Blog de Arinda

OBJETIVO :En este Blog vas a encontrar mis producciones en pintura y escultura. Además, material recopilado a través de mi trabajo como maestra, directora e inspectora, que puede ser de interés para docentes y estudiantes magisteriales .

miércoles, 17 de junio de 2026

17 DE JUNIO DIA MUNDIAL DE LA LUCHA CONTRA LA DESERTIFICACIÓN Y LA SEQUÍA

 





El Día de Lucha contra la Desertificación y la Sequía se celebra el 17 de junio.

Esta fecha fue establecida por la ONU, con el objetivo de crear conciencia de la importancia que tiene para los seres humanos y el planeta abordar y dar soluciones a los problemas de desertificación y sequía, los cuales representan graves problemas presentes y futuros para toda la humanidad.

 

HISTORIA

El Día Mundial de Lucha contra la Desertificación y la Sequía se conmemora desde 1995. Fue designado por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1994, mediante la resolución A/RES/49/115, y la primera celebración tuvo lugar el 17 de junio de 1995

Durante las décadas previas, la desertificación y la degradación de la tierra se reconocieron como problemas ambientales y sociales graves que afectan la productividad de las tierras y la vida de millones de personas, especialmente en zonas áridas y semiáridas del mundo.

En el año 1992  En la Cumbre de la Tierra en Río de Janeiro se establece la necesidad de un marco internacional para combatir la desertificación, junto con otros grandes retos ambientales como el cambio climático y la pérdida de biodiversidad.

 En 1994 - Convención de las Naciones Unidas para Combatir la Desertificación (CNULD):

En este año se firma en la Convención de las Naciones Unidas, el único acuerdo internacional legalmente vinculante que vincula el medio ambiente y el desarrollo con la gestión sostenible de la tierra, enfocándose en las zonas secas donde habitan los ecosistemas y poblaciones más vulnerables.

En diciembre de 1994 se toma la Resolución de la Asamblea General de la ONU:

El 17 de junio fue elegido como Día Mundial de Lucha contra la Desertificación y la Sequía porque coincide con la fecha en que se firmó en 1994 la Convención de las Naciones Unidas para Combatir la Desertificación (CNULD).

La Asamblea General aprueba la resolución A/RES/49/115 que declara el 17 de junio como el Día Mundial de Lucha contra la Desertificación y la Sequía, en coincidencia con la fecha de firma de la Convención CNULD.

Esta elección enfatiza la importancia de la lucha contra la desertificación como una prioridad global y busca fomentar la conciencia pública sobre la degradación del suelo y los efectos de la sequía. Desde entonces, cada 17 de junio se conmemora esta fecha para promover la gestión sostenible de los recursos terrestres y destacar la necesidad urgente de restaurar las tierras degradadas

 

OBJETIVO

Un proyecto de la ONU en colaboración con el Servicio Forestal de Corea ofrece formación a los agricultores locales en Etiopía para restaurar sus tierras, asegurar ingresos sostenibles y combatir el cambio climático. -Foto:UNCCD


El objetivo es fomentar la conciencia pública sobre la desertificación, la degradación del suelo y los efectos de la sequía, y promover la aplicación de la Convención.

 

17 de junio de 1995 se realiza la primera conmemoración mundial de este día, con eventos y actividades para sensibilizar a la sociedad sobre la importancia de la gestión sostenible de los recursos terrestres.

 

Años posteriores la ONU ha seguido promoviendo este día con temas anuales que abordan diferentes aspectos de la desertificación y la sequía, incluyendo la relación con el cambio climático, la pobreza, la seguridad alimentaria y la restauración de tierras.

 

En el año 2007  la Asamblea General  lanza el Decenio de las Naciones Unidas para los Desiertos y la Lucha contra la Desertificación (2010-2020).

Este decenio era para intensificar la acción global y la cooperación internacional en la materia.


LEMA 2026




El lema 2026 del Día Mundial de Lucha contra la Desertificación y la Sequía es:

 Pastizales: Reconocer, respetar y restaurar” 

Este lema resume tres acciones fundamentales para la conservación y recuperación de los ecosistemas de pastizal, uno de los ambientes más extensos y, al mismo tiempo, más amenazados del planeta.

1. Reconocer

Reconocer implica comprender el valor de los pastizales y su importancia para la vida humana y la biodiversidad.

Los pastizales suelen ser vistos como terrenos vacíos o áreas disponibles para otros usos, cuando en realidad albergan una enorme diversidad de plantas, insectos, aves y mamíferos. Además, cumplen funciones esenciales como:

  • Protección y conservación de los suelos.
  • Captura y almacenamiento de carbono.
  • Regulación del ciclo del agua.
  • Producción de alimentos y sustento para comunidades rurales.
  • Conservación de especies nativas.

Reconocer también significa identificar las amenazas que enfrentan, como la expansión urbana, la agricultura intensiva, la forestación inadecuada, las especies invasoras y el cambio climático.

2. Respetar

Respetar los pastizales supone adoptar una relación responsable con estos ecosistemas.

Esto implica:

  • Valorar su funcionamiento natural.
  • Promover prácticas productivas sostenibles.
  • Evitar actividades que degraden el suelo y la biodiversidad.
  • Considerar los conocimientos tradicionales de quienes viven y trabajan en estos ambientes.

El respeto se traduce en decisiones que equilibran el desarrollo económico con la conservación ambiental. Un pastizal sano no es un espacio improductivo; es un ecosistema vivo que brinda beneficios ecológicos, sociales y económicos.

3. Restaurar

Restaurar significa actuar para recuperar los pastizales degradados y devolverles su capacidad de sostener vida y brindar servicios ecosistémicos.

Las acciones de restauración pueden incluir:

  • Recuperación de especies vegetales nativas.
  • Control de especies invasoras.
  • Manejo adecuado del pastoreo.
  • Conservación de áreas remanentes.
  • Protección de cursos de agua y suelos.
  • Monitoreo de la biodiversidad.

