Blog de Arinda

OBJETIVO :En este Blog vas a encontrar mis producciones en pintura y escultura. Además, material recopilado a través de mi trabajo como maestra, directora e inspectora, que puede ser de interés para docentes y estudiantes magisteriales .

domingo, 13 de septiembre de 2026

13 SE SETIEMBRE DE 1916 NACÍA ROALD DAHL- BIOGRAFÍA

 

Roald Dahl: el

 hombre que

 escribió con

imaginación de niño

 


Roald Dahl nació el 13 de septiembre de 1916 en Llandaff, Cardiff, Gales, Reino Unido.

Sus padres eran noruegos, por lo que, aunque nació en Gales y desarrolló allí buena parte de su vida, mantuvo una fuerte relación cultural y afectiva con Noruega. En su casa se hablaba noruego y la familia viajaba con frecuencia a ese país.

Su padre fue Harald Dahl (1863-1920), un hombre de negocios noruego que había emigrado a Gran Bretaña y trabajaba como agente marítimo. Su madre fue Sofie Magdalene Hesselberg (1885-1967), también noruega.

Harald había estado casado anteriormente con Marie Beaurin-Gresser, con quien tuvo dos hijos, Ellen Marguerite y Louis. Después de la muerte de Marie, Harald se casó con Sofie en 1911.

Roald fue uno de los hijos de Harald y Sofie.

Entre sus hermanos se encontraban Astri, Alfhild, Else y Asta. La familia conservó una estrecha vinculación con Noruega y Roald recordaría posteriormente con enorme cariño las vacaciones familiares allí.

El nombre Roald fue elegido en homenaje al célebre explorador noruego Roald Amundsen.

Los primeros años de Dahl estuvieron atravesados por una tragedia familiar.

Cuando Roald tenía solamente tres años, su hermana mayor Astri murió de apendicitis.

 Pocas semanas después falleció su padre Harald, de 57 años, víctima de una neumonía.

Sofie quedó viuda y con varios hijos pequeños.

 A pesar de las dificultades, decidió permanecer en Gran Bretaña y cumplir el deseo de su marido: que sus hijos recibieran una educación británica.

La muerte de su hermana y de su padre dejó una profunda huella en Dahl. A lo largo de su vida experimentaría otras pérdidas familiares muy dolorosas, y algunos especialistas han señalado la presencia de la pérdida, la enfermedad y la muerte como elementos recurrentes en su obra.

Sin embargo, su infancia también estuvo llena de aventuras, travesuras, animales, viajes a Noruega y experiencias que posteriormente convertiría en literatura.

Dahl comenzó su educación en el Llandaff Cathedral School, en Cardiff.

Fue allí donde protagonizó una de las anécdotas más famosas de su infancia: el episodio del ratón muerto.

Roald y algunos compañeros decidieron colocar un ratón muerto dentro de un frasco de caramelos de la tienda de una comerciante a la que los niños consideraban desagradable. La travesura terminó siendo descubierta y los muchachos recibieron un severo castigo.

Dahl bautizó posteriormente aquella aventura como “The Great Mouse Plot”, es decir, El gran complot del ratón. La historia apareció muchos años después en su autobiografía Boy: Tales of Childhood.

El castigo que recibió y la dureza de algunos adultos de la escuela contribuyeron a que su madre decidiera retirarlo de allí.

Esta experiencia es importante porque permite comprender algo fundamental de la literatura de Dahl: los niños suelen aparecer como seres inteligentes, imaginativos y capaces de enfrentarse a adultos que abusan de su poder.

A los nueve años, aproximadamente en 1925, Roald fue enviado a St. Peter's School, un internado en Weston-super-Mare, Inglaterra.

La experiencia no fue feliz.

Dahl sufría por estar lejos de su madre y, según recordaría posteriormente, procuraba que ella no supiera hasta qué punto se sentía desgraciado. Le escribía regularmente.

Una anécdota conmovedora revela la relación entre ambos: durante años escribió cartas a su madre y, después de su muerte en 1967, descubrió que ella había conservado esas cartas.

La disciplina escolar era muy estricta y los castigos físicos eran habituales.

Estos recuerdos serían fundamentales para sus autobiografías y también para la construcción de muchos de los adultos autoritarios y crueles que aparecen en sus cuentos.


Roald Dahl (centro), de niño en el internado de Repton. Roald Dahl Museum and Story Centre.

 

En 1929, aproximadamente a los 13 años, Dahl ingresó en Repton School, uno de los colegios privados más prestigiosos de Inglaterra. Permaneció allí hasta 1934.

Tampoco disfrutó especialmente de la educación tradicional.

No era un estudiante destacado en las materias académicas, pero sobresalía en los deportes, especialmente el boxeo. También tenía una personalidad independiente y una imaginación muy desarrollada.

En Repton vivió experiencias que posteriormente alimentarían varias de sus obras.

Una de las anécdotas más importantes de esta etapa tuvo que ver con el chocolate.

La empresa Cadbury enviaba a Repton cajas con nuevos chocolates para que los estudiantes los probaran y dieran su opinión.

Dahl quedó fascinado con aquella posibilidad.

Décadas después, aquella experiencia se convertiría en uno de los elementos fundamentales de Charlie y la fábrica de chocolate. El propio sitio oficial de Dahl reconoce la relación entre aquellas pruebas de chocolates de su adolescencia y la novela.

Es un ejemplo extraordinario de cómo una experiencia aparentemente insignificante de la infancia puede permanecer durante décadas en la imaginación de un escritor.

Dahl no realizó estudios universitarios.

Cuando terminó Repton en 1934, su madre le ofreció la posibilidad de continuar estudiando e incluso estaba dispuesta a financiar sus estudios en Oxford o Cambridge.

