Blog de Arinda

OBJETIVO :En este Blog vas a encontrar mis producciones en pintura y escultura. Además, material recopilado a través de mi trabajo como maestra, directora e inspectora, que puede ser de interés para docentes y estudiantes magisteriales .

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jueves, 5 de noviembre de 2026

EL 5 DE NOVIEMBRE DE 1922 NACE OLEGARIO VILLALBA - BIOGRAFÍA

   OLEGARIO VILLALBA : UN ARTISTA Y

 MAESTRO DE ALMA


“La enseñanza que deja huella no es la que se hace de cabeza a cabeza, sino de corazón a corazón”.

Paulo Freire

Este post tiene para mí un significado especial ya que el profesor Olegario Villalba me abrió el camino, apenas esbozado en mi infancia, en el que ya había empezado a transitar y que seguí transitando porque ese era un mundo que amaba y el del Arte. 

Desde que me conozco ando con lápices, dibujando y retratando a quienes pasan a mi lado. 

En la escuela solía dibujar todas las tareas y corregir los dibujos para mis compañeros.  

El maestro Olegario Villalba era profesor de dibujo en el liceo Eduardo Fabini de Minas, donde yo asistía.

En ese liceo se había formado un taller con algunos alumnos  seleccionados por su habilidad y gusto por la pintura.

Mi profesor de dibujo era en ese momento Carlos Carvalho quien inmediatamente captó mi pasión por el dibujo. 

Por eso me recomendó frente a Villalba para formar parte de los alumnos del taller de pintura. 

Fue con Villalba que aprendí la técnica de la pintura al óleo, que practiqué durante muchos años hasta que pasé al acrílico.  También fue él quien me recomendó que asistiera al taller Amigos del Arte dirigido en ese entonces por el pintor Casimiro Motta.


Olegario Villalba, alias "Teté" poseedor de una extraordinaria personalidad, formó parte del grupo de grandes maestros de la enseñanza uruguaya.
Nació en Minas, departamento de Lavalleja, (Uruguay), el 5 de noviembre de 1922.
Estudió dibujo y pintura en el taller Amigos del Arte (Minas) del cual fue miembro fundador y cuya creación fue facilitada por el pintor Edgardo Ribeiro en 1947.
Realizó los estudió de Preparatorio de Arquitectura.
Fue Maestro de Escuela y Profesor de Dibujo en la Escuela Secundaria Departamental de Lavalleja.

Su esposa Blanca Quintero, esposa y compañera, lo ayudaba en el colegio, enseñando manualidades a los niños, trabajaba como modista creando todo un ambiente de trabajo con las niñas.
El matrimonio tuvo tres hijos ,
Armando Villalba, artesano industrial; Miguel Villalba, pintor, artista y Alejandro Villalba, arquitecto.

En el año 1945 se graduó como Maestro era casi al final de la Segunda Guerra Mundial.
 
En marzo de 1946 , comenzó a trabajar como docente en la Escuela Rincón de Mariscala.

Ese mismo año  fue premiada por el Banco Uruguayo por su obra "Paisaje Mariscala", y también recibió el Premio Onda, por "Naturaleza". 



En 1947 ganó el primer y tercer premio en un concurso. convocado por el Liceo Departamental de Lavalleja.



Entre los años 1947 y 1948 se desempeñó como docente interino en la Escuela Práctica N° 1 José Gervasio Artigas.



Desde marzo de 1949 trabaja en  el Colegio Batlle y Ordóñez-Nico Pérez.

 
A principios de 1950 , se desempeña como docente en la recién creada Escuela de Villa Serrana.

En marzo de 1951 se hizo cargo de la Escuela Rural Nº 50, en La Plata, que queda detrás del manantial Salus, cerca de la cantera y de la fábrica Portland de ANCAP, próximo a los famosos campamentos de los Otegui en Minas.

