnica e inventar coloraciones para demostrar su estructura. Hubo que esperar que Paul Ehrlich desarrollara, y se difundieran, sus métodos de coloración de la sangre para identificar las especies de plasmodios.



En 1882 Laveran se trasladó a Roma para ver si encontraba los mismos parásitos que en Constantine en la sangre de los palúdicos de las zonas bajas de alrededor de la ciudad, la campagna romana. Los encontró, y publicó, en 1884, el Traité des fièvres pa- lustres.

École du Val-de-Grâce.


A los 40 años Laveran se casó. Por diez años fue profesor de higiene militar en la École du Val-de-Grâce.

Instituto Pasteur

En 1889 dictó cursos de microbiología en el Instituto Pasteur y la Académie de médecine lo premió por su descubrimiento, que ya no es discutido; lo confirmó Camillo Golgi (1843-1925), quien, además, demostró que los ataques febriles ocurrían cuando los esporozoitos rompían los eritrocitos y se liberaban en la corriente sanguínea: es el ciclo eritrocítico.

La Académie de médecine incorporó a Laveran como miembro en 1893.

En 1894, en el Congreso Internacional de Higiene, en Budapest, Laveran sostuvo que creía que el parásito de la malaria vive fuera del cuerpo humano como parásito; sospechaba que en los mosquitos, abundantes en las áreas con malaria, y que ya tenían probado un papel en la propagación de la filariasis. “Esta opinión sobre el papel de los mosquitos fue considerada por la mayoría de los observadores poco probable en ese momento”. Pero larga es la lista de “precursores” de Laveran que sospecharon que los mosquitos trasmitían la malaria.

Laveran no obtuvo del Ejército un puesto que le permitiera seguir con sus investigaciones, y solicitó el retiro en 1896. 

Al año siguiente se incorporó como investigador bénévole (honorario) al Instituto Pasteur donde volvió a sus investigaciones sobre los protozoarios patógenos de los animales.

 Ross recibió el Premio Nobel en Fisiología o Medicina de1902 «por su trabajo en malaria, por el cual mostró cómo penetra en el organismo y por lo tanto creó los cimientos para la investigación exitosa sobre esta enfermedad y los medidas para combatirla”. El premio fue primero a quien descubrió el modo de trasmisión y después a quien descubrió la causa.


Premio Nobel 1907

En 1907 lo recibe Laveran: «en reconocimiento por sus trabajos sobre el papel de los protozoarios como causa de enfermedades”. Laveran destinó la mitad de su Premio para establecer el Laboratorio de Medicina Tropical en el Instituto Pasteur.

Dibujos del hematozoide de la malaria por Alphonse Laveran

 En 1908 fundó la Sociedad de Patología Exótica que presidió durante 12 años.

Laveran fue de intereses amplios y autor prolífico, publicó, solo o en colaboración, numerosos libros y también trabajos sobre tripanosomas de la rata, de los caballos de Gambia, del ganado en Transvaal, las tripanosomiasis del Alto Níger, los tripanosomas de aves, quelonios, batracios y peces y los tripanosomas que causan la endémica enfermedad del sueño en África Ecuatorial.

A Laveran no le faltaron los reconocimientos: miembro de las Académie des Sciences y de Médicine de París, Comandante de la Legión de Honor (1912), Miembro de la Royal Society de Londres y de sociedades científicas de Europa, América y Asia.

Tampoco le faltaron la indiferencia, la incomprensión, la hostilidad, el desdén por sus investigaciones o la ignorancia e ingratitud de sus jefes militares. 

Rehuía la fama: “Los periodistas golpeaban vanamente a su puerta. No concedía jamás entrevistas. Así el público apenas lo conocía y él no tenía remedio!”.

Tumba de Alphonse Laveran

Alphonse Laveran falleció en París, a los 76 años, el 18 de mayo de 1922.

Fue enterrado en París, en el “Cimetière du Montparnasse”.

HOMENJES


Plaza y Fuente Alphonse Laveran

SELLOS





Laveran fue honrado con un sello filatélico emitido por Argelia en 1954. Se muestra a Laveran con un uniforme militar (Stanley Gibbons 327, Scott 252).

