Aniversario
de la Comedia Nacional
La Comedia Nacional de Uruguay
fue fundada oficialmente el 2 de octubre de 1947, con la presentación de la
obra "El León Ciego" de Ernesto Herrera en el Teatro Solís de
Montevideo.
Surgió como respuesta a la
necesidad creciente de tener un elenco oficial estable que representara el
teatro nacional y que fuera un instrumento de inclusión social y expresión cultural
uruguaya.
La creación de la Comedia
Nacional fue el fruto del esfuerzo de artistas, intelectuales y autoridades
políticas, que además vieron la importancia de que el teatro formara parte de
la identidad nacional y tuviera un carácter de permanencia y sentido de futuro.
Fue apoyada por figuras como
Ángel Curotto, José Blixen y Justino Zavala Muniz, y contó con la gestión del
intendente de Montevideo Andrés Martínez Trueba que cedió la sala del Teatro
Solís para sus funciones.
La institución se fundó en un
contexto cultural rico en Uruguay en los años 40, marcado también por el auge
del cineclubismo, el teatro independiente y un movimiento intelectual vibrante,
buscando conjugar la tradición rioplatense con una identidad del teatro
nacional uruguayo.
Desde el comienzo, la Comedia Nacional se
propuso presentar obras nacionales y universales con una sensibilidad propia,
construyendo así un patrimonio teatral permanente y oficial para la población
montevideana y uruguaya.
En sus orígenes, el elenco
inicial estaba constituido por actores profesionales de diferentes ámbitos
teatrales y radioteatrales.
La Comedia Nacional fue una
iniciativa estatal consolidada dentro de la Intendencia de Montevideo, con
apoyo legislativo y cultural que buscaba promover la producción artística
dramática con estabilidad y continuidad.
Estos datos reflejan una larga
construcción previa a la fundación, con intentos y proyectos anteriores desde
los años 20 y 30, que culminaron en la creación efectiva en 1947 como compañía
oficial y estable de teatro en Uruguay, con un compromiso con la producción
nacional y un mensaje de inclusión social a través del arte escénico.
«La creación de la Comedia
Nacional, se concreta al coincidir una serie de factores desencadenantes: la
necesidad latente en el público (en momentos en que la política peronista hacia
nuestro país impedía la asidua llegada de elencos); la experiencia recogida en
intentos anteriores; la agremiación de los actores profesionales; la
conformación de la Casa del Teatro; aunque lo determinante fue la adquisición
de dos salas teatrales por parte de la Intendencia de Montevideo, y que fueran
confiadas a hombres de acción, conocedores del medio teatral, vinculados además
a las altas esferas oficiales donde encontraron espíritus sensibles a sus
proyectos.
Otro factor fundamental, sin
duda, fue el alto nivel de participación orgánica de la gente de teatro para
instrumentar las bases de la Comedia Nacional, lo que posibilitó que no se
tomara el proyecto como otra temporada esporádica más o menos prolongada e
interesante dentro del período político; planificando, en cambio, con carácter
de permanencia y sentido de futuro» dijo
EL ELENCO FUNDADOR
El primer elenco de la Comedia
lo integraron actores y actrices que provenían de elencos profesionales,
vocacionales o del radioteatro:
Flor de María Bonino, Carmen
Casnell, Martha Castellanos, Zelmira Daguerre, Mora Galián, Cotina Jiménez,
Mary Marchissio, Rosita Miranda, Blanca Stiger, Elsa Ubal, Adelina Valdéz,
Rómulo Boni, Alberto Candeau, Héctor Cuore, José O. Fernández, Enrique
Guarnero, Guzmán Martínez Mieres, Carlos Muñoz, Miguel Moya, Ramón Otero,
Horacio Preve, Constante Scartaccini.
Director: Carlos Calderón de
la Barca.
Apuntador: José Mara
Traspunte: Reynaldo Piccardo.
(*VII)
EL DEBUT
El 2 de octubre de 1947, la
Comedia Nacional presentaba en el Teatro Solís, colmado de público y
expectativas El león ciego, del autor uruguayo Ernesto
Herrera.
Don Emilio Frugoni, en ese entonces Presidente del Círculo de la Prensa, en nombre de la Casa del Teatro del Uruguay, señalaba en el discurso previo a la función «Es necesario que cada pueblo cante con la propia voz que tenga.
La Comedia Nacional surge para
hacernos oír esa voz, no dejando de ser nacional si acoge, en su seno también
como se propone, a los altos valores del extranjero».
La Comedia Nacional: 79 años de teatro, memoria y
futuro
Cada 2 de octubre, Uruguay
recuerda la fundación de la Comedia Nacional, el elenco teatral estable
de la Intendencia de Montevideo. La fecha conmemora el estreno de El león
ciego, de Ernesto Herrera, presentado en el Teatro Solís el 2 de octubre de
1947. Sin embargo, la institución no surgió de un hecho aislado: fue el
resultado de varios años de organización gremial, debates culturales,
decisiones políticas y participación de artistas uruguayos.
