Blog de Arinda

OBJETIVO :En este Blog vas a encontrar mis producciones en pintura y escultura. Además, material recopilado a través de mi trabajo como maestra, directora e inspectora, que puede ser de interés para docentes y estudiantes magisteriales .

jueves, 26 de marzo de 2026

26 DE MARZO DE 1853 NACÍA JUAN AZZARINI

 

EL MAGO DEL MÁRMOL,


CASI OLVIDADO 


Juan Azzarini nació en Génova, Italia, el 26 de marzo de 1853.

Fue un escultor italiano radicado en Uruguay, autor del busto de José Gervasio Artigas en el monumento de la meseta de Artigas, departamento de Paysandú.

Se formó en la Academia de escultura de Génova y en 1879, junto a su esposa Teresa Arabanti, se estableció en Uruguay.

Ya casado y con dos hijos, llegó al Uruguay entre los años 1882 a 1886 durante el período de gobierno de Máximo Santos.

[Fotografía del edificio de la Escuela de Artes y Oficios en su primitiva ubicación, donde hoy se levanta el edificio de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales, año 1880]

Instalado ya en nuestras tierras dictó clases de dibujo en la Escuela de Artes y Oficios, institución creada por el Presidente de facto Lorenzo Latorre en 1879, esta escuela marca el surgimiento de la escuela Técnica en nuestro país y fue creada como un lugar donde niños y jóvenes de "mala conducta" aprendieron a obedecer y a trabajar como castigo.

Por esa razón el gobierno la ubicó como dependencia del ejército, porque su función principal era la de "domesticar" a muchachos descarriados.

El Monumento a Cristóbal Colón se encuentra en el centro de la Plaza Independencia de la ciudad de Durazno, capital del departamento homónimo. Fue construido con aportes de inmigrantes españoles e italianos, en el marco de los festejos conmemorativos del descubrimiento de América. Por entonces Durazno era una localidad de cinco mil habitantes y era conocida con el nombre de Villa de San Pedro del Durazno.


Participó de la construcción del monumento inaugurado en 1892 en la plaza Independencia de Durazno.

En el año 1892 ante la conmemoración de los 400 años de la llegada de Cristóbal Colón a América,  los vecinos de la Villa de San Pedro del Durazno formaron una Comisión de Fiestas del Cuarto Centenario integrada con italianos, españoles, argentinos, brasileños, chilenos y orientales. 

Encabezada por el Italiano Doctor Emilio Penza Spinelli, dicha Comisión decidió levantar un monumento al Gran navegante en una de las dos plazas de la Ciudad Villa de San Pedro del Durazno que contaba entonces con 6000 habitantes.

De los cinco proyectos presentados a la comisión decidió llevar adelante el del artista italiano Juan Azzarini y también italiano fueron los encargados de las obras de construcción Francisco Poser y Miguel de Muri. 

Las bases para la construcción establecían que el globo que descansa sobre el capitel será de granito azul y se compondrá de dos piezas, debiendo llevar una cavidad suficiente para contener la una en la que la comisión depositar a los documentos que crea conveniente.

 Los vecinos de ambas plazas se disputaban el privilegio de tener el monumento lo que se dirimió a través de un sorteo: un niño extrajo de la copa de un sombrero la cédula "Plaza independencia"

El costo de las obras fue cubierto por suscripción popular y con la organización de distintos espectáculos artísticos

El 12 de octubre de 1892 se procedió la colocación de la piedra fundamental realizándose grande festejos, los trabajos se iniciaron de inmediato el granito utilizado en la construcción fue traído del Paraje San Borja trabajado a "Martelina fina".

Finalmente el 25 de agosto de 1893 se procedió a su inauguración siendo el acto central la colocación de una caja de plomo en el interior de la Esfera.

La meseta de Artigas es una meseta ubicada sobre el río Uruguay, en el departamento de Paysandú. Sobre ella se edificó el segundo monumento a José Gervasio Artigas erigido en Uruguay.


Su obra más conocida es el busto de José Gervasio Artigas en la meseta de Artigas.

La meseta está sobre el río Uruguay en el departamento de Paysandú, en una zona de barrancas fluviales de hasta 50 m de altura que es uno de los puntos más altos de la planicie del Litoral, en el cauce conocido como Bajo Uruguay, entre Salto Grande y el río de la Plata.

Sobre la meseta se encuentra un monumento a Artigas, a 15 km al oeste de la ruta 3, por un camino al que se accede en el km 453 de la ruta 3. La localidad más cercana es Chapicuy, está a 37 km de las termas del Guaviyú y a 110 km de Paysandú.​

En el predio también existe un museo sobre José Gervasio Artigas, instalado en una edificación de piedra conocida como la «casona del Patriarca», y una oficina de la Prefectura Nacional Naval. En el entorno de la meseta hay 50 hectáreas forestadas con árboles nativos y ornamentales.

Los servicios del predio incluyen área de acampada y muelle deportivo en una pequeña playa fluvial. Se ha planificado la instalación de una estación fluvial, un centro de atención al turista y un sendero que conducirá desde la meseta a la zona donde se estableció el campamento de Purificación o Purificación del Hervidero. Parte de la zona está cerrada al público debido a investigaciones arqueológicas en curso.

De concretarse el parque nacional de Purificación previsto en la ley 17.631, la meseta quedará dentro de sus límites. El estado expropió en 2011 unas 200 hectáreas para destinarlas al parque.

En febrero de 2015 -año del Bicentenario de la creación del Cuartel general, Campamento y Villa de Purificación- el nuevo Poder Ejecutivo electo, realizó un convenio con el propietario de la estancia, que donó al Estado una hectárea en el padrón 4980.

Desde 1996 el Ministerio de Educación y Cultura cedió la gestión del parque a la intendencia municipal de Paysandú, que la realiza por medio del municipio de Chapicuy.

El monumento, de Artigas mide 37 m de altura total, está asentado sobre la meseta, en una zona de barrancas a orillas del río Uruguay. 

La base es de forma piramidal, de 15 m de lado, y está construida con piedras extraídas en el mismo lugar. Una columna de granito rosado sobre la base sirve de pedestal a un busto de bronce de Artigas, que mira hacia el río. El busto de 5,50 m fue obra del escultor Juan Azzarini.​

Los impulsores iniciales del proyecto fueron el estanciero Nicanor Amaro, quien donó los terrenos donde se encuentra la meseta, y una comisión honoraria formada en la ciudad de Salto que en 1897 colocó la piedra fundamental del monumento, en coincidencia con los 130 años del nacimiento de Artigas. 

El lugar fue elegido dada su cercanía al lugar donde se estableció Artigas y sus seguidores durante el éxodo Oriental. También se colocó una caja de plomo cerrada que contenía el acta de colocación de la piedra, firmada por los asistentes; monedas acuñadas en el país; una medalla en conmemoración de la sección uruguaya en la Exposición de Chicago de 1893 y ejemplares de Ecos del Progreso y La Prensa, diarios de Salto. La iniciativa fue financiada en parte por medio de una suscripción.