Pero Roald tenía otros planes.

No quería pasar varios años más en las aulas. Quería trabajar y viajar.

Su deseo era conseguir un empleo que le permitiera conocer lugares lejanos, especialmente África.

Según recordó posteriormente, prefería lanzarse a la aventura antes que continuar con una educación universitaria tradicional.

En 1934, después de terminar sus estudios, Dahl comenzó a trabajar para la compañía petrolera Shell.

Primero trabajó en Inglaterra y posteriormente fue destinado a África oriental, concretamente a Dar-es-Salaam, en Tanganyika, territorio que actualmente forma parte de Tanzania.

Allí vivió durante varios años.

La experiencia africana fue fundamental para él porque le permitió conocer paisajes, animales, culturas y situaciones completamente diferentes de las de Inglaterra.

También desarrolló un fuerte espíritu aventurero.

La Segunda Guerra Mundial cambiaría radicalmente su vida.

Cuando comenzó la Segunda Guerra Mundial en 1939, Dahl decidió incorporarse a la Royal Air Force (RAF).

Primero participó en tareas militares en África y después recibió entrenamiento como piloto.

Su enorme estatura —superaba ampliamente los seis pies— no impidió que se convirtiera en piloto.

Fue enviado a Oriente Medio y participó en operaciones durante la guerra.

Uno de los episodios más dramáticos de su vida ocurrió cuando su avión sufrió un accidente en el norte de África.

Dahl tuvo que realizar un aterrizaje forzoso y sufrió graves heridas, entre ellas lesiones en la cabeza y una lesión de espalda que le provocaría problemas durante el resto de su vida.

Fue trasladado para recibir atención médica y posteriormente regresó al servicio.

La experiencia como piloto sería decisiva para su carrera literaria.

Después de sus experiencias militares, Dahl comenzó a escribir relatos relacionados con la aviación y la guerra.

Uno de sus primeros textos publicados narraba precisamente su accidente aéreo.

En 1943 apareció The Gremlins, su primera obra dirigida específicamente al público infantil. El libro estaba basado en una leyenda popular de la RAF acerca de pequeños seres imaginarios responsables de los problemas mecánicos de los aviones.

Sin embargo, durante sus primeros años como escritor, Dahl escribió principalmente para adultos.

En 1946 publicó:

  • Over to You: Ten Stories of Flyers and Flying.

En 1948 publicó:

  • Sometime Never: A Fable for Supermen.

Posteriormente publicó numerosos relatos para adultos caracterizados por el humor negro, la sorpresa y los finales inesperados.

Dahl no se limitó a escribir cuentos y novelas.

También trabajó como guionista.

Entre otros trabajos participó en la adaptación cinematográfica de You Only Live Twice, una película de James Bond, y escribió el guion de Chitty Chitty Bang Bang, basado en la novela de Ian Fleming.

Esto demuestra que su actividad literaria fue mucho más amplia que sus libros infantiles.

Roald Dahl y Patricia Neal

El 2 de julio de 1953, Roald Dahl se casó con la actriz estadounidense Patricia Neal, una reconocida intérprete de cine y teatro.

La pareja tuvo cinco hijos:

1.  Olivia

2.  Tessa

3.  Theo

4.  Ophelia

5.  Lucy

Roald Dahl con su esposa Patricia Neal y sus hijos Tessa y Theo, fotografiados en el jardín de su casa en Great Missenden Crédito: Ed Zimmerman / Evening News / Rex Features

 


La familia vivió principalmente en Inglaterra, aunque durante determinados períodos también residió en Estados Unidos.

Su vida familiar estuvo marcada por acontecimientos muy difíciles.

En 1960, cuando Theo era todavía un bebé, sufrió un gravísimo accidente: su cochecito fue golpeado por un taxi en Nueva York.

El niño sufrió lesiones cerebrales.

Dahl no se limitó a aceptar la situación pasivamente. Trabajó junto al ingeniero hidráulico Stanley Wade y el neurocirujano Kenneth Till para desarrollar una válvula que ayudara a controlar la acumulación de líquido en el cerebro.

El dispositivo fue conocido como Wade-Dahl-Till valve.

Este episodio revela otra faceta de Dahl: además de escritor, podía ser extraordinariamente persistente cuando se enfrentaba a un problema que afectaba a sus hijos.

En 1965, cuando estaba embarazada de Lucy, Patricia Neal sufrió varios aneurismas cerebrales.

Las consecuencias fueron gravísimas y durante un tiempo perdió la capacidad de hablar y quedó parcialmente paralizada.

Dahl participó intensamente en su recuperación.

Patricia Neal logró recuperarse de manera extraordinaria y posteriormente continuó trabajando como actriz.

Toda esta etapa coincidió con una intensa producción literaria de Dahl.

La familia sufrió otra tragedia devastadora.

Olivia Dahl murió en 1962, a los siete años, debido a una encefalitis provocada por el sarampión.

La muerte de su hija fue uno de los golpes más dolorosos de la vida de Dahl.

Años más tarde, Dahl se convertiría en un firme defensor de la vacunación contra el sarampión y escribió una carta pública para animar a los padres a proteger a sus hijos.

Aunque Dahl ya había publicado obras, fue durante los años sesenta cuando comenzó su extraordinaria etapa como autor infantil.

En 1961 publicó James and the Giant Peach (James y el melocotón gigante).

La novela contaba la fantástica aventura de James Henry Trotter, un niño que termina viajando dentro de un melocotón gigantesco.

El libro tuvo enorme éxito y estableció muchas de las características que luego definirían su literatura:

  • niños protagonistas;
  • adultos desagradables;
  • humor absurdo;
  • situaciones imposibles;
  • animales y objetos fantásticos;
  • exageración;
  • lenguaje inventivo;
  • y una fuerte defensa de la imaginación infantil.