Sus tres hijos acudieron a ella y su esposa enseñaba manualidades y trabajó como modista. 
Trabajó en esta escuela por un período de casi 15 años, en una experiencia de enseñanza rural. 
Supo complementar el trabajo curricular con la alegría   y la relajación que significa el deporte. 
En ese período dirigió el periódico escolar "El Hornero"; algunos de sus alumnos todavía tienen una colección de esas publicaciones periódicas. Para producir ese periódico se utilizaron tipos de impresión móviles suministrados por el movimiento francés "Célestine Freinet" en aquella época, y contaron con el apoyo de la imprenta Tournec, de Minas. 
Ese trabajo generó en los niños las funciones de cronista, ilustrador, tipógrafo, que fueron en ocasiones críticos y capitanes de ese sueño que genera un órgano de prensa. Simultáneamente con el incentivo de contar con canchas de fútbol y baloncesto hechas por los alumnos, donde practicaron deportes. 
También les enseñó dibujo, ya que siempre buscó coordinar todos los ámbitos con el arte. Y así generó el amor por las artes plásticas, por la música, por la danza y por las artesanías, ya que supo hacer un horno en el que los niños elaboraban trabajos de cerámica en el colegio. Además, la finca estaba cultivada. Es decir que hubo un valioso complemento en la enseñanza tendiente a la formación integral de los estudiantes.  



En 1964 ingresó a la Educación Secundaria como Profesor de Dibujo por concurso de Oposición y Mérito y trabajó en el Liceo Eduardo Fabini de Minas.
Toda esa acción docente de este notable hombre, realmente rara en cuanto a su capacidad pedagógica, quedó abruptamente cortada con la destitución ordenada por la dictadura militar en 1976. 

Olegario Villalba,  durante ese período de persecución, impartía clases de dibujo y pintura. Comienza a pintar y realiza una exposición individual en la ciudad de Minas, y la población compró todos los cuadros. 
Con la venta de esos cuadros obtuvo en dinero el valor de un año de salario de maestro. 

Luego se jubila, se radica en Montevideo y se dedica a la pintura. 

En 1979 recibió el Premio Banco República. 
 
Desde 1980, las obras de Villalba han sido incluidas en colecciones de Nueva Zelanda, Estados Unidos e Italia, entre otros. 

Ese mismo año de 1980 participó de la exposición colectiva "Hijos y Padres en el Arte", organizada por la OEA Montevideo. 

En el año 1982 participó en el Anuario Latinoamericano de Artes Plásticas publicado en Buenos Aires.

Ese mismo año de  1982, fue reconocido con una Mención Honorífica por su obra “Otoño”, en el IV Salón del Interior de Rocha, por citar sólo algunos reconocimientos a sus obras. 

En 2001, cuando murió, ya era uno de los grandes pintores nacionales, un naturalista. 
En sus obras, los ranchos, su gente a caballo, los niños, son temas que identifican sus obras verdaderamente magníficas. Fue un gran hombre que hizo honor a la enseñanza y que vivirá por siempre en el corazón de quienes lo conocieron.
 
EXPOSICIONES Y PREMIOS

1952 - Realiza exposición conjunta con el artista Wilson Amaral en el Ateneo de Montevideo; y treinta y dos exposiciones en el Taller Amigos del Arte de Minas (dibujo, pintura, cerámica). En los Salones del Interior de San José (Uruguay) obtuvo los siguientes premios:

 
1966 - Premio Banco de San José en el 1er Salón.
 
1967 - Premio Banco de San José en el II Salón.
 
1968/1989- Recibe numerosos premios en los Salones realizados en Minas (Uruguay).

Sus obras se encuentran en las escuelas N° 1 y 2 de Minas Gerais y en diversas colecciones privadas de Uruguay, Argentina, Brasil y Chile.



