Blog de Arinda

OBJETIVO :En este Blog vas a encontrar mis producciones en pintura y escultura. Además, material recopilado a través de mi trabajo como maestra, directora e inspectora, que puede ser de interés para docentes y estudiantes magisteriales .

lunes, 8 de junio de 2026

8 DE JUNIO DE 1830 NACIÓ JUAN MANUEL BLANES - BIOGRAFÍA

 
JUAN MANUEL BLANES :EL PINTOR

 DE LA PATRIA



Juan Manuel Blanes nació en Montevideo el 8 de junio de 1830, según figura en la partida a fojas 172, del Libro 19 de Bautismo de la Iglesia Catedral.
Fue un pintor uruguayo, el más reconocido del Río de la Plata por sus interpretaciones de temas históricos locales.

Su padre fue don Pedro Blanes, español y su madre doña Isabel Chilavert Piedrabuena, argentina, oriunda de Santa Fe.

Su padre ejercía el oficio de flebotomiano (sangrador) y su madre ama fue de casa. 

Juan Manuel fue el tercero de seis hermanos, el mayor de los cuales, Gregorio, era quien sostenía económicamente a la familia. 
Sus primeros estudios los realizó en la Escuela de Pedro Vidal más tarde  pasó a la Escuela de Juan Cabral.
Debe dejar su educación escolar en 1841 para trabajar de mandadero en un comercio y ayudar a la familia . Ese mismo año quiebra el comercio quedando sin trabajo.Desde temprana edad mostró una especial inclinación por el dibujo. 

 Gral. Oribe

Sus primeros dibujos conocidos son de cuando tenía unos catorce o quince años de edad, momento en que se traslada con su madre y hermanos al campo sitiador del Gral. Oribe. Allí entra a trabajar  en la imprenta del periódico "El Defensor de la Independencia Americana". 



 1845 - Octubre. Dibujo acuarelado de la goleta francesa “ Coqueta “ (Museo Municipal de Bellas Artes “Juan Manuel Blanes”).

Durante este tiempo que pasó en el Cerrito sigue pintando pequeñas acuarelas y algunas alegorías.
El padre de Juan permaneció en Montevideo, donde murió en 1848.
Regresan a Montevideo en 1851, se dedica a la pintura de retratos, alegorías y temas históricos.
Comenzó a trabajar como tipógrafo en la imprenta del diario "La Constitución".
En 1854 instala su primer taller en la calle Reconquista haciéndose muy conocido. 
Conoce a María Linari quien estaba casada con el italiano José Copello y con quien tenía una hija. Con ella comienza una relación amorosa.
Un año después viaja con su María Linari, la hija de ésta de 6 años y su primer hijo, Juan Luis, a la ciudad de Salto, realizando allí pinturas por encargo. 

 1857- Batalla de Caseros

1858- Palacio San José, Concepción del Uruguay, Entre Ríos, Argentina

En 1857 se radica en Concepción del Uruguay donde conoce al Gral. Urquiza.
El General Urquiza le encargó la decoración de su casa con enormes murales que representaban las batallas en las que había intervenido durante su vida militar. Trabajó sin descanso, durante unos tres meses, pintando allí ocho grandes murales.
En 1860 muere Copello y Blanes se casó con la madre de sus hijos.
En 1860, en Montevideo, gestiona y obtiene del gobierno una pensión para estudiar pintura en Europa. 
Viaja con su familia a Florencia a fines de 1861, ingresa al taller del pintor Antonio Císeri. 
Allí realizó estudios en Anatomía Pictórica y Dibujo Geométrico. 
 

 1863- Florencia- Blanes, María y sus hijos Juan Luis y Nicanor

 1863- Estudio en sanguina y lápiz, 38 x 59 cm

Regresa al Uruguay en 1864, y en los quince años siguientes lleva a cabo una intensa actividad como pintor retratista, de temas costumbristas y otros referidos a hechos históricos de la formación nacional, o acontecimientos relevantes de la época.

  Escudo Nacional - Museo de la Casa de Gobierno- Edif. Artigas

Retrato de la madre

El 20 de enero de 1865  se encuentra en Paysandú donde pinta el “Ataque a Paysandú” y proyecta plasmar otros episodios del asedio.
Vuelto a Montevideo, el Gral. Flores compra el “Ataque a Paysandú” que dona al gobierno del Brasil y que luego se pierde. Crea el Escudo Nacional para el Salón de Honor del Fuerte de Gobierno.
En setiembre de ese mismo año pinta el Retrato de Lavalleja y el Retrato de la madre.
 