La restauración no busca simplemente volver al pasado, sino construir ecosistemas resilientes que puedan enfrentar los desafíos futuros.

Mensaje integral del lema

“Reconocer, respetar y restaurar” plantea una secuencia lógica de compromiso:

1.  Reconocer el valor de los pastizales.

2.  Respetar sus procesos naturales y su biodiversidad.

3.  Restaurar aquello que ha sido degradado.

El lema invita a gobiernos, productores, instituciones educativas, organizaciones ambientales y ciudadanía a asumir una responsabilidad compartida en la protección de los pastizales. Solo mediante el conocimiento, la valoración y la acción será posible asegurar que estos ecosistemas continúen proporcionando beneficios para las generaciones presentes y futuras.

Reflexión final

Los pastizales son mucho más que extensas llanuras cubiertas de hierbas. Son reservorios de biodiversidad, aliados frente al cambio climático y fuente de bienestar para millones de personas. Reconocerlos, respetarlos y restaurarlos es una tarea urgente para garantizar un futuro más sostenible y equilibrado con la naturaleza.

 PASTIZALES



Los pastizales se encuentran entre los ecosistemas más extensos del mundo, y a la vez, entre los más desatendidos. Al cubrir más de la mitad de la superficie terrestre del planeta, desempeñan un papel vital en la seguridad alimentaria, los ciclos del agua, la conservación de la biodiversidad y la resiliencia climática. Sustentan la vida de alrededor de 2000 millones de personas en todo el mundo, incluidos numerosos pastores y pueblos indígenas, cuyo conocimiento y gestión han preservado estos paisajes durante generaciones.

El Día de la Desertificación y la Sequía 2026 sitúa a los pastizales en el foco de atención mundial. La conmemoración de este año hace un llamamiento a un mayor reconocimiento del valor económico, ecológico y cultural de los pastizales, al respeto por sus guardianes tradicionales y a una mayor inversión en la restauración de los pastizales degradados.

El evento de este año tiene lugar durante el Año Internacional de los Pastizales y los Pastores, contribuyendo a subrayar la necesidad de concienciar, fomentar la inversión responsable y fortalecer las políticas que salvaguardan los pastizales y los medios de vida de los pastores.


Aproximadamente la mitad de estos ecosistemas se encuentran degradados o en riesgo, lo que conlleva graves consecuencias para la seguridad alimentaria e hídrica, la biodiversidad, la resiliencia climática y los medios de vida rurales.

Sin embargo, ya existen vías de acción viables. Invertir en la gestión sostenible de la tierra y el agua, en una mejor preparación ante las sequías y en la restauración liderada por las comunidades puede contribuir a salvaguardar estos paisajes y a las personas que dependen de ellos.

Los pastizales cubren más de la mitad de la superficie terrestre de la Tierra y sustentan la vida de alrededor de 2000 millones de personas en todo el mundo.

Suministran casi el 70% del alimento para el ganado a nivel mundial, lo que los hace fundamentales para los sistemas alimentarios.

Prácticamente la mitad de los pastizales del mundo están degradados o en riesgo.

Ahora es el momento de reconocer el valor de los pastizales, respetar a sus guardianes tradicionales y restaurar estos paisajes para las generaciones futuras.

 

¿Qué es la desertificación y la sequía?


 

Desertificación

La desertificación es el resultado de una permanente degradación de los suelos, ocasionado por una constante desforestación de los bosques, la salinización, la falta de agua y una sobreexplotación de los acuíferos, que por lo general es producida por las distintas actividades económicas que lleva a cabo el hombre en distintas partes del mundo.

 

SEQUÍA



Por otro lado, la sequía representa un cambio o anomalía del clima, que ocurre cuando los niveles del agua están muy por debajo de lo que corresponde en una determinada área geográfica, afectando considerablemente a todas las especies que crecen y se desarrollan en dichas áreas.

La principal causa radica en la ausencia de precipitaciones.

 

Causas que producen la desertificación del suelo

La desertificación es resultado de la interacción de factores climáticos y humanos, donde la actividad humana inadecuada es el principal motor que acelera la degradación del suelo en zonas áridas y semiáridas.

 Las principales causas son:

 


Sobrepastoreo:

El pastoreo excesivo reduce la cobertura vegetal, impidiendo la regeneración natural del suelo y aumentando la erosión.

 


Deforestación:

La tala indiscriminada de árboles y arbustos elimina la protección del suelo, favoreciendo la erosión hídrica y eólica y reduciendo la biodiversidad.

 


Prácticas agrícolas no sostenibles:

Incluyen la ausencia de rotación de cultivos, el uso intensivo de fertilizantes y pesticidas químicos, la ausencia de barbecho y la labranza intensiva, que degradan la fertilidad y estructura del suelo.

 


Incendios repetitivos:

Destruyen la cubierta vegetal, dejando el suelo expuesto a la erosión y pérdida de nutrientes.

 


Uso inadecuado del suelo y del agua:

Incluye la sobreexplotación de acuíferos y recursos hídricos, así como el manejo inadecuado que altera el ciclo hidrológico y provoca sequías.

 


Introducción de fauna y flora exótica:

Puede alterar los ecosistemas y afectar la estabilidad del suelo.

 


Eventos naturales extremos:

Como erupciones volcánicas, sequías prolongadas, lluvias irregulares o intensas que aceleran la degradación.

 


Cambio climático:

 Aumenta la frecuencia e intensidad de sequías y fenómenos extremos, afectando la capacidad de recuperación del suelo.

 



Crisis socioeconómicas:

La pobreza, migración, abandono de tierras y crecimiento urbano desordenado también contribuyen a prácticas insostenibles que aceleran la desertificación.


