Blog de Arinda

OBJETIVO :En este Blog vas a encontrar mis producciones en pintura y escultura. Además, material recopilado a través de mi trabajo como maestra, directora e inspectora, que puede ser de interés para docentes y estudiantes magisteriales .

jueves, 5 de febrero de 2026

5 DE FEBRERO DE 1938 NACÍA ÁGUEDA DICANCRO

 

Águeda Dicancro: El arte de lo frágil


 

Águeda Dicancro Innella nació en Montevideo, Uruguay el 5 de febrero de 1938.

Fue una artista plástica uruguaya, dedicada a la escultura en vidrio.

Su padre y su madre eran de ascendencia italiana.

Águeda Dicancro realizó sus estudios primarios en la Escuela N.º 70 del Consejo de Enseñanza Primaria en Montevideo.

Cursó la enseñanza secundaria en el Instituto San Francisco de Asís, donde también tomó clases de escultura con el reconocido escultor Eduardo Yepes.

Esta formación fue crucial para su desarrollo artístico, ya que le permitió profundizar en técnicas de escultura en cemento, complementando su educación previa en cerámica y otras disciplinas artísticas.

Su paso por este instituto ayudó a cimentar su carrera como artista plástica, especialmente en el ámbito de la escultura.

En el año 1961, ingresó en el Instituto Pedro Figari de la Universidad del Trabajo Uruguayo (UTU),  donde se graduó como ceramista en 1964. Esta formación fue fundamental para su desarrollo artístico y posterior carrera en la escultura.  

Águeda Dicancro continuó su formación en la Escuela Nacional de Bellas Artes de la Universidad de la República

Durante su permanencia en la Universidad de la República, Dicancro también tomó clases de escultura con Eduardo Yepes en el Instituto San Francisco de Asís, lo que complementó su formación artística.

Su trayectoria académica y profesional estuvo marcada por un enfoque en técnicas diversas, incluyendo la escultura en vidrio, que se convertiría en su especialidad más reconocida

En 1964 recibió una beca de la OEA para realizar un posgrado en cerámica en la Escuela Nacional de Artes Plásticas de la Universidad Autónoma de México.

Durante su estancia en México, se enfocó no solo en cerámica, sino también en el estudio de orfebrería y técnicas en metales, lo que enriqueció su formación artística.

En esta etapa, Dicancro adquirió conocimientos en diseño industrial, teoría del color y esmalte sobre metales. Su formación le permitió experimentar con diferentes materiales y técnicas, lo que influyó significativamente en su posterior trabajo con vidrio.

En 1965, realizó su primera exposición de cerámica y esmalte en la misma escuela, además de dictar un curso sobre experiencia plástica en el Museo Nacional de Antropología e Historia.

Su tiempo en México fue crucial para su desarrollo artístico, ya que le permitió alejarse de las concepciones ornamentales tradicionales del vidrio y explorar su potencial como medio escultórico.

Águeda Dicancro regresó a Montevideo en el año 1965.

Desde su regreso tuvo un período de intensa actividad y desarrollo artístico ya que trabajó en orfebrería, aplicando los conocimientos adquiridos en México sobre metales y técnicas de orfebrería.

En este mismo año, fue premiada en el XXIII Concurso Internacional de Cerámica de Arte en Faenza, Italia, y recibió el primer premio en el Concurso Cerámica Fundación Ford en México.

En 1966, Águeda Dicancro participó en el Gran Premio del Salón y obtuvo el Primer Premio Sección Joyas del 1er Salón de Artes Decorativas, un reconocimiento que consolidó su reputación como artista emergente en el ámbito del arte uruguayo.

El Gran Premio del Salón es uno de los eventos más prestigiosos en la escena artística de Uruguay, organizado por la Comisión Nacional de Artes Plásticas. Este tipo de salones es crucial para la visibilidad de los artistas, ya que permite a los creadores mostrar su trabajo a un público amplio y a críticos de arte.

