PEDRO PABLO RUBENS: MAESTRO DEL ARTE
FLAMENCO
De esta manera describe Roger
de Piles a Peter Paul Rubens en el año 1699.
Era alto y de noble porte,
tenía las facciones regulares, las mejillas rosadas, el cabello castaño y en
los ojos el brillo de una pasión contenida. Era una persona seductora, de
temperamento afable, de conversación grata, de ingenio vivaz y penetrante. Su manera
de hablar era tranquila y juiciosa y el tono de su voz agradable, lo que le
hacía elocuente y persuasivo.
Peter Paul Rubens nació en
Siegen, Sacro Imperio Romano Germánico, actual Alemania, el 28 de junio de 1577
también conocido en español como Pedro Pablo Rubens.
Fue un pintor barroco de la
escuela flamenca.
Fue la gran figura del Barroco en la Europa septentrional. Su
estilo exuberante enfatizaba el movimiento, el color y la sensualidad. Sus
principales influencias procedían del arte de la Antigua Grecia, el de la
Antigua Roma y la pintura renacentista, en especial Leonardo da Vinci, Tiziano
y Miguel Ángel, del que admiraba su representación de la anatomía
Pedro Pablo nació en el seno
de una familia calvinista flamenca que en 1568 había huido de Amberes a Colonia
(Renania del Norte-Westfalia) a causa de las revueltas y persecuciones
religiosas. Su padre, abogado, fue Jan Rubens, mientras que su madre fue Maria
Pypelincks.
Jan Rubens, su padre, era
abogado y funcionario municipal en Amberes. Cuando se convirtió del catolicismo
al calvinismo tuvo que abandonar Flandes para exiliarse en Siegen (Alemania), donde
nació Pablo Rubens.
En el año 1587 muere su padre, el pequeño Pedro Pablo tenía entonces 10 años .
En 1589 Maria Pypelincks, madre
de Pablo regresa a Amberes con sus tres hijos, y vuelve a convertirse al
catolicismo.
Rubens comienza sus estudios
clásicos, formándose en retórica, gramática, latín y griego.
Allí estudió pintura con tres
artistas poco conocidos. Uno de ellos, Otto Vaenius, le indujo a realizar el
tradicional viaje a Italia, que resultó decisivo para la formación del artista.
En el año 1590 entra a servir
como paje de la condesa de Ligne-Arenberg, adquiriendo los principios básicos
de un buen cortesano.
Entre los años 1591 y 1592 ingresa
en el taller del pintor Tobias Verhaecht, especialista en paisajes.
Del año 1595 a 1596 entra en
el taller de Otto van Veen, quien se convertirá en su principal maestro y le
transmitirá los ideales clasicistas del arte de la pintura.
En el año 1547 pinta la obra Retrato de joven.
Museo: Metropolitan Museum of
Art
"Estamos ante una de las
primeras obras fechadas de Rubens, realizada incluso cuando aun no había
recibido el título de maestro independiente al estar como aprendiz en el taller
de Otto van Veen, más conocido como Otto Venius.
Su pintura se inscribe dentro
de las características típicas de la escuela flamenca al mostrar al personaje
en primer plano, recortado sobre un fondo neutro, interesándose por la
minuciosidad casi caligráfica de los ropajes y del rostro.
El joven porta en
sus manos una medalla, un misal y el puño de su espada. La gorguera que exhibe
era habitual en la moda española -no olvidemos que Flandes fue una provincia
del Imperio Hispánico hasta 1715- al igual que el color negro para los trajes
masculinos.
El interés descriptivo de Rubens es de gran calidad, a pesar de las
malas condiciones de conservación de la obra. La atención del maestro se centra
en el rostro del personaje, intentando transmitir su personalidad,
especialmente a través de sus ojos."(Artehistoria)
En el año 1598 ingresa como
maestro en el gremio de pintores de Amberes.
Pedro
Pablo Rubens realizó entre 1600 y 1608 la copia más conocida de la
obra inacabada de Leonardo da Vinci: un dibujo realizado a partir de las copias
anteriores y de los diseños del propio Da Vinci. Museo del Louvre, París.
Entre los años 1600 y 1608
pinta la obra Batalla de Anghiari.
"Para ampliar sus
conocimientos pictóricos, Otto Vaenius aconsejaba a sus discípulos dirigirse a
Italia.
Rubens no dudó en seguir la recomendación de su maestro y marchó a
Italia en mayo de 1600, permaneciendo allí durante un periodo de ocho años.
