Blog de Arinda

OBJETIVO :En este Blog vas a encontrar mis producciones en pintura y escultura. Además, material recopilado a través de mi trabajo como maestra, directora e inspectora, que puede ser de interés para docentes y estudiantes magisteriales .

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domingo, 13 de septiembre de 2026

13 DE SETIEMBRE DE NACÍA CLARA JOSEPHINE WIECK - BIOGRAFÍA

 
CLARA J. WIECK : LA COMPOSITORA Y PIANISTA DESTACADA EN EL SIGLO XIX


Clara Josephine Wieck nació en Leipzig - Almania,el 13 de septiembre de 1819.
Fue una compositora  y pianista destacada del siglo XIX. Desde los ocho años: sus dotes de interpretación alcanzaron el virtuosismo . El público europeo la consideraba en el nivel de Franz Liszt (1811-1886) o Sigismund Thalberg (1812-1871), famosos pianistas virtuosos de aquella época.

Clara Wieck a la edad de 8 años. Color en miniatura sobre Marfil por un artista desconocido alrededor de 1827

Clara fue la hija menor de Friedrich Wieck y Marianne Tromlitz. Su padre era un reconocido maestro de piano y tenía un negocio de venta de partituras y de pianos. Su madre era una renombrada cantante y pianista. 

Toda la familia (la madre incluida) vivía inmersa en el maravilloso mundo de la música, ya sea como intérpretes o como vendedores de partituras y pianos. 
Fue bastante obvio que Clara acabara conociendo y amando la música desde su más tierna infancia, pero lo que nadie podía imaginarse era que aquella bella y angelical niña fuera a convertirse en una de las pianistas más famosas del siglo XIX. 

 Friedrich Wieck

Su padre planeó para Clara una vida de concertista. Se preocupó por darle una formación completa, desde muy niña, con los mejores maestros disponibles: además de piano estudió canto, violín, instrumentación, contrapunto y composición. Friedrich le inculcó a su hija una férrea disciplina y actuó como su agente promotor para conseguirle presentaciones en Europa. 

Lugar de nacimiento de Clara

A partir de los cinco años estudió, al igual que su hermana Maria, piano y composición con su padre, Friedrich Wieck, un reconocido pedagogo  y pianista. 

A los nueve años, el 20 de octubre de 1828, hizo su debut como virtuosa del piano, tocando variaciones sobre un tema de Rossini.
A los once años en 1830 la pequeña Clara, escribió su primer lied.

En 1931 se fue de gira a París, con bastante éxito. Ese mismo año, se publicó en Alemania una obra de Clara titulada Cuatro polonesas para piano. 

 En 1833, comenzó la composición de un concierto para piano, que terminó en 1835 y fue publicado en 1837.

Una vez iniciados su actividad musical, Clara nunca abandonó los teatros y conciertos en toda su vida, a excepción de momentos puntuales en los que tuvo que atender las necesidades de su familia (incluyendo el cuidado de sus ocho hijos y de su esposo, el malogrado Robert Schumann, que falleció muy joven, internado en un centro psiquiátrico en el que pasó dos años después de intentar suicidarse).


Clara Wieck a la edad de 15 años. Litografía de Julius Giere.  Fue en su exitoso concierto    el  09 de noviembre de 1835, en la Gewandhaus de Leipzig.  donde se imprimió esta litografía. 
 
Cuando Clara tenía 11 años, llegó un músico 9 años mayor que ella a estudiar con Friedrich Wieck. 
Se trataba de Robert Schumann, quien era entonces un personaje desconocido con inclinaciones literarias, se iniciaba en la composición y que quería seguir la carrera de concertista. 
Robert se quedó a vivir en casa de su maestro, cosa frecuente en la época. 

Para entonces, Clara ya era bastante madura, probablemente por las experiencias que había tenido en su vida de concertista profesional; así que entre Robert y Clara se forjó una cálida amistad a pesar de la diferencia de edades. 
 Pronto la amistad se transformó en amor y en 1837 pidieron permiso al padre de Clara para casarse, pues ella era menor de edad y tenía que esperar hasta cumplir 21 años o contar con el consentimiento de los padres.
Friedrich Wieck. se opuso a esta relación de Clara y Robert consideraba que no le convenía a su hija seguramente por los hábitos de Robert: de carácter marcadamente depresivo, sin medios para mantener una familia y por sus fracasos en las relaciones con otras mujeres.
 Friedrich envió a Clara a Dresde y le prohibió cualquier tipo de comunicación con Schumann. 

Aunque los enamorados encontraron la manera de cartearse.
Esta relación amorosa  no resultó nada fácil. 
Las largas ausencias de Clara Schumann, que pasaba épocas lejos de casa ofreciendo recitales de piano por toda Europa, y la férrea oposición del padre de la pianista dificultó el romance entre ambos artistas.

Clara y Robert

En 1840 Clara Wieck y Robert Schumann se casaron un día antes de cumplir ella los 21 años de edad, lo que causó una batalla legal que no hubiese sucedido de haber esperado ambos un día más. Wieck nunca dudó del genio de R. Schumann (como lo testifica la correspondencia de Clara) pero no deseaba ver a su hija (quien había sido su más cara inversión) con un compositor sin reputación ni reconocimiento, sin un ingreso estable. Wieck creía que Robert no podría darle una vida digna a Clara. 

Entonces empezó una ardua batalla legal que fracturó la "perfecta" relación entre padre e hija. F. Wieck no pudo contener su orgullo, impugnó la decisión del tribunal pero imperó la decisión de los novios. (Robert logró comprobar su solvencia moral y económica) además de que su talento era innegable.
En los años siguientes Robert se dedicó a la composición sinfónica. Clara, a pesar de su talento musical, decidió dedicarse a Robert y a sus hijos (tuvieron hasta ocho).



