Blog de Arinda

OBJETIVO :En este Blog vas a encontrar mis producciones en pintura y escultura. Además, material recopilado a través de mi trabajo como maestra, directora e inspectora, que puede ser de interés para docentes y estudiantes magisteriales .

lunes, 8 de septiembre de 2025

8 DE SETIEMBRE DÍA INTERNACIONAL DE LA ALFABETIZACIÓN

8 DE SETIEMBRE 

DIA MUNDIAL DE LA

 ALFABETIZACIÓN

Autor: Wavebreak Media ltd / Alamy Stock Photo | Crédito: Alamy Stock Photo


Desde 1967, las celebraciones anuales del Día Internacional de la Alfabetización (DIA) se han llevado a cabo el 8 de septiembre en todo el mundo para recordar a los responsables de formular políticas, profesionales y al público en general la importancia crítica de la alfabetización para crear una sociedad más alfabetizada, justa, pacífica y sostenible.

La alfabetización es un derecho humano fundamental para todos. La misma abre la puerta al disfrute de otros derechos humanos, mayores libertades y una ciudadanía global. 

La alfabetización es la base para adquirir conocimientos, habilidades, valores, actitudes y comportamientos más amplios que fomenten una cultura de paz duradera basada en el respeto a la igualdad y la no discriminación, el estado de derecho, la solidaridad, la justicia, la diversidad y la tolerancia, y que construyan relaciones armoniosas con uno mismo, con otras personas y con el planeta.

A pesar de los avances, al menos 739 millones de jóvenes y adultos en todo el mundo siguen careciendo de competencias básicas de alfabetización en 2024.

Al mismo tiempo, 4 de cada 10 niños no alcanzan el nivel mínimo de competencia lectora, y 272 millones de niños y adolescentes estaban fuera de la escuela en 2023.

 

Clases de alfabetización digital en West Bengal (Bengala Occidental). Foto: Don Bosco/Manos Unidas


LEMA 2025 - Promover la alfabetización en la era digital.

El lema para el Día Internacional de la Alfabetización 2025 es "Promover la alfabetización en la era digital".

 Este lema subraya la necesidad de adquirir competencias y utilizar herramientas digitales para avanzar en la actual era digital, reconociendo que la alfabetización digital es crucial para el acceso, comprensión, evaluación y producción de contenidos en un mundo tecnológico cada vez más presente.

 

"Promover la alfabetización en la era digital" implica fomentar y desarrollar en las personas las habilidades necesarias para manejar tecnologías digitales y herramientas informáticas de manera efectiva, segura y crítica.

 La alfabetización digital va más allá de saber usar dispositivos; implica saber buscar, evaluar, crear, y comunicar información en entornos digitales, así como proteger la privacidad y seguridad en línea.

 

Esta promoción es vital porque la alfabetización digital:

 

Facilita el acceso y gestión eficiente de la información en la vida diaria y laboral, mejorando la productividad y la toma de decisiones.

 

Contribuye a una participación más activa y crítica en la sociedad, capaz de discernir entre información verdadera y falsa y de utilizar plataformas digitales para la comunicación y colaboración.

 

Reduce la brecha digital, promoviendo la inclusión social y el acceso equitativo a oportunidades educativas, laborales y económicas.

 

Protege a los usuarios contra riesgos como fraudes, ciberataques y desinformación, fortaleciendo el pensamiento crítico.

 

Abre nuevas oportunidades de desarrollo profesional y fomenta la creatividad mediante el uso productivo de las tecnologías, desde la creación de contenido digital hasta el aprendizaje continuo.

 

Promover la alfabetización digital en todas las edades y niveles educativos es clave para que las personas puedan desenvolverse con confianza y eficacia en un mundo cada vez más digitalizado y tecnológico.




Uruguay, el estado de la alfabetización digital

 

En Uruguay, el estado de la alfabetización digital presenta desafíos significativos. Un estudio internacional reciente (2023) de la Asociación Internacional para la Evaluación del Rendimiento Educativo (IEA) reveló que más del 30% de los estudiantes de octavo grado (Segundo año de Educación Media Básica) no alcanza el nivel básico en habilidades digitales, lo que incluye el uso sencillo de computadora y manejo básico de correo electrónico.

 Esto indica una baja competencia digital en un porcentaje importante de estudiantes, a pesar de la presencia de infraestructura tecnológica como la provista por el Plan Ceibal.



Aunque Uruguay cuenta con avances en inclusión digital gracias al Plan Ceibal, este programa no está enfocado directamente en la enseñanza de habilidades digitales profundas o pensamiento computacional, lo que limita el desarrollo completo de competencias digitales entre los alumnos.

Además, el estudio destaca una desigualdad en el acceso y desempeño en alfabetización digital marcada por diferencias socioeconómicas, representando un obstáculo para una educación digital equitativa.

Se reconoce la necesidad urgente de una reforma curricular que incluya la enseñanza explícita de competencias digitales y pensamiento computacional para mejorar la preparación de los estudiantes en el mundo digital y laboral.

 

En resumen, el principal estado actual es de bajo nivel y desigualdad en alfabetización digital educativa, aunque con reconocimiento oficial de la necesidad de transformación curricular para enfrentar estos retos y mejorar la inclusión y capacidades digitales en Uruguay.




¿Por qué centrarse en promover la alfabetización en la era digital?

