Blog de Arinda

OBJETIVO :En este Blog vas a encontrar mis producciones en pintura y escultura. Además, material recopilado a través de mi trabajo como maestra, directora e inspectora, que puede ser de interés para docentes y estudiantes magisteriales .

miércoles, 7 de octubre de 2026

7 DE OCTUBRE DIA DE LA ANTARTIDA URUGUAYA

EL LUGAR MÁS FRÍO DEL URUGUAY

Base Antártica- Foto de : http://eldiario.com.uy/


 Vista de la Base Artigas desde el peñón, con el mar congelado, foto de José Scheiber, enviada desde la BCAA, vía Facebook, Setiembre 2012

El 7 de octubre de cada año se festeja el DIA DE LA ANTÁRTIDA URUGUAYA recordando la fecha en que Uruguay se transforma en Miembro Consultivo del
Tratado Antártico


  


Instituto  Antártico Uruguayo

El Instituto Antártico Uruguayo es el organismo Nacional dependiente del Ministerio de Defensa Nacional encargado de programar y desarrollar las actividades científicas, tecnológicas y logísticas antárticas a los efectos de establecer el Programa Antártico Nacional, dentro de la competencia de la normativa vigente, acorde a lo dispuesto en el Sistema del Tratado Antártico y a las directivas que emanen del Poder Ejecutivo.

Se transcribe el texto de las leyes 17.727 y 15.918, referidos al Día de la Antártida

Artículo 1º.- Establécese el “Día de la Antártida”, que se celebrará el 7 de octubre de cada año.
Artículo 2º.- El Poder Ejecutivo adoptará las medidas necesarias para la regular celebración de la fecha mencionada. En tal oportunidad serán especialmente difundidos los fundamentos de la vocación antártica de la república y de sus derechos e intereses respecto de la región.

Artículo 3º.- Las autoridades de las diversas ramas de la Enseñanza, dispondrán, con el mismo objeto, similares medidas en la órbita de sus competencias.




HISTORIA DE LA BASE ANTÁRTICA URUGUAYA
Contada por sus actores

Instalaciones de la Base Antártica Uruguaya. SCI


Base Científica Antártica "Gral. Artigas" ‐ El desarrollo de una idea
:
Siendo Presidente del Instituto Antártico el Cnel. Hugo P. Ferreira, planteó la posibilidad de que nuestro país dispusiera de una Base Antártica propia.
La pregunta de todos los miembros del Consejo era siempre la misma. ¿Es posible que podamos instalar una base en la Antártida?, ¿Cuánto tiempo se estima necesario para prepararnos?
Lo cierto es que había una verdadera impaciencia por contar con la Base lo antes posible, pero era imprescindible primero saber donde se instalaría y
reconocer el terreno donde se construiría, sus rutas de acceso, los medios de transporte que se podrían disponer y que material se debería adquirir para hacer funcionar las instalaciones para un número dado de integrantes.
En el desarrollo del proyecto se consideró por los integrantes del Instituto que para instalar una Base en la península antártica o en las islas próximas se debía pensar en que todos los abastecimientos debían ser transportados anualmente, y por única vez en el verano, y que no eran posibles recompletamientos parciales durante el resto del año. Por tal motivo, el transporte de los materiales de construcción de la base, así como su equipamiento y abastecimientos de todas las clases, presentaría un problema logístico que solo un barco podría resolver.

Tal base debería ser de dimensiones pequeñas, dadas las condiciones de nuestro Instituto, pero que permitiera desarrollar algunos proyectos científicos que serían en definitiva el aporte nacional para un reconocimiento de nuestro país por parte de los entonces integrantes del Tratado Antártico.
Así planteadas las cosas, se designó al Teniente Coronel Omar Porciúncula para concurrir a Nueva Zelandia con la misión de recopilar toda la información necesaria a los efectos de aprovechar al máximo la experiencia neozelandesa en la actividad antártica, y su eventual aplicación en la fundación de una base uruguaya.
El Consejo del IAU con el informe proporcionado desde Nueva Zelandia, de sus bases antárticas, y de sus bases pre‐antárticas de la ciudad de Christchurch, tomó la decisión de instalar la base antártica en el menor tiempo posible (temporada 1984 ‐ 1985), y que los detalles tendrían que ser resueltos inmediatamente.
Sucedió en la Presidencia del IAU, al Cnel. Ferreira, el Cnel. Lirio Arnaud con quien se comenzó a trabajar para la planificación de la fundación de la base uruguaya en la Antártida. Se designó para la organización general de la base, incluida la instalación y además su jefatura posterior, al mencionado Tte. Cnel. Porciúncula.
A esta altura de los acontecimientos era muy difícil hacer previsiones detalladas en cuanto a equipo y personal sin haber visto el lugar, por lo que se imponía elegir el sitio de ubicación, reconocerlo físicamente y comprobar que los medios aéreos y navales de que disponía nuestro país eran posibles de emplear no solo para su instalación sino para su independencia futura.
Antes de dejar al frente del IAU al Cnel. Arnaud, el Cnel. Ferreira, había gestionado con los auspicios de la Fuerza Aérea Uruguaya, una expedición empleando un avión Fairchild que se había acondicionado para esa misión. La misma debía confirmar las posibilidades del medio aéreo al alcance de nuestro país para servir no solamente a la instalación de la base sino también para su asistencia en el futuro.

