viernes, 16 de octubre de 2026

16 DE OCTUBRE - DÍA MUNDIAL DE LA ALIMENTACIÓN

 




¿Cuándo se celebra el Día Mundial de la Alimentación?

 

Cada 16 de octubre desde el año 1979 se conmemora el Día Mundial de la Alimentación, una celebración promovida por la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), con el claro objetivo de disminuir el hambre en el mundo, propósito que también busca la Agenda 2030 con su meta de hambre cero.

 

Lema 2025 

 Lema 2026: «Innovar hoy para nutrir mañana»

 

 

España: un análisis agronómico sobre el futuro del campo español | PotatoPro

World Waters - Tomchilib Sug'orish Tizimlari


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El lema «Innovar hoy para nutrir mañana» expresa una idea fundamental para el futuro de la humanidad: las decisiones, los conocimientos y las tecnologías que desarrollamos en el presente determinarán nuestra capacidad para producir alimentos suficientes, nutritivos, seguros y accesibles para las generaciones futuras.

La alimentación es una necesidad esencial para la vida, pero garantizarla de manera permanente constituye un desafío cada vez más complejo. El crecimiento de la población, el cambio climático, la escasez de agua, la degradación de los suelos, las pérdidas de alimentos, las plagas, las enfermedades de los cultivos y las dificultades económicas amenazan la estabilidad de los sistemas que hacen posible que los alimentos lleguen desde el campo hasta nuestras mesas.

Frente a estos desafíos, innovar significa buscar soluciones nuevas y mejorar las existentes. Implica aprovechar los avances científicos y tecnológicos, fortalecer los conocimientos de los agricultores, anticiparse a los riesgos y adoptar prácticas responsables que permitan producir alimentos sin comprometer los recursos naturales de los que dependerá la alimentación del futuro.

El lema nos invita, por tanto, a comprender que nutrir el mañana comienza con las decisiones que tomamos hoy. No se trata solamente de producir más alimentos, sino de producirlos mejor, distribuirlos de manera más justa, reducir el desperdicio y proteger los ecosistemas que sostienen la vida.

 

1.   ¿Qué significa innovar hoy?

 


La innovación en los sistemas España: un análisis agronómico sobre el futuro del campo español | PotatoPro

 

La innovación en los sistemas agroalimentarios consiste en incorporar conocimientos, herramientas, tecnologías y formas de organización que permitan responder a las necesidades actuales y futuras de la alimentación.

Innovar no significa depender exclusivamente de máquinas sofisticadas o de grandes inversiones. También significa recuperar prácticas tradicionales eficaces, mejorar la gestión del agua, diversificar los cultivos, compartir experiencias entre productores y encontrar soluciones adaptadas a las condiciones de cada territorio.

La innovación puede manifestarse en diferentes ámbitos:

  • Innovación tecnológica: utilización de sensores, satélites, drones, inteligencia artificial y sistemas digitales para mejorar la producción y el seguimiento de los cultivos.
  • Innovación científica: desarrollo de variedades vegetales más resistentes a la sequía, las altas temperaturas y determinadas enfermedades.
  • Innovación ambiental: aplicación de prácticas que protejan el suelo, conserven el agua y favorezcan la biodiversidad.
  • Innovación organizativa: creación de cooperativas, redes de productores y sistemas de comercialización que faciliten el acceso a los mercados.
  • Innovación social: participación de las comunidades rurales, formación de los agricultores y transmisión de conocimientos entre generaciones.

Estas transformaciones deben orientarse hacia un objetivo común: conseguir que los sistemas agroalimentarios sean más productivos, inclusivos, eficientes y resistentes frente a las dificultades.

La verdadera innovación no se mide únicamente por la tecnología utilizada, sino por su capacidad para mejorar la vida de las personas, proteger los recursos naturales y garantizar alimentos de calidad a largo plazo.

