El Día Internacional de la
Alfabetización es una jornada que se celebra el 8 de septiembre desde 1967, fue
establecida oficialmente en 1966 por la UNESCO.
ALFABETIZAR Y ALFABETIZACIÓN
Alfabetizar es
enseñar a una persona a leer y a escribir; también puede significar ordenar
algo alfabéticamente. Alfabetización, por su parte, es la acción y
el efecto de alfabetizar: el proceso mediante el cual alguien adquiere la
capacidad de leer y escribir, y, en un sentido más amplio, el conjunto de
competencias básicas de lectura, escritura y cálculo que permiten participar
plenamente en la vida social.
Definiciones básicas (RAE y
uso corriente)
- Alfabetizar (verbo transitivo):
1. Ordenar
alfabéticamente.
2. Enseñar
a alguien a leer y a escribir.
- Alfabetización (sustantivo femenino):
1. Acción
y efecto de alfabetizar.
- Alfabetizado/a (adjetivo y sustantivo):
Dicho de una persona: que sabe leer y escribir.
En el lenguaje cotidiano y
educativo, cuando se habla de “alfabetizar” casi siempre se usa en el sentido
de enseñar a leer y escribir, y “alfabetización” como el proceso
y resultado de lograr esa competencia básica.
Sentido amplio: más que solo
leer y escribir
Aunque la definición clásica se
centra en leer y escribir, en pedagogía y políticas públicas se ha ampliado el
concepto:
- La alfabetización se entiende como la habilidad
para identificar, entender, interpretar, crear, comunicar y calcular usando
materiales escritos e impresos en distintos contextos de la vida.
- Implica un aprendizaje continuo que
permite a las personas alcanzar sus metas, desarrollar su conocimiento y
participar en la comunidad y la sociedad.
- Se ha extendido el uso del término a otros ámbitos,
dando lugar a expresiones como alfabetización digital,
alfabetización visual, alfabetización matemática, etc., que aluden a
competencias básicas en esos campos, no necesariamente ligadas al
alfabeto.
Así, en un enfoque contemporáneo,
alfabetizar no es solo transmitir el código escrito, sino formar a la persona
para que comprenda, use y produzca textos de manera crítica y
autónoma en su entorno.
Importancia social y educativa
- La alfabetización es uno de los grandes
hitos educativos en la vida de una persona, ya ocurra en la
infancia o en la adultez.
- A nivel de país, la tasa de alfabetización es
el porcentaje de habitantes que saben leer y escribir; se usa como
indicador clave de desarrollo educativo y social.
- En contraposición, el analfabetismo es
la incapacidad de leer o escribir; existe también el concepto de analfabetismo
funcional, cuando alguien, aunque sabe leer y escribir de forma
básica, tiene dificultades para comprender y usar textos en situaciones
cotidianas complejas.
El lema «Alfabetización para las personas, el planeta y la prosperidad» expresa una idea amplia y profunda: aprender a leer, escribir, comprender y utilizar los conocimientos es fundamental no solo para el desarrollo individual, sino también para construir una sociedad más justa, proteger el medio ambiente y favorecer el progreso económico y social.
La frase reúne tres grandes dimensiones —las personas, el planeta y la prosperidad— y presenta a la alfabetización como un instrumento capaz de transformar positivamente cada una de ellas.
1. La alfabetización como derecho y herramienta de transformación
En primer lugar, el lema parte de la idea de que la alfabetización es mucho más que aprender las letras del abecedario o saber leer y escribir. Una persona alfabetizada puede comprender información, expresar sus ideas, comunicarse, aprender de manera autónoma y participar con mayor seguridad en la vida de su comunidad.
Por eso, la alfabetización constituye una herramienta de libertad y autonomía. Quien sabe leer y comprender puede acceder más fácilmente al conocimiento, conocer sus derechos, continuar estudiando y tomar decisiones con mayor información.
La alfabetización, entonces, abre puertas. Permite que las personas pasen de ser simples receptoras de información a convertirse en participantes activos de la sociedad.