Problemas causados por la desertificación del suelo

 

La desertificación del suelo genera múltiples impactos negativos en el medio ambiente, la sociedad y la economía, entre los que destacan:

 

Pérdida de biodiversidad:

La degradación del suelo empeora las condiciones de vida de muchas especies animales y vegetales, afectando la estabilidad de los ecosistemas.

 

Inseguridad alimentaria:

 La reducción de la fertilidad y productividad del suelo provoca pérdida o disminución de cosechas, afectando la disponibilidad de alimentos para humanos y ganado.

 

Pérdida de cubierta vegetal:

La desaparición de plantas reduce el alimento para el ganado y contribuye a la erosión del suelo.

 

Disminución de reservas de agua potable:

La desertificación afecta acuíferos y reduce la capacidad del suelo para retener agua, agravando la escasez hídrica.

 

Aumento del riesgo de enfermedades zoonóticas:

 La alteración de ecosistemas puede favorecer la aparición de enfermedades transmitidas entre animales y humanos.

 

Pérdida de masa forestal y recursos madereros:

La degradación reduce los bosques, afectando tanto la biodiversidad como los recursos económicos derivados de ellos.

 

Migraciones climáticas:

Se estima que hasta 135 millones de personas podrían verse obligadas a desplazarse para 2045 debido a la desertificación, generando inestabilidad social y económica.

 

Alteración del clima local y global:

La pérdida de vegetación contribuye al calentamiento global y a cambios climáticos locales, aumentando el impacto invernadero.

 

Problemas sociales y políticos:

La desertificación puede provocar conflictos por recursos, disturbios sociales, guerras e inestabilidad política.

 

Reducción de la capacidad del suelo para absorber agua:

Esto incrementa el riesgo de inundaciones y erosión.

 

La desertificación afecta la salud del suelo, la biodiversidad, la seguridad alimentaria y el acceso al agua, con consecuencias directas en la calidad de vida de millones de personas y en la estabilidad ambiental y social global.

Por esta razón, hoy más que nunca se requiere la adopción de políticas de estado que ayuden neutralizar la degradación de los suelos y donde todos los organismos involucrados asuman el compromiso para el logro de este objetivo que garantice el disfrute de todos los recursos que la madre naturaleza nos brinda.

 

Cómo revertir la desertificación de los suelos

 

Para revertir la desertificación y restaurar la funcionalidad de los suelos degradados, se aplican diversas estrategias y técnicas adaptadas a las condiciones específicas de cada ecosistema.

Las más efectivas incluyen:

 


1. Revegetación y reforestación

Uso de especies nativas para recuperar la estructura del suelo y la biodiversidad.

Estabilizan el terreno, reducen la erosión y mejoran la infiltración de agua.

 


2. Prácticas de conservación del suelo

Construcción de terrazas y barreras vivas para disminuir la velocidad del agua y evitar la erosión.

Uso de cultivos de cobertura y rotación de cultivos para proteger el suelo y mantener su fertilidad y biodiversidad microbiana.

 


3. Enmiendas orgánicas y fertilización natural

Incorporación de compost, estiércol y biochar (carbón vegetal) para aumentar la materia orgánica, mejorar la estructura y capacidad de retención de agua del suelo.

 


4. Manejo sostenible del agua

Técnicas de riego eficientes, como el riego por goteo y el acolchado, para mantener la humedad del suelo y evitar la sequía.

Modificación de la orografía para favorecer la captación e infiltración del agua (retención hídrica).


 

5. Control de la erosión y recuperación de la cubierta vegetal

Barreras de protección vivas o muertas, curvas de nivel y siembra de cultivos de cobertura que protegen el suelo de agentes erosivos y mejoran su estructura.

 


6. Técnicas para suelos compactados

Subsolado o labranza mínima para romper la compactación sin destruir la estructura del suelo.

Siembra de cultivos con raíces pivotantes que aflojan el suelo.

 


7. Remediación de suelos contaminados

Fitorremediación con plantas capaces de absorber o degradar contaminantes.

Lavado del suelo para eliminar sales y aplicación de enmiendas químicas como el yeso para mejorar su estructura.

 


8. Técnicas térmicas

Pirólisis para convertir residuos en biocarbón, que mejora la recuperación del suelo degradado.

 


9. Ganadería regenerativa

Manejo de pastoreo que mantiene la cobertura vegetal, abona e hidrata el terreno, favoreciendo la restauración natural del suelo.

 


10. Creación de tecnosoles

Suelos diseñados y mejorados con materiales orgánicos para rehabilitar terrenos muy degradados, como minas o vertederos.

 

Estas técnicas no solo restauran la fertilidad y estructura del suelo, sino que también contribuyen a la conservación de la biodiversidad, la mitigación del cambio climático y la mejora de la seguridad alimentaria y del agua.

 En conjunto, la restauración de suelos requiere un enfoque integrado que combine prácticas agrícolas sostenibles, manejo del agua, protección contra la erosión y recuperación de la vegetación nativa.

 

SITUACIÓN EN URUGUAY

 




La desertificación en Uruguay es un problema ambiental relevante aunque el país no cuenta con desiertos ni tierras semiáridas.

La desertificación y degradación de suelos puede ocurrir en cualquier ecosistema terrestre debido a actividades humanas como la sobreexplotación de la tierra, el sobrepastoreo, la tala indiscriminada y el cambio climático, además de factores naturales como el viento y el agua que agravan la erosión del suelo.

En Uruguay, aproximadamente un 26,4% del territorio presenta signos de degradación del suelo, principalmente por disminución de la productividad sin cambio de uso del suelo y por el aumento de áreas cultivadas en detrimento de pastizales.

La intensificación agrícola y el uso de métodos convencionales han llevado a la erosión, pérdida de materia orgánica y contaminación por agroquímicos, afectando la salud del suelo.