 

2. La tecnología al servicio de la alimentación


Synthex AI


Earthscout


Greenhouse Cultivation Supplies for Labor-Saving Yield


La tecnología está transformando la manera de cultivar, criar animales, almacenar productos, transportar alimentos y controlar su calidad. Cuando se utiliza de forma responsable, permite tomar decisiones mejor fundamentadas y aprovechar los recursos disponibles con mayor precisión.

Agricultura de precisión

La agricultura de precisión utiliza datos obtenidos mediante sensores, satélites, drones y equipos especializados para conocer las condiciones de los cultivos y del suelo.

Gracias a estas herramientas, los productores pueden identificar sectores que necesitan más agua, detectar tempranamente problemas de crecimiento y aplicar fertilizantes o tratamientos únicamente donde sean necesarios.

Esto puede reducir gastos, evitar aplicaciones excesivas de productos químicos y mejorar el rendimiento de los cultivos.

Inteligencia artificial y análisis de datos

La inteligencia artificial puede ayudar a interpretar información meteorológica, reconocer enfermedades en las plantas, anticipar la aparición de determinadas plagas y estimar las necesidades de riego.

Por ejemplo, un sistema informático puede combinar datos de temperatura, humedad y precipitaciones para advertir que un cultivo corre riesgo de sufrir estrés hídrico. Con esa información, el agricultor puede planificar medidas preventivas antes de que se produzcan pérdidas importantes.

Sin embargo, estas herramientas deben emplearse con criterio: sus resultados dependen de la calidad de los datos, y no todos los productores cuentan con conexión a internet, equipos adecuados o capacitación suficiente.

Biotecnología y mejora de cultivos

La investigación científica permite desarrollar variedades que se adapten mejor a distintas condiciones ambientales, mejorar la resistencia a enfermedades y estudiar alternativas que favorezcan la calidad nutricional de los alimentos.

Estas innovaciones deben evaluarse cuidadosamente, considerando su seguridad, sus efectos ambientales, sus costos y las condiciones de acceso para los productores.

Digitalización de la cadena alimentaria

Las herramientas digitales también facilitan el seguimiento de los productos desde su origen hasta el consumidor.

Los sistemas de trazabilidad permiten registrar dónde se produjeron los alimentos, cómo fueron transportados y bajo qué condiciones se conservaron. Esta información ayuda a mejorar los controles sanitarios, identificar problemas y fortalecer la confianza de los consumidores.

La tecnología adquiere verdadero valor cuando se pone al servicio de las personas: cuando facilita el trabajo rural, mejora la seguridad alimentaria, reduce las pérdidas y permite utilizar responsablemente los recursos naturales.

 

2.   La gestión de riesgos: anticiparse para proteger la alimentación

 

Weather Stations & Sensors for Real-Time Environmental Monitoring | OpenWeather

 

Uno de los mensajes más importantes del lema es que no basta con innovar para producir más: también es necesario prepararse para los riesgos que pueden amenazar la producción y el abastecimiento de alimentos.

Los sistemas agroalimentarios están expuestos a fenómenos naturales, problemas ambientales, dificultades económicas, enfermedades, conflictos y alteraciones de las cadenas de distribución. Estos acontecimientos pueden afectar simultáneamente a los cultivos, los animales, las infraestructuras rurales, los ingresos de los productores y el precio de los alimentos. La FAO destaca la importancia de incorporar la prevención y la gestión de riesgos climáticos y de desastres en las decisiones agrícolas.

 

¿Cuáles son los principales riesgos?

 

Land Surface Processes

Riesgos climáticos

Las sequías, las inundaciones, las olas de calor, las heladas y las tormentas pueden destruir cosechas, reducir la disponibilidad de agua y perjudicar la producción ganadera.

 Agricultor que trabaja en el campo de árboles de maíz e investiga o revisa problemas sobre aphis o lombrices que se alimentan de hojas de maíz tras la siembra


Riesgos biológicos

Las plagas, las enfermedades vegetales y animales y la propagación de organismos perjudiciales pueden ocasionar pérdidas económicas y reducir la disponibilidad de alimentos.