1868- Asesinato del General Venancio Flores

1871- Un Episodio de la Fiebre Amarilla en Buenos Aires


Su consagración en el Río de la Plata fue con su obra "Un Episodio de la Fiebre Amarilla en Buenos Aires", que pinta en 1871.

  1875- Desembarco y juramento de los Treinta y Tres Orientales

En 1875 inicia los preparativos para pintar una tela sobre el tema del desembarco y juramento de los Treinta y Tres Orientales, que finalizará a fines de 1877. Este cuadro fue pintado a 50 años de la heroica hazaña que tuvo fuertes repercusiones en toda América y quedó para siempre integrada a nuestra historia. 
Blanes redujo el número histórico de los hombres, que fueron más de cuarenta a treinta y tres, a pedido de Manuel Oribe que era masón, y este número es el mayor grado de jerarquía entre los integrantes de la secta.  
Además hizo reconstruir los detalles con una fidelidad casi obsesiva. El pintor fue a la playa de la Agraciada y llevó consigo a sus modelos, al lugar del desembarco en la misma fecha en que éste aconteció, para tomar apuntes de luz y coloración lo más fieles posibles incluso hizo traer arena de la costa a su propio estudio en Montevideo.



1875- El Baqueano

1875- Atardecer

 1878 - "La taba".

El gaucho pintado por Blanes es idealizado, muestra sus costumbre y resalta sus poses tranquilas,  inmersos en un entorno luminoso.
En el año 1878 pinta "La taba".
Estos personajes están mucho más cerca del "gaucho florido" que del matrero. Suelen presentarse bajo un tipo pintoresco y romántico, envueltos en una atmósfera apacible.


 1879- Batalla de Sarandí

En 1879 viaja nuevamente a Europa, para que sus hijos, Juan Luis y Nicanor, estudiaran pintura y escultura. En Florencia trabaja en varias telas, incluyendo "La batalla de Sarandí", realizando también algunas escenas gauchescas y alegorías, pero vive abrumado por inseguridades económicas, por el destino incierto de sus hijos, por la lejanía de la patria. 

La Paraguaya 

El ángel de los Charrúas

El último paraguayo

La Cautiva 

Los Tres Chiripás

Entre los años 1879 y 1881 pinta “La Paraguaya”, “ El ángel de los charrúas”, “El último paraguayo”, “La muerte de un oriental”, “ La cautiva”, “Los tres chiripás” y otros cuadros menores, algunos costumbristas o anecdóticos. 
Habiéndosele comunicado que fue electo diputado por Montevideo, renuncia al cargo.
 

 1883- Retrato de Carlota Ferreira de Regunaga
 
 En 1883 regresó a Montevideo y pinta su "Retrato de Carlota Ferreira de Regunaga". Carlota conoce a Juan Manuel Blanes cuando va a su estudio en la calle Soriano, con fotos de su difunto marido para que pinte el retrato post mortem.  
Ambos inician una relación amorosa secreta.

En 1884/85 pinta el cuadro  titulado “Mundo Demonio y Carne”.  Es una alegoría, que muestra el pensamiento  cristiano de cuáles son los enemigos de la santidad.


En 1884 pinta  "Artigas en la Ciudadela" destinado a la  Cámara de Senadores 

 
En 1885 pinta la "Revista del Gral. Santos" , encargada por los amigos del presidente. 
  
En el año 1886 Nicanor, el hijo menor de Blanes, huye con Carlota a Buenos Aires, donde se casa con la amante de su padre. Carlota ya tenía 45 años y Nicanor Blanes 26.
Muy poco tiempo después ella pide la nulidad del matrimonio y lo obtiene, lo que provoca que Nicanor entre en una profunda depresión. (Se había casado con el documento de su hermano Luis).  
Cuando este regresa a Montevideo, la relación con su padre es de mucho sufrimiento.

El 5 de mayo de 1890 viajó a Europa acompañado de su hijo Nicanor, visitando Burdeos, París, Florencia. Viaja a Roma donde residía su hijo Juan Luis. Se radica en Florencia.



1889- Ocupación militar del Río Negro en la expedición al mando del General Julio A. Roca (También llamado "La Conquista del Desierto") 

Regresa a Montevideo en 1891 y continúa pintando su cuadro sobre la ocupación militar del Río Negro por parte del Gral. Roca, al tiempo que pinta varias alegorías. 

“El altar de la Patria”
 
Entre los años 1893 - 1897 realiza el dibujo para el sello de correos “El Gauchito” y las obras “El altar de la Patria”, “El resurgimieno de la Patria”, “La Inocencia”, prosiguiendo con la elaboración de “La batalla del SarandíI”.

