El 1 de octubre se celebra el
Día Internacional del Café, con el objetivo de rendir homenaje al café, una de
las bebidas más consumidas y populares del mundo.
Se estima que se consumen 3
millones de tazas cada día y es la segunda bebida más consumida en el planeta,
sólo superada por el agua. El mayor productor es Brasil, con el 30,16% del
mercado mundial, y el lugar donde más se lo consume es en los países nórdicos.
También es una oportunidad para promover prácticas cafeteras más sostenibles y para visibilizar la difícil situación de los productores de café en el mundo.
Esta efeméride se originó con
la intención de rendir homenaje al café y promover prácticas cafeteras más sostenibles,
a la vez que se visibiliza la situación de los productores en todo el mundo.
Principalmente, la idea es
promover un entorno de trabajo seguro y saludable en la cadena de producción.
LEMA 2026
LEMA 2026
El lema o tema del Día Internacional del Café 2026 es:
«Celebrating
Coffee, Honouring the People Behind Every Cup»
En español: «Celebrando el café, honrando a las personas
detrás de cada taza».
La información oficial de la FAO para la celebración del 1
de octubre de 2026 utiliza este lema y señala que el enfoque está puesto en
reconocer a las personas que hacen posible el café a lo largo de toda la cadena
de valor. También destaca su importancia económica, social, ambiental y
cultural, así como su aporte a los medios de vida, el desarrollo rural, la
seguridad alimentaria y los sistemas agroalimentarios sostenibles.
Hay, además, una precisión importante: la Organización
Internacional del Café (OIC/ICO) presenta para 2026 la campaña mundial «Coffee
is Part of the Solution» («El café es parte de la solución»), lanzada en
febrero de 2026.
Por lo tanto, si estás preparando un artículo sobre el Día
Internacional del Café 2026, conviene distinguir entre:
- Tema de la celebración de 2026:
«Celebrating Coffee, Honouring the People Behind Every Cup».
- Campaña mundial 2026 de la OIC:
«Coffee is Part of the Solution».
Análisis de su
significado
«Celebrating
Coffee, Honouring the People Behind Every Cup»
«Celebrando el café, honrando a las personas detrás de
cada taza»
El tema elegido para 2026 propone mirar el café desde una
perspectiva que va mucho más allá de la bebida que llega diariamente a millones
de tazas. La frase «Celebrando el café, honrando a las personas detrás de
cada taza» desplaza deliberadamente el centro de atención desde el producto
hacia las personas, las comunidades, las culturas y las relaciones que hacen
posible que ese producto exista.
La FAO señala que la celebración de 2026 pone de relieve la
importancia económica, social, ambiental y cultural del café, además de
su contribución a los medios de vida, al desarrollo rural, a la seguridad
alimentaria y a unos sistemas agroalimentarios sostenibles.
Por eso, el lema puede entenderse como una invitación a
hacerse una pregunta sencilla pero profunda:
¿Quiénes están detrás de cada taza de café que bebemos?
La respuesta incluye a muchas más personas que el consumidor
y el barista.
1. «Celebrating Coffee»: celebrar el café
La primera parte del lema, «Celebrating Coffee»,
reconoce al café como uno de los productos agrícolas y comerciales más
importantes del mundo.
El café es una de las bebidas más consumidas y una de las
materias primas más comercializadas internacionalmente. Su importancia no se
limita a los países productores: forma parte de las economías, las costumbres y
la vida cotidiana tanto de las sociedades que lo cultivan como de aquellas que
lo importan y consumen.
Celebrar el café significa, por tanto, reconocer diferentes
dimensiones.
Una celebración económica
El café constituye una fuente fundamental de ingresos para
millones de familias. La FAO señala que el sector sostiene los medios de vida
de alrededor de 25 millones de agricultores y genera empleo a lo largo
de toda la cadena de valor.
Para determinados países productores, además, las
exportaciones de café representan una proporción importante de sus ingresos
externos. La FAO cita, por ejemplo, que en 2024 el café representó el 27,9 %
de las exportaciones de mercancías de Etiopía, el 20,1 % de las de Uganda y el
19,5 % de las de Burundi.