MEDALLA

La prestigiosa medalla Alphonse Laveran que otorga la Sociedad Francesa de Patología Exótica, por sus descubrimientos y contribuciones en Medicina Tropical



LEGADO

Descubrimiento Fundamental

·        Identificación del agente de la malaria:

Alphonse Laveran fue el primer científico en descubrir que la malaria es causada por un parásito protozoario, al que inicialmente llamó Oscillaria malariae y que hoy conocemos como Plasmodium.

Este hallazgo, realizado en 1880, revolucionó la comprensión de las enfermedades infecciosas, ya que hasta entonces se creía que la malaria era causada por miasmas o bacterias.

 

Contribuciones a la Parasitología

 

·        Pionero en protozoología médica:

Laveran fue el primero en demostrar que los protozoos pueden causar enfermedades humanas, abriendo así una nueva rama de la medicina y la microbiología.

Además de la malaria, Laveran investigó y describió diversos tripanosomas, incluyendo los responsables de la enfermedad del sueño en África, contribuyendo así al conocimiento de otras enfermedades tropicales.

 

Impacto Institucional y Social

 

·        Premio Nobel de Medicina:

En 1907, Laveran recibió el Premio Nobel de Fisiología o Medicina por su trabajo sobre el papel de los protozoarios como agentes causales de enfermedades infecciosas.

 

·        Fundación de instituciones clave:

Donó la mitad del dinero del Nobel para crear el Laboratorio de Medicina Tropical en el Instituto Pasteur y, en 1908, fundó la Société de Pathologie Exotique, que presidió durante 12 años, impulsando la investigación en enfermedades tropicales.

 

·        Reconocimientos:

Fue miembro de la Academia Francesa de Ciencias, recibió la Medalla Edward Jenner y fue Comandante de la Legión de Honor, entre otros honores.

 

Innovaciones Metodológicas

·        Nuevas técnicas de observación:

 Laveran perfeccionó métodos de observación microscópica y técnicas de tinción para el estudio de la sangre, lo que facilitó la identificación de parásitos en muestras clínicas.

 

Síntesis del Legado

·        Transformación de la medicina tropical:

 Laveran es considerado uno de los padres fundadores de la medicina tropical y la parasitología moderna, y su trabajo sentó las bases para el control y tratamiento de enfermedades devastadoras en regiones tropicales.

 

·        Inspiración para futuras generaciones:

Su enfoque científico y su capacidad para desafiar paradigmas establecidos inspiraron a otros investigadores, como Ronald Ross, quien demostró la transmisión de la malaria por mosquitos, completando así el ciclo de conocimiento sobre la enfermedad.

Alphonse Laveran dejó un legado perdurable en la ciencia, transformando la comprensión de las enfermedades infecciosas y abriendo el camino para la investigación y el control de patologías que afectan a millones de personas en todo el mundo

FUENTES

https://es.wikipedia.org/

https://www.biografiasyvidas.com/

https://www.historiadelamedicina.org/

https://culturacientifica.com/

https://www.nobelprize.org/

https://medicinaclinica.org/


viernes, 17 de abril de 2026

17 DE ABRIL DE 1946 NACÍA GEORGES KÖHLER

Georges Köhler: De la

 Inmunología al Nobel


Georges Jean Franz Köhler

Georges Jean Franz Köhler nació en Múnich, el 17 de abril de 1946 .

Fue un biólogo y científico e investigador alemán. Junto con César Milstein, consiguió desarrollar una nueva técnica que permitía la obtención de anticuerpos puros contra un determinado antígeno.

Los padres de Georges Köhler fueron Karl Köhler, de nacionalidad alemana, y Raymonde, de nacionalidad francesa.

A los diez años, se trasladó con su familia a vivir a la ciudad de Kehl, donde realizó su educación secundaria.

En el año 1965, comenzó sus estudios de Biología en la Universidad de Friburgo de Brisgovia.

En 1968 contrajo matrimonio con Claudia Reintjes. Se conocieron cuando él todavía estudiaba en la Universidad de Friburgo, mientras que Claudia era asistente de un médico.

