sábado, 25 de abril de 2026

25 DE ABRIL DÍA MUNDIAL DEL PALUDISMO

 

 




El 25 de abril se celebra el Día Mundial del Paludismo.

Este día fue proclamado por la Asamblea Mundial de la Salud, que es el órgano decisorio de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el 23 de mayo de 2007.

Esta decisión buscaba ampliar la conmemoración del Día de la Malaria en África a una escala global, resaltando la necesidad de un compromiso sostenido y una inversión continua para la prevención y control de la malaria en todo el mundo.

La fecha elegida para celebrar este día es el 25 de abril, en reconocimiento a la Declaración de Abuja del 25 de abril de 2000, en la que los líderes africanos se comprometieron a reducir a la mitad la incidencia de la malaria para 2010. La primera celebración global del Día Mundial del Paludismo tuvo lugar en 2008.

 

OBJETIVOS DE ESTA CONMEMORACIÓN




El Día Mundial del Paludismo busca mantener la visibilidad de la enfermedad como un problema de salud pública global, fortalecer la cooperación internacional y nacional, y acelerar la implementación de estrategias integrales para lograr la eliminación definitiva de la malaria

 

Concienciar sobre la persistencia y gravedad de la malaria, especialmente en los países más afectados, y recordar que sigue siendo una causa importante de enfermedad y muerte, sobre todo en niños menores de cinco años y mujeres embarazadas.

 

Promover la inversión continua y sostenida en la prevención, diagnóstico, tratamiento y control de la malaria, asegurando recursos para mantener y ampliar los programas efectivos.

 

Fomentar el compromiso global y nacional para acelerar los esfuerzos hacia la eliminación de la malaria, con metas claras como reducir la incidencia y mortalidad en un 90% para 2030 y eliminar la enfermedad en al menos 35 países.

 

Impulsar la innovación y el uso eficaz de nuevas herramientas y métodos para combatir la malaria, adaptados a los contextos locales y a los desafíos actuales como la resistencia a medicamentos y desigualdades en el acceso a servicios.

 

Abordar las desigualdades y las barreras que impiden el acceso a servicios de salud, especialmente en grupos vulnerables como mujeres embarazadas, niños pequeños, refugiados y comunidades indígenas, para avanzar hacia un mundo más equitativo y libre de malaria.

 

Involucrar a las comunidades en la toma de decisiones y en la implementación de acciones de salud, acercando la atención sanitaria a los lugares donde las personas viven y trabajan mediante la atención primaria.

 

 

LEMA 2026



 El lema del Día Mundial del Paludismo 2026 (25 de abril), establecido por la Organización Mundial de la Salud, es:

 👉 “Decididos a acabar con el paludismo: Ahora podemos. Ahora debemos.”

 En inglés aparece como: “Driven to End Malaria: Now We Can. Now We Must.”

Este lema es un llamado a aprovechar el momento actual para intensificar los esfuerzos, proteger vidas y asegurar los recursos necesarios para lograr un futuro libre de malaria.

 

El lema del Día Mundial del Paludismo 2026 —“Decididos a acabar con el paludismo: Ahora podemos. Ahora debemos.”— está cuidadosamente construido para transmitir urgencia, capacidad real y responsabilidad colectiva. No es solo motivacional; también refleja el estado actual de la lucha contra el paludismo.

 

1. “Decididos a acabar con el paludismo”

 

Aquí se subraya la voluntad política y social. La palabra “decididos” implica un compromiso firme, no solo intención. Reconoce que:

 

La erradicación no ocurre por inercia.

Requiere liderazgo sostenido, inversión y coordinación internacional.

Involucra tanto a gobiernos como a comunidades locales.

 

Es, en esencia, una afirmación de que el objetivo (acabar con la malaria) ya no está en debate: es una meta asumida.

 

2. “Ahora podemos”

 

Esta es la parte más estratégica del lema. Indica que existen las condiciones reales para lograrlo:

 

Herramientas eficaces: mosquiteros tratados, diagnósticos rápidos, tratamientos combinados.

Avances científicos recientes, como vacunas contra la malaria.

Mejor capacidad de vigilancia epidemiológica.

 

El mensaje rompe con la idea histórica de que la malaria es un problema “inevitable” en ciertas regiones. Dice: la eliminación es técnicamente posible hoy.