Ganar este premio fue un hito significativo para Dicancro, ya que marcó su entrada en el circuito artístico formal y le otorgó una plataforma para exhibir su talento. Este reconocimiento no solo validó su trabajo, sino que también le abrió puertas a futuras oportunidades en exposiciones y concursos.

El Primer Premio Sección Joyas del 1er Salón de Artes Decorativas se centró en la creación de objetos decorativos y joyería, áreas en las que Dicancro había estado trabajando. Este premio destacó su habilidad técnica y creatividad, consolidando su estatus como una artista destacada en el uso de materiales como el vidrio y los metales.

La obra presentada por Dicancro en esta sección probablemente reflejó su enfoque innovador hacia la joyería, integrando elementos escultóricos y técnicas modernas. Su capacidad para transformar materiales tradicionales en piezas artísticas únicas fue un factor clave para su éxito en este concurso.

Estos premios fueron fundamentales para establecer a Dicancro como una figura prominente en el arte contemporáneo uruguayo. 

La visibilidad obtenida a través de estos reconocimientos contribuyó a su desarrollo profesional, permitiéndole participar en exposiciones tanto nacionales como internacionales.

La experiencia adquirida y el prestigio asociado con estos premios sentaron las bases para su futura participación en eventos significativos, como la Bienal de Venecia y la Bienal de San Pablo. 

Estos logros iniciales fueron cruciales para su evolución artística y su eventual especialización en la escultura de vidrio.

En 1967 recibió una mención en la II Bienal Internacional de Artes Aplicadas en Punta del Este y un premio de adquisición en el XV Salón Municipal.

En 1968, Águeda Dicancro fue invitada a participar en un seminario sobre "Las Vanguardias" en la Dickinson University de Nueva Jersey, EE.UU., una experiencia que tuvo un impacto significativo en su desarrollo artístico y profesional.

El seminario se centró en las vanguardias, movimientos artísticos que desafiaron las normas establecidas y buscaron nuevas formas de expresión. 

Estos movimientos fueron cruciales para el desarrollo del arte moderno y contemporáneo, influyendo en artistas de todo el mundo. Participar en un seminario de este tipo permitió a Dicancro explorar conceptos innovadores y técnicas que estaban redefiniendo el arte en ese momento.

Dirigido por Luis Camnitzer, un destacado artista y educador uruguayo, el seminario reunió a artistas y académicos para discutir y analizar las tendencias contemporáneas en el arte. 

La presencia de Camnitzer, conocido por su enfoque crítico y su compromiso con la educación artística, proporcionó un entorno enriquecedor para los participantes.

Durante su estancia en la Dickinson University, Dicancro tuvo la oportunidad de interactuar con otros artistas y académicos, lo que le permitió intercambiar ideas y experiencias. Estas interacciones fueron fundamentales para expandir su visión artística y fomentar una comprensión más profunda de las corrientes contemporáneas.

La experiencia en el seminario le permitió a Dicancro reflexionar sobre su propio trabajo y explorar nuevas direcciones creativas. La exposición a diferentes perspectivas artísticas contribuyó a su crecimiento como artista, alentándola a experimentar más allá de las concepciones tradicionales del vidrio y otros materiales.

Tras regresar de este seminario, Dicancro volcó su potencial en la investigación del vidrio, alejándose de toda concepción ornamental. Este cambio marcó un punto de inflexión en su carrera, ya que comenzó a explorar el vidrio como un medio escultórico más conceptual y expresivo.

La participación en el seminario sobre "Las Vanguardias" sentó las bases para su futura obra, donde integraría elementos innovadores y técnicas que desafiarían las nociones convencionales del arte. Este enfoque culminaría más tarde en exposiciones significativas que consolidarían su reputación como una figura clave en la escultura contemporánea.

En el año 1970 comenzó a investigar y experimentar con el vidrio como medio escultórico, alejándose de las concepciones ornamentales tradicionales.

