domingo, 11 de octubre de 2026

11 DE OCTUBRE DÍA INTERNACIONAL DE LA NIÑA

 




El 11 de octubre se conmemora el Día Internacional de la Niña, una fecha proclamada por la ONU en 2012 con el objetivo de dar apoyo a todas las niñas del mundo en defensa de sus derechos, así como concienciar a la población sobre los desafíos que tienen que superar en muchas ocasiones solo por su género.

  

¿Sabías que...?

 

Actualmente, 133 millones de niñas no asisten a la escuela.

Las adolescentes de entre 15 y 19 años tienen más probabilidades de no asistir a la escuela, no tener un empleo ni recibir formación que sus homólogos masculinos.

Casi 4 de cada 10 adolescentes y mujeres jóvenes no terminan la educación secundaria superior.

Casi 1 de cada 4 adolescentes de entre 15 y 19 años que han estado casadas o han tenido pareja han sufrido violencia por parte de su pareja a lo largo de su vida.

Más de un tercio de los adolescentes de entre 15 y 19 años consideran que está justificado que un marido pegue a su mujer en determinadas circunstancias. 

El porcentaje de adolescentes de entre 10 y 19 años con bajo peso solo ha disminuido ligeramente en las últimas tres décadas, pasando del 10 % al 8 %. 

 solo cinco años de que concluya la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, ningún país con datos disponibles ha cumplido ni siquiera la mitad de las 16 metas de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) que son cruciales para el bienestar de las adolescentes.

Casi 1 de cada 5 niñas no termina el primer ciclo de secundaria y casi 4 de cada 10 niñas no terminan el segundo ciclo de secundaria en la actualidad. Alrededor del 90 % de las adolescentes y mujeres jóvenes no utilizan Internet en los países de renta baja, mientras que sus compañeros varones tienen el doble de probabilidades de conectarse.

En todo el mundo, las niñas de entre 5 y 14 años dedican 160 millones de horas diarias más al trabajo doméstico y de cuidados no remunerado que los niños de la misma edad.

Las adolescentes siguen representando 3 de cada 4 nuevas infecciones por VIH entre los adolescentes. Casi 1 de cada 4 adolescentes casadas o en pareja de entre 15 y 19 años ha sufrido violencia física o sexual por parte de su pareja al menos una vez en su vida.

Antes de la pandemia COVID-19, 100 millones de niñas corrían el riesgo de contraer matrimonio infantil en la siguiente década. En la actualidad, en el transcurso de los próximos años, hasta 10 millones de niñas más en todo el mundo correrán el riesgo de casarse siendo niñas como consecuencia de la pandemia.


LEMA 2026


«¡Poner fin al matrimonio infantil e invertir en los derechos de las niñas!»

El lema «¡Poner fin al matrimonio infantil e invertir en los derechos de las niñas!» expresa un compromiso fundamental con la dignidad humana, la igualdad de género y la protección de la infancia. Su mensaje central es que ninguna niña debe verse obligada a abandonar su niñez, sus estudios, sus sueños o su libertad para asumir responsabilidades propias de la vida adulta antes de estar preparada para ello.

La consigna reúne dos objetivos que se complementan: acabar con el matrimonio infantil y garantizar que las niñas dispongan de los recursos, las oportunidades y la protección necesarios para desarrollar plenamente sus capacidades.

No se trata solamente de evitar una práctica perjudicial, sino también de transformar las condiciones sociales, económicas y culturales que la hacen posible. Para conseguirlo, es necesario que las familias, las comunidades, los gobiernos, las escuelas y las organizaciones internacionales trabajen conjuntamente.

La ONU y UNICEF han confirmado que este es el lema oficial de 2026 para el Día Internacional de la Niña, que se conmemora cada 11 de octubre. Fue elaborado a partir de consultas con niñas, organizaciones dirigidas por ellas y entidades colaboradoras, con el propósito de convertir sus demandas en acciones concretas. 


1.   «¡Poner fin al matrimonio infantil!»: proteger el derecho a ser niña





La primera parte del lema plantea una exigencia urgente: ninguna niña debe ser obligada a contraer matrimonio ni a asumir prematuramente las responsabilidades de una persona adulta.

El matrimonio infantil se refiere a la unión formal o informal en la que al menos una de las personas es menor de 18 años. Aunque puede afectar también a los niños, sus consecuencias recaen de manera desproporcionada sobre las niñas.

En numerosos lugares del mundo, esta práctica se relaciona con la pobreza, la desigualdad entre hombres y mujeres, la falta de acceso a la educación y determinadas normas sociales que limitan las decisiones de las niñas.

¿Por qué es necesario acabar con el matrimonio infantil?

a) Porque vulnera los derechos de la infancia.

La niñez y la adolescencia son etapas esenciales para aprender, jugar, desarrollar la personalidad, establecer vínculos y descubrir las propias capacidades. El matrimonio temprano puede imponer obligaciones familiares y sociales que no corresponden a la edad de la niña.

b) Porque puede interrumpir la educación.