En 1964 publicó Charlie and the Chocolate Factory, una de sus obras más famosas.

El protagonista, Charlie Bucket, es un niño pobre que recibe la oportunidad extraordinaria de visitar la misteriosa fábrica de chocolate de Willy Wonka.

La novela nació parcialmente de los recuerdos de Dahl de las pruebas de chocolate realizadas durante sus años en Repton.

La obra convirtió a Dahl en uno de los grandes nombres de la literatura infantil internacional.

Posteriormente fue llevada varias veces al cine y Willy Wonka se convirtió en uno de los personajes más reconocibles de la cultura popular.

El autor Roald Dahl está junto a su esposa, la actriz estadounidense Patricia Neal, y su hija recién nacida, Lucy, frente a su casa en Buckinghamshire, Inglaterra, en agosto de 1965. 

En 1972, Dahl publicó la continuación:

Charlie and the Great Glass Elevator.

Una parte fundamental de la vida de Dahl transcurrió en Great Missenden, en Buckinghamshire, Inglaterra.

Allí vivió durante décadas y escribió muchas de sus obras en una pequeña cabaña de escritura situada en el jardín de su casa.

La cabaña se convirtió en uno de los lugares más emblemáticos asociados al escritor.

Dahl trabajaba rodeado de objetos personales y utilizaba una particular rutina de escritura.

Su archivo conserva borradores, cartas, cuadernos de ideas y manuscritos que muestran cómo desarrollaba sus historias.

Durante los años setenta continuó publicando libros para niños y adultos.

Entre sus obras infantiles destacan:

Fantastic Mr Fox — 1970

Una historia sobre un astuto zorro que se enfrenta a tres granjeros.

La obra estuvo inspirada en el paisaje de los Chilterns que rodeaba Great Missenden.

Charlie and the Great Glass Elevator — 1972

Continuación de Charlie and the Chocolate Factory.

Danny, the Champion of the World — 1975

Una historia sobre la relación entre un padre y su hijo. Dahl se inspiró en personas y lugares de su entorno.

The Enormous Crocodile — 1978

Uno de sus libros destinados a lectores más pequeños.

My Uncle Oswald — 1979

Novela dirigida a adultos.

La década de 1980 fue extraordinariamente productiva.

Publicó:

  • The Twits — 1980
  • George's Marvellous Medicine — 1981
  • The BFG — 1982
  • Revolting Rhymes — 1982
  • The Witches — 1983
  • Boy: Tales of Childhood — 1984
  • The Giraffe and the Pelly and Me — 1985
  • Going Solo — 1986
  • Matilda — 1988
  • Rhyme Stew — 1989

En 1982 publicó The BFG, conocido en español como El gran gigante bonachón.

La protagonista es Sophie, una niña que conoce a un gigante muy particular.

La novela combina humor, fantasía y un lenguaje inventado que constituye una de las características más originales de Dahl.

El gigante habla de una manera peculiar y utiliza palabras inventadas.

Dahl comprendía que los niños disfrutan enormemente de jugar con el lenguaje.

En 1983 apareció The Witches (Las brujas).

Dahl tomó la figura tradicional de la bruja y la transformó en una criatura mucho más inquietante.

El libro mezcla humor, miedo, imaginación y aventura.

En 1984 publicó Boy: Tales of Childhood, su autobiografía dedicada a los primeros años de su vida.

En ella recuperó muchas de las experiencias que había vivido:

  • el colegio de Llandaff;
  • el episodio del ratón;
  • St. Peter's;
  • Repton;
  • las pruebas de chocolates;
  • sus vacaciones en Noruega;
  • sus travesuras;
  • sus dificultades escolares.

La obra es especialmente valiosa porque permite comprobar cuánto material de su propia infancia transformó posteriormente en literatura.

En 1986 publicó Going Solo.

Es la continuación autobiográfica de Boy y relata su juventud y primeros años de adulto: su trabajo para Shell, su vida en África, su incorporación a la RAF y sus experiencias durante la Segunda Guerra Mundial.

Así, las dos autobiografías permiten reconstruir prácticamente toda la primera mitad de su vida.




En 1988 publicó Matilda.

La protagonista es una niña extraordinariamente inteligente y amante de los libros que debe enfrentarse a adultos que no comprenden ni respetan su inteligencia.

Matilda se convirtió rápidamente en uno de los personajes más queridos de Dahl.

El libro recibió el Children's Book Award, otorgado por la Federation of Children's Book Groups.

La obra reúne muchos de los temas centrales de Dahl:

  • amor por los libros;
  • inteligencia infantil;
  • imaginación;
  • injusticia;
  • abuso de autoridad;
  • humor;
  • y triunfo de los niños sobre los adultos injustos.

Uno de los elementos que contribuyó enormemente a la identidad visual de los libros de Dahl fue su colaboración con el ilustrador Quentin Blake.

Las ilustraciones de Blake, aparentemente espontáneas y llenas de movimiento, se adaptaban perfectamente al humor de Dahl.

Aunque Blake no ilustró absolutamente todos sus libros, su asociación con Dahl llegó a ser tan fuerte que para muchas generaciones resulta difícil imaginar personajes como Matilda, el BFG o los Twits sin sus dibujos.

Dahl recibió numerosos reconocimientos literarios.

Entre ellos destacan:

  • Edgar Awards de los Mystery Writers of America, que ganó en tres ocasiones.
  • Whitbread Children's Book Award por The Witches.
  • Children's Book Award por Matilda.

Su popularidad internacional creció enormemente durante las últimas décadas de su vida.

