Blog de Arinda

OBJETIVO :En este Blog vas a encontrar mis producciones en pintura y escultura. Además, material recopilado a través de mi trabajo como maestra, directora e inspectora, que puede ser de interés para docentes y estudiantes magisteriales .

jueves, 9 de octubre de 2014

9 DE OCTUBRE DÍA MUNDIAL DEL CORREO




HISTORIA DEL CORREO URUGUAYO



Material extraído de  <http://www.correo.com.uy/
El establecimiento del Correo Nacional comienza, en realidad, con el nombramiento del primer Administrador General de Correos de la Provincia, realizado el 21 de Diciembre de 1827.
Sin embargo, casi un siglo antes, desde la propia fundación de Montevideo, había comenzado a funcionar un servicio de comunicaciones. Embarcaciones que venían de España con correspondencia para autoridades, llegando hasta Colonia y luego a Buenos Aires donde se despachaban a Paraguay, Chile y Perú. Antecedentes de lo que fueron luego los correos trimestrales entre La Coruña y Montevideo, dentro de un servicio colonial que mejoró en 1778 llegando a seis despachos anuales, pero que luego varió poco en su organización colonial.

Don Luis de Larrobla

Hasta 1827, año en que el Coronel Don Luis de Larrobla fue nombrado Administrador General de Correos, quien comenzó la gran tarea de organizar un servicio nacional.
En un rancho de Villa de Durazno, similar a este, se instaló  la Administración General de Correos, allí funcionaba la sede del gobierno.

Al año siguiente se instaló la Administración General de Correos, en un rancho de la Villa de Durazno, entonces sede del gobierno, y un año después abrió sus puertas por primera vez en Montevideo en San Pedro esquina Santo Tomás, hoy las calles 25 de mayo y Maciel. Los servicios crecieron y en 1830 las oficinas se trasladan a un local más amplio en la Plaza Matríz, en las actuales calles Rincón y Juan Carlos Gómez, sin estimar que dos años después la mudanza era por razones de economía. Las mismas se ubicaron en una habitación del Fuerte de Gobierno, hoy Plaza Zabala.
En el desarrollo de la propia organización fueron destacados los años entre 1875 y 1880, período en el cual se dictaron una serie de decretos que derivaron en una organización más eficiente : el de 1877 dio al Correo Nacional la base funcional y una estructura organizada. 

 

 Edificio Central de Correo Uruguayo -Fotos de Gabriel Casas

 
  El edificio sede hoy de El Correo, monumento histórico nacional, fue inaugurado en el año 1925. 
El Edificio Central de Correo Uruguayo, fue construido por la empresa “E. Chiancone y Cía”, cuya especialidad era la del empleo del cemento armado, se inicio a principios del siglo XIX y quedó habilitado en 1925.
La empresa estando solamente bajo la dirección del señor Enrique Chiancone, obtuvo la licitación para la construcción del gran edificio del Correo Central, Palacio que por sus líneas de severa arquitectura, su elevada torre que corona su entrada principal , constituye un hermoso exponente de las nuevas tendencias que imperaban en las esferas públicas en lo que se refiere a la construcción de los edificios para asiento de sus principales oficinas.
En la construcción de este edificio, no se ha omitido sacrificio alguno y en ella se ha puesto de manifiesto la capacidad técnica de los constructores y la organización ejemplar para la ejecución de estas grandes obras.

Este edificio, consta de cuatro pisos de cemento armado sobre el frente de la calle misiones y cinco pisos sobre el de la calle Buenos Aires, con una altura de 25 metros.
En la esquina de Misiones y Buenos Aires , sobre la misma puerta de entrada y realzando el conjunto arquitectónico se eleva una esbelta torre de 63 metro de altura que emerge sobre el macizo general de la edificación de la ciudad vieja . Los planos de este edificio han sido ejecutados teniendo en cuenta el destino que se le daba y la necesidad de los grandes espacios para el movimiento del enorme público que recurría diariamente a los servicios de la institución postal.
El vasto hall que ocupa el centro del edificio ha sido concebido con un criterio de futuro y está todo él cubierto por una claraboya de grandes dimensiones, hermosa obra de arquitectura que permite iluminación natural, y cuya armazón está construida de cemento armado, trabajo éste que ha sido justamente elogiado por los técnicos de la época, por constituir una feliz solución en materia constructiva.



