A los
dieciocho años, en 1932, conoce en casa de Victoria Ocampo a Jorge Luis Borges,
con el que fundó la revista Destiempo.
Juntos escribieron varios volúmenes de novelas policíacas, mezclados con
observaciones irónicas sobre la sociedad argentina y suscritos con diversos
seudónimos: H. Bustos Domecq, B. Suárez Lynch, B. Lynch Davis y Gervasio
Montenegro. Su principal personaje es el detective Isidro Parodi.
Entre
1929 y 1937 Bioy publicó algunos libros (Prólogo, 17 disparos contra lo
porvenir, Caos, La nueva tormenta, La estatua casera, Luis Greve, muerto) que
más tarde repudiaría, prohibiendo su reedición y rehusándose a comentarlos,
calificando toda su obra anterior a 1940 como «horrible».
Bioy Casares, junto a Victoria Ocampo y a Jorge
Luis Borges en la rambla Casino de Mar del Plata en 1935.
Borges y Bioy Casares 1940
En 1932
conoce a Jorge Luis Borges en Villa Ocampo, la casa de Victoria Ocampo ubicada
en las barrancas de San Isidro, donde la escritora solía recibir a figuras
internacionales de la cultura y organizar reuniones culturales.
Bioy
cuenta que fue durante una de esas visitas que Borges y él se habían apartado
del resto de la gente, por lo que Victoria se les acercó y los reprochó
diciendo «no sean mierdas, atiendan al invitado», lo que provocó el enojo de
Borges y la retirada de ambos de la reunión.
En el
viaje de regreso a la ciudad quedó sellada una amistad que duraría hasta la
muerte de Borges en 1986, y que dio una de las duplas más célebres de la
literatura, llegando a colaborar en varios trabajos, desde colecciones de
relatos (Seis problemas para don Isidro Parodi, Dos fantasías memorables, Un
modelo para la muerte), pasando por guiones de cine (Los orilleros, Invasión)
hasta antologías de cuentos fantásticos (Antología de la literatura fantástica,
Cuentos breves y extraordinarios), publicando a menudo bajo los seudónimos de
H. Bustos Domecq y Benito Suárez Lynch.
Silvina Ocampo
Adolfo
Bioy Casares se casó con Silvina Ocampo en el año 1940. La relación entre Bioy
Casares y Silvina Ocampo fue una parte importante de sus vidas, y compartieron
su interés por la literatura y las artes a lo largo de su matrimonio. La unión
de estos dos destacados escritores argentinos fue un evento significativo en la
escena literaria y cultural de Argentina.
Entre
1945 y 1955 dirigieron la colección «El séptimo círculo», que publicaba
traducciones de las mejores novelas policiales de lengua inglesa, género del
que Borges era un gran admirador.
En 2006
se publicó Borges, un inmenso volumen de más de mil seiscientas páginas
extraídas de los diarios de Bioy que revela con más detalles la amistad que
unió a los dos escritores. Bioy ya había preparado y corregido los textos junto
con Daniel Martino, pero no alcanzó a publicarlos.
Ese
mismo año publica la novela La invención de Morel, que marca el inicio
de su madurez literaria. La novela contó con un prólogo de Borges, en el que
comenta la ausencia de precursores del género de ciencia ficción en la
literatura en español, presentando a Bioy como el iniciador de un género
nuevo.
La novela
tuvo una gran aceptación y recibió el Primer Premio Municipal de Literatura en
1941.
Por
esos años publica, en colaboración con Borges y Silvina Ocampo, dos antologías:
Antología de la literatura fantástica (1940) y Antología poética
argentina (1941).
En 1945
aparece su segunda novela, Plan de evasión, ambientada en la colonia
penitenciaria de la isla del Diablo de la Guayana Francesa. Continúa la
temática de ficción científica ya explorada en La invención de Morel, a la vez
que la profundiza, ya que en el texto se alude constantemente a la teoría de
los colores de Goethe y a las ideas de William James sobre la percepción de la
realidad.
Al
igual que Borges, Bioy fue antiperonista. En 1946 publicó junto a Silvina
Ocampo, Los que aman, odian.