 

El norte del país, en departamentos como Artigas, Salto y Paysandú, presenta condiciones más adversas en cuanto a disponibilidad de agua en el suelo, lo que agrava la vulnerabilidad a la desertificación.

 

Uruguay ha adoptado compromisos internacionales, como la adhesión a la Convención de las Naciones Unidas para Combatir la Desertificación (UNCCD), y ha implementado un Programa de Establecimiento de Metas Voluntarias para alcanzar la Neutralidad en la Degradación de la Tierra hacia 2030, con medidas enfocadas en monitoreo, planificación del uso del suelo, producción agropecuaria sostenible y conservación de ecosistemas.

FUENTES

https://www.un.org/es/observances/desertification-day

https://es.ucs.org/recursos/la-conexion-entre-las-sequias-y-el-cambio-climatico

https://www.portalfruticola.com/noticias/2017/09/14/encalados-y-aplicacion-de-enmiendas-organicas-y-minerales-al-suelo-tipos-caracteristicas-

 

https://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-65678418

https://x.com/FaunaUruguay/status/1388258842635608068/photo/1

https://www.ecologiaverde.com/introduccion-de-especies-exoticas-causas-y-consecuencias-1093.html

https://imagenagropecuaria.com/2023/suelos-agricolas-en-mexico-con-menos-del-1-de-fertilidad-sader/

https://okdiario.com/curiosidades/que-saber-sobre-agotamiento-del-suelo-2485659

 

EL 17 DE JUNIO NACÍA MAXIME MAUFRA - BIOGRAFÍA

 

MAINE MAUFRA: EL PINTOR DE LAS


 MARINAS



Maxime-Émile-Louis Maufra nació en Nantes el 17 de mayo de 1861.

Fue un pintor, grabador y litógrafo paisajista y marino francés .

Su padre, Emile Maufra, dirigía una fábrica de metalurgia: Constructions mécaniques, ateliers Libaudière frères et Maufra, y pensaba que, naturalmente, su hijo se haría cargo de la empresa familiar.

Desde muy joven sintió inclinación hacia el dibujo y la pintura.

Cursó sus estudios en el liceo de su ciudad natal, donde tomó clases de dibujo.

En el año 1881 completa el servicio militar.

Con dos pintores locales, Charles Lebourg y Charles Le Roux, le dieron los primeros consejos.

Comenzó a pintar los paisajes que veía a orillas del rio Loira, a sus paseos por Nantes y sus alrededores. Temas como el mar, los puertos, los barcos o el campo que empezó a estudiar en su juventud, se continuarán a lo largo de toda su carrera.

A los 20 años de Maxime su padre  que tenía otros planes para él ya que  quería que se ocuparía de sus negocios, y para ello lo envió a Inglaterra para hacer una pasantía con un comerciante en Liverpool, esperando interesarlo en los negocios y así prepararse para su futura carrera comercial.

En los años 1882 y 1883 aprovecha su estancia en Liverpool para visitar y pintar Gales y especialmente Escocia.

Allí tuvo tomó contacto con la obra de paisajistas ingleses como Turner y Constable, que causaron en él una honda impresión.

El puente viejo en Ancenis, 1884

A su regreso a Francia, y entre 1884 y 1890, comenzó a trabajar como comerciante y continuó con la pintura.

Conoce al pintor Charles Le Roux, seguidor de la Escuela 1830 o Escuela Barbizon y amigo de la familia Maufra, y al escultor Charles Le Bourg, alumno de Rude, quienes le asesoran y animan en su vocación artística.

Su amigo, John Flornoy, también pintor, es un ferviente admirador de los impresionistas.

Dividiendo su vida entre su carrera comercial y la pintura, no se mueve mucho y solo hace una corta estancia en Vendée y Saint-Gilles-Croix-de-Vie. Pinta los alrededores de Nantes y sus obras están llenas de dulzura y serenidad.

En el año 1886  John Flornoy organiza una exposición muy importante que presenta nada menos que 1799 obras. Esta es una oportunidad para mostrar artistas en Nantes con tendencias muy variadas, porque allí se pueden ver pintores muy clásicos como Gleyre y paisajistas como Lépine. Pero también hay pintores impresionistas como Pissarro, Sisley o Renoir e incluso artistas más innovadores como Gauguin, Seurat y Signac.

La Govelle , côte de Batz, matin d'Août

El propio Maufra expone tres cuadros: la Govelle, côte de Batz, matin d'Août; la Dame du Pouliguen y Etier de Boussaye, lac de Grandlieu en Juillet.

Ese mismo año, Maufra tiene dos pinturas aceptadas en el Salón: Inondation à la Haute-Ile, près Nantes, effet d'hiver y Bateaux de pêche à la Haute-Ile, près Nantes, Juillet . Tiene mucho éxito ya que el Estado francés compra Bateaux de pêche (ahora en el Musée de Cholet) y Octave Mirbeau, un crítico muy influyente, lo descubre y le dedica un artículo muy elogioso en el periódico la France.

Entre los años 1887 y 1888 expone un cuadro en el Salón de 1887: Marée montante, côte de Batz, Loire-Inférieure, así como el de 1888: la Loire à Nantes, Juillet .

Los pescadores en las orillas del Loira, 1889

El año 1889 es muy importante para Maufra, ya que abandona definitivamente el comercio para dedicarse por completo a la pintura.

Participa en varias exposiciones. Primero en el Salón con: Au soleil, bateau chargé de foin montant l a Loire avec le flot, fin Août , así como en la 3ª exposición de los Peintres Impressionnistes et Symbolistes en Le Barc de Boutteville.

En julio del año 1890, Maufra se traslada a Pont-Aven en el albergue Gloanec.

Celebra el 14 de julio con Gauguin y Sérusier, reunidos en ese momento, pero que no tendrán ninguna influencia real sobre él. Pinta el puerto de Pont-Aven, los molinos en el río y las cabañas con techo de paja.