En 2026, la Comedia Nacional
cumple 79 años de actividad ininterrumpida. Su permanencia constituye
uno de los ejemplos más importantes de política cultural pública de Uruguay y
una experiencia excepcional dentro del teatro latinoamericano.
Una precisión histórica
necesaria
La afirmación de que la
Comedia Nacional fue “fundada oficialmente” el 2 de octubre de 1947 es válida
si se entiende esa fecha como el comienzo de sus actividades artísticas y de su
primera temporada pública. No obstante, el proceso institucional comenzó antes.
En noviembre de 1945,
distintas entidades vinculadas al teatro habían formado la Casa del Teatro.
En marzo de 1946, representantes del SODRE y de la Sociedad Uruguaya de Actores
comenzaron a estudiar la creación de un elenco estable. Ese primer proyecto no
llegó a concretarse debido a dificultades políticas y parlamentarias.
El paso decisivo se produjo en
abril de 1947. El intendente de Montevideo, Andrés Martínez Trueba, creó
por resolución del 17 de abril la Comisión de Teatros Municipales,
integrada, entre otros, por Justino Zavala Muniz. Esta comisión recibió la
tarea de organizar una compañía teatral oficial vinculada a las salas
municipales.
Durante los meses siguientes
se convocó a autores, directores, actores y críticos. Más de 150 artistas
participaron en una reunión realizada en el Instituto Verdi el 23 de mayo de
1947. También se organizaron jurados para seleccionar intérpretes y obras. El
proyecto procuró integrar profesionales y aficionados, y se propuso recurrir
principalmente a directores y artistas nacionales.
El 6 de septiembre de 1947
tuvo lugar el acto inaugural de la institución en el foyer del Teatro Solís.
Allí se presentó públicamente el proyecto, se anunció el repertorio inicial y
se reafirmó la intención de extender la acción teatral a la enseñanza y al
interior del país. Casi un mes después, el 2 de octubre, la Comedia Nacional
inició formalmente sus funciones con El león ciego.
Por lo tanto, puede
distinguirse entre:
- 17 de abril de 1947:
creación de la Comisión de Teatros Municipales, instrumento institucional
que impulsó el proyecto.
- 6 de septiembre de 1947:
inauguración pública de la nueva compañía.
- 2 de octubre de 1947:
primera función de la Comedia Nacional con El león ciego, fecha
considerada tradicionalmente como la de su fundación artística.
Esta precisión no disminuye el
valor de la efeméride. Por el contrario, permite comprender que una institución
cultural perdurable no nace solamente con un estreno, sino mediante una red de
decisiones, compromisos y esfuerzos colectivos.
El significado de El león
ciego
La elección de una obra de Ernesto
Herrera, dramaturgo uruguayo fallecido en 1917, tuvo un fuerte significado
simbólico. La Comedia Nacional no comenzó presentando exclusivamente un clásico
extranjero ni una pieza concebida para el circuito comercial: eligió una obra
de un autor nacional y la colocó en el escenario principal del país.
La decisión expresaba una idea
central: Uruguay no debía limitarse a consumir teatro producido en otros
lugares, sino que debía construir una voz escénica propia. En ese sentido, El
león ciego representó la voluntad de transformar la tradición teatral
uruguaya en una política cultural permanente.
La primera temporada continuó
con obras de autores nacionales. Según la historia institucional, después del
estreno inicial se presentaron otras siete obras uruguayas, a razón de una por
semana. Ese dato revela la ambición del proyecto: no se trataba de formar una
compañía ocasional, sino de crear un repertorio nacional, profesionalizar el
trabajo escénico y establecer una relación constante con el público.
Una institución pública con
una misión cultural
Desde su origen, la Comedia
Nacional fue concebida con una finalidad distinta de la de una empresa teatral
comercial. La Comisión de Teatros Municipales sostuvo que los teatros
municipales debían fomentar la cultura de los habitantes de Montevideo y que
sus objetivos principales no serían el lucro, sino la formación intelectual,
moral y creadora de la población.
Esa concepción continúa siendo
decisiva para interpretar su existencia actual. La Comedia Nacional no depende
únicamente de la venta de entradas ni de las preferencias inmediatas del
mercado. Su función incluye:
- sostener un elenco profesional estable;
- producir espectáculos de calidad
artística;
- difundir la dramaturgia uruguaya;
- acercar los clásicos universales a nuevos
públicos;
- ofrecer trabajo y formación a actores,
directores, técnicos y diseñadores;
- estimular la reflexión crítica sobre la
sociedad;
- descentralizar la actividad teatral;
- conservar y renovar una memoria escénica
nacional.
