El Día
Internacional de los Pueblos Indígenas, fue proclamado por la Asamblea General de
las Naciones Unidas (ONU).Este día se celebra cada 9 de agosto, fecha que conmemora la primera reunión en 1982 del Grupo de Trabajo sobre Poblaciones Indígenas de la ONU, y fue establecido oficialmente en 1994 por la Asamblea General de Naciones Unidas.
¿Por qué se eligió esta fecha para honrar a los pueblos indígenas?
En esa fecha se conmemora la primera reunión que celebró el Grupo de Trabajo sobre las múltiples Poblaciones de pueblos originarios de la Subcomisión de Prevención de Discriminaciones y Protección a las Minorías, en 1982.
La cronología que desembocó en la
conmemoración del Día Internacional de los Pueblos Indígenas
1982: Se realizó la primera
reunión del Grupo de Trabajo sobre Poblaciones Indígenas de la Subcomisión de
Prevención de Discriminaciones y Protección a las Minorías de la ONU. Este
encuentro marcó el inicio de un proceso para promover y proteger los derechos
de los pueblos indígenas a nivel internacional.
1993: La Asamblea General de las
Naciones Unidas proclamó el Año Internacional de los Pueblos Indígenas del
Mundo para reconocer su importancia y avanzar en la promoción de sus derechos.
23 de diciembre de 1994: Durante
el Decenio Internacional de las Poblaciones Indígenas del Mundo (1995-2004), la
Asamblea General de la ONU adoptó la resolución 49/214 que estableció
oficialmente el 9 de agosto como el Día Internacional de los Pueblos Indígenas.
Esta fecha fue elegida para conmemorar la primera reunión de 1982.
1995: Se celebró por primera vez
el Día Internacional de los Pueblos Indígenas, dándose inicio a una
conmemoración anual para destacar sus derechos, culturas y contribuciones.
Posteriormente, se avanzó en la
creación de la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los
Pueblos Indígenas, un marco universal para reconocer sus derechos humanos,
sociales, culturales y políticos.
En años recientes, la ONU ha
proclamado períodos especiales como el Decenio Internacional de las Lenguas
Indígenas (2022-2032) para promover la preservación cultural y lingüística de
estos pueblos.
Esta secuencia refleja un proceso
de reconocimiento internacional que arrancó con la primera reunión en 1982 y
culminó con la proclamación oficial del día y acciones continuas para proteger
y promover los derechos indígenas en el mundo.
Necesitamos a los Indígenas para conseguir un
mundo mejor
Existen alrededor de 476 millones
de Indígenas viviendo a lo largo de 90 países. Estos pueblos constituyen
alrededor del 6% de la población mundial, y, sin embargo, se encuentran entre
las poblaciones más desfavorecidas y vulnerables representando al menos el 15%
por ciento de los más pobres en el mundo.
Los Pueblos Indígenas han
heredado y practican culturas y formas únicas de relacionarse con la gente y el
medio ambiente. Retienen, además, rasgos sociales, culturales, económicos y
políticos que son distintos de los predominantes en las sociedades en las que
viven.
Pese a sus diferencias
culturales, los Pueblos Indígenas de todo el mundo comparten problemas comunes
a la hora de proteger sus derechos como pueblos diferentes.
Las poblaciones autóctonas han
buscado durante años el reconocimiento de sus identidades, su forma de vida y
el derecho sobre sus territorios tradicionales y recursos naturales.
Pese a ello, a lo largo de la
historia, sus derechos han sido siempre violados. En la actualidad, se
encuentran sin duda entre las poblaciones más vulnerables y perjudicadas del
mundo. La comunidad internacional reconoce ahora que se necesitan medidas
especiales para proteger sus derechos y mantener sus culturas y formas de vida.
Para dar a conocer las
necesidades de estos grupos de población, cada 9 de agosto se conmemora el Día
Internacional de los Pueblos Indígenas en reconocimiento a la primera reunión
de trabajo de las Naciones Unidas sobre la población Indígena que tuvo lugar en
Ginebra en 1982.