Este nuevo enfoque le permitió desarrollar un estilo único que combinaría el vidrio con otros elementos como la madera y el hierro. Su trabajo comenzó a ser reconocido tanto a nivel nacional como internacional, sentando las bases para su carrera como una destacada escultora del vidrio.

Este cambio marcó el inicio de su enfoque hacia la escultura en vidrio.

En 1971, Águeda Dicancro llevó a cabo su primera exposición de vidrio en Uruguay, específicamente en Amigos del Arte, Montevideo.

Amigos del Arte, fue un evento significativo que marcó un cambio en su carrera artística.

Durante esta exposición, presentó obras que incluían vidrios en cajas, un estilo que ella misma describió como "muy barroco". A través del tiempo, este enfoque se fue depurando hacia formas más simples y orgánicas.

Este evento fue crucial para Dicancro, ya que le permitió comprender que el futuro del vidrio iba más allá de las artesanías tradicionales.

A partir de esta experiencia, se integró a la firma Artesanos Unidos, donde trabajó en vitrales para iluminación, lo que amplió aún más su exploración del vidrio como medio escultórico.

La exposición en Amigos del Arte no solo consolidó su reputación como artista del vidrio, sino que también la impulsó a seguir investigando y experimentando con este material, lo que eventualmente la llevaría a ser reconocida internacionalmente por su trabajo innovador en escultura de vidrio.

Año: 1972 - Espacio en el que se encuentra la obra: Galería del Notariado Av. 18 de Julio 1730  -Localización:  Montevideo, Uruguay. - Tipo de vidrio: Float Descripción de la obra: La obra es una instalación de círculos de vidrio plano pigmentado mediante óxidos metálicos. Algunos círculos presentan insertos metálicos en forma de espiral.  

 


En el 1973, Águeda Dicancro el Gran Premio del Salón.

El Gran Premio del Salón, fue un reconocimiento Nacional, ya que es uno de los premios más prestigiosos en el ámbito del arte en Uruguay, otorgado a artistas destacados por su contribución a las artes visuales. Ganar este premio consolidó a Dicancro como una figura prominente en la escena artística uruguaya.

Este reconocimiento no solo validó su trabajo, sino que también le abrió puertas para futuras exposiciones y oportunidades, tanto a nivel nacional como internacional.

Ese mismo año ganó el Primer Premio Sección Joyas del 1er Salón de Artes Decorativas, organizados por la Comisión Nacional de Artes Plásticas.

Este premio se centró en la creación de joyas y objetos decorativos, destacando la habilidad técnica y la creatividad de los artistas en este campo. Al recibir este galardón, Dicancro demostró su maestría en orfebrería y diseño, elementos que había estado explorando desde sus estudios en México.

La obra de Dicancro en esta sección mostró su capacidad para innovar dentro de las tradiciones artesanales, incorporando técnicas modernas y un enfoque contemporáneo en el uso de materiales.

Aunque estos premios se relacionan con su trabajo en joyería y cerámica, fueron un paso importante hacia su futura especialización en escultura de vidrio.

La experiencia y el reconocimiento obtenidos durante este período influyeron en su posterior desarrollo artístico, donde el vidrio se convertiría en su medio principal.

Su trabajo posterior se caracterizó por una profunda investigación sobre el vidrio, llevando a cabo innovaciones que la hicieron destacar aún más en el ámbito artístico.

 En 1978, Águeda Dicancro ganó el primer premio en un concurso para realizar un mural en el edificio Puerta del Sol, ubicado en Punta del Este, Uruguay.

Este edificio es un ícono arquitectónico en Punta del Este, una de las ciudades más importantes de Uruguay, conocida por su turismo y su vida cultural.

La creación de un mural en este espacio representaba una oportunidad para que Dicancro dejara su huella en un lugar de gran visibilidad.

El concurso fue abierto a artistas plásticos, lo que aumentó la competencia y el prestigio del reconocimiento. Ganar un concurso de esta magnitud no solo validó su trabajo, sino que también resaltó su capacidad para innovar dentro del ámbito de las artes visuales.