El
mismo año publica la novela corta El perjurio de la nieve, incluida más
tarde en La trama celeste (1948), su primera colección de relatos.
Por
esos años también escribió un cuento en colaboración con Borges, «La fiesta
del monstruo».
Habría
que esperar hasta 1954 para que apareciera otra novela, El sueño de los
héroes. Esta obra marca un desplazamiento en su obra, alejándose de las
«fantasías razonadas» del comienzo, aunque sin abandonar las obsesiones
permanentes en la vida y la obra de Bioy como son el amor, las mujeres, los
juegos con el tiempo y el espacio y un característico sentido del humor.
Ambientada en Buenos Aires, El sueño de los héroes narra las peripecias de
Emilio Gauna por recuperar un recuerdo perdido durante una madrugada de
carnaval, después de tres días de caravana con sus amigos. La búsqueda del suceso
olvidado y el amor de una mujer marcan la trama de la novela.
Adolfo Bioy Casares con su hija
Marta en La Silvina, Mar del Plata (1959)
El 8 de
julio de ese año nace su hija Marta, fruto de la relación de Bioy con una de
sus amantes, pero que fue adoptada y criada por Silvina.
En las
décadas de 1950 y 1960, Bioy se dedicó especialmente al cuento (Historia
prodigiosa, Guirnalda con amores, El lado de la sombra, El gran serafín) y
comenzó su inclinación por la fotografía.
El 15
de agosto de 1966 nació su segundo hijo, Fabián, también de una relación
extramatrimonial, a quien conocería ya de adulto.
En 1969
publicó Diario de la guerra del cerdo, obra que, pese a alejarse del
tono fantástico de muchos de sus libros, no puede considerarse estrictamente
como una novela realista. El protagonista, Isidro Vidal, es un jubilado que se
reúne con sus amigos en el club de su barrio a jugar a las cartas y que de
repente se ven implicados en una guerra generacional, en la que los jóvenes
empiezan a perseguir y asesinar a los viejos. Escrita cuando tenía 55 años, la
novela parece reflejar el temor de Bioy al paso del tiempo (tema que ya había
tratado en La invención de Morel y El perjurio de la nieve) y fue adaptada al
cine en 1975 por Leopoldo Torre Nilson, con el título La guerra del cerdo.
En 1972
publica dos antologías de cuentos propios, Historias de amor e Historias
fantásticas.
En 1973
aparece Dormir al sol, novela en la que vuelve a tratar un argumento
fantástico propio de sus comienzos pero con el tono costumbrista que había
adquirido su prosa con el paso del tiempo, y la favorita del propio Bioy, según
declaró. Al igual que su novela anterior, Dormir al sol fue llevada
al cine en 2012 por Alejandro Chomski.
En 1978
publica otro libro de cuentos, El héroe de las mujeres.
El
período tardío de la producción de Bioy estuvo lejos de la repercusión de
obras anteriores; en contraparte, fue en esos años en donde se sucedieron los
reconocimientos más importantes.
En 1986 aparecen Historias desaforadas y su última
novela, La aventura de un fotógrafo en La Plata. De tema kafkiano, con
frecuencia ha sido leída como una alegoría de los desaparecidos durante la
dictadura militar que gobernó el país entre 1976 y 1983, durante dicho gobierno
de facto Bioy Casares presenciaría una ejecución extrajudicial en la
calle.
Es declarado Ciudadano Ilustre de Buenos Aires y en 1990
recibe dos importantes premios en reconocimiento a toda su trayectoria: el
Premio Alfonso Reyes y el Premio Cervantes, el máximo galardón de las letras
castellanas.
Publica ese mismo año Una muñeca rusa y más tarde la
novela corta Un campeón desparejo.
Su obra narrativa le valió diversos galardones, como el Gran
Premio de Honor de la Sociedad Argentina de Escritores (SADE).
Se lo distinguió como Miembro de la Legión de Honor de
Francia (1981).
Los últimos años de Adolfo Bioy Casares (1914-1999)
fueron bastante diferentes de la imagen del escritor elegante, vital y mundano
que había proyectado durante buena parte de su vida. Fueron años de grandes
pérdidas personales, deterioro físico, pero también de intensa actividad
literaria.