Entre los asistentes al acto estaban Nicanor Amaro, presidente de la Comisión Central, Setembrino Pereda, autoridades políticas, judiciales, militares y otras personalidades de Salto y de Paysandú, además de una guardia de honor y la banda del 1.º de Caballería, la banda del profesor Sesso y cuatrocientas cincuenta personas procedentes de Salto en un vapor de la compañía «Mensajerías Fluviales del Plata», acompañados por el vaporcito «Tangarupá» que trasladaba a las autoridades.​

Se inauguró el 25 de agosto de 1899 y fue el segundo monumento dedicado a Artigas en Uruguay, luego del erigido el año anterior en San José. Al igual que en el caso de San José, la construcción de este y de otros monumentos recordatorios de Artigas en la misma época estuvo enmarcada en la política oficial de rehabilitación de su figura pública.​

Se inauguró el 25 de agosto de 1899​ y el 7 de mayo de 2003 fue declarado monumento histórico nacional (ley 17.631 que también prevé la creación del Parque Nacional de Purificación en el entorno de la meseta). ​

Al norte de esta meseta José Gervasio Artigas asentó el campamento de Purificación, sede del gobierno de la Liga Federal entre junio de 1815 y abril de 1818.

Pero no todos sus trabajos, se realizaron en el taller de la ciudad de Montevideo.-

Escultor italiano Enrico Butti

Algunos, como el "Mausoleo de Alves" por ejemplo, fue encargado al marmolista italiano Enrico Butti (radicado en Génova) quien efectuaba el trabajo siguiendo en forma fiel los diseños, que le enviaba su amigo Azzarini.-

Así fue que el día 1ero de agosto de 1908, se instaló en Vergara, en el interior de un terreno que medía una hectárea y cuarenta y siete metros, propiedad del vasco Isidro Tellechea (vendido en cien pesos al Concejo Auxiliar de Vergara), el "Mausoleo de Alves" (en alusión al brasileño Venancio Alves Pereira, quien había fallecido el día 22 de enero del año 1900 en su estancia "La Trinidad", sita en el "Rincón de Ramirez"- Tercera Sección del Departamento de Treinta y Tres).-

En forma primaria, fue sepultado en un cementerio rural que había frente a la estancia y que se había originado para albergar a los fallecidos de la batalla del día 27 de abril de 1870, cuando en los aledaños del lugar, se enfrentaron las fuerzas blancas del General Timoteo Aparicio, con las coloradas, al mando del Coronel Máximo Pérez, Segundo Jefe de la guarnición de la "Villa de Melo".-

El día 22 de diciembre de 1906, el Sr. Floro Alves Pereira (hijo de Venancio), solicitó permiso al Concejo Auxiliar de Vergara, para colocar el mausoleo en campos de "La Trinidad" a efectos de exhumar los restos de su padre, aduciendo que no lo hacía en el cementerio de Vergara, "dado que el mismo se encontraba en malas condiciones" (se refería al "Cementerio Viejo", donde hoy funciona la Plazoleta de Deportes del barrio "La Cuchilla").-




El pedido, le fue denegado. Pero en ese caso, el día 9 de marzo de 1907, la autoridad municipal le contestó a Floro Alves, "que se vería con satisfacción la colocación en el nuevo cementerio (de Vergara) por ser una obra de arte única en el Departamento (se refería a la escultura de Azzarini) por lo tanto se le da gratuitamente el terreno"....

Así fue que se conoció la historia contada una y otra vez por la tradición oral, de que dicho monumento había sido traído directamente en barco desde Génova hasta el Puerto de Montevideo. 

Desde allí, en ferrocarril hasta la estación "Nico Pérez" (Departamento de Florida) y luego para Vergara, cargado por piezas en un convoy de 7 carretas tiradas por bueyes, las que eran conducidas por los carreros: Damasio Martínez (que era el capataz); Eustaquio Navarro; Rosa Olmos; los hermanos: Eustaquio y Carmelo Barboza; Ángel Custodio Techera "El Teniente" y Bernabel Ferreira Suárez "El Portugués".-

La obra, fue dedicada al extinto, por su esposa Dorotea Petrona Felicia Fernández Machado. Realizada toda ella en mármol de Carrara y entre varios detalles, el del ángel que aparece en la parte superior (con un yelmo en su cabeza y una corona de olivos entre sus manos) el cual no está adosado de firme al monumento, sino que lo sostienen "contrapesas" de plomo en su parte inferior. Hasta el momento, ningún ventarrón lo ha tirado al suelo...

Para los entendidos en la materia, esta obra colosal, tendría en su estructura símbolos que la identifican con la Masonería. Al parecer, era el gusto de Azzarini: "mezclar" símbolos cristianos con otros más, extraídos de la Masonería. Como también se distinguió de su maestro Livi, en aquello de que los ángeles de sus construcciones, no se muestran en actitudes taciturnas y/o meditativas.-

Más allá de todo esto, el mausoleo, que les costó a los Alves, la suma de 10.000 pesos, está para ser visto y apreciado en toda su magnificencia en la necrópolis de la ciudad de Vergara.....

Recorrió el Uruguay, ubicando obras suyas en las necrópolis de Montevideo, Salto, Paysandú, Fray Bentos y Artigas; en algunas estancias y también en Río Grande del Sur.






Realizó numerosas obras de arte funerario (estatuas, bustos, alegorías de origen clásico y cristiano combinadas) que se encuentran en cementerios de Montevideo, Artigas, Fray Bentos, Paysandú y Salto, entre ellos el cementerio Central de Montevideo, donde es el escultor con mayor cantidad de obras, y el cementerio viejo o monumento a Perpetuidad de Paysandú.

Alegoría del Tiempo, homenaje a  Juan M. Martínez, 1983.


Es Juan Azzarini el escultor con mayor cantidad de obras en el Cementerio Central (Montevideo). 

Sus monumentos, realizados entre 1884 y 1907, son de grandes dimensiones e incorporan alegorías paganas y religiosas, como la alegoría de ‘La Muerte’ o la alegoría de la ‘Ascensión al Cielo’, al igual que un sinnúmero de retratos de los homenajeados.


Monumento a  Alfredo Young (1901-) 
Cementerio Central (Montevideo, Uruguay)


La plasticidad de las figuras que cincela contrasta con la rigidez de las figuras creadas por sus antecesores. La maestría de Azzarini como escultor también se refleja en las obras que él mismo se encargó de importar directamente de Italia. 

Azzarini llegó a encomendar trabajos a artistas de relevancia internacional como Enrico Butti, representante de la escuela italiana naturalista, que es autor del monumento ‘El descanso del obrero’, ubicado en la última senda del primer cuerpo del cementerio.

Dicho monumento posee una expresividad difícil de encontrar en otras esculturas de la necrópolis de la capital de país.

En la Ciudad de Fray Bentos, por su parte, sus obras son las más monumentales en cuanto a dimensiones dentro de una necrópolis pequeña, dónde resalta una obra singular dedicada a las familias Ugarte- Massa. Se trata de una gran bóveda ovalada ornamentada con motivos que resaltan el trabajo de campo y sus paisajes.