En 1895  muere su hijo Juan Luis, atropellado por un carro en plena calle. 
La mujer de Blanes, María Linari,  muere poco después.

En 1899 Blanes viaja a la ciudad de Pisa, donde se establece con la esperanza de encontrar desde allí el paradero de su hijo. Su salud desmejora mucho en esa ciudad estando en una casa de la Vía di Mezzo donde vivía su amiga, la signorina Manetti
Juan Manuel Blanes muere el 15 de abril de 1901. 
Sus restos fueron traídos más tarde a Montevideo, donde recibieron sepultura el día 29 de junio de ese mismo año. 

PERÍODOS EN EL ARTE DE BLANES



"La vida artística de Blanes se puede, clásicamente, dividir en tres períodos. El primero va desde su iniciación hasta su primer viaje a Italia y se distingue por una lenta e incierta, pero tenaz, parsimoniosa búsqueda de medios que le permitan manifestarse en obras que a pesar de su sincero primitivismo e ingenuidad de formas, contiene ya la lógica robustez de su carácter. El segundo período va desde sus estudios en Florencia hasta su segundo viaje a Italia, y sustancialmente es el mejor, porque sus obras reflejan la seriedad de las enseñanzas adquiridas, acompañadas por la notable solidez de su dibujo y la fuerza del color. El tercer período comprende desde su segundo viaje a Italia en 1879, hasta su muerte. En este período, algunas de sus cualidades fundamentales empiezan a deshacerse, su dibujo se vuelve siempre más meticuloso, perdiendo un poco su poder de conjunto y su color se debilita, aflojándose a veces en “blaccoso”, y también se va notando en sus obras un excesivo particularismo de dudoso gusto. Sin embargo, en este tercer período, Blanes pudo lograr todavía obras comparables con sus mejores en el más noble sentido."
 Edmundo Prati - El Bien Público- 29 de mayo de 1941
 

HOMENAJES

MUSEO

Museo de Bellas Artes Juan Manuel Blanes


El Museo de Bellas Artes Juan Manuel Blanes se encuentra ubicado en la Avenida Millán 4015, Barrio Prado en Montevideo, Uruguay. Especializado en Historia del Arte Nacional, el museo expone en forma permanente obras de Juan Manuel Blanes, Pedro Figari y otros destacados artistas uruguayos.
El museo integra el sistema de museos de la Intendencia de Montevideo. Su fundación data de 1930, en conmemoración del centenario de la Independencia del Uruguay. El edificio original fue modificado en esa fecha con destino a museo municipal. Lleva el nombre del pintor nacional Juan Manuel Blanes al cumplirse los cien años de su nacimiento. Blanes conocido como el “pintor de la patria” construye la iconografía fundacional de la nación.

Durante su desarrollo como Museo de Bellas Artes, el museo va modificando la concepción inicial —fuertemente caracterizada por una arquitectura, un modelo museístico y un acervo propios del siglo XIX— ya que desde 1940, a instancias de su director, el pintor César Pesce Castro, comienza a recibir las obras premiadas en el Salón Municipal, abriéndose en los años cincuenta al arte contemporáneo y desarrollando así su colección.

HISTORIA

El edificio que ocupa el Museo Blanes pertenece al período de desarrollo de las quintas y villas del arroyo Miguelete en el siglo XIX. El Ingeniero Juan Alberto Capurro, formado en el Politécnico de Turín, proyectará en 1870 para el Dr. Juan Bautista Raffo, propietario del predio, una villa palladiana y un jardín organizado de acuerdo a las pautas de la paisajística francesa.


MONUMENTO

Monumento a Juan Manuel Blanes

Monumento de homenaje a Juan Manuel Blanes, que lo muestra de pie, en pose característica. Fue realizado por José Belloni en el año 1947. Está ubicado al lado del Teatro Solís.

 BILLETES

 Valor $ 0.50
Ley 2 de enero de 1939
Impreso Casa de Moneda de Chile - Santiago
Serie de la A a la T ( con excepción de la Ñ) 20 series
Cantidad emitida 10:000.000 unidades
Estos billetes emitidos de acuerdo a la ley de 2 de enero de 1939, entraron en circulación en el año 1966.
Ofrecen la particularidad de estar confeccionados en papel de inferior calidad.
En el anverso: Busto del Gral.. José Artigas en la Ciudadela, obra de Juan Manuel Blanes y en el reverso: el Escudo Nacional.