OBJETIVOS
Los objetivos de conmemorar el
Día Internacional del Pueblo Indígena son principalmente reconocer y celebrar
la diversidad cultural, la identidad y los derechos de los pueblos indígenas en
todo el mundo. Este día invita a reflexionar sobre las condiciones sociales,
económicas y políticas que enfrentan estos pueblos, como la pobreza,
discriminación, pérdida de territorio y amenazas a sus lenguas y culturas.
Busca promover el respeto, la inclusión, la igualdad y la participación plena
de los pueblos indígenas en la sociedad, garantizando su autonomía, la
preservación de su cultura, idioma y tradiciones, y su acceso a oportunidades
en condiciones de igualdad. Además, pretende visibilizar sus aportes a la
humanidad y sensibilizar sobre la importancia de proteger sus derechos y
recursos en armonía con el medio ambiente.
En detalle, entre los objetivos
específicos destacan:
Reflexionar sobre la situación de
los pueblos indígenas y sus derechos humanos.
Promover sociedades inclusivas
que respeten y valoren la diversidad cultural indígena.
Garantizar el derecho a la
autodeterminación y la participación política y social.
Preservar y revitalizar las
lenguas indígenas, que están en riesgo de desaparecer.
Sensibilizar acerca de las
desigualdades y vulnerabilidades, como la pobreza extrema, menor esperanza de
vida y falta de acceso a educación y salud adecuada.
Reconocer el rol de los pueblos
indígenas como guardianes del conocimiento ancestral, la biodiversidad y
prácticas sostenibles ante la crisis ambiental.
Fomentar políticas públicas y
acciones que protejan sus derechos y promuevan su desarrollo integral.
LEMA 2026
«Honrar a las parteras Indígenas: salvaguardar la vida y el
bienestar»
Introducción
El Día Internacional de los Pueblos Indígenas, celebrado
cada 9 de agosto, constituye una oportunidad para reconocer la diversidad
cultural de los pueblos indígenas, visibilizar sus aportes y llamar la atención
sobre los desafíos que enfrentan en materia de derechos, salud, educación,
territorio y preservación de sus culturas. La fecha recuerda la primera reunión
del Grupo de Trabajo de las Naciones Unidas sobre las Poblaciones Indígenas,
celebrada en Ginebra en 1982.
En 2026, las Naciones Unidas centran la conmemoración en un
aspecto especialmente significativo de los sistemas de conocimiento indígena:
la partería. El lema «Honrar a las parteras Indígenas: salvaguardar la vida y
el bienestar» no se limita a reconocer una ocupación o un servicio de salud. Plantea
una reflexión más amplia sobre el valor de los conocimientos ancestrales, la
identidad cultural, la autonomía de los pueblos indígenas y la necesidad de
garantizar una atención sanitaria respetuosa de sus culturas.
1. El significado de «honrar»
La primera palabra del lema, «honrar», tiene una importancia
fundamental. No significa únicamente reconocer públicamente a las parteras
indígenas, sino valorar el conocimiento, la experiencia y la función social que
desempeñan dentro de sus comunidades.
Las parteras indígenas son presentadas por la ONU como
guardianas de conocimientos y cuidadoras. Su labor está vinculada con sistemas
de conocimiento que han sido transmitidos entre generaciones y que integran
dimensiones físicas, sociales, espirituales, comunitarias y territoriales.
Por ello, honrarlas implica reconocer que existen distintas
maneras de comprender y acompañar los procesos relacionados con el embarazo, el
nacimiento y el bienestar de las familias. También supone cuestionar la idea de
que solamente los conocimientos institucionalizados o académicos poseen valor.
Sin embargo, reconocer los conocimientos indígenas no
significa enfrentar la medicina tradicional con la medicina científica. El
planteamiento de la ONU apunta hacia la importancia de promover enfoques
culturalmente apropiados y de buscar formas respetuosas de articulación entre
distintos sistemas de atención.
2. Las parteras como guardianas de conocimiento
La partería indígena representa mucho más que la asistencia
durante el nacimiento. Forma parte de sistemas culturales de conocimiento
construidos durante generaciones.
Estos conocimientos pueden comprender prácticas de cuidado,
formas de acompañamiento familiar y comunitario, conocimientos sobre el
territorio y la naturaleza, lenguas, valores y concepciones particulares sobre
la vida y el bienestar.
