Blog de Arinda

OBJETIVO :En este Blog vas a encontrar mis producciones en pintura y escultura. Además, material recopilado a través de mi trabajo como maestra, directora e inspectora, que puede ser de interés para docentes y estudiantes magisteriales .

sábado, 23 de mayo de 2026

23 DE MAYO DE 1910 NACÍA MARGARET WISE BROWN - BIOGRAFIA

 


Buenas noches a la

infancia: el mundo

 de Margaret Wise

Brown


 

Margaret Wise Brown nació el 23 de mayo de 1910 en Brooklyn, Nueva York.

Fue una escritora estadounidense de libros para niños, incluidos Goodnight Moon y The Runaway Bunny, ambos ilustrados por Clement Hurd. Se la ha llamado "la laureada de la guardería" por sus logros.

Su padre fue Robert Brown, quien trabajaba para la American Manufacturing Company, y su madre fue Maude Johnson Brown, ama de casa.

Sus padres tuvieron un matrimonio infeliz.

Fue la segunda de tres hijos creciendo con un hermano mayor y una hermana menor entre dos zonas urbanas distintas de Nueva York: inicialmente en Brooklyn y sobre todo, en Whitestone Landing, en Long Island, donde su familia tenía una casa y allí pasó gran parte de su infancia. Se la recuerda como una niña muy imaginativa, “cuentista”, traviesa y soñadora. En esa época tuvo muchos animales, algo que después se reflejó en sus libros.

En el año 1923 ingresó al internado en Chateau Brilliantmont, en Lausana, cuando tenía unos 13 años, como interna en un colegio residencial. La estancia ocurrió mientras sus padres vivían en India y Canterbury, Connecticut, y forma parte de su educación temprana.

Fue un etapa bastante itinerante y con una formación privada de élite. En su trayectoria posterior, esa mezcla de experiencias tempranas y de observación del mundo infantil influyó claramente en su obra para niños.

 En el año 1925, asistió a la Escuela Kew-Forest y el 1928 ingresó a  Dana Hall School en Wellesley, Massachusetts. Allí se la recuerda como una de sus exalumnas destacadas entre otras cosas, en atletismo.  La referencia más concreta que aparece en la documentación del colegio es un apodo: la llamaban “Tim” por su cabello largo, dorado y ondulado, de tono parecido al de la planta timothy.

También se la describe como una joven conocida por su imaginación, con una familia que la veía como “cuentista, bromista y soñadora”, rasgos que encajan con su obra posterior para niños.

Se graduó en 1928.

A posteriori  Brown ingresó en Hollins College en Roanoke, Virginia.

Fue una etapa importante de formación literaria: allí obtuvo su B.A. en literatura/inglés en 1932.

Las fuentes también dicen que en Hollins fue animada a escribir, aunque su verdadera vocación como autora de cuentos infantiles se consolidó más tarde, cuando entró en el programa de formación docente del Bureau of Educational Experiments en Nueva York.

Hollins, además, ha reconocido a Margaret Wise Brown como una de sus exalumnas más destacadas y ha creado premios en su nombre. En conjunto, lo que mejor se documenta de esa etapa es que fue una alumna de literatura con influencia formativa.



 Brown fue una ávida cazadora durante toda su vida y se destacó por su capacidad para seguir el ritmo, a pie, de los sabuesos.

 

Tras graduarse con una licenciatura en inglés de Hollins en 1932, Brown trabajó como maestra y también estudió arte.

Mientras estuvo en Hollins estuvo brevemente comprometida. Salió, durante algún tiempo, con un desconocido "hombre bueno y tranquilo de Virginia",tuvo una larga aventura con William Gaston,y tuvo un romance de verano con Preston Schoyer.

Mientras trabajaba en la Escuela Experimental de Bank Street en la ciudad de Nueva York, comenzó a escribir libros para niños.

Bank Street promovía un nuevo enfoque en la educación y en la literatura infantil, enfatizando el mundo real y el "aquí y ahora".

Esta filosofía influyó en el trabajo de Brown; también le sirvió de inspiración la poeta Gertrude Stein, cuyo estilo literario influyó en la escritura de Brown.




En el año 1937 Brown publicó su primer libro infantil When the Wind Blew, Cuando sopló el viento publicado por Harper & Brothers.

El argumento es sencillo: una anciana que vive sola junto al mar encuentra compañía y consuelo en sus diecisiete gatos y, sobre todo, en un gatito pequeño azul grisáceo; cuando sopla el viento y ella se siente mal, el gatito termina dándole calor y alivio.

Es una historia breve y tierna, más centrada en la atmósfera y el afecto entre la mujer y sus animales que en una trama compleja.