Muchas niñas casadas dejan de asistir a la escuela debido a las responsabilidades domésticas, la maternidad temprana, las dificultades económicas o las restricciones impuestas por su entorno. Sin educación, sus posibilidades futuras de acceder a un empleo digno y lograr independencia económica pueden reducirse considerablemente.

c) Porque pone en riesgo la salud y el bienestar.

El matrimonio infantil puede aumentar la exposición a la violencia, el aislamiento y la presión emocional. Cuando se produce un embarazo durante la adolescencia, también pueden existir riesgos importantes para la salud, especialmente cuando faltan servicios sanitarios adecuados.

d) Porque limita la libertad de decidir.

Toda niña tiene derecho a expresar sus opiniones, a ser escuchada y a participar en las decisiones que afectan su vida. El matrimonio impuesto o aceptado bajo fuertes presiones familiares y económicas puede privarla de la posibilidad real de elegir su futuro.

e) Porque perpetúa la desigualdad.

Cuando una niña abandona sus estudios y queda económicamente dependiente, puede encontrar mayores dificultades para salir de situaciones de pobreza o violencia. De este modo, las desventajas pueden transmitirse de una generación a otra.

La lucha contra el matrimonio infantil no consiste en culpabilizar a las niñas ni en estigmatizar a sus familias. Exige comprender las causas del problema, proteger a quienes están en riesgo y ofrecer alternativas reales para que las niñas puedan crecer con seguridad y oportunidades. 


2. La dimensión mundial del problema

Las cifras permiten comprender la magnitud del desafío.

Más de 12 millones

de niñas contraen matrimonio cada año antes de cumplir los 18 años, según las cifras divulgadas por la ONU y UNICEF.

Una cada tres segundos

Es la equivalencia aproximada utilizada para representar la frecuencia con la que ocurre el matrimonio infantil en el mundo.

68 millones de casos evitados

Se estima que los avances en educación, protección social y reformas legales evitaron alrededor de 68 millones de matrimonios infantiles durante los últimos 25 años.

Fuente: Naciones Unidas y UNICEF, información del Día Internacional de la Niña 2026.

Estas cifras revelan dos realidades complementarias: el problema continúa siendo enorme, pero las medidas de prevención pueden dar resultados.

También muestran por qué no basta con declarar que el matrimonio infantil está mal. Es necesario garantizar que cada niña disponga de una alternativa segura, viable y respaldada por su comunidad.


3. «Invertir en los derechos de las niñas»: mucho más que destinar dinero

La segunda parte del lema es tan importante como la primera. No alcanza con impedir los matrimonios infantiles si las niñas continúan viviendo en condiciones que limitan sus oportunidades.

La palabra invertir tiene un significado económico, pero también social, educativo, político y humano. Significa dedicar recursos, tiempo, conocimientos, servicios y voluntad política a garantizar que las niñas puedan ejercer sus derechos.

No se trata de considerar a las niñas como un gasto que hay que afrontar, sino como personas con dignidad, capacidades y proyectos propios.


¿En qué consiste esa inversión?


1. Invertir en educación

Garantizar escuelas accesibles y seguras, docentes preparados, materiales educativos, becas y condiciones que permitan completar la educación secundaria. La escuela no solo transmite conocimientos: amplía horizontes y ayuda a las niñas a conocer sus derechos.



2. Invertir en salud y bienestar

Facilitar atención sanitaria de calidad, información adecuada a la edad, orientación confiable y apoyo psicológico cuando sea necesario. Las niñas deben poder crecer en condiciones saludables y recibir protección frente a la violencia


3. Invertir en oportunidades económicas

Apoyar a las familias que atraviesan dificultades, ampliar las oportunidades de formación y promover la autonomía económica futura de las niñas. Cuando la pobreza presiona a una familia para organizar un matrimonio temprano, la protección social puede ofrecer otras alternativas.



4. Invertir en la participación y el liderazgo

Crear espacios donde las niñas puedan expresar sus opiniones, organizar iniciativas, participar en proyectos comunitarios y ser escuchadas por las autoridades. Las decisiones sobre sus vidas no deben tomarse ignorando sus voces.




5. Invertir en protección legal y social

Contar con leyes eficaces que prohíban el matrimonio antes de los 18 años, sin excepciones que permitan eludir esa protección, y con mecanismos de prevención, denuncia y asistencia accesibles para las niñas.

Estas medidas deben aplicarse conjuntamente. Una ley es indispensable, pero no resuelve por sí sola el problema si una niña no puede asistir a la escuela, carece de apoyo familiar o vive en una comunidad donde el matrimonio temprano se considera inevitable.

 

4. La relación entre ambos objetivos

Las dos partes del lema forman una propuesta inseparable.

Poner fin al matrimonio infantil

Invertir en los derechos de las niñas

Impedir uniones prematuras o forzadas.

Garantizar educación y formación.

Proteger la infancia y la adolescencia.