El mural se convirtió en una plataforma para que Dicancro explorara su estilo distintivo, integrando elementos de su formación en cerámica y vidrio. Este trabajo le permitió combinar técnicas y materiales, reflejando su evolución como artista.

La realización del mural contribuyó a enriquecer el paisaje artístico de Punta del Este, convirtiéndose en parte del patrimonio cultural de la región. Los murales son una forma accesible de arte público que puede influir en la comunidad y atraer a visitantes.

Además de ganar el primer premio en el concurso, Dicancro también recibió el Premio Adquisición XXXIII Salón Municipal, lo que subraya su reconocimiento continuo en el ámbito artístico uruguayo.


Año: 1985 - Espacio en el que se encuentra la obra: Administración Nacional de los Servicios de Saud del Estado (ASSE) - Tipo de vidrio: Float - Espesor del vidrio: mm 12 - Dimensiones de la obra: 1680 x 1680 mm - Descripción de la obra: La obra está realizada en tiras de vidrio esmaltado entre placas termomodelado montadas en un aro metálico. Las tiras presentan diversos rojos relacionados a los ciclos de horneado utilizados.

 

En 1985, Águeda Dicancro participó por primera vez en la XVIII Bienal de San Pablo, uno de los eventos más importantes del arte contemporáneo en América Latina. Esta participación marcó un hito significativo en su carrera y en la representación del arte uruguayo en el ámbito internacional.

En esta edición de la bienal, Dicancro presentó varias esculturas, entre las cuales se destacan "Libertad", "Cambio", "Reflejos" y "Atadura". Cada una de estas obras refleja su habilidad técnica y su capacidad para abordar temas profundos a través del vidrio y otros materiales.

ATADURA

Realizado: 1985 -Descripción: Instalación (18 piezas de vidrio blanco) - Técnica: Vidrio modelado -Medidas: 25 X 60 cm Ubicación: Museo Nacional de Artes Visuales (Montevideo, Uruguay)

"Atadura": Esta obra, en particular, fue notable no solo por su estética, sino también porque se incorporó al acervo del Museo Nacional de Artes Visuales de Uruguay. "Atadura" es una instalación que utiliza vidrio modelado y hierro, y su contenido alegórico está vinculado a la recuperación democrática del país tras años de dictadura.

La inclusión de Dicancro en la Bienal de San Pablo fue un reconocimiento a su trabajo innovador y a su papel como artista emergente en el ámbito latinoamericano. Este evento le permitió mostrar su obra a una audiencia más amplia y establecer conexiones con otros artistas y críticos internacionales.

La elección de títulos como "Libertad" y "Cambio" sugiere que sus obras estaban impregnadas de un contexto social y político relevante. 

En un momento en que Uruguay estaba recuperando su democracia, estas piezas podrían interpretarse como una reflexión sobre la libertad individual y colectiva.

La participación en la Bienal no solo consolidó la reputación de Dicancro como artista, sino que también abrió nuevas oportunidades para exposiciones futuras, tanto a nivel nacional como internacional.

La experiencia adquirida durante la bienal influyó en su desarrollo artístico posterior, llevándola a explorar aún más el vidrio como medio expresivo. Su trabajo continuaría evolucionando, integrando temas sociales y personales que resonarían con el público.

La Bienal de Venecia, inaugurada en 1895, es una plataforma fundamental para artistas contemporáneos, donde se exhiben obras de diversas disciplinas y se celebran las tendencias más innovadoras del arte. Representar a un país en este evento es un indicador del reconocimiento y la calidad del trabajo de un artista.

Ser seleccionada para participar en la Bienal es un testimonio del impacto que Dicancro había tenido en el mundo del arte hasta ese momento. Este evento no solo le permitió mostrar su obra a una audiencia global, sino que también posicionó a Uruguay en el mapa artístico internacional.