2. «Alfabetización para las personas»: poner al ser humano en el centro
La primera palabra clave del lema es «personas». Esto significa que la educación y la alfabetización deben estar al servicio del desarrollo humano.
Aprender a leer y escribir puede contribuir a que las personas:
- desarrollen su pensamiento y su capacidad de comprensión;
- expresen opiniones, sentimientos e ideas;
- accedan a nuevos conocimientos;
- continúen aprendiendo durante toda la vida;
- participen en la sociedad;
- conozcan y defiendan sus derechos;
- mejoren sus oportunidades educativas y laborales.
Pero el sentido del lema va todavía más allá. En el mundo actual existen nuevas formas de alfabetización que resultan cada vez más importantes. Además de la alfabetización tradicional, es necesario desarrollar la capacidad de comprender información, utilizar responsablemente las tecnologías, reconocer contenidos confiables y pensar críticamente.
Por ejemplo, una persona puede saber leer técnicamente, pero necesita también comprender lo que lee, analizar la información y distinguir entre datos verdaderos y engañosos.
Significado profundo
Cuando el lema habla de «alfabetización para las personas», defiende una educación que ayude a cada ser humano a desarrollar plenamente sus capacidades. La alfabetización debe contribuir a formar personas más autónomas, críticas, creativas, informadas y capaces de participar activamente en la sociedad.
En este sentido, alfabetizar significa también dar voz. Una persona que puede leer, escribir y comunicarse tiene mayores posibilidades de hacer escuchar sus necesidades, defender sus derechos y participar en las decisiones que afectan su vida.
3. «Alfabetización para el planeta»: aprender para cuidar nuestro hogar común
La segunda dimensión del lema es el planeta. Esta parte es especialmente significativa porque establece una relación directa entre educación y protección ambiental.
Los grandes problemas ambientales no pueden resolverse únicamente mediante leyes, tecnologías o decisiones de los gobiernos. También necesitan ciudadanos capaces de comprender los problemas, analizar sus causas y actuar responsablemente.
La alfabetización puede ayudar a las personas a comprender cuestiones como:
- el cambio climático;
- la contaminación del aire, del agua y del suelo;
- la pérdida de biodiversidad;
- la deforestación;
- el consumo excesivo;
- la generación de residuos;
- la importancia del ahorro de agua y energía;
- la necesidad de utilizar responsablemente los recursos naturales.
Una persona alfabetizada ambientalmente no solo recibe información sobre estos problemas, sino que comprende la relación entre sus acciones y sus consecuencias.
Alfabetización ambiental
Aquí aparece un concepto fundamental: la alfabetización ambiental. Esta consiste en adquirir los conocimientos, valores y capacidades necesarios para comprender la naturaleza y actuar de forma responsable frente a los problemas ambientales.
Por ejemplo, no basta con repetir que hay que reciclar. Es importante comprender por qué se producen tantos residuos, qué consecuencias tienen, cómo reducirlos y qué decisiones personales y colectivas pueden contribuir a solucionar el problema.
El conocimiento como forma de protección
El lema sugiere, por tanto, que no se puede proteger adecuadamente aquello que no se conoce ni se comprende.
La alfabetización ayuda a las personas a interpretar la información científica y ambiental. Gracias a ella, los ciudadanos pueden participar de manera más consciente en debates sobre el futuro del planeta.
De esta manera, aprender se convierte también en una forma de cuidar.
Una sociedad mejor informada está en mejores condiciones de proteger el agua, los bosques, la biodiversidad, el clima y los recursos de los que depende la vida.
4. «Alfabetización para la prosperidad»: educación para construir un futuro mejor
La tercera dimensión del lema es la prosperidad.
La prosperidad no debe entenderse únicamente como tener más dinero. En un sentido amplio, una sociedad próspera es aquella en la que las personas pueden desarrollar sus capacidades y cuentan con mayores oportunidades para vivir dignamente.
La alfabetización contribuye a la prosperidad porque facilita el acceso al conocimiento y puede ampliar las posibilidades de formación y trabajo.