Tuvieron tres hijos: Katharina, Lucia y Fabian.

En el año 1969 mientras realizaba sus estudios en la Universidad, trabajaba los fines de semana, como taxista para mantener a su familia.


El joven Georges Kohler (Crédito de la foto: MRC,

Laboratorio de Biología Molecular)

Georges Köhler  terminó sus estudios en 1971 doctorándose en el Instituto de Inmunología de Basilea.

Comenzó su investigación en el Laboratorio de Biología Molecular en Cambridge.

César Milstein y Georges Köhler

En 1975 Georges Köhler y el investigador argentino César Milstein consiguieron desarrollar una nueva técnica que permitía la obtención de anticuerpos puros contra un determinado antígeno.

Fusionaron por primera vez linfocitos con células de un mieloma y obtuvieron un hibridoma: una línea celular inmortal capaz de producir anticuerpos específicos (monoclonales).
Este trabajo, no fue patentado, lo que ha permitido que sea utilizado y adoptado más ampliamente que si las regalías se habrían pedido.

Esto llevó al rápido desarrollo de varios medicamentos y toxinas para el diagnóstico y para combatir el cáncer, leucemia y síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA).

Entre los años 1976 y 1983, Georges Köhler fue miembro del Instituto de Inmunología de Basilea, Suiza, donde desarrolló gran parte de su trabajo sobre la producción de anticuerpos monoclonales.

En el año 1976, tras realizar una estancia postdoctoral en el Laboratorio de Biología Molecular en Cambridge con César Milstein, donde juntos desarrollaron la técnica de hibridoma para producir anticuerpos monoclonales, Köhler regresó al Instituto de Basilea para continuar sus investigaciones.

Durante este período, Köhler trabajó intensamente en la diversidad de anticuerpos y en la mejora y aplicación de la técnica de hibridoma, que permitió la obtención de anticuerpos puros y específicos contra antígenos determinados, revolucionando la inmunología y la biotecnología.

A principios de los años 80, comenzó a investigar el desarrollo de ratones transgénicos como modelos para estudiar la autotolerancia inmunológica, un mecanismo fundamental para evitar que el sistema inmunitario ataque al propio organismo.

Este trabajo culminó en 1984, cuando Köhler, junto con César Milstein y Niels K. Jerne, recibió el Premio Nobel de Fisiología o Medicina por sus investigaciones sobre anticuerpos monoclonales.



Georges Köhler ganó el Premio Nobel en Fisiología o Medicina en 1984, por «trabajar en el sistema inmunitario y en la producción de anticuerpos monoclonales» en forma conjunta con César Milstein y Niels K.

Foto del archivo de la Fundación Nobel.

Tras recibir el Nobel, en 1984, Köhler asumió la dirección del Instituto Max Planck de Inmunobiología en Friburgo, Alemania, donde trabajó hasta su fallecimiento.

Entre los años 1985 y 1995 Georges Köhler se desempeñó principalmente como director del Instituto Max Planck de Inmunobiología en Friburgo.

Durante este período, continuó su investigación en inmunología, enfocándose en la diversidad de anticuerpos y el desarrollo de modelos experimentales como ratones transgénicos y knock-out para estudiar la autotolerancia, un mecanismo clave en el sistema inmunitario que evita que ataque al propio organismo.

Su trabajo en esta etapa incluyó la transición desde la hipermutación somática de linfocitos hacia la aplicación de técnicas genéticas en modelos animales, lo que contribuyó a profundizar el entendimiento de la regulación inmunológica y las enfermedades autoinmunes.

La importancia de la producción de anticuerpos monoclonales no se evidenció hasta 1987 cuando estos anticuerpos se produjeron en forma regular en ratones y fueron utilizados en el diagnóstico ya que son anticuerpos de pureza excepcional capaces de reconocer y unirse a un antígeno específico.

Los anticuerpos monoclonales se utilizan de rutina en muchos procedimientos diagnósticos como, por ejemplo:

1)  Mediciones de niveles de proteínas y drogas presentes        en  el suero

2) Tipificación de tejidos y de sangre

3)  Identificación de agentes infecciosos

4) Tipificación de leucemias y linfomas

5)  Identificación de antígenos tumorales

6) Identificación de células específicas involucradas en la  respuesta inmune.