El empleo del medio naval, se produciría cuando la Armada tuviera preparado el barco más conveniente y con los cambios necesarios para su empleo en aguas tan peligrosas como en donde se instalaría nuestra base.
Ligado a esto último, era necesario que en la elección del lugar exacto se contara con la posibilidad de ser abastecida desde unidades navales.
El vuelo Fairchild se realizó sin inconvenientes mayores gracias a la pericia de los pilotos de nuestra Fuerza Aérea, los entonces Tte. Cnel. (Av) Eduardo Aguirre y el May. (Av) Athos Pallas, y ya desde el arribo al aeropuerto antártico de Chile "Tte. Marsh", se recibió el apoyo total de los hermanos chilenos en el terreno.
Con el apoyo de un helicóptero chileno, se cumplió a satisfacción los requerimientos en cuanto a la selección de lugares posibles para ubicar la base. La primera prioridad era su localización próxima a la costa, ya que ésta no solamente proporcionaba el acceso al exterior para las actividades logísticas, sino que brindaba un medio absolutamente indispensable para lograr libertad de movimientos a través de pequeñas embarcaciones (botes
Zodiac), las cuales se preveían como los principales medios de movimiento y de trabajo, imprescindible por otra parte para el apoyo de los equipos científicos en sus investigaciones al área circundante.

Otros elementos importantes para la selección del lugar eran los caminamientos terrestres a las bases chilena y rusa, ambas de gran importancia.
Finalmente junto al Cap. Fontanot, y con su conformidad en lo relacionado a que la costa de la Bahía Collins permitía las operaciones por barco en un grado razonable, se resolvió que el lugar donde se encuentra ahora la Base Artigas, sería el más conveniente, lo cual fue aprobado por el Cnel. Roque Aita, quien se desempeñaba como Jefe de misión. La ocupación en el momento que se hizo, no pudo ser más oportuna, ya que una expedición de China Popular tenía la intención de establecerse allí.
Cuando llegaron son sus equipos en un barco de gran porte, que contaba entre otros medios, con dos helicópteros y cientos de futuros integrantes de la Base "Gran Muralla", con desagradable sorpresa se encontraron con la Base Científica General Artigas...

ETAPA DE CONCRECIONES
 

Al regreso a Montevideo se presentaban las etapas más difíciles, en primer lugar, había que resolver que tipo de edificios se iban a emplear, en el primer momento se pensaba contar los alojamientos y con un galpón para uso general.
Los alojamientos debían ser de paredes, techos y pisos térmicos, de manera de lograr un confort razonable sin necesidad de una calefacción exorbitada y nada práctica.
El galpón debía permitir en esta etapa alojar la cocina, los baños, los retretes, el lavadero, el taller mecánico y eléctrico, y último y quizás el más importante, el espacio para los generadores, que debían ser suficientemente amplios para permitir trabajar a su alrededor y para su correcta ventilación, sin perjuicio de su toma de aire exterior y escape. En ese momento se suponía que el transporte de material desde Montevideo, sería por barco, ya que los miembros de la Armada en el IAU, tramitaban en su Fuerza la preparación para la actividad antártica de una unidad naval con este fin.
Vistos los requerimientos mínimos para la construcción de los alojamientos y del galpón era necesario elegirlos y para ello se visualizaron varias opciones. El Consejo resolvió finalmente adquirir el alojamiento en Nueva Zelandia, e inmediatamente se realizó el pedido a una empresa en Wellington, siendo la operación patrocinada por la Agencia Antártica del gobierno de ese país.
En cuanto al galpón, se encargó a una firma uruguaya que tenía probada experiencia. El resto del material sería concentrado en Montevideo y transportado por el barco de nuestra Armada hasta Punta Arenas, donde se recogerían los últimos materiales y todo se llevaría a la Bahía Collins (Isla Rey Jorge).

En los meses de julio y agosto se recibió información de que los preparativos para alistar el barco por parte de la Armada habían encontrado dificultades técnicas y por último se confirmó que no se podía contar con el medio naval para esta etapa de la fundación de nuestra base. Esto fue un imprevisto que pudo haber demorado en años el acceso de al continente blanco, pero la Fuerza Aérea, con los Fairchild y Fokkers, se propuso realizar,
parte o toda la operación ya que el Comandante de la Fuerza lo aprobaba.
La sustitución del barco por los aviones, significaba como es de suponer, cambios muy importantes, ya que se debía contar con una ayuda mucho más comprometida e importante del gobierno chileno, ya que la pista del aeropuerto Tte. Marsh se volvía muy necesaria. El centro de operaciones no sería como se había pensado al principio, Montevideo, y desde allí a Bahía Collins, sino que se emplearía a Punta Arenas como receptor, por su pista, de todo lo que transportarían los vuelos desde Montevideo, y en una operación por separado serían llevados a la pista de Tte. Marsh y desde allí con los vehículos de la futura base, entre ellos los botes zodiac, y la embarcación que se pudiese conseguir, hasta bahía Collins.