Por eso, cuando se celebra una taza de café también se está
reconociendo una actividad económica que conecta regiones rurales con mercados
nacionales e internacionales.
Una celebración social
El café también crea relaciones.
Una taza puede acompañar una conversación familiar, una
reunión de trabajo, un encuentro entre amigos o una tradición cotidiana. De ahí
que la resolución de Naciones Unidas que estableció oficialmente el Día
Internacional del Café reconozca su importancia como símbolo de interacción
social y expresión cultural.
El café funciona así como un punto de encuentro entre
personas y culturas.
Una celebración cultural
Cada país y cada comunidad posee sus propias maneras de
cultivar, preparar, servir y consumir café.
La celebración oficial de 2026 de la FAO incluye
precisamente actividades destinadas a mostrar las distintas tradiciones y
culturas relacionadas con el café, bajo una idea particularmente significativa:
poner en el centro las personas, las culturas, las tradiciones y las
alianzas que llevan el café desde la finca hasta la taza.
El café, entonces, no tiene una única historia.
Tiene muchas historias.
2.
«Honouring the People»: honrar a las personas
Esta es probablemente la parte más significativa del lema.
La expresión «honouring the people» pide cambiar
nuestra manera de mirar el café.
Cuando una persona observa una taza terminada, normalmente
ve el producto final. El lema invita a imaginar todo el trabajo que ocurrió
antes.
Detrás de una taza hay:
- agricultores;
- familias
productoras;
- trabajadores
rurales;
- recolectores;
- cooperativas;
- técnicos
agrícolas;
- transportistas;
- trabajadores
de plantas de procesamiento;
- exportadores
e importadores;
- tostadores;
- distribuidores;
- comerciantes;
- baristas;
- investigadores;
- organizaciones
públicas y privadas;
- y
numerosas comunidades que participan directa o indirectamente en la
cadena.
Por eso la palabra «honouring» —honrar— es
especialmente importante.
No se trata simplemente de agradecer simbólicamente a
quienes producen café. El concepto implica reconocer su trabajo, su
conocimiento, sus dificultades, su aporte económico y su importancia para el
futuro del sector.
La FAO ha subrayado especialmente la necesidad de que los
pequeños productores no queden excluidos de la transformación del sector
cafetero y ha señalado la importancia de fortalecer sus capacidades, facilitar
el acceso a financiación y apoyar sus organizaciones.
3. Del producto a las personas
Uno de los mensajes fundamentales del lema es el cambio de
perspectiva:
no mirar solamente el café, sino mirar a quienes hacen
posible el café.
Esta idea resulta especialmente importante porque existe una
gran distancia entre el consumidor final y el origen del producto.
Una persona puede comprar una taza de café en pocos minutos,
pero detrás de ella existe un proceso agrícola que puede comenzar mucho tiempo
antes: preparación de la tierra, cultivo, cuidado de las plantas, cosecha,
procesamiento, transporte, comercialización, tostado y preparación.
El lema intenta hacer visible esa cadena.
En otras palabras:
Cada taza tiene una historia humana detrás.
Y esa historia merece ser conocida y valorada.
4. El reconocimiento de los pequeños productores
Dentro de este enfoque, los pequeños agricultores ocupan un
lugar especialmente importante.
La producción de café depende en gran medida de comunidades
rurales y familias agricultoras. Por eso, hablar del futuro del café significa
también hablar del futuro económico y social de esas comunidades.
La FAO destaca que uno de los objetivos de la celebración
internacional es contribuir a un sector cafetero eficiente, inclusivo,
resiliente y sostenible, capaz de beneficiar especialmente a las
comunidades productoras.
Esto introduce una cuestión fundamental:
No puede existir un futuro sostenible para el café si las
personas que lo producen no pueden desarrollar una vida sostenible.
La sostenibilidad, por lo tanto, no debe limitarse al
cuidado de los cultivos o del medioambiente. También tiene una dimensión humana
y económica.
5. Café y desarrollo rural
El tema también pone de relieve la relación entre café y desarrollo
rural.