Impresionado por el estilo "aquí y ahora" de Brown, W.R. Scott la contrató como su primera editora en 1938.

 A través de Scott, publicó la serie Noisy Book, entre otras.




La serie “Noisy Books” de Margaret Wise Brown es una colección de libros ilustrados para niños pequeños centrada en los sonidos cotidianos y en la manera en que los niños perciben el mundo a través del oído.

 Los libros suelen seguir a personajes animales —especialmente el perrito Muffin— que escuchan ruidos y tratan de descubrir qué los produce. La gracia está en:

  •  ·       los sonidos repetitivos (“squeak squeak”, “patter patter”),
  • ·       el ritmo del lenguaje,
  • ·       y la participación del lector, que puede imitar los ruidos.

 La serie fue innovadora porque Margaret Wise Brown escribía pensando en cómo los niños escuchan y experimentan las palabras, más que en dar una moraleja tradicional.

Entre los títulos principales están:

The Noisy Book (1939)

The Country Noisy Book

The Seashore Noisy Book

The Indoor Noisy Book

The Winter Noisy Book

The Quiet Noisy Book

The Summer Noisy Book

 Visualmente, muchos fueron ilustrados por Leonard Weisgard, con colores intensos y composiciones muy modernas para la época.

 Por ejemplo: en The Noisy Book, Muffin tiene los ojos vendados y debe reconocer el mundo solo por los sonidos;

en The Indoor Noisy Book, escucha ruidos dentro de la casa mientras está enfermo en cama y en The Quiet Noisy Book el foco está en sonidos muy suaves, casi silenciosos, como el amanecer o la nieve cayendo.

La serie está relacionada con la misma sensibilidad poética y cotidiana de obras famosas como Goodnight Moon y The Runaway Bunny.

Como editor de Scott, uno de los primeros proyectos de Brown fue contratar a autores contemporáneos para que escribieran libros infantiles para la empresa. Ernest Hemingway y John Steinbeck no respondieron, pero la heroína de Brown, Gertrude Stein, aceptó la oferta.

El libro de Stein The World is Round fue ilustrado por Clement Hurd, quien previamente se había asociado con Brown en Bumble Bugs and Elephants de WR Scott, considerado "quizás el primer libro de cartón moderno para bebés".

Brown y Hurd se unieron más tarde en los clásicos de libros infantiles The Runaway Bunny y Goodnight Moon, publicados por Harper.

Además de publicar una serie de libros de Brown, bajo su dirección WR Scott publicó el primer libro de Edith Thacher Hurd, Rush Hurry, y el clásico Caps for Sale de Esphyr Slobodkina.

Michael Strange y Margaret Wise Brown

En el verano de 1940, Brown comenzó una relación a largo plazo con Blanche Oelrichs (cuyo seudónimo era Michael Strange), poeta, dramaturga, actriz y exesposa de John Barrymore.

La relación, que comenzó como una mentoría, finalmente se volvió romántica y vivieron juntas en el número 10 de Gracie Square en Manhattan a partir de 1943.

Como estudio, usaron Cobble Court, una casa de madera que luego se trasladó a Charles Street. Oelrichs, que era casi 20 años mayor que Brown, murió en 1950.

De 1944 a 1946, Doubleday publicó tres libros ilustrados escritos por Brown bajo el seudónimo de "Golden MacDonald" (cooptado del personal de mantenimiento de su amiga) e ilustrados por Leonard Weisgard.

Weisgard fue subcampeón de la Medalla Caldecott en 1946, y ganó la Medalla de 1947 por Little Lost Lamb y The Little Island.

 


Dos más de sus colaboraciones aparecieron en 1953 y 1956, después de la muerte de Brown. El pequeño pescador, ilustrado por Dahlov Ipcar, se publicó en 1945. The Little Fur Family, ilustrada por Garth Williams, se publicó en 1946. A principios de la década de 1950, escribió varios libros para la serie Little Golden Books, incluidos The Color Kittens, Mister Dog y Scuppers The Sailor Dog.

Brown recibió varios apodos en diferentes círculos de amigos. Para sus amigos de Dana School y Hollins, ella era "Tim", ya que su cabello era del color de Timothy Hay.

Para los amigos de Bank Street, ella era "Brownie".

Para William Gaston, ella era "Goldie", según el uso de Golden MacDonald como autor de The Little Island.

En 1952, Brown conoció a James Stillman 'Pebble' Rockefeller Jr. en una fiesta y se comprometieron.

Más tarde ese año, mientras estaba en una gira por Niza, Francia, murió el 13 de noviembre de 1952, a los 42 años ,de una embolia, poco después de una cirugía  por una ruptura del apéndice.