También se pensaba que sería factible transportar por tierra desde Tte. Marsh a nuestra futura base y como tal se planificaba.
Pero a este respecto se debe decir que los hechos no se ajustaron a los planes, ya que la entrega del dinero no se hizo sino hasta el último momento, por lo que las compras de mucho material no se pudieron realizar, afectando
la parte de la operación que se haría por tierra.
En esta etapa de preparación de la fundación de la base uruguaya, el nuevo Presidente del IAU, era el entonces Coronel Galarza, quien tenía a su cargo la tarea por demás compleja de obtener los recursos para la operación.
Como se recordará, el año 1984 era muy difícil para la economía de nuestro país y conseguir el dinero para empezar a adquirir los materiales era urgente. El Comandante en Jefe del Ejército era el Tte. Gral. Hugo Medina, con quien el Cnel. Galarza se apoyaba para su comunicación con la Junta de Comandantes en Jefe.
Del punto de vista práctico, se podía establecer sin lugar a dudas, que al disponerse del medio aéreo para todos los transportes, la concentración del material tendría que hacerse en Punta Arenas y no en Montevideo, como ya se dijo. Por tal motivo, se debía coordinar con las autoridades chilenas todos los requerimientos en ese lugar.
Sin dudas que era una comunicación que debía ser realizada en Santiago, hacia donde viajaba junto a otro miembro del Consejo, el Jefe de la Base, Tte. Cnel. Porciúncula. En la capital chilena se tuvo contacto con autoridades de la Armada y de la Fuerza Aérea, donde se pudo comprobar el grado de apoyo que se brindaría a la misión. Se solicitó entonces que parte del material que se pensaba centralizar en Punta Arenas, fuera llevado hasta la bahía Collins por el barco chileno que aprovisionaba todas las bases de ese país, siendo esta solicitud concedida.
En nuestro país, el Tte.Gral. H. Medina, había confirmado al Cnel. Galarza, que el Ejército iba a apoyar con los medios que disponía, tanto en material como en personal, ya que consideraba que la parte de instalación de la base se tornaba como una misión de la Fuerza.
También el Dpto. de Finanzas del Comando del Ejército fue adelantando dinero para las primeras adquisiciones, ya que el tiempo era escaso, y los rubros que había solicitado el Ministerio de Defensa, no aparecían.

Otro valioso apoyo del Ejército fue el ofrecimiento del Cnel. Luis A. Pírez, Jefe de la Brigada de Infantería Nº. 5, de las instalaciones, personal y vehículos de la Unidad, para que sirviera de base de operaciones del Instituto
Antártico, y a partir de ese momento se empezó a cumplir el ideal que fuera pensado al inicio de la etapa, que era armar la base en Montevideo, lo más parecido a lo que sería en Bahía Collins, para que cuando se estuviera en el lugar definitivo, el trabajo de la instalación sería los más eficiente posible. Hay que recordar que allí no se tendría más protección del frío que la construcción inmediata del primer edificio.
El propósito, más que los planes, ya que se dependía de las autoridades de otros país, eran transportar por los aviones de FAU aquellas cosas que se obtenían en Montevideo, o que tuvieran que ser centralizadas necesariamente aquí. Una vez en el lugar, se juntarían con el resto del material que se haría enviar a los proveedores al puerto chileno. Para ello nuestro Embajador en Santiago, el Dr. Lupinacci había tomado contacto con las distintas autoridades portuarias y otras relacionadas con el sector no militar. Como se podrá suponer, con las FF.AA. chilenas se había establecido un relacionamiento tal que aseguraba la solución de cualquier
dificultad...
Dentro de los apoyos importantísimos recibidos, se debe destacar la cesión de un predio en las afueras de Punta Arenas, perteneciente a un Club campestre de la Fuerza Aérea de Chile. Allí se armarían los alojamientos que venían en barco desde Nueva Zelandia.
La necesidad de que nuestro personal lo armara en forma adelantada no era solo para asegurar que todas las partes funcionaran correctamente, sino que se adquiriera la práctica necesaria, para armarlo luego en el menor tiempo posible, evitando así el estar expuestos a la intemperie.
Esta parte se suplió en forma excelente, y para ello viajó a Punta Arenas un equipo comandado por entonces Tte. Cnel. Eduardo Techera y el Cap. Jorge Rosales. El grupo también estaba integrado por un arquitecto y el técnico electricista Emiliano Martínez, que darían garantía total de que el resto de los instaladores de la base pudieran dedicarse sin riesgo a sus otras tareas. Es obvio insistir en la importancia del buen funcionamiento de la vivienda en esas circunstancias, sabido que solo una vez se había podido reconocer la zona del emplazamiento.

