El 10 de febrero se celebra el Día Internacional del Leopardo Árabe, con la finalidad de sensibilizar y concienciar a la población mundial acerca del peligro crítico en extinción de esta especie.El Leopardo de Arabia es considerado un orgullo nacional para Arabia Saudita y la región del Medio Oriente.En este artículo te contamos porque la Asamblea General de las Naciones Unidas quiere proteger a este importante felino.
ANTECEDENTE DE ESTA FECHA
La primera celebración tuvo lugar
en 2022, y desde entonces, incluye actividades educativas, campañas de
sensibilización y la promoción de iniciativas de conservación.
La proclamación del Día Internacional del Leopardo Árabe fue realizada inicialmente por el Consejo de Ministros de Arabia Saudita en febrero de 2022.
Paralelamente, investigadores españoles contribuyeron a los esfuerzos de conservación mediante la secuenciación del genoma de dos ejemplares de leopardo árabe, destacando la importancia de la investigación genética para la protección de esta especie en peligro
Para concienciar sobre la situación de este felino en peligro grave de extinción, la Asamblea General de las Naciones Unidas ha proclamado el 10 de febrero como Día Internacional del Leopardo Árabe en su resolución 77/295.
Subraya la urgente necesidad de prestar un mayor apoyo mundial para garantizar la supervivencia a largo plazo de la subespecie en toda su área de distribución.
Además, la resolución hace un llamamiento para que los Estados árabes donde habita el felino, las partes interesadas, como ONG y las comunidades, y los organismos de la Organización intensifiquen sus esfuerzos de conservación.
Las Naciones Unidas esperan que el leopardo árabe vuelva a ser una especie emblemática que represente la sostenibilidad en su región natal.
Esta iniciativa fue promovida con el objetivo de concienciar y promover la protección del leopardo árabe, una especie críticamente amenazada.
La Comisión Real para AlUla, encargada de la preservación y el fomento del desarrollo sostenible en la región de AlUla, ha desempeñado un rol significativo en la instauración del Día Internacional del Leopardo Árabe.
Esta entidad ha colaborado activamente en la promoción de la concienciación sobre la situación crítica del leopardo árabe y ha liderado esfuerzos para su conservación.
Entre sus iniciativas, se incluyen la creación de un fondo dedicado a la protección de esta especie, el establecimiento de centros de cría en cautividad y la ampliación de las áreas protegidas.
Estas
medidas se inscriben dentro de una estrategia más amplia orientada a la
recuperación de la especie y su eventual reintroducción en su hábitat natural
en las montañas de AlUla
En 2023, se llevó a cabo una
notable campaña internacional en el Reino Unido y Estados Unidos, destacada por
la proyección de vallas publicitarias en Londres y Nueva York, con el propósito
de aumentar la conciencia sobre la precaria situación de esta especie.
EL LEOPARDO ÁRABE
El leopardo árabe (Panthera pardus nimr) es una subespecie de leopardo en grave peligro de extinción que habita en la Península Arábiga.
Es el leopardo de menor tamaño, con un peso medio de entre 30 y 40 kg en el caso de los machos y de entre 25 y 35 kg en el de las hembras.
Los machos suelen tener una longitud entre 1820 y 2030 mm, y las hembras, entre 1600 y 1920 mm.
Su pelaje es pálido y de color beige, con manchas pequeñas y
poco espaciadas.
El leopardo de Arabia está en gravísimo peligro de extinción. Recientes estudios estiman que la población de esta subespecie de leopardo se sitúa en algo más de 250 ejemplares distribuidos a su vez en tres subpoblaciones: península arábiga (Yemen y Omán) y en el desierto del Néguev en Israel.
En esta última localización su población estaría por debajo de los 20
ejemplares, considerándose en vías claras de extinción, tanto por su reducido
número como por los cruces entre sujetos directamente emparentados, lo que
supone la probable aparición en el futuro de problemas genéticos y enfermedades
congénitas.
Como en el caso de sus parientes africanos, son animales solitarios salvo en el periodo de reproducción, diferenciándose de estos últimos, pues el leopardo de Arabia tiene matices más claros de piel.
Desaparecido de Jordania y cerca de estarlo en Israel, Yemen trata, mediante la captura de ejemplares para su cría controlada y posterior devolución a su estado salvaje, de aumentar y preservar la especie. A pesar de ello se considera que sigue estando fuertemente amenazada por diversos factores como la reducción de su hábitat, la cada vez menor población de sus presas naturales y la caza de la que ha sido objeto en muchas ocasiones como simple trofeo deportivo.
Este leopardo es un animal de hábitat muy limitado que solo se encuentra en algunas zonas aisladas de Omán, Yemen y posiblemente Arabia Saudí.
Su número ha disminuido drásticamente debido a la pérdida y fragmentación del hábitat, el agotamiento de las presas y la persecución por parte de los ganaderos.
Se calcula que pueden quedar menos de
200 leopardos árabes en estado silvestre.
Entre las amenazas que acechan a esta especie se encuentran la urbanización, la agricultura, el pastoreo excesivo, la caza furtiva y el comercio ilegal de especies salvajes.
Los esfuerzos de conservación se centran en la protección del hábitat, la restauración de las poblaciones naturales de presas y los programas de educación pública para reducir los conflictos entre humanos y leopardos.
Aunque está legalmente protegido en su hábitat, se necesita una mayor aplicación de la ley y una gestión activa de las poblaciones supervivientes para garantizar su continuidad.
Endémica de la Península Arábiga, su
población ha disminuido vertiginosamente en las últimas décadas debido a la
pérdida de hábitat, el agotamiento de sus presas y el tráfico ilícito.
La población mundial de leopardos se incluyó en la Lista Roja de Especies Amenazadas de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza con la categoría de “vulnerable” y, conforme a dicha clasificación, las subespecies de leopardo árabe están “en peligro crítico”, y su rápida desaparición representa un importante revés para la conservación de la biodiversidad en su región natal.
Área geográfica y población
Clasificación en la lista Roja de
la UICN: en peligro crítico C2a(i) Existente (residente): en Omán y Yemen
Su hábitat es en las altas montañas y profundos valles con suficientes presas, agua permanente, cobertura adecuada y libres de cualquier persecución son su hábitat.
Leopardo árabe en cautiverio. © Hyserb/288310190/Adobe Stock
FUENTES
https://www.un.org/es/observances/arabian-leopard-day
https://www.diainternacionalde.com/ficha/dia-internacional-leopardo-arabe
https://es.wikipedia.org/wiki/D%C3%ADa_Internacional_del_Leopardo_%C3%81rabe

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