Por esa razón, cuando desaparece o se debilita la
transmisión de estos conocimientos, la pérdida no afecta únicamente a una
práctica sanitaria. También puede significar la pérdida de una parte de la
memoria cultural de una comunidad.
La ONU señala precisamente que la partería indígena
contribuye a transmitir conocimientos, fortalecer la identidad cultural y
garantizar la continuidad de las formas de vida de los pueblos indígenas.
3. «Salvaguardar la vida»: una cuestión de salud y derechos
La segunda parte del lema —«salvaguardar la vida»— coloca la
salud en el centro de la reflexión.
En numerosas comunidades indígenas, especialmente en zonas
rurales o remotas, existen obstáculos geográficos, económicos, sociales y
culturales que pueden dificultar el acceso a los servicios sanitarios. En estos
contextos, las parteras pueden desempeñar un papel importante como personas de
confianza dentro de la comunidad y como puente entre las familias y los
servicios de salud.
La propia ONU destaca que, en determinadas comunidades
rurales y remotas de América Latina, las barreras geográficas y culturales
pueden dificultar el acceso a centros sanitarios, haciendo especialmente
relevante el acompañamiento de las parteras tradicionales.
Por tanto, salvaguardar la vida implica garantizar que las
personas puedan recibir atención adecuada, segura y respetuosa de sus derechos,
independientemente de su origen étnico, lugar de residencia o cultura.
4. El concepto de «bienestar»
El término «bienestar» amplía todavía más el significado del
lema.
Desde una perspectiva estrictamente médica, el bienestar
podría entenderse como la ausencia de enfermedad. Los sistemas de conocimiento
indígena, sin embargo, suelen situar la salud dentro de una concepción más
amplia de las relaciones entre persona, comunidad, territorio y espiritualidad.
La ONU señala que los conocimientos indígenas están
arraigados en cosmovisiones holísticas que conectan territorio, espiritualidad,
comunidad y formas de vida.
Así, el bienestar no debe entenderse exclusivamente como una
cuestión individual. También puede relacionarse con el apoyo de la familia y la
comunidad, la identidad cultural, la relación con el territorio y la
posibilidad de mantener prácticas culturales propias.
Este enfoque resulta especialmente importante porque permite
entender la salud como un derecho que debe ser compatible con la dignidad, la
cultura y la identidad de las personas.
5. El problema de las barreras estructurales y la
discriminación
El lema también funciona como una llamada de atención sobre
las dificultades que enfrentan las parteras indígenas.
Según la ONU, su práctica continúa afectada por barreras
estructurales y discriminación, que pueden limitar tanto el reconocimiento de
los sistemas de conocimiento indígenas dentro de los marcos sanitarios formales
como el acceso a una atención culturalmente apropiada.
Esto revela una contradicción: por un lado, se reconoce la
importancia de los conocimientos indígenas; por otro, quienes los conservan
pueden encontrar obstáculos para ejercer y transmitir sus conocimientos.
Por ello, «honrar» no debería quedarse en un reconocimiento
simbólico. El verdadero desafío consiste en transformar las condiciones que
producen discriminación y exclusión.
6. La importancia de la interculturalidad
Uno de los principales mensajes del lema es la necesidad de
avanzar hacia una atención sanitaria intercultural.
La interculturalidad significa reconocer que diferentes
culturas pueden aportar conocimientos y perspectivas valiosas. En el ámbito de
la salud, esto requiere que los servicios sanitarios sean capaces de respetar
las lenguas, costumbres, valores y concepciones culturales de las comunidades a
las que atienden.
Esto tampoco significa aceptar automáticamente cualquier
práctica sanitaria por el simple hecho de ser tradicional. La protección de la
vida y el bienestar exige que toda atención respete los derechos humanos y la
seguridad de las personas.
El desafío consiste, por tanto, en construir sistemas
capaces de dialogar con los conocimientos indígenas sin menospreciarlos y, al
mismo tiempo, garantizar una atención segura y basada en los derechos.
7. La transmisión intergeneracional
Otro elemento fundamental es la transmisión de
conocimientos.
La partería indígena forma parte de conocimientos que se
transmiten de generación en generación. Cuando las nuevas generaciones dejan de
aprender estas prácticas, no solamente se pierde una determinada forma de
atención: también puede debilitarse una conexión con la lengua, la memoria y la
identidad cultural.