Interior del Edificio - Fotos de Gabriel Casas

Se destaca también que no se escatimó material en su realización, los mármoles fueron traídos de Italia, concretamente de Carrara. Los pisos del edificio fueron detenidamente pensados teniendo cada uno un motivo distinto.
Hoy en día, en el Hall central del Edificio Central, funciona el Museo Postal, el cual reune materiales que fueran utilizados en los principios de nuestro Correo hasta el día de hoy. El mismo funciona en el horario de 9 a 17hs. de Lunes a Viernes.

Museo postal- elementos exhibidos

Piedra litográfica

Sala de Protocolo

La Sala de Protocolo ex - oficina de la Presidencia de la Administración Nacional de Correos, al igual que el resto del edificio, fue construido en 1925, a solicitud del en ese entonces Director de El Correo Dr. Cesar Miranda.
La Sala de Protocolo (Ex despacho del Presidente), es una de las pocas oficinas que se mantiene fiel al diseño original. Se han utilizado varios estilos arquitectónicos en su construcción (ecléctico), uno de ellos es el estilo rococó, que se puede apreciar en el fino acabado del techo, en el cual se puede ver hasta el día de hoy con nitidez, de los colores y el logo antiguo del correo que se utilizaba. En un principio el color dorado nos da la sensación de que el techo está revestido en oro, la cual era la primera impresión que se quería causar, pero si observamos detenidamente nos damos cuenta enseguida que es pintura. Las paredes están revestidas de roble.
Lo que más impacto causa en la sala es el Vitraux. El mismo fue un obsequio del Correo de PERU al Correo Uruguayo en la misma época que se construyó la oficina, por lo tanto hace parte de la decoración desde un principio.
El Vitreau tiene un significado especial, estrechamente ligado al significado del Correo para la sociedad.
Porque a lo largo de la historia de la Humanidad existieron diversas formas de Correos. En nuestra América precolombina, los INCAS contaron con una organización de correo muy evolucionada. A través de CHASQUIS, personas adiestradas para llevar mensajes, recorrían a pie grandes distancias, manteniéndose así comunicado el imperio incaico; en la actualidad podríamos compararlo con lo que se llama “posta” en atletismo.
La palabra chasqui, en Quetchua, significa: el que toma, recibe o cambia algo.
Por lo tanto, lo que se aprecia en el Vitreau es el chasqui entregando un mensaje al cacique indio.
Otro objeto interesante que se puede apreciar es la caja fuerte. No se ha podido establecer con exactitud cuándo ingresó a la administración pública como elemento de trabajo y guardián de valores, pero sí se sabe que fue destinada a la Jefatura de Política (actual Jefatura de Policía) del entonces departamento de Minas, hoy Lavalleja, a pedido, según datos más firmes, de don José Batlle y Ordóñez cuando desempeñaba allí el cargo de jefe político por designación que hiciera el entonces Presidente de la República, Máximo Tajes. No quedo establecido los años que estuvo la caja en aquella jefatura. Recién en el año 1956 se establece nuevamente la senda transitada por ella.
Designado interventor del Correo al Cnel. Rubén Macchi durante la presidencia de don Luis Batlle Berres, al realizar en 1956 una de sus periódicas giras de inspección a las oficinas postales del interior, acompañado en esa ocasión por quién era entonces, Inspector General y más tarde sería, el también, Director de Correos, el Sr. Eduardo Vázquez, encuentra en la Oficina Departamental de Correos de la capital minuana esta caja, que habían sido huésped de la Jefatura bastante años atrás. El Sr. Vázquez aprecio que se hallaban ante un mueble de valor histórico y aconsejó al Interventor para que dispusiera su traslado a las oficinas centrales, lo que así se hizo, colocándolo, en el despacho de la Dirección (actual Sala de Protocolo).
Llama la atención la belleza lograda en su severa forma cuadrangular, sin hacerle perder por ello su levedad arquitectónica, todo lo que es un claro índice de su procedencia europea, lo que se confirma por la inscripción que sobre relieve luce: “CHARS. Brevet. Marsella”. En la cara frontal y en las laterales aparecen como incrustados aviamientos semiesféricos distribuidos simétricamente por todo el campo de la caja.
En el frente, además, si acaso como reminiscencia de la época francesa del “rococó” imperante en el siglo XVIII, lucen unos hermosos trabajos de adorno de estrellas de ocho puntas diseminados geométricamente como marco de la cara principal.
La caja fuerte mide setenta y cuatro centímetros de ancho por cuarenta y cuatro de alto. Para abrirla son necesarias tres llaves que accionan en combinación y en forma sucesiva. Al estar cerrada la Caja quedan cubiertas las cerraduras por pequeñas tapas de acero. Las tres tienen su topes finamente realizados y demuestran lo complicado del juego de los resortes de los cierres, sobre todo la central, que es la más grande con aproximadamente quince centímetros de largo y un estupendo trabajo de taller en su tope.
Los demás objetos que se pueden apreciar en la sala, algunos son de principio de siglo pasado, como por ejemplo el reloj de péndulo y el calendario; y otros son objetos que la El Correo a recibido de obsequio a lo largo de los años.
El Cuadro de Artigas data del año 1950, es una copia del cuadro de Blanes, y fue realizado por Alzaga de Blanes. (No hay más información que esa).