La producción cafetera puede generar empleo, ingresos y
actividad económica en zonas rurales. Al mismo tiempo, las comunidades
productoras necesitan infraestructura, educación, financiación, acceso a
mercados y capacidad para afrontar las transformaciones climáticas y
económicas.
La FAO desarrolla programas destinados, entre otras
cuestiones, a mejorar la adaptación de los productores al cambio climático,
fortalecer sistemas de trazabilidad y movilizar inversiones destinadas a
mejorar los medios de vida de los pequeños agricultores.
Así, el café aparece como mucho más que un cultivo
comercial:
puede convertirse en un instrumento de desarrollo de las
comunidades rurales.
6. La dimensión ambiental del lema
Aunque la frase no menciona directamente el cambio
climático, la celebración de 2026 incorpora claramente la dimensión ambiental.
El café depende de ecosistemas agrícolas y de condiciones
climáticas adecuadas. El cambio climático puede afectar la producción, aumentar
determinados riesgos y obligar a los productores a adaptar sus prácticas.
La FAO menciona entre sus iniciativas la adaptación
climática, el manejo de plagas, la agroforestería y el desarrollo de variedades
de café más resistentes.
Por eso, honrar a las personas detrás del café también
significa ayudarlas a enfrentar los desafíos ambientales que amenazan su
actividad.
La protección del suelo, el agua, la biodiversidad y los
ecosistemas agrícolas forma parte de la protección del futuro de las
comunidades cafeteras.
7. Café, seguridad alimentaria y reducción de la pobreza
Otro aspecto fundamental es la relación entre café y
desarrollo.
La resolución de Naciones Unidas que estableció el Día
Internacional del Café reconoce su contribución a varios Objetivos de
Desarrollo Sostenible, entre ellos:
- ODS
1: Fin de la pobreza.
- ODS
2: Hambre cero.
- ODS
5: Igualdad de género.
- ODS
8: Trabajo decente y crecimiento económico.
Esto permite comprender que el café puede participar en una
agenda mucho más amplia.
Cuando una familia productora consigue mejores ingresos,
acceso a mercados, conocimientos, financiación y condiciones de trabajo
adecuadas, los beneficios pueden extenderse al conjunto de la comunidad.
Por eso la celebración de 2026 relaciona el café con medios
de vida, desarrollo rural y seguridad alimentaria.
8. La
segunda gran idea de 2026: «Coffee is Part of the Solution»
Junto al tema oficial de la celebración existe la campaña
mundial 2026 de la Organización Internacional del Café (OIC/ICO):
«Coffee
is Part of the Solution»
«El café es parte de la solución»
La campaña fue lanzada por la OIC el 26 de febrero de
2026. La organización explica que durante 2026 mostrará proyectos,
iniciativas y resultados que demuestran cómo la colaboración entre productores,
gobiernos, sector privado, instituciones financieras y sociedad civil puede
transformar estrategias en resultados concretos.
Aquí encontramos un enfoque diferente, aunque perfectamente
complementario.
Mientras el lema de la celebración dice:
«Miremos y honremos a las personas detrás del café»,
la campaña de la OIC plantea:
«El café puede formar parte de las respuestas a algunos
de los grandes desafíos actuales».
9. ¿Qué significa decir que el café «es parte de la
solución»?
La expresión no significa que el café pueda resolver por sí
solo los grandes problemas mundiales.
La idea es que el sector cafetero puede contribuir a
construir soluciones cuando se desarrollan políticas, inversiones,
tecnologías y formas de producción adecuadas.
La OIC presenta el café como un sector capaz de contribuir
al desarrollo socioeconómico de las regiones productoras y pone el énfasis en
la colaboración entre los distintos participantes de la cadena.
La palabra clave es:
colaboración.
Ningún actor puede transformar por sí solo la cadena mundial
del café.
Se necesitan productores, gobiernos, empresas, instituciones
financieras, organizaciones internacionales, investigadores y consumidores.
10. Café como parte de la solución económica
La OIC señala que el café proporciona ingresos a
aproximadamente 12,5 millones de familias agricultoras en todo el mundo.
Esto explica una de las dimensiones de la campaña.