7) Identificación y cuantificación de hormonas.

Mieloma -Las células de mieloma múltiple son células plasmáticas anormales (un tipo de glóbulo blanco) que se acumulan en la médula ósea y forman tumores en muchos huesos del cuerpo. Las células plasmáticas normales elaboran anticuerpos para ayudar al cuerpo a combatir infecciones y enfermedades.

Hibridoma Híbrido entre células de mieloma de proliferación indefinida y células secretoras de anticuerpos, que permite obtener anticuerpos monoclonales frente a antígenos seleccionados.

También mantuvo una estrecha colaboración y amistad con César Milstein, con quien había desarrollado la técnica de anticuerpos monoclonales, aunque en esta etapa sus investigaciones se orientaron más hacia la biología molecular avanzada y la inmunogenética.

Köhler, falleció el 1 de marzo de 1995 a los 48 años en Friburgo de Brisgovia, Alemania. La causa oficial de su muerte fue un infarto agudo de miocardio, es decir, un ataque al corazón.

Aunque algunas fuentes mencionan erróneamente que murió en un incendio en su laboratorio, la información más confiable y confirmada indica que su fallecimiento se debió a un fallo cardíaco

HOMENAJES

Inmediatamente tras su muerte por infarto el 1 de marzo de 1995, se publicaron obituarios destacando su contribución pionera.

Desde 1998, la Sociedad Alemana de Inmunología (DGfI) otorga anualmente el Georges-Köhler Prize, un premio de 3.000 euros a investigadores destacados en inmunología; se entregará el de 2025 en septiembre de 2026 en Múnich, y ha reconocido a más de 25 científicos hasta ahora.

La sociedad GEFI (Sociedad para la Promoción de la Inmunología en Freiburg en memoria de Georges Köhler), fundada en 1997, organiza cada año la Georges Köhler Lecture, conferencias impartidas por inmunólogos internacionales de renombre, como la edición 2025 sobre proteomas de células T.

Su rol como director del Max Planck Institute of Immunobiology en Freiburg (1984-1995) y profesor en la Universidad de Friburgo se menciona en sus sitios oficiales, preservando su memoria en contextos académicos.

Estos premios y eventos anuales aseguran que su descubrimiento, base de diagnósticos y terapias modernas, siga vigente en la comunidad científica.

LEGADO

Georges Köhler dejó un legado perdurable en la ciencia.

El descubrimiento de los anticuerpos monoclonales por Georges Köhler ha tenido un impacto significativo en varios aspectos de la medicina y la investigación biomédica. Algunas de las aplicaciones clave incluyen:

Diagnóstico médico: Los anticuerpos monoclonales se utilizan ampliamente en pruebas diagnósticas para detectar la presencia de sustancias específicas en muestras biológicas. Por ejemplo, en pruebas de embarazo, análisis de laboratorio para enfermedades infecciosas o autoinmunes, y detección de marcadores tumorales.

Terapias contra el cáncer: Los anticuerpos monoclonales han revolucionado el tratamiento del cáncer. Se utilizan en terapias dirigidas, donde los anticuerpos se diseñan para reconocer y atacar selectivamente células cancerosas sin dañar las células normales. Ejemplos notables incluyen trastuzumab (Herceptin) para cáncer de mama HER2-positivo y rituximab (Rituxan) para linfomas.

Inmunoterapia: Los anticuerpos monoclonales se utilizan en inmunoterapias para modular la respuesta inmune del cuerpo. Por ejemplo, los inhibidores de puntos de control inmunitario como pembrolizumab (Keytruda) y nivolumab (Opdivo) ayudan a desbloquear las defensas inmunitarias del cuerpo contra el cáncer.