Dentro de la larga lista de dificultades que se fueron presentando, además de la ausencia del medio naval con el que se había contado en las primeras planificaciones, otro golpe muy duro a la preparación del material, y a la calidad y costo del mismo fue la demora en recibir los rubros dispuestos para la operación. A consecuencias de esto último, muchas de las adquisiciones debieron hacerse en Punta Arenas, por ejemplo un tractor de doble
tracción, al que se trató vanamente de comprar con una aviso en el pequeño diario local. Como final de compra del tractor, se debe decir que se realizó en la zona franca, pero el remolque tuvo que hacerse cortando a la mitad un camión fuera de servicio. Tal era la urgencia, ya que el barco chileno, que por única vez nos cruzaría nuestros equipos de mayor tamaño, aquellos que no podían ser transportados en el Fairchild, tenía una fecha fija para partir y no nos podía esperar.
Esta etapa fue exitosa, ya que el grupo del Tte. Cnel. Techera, quien tenía a su cargo recibir los materiales que venían llegando a Punta Arenas, por el puente aéreo que había instrumentado nuestra FAU, y el equipamiento que llegaba por barco, como los alojamientos desde Nueva Zelandia, iban siendo organizados de tal forma que se estaba construyendo la base de manera experimental, tal como se había planificado...
Llegaba ahora el último tramo de la operación: un grupo viajaría en el avión Fairchild con tan solo los efectos personales, puesto que el avión iba al máximo de su capacidad de carga, debido a que hubo que agregarle tanques adicionales de combustible, para el cruce del Canal de Drake.
Una vez en Tte. Marsh, el grupo se alojaría en la base chilena hasta recibir de los sucesivos vuelos de nuestro avión, trasladando poco a poco lo que se había estoqueado en nuestra base accidental en Punta Arenas y que no había podido cargarse en el barco chileno "Piloto Pardo".
Un segundo grupo con el Capitán Jorge Flores y el arquitecto viajarían en el barco junto a la otra parte de la carga, cuyo ítem más importante eran los alojamientos que se habían adquirido en Nueva Zelandia.

El cruce del canal de Drake fue sin contratiempos para los vuelos de nuestra aeronave, por la pericia y profesionalismo de de los pilotos. El cruce en barco, no fue tan agradable, porque a pesar de la experiencia de tantos años de la Armada chilena, surcando esos mares, el Piloto Pardo se encontró en su ruta, en esa oportunidad con olas de 15 metros que dejaron un recuerdo imborrable en los miembros del contingente uruguayo.
Al grupo que cruzó en avión se agregó el Cnel. Galarza, quien tomó el comando de la delegación y participó en ese carácter en las reuniones con las autoridades locales chilenas, quienes no solamente habían apoyado en la etapa de la selección del lugar, sino que eran verdaderos camaradas en cuanto a su generosidad para apoyar en todo momento el emprendimiento. El Presidente del IAU partió con el último vuelo del puente aéreo Punta
Arenas ‐ Tte. Marsh y el grupo quedó alojado en la base chilena esperando al Piloto Pardo con los artículos más pesados del inventario.

TIEMPO DE REALIZACIONES

Luego de dos días de visitas a pie a lo que sería el futuro hogar, arribó el barco con el material ubicado en sus bodegas de forma tal que tenía que ser el primero en desembarcarse, para luego seguir con su recorrido de las otras bases antárticas chilenas.
En esos días se sufría un viento fuerte y permanente, que se apreciaba por nuestra parte ante el mar con el oleaje muy alto. El capitán del barco fue categórico en cuanto a que no se podía realizar el desembarco en esas condiciones en Bahía Collins por lo que se hizo en el muelle de Tte. Marsh.
En oportunidad del viaje para elegir la ubicación de la base, se había tenido una charla con los jefes de la base soviética y de acuerdo a las prácticas corrientes en la Antártida, habían ofrecido su colaboración. Era el momento de requerir esa ayuda y la misma fue solicitada para que un vehículo anfibio, alcanzaran desde el barco a Bahía Collins, los paneles del alojamiento, el tractor con su remolque, los dos generadores, con dos tambores de 200 litros de gasoil, y los dos botes zodiac, con un tambor de nafta.
Todo el resto del equipamiento quedó en la playa próxima a Tte. Marsh a cargo del entonces Alf. Pinasco. Los demás se pusieron a armar los alojamientos, es decir, el más chico, que serviría de refugio para poder seguir con las otras tareas. Se contaba con un pequeño generador eléctrico que se había comprado en un remate en Montevideo, y que los mecánicos habían dejado a punto, con él se hacían funcionar las herramientas eléctricas para el armado de lo que sería el primer refugio. Al segundo día, Martínez, el técnico electricista había puesto en funcionamiento el generador grande, y en momentos que se terminaba de armar el primer alojamiento, ya se tenía luz eléctrica.

Al día siguiente, a lo que se acaba de relatar, y cuando se disponía a descansar el personal, se sintieron gritos y después golpes en la puerta ‐realmente anecdótico‐ Un hombre joven pedía ayuda en lo que supo era idioma alemán, porque un bote había quedado sin motor y se lo llevaba la corriente mar adentro.
Se sacó entre todos uno de los botes zodiac, que ese día se había preparado para cualquier contingencia, y con Martínez que era el experto se salió a buscarlo. Rápidamente se le encontró y junto a su compañero se le remolcó a la base, que era la soviética. Cuando se llegó a dicha base, en medio de una conmoción se aprestaban a ir a buscarlos, por lo que la colaboración que se había recibido de su parte por el transporte de esos botes y
demás, la suerte había querido que una noche después se estuviera visita con su compañero de remolque.
A medida que la capa de nieve iba haciéndose menos espesa, se hacía más fácil para el tractor y su remolque recorrer el camino de Tte. Marsh a la base, pero había dos tramos de repecho que era necesario desprender el tractor del remolque y ayudarlo con un gato, con una larga linga de acero afirmada en la bajada siguiente.

