Blog de Arinda

OBJETIVO :En este Blog vas a encontrar mis producciones en pintura y escultura. Además, material recopilado a través de mi trabajo como maestra, directora e inspectora, que puede ser de interés para docentes y estudiantes magisteriales .

jueves, 2 de septiembre de 2010

¿PREGUNTAMOS BIEN EN LA CLASE ?

  UNA PREGUNTA DIFÍCIL

Vigotsky afirma que:
"El desarrollo de los procesos mentales comienza con un diálogo de palabras y gestos entre el niño y los padres.
El pensamiento autónomo empieza cuando el niño es capaz por primera vez de interiorizar estas conversaciones y ordenarlas dentro de sí"


Al planificar debemos considerar las personalidades, fortalezas y necesidades de los niños. Si no lo hacemos estamos despersonalizando la enseñanza. O sea equivaldría a enseñar el programa y no a los estudiantes. Aunque el contenido de un programa puede ser el mismo de año en año, cada clase tiene sus particularidades y merece que se le reconozca como tal.
Para planificar el maestro debe saber cómo se desenvuelve cada alumno en el salón. ¿Cuáles niños piensan rápidamente y quiénes prefieren
participar en forma más deliberada, cuidadosa? ¿Quién se siente más cómodo con contenidos de lengua, geografía, historia, matemáticas etc? ¿Cuál estudiante llama más la atención de la clase? ¿Qué comentarios se ignoran más a menudo? ¿Quién es el que mejor escucha? ¿Cuál alumno es tímido y le cuesta participar?
Mientras mejor pueda responder a estas preguntas, el maestro estará más cerca de planificar mejor su clase.

PREGUNTAS CERRADAS Y PREGUNTAS ABIERTAS

 
¿Qué preguntas debo hacer para que la clase se desarrolle de la manera más interesante y didáctica?
Esta es la pregunta que todo buen docente debe hacese y buscar las respuestas.
La formulación de preguntas es la base de la buena enseñanza. Es necesario hacer una buena planificación de las preguntas que vamos a hacer en clase, para conducir a los niños hacia discusiones productivas y desencadenar respuestas que inviten a la reflexión.
La estrategia pedagógica de formulación de preguntas consiste en la habilidad de enunciar cuestiones desafiantes y de profundidad analítica, que demanden destrezas cognitivas superiores, tales como el análisis, la síntesis y la evaluación. El buen planteo de las preguntas llevará al alumno a la exploración de ideas y aplicación los nuevos conocimiento a otras situaciones.

Una técnica importante para una clase activa es hacer preguntas para obtener más información y asegurarse que comprenden bien lo que el otro piensa y quiere.
La formulación efectiva de preguntas involucra tanto al docente como al estudiante. El docente no debe dar la palabra al primer niño que levante la mano. Debe dar tiempo a aquellos más reflexivos, o más tímidos que necesitan de un tiempo para armar el discurso antes de pedir la palabra. Por tanto es imprescindible que el docente dé un tiempo de espera antes de solicitar respuestas. Esto brinda a los estudiantes la oportunidad de reflexionar y pensar antes de hablar. Resulta también muy interesante dar la oportunidad de responder por escrito, esto permite obtener muchas ideas y nociones por estudiante, en unas pocas. Este registro de ideas permitirá que ellas puedan discutirse posteriormente.

En el aula nos hemos encontrado con docentes que utilizan como técnica en el desarrollo de las actividades las preguntas abiertas o cerradas.
Las preguntas cerradas son aquellas en la cual el niño puede contestar con un “sí” o un “no”, no invitan a que el otro reflexione y nos dé una respuesta más específica.
Si bien no nos sirven si queremos dialogar sobre algo o si queremos obtener una respuesta amplia, las puedemos usar para confirmar si han entendido bien al otro.
Las preguntas abiertas, permiten al grupo de escolares, aportar una cantidad de ideas ya que las respuestas resultan ilimitadas.

A TENER EN CUENTA A LA HORA DE PREGUNTAR
1 - A través de las preguntas, el docente puede no solamente querer realzar algún aspecto, también puede cambiar el ritmo de la discusión o involucrar un alumno que ha permanecido callado. En otras palabras, el maestro debe ser consciente y responsable de las tres dimensiones que aquí aparecen interrelacionadas:
a) - el contenido (de lo que trata la clase),
b) - el proceso (sobre cómo funciona la clase)
c) - las personas (quién está involucrado en la clase).

2. El maestro no debe hablar demasiado: el objetivo es permitir que los niños se expresen y se acostumbren a hacerlo en grupo. Las intervenciones del maestro deberían limitarse a realizar preguntas abiertas, recogiendo lo que acaba de decir el último para estimular la conversación, reprimiendo su inclinación natural. Los maestros debemos dejar ir la conversación en la dirección que deseen los niños, aceptando momentos de confusión para después, con una pregunta o una sugerencia, volver a centrar la atención conjunta y permitir la entrada a una nueva intervención.

3. Los niños deben sentir que el maestro tiene verdadero deseo de comunicarse con ellos: de ahí la importancia de las preguntas abiertas cuyas respuestas no sean conocidas por el maestro

4.- El maestro está en la clase para ayudar a que se expresen: Muchas veces, los niños hacen preguntas a las cuales pueden ellos mismos contestar aproximadamente si se les ayuda.

5. - Hacer que todos hablen: Todos los maestros sabemos que no es tarea fácil y que siempre existirán diferencias notables entre los propios niños, pero, en la medida de lo posible, debemos prestar atención a corregir esta situación

6. - Hacer preguntas a los niños en base a las respuestas dadas por otro compañero. Esto hace que los alumnos se respondan entre sí, y por lo tanto se volverán más atentos a lo que hablan sus compañeros de clase.

Fuentes:
"El Arte de Hacer Preguntas" -Thomas Kasulis
"Orientaciones pedagógicas para trabajar el lenguaje oral" - Profesor César Fernández García,