Un punto de inflexión fue 1992, cuando sufrió una
caída que le provocó una doble fractura de cadera. Su movilidad quedó bastante
limitada y, con el paso del tiempo, necesitó cada vez más ayuda.
Pero las pérdidas más dolorosas llegaron poco después.
14 de diciembre de 1993: murió su esposa, Silvina
Ocampo, después de varios años de enfermedad y deterioro provocado por el
Alzheimer.
Apenas unas semanas después, en enero de 1994, murió
su hija Marta, de manera accidental, atropellada por un automóvil.
La muerte de Silvina y, casi inmediatamente después, la de
Marta fueron un golpe enorme para Bioy. Él mismo acostumbraba a referirse a
aquellos años como un período especialmente terrible de su vida.
Sin embargo, siguió escribiendo
Algo muy característico de Bioy es que no dejó de
trabajar. Incluso en esa etapa continuó publicando.
En 1993 apareció Un campeón desparejo y en
1994 publicó sus Memorias, en las que evocó su infancia,
adolescencia y formación como escritor. Posteriormente publicó Una magia
modesta (1997), De un mundo a otro (1998) y, ya en 1999, De
las cosas maravillosas, que sería su último libro publicado en vida.
También se dedicó intensamente a revisar sus enormes
diarios. Durante décadas había anotado conversaciones, encuentros, pensamientos
y observaciones. En sus últimos años trabajó junto con Daniel Martino en
la selección y corrección de ese material. Una parte importante de ese trabajo
terminaría apareciendo después de su muerte, especialmente en Descanso de
caminantes y en el monumental Borges.
Este aspecto puede resultarte especialmente interesante por
su relación con Uruguay.
Bioy Casares pasaba largas temporadas en Punta del Este.
Ya viudo, durante algunos años alquiló un apartamento en el edificio Vanguardia
y llevaba allí una vida bastante sencilla: solía ir a la playa, paseaba por las
librerías y cenaba habitualmente en un restaurante cercano. En sus últimos
tiempos se desplazaba en silla de ruedas acompañado por una asistente.
La imagen que surge de esos recuerdos es bastante
entrañable: un hombre ya anciano, físicamente frágil, pero que todavía
disfrutaba de los libros, los paseos, el mar y las conversaciones.
Bioy y su hijo Fabián
Hay otro aspecto interesante de sus últimos años: su
relación con su hijo Fabián adquirió una nueva importancia.
Bioy reconoció oficialmente a Fabián Ayerza Demaría en 1998,
cuando el escritor tenía ya 83 años. También estuvo más cerca de su nieto
Florencio, quien tuvo presencia en sus últimos años.
Es decir, mientras desaparecían algunas de las personas
fundamentales de su vida, también aparecían o se fortalecían otros vínculos
familiares.
Durante 1998 y comienzos de 1999 su salud se fue deteriorando
progresivamente. Sufrió varias internaciones debido a complicaciones
respiratorias y coronarias. Aun así, después de una internación en enero de
1999 llegó a manifestar su enorme apego a la vida.
En sus últimos meses continuaba pensando como escritor. De
hecho, poco antes de morir todavía hablaba de proyectos literarios y seguía
trabajando con sus papeles y diarios.
Finalmente, el 8 de marzo de 1999, murió en Buenos Aires, a
los 84 años, en el CEMIC, después de una serie de complicaciones y un deterioro
general de su organismo.
Pidió que no lo velaran, y fue enterrado en la bóveda
familiar del Cementerio de la Recoleta.
Sepulcro de Bioy
Casares.
Cementerio de la Recoleta, Buenos Aires.
Fue inhumado en la bóveda de su familia en el
Cementerio de la Recoleta, donde también reposan los restos de su esposa y su
cuñada. Hasta poco antes de su muerte trabajó en la selección y corrección de
páginas de sus diarios (que llevó durante medio siglo) con la ayuda de Daniel
Martino a fin de editar un volumen dedicado a su amistad con Borges, que
finalmente se publicó, con casi 1700 páginas, en 2006.
