El Visionario de la Medicina:
Pierre Fidèle Bretonneau y la
Revolución Anatomoclínica
Pierre Fidèle
Bretonneau. Imagen de Wikipedia
Pierre Fidèle Bretonneau nació el
3 de abril de 1778 en Saint Georges-sur-Cher, la Touraine, Francia.
Bretonneau fue uno de los
primeros que defendió la idea de que cada enfermedad tiene una causa
específica, lo que se conoce como la doctrina de la especificidad etiológica.
El primero en describir y nombrar
la difteria, una enfermedad infecciosa que causa inflamación en la garganta y
las vías respiratorias.
También estudió la fiebre
tifoidea, identificando sus características clínicas y patológicas.
Su padre, con el mismo nombre
(1742-1811) fue cirujano y buen amigo de la conocida Madame Dupin (1706-1799),
figura que llegó a ser importante en la vida de Bretonneau.
También fue alcalde del pueblo durante la
Revolución. En la familia de Bretonneau hubo cirujanos a lo largo de nueve
generaciones.
Su madre, Marie-Elisabeth Lecomte
(1743-1813), era hija del notario local y también descendiente de una dinastía
de médicos.
Pierre fue el séptimo de una
familia de trece hijos.
Sus primeros estudios los realizó
bajo la tutela de los sacerdotes de la parroquia del pueblo vecino Vallière, y
más tarde, de los de su tío el Padre Lecomte, que también lo fue de los
herederos de Madame Dupin.
Madame Dupin - Retrato por Jean-Marc Nattier, ca. 1730
Madame Dupin (Louise Marie
Madeleine Guillaume de Fontaine) sería una persona muy importante en la vida de
por su relación personal y su apoyo en los primeros años de su carrera.
Fue conocida por su interés en el
avance de la ciencia y la medicina. Ella apoyó a varios médicos y científicos,
y en el caso de Bretonneau, su influencia fue crucial en su desarrollo profesional.
Gracias a la protección y apoyo
de Madame Dupin, Bretonneau pudo
consolidar su reputación y continuar con sus investigaciones y contribuciones
al campo médico.
Madame Dupin no solo proporcionó
apoyo material y social, sino que también promovió la difusión de las ideas
científicas de Bretonneau, ayudando a que su trabajo fuera reconocido por un
público más amplio, incluidos otros médicos e intelectuales de la época.
Ella fue una de las señoras más
inteligentes y distinguidas de París. Se casó con el recaudador de impuestos
del rey, C. Dupin.
Tenía un salón en el que recibía
con regularidad a las celebridades más importantes de su tiempo. Fueron en esta
época los salones focos de una intensa vida cultural e intelectual.
El preceptor de su hijo fue
Jean-Jacques Rousseau. Cuando enviudó dejó París y se trasladó a Chenonceaux,
donde también invitó a la élite intelectual de la zona. Los Bretonneau formaron
parte del grupo igual que el químico Jean Antoine Chaptal.
Entre 1793 y 1794 el ejército
revolucionario necesitaba cirujanos que formaba durante tres años en la École
de Santé de París.
Bretonneau se presentó y fue
admitido. A los diecisiete años marchó a la capital a la institución que creó
la Convención el 14 de frimario del año III.
Tuvo como maestros a Georges
Cuvier (1769-1832), Philippe Pinel (1745-1826) y a Jean-Nicolas Corvisart,
(1755-1821) con el que estuvo en la Charité.
Como compañeros a Joseph Claude
Récamier (1774-1852), Jean Étienne Dominique Esquirol (1772-1840) y Guillaume
Dupuytren (1777-1835).
Madame Dupin, que entonces tenía
90 años (murió a los 93), se benefició de ello y acogió a Bretonneau quien se aficionó a la lectura,
especialmente de filosofía, y le introdujo en la alta sociedad.
El 2 de junio de 1801 contrajo
matrimonio con Marie Thérese Adam (1755-1836) en París. Ella era mucho mayor
que él.
En 1817 se instalaron en París en
un apartamento propiedad de M. Dupin, en la calle Roquette. Bretonneau continuó
sus estudios de medicina pero fracasó en los exámenes en tres ocasiones y no
pudo presentar y defender públicamente una tesis doctoral. Este proceso era una
parte crucial de la obtención de un título académico avanzado, como el
doctorado en medicina.
La defensa de una tesis implicaba
una presentación oral del trabajo de investigación realizado, seguida de un
debate o discusión con un panel de examinadores o expertos en el campo.