Juan Azzarini, sin amasar cuantiosa fortuna con sus mármoles y tallados, pero viviendo "sin estrés" y con cierto desahogo.

Juan Azzarini falleció en Montevideo en 1924, pero su influencia perdura a través de sus obras que continúan siendo apreciadas y reconocidas por su contribución al mundo del arte y la escultura.

HOMENAJES

Poco y nada han sido los homenajes para mantener vivo el recuerdo del escultor salvo en redes sociales que se recuerda su nacimiento y su obra.

A pesar de ello su obra sigue siendo estudiada y admirada en el contexto del patrimonio funerario y artístico de Uruguay.

LEGADO

El legado artístico de Juan Azzarini es amplio y significativo, especialmente en Uruguay y el estado brasileño de Río Grande del Sur.

Se caracteriza por su contribución significativa al patrimonio cultural de Uruguay, su influencia en el arte funerario y su papel en la educación artística del país.

Obras Notables

Sus múltiples obras escultóricas de carácter histórico o funerario, son un icono nacional en Uruguay que se destacan por su plasticidad y maestría técnica.

 

Influencia y Legado

Su estilo, que combina elementos clásicos y cristianos, ha influido en la escultura uruguaya del siglo XX.

Su capacidad para importar obras desde Italia, como la réplica de "El descanso del obrero" de Enrico Butti, también muestra su conexión con la escuela italiana naturalista.

Su legado educativo es notable, ya que fue profesor de dibujo en la Escuela de Artes y Oficios de Montevideo, contribuyendo a la formación de futuras generaciones de artistas.

FUENTES

https://es.wikipedia.org/

https://reduruguayadecementerios.blogspot.com/

https://es.wikidat.com/

https://ancestors.familysearch.org/

26 DE MARZO DE 1942 NACÍA BRAULIO LÓPEZ

 

una Leyenda

 del Folclore

 Latino americano



Braulio López conocido artísticamente como "Braulio López", nació el 26 de marzo de 1942 en el departamento de Treinta y Tres, Uruguay.

Fue un reconocido músico uruguayo que ganó renombre como uno de los miembros del legendario dúo folclórico "Los Olimareños".

El padre era rematador,  y la madre cuidaba a los doce hijos, 7 niñas y 5 varones.

Braulio fue el séptimo hijo.

Nació y se crió en la campaña cercana al pueblo Pirarajá, en un rancho de paja y terrón. La familia se autoabastecía con su huerta y cría de animales.

Tuvo una infancia feliz.

Braulio  fue  a  la escuela en Pirarajá, Lavalleja. 

Le gustaba tropear, y solía entonar canciones de Los Chalchaleros o de Antonio Tormo en las reuniones familiares.

 A los 7 años el padre le regaló una flauta chiquita a la que él.

Al ser una familia tan numerosa se armaban guitarradas en las conmemoraciones familiares.

En la adolescencia la familia se trasladó a la ciudad de Treinta y Tres.

Allí estuvo en contacto con la gran movida cultural que existía en la ciudad.

A los trece  años, cuando trabajaba en una panadería, cantó en el cumpleaños de un compañero.

El dueño de la panadería le preguntó si se animaba a hacerlo en la radio, con su patrocinio.

Con el trío Libertad junto a Ruben Aldabe y Néstor Lampe iba a CW 45, y cantaba un repertorio mayormente compuesto por tangos.

En la década de 1960, conoció a su compañero musical y amigo, Pepe Guerra, con quien fundó Los Olimareños. 

Aunque se conocían de vista, con José Luis («Pepe») Guerra,  el primer punto  de contacto  fue  la audición Bajo el alero de Don Cosme, de Carao  Peralta, donde  ambos  cantaban.  Luego compartieron el escenario  por primera vez en un festival. 

Así cuenta Braulio cómo se conocieron y se formaron Los Olimareños.

– Ambos somos del mismo departamento, Treinta y Tres, al Este del Uruguay. Ahí pasa el río Olimar y por eso a la gente de ahí se le dice Olimareño. Es una ciudad chica, con 48.000 habitantes, más o menos, pero siempre tuvo una actividad cultural fuerte. 

Había tres teatros independientes, muchos cantores y poetas. Siempre fue un lugar muy fructífero y nosotros somos producto de eso. Un día se juntó toda la gente de la cultura y se hizo un festival grande en el Teatro Municipal Treinta y Tres, que aún existe. 

A ese encuentro se lo llamó Paisajes del Mundo porque convivían varias formas artísticas, no solo del Uruguay. Hicimos canciones brasileras, otras españolas. Yo tenía mi programa en la CW 42 – Emisora Treinta y Tres, y ahí cantaba de todo. Pepe también tenía su espacio. 

Cantaba hasta boleros en su programa, pero cuando nos juntamos, ya teníamos la idea de cantar canciones más folklóricas. 

Entonces comenzamos en la misma radio. Un día vino un rematador muy conocido de la zona, una persona que tenía sus vínculos y entonces nos ofreció su patrocinio en la radio para que nosotros, los dos, hiciéramos una audición. Teníamos que conseguir un nombre o una cosa parecida que no fuera López-Guerra, o Guerra-López. 

Surgió ahí la idea de los dos: los Olimareños, como se llama a la gente de ese lugar. Nuestros primeros pasos fueron en Treinta y Tres y en los pueblos chiquitos de por ahí.

Cuando ya eran algo conocidos en el departamento se les dio por quemar las naves y se fueron para Montevideo. Ahí se abrió otro panorama. Hicieron contacto con el fenómeno de las murgas y de las llamadas de candombe, entonces empezaron a elaborar el repertorio que albergara todas esas formas de milonga, de canción murguística, de candombe.

 Rubén Lena fue, podríamos decir, el tercer Olimareño.

Siempre fue como un tercer integrante del grupo, porque cuando empezaron con Los Olimareños,  como característica del dúo, para anunciar los días que actuaban, la hora y lo demás,  usában una zamba que había hecho Rubén Lena y que se llamaba La uñera, y que dice en su letra que la única tierra propia que tiene el pobre es la que está debajo de sus uñas cuando trabaja. 

Ese tema se hizo muy conocido y ellos lo tomaron como característico. Cuando se anunciaba el programa de Los Olimareños empezaban cantando esa canción de Lena. 

Rubén siempre estuvo vinculado a ellos y ellos a él porque eran de la misma ciudad y siempre nos veíamos. Él era maestro, después fue director del instituto magisterial de Treinta y Tres. Siempre estuvo ligado a la educación. 

El dúo se fue formando en una especie emblemática. 

A partir de la huella que trazaron  ellos aparecieron otros dúos como Labarnois y  Carrero, por ejemplo, también Los Yucará, todos en esa línea.

Una de las conjunciones más felices en la historia de la música uruguaya se dio en el departamento de Treinta y Tres a comienzo de los años sesenta, cuando Rubén Lena  (1925-1995),  Víctor  Lima  (1921-1969), Braulio López y José Luis «Pepe» Guerra entre- lazaron su labor. 