Recorrió prácticamente toda la península, excepto el sur, pasando largas
temporadas en Roma, Florencia y Venecia.
En estos viajes realizó dibujos de
todo lo que le interesó, copiando las obras de Rafael, Correggio, Tiziano,
Miguel Angel, Tintoretto o Leonardo, creando un amplio catálogo de dibujos que
posteriormente será utilizado en sus composiciones, por lo que recibió
"críticas de algunos competidores suyos que le acusaban de incluir en sus
cuadros figuras enteras tomadas de los italianos, a lo que él respondía que se
sentía libre de hacerlo si podía sacar provecho en ello, con lo que indicaba
que no todos eran capaces de hacer lo mismo" según narra S. van
Hoogstraeten en 1678.
El fresco de la Batalla de Anghiari de Leonardo decoraba
la sala del Consejo del Palazzo Vecchio de la capital toscana, situado frente a
la Batalla de Cascina de Miguel Angel.
Por desgracia, ambos frescos han
desaparecido y sólo se conocen por copias como ésta que contemplamos, admirada
por Rubens debido al dinamismo, la tensión y la violencia que se manifiesta en
la lucha.
Las figuras escorzadas de caballos y jinetes serán utilizadas
posteriormente por el flamenco como fuente para algunas composiciones como la
Caza de hipopótamos y cocodrilos o el San Jorge y el dragón del Museo del
Prado." ARTEHISTORIA
El 9 de mayo de 1600 parte para Italia, donde trabajará al servicio
del duque de Mantua Vincenzo Gonzaga.
Permanece en Italia ocho años.
Allí estudia el arte de la Antigüedad y a los maestros del Renacimiento, y
viaja a Roma, Florencia, Venecia, Génova y otras ciudades.
En el año 1603 pinta la obra
"Autorretrato con cuatro amigos".
Museo Wallraf-Ritchartz
"A su llegada a Italia,
Rubens se relacionó con un importante círculo de intelectuales gracias a su
hermano Philips, uno de los protagonistas de este retrato múltiple.
También
podemos observar a Justo Lipsio, Guillaume Richardot y a Gaspar Scioppius,
entre otros, creando el pintor flamenco un retrato de grupo que será muy
frecuente en el Barroco centroeuropeo.
Los hermanos Rubens se ubican en primer
plano, como anfitriones de la velada, vistiendo a la austera moda romana que se
marcaba desde España, dirigiendo el pintor su mirada hacia el espectador.
Al
fondo de la escena podemos observar el fondo de la Dormición de la Virgen, la
obra de Mantegna que conserva el Museo del Prado.
En esta composición, la
influencia de la pintura flamenca enlaza con la retratística veneciana
encabezada por Tiziano, surgiendo un estilo tremendamente personal con el que
Rubens alcanzará grandes éxitos en toda Europa. Los cuatro filósofos está en
sintonía con este trabajo." ARTEHISTORIA
En el año 1603 en septiembre visita la corte de Felipe III en Valladolid
como enviado del duque de Mantua. Pinta el Retrato ecuestre del duque de Lerma
(Museo del Prado).
En 1603 Rubens llega a
Valladolid, ciudad en la que la Corte española se había instalado
temporalmente, como enviado del duque de Mantua.
En este momento realiza uno de
los mejores retratos que guarda el Museo del Prado, el del hombre más poderoso
de España durante el reinado de Felipe III: el duque de Lerma. Don Francisco de
Sandoval y Rojas monta un brioso caballo blanco; su mano derecha empuña el
bastón de general y viste una armadura en la que destaca el collar de la Orden
de Santiago.
Está de frente, apartándose del tradicional retrato ecuestre que
había establecido Tiziano en el de Carlos V en Mühlberg, donde las figuras eran
representadas de perfil.
La situación frontal marca el escorzo de caballo y
caballero, permitiendo ver al fondo una escena de batalla ya que sitúa el
horizonte muy bajo.
Aun siendo uno de los primeros retratos del maestro se pone
ya de manifiesto su capacidad para penetrar en la personalidad de los modelos,
mostrándonos el alma del personaje.
Concretamente aquí nos exhibe la altanería
y el orgullo del valido, dando la impresión de arrollar al espectador al ser
visto desde un ángulo bajo aprendido del Manierismo, por lo que se especula
sobre un contacto entre Rubens y El Greco. Rubens inaugura un nuevo concepto de
retrato que seguirán Van Dyck y Velázquez. Respecto al estilo, se observa el
dibujismo característico de sus primeros años, con un detallismo maravilloso en
la armadura o en los engarces del caballo.