 

3. “Ahora debemos”

 

Aquí aparece la dimensión ética y de urgencia. No basta con poder:

 

“Debemos” introduce una obligación moral.

Señala que no actuar, teniendo los medios, sería una forma de negligencia global.

Refuerza la idea de que cada retraso implica vidas perdidas, especialmente en poblaciones vulnerables (niños y mujeres embarazadas).

 

También responde a un contexto real: en los últimos años, el progreso contra la malaria se ha desacelerado en algunas regiones. El lema empuja a evitar la complacencia.

 

Interpretación global del lema

 

El lema funciona como una secuencia lógica:

 

Voluntad → “Estamos decididos”

Capacidad → “Podemos”

Responsabilidad → “Debemos”

 

Este encadenamiento transforma la lucha contra la malaria en algo más que un desafío sanitario: la convierte en una prueba de coherencia global. Si el mundo tiene los medios y el conocimiento, la pregunta deja de ser “¿es posible?” y pasa a ser “¿por qué no lo estamos haciendo más rápido?”.

 

El lema transmite tres ideas clave:

 

Optimismo realista (hay soluciones efectivas).

Urgencia ética (no actuar tiene consecuencias graves).

Responsabilidad compartida (la erradicación depende de decisiones colectivas).


Qué es el Paludismo

 

Trofozoítos (formas anulares) y gametocitos de Plasmodium falciparum en sangre humana.

El paludismo, también conocido como malaria, es una enfermedad infecciosa causada por parásitos del género Plasmodium y transmitida principalmente a los humanos por la picadura de mosquitos hembra infectados del género Anopheles.

El paludismo es una enfermedad parasitaria grave y potencialmente mortal, prevenible y tratable, pero que sigue siendo un desafío importante para la salud pública mundial debido a su alta incidencia en zonas tropicales y la complejidad de su control

 

Causas y transmisión


 

La enfermedad es causada por varias especies de Plasmodium, siendo las más comunes en humanos Plasmodium falciparum, P. vivax, P. ovale, P. malariae y P. knowlesi.

 

La transmisión ocurre cuando un mosquito hembra infectado pica a una persona sana, inoculando los parásitos en el torrente sanguíneo.

 

Además de la transmisión vectorial, existen formas menos comunes de contagio: transmisión congénita (de madre a feto), transfusiones sanguíneas, trasplantes de órganos y uso compartido de agujas.

 

Ciclo y patogenia




 
Los parásitos infectan los glóbulos rojos, donde se multiplican y causan su destrucción, lo que genera anemia y otros síntomas.

 

El ciclo de incubación suele ser de 10 a 15 días tras la picadura del mosquito.

 

Síntomas



Los síntomas iniciales suelen ser fiebre, escalofríos, sudoración, dolor de cabeza, vómitos y malestar general.

En casos graves, puede haber fatiga extrema, confusión, convulsiones, dificultad respiratoria, coma, fallo renal y muerte.

La malaria grave es más comúnmente causada por P. falciparum y se caracteriza por anemia severa, insuficiencia renal, edema pulmonar, convulsiones y coma.

 

Diagnóstico

Se realiza mediante la observación directa del parásito en muestras de sangre al microscopio o mediante pruebas rápidas de diagnóstico (RDTs), especialmente en áreas remotas.

 

Prevención

Mosquitero
 

La prevención se basa en evitar las picaduras de mosquitos mediante el uso de mosquiteros tratados con insecticida, ropa protectora, repelentes y control de criaderos de mosquitos.

 

También existen medicamentos profilácticos para personas en riesgo, como viajeros a zonas endémicas.

 

Tratamiento

El tratamiento del paludismo es específico según el tipo de parásito y la gravedad, destacando la politerapia combinada con artemisinina para P. falciparum y el uso de cloroquina y primaquina para otras especies, con un manejo urgente en casos graves para reducir la mortalidad y la transmisión.

 Consideraciones adicionales

El diagnóstico debe confirmarse mediante pruebas microscópicas o pruebas rápidas antes de iniciar el tratamiento, salvo en casos donde no sea posible y el cuadro clínico sea claro.

 El tratamiento oportuno, idealmente dentro de las primeras 24 horas de fiebre, es crucial para evitar complicaciones y muerte.

 La elección del medicamento también depende de la zona geográfica y los patrones locales de resistencia a antipalúdicos.