Facilitar servicios sanitarios y protección social.

Prevenir la violencia y la discriminación.

Promover la igualdad y la autonomía.

Defender la libertad de decidir.

Escuchar las opiniones y aspiraciones de las niñas.

Evitar la interrupción de los estudios.

Crear oportunidades para el futuro.

La idea fundamental es que la prohibición debe ir acompañada de oportunidades. Una niña necesita protección frente al matrimonio infantil, pero también una escuela a la que pueda asistir, servicios que la cuiden, una comunidad que la respete y la posibilidad de imaginar un futuro distinto.

Cuando estas condiciones existen, las niñas tienen más herramientas para defender sus derechos y desarrollar sus capacidades.


5. Las causas sociales que es necesario transformar

Para interpretar correctamente el lema, es importante comprender que el matrimonio infantil no aparece de forma aislada. Puede estar relacionado con distintos factores que se refuerzan entre sí.

  • La pobreza: algunas familias, ante la inseguridad económica, pueden considerar el matrimonio temprano como una salida, aunque perjudique los derechos de la niña.
  • La desigualdad de género: en determinados contextos se concede más importancia al futuro matrimonial de las niñas que a su educación, sus aspiraciones o su independencia.
  • Las tradiciones perjudiciales: algunas prácticas sociales se mantienen por costumbre, incluso cuando vulneran derechos fundamentales.
  • La falta de educación: cuando las niñas tienen dificultades para continuar sus estudios, disminuyen sus oportunidades y su acceso a información sobre sus derechos.
  • Los conflictos y las crisis humanitarias: los desplazamientos, la inseguridad y la pérdida de ingresos pueden aumentar la vulnerabilidad de las niñas.
  • La insuficiencia de protección institucional: cuando las leyes no se aplican adecuadamente o faltan servicios de asistencia, las niñas pueden quedar desprotegidas.

Por eso, combatir el matrimonio infantil exige modificar tanto las normas legales como las condiciones sociales que permiten que continúe. También requiere dialogar con las familias y las comunidades, promover relaciones igualitarias y ofrecer apoyo concreto a quienes lo necesitan. 

6. ¿Qué papel desempeñan los gobiernos, las escuelas y las familias?

El lema no dirige su llamado únicamente a las autoridades. Invita a toda la sociedad a asumir responsabilidades.

Los gobiernos

Deben establecer y aplicar leyes protectoras, financiar la educación y la salud, reforzar los servicios de protección infantil y garantizar que las niñas en situaciones vulnerables reciban asistencia.

Las escuelas y los docentes

Pueden enseñar los derechos de la infancia, detectar situaciones de riesgo conforme a los protocolos de protección, evitar la discriminación y crear espacios seguros donde las niñas puedan aprender y expresarse.

Las familias

Deben acompañar a las niñas, respetar sus opiniones, apoyar su continuidad educativa y evitar presiones que les impidan decidir libremente sobre su futuro.

Las comunidades y organizaciones sociales

Pueden cuestionar las prácticas perjudiciales, brindar apoyo a las familias, difundir información confiable y promover modelos de convivencia basados en el respeto y la igualdad.

Las propias niñas

Deben disponer de espacios seguros para participar, expresarse, conocer sus derechos y ejercer liderazgo. Su participación no sustituye la responsabilidad de los adultos y las instituciones: la complementa.

 

7. ¿Qué relación tiene el lema con los derechos humanos?

El mensaje se apoya en principios reconocidos internacionalmente, especialmente en la Convención sobre los Derechos del Niño y en los compromisos mundiales para alcanzar la igualdad de género.

Entre los derechos que deben protegerse se encuentran:

  • El derecho a la educación.
  • El derecho a la salud y al bienestar.
  • El derecho a vivir sin violencia, explotación ni discriminación.
  • El derecho a expresar opiniones y ser escuchada.
  • El derecho a la protección frente a prácticas perjudiciales.
  • El derecho al desarrollo pleno de las capacidades.
  • El derecho a disfrutar de la infancia y la adolescencia.

Estos derechos son universales: no dependen de la situación económica de la familia, del lugar donde vive una niña ni de las costumbres de su comunidad.

El lema también se relaciona con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas, particularmente con el Objetivo 5: lograr la igualdad de género y empoderar a todas las mujeres y las niñas. La meta 5.3 propone eliminar prácticas nocivas, como el matrimonio infantil, precoz y forzado. También guarda relación con el Objetivo 4, referido a una educación inclusiva, equitativa y de calidad.

La protección de las niñas no es, por tanto, un asunto secundario: forma parte de una agenda internacional de derechos humanos, igualdad y desarrollo sostenible.

 

8. ¿Por qué invertir en las niñas beneficia a toda la sociedad?

La inversión en los derechos de las niñas tiene un efecto que va más allá de cada persona.

Cuando una niña puede continuar sus estudios, recibir atención sanitaria y elegir su proyecto de vida, aumentan sus posibilidades de participar en la sociedad, desarrollar habilidades profesionales y contribuir a su comunidad.