La institución define
actualmente su trabajo como un factor dinamizador de la cultura nacional. Su
permanencia no implica repetir las mismas fórmulas, sino mantener una
estructura capaz de renovarse mediante distintos textos, estéticas,
generaciones y lenguajes teatrales.
Tradición y renovación
Uno de los mayores valores de
la Comedia Nacional consiste en su capacidad para unir tradición y
vanguardia. A lo largo de su historia ha representado textos de autores
uruguayos, obras del repertorio universal, dramaturgia contemporánea y
propuestas de experimentación escénica.
Entre las figuras
fundamentales de su desarrollo se encuentra Margarita Xirgu, actriz y
directora catalana exiliada en Uruguay. Xirgu dirigió La Celestina en
1949 y durante las décadas siguientes montó obras de Lope de Vega, Federico
García Lorca, Albert Camus y Jean Giraudoux, entre otros autores. Su presencia
influyó profundamente en la formación de intérpretes y en la consolidación de
una tradición profesional de actuación.
La Comedia Nacional también se
convirtió en un espacio por el que pasaron importantes artistas de la escena
uruguaya. La continuidad del elenco permitió transmitir técnicas, criterios de
trabajo, experiencias y formas de entender el oficio teatral entre distintas
generaciones. En este sentido, la institución no conserva solamente obras:
conserva una memoria viva de prácticas artísticas.
La propia institución define
ese patrimonio como intangible. Está compuesto por valores simbólicos, métodos
de trabajo, estilos interpretativos, repertorios, vínculos profesionales y
experiencias que no pueden reducirse a un edificio, un vestuario o un archivo.
Datos actuales de importancia
En la actualidad, la Comedia
Nacional continúa siendo el elenco estable de la Intendencia de Montevideo. Su
estructura mantiene una dimensión profesional poco frecuente en el ámbito
teatral latinoamericano.
Según la información
institucional disponible, la compañía cuenta con aproximadamente treinta
actores, incorpora pasantes egresados de las escuelas de teatro y suele
estrenar entre nueve y doce espectáculos por temporada. Sus producciones
se presentan en el Teatro Solís, la Sala Verdi, otros espacios descentralizados
de Montevideo y, en determinados casos, mediante giras nacionales.
La temporada 2026 demuestra
que la institución sigue combinando autores uruguayos, repertorio universal y
creación internacional. Entre sus propuestas se encuentran Música de regreso
a casa, con texto y dirección de Victoria Vera, y El teatro, obra
escrita y dirigida por el creador francés Pascal Rambert.comedianacional.montevideo.gub+1
La presentación de El
teatro posee un valor especialmente significativo. La obra reúne a todo el
elenco estable en escena y se integra a un proyecto internacional de Rambert,
desarrollado junto con compañías de distintos países. Además, marca la
despedida de la actriz Alejandra Wolff del elenco estable después de casi tres
décadas de trayectoria.
Las funciones del 2 y 3 de
octubre de 2026 se realizan como preestreno y a beneficio de la Fundación
Amigos del Teatro Solís. El estreno oficial está previsto para el 9 de octubre,
dentro del Festival Internacional de Artes Escénicas, y la obra vuelve a escena
entre el 22 de octubre y el 22 de noviembre.
Este dato permite observar una
coincidencia especialmente expresiva: en el aniversario de la primera función
histórica de la Comedia Nacional, el Teatro Solís vuelve a ser escenario de una
producción que reflexiona sobre los elencos, las despedidas, los vínculos
humanos y la memoria compartida.
El valor cultural de su
permanencia
1. Garantiza continuidad
El teatro es un arte efímero.
Cada función ocurre una sola vez y desaparece cuando termina. Una institución
estable permite que esa fugacidad no se convierta en pérdida absoluta: las
obras, las técnicas y los aprendizajes se transmiten de una generación a otra.
La continuidad de la Comedia
Nacional ofrece un marco para que los artistas desarrollen trayectorias
profesionales y no dependan exclusivamente de proyectos aislados. También
permite que el público reconozca una historia común y siga la evolución de sus
intérpretes y directores.
2. Protege la creación
nacional
Una compañía pública puede
programar autores uruguayos incluso cuando sus obras no respondan a las
exigencias inmediatas del mercado. Esto favorece la dramaturgia nacional, la
investigación sobre la identidad cultural y la construcción de un repertorio
propio.
La elección de El león
ciego en 1947 expresó claramente esa vocación. La Comedia Nacional nació
para que el teatro uruguayo tuviera una voz pública, profesional y visible.
3. Democratiza el acceso al
teatro
El teatro no debe ser un
privilegio reservado a quienes pueden pagar entradas costosas o viven cerca de
las principales salas. Desde su origen, la Comedia Nacional defendió precios
populares y una finalidad cultural antes que comercial.