Olegario Villalba
Paisaje campestre con carro.
Óleo sobre lienzo, 48 x 59 cm.
Firmado abajo a la derecha.



vista de minas


Villalba, Olegario.
Paisaje de campo con palomas
Óleo sobre lienzo, 40 x 50 cm
Firmado abajo a la izquierda

Villalba, Olegario
Puerto de Montevideo
Óleo sobre lienzo, 40 x 50 cm
Firmado abajo a la izquierda

Villalba, Olegario.
puerto
Óleo sobre lienzo, 53 x 80 cm.
Firmado abajo a la izquierda

Villalba, Olegario.
Rincón Coloniense
Óleo sobre lienzo, 20 x 20 cm.
Firmado abajo a la izquierda

Villalba, Olegario.
paisaje de campo
Óleo sobre lienzo, 20 x 20 cm.
Firmado abajo a la izquierda

Villalba, Olegario.
paisaje de campo
Óleo sobre lienzo, 23 x 32 cm.
Firmado abajo a la izquierda



Villalba, Olegario.

"Atardecer en Punta del Diablo"

óleo sobre lienzo, 39 x 50 cm.
Firmado abajo a la derecha

HOMENAJES

En Minas, departamento de Lavalleja, se le han rendido varios homenajes al pintor y maestro Minuano Olegario Villalba. Entre ellos:

 











Se aprobó poner el nombre de Olegario Villalba a una escuela en Villa Serrana, en reconocimiento a su legado pedagógico y artístico.

El 16 de junio de 2016, la Escuela Rural N° 97 de Villa Serrana, departamento de Lavalleja, dependiente del Consejo de Educación Básica y Primaria, Administración Nacional de Educación Pública, fue designada como “Docente Olegario Villalba”.


Exposición del maestro Olegario Villalba Acosta, a sus 100 años de nacimiento. Con la presencia de sus tres hijos, familiares, amigos, alumnos y público en general, el director de Cultura dio la bienvenida, junto a la maestra Fausta Clavijo, quien fuera la ideóloga de dicha exposición.


En noviembre de 2022, en el centenario de su nacimiento, se realizó una exposición de sus obras en la Casa de la Cultura de Minas, donde se destacó su labor como docente y artista, con la presencia de su familia y figuras de la cultura local.

 

 Escuela Pública Nº 1 - Minas



Escuela Pública N°2 - Minas

Sus cuadros se encuentran en las escuelas Nº 1 y 2 de Minas, como parte de la colección que recuerda su obra y trayectoria.

 


La población compró en su momento todas las obras de una exposición individual que hizo en Minas, reflejando el reconocimiento local que tenía.

 


En 2023, fue declarado Ciudadano Ilustre de Lavalleja, un honor que recibieron sus hijos en representación suya.


 LEGADO

El legado de Olegario Villalba Acosta, conocido 

 afectuosamente como «Teté», trasciende su producción

 pictórica. Fue uno de esos artistas cuya importancia no

 puede medirse únicamente por los cuadros que pintó, sino

 también por las generaciones que educó, por su compromiso

 con la cultura y por la huella humana que dejó en la

 sociedad minuana.

Su trayectoria reúne dos vocaciones profundamente relacionadas: la del maestro que buscaba despertar la sensibilidad y la creatividad de sus alumnos, y la del pintor que encontró en los paisajes, las costumbres y los habitantes del Uruguay una fuente permanente de inspiración.

 Nacido en Minas el 5 de noviembre de 1922, falleció el 20 de agosto de 2001. Hoy su figura constituye parte de la memoria cultural y educativa del departamento de Lavalleja.

 

1. El legado artístico: conservar la memoria del Uruguay

 rural

 

Uno de los principales aportes de Villalba fue su capacidad para convertir la vida cotidiana del campo uruguayo en materia artística.

 

Su pintura, de orientación naturalista y figurativa, rescató escenas que forman parte de la identidad histórica y cultural del interior del país.

 

Entre los motivos que aparecen en su producción se encuentran:

 

Los ranchos y las viviendas rurales.

Los paisajes de campaña.