Valor $ 1
Ley 2 de enero de 1939
Impreso Thomas de la Rue & Co. - Londres
Serie A, B, C y D
Cantidad emitida 100:000.000 unidades
Estos billetes fueron puestos en circulación en el año 1948: En el anverso lucen la figura del General José Artigas en la Ciudadela, de Juan Manuel Blanes y en el reverso, cuadro con carabelas, similar al reverso del billete Nº 26.-


 Valor $ 5
Ley 2 de enero de 1939
Impreso Thomas de la Rue & Co. - Londres
Serie A, B y, C
Cantidad emitida 27:000.000 unidades
Estos billetes lucen en el anverso el busto del General José Artigas en la Ciudadela, obra del pintor Juan Manuel Blanes.
En el centro del reverso, escena de lucha de los españoles con los indios , de José Luis Zorrilla de San Martín, similar al reverso del billete Nº 27.
Entraron en circulación en el año 1948.-



Valor $ 10
Ley 2 de enero de 1939
Impreso Thomas de la Rue & Co. - Londres
Serie A, B, C, y D
Cantidad emitida 55:000.000 unidades
Estos billetes lucen en el anverso en el centro del billete , el busto del General José Artigas en la Ciudadela, obra del pintor Juan Manuel Blanes.
En el reverso “ La Carreta”, de José Belloni, similar al reverso del billete Nº 28
Entraron en circulación en el año 1948.-


Valor $ 50
Ley 2 de enero de 1939
Impreso Thomas de la Rue & Co. - Londres
Serie A, B, y C
Cantidad emitida 15:000.000 unidades
A la derecha , en el anverso, el billete presenta una figura alegórica de la República, similar al billete Nº 29.
En el reverso, luce el Juramento de los 33 Orientales, obra del pintor Juan Manuel Blanes, similar al reverso del billete Nº 29.
Con este billete se reinserta en el Uruguay, el valor de $ 50, que fue suprimido a partir de la impresión inglesa del año 1914.
Al trasluz el perfil del General José Artigas.
Entraron en circulación entre los años 1952 y 1954.-


Valor $ 100
Ley 2 de enero de 1939
Impreso Thomas de la Rue & Co. - Londres
Serie A, B, C y D
Cantidad emitida 20:000.000 unidades
Presenta en el anverso, una figura de mujer que simboliza la Constitución (similar al Nº 30) y en el reverso, una reproducción de la Jura de la Constitución, también similar al Nº 30, obra de Juan Manuel Blanes.
Al trasluz el perfil del General José Artigas.
Entraron en circulación en 1948.-


Valor $ 1.000
Ley 2 de enero de 1939
Impreso Thomas de la Rue & Co. - Londres
Serie A, B, C y D
Cantidad emitida 9:000.000 unidades
En el anverso presenta el busto del General Artigas en la Ciudadela, obra de Juan Manuel Blanes y en el reverso, Artigas en el Hervidero, de Carlos María Herrera, mismo tema del billete Nº 32. Este billete, es el último de esta serie y el último que emitiera el BANCO DE LA REPUBLICA ORIENTAL DEL URUGUAY.
Al trasluz perfil del General José Artigas.
Entraron en circulación entrelos años 1952 y 1954.-



Por Ley Nº 18.720 del 29 de diciembre de 2010 se autorizó al Banco Central del Uruguay a proceder a la acuñación de monedas conmemorativas del Bicentenario del Proceso de Emancipación Oriental. Las monedas tienen 10,4 gramos.

El BCU estaba autorizado acuñar hasta diez millones de unidades de $ 50 valor facial $ 50. La moneda será de material electrodepositado, con color final "cobre antiguo", con un diámetro de 28 milímetros y hasta 10,4 gramos de peso. Se acuñarán hasta 1.000 ensayos de esta moneda en plata y hasta 1.000 ensayos en bronce.
Esta moneda fue fabricada por Mincovna Kremnica de Eslovaquia. En el anverso tiene la efigie de José Artigas (Carbón de Juan Manuel Blanes) y en el reverso un sol de mayo. El escultor del anverso fue Stefan Novotny y el del reverso Roman Lugár. El grabador fue Dalibor Schmidt. 


SELLOS POSTALES


Detalles Técnicos:
Fecha de emisión: 8/6/2001  
Código: 2001-16-C  
Valor: $ 11.-  (pesos uruguayos)
Tirada: 25.000 sellos 
Armado: Reproducción de Pintura de Juan Manuel Blanes  
Categoría: Sello Conmemorativo    




 País emisor: Paraguay
Fecha de emisión: 19 de julio de 1978
Catálogo Yvert & Tellier: 1663
Catálogo Scott: 1856 (único número para una tira de siete sellos)

Juan Manuel Blanes pintó este óleo de tema bíblico en 1862, en el marco de su estadía en Florencia, Italia, en la academia del Maestro Antonio Ciseri. Recibida en Uruguay en 1863, la obra forma actualmente parte del acervo del Museo Nacional de Artes Visuales.