Participa en varias exposiciones: primero en el Salón, donde se aceptan dos de sus pinturas: Fin d'après-midi d'automne, à la Haute-Ile, près Nantes y Brume du soir à Nort-House, hiver , también como en el Salon des Indépendants.

También participa en la 4ª exposición de los Peintres Impressionnistes et Symbolistes en Le Barc de Boutteville y en la exposición de la Société des Amis des Arts de Nantes en la galería Préaubert.

Harvesting of goemon-1891

Brittany-a-hamlet-1891.

 En el año 1891 estando todavía en Pont-Aven y envía en mayo un cuadro: Lune et soleil a la nueva Société Nationale des Beaux-Arts, fundada en 1890.

También expone en el Salon des Artistes Indépendants y nuevamente en Le Barc de Boutteville. , en la 5ª exposición de los Peintres Impressionnistes et Symbolistes.

Deja Pont-Aven y se traslada a Le Pouldu a finales de año, en la posada de Marie Henry, donde encuentra a Verkade y Filiger.

Brittany-1892

En el año 1892 finaliza su estancia en Le Pouldu.

Luego se instala en París en Montmartre, en un edificio ruinoso, 13 rue Ravignan, que se hará famoso con el nombre de Bateau-Lavoir. Es el primer artista que vive allí y le seguirán muchos otros, entre ellos Picasso.

Mientras permanece en contacto con Loiseau y Moret, es allí donde recibe a sus amigos de Nantes, el diputado Felix Gaborit, el abogado Aristide Briand y el novelista Victor-Emile Michelet que le dedicará un libro en 1908. También conoce a Eugène Delâtre que le introduce en el grabado, técnica que le apasiona. Se escapa de París para volver a Bretaña y se dirige a Gavres, Bréhat, Paimpol, el cabo de Bilfot y Plouezec.

Expone en el Salon de la Société des Artistes Indépendants y en el Salon de la Société Nationale des Beaux-Arts.

En el año 1893  está todavía en Bretaña, en Plounérin, Saint-Michel-en-Grève y Lannion.

En noviembre, Gauguin lo visita en París y le regala un dibujo que representa dos cabezas de mujeres bretonas, dedicado de la siguiente manera: A l'ami Maufra - à l'artiste d'avant-garde - aïta aramoe.

Ese año, expone en el Salon des Indépendants y el Salon de la Société Nationale des Beaux-Arts.

A partir del año 1894 Maufra se convierte en un viajero incansable.

Está en Plougasnou, Bretaña en junio, luego va a Normandía, en Cotentin, a Diélette, en agosto, antes de regresar a Bretaña, a Saint-Michel-en-Grève en septiembre-octubre.

Vuelve a París para partir en diciembre hacia Brujas y hacia el Mar del Norte.

También es durante este año que tiene que abandonar el Bateau-Lavoir, tras una redada policial, y se traslada al bulevar 7 de Clichy, donde recordará hasta 1898.

La primera de las exposiciones individuales organizadas en Le Barc de Boutteville, en enero-febrero, está dedicada a Maufra, que muestra veinticinco pinturas y cincuenta dibujos.

Lo animan Pissarro, Renoir y Puvis de Chavannes. Octave Mirbeau encuentra que sus dibujos recuerdan a los de Van Gogh.

Vuelve a exponer en el Salon de la Société Nationale des Beaux-Arts. Probablemente sea en esta ocasión que Paul Durand-Ruel lo tome bajo su ala.

El 22 de marzo, el artista deja en depósito por primera vez cuatro cuadros en Durand-Ruel.

Más tarde, Paul Durand-Ruel - de quien Maufra dirá: El señor Durand-Ruel es el más perfecto amante de la pintura que he conocido. Nunca he encontrado en mi vida a una persona que estuviera más enamorada de él ... - luego, después de él, sus hijos Joseph y Georges, serán sus distribuidores hasta su muerte en 1918.

Además de las exposiciones Le Barc de Boutteville y Salon de la Société Nationale des Beaux-Arts, envía un grabado a la exposición del periódico la Dépêche de Toulouse y participa de nuevo en la VIII exposición de Peintres Impressionnistes et Symbolistes en Le Barc de Boutteville.

En el año 1895, tras su regreso de Brujas, asiste en febrero a la subasta de Gauguin que es un fiasco.

En marzo, está en Etretat, antes de viajar a Escocia desde Oban a Thurso y Wick en junio-julio.

Vuelve a cruzar el Canal de la Mancha en septiembre para casarse en Londres con Céline Le Floch, a quien conoció en Pont-Aven.

Luego, en noviembre, regresa a Saint-Jean-du-Doigt y termina el año en Douarnenez.

 Participa en la exposición de la Association des Bretons de Paris que tiene lugar en el Théâtre de la Bodinière y de la que es uno de los organizadores.

En el año 1896 se le puede ver en Bretaña, primero en Saint-Efflam, en mayo, luego en Saint-Michel-en-Grève, en junio.

En julio, está en Versalles, junto a la cama del marido de esta hermana, que se encuentra enfermo.

En agosto, va a Oudon, a orillas del Loira, en septiembre, a Saint-Michel-en-Grève, antes de ir en octubre a Camaret y en noviembre a Douarnenez.

El Estado francés le compra dos cuadros: la Pointe du Raz (actualmente en el Musée d'Arts de Nantes) y les Falaises de Wick (destruida) por mil trescientos francos.

Durand-Ruel organiza para él dos exposiciones, la primera en enero en Nueva York donde, lamentablemente, no se vende ninguna de las 31 obras expuestas, la otra, en París, que muestra 40 pinturas y 50 dibujos y grabados realzados.