El matrimonio con Patricia Neal terminó en divorcio en 1983.

Ese mismo año, Dahl se casó con Felicity Ann d'Abreu Crosland, conocida familiarmente como Liccy Dahl.

Felicity se convirtió en su segunda esposa y permaneció junto a él hasta su muerte.

Posteriormente tuvo un papel fundamental en la conservación de su legado.

Fue ella quien impulsó la creación del Roald Dahl Museum and Story Centre en Great Missenden.

Durante sus últimos años Dahl continuó escribiendo.

En 1990 publicó Esio Trot, una historia sobre un hombre enamorado que intenta acercarse a una mujer a través de una curiosa estrategia relacionada con una tortuga.

Obras

1943      Publica The Gremlins.

1946      Publica Over to You.

1948      Publica Sometime Never.

1961      Publica James and the Giant Peach.

1964      Publica Charlie and the Chocolate Factory.

1970      Publica Fantastic Mr Fox.

1972      Publica Charlie and the Great Glass Elevator.

1975      Publica Danny, the Champion of the World.

1980      Publica The Twits.

1982      Publica The BFG.

1983      Publica The Witches

1984      Publica Boy: Tales of Childhood.

1986      Publica Going Solo.

1988      Publica Matilda.

1989      Publica Rhyme Stew.

1990      Publica Esio Trot .

 

También trabajó en otros proyectos.

Entre sus últimos textos se encuentran:

  • The Vicar of Nibbleswicke;
  • Billy and the Minpins;
  • Roald Dahl's Guide to Railway Safety;
  • My Year.

Algunos fueron publicados después de su muerte.

Roald Dahl murió el 23 de noviembre de 1990, a los 74 años, en Oxford, Inglaterra.

Había nacido un 13 de septiembre y murió poco más de dos meses después de cumplir 74 años.

La causa de su muerte estuvo relacionada con una enfermedad sanguínea rara.

Roald Dahl fue enterrado en St Peter and St Paul's Church, en Great Missenden, Buckinghamshire.

Su tumba se encuentra cerca de un banco conmemorativo y se ha convertido en un lugar visitado por admiradores de todo el mundo.

El recorrido dedicado a Dahl en Great Missenden incluso señala que pueden verse las famosas huellas del BFG cerca de su tumba.

 

HOMENAJES

 


Su muerte no significó el final de su influencia.

Por el contrario, su fama continuó creciendo.

1991      Aparecen varias obras póstumas, entre ellas Billy and the Minpins.

1996      Se inaugura el Roald Dahl Museum and Story Centre.

En 1996 se inauguró el Roald Dahl Museum and Story Centre en Great Missenden, localidad donde había vivido y trabajado.

El museo conserva:

  • manuscritos originales;
  • cartas;
  • fotografías;
  • cuadernos;
  • borradores;
  • objetos personales;
  • documentos;
  • y la recreación de su famosa cabaña de escritura.

El archivo contiene más de un centenar de cajas de documentos originales de Dahl.

La Fundación Roald Dahl

Después de su muerte se desarrollaron diversas iniciativas destinadas a continuar su preocupación por los niños.

La Roald Dahl Foundation y posteriormente Roald Dahl's Marvellous Children's Charity han apoyado proyectos relacionados especialmente con la atención de niños gravemente enfermos y con áreas como neurología y hematología.

Esto resulta especialmente significativo si se recuerda la experiencia personal de Dahl con la enfermedad de su hijo Theo y la muerte de su hija Olivia.

 

Adaptaciones cinematográficas y teatrales


Fotogramas de Charlie y la fábrica de chocolate (2005), de Tim Burton

 

El legado de Dahl también se extendió enormemente al cine, la televisión y el teatro.

Entre las adaptaciones más conocidas se encuentran:

  • Willy Wonka & the Chocolate Factory;
  • James and the Giant Peach;
  • Matilda;
  • The Witches;
  • Fantastic Mr Fox;
  • The BFG;
  • Charlie and the Chocolate Factory.

Matilda también se convirtió en un exitoso musical teatral y posteriormente en una película musical.

Fantastic Mr Fox fue llevado al cine por Wes Anderson.

 

legado




El legado de Dahl continúa siendo extraordinariamente importante.

Actualmente sus libros han vendido más de 300 millones de ejemplares en todo el mundo y han sido traducidos a 69 idiomas, según la Roald Dahl Story Company.

Sus personajes siguen formando parte de la cultura popular:

  • Charlie Bucket;
  • Willy Wonka;
  • Matilda;
  • el BFG;
  • James;
  • Fantastic Mr Fox;
  • George;
  • los Twits;
  • las brujas;
  • Danny.

Sus historias continúan siendo leídas, representadas en teatro, adaptadas al cine y utilizadas para acercar a los niños a la lectura.

El estilo literario de Roald Dahl

Dahl consiguió algo particularmente difícil: escribir literatura infantil sin tratar a los niños como lectores inferiores.

Sus protagonistas infantiles suelen ser inteligentes, imaginativos y capaces de descubrir cosas que los adultos no ven.

En sus libros encontramos con frecuencia:

Humor

Su humor puede ser absurdo, exagerado, irreverente y, en ocasiones, deliberadamente grotesco.

Fantasía

Objetos cotidianos pueden adquirir características mágicas y los animales pueden hablar.

Exageración

Dahl llevaba las situaciones hasta extremos imposibles.

Lenguaje inventado

Especialmente en The BFG, creó palabras y expresiones nuevas.

Niños contra adultos

Muchos adultos de sus historias son crueles, egoístas, tontos o abusivos, mientras que los niños representan la inteligencia y la imaginación.