La ONU vincula expresamente la partería indígena con la
transmisión del conocimiento y la continuidad de las formas de vida indígenas.
Por ello, proteger a las parteras también implica crear
condiciones para que los conocimientos puedan transmitirse de manera digna y
voluntaria, especialmente a las generaciones jóvenes.
8. Una cuestión relacionada con los derechos de los pueblos
indígenas
El lema de 2026 debe interpretarse dentro de una cuestión
más amplia: el derecho de los pueblos indígenas a mantener y desarrollar sus
propias culturas, conocimientos y formas de vida.
La ONU estima que existen alrededor de 476 millones de
personas indígenas en unos 90 países, aproximadamente el 6 % de la población
mundial. A pesar de ello, estos pueblos se encuentran entre las poblaciones más
desfavorecidas y representan al menos el 15 % de las personas extremadamente
pobres.
Estos datos ayudan a comprender que la situación de las
parteras indígenas no puede analizarse únicamente desde el ámbito sanitario.
También está relacionada con desigualdades sociales, económicas, territoriales
y culturales.
9. Del reconocimiento simbólico a las políticas públicas
Una de las principales implicaciones del lema es que el
reconocimiento debe traducirse en acciones concretas.
Las políticas públicas pueden orientarse a:
reconocer el valor de los sistemas de conocimiento
indígenas;
combatir la discriminación en los servicios de salud;
promover una atención culturalmente apropiada;
facilitar el diálogo entre sistemas de salud indígenas y
servicios sanitarios formales;
apoyar la transmisión intergeneracional de conocimientos;
respetar las lenguas y prácticas culturales;
garantizar que las comunidades indígenas participen en las
decisiones que afectan a su salud y bienestar.
La ONU señala que la conmemoración de 2026 busca
precisamente debatir el reconocimiento de la partería indígena, los enfoques
culturalmente apropiados de salud y las vías políticas para proteger y apoyar
los sistemas de atención y transmisión de conocimientos dirigidos por pueblos
indígenas.
10. Una mirada hacia las futuras generaciones
El lema también contiene una dimensión de futuro.
Salvaguardar la vida y el bienestar no significa solamente atender las
necesidades actuales, sino proteger los conocimientos que pueden contribuir al
bienestar de las generaciones futuras.
En este sentido, las parteras indígenas pueden entenderse
como un vínculo entre pasado, presente y futuro: reciben conocimientos
transmitidos por generaciones anteriores, los practican en el presente y
participan en su transmisión a las nuevas generaciones.
La protección de estos conocimientos, por tanto, forma parte
de una estrategia más amplia de preservación cultural.
Conclusión
El lema «Honrar a las parteras Indígenas: salvaguardar la
vida y el bienestar» propone una reflexión que va mucho más allá del
reconocimiento de quienes acompañan los nacimientos en comunidades indígenas.
Su significado central puede resumirse en tres ideas:
reconocer, proteger y transformar.
Reconocer, porque las parteras indígenas son portadoras de
conocimientos y desempeñan funciones importantes dentro de sus comunidades.
Proteger, porque estos conocimientos y las personas que los
mantienen enfrentan barreras estructurales, discriminación y riesgos de pérdida
o interrupción de su transmisión.
Y transformar, porque el reconocimiento debe traducirse en
políticas sanitarias interculturales, respeto de los derechos de los pueblos
indígenas y mejores condiciones para que las comunidades puedan preservar y
desarrollar sus propios sistemas de conocimiento.
En definitiva, el lema de 2026 plantea que la salud no puede
separarse de la cultura, la identidad, la comunidad y los derechos. Honrar a
las parteras indígenas significa reconocer que proteger la vida y el bienestar
también implica proteger los conocimientos, las culturas y las comunidades que contribuyen
a sostenerlos.
Pintura aborígen
Pueblos Indígenas e inteligencia artificial:
Defendiendo sus derechos de cara al futuro
La inteligencia artificial está
cambiando el mundo rápidamente. Para los Pueblos Indígenas, esto representa
tanto una oportunidad como un riesgo.
Aunque la IA puede apoyar la
revitalización cultural, el empoderamiento de la juventud y hasta la adaptación
al cambio climático, a menudo refuerza los prejuicios, la exclusión, y la
tergiversación hacia las comunidades Indígenas.