Douarnenez in sunshine-1897

En el año 1897 viaja a Dieppe y Varengeville en febrero, a Batz cerca de Guérande, en marzo y abril, a Tonquédec cerca de Lannion en julio y agosto, a Kerhuon frente a Brest, en agosto.

Permanece en Douarnenez en septiembre-octubre y en Cadol by Rosporden en noviembre. Pero también encuentra tiempo para pintar París y sus alrededores.

Expone en el Salon de la Société Nationale des Beaux-Arts y, en mayo, en Durand-Ruel Paris, donde se pueden ver veintiocho cuadros.

En el año 1898 se traslada del bulevar 7 de Clichy a unos números más adelante, a los 25.

Realiza una larga estancia en Douarnenez desde febrero hasta principios de abril. Mientras tanto, enferma y tiene que regresar a su casa en Nantes en abril.

Desde julio y principios de agosto, está en Loctudy. El 14 de agosto se encuentra en Ploujean, cerca de Morlaix, para la primera representación del Mystère de Saint Guénolé , para el que diseñó los decorados. Este espectáculo cuenta con el apoyo de la Union Régionaliste Bretonne o URB, de la que Maufra es un miembro muy activo. Sus caminos lo llevan luego a le Faou, en agosto y septiembre, a Rosporden, en septiembre, a Saint-Guénolé Penmarc'h, en octubre y a Huelgoat, en noviembre.

Expone en el Salon de la Société Nationale des Beaux-Arts.

En el año 1899 viaja a la Baja Normandía, a Villerville, en Calvados, en abril. Luego, el resto del año, pasa unos días con sus padres en Nantes, en septiembre, realizará varias estancias alternativamente en Rosporden y Morgat, donde pinta tres grandes paneles: le Calme , le Vent y la Tempête para el comedor del Grand Hôtel de la Mer.

Expone en el Salon de la Société Nationale des Beaux-Arts, mientras que Durand-Ruel envía sus obras a exposiciones en San Petersburgo, Basilea, Mulhouse, Pittsburgh en Estados Unidos, Berlín, Dresde y Gante.

Departure of fishing boats 1900.

En el año 1900 nace Emile, el único hijo de Maufra.

Unos meses después, su esposa pierde otro hijo.

Pasa, como de costumbre, el comienzo del año en París y pinta no solo la Exposición Universal, sino también los alrededores de París, Port-Marly, Pontoise.

Después de una estadía en Yport, pasa el verano y el otoño en Beg-Meil y en Cadol cerca de Rosporden.

Participa en una exposición de André, d'Espagnat, Fréchon, Loiseau, Maufra y Moret en febrero en Durand-Ruel New York: de las 53 pinturas mostradas, 17 son de Maufra.

Participa en exposiciones colectivas en Berlín y en Pittsburgh (Pensilvania).

En el año 1901 pinta durante la primavera en L'Isle-Adam, cerca de París, luego en agosto en Chateaulin y gran parte del otoño en Morgat.

Expone en forma individual: en Durand-Ruel Paris en marzo (56 pinturas).

Participa en exposiciones colectivas: en el Salon de la Société Nationale des Beaux-Arts; en Bruselas, en el Salon de la Libre Esthétique; en Chicago ; en Londres ; en Syracuse (Estado de Nueva York).

The Retreating Fog, Morning, Les Andelys, 1902

En el año 1902 trabaja en París, luego pasa casi dos meses en verano en Les Andelys, inspirado en Château-Gaillard, antes de regresar, en otoño, a Morgat donde produce dos paneles muy grandes, la Ramasseuse de pommes de terre y le Pêcheur para el nuevo comedor del Grand Hôtel de la Mer.

 Antes de volver a París, se detiene en Rosporden y Nantes.

Participa en exposiciones colectivas: en Durand-Ruel New York (André, d'Espagnat, Loiseau, Maufra, Moret, donde de los cincuenta y tres cuadros expuestos, diez son de Maufra); en el Salon de la Société Nationale des Beaux-Arts ( l'Aube, l'Isle-Adam , le Soir, Morgat y la Plage, Morgat ); en Mulhouse; en Le Havre, en Praga.

En el año 1903 vuelve a Les Andelys en junio y va a Concarneau en septiembre-octubre.

Ese año es más importante para él, ya que descubre la península de Quiberon, que se convertirá en su puerto base, y se alojará por primera vez en Kerné en agosto.

Posteriormente, su base estará en Kerhostin, donde alquila la finca Clairefontaine, antes de comprarla en 1910.

Participa de exposiciones colectivas: en el Salon d'Automne, del que es miembro del comité; en Londres ; en Budapest; en Bruselas, en el Libre Esthétique.

Dessert, 1904

En el año 1904 al viajar a Oisans, descubre los Alpes. El final del verano lo ve en Les Sables-d'Olonne y luego, entre dos breves estancias en Rosporden, trabaja en Beg-Meil.

El Estado francés compra les Coteaux de Morgat , que estarán en depósito en el Museo de Toulouse.

Participa en exposiciones colectivas: en el Salon d'Automne; en Saint-Louis (Misuri).

Departure of a Cargo Ship, 1905


The Port of Sauzon, 1905

En el año 1905 en primavera, está en Sainte-Adresse y en Le Havre, a petición de su amigo, Charles Marande, para pintar el puerto de Le Havre antes de su transformación.

El Estado le compra un dibujo: Le Phare du Havre . Luego va a Belle-Ile, en Sauzon. Después de permanecer en Rosporden y París, permanece un largo tiempo en Douarnenez desde diciembre de 1905 hasta marzo de 1906.

Participa de exposiciones colectivas: Salon d'Automne, el año de “la cage aux fauves”; en Mulhouse; en Boston ; en Toledo (Ohio).

 En el año 1906 dejando Douarnenez en marzo, se traslada, probablemente durante la primavera, del bulevar 25 de Clichy al bulevar número 126 de Montparnasse, dirección que mantendrá hasta su muerte.