Los caminos y los carretones.

Los hombres y mujeres que trabajaban en el campo.

Los personajes a caballo.

Los niños y las escenas de la vida cotidiana.

Los animales y los ambientes naturales.

Estos temas tienen un valor que va más allá de su calidad estética: constituyen un testimonio visual de una forma de vida, de un paisaje y de unas costumbres que han ido transformándose con el paso del tiempo.

Su pintura permite recuperar la memoria de un Uruguay rural en el que el caballo, el carro, el rancho y el trabajo de campo eran elementos fundamentales de la vida cotidiana.

  

2. El legado pedagógico: enseñar a mirar y a crear

 

Quizás uno de los aspectos más importantes de su personalidad fue su concepción de la educación.

 Villalba entendía que la enseñanza artística no debía limitarse a enseñar técnicas de dibujo o pintura. Consideraba que el arte podía contribuir a la formación integral de los niños, desarrollando su imaginación, sensibilidad, capacidad de observación y expresión personal.

 En 1945 obtuvo su título de maestro y desarrolló una extensa labor docente en distintas escuelas de Lavalleja.

 Fue especialmente significativa su actuación en la Escuela Rural N.º 50 del paraje El Plata, donde trabajó durante aproximadamente quince años.

 Allí impulsó una experiencia educativa que merece ser recordada:

 Incorporó el dibujo y las actividades artísticas a la enseñanza.

Promovió el acercamiento de los niños a la música, la danza y las artesanías.

Fomentó la práctica deportiva como parte de la formación integral.

Impulsó la creación de una granja escolar.

Participó en la elaboración del periódico escolar El Hornero.

Su concepción pedagógica estaba vinculada con una educación activa, participativa y cercana a los intereses de los alumnos. Se ha señalado también su relación con los principios educativos del pedagogo francés Célestin Freinet.

 Su influencia en la enseñanza secundaria

 En 1963 ingresó a Educación Secundaria mediante concurso para desempeñarse como profesor de Dibujo en el Instituto Eduardo Fabini de Minas.

 Allí creó un taller de dibujo y pintura destinado a estudiantes interesados en profundizar sus conocimientos artísticos.

Una característica particularmente valiosa de esta iniciativa fue que desarrollaba esa actividad fuera de sus obligaciones habituales y sin recibir remuneración adicional.

Su intención era ofrecer oportunidades a aquellos jóvenes que sentían inclinación por las artes plásticas.

 De esta manera, su legado no se limitó a sus propias creaciones: también contribuyó a formar personas que descubrieron, gracias a él, sus posibilidades artísticas.

  

3. El legado humano y democrático

 

La trayectoria de Villalba estuvo marcada por un episodio doloroso de la historia uruguaya.

En 1976, durante la dictadura cívico-militar, fue destituido de su cargo docente.

Aquella situación interrumpió su actividad educativa institucional, pero no consiguió apartarlo de su vocación.

 Continuó enseñando dibujo y pintura de manera particular y encontró en la creación artística un espacio para desarrollar su sensibilidad.

 Su historia representa también la de tantos educadores uruguayos que sufrieron las consecuencias de la persecución política y de la interrupción de sus carreras profesionales.

 Por eso, su memoria tiene una dimensión adicional: la defensa de la educación, la libertad de pensamiento y el compromiso democrático.

 

En 2016, durante un homenaje parlamentario, se destacaron expresamente su trayectoria magisterial, sus convicciones democráticas y su contribución a la cultura nacional.

  

4. Su reconocimiento en el mundo artístico

 

Villalba obtuvo diversos premios y distinciones a lo largo de su carrera.

 Entre los reconocimientos documentados se encuentran:

 1946 -  Premio del Banco Uruguayo por Paisaje Mariscala.

 1946 - Premio ONDA por Naturaleza.

 1947 - Primer y tercer premio en un concurso del Liceo Departamental de Lavalleja.