La mayoría de los modelos de la
IA se desarrollan sin la participación Indígena, lo que conlleva el riesgo de un
uso indebido de sus datos, conocimientos e identidades.
Además, la creación de centros de
datos masivos en sus entornos también pueden afectar las tierras, los recursos
naturales y los ecosistemas Indígenas. Se trata de un nuevo problema que se
suma a la ya existente barrera de acceso a las nuevas tecnologías,
especialmente en zonas rurales, lo que reduce su participación en los procesos
relacionados con la IA.
Para liberar todo el potencial de
la IA, los Pueblos Indígenas deben ser reconocidos como titulares de derechos,
co-creadores y tomadores de decisiones. La inclusión significativa, la
soberanía sobre sus los datos y la innovación con base cultural son clave para
garantizar que la IA empodere a sus comunidades, sin dejar a nadie atrás.
El Día Internacional de los
Pueblos Indígenas 2025 pone el foco en este tema con el lema: “Pueblos
Indígenas e IA: defendiendo sus derechos de cara al futuro”.
PAISES CON
POBLACION INDIGENA

Los pueblos indígenas en el mundo
Los pueblos indígenas conforman más de 5.000 grupos distintos en unos 90 países. Están constituidos por 476 millones de personas aproximadamente, es decir, más del 5% de la población mundial y, sin embargo, se encuentran entre las poblaciones más desfavorecidas y vulnerables representando el 15 por ciento de los más pobres.
Son tan importantes porque practican culturas y formas únicas y valiosas de relacionarse con su entorno, y retienen rasgos sociales, culturales y políticos que son muy diferentes a la sociedad globalizada.
A lo largo de la historia, sus derechos han sido siempre violados. En la actualidad, se encuentran sin duda entre las poblaciones más vulnerables y perjudicadas del mundo. La comunidad internacional reconoce ahora que se necesitan medidas especiales para proteger sus derechos y mantener sus culturas y formas de vida.
AMERICA

América del sur
Esta información da un panorama
claro de la distribución de la población indígena en los países del continente
americano.
Bolivia: Con un 40-66% de
población indígena, dependiendo de la fuente, con varios millones de indígenas
reconocidos oficialmente.
Perú: Alrededor del 24-38%
de su población es indígena, sumando varios millones.
Ecuador: Tiene cerca del
7-25% de población indígena, con más de 1 millón de personas.
Chile: Con un 7-11% de
población indígena, más de 900 mil personas.
Colombia: Aproximadamente
el 3,4% de la población, más de 600 mil personas.
Paraguay: Aproximadamente
el 1,7-2% de población indígena.
Argentina: Entre 1,6% y
2,3% de población indígena, más de 900 mil personas.
En América Central,
todos los países tienen población indígena, aunque con diferentes proporciones
y diversidad étnica. Los principales países y su población indígena destacada
son:
Guatemala: Tiene la mayor
población indígena de la región, con aproximadamente un 39-43% según censos,
compuesta por 24 grupos étnicos distintos, entre ellos los mayas, que
representan la mayoría de los indígenas en el país.
Belice: Cuenta con
alrededor del 9-11% de población indígena, incluyendo pueblos mayas y otros
grupos originarios.
Panamá: Aproximadamente un
12% de la población es indígena, con diversos grupos como los guna, ngäbe,
buglé y emberá.
Honduras: Tiene cerca del
7% de indígenas reconocidos, con grupos como los Lenca, Miskito y Garífuna.
Nicaragua: Alrededor del
2-7% de la población es indígena, con comunidades como los miskitos, mayagnas y
ramas.
Costa Rica: Tiene un menor
porcentaje, cerca de un 2% de población indígena, con grupos como los bribris,
cabécares y borucas.
El Salvador: Presenta una
población indígena muy reducida, estimada en menos del 1%, aunque algunas
estimaciones sugieren que puede ser mayor debido a población no censada.
En total, América Central alberga
aproximadamente 65 pueblos indígenas diferentes, distribuidos a lo largo de
estos países, con una rica diversidad cultural y tradiciones propias que se
mantienen vivas en la actualidad. Estos pueblos indígenas habitan tanto
regiones rurales como territorios específicos y desempeñan un rol crucial en la
conservación de tradiciones y ecosistemas locales.