Clara Schumann con su primogénita hija Marie. Reproducción de un daguerrotipo, probablemente de 1844/45. Es el primer registro fotográfico, que ha sido realizado de Clara Schumann, y que la muestra con su hija Marie (nacida el 01 de septiembre de 1841), fue creado tras el regreso de los viajes de Rusia realizados junto con su marido en la que Clara Schumann había sido aclamada en sus actuaciones como pianista. El daguerrotipo permaneció en posesión de Marie Schumann hasta su muerte  y en 1926 llegó a  la casa de Robert Schumann en Zwickau.




La vida en común de Robert y Clara sólo puede definirse como apasionada y romántica. 
Se amaban como personas. Y se admiraban mutuamente como músicos. 
La única tacha a esta relación la constituiría el estado de salud de Robert (cuyos problemas mentales se acrecentarían con los años hasta su prematura muerte) y las obligaciones domésticas que sin duda recaían exclusivamente sobre Clara.

Dresden a finales del siglo dieciocho (Cuadro de Bernadetto Bettolo)

Pero a pesar de los éxitos de Robert y la dedicación de Clara, los jóvenes esposos tenían graves problemas financieros y en 1844 aceptaron hacer una gira en Rusia, esperando resolver así su difícil situación. 
Tuvieron mucho éxito pero pocos ingresos. 
La salud de Robert, siempre delicada, comenzó a deteriorarse, sufrió varias crisis depresivas y el médico les recomendó que cambiasen de aire y la familia se trasladó a Dresde.

Robert Shurmann


 Allí, Robert compuso varias obras y posteriormente Clara intentó promocionar la obra de Robert en una gira por Viena, sin conseguir éxito. 
Las composicíones de Schumann ya no despertaban excesivo entusiasmo y el compositor comenzó a decaer alarmantemente: sufría alucinaciones y desvaríos. Clara sufría profundamente viendo padecer a su esposo y sintiendose impotente para ayudarle.

En 1854 Robert, desesperado y con la mente confusa, se arrojó al Rhin, donde fue salvado por unos pescadores. 
Clara que se encontraba en el sexto mes de un nuevo embarazo tuvo que internarlo en un sanatorio para enfermos mentales y  continuó de gira ofreciendo conciertos por toda Europa en teatros y asociaciones para mantener a su marido y sus hijos. 


Cuando su marido tuvo que alejarse de los escenarios por una lesión, Clara se convirtió en la principal intérprete de las obras de Robert. Por suerte para este “tándem” artístico, Robert demostró que además de buen pianista, era un magnífico compositor, mientras que Clara sobresalió en la escena internacional como uno de los mejores pianistas de su tiempo.  

Pianistas tan afamados y virtuosos como Chopin, Mendelssohn, Liszt o Brahms alabaron su habilidad y buen gusto al interpretar las piezas más complicadas del repertorio pianístico. 
Es cierto que Clara Schumann asumía su inferioridad frente a Liszt, pero ello no respondía a ningún sentimiento de inferioridad femenina o inseguridad (muy acentuadas, por extraño que parezca, en el caso de Clara), sino simplemente a la imbatibilidad del músico húngaro: nadie pudo hacer sombra a Liszt.
Clara tuvo una gran fortaleza espiritual que le permitió soportar una vida dura como artista y llena de tragedias en el ámbito personal, como la separación de sus padres, la muerte prematura de cuatro de sus hijos y las crisis nerviosas, el intento de suicidio y la posterior muerte de su esposo.

Clara , a través de sus conciertos, ayudó a promover la música de  Robert y de diversos músicos, como la de su amigo Johanes Brahms.  Su amistad con Brahms, iniciada durante el período de su matrimonio con Schumann, duró cuarenta años y la confortó mucho en sus tribulaciones. Johannes Brahms siempre se sintió fascinado por la personalidad de Clara (afectuosa y fiel), y estaba completamente convencido de su genialidad. 

En carta a un amigo, Brahms escribe: "He enseñado a Clara mi sinfonía: me ha sugerido algunos cambios que pienso respetar. Mi estima por ella es infinita"

Clara Schumann, 1853, después de una foto de la pintura al óleo del pintor que Carl Ferdinand Sohn. Clara Schumann quiso sorprender a su marido en Nochebuena 1853 con este retrato. La obra fue destruida en la segunda guerra mundial. La sorpresa fue de una manera bastante diferente de lo deseado por Clara. Porque si bien le gustaba muy mucho el retrato.

Robert muere en el año 1856 cuando Clara tenía 37 años y como  mujer excepcional que era quedó a cargo de una economía doméstica resentida y al cuidado de sus ocho hijos.
Clara retomó sus giras y tuvo que trabajar muy duro como pianista para poder sanear las cuentas del hogar. 
Fueron unos años muy duros, en los que se juntaron las clases de piano, los conciertos por toda Europa, la edición de las obras de su marido, más la pena añadida por la pérdida de éste. 

Por 40 años no dejó el mundo profesional de la música (a un nivel muy alto), el cuidado de sus hijos y el respeto por la memoria del marido difunto. 
En este aspecto, resulta interesante destacar la relación de amistad y admiración que mantuvo con Brahms, aunque sobre ello escribiré otro día.


En 1872, para poder estar más cerca de su familia, aceptó un puesto como profesora en el Conservatorio de Frankfurt donde dio clases hasta 1892. Durante estos años se dedicó a la publicación de las obras pianísticas y el epistolario de su Robert.
Clara falleció en  Frankfurt del Main, en el año 1896.

Obra


Antes de su matrimonio, Clara había escrito varias obras: cuatro polonesas para piano, caprichos en forma de vals y varias romanzas, otras obras para piano, además de lieder, preludios, fugas variaciones del concierto para piano sobre una cavatina del pirata de Bellini , un precioso trío para viólín, violonchelo y piano (op.17), y una obra impresionante: un concierto para piano y orquesta en la menor(op7) , ( la comenzó a componer con 14 años y la finalizó en 1835  ¡tenía sólo 16 años!) . 