Justicia

Sus historias suelen establecer una especie de justicia fantástica: quienes maltratan a los demás terminan enfrentándose a las consecuencias de sus propios actos.

Dahl y sus propias experiencias

Uno de los aspectos más fascinantes de su obra es la cantidad de elementos autobiográficos que pueden encontrarse en ella.

Su infancia en los internados contribuyó a personajes como la directora Trunchbull de Matilda.

Sus experiencias con los chocolates de Cadbury en Repton ayudaron a inspirar la fábrica de Willy Wonka.

Su vida en Great Missenden inspiró paisajes y escenarios de obras como Fantastic Mr Fox, The BFG y The Minpins.

Su experiencia como piloto alimentó sus relatos sobre aviación y guerra.

Sus experiencias familiares con la enfermedad y la pérdida también influyeron en su sensibilidad hacia los niños que atraviesan situaciones difíciles.

Una cuestión controvertida de su legado

Una biografía completa de Roald Dahl también debe mencionar un aspecto problemático de su figura.

Dahl realizó durante su vida comentarios antisemitas, que han sido ampliamente criticados.

En diciembre de 2020, treinta años después de su muerte, la familia de Dahl y la Roald Dahl Story Company publicaron una disculpa oficial en su sitio web:

«La familia Dahl y la Roald Dahl Story Company se disculpan profundamente por el dolor duradero y comprensible causado por algunas de las declaraciones de Roald Dahl. Esos comentarios prejuiciosos son incomprensibles para nosotros y contrastan marcadamente con el hombre que conocíamos y con los valores en el corazón de las historias de Roald Dahl».

En julio de 2023, el Museo Roald Dahl en Inglaterra emitió un comunicado aún más contundente, calificando el racismo y el antisemitismo del autor como «innegables e indelebles», y colocó una placa en la fachada del museo reconociendo y condenando esas declaraciones.

Esto forma parte de una valoración histórica responsable: es posible reconocer la enorme importancia literaria de Dahl y, al mismo tiempo, cuestionar y condenar sus expresiones prejuiciosas.

 Roald Dahl fue mucho más que el autor de Charlie y la fábrica de chocolate o Matilda. Fue un escritor que convirtió su propia vida en materia literaria.

El niño travieso que colocó un ratón muerto en una tienda, el alumno que sufrió la dureza de los internados, el joven que rechazó la universidad para viajar a África, el piloto que sobrevivió a un accidente aéreo, el padre que enfrentó enfermedades y tragedias familiares y el hombre que escribía durante horas en una pequeña cabaña de jardín terminaron formando parte, de una manera u otra, del extraordinario escritor en que se convirtió.

Su mayor aportación a la literatura infantil quizá sea haber dicho, mediante sus historias, que la imaginación de un niño puede ser más poderosa que la autoridad de un adulto.

Sus libros permiten a los niños reírse de los adultos, cuestionar las injusticias, inventar palabras, enfrentarse al miedo y descubrir que una vida aparentemente ordinaria puede esconder una aventura extraordinaria.

Y ese es probablemente el motivo por el que, más de treinta años después de su muerte, Roald Dahl continúa siendo leído por nuevas generaciones. Sus libros han superado los 300 millones de ejemplares vendidos y siguen traducidos y adaptados en todo el mundo.

Su legado no está solamente en sus libros: está también en los niños que, después de leer a Dahl, descubren que leer puede ser una forma de hacer que lo imposible parezca posible.

FUENTES

https://es.wikipedia.org/wiki/Roald_Dahl

https://www.roalddahl.com/

https://www.lecturalia.com/autor/1075/roald-dahl

https://www.elmundo.es/especiales/roald-dahl/index.html

https://blackiebooks.org/autor/roald-dahl/

https://www.epdlp.com/escritor.php?id=2752

https://penguinaula.com/es/autor/roald-dahl/

https://universoroaldahl.usal.es/quien-fue/

https://www.roalddahlmuseum.org/

https://www.biografiasyvidas.com/biografia/d/dahl_roald.htm

 https://www.biography.com/authors-writers/roald-dahl

 


13 DE SETIEMBRE DE NACÍA CLARA JOSEPHINE WIECK - BIOGRAFÍA

 
CLARA J. WIECK : LA COMPOSITORA Y PIANISTA DESTACADA EN EL SIGLO XIX


Clara Josephine Wieck nació en Leipzig - Almania,el 13 de septiembre de 1819.
Fue una compositora  y pianista destacada del siglo XIX. Desde los ocho años: sus dotes de interpretación alcanzaron el virtuosismo . El público europeo la consideraba en el nivel de Franz Liszt (1811-1886) o Sigismund Thalberg (1812-1871), famosos pianistas virtuosos de aquella época.

Clara Wieck a la edad de 8 años. Color en miniatura sobre Marfil por un artista desconocido alrededor de 1827

Clara fue la hija menor de Friedrich Wieck y Marianne Tromlitz. Su padre era un reconocido maestro de piano y tenía un negocio de venta de partituras y de pianos. Su madre era una renombrada cantante y pianista. 

Toda la familia (la madre incluida) vivía inmersa en el maravilloso mundo de la música, ya sea como intérpretes o como vendedores de partituras y pianos. 
Fue bastante obvio que Clara acabara conociendo y amando la música desde su más tierna infancia, pero lo que nadie podía imaginarse era que aquella bella y angelical niña fuera a convertirse en una de las pianistas más famosas del siglo XIX. 

 Friedrich Wieck

Su padre planeó para Clara una vida de concertista. Se preocupó por darle una formación completa, desde muy niña, con los mejores maestros disponibles: además de piano estudió canto, violín, instrumentación, contrapunto y composición. Friedrich le inculcó a su hija una férrea disciplina y actuó como su agente promotor para conseguirle presentaciones en Europa. 