Si se fortalecen las comunidades productoras, se mejora su
acceso a financiación y mercados y se generan mejores condiciones para
desarrollar la actividad, el café puede contribuir a:
- crear
empleo;
- generar
ingresos;
- fortalecer
economías rurales;
- reducir
vulnerabilidades;
- promover
inversiones;
- y
favorecer el desarrollo local.
La campaña propone, por tanto, pasar de considerar el café
simplemente como una mercancía a considerarlo también como un componente de
estrategias de desarrollo.
11. Café como parte de la solución ambiental
La campaña de la OIC también relaciona el café con la
sostenibilidad ambiental.
La propia organización ha destacado en 2026 el potencial de
la agricultura regenerativa, señalando beneficios relacionados con la
salud del suelo y la resiliencia frente al cambio climático.
Esto abre una perspectiva interesante:
las prácticas necesarias para proteger el futuro del café
pueden contribuir también a proteger los ecosistemas agrícolas.
La sostenibilidad cafetera puede involucrar:
- conservación
del suelo;
- protección
del agua;
- agroforestería;
- biodiversidad;
- adaptación
al cambio climático;
- reducción
de impactos ambientales;
- aprovechamiento
de subproductos;
- y
sistemas productivos más resilientes.
12. La importancia de la innovación
«Coffee is Part of the Solution» también mira hacia el
futuro.
La transformación del sector requiere conocimientos,
innovación, tecnología y nuevas formas de cooperación.
Por ejemplo, la FAO está trabajando con países productores
en sistemas de trazabilidad, mientras que la OIC ha impulsado
iniciativas relacionadas con sostenibilidad, resiliencia y economía circular.
La innovación no debe entenderse únicamente como tecnología
sofisticada.
También puede significar:
- mejorar
una técnica agrícola;
- recuperar
conocimientos tradicionales;
- organizar
mejor una cooperativa;
- acceder
a información de mercado;
- aprovechar
residuos del café;
- mejorar
la eficiencia;
- desarrollar
nuevas formas de financiación;
- o
conectar directamente a productores con mercados.
13. La economía circular del café
Esta dimensión resulta especialmente interesante.
La cadena cafetera genera grandes cantidades de subproductos
y residuos. La OIC ha señalado el potencial de transformar esos materiales en
nuevos productos y actividades económicas, en lugar de considerarlos
simplemente desechos.
Esto conecta directamente con el concepto de economía
circular:
lo que antes era considerado residuo puede convertirse en
recurso.
De esta manera, el café puede contribuir a nuevas
oportunidades económicas al mismo tiempo que se reducen determinados impactos
ambientales.
14. El papel de las mujeres y los jóvenes
La transformación del sector también tiene una dimensión
social.
La FAO vincula el café con el empoderamiento de las mujeres
y con el desarrollo rural, mientras que las iniciativas internacionales del
sector prestan especial atención a grupos que pueden enfrentar mayores
dificultades para acceder a oportunidades económicas.
Incorporar a mujeres y jóvenes significa reconocer que el
futuro del café depende también de quiénes tendrán la posibilidad de continuar
trabajando, innovando y desarrollando sus comunidades productoras.
Esto plantea un desafío generacional:
hacer que la actividad cafetera tenga un futuro
suficientemente sostenible y atractivo para las nuevas generaciones.
15. La unión de ambos mensajes
Los dos mensajes de 2026 pueden leerse como dos partes de
una misma idea.
FAO:
«Celebrating
Coffee, Honouring the People Behind Every Cup»
pone el foco en:
LAS PERSONAS.
OIC:
«Coffee
is Part of the Solution»
pone el foco en:
EL POTENCIAL TRANSFORMADOR DEL SECTOR.
Uno nos invita a mirar hacia quienes hacen posible el café.
El otro nos invita a pensar qué puede hacer el sector
cafetero para afrontar los desafíos económicos, sociales y ambientales.
Juntos construyen una visión mucho más amplia:
No se trata solamente de celebrar una bebida, sino de
reconocer a las personas que la producen y de fortalecer un sector capaz de
contribuir al desarrollo sostenible.
16. Un lema que cambia la mirada del consumidor
Existe además una dimensión cotidiana.