Las pérdidas por tormentas en Taiwán aumentan la demanda de reaseguro | Negocio de reaseguros


 

Riesgos ambientales

La erosión, la pérdida de fertilidad del suelo, la contaminación del agua y la degradación de los ecosistemas disminuyen la capacidad productiva de los territorios.

Cómo los recibos digitales de almacenes están reescribiendo los mercados agrícolas africanos

Riesgos económicos y logísticos

El aumento del costo de los insumos, las interrupciones del transporte, la falta de almacenamiento adecuado y las variaciones bruscas de los precios pueden dificultar que los alimentos lleguen a los consumidores.

 

¿Cómo ayuda la innovación a gestionar estos riesgos?

La gestión de riesgos comprende cuatro acciones fundamentales: prevenir, anticipar, responder y recuperarse.

  • Prevenir: conservar los suelos, mantener los sistemas de drenaje, controlar las plagas y diversificar la producción para disminuir la vulnerabilidad.
  • Anticipar: utilizar pronósticos meteorológicos, sistemas de alerta temprana y datos agroclimáticos para identificar amenazas antes de que provoquen daños graves.
  • Responder: activar planes de emergencia, proteger los recursos disponibles, organizar la distribución de alimentos y coordinar la ayuda a los productores afectados.
  • Recuperarse: restaurar los terrenos, reparar infraestructuras, recuperar las actividades productivas y aplicar las enseñanzas de la experiencia para reducir los riesgos futuros.

La planificación debe considerar también la disponibilidad de semillas, la conservación de reservas alimentarias, el acceso a seguros apropiados, la protección de los trabajadores rurales y la coordinación entre las instituciones públicas, las organizaciones de productores y las comunidades.

 

Un ejemplo práctico

Imaginemos una región agrícola donde los pronósticos anuncian una sequía prolongada.

Si los productores cuentan con información anticipada, pueden ajustar los calendarios de siembra, elegir cultivos adecuados a la disponibilidad de agua, mejorar el riego y proteger las reservas destinadas al ganado. Las autoridades, a su vez, pueden organizar medidas de apoyo y vigilar el abastecimiento de alimentos.

Sin preparación, la sequía puede traducirse en pérdidas de cosechas, menores ingresos y aumentos de precios. Con planificación, tecnología y cooperación, es posible reducir sus consecuencias.

La innovación, por tanto, no elimina todos los riesgos, pero permite disminuir la vulnerabilidad, limitar los daños y fortalecer la capacidad de recuperación de las comunidades.

 

4.   La sostenibilidad de los sistemas agroalimentarios

 

Agroecología en la práctica: Sistemas centrados en el suelo que aumentan la resiliencia | 2026


La sostenibilidad consiste en satisfacer las necesidades alimentarias del presente sin destruir las condiciones naturales, económicas y sociales que permitirán alimentar a las generaciones futuras.

Un sistema agroalimentario sostenible comprende mucho más que el cultivo de la tierra. Incluye la producción agrícola y ganadera, la pesca y la acuicultura, el procesamiento industrial, el almacenamiento, el transporte, la comercialización, la preparación de los alimentos y su consumo.

Cada una de estas etapas influye en el uso de los recursos, la calidad de la alimentación y el impacto ambiental.

Protección del suelo

El suelo es uno de los recursos fundamentales para la producción de alimentos. Su formación es muy lenta, pero puede degradarse rápidamente cuando se maneja de manera inadecuada.

La rotación de cultivos, los cultivos de cobertura, la incorporación de materia orgánica y la reducción de la erosión contribuyen a conservar su fertilidad y su capacidad para retener agua.

Uso responsable del agua

La agricultura necesita agua, pero su disponibilidad es limitada y desigual. Los sistemas de riego eficientes, la captación de agua de lluvia, el mantenimiento de los canales y la protección de las fuentes naturales permiten aprovechar mejor este recurso.

La innovación también puede ayudar a determinar cuándo y cuánto regar, evitando tanto el desperdicio como el estrés hídrico de las plantas.

Protección de la biodiversidad

Los polinizadores, los microorganismos del suelo, los bosques, los humedales y otros componentes de los ecosistemas desempeñan funciones esenciales para la producción y la estabilidad ambiental.

