"Al celebrar el Día Internacional de la Fraternidad Humana, comprometámonos a hacer mayores esfuerzos por promover la tolerancia, el entendimiento y el diálogo culturales y religiosos" (António Guterres, Secretario General de la ONU)
El 4 de febrero se celebra el
Día Internacional de la Fraternidad Humana.
La Asamblea General de las Naciones Unidades aprobó la creación de este día a partir de una iniciativa promovida por Emiratos Árabes, Bahréin, Egipto, Arabia Saudí, Burkina Faso, Guinea Ecuatorial, Marruecos y Venezuela.
LEMA
2026
El Día Internacional de la
Fraternidad Humana para 2026 tiene como lema "La fraternidad humana
en la era de la inteligencia artificial".
Origen del lema
Este lema fue destacado en las
conmemoraciones oficiales en Emiratos Árabes Unidos, país impulsor de la
iniciativa desde el encuentro de 2019 en Abu Dhabi. Refleja la necesidad de
integrar valores de fraternidad en el avance tecnológico, promoviendo un uso
ético de la IA que fomente la paz y la convivencia.
Contexto anual
Cada año, la ONU y
organizaciones asociadas adaptan mensajes temáticos para abordar desafíos
actuales, como divisiones sociales o innovaciones disruptivas. En 2026, el
enfoque en IA subraya el diálogo intercultural en un mundo digitalizado.
¿Qué es la cultura de paz?
El 27 de marzo de 1953, el gobierno canadiense presentó siete puertas de alpaca para el edificio de la Asamblea General. En cada una de ellas hay cuatro paneles en bajorrelieve que simbolizan la fraternidad (recuadro), la paz, la justicia y la verdad.-Foto:Naciones Unidas/DN
Una cultura de paz es un
conjunto de valores, actitudes, tradiciones, comportamientos y estilos de vida
basados en:
El respeto a la vida, el fin
de la violencia y la promoción y la práctica de la no violencia por medio de la
educación, el diálogo y la cooperación.
El respeto pleno de los
principios de soberanía, integridad territorial e independencia política de los
Estados y de no injerencia en los asuntos que son esencialmente jurisdicción
interna de los Estados, de conformidad con la Carta de las Naciones Unidas y el
derecho internacional.
El respeto pleno y la
promoción de todos los derechos humanos y las libertades fundamentales.
El compromiso con el arreglo
pacífico de los conflictos.
Los esfuerzos para satisfacer
las necesidades de desarrollo y protección del medio ambiente de las
generaciones presente y futuras.
El respeto y la promoción del
derecho al desarrollo.
El respeto y el fomento de la
igualdad de derechos y oportunidades de mujeres y hombres.
El respeto y el fomento del
derecho de todas las personas a la libertad de expresión, opinión e
información.
La adhesión a los principios
de libertad, justicia, democracia, tolerancia, solidaridad, cooperación,
pluralismo, diversidad cultural, diálogo y entendimiento a todos los niveles de
la sociedad y entre las naciones; y animados por un entorno nacional e
internacional que favorezca a la paz.
¿Por qué se celebra el Día Internacional de la
Fraternidad Humana?
Con la promulgación de este
día se afianza la promoción de la paz en el mundo, el desarrollo sostenible y
la unión de esfuerzos de la comunidad internacional para incentivar la
tolerancia, la inclusión, respeto a la diversidad y la solidaridad entre las
naciones del mundo y las personas.
Constituye un llamamiento a la
disminución y erradicación de situaciones de violencia, xenofobia, fanatismo
político y religioso y discriminación de razas, género e ideologías.
El término Fraternidad proviene del latín fraternitas, que significa frater (hermano) e inus (pertenencia). Definido como el afecto o vínculo entre hermanos o hermandad.
¿Cuál es el origen del Día Internacional de la
Fraternidad Humana?
La proclamación del 4 de
febrero como Día Internacional de la Fraternidad Humana se basa en un proceso
institucional de las Naciones Unidas ligado a un encuentro histórico entre el
Papa Francisco y el Gran Imán de Al-Azhar en 2019.
4 de febrero de 2019: Firma
del Documento sobre la Fraternidad Humana por la Paz Mundial y la Convivencia
Común entre el Papa Francisco y el Gran Imán Ahmad al-Tayyeb durante la visita
del Papa a “Abu Dhabi” (Emiratos Árabes Unidos).
Este acto histórico dio origen
a una iniciativa de promover la fraternidad entre religiones y culturas.
Después de la firma: Se
constituyó el Alto Comité para la Fraternidad Humana para traducir ese documento
en acciones concretas a nivel global. Este paso institucionalizó compromisos de
diálogo, tolerancia y cooperación interreligiosa.