Una persona que posee competencias de lectura, escritura y comprensión puede, en general:
- continuar sus estudios;
- aprender nuevas habilidades;
- acceder a mayor información;
- adaptarse a los cambios;
- desarrollar proyectos personales;
- participar más activamente en la economía;
- mejorar sus oportunidades de inserción laboral.
Prosperidad individual y colectiva
El lema no se refiere solamente a la prosperidad de una persona. También habla del progreso de las comunidades y de los países.
Una población con mayores niveles educativos está mejor preparada para:
- innovar;
- resolver problemas;
- crear nuevos proyectos;
- adaptarse a los cambios tecnológicos;
- desarrollar actividades económicas sostenibles;
- participar en la construcción del futuro colectivo.
Por eso, invertir en alfabetización es invertir en el desarrollo de una sociedad.
Sin embargo, la prosperidad que propone el lema debe ser una prosperidad inclusiva y sostenible. No tendría sentido alcanzar el crecimiento económico a costa de aumentar la desigualdad o destruir el medio ambiente.
La verdadera prosperidad debe permitir mejorar la vida de las personas sin comprometer el futuro del planeta.
5. La relación entre las tres palabras: personas, planeta y prosperidad
La mayor riqueza del lema está en la relación que establece entre sus tres elementos.
No presenta a las personas, al planeta y a la prosperidad como objetivos separados, sino como aspectos que están profundamente relacionados.
Podemos representarlo de esta manera:
Alfabetización → Personas más capacitadas e informadas → Mayor conciencia y participación → Protección del planeta + mejores oportunidades → Prosperidad sostenible.
Si se piensa solo en las personas...
Una sociedad puede buscar mejorar la educación individual, pero si no existe conciencia ambiental, ese desarrollo podría contribuir a un consumo irresponsable y al deterioro de la naturaleza.
Si se piensa solo en la prosperidad económica...
Puede haber crecimiento, pero este no será verdaderamente positivo si aumenta las desigualdades o destruye los recursos naturales.
Si se busca proteger el planeta sin educación...
Resultará más difícil lograr la participación consciente y duradera de toda la población.
Por eso, el lema propone equilibrio. La alfabetización debe ayudar a mejorar la vida de las personas, proteger el planeta y favorecer una prosperidad que pueda mantenerse en el tiempo.
6. Un llamado a la alfabetización para toda la vida
Otro aspecto importante del lema es que invita a superar la idea de que alfabetizar es una tarea que termina cuando un niño aprende a leer y escribir.
En una sociedad que cambia constantemente, aprender debe ser un proceso continuo.
Las personas necesitan actualizar sus conocimientos y desarrollar nuevas capacidades para comprender:
- las nuevas tecnologías;
- los cambios sociales;
- los problemas ambientales;
- la información que circula diariamente;
- los desafíos económicos y laborales del mundo actual.
Por eso, la alfabetización debe entenderse como aprendizaje permanente.
Nunca se termina por completo de aprender. Cada nueva situación plantea la necesidad de comprender algo diferente y de desarrollar nuevas herramientas.
7. La alfabetización como instrumento contra la desigualdad
El lema también posee una importante dimensión social.
Cuando algunas personas tienen acceso a la educación y al conocimiento mientras otras quedan excluidas, aumentan las desigualdades.
La falta de alfabetización puede limitar la participación de las personas en numerosos aspectos de la vida social. Por ello, garantizar oportunidades educativas significa avanzar hacia una sociedad más inclusiva.
El mensaje es claro: la alfabetización debe llegar a todas las personas, sin importar su edad, lugar de residencia o condición social.
Una verdadera política de alfabetización debe preocuparse especialmente por quienes encuentran mayores obstáculos para acceder a la educación y al conocimiento.
Así, la alfabetización se convierte en una herramienta para promover:
- la igualdad de oportunidades;
- la inclusión social;
- la participación ciudadana;
- el respeto por la dignidad humana;
- el desarrollo de las comunidades.