 

La alfabetización como base para una transición digital inclusiva y como parte del fenómeno de la digitalización

 

Las tecnologías digitales penetran muchos ámbitos de la vida, transformando la forma en que aprendemos, vivimos, trabajamos, interactuamos y socializamos, al mismo tiempo que afectan el bienestar de nuestro planeta. Actualmente, casi siete de cada 10 personas en el mundo (68%) utilizan Internet, y cuatro de cada cinco personas de 10 años o más poseen un teléfono móvil.1

 Las aplicaciones impulsadas por inteligencia artificial (IA) han sido rápidamente adoptadas en muchos ámbitos como la atención médica, el transporte y la reducción del riesgo de desastres.2

 En estos escenarios digitales en rápida evolución, la importancia de la alfabetización no puede subestimarse. Por un lado, la alfabetización3 constituye la base para el desarrollo de competencias digitales y una transición digital inclusiva. Es esencial para acceder y gestionar el crecimiento exponencial de la información y el conocimiento, y es fundamental para convertirse en pensadores críticos, ciudadanos responsables, aprendices a lo largo de toda la vida y agentes de transformación.

Por otro lado, la alfabetización forma parte del propio fenómeno de digitalización, el cual ha redefinido lo que significa estar alfabetizado en un mundo donde la IA puede leer y escribir, así como la forma en que se diseñan, administran y supervisan la enseñanza, el aprendizaje, los programas y las políticas en materia de alfabetización.

La digitalización también está transformando los ecosistemas de aprendizaje a lo largo de toda la vida, en los que actores diversos -más allá de los gobiernos - ofrecen oportunidades de aprendizaje en contextos formales, no formales e informales, influyendo en las prácticas educativas en alfabetización.

 

Escenarios globales de la alfabetización en la era digital: oportunidades y desafíos

 

¿Estamos preparados con las competencias necesarias en alfabetización para beneficiarnos de la digitalización?

Comparando con medio siglo atrás, cuando casi uno de cada cuatro jóvenes (de 15 a 24 años) no sabía leer ni escribir, en el 2023, 96 % de los jóvenes estaban alfabetizados, en gran parte gracias a la expansión de la educación básica formal.4

 Sin embargo, uno de cada 10 jóvenes y adultos (754 millones) aún carecen de habilidades básicas de alfabetización,5 con importantes disparidades entre regiones, países y poblaciones, las cuales afectan especialmente a mujeres y personas con diversas formas de vulnerabilidad (por ejemplo, pobreza, discapacidades).6

 Alrededor del 80% de estas personas viven en alguno de los 31 países priorizados por la Alianza Mundial para la Alfabetización (GAL),7 liderada por la UNESCO. 

 

No obstante, estos datos, basados en autodeclaraciones o declaraciones de terceros, están subestimados. Cuando las competencias se miden directamente, el 18% de los adultos en 31 países desarrollados no alcanza los niveles más básicos de competencia en alfabetización, aritmética y resolución adaptativa de problemas.8

 En estos países, la alfabetización de adultos se ha estancado o incluso ha disminuido desde el 2012, con algunas excepciones.9

 Además, cuatro de cada 10 niños no alcanzan un nivel mínimo de competencia en lectura,10 y 272 millones de niños y adolescentes se encontraban fuera de la escuela en el 2023.11

En este contexto, la digitalización presenta tanto oportunidades como desafíos. En primer lugar, la adopción acelerada de soluciones digitales desde la pandemia de COVID-19 ha demostrado cómo estas tecnologías pueden mejorar diversos aspectos de los ecosistemas de aprendizaje a lo largo de toda la vida, en apoyo al desarrollo de la alfabetización.  Cuando se utilizan de forma eficaz, equitativa, ética y sostenible, las tecnologías ayudan a mejorar o transformar los contenidos, materiales, prácticas y métodos de evaluación de la enseñanza y el aprendizaje, mediante el desarrollo y uso de infraestructuras pertinentes, plataformas en línea, recursos educativos abiertos, aplicaciones basadas en IA y otras herramientas digitales.12

 Por ejemplo, el aprendizaje digital y/o a distancia ha contribuido a ampliar las oportunidades de aprendizaje, especialmente para poblaciones marginadas, al mismo tiempo que ha facilitado el uso de contenidos y lenguas locales en la práctica.13

 Asimismo, los espacios virtuales fomentan el diálogo, la coordinación, el apoyo entre pares y el aprendizaje, lo cual puede beneficiar a estudiantes, docentes, profesionales, administradores y otros actores vinculados a la alfabetización.

Al mismo tiempo, la digitalización añade complejidad a los desafíos existentes en materia de alfabetización. Las persistentes brechas digitales - ya sean relacionadas con el acceso, el género, las competencias, la participación o la representación en el ciberespacio - sumadas al dispar progreso de la alfabetización entre regiones, países y grupos poblacionales, están agravando las desigualdades educativas y profundizando los retos ya enfrentados por las poblaciones más vulnerables.14   

En 2024, el 93 % de la población en  países de altos ingresos usaba Internet, frente a solo el 27 % en países de bajos ingresos.15   

A nivel mundial, menos de la mitad de las escuelas primarias tienen acceso a Internet con fines pedagógicos.16

La interrupción educativa provocada por COVID-19 recordó que el aprendizaje digital no está al alcance de muchos estudiantes, especialmente aquellos marginados y con bajo nivel de competencias. También puso de manifiesto las importantes limitaciones que enfrentan los educadores en alfabetización, particularmente la falta de habilidades digitales, además de problemas como la escasa formación profesional, la baja remuneración y el limitado reconocimiento social.