 1979 - Premio Banco República.

 1982 - Mención honorífica por Otoñal, en el IV Salón del Interior de Rocha.

 Sus obras también trascendieron las fronteras nacionales. Desde 1980 se registran trabajos suyos en colecciones de Nueva Zelanda, Estados Unidos e Italia, además de su presencia en exposiciones internacionales.

 Este reconocimiento permitió que su pintura no quedara circunscripta al ambiente artístico de Minas, sino que alcanzara una proyección más amplia.

 

5. Los homenajes que mantienen viva su memoria

 

Su legado también se manifiesta en los reconocimientos que recibió después de su fallecimiento.

 Inauguración de la red de cableado en el paraje Retamosa, ubicado en Lavalleja | Presidencia Uruguay

 2016-2017: Escuela N.º 97 de Villa Serrana

 La institución educativa que Villalba había contribuido a fundar recibió oficialmente su nombre: Escuela N.º 97 «Maestro Olegario Villalba». La designación fue aprobada por la Cámara de Representantes en 2017.

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2016-2017: homenaje parlamentario

 Su trayectoria como educador, artista y defensor de valores democráticos fue objeto de reconocimiento en el Parlamento uruguayo.

 Olegario Villalba | Rancho y alambrado | MutualArt

 2022: centenario de su nacimiento

 Se realizó una exposición homenaje con motivo de los cien años de su nacimiento, con la participación de sus tres hijos, familiares, antiguos alumnos, amigos y público.

 También en octubre de 2022 la Junta Departamental de Lavalleja trató una iniciativa para declararlo Ciudadano Ilustre y considerar otros homenajes en la ciudad. Conviene distinguir esta iniciativa de una declaración cuya aprobación definitiva no he podido confirmar.

  

6. La importancia de conservar y difundir su obra

 

Hay otro aspecto fundamental de su legado: la necesidad de preservar sus pinturas y recuperar información sobre su producción artística.

 

Sus cuadros se encuentran en colecciones particulares y en distintas instituciones. Entre las obras identificadas aparecen:

 

Paisaje Mariscala.

Naturaleza.

Otoñal.

Puerto de Montevideo.

Rincón Coloniense.

Paisajes campestres con carros, palomas y parvas.

La difusión de sus obras, la identificación de sus pinturas, la conservación de documentos y testimonios de sus antiguos alumnos son tareas importantes para que las nuevas generaciones puedan conocerlo.

 

Su trayectoria merece formar parte de la historia de las artes plásticas uruguayas, y no solamente de la historia cultural de Minas.

  

7. Reflexión final: ¿qué nos dejó Olegario Villalba?

 

El legado de Olegario Villalba puede resumirse en cuatro grandes contribuciones:

 1. Un legado artístico: sus pinturas conservaron imágenes de la campaña uruguaya, sus paisajes, sus habitantes y sus costumbres.

 2. Un legado educativo: enseñó que el arte es una herramienta fundamental para desarrollar la creatividad, la sensibilidad y la formación integral de los niños.

 3. Un legado humano: dejó el recuerdo de un maestro comprometido con sus alumnos, su comunidad y sus convicciones.

 4. Un legado cultural: contribuyó a enriquecer la identidad artística de Minas y de Lavalleja, proyectando su obra más allá del ámbito departamental.

 Olegario Villalba no solamente pintó paisajes; también enseñó a generaciones de niños y jóvenes a descubrir la belleza que los rodeaba.

Sus cuadros conservaron una parte del Uruguay que el tiempo transforma, mientras que sus enseñanzas permanecieron en la memoria de quienes tuvieron la oportunidad de aprender con él.

 Su verdadera trascendencia está en esa doble herencia: la obra que podemos contemplar y la formación humana que continúa viviendo en sus antiguos alumnos.

 Porque un pintor deja sus cuadros, pero un maestro deja algo más: personas que aprendieron a mirar el mundo de otra manera.

 FUENTES