Con dedicación, con esfuerzo y superando dificultades, el 22 de diciembre de 1984 se izó el Pabellón Nacional en la Base Gral. Artigas de la Antártida y orgullosos la vimos tremolar al viento. Era suficiente premio y motivo de orgullo para los que allí estábamos como asimismo para todos los que colaboraron en su materialización."

Transcripción del artículo publicado en la Revista El Soldado No. 154 - diciembre 1999, con motivo de cumplirse los 15 años de fundada la Base Artigas.
Autor: Cnel. Omar Porciúncula.
Publicado en Internet en el sitio web de la Dotación Antarkos XVI al conmemorarse los 15 años de la Base Artigas

Para saber más haz clik aquí


23 DE JUNIO DE 1961 ENTRÓ EN VIGENCIA EL TRATADO A...

FUENTES
http://www.iau.gub.uy/
http://asociacionantarticauruguaya.blogspot.com/

7 DE OCTUBRE DÍA DE LA ANTÁRTIDA URUGUAYA - CUENTO























































El 7 DE OCTUBRE DE 1675 NACIÓ ROSALBA CARRIERA - BIOGRAFÍA

Rosalba Carriera: la mujer que pintó Europa con pastel

 

Biografía de la artista que convirtió una técnica frágil en un lenguaje de poder y fama


Autorretrato de Rosalba Carriera sosteniendo un retrato de su hermana, pintado en 1715 (Galería Uffizzi) 


Rosalba Carriera nació en Venecia el  7 de octubre de 1675.
Fue una pintora italiana, perteneciente al estilo rococó. En su juventud se especializó en retrato miniatura. Después será conocida por su trabajo en pasteles, un medio muy apreciado en el ambiente rococó por sus suaves perfiles y floridos toques. Lanzó la moda de la pintura al pastel durante su estancia en París en 1720.

Perteneció a una familia de clase media. Su padre era Abogado y su madre comerciante.
El padre, pintor por placer, siempre trató de introducir a su hija en su pasión por el arte, y luego la hizo educar por buenos maestros.

 
Caja de Tabaco del orfebre Daniel Gouers la tapa esta pintada por Rosalba Carriera
   
La pequeña pronto empezó a trabajar en el negocio familiar de encajes, que regentaba su madre. Rosalba contribuía con el diseño de los patrones.
La joven artista ayudaba también a la economía familiar vendiendo unas preciosas cajas de rapé decoradas con excelentes miniaturas a los aristócratas extranjeros que llegaban a la ciudad de los canales en visita turística.

 Vista ampliada de miniaturas pintadas por Rosalba



Esta exquisita pintora se destacó en el retrato en miniatura sobre marfil, completamente desconocido hasta finales del siglo XVII.
Fue la primera que utilizó el marfil en las miniaturas, lo que le dio esa luminosidad característica de sus obras, e igualmente fue la primera en no seguir las reglas académicas según las cuales una miniatura debía realizarse con trazos y puntos breves y bien amalgamados; en lugar de ello, Carriera utilizó el trazo veloz característico de la pintura veneciana.


 Rosalba primero fue discípula de Giovanni Antonio Lazzari, poco más que un pintor aficionado, luego de Giuseppe Diamantiniy finalmente, por A. Balestra, pintor de estilo neoclásico.



Retrato de una joven – posterior a 1708.
 
 Bacchantin mit Tamburin (Allegorie der Musik), 1712.

Retrato de Philip Wharton, duque de Wharton (Portrait of Philip Wharton, 1st Duke of Wharton, 1718-20.

 Cabeza de niña de perfil, 1720. Museo del Hermitage, San Petersburgo.


 Retrato de Sidney Beauclerk, 1720-23. Colección privada

 Retrato de Luis XV como Delfín, 1720-21. Gemäldegalerie Alte Meister, Staatliche Kunstsammlungen Dresden
 

 Al morir su padre, hacia 1720, Rosalba se trasladó con la familia de su hermana a vivir a París. Sus retratos al pastel fueron pronto admirados por la alta nobleza de la corte de los Borbones de París.


Rosalba se pudo ganar muy bien la vida retratando a grandes personajes desde la familia real hasta la nobleza parisiense al tiempo que recibía el reconocimiento de otros artistas del momento quienes llegaron incluso a seguir su técnica del pastel.


Retrato de Antoine Watteau (Portrait Antoine Watteau), 1721. Museo Cívico Luigi Bailo, Treviso.




Muchacha sosteniendo un mono - hacia 1721


Primavera (Spring), hacia 1725. Hermitage Museum.