También es importante señalar que las personas alfabetizadas tienden a beneficiarse más de la digitalización, ya que bajas competencias en alfabetización pueden limitar la capacidad de adquirir competencias digitales. Esto influye en cómo las personas navegan la sociedad del conocimiento, aprovechan la transición digital y las nuevas oportunidades de empleo, y enfrentan el aumento de la desinformación, la información errónea y las “cámaras de eco”.17

En los países de la OCDE, solo el 9 % de los adolescentes de 15 años pudo distinguir entre hechos y opiniones en textos digitales.18 

Además, se han planteado preocupaciones sobre las actividades de alfabetización apoyadas por la tecnología, en relación a temas como la privacidad y seguridad de datos, sesgos algorítmicos, el debilitamiento de los aspectos humanos y sociales del aprendizaje, implicaciones para la salud mental y efectos cognitivos negativos del uso excesivo de los dispositivos digitales, incluyendo la reducción de la capacidad mental para leer y reflexionar profundamente.19

Estos desafíos resaltan la importancia de desarrollar competencias en alfabetización más sólidas y avanzadas, garantizando al mismo tiempo la diversidad lingüística, cultural y epistémica, a través del fortalecimiento de ecosistemas de aprendizaje a lo largo de toda la vida más holísticos, y de políticas, programas, prácticas y sistemas de seguimiento, gobernanza, financiación y alianzas más inclusivos.

Defender los enfoques basados en los derechos y centrados en las personas para la promoción de la alfabetización en la era digital

Más de cuatro décadas de experiencia en el uso de la tecnología digital para la promoción de la alfabetización han demostrado que se pueden lograr resultados positivos cuando los actores involucrados colaboran de manera prudente y defienden el derecho a la alfabetización y a la educación20 como principio orientador, tal como lo propusieron la Comisión Internacional sobre los Futuros de la Educación y la Cumbre para la Transformación de la Educación (TES, por sus siglas en inglés), convocada por el Secretario General de las Naciones Unidas (Nueva York, septiembre de 2022).

La importancia de los principios de equidad, igualdad y no discriminación también ha sido destacada por el Relator Especial de las Naciones Unidas sobre el Derecho a la Educación,21 la UNESCO 22  y diversos 23 expertos.

 Asimismo, se destaca la de enfoques específicos del contexto, culturalmente relevantes y  centrados en la persona, que fomentan la agencia humana y consideran el impacto ambiental, en lugar de enfoques tecnocéntricos.

Existen diversas afirmaciones respecto al grado en que la tecnología puede ser beneficiosa para la enseñanza y el aprendizaje de la alfabetización, las intervenciones, la gestión de programas y el monitoreo. Lo que se necesita es actuar y construir evidencia sólida mediante la adopción prudente de la tecnología digital como una herramienta para traducir ideas en acciones, en lugar de esperar que el aprendizaje digital sea una panacea para los problemas educativos.

 

2. Cinco áreas clave para la reflexión crítica sobre la alfabetización en la era digital

 

Para realizar un balance colectivo y una reflexión crítica sobre la alfabetización en la era digital en este contexto, se proponen cinco áreas que servirán de marco para el debate hacia y durante el Día Internacional de la Alfabetización (DIA) 2025.

 

1) Centralidad de la alfabetización en la era digital

En el mundo interconectado de hoy, la alfabetización ya no se limita a leer y escribir en papel. Implica identificar, comprender, interpretar, evaluar, crear, verificar, comunicar y calcular, utilizando materiales digitales, escritos e impresos. Por lo tanto, constituye una base y una parte integral de los conocimientos y habilidades más amplios necesarios para abordar cuestiones como la salud, el cambio climático, la ciudadanía y el empleo.24

 Como un continuo de competencia que cambia a lo largo de la vida, la alfabetización desempeña un papel central en el pensamiento crítico, el desarrollo de ideas, la contextualización de la información y la navegación en entornos complejos. En la era digital, la alfabetización es esencial para un uso seguro y responsable de las herramientas y contenidos digitales, para aprovechar tecnologías posteriores a la era digital como la IA generativa, y para facilitar relaciones equilibradas entre humanos y máquinas mediante el aprendizaje continuo, el reaprendizaje y el desaprendizaje a medida que evolucionan las habilidades y tecnologías. Todo esto teniendo en cuenta los efectos a largo plazo sobre el bienestar de las personas y del planeta.

2) Promover la alfabetización como un derecho y un bien común para el acceso y uso de todas las personas

Promover la alfabetización como parte del derecho a la educación exige garantizar que todas las personas tengan acceso a oportunidades significativas de aprendizaje a lo largo de toda la vida sin discriminación, y que logren una alfabetización funcional relevante en sus contextos socioeconómicos, políticos, culturales y lingüísticos específicos como bien común.25

 Esto puede lograrse, por ejemplo, integrando la alfabetización en las políticas y estrategias nacionales para el aprendizaje a lo largo de toda la vida potenciado por la tecnología; ofreciendo alfabetización en múltiples espacios de aprendizaje en entornos formales, no formales e informales vinculados a normas y marcos nacionales (por ejemplo, competencias, cualificaciones y certificaciones); fortaleciendo las capacidades de educadores en alfabetización y otros profesionales; y realizando un monitoreo y evaluación continuos de la alfabetización y del uso de soluciones digitales para informar futuras políticas, acciones y prácticas. La colaboración y las alianzas dentro y fuera del sector educativo son esenciales, especialmente cuando el derecho a la alfabetización y a la educación está vinculado a otros derechos, como el derecho a la información, a la cultura y a la conectividad.

 

3) Considerar los contextos de los estudiantes para no dejar a nadie atrás

 

La transformación digital no debe dejar a nadie atrás. Las prácticas innovadoras y eficaces de alfabetización en la era digital requieren pertinencia y reconocimiento de la diversidad en los sistemas, políticas, programas y prácticas de enseñanza y aprendizaje relacionados con la alfabetización. Las

tecnologías digitales ayudan a promover iniciativas de alfabetización con impacto cuando se usan con cautela, están arraigadas localmente y son específicas al contexto, fomentan enfoques participativos, integran las voces y la voluntad de los estudiantes, consideran sus perfiles, necesidades, aspiraciones, culturas y sistemas de conocimiento, y co-crean nuevos conocimientos y soluciones. Por ejemplo, las tecnologías digitales han facilitado el uso de lenguas locales, han contribuido al desarrollo de

contenidos relevantes para el conocimiento, cultura y contexto de los estudiantes, y han permitido un aprendizaje más personalizado.