21 de diciembre de 2020: La
Asamblea General de las Naciones Unidas adopta, por unanimidad, una resolución
para declarar el 4 de febrero Día Internacional de la Fraternidad Humana, a
partir de 2021. Esta resolución fue impulsada por varios estados miembros y
reconoce oficialmente la fecha como homenaje al encuentro de 2019. [ONU]
El principal antecedente que
impulsó esta iniciativa radicó en el encuentro sostenido entre Su Santidad el
Papa Francisco y el líder musulmán Gran Imán de Al-Azhar, Ahmad al-Tayyib, el
día 4 de febrero de 2019 en Abu Dhabi, durante la visita apostólica del Santo
Padre a los Emiratos Árabes Unidos.
Como producto de esa reunión
se firmó el Documento sobre la Fraternidad Humana por la Paz Mundial y la
Convivencia Común, también conocido como Declaración de Abu Dabi.
Declaración de Abu Dabi
En dicha resolución se resalta
la importancia de la educación, la concienciación y el respeto a las distintas
culturas y religiones. Señala la imperiosa necesidad de velar por las personas,
promover la paz y poner fin a la violencia, al extremismo religioso, las
guerras y el terrorismo.
Con el fin de alcanzar los
objetivos planteados en tan importante documento, se creó el Comité Supremo
para la Fraternidad Humana, el día 20 de agosto de 2019. Conformado por líderes
cristianos, musulmanes y judíos de diversas disciplinas.
La importancia de la fraternidad
La fraternidad humana para la
paz y la cooperación se fundamenta en un reconocimiento sencillo: las personas
de todas las religiones y creencias realizan una contribución valiosa y
duradera a la humanidad.
El diálogo entre las
comunidades religiosas y las diferentes creencias puede profundizar la
comprensión y destacar los valores que compartimos.
Promover el conocimiento de
las diferentes culturas, religiones y creencias contribuye a fomentar la tolerancia,
arraigada en el respeto, la inclusión y la aceptación de la diversidad,
incluida la libre expresión de la identidad religiosa.
La educación, especialmente en
el ámbito escolar, desempeña un papel vital en el fomento de estos principios y
en la prevención de la discriminación por motivos de religión o creencias. La
tolerancia, el respeto mutuo y la convivencia pacífica en la diversidad son
esenciales para la fraternidad humana y la armonía social, por lo que el
diálogo interreligioso e intercultural es fundamental en todos los niveles:
global, regional, nacional y local.
Hablar de fraternidad implica
hablar de valores, ya que este concepto conlleva a la unión de las personas
basadas en los valores de tolerancia, respeto, dignidad, solidaridad e igualdad
de derechos de todos los seres humanos.
La fraternidad como valor nos
conlleva a ser solidarios, respetuosos y empáticos con las demás personas. Es
de vital importancia la transmisión y aplicación de valores en nuestra vida
diaria para ser cada día mejores individuos, con un efecto multiplicador que
impacte en toda la humanidad.
De esta manera contribuiremos
a promover valores de inclusión equidad, justicia y libertad en el actual
contexto social, político y económico de las sociedades y naciones del mundo,
observando marcadas diferencias que derivan en acciones de terrorismo, guerra,
extremismo religioso y desigualdad social.
Un buen punto de inicio lo
constituyen los valores que se inculcan en el hogar y en la escuela. Es de
vital importancia reforzar en las políticas y objetivos educativos a la
fraternidad como un valor fundamental, siendo un derecho y un deber
inexcusables.
La escuela y el hogar
constituyen ámbitos esenciales para el forjamiento y aplicación de valores,
siendo la base para la conformación de individuos conscientes, empáticos y
solidarios con su entorno familiar y social.
Algunas organizaciones que apoyan la fraternidad
humana
Una manera de promover la
fraternidad humana es a través de la concienciación y educación de las personas
de todas las naciones del mundo, sin distinción alguna de cultura, raza,
creencias o religión ¿Sabías que existen organizaciones que trabajan en pro de
la fraternidad humana? Te mostramos algunas de ellas:
Comité Supremo para la
Fraternidad Humana: Este Comité fue creado con la finalidad de generar un marco
de cooperación y de acción para el cumplimiento de los objetivos planteados en
el "Documento sobre la Fraternidad Humana", que exhorta a la paz y la
coexistencia en el mundo. Está conformado por líderes religiosos, académicos
del ámbito educativo y líderes culturales de todo el mundo.
ACNUR: Es una agencia de la
Organización de las Naciones Unidas (ONU) para los refugiados, cuyo objetivo
fundamental es "mejorar la acción cooperativa de las Naciones Unidas en
las áreas de desarrollo, asistencia humanitaria y medio ambiente". Trabaja
de manera mancomunada con las siguientes organizaciones de la ONU: Programa
Mundial de Alimentos (PMA), el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia
(UNICEF), Organización Mundial de la Salud (OMS), Programa de las Naciones
Unidas para el Desarrollo (PNUD), Oficina de Coordinación de Asuntos
Humanitarios (OCAH), el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los
Derechos Humanos (ACNUDH) y el Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre
el VIH / SIDA (ONUSIDA).