Aunque no se especifica la obra exacta que presentó en esta edición, se sabe que Dicancro era conocida por su trabajo innovador con vidrio, madera y otros materiales. Su enfoque en la escultura de vidrio, que combina elementos de fragilidad y fuerza, probablemente estuvo presente en su contribución a la Bienal.

La participación en la Bienal le brindó la oportunidad de interactuar con otros artistas, críticos y curadores, lo que enriqueció su perspectiva artística y fomentó el diálogo sobre su obra y las tendencias contemporáneas.

La participación en la Bienal de Venecia consolidó su reputación como una figura clave en el arte contemporáneo uruguayo. Este tipo de visibilidad es crucial para cualquier artista, ya que puede abrir puertas a nuevas oportunidades, exposiciones y colaboraciones.

Continuidad en el Arte: La selección para representar a Uruguay también sentó las bases para su participación en otros eventos internacionales, como la Bienal de San Pablo en 1994. Esto demuestra cómo un reconocimiento puede influir positivamente en la trayectoria profesional de un artista.

La representación de Águeda Dicancro en la Bienal de Venecia no solo fue un logro personal, sino también un momento significativo para el arte uruguayo, destacando la calidad y diversidad del talento artístico del país en una plataforma global. Su participación ayudó a establecer un legado que continúa inspirando a nuevas generaciones de artistas.



En el año 1994 regresa a la Bienal de San Pablo.


OTRAS VISIONES SOBRE LA VIDA Y EL HOMBRE

Realizado:  1995 - Descripción: Instalación -Técnica: Vidrio, madera, neón y técnicas mixtas - Medidas: 3,85 m x 7,75 m x 10,40 m- Ubicación: Colección Engelman Ost (Montevideo, Uruguay)

En 1999, Águeda Dicancro envió su obra "La última cena" a la Bienal del Mercosur, un evento que reúne a artistas de diversos países de la región para exhibir sus obras y fomentar el diálogo cultural. Durante esta edición, Dicancro también recibió el Premio Figari, otorgado por el Banco Central del Uruguay, lo que subraya su relevancia en el panorama artístico contemporáneo.

 "La última cena" es una obra que refleja la habilidad de Dicancro para trabajar con vidrio y otros materiales, fusionando elementos tradicionales con una perspectiva contemporánea. Aunque no se detallan aspectos específicos de la obra en los resultados, es probable que haya explorado temas de fragilidad y resistencia, características comunes en su trabajo.

La elección de un título tan emblemático como "La última cena" sugiere una exploración de temas profundos, como la espiritualidad, la comunidad y las interacciones humanas. Este tipo de obras tiende a invitar a la reflexión sobre la condición humana y las relaciones interpersonales.

 La Bienal del Mercosur se ha consolidado como un espacio importante para la difusión del arte contemporáneo en América del Sur. Participar en este evento permite a los artistas no solo mostrar su trabajo a una audiencia amplia, sino también interactuar con otros creadores y críticos internacionales.

La inclusión de Dicancro en esta bienal reafirma su posición como una artista relevante en el contexto latinoamericano, destacando su capacidad para representar a Uruguay en un escenario internacional.

Premio FIGARI: 1999

Realizado:  1999 -Descripción: Escultura vertical en madera, vidrio y madera, Técnica: Mixta: vidrio, hierro y madera - Medidas: 213 X 130 cm - Ubicación: Colección  de Arte Banco Central del Uruguay (Montevideo, Uruguay)


 El Premio Figari es uno de los galardones más prestigiosos en el ámbito artístico uruguayo, destinado a reconocer la excelencia y creatividad de artistas destacados. Al recibir este premio, Dicancro fue reconocida por su contribución significativa al arte contemporáneo.

Este reconocimiento no solo validó su trabajo, sino que también le proporcionó mayor visibilidad y oportunidades para futuras exposiciones. Ganar el Premio Figari colocó a Dicancro junto a otros artistas destacados y consolidó su estatus dentro del panorama artístico nacional e internacional.

Ser declarada Mujer del Año es un honor que resalta la contribución de Dicancro al arte uruguayo, especialmente en el campo de la escultura en vidrio. 