Cuando una persona toma café, normalmente piensa en su
sabor, aroma, temperatura o preparación.
El mensaje de 2026 propone agregar otra pregunta:
¿Qué historia hay detrás de esta taza?
¿Quién cultivó el café?
¿De qué comunidad procede?
¿Qué trabajo fue necesario para producirlo?
¿Qué condiciones económicas tiene la familia que lo cultivó?
¿Cómo se protegieron —o no— los recursos naturales?
¿Qué personas participaron en su transformación y
transporte?
¿Qué ocurre con los residuos?
¿Qué parte del valor final recibe quien lo produjo?
Estas preguntas convierten una acción cotidiana en una oportunidad
para comprender una compleja cadena económica, social, cultural y ambiental.
17. Una celebración especialmente significativa en 2026
El mensaje adquiere una relevancia particular porque 2026
inaugura oficialmente el Día Internacional del Café de las Naciones Unidas.
La Asamblea General aprobó el 10 de marzo de 2026 la
resolución que establece el 1 de octubre como Día Internacional del
Café. La resolución reconoce expresamente la importancia cultural, social e
histórica del café y su papel como producto agrícola, fuente de medios de vida
y elemento de interacción social y expresión cultural.
Por eso, el primer lema oficial resulta significativo.
No comienza simplemente diciendo:
«Celebrar el café».
Dice:
«Celebrar el café y honrar a las personas detrás de cada
taza».
La segunda parte evita que la celebración se convierta
únicamente en una celebración del consumo.
18. El gran mensaje de 2026
En definitiva, el Día Internacional del Café 2026 transmite
una idea central:
Una taza de café nunca es solamente una taza de café.
Es el resultado de una cadena que comienza en el campo y
continúa a través de numerosas personas, comunidades, organizaciones y
actividades hasta llegar al consumidor.
Y la campaña de la OIC agrega una segunda idea:
Ese sector, si se transforma mediante la cooperación, la
innovación, la sostenibilidad y la inversión, puede contribuir a enfrentar
desafíos económicos, sociales y ambientales.
Por eso ambos mensajes se complementan:
Celebrar → reconocer → comprender → colaborar →
transformar.
El primero nos recuerda a quiénes debemos mirar.
El segundo nos invita a pensar qué podemos construir a
partir de ese reconocimiento.
Conclusión
El Día Internacional del Café 2026 propone dejar de
contemplar el café únicamente como una bebida o una mercancía y reconocerlo
como una actividad humana compleja, vinculada con la agricultura, el trabajo,
las comunidades rurales, la cultura, el comercio, el medioambiente y el
desarrollo.
«Celebrating Coffee, Honouring the People Behind Every
Cup» coloca en el centro a quienes hacen posible cada taza: agricultores,
trabajadores, familias, comunidades y todos los actores que participan en la
cadena de valor.
Por su parte, «Coffee is Part of the Solution» amplía
la perspectiva y plantea que el sector cafetero no debe ser visto solamente
como receptor de soluciones, sino también como un espacio desde el cual
pueden generarse respuestas: mejores oportunidades económicas, mayor
resiliencia climática, innovación, sostenibilidad, economía circular y
cooperación.
En conjunto, los mensajes de 2026 invitan a mirar el café
con otros ojos. Detrás de cada taza hay personas; detrás de esas personas
hay comunidades; y detrás de toda la cadena existe la posibilidad de construir
un sector más inclusivo, resiliente y sostenible.
ANTECEDENTES
La iniciativa fue presentada
por el Comité Consultivo del Sector Privado de la OIC con el objetivo de
unificar las distintas celebraciones del café que ya existían en diferentes
países en una sola fecha global.
En 2015, se celebró por
primera vez el Día Internacional del Café el 1 de octubre de manera oficial.
Esta fecha fue elegida porque
coincide con el inicio de la temporada de cosecha del café en muchos países
productores, siendo un momento ideal para rendir homenaje a la bebida y a sus
productores.
La elección buscó también
promover la conciencia sobre las condiciones de los caficultores, fomentar el
comercio justo y la sostenibilidad dentro de la industria cafetera.