Sin embargo, no hay ninguna composición de los años de su matrimonio. Clara sacrificó su genio como compositora durante los años que vivieron juntos: se limító a inspirar y enriquecer con hermosas sugerencias los trabajos de su esposo.

La grandeza de Clara como mujer, intérprete y compositora permanece. Es evidente que su obra musical no está inspirada en la del marido, más bien es la música de Robert la que está en deuda con la de Clara.

Clara mostró sus  inseguridades y que se plasman en buena parte de su correspondencia. . No se consideraba bella (algo difícil de creer viendo los cuadros , daguerrotipos y fotografías) y llegó incluso a escribir en su diario: “Alguna vez creí que tenía talento creativo, pero he renunciado a esta idea; una mujer no debe desear componer. Ninguna ha sido capaz de hacerlo, así que ¿por qué podría esperarlo yo?“. 

Clara fue una magnífica compositora, y pudo serlo aún más si no hubiera tenido que pelear contra las exigencias familiares y las propias de un mundo de músicos profesionales que no veían bien que las mujeres compusieran. Éstas podían ser intérpretes (de hecho se consideraba de buen gusto que una joven tocara un instrumento), pero componer era una actividad intelectual, algo raramente predicable de un género femenino mayoritariamente analfabeto y cuyas capacidades para negociar estaban mermadas tanto bajo la autoridad paterna como la marital. 

Clara tuvo que sostener económicamente a su familia en muchos momentos, y para ello desarrolló una amplia carrera concertística, bien remunerada (al mismo nivel que otros músicos virtuosos), pero cuyos efectos adversos (cansancio, estrés, viajes, preparación) hicieron que su actividad como compositora se resintiera notablemente. 
Además, una vez asumido el papel de intérprete de las obras de su marido, resultaba complicado presentarse al público como compositora (no quisiera imaginar cómo podría haberse resentido el “ego masculino” de Robert).

Orquestales y de cámara

    Concierto para piano y orquesta (1836)
    Trío con piano (1847)
    Tres romanzas para violín y piano (1856)

Para piano

    Cuatro piezas características (1836)
    Soirées musicales (1836)
    Tres romanzas (1839)
    Tres preludios y fugas (1846)
    Variaciones sobre un tema de Robert Schumann (1854)

Canciones

    Tres canciones (sobre textos de Rückert; 1840)
    Seis lieder (1844)
    Seis lieder (1853) 


HOMENAJES

Clara Josephine Wieck, conocida como Clara Schumann, ha recibido diversos homenajes post mortem que destacan y mantienen vivo su legado como una de las grandes pianistas, compositoras y maestras del siglo XIX. Entre estos homenajes destacan:

 


En Alemania se celebran de forma regular conciertos, exposiciones y numerosos eventos culturales en torno a su figura y obra, como sucedió en 2019 con motivo del bicentenario de su nacimiento, donde ciudades como Leipzig, Bonn, Fráncfort del Meno y Zwickau albergaron múltiples actividades para honrarla, incluyendo la publicación de nuevas biografías y diarios íntimos suyos.

 

Clara Schumann es recordada como una figura clave en la difusión de la música de su esposo Robert Schumann y de Johannes Brahms, interpretando muchas de sus obras en público y contribuyendo a la consolidación del repertorio serio del piano en recitales, más allá del virtuosismo técnico.

 

Ha sido reconocida como "La Reina del piano" en Europa, y sus composiciones, que por mucho tiempo fueron marginadas, ahora encuentran su lugar en conciertos y estudios musicales.

 

Se han realizado homenajes en conservatorios y festivales musicales, en donde su carrera no solo como intérprete sino también como docente y directora ha sido destacada, resaltando que fue una de las primeras mujeres en dirigir orquestas.

 

Su tumba y memoriales en Frankfurt y Leipzig son visitados por admiradores y expertos en música, y su legado se estudia en academias y conservatorios del mundo.



Existen sellos postales dedicados a Clara Schumann, como el emitido por Deutsche Bundespost en 1986 con un valor de 80 Pfennig, que forma parte de una serie dedicada a mujeres importantes de la historia alemana.

Placa en su casa natal


Clara Schumann - placa conmemorativa. BADEN-BADEN, ALEMANIA

Placa en el primer hogar del matrimonio

La casa en la que habitó el matrimonio Schumann por primera vez, está situada en la primera planta de un edificio de estilo clásico construido por Friedrich August Scheidel en 1838.

El edificio quedó bastante destruido durante la 2ª Guerra Mundial. Aunque se ha restaurado intentando ser fiel al estilo original de la época de Schumann, la casa, como museo, es bastante pobre: sólo hay dos habitaciones con objetos personales de Robert y Clara separadas por una estancia utilizada como sala para conciertos.

Existen placas y memoriales en lugares vinculados a su vida, como en Frankfurt y Leipzig, que permiten a visitantes y estudiosos rendirle homenaje y conocer su legado.


Billetes con la imagen de Clara Schumann; el «billete de 100 marcos alemanes», emitido en 1996, la mostraba en su anverso. Este billete es una pieza coleccionable, que fue parte de la serie de la República Federal de Alemania y se inspiró en un retrato de la pianista y compositora realizado por Andreas Staub. ".

Estos homenajes forman parte de un esfuerzo continuado por mantener vivo su recuerdo y resaltar su enorme contribución a la música clásica y a la historia cultural alemana e internacional.

 LEGADO



 El legado musical de Clara Schumann que perdura hasta hoy es muy significativo y multifacético.

 Fue una pianista virtuosa y una influyente intérprete que revolucionó la forma del recital de piano, cambiando el enfoque de exhibiciones de técnica virtuosa a programas con obras de gran valor artístico y emocional. 

Fue pionera en tocar de memoria, lo que se convirtió en un estándar para los conciertos de piano. 

Además, promovió incansablemente las obras de su esposo Robert Schumann y de Johannes Brahms, ayudando a consolidar su presencia en el repertorio clásico. 