8. Una alfabetización adaptada a los desafíos del siglo XXI
El lema también puede interpretarse como una invitación a preparar a las personas para los grandes desafíos actuales.
Hoy no basta únicamente con aprender a leer y escribir. Es necesario desarrollar diversas capacidades.
Alfabetización básica
Permite leer, escribir y comprender textos.
Alfabetización digital
Ayuda a utilizar las tecnologías de manera consciente, segura y responsable.
Alfabetización informacional
Permite buscar, evaluar y comprender la información.
Alfabetización ambiental
Favorece el conocimiento y la protección del medio ambiente.
Alfabetización científica
Ayuda a comprender mejor los avances científicos y tecnológicos.
Alfabetización financiera y económica
Permite comprender mejor algunas decisiones relacionadas con la economía cotidiana y la administración responsable de los recursos.
Todas estas formas de aprendizaje pueden contribuir al objetivo expresado por el lema: formar personas capaces de desenvolverse en el mundo actual, cuidar el planeta y contribuir a una prosperidad más justa y sostenible.
9. El mensaje de responsabilidad colectiva
Aunque la alfabetización beneficia a cada individuo, el lema recuerda que sus resultados repercuten en toda la sociedad.
Por esta razón, alfabetizar no es únicamente responsabilidad de las escuelas. Es una tarea en la que deben participar:
- las familias;
- los centros educativos;
- las comunidades;
- los gobiernos;
- las instituciones culturales;
- las organizaciones sociales;
- los medios de comunicación.
La sociedad entera tiene un papel importante en la creación de oportunidades para aprender.
El lema invita, por lo tanto, a comprender la alfabetización como una responsabilidad colectiva. Garantizar que todas las personas puedan aprender significa contribuir a construir un futuro mejor para todos.
10. Interpretación global del lema
En conjunto, «Alfabetización para las personas, el planeta y la prosperidad» transmite la idea de que el conocimiento tiene un enorme poder transformador.
La alfabetización:
Para las personas, significa dignidad, autonomía, conocimiento, participación y oportunidades.
Para el planeta, significa conciencia, comprensión de los problemas ambientales y capacidad para actuar responsablemente.
Para la prosperidad, significa desarrollo, innovación, oportunidades y progreso económico y social.
Las tres dimensiones deben avanzar juntas. No puede existir una prosperidad verdaderamente duradera si deja atrás a parte de la población o destruye el planeta.
Conclusión
El lema «Alfabetización para las personas, el planeta y la prosperidad» presenta a la alfabetización como una de las bases para construir un futuro mejor. Su significado va mucho más allá de enseñar a leer y escribir: propone una educación capaz de formar personas libres, críticas y preparadas para enfrentar los desafíos de su tiempo.
Al mismo tiempo, destaca que el conocimiento debe utilizarse para proteger el planeta y promover un desarrollo que genere bienestar sin poner en peligro los recursos y las posibilidades de las generaciones futuras.
En definitiva, el lema nos recuerda que alfabetizar es transformar: transformar la vida de las personas mediante el conocimiento, transformar nuestra relación con la naturaleza mediante la comprensión y la responsabilidad, y transformar la sociedad para que el progreso y la prosperidad puedan ser compartidos por todos.
Educar a las personas es fortalecer su futuro; educar para cuidar el planeta es proteger la vida; y educar para una prosperidad sostenible es construir un mundo con mayores oportunidades, más justicia y esperanza para las generaciones presentes y futuras.
Cronología de los hechos que llevaron al Día
Internacional de la Alfabetización
1945 – Creación de la UNESCO
Al finalizar la Segunda Guerra
Mundial se creó la UNESCO (Organización de las Naciones Unidas para la
Educación, la Ciencia y la Cultura), con la finalidad de contribuir a la
paz mediante la educación, la ciencia y la cultura.
Desde sus primeros años, la
organización consideró que la educación era fundamental para mejorar las
condiciones de vida de las personas y favorecer el entendimiento entre los pueblos.