Tratamiento de enfermedades autoinmunes: Algunos anticuerpos monoclonales se usan para tratar enfermedades autoinmunes, como artritis reumatoide o enfermedades inflamatorias intestinales, al bloquear las moléculas responsables de la inflamación y la respuesta autoinmune.


domingo, 5 de abril de 2026

5 DE ABRIL DE 1897 NACÍA JOSEPH LISTER

 padre   de   la   cirugía  

Antiséptica

Era absolutamente insultante pretender que

 Los doctores se lavaran las manos. Después de

 Todo, eso era insinuar que las tenían sucias y,

 Como dejó claro un obstetra del siglo XIX, "los

 Médicos son caballeros y las manos de un

 Caballero siempre están limpias".




Joseph Lister, o Joseph Lister, Baron Lister de Lyme Regis, también llamado Sir Joseph Lister, Baronet, nació en Upton ,en el condado de Essex, Inglaterra, el 5 de abril de 1827.

Fue un cirujano y científico médico británico ,  fundador de la medicina antiséptica y un pionero en la medicina preventiva. Si bien su método, basado en el uso de antisépticos, ya no se utiliza, su principio de que las bacterias nunca deben entrar en una herida de operación sigue siendo la base de la cirugía hasta el día de hoy.

Lister Joseph es conocido por ser el primer cirujano en poder controlar de forma eficaz las infecciones de las heridas quirúrgicas mediante el uso de antisépticos basándose en los descubrimientos de Pasteur. Debido a este descubrimiento, junto con el control de las hemorragias y la anestesia, la cirugía pudo dar el salto definitivo hacia la modernidad.

 Joseph Jackson Lister

Fotocopia de la biografía de 1917 de la autobiografía de Lord Lister de Sir Rickman Godlee (fallecido en 1925)

Su padre fue Joseph Jackson Lister y su madre Isabella Harris, familia cuáquera de buena situación económica para proporcionarle una excelente educación. Su padre era comerciante de vinos y científico aficionado, inventó un tipo de lente para microscopios (la lente acromática), con la que solucionó un problema de distorsión en los bordes y corregía también los colores que se observaban en las muestras. A partir de ese momento se pudieron observar los glóbulos rojos o las bacterias con todo detalle. También era experto en matemáticas.

Joseph ocupó el segundo lugar en orden de nacimiento de seis hermanos más.

Si bien ambos padres tomaron parte activa en la educación de Lister, su padre lo instruyó en historia natural y el uso del microscopio.

 En la escuela, se convirtió en un lector fluido de francés y alemán. El joven Joseph Lister asistió a la Academia Isaac Brown de Benjamin Abbott, una escuela cuáquera en Hitchin en Hertfordshire.

Grove House School en Tottenham

Ya adolescente, Lister asistió a Grove House School en Tottenham, donde estudió matemáticas, ciencias naturales e idiomas. Se interesó por la anatomía comparada y, antes de cumplir los 16 años, se decidió por la carrera quirúrgica.

En octubre de 1848, después de tomar un curso de artes en el University College de Londres, se matriculó en la facultad de ciencias médicas.


El joven Joseph Lisen

En el año 1852 se graduó como licenciado en medicina con honores siendo un estudiante brillante.

Royal College of Surgeons

En el mismo año se convirtió en miembro del Royal College of Surgeons y cirujano interno del University College Hospital.

James Syme

En el otoño de 1853 al visitar  Edimburgo Lister fue nombrado como asistente de James Syme, el mayor maestro de cirugía de su época.

Lister y Agnes Syme

Lister y Agnes Syme (hija de James Syme), se casaron el 23 de abril de 1856 en Milbank Escocia. La pareja comenzó su luna de miel en la casa de la infancia de Lister en Upton Essex y luego se embarcó en una gira de tres meses por Europa. Agnes interesada en la ciencia, trabajó como su asistente, escribiendo sus notas y hallazgos en su libro de casos mientras viajaban por Europa.

La pareja regresó a Edimburgo en octubre de 1856 y se instaló en su nuevo hogar en el número 11 de Rutland Street.

El matrimonio, aunque sin hijos, fue feliz. compartiendo de lleno la vida profesional.

Royal Infirmary de Edimburgo.

(subido por William Jackson)

En octubre de 1856 fue nombrado cirujano de la Royal Infirmary de Edimburgo.

Durante estos años, Lister fue aprendiendo todo lo que se podía saber sobre cirugía. En esta época, la tasa de mortalidad quirúrgica rondaba el 50%.