Como compositora, Clara Schumann dejó obras notables para piano solo, música de cámara y coro, aunque su producción fue limitada y selectiva, componiendo solo cuando sentía que tenía algo que expresar. 

También fue una destacada profesora de piano, transmitiendo una enseñanza que privilegiaba la expresión musical y un tono cantable por encima de la mera técnica, influenciando generaciones de pianistas a través de sus alumnos. 

Su carrera de más de 60 años, su rol como directora, compositora, promotora y maestra, junto con su ejemplo como mujer que mantuvo a su familia mientras desarrollaba su carrera profesional en una época con fuertes restricciones sociales hacia las mujeres, consolidan su legado como una figura central en la música clásica y un modelo inspirador hasta hoy.

Clara Schumann dejó un legado perdurable en la interpretación pianística, en la enseñanza del piano, la promoción del repertorio romántico y en la representación de la mujer en la música clásica, elementos que siguen vigentes y valorados en la música hasta nuestros días.

 

FUENTES:

https://es.wikipedia.org/

https://latribunadelloboestepario.wordpress.com 

https://kammermusikkammer.blogspot.com/ 

https://www.elcivico.com

https://www.biografiasyvidas.com/

https://www.youtube.com/channel/UCDn91b3TWJp5nFXqieYKIrQ

 

viernes, 11 de septiembre de 2026

11 DE SETIEMBRE DE 1927 NACIÓ CARLOS MOLINA - BIOGRAFÍA

 

El Payador Rebelde que

 Desafió al Poder con su

 Canto



Carlos Molina, nació el 11 de septiembre de 1927 en una humilde vivienda de la ciudad de Melo, departamento de Cerro Largo, Uruguay, ubicada en las actuales calles «Luis Alberto de Herrera» y «Agustín Muñoz»

Fue reconocido como uno de los payadores más importantes de la región del Río de la Plata en la segunda mitad del siglo XX. Su carrera despegó tras ganar el Primer Certamen Internacional de Payadores en Uruguay en 1956, lo que le otorgó un lugar destacado en el ámbito del arte de la payada, caracterizado por la improvisación poética acompañada de guitarra.

En esa ciudad vivió junto a sus padres —Universina Coitiño, hojalatera, y Juan Molina, zapatero— y sus hermanos.

Siendo un niño, escribía poemas dedicados a los árboles, a los pájaros, a los caballos, al río.

Cuando tenía catorce años 1941 fue a Campamento, un paraje de Cerro Largo, con Agustín Miraballes, que por entonces era su patrón. Había carreras y rifaban con dados una guitarra. El ganador se la vendió a Miraballes, que se la cedió a Molina, pero no como regalo («tal vez pa’ probarme, pa’ver cómo era el individuo, qué consecuencias tenía para los compromisos contraídos», contaba Molina).

En 1942, a los quince viajó a Montevideo y conoció al payador argentino Evaristo Barrios. Con él hizo su debut en la radio. Pronto se hizo célebre en pulperías, peñas y cafés por sus rimas y la agudeza extraordinaria de sus réplicas.

Cantaba en un circo; andaba en la huella. Para Carlos, el verdadero cantor de la familia era su hermano Efraín, que murió en 1949.



Él fue autodidacta.


Conrado Gallego, Victoriano Núñez, Carlos Molina, Héctor Umpiérrez, Luis Alberto Martínez, Aramis Arellano y Clodomiro Pérez.

En 1955 participó de la primera Cruzada Gaucha en Montevideo, junto a otros payadores.

El espectáculo viajó por todo el interior y llenó todos los escenarios.

Fue vencedor del Primer Certamen Internacional de Payadores en Uruguay (1956) y participó en giras por Latinoamérica, Europa y Australia, llevando la payada a nuevos públicos y escenarios.

 


El joven Carlos Molina

En 1957, durante más de treinta años el payador Carlos Molina vivió en una casa en el Cerrito de la Victoria, en  Montevideo. En la entrada había dos sauces llorones; adentro, las fotos y los trofeos testimoniaban los reconocimientos y el rastro que había dejado en innumerables peñas y festivales, tanto en tierra oriental como extranjera.


El arte del payador vol. 1 (junto a Gabino Sosa Benítez. Ayuí / Tacuabé a/e37. 1982)

En el año 1984, Molina cantó en el recibimiento a Alfredo Zitarrosa y enseguida fue emplazado a presentarse ante la policía.

En plena dictadura, debía explicar por qué no había mandado las letras para el trámite de censura. Detrás de una mampara otros músicos lo escuchaban explicándole al funcionario que Él era payador y por lo tanto no podía mandar previamente lo que tenía que ser creado en el momento. Como el funcionario insistía, le dedicó una copla:

“Cuando pulso un instrumento

Y me pongo a improvisar

Ahí ya me empiezo a olvidar

Mi copla muere en el viento”.

«Me hice payador en el camino», le contó a Carlos Cipriani López, en una entrevista publicada en el diario El País en julio de 1996.

1964

Mientras cantaba   y tocaba milongas con la guitarra (por la zona de Arbolito, por la Micaela), trabajó en chacras, cortó y deschaló maíz en Minas, trabajó como peón cerca de la costa del río Tacuarí (luego lo apodarían «el Bardo del Tacuarí») y vareó caballos.

Se casó con Alba Aurora, la «China», hermana del payador Aramís Arellano. Tuvieron un hijo, Efraín Carlos.

Su matrimonio con "La China" proporcionó a Molina un sentido de estabilidad en su vida personal, lo que le permitió enfocarse en su carrera y en su activismo.

En 1967 fue detenido en Argentina en medio de un concierto por cantarle al Che Guevara y recluido en Bahía Blanca. Este hecho motivó que el poeta Juan Gelman le dedicara esas líneas:

Dijo Juan Gelmán en  octubre de 1967 -“Soy de un país donde hace poco Carlos Molina Uruguayo, anarquista y payador Fue detenido(...) Molina contaba como siempre bellezas y dolores cuando de pronto el Ché empezó a vivir a morir en su guitarra y así la policía lo detuvo..”.