Además, el día busca crear una
conexión entre los consumidores y los orígenes del café como producto esencial
y cultural a nivel mundial.
Antes de esta unificación,
varios países tenían sus propias fechas para celebrar el café, como Japón que
celebraba desde 1983, Estados Unidos que lo hacía en septiembre, y varios
países latinoamericanos con fechas diferentes.
La Oficialización en 2014 y el
inicio en 2015 como día global unificado respondieron a la necesidad de
reconocer la importancia económica, cultural y social del café a escala
mundial, además de destacar la cadena productiva y apoyar a los millones de
familias involucradas en su cultivo.
La fecha también se asocia a
eventos internacionales, como la Exposición Mundial del Café en Milán en 2015,
donde varios países productores y consumidores coincidieron en la importancia
de tener una celebración global conjunta.
☕ EL VIAJE DEL CAFÉ: DE
LA PLANTA A LA TAZA
🌱 1. Cultivo
El café nace en regiones
tropicales, donde se cultivan variedades como Coffea arabica y Coffea robusta.
Las plantas tardan entre 3 y 4
años en producir frutos llamados cerezas de café.
🍒 2. Cosecha
Se recolectan las cerezas maduras,
generalmente a mano para garantizar calidad.
Este paso es crucial: solo las cerezas en su punto óptimo ofrecen buen sabor.
🧼 3. Beneficiado
(procesamiento)
Método húmedo: las cerezas se despulpan, fermentan y lavan para extraer los granos.
Método seco: se
dejan secar al sol antes de separar la pulpa.
🌞 4. Secado
Los granos se extienden en
patios o camas elevadas para secarse al sol.
Se remueven regularmente para
evitar fermentaciones indeseadas.
🧹 5. Trilla y selección
Se eliminan las capas
restantes del grano y se clasifican por tamaño, densidad y calidad.
🔥 6. Tostado
El grano verde se tuesta en
tambor giratorio a altas temperaturas.
Aquí se desarrollan los aromas y sabores característicos del café.
⚙️ 7. Molienda
El café tostado se muele según
el método de preparación: grueso para prensa francesa, fino para espresso.
🍵 8. Preparación
Se infusiona el café molido
con agua caliente.
El método puede variar:
prensa, filtro, espresso, etc.
Finalmente, el café llega a tu
taza, listo para ser saboreado.
Historia del Café: Desde su descubrimiento hasta hoy
1. Los orígenes legendarios
(siglo IX – Etiopía)
El café tiene sus raíces en
las tierras altas de Etiopía, específicamente en la región de Kaffa, de donde
probablemente proviene su nombre.
La leyenda más famosa es la de Kaldi, un pastor de cabras etíope del siglo IX, quien notó que sus animales se volvían más activos y enérgicos después de comer unas bayas rojas de un arbusto. Intrigado, llevó los frutos a un monasterio cercano.
Al principio los
monjes los rechazaron, pero al hervirlos en agua descubrieron que la infusión
les ayudaba a mantenerse despiertos durante las largas oraciones nocturnas.
2. Expansión hacia el mundo
árabe (siglos XV – XVI)
El cultivo y consumo del café
se consolidaron en Yemen, en la península arábiga, donde se desarrollaron las
primeras plantaciones sistemáticas, especialmente en la región de Moca (de ahí
el famoso café moka).
Los sufíes lo adoptaron como
bebida ritual para mantener la concentración en sus oraciones nocturnas. Desde
allí, el café comenzó a difundirse hacia el mundo islámico.
En el siglo XV, ya se consumía en La Meca y Medina, y en el siglo XVI llegó a El Cairo, Damasco, Bagdad y Estambul. En estas ciudades nacieron los primeros qahveh khaneh (casas de café), lugares de reunión social, política y cultural donde se compartían noticias, música, poesía y debates.
3. La llegada a Europa (siglo
XVII)
El café llegó a Europa a través de los puertos comerciales de Venecia, gracias a los mercaderes que lo importaban desde el Imperio Otomano.
Al principio generó controversia: algunos
clérigos lo llamaban la “bebida del diablo”, pero en 1600 el Papa Clemente VIII
lo probó y lo aprobó, lo que facilitó su aceptación.