 En viajeros o personas en riesgo, se puede usar quimioprofilaxis preventiva con medicamentos específicos.

 

Impacto y distribución



La malaria es endémica en regiones tropicales y subtropicales, especialmente en África, Asia y América Latina.

Es una de las principales causas de morbilidad y mortalidad en niños menores de cinco años y mujeres embarazadas.

Cada año mueren más de 400,000 personas por malaria, siendo la mayoría niños.


El estado de la lucha contra la enfermedad



 

Los avances son reales y cuantificables

 

Desde el año 2000, se han evitado 2300 millones de casos y 14 millones de defunciones. Hasta la fecha, 47 países han recibido la certificación de que están libres de paludismo (dos de ellos en 2024 y tres en 2025), mientras que 37 países notificaron menos de 1000 casos en 2024. El éxito es posible, incluso en zonas complejas: la subregión del Gran Mekong demuestra que es factible eliminar la enfermedad, después de que los casos hayan disminuido prácticamente en un 90 % pese a una farmacorresistencia de larga data.

 

Entre 2000 y 2024, el número de países en los que el paludismo es endémico se redujo drásticamente, pasando de 108 a 80. Durante ese mismo periodo:

 

Los países con menos de 10 000 casos pasaron de 27 en 2000 a 46 en 2024.

Los países con menos de 100 casos autóctonos aumentaron de 6 a 26.

Los países con menos de 10 casos autóctonos aumentaron de 4 a 24.

Con todo, la situación a escala mundial se está estancando: en 2024, se produjeron, según las estimaciones, 282 millones de casos y 610 000 defunciones, lo que supone un ligero aumento con respecto a 2023.

 

Según el Informe Mundial sobre la Malaria 2025, los avances están en peligro:



 

Desafíos desde el punto de vista biológico:

Farmacorresistencia: la resistencia parcial a la artemisinina se ha confirmado en cuatro países de África (Eritrea, República Unida de Tanzanía, Rwanda y Uganda) y se está propagando. Esto supone un peligro de primera magnitud para los principales tratamientos contra el paludismo.

Resistencia a los insecticidas: existe una resistencia generalizada a los piretroides (la principal sustancia química presente en los mosquiteros), confirmada en 48 de los 53 países que han notificado casos.

Fallos diagnósticos: las deleciones del gen pfhrp2, que pueden provocar fallos en las pruebas de diagnóstico rápido, se están propagando y ya se han notificado en 46 países en los que la enfermedad es endémica.

Mosquitos invasores: el Anopheles stephensi, un mosquito urbano resistente a los insecticidas, está ampliando su radio de acción en África, lo que constituye una nueva amenaza para las ciudades.

Desafíos a nivel sistémico:

Un déficit de financiación enorme: la financiación para 2024 (USD 3900 millones) fue menos de la mitad de la meta fijada para 2025, que ascendía a USD 9300 millones. El déficit previsto, de USD 5400 millones, supone una peligrosa falta de recursos para las actividades de respuesta.

Fragilidad de la ayuda: los recientes recortes en la ayuda en materia de salud mundial han provocado perturbaciones en los sistemas de salud, las actividades de vigilancia y las campañas, lo que demuestra cuán rápido pueden revertirse los avances.

Desafíos humanitarios y medioambientales: el cambio climático, los conflictos y las crisis humanitarias continúan impulsando el repunte del paludismo y provocando perturbaciones en servicios esenciales.

 

Esferas de acción prometedoras



A pesar de los desafíos, varias intervenciones se están ampliando con éxito y están demostrando que dan resultados:

 

Redes de nueva generación: en 2024, el 84 % de los mosquiteros que se enviaron a África fueron mosquiteros con PBO o doble principio activo, más eficaces, frente a solo un 10 % en 2019.

Vacunas: un avance decisivo. Hasta la fecha, se han distribuido vacunas en 25 países, lo que ha permitido proteger a millones de niños.

Quimioprofilaxis: la quimioprofilaxis estacional del paludismo cubre ahora a 54 millones de niños. La quimioprofilaxis perenne del paludismo también va en aumento.

Mejoras en los tratamientos infantiles: con respecto al pasado, ha aumentado el número de niños con fiebre que reciben un diagnóstico y a los que se trata con politerapia con artemisinina.