En 1978 el correo de Paraguay emitió una serie dedicada a Exposiciones filatélicas de varios países. Se tomó una pintura de cada país. Esta obra de Blanes fue el motivo elegido para conmemorar la exposición URUGUAY '79.



 









Emitida por el Correo de Uruguay el 23/10/2009 
Tiraje de 15.000 
Series, América Upaep  "Juegos Tradicionales: La Taba" 
Consistente en dos sellos de $12 y $37 respectivamente, este último tiene por tema la obra "La Taba" del pintor Juan Manuel Blanes.  

LEGADO

Juan Manuel Blanes dejó un legado fundamental en el arte uruguayo y latinoamericano, consolidándose como el principal pintor de historia del siglo XIX en Uruguay.

Su obra se caracteriza por la representación realista y detallada de momentos históricos clave, personajes patrióticos y escenas costumbristas que reflejan la identidad cultural y social del país.

Juan Manuel Blanes dejó un legado artístico, cultural y educativo que trascendió su época, estableciendo un modelo de pintura comprometida con la historia y la identidad nacional, que continúa inspirando y formando parte esencial del patrimonio cultural uruguayo y latinoamericano.

Legado artístico:

 Fue pionero en la pintura histórica uruguaya, con obras emblemáticas como La batalla de las Piedras y El juramento de los Treinta y Tres Orientales, que no solo documentan hechos históricos sino que transmiten un profundo sentimiento de orgullo nacional y patriotismo.

Su estilo mezcla influencias europeas del romanticismo, realismo y naturalismo, con una técnica meticulosa y un enfoque emotivo que logra captar la esencia humana y la pasión en sus retratos y escenas.

Además de la historia, retrató la vida cotidiana y los paisajes rurales, mostrando un amor profundo por la tierra y el pueblo uruguayo, lo que amplió la mirada del arte nacional hacia la identidad popular.

 

Impacto cultural y educativo:

Fue director de la Escuela Nacional de Bellas Artes, donde formó a nuevas generaciones de artistas, influyendo decisivamente en la educación artística del país y en la consolidación de una tradición pictórica nacional.

Su obra y figura se convirtieron en símbolos de la identidad cultural uruguaya, inspirando no solo a pintores sino también a escritores y otros creadores que han explorado la historia y la identidad nacional.

La influencia de Blanes perdura en el arte contemporáneo, donde muchos artistas toman su legado como punto de partida para explorar temas históricos y culturales desde nuevas perspectivas.

 

Reconocimiento y memoria:

Sus pinturas son patrimonio cultural exhibido en museos nacionales y han sido objeto de numerosas exposiciones, homenajes y estudios críticos que mantienen viva su relevancia.

Blanes es considerado el "retrartista del alma nacional" y un referente imprescindible para comprender la evolución del arte y la identidad en Uruguay y la región.

 FUENTES

http://www.es.wikipedia.org/wiki/

http://www.correo.com.uy

http://www.bcu.gub.uy/Billetes y Monedas/

www.uruguayeduca.edu.uy/

www.rau.edu.uy

www.reducativa.com

http://lamochila.espectador.com/

http://www.artemercosur.org.uy

 

8 DE JUNIO DE 1830 NACIÓ JUAN MANUEL BLANES- ANÁLISIS DE" LA FIEBRE AMARILLA EN BUENOS AIRES"

Un episodio de fiebre amarilla en Buenos Aires



En 1871 Juan Manuel Blanes (1830-1901), uruguayo, pintor de temas históricos más reconocido en el Río de la Plata, realiza el óleo sobre lienzo "Un episodio de fiebre amarilla en Buenos Aires".

La obra seguramente está inspirada en un hecho ocurrido durante la tragedia de la epidemia de fiebre amarilla en Bs As, probablemente el 17 de marzo de 1871, en la calle Balcarce.

Análisis artístico de "Un episodio de fiebre amarilla en Buenos Aires" de Juan Manuel Blanes

Contexto y técnica

 "Un episodio de la fiebre amarilla en Buenos Aires" es una obra monumental de Juan Manuel Blanes, pintada en 1871 en óleo sobre tela, con dimensiones de 230 x 180 cm.

Actualmente se encuentra en el Museo Nacional de Artes Visuales de Montevideo. El cuadro fue realizado poco después de la trágica epidemia de fiebre amarilla que asoló Buenos Aires ese mismo año, dejando una profunda huella en la memoria colectiva de la ciudad y el Río de la Plata.