 
Retrato de joven-1726

"Este retrato representa sin duda a uno de los hijos del cónsul francés Le Blond. Como podemos observar, el estilo de Carriera vendrá identificado por la cercanía al modelo, tomando un punto de vista muy próximo por lo que la relación entre espectador y modelo es muy estrecha, destacando la serenidad de la mirada, creando una imagen de gracia y gentileza exquisita." Artehistoria


Retrato del cónsul francés Jean Le Blond, hacia 1727


 
 Señora en un traje turco (Felicita Sartori), hacia 1728-1741.



 Flora - 1730


   
 Joven Cavalier (Young Cavalier), hacia 1730.

Retrato de un niño de la familia Le Blond, 1730. Galleria dell'Accademia. Venezia
 
Retrato de Gustavus Hamilton, 1730-31.


Autorretrato (Self-Portrait as Winter), 1731



 
 Cardenal Melchior de Polignac ,hacia 1732. Accademia of Venice.

 
  Retrato de un caballero en rojo, hacia 1739-40.

 Retrato de señora mayor, 1740. Galleria dell'Accademia. Venezia

 
 Retrato de Caterina Sagredo Barbarigo, anterior de 1741.
 
Autorretrato, hacia 1746.

 Autorretrato en la edad madura, 1746. The Royal Collection Trust
 

La vida de Rosalba Carriera estuvo plenamente consagrada a su arte. Soltera, la gran pintora rococó pasó largos años retratando a los más importantes miembros de la aristocracia europea hasta que una ceguera irreversible terminó con su carrera.

El 15 de abril de 1757, a los 81 años de edad, moría en su casa de Venecia.
HOMENAJES

Tras su muerte en 1757, Rosalba Carriera no recibió monumentos grandilocuentes ni estatuas en vida, pero sí un reconocimiento póstumo sostenido que se fue transformando con los siglos: desde la conservación y exhibición de sus obras en colecciones reales hasta exposiciones monográficas, publicaciones académicas y homenajes institucionales en el siglo XXI.

Primeras décadas: entierro solemne y el “gabinete Rosalba” en Dresde

Rosalba Carriera murió el 15 de abril de 1757 en Venecia y fue sepultada en la iglesia de San Vio, en el mismo barrio donde había vivido y trabajado. La comunidad artística veneciana le tributó exequias solemnes, un primer homenaje fúnebre que reflejaba su estatura local e internacional.

El homenaje más inmediato y duradero llegó, sin embargo, desde el norte de Europa. Augusto III de Polonia y elector de Sajonia, que ya en vida había adquirido más de un centenar de sus pasteles, consolidó tras su muerte lo que se conoció como el Pastell-Kabinett o “Gabinete de los Pasteles” en Dresde, a menudo llamado Das Kabinett der Rosalba. Esta colección, la más grande del mundo dedicada a la artista, se convirtió en la primera colección de pasteles abierta al público y funcionó, de hecho, como un monumento institucional a su obra. Muchas de esas piezas siguen hoy en la Gemäldegalerie Alte Meister de Dresde, donde se la recuerda como una figura central del Rococó.

Siglo XVIII–XIX: influencia artística y relativo olvido

En las décadas siguientes a su muerte, Carriera siguió siendo un referente para retratistas al pastel como Maurice Quentin de La Tour, Jean-Étienne Liotard y otras artistas mujeres (Catherine Read, Adélaïde Labille-Guiard, Élisabeth Vigée Le Brun), que reconocieron su deuda técnica y estilística con ella. Su nombre circuló en cartas, catálogos y colecciones, y su leyenda como “la gran Rosalba” inspiró a generaciones de pintoras.

Sin embargo, cuando el gusto neoclásico y luego el romanticismo desplazaron al Rococó, su fama decayó en la cultura visual dominante. A esto se sumó la fragilidad de sus obras en papel y la exclusión sistemática de las mujeres del canon académico, lo que llevó a que, durante el siglo XIX y parte del XX, Carriera quedara más como un nombre especializado que como una figura de divulgación masiva.

Siglo XX: recuperación académica y catálogos razonados

El resurgir del interés por Carriera comenzó con la historiografía del arte del siglo XX, que revalorizó el Rococó y el papel de las mujeres artistas. Se publicaron estudios monográficos, catálogos razonados y ediciones de su correspondencia y diarios, que permitieron reconstruir su biografía con detalle y situarla como pionera del retrato al pastel.

Entre los hitos de este reconocimiento “de escritorio” están:

  • La edición de Lettere, diari, frammenti (1985), que dio voz directa a la artista a través de sus cartas y apuntes.
  • Catálogos razonados y monografías como los de Bernardina Sani y, más recientemente, de Angela Oberer, que consolidaron su lugar en la historia del arte europeo.

Estos trabajos no son homenajes públicos en el sentido tradicional (placas o estatuas), pero constituyen una forma de consagración intelectual que ha permitido que museos y medios la recuperen para el gran público.

Siglo XXI: exposiciones, aniversarios y presencia museística

A partir de los años 2000, y sobre todo en la última década, los homenajes a Carriera se han hecho más visibles y periódicos, a menudo ligados a aniversarios de su nacimiento (1673/1675, según la fuente) y a la relectura feminista de la historia del arte.