Al levantar la pierna para mostrar a las enfermeras lo bien que se sentía, un coágulo de sangre que se había formado en la pierna se desprendió y llegó al corazón.

En el momento de su muerte, Brown había escrito más de cien libros. Sus cenizas fueron esparcidas en su casa natal, "The Only House", en Vinalhaven, Maine.

Big Red Barn (reedición), ilustrado por Felicia Bond

Durante su vida, Brown tuvo esencialmente cuatro editoriales: Harper & Brothers, WR Scott, Doubleday y Little Golden Books . Los libros escritos para Doubleday se publicaron bajo el seudónimo de "Golden MacDonald". Todos eran libros ilustrados sin páginas ilustrados por Leonard Weisgard. Dos aparecieron después de su muerte.

HOMENAJES



Después de la muerte de Margaret Wise Brown en 1952, su obra siguió creciendo en prestigio y recibió muchos homenajes culturales, editoriales y académicos. Algunos de los más importantes son:

Exposiciones y archivos

Bibliotecas y universidades estadounidenses han conservado manuscritos, cartas y bocetos relacionados con ella. Algunas instituciones organizaron exhibiciones sobre:

 ·       la creación de Goodnight Moon,

·       su relación con ilustradores,

·       y la evolución del álbum ilustrado moderno.

 Artículos recordatorios




Un artículo del New Yorker, publicado en 1992, sobre la mujer radical detrás de Goodnight Moon  presenta a Margaret Wise Brown como una figura mucho más audaz y transgresora de lo que su imagen de autora de libros infantiles sugiere.

Un perfil de 1992 en el New Yorker "The Radical Woman Behind 'Goodnight Moon'" presentaba un viaje a través de la cabaña isleña de Brown ("Only House") en Vinalhaven, Maine, que aún conserva elementos de sus libros ilustrados. El perfil incluye una entrevista con Rockefeller, señalando que él era una de las pocas personas vivas que conocía bien a Brown. Tenían planeado casarse en Panamá y pasar la luna de miel a bordo de su barco, el Mandalay, pero ella no se recuperó.

“Estaba tan llena de vida”, dijo Rockefeller al entrevistador. “Y, sin embargo, debe haber habido un problema, en algún lugar a lo largo de la línea. Pero si acaso hubiera querido un matrimonio ordinario, con hijos, realmente no podía verla en eso".

Memorias

En 2022, Rockefeller escribió sus memorias con el título Wayfarer, sobre su larga vida de aventuras, en las que mencionaba sus recuerdos de Brown.

En la cultura popular

Una versión ficticia de Brown aparece en la novela Goodnight June de Sarah Jio de 2014.

En el libro, una serie de cartas entre Brown y el personaje Ruby Crain se utilizan para mostrar cómo la amistad de Crain con Brown y su librería de Seattle, Washington, influyó en la escritura de Goodnight Moon.

 

Premios con su nombre

El Margaret Wise Brown Prize in Children’s Literature, creado por Hollins University, la universidad donde estudió.

Este premio se entrega anualmente desde 2016, y reconoce el mejor texto para álbum ilustrado infantil publicado en inglés el año anterior.

Incluye una medalla y un premio en dinero.

 

Entre los ganadores recientes hay autores e ilustradores destacados de literatura infantil contemporánea.

 

El Margaret Wise Brown Board Book Award, creado por el comité de literatura infantil de Bank Street College of Education.

Ese premio  comenzó en 2023 y distingue libros de cartón (“board books”) para bebés y niños muy pequeños, y busca continuar la tradición de Brown de crear literatura pensada para la primera infancia.

 

Además, aunque no era un premio exclusivamente suyo, en 1984 el Kerlan Award dedicó un reconocimiento especial a “Margaret Wise Brown y sus editores e ilustradores”.

 

Permanencia de sus libros como clásicos

Reediciones

Muchos de los libros de Brown se han reeditado con nuevas ilustraciones décadas después de su publicación original.

Otros están impresos con las ilustraciones originales.

Hay un análisis freudiano de su "serie clásica" de libros de conejitos de Claudia H. Pearson, Have a Carrot (Look Again Press, 2010).

 

Traducciones de sus libros

Sus libros han sido traducidos a varios idiomas;

Leonard S. Marcus (Harper Paperbacks, 1999),

Jill C. Wheeler (Checkerboard Books, 2006)

y Amy Gary (Flatiron Books, 2017) han escrito biografías sobre Brown para niños.