El libro de poesía "Coplas del nuevo tiempo" de Carlos Molina fue editado en 1970 por la Editorial Sandino en Montevideo, Uruguay


La obra "El mástil de mi guitarra" de Carlos Molina fue editada en el año 1972. Este álbum es parte de su legado musical y refleja su estilo característico como payador, combinando poesía y música en una expresión cultural significativa del Río de la Plata

Ácrata, trashumante, lector voraz, admirador de Bartolomé Hidalgo como pionero del canto popular, Molina creía que ser payador implicaba una actitud ética y no una mera fuente de entretenimiento o servilismo («no se justifica el payador, el cantor, el poeta, si no cuentan o cantan los asuntos de su gente»), y defendía la lucha contra la opresión.




Su sueño irrenunciable era, según sus propias palabras, el de una «sociedad hermana donde el hombre hermano del hombre no tenga necesidad de explotar ni de ser explotado».

Publicó varios libros de poemas, compuso canciones, cantó solo en improvisaciones y compartió memorables payadas de contrapunto con otros artistas.

Se consideraba a sí mismo un artesano del verso.

Murió El 20 de agosto de 1998 en Montevideo.

Su entierro fue acompañado por un cortejo en Melo con presencia de amigos, admiradores, autoridades departamentales y nacionales. En el cementerio, el poeta y escritor Julio Guerra llevó en brazos la urna y pronunció emotivas palabras resaltando la personalidad y legado de Molina.


 HOMENAJES


Carlos Molina, el reconocido payador uruguayo ha recibido varios homenajes post mortem que mantienen viva su memoria. Entre los homenajes destacan:

 

En la Casa de la Cultura de Melo se realizó una exposición de pertenencias de Molina, como su guitarra y su poncho, adquiridas por la Junta Departamental.

 

Sus restos mortales fueron trasladados en 2003 de Montevideo a su ciudad natal Melo para su entierro con un homenaje oficial en el cementerio local.

 




Se han producido documentales y filmaciones homenaje a su figura, como "El gallo y el alba / Homenaje a Carlos Molina (1927-1998)" y "Testigos: Carlos Molina" presentados en Uruguay, que incluyen entrevistas, testimonios y materiales de archivo de su vida y obra.

 

La Federación Anarquista Uruguaya también ha rendido homenajes a Carlos Molina, destacando su legado y compromiso social desde la perspectiva anarquista.

 

Además, varios artistas y músicos han dedicado canciones y literatura a su memoria, como Aníbal Sampayo, José Luis Guerra, Alán Gómez y Chito de Mello, contribuyendo a mantener vivo su recuerdo en la cultura popular.

 

Estos homenajes resaltan a Carlos Molina no solo como un luchador social y payador excepcional, sino también como un símbolo cultural y ético para Uruguay y la región del Río de la Plata.

LEGADO

 El legado de Carlos Molina perdura principalmente en el ámbito cultural y musical como uno de los payadores más importantes del Río de la Plata en la segunda mitad del siglo XX. Se le reconoce por su virtuosismo verbal, compromiso ético-político y por ser un portavoz del canto popular comprometido con las luchas sociales y políticas.

Su obra refleja una perspectiva anarquista y combativa, con un fuerte énfasis en "cantar opinando", utilizando la payada como un medio para expresar críticas sociales y políticas, lo que le valió enfrentamientos con autoridades y detractores.

 

Fue pionero en conectar la tradición popular del payador con temáticas contemporáneas como la defensa de los trabajadores, las luchas sociales y la denuncia de la represión política, influenciando a posteriores músicos y poetas.

 

Colaboró en la reformulación del cancionero popular uruguayo de los años 50 y 60, y ayudó a promover figuras que luego se volvieron referentes míticos como Los Olimareños, Daniel Viglietti y Alfredo Zitarrosa.

 

Su figura contribuye a la permanencia y valorización del arte del payador, declarado patrimonio cultural inmaterial de Uruguay en 2010, formando parte fundamental del acervo cultural rioplatense.

 

Así, el legado de Carlos Molina es una combinación de valor artístico, compromiso social y político, y un rol protagónico en la revitalización y continuidad del canto popular y la payada en Uruguay y la región del Río de la Plata.


FUENTE

https://elprofesional.uy/www/archivos/17031

https://www.raicesuruguay.com/raices/artistasuruguayos.html

https://es.wikipedia.org/wiki/Carlos_Molina_(payador)

 

 

 

 

sábado, 29 de agosto de 2026

29 DE AGOSTO DE 1867 - NACE EL GENERAL JOSÉ RAMÓN USERA - BIOGRAFÍA

JOSÉ RAMÓN USERA : CREADOR DE LA LETRA Y MÚSICA DE LA MARCHA  "MI BANDERA"


General José Usera


El General José Ramón Usera  nació el 29 de agosto de 1867, hijo de padres españoles.
Además de una exitosa vida Militar, dejó como testimonio de su condición de músico, obras importantes de las cuales la más recordada es la Marcha “Mi Bandera” del cual es autor de la letra y compartió la composición de la música con el May. Nicolás Bonomi.
Compuso también: “Canción del Boy-Scout”, “Rataplán, “El Desertor”, “Al arriar la Bandera”, “Voz de la Patria”, “La Romería”, “A orillas del Plata”, “España”, “La canzone d´oltre Mare”, “Sola”, “Adiós al Soldado”, “Canción del Jinete”.

Partitura de MI BANDERA


Quedó huérfano a los 3 años quedando a cargo de su abuelo. 

Ingresó al Parque Nacional y Escuela Nacional de Artes y Oficios, como Aprendiz, el 1º de junio de 1879, contando con solo 12 años de edad. 

Estudiante de violín, fue corista, con una muy buena voz de tenor. 