Una sociedad que protege a sus niñas también fortalece:

  • La educación, al favorecer que más personas completen su formación.
  • La salud pública, mediante la prevención y el acceso a servicios adecuados.
  • La economía, al ampliar las oportunidades de capacitación, empleo y autonomía.
  • La democracia, al reconocer la voz y la participación de más personas.
  • La convivencia, al promover relaciones basadas en la igualdad y el respeto.
  • El desarrollo de las generaciones futuras, al reducir la transmisión de desventajas sociales entre generaciones.

Esto no significa que el valor de una niña dependa de lo que pueda aportar económicamente cuando sea adulta. Su dignidad y sus derechos son incondicionales. Los beneficios sociales y económicos son consecuencias positivas adicionales de garantizar esos derechos, no la razón por la que merece disfrutarlos.

 

9. ¿Qué nos propone el lema para el Día Internacional de la Niña 2026?

El lema invita a pasar de las declaraciones a las acciones concretas. Para que tenga un significado real, es necesario:

1.  Reconocer que el matrimonio infantil constituye una vulneración de los derechos de las niñas.

2.  Promover leyes eficaces y asegurar su cumplimiento.

3.  Garantizar que las niñas puedan permanecer en la escuela y completar su educación.

4.  Apoyar a las familias que enfrentan dificultades económicas y sociales.

5.  Prevenir la violencia y ofrecer asistencia a quienes se encuentran en situaciones de riesgo.

6.  Cuestionar los prejuicios y las costumbres que justifican la desigualdad.

7.  Escuchar las opiniones de las niñas y permitir que participen en las decisiones que afectan sus vidas.

8.  Destinar recursos suficientes y sostenidos a programas de educación, salud y protección.

El Día Internacional de la Niña, que se celebra cada 11 de octubre, no debe limitarse a una jornada de difusión. Su propósito es impulsar compromisos que continúen durante todo el año y que puedan traducirse en mejoras verificables en la vida de las niñas.

 

Reflexión final: una infancia protegida, un futuro con posibilidades

 

El lema de 2026 transmite una convicción esencial: ninguna niña debe tener que renunciar a su infancia para responder a las expectativas o necesidades de otras personas.

Poner fin al matrimonio infantil significa defender su derecho a crecer, aprender, jugar, desarrollar su personalidad y llegar a la edad adulta sin que se le impongan responsabilidades para las que todavía no está preparada.

Invertir en sus derechos significa darle las herramientas para que pueda elegir su camino: educación, salud, seguridad, oportunidades y una sociedad dispuesta a escucharla y respetarla.

Ambas acciones son inseparables. No basta con impedir que una niña contraiga matrimonio antes de cumplir 18 años si se le niega la posibilidad de estudiar, si vive expuesta a la violencia o si carece de oportunidades para construir su futuro. Del mismo modo, promover la educación sin combatir las presiones y las prácticas que la obligan a abandonar la escuela resulta insuficiente.

Por eso, el mensaje interpela a los gobiernos, a las instituciones educativas, a las familias y a la sociedad en su conjunto. Nos recuerda que las niñas no son únicamente las mujeres del mañana: son personas con derechos propios hoy, cuyas opiniones, necesidades, capacidades y sueños merecen respeto.

Una sociedad verdaderamente justa es aquella en la que ninguna niña ve su futuro decidido por la pobreza, la discriminación o una tradición perjudicial; aquella en la que puede continuar aprendiendo, desarrollar sus talentos y participar libremente en la construcción de su comunidad.

En definitiva, el lema nos invita a defender una idea sencilla y profunda: cada niña tiene derecho a vivir su infancia, a ser escuchada y a construir su propio futuro. Proteger sus derechos no es solamente una obligación moral y jurídica; es una responsabilidad colectiva y una condición indispensable para construir un mundo más igualitario, saludable y pacífico.


Antecedentes

A pesar de los obstáculos con los que se encuentran, la mayoría de las adolescentes se muestran esperanzadas de cara al futuro.-Foto:ONU MINUSTAH/Logan Abassi


 

En 1995, en la Conferencia Mundial sobre la Mujer en Beijing, los países adoptaron por unanimidad la Declaración y Plataforma de Acción de Beijing —el plan más progresista jamás realizado para promover los derechos no solo de las mujeres sino también de las niñas. 

La Declaración de Beijing es la primera en referirse específicamente a los derechos de las niñas.

El 19 de diciembre de 2011, la Asamblea General de las Naciones Unidas adoptó la Resolución 66/170 para declarar el 11 de octubre como Día Internacional de la Niña y reconocer los derechos de las mismas y los desafíos únicos a los que enfrentan en todo el mundo, así como promover su empoderamiento y el cumplimiento de sus derechos humanos.

Las adolescentes tienen derecho a una vida segura, educada y saludable, no solo durante estos años críticos de formación, sino también a medida que maduran y se convierten en mujeres. 