 Por  supuesto que  el terreno de cultivo  de esta contundente combinación es más complejo.  Esto se ve en la cantidad de artistas de todos los rubros que existían en el departamento, incluyendo la anónima  escuela de los guitarreros locales.

Para  los estudiosos  de la pedagogía  musical  debe  dar mucho que pensar el hecho de que  Rubén  Lena,  reconocido como uno de los compositores más importantes  del  continente, no hubiera pasado la prueba de ningún conservatorio, si de cantar o tocar la guitarra se tratase. Y también es un «enigma» -al decir de Lena- la personalidad  de un Víctor Lima que llega a Treinta y Tres desde su Salto natal a dar conferencias sobre poesía española y empieza a quedarse mientras canta en las escuelas a capela y se visita con Lena.

Lena observa la dedicación de Lima para trabajar sus textos y admira la poética de sus zambas «uruguayizadas» y de sus milongas. Y seguramente también admira sus novedosas búsquedas con el candombe, su intención de componer canciones para que los niños cantasen en las escuelas o sus polcas de humor pueblerino.

Más jóvenes  que ellos, desde  la «vuelta de la esquina» se suman Los Olimareños, que serán sus traductores musicales, forjadores de su propio perfil musical y creadores ellos mismos de excelentes canciones. 

Las guitarras, precisas, tocan milonga «meta pulgar», lo que les da una sonoridad absolutamente uruguaya que lleva a decir al maestro Atilio Rapat, cuando el dúo le pide consejo: «Muchachos, eso del pulgar es sólo suyo, no lo cambien, porque es de tierra  adentro». Los punteos son exactos, fáciles de tocar  para un guitarrista «medio», pero siempre con carácter.

Los Olimareños son el gran  crisol  de la música popular uruguaya. Aunque criticados al comienzo por alejarse de lo «folclórico», incorporan el candombe, la murga, el tango, además de los géneros folclorísticos rurales y algunos ritmos latinoamericanos.

 Son ellos quienes por primera vez graban candombe en guitarra, ritmo que van perfeccionando hasta lograr una manera «socialmente útil» de rasguearlo  -ya que la mayoría de los guitarristas la adopta.

A Rubén Lena lo conocieron a través de Áscar «Laucha» Prieto, que era «una especie de sacerdote para toda la gurisada que se estaba formando, un consultor obligado, un referente ...», según palabras de López en una entrevista con Antonio Dabezies y Memo Reimann  (publicada en Guambia en agosto de 2003).  



Le dijeron que querían cantar cosas uruguayas y él los conectó con Lena. Quedaron prendados de su personalidad, de su humildad, «con tanta grandeza y tanta belleza en su poesía». 

Interpretaban canciones de Lena y de Víctor Lima («el verdadero oficio de poeta, si existe, lo tenía él», apuntaba Guerra en una entrevista con Mauricio Ubal (publicada en Brecha en diciembre de 1986). 

Los Olimareños fueron los principales difusores de la obra de Lena y de Lima.

El dúo, se trasladó a Montevideo para probar suerte en 1962. 

En ese año, gracias a una carta de recomendación de Rubén Lena, pudieron presentarse en la radio El Espectador de Montevideo.

Luego de una prueba les dieron un espacio en la fonoplatea, que en sus presentaciones se llenaba de asistentes, y de cartas, pasteles y flores de admiradores. Allí aumentó su popularidad en la capital uruguaya . 

Grabaron los primeros discos, hicieron giras por el interior, se presentaron en la televisión. Pronto llegó la enorme popularidad.



 En 1970, en dos canciones de su disco Cielo del 69 -«Al Paco Bilbao», de Lena, y «A mi gente», de José Carbajal- por primera vez una batería de murga suena en la música uruguaya fuera de Carnaval.

En Montevideo se pusieron en contacto con la música de carnaval donde estaba la raíz y el corazón de la música afro-uruguaya. Comenzaron a escuchar las murgas, a entender esa expresión musical uruguaya y a querer cantarlas.

Buscaron como incorporar esa música con las guitarras y las voces. Al principio el candombe que cantaban no era reconocido como folklore hasta que llegó a imponerse y a reconocerse como parte de nuestra música uruguaya.

Un año después darán un nuevo paso con el vanguardista disco temático Todos detrás de Momo  - letras de Lena, músicas de Lena y Olimareños-.  Mención aparte merece  la «serranera» impulsada  por  Lena, quizás  la única  especie que nuestra  historia registra con un creador concreto.  

El prestigio de Lena  hace que los músicos  la adopten  y reproduzcan,  dándole  permanencia.  Como  si esto  fuera poco, Los Olimareños,  a través  de contactos  personales y opciones  musicales, incorporan  al repertorio uruguayo canciones de otras regiones, especialmente venezolanas. 

En lo local, amplifican la difusión del repertorio de colegas, haciendo versiones «modelo» de temas de Atan Gómez, Marcos Velásquez, Pancho Viera, José Carbajal, Aníbal Sampayo, Héctor Numa Moraes, entre otros.

Y están las voces. La  forma de cantar de Braulio  López  ha sido  imitada  por cantores de todo  el país. La  «voz del Pepe  Guerra» es mencionada hasta en letras de canciones («Que el letrista  no se olvide»,  de Jaime  Roos).  

La «química» producida al ensamblarse ha creado una de las sonoridades más identificables de la historia uruguaya. Sorprende la precisión de las entradas, así como la capacidad para, juntas, expresar lo dramático, lo alegre, lo pícaro. 

La riqueza de las «segundas voces» que Pepe le hace a  la voz de la melodía, llevada generalmente por Braulio, darían para una tesis universitaria.

Con  sus guitarras y voces mueven el corazón y la cabeza, y las piernas. Y se podrían sumar innumerables  pequeñas e importantes cosas, como el Uruguay cambiando expresiones como el «adentro»  de las zambas por el «iah tololo!» de tantos temas. Y como nada fue casualidad, daría para un libro de «arte poética» lo que Rubén Lena fue manifestando sobre su creación en escritos y entrevistas. Dicen que a veces se alinean los planetas; parece que en Treinta y Tres se alinearon los artistas.

Con el golpe de Estado fueron prohibidos. Sobrevino el exilio. 

En Uruguay las contradicciones sociales y políticas se desarrollaban en un acelerado proceso de agudización.

En especial a partir de los años 1967 y 68, con el Presidente Jorge Pacheco Areco, se acentuó el deterioro de la democracia republicana liberal, con clausura de medios de prensa, Medidas Prontas de Seguridad, militarización de trabajadores y un nivel de represión nunca antes visto en el país.

La sociedad uruguaya hervía: manifestaciones políticas, sindicales y estudiantiles, desarrollo de la guerrilla urbana, creciente politización de los militares. 

Los Olimareños no permanecieron ajenos a este contexto y se comprometieron activamente, de acuerdo con sus convicciones. Participaban desde la canción militante en importantes actos de masas, tanto en Uruguay como en Argentina, y hay constancia de que, cuando se les requería su solidaridad, llegaron a cantar gratuitamente aún en pequeños festivales.

Cuando finalmente se produjo el golpe de estado, en 1973, el dúo estaba seriamente limitado para actuar y censurado en la mayor parte de los medios de comunicación.