Realizó múltiples investigaciones sobre los temas más variados: la coagulación de la sangre, los movimientos de los ojos o el deterioro de los vasos sanguíneos en las primeras fases de las infecciones de las heridas, tema, este último, que le interesaba enormemente.

En esta ciudad se dedicó a realizar varios trabajos de tipo anatómico, fisiológico y patológico.

En 1857 publicó el trabajo titulado "Nuevo tratamiento de las fracturas abiertas y de los abcesos; observaciones sobre las causas de la supuración", que apenas tuvo resonancia entre los científicos. 

 En 1860 marchó a Glasgow, donde reemplazó a Syme y desarrolló su labor más fecunda.


Universidad de Glasgow
(Foto Michael Hanselmann)

Al quedar vacante la Cátedra Regius de Cirugía en la Universidad de Glasgow, Lister fue elegido entre siete candidatos.

En agosto de 1861 fue nombrado cirujano de la Glasgow Royal Infirmary, donde estuvo a cargo de las salas del nuevo bloque quirúrgico.

Los gerentes esperaban que la enfermedad hospitalaria (ahora conocida como sepsis operatoria, infección de la sangre por microorganismos productores de enfermedades) disminuyera considerablemente en su nuevo edificio. Sin embargo, la esperanza resultó vana. Lister informó que, en su sala de hombres, entre el 45 y el 50 por ciento de sus casos de amputación murieron de sepsis entre 1861 y 1865.

Sala de cirugía

Entrar en un quirófano en esta época era una apuesta a vida o muerte. La anestesia había dejado atrás los tiempos de los agónicos gritos de los pacientes, pero la gangrena, la septicemia y otras infecciones postoperatorias acababan llevándose a casi la mitad de los operados. 

El procedimiento habitual para ahuyentar las infecciones consistía en ventilar las salas del hospital con el fin de expulsar las miasmas, el “mal aire” que por entonces se creía que exhalaban las heridas y que contagiaba el mal a otros pacientes.

Los médicos llegaban al quirófano con su ropa de calle y, sin siquiera lavarse las manos, se ponían una bata cubierta de restos de sangre seca y pus a modo de galones en el uniforme.

Durante la intervención, los cirujanos utilizaban los ojales de la bata para colgar los hilos de sutura y así tenerlos a mano. El instrumental, si acaso, se limpiaba después de la operación, pero no antes. Si un bisturí caía al suelo, lo recogían y proseguían. Si en algún momento era preciso utilizar las dos manos, agarraban el bisturí con los dientes. 

Después, durante la ronda de planta, la sonda que se empleaba para drenar el pus de la herida de un paciente se aplicaba a continuación al de la siguiente cama.

En las zonas rurales no era raro que la intervención se cerrara aplicando en la herida un emplasto caliente de estiércol de vaca. 

Se llegó incluso a que los propios cirujanos se resistieran a operar mientras no fuera absolutamente imprescindible. La mortandad por las infecciones era tan terrible que llegó a hablarse de abolir la cirugía en los hospitales.


Louis Pasteur

 (Foto de Paul Nadar)

En 1864, mientras ejercía como profesor de cirugía en la Universidad de Glasgow, Lister descubrió los trabajos de un químico francés llamado Louis Pasteur. Cuando leyó en "Recherches sur la putrefaction" que la fermentación se debía a los gérmenes, microbios invisibles al ojo, intuyó que la misma causa podía explicar las infecciones de las heridas.

En este pabellón, Lister comenzó sus experimentos con antisepsia. Gran parte de su trabajo publicado anteriormente se había ocupado del mecanismo de coagulación de la sangre y el papel de los vasos sanguíneos en las primeras etapas de la inflamación. Ambas investigaciones dependieron del microscopio y estuvieron directamente relacionadas con la curación de heridas. 

Lister ya había probado métodos para lograr una curación limpia y había elaborado teorías para explicar la prevalencia de la sepsis . Descartando el concepto popular demiasma —infección directa por mal aire— postuló que la sepsis podría ser causada por un polvo parecido al polen. No hay evidencia de que creyera que este polvo fuera materia viva, pero se había acercado a la verdad. 