Lugar de nacimiento de Clara

A partir de los cinco años estudió, al igual que su hermana Maria, piano y composición con su padre, Friedrich Wieck, un reconocido pedagogo  y pianista. 

A los nueve años, el 20 de octubre de 1828, hizo su debut como virtuosa del piano, tocando variaciones sobre un tema de Rossini.
A los once años en 1830 la pequeña Clara, escribió su primer lied.

En 1931 se fue de gira a París, con bastante éxito. Ese mismo año, se publicó en Alemania una obra de Clara titulada Cuatro polonesas para piano. 

 En 1833, comenzó la composición de un concierto para piano, que terminó en 1835 y fue publicado en 1837.

Una vez iniciados su actividad musical, Clara nunca abandonó los teatros y conciertos en toda su vida, a excepción de momentos puntuales en los que tuvo que atender las necesidades de su familia (incluyendo el cuidado de sus ocho hijos y de su esposo, el malogrado Robert Schumann, que falleció muy joven, internado en un centro psiquiátrico en el que pasó dos años después de intentar suicidarse).


Clara Wieck a la edad de 15 años. Litografía de Julius Giere.  Fue en su exitoso concierto    el  09 de noviembre de 1835, en la Gewandhaus de Leipzig.  donde se imprimió esta litografía. 
 
Cuando Clara tenía 11 años, llegó un músico 9 años mayor que ella a estudiar con Friedrich Wieck. 
Se trataba de Robert Schumann, quien era entonces un personaje desconocido con inclinaciones literarias, se iniciaba en la composición y que quería seguir la carrera de concertista. 
Robert se quedó a vivir en casa de su maestro, cosa frecuente en la época. 

Para entonces, Clara ya era bastante madura, probablemente por las experiencias que había tenido en su vida de concertista profesional; así que entre Robert y Clara se forjó una cálida amistad a pesar de la diferencia de edades. 
 Pronto la amistad se transformó en amor y en 1837 pidieron permiso al padre de Clara para casarse, pues ella era menor de edad y tenía que esperar hasta cumplir 21 años o contar con el consentimiento de los padres.
Friedrich Wieck. se opuso a esta relación de Clara y Robert consideraba que no le convenía a su hija seguramente por los hábitos de Robert: de carácter marcadamente depresivo, sin medios para mantener una familia y por sus fracasos en las relaciones con otras mujeres.
 Friedrich envió a Clara a Dresde y le prohibió cualquier tipo de comunicación con Schumann. 

Aunque los enamorados encontraron la manera de cartearse.
Esta relación amorosa  no resultó nada fácil. 
Las largas ausencias de Clara Schumann, que pasaba épocas lejos de casa ofreciendo recitales de piano por toda Europa, y la férrea oposición del padre de la pianista dificultó el romance entre ambos artistas.

Clara y Robert

En 1840 Clara Wieck y Robert Schumann se casaron un día antes de cumplir ella los 21 años de edad, lo que causó una batalla legal que no hubiese sucedido de haber esperado ambos un día más. Wieck nunca dudó del genio de R. Schumann (como lo testifica la correspondencia de Clara) pero no deseaba ver a su hija (quien había sido su más cara inversión) con un compositor sin reputación ni reconocimiento, sin un ingreso estable. Wieck creía que Robert no podría darle una vida digna a Clara. 

Entonces empezó una ardua batalla legal que fracturó la "perfecta" relación entre padre e hija. F. Wieck no pudo contener su orgullo, impugnó la decisión del tribunal pero imperó la decisión de los novios. (Robert logró comprobar su solvencia moral y económica) además de que su talento era innegable.
En los años siguientes Robert se dedicó a la composición sinfónica. Clara, a pesar de su talento musical, decidió dedicarse a Robert y a sus hijos (tuvieron hasta ocho).



Clara Schumann con su primogénita hija Marie. Reproducción de un daguerrotipo, probablemente de 1844/45. Es el primer registro fotográfico, que ha sido realizado de Clara Schumann, y que la muestra con su hija Marie (nacida el 01 de septiembre de 1841), fue creado tras el regreso de los viajes de Rusia realizados junto con su marido en la que Clara Schumann había sido aclamada en sus actuaciones como pianista. El daguerrotipo permaneció en posesión de Marie Schumann hasta su muerte  y en 1926 llegó a  la casa de Robert Schumann en Zwickau.




La vida en común de Robert y Clara sólo puede definirse como apasionada y romántica. 
Se amaban como personas. Y se admiraban mutuamente como músicos. 
La única tacha a esta relación la constituiría el estado de salud de Robert (cuyos problemas mentales se acrecentarían con los años hasta su prematura muerte) y las obligaciones domésticas que sin duda recaían exclusivamente sobre Clara.

Dresden a finales del siglo dieciocho (Cuadro de Bernadetto Bettolo)

Pero a pesar de los éxitos de Robert y la dedicación de Clara, los jóvenes esposos tenían graves problemas financieros y en 1844 aceptaron hacer una gira en Rusia, esperando resolver así su difícil situación. 
Tuvieron mucho éxito pero pocos ingresos. 
La salud de Robert, siempre delicada, comenzó a deteriorarse, sufrió varias crisis depresivas y el médico les recomendó que cambiasen de aire y la familia se trasladó a Dresde.

Robert Shurmann


 Allí, Robert compuso varias obras y posteriormente Clara intentó promocionar la obra de Robert en una gira por Viena, sin conseguir éxito. 
Las composicíones de Schumann ya no despertaban excesivo entusiasmo y el compositor comenzó a decaer alarmantemente: sufría alucinaciones y desvaríos. Clara sufría profundamente viendo padecer a su esposo y sintiendose impotente para ayudarle.