Exposiciones monográficas y muestras temáticas

Varias instituciones han organizado exposiciones centradas en ella o en su técnica:

  • Dresde (2023): Con motivo del 350.º aniversario de su nacimiento, la Gemäldegalerie Alte Meister montó Rosalba Carriera. Perfektion in Pastell (también citada como Elegant Encounters: Rosalba Carriera—Pastel Perfection), con decenas de sus pasteles, aprovechando que allí se conserva la mayor concentración mundial de su obra.
  • Venecia (2023–2024): En Ca’ Rezzonico – Museo del Settecento Veneziano se presentó Rosalba Carriera. Miniature su avorio, una muestra dedicada a sus miniaturas sobre marfil, también en clave de aniversario de sus 350 años.
  • Brescia / Casa Museo Zani (2022–2023): La Fondazione Paolo e Carolina Zani exhibió por primera vez de manera integral una colección privada de treinta miniaturas de Carriera, en una exposición-dossier que la celebraba como “la primera mujer pintora de Europa”.
  • Inclusiones en muestras de mujeres artistas: Su obra ha aparecido en exposiciones colectivas como Making Her Mark: A History of Women Artists in Europe, 1400–1800 (Baltimore y Toronto, 2023–2024) y Women Masters en el Thyssen-Bornemisza (Madrid, 2023–2024), entre otras, que la sitúan como referente femenino en el arte europeo.

Estas muestras funcionan como homenajes institucionales contemporáneos: recuperan su obra, la ponen en contexto y la presentan a nuevas audiencias.

Presencia en museos y colecciones de prestigio

Más allá de las exposiciones temporales, el hecho de que sus obras se exhiban de forma permanente en museos de primer nivel es, en sí mismo, un homenaje continuo:

  • Gemäldegalerie Alte Meister (Dresde): núcleo central de su legado en pastel.
  • Gallerie dell’Accademia (Venecia): conserva autorretratos y obras clave, y la identifica explícitamente como figura veneciana esencial.
  • Museos como el Louvre, el Met, la National Gallery de Londres, el Getty, los Uffizi, el Hermitage, la National Gallery of Ireland, entre otros, incluyen sus pasteles y miniaturas en sus salas o fondos, manteniendo viva su presencia en la cultura visual global.

Aniversarios, artículos y divulgación

Los aniversarios redondos de su nacimiento han impulsado artículos, dossieres y contenidos de divulgación en medios especializados y blogs culturales, que la describen como “la reina del pastel”, “la primera gran maestra del retrato al pastel” o “una influencer de la Europa del siglo XVIII”. Estos textos, aunque no son monumentos físicos, constituyen homenajes discursivos que refuerzan su lugar en la memoria cultural.

En 2025 y 2026, con la celebración de los 350–351 años de su nacimiento, han aparecido nuevas síntesis biográficas y reseñas que subrayan su papel como una de las mujeres artistas más exitosas de todos los tiempos y destacan su influencia en la aceptación del pastel como técnica noble.

Ausencia de monumentos urbanos y placas masivas

Hasta la información disponible, no hay evidencia de que se le hayan erigido estatuas, grandes monumentos urbanos o placas callejeras masivas en Venecia u otras ciudades, al menos no con la misma visibilidad que otros artistas varones del mismo período. Su “monumento” ha sido, sobre todo, su obra conservada y exhibida, así como el uso de su nombre en salas, catálogos y títulos de exposiciones (por ejemplo, el “Rosalba Hall” o “Kabinett der Rosalba” en Dresde).

Existe al menos una placa vinculada a su figura en el ámbito veneciano (por ejemplo, en Chioggia, Palazzo Poli, relacionada con Goldoni y Carriera), lo que indica algún tipo de reconocimiento local en el espacio público, aunque no de gran escala.

En síntesis

Los homenajes a Rosalba Carriera después de su muerte pueden resumirse así:

  • Homenaje fúnebre inmediato: entierro solemne en San Vio y reconocimiento de la comunidad artística veneciana.
  • Homenaje coleccionista e institucional: el Pastell-Kabinett de Dresde, que preservó y exhibió más de cien de sus obras como un conjunto dedicado a ella.
  • Homenaje artístico: influencia reconocida en retratistas al pastel del XVIII y XIX, especialmente entre mujeres artistas.
  • Homenaje académico: estudios, catálogos razonados y publicaciones de sus cartas que reconstruyeron y revalorizaron su figura en el siglo XX y XXI.
  • Homenajes contemporáneos: exposiciones monográficas en Dresde, Venecia y Brescia; inclusión en muestras de mujeres artistas; artículos y contenidos de divulgación ligados a aniversarios de su nacimiento.

A Rosalba Carriera, por tanto, no se la ha homenajeado tanto con estatuas en plazas como con la conservación, exhibición y estudio continuo de su obra, y con una presencia cada vez más sólida en la narrativa pública sobre las mujeres en el arte.

 

LEGADO

El legado de Rosalba Carriera perdura hasta hoy en tres planos entrelazados: como técnica (elevó el pastel a lenguaje noble del retrato), como modelo de artista mujer de éxito internacional en el siglo XVIII, y como presencia viva en museos, estudios y exposiciones que siguen citándola como referente.