Este premio subraya su dedicación y su capacidad para innovar dentro de un medio que tradicionalmente ha sido considerado frágil y ornamental.

Visibilidad para las Mujeres en el Arte: Este galardón también tiene un significado más amplio, ya que pone de relieve la importancia de las mujeres artistas en un campo que ha estado históricamente dominado por hombres. Al ser reconocida, Dicancro se convierte en un modelo a seguir para futuras generaciones de artistas femeninas.

Recibió el premio Atlas que es un Premio de la Asociación InterArte.

 Este premio es otorgado a artistas que han demostrado excelencia y creatividad en sus obras. Recibir el Premio Alas indica que Dicancro no solo fue reconocida por su técnica, sino también por su capacidad para comunicar ideas y emociones a través de su trabajo.

El reconocimiento por parte de InterArte destaca su papel en el desarrollo del arte contemporáneo en Uruguay, especialmente en la escultura de vidrio, donde ha logrado fusionar diferentes materiales y técnicas para crear obras innovadoras.

Estos premios no solo validaron su trabajo, sino que también le proporcionaron una mayor visibilidad en el ámbito artístico. La combinación de estos reconocimientos consolidó su reputación como una figura clave en el arte uruguayo, impulsando su carrera y abriendo nuevas oportunidades para exposiciones y colaboraciones.

DIÁLOGOS

Realizado:  2001 - Descripción: Obra perteneciente a la exposición “Diálogos” - Técnica: Vidrio modelado -Medidas: s.m. - Ubicación: Museo Zorrilla (Montevideo, Uruguay)

En resumen, los premios recibidos por Águeda Dicancro en 2001 son un testimonio de su influencia y legado en el mundo del arte, así como un reconocimiento a su dedicación y creatividad como artista plástica. Su trabajo continúa inspirando a muchos, reafirmando su lugar en la historia del arte contemporáneo uruguayo.


ARBORESCENCIAS

Realizado:  2007 - Descripción: Conjunto de ocho piezas de hierro, vidrio, luz y color - Técnica: Mixta, hierro y vidrio - Medidas: s.m. - Ubicación: Museo Nacional de Artes Visuales (Montevideo, Uruguay)


En el año 2007, Águeda Dicancro presentó la exposición "Arborescencias" en el Museo Nacional de Artes Visuales (MNAV) de Montevideo, un evento que destacó su trabajo innovador con vidrio y otros materiales como la madera y el hierro.

"Arborescencias" consistió en una instalación compuesta por ocho esculturas que superaban la escala humana. Estas obras reflejaron la habilidad de Dicancro para integrar diferentes materiales, creando un diálogo entre el vidrio, la madera y el hierro. La combinación de estos elementos permitió explorar temas como la naturaleza, el crecimiento y la transformación.

Un aspecto fundamental de la exposición fue el uso de la luz, que se convirtió en un componente esencial para resaltar las características del vidrio. La interacción entre luz y material generó efectos visuales dinámicos, jugando con las transparencias y opacidades del vidrio, lo que invitó a los espectadores a experimentar con la percepción del espacio y la forma.

La exposición subrayó el compromiso de Dicancro con la innovación en el uso del vidrio como medio escultórico y fue un rico aporte al Arte Contemporáneo.

 "Arborescencias" se inscribe dentro de una tendencia más amplia en el arte contemporáneo que busca desafiar las nociones tradicionales de escultura y espacio. Al presentar obras que interactúan con su entorno, Dicancro contribuyó a un diálogo sobre la relación entre el arte, la naturaleza y el espectador.

La exposición fue bien recibida por críticos y espectadores, consolidando aún más la reputación de Dicancro como una artista clave en el ámbito del vidrio y las artes visuales en Uruguay. Su capacidad para fusionar diferentes materiales y conceptos resonó profundamente con el público, dejando una impresión duradera sobre su enfoque artístico.

