Blog de Arinda

OBJETIVO :En este Blog vas a encontrar mis producciones en pintura y escultura. Además, material recopilado a través de mi trabajo como maestra, directora e inspectora, que puede ser de interés para docentes y estudiantes magisteriales .

viernes, 29 de agosto de 2025

2 DE AGOSTO DE 1730 o 1738 NACIA ANTONIO FRANCISCO LISBOA (ALEIJADINHO)

 

Aleijadinho: El genio

 del barroco brasileño

 que desafió su destino

 


Antonio Francisco Lisboa, conocido como Aleijadinho, fue un escultor, arquitecto y tallador brasileño, considerado el máximo exponente del barroco en Brasil y América Latina, especialmente en Minas Gerais.

 Nació el 26 de agosto del año 1730 o 1738 en Ouro Preto (entonces Vila Rica).

 Los padres de Aleijadinho se llamaban Manuel Francisco Lisboa e Isabel.

Manuel Francisco Lisboa era un maestro carpintero y arquitecto portugués, mientras que Isabel era una esclava africana.

Manuel Francisco Lisboa también era considerado el mejor arquitecto y maestro carpintero de su tiempo en Minas Gerais y fue quien enseñó a Aleijadinho las bases del oficio de la carpintería, el dibujo y la escultura.

 La mezcla de su herencia portuguesa y africana marcó profundamente la identidad y obra artística de Aleijadinho.

Su vida y obra se desarrollaron en un contexto social complejo, siendo hijo natural de un arquitecto y maestro carpintero portugués y una esclava africana, y enfrentando una enfermedad deformante que le causó grandes limitaciones físicas en su madurez.

Aleijadinho recibió sus estudios primarios en Vila Rica (actual Ouro Preto), donde aprendió las primeras letras, latín y música con algunos padres locales.

Se sabe que tuvo una educación básica bastante completa para la época, incluyendo formación religiosa y artística desde joven.

Aprendió a esculpir observando a su padre y desde niño mostró talento para las artes relacionadas con la arquitectura, la escultura, el dibujo y la carpintería, actividades que desarrolló junto a su familia y maestros eclesiásticos.

La adolescencia de Aleijadinho, transcurrió en Ouro Preto (entonces Vila Rica) en un ambiente intensamente vinculado al arte y la religión.

Entre los años 1750 y 1762 asistió al internado del Seminario de los Franciscanos Donatos del Hospicio de la Tierra Santa en Ouro Pretol donde recibió formación en gramática, latín, matemáticas y religión.

Durante estos años adolescentes, acompañó a su padre en obras arquitectónicas y en la talla de madera, aprendiendo directamente con él y con otros artistas relevantes de la época como su tío Antônio Francisco Pombal y el tallador Francisco Xavier de Brito.

Hacia 1752 creó su primer proyecto individual conocido, un diseño para la fuente del patio del Palacio de los Gobernadores en Ouro Preto.

Se cree que en 1756 tuvo la oportunidad de visitar Río de Janeiro, donde pudo conocer influencias artísticas más amplias.

Su adolescencia estuvo marcada también por el reconocimiento de su talento artístico, a pesar del prejuicio socio-racial que enfrentaba como mulato, y comenzó a trabajar como artesano y aprendiz en la carpintería, escultura y arquitectura apoyado por su familia.

Así, su adolescencia fue una etapa fundamental en la formación técnica y profesional, con una educación integral que combinó estudios formales con práctica artesanal bajo la tutela de su padre y otros maestros locales.

Entre los años 1756 y 1765, Aleijadinho estuvo en proceso de formación y consolidación de su carrera como artista. Durante este período trabajó junto a su padre en obras arquitectónicas y de escultura, desarrollando su talento en el ambiente barroco que predominaba en Minas Gerais.


Aleijadinho tuvo una relación muy significativa con la Iglesia de San Francisco de Asís en Ouro Preto, Minas Gerais.

Fue responsable del diseño arquitectónico de la iglesia, proyectada en 1766, y también realizó la ornamentación escultórica y tallas doradas interiores.

Entre sus contribuciones destacan el altar-mor, el retablo, el frontispicio y la pila de la sacristía.

Además, esculpió púlpitos en piedra jabón ubicados junto al arco del crucero, mostrando su maestría en combinar arquitectura y escultura de forma armoniosa y expresiva.