México: Cuenta con la
mayor cantidad de población indígena en volumen, con más de 16 millones según
el censo de 2010, representando aproximadamente el 10,9% de su población total.
En total, América Latina alberga
más de 30 millones de personas indígenas, concentradas sobre todo en México,
Guatemala, Bolivia y Perú, que juntos representan más del 80% de la población
indígena regional. Además, en América del Norte, indígenas también están
presentes en Estados Unidos y Canadá, aunque en proporciones menores.
América del Norte
En América del Norte, tanto
Estados Unidos como Canadá tienen población indígena significativa.
Estados Unidos, hay
aproximadamente entre 3,3 y 8,8 millones de personas indígenas, representando
alrededor del 2,9% de la población total, con más de 570 tribus reconocidas a
nivel federal y una importante presencia en reservas indígenas y zonas nativas,
incluyendo Alaska.
Canadá también existe una
población indígena notable, aunque los números específicos no se detallan en
esta búsqueda, históricamente suman millones de personas pertenecientes a
pueblos originarios como los inuit, métis y diversas naciones indígenas.
Estados Unidos y Canadá cuentan
con población indígena que mantiene su cultura, tradiciones y derechos, siendo
parte importante de la diversidad cultural del continente norteamericano.
Por otra parte, la población
indígena enfrenta significativas desigualdades sociales y económicas en muchos
de estos países.
EUROPA
En Europa, el principal pueblo
reconocido como indígena es el pueblo sámi, que habita en regiones del norte de
Noruega,
Suecia,
Finlandia
y la península de Kola en
Rusia.
El pueblo sámi tiene una
población estimada de aproximadamente 80,000 personas distribuidas en estos
cuatro países.
Ellos han reclamado y son reconocidos
en muchos contextos como el pueblo indígena originario de esa región, con
derechos propios y autonomía cultural.
Además del pueblo sámi, algunos
otros grupos minoritarios en Europa se consideran etnias ancestrales o pueblos
originarios, pero no todos se reconocen formalmente como indígenas bajo
criterios internacionales como los de la ONU. Sin embargo, el pueblo sámi es el
caso más claro y emblemático de población indígena en Europa.
Groenlandia,
Otro caso particular es
Groenlandia, que aunque políticamente pertenece a Dinamarca (país europeo), su
población es mayoritariamente inuit, un pueblo indígena de origen ártico, con
un 89% de la población.
Los países de Europa con
población indígena reconocida son
Noruega,
Suecia,
Finlandia
Rusia (con el pueblo sámi),
Dinamarca a través de Groenlandia (con
población inuit).
No existen otros pueblos
indígenas reconocidos en Europa continental con un estatus similar al de los
sámi.
Esta información refleja la
situación actual del reconocimiento de pueblos indígenas en Europa.
EUROPA
Los países de Asia con población
indígena son numerosos y muy diversos, incluyendo:
India: Reconoce
constitucionalmente una serie de "tribus desfavorecidas" conocidas
como adivasis, con una población indígena de alrededor de 200 millones,
incluyendo grupos como los Meenas, Nagas, Munda y muchos otros en distintas
regiones como el noreste, las colinas y mesetas.
China: Tiene varios grupos
étnicos indígenas, entre ellos tibetanos, manchúes, zhuang, mongoles, y otros
pueblos originarios del este y sur del país.
Filipinas: Alberga más de
130 grupos etnolingüísticos indígenas, como los Igorot, Lumad, y Moro, con
derechos reconocidos y un alto nivel de diversidad cultural.
Indonesia: Tiene entre 50
y 70 millones de personas consideradas pueblos indígenas, aunque el gobierno
reconoce oficialmente a los grupos étnicos sin diferenciarlos como pueblos
indígenas.
Tailandia: Reconoce
oficialmente al menos nueve "tribus de las colinas" o pueblos
indígenas como los hmong, karen, lisu, akha, lahu, y otros, con una población estimada
de alrededor de 5 millones, aproximadamente el 7,2% del total.
Japón: Reconoce al pueblo
ainu como indígena originario de Hokkaido desde 2008.