Harto de la situación, decidió quedarse con su
título de “oficial de sanidad” y regresó a Chenonceaux para ejercer.
Fue alcalde de Chenonceaux entre
1803 y 1807.
Durante este periodo realizó
numerosas vacunaciones contra la viruela. Le gustaba el trabajo manual y era
muy hábil fabricando barómetros, termómetros, tubos capilares, estetoscopios,
etc.
Aficionado a la botánica y a la
jardinería, hizo una selección de semillas y plantas para la casa de la mujer
de Bonaparte.
También estuvo al tanto del
desarrollo de la química, en parte, gracias a su vecino el químico Jean Antoine
Chaptal (1756-1832).
Al principio se mostró reticente
a dejar su clientela pero, finalmente, presionado por amigos y discípulos, se
decidió a volver a París.
Presentó y defendió su tesis titulada Sur l’utilité de la compression, et en particulier de l’efficacité du bandage de Théden dans les inflammations idiopathiques de la peau.
Bretonneau había vivivo los brotes epidémicos de fiebre tifoideas en 1802 y 1812. Los estudiantes de esos años todavía aprendían la clasificación de Pinel de las fiebres: continuas, meningogástricas, adenomeníngeas, adinámicas, atáxicas, lentas, nerviosas, mucosas, malignas, y pútridas.
En 1815 fue nombrado médico del Hospital de Tours. Este año marca el final de la era napoleónica y el comienzo de la restauración monárquica con el reinado de Luis XVIII.
El hospital era pequeño y estaba
asociado a una escuela de cirugía creada en 1766 por Choiseul. Se encontraba en
la zona oeste de la ciudad, cerca de unos cuarteles y de una zona pantanosa mal
drenada que favorecía la aparición de enfermedades.
Allí pudo ver y tratar enfermos de viruela,
escarlatina, sarampión y otras enfermedades eruptivas así como fiebres debidas
a causas desconocidas entonces.
Se enfrentó a ellas siguiendo el
riguroso método de observación clínica de Bichat y Laennec que había aprendido
en París. Registró con minuciosidad los signos y síntomas y trató de
relacionarlos con los hallazgos de las necropsias. Así lo expresaba Debré en
1962:
"... la Revolución
Francesa funda un mundo nuevo. Se impondrá la idea de la necesidad de un examen
riguroso y metódico con la ayuda de nuestros sentidos bien aplicados, de un
establecimiento concreto de los signos, síntomas y su desarrollo, de la separación
de las entidades mórbidas, del acercamiento entre el cuadro clínico y las
lesiones anatómicas, de ahí la identificación en una palabra de la enfermedad
con sus características específicas y su propia causa". Este esfuerzo se
refleja en el uso riguroso del método clínico anatómico, es decir, la
confrontación impecable entre el estudio del paciente y el del cadáver, la
correlación entre la sintomatología y la anatomía patológica. Los grandes
fundadores de este método y de esta medicina fueron R.T.H. Laennec y
Pierre-Fidèle Bretonneau".
A los 37 años en el 1815, comenzaba
Bretonneau el periodo más fecundo de su vida profesional.
En sintonía con la corriente
médica predominante en París, la mentalidad anatomoclínica, Bretonneau pasaba
el día en el Hospital visitando a los enfermos y realizando necropsias.
Entre sus discípulos podemos mencionar
a los conocidos Armand Trousseau (1801-1867) y Alfred A. Velpeau (1795-1867).
Con este último, en ocasiones,
hacía excursiones a los cementerios por la noche para desenterrar a los
fallecidos por difeteria y hacerles la necropsia. Descubiertos, fueron acusados
por las autoridades y los ciudadanos de violar tumbas .
Al no conocerse la causa se
clasificaban según las características clínicas. Los datos de autopsia tampoco
les ayudaban mucho.
Realizó unas trescientas
autopsias de fallecidos por fiebres de ambos sexos y de diferentes edades.
Analizó sistemáticamente las lesiones producidas en las placas de Peyer del yeyuno,
el ileon y el intestino grueso.
Proclamó la afectación del
aparato digestivo, su contagiosidad y su especificidad. No logró aislar, sin
embargo, los gérmenes responsables de esta entidad.