En 1854 Robert, desesperado y con la mente confusa, se arrojó al Rhin, donde fue salvado por unos pescadores. 
Clara que se encontraba en el sexto mes de un nuevo embarazo tuvo que internarlo en un sanatorio para enfermos mentales y  continuó de gira ofreciendo conciertos por toda Europa en teatros y asociaciones para mantener a su marido y sus hijos. 


Cuando su marido tuvo que alejarse de los escenarios por una lesión, Clara se convirtió en la principal intérprete de las obras de Robert. Por suerte para este “tándem” artístico, Robert demostró que además de buen pianista, era un magnífico compositor, mientras que Clara sobresalió en la escena internacional como uno de los mejores pianistas de su tiempo.  

Pianistas tan afamados y virtuosos como Chopin, Mendelssohn, Liszt o Brahms alabaron su habilidad y buen gusto al interpretar las piezas más complicadas del repertorio pianístico. 
Es cierto que Clara Schumann asumía su inferioridad frente a Liszt, pero ello no respondía a ningún sentimiento de inferioridad femenina o inseguridad (muy acentuadas, por extraño que parezca, en el caso de Clara), sino simplemente a la imbatibilidad del músico húngaro: nadie pudo hacer sombra a Liszt.
Clara tuvo una gran fortaleza espiritual que le permitió soportar una vida dura como artista y llena de tragedias en el ámbito personal, como la separación de sus padres, la muerte prematura de cuatro de sus hijos y las crisis nerviosas, el intento de suicidio y la posterior muerte de su esposo.

Clara , a través de sus conciertos, ayudó a promover la música de  Robert y de diversos músicos, como la de su amigo Johanes Brahms.  Su amistad con Brahms, iniciada durante el período de su matrimonio con Schumann, duró cuarenta años y la confortó mucho en sus tribulaciones. Johannes Brahms siempre se sintió fascinado por la personalidad de Clara (afectuosa y fiel), y estaba completamente convencido de su genialidad. 

En carta a un amigo, Brahms escribe: "He enseñado a Clara mi sinfonía: me ha sugerido algunos cambios que pienso respetar. Mi estima por ella es infinita"

Clara Schumann, 1853, después de una foto de la pintura al óleo del pintor que Carl Ferdinand Sohn. Clara Schumann quiso sorprender a su marido en Nochebuena 1853 con este retrato. La obra fue destruida en la segunda guerra mundial. La sorpresa fue de una manera bastante diferente de lo deseado por Clara. Porque si bien le gustaba muy mucho el retrato.

Robert muere en el año 1856 cuando Clara tenía 37 años y como  mujer excepcional que era quedó a cargo de una economía doméstica resentida y al cuidado de sus ocho hijos.
Clara retomó sus giras y tuvo que trabajar muy duro como pianista para poder sanear las cuentas del hogar. 
Fueron unos años muy duros, en los que se juntaron las clases de piano, los conciertos por toda Europa, la edición de las obras de su marido, más la pena añadida por la pérdida de éste. 

Por 40 años no dejó el mundo profesional de la música (a un nivel muy alto), el cuidado de sus hijos y el respeto por la memoria del marido difunto. 
En este aspecto, resulta interesante destacar la relación de amistad y admiración que mantuvo con Brahms, aunque sobre ello escribiré otro día.


En 1872, para poder estar más cerca de su familia, aceptó un puesto como profesora en el Conservatorio de Frankfurt donde dio clases hasta 1892. Durante estos años se dedicó a la publicación de las obras pianísticas y el epistolario de su Robert.
Clara falleció en  Frankfurt del Main, en el año 1896.

Obra


Antes de su matrimonio, Clara había escrito varias obras: cuatro polonesas para piano, caprichos en forma de vals y varias romanzas, otras obras para piano, además de lieder, preludios, fugas variaciones del concierto para piano sobre una cavatina del pirata de Bellini , un precioso trío para viólín, violonchelo y piano (op.17), y una obra impresionante: un concierto para piano y orquesta en la menor(op7) , ( la comenzó a componer con 14 años y la finalizó en 1835  ¡tenía sólo 16 años!) . 

Sin embargo, no hay ninguna composición de los años de su matrimonio. Clara sacrificó su genio como compositora durante los años que vivieron juntos: se limító a inspirar y enriquecer con hermosas sugerencias los trabajos de su esposo.

La grandeza de Clara como mujer, intérprete y compositora permanece. Es evidente que su obra musical no está inspirada en la del marido, más bien es la música de Robert la que está en deuda con la de Clara.

Clara mostró sus  inseguridades y que se plasman en buena parte de su correspondencia. . No se consideraba bella (algo difícil de creer viendo los cuadros , daguerrotipos y fotografías) y llegó incluso a escribir en su diario: “Alguna vez creí que tenía talento creativo, pero he renunciado a esta idea; una mujer no debe desear componer. Ninguna ha sido capaz de hacerlo, así que ¿por qué podría esperarlo yo?“. 

Clara fue una magnífica compositora, y pudo serlo aún más si no hubiera tenido que pelear contra las exigencias familiares y las propias de un mundo de músicos profesionales que no veían bien que las mujeres compusieran. Éstas podían ser intérpretes (de hecho se consideraba de buen gusto que una joven tocara un instrumento), pero componer era una actividad intelectual, algo raramente predicable de un género femenino mayoritariamente analfabeto y cuyas capacidades para negociar estaban mermadas tanto bajo la autoridad paterna como la marital. 