Publicado póstumamente

Little Frightened Tiger, illus. Leonard Weisgard (Doubleday, 1953) ‡

Scuppers The Sailor Dog, illus. Garth Williams (Little Golden Books, 1953)



Big Red Barn, illus. Rosella Hartman (W. R. Scott, 1956); re-issued by HarperCollins in 1989 illus. Felicia Bond

The Little Brass Band, illus. Clement Hurd (Harper & Brothers, 1955)

Three Little Animals, illus. Garth Williams (Harper, 1956)

Home for a Bunny, illus. Garth Williams (Golden Press, 1956)

Whistle for the Train, illus. Leonard Weisgard (Doubleday, 1956) ‡

The Dead Bird, illus. Remy Charlip (Addison-Wesley Publishing, 1958), re-issued in 2016 with illustrations by Christian Robinson

Under the Sun and the Moon and Other Poems, illus. Tom Leonard (Hyperion, 1993)

Sleepy ABC, illus. Esphyr Slobodkina (HarperCollins, 1994)

Another Important Book, illus. Christopher Raschka (Joanna Cotler Books, 1999)

Bunny's Noisy Book, illus. Lisa McCue (Hyperion, 2000)

The Fierce Yellow Pumpkin, illus. Richard Egielski (HarperCollins, 2003)

The Fathers Are Coming Home, illus. Stephen Savage (Margaret K. McElderry Books, 2010)

Count to 10 with a Mouse, illus. Kirsten Richards (Parragon, 2012)

Goodnight Little One, illus. Rebecca Elliott (Parragon, 2012)

Away in My Airplane, illus. Henry Fisher (Parragon, 2013)

The Diggers, illus. Antoine Corbineau (Parragon, 2013)

Sleep Tight, Sleepy Bears, illus. Julie Clay (Parragon, 2013)

One More Rabbit, illus. Emma Levey (Parragon, 2014)

The Noon Balloon, illus. Lorena Alvarez (Parragon, 2014)

Goodnight Songs, multiple illustrators (Sterling Children's Books, 2014)

Goodnight Songs: a Celebration of the Seasons, (Sterling Children's Books, 2014)

Love Song of the Little Bear, illus. Katy Hudson (Parragon, 2015)

The Find It Book, illus. Lisa Sheehan (Parragon, 2015)

Goodnight Little One, illus. Rebecca Elliot (Parragon, 2016)

Good Day, Good Night, illus. Loren Long (HarperCollins, 2017)

Be Brave, Little Tiger!, illus. Jeane Claude (Parragon, 2017)

The Happy Little Rabbit, illus. Emma Levey (Parragon, 2017)

Publicados en español

 

El gran granero rojo, ilustrado por Felicia Bond (Harper Collins, 2003)

El conejito andarín, ilustrado por Clement Hurd (Harper Collins, 2006)

Buenas noches, Luna, ilustrado por Clement Hurd (Harper Collins, 2006; Corimbo, 2014)

Buen día, buenas noches, ilustrado por Loren Long (Corimbo, 2018)

El pájaro muerto, ilustrado por Christian Robinson (Océano, 2018)

 

LEGADO



El legado literario de Margaret Wise Brown es enorme porque cambió la forma de escribir para niños pequeños. Antes de ella, muchos libros infantiles buscaban principalmente enseñar lecciones morales o educativas; Brown ayudó a crear una literatura enfocada en la experiencia emocional, sensorial y lingüística del niño.

 

Lenguaje simple pero poético

Brown escribía con frases cortas, repetición y ritmo musical. Eso hacía que sus libros funcionaran muy bien leídos en voz alta y conectaran con la forma en que los niños aprenden el lenguaje.

Obras como Goodnight Moon o The Runaway Bunny parecen simples, pero están cuidadosamente construidas para transmitir calma, seguridad y curiosidad.

 

Mirada desde la psicología infantil

Estuvo influida por las ideas progresistas de educación de la época, especialmente por el trabajo del Bank Street College. En vez de escribir “como un adulto enseñando”, intentaba captar:

·       cómo piensa un niño,

·       qué sonidos recuerda,

·       qué cosas le llaman la atención,

·       y cómo experimenta el mundo cotidiano.

Por eso en series como los “Noisy Books” los sonidos y pequeños detalles diarios son tan importantes.

 

Transformación del libro ilustrado moderno

Trabajó con ilustradores innovadores como Clement Hurd y Leonard Weisgard. Juntos ayudaron a convertir el libro infantil en una obra artística completa, donde texto e imágenes funcionan como una sola experiencia.

 

Influencia duradera

Muchísimos autores posteriores de literatura infantil heredaron su enfoque:

 ·       el tono íntimo,

·       la musicalidad,

·       la atención a la rutina cotidiana,

·       y el respeto por la imaginación infantil.

Hoy, Goodnight Moon sigue siendo uno de los libros infantiles más vendidos y leídos del mundo.