Sello
Homenaje a Don Luis de la Robla - Primer Administrador General de Correos -


 Detalles Técnicos:
Fecha de emisión: 28/8/2000   
Código: 2000-21-C   
Valor: $ 9.-  (pesos uruguayos) 
Tirada: 25.000 sellos   
Composición de Texto: Gerardo Correa Martín   
Artista plástico: A. Correa  

Primer Administrador General de Correos de la Provincia Don de la Robla, hijo de don Francisco de la Robla y de doña María Rosa Pereira, españoles de origen, nació en Montevideo un 25 de agosto de 1780, en la calle del Portón (25 de mayo)entre Cámaras e Ituzaingó. El matrimonio de don Juan Fco de la Robla tuvo ocho hijos. Raimundo, Juana Ventura, María del Carmen, Jacoba, Pascuala , Manuela y Juan Francisco quien llegara a presidir la Asamblea de la Florida donde se proclamó nuestra Independencia. Sus padres le brindaron la mejor educación que se podía dar en la época, deseando que estudiara para clérigo, la cual abandonó por no tener vocación para seguir esa carrera. En 1810 fue nombrado Ayudante de campo del Gobernador de Montevideo, el Mariscal Gaspar de Vigodet, continuando de igual clase en 1811,con el General Elio, Gobernador también de Montevideo, siguió hasta que fue evacuada la ciudad por las tropas españolas continuando hasta 1816 al servicio de España, de donde volvió para contraer enlace con doña María del Rosario Mujica con quien tuvo siete hijos. En 1821 fue designado para viajar a la ciudad de Buenos Aires en representación del gobierno de la Península en misión oficial, la cual fracasó al cambiar el gobierno en España, resolviendo no regresar y afincarse en su patria. Retirado a su chacra en Peñarol, le escribe a Joaquín Suárez el 6 de setiembre de 1825, ˜la independencia actual no hay duda que es la base de nuestra felicidad, si la amamos como un verdadero medio para conseguir miras particulares, todo se destruirá y en lugar de obtener ventajas ,saborearemos desastres˜. Desde 1826 se incorpora a la administración de la Provincia Oriental, por haber sido designado Administrador y Tesorero Principal, desempeñando dicho cargo, fue nombrado por el Gobernador Delegado Luis Eduardo Pérez, el 21 de diciembre de 1827 como Administrador General de Correos de la Provincia para unificar los servicios postales. La primera preocupación del Administrador fue la regularización del Servicio de Postas entre Durazno, (sede del Gobierno) y Cerro Largo, (Cuartel General del Gral. Lavalleja). Las oficinas afincadas en Durazno eran precarias y sumamente modestas, en aquellos primeros pasos, contaban con dos sellos de bronce en uso, DURAZNO Y FRANCA. Luis de la Robla pondría el cúmplase al Reglamento Provisional para Las Postas de la República Oriental, primer Estatuto Orgánico de nuestro Correo el 11 de enero de 1828.Meses después se aprobaba el Primer itinerario General de Postas que comprendía en sus 553 leguas de recorrido, el intento inicial de organización de un servicio público estable regular y permanente. También se comenzaron a utilizar los primeros formularios impresos para documentar el transporte de la correspondencia. El 1º de enero de 1829 en un adecuado edificio situado en la esquina de Mayo y Maciel (entonces San Pedro y Santo Tomás), se instalaba Luis de la Robla con la Administración General de Correos del Estado. Personalmente formó el nuevo itinerario de las postas, cuidando la eficiencia y la economía del servicio a pesar de disminuir el recorrido de las postas a 516 leguas, estableció correos diarios entre Montevideo y Canelones, además fijó 17 Administraciones Subalternas en el interior y el nombramiento de oficiales interventores honorarios. Los intereses postales del País quedaron regulados en forma estable en los 26 artículos del ˜Reglamento Provisional para la Administración General de Correos del Estado Oriental del Uruguay, que presentara de la Robla el 16 de setiembre de 1829, asimismo se fijaron las tarifas para los ˜portes de tierra y mar desde Montevideo˜. A pesar de actuar al frente de la Administración en años duros, donde la renta de correos era exigua, de la Robla pudo presentar el 31 de diciembre de 1833 un balance general de sus cuatro años de administración con un interesante superávit, salvando la dignidad del Correo. En 1838 finalizó su actuación en el Correo, siendo designado Capitán del Puerto de Montevideo con la efectividad de Coronel, falleciendo en dicho puesto el 4 de junio de 1844 a consecuencia de un ataque de apoplejía a la edad de 64 años.