En la actualidad, esa
preocupación se observa también en los beneficios destinados a jóvenes,
personas mayores, integrantes de programas de acceso cultural y personas con
discapacidad. En la temporada 2026, por ejemplo, se anuncian funciones sin
costo para menores de 21 años los viernes y para mayores de 60 años los
domingos y feriados, además de otros descuentos y programas de inclusión.
4. Forma artistas y
trabajadores especializados
Una producción teatral
requiere mucho más que actores. Intervienen directores, dramaturgos,
traductores, escenógrafos, vestuaristas, iluminadores, músicos, preparadores
vocales, realizadores, traspuntes y técnicos.
La Comedia Nacional sostiene
una cadena profesional que contribuye a la formación y al empleo en el campo
artístico. La incorporación de pasantes de la Escuela Multidisciplinaria de
Arte Dramático fortalece el vínculo entre educación y práctica profesional.
5. Construye ciudadanía
El teatro permite observar
conflictos humanos y sociales desde una experiencia compartida. En una sala,
personas diferentes se reúnen para escuchar, mirar, emocionarse y discutir una
historia.
Por eso su valor no se limita
al entretenimiento. Una obra puede interrogar las relaciones de poder, la
violencia, la desigualdad, los vínculos familiares, la memoria política, la
identidad o el modo en que una sociedad interpreta su pasado.
La Comedia Nacional cumple una
función ciudadana porque ofrece un espacio de encuentro y pensamiento
colectivo. No impone una única interpretación de la realidad: propone preguntas
y permite que el público elabore sus propias respuestas.
6. Vincula a Uruguay con el
mundo
Ser una institución nacional
no significa encerrarse en lo local. Desde sus orígenes, la Comedia Nacional
combinó autores uruguayos con grandes nombres del teatro universal. Esa
apertura se mantiene mediante coproducciones, traducciones, giras y
colaboraciones internacionales.
La participación de Pascal
Rambert en la temporada 2026 muestra que la institución puede integrarse a
proyectos internacionales sin perder su identidad. El intercambio permite que
artistas uruguayos dialoguen con otras tradiciones y que el teatro nacional
circule más allá de sus fronteras.
Desafíos hacia el futuro
La permanencia de la Comedia
Nacional no debe darse por garantizada. Una institución cultural pública
necesita apoyo presupuestal, renovación artística, políticas de acceso y
capacidad de adaptación.
Entre sus principales desafíos
se encuentran:
- ampliar la llegada a barrios y localidades
del interior;
- fortalecer la presencia de dramaturgas y
dramaturgos uruguayos;
- incorporar nuevas generaciones de
espectadores;
- mejorar la accesibilidad para personas con
discapacidad;
- conservar archivos, registros
audiovisuales y testimonios;
- sostener condiciones laborales dignas para
artistas y técnicos;
- equilibrar repertorio clásico, dramaturgia
nacional y experimentación;
- profundizar la cooperación con escuelas,
liceos y centros culturales;
- desarrollar estrategias digitales sin
sustituir la experiencia presencial.
La institución debe conservar
su identidad, pero no convertir la tradición en inmovilidad. El verdadero
homenaje a su historia consiste en continuar creando obras capaces de hablarle
al presente.
Conclusión
La Comedia Nacional no es
solamente una compañía teatral fundada en 1947. Es una de las formas más
visibles en que Uruguay decidió considerar la cultura como una responsabilidad
pública y como un derecho colectivo.
Su valor reside en haber
sostenido durante 79 años un espacio profesional para la creación, la memoria y
el encuentro. Ha contribuido a formar actores, preservar repertorios, difundir
autores uruguayos, acercar grandes obras al público y proyectar la escena
nacional hacia el exterior.
El estreno de El león ciego
abrió una historia; la permanencia de la institución demuestra que aquella
decisión pudo transformarse en patrimonio cultural vivo. En 2026, mientras
presenta una obra como El teatro y reúne a su elenco en el Solís, la
Comedia Nacional confirma que su misión no consiste únicamente en conservar lo
realizado, sino en seguir preguntándose qué teatro necesita la sociedad
uruguaya de hoy.
Su continuidad es, por lo
tanto, una señal de madurez cultural: un país que sostiene una compañía teatral
durante casi ocho décadas reconoce que el arte no es un lujo accesorio, sino
una herramienta para comprender quiénes somos, qué memoria compartimos y qué
futuro queremos imaginar.
FUENTES
https://socioespectacular.com.uy/aniversario-de-la-comedia-nacional/
https://comedianacional.montevideo.gub.uy/node/145/la-comedia-nacional-un-acercamiento-sus-origenes
https://es.wikipedia.org/wiki/Comedia_Nacional