La lucha contra el analfabetismo pasó progresivamente a ocupar un lugar
importante en la agenda internacional.
Décadas de 1950 y 1960 – El
analfabetismo se convierte en una preocupación mundial
Durante estas décadas, numerosos
países todavía presentaban elevados niveles de analfabetismo, especialmente
entre la población adulta.
La comunidad internacional
comenzó a comprender que no saber leer ni escribir no era solamente un problema
educativo. También constituía un obstáculo para el desarrollo económico,
social y cultural, porque limitaba el acceso de las personas al
conocimiento y a su participación plena en la sociedad.
Julio de 1965 – Conferencia
Internacional de Instrucción Pública
En Ginebra se celebró la 28.ª
sesión de la Conferencia Internacional de Instrucción Pública. Allí se
aprobó una recomendación dirigida a los ministerios de Educación relacionada
con la alfabetización y la educación de adultos.
Este hecho contribuyó a
fortalecer la preocupación internacional por desarrollar políticas sistemáticas
contra el analfabetismo.
8 de septiembre de 1965 –
Comienza el Congreso de Teherán
Este fue el acontecimiento
decisivo.
La UNESCO convocó en Teherán,
Irán, el Congreso Mundial de Ministros de Educación sobre la
Erradicación del Analfabetismo, que se desarrolló del 8 al 19 de
septiembre de 1965.
El hecho de que el Congreso
comenzara el 8 de septiembre resultaría fundamental para la elección
posterior de esta fecha como Día Internacional de la Alfabetización.
8–19 de septiembre de 1965 –
El Congreso de Teherán
Los ministros de Educación
analizaron el problema del analfabetismo a escala mundial y señalaron que
afectaba al desarrollo económico, social y cultural.
El Congreso sostuvo que era
necesario realizar esfuerzos internacionales coordinados para combatir
el analfabetismo y recomendó que el 8 de septiembre fuera proclamado
como un día internacional dedicado a la alfabetización.
La elección de la fecha estuvo
relacionada, por tanto, con el día de inauguración del Congreso de Teherán.
1965 – La Asamblea General de
la ONU reconoce la alfabetización como un problema mundial
En diciembre de 1965, las
Naciones Unidas aprobaron una resolución sobre la campaña mundial para la
alfabetización universal.
El documento reconoció que el
analfabetismo era un problema que afectaba a toda la humanidad y afirmó que la
alfabetización constituía un factor esencial para el desarrollo económico,
social y cultural. También llamó a los Estados a realizar esfuerzos
sistemáticos para erradicar el analfabetismo.
26 de octubre de 1966 – UNESCO
proclama el Día Internacional de la Alfabetización
El paso definitivo ocurrió en 1966.
Durante la 14.ª reunión de la
Conferencia General de la UNESCO, la organización proclamó oficialmente el 8
de septiembre como Día Internacional de la Alfabetización.
La decisión recogía la
recomendación formulada en el Congreso Mundial de Ministros de Educación
celebrado en Teherán en 1965.
8 de septiembre de 1967 –
Primera celebración internacional
Aunque la proclamación se realizó
en 1966, las celebraciones anuales comenzaron en 1967.
Desde entonces, cada 8 de
septiembre se conmemora internacionalmente la importancia de la
alfabetización y se llama la atención sobre la necesidad de garantizar oportunidades
educativas para todas las personas.