Tifus epidémico y
Rickettsia prowazekiMicrografía electrónica de barrido coloreada de la bacteria
Rickettsia prowazeki, que causa tifus epidémico y generalmente se transmite a
los humanos por ciertos artrópodos, particularmente el piojo del cuerpo
Bretonneau se refirió a esta
enfermedad como “Dothienentérite”, pero Trousseau lo convirtió en
"Dothenentérie".
Las teorías acerca de la misma
fueron recibidas con frialdad en la Real Academia de Medicina. El nombre de
Dothenentérie no triunfó y se siguió hablando de fiebre tifoidea.
Otro conocido médico francés,
Pierre Louis (1787-1872), llegaba a las mismas conclusiones en el Hôtel-Dieu.
En 1823 Louis publicó sus observaciones
relativas a "perforaciones del intestino en las enfermedades agudas del
intestino delgado".
Desde el año 1824 fue Miembro de
la Academia de Medicina.
Como persona que no se interesaba por la notoriedad no publicó sus hallazgos. Tuvo que ser Trousseau el que escribiera una nota en 1826 para consagrar la paternidad científica de su maestro.
En el año 1829 se publicó un libro en el que
habla de fiebre tifoidea Investigación anatómica, anatomopatológica y
terapéutica sobre la enfermedad conocida como gastroenteritis, fiebre pútrida,
adinámica, atáxica, tifoidea, (Recherches anatomiques, pathologiques et
thérapeutiques sur la maladie connue sous les noms de gastro-entérite, fièvre
putride, adynamique, ataxique, typhoïde). Bretonneau reconoció el valor de los
trabajos de Louis, pero siguió afirmando que se trataba de una enfermedad
contagiosa y recomendaba una serie de medidas "higiénicas" para
evitar la contaminación.
Bretonneau investigó los sucesivos brotes de epidemias en Europa.
A partir del siglo XVI la
difteria afectó en forma de epidemia a distintos países europeos.
Tanto en España como en Italia
tuvieron gran repercusión. Los médicos españoles la llamaron
"garrotillo" y hablaban de una membrana elástica que recubría la
garganta, la laringe y la tráquea y de otros signos como las hemorragias en los
casos más graves, la dificultad de deglutir y de hablar.
La afectación desaparecía de un
lugar y al cabo de un tiempo reaparecía en otras zonas con toda su
severidad.
En el siglo XVIII Francia fue un territorio muy afectado pero
coincidió con otra enfermedad parecida, la escarlatina, y los médicos las
confundían.
Pocos años antes el médico
escocés Francis Home creó el término angina maligna (Principia Medicinae, 1758)
y crup para referirse a los accesos de asfixia (Croup, 1765).
En 1783 la Real Sociedad de
Medicina de París convocó un concurso para dilucidar si el crup era una
enfermedad que también se daba en Francia.
Otro concurso parecido fue
convocado a instancias de Napoleón I cuyo sobrino, heredero del trono, murió de
crup. Los trabajos presentados no aclararon nada.
En 1818 los soldados de la Legion
de Vendée llegaron a Tours. Entre ellos se había desarrollado una epidemia de
anginas de falsas membranas que pasó pronto a la población civil causando
numerosas víctimas y alarma social. Bretonneau, una vez más, se dedicó a
estudiar la enfermedad y realizar autopsias en condiciones bastante dramáticas.
Buscaba lesiones en la garganta,
la tráquea y los bronquios. Continuó con su método de observación rigurosa del
enfermo, comparación con lo hallado en éste y lo encontrado en la autopsia.
Ilustración
microscópica de Corynebacterium diphtheriae, la bacteria que produce la
difteria
El 26 de julio de 1821 presentó a
la Academia su trabajo Phegmasie diphtérique ou inflammation pilliculaire de
bouche, du pharynx et des voies aériennes (Difteria fegmasia o inflamación
pilicular de la boca, la faringe y las vías respiratorias).
En agosto presentó una segunda
memoria.
En el año 1826 apareció el
volumen completo sobre Les immflamations du tissu muqueux et en particulier
de la diphtérite (Inflamación del tejido mucoso y, en particular, de la difteria).
Lesiones en la garganta
Estos estudios fueron la base de
sucesivos hallazgos. Lo que llamaban crup o laringitis membranosa, traqueítis
membranosa, bronquitis membranosa... tenían el mismo origen y se transmitían de
persona a persona.
Para Bretonneau las membranas
eran portadoras de un principio específico y contagioso. Sesenta años más tarde
Klebs y Löffler describieron el corynebacterium, aunque se mantuvo el nombre de
difteria.