Nepal: Cuenta con 59
nacionalidades indígenas con su propia lengua, costumbres y estructura social,
y es el único país asiático que ratificó el Convenio 169 de la OIT para pueblos
indígenas.
Rusia (Siberia y Siberia
Oriental): Hogar de varios pueblos indígenas, como los nivjis y otros
grupos originarios de Siberia y el Lejano Oriente ruso.
Malasia y otros países del
sudeste asiático también tienen diversos pueblos indígenas, algunos
compartidos con países vecinos, como los pueblos Lua y Karen en Tailandia,
Myanmar y Laos.
En general, Asia concentra
aproximadamente dos tercios de los pueblos indígenas del mundo, con una gran
variedad de culturas, lenguas y situaciones legales y sociales. Muchas
comunidades indígenas en Asia enfrentan desafíos de reconocimiento,
desplazamiento y marginación, aunque algunos países avanzan en el
reconocimiento y protección de sus derechos.
Esta distribución refleja la gran
diversidad étnica y cultural del continente asiático en relación con sus
pueblos originarios.
AFRICA
Los países de África con
población indígena significativa incluyen:
Libia: Alberga a los
amazigh (bereberes), con casi un millón de personas, más del 16% de la
población total. También viven grupos como los kel-tamasheq (tuareg) en el sur
y los tubu en la región del Tibesti, en la frontera con Chad.
Sudáfrica: Tiene alrededor
del 1% de su población compuesta por pueblos indígenas conocidos como khoisan,
que incluyen a los san y los khoikhoi. Estos grupos mantienen estilos de vida
tradicionales, y aunque no están oficialmente reconocidos en la legislación
nacional, están ganando reconocimiento con nuevas leyes. Además, existen otros
grupos étnicos con características indígenas, como zulúes y xhosa, aunque estos
tienen un estatus étnico más amplio.
República Centroafricana:
Es el primer país africano en ratificar el Convenio 169 de la OIT que reconoce
derechos de pueblos indígenas, siendo hogar de pueblos indígenas como los
pygmeos.
Kenia: Tiene pueblos
indígenas que se identifican con movimientos indígenas, especialmente pastores
y cazadores-recolectores.
Además, diversas comunidades
indígenas viven en diferentes zonas del continente, muchas en situaciones
vulnerables y con demandas de reconocimiento y protección de sus derechos.
Esta información se basa en datos
actuales y reflejan la diversidad y distribución de pueblos indígenas en África
hoy.
OCEANIA
La población indígena en Oceanía está distribuida en varios
países y territorios, con especial concentración y diversidad cultural en
Australia, Nueva Zelanda, Papúa Nueva Guinea, Fiyi, Samoa y Samoa Americana,
entre otros.
En Australia existen más de 400
pueblos aborígenes diferentes, además de los isleños del estrecho de Torres,
quienes representan el 3.8% de la población total del país (aproximadamente
984,000 personas en 2021). Estos grupos poseen culturas y tradiciones propias
muy diversas.
En Nueva Zelanda, la población indígena
principal son los maoríes, con una cultura distintiva reconocida
internacionalmente, especialmente por tradiciones como el haka, un rito de
guerra tradicional utilizado en diversos contextos culturales y deportivos.
En la región de Melanesia, que
incluye países como Papúa Nueva Guinea y Fiyi, existen numerosos pueblos
indígenas con tradiciones culturales propias, incluyendo clanes matriarcales en
Micronesia y diversas etnias con sus propias lenguas y costumbres.
Otros países insulares y
territorios de Oceanía como Samoa y la Samoa Americana también tienen
poblaciones indígenas tradicionales con culturas propias que participan
activamente en redes y alianzas indígenas internacionales.
Mujeres indígenas
Se reconoce la valiosa
contribución de los jóvenes en la toma de decisiones, su dedicación en la
acción climática y la búsqueda de justicia para sus comunidades. Además, es
importante su papel en mantener viva la cultura, tradiciones y contribuciones
de sus ancestros.
Mujeres indígenas amazónicas
Las mujeres juegan un importante
papel en la transmisión del conocimiento de los pueblos indígenas y las
prácticas tradicionales. Con su rol colectivo sobre todos los aspectos de la
vida de la comunidad, ellas cuidan los recursos naturales, defienden las
tierras y reivindican los derechos de las comunidades indígenas en todo en
mundo.Han logrado avances pequeños pero muy importantes en algunas comunidades
y son líderes a nivel local y nacional, defienden su cultura y sus derechos.