Con esta obra el maestro se da a
conocer en España, donde sus pinturas gozarán de gran estima; de hecho, en
estos primeros momentos el propio duque de Lerma intentó retener al artista en
Valladolid, pero el pintor prefirió continuar su estancia en Mantua ya que
Italia le podía enseñar muchas más cosas. Existe un excelente dibujo preparatorio
de este retrato en el que se definen las líneas básicas de la composición.
Regresa a Italia a principios
de 1604.
Marquesa Brigida Spinola-Doria".Museo: National Gallery
(Washington)
En el año 1606 pinta la obra
"Marquesa Brigida Spinola-Doria".
"A lo largo de su etapa
italiana, Rubens estuvo en varias ocasiones en Génova, interesándose por la
renovación del retrato.
Génova era uno de los centro bancarios y comerciales
más importantes de la época, gobernado por una oligarquía con la que el pintor
flamenco estableció estrechas relaciones.
Entre los retratos pintados entre
1606-1607, el de la marquesa Brigida Spinola-Doria ocupa un lugar preferente.
La modelo aparece en pie -el tercio inferior fue suprimido en el siglo XIX-
vistiendo sus mejores y más elegantes galas, ante la estructura arquitectónica
de su palacio.
Existe un boceto preparatorio en el que Rubens nos muestra con
mayor amplitud el palacio ya que, durante su estancia en la capital de la
república de Génova, se fascinó por los palacios que habitaba la nobleza,
"muy hermosos y confortables" en palabras del propio pintor.
La
balaustrada del boceto estaría presente en el cuadro definitivo pero éste
también sufrió cortes en los laterales.
El retrato pudo realizarse con motivo
del enlace matrimonial de la marquesa con Giacomo Massimiliano Doria, en julio
de 1605.
Brigida aparece vestida a la española, con un vestido de satén bordado
en plata y oro, sujetando en su mano derecha un abanico y adornando su cuello
con una amplia gorguera, resbalando la luz por el elegante vestido.
Un
cortinaje rojizo cuelga de la arquitectura para recortar el bello rostro de la
dama, en el que podemos apreciar su captación psicológica, tomando como modelo
a Tiziano, el gran maestro para Rubens.
Este tipo de retratos serán imitados
posteriormente por Van Dyck, tomándose como referencia por los maestros
británicos del siglo XVIII Reynolds y Gainsborough." ARTEHISTORIA
En el año 1608, el delicado estado de salud de su madre le obligó a
regresar a Amberes. Tras la muerte de su madre, se queda allí.
Isabella Brant
El 3 de octubre de 1609 se casó con Isabella
Brant quien pertenecía a la alta burguesía de la ciudad.
“Autorretrato con Isabella Brant” .
En el año 109 pinta Autorretrato con Isabella Brant .
Rubens pintó este famoso retrato para celebrar el matrimonio con su
primera esposa, Isabella Brant.
Aunque en el retrato parecen
más o menos de la misma edad, Isabella tenía 18 años y Rubens, 32.
Están
sentados en el campo, cobijados bajo una enorme mata de madreselva, una planta
que simboliza el amor. Miran hacia nosotros para hacernos cómplices de su
relación, con rostros amables que transmiten confianza.
La posición de sus cuerpos
nos demuestra que es una pareja feliz y bien avenida. Están inclinados uno
hacia el otro, formando un óvalo perfecto que se escora ligeramente hacia la
derecha (en el barroco las diagonales son casi obligatorias).
En el centro de
este óvalo están sus dos manos unidas, un gesto que simboliza su compromiso. No
hay ningún elemento que aluda a la profesión del artista, que se presenta ante
el mundo como un caballero, con espada incluida.
Las telas son puro lujo y
ostentación. Nos perdemos en los pliegues de la falda granate de Isabella, en
el dibujo de su corpiño de brocado, en los delicados encajes de los cuellos y
puños, en su elegante sombrero de paja forrado de terciopelo verde, en el
brillo de las medias naranjas de Rubens y en el efecto tornasolado de su
chaqueta.
Rubens era considerado el pintor más importante de Flandes y requerido como
pintor de corte del archiduque austriaco Alberto y de su esposa, la infanta
española Isabel, que gobernaban los Países Bajos como virreyes al servicio del
rey de España.