Luego va en verano a Saint-Jean-du-Doigt y Rosporden. Y, después de una parada en Nantes, va a Le Croisic en diciembre.

Es nombrado Chevalier de la Légion d'Honneur.

Participa en exposiciones colectivas: en el Salon d'Automne; En Montreal ; en Basilea; en Le Havre y en la galerie Georges Petit de París.

En el año 1907 viaja mucho menos y divide su tiempo entre dos lugares queridos por su corazón: Lavardin, en el Loir, en el departamento de Loir-et-Cher, que descubre ese mismo año y donde permanecerá desde principios de abril hasta a mediados de junio.

En verano, regresa a Kerhostin, luego a Belle-Ile en septiembre-octubre.

Realiza una exposición individual: Durand-Ruel París en febrero: 35 lienzos, 21 acuarelas y dibujos y 14 aguafuertes.

Participa en exposiciones colectivas: en el Salon de la Société Nationale des Beaux-Arts; en el Salon d'Automne; en Pittsburgh (Pensilvania); en Le Havre; en Périgueux; en Krefeld (Alemania); en Saint-Quentin; en Buffalo (Estado de Nueva York); en Ostende; en Remiremont; en Manchester ; en Budapest; en Saint-Louis (Misuri); en Praga ; en Barcelona ; en Stuttgart.

The Church of Saint Nicolas of the Fields, Saint Martin street, 1908

En el año 1908 trabaja en los alrededores de París, pero no se olvida de unirse a Kerhostin durante la primavera y el verano, desde donde hace una incursión en Belle-Ile.

Durante el otoño, viaja a  Kerhostin y Rosporden.

Su amigo de la infancia, Victor-Emile Michelet, escribe y publica el primer libro sobre Maufra: Maufra peintre et graveur.

Participa en exposiciones colectivas: en el Salon de la Société Nationale des Beaux-Arts; en el Salon d'Automne; en la Universidad de Missouri; en Pittsburgh (Pensilvania); en Nueva York ; en Cincinnati (Ohio); en Bruselas ; en Minneapolis (Wisconsin); en Mulhouse; en Zúrich.

Entrada del puerto en Port-Goulphar, Belle-Île-en-Mer-1909

En el año 1909 como es habitual a principios de año, pinta París y sus alrededores, como el bosque de Fontainebleau.

Pasa el resto del año en Kerhostin y Belle-Ile.

Participa en exposiciones colectivas: en el Salon de la Société Nationale des Beaux-Arts; en el Salon d'Automne; En Montreal ; en Filadelfia; en Pittsburgh (Pensilvania); en Kassel (Alemania); en Lieja.

En el año 1910 se producen las grandes inundaciones del Sena en París y sus alrededores y Maufra pinta toda una serie de lienzos de este motivo que se exhibirán ese mismo año en la galería Devambez.

También realiza numerosos carteles para espectáculos y cabarets.

Su madre fallece y pasa la mayor parte del tiempo en Kerhostin en la finca Clairefontaine que compra ese mismo año. En septiembre, está en Belle-Ile.

Expone en forma individual en Durand-Ruel Paris en noviembre, donde se muestran 32 pinturas y 34 acuarelas y dibujos.

Participa en exposiciones colectivas: en el Salon de la Société Nationale des Beaux-Arts; en el Salon d'Automne; en Nueva York ; en Nantes; en Leipzig; en Dundee (Escocia); en Filadelfia; en Bruselas ; en París, en Devambez.


The Banks of the Pond at Rosporden, 1911


The port of la rochelle at twilight-1911

Durante el año 1911 pasa su tiempo sucesivamente entre París y Belle-Ile en febrero-marzo, Kerhostin durante la primavera, Vichy donde hace una terapia en julio, Kerhostin, Belle-Ile y Rosporden en agosto y septiembre. Tiene que ir a Nantes por el mal estado de salud de su padre, que fallecerá en diciembre. A finales de año, se encuentra en Forges des Salles, en la frontera de Côtes d'Armor y Morbihan.

Participa en exposiciones colectivas: en el Salon de la Société Nationale des Beaux-Arts; en el Salon d'Automne; en Londres ; en Hannover; en Mulhouse; en Pittsburgh (Pensilvania); En Varsovia ; en Roma.

The Port of Saint Goustan, 1912

The-pines-of-the-ile-st-morah-1912.


En el año 1912  deja sus destinos favoritos durante el invierno para ir al sur de Francia, llegando incluso a Camogli, en Italia. Pero regresa a Kerhostin, de donde sale solo para una terapia en Vichy en julio.

Expone en forma individual: en Durand-Ruel Paris, en noviembre, que muestra 35 pinturas.

Participa en exposiciones colectivas: en el Salon de la Société Nationale des Beaux-Arts; en el Salon d'Automne; en Nantes; en París, varias exposiciones, incluida la Trienal; en Vienna ; en Amsterdam.

En el año 1913 deseando volver a ver nuevos paisajes, cruza el mar Mediterráneo para ir en febrero y marzo a Argelia.

Posteriormente, quizás por problemas de salud, permanece en Kerhostin, además de la terapia habitual en Vichy en julio.

 Participa en exposiciones colectivas: en el Salon d'Automne; en Boston ; en Zúrich.

The village on the river bozel-1914

En el año 1914 antes de que estalle la Primera Guerra Mundial, Maufra viaja mucho: después de haber estado en Beuzec-Conq cerca de Concarneau, quiere ver Dinan, antes de establecerse en Kerhostin en junio.

En julio está en Saboya, cerca de Brides-les-Bains, ya su regreso a París, se entera de la noticia de la inminente guerra.

Participa en exposiciones colectivas: en París (2 exposiciones); en Mulhouse; en Lyon.