Siguiendo las ideas de Pasteur, Lister buscó una sustancia química con la que aniquilar los gérmenes. Después de varias pruebas llegó al ácido carbólico (hoy llamado fenol), un compuesto extraído de la creosota que por entonces se empleaba para evitar la putrefacción de las traviesas de ferrocarril y la madera de los barcos, y que se aplicaba también a las aguas residuales de las ciudades. 

En 1867 presentó los resultados de un nuevo estudio sobre el tema ante la Asociación médica británica. Un año más tarde lo hacía en la Sociedad Médico-quirúrgica de Glasgow.

En 1869, lo utilizó para la lección de apertura de curso de su Universidad. Este material lo había publicado en forma de libro en 1867 con el título On the Antiseptic Principle in the Practice of the Surgery.

En el año 1877  le ofrecieron la cátedra de Cirugía Clínica en King's College.

El 26 de octubre de ese año, Lister, realizó por primera vez la entonces revolucionaria operación de una rótula fracturada. Implicó la conversión deliberada de una simple fractura, sin riesgo para la vida, en una fractura compuesta, que a menudo resultaba en una infección generalizada y la muerte.

Lister había observado que las fracturas cerradas curaban sin grandes complicaciones, mientras que las fracturas abiertas se infectaban y provocaban la muerte del paciente en aproximadamente el 50% de los casos.

 Lister decidió operar a un niño de 11 años cuya pierna había sido aplastada por la rueda de un carro y le había producido una fractura abierta. 

Al final de la operación cubrió la pierna con una compresa empapada en una solución de ácido fenólico. A los pocos días comprobó que la pierna se curaba correctamente y no había ningún indicio de infección o pus. Al mes y medio, la pierna se había curado completamente y no había mostrado indicio de infección alguna.

 Al poco tiempo, Lister ya tenía un grupo de seis pacientes con los que había utilizado la técnica de cirugía antiséptica en fracturas abiertas. De estos pacientes, solo uno había fallecido debido a una pequeña herida de la que Lister no se había percatado, lo que provocó una infección que lo mató. Mediante esta técnica, Lister consiguió reducir la mortalidad de los pacientes quirúrgicos de un 50% a solo un 15%.

Este primer éxito no detuvo a Lister, que inmediatamente comenzó a lavar el instrumental y la ropa que se utilizaba durante la cirugía con soluciones de ácido fenólico al 5%, obligó a todo el personal a lavarse las manos y también a limpiar el hospital de arriba abajo, lo que en algún momento le causó enfrentamientos con las enfermeras, que pensaban que se había vuelto loco. 

Pulverizador de ácido fólico

Poco tiempo después empezó a empapar los vendajes que se ponían en las heridas con ácido fenólico y desarrolló un pulverizador con el que rociar este producto químico para limpiar el aire de la estancia quirúrgica; esto provocaba tos y dolor de cabeza a los cirujanos y enfermeras, que se quejaban a Lister, quejas que él ignoraba. 

También comenzó a limpiar la piel de los pacientes justo antes de iniciar la operación con ácido fenólico, cubriendo la piel que no iba a estar expuesta con compresas empapadas en este producto. Mediante todas estas técnicas consiguió hacer descender la tasa de mortalidad por infecciones postoperatorias hasta un 6%. El hospital ya no olía a muerte y a pus, olía a productos químicos y a progreso.

En el año 1878, Robert Koch, el descubridor del bacilo de la tuberculosis, demostraría la utilidad de expandir el uso de las medidas de higiene y esterilización en la ropa y en el instrumental quirúrgico.

Lister vivió años de reconocimiento.

Tumba de Agnes Syme

En 1892, muere su  esposa Agnes, durante un viaje por Italia.

Se retiró de la práctica quirúrgica en 1893.

Se  recordaría a Joseph Lister como un hombre amable, tímido y modesto, firme en su propósito porque creía humildemente él mismo para ser dirigido por Dios. No le interesaba el éxito social ni la recompensa económica. En persona era guapo, con una fina figura atlética, tez fresca, ojos color avellana y cabello plateado.