Casa en Amberes
En el año 1609 trabaja como
pintor de la corte de los archiduques Alberto e Isabel Clara Eugenia en
Bruselas, y para el patriciado de Amberes, ciudad donde reside y donde
establece su estudio.
La Adoración de los Magos (Museo del Prado)
En el año 1609 pinta La Adoración
de los Magos (Museo del Prado) para el Ayuntamiento de Amberes, el primero
de muchos grandes encargos que recibirá de las principales instituciones de la
ciudad.
La Adoración de los Magos es
una de las mayores obras que guarda el Museo del Prado, siendo pintada por
Rubens en dos partes claramente diferenciadas. El lienzo original, es decir, la
zona de la izquierda que recoge la Adoración, fue encargada por uno de los
magistrados de la ciudad de Amberes - llamado Nicolas Rockox- al maestro en
1609 para decorar el Salón de los Estados del Ayuntamiento.
Con motivo del
viaje del marqués de Siete Iglesias, lugarteniente del todopoderoso valido
español -Duque de Lerma- a Amberes en 1618 recibió como regalo esta Adoración,
que fue ampliada en sus partes derecha y superior por Rubens durante su
estancia en Madrid en 1628-1629.
Rubens fue un gran admirador del Renacimiento
italiano, especialmente de la Escuela veneciana, donde buscó su fuente de
inspiración.
Considerará a Tiziano como su "padre espiritual" pero
también admirará las obras de Tintoretto y Veronés. Esta influencia veneciana
es la que apreciamos en la parte inicial de la Adoración, en la izquierda.
El
Niño es el foco del que parte la luz, iluminando los rostros de los Reyes Magos
y sus correspondientes pajes.
La riqueza de las telas, la variedad del color y
la cantidad de figuras existentes sorprende al espectador. Sin embargo, en la
zona añadida en 1628 existe un evidente homenaje a Miguel Ángel en las figuras
de los porteadores y de los jinetes sobre sus caballos.
En esta zona todo es
escorzo y movimiento, que contrasta con la serenidad de la zona inicial. Las
masas musculosas y en tensión son muy significativas del impacto que produjo en
el maestro la contemplación de la Capilla Sixtina de Roma.
La zona superior,
con los angelitos que van hacia el Niño, también es un añadido del año 1628.La
atmósfera que ha obtenido el maestro con el juego de luces procedente de las
antorchas, la riqueza de los paños de brillante colorido y la postura de las
figuras, hacen de esta escena una clara representación de las Adoraciones del
Barroco.
Otra de las cuestiones que causa mayor sorpresa al espectador es la
inexistencia de un espacio vacío que nos permita apreciar alguna nota de
paisaje. A pesar de estar la escena llena de figuras, Rubens ha sabido obtener
el efecto de profundidad al colocar los personajes en diferentes planos, en un
equilibrio de masas perfecto, que no provoca que una zona se recargue más que
otra.
Hasta el propio artista no quiso perderse el acontecimiento y se
autorretrató en la zona derecha, sobre un caballo, de espaldas. Mención
especial merece el interés del maestro por captar la expresión de las figuras,
que parecen auténticos retratos, especialmente el pajecillo negro que sopla en
la zona izquierda de la composición.
En 1611 nace Clara Serena, su
primera hija y muere su hermano Filips Rubens, destacado filósofo neoestoico.
En el año 1614 nace Albert, su
primer hijo varón.
En 1616 Anton van Dyck entra
en el taller de Rubens, dando comienzo a una amplia colaboración.
El rapto de las hijas de Leucipo.
En ese mismo año de 1616 pintó
El rapto de las hijas de Leucipo.
Se trata de un tema
mitológico, el rapto de las hijas de Leucipo por Cástor y Pólux.
Rubens realizó este lienzo
durante los primeros años de su trayectoria artística. Se sitúa en la
transición entre el clasicismo y el barroco. Mientras la composición es clásica
y equilibrada, el sentido de movimiento y dinamismo son característicos del
barroco.
Entre las obras mitológicas
más importantes salidas del pincel de Rubens destaca el Rapto de las hijas de
Leucipo, una de sus escenas más dramáticas y violentas, más barrocas.
Los hijos
gemelos de Leda y Júpiter, Cástor y Polux, decidieron raptar, con ayuda de
Cupido, a las hijas del rey de Mesenia, Leucipo, llamadas Hilaíra y Febe, que
ya habían sido comprometidas a otros hermanos. Cástor y Polux son también
conocidos como los "Dióscuros", hijos de Zeus, y en una de sus estatuas
emplazada en el Quirinal de Roma se inspiró Rubens para realizar esta escena.