Fuente: Información brindada por Sr. Ernesto Zicari

Sello "La Diligencia"
El primer sello Uruguayo

Detalles Técnicos:
Fecha de emisión: 29/9/2006  
Código: 2006-11-C 
  Valor: 16  (pesos uruguayos)
 Dibujante: Carlos Menck Freire  
 Tirada: 15000 

Hace 150 años, cuando nuestro país era aún muy joven, veía la luz el primer sello postal oriental. A este primer sello se lo conoce como "La Diligencia". La diligencia era el medio de transporte tirado por caballos, que comunicaba las ciudades del país. No sólo llevaba pasajeros del Interior hacia la capital y viceversa, sino también mercancías y correspondencia, como cartas y paquetes.

"La Diligencia"

Es en el año 1856 que se crea el primer sello postal uruguayo denominado "La Diligencia". El mismo fue puesto en circulación el 1º de octubre de ese año y se le llama así porque el medio más común para trasladar la correspondencia eran las diligencias.
Este momento histórico del país se caracterizó por el desarrollo de los medios de comunicación y de transporte. Comenzaron a instalarse empresas de diligencias o mensajerías terrestres y fluviales como medio de transporte para la correspondencia pública, además de pasajeros y mercaderías. El Estado celebró contratos y otorgó subvenciones oficiales para garantizar un buen servicio postal.
La Administración de Correos impuso el "franqueo previo obligatorio de las cartas" para asegurar la Renta del Estado. Adoptó también el sistema de pago del franqueo mediante "estampillas postales", de diferentes valores, que debían adherirse a la correspondencia, como constancia de haber sido pagado el "porte" postal en el lugar de origen de envío.
En las ciudades comenzaron a instalarse buzones para la recolección de la correspondencia y agencias de venta de estampillas. También el correo nombró carteros para la distribución de las cartas. Con ello se agilizó el servicio postal y se fomentó el comercio recíproco.
En 1852, el Correo tuvo que afrontar una difícil situación económica, que lo llevó a reorganizar el transporte de la correspondencia para el interior. La solución se halló al contratar a Don Atanasio Lapido como Asentista de Postas, encargado de establecer y mantener los conductores y las postas en las principales carreras desde Montevideo al interior del país.

Una de las medidas que adoptó Don Atanasio Lapido, fue autorizar la producción de "estampillas" para recaudar ingresos para el Estado.
Esta tarea se le encomendó al litógrafo y grabador de la Casa de la Moneda en Montevideo, Don Lucien Mège, quien estaba a cargo de la impresión y grabación de los valores del Estado.
Cuando el Administrador General de Correos, Don Atanasio Lapido en agosto de 1856, trata con el señor Mége el tema de la imagen para la estampilla postal, el grabador le muestra el diseño de la moneda de 1844. y reivindica su creación artística. Lapido es convencido por el grabador y autoriza el diseño del sol como una cabeza humana. De esta manera, la imagen de las primera estampillas postales de Uruguay muestra en el centro de un círculo, la cabeza con rostro y cabellera, rodeada por una aureola de rayos solares. Esta imagen está incluída en un rectángulo, con una guarda griega a ambos lados, ostentado en la parte superior de la estampilla la palabra Diligencia y en la inferior el valor.
No existe disposición alguna conocida hasta hoy, que les dé carácter de sellos oficialmente autorizados por el Gobierno; sin embargo, deben ser considerados como la primera emisión de sellos del Correo Uruguayo.