Realizó preparatorios de Ingeniería y Derecho; además estudió solfeo, composición y violín. 

Al crearse la Escuela Militar en 1885, ingresa a la misma como Cadete, graduándose de Alférez  de Infantería en la 1º Promoción en el año 1889. 

Ascendió al grado de Subteniente de Infantería, figurando en su Legajo que se empeñó en los cargos de Inspector del Laboratorio Químico de la Junta Administrativa, 2do. Ayudante del Batallón 2do. de Cazadores y como Profesor de Arte en el Colegio Militar.

Alcanzó el grado de Teniente Coronel Graduado el 25 de agosto de 1911 y de Teniente Coronel el 25 de agosto de 1913.
Abanderados de la Escuela Nº 136 de Salinas- Canelones- Uruguay (1990)

Pero nunca dejó su condición de músico, que fuera forjada en la Escuela de Artes y Oficios, autor de música y letra de una cantidad importante de obras.

Dentro de las más destacada es la Marcha “Mi Bandera” que compartió la autoría de la música con su amigo, que se conocieron al ingreso de la Escuela. el Mayor (BM) Nicolás Bonomi.

No está claro cuándo se cantó la marcha por primera vez, pero se sabe que se estrenó oficialmente sin letra en 1902 cerca del histórico Convento de San Carlos, donde se libró la batalla.

El 24 de enero de 1919 asciende a Coronel y en 1924 se le nombra General de Brigada, año en el que pasa a retiro. 

Continuó desempeñándose en diferentes funciones, entre las que se destacan, Encargado de la Sección Histórica del E.M.E. y Profesor de Historia Militar.
Fallece el día 28 de noviembre de 1938.
 
Mi Bandera
(Marcha)
Cual retazo de los cielos, de los cielos
Do jamás se pone el sol, se pone el sol
Es la enseña de mi Patria
La bandera bicolor.

Si el pampero la acaricia, la acaricia
O la anima el batallar, el batallar
Son canciones de victoria
Las que entona el tremolar

Es muy bella mi bandera, mi bandera
Nada iguala su lucir, su lucir
Y es su sombra la que buscan
Los valientes al morir

No ambiciono otra fortuna, otra fortuna
Ni reclamo más honor, más honor
Que morir por mi bandera
La bandera bicolor.

Autores:
Letra : General José Ramón Usera
Música: General José Ramón Usera - Mayor (BM) Nicolás Bonomi



 
Mi Bandera interpretado por alumnos de la Escuela Pública Nº63 de Minas
Fuente- 

https://autores.uy/autor/13283

https://es.wikipedia.org/wiki/Mi_Bandera

https://www.myheritage.es/names/jos%C3%A9_usera

https://pmb.parlamento.gub.uy/pmb/opac_css/index.php?lvl=author_see&id=18518

Videos de Youtube

viernes, 24 de julio de 2026

EL 24 DE JULIO DE 1939 NACIÓ DANIEL VIGLIETTI -BIOGRAFIA

 


DANIEL VIGLIETTI : LA VOZ DEL CANTO

 POPULAR URUGUAYO

"Espero haber podido quedar un poquito en el corazón de la gente"

Daniel Viglietti

 

Daniel Alberto Viglietti Indart nació en Montevideo, Uruguay, el 24 de julio de 1939.

Fue un cantante folclórico, guitarrista, compositor y activista político uruguayo.

. Viglietti fue uno de los principales exponentes de la canción popular uruguaya y también de la Nueva Canción de los años 60 y principios de los 70.

Fue hijo único de la pianista Lyda Indart y del guitarrista Cédar Viglietti, estudioso del folclore.

Su padre tuvo otro hijo, Cédar Viglietti, también guitarrista.

Un tío suyo tocaba el piano en clubes nocturnos y hoteles. 

Daniel se crió en el seno de una familia con gran cultura musical. Sus padres se divorciaron cuando él tenía cuatro o cinco años.

Su obra musical se caracterizó por una particular mezcla entre elementos de música clásica, del folclore uruguayo y del latinoamericano.

Estudió guitarra con Atilio Rapat y Abel Carlevaro, convirtiéndose en concertista y dedicándose a la música popular en la década de 1960.




Desde ese momento su carrera como compositor y cantante despegó.

También realizó actividades extras como la docente de música y locutor en radio, por su agitada vida ganó mucha popularidad a nivel nacional.

Participó en el semanario Marcha, y luego fundó y direccionó el Núcleo de Educación Musical (Nemus).



En 1963, aparece su primer trabajo discográfico Canciones folklóricas y 6 impresiones para canto y guitarra.




Desde de su segundo disco Hombres de nuestra tierra (1964), inició la musicalización de poemas de escritores como César Vallejo, Rafael Alberti, Federico García Lorca, y Nicolás Guillén, entre otros.



Viglietti fue uno de los principales exponentes de la Nueva Canción, un movimiento musical que surgió en América Latina en la década de 1960 y que se caracterizó por la fusión de la música popular con la poesía y la denuncia social

En 1968, se lanzó en Uruguay el disco Canciones para el hombre nuevo, de Viglietti, que recibió el gran premio de la Academia Charles Cros, en Francia.

Fue la voz de la canción de protesta uruguaya, un referente de la protesta contra la dictadura uruguaya entre los años 1973 a 1984.

. En su música, Viglietti abordó temas como la lucha contra la dictadura, la defensa de los derechos humanos y la solidaridad con los pueblos latinoamericanos

Su obra en muchas ocasiones fue atacada por su notable contenido izquierdista y de reivindicación social. Sus letras estaban ligadas a las luchas populares en Uruguay y en Latinoamérica.

Se vio obligado a exiliarse en Buenos Aires, primero, y después en París por once años.

Durante el exilio continuó componiendo, pero solo fueron publicados cuando regresó a su país.

Fue detenido en 1972 y liberado gracias a una campaña que tuvo como participantes a Julio Cortázar, Francois Mitterrand y Jean Paul Sartre entre las principales figuras de la cultura y la política mundial.

Daniel Viglietti y Roberto Parra 1988 en Paris

Durante su carrera, Viglietti fue encarcelado en 1972 por su propio gobierno, lo que provocó el apoyo internacional de figuras como Jean-Paul Sartre. Fue visto como un hombre de conciencia, una voz por la paz y un opositor de las dictaduras militares que asolaron América del Sur en la década de 1970.

. Los rumores sobre posibles malos tratos en su contra obligaron a las autoridades a sacarlo frente a las cámaras de televisión para demostrar que, en concreto, no tenía heridas en las manos.

En 1984 regresó a su país y el amor que el pueblo le tenia en Uruguay era notable, en el momento en que regreso el 1 de septiembre de 1984 a la ciudad de Montevideo fue recibido por miles de personas en un recital.

En el año 1995 el Gobierno le entregó un premio en reconocimiento a su trabajo con la música popular.




"A dos voces" fue una colaboración entre Mario Benedetti y Daniel Viglietti. Incluye poemas y canciones que expresan nostalgia, heridas que no cicatrizan y el compromiso de estos dos uruguayos.

. La colaboración consta de presentaciones en vivo y álbumes grabados.

. La obra muestra la sensibilidad y el talento de Benedetti y Viglietti, con la lectura de los poemas de Benedetti acompañados de música

. Es una colección que combina literatura y música, creando una experiencia artística única.


Desde su regreso al país editó y reeditó numerosos trabajos entre los que se destaca, el más conocido: A dos voces con Mario Benedetti en 1985, poeta uruguayo que compartió exilio con el compositor.

Realmente su música no era difundida fácilmente por los sellos discográficos, existieron algunas como el sello Orfeo. Viglietti tuvo que afrontar un largo juicio que terminó en 1999, en el cual exigía se le devolvieras los derechos de sus canciones arrebatados por la dictadura.

Los discos de este periodo fueron remasterizados por él mismo, además el sello Ayuí / Tacuabé asumió la reedición de estos.

Su trabajo no solo se centró en la música, también realizó una intensa tarea de investigación, preservación y difusión de la música latinoamericana.

Durante su trayectoria artística dio recitales en Cuba, Estados Unidos y otros países. Cantantes como Mercedes Sosa, Joan Manuel Serrat, o Chavela Vargas entre otros, cantaron sus composiciones.

Construyó un completo archivo musical al que denominó “Memoria Sonora de América Latina”, con entrevistas a músicos y escritores realizadas en un lapso de 40 años de trabajo, realmente este trabajo ha permitido que la cultura sonora y musical de su país y los países de Suramérica perviva.

Desde 1994 fue conductor del programa radial Tímpano por Radio El Espectador de Montevideo, este también llegó a países como Argentina, Venezuela y Francia.

Desde 2004​ llevó adelante el programa televisivo Párpado transmitido​ por TV Ciudad.


Daniel Viglietti en un festival por los trabajadores de la caña de azúcar (peludos) en Bella Unión, Departamento de Artigas.


Viglietti en un concierto en Aguas Dulces, Departamento de Rocha, en 2007.


Daniel Viglietti y el escritor Eduardo Galeano llevando el cajón del poeta Mario Benedetti en el año 2009. REUTERS/Andres Stapff/File Photo

Silvio Rodríguez le entregó el premio Noel Nicola el 7 de octubre de 2015, otorgado por el Proyecto para la Canción Iberoamericana Canto de Todos.

La Intendencia de Montevideo entrega la Medalla Guitarra Negra al cantautor uruguayo Daniel Viglietti

También recibió premios en el festival de canción de Cataluña.

Sus temas siguen siendo muy populares, aunque claramente existen composiciones más conocidas, por ejemplo: A desalambrar, Canción para mi América, Milonga de andar lejos y Gurisito. Su obra tiene proyección mundial, y ha sido interpretada por cantantes de varias nacionalidades, como Víctor Jara, Amparo Ochoa, Isabel Parra, Joan Manuel Serrat, Alí Primera, Mercedes Sosa, Chavela Vargas y Soledad Bravo entre muchos otros.

Discografía

Sus discos se presentaron en diversos países con títulos como A dos voces, grabado con el poeta uruguayo Mario Benedetti (1987), o Esdrújulo (1993), editado en Alemania, Argentina, México, España y Francia.

Canciones folklóricas y 6 impresiones para canto y guitarra ( Antar PLP 5024. 1963)

Hombres de nuestra tierra (junto al narrador Juan Capagorry . Antar PLP 5045. 1964)

Canciones para el hombre nuevo ( Orfeo . 1968)

Canto libre (Orfeo ULP 90.537. 1970)

Canciones chuecas (Orfeo ULP 90.558. 1971)

Trópicos (Orfeo. 1973)

En vivo (Le Chant du Monde. 1978)

Trabajo de hormiga (Music Hall. 1984)

Por ellos canto (Orfeo. 1984)

A dos voces (junto a Mario Benedetti . Orfeo. 1985)

A dos voces (junto a Mario Benedetti . Orfeo. 1987)

Esdrújulo (Orfeo, 1993)

A dos voces volúmenes 1 y 2 (junto a Mario Benedetti . Orfeo CDO 047-2. 1994)

Devenir ( Ayuí/Tacuabé , 2004)

Nuestra bandera / Esta canción nombra (Orfeo)

Daniel Viglietti falleció el 30 de octubre de 2017 mientras era sometido a una intervención quirúrgica en la capital uruguaya.


Velatorio de Viglietti en el Teatro Solís

Fue velado en el Teatro Solís de Montevideo acompañado de centenares de seguidores, el expresidente Pepe Mujica no dudó en dar un hermoso mensaje sobre el cantante y el gran mensaje ofrecido en cada letra.


HOMENAJES

 

Tras la muerte de Daniel Viglietti en 2017, se han realizado numerosos homenajes en diversos ámbitos —musical, institucional y popular— para mantener vivo su legado y su memoria.