La conservación de hábitats naturales, la diversificación de los cultivos y el manejo responsable de las plagas contribuyen a mantener estos equilibrios.

Reducción de pérdidas y desperdicio de alimentos

Una parte de los alimentos se pierde durante la cosecha, el almacenamiento, el procesamiento y el transporte; otra parte se desperdicia en comercios, instituciones y hogares.

Mejorar la refrigeración, utilizar envases apropiados, perfeccionar la logística, planificar las compras y aprovechar adecuadamente los alimentos permite reducir estas pérdidas.

Esto significa aprovechar mejor los recursos empleados en producirlos: tierra, agua, energía, trabajo e inversión.

Producción y consumo responsables

La sostenibilidad también requiere que productores, empresas, gobiernos y consumidores colaboren para favorecer alimentos seguros, nutritivos y accesibles.

La educación alimentaria, el fortalecimiento de los mercados locales, la valorización de los productos de temporada y la mejora de los circuitos de comercialización pueden contribuir a una alimentación saludable y a economías rurales más dinámicas.

La FAO relaciona esta transformación con cuatro objetivos complementarios: mejorar la producción, la nutrición, el medio ambiente y la calidad de vida, procurando que nadie quede excluido.

 

5.   La unión entre tecnología, prevención y sostenibilidad

 

Los tres ejes del lema no deben considerarse por separado. La tecnología permite encontrar soluciones; la gestión de riesgos ayuda a anticipar los problemas, y la sostenibilidad procura que las soluciones sean beneficiosas a largo plazo.

TECNOLOGÍA E INNOVACIÓN

Proporcionan conocimientos, datos y herramientas para mejorar las decisiones.

GESTIÓN DE RIESGOS

Permite prevenir amenazas, reducir pérdidas y fortalecer la capacidad de recuperación.

SOSTENIBILIDAD

Protege los recursos naturales y asegura la continuidad de la producción.

UN FUTURO ALIMENTARIO MÁS SEGURO

Alimentos suficientes, nutritivos, inocuos y accesibles para todas las personas.

Consideremos, por ejemplo, una explotación agrícola que incorpora sensores para controlar la humedad del suelo. La tecnología ayuda a decidir cuándo regar; los pronósticos meteorológicos permiten anticipar una sequía, y las prácticas de conservación del suelo favorecen el aprovechamiento del agua.

El resultado esperado no es solamente una cosecha mejor. También se busca utilizar menos recursos, reducir los costos, proteger el ambiente y aumentar la capacidad de adaptación frente a futuras dificultades.

Este enfoque demuestra que la innovación debe evaluarse por sus resultados integrales, no únicamente por el aumento de la producción.

 

6.   La dimensión humana y social de la innovación

 


 

La transformación de los sistemas agroalimentarios no depende exclusivamente de los avances científicos. Depende, sobre todo, de las personas que producen, investigan, transportan, elaboran, comercializan y consumen los alimentos.

Por esta razón, el lema de 2026 también invita a reflexionar sobre la importancia de compartir conocimientos y garantizar que las innovaciones lleguen a quienes más las necesitan. La FAO destaca que las nuevas soluciones deben combinarse con los saberes tradicionales y promover la participación de las comunidades.

Entre las prioridades se encuentran:

  • Apoyar a los pequeños productores, facilitando su acceso a capacitación, herramientas, financiación y mercados.
  • Promover la participación de las mujeres rurales y de los jóvenes, reconociendo su contribución a la producción, la investigación y el desarrollo de nuevas ideas.
  • Fortalecer la educación, para que las nuevas generaciones comprendan el origen de los alimentos, los desafíos agrícolas y la importancia de cuidar los recursos naturales.
  • Reducir las desigualdades tecnológicas, procurando que la innovación no beneficie solamente a las grandes explotaciones o a los territorios con mayores recursos.
  • Valorar los conocimientos tradicionales, como la selección de semillas adaptadas al entorno, la observación de los ciclos naturales y las prácticas de conservación que han demostrado su utilidad.
  • Fomentar la cooperación, porque los desafíos alimentarios requieren el trabajo conjunto de agricultores, científicos, empresas, instituciones educativas, gobiernos y consumidores.