 

4) Aprovechar el poder de la alfabetización para sociedades sostenibles, justas y pacíficas

 

La alfabetización es clave para construir sociedades digitalizadas inclusivas, justas y sostenibles, y para re-imaginar la educación. Cuando se desarrolla a través de una pedagogía26 crítica y una 'pedagogía comprometida', priorizando la co-creacion27 del conocimiento a través del dialogo no jerárquico y la reflexión crítica, la alfabetización permite a las personas leer no solo una palabra sino el mundo en el que viven para convertirse en agentes de transformación 28, 29.

Las plataformas digitales están ampliando el acceso a este aprendizaje dialógico, creando nuevas posibilidades de interconexión, construcción colaborativa de significado y participación inclusiva en procesos de aprendizaje a lo largo 30 de todas las tecnologías digitales también facilitan enfoques basados en la lengua materna y/o multilingües para el desarrollo de la alfabetización, lo que a su vez contribuye a salvaguardar la diversidad lingüística, cultural y epistémica. Asimismo, es importante fomentar un uso más reflexivo y

responsable de las herramientas digitales, considerando su impacto ambiental, como el consumo de agua y energía.

 

5) Co-crear sociedades digitales inclusivas y alfabetizadas mediante ecosistemas de aprendizaje a lo largo de la vida mejorados

Los mejorados ecosistemas de aprendizaje a lo largo de toda la vida facilitan la promoción de la alfabetización durante a través de trayectorias formales, no formales e informales, en entornos alfabetizados multilingües donde las personas pueden adquirir, utilizar y desarrollar habilidades de alfabetización en sus lenguas maternas y otras. Tales ecosistemas implican una gobernanza inclusiva, justa y democrática, sistemas, instituciones, estructuras y procesos, así como una participación y representaciones adecuadas de actores como organizaciones de la sociedad civil, educadores, estudiantes, comunidades, investigadores y el sector privado en la toma de decisiones. Dada la creciente diversificación de actores, se requiere una mayor atención a temas como la asignación equitativa de recursos públicos en favor de los más desfavorecidos y la supervisión pública para salvaguardar los principios de derechos humanos, la privacidad, los valores democráticos,31 la gobernanza y la diversidad epistémica. Existen varias alianzas mundiales con múltiples actores interesadas, como la iniciativa “Gateways to Digital Public Learning” 32 dirigida por UNESCO y UNICEF, y la “Digital Transformation Collaborative”.33

 Las ideas generadas a través de los debates del DIA2025 sobre estas áreas se espera que orienten futuras acciones a nivel global, sistémico, programático y práctico. En este proceso, también debe considerarse: 1) qué debe mantenerse; 2) qué debe abandonarse; y 3) qué necesita transformarse.

 

3. Celebraciones del Día Internacional de la Alfabetización 2025

 

El Día Internacional de la Alfabetización 2025 será una oportunidad para reflexionar críticamente sobre qué es la alfabetización y cómo se diseñan, gestionan y monitorean la enseñanza, el aprendizaje, los programas y las políticas de alfabetización en la era digital. Además, el día Internacional de la Alfabetización 2025 destacará políticas e intervenciones eficaces para promover la alfabetización como un bien común y un derecho, así como una palanca para el empoderamiento y la transformación hacia sociedades más inclusivas, justas y sostenibles. También ofrecerá un espacio para el debate colectivo sobre los futuros de la alfabetización.

 

Objetivos

Las celebraciones del Día Internacional de la Alfabetización 2025 tienen como objetivo:

• Celebrar los logros en materia de alfabetización y sensibilizar sobre la necesidad de abordar los desafíos pendientes y emergentes en los paisajes digitales en rápida evolución.

• Reflexionar sobre el poder transformador de la alfabetización como factor clave para mejorar la educación y el aprendizaje a lo largo de toda la vida en la era digital.

• Explorar tanto el potencial como los riesgos de la digitalización para la enseñanza y el aprendizaje de la alfabetización, los programas, las políticas y los ecosistemas de aprendizaje a lo largo de toda la vida.

• Identificar estrategias y programas eficaces para el desarrollo de la alfabetización y las competencias digitales.

• Identificar programas e iniciativas digitales que apoyen de manera efectiva el desarrollo de las competencias de alfabetización de diversos estudiantes y grupos destinatarios.

• Fomentar el diálogo y las alianzas entre múltiples actores

  

Modalidad de las celebraciones 

El DIA2025 se celebrará en todo el mundo a nivel global, regional, nacional y comunitario, tanto de forma presencial como online. A nivel global, la UNESCO organizará una conferencia internacional en su Sede en París, Francia, el 8 de septiembre de 2025. Varios gobiernos están planeando celebraciones nacionales, mientras que muchos otros eventos están siendo organizados por diferentes socios.

 

Para más información

Para más información, visita las páginas web del Día Internacional de la Alfabetización 2025  y del los

Premios Internacionales de Alfabetización de la UNESCO

 

Para consultas específicas, puedes contactar con:

• DIA2025 y la celebración mundial: Secretaría del DIA2025 (Sección de Juventud, Alfabetización

y Desarrollo de Competencias, División de Políticas y Sistemas de Aprendizaje a lo Largo de toda

la Vida) en: literacy@unesco.org

• ILP2025: Secretaría del Premios Internacionales de Alfabetización de la UNESCO en:

literacyprizes@unesco.org

 

 

 

 

 

1- Según la página de estadísticas de la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT) (2025), el número de usuarios de Internet aumentó de

1.000 millones en 2005 a 5.500 millones en 2024.

2-  Véase: Stanford University Human-Centered Artificial Intelligence (2025), Artificial Intelligence Index Report, y la página de la UIT sobre inteligencia artificial.