Estilo

Blanes se inscribe en la tradición académica del realismo histórico, influido por su formación en Italia y por la pintura de historia europea.

En este cuadro, el artista busca una representación fiel y dramática de la realidad, pero con una clara intención narrativa y simbólica.

Línea

Blanes utiliza una línea precisa y definida, característica del realismo académico.

Las líneas delimitan claramente los contornos de las figuras y objetos, otorgando nitidez y claridad a la escena.

El trazo es seguro y controlado, sin gestualidad evidente, lo que refuerza el carácter narrativo y documental de la obra.

 

Forma y volumen

Las formas en el cuadro son naturalistas y proporcionadas, modeladas cuidadosamente para dar sensación de corporeidad.

El volumen se logra mediante el uso del claroscuro: la luz que entra desde la izquierda modela los cuerpos y rostros, creando contrastes que acentúan la tridimensionalidad.

Los personajes principales (la madre, el niño, los médicos) emergen con fuerza del fondo gracias a este modelado volumétrico, mientras que las figuras secundarias se pierden parcialmente en la penumbra, reforzando la profundidad espacial.

 

Textura

El tratamiento de la textura es sutil y realista. Blanes sugiere la suavidad de la piel, la aspereza de las telas y la solidez de los muebles a través de una pincelada fina y detallista.

No hay empastes ni texturas táctiles marcadas; la superficie del lienzo permanece lisa, en consonancia con la tradición académica. La textura visual refuerza la atmósfera de recogimiento y solemnidad de la escena.

 

Pincelada

La pincelada de Blanes es precisa, controlada y minuciosa, característica del academicismo. No hay gestualidad ni manchas visibles; cada elemento está cuidadosamente delineado para lograr una imagen clara, detallada y comprensible.

El tratamiento de los rostros, las manos y los pliegues de la ropa evidencia un trabajo paciente y detallista, que contribuye al dramatismo y la solemnidad de la escena.

 

Perspectiva y espacio

Blanes construye el espacio mediante una perspectiva lineal rigurosa y un uso efectivo de la luz. La habitación está representada en escorzo, con una clara profundidad que sitúa a los personajes en distintos planos: en primer plano la madre y el niño, en segundo los médicos y el padre, y al fondo los elementos del mobiliario y la pared. El uso del claroscuro no solo modela los volúmenes, sino que también organiza el espacio, guiando la mirada del espectador hacia el núcleo dramático de la composición. La sensación de encierro y opresión se refuerza por la disposición cerrada de las figuras y el mobiliario, acentuando el dramatismo y la intimidad del episodio.

En síntesis, Blanes emplea recursos académicos y realistas para construir una escena de gran fuerza visual y emocional, donde la línea, el volumen, la textura, la técnica y la organización espacial están al servicio de la narración y la conmoción del espectador.

 

Composición y recursos visuales

La composición está cuidadosamente estructurada para dirigir la atención hacia la madre fallecida y su hijo, ubicados en el centro de la escena y bañados por la luz.

El espacio está delimitado por las paredes y el mobiliario, acentuando la sensación de claustrofobia y tragedia íntima.

Blanes adopta una composición académica y solemne, propia de la pintura de historia europea, pero la traslada a un drama contemporáneo y local.

El foco de la escena es el cuerpo inerte de una joven madre inmigrante, tendida en el suelo, mientras su hijo pequeño permanece a su lado, en un gesto de desamparo absoluto.

Los personajes secundarios (los doctores, el marido en la cama) están dispuestos en torno a este núcleo, formando una especie de círculo de duelo. El uso de la perspectiva y la disposición de los objetos y figuras refuerzan la sensación de encierro y desamparo.

A la izquierda, dos figuras masculinas observan la escena: son los doctores Roque Pérez y Manuel Argerich, quienes murieron asistiendo a las víctimas de la epidemia.

Blanes los representa como testigos y mártires, homenajeando el sacrificio de la ciencia médica y la filantropía laica, en sintonía con los ideales de la masonería, a la que ambos pertenecían.

La luz que penetra desde la calle resalta el dramatismo de la escena, concentrándose en los rostros y los cuerpos para subrayar la gravedad del momento.

Este detalle se refuerza con la luz que baña sus rostros, en contraste con los crucifijos que decoran la habitación, estableciendo un diálogo simbólico entre la fe religiosa y la razón ilustrada.

Blanes logra así una obra de gran impacto emocional, donde la técnica está al servicio de la narración y la conmoción del espectador, consolidando su lugar como uno de los grandes pintores de historia del Río de la Plata.