 

Esta iglesia es uno de los monumentos barrocos más importantes de Brasil y una de las obras maestras de Aleijadinho que define la identidad artística de Ouro Preto y del barroco brasileño en general.

La iglesia refleja la integración de elementos arquitectónicos, escultóricos y decorativos en el estilo rococó característico del período colonial brasileño.

Su trabajo en esta iglesia es considerado un símbolo de genialidad y resistencia artística, aún realizado cuando Aleijadinho ya padecía su enfermedad física.

En 1767, tras la muerte de su padre, asumió la construcción de la iglesia de San Juan en Tiradentes, lo que marcó un momento clave en su carrera, aunque ya en esos años había comenzado a recibir encargos importantes.

Además, en este lapso decidió dedicarse principalmente a la escultura, separándose un poco de la arquitectura, y estableció un taller propio donde inició la producción más autónoma con la ayuda de asistentes, dado que empezaban a aparecer los primeros síntomas de su enfermedad.

Se cuenta que compró varios esclavos para su servicio, signo de una prosperidad económica creciente.

Aleijadinho tuvo un hijo llamado Manoel Francisco Lisboa, nacido alrededor de 1775.

La madre de este hijo fue una esclava llamada Narciza Rodrigues da Conceição, quien según los registros, fue infiel a su marido con Aleijadinho.

Aleijadinho legalmente reconoció a su hijo en 1777 mediante trámites en Río de Janeiro.

También en estos años comenzó a forjar su fama regional como un artista muy solicitado, aunque todavía sin mostrar las graves deformaciones que aparecerían hacia 1777.

En el año 1777 comenzaron a manifestarse en Aleijadinho los síntomas de una enfermedad degenerativa que deformó gravemente su cuerpo, afectando principalmente sus extremidades.

Aunque no hay consenso sobre el diagnóstico exacto, se ha especulado que pudo haber sufrido una combinación de sífilis terciaria, zamparina (una molestia regional), escorbuto e incluso lepra.

Esta enfermedad fue progresiva y debilitante: perdió casi todos los dedos de manos y pies, y su rostro sufrió deformaciones visibles que lo llevaron a ser conocido como "Aleijadinho" (que significa "el lisiadito").

A pesar de esta cruel realidad, continuó trabajando con una fuerza de voluntad extraordinaria.

Como no podía sostener las herramientas con sus manos deformadas, sus asistentes le amarraban cinceles y martillos a los muñones para que pudiera seguir esculpiendo.

Se dice que trabajaba muchas veces de rodillas debido a la incapacidad para caminar con normalidad.

También en esta época fue muy discreto y evitaba mostrarse en público, ocultando su cuerpo y rostro con grandes capas y sombreros.

Aleijadinho siguió activo como escultor y arquitecto, produciendo obras maestras del barroco brasileño, a pesar de vivir en constantes dolores y limitaciones físicas hasta su muerte en 1814.


Santuario del Buen Jesús de Congonhas en Brasil

Capilla

Aleijadinho fue el autor principal de las 12 esculturas de los profetas talladas en piedra jabón que adornan el atrio del santuario, realizadas entre 1800 y 1805. Estas esculturas son un símbolo del barroco brasileño por su dramatismo y expresividad, y fueron hechas durante las últimas etapas de la vida de Aleijadinho, cuando su salud estaba muy deteriorada por una enfermedad.

Además, Aleijadinho también dirigió la creación de las figuras de madera en las seis capillas que representan las estaciones del Vía Crucis dentro del santuario. 


Entre 1796 y 1799, Aleijadinho creó la serie escultórica conocida como los Pasos de la Pasión, un conjunto de 66 figuras de madera de tamaño natural que representan siete episodios vinculados a la Pasión de Cristo.

Estas esculturas fueron realizadas para las seis pequeñas capillas dispuestas a lo largo de la cuesta que conduce al Santuario de Bom Jesus de Matozinhos, en Congonhas, Minas Gerais.

La Pasión de Cristo



Cristo cargando la cruz

Las escenas representadas incluyen momentos significativos del Vía Crucis, tales como la Última Cena, la Oración en el Huerto de los Olivos, el Prendimiento de Cristo, la Flagelación y Coronación de Espinas, Jesús cargando la Cruz hacia el Calvario, y la Crucifixión.