Mujeres indígenas de India reunidas para un debate comunitario en el municipio de Chhattisgarh. Foto: Signe Leth
Aún así hay que actuar para
defenderlas porque a pesar del papel de cuidadoras, guardianas del conocimiento
y líderes, las mujeres indígenas sufren discriminación por su situación
socioeconómica, por género o étnia. La realidad es que están muy poco
representadas.
Mujeres Maasai de Kenia. En varios países de África, la mutilación genital femenina sigue siendo una práctica habitual. Foto: Marianne Wiben Jensen
Decenio de las
Lenguas Indígenas 2022 – 2032
En 2022 comenzó el Decenio de las
Lenguas Indígenas 2022-2032, ya que se encuentran en peligro de desaparecer.
Muchas de ellas no se enseñan en las escuelas.
SITUACIÓN INDÍGENA
EN URUGUAY
En Uruguay, la historia y la
situación actual de los pueblos indígenas es un tema complejo y a menudo invisibilizado.
A continuación se presentan los aspectos más relevantes sobre los indígenas en
el país.
Pueblos Indígenas
Históricos
Antes de la llegada de los
europeos, varias etnias habitaban el territorio uruguayo, entre ellas:
Charrúas
Guenoa-Minuanes
Bohanes
Yaros
Chaná
Guaraníes
Arachanes
La llegada de los colonizadores
españoles y las políticas de exterminio y asimilación llevaron a la rápida
desaparición de estas etnias. La persecución de las tribus rebeldes y la
disminución de sus territorios de caza, junto con epidemias de enfermedades,
contribuyeron a su extinción.
Reconocimiento y
Población Actual
Según registros
históricos, los charrúas tocaban “trompas” o guampas, para anunciar que se
acercaba el peligro. Los descendientes construyeron sus propias guampas y las
tocan en cada instancia de reunión. -Pablo Albarenga
Uruguay es uno de los pocos
países de Sudamérica que no ha ratificado el Convenio 169 de la OIT, que
protege los derechos de los pueblos indígenas. Además, la Constitución uruguaya
no menciona a la población indígena, lo que ha llevado a una falta de
reconocimiento oficial.
En términos de población, el
censo de 2011 reveló que el 4,9% de los uruguayos se identifican como
indígenas, aunque solo el 2,4% considera que esta es su principal ascendencia.
Los mayores porcentajes de ascendencia indígena se encuentran en los
departamentos del norte, como Tacuarembó, Salto y Treinta y Tres.
Identidad y
Cultura
A pesar de la percepción de que
Uruguay es un país sin indígenas, estudios recientes han demostrado que un
porcentaje significativo de la población tiene ascendencia indígena, aunque
muchos no se identifican como tales debido a la historia de asimilación y
violencia. Investigaciones genéticas sugieren que aproximadamente un 34% de la
población tiene ascendencia indígena por línea materna, con cifras que alcanzan
hasta el 64% en algunas localidades del norte.
Organizaciones indígenas, como
CONACHA, están trabajando para promover el reconocimiento y la educación sobre
la cultura indígena, incluyendo la creación de escuelas interculturales. Sin
embargo, la lucha por el reconocimiento y los derechos sigue siendo un desafío
importante en la sociedad uruguaya actual.
Documentales y Conciencia Social
El tema indígena ha ganado
atención en los últimos años, reflejado en proyectos como el documental
"El país sin indios", que busca explorar la historia y los derechos
de los charrúas y otras etnias. Este tipo de iniciativas busca fomentar un
diálogo sobre la identidad nacional y el legado indígena en Uruguay.
En resumen, la situación de los
pueblos indígenas en Uruguay es un reflejo de una historia de exterminio y
asimilación, y aunque hay un creciente reconocimiento de su legado cultural y
social, aún persisten desafíos significativos en términos de derechos y
visibilidad.
FUENTES
https://www.diainternacionalde.com/ficha/dia-internacional-poblaciones-indigenas
https://www.un.org/es/observances/indigenous-day
https://uruguayeduca.anep.edu.uy/efemerides/8626