Sumá Fraternidad: es una
oficina técnica que tiene como principal finalidad brindar herramientas a
personas y organizaciones para potenciar su compromiso social en Latinoamérica.
Genera y apoya iniciativas y proyectos que tienen como objetivo impulsar la
fraternidad.Asimismo, brinda apoyo al programa gratuito de voluntariado
internacional Milonga (Mil Organizaciones No Gubernamentales en Acción)
Red Cultural para la
Fraternidad Humana RedGFU: es una Organización No Gubernamental de carácter
internacional para promover conciencia, salud y el desarrollo humano a través
de una educación integral, la comunicación y el intercambio entre los
individuos, los grupos, las asociaciones, las sociedades humanitarias,
filosóficas, culturales, técnicas, artísticas y espirituales.
¿Cómo podemos contribuir con la fraternidad humana?
Todos podemos y estamos en el
deber de contribuir con la fraternidad humana, aplicándola mediante sencillas
acciones en nuestra vida cotidiana:
¡Sonríe! Esta acción
constituye un primer gesto de caridad y conexión con las personas que están a
tu alrededor.
Todo comienza en casa.
Enseñemos a nuestros hijos y seres queridos la importancia fundamental de los
valores, aplicándolos con nuestro ejemplo.
Servir y ayudar a los demás,
por ejemplo, ayudando a cruzar la calle a un adulto mayor, brindar apoyo a
personas en situación vulnerable o cualquier otra acción que impacte de manera
positiva en el prójimo.
Puedes apoyar las causas de
organizaciones y fundaciones sin fines de lucro que tengan como objetivo
trabajar en pro de la fraternidad humana: unirte a labores de voluntariado o
bien participar en actividades y eventos.
Películas para ver y compartir
Compartimos algunos títulos de
películas, cuya temática central se basa en la fraternidad y transmisión de
valores, para compartir y disfrutar en familia o en buena compañía de amigos y
personas especiales:
Cadena de Favores (año
2000, dirigida por Mimi Leder. Género: Drama): Narra la historia de un niño que
imagina un sistema para mejorar el mundo, haciendo favores de manera
desinteresada, causando un impacto muy positivo entre las personas.
¿Y ahora dónde vamos? (año
2011, dirigida por Nadine Labaki. Género: Drama): Muestra la determinación de
un grupo de mujeres viudas cristianas y musulmanas de proteger a sus familias
del rencor y la división ideológica y religiosa, ocasionada por la guerra.
Amélie (año
2001, dirigida por Jean-Pierre Jeunet. Género: Drama, Comedia Dramática,
Realismo Mágico): Amelie Poulain es una chica de 22 años fuera de lo común, que
descubre su verdadero objetivo de vida: intervenir en la vida de los que la
rodean, resaltando la importancia de la solidaridad y la igualdad entre las
personas.
La Lista de Schindler (año
1993, dirigida por Steven Spielberg. Género: Drama): Un hombre de negocios
alemán adquiere una fábrica de Crocovia, gracias a su buena relación con los
nazis. Emplea operarios judíos, salvándolos de una muerte segura en los campos
de concentración.
Invictus (año
2009, dirigida por Clint Eatswood. Género: Drama): Película basada en hechos
reales. El líder Nelson Mandela organiza en su país el Campeonato Mundial de
Rugby, en un intento por unir a sus compatriotas después de la caída del
Apartheid en África.
Espartaco (año
2004, dirigida por Robert Domhelm. Género: Drama, Histórico): Es la historia de
Espartaco, un gladiador romano que encabezó una revolución contra poderosos
generales y políticos de la Antigua Roma, a favor de la libertad de la
República Romana.
Se requieren esfuerzos y el
compromiso por parte de todos en la generación de acciones en pro de la paz y
de la convivencia común, que conlleven a la promoción y aplicación de valores
como la fraternidad, la tolerancia y la inclusión, como pilares fundamentales
que impacten en la reducción de las profundas divisiones que afectan a la
humanidad. La fraternidad humana universal es posible.
FUENTES
https://www.diainternacionalde.com/ficha/dia-internacional-fraternidad-humana
https://www.un.org/es/observances/human-fraternity
https://es.wikipedia.org/wiki/D%C3%ADa_Internacional_de_la_Fraternidad_Humana
https://ods.com.ar/dia-mundial-de-la-fraternidad-humana/
https://www.cndh.org.mx/noticia/dia-internacional-de-la-fraternidad-humana


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