También tomó como referencia el Rapto de las Sabinas, grupo escultórico
ejecutado por Juan de Bolonia en la plaza de la Signoria de Florencia.
Los
Dióscuros eran excelentes jinetes por lo que el pintor flamenco los sitúa a
caballo en el momento de perpetrar el rapto, reforzando la violencia con el
caballo encabritado del fondo y la resistencia ejercida por Hilaíra y Febe,
cuyos escorzados cuerpos parecen querer salir del lienzo.
Las figuras se
estructuran en dos diagonales entrelazadas, ocupando buena parte del espacio
pictórico y en forma compacta, incluyéndose dentro de un círculo muy definido.
Su acentuado dinamismo refuerza el dramatismo de la escena, complementando las poses
y los movimientos de los personajes. Incluso encontramos un atractivo contraste
entre los cuerpos sonrosados de las mujeres y la piel tostada de los hombres,
describiendo de manera espectacular la viveza de cada una de las anatomías,
tomando como punto de partida las figuras de Miguel Angel.
Concretamente, la
joven que alzan los dos hermanos está inspirada en la figura de la Noche de la
tumba de Guiliano de Medicis -también se apunta al Laoconte, estatua
helenística admirada especialmente por Rubens- mientras que la más cercana al
espectador tiene como referencia a la Leda de Leda y el cisne, cuadro
desaparecido de Miguel Angel que el propio Rubens copió en su estancia
italiana.
Algunos especialistas consideran que en esta figura debemos encontrar
un significado simbólico ya Cástor y Polux nacieron de la unión de Leda y
Júpiter, convertido en cisne, por lo que ambos hechos se relacionan.
Los
contrastes anteriormente aludidos continúan en las tonalidades de las telas o
de los caballos, incluso en la pose de cada uno de los animales, uno
encabritado y el otro más sereno.
Curiosamente, Cástor y Polux desposarán a las
princesas y se comportarán como maridos modélicos, hecho que aquí el pintor
simboliza en la presencia de Cupido sujetando las bridas del caballo. La pasión
brutal es frenada por el amor.
También se ha querido ver en esta escena una
ascensión del alma al cielo debido al movimiento ascendente que prima en la
composición, movimiento que se refuerza por el empleo de una línea del
horizonte tremendamente baja.
También se ha interpretado como una alegoría del
matrimonio o de la armonía conyugal e incluso como una alegoría política.
Independientemente de lo que quisiera tratar el maestro flamenco en la tela,
nos hallamos ante una de sus obras maestras en las que sintetiza su estilo,
convirtiéndose en el pintor más admirado de su tiempo. ARTEHISTORIA
En el año 1618 nace Nicolás, segundo
hijo varón del artista.
En 1620 recibe el encargo de
la decoración de la iglesia de los Jesuitas de Amberes, en la que Van Dyck
representa un papel destacado.
En el año 1621 María de
Médicis le encarga el ciclo de pinturas para su palacio de Luxemburgo en París.
Hacia 1622 inicia sus
actividades diplomáticas al servicio de la Monarquía Española.
Autorretrato. Galería Nacional Australiana
En el año 1623 pinta su
Autorretrato.
"Rubens siempre se
autorretrata como un perfecto caballero, vistiendo elegantemente y con los
elementos distintivos de su clase: el sombrero, la espada y exquisitos trajes.
La serie de autorretratos "caballerescos" se inicia en la década de
1620 y concluye con el majestuoso ejemplar que guarda el Kunsthistorisches
Museum de Viena.
El lienzo de la National Gallery de Canberra es una réplica del
pintado a petición del príncipe Carlos Estuardo de Inglaterra, conservado hoy
en la Royal Collection de Windsor Castle.
El pintor se muestra casi de perfil,
recortada su amplia figura ante un cielo de atardecer, predominando las
tonalidades oscuras del traje. La intensa e inteligente mirada del pintor es el
elemento primordial de la composición, dirigiéndose al espectador para afianzar
su concepto del artista como miembro de la nobleza.
Este retrato fue regalado a
Peiresc, un humanista provenzal que Rubens había conocido en París, con el que
mantuvo una estrecha relación, tal y como se refleja en la abundante
correspondencia entre ambos, tratando especialmente asuntos alusivos a la
Antigüedad, sobre todo lo relacionado con joyas y gemas antiguas, llegando
incluso a proyectar la edición de un libro sobre este tema".