"En Uruguay ya nos habían prohibido antes del golpe de 1973, y después ya directamente no pudimos trabajar, entonces empezamos a venir más seguido a la Argentina, hasta el golpe de 1976, cuando tampoco se pudo hacer más nada", dijo Braulio.

En la madrugada del 27 de junio de 1973, al producirse el golpe, entró a Radio Montecarlo una delegación de militares, para anunciar desde la misma, la disolución del Parlamento. Los recibió el Gerente de Programación, Nissan Sarkissián.

"Bueno, necesitamos música folklórica", le dijo el oficial mientras le extendía los textos. Sarkissián le contestó que tenía unos pocos discos disponibles a esa hora de la madrugada, porque la discoteca estaba cerrada. 

"Tengo A Don José", respondió con cierta vacilación el periodista, convencido que era una banda de sonido que no iba a servir a los efectos de los comunicados militares. "Eso está muy bien", le dijo el militar a cargo del operativo. "Pero mire que tengo la versión de Los Olimareños", explicó Sarkissián. El soldado lo miró con aire de satisfacción y le respondió: "Tanto mejor".

Así fue que la cadena de las Fuerzas Conjuntas irradió en su comunicado la canción de Ruben Lena, interpretada por el dúo.

En plena dictadura, en 1974, Los Olimareños pudieron editar aún dos discos: el original "Cantando por el mundo" y la recopilación "Lo mejor de Los Olimareños";.

Ese año, al volver de su gira por las islas del Pacífico tenían programadas tres presentaciones en el Teatro El Galpón.

Actuaron el viernes y sábado, pero el domingo se les impidió cantar y se levantó la función, al parecer con el pretexto formal de que habían interpretado "Hasta siempre". 

El 9 de diciembre de 1974 se prohibieron sus actuaciones, la difusión de sus temas en las radios y la tenencia de sus discos.

También les prohibieron desarrollar cualquier actividad  que redituara dinero.

En Argentina, aún pudieron grabar, en 1975, el estupendo álbum "Tierra negra", que años más tarde sería reeditado en CD.

Después de su prohibición definitiva en Uruguay, Los Olimareños (aún residiendo en el país) concretaban algunas actuaciones en el exterior: en 1975 viajaron a Canadá y, hasta el golpe militar de marzo de 1976, continuaron con presentaciones en Argentina, país en el que Braulio fue detenido por un grupo comando del 3er Cuerpo de Ejército.

Así lo relata: "Yo estuve un año preso en Argentina, de marzo de 1976 a marzo de 1977. 

Me agarraron en Córdoba y estuve cinco meses en el Campo de la Ribera, y de ahí fui a la penitenciaría militar de Córdoba, ya reconocido como preso legal. Después me pasan a la Unidad 9 de La Plata y luego a Devoto, donde me dan la opción para salir del país. Me llevaron a Ezeiza, y me embarqué para España".

El "delito" del que se lo acusaba era divulgar canciones de protesta, como Los dos gallos, Cielo de 1969 y Hasta siempre."

Mientras tanto, Pepe Guerra no quería irse de Uruguay. En 1976 organizó unos recitales en el teatro "El Tinglado", jugando con el supuesto de que lo que estaba formalmente prohibido era el dúo y no sus integrantes por separado. 

Pero en esa época sufrió el exilio interno. Mientras en 1976, Braulio estaba preso Pepe organizó unos recitales, a los que al principio no vino mucha gente porque había miedo. 

Pero después empezó a llenarse el teatro y los militares le prohibieron. Vino uno y le dijo: "Usted no tiene que salir a la calle, porque es un símbolo que no queremos aquí en Uruguay. Usted no puede asistir al cine porque se le va a acercar gente a saludarlo". 

Pepe, como no sabía de qué iba a vivir y quería seguir en el Uruguay, le preguntó si podía dar clases de guitarra y el militar le respondió: "¿Qué? ¿Usted hablando con gente? No señor, usted se queda quietito en su casa. Encima que le damos la libertad usted quiere hacerse ver por ahí". Era ridículo, pero tenían muy claro lo que era un cantor popular.

Ese año, Pepe grabó en los estudios Sondor su primer disco solista, con temas que había interpretado en los recitales en El Tinglado, disco que recién podría editarse en 1983. 

Su título era el de uno de sus temas, de su autoría: "Ta'llorando", en el cual recuerda al Treinta y Tres de su infancia con su Olimar y sus montes, a los amigos que ya no están, a los que vagan sin consuelo por el mundo y termina repitiendo amargamente "Ay paisito, mi corazón ta'llorando"

En marzo del 77, apelando a una disposición para ciudadanos extranjeros presos en Argentina que les posibilitaba optar por irse del país, Braulio López es liberado y se marcha a España. 

Pepe, ante el acoso del régimen, que le impedía actuar y procurarse un medio de vida y también para reconstituir al dúo, debe finalmente optar por el exilio externo. Viaja a Australia. Braulio se reúne con él para cantar y luego ambos regresan a España. Se asentarían en ese país.

Al final viajaron a  México, donde Pepe ocasionalmente se daría un gusto pendiente desde sus épocas juveniles: cantar con mariachis.

1079 en Sidney

Entre 1978 y 1983, seguidos especialmente por un público de miles de exiliados sudamericanos, Los Olimareños actúan en Alemania, Argelia, Australia, Austria, Bélgica, Brasil, Canadá, Costa Rica, Ecuador, España, Estados Unidos, Francia, Holanda, Italia, México, Nicaragua, Noruega, Portugal, Reino Unido, Suecia, Suiza y Venezuela. 

Alternaron sus actuaciones profesionales con la participación permanente en actos sociales y políticos solidarios, especialmente con Uruguay y otros países latinoamericanos.

Durante el exilio editaron varios discos en distintos países pero los que resaltaron, por tener temas nuevos, fueron "Donde arde el fuego nuestro", grabado en Barcelona y editado por primera vez en 1978 en México y "Araca", grabado en México poco antes de regresar a Uruguay, donde se editó en el año 1984. Sus veinte años como dúo se cumplieron estando lejos de su tierra.

En la década de 1980 nuevos aires comenzaban a soplar en Uruguay. Los militares sufrieron una tremenda derrota al ser plebiscitada con resultado negativo una reforma constitucional que institucionalizaba a la dictadura. 

La población comenzaba a desafiar al miedo y lentamente las organizaciones sociales se reconstituían bajo otros nombres (PIT por CNT, ASCEEP por las organizaciones estudiantiles, etc.), los partidos políticos se reorganizaban, comenzaron las caceroleadas, resurgió el Canto Popular con nuevos autores e intérpretes, etc. Volvieron al final de la dictadora cívico militar.

A principios de 1984, Los Olimareños fueron los primeros artistas populares en ser desproscriptos para la difusión pública de sus canciones, inaugurando una lista que sería ampliada después con Alfredo Zitarrosa, Aníbal Sampayo, Héctor Numa Moraes, Daniel Viglietti, etc.