Bretonneau diferenció, pues, la
fiebre entérica o tifoide y la difteria de otras enfermedades y, a partir de
tales estudios, enunció la importante doctrina de la especificidad etiológica
(1821, 1826). Proclamó que “A cada enfermedad su causa, para cada agente nocivo
un efecto patológico bien definido”.
Bretonneau recibió la distinción
de Chevalier de la Légion d’honneur el 28 de octubre de 1826.
Traqueotomia según Bretonneau, Richter, Beinl, Bell, Goodeve y Monro.- Bretonneau, Pierre Fidèle = Fecha de Publicación: 1827
Cuando se obstruía, recurrió al
único tratamiento viable en la época: la traqueotomía. Primero la probó en
perros y después de algún fracaso tuvo éxito en una niña de cuatro años, hija
de unos amigos que ya habían perdido otros tres.
También utilizó nitrato de plata
y un aspirador primitivo para limpiar sus vías respiratorias. Mejoró la técnica
con el tiempo y su discípulo Trousseau la popularizó en París.
Contra la fiebre intermitente
utilizó el sulfato de quinina a dosis altas contra la opinión de muchos médicos
que ordenaban sangrías.
Utilizó belladona en las
afecciones espasmódicas y angina de pecho, hierro para las anemias y aceite de
hígado de bacalao para el raquitismo.
Realizó experimentos con animales
administrándoles nitrato de plata, sulfato de zinc, nitrato de mercurio,
calomelanos, etc. adelantándose años a otros médicos.
Sin embargo, sabemos de ello
gracias a su correspondencia ya que jamás se publicó nada al respecto.
Fue Miembro correspondiente del
Instituto de Francia de la Academia de Ciencias, desde el 8 de junio de 1835.
Su esposa murió en el año 1836 a
los 81 años.
Ansioso de regresar al campo,
Bretonneau adquirió una masnión en St Cyr sur Loire. La llamó Palluau. Tenía
bosque y huertos. Allí viviría durante 20 años.
En el año 1838 los sucesivos
gobiernos franceses decidieron crear dieciocho escuelas médicas secundarias.
Tours fue elegida para alojar una de ellas.
Gracias a su amistad con Mateo
Buenaventura Orfila, el decano de la Facultad de París, Bretonneau fue elegido
para dirigirla.
Sus colegas de Tours, que no
estaban de acuerdo, conspiraron para que no fuera así. Bretonneau no asistió a
la ceremonia de inauguración ni ocupó cargo docente alguno. Los que los
ocuparon jamás obtuvieron notoriedad alguna.
A pesar de sus excelentes contactos en París
jamás tuvo interés en ocupar cargo importante alguno en la capital.
Se jubiló en el año 1838, a los
60 años .
Bretonneau recibió la distinción
de Officier el 26 de julio de 1849
“Un germe spécial, propre à
chaque contagion, donne naissance à chaque maladie contagieuse. Les fléaux
épidémiques ne sont engendrés, disséminés que par leur germe reproducteur”, (
Un germen especial, específico para cada contagio, da origen a cada enfermedad
contagiosa. Los flagelos epidémicos sólo se engendran, sólo se diseminan por su
germen reproductor") señaló en 1855, refutando así los principios de
Broussais sobre la inflamación. Defendió la terapéutica específica oponiéndose
a las dietas y sangrías.
Bretonneau se volvió a casar en
París el 16 de octubre de 1856 con la nieta de uno de sus viejos discípulos.
Este enlace fue un escándalo en
la época. Él tenía 78 años y Sophie Moreau 19 años. Era la hija de Jacques
Moreau, neuropsiquiatra conocido en Tours.
Velpeau se negó a ser testigo de
la boda, pero en cambio, Trousseau aceptó.
Bretonneu fue invitado por el Royal College of Physicians de Londres donde fue recibido como un verdadero maestro.
A pesar de su notoriedad y de la
amistad con discípulos influyentes en París, jamás tuvo la tentación de aspirar
a un puesto importante en la capital francesa como se ha dicho.
En su casa de retiro disfrutaba
de la jardinería y de recibir a amigos y discípulos. Las puertas siempre
estaban abiertas. Creó un círculo intelectual y cultural activo y muy animado
como el que vivió en su juventud.
Siguió viendo pacientes y en vez
de escribir sus obras prefirió leer, corregir y hacer sugestiones a las de sus
discípulos como Trousseau.