(Artehistoria)
En el año 1623 muere su hija
Clara Serena.
En 1624 a instancias de Isabel
Clara Eugenia, Felipe IV le otorga patente de nobleza.
En el año 1625 Isabel Clara Eugenia le encarga el diseño de
la serie de tapices sobre la Eucaristía para el convento de las Descalzas
Reales de Madrid.
En el año 1626 muere su esposa
Isabella Brant.
Felipe IV a caballo
Entre los años 1628 y 1629 llega
a Madrid como diplomático para informar al rey sobre el estado de las
negociaciones de un tratado de paz con Inglaterra. Se instala en el Alcázar de
Madrid, donde entra en contacto con Velázquez.
En este período copia
numerosas pinturas de Tiziano de la Colección Real. Retrata a Felipe IV a
caballo, cuadro hoy perdido que sustituye, en el salón más importante del
Alcázar, a otro retrato anterior de Velázquez.
Durante la estancia de
Rubens en Madrid entre los meses de agosto de 1628 y abril del año siguiente
sólo tenemos un encargo documentado; se trata del retrato ecuestre de Felipe
IV, original que ha desaparecido pero que conocemos gracias a una buena copia.
El lienzo estaba destinado a decorar uno de los salones más importantes del
Alcázar, haciendo pareja con el Carlos V en Mühlberg de Tiziano.Felipe
IV aparece con el caballo en corveta, posición simbólica del dominio y el
control sobre el Estado, vistiendo armadura y portando el cetro de mando y la
banda de general.
Don Felipe se rodea de figuras alegóricas: la Fe, sosteniendo
en su mano izquierda una cruz sobre el globo terráqueo y coronando con laurel
al monarca como defensor de la Iglesia; otra figura femenina que presenta los
atributos de Júpiter, el rayo y el águila que también simbolizan la dinastía
Habsburgo. En la zona derecha de la composición se encuentra un paje que
sostiene el casco del rey.
Al fondo podemos contemplar una vista del río
Manzanares. El dinamismo que caracteriza la obra del maestro flamenco se
manifiesta de manera clara, especialmente en las figuras alegóricas y los
amorcillos que coronan al monarca, mientras que el caballo se estructura en una
acentuada diagonal en profundidad.
El rostro se convierte en uno de los centros
de atención, captando la personalidad del monarca, aunque no con la maestría de Velázquez.
El
éxito obtenido por Rubens con este trabajo le permitió realizar los retratos
ecuestres de Felipe II -en estas fechas- y del cardenal-infante
don Fernando, años después.
El 29 abril de 1629 deja
Madrid con destino a Inglaterra.
Helena Fourment
En diciembre de 1630 se casó con la joven Helena Fourment, después de una viudez de cuatro años.
Entre los años 1630 y 1635
pinta Las tres Gracias.
Este es uno de los cuadros que
mejor transmite el grado de felicidad y sensualidad que manifiestan muchas de
las últimas pinturas de Rubens, habiéndose interpretado como un canto del
artista al amor, la felicidad y el placer derivados de su matrimonio con la
joven Helena Fourment, que tuvo lugar en diciembre de 1630.
Según diversas
fuentes clásicas, las tres Gracias eran diosas nacidas de los amores de Zeus
que pertenecían al séquito de Afrodita, y se asociaban con el amor, la belleza,
la sexualidad y la fertilidad, entendidos como fuerzas generadoras de vida.
El
cuadro fue propiedad personal del artista hasta su muerte. En 1666 colgaba ya
del Alcázar de Madrid.
En el año 1632 nace su hija Clara Johanna.
En el año 1633 nace su hijo Frans.
En 1634 dirige la decoración a
base de arcos triunfales para la entrada en Amberes del nuevo gobernador de la
región, el cardenal infante Fernando de Austria, hermano del rey Felipe IV
En el año 1635 pinta Helena Fourment con su hijo Francis
En el año 1635 nace su hija Isabella Helena.
Ese mismo año adquiere Het
Steen, residencia señorial cerca de Malinas.
En el año 1636 comienza los diseños para el pabellón de caza
cercano a Madrid conocido como la Torre de la Parada, por encargo de Felipe IV.
Helene Fourment, y sus dos hijos
Entre los retratos familiares
más atractivos pintados por Rubens destaca el de su segunda esposa, Helene
Fourment, y sus dos hijos: Clara Joanna (18-1-1632), de cuatro años, y Frans
(12-7-1633), de dos años y medio.