 

Un cambio cultural

 Brown también ayudó a legitimar la literatura para bebés y prelectores como un arte serio. Antes, ese tipo de libros a menudo era considerado menor. Su obra mostró que un texto breve y sencillo puede tener profundidad emocional y valor literario.

 Regalías

 Brown legó las regalías de muchos de sus libros, incluidos Goodnight Moon y The Runaway Bunny, a Albert Clarke, el hijo de un vecino que tenía nueve años cuando ella murió.

En 2000, el reportero Joshua Prager detalló en The Wall Street Journal la turbulenta vida de Clarke, que dilapidó los millones de dólares que recibió y que cree que Brown era su madre, afirmación que otros descartan.

Brown dejó más de 70 manuscritos inéditos. Después de intentar venderlos sin éxito, su hermana Roberta Brown Rauch los guardó en un baúl de cedro durante décadas.

 En 1991, su biógrafa Amy Gary de WaterMark Inc., redescubrió los paquetes con clips, más de 500 páginas mecanografiadas en total, y se dispuso a publicar las historias.

 FUENTES

https://www.britannica.com/biography/Margaret-Wise-Brown

https://es.wikipedia.org/wiki/Margaret_Wise_Brown

https://www.newyorker.com/magazine/2022/02/07/the-radical-woman-behind-goodnight-moon

https://www.ctpublic.org/2017-01-22/goodnight-moon-author-margaret-wise-brown-was-no-old-lady-whispering-hush

https://www.silverdolphinbooks.com/blog/2019/05/meet-margaret-wise-brown-our-new-picture-books/

https://www.themarginalian.org/2022/08/28/margaret-wise-brown-michael-strange-poems/

https://library.danahall.org/archives/danapedia/alumnae/margaret-wise-brown-1928-1910-1952/

 https://en.wikipedia.org/wiki/Margaret_Wise_Brown#/media/File:Margaret_Wise_Brown_by_Consuelo_Kanaga,_82.65.1838.jpg

 

 

 

 


23 DE MAYO - SEMANA DE LA CIENCIA Y LA TECNOLOGÍA - URUGUAY 2026

 


La Semana de la Ciencia y la Tecnología nació en 2006 impulsada por un grupo de instituciones como una extensión del 23 de mayo, “Día del Investigador, la Ciencia y la Tecnología”, declarado por el Parlamento Nacional (Ley Nº 17.749) en honor al natalicio del maestro y científico Clemente Estable.

 Desde entonces, las actividades que originalmente ocurrían en una semana, se han ido prolongando varios meses.

 En 2026 la SemanaCyT cumple 21 años y se celebra del 18 de mayo al 28 de agosto.

 En este período se propone talleres, charlas, exposiciones y actividades interactivas gratuitas en unas 120 localidades de todo el país, con el objetivo de acercar la ciencia y la tecnología a la ciudadanía.

 


Día del Investigador, la Ciencia y la Tecnología 2026 en Uruguay


“Nada en la ciencia es improvisado, y todo lo que parece simple encierra años de estudio, prueba y conocimiento.”

 

 

Celebración y marco legal

 

El Día del Investigador, la Ciencia y la Tecnología se celebra en Uruguay cada 23 de mayo, establecido por la Ley Nº 17.749 promulgada en 2004 por el Parlamento Nacional.

 Esta fecha reconoce y pone en valor el trabajo de investigadores y la importancia de la ciencia y la tecnología en el desarrollo del país.

 Participan más de 180 divulgadores y 200 centros en todo el país.

El evento busca acercar la ciencia a la sociedad y fortalecer la cultura científica nacional.

 

ORIGEN DE LA CONMEMORACIÓN

 En Uruguay, el 23 de mayo se conmemora el Día del Investigador, la Ciencia y la Tecnología en honor al nacimiento de Clemente Estable, destacado científico y educador uruguayo, nacido el 23 de mayo de 1894.

 

CLEMENTE ESTABLE


 

Clemente Estable fue una figura fundamental en el desarrollo de la ciencia en Uruguay. Se destacó por sus investigaciones en neurobiología y biología celular, y por su compromiso con la educación científica.

Fundó el Instituto de Investigaciones Biológicas, que hoy lleva su nombre, y promovió la idea de que el Estado debía reconocer y apoyar la labor de los investigadores científicos.

La elección del 23 de mayo como día de conmemoración busca reconocer la importancia de la investigación científica y tecnológica en el país, y fomentar el desarrollo de estas áreas como pilares del progreso nacional.

Además, esta fecha marca el inicio de la Semana de la Ciencia y la Tecnología, una serie de actividades organizadas para acercar la ciencia a la sociedad y promover la alfabetización científica .