Resumen cronológico
|
Año |
Acontecimiento |
Importancia |
|
1945 |
Creación de la UNESCO |
La educación pasa a ocupar un
lugar central en la construcción de la paz y el desarrollo. |
|
Décadas de 1950-60 |
Crece la preocupación mundial por
el analfabetismo |
Se reconoce que afecta el
desarrollo social, económico y cultural. |
|
Julio de 1965 |
Conferencia Internacional de
Instrucción Pública, Ginebra |
Se fortalecen las
recomendaciones sobre alfabetización y educación de adultos. |
|
8 de septiembre de 1965 |
Comienza el Congreso Mundial de
Ministros de Educación en Teherán |
Se convierte en el antecedente
directo del Día Internacional. |
|
8–19 de septiembre de 1965 |
Congreso de Teherán |
Se recomienda que el 8 de
septiembre sea el Día Internacional de la Alfabetización. |
|
1965 |
La ONU impulsa la campaña
mundial de alfabetización |
Reconoce el analfabetismo como
un problema mundial y la alfabetización como factor de desarrollo. |
|
26 de octubre de 1966 |
UNESCO proclama oficialmente el
Día Internacional de la Alfabetización |
Se establece el 8 de
septiembre como fecha internacional. |
|
8 de septiembre de 1967 |
Primera celebración |
Comienzan las conmemoraciones
anuales. |
|
2026 |
60.º aniversario |
UNESCO conmemora seis décadas
del Día Internacional de la Alfabetización. |
¿Por qué se eligió específicamente el 8 de
septiembre?
La respuesta fundamental está en Teherán.
El 8 de septiembre de 1965 comenzó el Congreso Mundial de Ministros de
Educación sobre la Erradicación del Analfabetismo, una reunión internacional
que puso de manifiesto la necesidad de una acción coordinada contra el
analfabetismo y que recomendó adoptar esa fecha como jornada internacional.
Por eso, el 8 de septiembre no
fue una fecha elegida al azar: quedó vinculada a un acontecimiento
histórico que representó un importante punto de inflexión en la cooperación
internacional para combatir el analfabetismo.
Una precisión histórica
importante
A veces se dice que el Día
Internacional de la Alfabetización fue establecido en 1966 y otras veces
que existe desde 1967. Ambas fechas son correctas, pero se refieren a
acontecimientos diferentes: UNESCO lo proclamó en 1966 y las
celebraciones comenzaron en 1967.
En 2026 se cumplen 60 años de
aquella proclamación de la UNESCO, y el lema de este año es «Alfabetización
para las personas, el planeta y la prosperidad».
En Uruguay, la alfabetización
sigue siendo muy alta en términos generales (alrededor del 99% de la población
de 15 años o más sabe leer y escribir), pero persisten bolsas de analfabetismo
absoluto y, sobre todo, de analfabetismo funcional, con situaciones
especialmente críticas en el sistema carcelario y en algunos grupos de mayor
edad.
Cifras globales recientes
- Según datos del Banco Mundial y otras fuentes
internacionales, la tasa de alfabetización de adultos en
Uruguay se ubicó en torno al 98,9–99% en 2023–2024.
- La tasa de analfabetismo de la
población de 15 años o más, según el Ministerio de Desarrollo Social
(basado en la Encuesta Continua de Hogares del INE), fue de 1,2%
en 2023 a nivel nacional.
- En 2024, el Ministerio de Educación y Cultura (MEC)
publicó un informe específico sobre “Logro y nivel educativo alcanzado por
la población 2024”, que incluye la evolución de la tasa de analfabetismo
total y rural, y su distribución por edad y área demográfica.
Esto confirma que Uruguay
mantiene uno de los niveles más altos de alfabetización de la región, pero el
1–1,5% restante representa a decenas de miles de personas que
no dominan la lectura y la escritura básica.
Analfabetismo absoluto: al
menos 25.000 personas
El último censo del INE (2023)
reveló que hay al menos 25.382 personas que declararon no
saber leer ni escribir.
Algunos matices importantes:
- La pregunta “¿Sabe leer y escribir?” solo se hizo a
mayores de 10 años que:
- no habían asistido a ningún centro educativo, o
- habían cursado Primaria especial o Primaria común
con hasta tres años aprobados.
- Quienes declararon más de tres años de Primaria o
niveles superiores quedaban excluidos de esa pregunta, por lo que la cifra
real podría ser algo mayor si se considerara también el analfabetismo
funcional.
- De esas más de 25.000 personas, unas 6.920
viven en Montevideo y 4.120 en Canelones, lo que
muestra que el problema no es solo rural, sino también urbano.