El retrato está cargado de espontaneidad e
intimidad, lo que aumenta el encanto de la obra. Rubens emplea una técnica muy
suelta y viva, lo que convierte la composición en una especie de bosquejo a
gran escala en el que sólo las cabezas de las tres figuras están plenamente
modeladas, mientras el resto sólo queda sugerido.
La importancia otorgada a la
luz y el color enlazan directamente con la escuela veneciana, cuyo máximo
representante, Tiziano, era considerado por el maestro flamenco "su padre
espiritual".
Las figuras visten de
manera elegante, cubriendo sus cabezas con graciosos sombreros -Helene recuerda
al retrato de su hermana titulado El sombrero de paja-. Frans mira hacia el
espectador y juega con un pajarito, al igual que su hermano Nicolas en el
retrato junto a Albert, mientras Clara recoge su falda entre las manos y dirige
su mirada a la madre.
La postura de Helene sosteniendo en su regazo a su hijo
ha sido interpretada como una Madonna profana.
Bajo la inacabada silla se
aprecian los contornos de un perro adormilado, símbolo tradicional del
matrimonio y de la fidelidad.
Se piensa que Rubens consideró ampliar la tabla
para incorporar al niño que Helene esperaba, Pieter Paul, nacido el 1 de marzo
de 1637.
En el año 1637 nace su último hijo, llamado Peter Paul. Trabaja en numerosos encargos para Felipe IV, que llega a ser el mayor coleccionista de su obra.
Paisaje de atardecer con ovejas -Museo: National Gallery de Londres
En el año 1638 pinta Paisaje de
atardecer con ovejas - 1638
"Tras regresar a Amberes
de su misión diplomática por tierras inglesas y españolas, Rubens buscó la paz
y la tranquilidad en su retiro del castillo de Steen. En este lugar realizó
buena parte de su producción paisajística, donde podemos observar su interés
por captar la naturaleza en todo su esplendor.
Esto no quiere decir que nos
encontremos ante fieles transcripciones de lo que el pintor tiene ante sus
ojos, ya que Rubens nunca pintó directamente del natural como harán los
impresionistas en el siglo XIX, sino que él recreará el paisaje a su gusto para
mostrar escenas de gran belleza.
La mayoría de los paisajes pintados en esta
última década presentan similares características: amplia perspectiva, distribución
del espacio en tres bandas paralelas, empleo de figurillas que otorgan mayor
realismo a la composición, interés por efectos lumínicos.
En este caso nos
encontramos con un rebaño de ovejas en primer plano, vigiladas por el pastor
acompañado de su fiel perro guardián. Un río zigzagueante forma una diagonal en
profundidad que nos conduce hacia el punto de fuga, en el que podemos observar
los últimos rayos de sol.
El ambiente atmosférico y lumínico de estos paisajes
parece transportar al espectador a las llanuras de Brabante que el pintor ha
recogido en sus tablas. El Paisaje nocturno también comparte las mismas
características." (Artehistoria)
El Juicio de Paris
También en el año 1638 pinta El Juicio
de Paris .
La rivalidad existente entre
las diosas Minerva, Venus y Juno por ser la más bella, tenía que ser resuelta
por Paris, que entregaría una manzana de oro con la inscripción "a la más
bella", a la diosa más bella.
Rubens plasma el momento en el
que Paris, hijo de Príamo, rey de Troya, toma la manzana que le da Mercurio,
mientras que las tres diosas intentan convencerle con diferentes ofrecimientos.
La elegida fue Venus, que
consiguió convencerle entregándole la mujer más hermosa del mundo, Helena (la
esposa de Menéalo), provocando así la Guerra de Troya.
Otras obras famosas son El
Descendimiento de la cruz, Los cuatro filósofos, el Triunfo de la Iglesia,
Danza de aldeanos o El desembarco de María de Médicis en el puerto de Marsella.
El 30 de mayo de 1640 muere en
Amberes, Flandes (Países Bajos Españoles), actual Bélgica a punto de cumplir
los 63 años. Fue sepultado en la Iglesia la iglesia de Santiago, en Amberes.
Su pintura ha ejercido enorme influencia en otros artistas como
Jean Antoine Watteau, Delacroix o Auguste Renoir.
Entre los años 1640 y 1645 Felipe IV adquiere de los herederos de
Rubens cuadros que habían quedado en la colección del pintor tras su muerte,
entre ellos San Jorge y el dragón, Las tres Gracias, y otros que forman parte
de la colección del Museo del Prado.