 

Semana de la Ciencia y la Tecnología 2025

 


En 2025, la celebración se enmarca en la 20ª edición de la Semana de la Ciencia y la Tecnología (Semana CyT), un evento nacional que promueve la cultura científica y el intercambio de conocimientos entre investigadores, estudiantes y la sociedad en general.

Las actividades principales de la Semana CyT se desarrollan del 19 al 25 de mayo, pero el programa se extiende hasta el 29 de agosto, con la participación de 180 divulgadores y 200 centros educativos y científicos de todo el país.

 

Objetivos y actividades

 

La Semana CyT 2025 tiene como objetivo central “democratizar el conocimiento y el acceso al mundo científico”, fomentando el diálogo entre investigadores y la sociedad, especialmente los jóvenes. Entre las actividades destacan:

 

  • Charlas y talleres en centros educativos y culturales

 

  • Visitas de investigadores a escuelas y liceos de todo el país

 

  • Exposiciones, ferias y eventos interactivos

 

  • Participación de instituciones nacionales e internacionales

 

La Comisión Organizadora convoca a divulgadores e instituciones a sumarse como agentes clave para el intercambio de conocimientos y la promoción de la cultura científica.

 

Importancia para la educación y la sociedad

 

Autoridades nacionales han resaltado el valor de estas jornadas para la educación pública y la formación de futuras generaciones, al permitir una mirada distinta al conocimiento y fortalecer la cultura científica en Uruguay.

 

LEMA 2026


 

El lema “Ciencia, tecnología e innovación” sugiere la idea de que el progreso de un país depende de crear conocimiento, desarrollar nuevas herramientas y buscar soluciones creativas para mejorar la vida de las personas.

 También transmite que:

  •  la ciencia ayuda a comprender el mundo,
  • la tecnología permite aplicar esos conocimientos,
  • y la innovación transforma las ideas en cambios útiles para la sociedad.

 

Relacionándolo con Clemente Estable, el lema refleja muy bien su pensamiento, porque él defendía la investigación, la educación y la curiosidad como motores del desarrollo del Uruguay.

“Este lema destaca la importancia de investigar, crear y aplicar nuevos conocimientos para construir una sociedad más avanzada. Además, refleja valores que Clemente Estable promovió durante toda su vida: la curiosidad, el aprendizaje y el desarrollo científico.”


 LA CIENCIA Y LA TECNOLOGÍA


1.   Reconocimiento del rigor científico

 

En las profesiones científicas —como la biología, la física, la medicina, la química, la ingeniería o la astronomía—, la frase subraya que cada campo del saber está sustentado por un cuerpo de conocimientos complejos, interconectados y en constante evolución.

 No basta con tener intuición o sentido común: se necesita una formación sistemática, investigación, análisis crítico y dominio de métodos específicos.

 Ejemplo: Un físico no solo “sabe de números”, sino que domina teorías, modelos matemáticos, experimentación y análisis que le permiten explicar fenómenos complejos del universo.

 

2. Especialización y profundidad

 

“Todo tiene su ciencia” también resalta que cada rama científica tiene su propio lenguaje, su lógica interna y sus métodos, lo que exige años de estudio y práctica.

 Desde fuera, puede parecer que los científicos “hacen cosas difíciles”, pero dentro de cada disciplina hay niveles de especialización que solo quienes se dedican a ella comprenden del todo.

 Ejemplo: Un microbiólogo y un geólogo son científicos, pero cada uno tiene una “ciencia” distinta. Aunque ambos trabajan con el método científico, su objeto de estudio, técnicas y herramientas son radicalmente diferentes.

 

3. El valor del conocimiento aplicado y el método

 

Esta frase también puede destacar que las profesiones científicas no se basan solo en conocimientos teóricos, sino que implican la aplicación de métodos rigurosos para resolver problemas reales.

 Aquí, la “ciencia” no es algo abstracto, sino una herramienta poderosa para mejorar la vida humana, desde el desarrollo de vacunas hasta la creación de tecnologías limpias.

 Ejemplo: En medicina, “todo tiene su ciencia” significa que detrás de un diagnóstico hay años de estudio, conocimiento del cuerpo humano, habilidades clínicas y juicio científico.

 

4. Respeto por la formación científica

 

En este contexto, la frase también cumple una función pedagógica y social, al recordar que los saberes científicos merecen respeto, y que las decisiones basadas en ciencia tienen un peso especial.

 En tiempos donde abundan la desinformación y las opiniones sin fundamento, decir que “todo tiene su ciencia” también puede ser una defensa del conocimiento validado, comprobable y responsable.

 

¿QUÉ PRESIDENTE HA IMPULSADO MÁS LA CIENCIA?