3 -  La palabra “alfabetización” en este documento se utiliza para incluir las habilidades de lectura, escritura y cálculo, basándose en las definiciones de alfabetización (UNESCO, 2015) y de competencia matemática (OCDE, 2019).

4 -Navegador de datos del UIS (2025)

5 -  Navegador de datos del UIS (2025)

6 -  Las mujeres han constituido dos tercios (63–64%) de los jóvenes y adultos que carecen de habilidades de alfabetización en las últimas décadas.

7 -  605 millones. GAL: https://www.uil.unesco.org/es/alfabetizacion/alianza-mundial

8 -  Programa para la Evaluación Internacional de las Competencias de los Adultos (PIAAC) de la OCDE y su Encuesta de Habilidades de los Adultos

9 -  OCDE (2024). Encuesta de Habilidades de los Adultos 2023

10 -  Navegador de datos del UIS (2025) 

11 - Informe conjunto del UIS y GEM

12 -  Por ejemplo, véase: Base de Datos de Prácticas Eficaces de Alfabetización y Aritmética del UIL; UIL (2016) Aprovechar el potencial de las TIC:  Programas de alfabetización y aritmética; UIL (2022) De la radio a la inteligencia artificial: revisión de la tecnología innovadora en alfabetización y educación para refugiados, migrantes y desplazados internos; Khan, S. (2025). Brave New Words: How AI will revolutionalize education (and why That’s a Good Thing). Penguin Books.

13 -  UNESCO (2020). Respuesta de la UNESCO al COVID-19: Notas informativas del sector educativo

14 -  UNESCO (2023). Informe de seguimiento de la educación en el mundo 2023: La tecnología en la educación – ¿Una herramienta bajo qué condiciones? Publicaciones de la UNESCO.

15 -  En el mismo año, se estimó que el 70% de los hombres utilizó Internet, en comparación con el 65% de las mujeres. UIT (2025).

16 -  Navegador de datos del UIS (2025). En África subsahariana, dos tercios de las escuelas primarias no tienen acceso a electricidad.

17-  “Cámara de eco” se refiere a un entorno en el que una persona solo puede amplificar o reforzar sus creencias previas.

18  - OCDE (2021) PISA En Foco: ¿Están preparados los jóvenes de 15 años para enfrentarse a las noticias falsas y la desinformación?

19 -  En relación con los enfoques cautelosos, véase UNESCO (2023), ¿Una tragedia edtech? Tecnologías educativas y cierres escolares en tiempos de COVID-19; Shaheed, F. (2024). Informe del Relator Especial de la ONU sobre el Derecho a la Educación: Inteligencia artificial en la educación, presentado ante la Asamblea General de la ONU (A/79/520); y Selwyn, N. (2016). ¿La tecnología es buena para la educación? Cambridge: Polity Press. Sobre los efectos cognitivos negativos, véase Spitzer, M. (2012). Demencia digital: lo que nosotros y nuestros hijos estamos haciendo con nuestras mentes. Brno:

Host; Wolf, M. (2018). Reader, Come Home: The reading brain in a digital world. Nueva York: Harper.

20 - UNESCO (2021). Reimaginando juntos nuestros futuros: Un nuevo contrato social para la educación. París: UNESCO.

21 - Íbid. (2024)

22 -  Giannini, S. (2023). La IA generativa y el futuro de la educación; UNESCO (2023). Informe de seguimiento de la educación en el mundo 2023; y UNESCO

(2023). ¿Una tragedia edtech? Tecnologías educativas y cierres escolares en tiempos de COVID-19.

23 -  Facer, K. y Selwyn, N. (2021). Tecnología digital y los futuros de la educación: hacia un optimismo “no estúpido”. Documento de referencia para la iniciativa Futuros de la Educación. París: UNESCO.

24 - UNESCO (2016). Recomendación sobre el aprendizaje y la educación de adultos (p. 7).

25 - Street, B. (1984). La alfabetización en la teoría y en la práctica. Cambridge: Cambridge University Press.

26 -  Hooks, B. (2014). Enseñar para transgredir. Routledge.

27 -  Hooks, B. (2014). Enseñar para transgredir. Routledge.

28 -  Hooks, B. (2014). Enseñar para transgredir. Routledge.

29 -  Freire, P. y Donaldo, M. (1987). Alfabetización: Leer el mundo y el mundo. Londres: Routledge.

30 - Por ejemplo, los foros de discusión permiten conversaciones asincrónicas y profundas donde los estudiantes pueden contribuir reflexivamente y considerar las perspectivas de otros. Las plataformas de videoconferencia facilitan el diálogo sincrónico en tiempo real, capturando los matices de la comunicación verbal y no verbal cruciales para una comprensión más profunda.

31 - Neff, G. (2024). ¿Puede la democracia sobrevivir a la IA?, Sociologica, 18(3), 137–146.

32- ://www.unesco.org/es/educacion-digital/plataformas-aprendizaje-gateway?hub=84636

33 -  https://www.unesco.org/es/global-education-coalition/digital-transformation-collaborative 

FUENTES

https://www.unesco.org/en/days/literacy

https://www.diainternacionalde.com/ficha/dia-internacional-alfabetizacion

https://mpp.org.uy/educacion-en-uruguay-caracteristicas-cifras-y-todo-lo-que-hay-que-saber/

https://www.unesco.org/es/articles/la-educacion-multilingue-es-la-clave-de-un-aprendizaje-inclusivo-y-de-calidad

domingo, 7 de septiembre de 2025

7 SETIEMBRE - DÍA INTERNACIONAL DEL AIRE LIMPIO POR UN CIELO AZUL



El 7 de septiembre de cada año se celebra el Día Internacional del Aire Limpio por un Cielo Azul.