Una tecnología que resulta demasiado costosa, que no se adapta a las condiciones locales o que excluye a los productores más vulnerables difícilmente podrá transformar de manera equitativa el sistema alimentario.

Por eso, innovar también significa escuchar, compartir, enseñar y aprender.

 

7.   ¿Qué significa este lema para Uruguay?

 

Transacciones de tierras agrícolas en el periodo enero – marzo de 2021 en Uruguay.

 

Para Uruguay, un país con una importante tradición agropecuaria, el lema ofrece una oportunidad para reflexionar sobre cómo fortalecer la producción de alimentos y, al mismo tiempo, preservar los recursos que sostienen la actividad rural.

La agricultura, la ganadería, la lechería, la horticultura, la forestación y la pesca forman parte de una realidad productiva diversa, con necesidades y desafíos específicos.

La innovación puede contribuir a mejorar su desempeño mediante acciones como las siguientes:

En la agricultura: utilizar información climática, mejorar el manejo de los suelos y desarrollar estrategias que permitan afrontar períodos de déficit o exceso de lluvias.

En la ganadería: optimizar el manejo de las pasturas, proteger las fuentes de agua, mejorar la planificación forrajera y fortalecer la prevención sanitaria.

En la producción lechera: incorporar tecnologías que faciliten el control de la calidad, el uso eficiente del agua y la energía, y la gestión de los recursos de cada establecimiento.

En la horticultura: promover el riego eficiente, el manejo integrado de plagas, la conservación de los alimentos y la reducción de las pérdidas después de la cosecha.

En la cadena de distribución: mejorar el almacenamiento, la refrigeración y el transporte, además de facilitar la comercialización de productos frescos y seguros.

En la educación y la investigación: fortalecer los vínculos entre productores, centros de enseñanza, organismos públicos e instituciones científicas para compartir conocimientos y desarrollar soluciones adaptadas a las distintas regiones del país.

Estas iniciativas deben considerar también la protección de los cursos de agua, la conservación de la biodiversidad, la salud de los suelos y la viabilidad económica de los establecimientos rurales.

El desafío consiste en seguir produciendo alimentos de calidad, aprovechando los conocimientos científicos y tecnológicos sin perder de vista la responsabilidad de conservar el patrimonio natural.

 

8.   ¿Qué podemos hacer para contribuir?

 

La construcción de sistemas agroalimentarios sostenibles no es una tarea exclusiva de científicos, productores o autoridades. También requiere decisiones cotidianas de las familias, las escuelas, los comercios y las comunidades.

En nuestros hogares

Planificar las compras, conservar correctamente los alimentos, aprovechar las sobras de forma segura, evitar el desperdicio y separar los residuos orgánicos cuando existan sistemas adecuados de compostaje.

En las escuelas

Crear huertas educativas, estudiar el origen de los alimentos, investigar el ahorro de agua, aprender a reconocer los productos de temporada y organizar campañas contra el desperdicio.

En las comunidades

Apoyar a los productores locales, promover ferias de alimentos, intercambiar conocimientos, proteger las fuentes de agua y participar en iniciativas de cuidado ambiental.

En la ciencia y la tecnología

Desarrollar soluciones accesibles, evaluar sus efectos ambientales, compartir los resultados de las investigaciones y procurar que los avances lleguen a los territorios donde pueden generar mayores beneficios.

 

9.   Objetivos que nos propone el lema para 2026

 

El lema «Innovar hoy para nutrir mañana» puede traducirse en objetivos concretos:

1.  Impulsar la investigación científica y el desarrollo de tecnologías aplicadas a la producción de alimentos.

2.  Fortalecer la prevención y la gestión de los riesgos climáticos, ambientales, sanitarios y económicos.

3.  Promover prácticas agropecuarias que conserven la fertilidad del suelo, el agua y la biodiversidad.

4.  Mejorar la eficiencia de la producción y reducir las pérdidas a lo largo de la cadena alimentaria.

5.  Favorecer el acceso de toda la población a alimentos seguros, nutritivos y asequibles.

6.  Garantizar que los pequeños productores y las comunidades rurales puedan beneficiarse de las innovaciones.

7.  Integrar los conocimientos científicos con la experiencia de los productores y los saberes tradicionales.

8.  Educar a las nuevas generaciones en el consumo responsable y la protección de los recursos naturales.

9.  Fomentar la cooperación entre gobiernos, centros de investigación, empresas, instituciones educativas y sociedad civil.

Estos objetivos expresan una visión de futuro en la que el progreso tecnológico, el bienestar humano y la protección ambiental se complementan.

 

Reflexión final: sembrar soluciones para cosechar futuro

 

El lema «Innovar hoy para nutrir mañana», elegido por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) para el Día Mundial de la Alimentación de 2026, nos recuerda que el futuro alimentario de la humanidad se construye a partir de las decisiones del presente.

La ciencia puede ayudarnos a comprender mejor los desafíos; la tecnología puede ofrecernos herramientas para resolverlos; la gestión de riesgos puede prepararnos frente a las amenazas, y la sostenibilidad puede orientarnos para que nuestras soluciones no comprometan el bienestar de las generaciones futuras.

Pero ningún avance será suficiente si no está acompañado de responsabilidad, solidaridad y compromiso social.

Producir más no siempre significa alimentar mejor. Para garantizar una alimentación adecuada es necesario que los alimentos sean nutritivos, inocuos, accesibles y estén disponibles cuando las personas los necesitan. También es indispensable proteger el agua, el suelo, los ecosistemas y a quienes trabajan para hacer posible la producción.

Cada semilla conservada, cada gota de agua aprovechada, cada pérdida evitada, cada conocimiento compartido y cada innovación puesta al servicio de las comunidades puede contribuir a construir un sistema agroalimentario más sólido y equitativo.

Innovar hoy es asumir la responsabilidad de cuidar la alimentación de mañana. Es comprender que el progreso no consiste únicamente en desarrollar nuevas tecnologías, sino en utilizarlas para mejorar la vida de las personas y preservar el planeta.

Porque alimentar el futuro comienza mucho antes de que los alimentos lleguen a la mesa: comienza en la tierra que cuidamos, en las decisiones que tomamos, en los riesgos que aprendemos a prevenir y en la voluntad colectiva de construir un mundo donde todas las personas puedan acceder a una alimentación digna, saludable y sostenible.

Sembrar innovación es sembrar oportunidades; proteger los recursos es proteger la vida; y garantizar los alimentos del mañana es una responsabilidad que compartimos hoy.

 


 

¿Por qué el Día Mundial de la Alimentación habla de ALIMENTOS?


 

Los "Alimentos" representan diversidad, nutrición, asequibilidad, accesibilidad e inocuidad. 

Debería haber una mayor diversidad de alimentos nutritivos disponibles en nuestros campos, redes de pesca, mercados y en nuestras mesas, para beneficio de todos.

 Alrededor de 2800 millones de personas en el mundo no pueden permitirse una dieta saludable. 

Las dietas no saludables son la causa principal de todas las formas de malnutrición: desnutrición, carencia de micronutrientes y obesidad, que ahora existen en la mayoría de los países y afectan a todas las clases socioeconómicas. Sin embargo, hoy en día, demasiadas personas sufren de hambre y no pueden permitirse una dieta saludable.

Niño mal nutrido

Las personas más vulnerables a menudo se ven obligadas a depender de alimentos básicos o menos caros, que pueden ser poco saludables, mientras que otras sufren por la falta de disponibilidad de alimentos frescos o variados, carecen de la información que necesitan para elegir una dieta saludable o simplemente optan por la comodidad.

El hambre y la malnutrición se ven aún más exacerbadas por las crisis prolongadas o duraderas impulsadas por una combinación de conflictos, fenómenos meteorológicos extremos y crisis económicas.