1. Legado técnico: el pastel como medio “de altura”

Carriera no solo usó el pastel; lo transformó. Su trabajo fijó estándares que marcaron la técnica durante siglos.

  • Innovaciones técnicas: aplicó el pastel en seco y también mezclado con agua, usando pinceles y difuminando con los dedos o estompones para lograr empastes ricos y un acabado aterciopelado.
  • Efecto pictórico y sfumato: logró un sfumato suave y una atmósfera “brumosa” que daba a los rostros frescura, luz y una sensación de espontaneidad poco habitual en el retrato oficial de la época.
  • Soportes y formatos: trabajó con miniaturas sobre marfil (en lugar de las placas de cobre tradicionales), lo que aportó mayor luminosidad y detalle, y consolidó el retrato de busto al pastel como formato de prestigio. Gracias a ella, el pastel dejó de ser visto como un medio menor o de “afición” y se convirtió en una opción plenamente válida para retratos de corte y alta burguesía.

2. Legado artístico e influencia en otros creadores

Su estilo y su dominio técnico influyeron directamente en sus contemporáneos y en generaciones posteriores, especialmente entre retratistas al pastel y artistas mujeres.

  • Contemporáneos y sucesores inmediatos: su manera de trabajar marcó a Jean-Baptiste Perronneau, Jean-Étienne Liotard, Maurice Quentin de La Tour y otros, que adoptaron o refinaron recursos técnicos que ella había puesto en circulación.
  • Artistas mujeres del XVIII y XIX: fue un ejemplo claro para Adélaïde Labille-Guiard, Élisabeth Vigée Le Brun y, más tarde, para pintoras como Mary Cassatt, que vieron en su carrera una prueba de que una mujer podía alcanzar fama internacional y dominar un medio con autoridad técnica.
  • Modelo de profesionalización: su red de clientes (monarcas, aristócratas, intelectuales del Grand Tour) y su capacidad para gestionar encargos desde Venecia la convierten en un caso temprano de artista mujer con proyección europea, algo que hoy se estudia como antecedente de la profesionalización femenina en el arte.

3. Legado museístico y presencia en la historia del arte

Hoy, el legado de Carriera se sostiene también por la forma en que los museos y la historiografía la mantienen en el centro del relato del Rococó y del retrato europeo.

  • Colecciones permanentes: sus obras están presentes en instituciones de primer nivel como la Gemäldegalerie Alte Meister de Dresde (con la mayor colección de sus pasteles), las Gallerie dell’Accademia de Venecia, el Louvre, el Met, la National Gallery de Londres, el Getty, los Uffizi, el Hermitage y la National Gallery of Ireland, entre otros.
  • Exposiciones recientes: en la última década se han multiplicado las muestras monográficas y temáticas centradas en ella (Dresde 2023, Venecia 2023–2024, Brescia 2022–2023) y su inclusión en exposiciones sobre mujeres artistas, lo que refuerza su visibilidad pública.
  • Historiografía y divulgación: catálogos razonados, estudios sobre su técnica y sus cartas, y artículos de divulgación la presentan como “la reina del pastel”, “una de las grandes mujeres pintoras de todos los tiempos” y una figura clave para entender el retrato del siglo XVIII.
  • 4. Legado simbólico: una pionera en el canon

Más allá de lo técnico y museístico, Carriera perdura como símbolo:

  • Pionera del pastel: se la reconoce como la artista que lanzó la “moda del pastel” en Europa y lo consolidó como técnica de retrato de alto nivel.
  • Referente femenino: su trayectoria se usa hoy para ilustrar cómo las mujeres artistas lograron abrirse espacio en un sistema dominado por hombres, y para inspirar nuevas lecturas feministas de la historia del arte.
  • Imagen de una época: sus retratos, con su frescura, elegancia rococó y psicología sutil, siguen funcionando como ventana privilegiada a la sociedad europea del Setecientos, desde la nobleza veneciana hasta los viajeros del Grand Tour.
  • En conjunto, el legado que perdura de Rosalba Carriera es el de una artista que cambió el estatus de un medio, abrió camino a otras mujeres pintoras y dejó un cuerpo de obras que los museos y el público continúan mirando como ejemplo de maestría, delicadeza y modernidad dentro del retrato europeo

 

FUENTES

https://www.finestresullarte.info/es/arte-antiguo/un-precioso-retrato-de-rosalba-carriera-resurge-despues-de-300-anos-y-sale-a-subasta-en-inglaterra

https://bibliotecavirtual.diba.cat/en/dones/pintores

https://eclecticlight.co/2022/05/13/pastel-portraits-of-rosalba-carriera/

https://www.famsf.org/learn-engage/read-watch-listen/the-rise-of-female-pastel-artists-from-rosalba-carriera-to-mary-cassatt

http://www.treccani.it/

http://www.artehistoria.jcyl.es

http://es.wikipedia.org

http://marisa-connuestrasmanos.blogspot.com

https://www.dailyartmagazine.com/rosalba-carriera/

https://www.thecollector.com/who-was-rosalba-carriera/

https://www.m-arteyculturavisual.com/2023/08/17/rosalba-carriera-perfeccion-en-pastel/