LEMA 2025


El lema 2025 es: "Aire limpio, vida sana: es hora de actuar". Este lema hace un llamado urgente a gobiernos, instituciones, comunidades y ciudadanos para tomar medidas efectivas que mejoren la calidad del aire en la región y así proteger la salud de las personas y el medio ambiente.

El significado de este lema nos guía hacia la consideración de las Energías renovables:

 

Energías para un futuro más seguro

 

La energía es la base en el problema del cambio climático y también algo fundamental para su solución.

Una gran cantidad de los gases de efecto invernadero que cubren la Tierra y atrapan el calor del Sol se generan debido a la producción de energía, mediante la quema de combustibles fósiles con el objetivo de generar electricidad y calor.

Los combustibles fósiles, como el carbón, el petróleo y el gas, son con diferencia los mayores causantes del cambio climático global, ya que son responsables de más del 75 % del total de emisiones de gases globales de efecto invernadero y cerca del 90 % de todas las emisiones en dióxido de carbono.

 La ciencia lo indica claramente: para evitar los impactos más negativos del cambio climático, es necesario reducir las emisiones a casi la mitad en 2030 y alcanzar el cero neto en el año 2050.

 Para lograrlo, necesitamos dejar de depender de los combustibles fósiles e invertir en fuentes de energía alternativas que sean limpias, accesibles, asequibles, sostenibles y fiables.

 Las fuentes de energías renovables, que se encuentran en abundancia en nuestro entorno, ya sean aportadas por el Sol, el viento, el agua, los residuos o el mismo calor de la Tierra, son renovadas por la propia naturaleza y emiten pocos (o ninguno) contaminantes o gases de efecto invernadero en el aire.

 Los combustibles fósiles dan cuenta todavía de más del 80 % de la producción de energía en todo el mundo, aunque las fuentes de energía más limpias cada vez ganan más fuerza.

Cerca del 29 % de la electricidad proviene actualmente de fuentes de energía renovables.

 A continuación, se indican cinco motivos por los que acelerar el ritmo hacia una transición a energías limpias prepara el camino hacia un planeta con un estado más sano y habitable, tanto hoy en día como para las generaciones venideras.

 

1. Las energías renovables están a nuestro alrededor

Cerca del 80 % de la población mundial vive en países que son importadores netos de combustibles fósiles, lo que supone aproximadamente 6000 millones de personas dependientes de los combustibles fósiles con origen en otros países, lo cual les hace vulnerables, tanto a crisis como a impactos geopolíticos.

 Por contra, en todos los países hay fuentes de energías renovables, cuyo potencial todavía no se ha aprovechado completamente. 

La Agencia Internacional de Energías Renovables (o IRENA, por sus siglas en inglés) calcula que el 90 % de la electricidad mundial puede, y debe, tener su origen en las energías renovables para el año 2050.

Las renovables ofrecen una solución ante la dependencia a importaciones, lo que permite a los países una diversificación de sus economías junto con su propia protección frente a fluctuaciones inesperadas de los precios en los carburantes fósiles; al tiempo que se impulsan un crecimiento económico inclusivo, la creación de nuevos puestos de trabajo y una disminución de los rigores de la pobreza.

  

2. Las energías renovables son más baratas

 

Actualmente, las energías renovables suponen, en realidad, la opción más asequible en la mayor parte del mundo.

Los precios en tecnología para las energías renovables disminuyen con rapidez.

El coste de la electricidad proveniente de la energía solar cayó alrededor del 85 % entre los años 2010 y 2020.

Los costes relacionados con la energía eólica con ubicaciones en tierra y en alta mar bajaron cerca de un 56 % y un 48 %, respectivamente.

 Esta caída de los precios hace que las energías renovables sean más atractivas en cualquier lugar, incluso en los países con rentas medias o bajas, de donde procederá principalmente la demanda adicional de esta nueva electricidad.

Con unos costes a la baja, existe una oportunidad real de que, en los próximos años, la mayor parte del suministro energético provenga de fuentes con bajas emisiones de carbono.

 En 2030, la electricidad más económica con su origen en fuentes renovables podría aportar el 65 % de todo el suministro de energía eléctrica a escala mundial. 

Y para el año 2050, podría llegarse a descarbonizar el 90 % del sector energético, lo que supondría un recorte masivo de las emisiones de carbono y ayudaría a mitigar los efectos del cambio climático.

 Aunque la energía solar y la energía eólica suponen un gasto que se prevé que permanezca más elevado en 2022 y 2023 en comparación con los niveles anteriores a la pandemia debido a una subida general de los costes en el transporte y los bienes de consumo, su competitividad mejora sin lugar a dudas gracias a unas subidas más definidas en los precios del gas y el carbón, tal como declara la Agencia Internacional de Energía (o IEA, por sus siglas en inglés).

  

3. Las energías renovables son más sanas


De acuerdo con la Organización Mundial de Salud (OMS), cerca del 99 % de las personas del planeta respiran un aire que no llega a los límites de calidad adecuados y esto pone en peligro su salud.

Asimismo, cada año se registran más de 13 millones de muertes en todo el mundo provocadas por entornos medioambientales evitables, como la contaminación del aire.

 Los niveles perjudiciales de materiales en forma de pequeñas partículas y dióxido de nitrógeno se originan principalmente a partir de la quema de combustibles fósiles.

En 2018, la contaminación provocada por los carburantes fósiles originó un gasto económico y en salud que ascendió a 2,9 trillones de USD, alrededor de 8000 millones de USD diarios.

 El cambio a fuentes de energías limpias, como la solar o la eólica, ayuda indudablemente, no solo a luchar contra el cambio climático, sino también, a evitar la contaminación del aire en favor de la salud.

   

4. Las energías renovables crean nuevos puestos de trabajo

Cada dólar estadounidense invertido en renovables es capaz de crear tres veces más de puestos de trabajo que el sector de los combustibles fósiles.