"Arborescencias" no solo representó un momento culminante en la carrera de Águeda Dicancro, sino que también reafirmó su lugar en la historia del arte uruguayo contemporáneo, destacando su contribución a la evolución del uso del vidrio en escultura.

En el año 2014, Águeda Dicancro fue distinguida con la Medalla Delmira Agustini por el Ministerio de Educación y Cultura (MEC) de Uruguay, un reconocimiento que resalta su contribución excepcional a la cultura y las artes en el país.

La Medalla Delmira Agustini fue establecida el 4 de enero de 2013 y se otorga a ciudadanos y personalidades extranjeras que han realizado aportes significativos a la cultura y las artes. Su nombre rinde homenaje a la poeta uruguaya Delmira Agustini, simbolizando el reconocimiento a la creatividad y la expresión artística en diversas disciplina.

La medalla es de cobre, con un baño de plata viejo, y presenta en su anverso un bajo-relieve de Delmira Agustini, rodeada por una decoración de tipo art nouveau.

En el reverso, se inscribe el lema "En reconocimiento a la contribución a la cultura y las artes".

La entrega de esta medalla a Dicancro no solo validó su trayectoria artística, sino que también destacó su influencia en el ámbito del vidrio como medio escultórico. Este reconocimiento subraya su papel como pionera en la escultura contemporánea en Uruguay.

Al ser galardonada con la Medalla Delmira Agustini, Dicancro se une a un selecto grupo de artistas y figuras culturales que han sido reconocidos por su dedicación y aportes al enriquecimiento del patrimonio cultural uruguayo. Este tipo de condecoraciones contribuyen a visibilizar el trabajo de artistas que han dejado una huella significativa en sus respectivas disciplinas.

La distinción recibida por Águeda Dicancro en 2014 es un testimonio de su compromiso con el arte y su capacidad para innovar, consolidando aún más su legado en la historia del arte uruguayo.

Águeda Dicancro falleció el 14 de agosto de 2019 a los 81 años en Montevideo, Uruguay.

Su muerte fue un acontecimiento que conmovió al mundo del arte, dado su impacto significativo en la escultura contemporánea, especialmente en el uso del vidrio como medio principal en su obra.

 

HOMENAJES

Desde el fallecimiento de Águeda Dicancro el 14 de agosto de 2019, se han llevado a cabo varios homenajes que mantienen vivo su recuerdo y celebran su legado artístico en Uruguay. A continuación se detallan algunos de los homenajes más significativos:

Homenaje en el Museo Nacional de Artes Visuales

Ceremonia de Despedida: El 19 de septiembre de 2019, se realizó un homenaje en el Museo Nacional de Artes Visuales, donde amigos, colegas y admiradores se reunieron para rendir homenaje a su vida y obra. Durante este evento, hablaron personalidades del arte como Hugo Achugar y Daniel Benoit, quienes compartieron reflexiones sobre su impacto en el mundo del arte y su contribución a la cultura uruguaya 135.

Reconocimiento en Exposiciones

Exhibiciones Post Mortem: La obra de Dicancro sigue siendo exhibida en diversas galerías y museos, lo que permite que nuevas generaciones de artistas y público en general puedan apreciar su trabajo. Su legado como escultora del vidrio es fundamental para la identidad artística contemporánea en Uruguay.

Publicaciones y Documentales

Difusión de su Obra: Desde su fallecimiento, ha habido un aumento en la publicación de artículos, entrevistas y documentales que exploran su vida y su obra. Estos materiales contribuyen a mantener viva la memoria de Dicancro y a educar al público sobre su importancia en el arte contemporáneo.

Premios y Reconocimientos

Premios en Su Honor: Aunque no se han establecido premios específicos en su nombre hasta ahora, el reconocimiento continuo a su trabajo a través de exposiciones y menciones en eventos culturales ayuda a perpetuar su legado. Artistas emergentes pueden ser inspirados por su enfoque innovador y su técnica en el uso del vidrio.