Si reciben apoyo efectivo durante la adolescencia, las niñas tienen el potencial de cambiar el mundo, tanto como niñas empoderadas de hoy como trabajadoras, madres, emprendedoras, mentoras, jefas de hogar y líderes políticas del mañana. 

La inversión para ello pasa por la defensa de sus derechos en por de un futuro más equitativo y próspero, en el que la mitad de la humanidad sea un socio igualitario para resolver los problemas del cambio climático, los conflictos políticos, el crecimiento económico, la prevención de enfermedades y sostenibilidad global.

Las niñas derriban constantemente los límites y las barreras que plantean los estereotipos y la exclusión, entre otras las limitaciones de los niños y niñas con discapacidad y los que viven en comunidades marginadas. 

Como emprendedoras, innovadoras e iniciadoras de movimientos mundiales, las niñas construyen un mundo que es relevante tanto para ellas como para las generaciones futuras.

La Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible y sus 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) adoptados por los líderes mundiales en 2015, incorporan una hoja de ruta para que el progreso que sea sostenible y no deje a nadie atrás.

Lograr la igualdad de género y el empoderamiento de la mujer es parte integral de cada uno de los 17 objetivos. 

Solo garantizando los derechos de las mujeres y las niñas en todos los objetivos llegaremos a la justicia y la inclusión, a economías que funcionen para todos y a mantener nuestro entorno compartido ahora y para las generaciones futuras.

cronología de los acontecimientos hasta su declaración

 

El Día Internacional de la Niña se celebra cada 11 de octubre. Fue establecido oficialmente por la Asamblea General de las Naciones Unidas mediante la Resolución 66/170, aprobada el 19 de diciembre de 2011, con el propósito de reconocer los derechos de las niñas y llamar la atención sobre los obstáculos específicos que enfrentan por su edad y por la desigualdad de género.

Para comprender cómo se llegó a esta declaración, es necesario recorrer los antecedentes internacionales, las iniciativas de las organizaciones defensoras de los derechos de la infancia y el proceso que culminó en la decisión de la ONU.

 

1.   Antecedentes históricos

 

1945 — Fundación de las Naciones Unidas

24 de octubre de 1945 


Después de la Segunda Guerra Mundial, se fundó la Organización de las Naciones Unidas (ONU) con el objetivo de promover la paz, la cooperación internacional y el respeto por los derechos humanos.

Aunque la organización no nació específicamente para defender los derechos de las niñas, su creación proporcionó el marco internacional en el que, con el paso de las décadas, se desarrollarían instrumentos destinados a proteger a la infancia y combatir la discriminación contra las mujeres.

 

1948 — Declaración Universal de los Derechos Humanos

10 de diciembre de 1948

La Asamblea General de la ONU aprobó la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

Este documento estableció que todas las personas nacen libres e iguales en dignidad y derechos, sin discriminación por razones como el sexo.

También reconoció que el matrimonio debe celebrarse con el consentimiento libre y pleno de quienes lo contraen.

Aunque la Declaración no creó un día internacional dedicado a las niñas, sentó principios fundamentales para las posteriores iniciativas de protección de sus derechos.

 

1959 — Declaración de los Derechos del Niño

20 de noviembre de 1959

La Asamblea General aprobó la Declaración de los Derechos del Niño, que reconocía la necesidad de brindar a la infancia protección especial y oportunidades para desarrollarse en condiciones de libertad y dignidad.

Este documento contribuyó a consolidar la idea de que los niños y las niñas no debían ser considerados únicamente personas dependientes de los adultos, sino seres humanos con necesidades y derechos propios.

Sin embargo, todavía faltaba desarrollar mecanismos jurídicos más sólidos y prestar mayor atención a las dificultades específicas que enfrentaban las niñas por motivos de género

 

1979 — Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer

18 de diciembre de 1979

La Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer, conocida por sus siglas en inglés como CEDAW.

Este tratado internacional comprometió a los Estados que lo ratificaran a combatir la discriminación contra las mujeres en distintos ámbitos de la vida.

Entre sus disposiciones, el artículo 16 aborda la igualdad de derechos en el matrimonio y establece que los esponsales y el matrimonio de un niño no deben tener efectos jurídicos, así como que deben adoptarse medidas para establecer una edad mínima para contraer matrimonio.

La Convención representó un paso importante para cuestionar las prácticas que limitaban la libertad y las oportunidades de las mujeres y las niñas.


1989 — Convención sobre los Derechos del Niño

20 de noviembre de 1989



La Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó la Convención sobre los Derechos del Niño, uno de los tratados internacionales más importantes para la protección de la infancia.

La Convención reconoce, entre otros, los derechos a la educación, la salud, la protección frente a la violencia y la explotación, y la participación en las decisiones que afectan a los niños y las niñas.

Su importancia para la futura creación del Día Internacional de la Niña radica en que reforzó la obligación de los Estados de garantizar estos derechos sin discriminación.

También consolidó una concepción fundamental: las niñas tienen derechos propios que deben respetarse durante toda su infancia, independientemente de su situación familiar, social o económica.

 

1993 — Conferencia Mundial de Derechos Humanos de Viena

14 al 25 de junio de 1993

La Conferencia Mundial de Derechos Humanos celebrada en Viena reafirmó que los derechos humanos de las mujeres y las niñas forman parte integral e indivisible de los derechos humanos universales.

Este reconocimiento ayudó a dar mayor visibilidad internacional a la violencia y la discriminación que afectan a las mujeres y las niñas.

A partir de este tipo de encuentros, fue cobrando fuerza la necesidad de que las políticas internacionales no se limitaran a hablar de la infancia en general, sino que identificaran también los problemas particulares que afectan a las niñas.

 

1995 — Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer, en Beijing

4 al 15 de septiembre de 1995



La Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer, celebrada en Beijing, China, constituyó un acontecimiento decisivo.

Los gobiernos aprobaron la Declaración y Plataforma de Acción de Beijing, un programa internacional para avanzar hacia la igualdad de género y mejorar la situación de las mujeres y las niñas.

Uno de sus ámbitos específicos de actuación estuvo dedicado a la niña. Se reconoció que las niñas podían sufrir simultáneamente discriminación por su edad y por su género, lo que afectaba su acceso a la educación, la salud, la alimentación, la protección y la participación social.

La Plataforma de Acción pidió a los gobiernos que eliminaran las prácticas discriminatorias y perjudiciales para las niñas y promovieran el cumplimiento de sus derechos.

Este fue uno de los antecedentes internacionales más importantes para la posterior creación de un día dedicado exclusivamente a las niñas.

 

2000 — Aprobación de los Objetivos de Desarrollo del Milenio

Septiembre de 2000

En la Cumbre del Milenio de las Naciones Unidas, los Estados miembros adoptaron la Declaración del Milenio, que dio origen a los ocho Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM).

Entre ellos destacaban la promoción de la igualdad de género, la educación primaria universal y la reducción de la mortalidad infantil y materna.

Estos compromisos contribuyeron a que la comunidad internacional prestara mayor atención a las desigualdades que impedían a muchas niñas estudiar, recibir atención sanitaria y desarrollar sus capacidades.

Sin embargo, los indicadores generales no siempre mostraban con suficiente claridad las dificultades específicas que afectaban a las niñas. Por ello, las organizaciones defensoras de sus derechos insistieron en la necesidad de darles mayor visibilidad en la agenda internacional.

 

1.   El impulso decisivo: las campañas internacionales por los derechos de las niñas

 

2003-2004 — Plan International impulsa una iniciativa centrada en las niñas

Durante los primeros años de la década de 2000, la organización humanitaria Plan International fortaleció su trabajo en favor de los derechos de las niñas.

Su oficina de Alemania desarrolló una campaña específica denominada Because I am a Girl («Porque soy una niña»), cuya idea central era denunciar que, en determinadas comunidades, las niñas sufrían desventajas precisamente por ser niñas.

La iniciativa contribuyó a visibilizar problemas como la falta de acceso a la educación, la pobreza, la discriminación y la escasa participación de las niñas en las decisiones que afectaban a sus vidas.

Con el tiempo, este trabajo se convirtió en una campaña internacional y ayudó a impulsar la demanda de una jornada mundial que reconociera específicamente a las niñas.

 

2007 — Publicación de informes sobre la situación de las niñas en el mundo

Plan International comenzó a publicar informes anuales sobre la situación de las niñas y las jóvenes.

Estos estudios reunían investigaciones, estadísticas y testimonios para mostrar las barreras que enfrentaban en diferentes países.

Los informes abordaban cuestiones como la educación, la pobreza, la discriminación, la violencia y la desigualdad de oportunidades.

Su importancia consistió en aportar información que permitía comprender que los problemas de las niñas no eran casos aislados, sino parte de desigualdades sociales que requerían respuestas coordinadas.

Al mismo tiempo, contribuyeron a fortalecer una red internacional de organizaciones, activistas y personas comprometidas con la defensa de los derechos de las niñas.

 

2009-2010 — Crece la campaña para crear un día internacional

Plan International, junto con niñas, jóvenes y organizaciones aliadas, promovió la creación de una jornada internacional dedicada específicamente a las niñas.

La iniciativa partía de una observación importante: ya existían el Día Internacional de la Mujer y el Día Universal del Niño, pero ninguno estaba dedicado exclusivamente a reconocer los derechos y los desafíos particulares de las niñas.

La campaña buscaba que los gobiernos y la opinión pública prestaran atención a cuestiones como:

  • La discriminación por razones de género y edad.
  • Las dificultades para acceder y permanecer en la escuela.
  • El matrimonio infantil y forzado.
  • La violencia y otras prácticas perjudiciales.
  • La falta de oportunidades para participar en las decisiones sociales y políticas.

La propuesta no pretendía sustituir las celebraciones ya existentes, sino complementarlas con una fecha que pusiera en primer plano las necesidades, las voces y las capacidades de las niñas.

Plan International contó con el apoyo del Gobierno de Canadá para llevar esta demanda ante las Naciones Unidas.

 

2.   El proceso oficial en las Naciones Unidas

 

2011 — Canadá y otros Estados impulsan la propuesta

Durante 2011, la iniciativa de establecer un día internacional dedicado a las niñas llegó a la agenda de las Naciones Unidas.

Canadá desempeñó un papel destacado en la promoción de la propuesta, respaldada por Plan International y otros actores comprometidos con los derechos de las niñas.

La propuesta recibió el apoyo de numerosos Estados miembros. El proyecto de resolución fue presentado en la Asamblea General y tramitado mediante los procedimientos correspondientes de la organización.

El documento defendía la necesidad de reconocer los derechos de las niñas y llamar la atención sobre los problemas específicos que enfrentaban en distintas partes del mundo.

La iniciativa se apoyaba en los principios de la Convención sobre los Derechos del Niño, la Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer y los compromisos internacionales para alcanzar la igualdad de género.

 

19 de diciembre de 2011 — La Asamblea General aprueba la Resolución 66/170


Esta es la fecha decisiva de la cronología.

El 19 de diciembre de 2011, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó la Resolución 66/170, mediante la cual proclamó el 11 de octubre como Día Internacional de la Niña.

El documento reconoció que las niñas tienen derecho a disfrutar plenamente de los derechos humanos y destacó la necesidad de promover su empoderamiento y de invertir en su futuro.

La resolución también invitó a los Estados miembros, las organizaciones del sistema de las Naciones Unidas, la sociedad civil y otros actores pertinentes a conmemorar la jornada y contribuir a sensibilizar sobre la situación de las niñas.

De este modo, una campaña de defensa de derechos se convirtió en una conmemoración oficial de alcance mundial.

 

4. ¿Por qué se eligió el 11 de octubre?

La Resolución 66/170 estableció expresamente el 11 de octubre como fecha anual de la celebración.

La finalidad no era conmemorar un acontecimiento histórico ocurrido ese día, sino disponer de una fecha internacional fija que permitiera:

  • Visibilizar los derechos de las niñas.
  • Difundir los problemas que afectan específicamente a la infancia femenina.
  • Promover políticas públicas y acciones de protección.
  • Impulsar la igualdad de oportunidades.
  • Movilizar a gobiernos, organizaciones y comunidades.
  • Reconocer a las niñas como participantes activas en la construcción de su futuro.

La fecha permite renovar cada año el compromiso internacional con estos objetivos.

 

5. 11 de octubre de 2012: primera celebración oficial




El 11 de octubre de 2012 se celebró por primera vez el Día Internacional de la Niña.

Para esa primera conmemoración se eligió el tema «Poner fin al matrimonio en la infancia», una cuestión estrechamente relacionada con la vulneración de los derechos de las niñas.

El matrimonio infantil puede interrumpir la educación, limitar las oportunidades de desarrollo, aumentar la exposición a la violencia y perjudicar la salud y el bienestar.

La primera celebración permitió transformar la declaración institucional en una jornada de sensibilización y acción internacional.

Ese mismo día, Plan International lanzó mundialmente su campaña Because I am a Girl, orientada a combatir la desigualdad de género y ampliar las oportunidades educativas y sociales de las niñas. 

Conclusión

La declaración del Día Internacional de la Niña no fue un hecho aislado ni una decisión improvisada. Fue el resultado de décadas de avances en el reconocimiento de los derechos humanos, de compromisos internacionales en favor de la infancia y de iniciativas impulsadas por organizaciones y personas que reclamaban una atención específica para las niñas.

La Conferencia de Beijing de 1995 contribuyó a consolidar la importancia de reconocer sus necesidades particulares. Posteriormente, campañas como Because I am a Girl ayudaron a transformar esa preocupación en una demanda internacional concreta.

El paso definitivo se produjo el 19 de diciembre de 2011, cuando la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó la Resolución 66/170 y estableció el 11 de octubre como Día Internacional de la Niña.

Desde entonces, esta jornada recuerda que las niñas tienen los mismos derechos humanos que cualquier otra persona y que necesitan protección frente a la discriminación, la violencia y las prácticas perjudiciales, así como oportunidades reales para estudiar, participar y desarrollar sus capacidades.

El mensaje esencial de esta conmemoración es que defender los derechos de las niñas no consiste solamente en protegerlas de las injusticias, sino también en garantizarles las condiciones necesarias para que puedan decidir sobre sus vidas y construir su propio futuro.


POR QUÉ SE CONMEMORA EL DÍA INTERNACIONAL DE LA NIÑA





Las adolescentes tienen derecho a una vida segura, educada y saludable, no solo durante estos años críticos de formación, sino también a medida que maduran y se convierten en mujeres.

Si reciben apoyo efectivo durante la adolescencia, las niñas tienen el potencial de cambiar el mundo, tanto como niñas empoderadas de hoy como trabajadoras, madres, emprendedoras, mentoras, jefas de hogar y líderes políticas del mañana.