Las primeras cafeterías europeas surgieron en Venecia (1645), Londres (1652) y París (1672). En Londres, las coffee houses se conocían como “penny universities”, porque con una moneda se podía comprar una taza de café y acceder a conversaciones intelectuales.
Estas cafeterías fueron clave para el intercambio de ideas durante la Ilustración.
Mujeres
palestinas moliendo café a la manera antigua, 1905
4. Expansión global y
plantaciones coloniales (siglos XVII – XIX)
La alta demanda en Europa
llevó a las potencias coloniales a introducir el café en sus territorios
tropicales:
Holandeses: llevaron el café a
Java (Indonesia) en el siglo XVII.
Franceses: introdujeron el
café en Caribe y Sudamérica (notablemente en Martinica en 1720).
Portugueses: lo expandieron en
Brasil en el siglo XVIII.
Británicos: lo cultivaron en
India y Sri Lanka.
Brasil se convirtió en el
mayor productor mundial desde el siglo XIX, posición que mantiene hasta hoy. El
café se transformó en un pilar económico, influyendo en la política, la
colonización y la esclavitud.
5. El café en América Latina
Cafetales de Costa Rica
Cafetales de México
Café de Colombia
Café en El Salvador
En países como Colombia, México, Guatemala, Costa Rica y El Salvador, el café se convirtió en motor económico y cultural.
Las haciendas cafetaleras marcaron la vida rural y
social. En Colombia, por ejemplo, se desarrolló una fuerte identidad cafetera
que aún persiste con su café suave de alta calidad.
6. Revolución industrial y
café moderno (siglo XIX – XX)
Con la revolución industrial
llegaron innovaciones que cambiaron la forma de consumir café:
Café instantáneo (1901,
inventado por el químico japonés Satori Kato).
Máquina de espresso (1901, Luigi
Bezzera, Italia).
Cadenas cafeteras (siglo XX,
especialmente con Starbucks desde los 1970s).
El café se convirtió en una
bebida de masas, consumida tanto en el hogar como en espacios públicos.
7. El café en el mundo actual
(siglo XXI)
El
Café Brasilero, en Montevideo, punto de encuentro de la cultura uruguaya.-Xavier
Martín
El
Café Procope, en París, fue el primer café literario del mundo.
La
decoración del Café Pushkin de Moscú busca recrear la elegancia del siglo
XVIII.-Mariana Eliano
El
Café Sabarsky, ubicado en la Neue Galerie en Nueva York, es un homenaje a los
cafés vieneses.
El
café Sacher es uno de los más emblemáticos de Viena. Allí es un deber probar el
café con una Sachertorte.
Hoy, el café es la segunda
mercancía más comercializada del mundo, después del petróleo. Se producen más
de 10 millones de toneladas anuales, y más de 125 millones de personas dependen
de su cultivo.
Existen dos especies
principales:
Coffea arabica: más delicado,
aromático, con mayor presencia en cafés de especialidad.
Coffea canephora (robusta):
más fuerte, con más cafeína, usado en mezclas y café instantáneo.
En las últimas décadas, surgió
la llamada “tercera ola del café”, un movimiento que busca resaltar el café
como producto artesanal, con énfasis en la trazabilidad, la sostenibilidad y la
calidad de la preparación. Métodos como el pour-over, aeropress, cold brew y
sifón han cobrado popularidad.
Además, el café ha entrado en
debates sobre cambio climático, comercio justo, prácticas sostenibles y
economía local, ya que los pequeños productores enfrentan retos frente a
grandes corporaciones.
Hoy: café globalizado, sostenible, artesanal y símbolo cultural.
FUENTES
https://www.diainternacionalde.com/ficha/dia-internacional-del-cafe
https://es.wikipedia.org/wiki/Organizaci%C3%B3n_Internacional_del_Caf%C3%A9
https://www.ico.org/documents/cy2016-17/icc-120-16c-decisions.pdf
https://www.lanacion.com.ar/lifestyle/dia-del-cafe-por-que-se-celebra-cada-1-de-octubre-nid01102025/

No hay comentarios:
Publicar un comentario