 Los sistemas agroalimentarios, en su conjunto, son vulnerables a los desastres y las crisis, en particular a las repercusiones del cambio climático, pero al mismo tiempo generan contaminación, degradan el suelo, el agua y el aire, y contribuyen a las emisiones de gases de efecto invernadero y a la pérdida de biodiversidad. 

Al transformar los sistemas agroalimentarios, existe un gran potencial para mitigar el cambio climático y fomentar medios de vida pacíficos, resilientes e inclusivos para todos.

 

¿Por qué exigir una alimentación más sana?

 


Según los datos de la misma FAO, se estima que en el mundo 672 millonesde adultos y 124 millones de menores son obesos y 40 millones de niños menores de 5 años tienen sobrepeso.

Esto se debe principalmente a un cambio en la dieta de las personas, sobre todo de aquellas que residen en las ciudades.

 


El estudio de la FAO demuestra que en los últimos años la comida rápida ha desplazado en gran medida a la comida del hogar y no solo eso, también ha sustituido ingredientes importantes como frutas y verduras, por harina, azúcar, grasas y sal.

Esta realidad, sumada al sedentarismo propio de las profesiones disponibles en las grandes ciudades ha traído como consecuencia que la mala alimentación sea la principal causa de muerte y discapacidad en la actualidad.

Pero, el problema del cambio de dieta no solo afecta la salud del ser humano, también está trayendo graves consecuencias al medio ambiente.

A lo largo de la historia el hombre se ha alimentado de 6000 plantas aproximadamente, pero el cambio en los hábitos alimenticios sumado a la prioridad que tienen los cereales en el mercado actual, ha reducido la biodiversidad de plantas logrando que solo 9 ya representen el 66% de la producción total de cultivos en todo el planeta.

Todos los años se defienden a animales en peligro de extinción, pero la dieta de los países ha erradicado de la faz de la tierra una amplia cantidad de plantas que al no ser cultivadas y tratadas como malas hierbas, simplemente dejaron de existir.

 

¿Cómo llevar una alimentación sana?

 


Lo primero es apostar por las comidas hechas en casa y ayudar a los productores locales a seguir generando vegetales, frutas y verduras, realmente ricas en vitaminas y minerales.

Además debemos es elegir alimentos más saludables para los niños, sustituir una torta de chocolate por galletas de avena y pasas o simplemente darles chocolate negro el cual brinda muchos beneficios al organismo.

También se debe ampliar la gama de frutas y vegetales que conocemos, para ir descubriendo otras plantas que también aportan nutrientes al organismo.

Por último, es imprescindible disminuir el uso de aceite y sal en la cocina, además de tener una rutina de ejercicios diarios.

 

¿Qué puedes hacer para celebrar el Día Mundial de la Alimentación?

 


Puedes realizar una comida en casa con amigos, donde todo el mundo lleve ingredientes sanos y frescos.

También puedes asistir a charlas de fitoterapia, dado que estas personas cuentan con el conocimiento necesario para indicarte que plantas, frutas, semillas o vegetales, te pueden ayudar a sobrellevar una enfermedad o malestar momentáneo.

Otra opción muy buena es compartir recetas saludables con tus amigos en las redes sociales .

FUENTES

https://www.fao.org/world-food-day/take-action/what-can-you-do/es

https://www.diainternacionalde.com/ficha/dia-mundial-de-la-alimentacion

https://www.divsal.cl/project/dia-mundial-de-la-nutricion-2/

https://labuenanutricion.com/blog/10-consejos-para-una-buena-nutricion/

https://www.clarin.com/internacional/comida-rapida-calorias-estudios_0_0VMr3dsiC0.html

Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO): Día Mundial de la Alimentación 2026: Innovar hoy para nutrir mañana.

FAO: ciencia, tecnología e innovación para transformar los sistemas agroalimentarios.

FAO: gestión de riesgos climáticos y de desastres.

Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca de Uruguay: Día Mundial de la Alimentación 2026.


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