Manejo del color

El color en la obra es sobrio y contenido. Predominan los tonos oscuros y terrosos, que refuerzan la atmósfera de tragedia y recogimiento.

La paleta se limita a ocres, marrones, grises y negros, con algunos toques de blanco y carne para destacar los cuerpos y rostros.

La luz, que entra desde la izquierda, baña selectivamente a los personajes principales, generando fuertes contrastes de claroscuro que guían la mirada del espectador hacia el drama central y aportan profundidad a la composición.

 

Tratamiento del drama y la muerte

 A diferencia de otras representaciones contemporáneas de epidemias, que recurrían a la iconografía de la muerte macabra o escenas caóticas, Blanes opta por una escena íntima y contenida.

El dolor y la tragedia se expresan en la serenidad de los cuerpos y la dignidad de los personajes, evitando el sensacionalismo.

La muerte, aunque presente, es embellecida y dignificada: la madre yace como dormida, sin rastros explícitos de enfermedad, permitiendo una identificación empática y colectiva con el duelo.

 Este enfoque responde a un proyecto civilizador y educativo, compartido por la elite ilustrada de la época.

El cuadro no solo documenta un hecho histórico, sino que busca habilitar un duelo colectivo y rendir homenaje a los héroes civiles, en un momento en que la sociedad buscaba modelos de virtud y sacrificio.

 

Significado y legado

 La obra de Blanes trasciende la mera crónica visual: funciona como un "reportaje pictórico" que captura la angustia y la desesperación de una ciudad bajo asedio, pero también la compasión y la solidaridad humana.

Su fuerza reside en la capacidad de sintetizar el drama social, la dimensión política de la epidemia y el homenaje a los valores laicos y científicos en un solo lienzo.

 El cuadro se ha convertido en un referente visual insoslayable de la historia argentina y uruguaya, y sigue siendo una herramienta invaluable para comprender el impacto de las epidemias en la sociedad, así como los mecanismos de representación del dolor y la esperanza en el arte.

 Conclusión

Desde el punto de vista artístico, "Un episodio de fiebre amarilla en Buenos Aires" es una obra maestra que combina la tradición académica con una sensibilidad moderna y social. Blanes logra, a través de la composición, el uso de la luz y la selección de personajes, transformar una tragedia colectiva en una escena de duelo contenido y homenaje civil, consolidando su lugar como uno de los grandes cronistas visuales del Río de la Plata.

 