LEGADO

El legado de Águeda Dicancro a la humanidad es multifacético y se manifiesta a través de su innovador trabajo artístico, su influencia en el ámbito del vidrio como medio escultórico, y su papel como pionera en el arte contemporáneo uruguayo. A continuación se detallan los aspectos más destacados de su legado:

Innovación en el Uso del Vidrio

Escultura en Vidrio: Dicancro es reconocida por su habilidad para transformar el vidrio, un material tradicionalmente asociado con la fragilidad, en obras de arte que combinan fuerza y delicadeza. Su técnica única le permitió crear esculturas que desafían las nociones convencionales del vidrio, utilizando el fuego para alterar su forma y estructura, logrando así piezas que son tanto visualmente impactantes como conceptualmente profundas12.

Fusión de Materiales: Además del vidrio, Dicancro integró otros materiales como madera y hierro en sus obras, creando simbiosis que enriquecen la experiencia visual y sensorial. Su enfoque innovador ha inspirado a otros artistas a experimentar con materiales no convencionales y a explorar nuevas posibilidades en el arte contemporáneo56.

Contribución al Arte Contemporáneo

Reconocimiento Internacional: Su participación en eventos internacionales como la Bienal de Venecia (1993) y la Bienal de San Pablo (1994) colocó a Uruguay en el mapa del arte contemporáneo. Al representar a su país en estas plataformas, Dicancro ayudó a visibilizar el talento artístico uruguayo y a establecer conexiones con la comunidad artística global12.

Influencia en Nuevas Generaciones: Como una de las pocas mujeres artistas dedicadas a la escultura en vidrio en su época, Dicancro se convirtió en un modelo a seguir para futuras generaciones de artistas. Su éxito y reconocimiento han abierto puertas para más mujeres en el campo del arte, promoviendo una mayor inclusión y diversidad46.

Legado Cultural

Obras Permanentes en Museos: Muchas de sus obras están representadas en importantes colecciones públicas y privadas, incluyendo el Museo Nacional de Artes Visuales y el Banco Central del Uruguay. Estas piezas no solo son testimonio de su maestría técnica, sino que también sirven como un recurso educativo para futuras generaciones que estudian arte12.

Homenajes Post Mortem: Desde su fallecimiento, se han realizado varios homenajes que celebran su vida y obra, lo que demuestra el impacto duradero que ha tenido en la cultura uruguaya. La continuidad de exposiciones y publicaciones sobre su trabajo asegura que su legado siga vivo34.

Reflexiones sobre el Arte

Enfoque Filosófico: Dicancro creía que "el arte se encuentra en las cosas de todos los días que van cambiando", lo que refleja su compromiso con una práctica artística que es accesible y relevante para la vida cotidiana. Este enfoque humanista resuena con muchos artistas contemporáneos que buscan conectar sus obras con experiencias universales34.

En conclusión, el legado de Águeda Dicancro trasciende su obra individual; es un legado de innovación, inspiración y un llamado a explorar nuevas posibilidades dentro del arte. Su influencia continúa resonando en el ámbito artístico uruguayo e internacional, asegurando que su contribución sea recordada y celebrada por generaciones venideras.

 Dejando un legado significativo en el arte contemporáneo uruguayo. Su obra sigue siendo representada en importantes colecciones públicas y privadas, reflejando su impacto duradero en el ámbito artístico.

A lo largo de su carrera, Dicancro recibió numerosos premios y reconocimientos tanto a nivel nacional como internacional, consolidándose como una figura clave en la escultura contemporánea. 

Su obra se caracteriza por una profunda exploración del vidrio como medio expresivo, combinando elementos como color, luz y forma para crear instalaciones que invitan a la reflexión.

FUENTES

https://mnav.gub.uy/cms.php?id=homenajeagueda

https://mnav.gub.uy/cms.php?a=783

https://revistadossier.com.uy/todo/artes-visuales/agueda-dicancro/

https://es.wikipedia.org/wiki/%C3%81gueda_Dicancro

 obras de agueda dicancro -pdf


No hay comentarios: