Blog de Arinda

OBJETIVO :En este Blog vas a encontrar mis producciones en pintura y escultura. Además, material recopilado a través de mi trabajo como maestra, directora e inspectora, que puede ser de interés para docentes y estudiantes magisteriales .

lunes, 19 de marzo de 2012

EL CUENTO DE HADAS O CUENTO MARAVILLOSO

REVISANDO LA BIBLIOTECA

El lector comienza a formarse antes de aprender a leer.
El primer contacto del niño con la literatura es a través de las canciones de cuna, es decir, a través de la literatura oral.
Luego será el cuento narrado o leído por la madre, la abuela o algún otro familiar. Al ingresar al jardín de infantes el libro-objeto cobra importancia material y se transforma en un elemento al alcance de todos.
Finalmente llega la lectura directa al comenzar su alfabetización en el primer año escolar..
Si bien antes de aprender a leer el niño se acerca a los libros con curiosidad y placer y, mientras juega a que lee, va descubriendo que hay diferencia entre lo que son letras, los números o cualquier otro signo o dibujo; descubre también que no sólo hay letras, sino que éstas forman palabras y que las mismas se leen de izquierda a derecha y de arriba hacia abajo. 
Muchos son los temas de los cuentos que se puede leer a los niños pero es necesario destacar la importancia de los cuentos de hadas o cuentos maravillosos en el desarrollo infantil.


LA IMPORTACIA DEL CUENTO MARAVILLOSO EN LA FORMACIÓN INFANTIL

Bruno Bettelheim, célebre psicólogo infantil, se interesó en la influencia que podían ejercer los cuentos de hadas en los niños y llegó a la conclusión que tiene una extraordinaria importancia para la formación moral e intelectual de los niños.
La tarea más importante en la educación de un niño es la de ayudarle a encontrar sentido a la vida y a comprenderse mejor él mismo y a los demás a fin de lograr satisfactorias relaciones llenas de significado.
Bruno Bettelheim, sostenía que la tarea más importante en la educación de un niño es la de ayudarle a encontrar sentido a la vida y a comprenderse mejor él mismo y a los demás a fin de lograr satisfactorias relaciones llenas de significado.

En base a esto, se proponen los cuentos de hadas clásicos como un apoyo moral y emocional para la niñez los que le permitirán dominar los problemas psicológicos del crecimiento:
- Superar las frustraciones narcicistas
- Los conflictos edípicos
- Las rivalidades fraternas
- Renunciar a las dependencias de la infancia
- Obtener un sentimiento de identidad y autovaloración
- El sentido de la obligación moral
El niño necesita comprender lo que está ocurriendo en su yo consciente y enfrentarse también, con lo que sucede en su inconsciente. Puede adquirir esta comprensión, no a través de la comprensión racional de la naturaleza y el contenido de su inconsciente, sino ordenando de nuevo y fantaseando sobre los elementos significativos de su historia, en respuesta a las pulsiones inconscientes. Al hacer esto, el niño adapta el contenido inconsciente a las fantasías conscientes que le permiten tratar con este contenido. Así, los cuentos de hadas o maravillosos ofrecen a la imaginación del niño nuevas dimensiones a las que le sería imposible llegar por sí solo.
La forma y la estructura de los cuentos de hadas sugieren al niño imágenes que le servirán para estructurar sus propias fantasías y canalizar mejor su vida, dando esto por resultado una persona más sana mentalmente.
Para que un cuento atraiga la atención de un niño, éste debe ser divertido y además le debe causar curiosidad. Para enriquecerlo la historia debería estimular su imaginación, ayudarle a desarrollar su inteligencia, esclarecer sus emociones, y ayudarlo a reconocer sus dificultades sugiriéndole las soluciones a los problemas que lo inquietan, fomentando su confianza en si mismo y en su futuro.
Los cuentos aportan importantes mensajes tanto a nivel consciente como inconsciente.
Al hacer referencia a los problemas humanos universales, estas historias hablan a un pequeño yo en formación y estimulan su desarrollo, mientras que al mismo tiempo lo liberan de sus pulsiones inconscientes.
Muchos padres están convencidos de que los niños deberían conocer únicamente el lado bueno de las cosas, para evitarles sufrimientos o preocupaciones tempranas. 
Sin embargo, los cuentos de hadas les transmiten, que la lucha contra las serias dificultades de la vida es inevitable, y que si uno no huye y se enfrenta a las privaciones inesperadas y a menudo injustas, puede llegar a dominar todos los obstáculos.
Los cuentos de hadas suelen plantear, de modo breve y conciso, un problema existencial. 
La maldad está siempre presente igual que la bondad, pero nunca en una sola persona sino en dos personajes diferentes.
El malo no carece de atractivos, el cual es simbolizado por el enorme gigante, por el poder de la bruja, o la malvada reina, y a menudo, tiene temporalmente el poder; durante algún tiempo arrebata el puesto que corresponde legítimamente al héroe, sin embargo, el hecho de que el malvado sea castigado al terminar el cuento no es lo que hace que éste proporcione una experiencia en la educación moral, aunque es un aspecto importante, pues, como en la vida real, solo evita el crimen de modo relativo. La convicción de que el crimen no resuelve nada, es una persuasión mucho más efectiva, y precisamente por ésta razón, en los cuentos de hadas el malo siempre pierde.


El que al final venza la virtud, no provoca la moralidad tampoco, sino que el héroe es mucho más atractivo para el niño, el cual se identifica por él mismo con él en todas sus batallas, y debido a esta identificación, el niño imagina que sufre junto al héroe sus pruebas y tribulaciones, triunfando con él al final.
Ese final feliz hace que el niño se relaje luego de la tensión provocada por el conflicto donde los buenos están en peligro y los malos parece que van ganando.


En los cuentos de hadas el malo siempre pierde, de modo que la convicción que se transmite es que el crimen no resuelve nada y de esta manera es una persuasión mucho más efectiva que la enseñanza de normas morales.
El héroe es la figura más atractiva que favorece la identificación e imprimen en el niño las huellas de la moralidad con más fuerza que cualquier enseñanza.
Los personajes de los cuentos de hadas no son ambivalentes, es decir que no son buenos y malos al mismo tiempo, como somos todos en realidad.



Cenicienta es buena y las hermanastras son malas, ella es hermosa y las otras son feas, ella es trabajadora y las demás perezosas.


Esta particularidad ayuda al niño a comprender más fácilmente la diferencia entre ambos caracteres.
Las ambigüedades no deberían plantearse hasta que no se haya establecido una personalidad relativamente firme.

Transcribo el texto del Psicólogo Jorge Salazar.
"Los seres humanos vivimos enfrentando múltiples exigencias, deseos y amenazas. Estas son particularmente intensas en los niños, quienes viven estas exigencias como fuerzas que les llevan de manera impetuosa a la búsqueda de placer inmediato y cuya insatisfacción, puede ser experimentada como imágenes amenazantes y perturbadoras. De la necesidad de dar sentido a estas fuerzas en un mundo que progresivamente les impide acceder de manera inmediata a la satisfacción de sus impulsos se genera la conciencia, el Yo. Gracias a la conciencia y al Yo, el niño podrá aplazar el acceso inmediato al placer, podrá posponer su encuentro mediante el rodeo del lenguaje, del símbolo, del significado, a través del mundo del pensamiento. Podrá dar un sentido a sus vivencias con el fin de manejarse a sí mismo, a los deseos de su mundo interno, lo que irá de la mano con el dominio del mundo externo mediante el aumento de su destreza motora y el afinamiento de sus sentidos.
En el manejo de las fuerzas internas, desatadas primeramente por sus necesidades y posteriormente por las frustraciones que les exige el medio ambiente, son fundamentales las herramientas de sentido que reciben de los adultos a través del leguaje. A través de los relatos emanados de los adultos, el niño dará forma a las energías de su mente, las identificara, las ordenará, categorizará y les dará un sentido, dándose un sentido a si mismo en medio del mundo en el que participa.
Los cuentos de hadas cumplen, a este nivel, un papel importante en tanto permiten al niño la posibilidad de construir significados, de comprender el mundo de su desarrollo con las posibilidades que ofrece. En los cuentos de hadas los niños encontrarán imágenes con las que identificar a sus propios deseos, frustraciones y disyuntivas, permitiéndoles de esta forma, acceder a sus impulsos más profundos, a través de la fantasía e imaginación, dominarse a sí mismo para acceder al mundo de la realidad, la que será mejor comprendida y dominada.
De forma que los cuentos de hadas facilitan el desarrollo de las capacidades cognitivas y afectivas. Estregan herramientas para las interacciones sociales, a través de la interacción social que implica el relatar, el escuchar y fantasear. Les ayudan a ordenar, significar y entender sus vivencias, estructuran su mundo.
No en vano los cuentos de hadas acompañan desde hace siglos a la humanidad transmitiendo sus secretos a través de la oralidad y medios escritos, entregando la llave de acceso a sentidos profundos, y participando de la estructuración, en la infancia, de unos primeros he importantes soportes para la mente humana, unos cimientos en la compleja construcción de la personalidad. Personalidad que, luego de los primeros años se mantendrá relativamente estable en nuestra interacción con el mundo externo e interno, a través del paso de los años.

Hoy, que la palabra parece estar desplazada a un segundo lugar. Donde impera la imagen, la televisión y los juegos tecnológicos muchas veces violentos. Medios muchas veces carentes de contenido, que bien pueden alejar a los niños del ejercicio y desarrollo de su imaginación he inteligencia, resulta apropiado rescatar la importancia que los cuentos de hadas. Estos antiguos compañeros y formadores de la sociedad humana, fuentes de conocimiento, y facilitadores del desarrollo.

La invitación es a leer cuentos de hadas a los niños, a pensarlos y compartirlos. A rescatar y revalorizar el contenido que transmiten. Un contenido que  puede facilitar la búsqueda de sentido que requiere el niño en su proceso de desarrollo. En otras palabras, facilitar la adquisición y mantención de la salud mental de los niños y los adultos que traen en ciernes."



FUENTES:
http://www.eljardinonline.com.ar
http://psicologojorgesalazar.blogspot.com
http://psicologia.laguia2000.com