El 31 de marzo, Alfredo Zitarrosa, quien desde hacía meses estaba residiendo en Argentina, había vuelto a Uruguay.

1972

Los Olimareños también hicieron escala en Buenos Aires, donde el 11 de mayo actuaron en el miniestadio de Obras Sanitarias, recibidos apoteósicamente por uruguayos residentes en Argentina, compatriotas que viajaron especialmente y muchos argentinos (entre los que tuve la suerte de contarme).

Luego de varios temas, el público les solicitó muy insistentemente que cantasen "Hasta siempre". Braulio y Pepe dudaron, porque era un tema muy comprometido para quienes tenían planeado regresar a Uruguay, donde aún estaban en el poder los militares. 

Cuando la presión de la gente se les hizo insostenible, un espectador los "salvó", pidiendo un tema sin connotaciones políticas directas: "Angelitos negros". 

Sonrieron aliviados y comenzaron a ejecutarlo pero, en medio de los nervios del momento, Pepe se equivocó en el punteo introductorio y debieron recomenzarlo, hasta que ambos olvidaron la letra y debieron interrumpirlo. No eran tan sencillas las condiciones del regreso.

Finalmente, el 18 de mayo, se produjo el hecho largamente anhelado. Aterrizaron en el Aeropuerto Internacional de Carrasco en Uruguay, donde los esperaban personalidades de diferentes ámbitos, familiares y amigos, que los levantaron en andas.

Del aeropuerto fueron directamente al Estadio Centenario, en una caravana de vehículos con un recorrido emocionante.



A su regreso  la lluvia  no amedrentó  a  las miles de personas que el 18  de mayo de 1984  recibieron  al dúo en el aeropuerto y en el Estadio  Centenario.

La gente estaba volcada en las calles con banderas y carteles, para acercarse a sus ídolos y trasmitirles su cariño.



En el estadio brindaron un recital a 50.000 personas, que bajo la lluvia los escucharon y vitorearon después de diez años.

Ese recital, donde predominaron los afectos frente a la calidad artística, se recogió en un disco ("Si este no es el Pueblo, el Pueblo ¿dónde está?", cuyos derechos Los Olimareños no aprovecharon. En la contratapa de la primera edición plantearon: "Como consideramos que este disco es patrimonio del pueblo, todos los derechos que el mismo produzca serán destinados a las necesidades más urgentes del pueblo uruguayo ..., al cual pertenecen". 

Entre otras anécdotas que muestran la seguidilla de equivocaciones que la emoción produjo en todos, hasta quien diagramó las tapas "metió la pata" mientras lo hacía y consignó dos temas en un orden diferente al que tuvieron en la realidad y en el vinilo.

El dúo  siguió activo hasta 1990, cuando resolvieron separarse. 

Cada uno siguió su propia carrera musical.  Los Olimareños se reunieron en el mismo estadio, en los dos grandes conciertos del 8 y el 9 de mayo de 2009.

Ese mes fueron nombrados ciudadanos ilustres de Montevideo.

Los Olimareños se convirtieron en una referencia importante dentro del panorama musical uruguayo y latinoamericano. 

Su música, influenciada por las tradiciones folclóricas uruguayas, abordaba temas como la justicia social, los derechos humanos y la solidaridad, resonando con el público de la época y generando un impacto duradero en la escena musical.

A lo largo de su carrera, Los Olimareños lanzaron numerosos álbumes que se convirtieron en clásicos del folclore latinoamericano. Temas como "La Cumparsita", "A Don José", "El violinista", entre muchos otros, se convirtieron en himnos para varias generaciones. La combinación de las voces de Braulio y Pepe, junto con sus habilidades instrumentales, hizo de Los Olimareños un dúo inolvidable y querido por el público.

 A pesar de su éxito, el dúo enfrentó desafíos y tensiones internas, lo que llevó a su separación en 1984. 

Tras la separación, Braulio López continuó su carrera como solista, pero siempre manteniendo vivo el legado de Los Olimareños a través de su música y sus actuaciones en vivo.

Los Olimareños dejaron un legado perdurable en la música latinoamericana. Su compromiso con las causas sociales y su habilidad para transmitir emociones a través de su música lo convirtieron en una figura venerada tanto por sus colegas como por el público en general. 




En el año 2012 en una emotiva actividad, Fundación Fucac, Grupo Planeta y Municipio B presentaron en La Colmena el primer libro del ex olimareño Braulio López, denominado "Entre Andanzas y Recuerdos".

En "Entre andanzas y recuerdos" Braulio intenta compartir con su pueblo una parte de sus recuerdos de casi cinco décadas de canto y de recorrer los más diversos escenarios, llevando en su voz y en su guitarra el mensaje y la música de los grandes creadores de nuestro suelo.

Sus experiencias con otras reconocidas figuras internacionales, la cárcel, el exilio, sus reflexiones sobre la creación poética y musical, y hasta un rasgo de humor vivificante, hacen a este libro indispensable para conocer a uno de los más representativos artistas uruguayos.

A partir del 2013, la vida de Braulio López ha continuado con su carrera musical y personal.

Ha seguido trabajando como solista, manteniendo su presencia en la escena musical uruguaya y participando en diversos eventos culturales.

En 2024, tras la muerte de su compañero Pepe Guerra, Braulio López expresó su profundo dolor y reconocimiento hacia su excompañero musical, destacando el impacto que tuvo su colaboración en su vida y carrera.

 En entrevistas recientes, Braulio López ha reflexionado sobre su carrera, su legado y la importancia de su música en la cultura uruguaya.

DISCOGRAFÍA


Los Olimareños (1963, Antar)

Los Olimareños en París (1964, Antar)

De Cojinillo (1965, Gold Laut)

Quiero a la sombra de un ala (1966)

Canciones con contenido (1967, Producciones Tucumán)

Estrofas de amor (1968, EMI-Odeón)

Nuestra razón (1969, Orfeo)

Cielo del 69 (1970, Orfeo)

Todos detrás de Momo (1971, Orfeo)

¡Qué pena! (1972, Orfeo)

Del templao (1972, Orfeo)

Rumbo (1973, Orfeo)

Los Olimareños (1973)

¿No lo conoce a Juan? (1973)

Cantar opinando (1973)

Cantando por el mundo (1974, Orfeo)

Tierra negra (1975)

La niña de Guatemala (1976)

Junto al Jagüey (1976)

Los Olimareños de Uruguay (1977)

Donde arde el fuego nuestro (1978, Foton)

Donde arde el fuego nuestro (1979, Interdis)

Yacumenza (1981)

20 años (México) (1982)

20 años (Ecuador) (1983)

Los Olimareños (Serie inolvidable vol. 1 y 2) (1983)

Donde arde el fuego nuestro (1984, Ceibo)

Araca (1984, Interdis)

Sembrador de abecedario (1984)

Cielito del Olimar (1984, Sondor)

Si éste no es el pueblo (1984, Ceibo)

Los orientales (1984)

Los Olimareños en Nueva York (1984)

Orejano (1985)

Los Olimareños en Ecuador (1985)

25 años (1987)

Los Olimareños no Brasil (1987)

Canciones ciudadanas (1988, Orfeo)