Las imágenes, talladas en cedro, están policromadas y muestran una fuerte expresividad y dramatismo, reflejando la técnica barroca con una mezcla de solemnidad y patetismo.

Aunque Aleijadinho realizó la mayoría de las esculturas, contó con la ayuda de sus asistentes en algunas figuras, y la policromía fue ejecutada por el pintor Manoel da Costa Athaide.

Este conjunto escultórico no solo es una expresión artística excepcional, sino que también cumple una función religiosa y devocional, permitiendo a los fieles realizar un recorrido visual y meditativo sobre la pasión y sacrificio de Cristo, en un modelo inspirado en los "sacri monti" italianos.

Este trabajo es considerado uno de los grandes logros del barroco brasileño y la obra más emblemática de Aleijadinho.

Entre los años 1800 y 1805, Aleijadinho culminó una de sus obras maestras: las doce estatuas monumentales de profetas del Antiguo Testamento, esculpidas en esteatita (piedra-amianto o piedra jabón) para el Santuario de Bom Jesus de Matozinhos en Congonhas, Minas Gerais.

Estas esculturas, ubicadas en el adro (patio delantero) de la iglesia, son consideradas un hito del barroco mineiro y se destacan por su expresividad, dramatismo y detalle en la representación de los profetas bíblicos.



La estatua del profeta Baruch realizada por Aleijadinho en Congonhas do Campo, Minas Gerais, fue creada en el período entre 1800 y 1805.

 

Cada estatua mide aproximadamente tamaño natural, con algunas características anatómicas estilizadas que realzan un efecto teatral y espiritual. Los profetas representados son: Isaías, Jeremías, Baruc, Ezequiel, Daniel, Oséias, Joel, Abdías, Amós, Jonas, Habacuc y Naum.

La ubicación y postura de cada uno fueron cuidadosamente planificadas para crear un sentido de armonía y narrativa visual en torno a la escalinata del santuario. Aleijadinho es especialmente reconocido por la fuerza expresiva en las caras de las esculturas, reflejo directo de su genialidad.

El conjunto escultórico de los Doce Profetas y las escenas de la Pasión han sido declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y forman parte del legado más valioso del barroco brasileño y de la historia del arte colonial americano.

En 1810, Aleijadinho seguía activo a pesar del agravamiento de su enfermedad degenerativa que limitaba severamente su movilidad y capacidad física. En ese año trabajó en obras relacionadas con la iglesia de Vila Rica (actual Ouro Preto), una ciudad donde residió toda su vida y que fue epicentro de su obra artística. Sin embargo, debido a sus crecientes limitaciones, no firmó personalmente los contratos, sino que la formalización de los mismos la hizo un alumno y asistente suyo, identificado como Justino.

Esta situación refleja cómo su deterioro físico lo obligó a delegar formalmente y supervisar más que ejecutar directamente las obras, aunque mantuvo un control creativo sobre los trabajos y siguió aportando como mentor y maestro. Su obra tardía en Vila Rica se caracteriza por un estilo más simplificado, pero con un refinamiento que mantiene la esencia del barroco mineiro. Estos trabajos incluyen retablos, decoración de altares, y planificación de esculturas religiosas, reafirmando su legado como figura clave del arte colonial brasileño justo hasta los últimos años de su vida.

Aleijadinho falleció el 18 de noviembre de 1814 en Ouro Preto (antigua Vila Rica), tras un período de aproximadamente dos años de parálisis y casi ceguera, consecuencia de una enfermedad degenerativa que afectó gravemente su cuerpo. Durante estos últimos años de vida, su salud había empeorado tanto que dependía completamente de sus cuidadores, y su capacidad motora y visual estaba casi anulada.

 

Antes de su muerte, se trasladó a una casa cercana a la Iglesia del Carmo para supervisar algunos trabajos que realizaba su discípulo Justino de Almeida. Luego regresó a su residencia y finalmente se trasladó a la casa de su nuera, donde recibió cuidados hasta su fallecimiento.

Fue enterrado en la iglesia de Nuestra Señora de la Concepción, en una tumba junto al altar de Nuestra Señora de la Buena Muerte, en Ouro Preto.

Su muerte marcó el fin de la vida del más grande representante del barroco brasileño y uno de los artistas más emblemáticos de América Latina en la época colonial.