La inversión para ello pasa por la defensa de sus derechos en por de un futuro más equitativo y próspero, en el que la mitad de la humanidad sea un socio igualitario para resolver los problemas del cambio climático, los conflictos políticos, el crecimiento económico, la prevención de enfermedades y sostenibilidad global.




Las niñas derriban constantemente los límites y las barreras que plantean los estereotipos y la exclusión, entre otras las limitaciones de los niños y niñas con discapacidad y los que viven en comunidades marginadas.

Como emprendedoras, innovadoras e iniciadoras de movimientos mundiales, las niñas construyen un mundo que es relevante tanto para ellas como para las generaciones futuras.

La Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible y sus 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) adoptados por los líderes mundiales en 2015, incorporan una hoja de ruta para que el progreso que sea sostenible y no deje a nadie atrás.

Lograr la igualdad de género y el empoderamiento de la mujer es parte integral de cada uno de los 17 objetivos.

Solo garantizando los derechos de las mujeres y las niñas en todos los objetivos llegaremos a la justicia y la inclusión, a economías que funcionen para todos y a mantener nuestro entorno compartido ahora y para las generaciones futuras.

 


 

¿Que es el Día Internacional de las Niñas?

 


En realidad, el mundo ha avanzado mucho en cuanto al trato y respeto de los derechos de las niñas, sobre todo en lo referente a la primera década de vida.

Hoy en día es mucho mayor el número de niñas que acceden a las escuelas primarias, que son vacunadas durante su infancia y que poseen una calidad de vida idónea en igualdad de condiciones con sus homólogos varones.

Pero en la actualidad, el problema se presenta en las adolescentes, las cuales no cuentan con las mismas oportunidades educativas y de trabajo que los chicos e incluso, muchas ven truncado su futuro por un matrimonio no deseado o un embarazo precoz.

 

Principales problemáticas que afrontan las niñas en la actualidad

 

Son muchos los problemas que viven las niñas aún hoy en pleno siglo XXI.

Muchas aún encuentran obstáculos en el momento de acceder en alguna profesión y otras ni siquiera se instruyen, porque en su casa prefieren dar todo el apoyo al hijo varón en detrimento de las chicas.

 Pero este tipo de vejaciones son llevaderas en comparación con otras que encienden las alarmas en el colectivo humano. Como lo demuestran las siguientes estadísticas:




a)A Aproximadamente más de 200 millones de niñas y mujeres en todo el mundo han sufrido algún tipo de mutilación genital.

En relación con esto, el 6 de febrero se celebra el Día Mundial de Tolerancia Cero a la Mutilación Genital Femenina.


"Detengan el matrimonio infantil", dice esta niña vestida de novia en una protesta en contra.


b)1 1 de cada 5 niñas ha contraído matrimonio antes de los 18 años de edad.

c)s Solamente 2/3 de los países en desarrollo han logrado la igualdad de género dentro del sector educativo.




d)99 de cada 10 adolescentes en países en desarrollo se deben conformar con trabajar en sectores deprimidos donde cobran muy poco e incluso nada, además de ser sometidas a maltrato y explotación laboral.

 

¿Cómo pretende la ONU Mujeres cambiar esta realidad?

 


Cada año, en el marco de esta celebración ONU Mujeres trata de impulsar un conjunto de medidas que logre equilibrar la balanza en cuanto a la igualdad de género. Algunas de estas medidas son las siguientes:

 

1)      Cambiar los estereotipos de género:

No solo para que las niñas cuenten con las mismas oportunidades que los varones, sino también, para romper con posturas arcaicas que impiden el progreso humano.

2)   Mejorar la calidad de la educación:

Con el objetivo de brindar mayor oportunidad de desarrollo para las niñas y prepararlas tanto para la vida profesional como familiar.

 

3)   Aumentar la cantidad de niñas en el área de ciencias:

Muchas veces las niñas son excluidas en las materias científicas porque se les considera inferiores.

Deben abrirse nuevas oportunidades que les permitan desarrollarse en todas las áreas del saber, como matemática, ciencia, tecnología e ingeniería.

En relación a esto, el 11 de febrero se celebra el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia.

4)   Ayudarlas en la transición de la escuela al trabajo:

En un alto porcentaje las niñas no ingresan en las universidades, así que suelen dar el salto de la escuela al mundo laboral.

Lo ideal es brindarle todo el apoyo y la orientación vocacional necesaria para que se dediquen a algo que realmente les apasione y para lo que sean aptas.

5) Facilitar el emprendimiento femenino:

En todos los países se deben aplicar programas que ayuden a las mujeres a alcanzar sus sueños y emprendimientos desde una temprana edad.

FUENTES

https://www.diainternacionalde.com/ficha/dia-internacional-de-la-nina

https://www.un.org/es/observances/girl-child-day

https://www.diainternacionalde.com/

 


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