En el año 1883, Lister recibió uno de sus primeros grandes reconocimientos al ser nombrado baronet por la reina Victoria I. La Reina  fue su paciente más famosa.

Lister siguió conectado con la familia real y en 1897 se lo nombró barón Lister de Lyme Regis. 

En el año 1902, también se lo condecoró con la medalla Medalla Copley y fue nombrado uno de los 12 miembros originales de la Orden del Mérito.

Durante algunos años antes de su muerte,  estuvo casi completamente ciego y sordo. La depresión, su viejo mal, reapareció con fuerza por la muerte de su esposa y aunque la sobrevivió por espacio de veinte años, ya jamás volvió a ser el mismo.

Tumba de Joseph Lister

Muere en el año 1912 a los 84 años, Josph Lister, en Walmar, Gran Bretaña, siendo enterrado con honores en la abadía de Westminster.

Lister no escribió libros pero contribuyó con muchos artículos en revistas profesionales. Estos están contenidos en The Collected Papers of Joseph, Baron Lister, 2 vol. (1909).

HOMENAJES

Lister es ampliamente reconocido como el padre de la cirugía moderna y fundador de la medicina antiséptica, y su legado ha sido celebrado por su impacto transformador en la historia de la medicina a través de distintos homenajes.


Curiosamente, apenas dos décadas después, el doctor Jordan Wheat Lambert comenzó a utilizar la misma fórmula para el campo odontológico, creando así el primer colutorio o enjuague bucal, empleado hoy en día por más de mil millones de personas, y que bautizó bajo el nombre de Listerine en honor a Joseph Lawrence Lister, el médico que trajo la vida a los quirófanos.

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Londres, monumento a Joseph Listen

El nombre de Listen quedó asociado al género Listeria, un género de bacterias del que sólo se conoce la especie Listeria monocytogenes, que en los animales produce una enfermedad y que también puede afectar al hombre, ocasionándole daños en las vías respiratorias e incluso algún tipo de encefalitis, que a veces se acompaña de monocitosis.

Sello conmemorativo de los 350 años de la creación de la Royal Society en honor a Joseph Lister







Monumento de Joseph Lister, 1er barón Lister en parque Kelvingrove

Joseph Lister- placa recordatoria, Royal College of Surgeons, Londres

LEGADO

El legado de Joseph Lister en la medicina es profundo y perdura hasta hoy, principalmente debido a su papel como pionero en la antisepsia médica.

Su contribución pionera en la antisepsia, ha evolucionado hacia prácticas asépticas más seguras y efectivas, transformando la cirugía y salvando innumerables vidas a lo largo de la historia.

Legado en la Antisepsia y Asepsia

Introducción de la Antisepsia: 

Lister aplica los principios de Louis Pasteur sobre microorganismos a la cirugía, introduciendo el uso de antisépticos como el ácido carbólico para desinfectar heridas y equipo quirúrgico.

 Esto redujo drásticamente las tasas de infección postoperatoria y mejora la supervisión de los pacientes.

Evolución hacia la Asepsia: 

Aunque su método antiséptico fue reemplazado por técnicas asépticas más avanzadas, su trabajo sentó las bases para la asepsia moderna, que elimina completamente los microorganismos del entorno peculiar.

Impacto en la Cirugía Moderna

Seguridad Quirúrgica: 

Gracias a las técnicas antisépticas de Lister, la cirugía se volvió más segura, permitiendo realizar procedimientos que antes eran extremadamente riesgosos debido a las infecciones.

Innovaciones en Materiales y Técnicas: 

Lister también contribuyó al desarrollo de materiales como el catgut (hilo reabsorbible) y el uso de tubos de goma para el entrenamiento de heridas, mejorando la práctica quirúrgica.

Legado Duradero

Prácticas Actuales: 

La esterilización y la antisepsia siguen manteniendo fundamentales en la medicina moderna, con el uso de desinfectantes como la clorexidina y la yodopovidona, así como técnicas avanzadas de asepsia.

FUENTES

https://wsimag.com/es/ciencia-y-tecnologia/

https://www.britannica.com/science/history-of-medicine

https://es.wikipedia.org/wiki/Joseph_Lister