CÓMO LO RECORDAMOS
Estatua de Rubens en la
Groenplaats con la catedral al fondo - SigridSpinnox.com
SELLOS
IGLESIA DE AMBERES
La iglesia de Santiago, en Amberes era la iglesia parroquial de Rubens:
aquí se dirigía todos los días sin falta a oír la misa de 6 de la mañana. Fue
sepultado aquí, como el resto de su familia –más de una cuarentena de
descendientes suyos están enterrados en la iglesia–. Su capilla funeraria está
decorada con un cuadro suyo, considerado una de las obras maestras de su etapa
de madurez: Virgen con los Santos. Lo mandó colocar ahí su segunda mujer,
Helena Fourment que, al ser ¡treinta y siete años¡ más jóven que él, le
sobrevivió unos cuantos
MUSEO
La Casa Museo de Rubens en Amberes. Foto: Dreamstime
Legado
Pedro Pablo Rubens es
considerado uno de los pilares fundamentales del Barroco flamenco y una de las
figuras más influyentes del arte occidental. Su legado es vasto y
multifacético, abarcando aspectos estilísticos, técnicos, institucionales y
culturales.
1. Definición del Barroco
flamenco
Rubens fue el motor creativo
que definió el arte barroco en Flandes y, por extensión, en gran parte de
Europa durante el siglo XVII.
Su estilo exuberante, caracterizado por el
dinamismo, el colorido vibrante y la sensualidad, marcó un antes y un después
en la historia de la pintura.
Sus composiciones, a menudo
arrebatadas y llenas de movimiento, así como la carnalidad y voluptuosidad de
sus figuras, se convirtieron en modelos a seguir para generaciones posteriores.
2. Influencia temática y
técnica
Rubens abordó una amplia
variedad de temas: religiosos, históricos, mitológicos, escenas de caza,
paisajes y retratos, además de realizar ilustraciones y diseños para tapices.
Fue un maestro en la
representación del cuerpo humano, especialmente influido por Miguel Ángel,
Tiziano y la pintura renacentista italiana, logrando una síntesis entre la
tradición clásica y la innovación barroca.
3. Innovaciones en el mercado
del arte
Rubens fue uno de los primeros
artistas en comprender y aprovechar el mercado del arte moderno, organizando su
taller como una auténtica “factoría” donde colaboradores y discípulos producían
obras en cadena bajo su supervisión, lo que permitió una producción masiva y la
difusión de su estilo.
Este modelo de taller influyó
en la organización del trabajo artístico en Europa y permitió que su influencia
se transmitiera a través de sus discípulos, como Anton van Dyck y Jacob
Jordaens.
4. Impacto en la cultura y la
política
Además de su labor artística,
Rubens desempeñó un papel diplomático relevante en las cortes europeas, lo que
le permitió posicionar el arte como herramienta de poder y prestigio.
Su obra fue clave en la imagen
pública de la monarquía y la Iglesia, especialmente en el contexto de la Contrarreforma,
donde sus pinturas sirvieron para exaltar los valores católicos y el poder
eclesiástico.
5. Legado arquitectónico y
patrimonial
Rubens también dejó huella en
la arquitectura y la decoración, como en la iglesia jesuita de San Carlos
Borromeo en Amberes, donde diseñó la fachada, la torre y realizó numerosos
retablos y pinturas para el interior.
Aunque parte de su legado
material se ha perdido (como las 39 pinturas del techo de la iglesia
mencionada), su influencia sigue siendo visible en el patrimonio artístico y
cultural de Flandes y Europa.
6. Influencia en generaciones
posteriores
El legado de Rubens se percibe
en el trabajo de artistas barrocos y rococó, así como en la evolución del arte
flamenco.
Su impacto se extiende hasta
la actualidad, siendo estudiado y admirado en museos y exposiciones
internacionales.
“La influencia del estilo de
Rubens ha hecho del arte Barroco flamenco uno de los momentos más sugerentes y
visualmente atractivos de la cultura occidental.
Él fue el motor de una fuerza
creadora que conquistó la Europa del siglo XVII”.
El legado de Pedro Pablo
Rubens es el de un innovador que elevó la pintura barroca a su máxima
expresión, influyó en la organización profesional del arte, sirvió de puente
entre la tradición clásica y la modernidad, y dejó una huella indeleble en la
cultura visual de Occidente.
FUENTES
http://www.arteespana.com
http://es.wikipedia.org/
http://www.biografiasyvidas.com/
http://www.museodelprado.es