A los 80 años, afectado de flebitis, cerró las puertas de su casa a los visitantes.
Panteón de la familia
Murió a los 84 años de edad en
Passy (París) el 7 de febrero de 1862. El entierro tuvo lugar en San
Cyr-sur-Loire, cerca de su propiedad.
HOMENAJES
Banco de imágenes de
la Biblioteca Interuniversitaria de Salud de Paris
Publicaciones
Bretonneau no publicó mucho. Ya
se ha dicho que no tenía interés en ocupar cargos académicos ni de ser
conocido. Muchas de sus ideas se pueden seguir, sin embargo, en el libro que
recoge su correspondencia casi diaria con amigos, familiares y discípulos. Fue
publicada por Paul Triaire en dos volúmenes
en 1892 (Bretonneau et ses correspondants).
Fresquet Febrer ha trabajado en un artículo sobre
Pierre Fidèle Bretonneau para el Instituto de Historia de la Medicina y de la
Ciencia López Piñero, publicado en febrero de 2014. Este trabajo está
disponible en formato PDF y HTML en el sitio web de la Historia de la Medicina.
En este contexto, Fresquet Febrer
ha contribuido a la documentación y análisis de la vida y obra de Bretonneau,
destacando sus contribuciones a la medicina, especialmente en la identificación
de enfermedades como la difteria y la fiebre tifoidea, así como su defensa de
la especificidad etiológica de las enfermedades infecciosas.
LEGADO
El legado de Pierre Fidèle Bretonneau en la medicina se centra en su contribución a la identificación y tratamiento de enfermedades infecciosas, su defensa de la especificidad etiológica, y su influencia en la formación de futuras generaciones de médicos. Aunque no se mencionan homenajes específicos como monumentos o instituciones nombradas en su honor, su impacto en la historia de la medicina es indiscutible.
Contribuciones
Clínicas
Identificación de la Difteria:
Bretonneau fue el primero en
describir y nombrar la difteria, una enfermedad infecciosa que causa
inflamación en la garganta y las vías respiratorias.
Su trabajo sentó las bases para
el entendimiento y tratamiento de esta enfermedad.
Fiebre Tifoidea:
También identificó y describió la
fiebre tifoidea, separándola de otras enfermedades similares. Su aplicación del
método anatomoclínico fue crucial para esta identificación.
Doctrina de la
Especificidad Etiológica
Defensa de la Especificidad
Etiológica:
Bretonneau defendió la idea de
que cada enfermedad tiene una causa específica, lo que se conoce como la
doctrina de la especificidad etiológica.
Esto significaba que cada
enfermedad infecciosa se debe a un agente patógeno particular, adelantándose a
la microbiología moderna.
Innovaciones
Terapéuticas
Tratamientos Innovadores:
Desarrolló tratamientos específicos para
varias enfermedades, como el uso de sulfato de quinina para la fiebre
intermitente y la aplicación local de sulfato de zinc y nitrato de plata para
problemas de garganta.
También popularizó la
traqueotomía como último recurso para salvar vidas en casos de obstrucción
respiratoria.
Legado Educativo y
Discípulos
Discípulos Destacados:
Entre sus discípulos se
encuentran Armand Trousseau y Alfred Velpeau, quienes también dejaron una marca
importante en la historia médica.
Su influencia en la formación de
futuras generaciones de médicos fue significativa.
Impacto en la
Historia de la Medicina
Método Anatomoclínico:
Bretonneau fue uno de los grandes
defensores del método anatomoclínico, que implicaba la correlación entre la
sintomatología clínica y las lesiones anatómicas.
Este enfoque revolucionó la forma
en que se abordaban las enfermedades.
FUENTES
https://www.historiadelamedicina.org/bretonneau.html
https://en.wikipedia.org/wiki/Pierre_Bretonneau
https://www.napoleon-empire.org/personnages/bretonneau.php
https://www.sciencephoto.com/media/813479/view/pierre-fidele-bretonneau-french-physician
https://numerabilis.u-paris.fr/medica/banque-images/index.php?refphot=CIPA0432
https://www.britannica.com/science/infectious-disease/Fungi
https://www.abebooks.com/art-prints/Tracheotomia-Bretonneau-Richter-Beinl-Bell-Goodeve/630187276/bd
https://historiadelamedicina.wordpress.com/2014/02/22/pierre-fidele-bretonneau-1778-1862/