Desglose territorial y por
edad
Según el indicador del Mides
(2023), la tasa de analfabetismo de personas de 15 años o más varía por
departamento:
- Valores bajos: Montevideo 0,7%, Artigas
y Durazno 0,8%, Cerro Largo 0,9%.
- Valores más altos: Soriano 3,1%, Salto
3%, Rivera y Canelones 2,3%, entre otros.
Esto indica que, aunque el
promedio nacional es bajo, hay departamentos donde el analfabetismo absoluto
supera el 2–3%, lo que en términos poblacionales implica esfuerzos focalizados
en esas zonas.
Los informes del MEC también
muestran que el analfabetismo se concentra principalmente en tramos de
edad mayores (personas que no tuvieron acceso pleno a la
escolarización en su infancia), mientras que en niños, adolescentes y jóvenes
las tasas son muy bajas, cercanas a la universalidad.
Analfabetismo funcional y
desempeño educativo
Más allá de saber leer y escribir
de forma básica, existe preocupación por el analfabetismo funcional:
personas que, aun habiendo pasado por la escuela, tienen dificultades para
comprender textos, seguir instrucciones escritas o resolver problemas
cotidianos que requieren lectura y escritura.
- Según la evaluación PISA 2022,
alrededor del 30,6% de los estudiantes uruguayos de 15
años no alcanzó niveles de suficiencia en lengua, matemáticas y ciencia,
situación que los ubica próximos a un analfabetismo funcional.
- Esto refleja un desafío educativo de fondo: la
asistencia a la escuela no garantiza, por sí sola, una alfabetización
plena y funcional.
Alfabetización en el sistema
carcelario: un caso crítico
Uno de los focos más alarmantes
es el sistema penitenciario:
- Un estudio del MEC sobre la población privada de
libertad mostró que:
- En 2022, el 53,5% fue
identificado como analfabeto (absoluto o funcional).
- En 2023, bajó al 32,9%.
- En 2024, volvió a subir al 46%.
- Además, nueve de cada diez personas
en situación de analfabetismo habían transitado por instituciones de
educación formal, lo que evidencia fallas en la calidad y continuidad del
aprendizaje.
Ante esto, el gobierno actual
(Yamandú Orsi) lanzó un Plan Nacional de Alfabetización con
énfasis en el ámbito carcelario, coordinado por el MEC, el Ministerio del
Interior y el INR, con la participación de la DEJA (ANEP) y la Universidad de
la República.
Algunas características del plan:
- Se comenzó con un plan piloto en
la Unidad N.º 4 (Santiago Vázquez), trabajando con alrededor de 90
personas que no habían terminado la escuela; 13 de ellas lograron
acreditar la finalización de Primaria.
- Se proyecta extender la experiencia a 13
penales y alcanzar una meta inicial de 3.500 privados de
libertad alfabetizados.
- Se destinaron recursos específicos en la Ley de
Presupuesto (por ejemplo, 8 millones de pesos para horas
docentes) y se trabaja en la formación de “alfabetizadores pares”
(reclusos con mayor nivel educativo que acompañan a otros).
En síntesis
- Uruguay tiene una tasa de alfabetización
adulta cercana al 99%, con un analfabetismo absoluto de
alrededor de 1,2% en la población de 15 años o más.
- El censo 2023 identificó más de 25.000
personas que declararon no saber leer ni escribir, distribuidas
en todo el país, con mayor peso relativo en algunos departamentos del
interior.
- El desafío actual ya no es solo el analfabetismo
absoluto, sino también el analfabetismo funcional y las
bajas competencias lectoras en sectores que sí pasaron por la escuela,
especialmente visible en resultados educativos como PISA y en la población
carcelaria.
- Existe un Plan Nacional de Alfabetización en
marcha, con foco inicial en cárceles y con la intención de escalar a nivel
nacional, reconociendo que la mera asistencia escolar no garantiza una
alfabetización plena.
FUENTES
https://www.unesco.org/es/days/literacy
https://www.refworld.org/legal/resolution/unga/1965/10121?utm_source=chatgpt.com