OBRAS
Novelas
La invención de Morel (1940)
Plan de evasión (1945)
El sueño de los héroes (1954)
Diario de la guerra del cerdo (1969)
Dormir al sol (1973)
La aventura de un fotógrafo en La Plata
(1985)
Un campeón desparejo (1993)
De un mundo a otro (1998)
Cuentos
La trama celeste (1948)
Historia prodigiosa (1956)
Guirnalda con amores (1959)
El lado de la sombra (1962)
El gran serafín (1967)
El héroe de las mujeres (1978)
Historias desaforadas (1986)
Una muñeca rusa (1990)
Una magia modesta (1997)
Antologías
Historias fantásticas (1972)
Historias de amor (1972)
ENSAYO
La otra aventura (1968)
Memoria sobre la pampa y los gauchos
(1970)
Diccionario del argentino exquisito
(1971), Diccionario de palabras que no deberíamos utilizar.
De las cosas maravillosas (1999)
OBRAS NO RECONOCIDAS POR EL AUTOR
Prólogo (1929), cuentos y miscelánea.
17 disparos contra lo porvenir (1933),
cuentos.
Caos (1934), cuentos.
La nueva tormenta o La vida múltiple de
Juan Ruteno (1935), novela.
La estatua casera (1936), miscelánea.
Luis Greve, muerto (1937), cuentos.
Memorias/Diarios
A lo largo de toda su vida, Bioy llevó a cabo un
vastísimo diario del que han salido las siguientes publicaciones:
Unos días en el Brasil (1991), en una
edición de apenas 300 ejemplares fuera de comercio. En el año 2010 fue editada
comercialmente por la editorial La Compañía (Buenos Aires).
Memorias (1994), editado por Marcelo
Pichon Riviere y Cristina Castro Cranwell.
Descanso de caminantes (2001), libro
póstumo, editado por Daniel Martino.
Cartas
En viaje (1967) (1996), cartas para Silvina
Ocampo y Marta Bioy, editadas por Daniel Martino.
Obra completa
Obra completa I (1940-1958), Emecé 2012
Obra completa II (1959-1971), Emecé 2013
Obra completa III (1972-1999), Emecé 2014
Edición crítica y anotada al cuidado de Daniel Martino.
OBRAS EN COLABORACIÓN CON OTROS AUTORES
Adolfo Bioy Casares en 1941.
Con Jorge Luis Borges
Seis problemas para don Isidro Parodi
(1942)
Dos fantasías memorables (1946)
Un modelo para la muerte (1946)
Cuentos breves y extraordinarios (1955)
Libro del Cielo y del Infierno (1960)
Crónicas de Bustos Domecq (1967)
Nuevos cuentos de Bustos Domecq (1977)
Guiones de cine
Los orilleros (1955)
El paraíso de los creyentes (1955)- no
filmada
Invasión (1969), dirección Hugo Santiago.
Les autres (1971), dirección Hugo
Santiago
Con Silvia Ocampo
Los que aman, odian (1946) - con Silvina
Ocampo y Jorge Luis Borges
Antología de la Literatura Fantástica
(1940)
Antología poética argentina (1941)
Con Daniel Martino
De jardines ajenos: libro abierto
(1997), recopilación de frases, poemas, y miscelánea diversa.
Borges (2006), libro póstumo, selección
del diario del Bioy Casares donde aparecen referencias a Jorge Luis Borges,
preparado por Bioy en colaboración con Daniel Martino y editado por éste.
Películas basadas en sus obras
El crimen de Oribe (1950) Basada en el
cuento El perjurio de la nieve, realizada por Leopoldo Torre Nilson en
codirección con su padre, Leopoldo Torres Ríos.
El año pasado en Marienbad (L'Année
Dernière à Marienbad (1961)) dirigida por Alain Resnais guion de Alain
Robbe-Grillet, basada en La invención de Morel.
L´invenzione di Morel (Morel's Invention)
dirigida por Emidio Greco con guión de Andrea Barbato (1974) Italia.
El sueño de los héroes (1997), dirigida
por Sergio Renán.
Dormir al sol (2012), dirigida por
Alejandro Chomski.
HOMENAJES
Adolfo Bioy Casares ha recibido diversos homenajes póstumos
que mantienen vivo su recuerdo principalmente en Argentina.