Por siempre Los Olimareños. Reencuentro Vol. 1 y 2 (2009)


COMO SOLISTA

 

Pa' alumbrar los corazones (Orfeo 91170-4. 1992)

Por la vuelta (1994)

Un dulce nombre (1996)

Evocación (Ayuí / Tacuabé op14902. 1997)

Del mismo pago (junto a Ruben Aldave. Ayuí / Tacuabé ae217cd. 1999)

Solos y juntos (álbum doble, junto a Julio Victor Gonzalez "El Zucará". Bizarro Records 2587-2. 2001)

Desalojo (junto a Julio Victor Gonzalez "El Zucará". Bizarro Records 2835-2 2002)

Mundo (Bizarro Records 3135-2. 2004)

El rescoldito (Bizarro Records. 2007)

FUENTES

https://es.wikipedia.org/

https://cantopopularsobretodouruguayo.blogspot.com/

https://www.carasycaretas.com.uy/

https://decoplasyviajeros.com/

https://www.bitacoradevuelo.com.ar/

26 DE MARZO DÍA DEL MERCOSUR



MERCADO COMÚN DEL SUR




El 26 de marzo de cada año se denomina el Día del MERCOSUR, en ocasión de recordar la firma del Tratado de Asunción del año 1991, que dio nacimiento al proceso de integración de los países del Cono Sur. EL  MERCOSUR es el mayor productor mundial de alimentos.
Este día es recordado en las escuelas. En este sentido, cabe señalar que los Ministerios de Educación de Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay incluyeron en el calendario escolar de sus respectivos países el día 26 de marzo como el “Día del MERCOSUR”, facilitando de este modo a sus profesores el hecho de poder explicar, según la edad de los escolares, lo que esta integración internacional significa. Dicha inclusión deriva de la Decisión MERCOSUR/ CMC/DEC. Nº 2/00.

HISTORIA  DEL MERCOSUR



Mercosur o Mercado Común del Sur, organización regional del espacio sudamericano constituida en virtud del Tratado de Asunción. Firmado el 26 de marzo de 1991 por los presidentes de Argentina (Carlos Saúl Menem), Brasil (Fernando Collor de Mello), Paraguay (Andrés Rodríguez) y Uruguay (Luis Alberto Lacalle). El principal objetivo establecido en el Tratado de Asunción era lograr la progresiva eliminación de barreras arancelarias entre los estados miembros con el fin de constituir un mercado común antes del 31 de diciembre de 1994.


ANTECEDENTES
 Los orígenes del Mercosur se remontan a un encuentro que tuvo lugar en 1986 entre los entonces presidentes de Brasil, José Sarney, y de Argentina, Raúl Alfonsín. Ese acuerdo comercial bilateral entre ambos países se transformó pasado el tiempo, en la idea de crear una zona de libre comercio en Sudamérica, proyecto que cobró fuerza cuando Uruguay y Paraguay se sumaron a la idea. Según lo previsto en el cronograma del Tratado de Asunción, el día 1 de enero de 1995 se puso en vigor la unión aduanera y la libre circulación de bienes entre los cuatro países firmantes: Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay.


HISTORIA DEL PARLAMENTO DEL MERCOSUR

 Firma del Tratado de Asunción
 
El 26 de marzo de 1991, Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay comenzaron el proceso de integración del Cono Sur, firmando el Tratado de Asunción, que constituyó al Mercado Común del Sur - MERCOSUR. En su artículo 24 fue previsto el establecimiento de la Comisión Parlamentaria Conjunta del MERCOSUR, cuyo objetivo era insertar al Poder Legislativo en el proceso de implementación del Bloque, siendo la Comisión un canal de comunicación entre los Poderes Ejecutivos y los Legislativos de los Estados Partes.



Diciembre de  1993. Momento solemne de la firma del Protocolo de Ouro Preto. Al centro, el Presidente Itamar  Franco, que tiene a su derecha al Canciller Celso Amorim
 
En 1994, por el Protocolo de Ouro Preto, fue creada la estructura institucional del MERCOSUR, que incluyó a la Comisión Parlamentaria Conjunta, compuesta por Representaciones de los Parlamentos Nacionales de los Estados Miembros del Bloque.
Durante doce años la Comisión Parlamentaria Conjunta se constituyó en el brazo parlamentario del MERCOSUR, integrando los Parlamentos Nacionales de los Estados Partes con los órganos institucionales del MERCOSUR, y en especial, con el Consejo del Mercado Común y con el Grupo Mercado Común.
Con la profundización del proceso de integración, quedó clara la necesidad de una mayor participación de los Legislativos Nacionales. 


En 1997 cada uno de los países del Mercosur prorrogó sus acuerdos bilaterales hasta que se alcanzara el Acuerdo General. 


"Si no hay comida cuando se tiene hambre, si no hay medicamentos cuando se está enfermo, si hay ignorancia y no se respetan los derechos elementales de las personas, la democracia es una cáscara vacía, aunque los ciudadanos voten y tengan Parlamento".


 Frase pronunciada por Nelson Mandela en Julio de 1998, durante la celebración de una reunión del MERCOSUR realizada en la ciudad Ushuaia en la zona más austral de Argentina

En abril de 1998 se firmó el Acuerdo de Cooperación en materia de comercio e inversión  entre el Mercosur y los países integrantes del Mercado Común Centroamericano (MCCA, integrado por Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras y Nicaragua). De forma paralela, y en un contexto americano ampliado, en la Cumbre Hemisférica de Miami de 1994 se establecieron las bases para poner en marcha una zona de libre comercio continental a partir del año 2000
 

En 2003, la Comisión Parlamentaria Conjunta celebró con el Consejo del Mercado Común, un Acuerdo Interinstitucional para agilizar la tramitación en los Congresos Nacionales de toda temática que exigiese la aprobación legislativa para su recepción por los ordenamientos jurídicos de los respectivos Estados Miembros del MERCOSUR.
 Luego, el Consejo del Mercado Común aprobó el Programa de Trabajo 2004-2006 que previó en su Capítulo MERCOSUR Institucional la elaboración de una propuesta relativa al establecimiento del Parlamento del MERCOSUR.
En 2004, fue firmada la Decisión del Consejo del Mercado Común dando autonomía a la Comisión Parlamentaria Conjunta para redactar el Protocolo Constitutivo del Parlamento del MERCOSUR.

El 4 de julio de 2006, los Parlamentos Nacionales de los Estados Miembros aprobaron el Protocolo Constitutivo del Parlamento del MERCOSUR, mediante el cual Venezuela  se constituyó como Estado parte.
La formalización del ingreso de Venezuela al Mercosur se vio demorada hasta 2012 por la falta del ratificación del Protocolo por el Congreso paraguayo.  
 El 14 de diciembre, en Brasilia, la capital de Brasil en una Sesión Solemne del Congreso Nacional, se constituyó el referido Parlamento Regional.