TABARÉ VÁZQUEZ (2005–2010, 2015–2020)

 


 Probablemente sea Tabaré Vázquez el presidente que más impulsó el desarrollo científico en la historia reciente del país, por varias razones:

 

Creación de la ANII y el SNI (2006):

 

Esto marcó un antes y un después en la institucionalización de la ciencia en Uruguay. Fueron políticas impulsadas por su primer gobierno.

 

Fuerte apoyo a la formación científica:

 

Vázquez promovió el envío de cientos de jóvenes al exterior para formarse como investigadores, con la expectativa de que regresaran a fortalecer el sistema científico nacional.

 

Impulso a la biomedicina:

 

Apoyó fuertemente el desarrollo del Institut Pasteur en Montevideo.

 

Apuesta a la ciencia como política de Estado:

 

En su segundo mandato se intentó reforzar esta visión, aunque hubo obstáculos presupuestales.

 Tabaré Vázquez, médico de formación, tenía una sensibilidad particular hacia la ciencia y la investigación. Fue uno de los pocos presidentes que la mencionó como parte del modelo de desarrollo del país, más allá de los discursos.

 

¿Qué se ha hecho en Uruguay para fomentar el desarrollo de las ciencias?

1.   Creación de instituciones clave

 

ANII (Agencia Nacional de Investigación e Innovación) – Creada en 2006, ha sido un pilar en el financiamiento de proyectos científicos, becas para maestrías y doctorados, y programas de innovación en empresas.

 

Sistema Nacional de Investigadores (SNI) –

También creado en 2006, reconoce y clasifica a los investigadores del país para fomentar su carrera y dar acceso a recursos.

 

PEDECIBA (Programa de Desarrollo de las Ciencias Básicas) –

Desde 1986, es un proyecto conjunto de la Universidad de la República (Udelar) y el Ministerio de Educación y Cultura que ha sido vital para formar científicos en física, biología, química, informática y matemáticas.

 

Instituto Pasteur de Montevideo 

Inaugurado en 2006, es un centro de excelencia en biomedicina con fuerte colaboración internacional.

 

2.   Becas y formación

 

Se han otorgado becas para maestrías y doctorados dentro y fuera del país (ANII, CSIC, Udelar), lo que ha elevado el número de investigadores con formación avanzada.

 

3.Apoyo a proyectos de investigación

 

El Estado, principalmente a través de la ANII, CSIC y el Fondo Clemente Estable, financia líneas de investigación, equipamiento, publicaciones científicas, y actividades de divulgación.

 

3.   Vinculación con el sector productivo

 

Programas como INNOVA Uruguay o INNOVA-Clúster han buscado conectar ciencia con empresas, aunque con resultados todavía limitados.

 

4.   Ley de ciencia, tecnología e innovación

 

Uruguay cuenta con marcos normativos que definen al sector, aunque su implementación depende del contexto político y presupuestal.

 

 

CIENCIA: URUGUAY Y EL MUNDO

 

La ciencia avanza lentamente, requiere inversiones sostenidas y no siempre ofrece retornos rápidos. Un proyecto de investigación puede tomar años para madurar, y sus beneficios pueden materializarse mucho después del ciclo de un gobierno. Sin embargo, son esas investigaciones —en salud, tecnología, agroindustria, medioambiente, energía, entre otras— las que construyen la base del desarrollo a largo plazo de un país.

Uruguay ha avanzado en la construcción de una base científica, con instituciones sólidas y programas de formación.

 Sin embargo, la inversión sigue siendo baja (menos del 0,5% del PBI en I+D, lejos del 1% recomendado por la UNESCO) y hay desafíos pendientes:

 

  • ·       estabilidad presupuestal,

 

  • ·       evitar la fuga de cerebros,

 

  • ·       mejorar la articulación con la industria,

 

  • ·        darle verdadera prioridad política.

 

 

Inversión en Uruguay (2023-2025)

 

En 2023, Uruguay invirtió aproximadamente 548 millones de dólares en Investigación y Desarrollo (I+D), y 979 millones de dólares en actividades de ciencia y tecnología (ACT) en total.

La inversión en I+D representó el 0,71% del PIB, mientras que la inversión total en ACT fue del 1,27% del PIB, cifras que son máximos históricos para el país.

Uruguay es el segundo país de América Latina con mayor inversión relativa en I+D como porcentaje del PIB, solo detrás de Brasil, y por encima del promedio regional que es de 0,56%.

 La inversión pública representa el 55% del total, concentrada en pocas instituciones como la Universidad de la República, UTE, INIA, la Intendencia de Montevideo y la Agencia Nacional de Investigación e Innovación (ANII).

 

Comparación regional

 

Brasil lidera la región con una inversión en ciencia y tecnología del 1,15% del PIB, seguido por Uruguay con 0,71%, luego Argentina con 0,52% y Chile con 0,33%.