HOMENAJES

Después de su muerte, Aleijadinho ha recibido numerosos homenajes para mantener vivo su recuerdo y destacar su importancia como el máximo exponente del barroco brasileño.

La idealización y mitificación de su figura, que comenzaron aproximadamente 50 años después de su muerte, convirtiéndolo en un héroe nacional y un símbolo de la identidad cultural brasileña. Su imagen ha sido reinterpretada políticamente en diferentes momentos históricos, desde el Imperio hasta la era moderna y el régimen de Vargas, donde se exaltó como un ícono del mestizaje y la cultura nacional.

 

El reconocimiento oficial del conjunto escultórico del Santuario del Bom Jesus de Matozinhos en Congonhas, que incluye sus doce Profetas y las escenas de la Pasión, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

 

Exposiciones y museos que exhiben sus obras originales y promocionan su legado, como por ejemplo el Museo de Arte de São Paulo (MASP), que ha reunido esculturas y piezas relacionadas con Aleijadinho para mostrarlas públicamente y fomentar la investigación en torno a su figura.

 

El nombramiento de instituciones educativas y culturales en su honor, además de congresos, publicaciones, investigaciones y actividades académicas que estudian y difunden su vida y obra.

 

En las ciudades de Minas Gerais, especialmente Ouro Preto, se organizan eventos culturales y celebraciones para rememorar su legado, además de conservar sus obras monumentales como joyas del patrimonio histórico y artístico regional y nacional.

 

Estos homenajes y reconocimientos mantienen vigente la memoria de Aleijadinho como un símbolo artístico y cultural fundamental de Brasil y América Latina.

 

LEGADO

El legado artístico de Aleijadinho impacta hasta hoy como uno de los mayores hitos del barroco y el rococó en América Latina, especialmente en Brasil. Su obra se distingue por una combinación única de expresividad emocional, detalle anatómico y una espiritualidad profunda que trasciende las limitaciones estilísticas de su época.

 

Aleijadinho representa una metáfora viva del mestizaje brasileño, siendo hijo de un portugués y una esclava africana. Fue el primero en Brasil en introducir en sus esculturas un "gusto francés" refinado que aportó sofisticación y ecléctico al barroco colonial. Su lenguaje artístico trasciende límites geográficos e históricos y es considerado universal y atemporal.

 

Su especialidad fueron las temáticas bíblicas, con un enfoque devocional intenso que refleja las pautas del Concilio de Trento de la Contrarreforma. Este arte barroco defendía la fe católica mediante imágenes impactantes que llevaban el mensaje religioso con fuerza dramática y teatralidad, en clara oposición a la Reforma protestante.

 

Aleijadinho logró trascender el barroco tradicional al dotar a sus esculturas de un expresionismo y patetismo únicos, visibles en detalles como manos y pies sobredimensionados, cuerpos enflaquecidos que revelan huesos y tendones, y rostros llenos de dramatismo contenido.

Este toque humano y sufriente refleja quizás sus propias dolencias y le imprime una fuerza emocional que sigue inspirando.

 

Su influencia perdura en la arquitectura, escultura y arte sacro de Brasil y América Latina. Ha sido un símbolo artístico nacional que inspira a artistas contemporáneos tanto en técnicas como en la expresión emocional y espiritual. Su obra, declarada Patrimonio Mundial por la UNESCO, es referencia continua en la historia del arte como ejemplo de creatividad, persistencia y excelencia en condiciones adversas.

FUENTES

"El Aleijadinho, el gran escultor leproso del siglo XVIII en el Brasil" de Ángel Guido

https://es.wikipedia.org/wiki/Aleijadinho

https://educacion.ufm.edu/o-aleijadinho-el-profeta-ezequiel-esteatita-1800/

https://es.brazilianexperience.com/brasil-de-la-a-a-la-z-aleijadinho/

https://www.biografiasyvidas.com/biografia/a/aleijadinho.htm

https://www.urbipedia.org/hoja/Aleijadinho

https://es.brazilianexperience.com/brasil-de-la-a-a-la-z-aleijadinho/

https://bahia.ws/es/historia-do-barroco-mineiro-aleijadinho-e-o-mestre-ataide/

https://agenciabrasil.ebc.com.br/en/node/

 

 

 

 


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