Clara tuvo que sostener económicamente a su familia en muchos momentos, y para ello desarrolló una amplia carrera concertística, bien remunerada (al mismo nivel que otros músicos virtuosos), pero cuyos efectos adversos (cansancio, estrés, viajes, preparación) hicieron que su actividad como compositora se resintiera notablemente. 
Además, una vez asumido el papel de intérprete de las obras de su marido, resultaba complicado presentarse al público como compositora (no quisiera imaginar cómo podría haberse resentido el “ego masculino” de Robert).

Orquestales y de cámara

    Concierto para piano y orquesta (1836)
    Trío con piano (1847)
    Tres romanzas para violín y piano (1856)

Para piano

    Cuatro piezas características (1836)
    Soirées musicales (1836)
    Tres romanzas (1839)
    Tres preludios y fugas (1846)
    Variaciones sobre un tema de Robert Schumann (1854)

Canciones

    Tres canciones (sobre textos de Rückert; 1840)
    Seis lieder (1844)
    Seis lieder (1853) 


HOMENAJES

Clara Josephine Wieck, conocida como Clara Schumann, ha recibido diversos homenajes post mortem que destacan y mantienen vivo su legado como una de las grandes pianistas, compositoras y maestras del siglo XIX. Entre estos homenajes destacan:

 


En Alemania se celebran de forma regular conciertos, exposiciones y numerosos eventos culturales en torno a su figura y obra, como sucedió en 2019 con motivo del bicentenario de su nacimiento, donde ciudades como Leipzig, Bonn, Fráncfort del Meno y Zwickau albergaron múltiples actividades para honrarla, incluyendo la publicación de nuevas biografías y diarios íntimos suyos.

 

Clara Schumann es recordada como una figura clave en la difusión de la música de su esposo Robert Schumann y de Johannes Brahms, interpretando muchas de sus obras en público y contribuyendo a la consolidación del repertorio serio del piano en recitales, más allá del virtuosismo técnico.

 

Ha sido reconocida como "La Reina del piano" en Europa, y sus composiciones, que por mucho tiempo fueron marginadas, ahora encuentran su lugar en conciertos y estudios musicales.

 

Se han realizado homenajes en conservatorios y festivales musicales, en donde su carrera no solo como intérprete sino también como docente y directora ha sido destacada, resaltando que fue una de las primeras mujeres en dirigir orquestas.

 

Su tumba y memoriales en Frankfurt y Leipzig son visitados por admiradores y expertos en música, y su legado se estudia en academias y conservatorios del mundo.



Existen sellos postales dedicados a Clara Schumann, como el emitido por Deutsche Bundespost en 1986 con un valor de 80 Pfennig, que forma parte de una serie dedicada a mujeres importantes de la historia alemana.

Placa en su casa natal


Clara Schumann - placa conmemorativa. BADEN-BADEN, ALEMANIA

Placa en el primer hogar del matrimonio

La casa en la que habitó el matrimonio Schumann por primera vez, está situada en la primera planta de un edificio de estilo clásico construido por Friedrich August Scheidel en 1838.

El edificio quedó bastante destruido durante la 2ª Guerra Mundial. Aunque se ha restaurado intentando ser fiel al estilo original de la época de Schumann, la casa, como museo, es bastante pobre: sólo hay dos habitaciones con objetos personales de Robert y Clara separadas por una estancia utilizada como sala para conciertos.

Existen placas y memoriales en lugares vinculados a su vida, como en Frankfurt y Leipzig, que permiten a visitantes y estudiosos rendirle homenaje y conocer su legado.


Billetes con la imagen de Clara Schumann; el «billete de 100 marcos alemanes», emitido en 1996, la mostraba en su anverso. Este billete es una pieza coleccionable, que fue parte de la serie de la República Federal de Alemania y se inspiró en un retrato de la pianista y compositora realizado por Andreas Staub. ".

Estos homenajes forman parte de un esfuerzo continuado por mantener vivo su recuerdo y resaltar su enorme contribución a la música clásica y a la historia cultural alemana e internacional.

 LEGADO



 El legado musical de Clara Schumann que perdura hasta hoy es muy significativo y multifacético.

 Fue una pianista virtuosa y una influyente intérprete que revolucionó la forma del recital de piano, cambiando el enfoque de exhibiciones de técnica virtuosa a programas con obras de gran valor artístico y emocional. 

Fue pionera en tocar de memoria, lo que se convirtió en un estándar para los conciertos de piano. 

Además, promovió incansablemente las obras de su esposo Robert Schumann y de Johannes Brahms, ayudando a consolidar su presencia en el repertorio clásico. 

Como compositora, Clara Schumann dejó obras notables para piano solo, música de cámara y coro, aunque su producción fue limitada y selectiva, componiendo solo cuando sentía que tenía algo que expresar. 

También fue una destacada profesora de piano, transmitiendo una enseñanza que privilegiaba la expresión musical y un tono cantable por encima de la mera técnica, influenciando generaciones de pianistas a través de sus alumnos. 

Su carrera de más de 60 años, su rol como directora, compositora, promotora y maestra, junto con su ejemplo como mujer que mantuvo a su familia mientras desarrollaba su carrera profesional en una época con fuertes restricciones sociales hacia las mujeres, consolidan su legado como una figura central en la música clásica y un modelo inspirador hasta hoy.

Clara Schumann dejó un legado perdurable en la interpretación pianística, en la enseñanza del piano, la promoción del repertorio romántico y en la representación de la mujer en la música clásica, elementos que siguen vigentes y valorados en la música hasta nuestros días.

 

FUENTES:

https://es.wikipedia.org/

https://latribunadelloboestepario.wordpress.com 

https://kammermusikkammer.blogspot.com/ 

https://www.elcivico.com

https://www.biografiasyvidas.com/

https://www.youtube.com/channel/UCDn91b3TWJp5nFXqieYKIrQ