 Sede oficial del Parlamento del MERCOSUR en Montevideo

El día 07 de mayo de 2007, en la ciudad de Montevideo, Uruguay, sede oficial del Parlamento del MERCOSUR, fue realizada la Sesión de Instalación, oportunidad en que tomaron sus cargos los Parlamentarios del MERCOSUR. Asi, se dio inicio a la primera etapa de transición prevista en el Protocolo - del 31 de diciembre de 2006 al 31 de diciembre de 2010 - cargos ocupados por 18 representantes por país, indicados por sus respectivos Parlamentos Nacionales.


Países de Mercosur. Miembros plenos en azul marino, miembros asociados en azul claro, observadores en azul rey.
Participaron de esa primera Sesión del Parlamento del MERCOSUR los representantes de Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay y Venezuela.
Realizando Sesiones Plenarias mensuales en su sede, desde mayo de 2007 y contando con un Reglamento Interno desde agosto de 2007, el Parlamento ya aprobó importantes medidas, básicamente en el campo de Declaraciones Políticas y Recomendaciones de Normas, además de haber promovido diversas audiencias públicas sobre importantes temas de integración.
El Parlamento se ha configurado gradualmente como una verdadera casa representativa popular, con debates y votaciones canalizados por corrientes de ideas y Grupos Políticos.

Venezuela ingresó al Mercosur como miembro pleno el 31 de julio de 2012

Venezuela no se retiró oficialmente del MERCOSUR; su participación fue suspendida en diciembre de 2016 debido a preocupaciones sobre su situación política y económica interna, así como por las violaciones a las normas democráticas y a los derechos humanos. La decisión de suspender a Venezuela fue tomada por los otros miembros fundadores del MERCOSUR: Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay.

La suspensión de Venezuela se debió a varios factores, entre ellos:

Preocupaciones Democráticas: El MERCOSUR ha estado comprometido con la promoción de la democracia y el respeto a los derechos humanos en la región. La situación política en Venezuela, incluidas las acusaciones de falta de separación de poderes, represión de la oposición política y restricciones a la libertad de prensa, generó preocupaciones entre los miembros del MERCOSUR.

Falta de Cumplimiento de Compromisos: Venezuela enfrentaba críticas por no cumplir con las obligaciones y compromisos del MERCOSUR, incluida la adopción de normativas y regulaciones internas del bloque.

Crisis Económica: La grave crisis económica que afectaba a Venezuela también fue un factor en la suspensión, ya que se consideraba que podía tener un impacto negativo en la integridad económica del MERCOSUR.

Desde entonces, Venezuela ha estado en un estado de suspensión en el MERCOSUR y no ha participado activamente en las actividades del bloque. Sin embargo, la situación sigue siendo objeto de debate y discusión entre los miembros del MERCOSUR y la comunidad internacional.


PRESIDENCIAS PRO TEMPORE DEL MERCOSUR

Estos presidentes pro tempore fueron responsables de liderar y representar al MERCOSUR durante sus respectivos mandatos anuales. Cabe destacar que la presidencia pro tempore del MERCOSUR rota entre los países miembros de acuerdo con un orden establecido y alfabético en portugués y español.

1991: Carlos Menem - Argentina

1992: Fernando Collor de Mello - Brasil

1993: Luis Alberto Lacalle - Uruguay

1994: Juan Carlos Wasmosy - Paraguay

1995: Itamar Franco - Brasil

1996: Julio María Sanguinetti - Uruguay

1997: Carlos Menem - Argentina

1998: Fernando Henrique Cardoso - Brasil

1999: Raul Cubas Grau - Paraguay

2000: Luis Ángel González Macchi - Paraguay

2001: Fernando de la Rúa - Argentina

2002: Fernando Henrique Cardoso - Brasil

2003: Jorge Batlle Ibáñez - Uruguay

2004: Néstor Kirchner - Argentina

2005: Luiz Inácio Lula da Silva - Brasil

2006: Tabaré Vázquez - Uruguay

2007: Nestor Kirchner - Argentina

2008: Luiz Inácio Lula da Silva - Brasil

2009: Tabaré Vázquez - Uruguay

2010: Cristina Fernández de Kirchner - Argentina

2011: Dilma Rousseff - Brasil

2012: José Mujica - Uruguay

2013: Cristina Fernández de Kirchner - Argentina

2014: Dilma Rousseff - Brasil

2015: Tabaré Vázquez - Uruguay

2016: Mauricio Macri - Argentina

2017: Michel Temer - Brasil

2018: Tabaré Vázquez - Uruguay

2019: Mauricio Macri - Argentina

2020: Jair Bolsonaro - Brasil

2021: Luis Lacalle Pou - Uruguay

2022: Alberto Fernández – Argentina

2023: Luiz Inácio Lula da Silva - Brasil

2024: Santiago Peña - Paraguay

2025:Javier Milei -  Argentina.

2025:  Luiz Inácio Lula da Silva - Brasil.

2026: Santiago Peña -  Paraguay.


SITUACIÓN ACTUAL

El presidente Yamandú Orsi, junto a sus pares de Paraguay, Santiago Peña, y Argentina, Javier Milei, firmaron este sábado 17 de enero el acuerdo comercial entre Mercosur y la Unión Europea en Asunción.


La situación actual del Mercosur en marzo de 2026 es estable, con Paraguay al frente de la presidencia pro tempore y avances clave en el acuerdo comercial con la Unión Europea (UE), cuya aplicación provisional inicia el 1 de mayo.

Argentina y Uruguay han ratificado el pacto en febrero, mientras se completan procesos en otros países y en la UE.

 

Avances Comerciales

El acuerdo UE-Mercosur, firmado en enero en Asunción, eliminará aranceles para el 92% de las exportaciones del bloque y prevé un aumento del 39% en exportaciones europeas al Mercosur.

Se enfoca en desarrollo sostenible, con beneficios para exportaciones, pymes y protección de productos regionales, pese a oposiciones ambientales previas.

 

Presidencia y Agenda

Santiago Peña (Paraguay) lidera hasta junio 2026, impulsando digitalización en fronteras, interoperabilidad y negociaciones con Emiratos Árabes Unidos.

Uruguay asumirá en el segundo semestre, con énfasis en modernización regional.

 

 Desafíos:

 

Persisten desafíos en la reducción de barreras comerciales y la armonización de regulaciones entre los estados miembros.

La asimetría económica entre los países miembros puede dificultar la integración plena y la equidad en los beneficios del bloque.

La suspensión de Venezuela como miembro pleno y la crisis política en algunos estados miembros han generado tensiones y obstáculos para la cooperación regional.

Perspectivas Futuras:

 

El MERCOSUR enfrenta el desafío de adaptarse a un entorno global cambiante y de promover una integración más profunda y equitativa entre sus miembros. Se espera que continúe buscando nuevos acuerdos comerciales, fortaleciendo sus instituciones y promoviendo la cooperación política y social en la región.

En conclusión, el MERCOSUR ha sido un importante actor en la integración regional y la promoción del desarrollo económico y social en América del Sur, aunque enfrenta desafíos significativos que deberá abordar para alcanzar sus objetivos a largo plazo.


FUENTES
http://www.comodoro.gov.ar/ 
http://www.monografias.com
http://www.parlamentodelmercosur.org