La IEA prevé que la transición hacia emisiones cero netas llevará a un aumento generalizado de la demanda de personal laboral en el sector energético: por una parte, podrían perderse cerca de 5 millones de puestos de trabajo relacionados con la producción de carburantes fósiles hacia el 2030, pero por otra, se crearían unos 14 millones de nuevos puestos de trabajo destinados a la producción de energías limpias, lo que ascendería a un aumento neto de 9 millones de puestos de trabajo.

 Además, los sectores energéticos relacionados podrían necesitar 16 millones más de trabajadores, para, por ejemplo, cubrir los nuevos puestos en la fabricación de vehículos eléctricos y en aparatos hipereficientes o, incluso, en tecnologías innovadoras como el uso de hidrógeno.

Esto significa que podrían crearse un total de más de 30 millones de puestos de trabajo gracias a las energías limpias, la eficiencia y las tecnologías de bajas emisiones para el año 2030.

Garantizar una transición justa, en la que se tengan en cuenta las necesidades y los derechos de las personas como fundamento de dicha transición energética será algo primordial para asegurarnos de que nadie se quede atrás.

   

5. Las energías renovables son razonables en términos económicos

 

En 2020, se gastaron cerca de 5,9 trillones de USD en subvenciones al sector de los combustibles fósiles, incluidas ayudas explicitas, rebajas fiscales y daños medioambientales y en la salud, que no tuvieron precio dentro del coste que provocaron estos carburantes fósiles.

 En comparación, se necesitan invertir alrededor de 4 trillones de USD cada año en energías renovables hasta el año 2030, incluidas inversiones en tecnología e infraestructuras, para lograr alcanzar el objetivo de emisiones cero netas para el año 2050.

 Este coste inicial puede resultar desalentador para muchos países que carezcan de los recursos suficientes y muchos necesitarán ayudas financieras y técnicas para llevar a cabo la transición.

Sin embargo, las inversiones en energías renovables tendrán su compensación.

Solo la reducción en contaminación y en el impacto negativo sobre el clima podría llegar a ahorrar al mundo hasta 4,2 trillones de USD cada año en el año 2030.

 Asimismo, unas tecnologías más eficientes, fiables en renovables pueden crear un sistema menos tendente a impactos en los mercados y llegar a mejorar la resiliencia y la seguridad energéticas mediante la diversificación de las opciones de suministro energético.


OBJETIVOS



Su principal objetivo es la investigación, desarrollo, mejora y la puesta en marcha de nuevas prácticas que permitan mejorar la calidad del aire y que a la larga, esto contribuya con el bienestar de la población mundial, así como erradicar los altos índices de contaminación atmosférica.

La contaminación del aire es el mayor riesgo ambiental para la salud humana en la actualidad.

 Asimismo, agrava los efectos del cambio climático, provoca pérdidas económicas y reduce la productividad agrícola.

No conoce barreras: todos tenemos la responsabilidad de proteger nuestra atmósfera y garantizar un aire sano para todas las personas. 

Si colaboramos más allá de fronteras, sectores y límites, reduciremos la contaminación del aire mediante inversiones colectivas de tiempo, recursos y esfuerzos.

Si hacemos frente a la contaminación atmosférica de forma proactiva, podremos lograr un cambio transformador y garantizar un aire sano para todas las personas.


Un problema doble




El aire, como todos sabemos, es esencial para la vida. Sin él, no sería posible ninguna forma de vida ya que es la principal fuente de oxígeno en el reino vegetal, animal y todos los seres humanos.

 De ahí, la importancia de que el aire que respiramos esté libre de contaminantes, que por lo general se producen por los agentes químicos que se usan diariamente en el mundo de la industria y las fábricas, así como por los desechos que constantemente son producidos por el hombre.

 


Así mismo, resulta alarmante como la contaminación del aire provoca estragos en la salud y la calidad de vida de las personas, lo cual cada año provoca graves enfermedades.

Los efectos en nuestra salud: las diminutas e invisibles partículas de contaminación penetran profundamente en nuestros pulmones, en el torrente sanguíneo y en el cuerpo. Estos contaminantes son responsables de aproximadamente un tercio de las muertes por accidente cerebrovascular, enfermedades respiratorias crónicas y cáncer de pulmón, así como de una cuarta parte de las muertes por infarto. 

El ozono troposférico, producido por la interacción de distintos contaminantes con la luz solar, es también una causa de asma y enfermedades respiratorias crónicas.

 


Efectos sobre nuestro clima: Los contaminantes del clima de corta vida se encuentran entre los contaminantes más relacionados con los efectos sobre la salud y el calentamiento global a corto plazo. Pueden persistir en la atmósfera durante unos días o hasta varios decenios, por lo que reducirlos puede tener beneficios casi inmediatos para la salud y el clima.

 

Principales beneficios del aire limpio para la salud

 


La calidad del aire que respiramos es vital para nuestra salud

Disfrutar del aire limpio, es una de las mejores maneras que tienen las personas para desintoxicar, purificar y relajar el cuerpo y resultará más beneficioso, sí esto puede hacerse contemplando un radiante y bello cielo azul, libre de elementos contaminantes.

Son muchos los beneficios de gozar de un aire puro, además de ser el principal recurso para la vida.

El alimento y el agua también resultan necesarios y sin ellos tampoco sería posible la subsistencia, pero el aire es vital ya que bastaría pocos minutos sin esta fuente de oxígeno para que la raza humana se extinguiera.

Entre sus principales bondades destacan:

El aire permite que los seres humanos limpien su organismo, de allí la importancia de respirar con conciencia.

La calidad del aire es fundamental para que todas las células del cuerpo se renueven cada día, si esto no ocurre, las consecuencias a mediano y largo plazo son el debilitamiento y muerte progresiva de las mismas.