La multiplicidad y periodicidad de estos homenajes reflejan no solo el impacto artístico y social de Daniel Viglietti, sino también el compromiso de mantener su figura presente como símbolo de dignidad, lucha y cultura popular latinoamericana.

 

Despedidas oficiales y populares

 

Velatorio en el Teatro Solís (Montevideo):

Miles de personas acudieron al emblemático teatro para darle el último adiós, incluyendo admiradores de todas las edades, figuras políticas y culturales.

El féretro fue cubierto de rosas rojas, banderas de Uruguay y acompañado de su guitarra.

 

Minuto de silencio en el Senado uruguayo:

 El Parlamento de Uruguay realizó un minuto de silencio a modo de homenaje institucional, reconociendo el aporte de Viglietti a la cultura y la sociedad.

 

Reconocimientos internacionales

 

Tributos en La Habana:

Trovadores cubanos y artistas de Brasil, Colombia y Paraguay rindieron homenaje a Viglietti, reconociendo su influencia en la música popular latinoamericana.

 

Concierto homenaje en Venezuela:

Se realizó un recital tributo en el Teatro Teresa Carreño de Caracas, bajo el título "Adiós en dolor mayor", y el Gobierno Bolivariano le otorgó de manera póstuma la Orden Libertadoras y Libertadores en su primera clase, entregada a su esposa.

 

Homenajes continuados y memoria activa

 

Conciertos y espectáculos conmemorativos:

Cada aniversario de su fallecimiento, diferentes instituciones y artistas han organizado conciertos, recitales y jornadas temáticas en su nombre, incluyendo la Fundación Mario Benedetti y agrupaciones culturales de Uruguay.

 

Junta Departamental de Paysandú:

En Paysandú se realizó una sesión especial para recordar y homenajear la figura de Viglietti.

 

Medallas y premios a su trayectoria:

Aunque algunos premios fueron entregados en vida, tras su fallecimiento se ha hecho constante alusión a su obra en eventos, festivales y publicaciones culturales.

 

Palabras y gestos de figuras internacionales

 

Presidentes de Uruguay, Bolivia, Ecuador y autoridades de Venezuela, así como reconocidos artistas latinoamericanos, expresaron públicamente su respeto y admiración por Viglietti, destacando su influencia en la canción de protesta y la defensa de los derechos humanos.


LEGADO



Daniel Viglietti sigue vivo en la memoria colectiva latinoamericana, manteniendo su lugar como pilar de la canción comprometida y la cultura libertaria.

Figura central de la canción de autor y la música de protesta,

Daniel Viglietti es ampliamente reconocido como uno de los mayores exponentes de la música popular uruguaya y latinoamericana, especialmente en el movimiento de la "canción de protesta" durante las décadas de 1960 y 1970.

Sus composiciones, como “A desalambrar”, “Canción para el hombre nuevo” y “Gurisito”, ingresaron rápidamente al cancionero popular y se transformaron en himnos vinculados a luchas sociales y a la defensa de los derechos humanos.

Su voz y su guitarra se consolidaron como símbolos de resistencia frente a las dictaduras y los contextos de represión en América Latina, inspirando a generaciones de artistas y oyentes comprometidos con causas de justicia y libertad.

 

Innovación musical y ética artística

Viglietti fusionó la música folklórica, elementos de la música clásica y la poesía, llevando así un abordaje sofisticado e innovador a la canción popular.

Musicalizó textos de importantes poetas latinoamericanos y europeos, como Mario Benedetti, Nicolás Guillén, Federico García Lorca, Rafael Alberti, César Vallejo y Líber Falco, ampliando así los límites de la canción popular latinoamericana y acercando la poesía al público masivo.

Su técnica guitarrística, heredera de dos de las principales escuelas uruguayas, fue considerada de altísimo nivel y su voz profunda y firme se mantiene como ejemplo de entrega interpretativa.

 

Compromiso político y social

El compromiso político de Viglietti no sólo marcó su obra: fue encarcelado en 1972 por la dictadura uruguaya y liberado gracias a la presión internacional de figuras como Julio Cortázar y Jean Paul Sartre, lo cual consolidó su imagen de luchador social coherente.

El exilio y su posterior regreso a Uruguay en 1984 fueron vividos como actos históricos de resistencia, celebrados por miles de personas, y desencadenaron una serie de conciertos y discos, incluyendo su emblemático trabajo junto a Mario Benedetti.

 

Influencia, proyección y difusión cultural

Su obra fue interpretada por destacados artistas como Mercedes Sosa, Víctor Jara, Chavela Vargas, Joan Manuel Serrat, Amparo Ochoa y muchos otros, lo que amplificó su proyección y consolidó su influencia en todo el continente.

Además de su faceta como músico, Viglietti dedicó décadas a la investigación y difusión de la música popular latinoamericana a través de programas radiales y televisivos, enriqueciendo la memoria colectiva musical.



 Milonga de andar lejos,


Qué lejos está mi tierra

y, sin embargo, qué cerca

es que existe un territorio

donde la sangre se mezcla.

 

Tanta distancia y caminos,

tan diferentes banderas

y la pobreza es la misma,

los mismos hombres esperan.

 

Yo quiero romper mi mapa,

formar el mapa de todos,

mestizos, negros y blancos

trazarlo codo con codo.

 

Los ríos son como venas

de un cuerpo entero extendido

y es el color de la tierra

la sangre de los caídos.

 

No somos los extranjeros,

los extranjeros son otros

son ellos los mercaderes

y los esclavos, nosotros.

 

Yo quiero romper la vida

cómo cambiarla quisiera

Ayúdeme, compañero

Ayúdeme, no demore

que una gota con ser poco...

con otra se hace aguacero.

 

 Daniel Viglietti


FUENTES

https://en.wikipedia.org/

https://www.buscabiografias.com/

https://historia-biografia.com/

https://biografiadee.com/