En el cuarto
episodio de la cuarta temporada de la serie televisiva Lost, uno de los
personajes principales, está leyendo La Invención de Morel; los creadores de la
serie son admiradores del libro y se ha adjudicado a la obra como inspiración
para la serie.
En el libro Las
musas de Rorschach el relato Querida Luisa de Javier Casis Arín funciona como
una precuela o antecedente de La invención de Morel mientras que en el cuento
Los motivos de Rozman, Bioy Casares aparece como personaje.
Desde el 22 de
septiembre de 2011, un pasaje frente a la Plaza Intendente Alvear recuerda a
Bioy Casares. Siendo antes parte de la calle Eduardo Schiaffino, bordea la
manzana en donde el escritor vivió durante buena parte de su vida, en Posadas
1650.9
En la ciudad de
Buenos Aires, la calle donde vivió Bioy Casares en el barrio de Recoleta lleva
su nombre, en un homenaje público muy significativo que vincula su memoria al
lugar donde vivió buena parte de su vida y obra.
Desde el 22 de septiembre de 2011, un pasaje frente a la
Plaza Intendente Alvear recuerda a Bioy Casares. Siendo antes parte de la calle
Eduardo Schiaffino, bordea la manzana en donde el escritor vivió durante buena
parte de su vida, en Posadas 1650.9
Su tumba se encuentra en el Cementerio de la Recoleta, un
lugar emblemático para figuras ilustres de Argentina, donde fue sepultado tras
su fallecimiento en 1999 con un breve oficio religioso tal como él solicitó.
Se han publicado sus papeles personales, diarios y
correspondencias después de su muerte, que dan luz sobre su vida, obra y su
relación con Jorge Luis Borges, ampliando el conocimiento sobre su legado
literario.
En espacios culturales y medios se realizan conmemoraciones
y recordatorios periódicos, como programas especiales de radio y televisión
dedicados a su vida y obra, manteniendo su presencia en la cultura argentina.
Recientemente se han editado compilaciones y libros póstumos
que rescatan aspectos inéditos o poco conocidos de su trabajo y su
personalidad, como libros dedicados a sus amistades literarias y selecciones de
sus diarios.
Estos homenajes son formas de mantener vivo no solo el
nombre de Bioy Casares, sino también la influencia literaria y cultural que
ejerció tanto en Argentina como en la literatura en español en general.
LEGADO
El legado literario dejado por Adolfo Bioy Casares es vasto
y perdura principalmente por su aporte excepcional a la narrativa fantástica y
de ciencia ficción en lengua española. Su obra más emblemática, "La
invención de Morel" (1940), es considerada un clásico fundamental que ha
influido en generaciones posteriores de escritores y es lectura obligatoria en
muchos centros educativos.
Esta novela introduce elementos de ciencia ficción con una
estructura innovadora y un enigma central que explora temas de realidad,
percepción y alteridad.
Bioy Casares también se destacó por su producción de relatos
cortos y antologías, como "La trama celeste" y "Historias de
amor", donde mezclaba lo fantástico con la reflexión sobre la condición
humana mediante un estilo elegante y con un toque de humor sutil.
Su novela "Diario de la guerra del cerdo" ofrece
una metáfora política que sigue siendo relevante para analizar las tensiones
entre generaciones.
Además, su trabajo conjunto con Jorge Luis Borges,
incluyendo antologías como "Antología de la literatura fantástica",
marcó un hito en la difusión y consolidación del género fantástico en la
literatura hispana.
Su legado se sostiene también en la variedad del género
literario que abordó: novelas, cuentos, ensayos, diarios y guiones, que
configuran una obra completa y multifacética.
El legado dejado por Bioy Casares es el de un renovador de
la narrativa fantástica y un explorador agudo de las complejidades humanas, que
sigue siendo leído y valorado por su originalidad, profundidad y estilo
depurado hasta hoy.
FUENTES
https://www.cervantes.es/
https://www.nytimes.com/
https://es.wikipedia.org/
https://www.biografiasyvidas.com/
https://www.cervantesvirtual.com/
https://www.escritores.org/