 

Para que un futuro sin paludismo sea una realidad, debemos:

Mantener y ampliar la financiación, y hacerlo de manera eficiente: es preciso adoptar compromisos para que la financiación sea sostenida y esté diversificada, tanto a escala internacional como nacional. En una época de verdaderas limitaciones financieras, cada dólar debe rendir más. Tenemos que dar prioridad a intervenciones de alto impacto y basadas en los datos, y ofrecer respuestas optimizadas que maximicen el valor y reduzcan al mínimo el gasto excesivo. La financiación es lo que permite a los laboratorios desarrollar nuevas vacunas, terapias y herramientas y llegar a las comunidades que más las necesitan.

Defender el liderazgo de los países: hay que apoyar programas liderados a nivel nacional que estén impulsando el cambio y adaptar las intervenciones a las necesidades locales a fin de lograr el máximo impacto. Una robusta implicación nacional es la base de una respuesta eficiente y sostenible.

Garantizar un apoyo constante de los asociados: El progreso depende de que todos los asociados presten un apoyo predecible, alineado y constante. Los avances sostenibles no se logran a partir de compromisos esporádicos, sino de una colaboración fiable que permita a los países planificar y ejecutar a largo plazo.

Acelerar la innovación: Seguir invirtiendo en investigación y desarrollo para nuevas generaciones de herramientas, incluidas las dirigidas a combatir la resistencia a los insecticidas, las pruebas diagnósticas y los fármacos.

Empoderar a las comunidades: Involucrar a las comunidades y dotarlas de recursos para que puedan adoptar un papel activo en lo referente a su propia salud; todo el mundo tiene una función que desempeñar.

Con las herramientas y los recursos que existen actualmente, nadie debería morir de paludismo. 

 MÉDICOS Y MALARIA

 

Los científicos clave en el descubrimiento y entendimiento de la malaria fueron varios, con aportes fundamentales en diferentes etapas.

El descubrimiento de la malaria y su transmisión fue un proceso colectivo que involucró a Laveran en la identificación del parásito, a Ross y Grassi en la demostración del papel del mosquito como vector, a los italianos en la caracterización de las especies de Plasmodium, y a Tu Youyou en la innovación terapéutica.

Charles Louis Alphonse Laveran (1880):

Médico francés que identificó por primera vez el parásito causante de la malaria en la sangre de pacientes infectados, demostrando que era un protozoo y no una enfermedad causada por miasmas o bacterias. Este hallazgo fue el punto de partida para la comprensión de la malaria como enfermedad parasitaria. Laveran recibió el Premio Nobel de Medicina en 1907 por este descubrimiento.

 

Ettore Marchiafava, Angelo Celli y Camillo Golgi (década de 1880-1890):

Científicos italianos que estudiaron los ciclos de reproducción del parásito en la sangre humana y clasificaron las diferentes especies de Plasmodium que causan la malaria, incluyendo la identificación de P. vivax, P. malariae y P. falciparum. Golgi describió además la sincronización de la división parasitaria con los episodios de fiebre.

 

Sir Ronald Ross (1897-1898):

Cirujano militar británico que demostró que la malaria era transmitida por mosquitos, específicamente al encontrar parásitos en las glándulas salivales de mosquitos que se habían alimentado de aves infectadas. Ross fue galardonado con el Premio Nobel de Medicina en 1902 por demostrar el papel del mosquito como vector de la malaria.

 

Giovanni Battista Grassi, Amico Bignami, Giuseppe Bastianelli y colaboradores (1898-1899):

Investigadores italianos que confirmaron que la transmisión de la malaria humana se realizaba exclusivamente por mosquitos del género Anopheles. Fueron los primeros en demostrar el ciclo completo de transmisión del parásito entre el mosquito y el humano.

 

Tu Youyou (década de 1970):

Científica china que descubrió la artemisinina, un compuesto derivado de la planta Artemisia annua, que revolucionó el tratamiento de la malaria y ha salvado millones de vidas. Este avance es fundamental para el tratamiento moderno de la enfermedad.

 

FUENTES

https://www.who.int/es/news/item/21-04-2021-world-malaria-day-who-launches-effort-to-stamp-out-malaria-in-25-more-countries-by-2025

https://www.paho.org/es/temas/malaria

https://www.diainternacionalde.com/

https://www.who.int/es/campaigns/world-malaria-day

https://es.wikipedia.org/wiki/Malaria

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