Detalles técnicos

El dibujo original, realizado por el artista uruguayo Juan Ildefonso Blanco, fue impreso litográficamente, en planchas de 35 sellos realizadas en Montevideo, en papel blanco mediano, sin dentar. La litografía (de los términos griegos lithos piedra y graphe dibujo) es una técnica que consiste en usar una piedra pulida, sobre la que se dibuja una imagen para imprimir con una materia grasa, usando un lápiz o un pincel. Cuando se pasa tinta sobre la piedra, esta es retenida en las zonas dibujadas. Luego se coloca un papel y se imprime. Así se obtuvo nuestro primer sello, La Diligencia.
La impresión de los sellos "Diligencia" requirió un proceso que se realizó en varias etapas: primero se hizo el diseño del dibujo en un formato grande, tomando como modelo un sello que circulaba en esa época en Francia.
Una vez que estuvo pronto el dibujo, el litógrafo Lucien Mège debió preparar un cuño grabado en cobre en el que redujo las dimensiones del dibujo original llevándolo al tamaño de 18,5 x 22 mm.

Como este trabajo fue el primero en el género de la litografía, Mège, que no advirtió la conveniencia de usar transportes, llevó el cuño matriz de cobre que había preparado directamente sobre la piedra tipográfica, la que quedó convertida en plancha de impresión.
Este proceso se realizó 35 veces (5 x 7), estampando primero la imprenta del cuño con tinta negra sobre un papel transparente. Luego, éste papel debió ser aplicado cuidadosamente sobre la piedra, cuya superficie había sido previamente sensibilizada con la aplicación de un barniz que reacciona cuando es expuesto a la luz y que la endurece haciéndola impermeable. Después de haber realizado esta exposición, la parte de la piedra, que por estar cubierta con los 35 dibujos estampados en la hoja de papel, estaba protegida de la luz y por lo tanto, no fue atacada por su acción, permaneció soluble y fue disuelta por una solución acidulada con la cual la bañó Mège. La parte de la piedra accionada por la luz se hizo impermeable y por lo tanto, al no experimentar la acción corrosiva del agua acidulada, quedó realzada con relación al resto y así quedó preparada la piedra de impresión para los sellos "Diligencia".
Con esta primera experiencia de la impresión de los sellos "Diligencia", la litografía de Mège & Willems, que imprimió también las emisiones postales posteriores, fue corrigiendo las imperfecciones advertidas en el trabajo inicial, donde, entre otros, se amplió el espacio entre los ejemplares y se usaron transportes, lo que permitió preparar piedras mayores, capaces de contener un número más grande de ejemplares en cada pliego.
Esta emisión del 1º sello uruguayo fue retirada de circulación en diciembre de 1859.
Los sellos postales o estampillas indican que el remitente pagó por el servicio. En un principio eran ilustrados con imágenes de reinas y reyes, o símbolos patrios de los países que los emitían. Con el tiempo aparecieron nuevos motivos que los hacían más atractivos para ser coleccionados. Con el surgimiento de nuevos países independientes en todo el planeta, la variedad de sellos fue creciendo y también las temáticas. Niños y adultos coleccionan sellos en todo el mundo, siendo un pasatiempo educativo y divertido. Hay series muy populares como las de animales salvajes, flores, medios de comunicación, como trenes y aviones. Los sellos constituyen un vehículo de cultura de los países porque ofrecen todo tipo de crónicas y curiosidades que enriquecen nuestros conocimientos. Los más antiguos, como el primer sello uruguayo, la "Diligencia", son muy apreciados por los coleccionistas profesionales.

Valores:
1 – 60 centavos 1856, Octubre 1º
  1. azul claro.
  2. azul.
  3. azul oscuro.
  4. azul índigo.

2 – 80 Centavos. 1856, Octubre 1º.
  1. verde pálido.
  2. Verde.
  3. Verde oscuro

3 – 1 Real. 1856, Octubre 1º.
  1. bermellón apagado.
  2. bermellón.
  3. Bermellón oscuro.
  4. Rojo carmín.
  5. Rojo carmín vivo.

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