En el año 1915 debido a las circunstancias, Durand-Ruel ya no recibe noticias del artista. Pero permanece activo y participa con otros grabadores en la creación del Rendez-vous des Vernis Mous.

Participa en una exposición colectiva: en Detroit (Michigan).

The village on the river bozel-1914

En el año 1916 demasiado mayor para alistarse, Maufra todavía quiere ser útil a Francia y con el poeta Charles Le Goffic pasa al frente y trae veinte litografías, que ilustran un libro Paysages de guerre .

Pasa el fin de año en París.

Además, es nombrado oficialmente “peintre du département de la Marine” y planifica el desarrollo de lo que podría ser una Ecole des Métiers d'Art Industriel en Quimper.

Participa en exposiciones colectivas: en París, en la Trienal; en Buffalo (Estado de Nueva York); en Filadelfia; en Pittsburgh (Pensilvania).

Durante el año 1917 en busca de un clima y una atmósfera más suaves, Maufra regresa a las orillas del Loir y se queda en Lavardin en julio y en Gué du Loir en noviembre, pero no se olvida de Kerhostin, donde pasa el final del verano.

 Exposiciones colectivas: en París, en el Salon d'Automne y en las galerías Georges Petit: exposición en beneficio de la Fraternité des Artistes; en Pittsburgh (Pensilvania).

En el año 1918 estando todavía en la Gué du Loir a principios de año y, después de estar en Kerhostin en abril, se marcha a Poncé en mayo.

El 25 de mayo, escribe una carta a Durand-Ruel contando su inminente regreso a París. Pocas horas después, por un infarto fulminante, se desploma al pie de su caballete, frente a un lienzo casi terminado: le Moulin du gué du Bray.


HOMENAJES

No existen registros de grandes homenajes institucionales o monumentales post mortem dedicados específicamente a Maxime Maufra, como museos monográficos, estatuas o festivales anuales en su honor. 

Sin embargo, su recuerdo y legado artístico se han mantenido vivos principalmente a través de:

 

Exposiciones póstumas: 

Tras su muerte en 1918, la galería Durand-Ruel, que fue su marchante hasta el final de su vida, continuó organizando exposiciones de sus obras, contribuyendo a preservar y difundir su legado artístico.

 

Presencia en museos y colecciones: 

Sus pinturas siguen siendo exhibidas en museos y galerías de arte, tanto en Francia como internacionalmente, lo que permite que nuevas generaciones conozcan y valoren su trabajo.

 

Difusión en medios especializados y aniversarios: 

Cada año, especialmente en torno a la fecha de su nacimiento o fallecimiento, diversos medios y blogs de arte recuerdan su figura y obra, destacando su importancia dentro del impresionismo y la Escuela de Pont-Aven.

 

Reconocimiento académico y publicaciones:

 El interés de historiadores y críticos de arte por su producción ha generado estudios, tesis y publicaciones que analizan su contribución al arte moderno, manteniendo su nombre vigente en el ámbito académico.

 

En resumen, el homenaje a Maxime Maufra ha sido principalmente de carácter artístico y académico, a través de la conservación, exhibición y estudio de su obra, más que mediante actos o monumentos conmemorativos públicos

 

LEGADO

Maxime Maufra dejó un legado significativo en la historia del arte francés, especialmente en el ámbito del paisaje y la marina, consolidándose como una figura relevante en la transición entre el impresionismo y las tendencias simbolistas y sintetistas de finales del siglo XIX y principios del XX.

 

Aportes estilísticos y técnicos

Maufra fue uno de los principales representantes de la Escuela de Pont-Aven, donde, influido por Paul Gauguin y Émile Bernard, exploró el sintetismo: una técnica que simplificaba las formas y empleaba colores planos y vibrantes, pero siempre mantuvo una independencia estilística, prefiriendo una paleta viva y la libertad expresiva sobre las teorías cromáticas estrictas.

Su obra se caracteriza por la representación de paisajes y escenas marinas, especialmente de Bretaña, donde logró plasmar atmósferas misteriosas y efectos de luz que capturan la esencia del impresionismo, pero con un matiz más introspectivo y simbólico.

Fue pionero en la instalación de su taller en el Bateau-Lavoir de Montmartre en 1892, convirtiéndose en el primer artista en ocupar este mítico edificio que luego sería epicentro de la bohemia artística parisina y residencia de figuras como Picasso, Modigliani y Juan Gris.

 

Difusión y reconocimiento

Maufra participó activamente en exposiciones colectivas e individuales tanto en Francia como en el extranjero, contribuyendo a la difusión internacional del impresionismo y sus derivaciones.

Fue apoyado por el marchante Paul Durand-Ruel, quien desempeñó un papel crucial en la promoción de los impresionistas y de artistas como Maufra, asegurando la presencia de sus obras en galerías y colecciones internacionales.

Cofundó el Salon d'Automne en 1903, un espacio clave para la vanguardia artística en París, lo que evidencia su compromiso con la renovación del arte de su tiempo.

 

Influencia y permanencia

Su independencia de los dogmas estilísticos y su búsqueda de un lenguaje pictórico propio inspiraron a otros artistas a explorar la síntesis entre la observación directa de la naturaleza y la expresión subjetiva, contribuyendo a la evolución del arte moderno.

Obras como La fantasía nocturna demuestran su capacidad para fusionar naturaleza e imaginación, anticipando tendencias simbolistas y abriendo caminos hacia la modernidad pictórica.

El legado de Maxime Maufra reside en su papel como puente entre el impresionismo y las nuevas corrientes pictóricas, su contribución a la consolidación de comunidades artísticas como Pont-Aven y Montmartre, y su influencia en la representación poética y luminosa del paisaje francés.

 

 FUENTES

https://cataloguemaufra.com/

https://trianarts.com/

https://es.wikipedia.org/

https://www.museothyssen.org/