VOMITO NEGRO
(Historia de la fiebre amarilla, en Buenos Aires en 1871)
por Diego Howlin
En enero de 1871 se inició la epidemia de fiebre amarilla, que en sus seis meses de duración dejó un saldo de 14.000 víctimas entre la población de la ciudad de Buenos Aires, estimada entonces en unos 190.000 habitantes. 
La tragedia convulsionó al país y en esos momentos se apreciaron gestos de heroísmo, cobardía y discriminación, levantando en definitiva el sentimiento de unidad que identificó, de alguna manera, al pueblo argentino ante el drama que diezmó a Buenos Aires y en menor medida a la ciudad. de Corrientes, durante la presidencia de Domingo Faustino Sarmiento (1868 a 1874). Fueron momentos cruciales, pues aún se sentía en el ambiente la impresión que causó el asesinato de Urquiza (11 de abril de 1870), el levantamiento de Entre Ríos y la conclusión de la guerra con Paraguay (Guerra de la Triple Alianza). 
Y no era la primera vez que el flagelo se hacía sentir, pues en 1852, 1858 y 1870 había asaltado la ciudad rioplatense, aunque con menos agresividad, como profecía de alerta. La confusión en la ciudad de Buenos Aires ha sido muy bien descrita por las crónicas de La Nación y La República entre otras; han dejado un valioso testimonio de aquellos siniestros días. 
El descubrimiento del Dr. aún no se conocía. Carlos J. Finlay, y las condiciones higiénicas no eran las más deseables en la ciudad; de ahí que el espectro epidémico pudiera convertirse en presa fácil para la población, situación que la ciencia tuvo que contemplar con la mayor resignación e inacción. Recientemente, el sabio médico cubano Carlos J. Finlay emitió el 14 de agosto de 1881 su tesis de que la fiebre amarilla es transmitida por un mosquito que lleva el contagio de los individuos infectados a los receptores no inmunes. 
El censo nacional de 1869, realizado bajo la presidencia de Sarmiento, determinó que Buenos Aires tenía 177.787 habitantes, dentro de un total de 1.830.214 para todo el país. La población extranjera en Buenos Aires fue de 88.126 personas, contra un total de 89.661 argentinos y se clasificó de la siguiente manera: italianos 44.233; españoles 14.609; francés 14.180; uruguayos 6.177; Inglés 3.174; alemanes 2.070; suizo 1401; portugués 798; brasileños 733; norteamericanos 611; paraguayos 606; austriacos 544; chilenos 471; belgas 163; bolivianos y peruanos 151, varios 2.297. 
La ciudad luchó por la terminación del suministro de agua corriente y la disposición adecuada de los residuos urbanos. 
Estaba sembrado de pozos negros que contaminaban las primeras capas de agua, las cisternas eran los receptáculos habituales de las impurezas. Aunque las estadísticas no lo recuerdan, la fecha de inicio de la epidemia es el 27 de enero de 1871, con tres casos identificados por el Consejo de Salud Pública de San Telmo. 
Precisamente, el brote se propagó desde este sector del Bajo, un barrio poblado por conventos de inmigrantes, y se extendió a la zona norte. El 2 de marzo de 1871 se abolieron los bailes de disfraces[2] y el 3 se cerraron las escuelas y la Universidad. 
Se construyeron enfermerías como la de San Roque, ubicada entre las calles 24 de Noviembre, México, Caridad y Venezuela, dependiente del Hospital General de Hombres, y otras salas de urgencias para el alojamiento de los enfermos, inaugurándose también en esa vez el Cementerio del Sud (actual Parque Ameghino). 
La crisis permaneció estacionaria hasta el 16 de abril, luego comenzó a decaer, siendo el período más intenso entre el 27 de marzo y el 13 de abril. 
El total de fallecidos llegó a 13.614, según datos del diario La República y del Boletín de la Epidemia editado por Mardoqueo Navarro[3]. El 13 de abril se registraron 501 muertes, lo que generó pánico. 
El 16 de abril, el Boletín difundió la siguiente nota: “Negocios cerrados, calles desiertas, médicos desaparecidos, muertos sin auxilio, huid si podéis, heroísmo de la comisión popular”. 
La estampa de Navarro apareció entre marzo y mayo y se complementó con un suplemento llamado "Marcha de la Epidemia", que abarcó 16 números. 
Todas estas publicaciones tenían el propósito de difundir las medidas para contrarrestar el mal, consignando las disposiciones oficiales y los consejos de muchos practicantes.
El 14 de marzo de 1871 se constituye la Comisión Popular, que actuaría en paralelo con las autoridades municipales, integrada por José Roque Pérez (Presidente); Héctor F. Varela (vicepresidente); Mariano Billinghurst, Emilio Onrubia y Matías Behety (secretarios) "... Cuando tantos huyen - dijo Evaristo Carriego - que hasta hay algunos que se quedan en el lugar del peligro ayudando a los que no pueden asistir regularmente". 
Tampoco podemos olvidar que a medida que aumentaba el número de víctimas, algunos miembros de la Comisión Popular recorrían los barrios como ángeles vengadores, como un segundo flagelo, arrojando a la calle a todos los habitantes de los edificios donde aparecía el terrible mal. 
Encargados especialmente de la misión estuvieron Juan Carlos Gómez, Domingo Cesar, Manuel Argerich y León Paredes. Habilitada para el transporte de cadáveres, la locomotora "La Porteña" partía diariamente desde la calle Centro América y Corrientes, con rumbo al cementerio de la Chacarita, llevando su lúgubre carga.
Superado el caos, el fervor de Buenos Aires se tornó agradecido a quienes con abnegación y desinterés se destacaron por su alta misión humana y espiritual, fundando el 21 de junio de 1871 la primera Orden de Caballería Argentina - Cruz de Hierro de Caballeros de la Orden de los Mártires - otorgado a aquellos que contribuyeron a la ayuda de los afectados por el brote epidémico.
 
  El pintor uruguayo Juan Manual Blanes ejecutó un cuadro muy famoso en la época, un homenaje a Roque Pérez y Manual Argerich, que murieron gloriosamente después de ayudar a tantos enfermos... Otras víctimas famosas, por así decirlo, también cayeron cumpliendo con su deber, Francisco Javier Muñiz, Adolfo Señorans y el Padre Fahy. 
Después de la tormenta, la calma renació sobre la pobre Buenos Aires. Se impulsaron las obras de saneamiento dirigidas por Coghlan y Batemann, se difundieron las doctrinas de nuestros más grandes higienistas y la impronta de aquel nefasto episodio fue desapareciendo poco a poco tras ser olvidada y resignada.