El aire puro contribuye a evitar enfermedades respiratorias y otras patologías, que lamentablemente afectan a miles de personas en todo el mundo.

Contribuye de manera notable a mejorar el nivel de productividad de las personas.

Es una excelente manera de combatir el estrés y rejuvenecer, además de fortalecer la energía vital y contribuir a que las personas se sientan más plenas y felices.

Prevención y reducción de la contaminación atmosférica para mejorar la calidad del aire a nivel mundial

La contaminación atmosférica es el mayor riesgo ambiental para la salud humana y una de las principales causas evitables de muertes y enfermedades en todo el mundo, responsable de aproximadamente 6,5 millones de muertes prematuras en todo el mundo (en 2016) atribuidas a la contaminación atmosférica en interiores y al aire libre.

En los países en desarrollo, este tipo de contaminación afecta de manera desproporcionada a las mujeres, los niños y los ancianos, y en particular a las poblaciones de bajos ingresos que a menudo están expuestas a altos niveles de contaminación del aire en interiores y en espacios abiertos resultante de los métodos de cocina y calefacción que utilizan leña y queroseno.

La contaminación atmosférica es un problema mundial que tiene repercusiones de largo alcance debido a su vasta propagación, y porque, si no se produce una intervención agresiva, el número de muertes causadas por la contaminación del aire en espacios abiertos va camino de aumentar en más de un 50 por ciento antes de 2050.

La sociedad tiene que soportar los elevados costos de esta contaminación ya que tiene impacto negativo sobre la economía, la productividad laboral, los costos de atención sanitaria y el turismo, entre otros. Por tanto, no podemos subestimar los beneficios que supondría invertir en el control de dicha contaminación y que existe también una justificación económica para actuar y disponemos de soluciones eficaces en función de los costos para hacer frente a la contaminación atmosférica.

La mala calidad del aire plantea un problema en el contexto del desarrollo sostenible para todos los países, en particular en las ciudades y las zonas urbanas de los países en desarrollo, donde los niveles de contaminación atmosférica son superiores a los límites establecidos en las directrices sobre calidad del aire de la Organización Mundial de la Salud.


ANTECEDENTES DEL DÍA Internacional del Aire Limpio por un cielo azul

 


 

El camino para culminar con la declaración del 7 de septiembre como el Día Internacional del Aire Limpio por un Cielo Azul es la siguiente:

En 2019, la Asamblea General de las Naciones Unidas proclamó oficialmente el 7 de septiembre como el Día Internacional del Aire Limpio por un Cielo Azul.

Esta fecha fue establecida con el objetivo de fomentar la mejora de la calidad del aire a nivel global y concienciar sobre la importancia de un aire limpio para la salud humana, el clima y el desarrollo sostenible. 

La celebración comenzó en 2020, cuando se empezó a promover este día como un llamado mundial a la acción para reducir la contaminación atmosférica, que es uno de los principales riesgos ambientales para la salud pública y el cambio climático. 

Desde entonces, el día se celebra cada 7 de septiembre con distintos lemas anuales y campañas acompañantes impulsadas por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y la Organización Mundial de la Salud (OMS), buscando involucrar a gobiernos, empresas, sociedad civil e individuos en la protección del aire limpio.

En los años siguientes, se han organizado eventos regionales y globales para compartir avances y perspectivas en la gestión de la calidad del aire, promoviendo políticas, monitoreo y acciones concretas que mejoren la situación ambiental.

 Esta declaración internacional pone foco en la urgencia de garantizar un aire limpio para proteger la salud pública y mitigar el cambio climático, uniendo esfuerzos a nivel mundial desde su anuncio en 2019 y puesta en marcha desde 2020.

Los Estados Miembros asumen la existente necesidad de reducir considerablemente el número de muertes y enfermedades causadas por productos químicos peligrosos y por la polución y contaminación del aire, el agua y el suelo de aquí a 2030, y de reducir el impacto ambiental negativo per cápita de las ciudades, incluso prestando especial atención a la calidad del aire y la gestión de los desechos municipales y de otro tipo de aquí a 2030.

 

El aire limpio es importante para la salud y la vida cotidiana de las personas, y la contaminación atmosférica es el mayor riesgo ambiental para la salud humana y una de las principales causas de muerte y enfermedad en todo el mundo que se podrían evitar.

Dicha contaminación afecta de manera desproporcionada a las mujeres, los niños y a las personas de edad avanzada y tiene efectos negativos en los ecosistemas.

 

La comunidad internacional es muy consciente en la actualidad que la mejora de la calidad del aire puede ayudar a reducir las consecuencias del cambio climático y que las medidas de mitigación del cambio climático pueden mejorar la calidad del aire.

 

Impulsada por el creciente interés en todo el mundo por el aire limpio, y para concienciar sobre la necesidad de hacer mayores esfuerzos para mejorar la calidad del aire, entre ellos reducir la contaminación atmosférica, la Asamblea General declaró el 7 de setiembre como el Día Internacional del Aire Limpio por un cielo azul.

 

El aire limpio y los Objetivos de Desarrollo Sostenible

En el documento final de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo Sostenible, titulado “El futuro que queremos”, los países se comprometieron a promover políticas de desarrollo sostenible que contribuyeran a la buena calidad del aire en el contexto de las ciudades y los asentamientos humanos sostenibles. 

Asimismo, la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible reconoce —en su hoja de ruta para lograr el desarrollo sostenible, la protección del medio ambiente y la prosperidad para todos—que reducir la contaminación atmosférica es importante para el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

FUENTES

https://www.diainternacionalde.com/ficha/dia-internacional-aire-limpio-cielo-azul

https://www.un.org/es/climatechange/raising-ambition/renewable-energy