 En conjunto, los países de Iberoamérica invirtieron en 2022 un 0,73% del PIB en I+D, con un total de 116.000 millones de dólares, lo que muestra que Uruguay está por encima del promedio regional.

Argentina, aunque con menor porcentaje que Uruguay, tiene un sistema sólido y leyes que apuntan a aumentar progresivamente la inversión hasta alcanzar al menos el 1% del PIB para 2032.

 

Comparación internacional

 

Países líderes en inversión en I+D como Israel, Corea del Sur, Estados Unidos y Alemania superan el 3% del PIB, muy por encima de Uruguay y otros países latinoamericanos.

 Uruguay, aunque con una inversión menor en términos absolutos, ha mostrado un crecimiento sostenido y una apuesta estratégica para fortalecer su ecosistema científico y tecnológico, incluyendo la reciente creación de una Secretaría de Ciencia y Generación de Conocimiento para potenciar la investigación y la innovación con una visión de política de Estado.

 

Resumen comparativo

 

País / Región       % PIB en I+D (aprox.)      Comentarios principales

 

Israel,

Corea del Sur,      >3%                  Líderes mundiales en

EE.UU.                                            inversión en I+D

Alemania

             

Brasil                       1,15%          Líder regional en                               

                                                      inversión    en I+D         

                                           

Uruguay                          0,71%     Segundo en

 

Latinoamérica,                            inversión en aumento

 

Argentina                  0,52%    Sistema sólido, leyes para  

                                                 aumentar inversión

 

Chile                        0,33%      Por debajo del promedio               

                                                  Regional

 

Iberoamérica          0,73%       Promedio regional de

                            (promedio)    inversión en I+D

                                   

En conclusión, Uruguay destaca en la región por su inversión relativa en ciencia y tecnología, con un crecimiento sostenido y políticas recientes que buscan fortalecer aún más su ecosistema científico y productivo, aunque todavía está lejos de los niveles de inversión de los países líderes mundiales

 

¿Por qué en Uruguay no se invierte lo suficiente en este rubro?

 

La falta de inversión suficiente en ciencia e investigación en Uruguay —como en muchos otros países de América Latina— responde a una combinación de factores estructurales, culturales, políticos y económicos.

 

1.   Limitaciones presupuestarias

 

Uruguay es un país pequeño con un Producto Interno Bruto (PIB) limitado.

Las prioridades presupuestarias suelen centrarse en áreas urgentes como salud, educación básica, seguridad y pensiones. En ese contexto, la ciencia y la tecnología muchas veces son vistas como un "lujo" o una inversión a largo plazo que no ofrece beneficios inmediatos.

 

2.   Falta de visión estratégica a largo plazo

 

Muchos gobiernos, sin importar su orientación política, tienden a pensar en ciclos cortos, ligados a mandatos electorales. La ciencia, en cambio, requiere planificación a largo plazo, constancia y continuidad más allá de los gobiernos de turno.

 

3.   Poca conexión entre ciencia, industria y desarrollo productivo

 

En Uruguay, la relación entre la academia y el sector productivo es débil.

A diferencia de países que han impulsado la innovación tecnológica como motor de desarrollo económico, Uruguay no ha logrado consolidar un ecosistema robusto de transferencia tecnológica ni de innovación aplicada al sector privado.

 

4. Cultura política y percepción social

 

No siempre se valora socialmente a los científicos o la producción de conocimiento.

Esto incide en las prioridades políticas. Si la sociedad no exige más ciencia, los políticos no lo ven como una necesidad urgente.

 

5. Fuga de cerebros

 

La falta de oportunidades, financiación y estructuras de apoyo hace que muchos investigadores talentosos emigren a otros países donde pueden desarrollar plenamente su carrera científica.

 Esto genera un círculo vicioso: menos inversión → menos ciencia → menos científicos → menos innovación.

 

6. Poca inversión privada

 

La inversión en I+D (Investigación y Desarrollo) en Uruguay proviene en su mayoría del Estado.

 El sector privado aporta poco, lo cual contrasta con los países desarrollados, donde las empresas invierten fuertemente en innovación para mantener su competitividad.

  

MEDIDAS que se podrían  tomar

 

  • ·       Generar políticas de Estado que trasciendan los gobiernos.

 

  • ·       Fortalecer instituciones como la ANII, la Universidad de la República, el Institut Pasteur, el Instituto Clemente Estable.

 

  • ·       Incentivar la inversión privada en ciencia.

 

  • ·       Educar desde temprano sobre la importancia de la investigación y la innovación.

 

Como decía Clemente Estable, la ciencia es una herramienta de liberación y desarrollo. Pero para que funcione, debe haber voluntad colectiva y estratégica.